¡Ey, hola a todos! Perdón por la espera de prácticamente un mes. No tengo excusas. Lo siento.
¡No tengo nada que decir salvo que feliz año nuevo (un poco tarde), así que pasen a leer el capítulo!
—¡Esquiven!
Una vez más, Lurantis había utilizado Cuchilla solar, blandiendo ambas guadañas como si fuera la más habilidosa espadachín.
Dartrix intentó elevarse lo más que pudo hacia los cielos pero los constantes y rápidos movimientos de la Dominante no se lo permitían, haciéndolo retroceder o bien, evadir.
Yungoos por su parte fue un poco más inteligente. Aprovechando la evidente preferencia que Lurantis tenía hacia Dartrix, comenzó a acercarse mientras esquivaba, posicionándose a unos pocos metros de la atacante.
—¡Hazlo, Yungoos!— ordenó Ash al ver las claras intenciones de su Pokémon.
Sin dudarlo, la mangosta se lanzó hacia la pierna de Lurantis con intención de propinarle un buen Superdiente. Justo cuando estaba por conectar su ataque, una ráfaga de hojas se clavó en el suelo frente a él, impidiéndole el avance.
—¡Fey!— exclamó el aro de flores, alertando a su compañera del lugar en el que estaba Yungoos.
Lurantis volteó a ver de reojo al tipo Normal sin dejar de atacar para, acto seguido, dejar caer una de sus grandes garras en su dirección.
Yungoos no salió bien parado de la situación. Si bien había logrado esquivar por los pelos (nunca mejor dicho) el ataque, éste si había alcanzado a rozarle la piel, produciéndole un gran escozor por el aura verdosa que rodeaba al movimiento.
—¡Yungoos!— advirtió de inmediato a su compañero, recuperándose lo suficiente como para salir del rango de ataque.
—¡Prrr!— agