¡Ey! Hola de nuevo. Ha pasado tiempo. Como bien saben, comencé a contestar reviews por PM, por lo que este apartado se quedará un tanto vacío. Por aquí únicamente contestaré reviews de usuarios sin cuenta así que… empezamos.

Nimbus2000: ¡Hola! Sí, creo que aportan mucho más que otros como los de las pruebas, que si bien ayudan a aumentar la fuerza de los Pokémon de Ash, no muestran tanta información. Si, lo será. Aunque para que Lillie se entere del miedo de Ash todavía falta un rato, así que si… ¡Tendremos que esperar! Esperemos que Lillie se vuelva más decidida ahora que es entrenadora… Si… Paku cae bien, aunque no la veremos en un largo rato.

Tej41: ¡Veo que a muchos les gusta Cutiefly! Prepárense porque dentro de aquí a unos cinco-seis capítulos, va a brillar como nunca.

¡Y eso fue todo! Quiero informar que entro a clases dentro de poco así que tal vez esté un poco menos activo, aunque no es como que sea demasiado activo normalmente.

Sin nada más que decir, iniciemos.


—Por algún motivo me siento muy incómodo-Rotom…

Y razón no le faltaba a la Pokédex para estar así; no si analizaba la escena con detalle.

Dos Pokémon gruñéndole a otro, el cual a su vez, le gruñía a Ash, quien tenía agarrado del brazo a un tipo con traje blanco, ambos viendo con sorpresa a una temblorosa Lillie.

El cerebro de la rubia estaba maquinando a toda velocidad.

Ese uniforme blanco con montones de bolsas en él, la gorra y los botones dorados, por no mencionar el pin con ese logo. No había duda alguna. Era el traje oficial de la Fundación Aether y lo que era peor…

Un chico que sabía su nombre lo estaba portando.

El mencionado lentamente sintió como el agarre de Ash sobre él se aligeraba, hasta que por fin pudo apartarlo con un movimiento de brazo. Una vez que estuvo libre, comenzó a sobarse la dolida extremidad.

—Aure…— se interrumpió a sí mismo y negó con la cabeza— No… Lillie, ¿verdad?... Ha pasado tiempo desde la última vez que nos vimos— una pequeña sonrisa apareció en su rostro.

El nerviosismo de la rubia sólo aumentó. Recordaba su nombre.

—U-un p-placer volverlo a ver…— masculló, sin dejar de temblar. Shiron y Cutiefly se miraron a los ojos, preocupados.

—En serio me siento muy incomo… ¿Ash, que estás…?

La mirada de Tori no se apartaba del rostro de Lillie.

—Veo que se siente perturbada por algo— asumió el ahora empleado de la Fundación Aether—. Si lo desea, podemos hablar de ello en privado— con la mano apuntó a un pequeño edificio de no más de tres metros de alto por cinco de largo, pintado completamente de verde. Los ojos de la rubia se abrieron de par en par, aunque no precisamente por la edificación…—, sin la presencia de salvaje…— cuando el castaño volteó a ver en dirección en Ash, un contundente golpe lo hizo caer de espalda al suelo.

El entrenador acababa de golpearlo en la cara con RotomDex. Un ligero rastro de sudor acompañado de nerviosismo se podía ver en su rostro.

—¡No fui creado para estos propósitos!-Rotom— se quejó la Pokédex, un tanto adolorida de la "espalda".

Al asimilar la acción que acababa de ocurrir frente a sus ojos, el Growlithe de Tori se lanzó con rapidez hacia Ash con intención de atacarlo, pero en medio de su camino una patada en el cráneo y una embestida en el costado lo detuvieron; ambos ataques fueron propinados por Dartrix y Yungoos respectivamente.

—¡Nos vamos de aquí!— ordenó el chico de Kanto, tomando de la mano a Lillie y comenzando a correr— ¡E-es la primera vez que golpeo a alguien sin motivo!

Sin perder tiempo, Yungoos salió corriendo tras su entrenador y Dartrix tomó entre sus garras a Litten, quien simplemente pudo maullar con agresividad. La mangosta al ver la actitud del gato le gruñó algo, molesto. Ese sonido fue suficiente para hacer que el felino se resignara a ser cargado.

Pikachu suspiró levemente y los dos nuevos integrantes del grupo se vieron aún más confundidos.

Ese grupo era un no parar de problemas.


—Esto no está bien de muchas maneras distintas-Rotom…

Habían estado corriendo sin parar por alrededor de 20 minutos, tiempo en el que la respiración de Lillie comenzó a agitarse violentamente.

—Supongo que aquí estamos más seguros…— masculló Ash, secándose el sudor de la frente y volteando a ver a sus dos Pokémon.

Yungoos parecía estarle diciendo algo a Litten. En otras circunstancias, el entrenador se habría acercado para ver qué pasaba. En otras circunstancias.

—¿Te encuentras bien, Lillie?— le preguntó a la rubia, quien estaba sentada en una pequeña roca cercana.

—M-muchísimas gracias, Ash… La-lamento que hayas tenido que hacer eso…— se disculpó, colocándose una mano el pecho para tomar aire.

Shiron y Cutiefly, quienes estaban a pies de su entrenadora, llamaron a Pikachu. El roedor bajó del hombro de su entrenador rápidamente. Había mucho que contarle a los novatos.

—No te preocupes por ello, sé que la Fundación Aether no es de tu agrado y no parecías estar muy contenta con volver a ver al chico del Growlithe— recordó, restándole importancia al asunto. Aunque mentiría si dijera que no se sentía mal por golpear de la nada a ese tipo… ¿Cuál era su nombre?

—C-con respecto a eso, Ash…— con nerviosismo, Lillie levantó la mirada, para ver cara a cara al chico.

—No es necesario— interrumpió el azabache—. Dos meses, ¿recuerdas?— el dedo índice y medio de Ash se elevaron.

Un tanto aliviada, la rubia suspiró para luego sonreír levemente.

—Tienes razón.

Se quedaron unos segundos en silencio hasta que el mayor lo rompió.

—Yungoos parece estar discutiendo con Litten, iré a ver que todo esté bien. Descansa por el momento— pidió, comenzando a alejarse lentamente de la roca.

—Lo haré. Gracias por preocuparte— respondió Lillie y justo cuando Ash se volteó, el temblor volvió— No, no, no...¿Qué haré? ¿¡Qué haré?!

A cada paso que daba, Ash escuchaba más los sonidos procedentes de los Pokémon. Yungoos parecía estar molesto, como siempre y Litten se mostraba impasible. Cuando Dartrix intentó hacer de intermediario, Litten le gruñó agresivamente, aumentando más el enojo de la mangosta.

—Vas a querer oír eso, Ash-Rotom— dijo la Dex, acercándose lentamente a su dueño, quien estaba a unos diez metros del lugar de la disputa, y sacando los audífonos de su compartimiento.

—¿Es algo muy serio?— preguntó un tanto expectante el chico. La situación lo parecía.

—Y tanto, pero no lo suficiente como el hecho de que me usaste como arma-Rotom— exclamó con un poco de molestia. Al parecer sería algo que no olvidaría fácilmente.

—Lo lamento, Rotom…— rio con nerviosismo— Te lo compensaré con…— y en ese momento, su mente se quedó en blanco. ¿Había algo que le gustara a la Pokédex más allá de la información?...

RotomDex se quedó levemente callado, como si esperara que su dueño terminara la oración.

—Bueno, eso no importa. Escucha esto-Rotom— con sus protuberancias, colocó los audífonos en los oídos de su dueño.

¡Te dije que no debías seguir rondando por ahí como si nada!-Goos— recordó con molestia Yungoos.

¡Y yo te dije que estaría bien!— argumentó Litten, sin dejarse intimidar.

Esas simples líneas le hicieron comprender a Ash que ambos Pokémon ya se conocían; el punto era, ¿de dónde?

¿¡Eso de allá atrás te parecía "estar bien"?! ¡Si no fuera por nosotros te hubieran capturado!-Goos.

¡Pude haberme deshecho de ese perro estúpido en cualquier momento, yo soy mucho más fuerte que él! ¡Incluso soy más fuerte que tú!— afirmó el gato.

¡Eso me importa dos bayas Aranja! ¿¡Qué harás el día que te encuentres a alguien más fuerte?! ¡No todos los humanos son tan bondadosos como Ash! ¡Ellos no te preguntan si quieres unírteles o no!-Goos.

Ya, chicos…— Dartrix trató de calmar el ambiente, poniendo un gesto apacible— No hay porque hablar a gritos, pueden discutirlo pacíficamente. Después de todo, ustedes son…

Litten le dirigió una leve mirada a la lechuza cargada de enojo.

¡No te metas en asuntos que no te incumben, maldita ave!— ordenó, embistiéndolo en el abdomen y haciéndolo retroceder.

Al ver esto, Ash estuvo a punto de interponerse pero alguien se le adelantó.

¡EY!— gritó Yungoos furioso— ¡Dartrix no tiene por qué ser golpeado sólo porque no aguantas un regaño!-Goos

El ala del tipo Volador se posó frente a la mangosta.

No te preocupes por eso, Yungoos. No pelees con él sólo por mí— le pidió, mientras le dirigía una sonrisa.

Dartrix-Goos…

Un sonido de molestia salió del hocico de Litten.

Y hablando de ese tipo del sombrero… ¿¡Consideras "bondad" el que un idiota te capture?!— Ash comenzó a reír nervioso; el que un Pokémon que ni conocía lo llamara idiota…— ¡Sólo puedo describirte como un est…!

Y antes de que terminara de hablar, una hoja rosó su cara a gran velocidad, dejando un pequeño corte sangrante.

Eso fue una advertencia— dijo Dartrix en un tono amenazante. Su rostro demostraba todo el enfado que estaba sintiendo, para sorpresa de todos—. No voy a tolerar que te expreses de esa manera de Ash, ni aunque seas el hermano de Yungoos.

Si, saber que su Pokémon se podía molestar de esa manera de un segundo para otro por el hecho de que lo insultaran era sorprendente; pero saber que ESE Litten era hermano de SU Yungoos lo era aún más.

—¿¡Tú sabías esto, Rotom?!— interrogó Ash, sorprendido.

—No precisamente. Yungoos nos había contado que su hermano era un Litten, pero no sabía que era el mismo que te había quemado la cara-Rotom.

La atención del azabache regresó a donde estaban sus Pokémon. Al parecer la situación se había calmado ya que Litten se había comenzado a alejar.

¡Ni siquiera se te ocurra irte por tu cuenta!-Goos— gritó Yungoos. El gato lo miró de reojo para luego seguir avanzando unos cuantos metros más y acostarse en el pasto fresco de la ruta.

El tipo Normal suspiró con cansancio y luego volteó a ver a Dartrix.

No me arrepiento de lo que hice— le aclaró la lechuza.

Yungoos negó con la cabeza.

Si no lo hubieras hecho tú, lo hubiera terminado haciendo yo— aseguró—. Además de que ya le has dado una paliza a otros de mis hermanos-Goos.

Al oír eso, Dartrix ululó nervioso.

Algo en el interior de Ash se enterneció al escuchar las palabras de sus Pokémon. Con paso tranquilo, se dirigió hacia ellos.

Oh, ahí viene Ash— notó Dartrix, dirigiéndole la mirada.

Cierto-Goos.

Y antes de que dieran cuenta, su entrenador los envolvió en un abrazo.

Sorprendidos por el acto, ambos Pokémon voltearon a ver los oídos de su entrenador, dándose cuenta de que…

¡NOS ESCUCHÓ!/-GOOS— gritaron al unísono.

—De principio a fin— aclaró Ash.

Esto… es muy vergonzoso…— murmuró Dartrix, colorado de las mejillas.

Lo es-Goos…

—Por otra parte…— el azabache deshizo el abrazo— ¿Podrían contarme que pasa aquí?

Te toca a ti, Yungoos. Es tu hermano— con rapidez, comenzó a volar para irse al lado de Pikachu, quien estaba conversando con Shiron y Cutiefly.

Iba a contárselo yo de todas formas, ave— tras decir eso, volteó a ver a su entrenador—. Esto pasó cuando íbamos en la cosa del mar...


Sabía que eras tú-Goos…

Al escuchar eso, Litten volteó hacia atrás y suspiró.

Hola— dijo a secas.

Quería verte, hermano…— contó la mangosta, acercándose a su pariente— ¿Y por qué estás cubierto de lodo?-Goos.

El cuerpo del tipo Fuego estaba completamente embarrado de lodo, con excepción de la zona de sus ojos, nariz y bigotes.

Sé lo que pueden hacer los Rockruff. Él que está viajando contigo me hubiera descubierto en seguida— respondió—. Honestamente, es desagradable estar así.

Bueno, eso no importa ahora. ¿Dónde habías estado? ¡Estuve muy preocupado cuando te fuiste!-Goos— interrogó, demostrando la emoción que decía sentir.

Tú sabes…— murmuró, recostándose en la cubierta del yate— De aquí para allá… Haciendo un poco de todo…

Yungoos hizo un ligero gesto de disgusto que no pasó desapercibido por su hermano. Él siempre era así…

No voy a hacer que digas nada más, ¿verdad?-Goos.

No.

Yungoos suspiró.

¿Y por qué estás aquí? Tenía la sensación de que alguien nos seguía desde hace un par de días pero es ahora que puedo confirmarlo-Goos.

Como te dije, he estado de un lugar para otro— repitió Litten—. El humano que te atrapó me pareció interesante y decidí seguirlo. Luego me sorprendió verte con él y decidí continuar— justo cuando Yungoos estaba abriendo el hocico, el gato interrumpió—. Ahora me toca a mí preguntar.

Adelante-Goos.

¿Cuándo fue que te capturó? La primera vez que me lo topé en el lugar con muchos edificios y una playa, sólo llevaba a un huevo que asumo, es el Vulpix brillante de ahí, el Pikachu y el pájaro que evolucionó.

La mangosta comenzó a hacer memoria. Ash tenía a Dartrix y a Peke huevo desde antes de haberlo atrapado a él, pero si se guiaba por la descripción del lugar…

¿Te refieres a ese lugar donde había una playa muy bonita? ¿Qué está a un día caminando de la Cueva Sotobosque?-Goos.

Sí, creo que es ese.

De ese lugar sólo recuerdo cuando fuimos a la playa, así que seguramente estaba dormido-Goos.

Litten asintió.

Tiene sentido. Me hubieras identificado nada más oírme y por lo que veo, sigues durmiendo en los días, contrario a los Yungoos normales.

Gracias a eso, cuando todos en casa estaban dormidos, tú y yo estábamos despiertos— al parecer, la simple mención de "casa" provocó un ligero desagrado en el felino—. Hablando de eso, un día antes de que te encontraras con Ash, él y nosotros hicimos la prueba esa, ¿recuerdas?-Goos.

A la mente de Litten llegaron las memorias de como él y Yungoos se escondían en un lugar donde los aspirantes a esa prueba nunca los encontrarían.

La recuerdo— dijo sin más.

Bueno, pues me enfrenté a mamá y me dio una paliza por dejarme capturar. No quiero ni imaginarme lo que te hará a ti cuando te vea-Goos— bromeó, comenzando a reír un poco.

Esa Gumshoos tiene razón, fuiste muy estúpido al iniciar una pelea que te llevó a ser capturado— aseguró en un tono cortante.

¿¡Sigues con eso?! ¡No te cuesta nada decirle "mamá"!-Goos— regañó, un tanto ofendido por el cómo Litten se había referido a su progenitora.

Ella no es de mi misma especie— recordó, girando la mirada hacia otro lado—. Por lo que decirle mamá no es necesario.

Yungoos gruñó y decidió dejar ese tema de lado. Lo habían discutido antes mínimo cada semana durante un año entero y nunca solucionaban nada, discutir ahora no sería mejor.

Para que lo sepas, Ash me preguntó si quería ir con él. No estoy a su lado por obligación-Goos— informó.

Eso te hace el doble de estúpido. Perdiste tu libertad sólo para seguir a un humano.

¿Siempre tienes que insultar a los demás?-Goos— preguntó un tanto irritado.

¿Tienes un problema con eso?

Yungoos volvió a suspirar con fastidio. Su hermano siempre lo hacía hacer eso.

Ash me está volviendo fuerte y gracias a él conozco lugares que nunca antes habría podido ver. Si llevas un tiempo siguiéndonos estoy seguro de que viste el poder de sus Pokémon-Goos.

Litten se acurrucó, como si estuviera listo para dormir.

Te lo concedo. Lucían poderosos.

¿¡"Lucían"?! ¡Estoy seguro de que deben ser al menos 100 veces más fuertes que tú y yo juntos!-Goos.

El felino bostezó.

Si bueno, ¿eso qué? Tú no eres ellos, así que no esperes poder llegar a ser así de fuerte.

Unas palabras de ánimo no vendrían mal, hermano-Goos— murmuró, frunciendo el ceño notoriamente.

¿Qué quieres? ¿Qué te mienta? No tienes la certeza de llegar a ese nivel. Así que no voy a llenarte la cabeza con ilusiones sólo para que al final caigas de la nube directo al suelo— dijo, entreabriendo uno de sus ojos.

Estoy seguro de que si no fuera tu hermano, no me caerías nada bien-Goos.

Puedes dejar de serlo cuando quieras.

¿Te das cuenta de la tontería que acabas de decir?-Goos…

Con esa pregunta, llegó un gran silencio que sólo era interrumpido por los sonidos de emoción de Ash y su grupo. Litten al parecer se había quedado dormido.

Yungoos no tardó mucho en volver a hablar.

¿Cómo llegaste hasta aquí?— preguntó, haciendo que su hermano reaccionara levemente, dándole la afirmación de que lo estaba escuchando— Quiero decir, a esta isla. Tengo entendido que el lugar con los edificios está en otra isla diferente a esta. ¿Cómo llegaste aquí?-Goos.

Litten se quedó callado, al menos por unos segundos hasta que finalmente abrió los ojos.

Estaba caminando por ahí, buscando algo de comer para un conocido y me dio sueño, así que me quedé dormido sobre una caja. Cuando me desperté, estaba en otro lugar con edificios donde también me encontré a tu humano— explicó.

A Yungoos le llamó la atención eso de "conocido", pero no era lo más importante.

Lo verdaderamente urgente era…

Necesito que vuelvas al lugar de donde viniste, sea cual sea. Aunque estoy feliz de volverte a ver, no puedes ir vagando por ahí como si nada, te expones a muchos peligros-Goos— aseguró, poniendo un gesto de notoria preocupación.

Tenía planeado hacerlo, tengo un poco de prisa— respondió Litten, volviéndose a levantar y comenzando a estirarse.

¿Entonces por qué no te has ido?-Goos— preguntó.

En primer lugar, no sé cómo hacerlo. Soy tipo Fuego así que no puedo nadar. Y en segundo, a tu grupo le pasan cosas raras así que quiero observar, por lo que ve acostumbrándote; me verás seguido de ahora en adelante.

Y sin que el tipo Normal pudiera hacer o decir nada, Litten se alejó a paso relajado, como si no le importara nada.


Básicamente, eso es todo-Goos.

—Hermanos… Ellos son muy difíciles, ¿no?...— por la mente de Ash cruzó Gladio y un chico con gorra.

¿Puede mi hermano viajar con nosotros hasta que encuentre una manera de volver a la otra isla?-Goos— pidió. En su voz podía sentirse la urgencia que tenía por ese asunto.

Ash no se lo pensó dos veces al ver la cara de su Pokémon.

—Claro que puede. No pienso dejar que tu hermano vague solo por ahí con tantos peligros— contestó, haciendo que Yungoos diera un pequeño salto de alegría.

¡Gracias, Ash!— haciendo un intento por recobrar la compostura, se puso serio— Mi hermano puede ser muy explosivo y tiene la lengua muy filosa, además de que cuando se enoja suele ser muy cabezota, además de poco honesto, así que me disculpo por adelantado. Yo me haré responsable de todos los daños que cause a futuro-Goos.

—Supongo que tendré que dejártelo, hermano mayor— bromeó el azabache, dirigiéndole una sonrisa al mamífero.

Yungoos correspondió el gesto y justo cuando estaba por irse corriendo a darle las noticias a su hermano…

—Por cierto, Yungoos— dijo Ash, llamando la atención del mencionado, quien giró para verlo. Al momento de hacer esto, la mano de su entrenador se posó sobre su cráneo para luego comenzar a acariciarlo—. Lo que te dijo Litten no es verdad. Estoy seguro de que serás tan fuerte como todos mis otros Pokémon, si no es que más.

Las mejillas de la mangosta se tiñeron levemente de rojo y no pasó mucho hasta que una gran sonrisa apareció en su rostro.

Sin decir mucho más, retomó su camino en dirección a su hermano.

—Eso fue conmovedor-Rotom— aseguró la Dex, recogiendo los audífonos.

—¿Tú crees?— preguntó el entrenador, riendo levemente— Aunque debo decir que eso de entender perfectamente a los Pokémon sigue pareciéndome algo sorprendente.

—Bienvenido al club de los dos idiomas-Rotom.


En cierto lugar. 1:50 p.m.

El teléfono sonaba incesante. En medio de ese enorme lugar el sonido del "Ring" sonaba como el de una explosión nuclear.

Dicho sitio parecía ser una oficina. Estaba amueblado con sofás que lucían carísimos, además de unas estanterías repletas de libros y un escritorio sobre el que acababan de colocar bocabajo un pequeño cártel.

Un quejido de fastidio se escuchó. ¿Por qué tenía que ser él quien se encargara de esa labor tan aburrida? ¡Alguien de su cargo no podía estar haciendo esas minucias! Aunque bueno… era el único que contaba con la suficiente confianza de esa persona para hacerlo.

Sin otra opción, extendió la mano y tomó el teléfono.

—Número de identificación y motivo de la llamada. Si no es algo urgente puedes darte por…— en medio de su amenaza, se detuvo.

Definitivamente era algo urgente.

—¿Estás seguro de que encaja en la descripción? ¿¡Su nombre también?!— preguntó, queriendo cerciorarse de que los datos eran correctos. De su escritorio tomó una fotografía— ¡Habla más despacio, idiota!

Un prolongado silencio se apoderó de la habitación, aunque el hombre escuchaba toda una avalancha de palabras al otro lado de la línea.

—Si… Si… Esto es perfecto. Repórtate de inmediato a la sede principal; serás recompensado y suministrado con equipo especializado…— inesperadamente el gesto en el rostro del hombre adquirió enfado— ¡Escucha, recluta, grábate bien esto en la cabeza!

El puño del hombre chocó fuertemente contra su escritorio, más específicamente, sobre la fotografía. En ella se podía ver una familia de cuatro rubios de ojos verdes, dos mujeres y dos hombres.

—¡Para ti y para cualquier otra persona con excepción de la presidenta, soy y siempre seré…!

El golpe dado en la mesa hizo saltar el cártel, haciendo que las letras grabadas en él fueran claramente visibles…

—¡Director de sucursal "Faba"!


Con energías renovadas el grupo retomó el viaje.

La Ruta 8 era un lugar simplemente hermoso. Pasto por todos lados; árboles por un costado de la ruta y el inmenso mar por el otro.

Gracias a la tranquilidad de la ruta, Ash y Lillie dejaron que todos sus Pokémon caminaran por su cuenta (con obvia excepción de Nebulilla, quien decidió quedarse dormido tras comer konpeito) para que así pudieran socializar más. Litten también caminaba tras de ellos, sólo que con diez metros de separación.

—Ya tenía ganas de un lugar así de relajante— dijo Ash de la nada, comenzando a estirar los brazos.

—Creo que todos lo queríamos. Los últimos días han sido algo estresantes— secundó Lillie, volteando a ver a Shiron y Cutiefly.

Ash y Rotom voltearon en dirección a donde veía la rubia, dándose cuenta de que observaba a "sus" Pokémon.

—Una duda, Lillie— al oír a la Pokédex, la mencionada volteó a verlo— ¿Cuándo atraparás a Cutiefly? No parece tener intención de separarse de ti-Rotom.

—Se ve que le gustas mucho— rio el azabache, colocándose las manos detrás de la cabeza sin temor, aprovechando que Pikachu estaba caminando por su cuenta.

—Contestando a eso…— la mano derecha de Lillie se posó sobre su mentón— Tenía pensado que fuese en una ocasión especial, pero no se cual pueda ser…

—¿Ocasión especial? ¿Por qué tiene que ser una ocasión especial?-Rotom— preguntó, notoriamente confundido. La gente atrapaba a los Pokémon sin motivo y luego formaban lazos con ellos, ¿no?

—Bueno…

—¡Eso es fácil!— interrumpió Ash, entrando como defensa de su amiga— Puede que el vínculo con tu Pokémon se forme con el tiempo, pero hay veces en las que antes de atraparlo, puedes formar uno con él. De esta forma, la unión que tienen se hará muchísimo más fuerte después. Vínculo más vínculo igual a vínculo más fuerte— la confusión en Rotom creció—. Puedes tomarme como ejemplo, yo he pasado por cosas con casi todos mis Pokémon antes de atraparlos; estoy seguro de que Lillie como primeriza quiere que la conexión con sus Pokémon sea especial y única para así poder recordarlo en el futuro.

—¿Es así, Lillie?-Rotom.

La rubia seguía pensando tras oír las palabras de Ash. Finalmente, retiró la mano del mentón.

—Creo que es la mejor forma de decirlo— respondió, riendo levemente.

—Sigo sin entenderlo completamente-Rotom…

Unas cuantas palmadas en la carcasa por parte de su dueño, hicieron que la Dex se desequilibrara momentáneamente.

—No te apures por ello. Estoy seguro de que lo terminarás comprendiendo tarde o temprano; tenemos mucho… tiempo…— lo último fue dicho con un tono de voz cada vez más bajo. Lentamente, la mirada de Ash se dirigió hacia abajo.

Rotom no pudo evitar imitar esa acción.

Tiempo era lo que menos tenían.

—¿Estás bien, Ash?— interrogó Lillie, viendo como de pronto el chico parecía haberse ido a otro lado.

Ketchum agitó la cabeza con fuerza y subió la mirada otra vez.

—¡Por supuesto que lo estoy!— afirmó, colocando un puño delante de su cara— ¡Y no tienes que preocuparte por los vínculos, Rotom! ¡Tenemos todo el tiempo del mundo!

Una vez más, el ánimo de su dueño se le contagió. ¿Por qué sólo él tenía que preocuparse?

—¡En eso tienes razón!— secundó para acto seguido ver a Lillie— ¿¡Quieres que examine a tus Pokémon?!-Rotom.

El entusiasmo de Pokédex y entrenador normalmente no le hubiera extrañado, pero esta vez eran muy… intensos, igual que Kiawe.

—S-seguro, te lo agradecería mucho…

—¡Iniciando análisis completo!-Rotom.

La cámara de RotomDex se dirigió hacia Shiron y Cutiefly, quienes estaban un poco por detrás del grupo. La recién nacida estaba hablando de algo con Peke, y Cutiefly le estaba diciendo algo a Pikachu (Rotom alcanzó a escuchar "Mano derecha", pero no le tomó mucha importancia por el entusiasmo).

El aproximado a 5 segundos pasó y la pantalla de Rotom se llenó de información que enseñó a Lillie.

Nº Pokédex: 083.
Nombre: Cutiefly.
Tipo: Bicho/Hada.
Sexo: Masculino.
Nivel: 16.
Movimientos:
-Beso drenaje.
-Viento feérico.
-Paralizador.
-Viento Plata.
Nivel requerido para evolucionar: 25.

Nº Pokédex: 253.
Nombre: Vulpix.
Apodo: Shiron.
Tipo: Hielo.
Sexo: Femenino.
Nivel: 2.
Movimientos:
-Nieve polvo.
Método de evolución: Contacto con Piedra Hielo.

—¡Oh! Cutiefly está a un buen nivel…— murmuró Ash, también observando los datos.

—Es verdad. Creí que sería un poco más débil, principalmente por su apariencia-Rotom.

Lillie también se veía sorprendida y al instante, una duda le llegó a la mente; duda que no tardó en comunicar.

—¿Es aceptable a la hora de combatir, Ash?— preguntó, notablemente curiosa.

El azabache y la Pokédex se quedaron estáticos al momento de la pregunta, interrumpiendo el paso de todos los demás. Los Pokémon vieron confundidos a dueño y máquina.

—¿P-pasa algo? ¿Por qué se detuvieron de repente?— el nerviosismo se apoderó de Lillie. ¿Había dicho algo malo?

El labio inferior de Ash empezó a temblar y su brazo se dirigió hacia sus ojos para luego comenzar a sobarlos, lo cual puso mucho más nerviosa a Lillie.

—Creo que el hecho de que lo primero que pensaras cuando viste sus estadísticas fueran las batallas emocionó un poco a Ash-Rotom— explicó, sacándose de la sorpresa.

El azabache asintió con fuerza mientras seguía, aparentemente, llorando.

Lillie también se vio enormemente sorprendida. La ella de hace un mes no habría tenido los combates ni entre sus cien primeras prioridades.

Las manos de Ash se posaron sobre los hombros de Lillie, la cual se sorprendió aún más.

—Esto es fabuloso, Lillie… ¡Sabía que ser entrenadora era algo hecho para ti!— dijo con una emoción autentica.

—Oh, y respondiendo a tu pregunta. Dartrix y Rockruff eran más débiles que Cutiefly cuando Ash los atrapó, así que sí; es un buen nivel para combatir-Rotom.

Una gota de sudor resbaló por la sien de Lillie. Ahora que Ash sabía sobre el nivel de Cutiefly, la rubia estaba segura de que la pondría a combatir contra el primer entrenador que se toparan. Para suerte suya, las probabilidades de encontrarse con entrenadores de su nivel era realmente baja…


—¡Mi hermana y yo iniciamos el Recorrido Insular hace apenas dos semanas!— informó un chico de aparentes 14 años, ligeramente tostado por el sol, ojos y pelo oscuro. Vestía unos shorts y una camisa de tirantes verde.

—¡Tengan un combate contra nosotros, por favor!— pidió la hermana. Una chica con los mismos rasgos de su hermano (con excepción de unos hermosos ojos azules) que llevaba puesto un vestido playero.

Los brillantes ojos de Ash se clavaron sobre Lillie, transmitiéndole el claro mensaje de "Hagámoslo".

La rubia suspiró derrotada. En serio, nada le salía bien.

—¡Yo haré de árbitro! ¡Será un combate doble y cada participante tendrá derecho a utilizar sólo un Pokémon! ¡Sustituciones, objetos curativos y de combate están estrictamente prohibidos! ¡La batalla terminará cuando uno de los bandos no pueda pelear más!-Rotom— tras decir todo eso, la Pokédex se colocó en medio de todos. En su pantalla aparecieron dos banderas, una roja que representaba a Ash y Lillie, y una verde que representaba a los hermanos.

Tras la sorpresa inicial de los retadores al ver a Rotom y a Peke, todos tomaron sus posiciones.

Lillie eligió a Cutiefly como era evidente y Ash decidió ir con Peke. A unos cuantos metros de distancia, todos los Pokémon del grupo animaban a los entrenadores con excepción de Shiron y Litten, la primera lucía confundida y el segundo estaba durmiendo.

E-es la primera vez que lucho oficialmente contra otro entrenador… ¡y en un combate doble!... — pensó la chica, notoriamente nerviosa. Por otra parte, Cutiefly revoloteaba feliz alrededor de su cabeza.

—¡Sal Stufful!/¡Vamos, Bounsweet!

—¿¡Qué Pokémon es ese?!— le murmuró Ash a su compañera, señalando a lo que parecía ser una pequeña fruta rosada con unas hojas en la cabeza.

Desde la distancia, Dartrix sintió un escalofrío al ver el parecido que dicho Pokémon tenía con otro que no le caía particularmente bien.

—Su nombre es Bounsweet. Un Pokémon del tipo Planta. Su cuerpo suele desprender un delicioso aroma y eso hace que muchos Pokémon se lo coman por accidente— respondió Lillie, liberándose un poco de los nervios.

La descripción no le pareció particularmente bonita a Ash.

—¡Comiencen!-Rotom.

Sin tiempo para las palabras o cualquier otra cosa, el combate inició.

—¡C-Cutiefly, u-usa…!

—¡Peke, Ataque rápido contra Bounsweet!

—¡Stufful, Placaje contra Vulpix!

—¡Bounsweet, Giro rápido!

Rodeada por un aura blanquecina, Peke se lanzó en dirección a la tipo Planta, quien empezó a girar con velocidad. El osito corrió con velocidad hacia Vulpix con intención de taclearla.

—¡Esquiva y usa Ascuas contra Bounsweet!

Sin dejar de usar Ataque rápido, Peke saltó, evadiendo ambos ataques dirigidos hacia ella y luego arrojó una pequeña cantidad de fuego que cayó sobre la fruta; al estar girando, las llamas se dispersaron y cayeron sobre Stufful, haciéndole daño, al ver esto, Bounsweet dejó de girar.

—¡Oh, no! ¡Aguanta, Stufful!— pidió la dueña del oso.

—¡L-lo siento mucho, hermana!

—¡De nuevo, Ataque rápido!— ordenó Ash, aprovechando que su oponente había dejado de moverse.

Usando todo su cuerpo, Peke embistió a la tipo Planta, haciéndola retroceder enormemente.

La mirada de Lillie pasaba de Ash a los oponente a una gran velocidad. No sabía qué hacer.

Cutiefly, notando la inseguridad de su entrenadora, infló el pecho y se decidió a dar el primer paso como el hombre que era. Sin dudarlo, se lanzó hacia el frente para sorpresa de su "entrenadora".

—¡Veo que tienes espíritu!— exclamó el azabache, emocionado por la acción del bicho— ¡Peke, apoya a Cutiefly con Ascuas!

Una vez más, el hocico de la zorra se abrió, liberando una pequeña cantidad de fuego.

—¡Esquiven!— ordenaron los hermanos a la vez.

Con un salto, ambos Pokémon enemigos evadieron el ataque pero para desgracia de Bounsweet, fue a parar justo a donde estaba el mosquito.

Las pequeñas alas de Cutiefly se agitaron con fuerza y una gran serie de ráfagas plateadas acribilló a Bounsweet, dañándola gravemente.

Un brillo rojo rodeó por completo al pequeño bicho, indicando que el efecto secundario de Viento plata se había activado. Las características de Cutiefly habían aumentado un nivel.

—¡No, Bounsweet!— gritó el chico con temor en la voz— ¡H-hermana, ayúdame!

—¡R-rápido, Stufful, usa Placaje contra Cutiefly!— ordenó la mencionada, también levemente asustada.

—¡Ataque rápido, Peke!

Con velocidad, Vulpix embistió a Stufful antes de que pudiera socorrer a su compañera.

—¡P-paralizador!

Siguiendo las instrucciones, Cutiefly comenzó a pasar sus patas por su cuerpo, creando una pequeña bola de algo similar al polen la cual arrojó contra sus enemigos. Al instante, tanto Bounsweet como Stufful quedaron paralizados.

Ash volteó a ver a su compañera con emoción.

—¡Muy bien jugado, Lillie!— felicitó.

—¡G-gracias!— el ceño de la rubia estaba fruncido y el sudor recorría su rostro. No podía negar que estaba nerviosa, pero ese no era motivo para no hacer nada. ¡Les demostraría a esos niños de lo que era capaz alguien mayor! Bueno, alguien mayor que ellos por dos años…— ¡Beso drenaje contra Stufful!

—¡Ascuas contra Bounsweet!

Sin dudar, ambos Pokémon atacaron a sus paralizadas presas. Cutiefly se acercó considerablemente al oponente y clavó su pequeño aguijón en él, haciéndole un daño súper efectivo. Por su parte, Peke repitió el proceso hecho con anterioridad, quemando a la tipo Planta.

—¡Stufful, Malicioso!— ordenó la entrenadora como última opción.

Con un poco de dificultad, el osito frunció el ceño, lo cual contrario a su adorable apariencia, le dio un aspecto sumamente imponente.

Intimidada por el semblante del enemigo, Peke retrocedió y fue rodeada por un aura azul. Cutiefly simplemente se quedó volando en el lugar, impasible.

—¿¡No se asustó?!— notó sorprendido el entrenador rival.

—¡Increíble!— exclamó la entrenadora de Stufful.

Ash también estaba sorprendido. Normalmente, un Pokémon de nivel similar hubiera retrocedido al ser utilizado ese ataque y lo que era todavía más extraño… las estadísticas de Cutiefly no habían bajado, demostrando así que Malicioso no había tenido ningún efecto sobre él… ¿Sería su habilidad?

—¡Cutiefly, retrocede!— ordenó Lillie de pronto. Sin oponerse, el bicho hizo caso, poniéndose al lado de Peke.

—Lillie, él…— murmuró el azabache.

—También considero extraño el hecho de que no se viera intimidado, pero no podía dejarlo solo en el frente sin apoyo contra dos enemigos— explicó, sin dejar de mirar a los oponentes.

El ceño de Ash se frunció levemente. Entonces no era su habilidad…

—Cúbreme por 10 segundos— pidió para luego voltear a ver a la tipo Fuego— ¡Peke, vamos a hacerlo!

Vulpix miró a su entrenador de reojo y luego asintió con fuerza. Estaba lista.

Los brazos de Ash se juntaron hacia el frente y algo en su muñeca izquierda comenzó a brillar; de inmediato los hermanos y Lillie comprendieron lo que pasaba.

—¡R-rápido, Stufful! ¡Giro vil!

—¡Bo-Bounsweet, Giro rápido!

Tan rápido como pudieron, los contrincantes corrieron hacia Peke con intención de detenerla aunque la parálisis no les facilitó la labor.

—¡Viento feérico!— indicó Lillie.

Cutiefly se colocó frente a su compañera de combate y antes de que los enemigos llegaran, los hizo retroceder con una ráfaga que salió de sus alas. El daño a Stufful fue suficiente para hacerlo temblar del agotamiento.

—¡Está listo!— avisó Ash. Su cara era iluminada por la energía que salía de su Pulsera Z.

—¡Cutiefly, apártate!— ordenó. Si el bicho recibía el movimiento, no sería algo muy bonito.

El tipo Hada acató la orden al instante y se elevó en el aire, saliendo del rango del ataque que estaba por venir.

La energía del brazalete de Ash se transfirió hacia Peke y el símbolo del Poder Z apareció frente a ella.

—¡HECATOMBE PÍRICA!

En el hocico de Peke se formó un ataque cada vez más grande que terminó por convertirse en una enorme bola de fuego que salió disparada hacia el enemigo.

—¡BOUNSWEET!/¡STUFFUL!

Una vez que el ataque dio de lleno, una gran explosión de aire caliente se dispersó hacia todos lados, haciendo que Cutiefly perdiera el equilibrio del vuelo.

Cuando la polvareda se disipó el resultado era claro.

—¡Stufful y Bounsweet no pueden continuar! ¡Ash y Lillie son los ganadores!-Rotom.

—¡Bien hecho!— exclamó el azabache, elevando la mano con intención de que la rubia la chocara.

—¡S-si!— y como era de esperarse, correspondió el gesto.

A muchos kilómetros de distancia, una chica peliazul sintió un escalofrío mientras dormía. Al instante, su cerebro comenzó a soñar con un escenario donde ponía una demanda por plagio.

Y regresando a Alola…

—¡Nos dieron una paliza!— aseguró el moreno, estrechando su mano contra la de Ash.

—Estoy seguro de que con tiempo y entrenamiento serán mucho mejores. ¡Sigan así, chicos!— aconsejó Ash.

Ambos hermanos se voltearon a ver con ilusión y regresaron la mirada hacia los que hace unos minutos eran sus oponentes.

—¡Muchas gracias!— dijeron al unísono.

—¡Una cosa más!— dijo la chica— ¿¡Ustedes son…— el tiempo se ralentizó para Lillie. Sus ojos se cerraron, esperando la tan repetida pregunta…— hermanos?!

Y de golpe, se abrieron.

—¡Yo también tengo esa duda!— secundó el hermano.

Ash y Lillie voltearon a verse al mismo tiempo.

—La verdad es que…— antes de que la rubia pudiera terminar de hablar.

—¡Lo somos!— afirmó Ash, colocando su mano sobre la cabeza de Lillie y comenzando a acariciarla— ¡Ella es mi hermana menor!

Esa respuesta sorprendió enormemente a Lillie y Rotom. La mente de la rubia la transportó a la noche anterior a su regreso a Pueblo Iki.

En el momento en el que te hiciste mi amiga te convertiste en un miembro de mi familia. ¡Cómo mi hermana menor!

Un ligero rubor se apoderó de su rostro, pero no el típico de vergüenza… Este era más bien uno de ternura.

—¿¡En serio?!— preguntó la morena.

—¡No se parecen nada!

—¡Lo que pasa es que ella es adoptada!— explicó el entrenador, comenzando a reír.

Ambos hermanos se quedaron serios de golpe y el sonrojo se fue de la cara de Lillie. Vaya forma de arruinar el momento…

—E-eso explica porque es más alta que tú…— dijo el chico, notando como el brazo de Ash tenía que elevarse para tocar la cima del cráneo de Lillie.

En menos de un segundo, Ketchum estaba de cuclillas; dibujando pequeños muñecos en la tierra mientras era rodeado por un aura oscura.


Lugar desconocido. Akala. 7:30 p.m.

—¿Era completamente necesario venir hasta aquí, Reina?— preguntó Kiawe, viendo los alrededores, más específicamente, una plataforma de madera parecida a una pista de combate— Ha pasado un tiempo desde la última vez que estuve aquí…— murmuró para sí mismo.

—Lo que voy a decirte no es algo que pueda hablarse en un lugar concurrido— explicó Olivia, quien estaba a unos metros de Kiawe—. Deberías sentarte. Puede que lo necesites— sugirió, volteando a verlo. El capitán se quedó altamente sorprendido al notar como su Reina lucía completamente nerviosa, como si temiera de algo que pudiera pasar.

Sin dudarlo mucho, se sentó en la estructura de madera, listo para oír lo que fuera que iba a oír.


La mirada de Kiawe estaba perdida en el suelo.

—Lamento tanto haber escondido esto hasta ahora…— dijo Olivia, acercando vacilante la mano hacia el capitán.

Justo cuando estaba por tocarlo, reaccionó.

—¿Desde cuándo?— dijo a secas.

Olivia no era idiota. Entendió perfectamente la pregunta.

—Tapu Fini tuvo la visión hace apenas tres semanas…— respondió, apartando la mano lentamente— Decidí contarles gracias a la conversación que tuve con su Representante…

—¿Quién más lo sabe?— volvió a preguntar en ese tono apagado.

La boca de la Kahuna se torció levemente.

—El Kahuna Hala, el capitán Liam, yo, el Kahuna de Ula-Ula, el Representante de Tapu Fini y…— Olivia tragó saliva— Ash Ketchum…

La mirada de Kiawe se levantó al instante.

—¿Ash?...— preguntó incrédulo.

—Él… él es el Representante de Tapu Koko. Fue la primera persona en enterarse después de mi…— respondió, asustada por la posible reacción del chico.

—Ya veo… Eso explica porque estaba tan raro cuando afrontó mi prueba…— murmuró, llevándose las manos a la cara.

Olivia iba a decir algo más, pero en ese preciso momento, Wela se puso de pie y empezó a caminar.

—K-Kiawe, si necesitas más tiempo…

Sin hacerle caso, pasó de largo.

Montones de cosas pasaron por su mente.

Los empleados del Rancho Ohana. Lana. Mallow. Kea. Omaha. Paku. Su abuelo. Sus padres… Hoshi.

Dejó de caminar apenas llegó frente a uno de los árboles que rodeaban el lugar. Y antes de que nada o nadie pudiera reaccionar, su puño chocó contra la corteza.

—¡MALDICIÓOOON!

—¡K-Kiawe, tranquilízate!— pidió Olivia, acercándose al chico con velocidad.

Los constantes puñetazos de Kiawe impidieron que pudiera sujetarlo ya que siempre que lo tocaba, los violentos movimientos del capitán la obligaban a retirar la mano.

Golpe tras golpe tras golpe. Esa repetición fue la que terminó haciendo que la corteza del árbol se rompiera levemente y que los nudillos de Wela empezaran a sangrar.

—¡Armaldo, detén a Kiawe!— ordenó, sacando una Pokéball de la cual salió un Pokémon que debía estar extinto.

Sin dudar, el tipo Roca se interpuso entre Kiawe y su objetivo, recibiendo de lleno los golpes de este, los cuales no le hacían ni cosquillas. Con ambas garras, sujetó al capitán de los brazos, imposibilitándole el seguir golpeando.

—¡SUÉLTAME! ¡NO LO ENTIENDES, NO LO ENTIENDES!

Olivia sujetó a Kiawe desde atrás, pero no de cualquier manera; lo hizo con un abrazo.

—Lo entiendo, Kiawe… Lo entiendo perfectamente…

Al poco, los movimientos se hicieron menos bruscos hasta que finalmente, terminaron.

—No lo entiendes… No lo entiendes…

Olivia fue poniéndose de cuclillas sin soltar a Kiawe, guiándolo para que se acomodara en el suelo.

—Ho… shi…

A lo lejos, una figura humanoide observaba todo.


Ruta 8. Centro Pokémon. 8:10 p.m.

Sin saber por qué, el cuerpo de Ash se estremeció de pies a cabeza y la preocupación se adueñó de su ser.

Ya que para bien o para mal, el mundo estaba comenzando a moverse.

Y Ash Ketchum era el centro de ese mundo.


¡Ey! Ha pasado tiempo.

Dentro de muy poco será mi cumpleaños. ¿Para qué lo digo? Para que me regalen sus reviews, por supuesto. Jajaja. Excusa mala, pero ey, como dicen en España: "Si cuela, cuela y si no, me la pela".

Poco a poco los capitanes se irán enterando de todo este asunto… Las reacciones de todos ellos obviamente variará, por ejemplo, la de Kiawe fue más bien de frustración y miedo al saber que lo que más ama está en peligro; un peligro prácticamente inevitable.

¿Curiosidad por saber la versión completa de la predicción de Fini? Como recordarán, la charla entre Gladio y Ash se cortó justo cuando estaban por hablar de la "mejor parte" que es lo que hace que tanto Ash como Kiawe se pongan así. ¡Lo descubrirán hasta Ula-Ula!

En serio, no miento cuando afirmo que el fanfic irá de 0 a 100 cuando termine Akala… Todo será más… ¿Oscuro?

Bueno. No tengo mucho que decir, la verdad…

Les mostraré la ficha de la protagonista femenina.

Nombre: Lillie Aether.
Edad: 16 años. Casi 17.
Estatura: 1.75 metros.
Lugar de origen: ¿?
Sueño: Ser investigadora Pokémon.
Pokémon Insignia: Por determinar.
Disfruta de: Aprender, ver lugares bonitos y mantener charlas interesantes.
Resumen: Una chica misteriosa que un día apareció en una playa junto a un misterioso Pokémon. Antigua ayudante de Kukui y hermana menor de un sádico. Tras una serie de acontecimientos, comenzó a viajar con Ash Ketchum. Tiene un oscuro pasado tras su espalda.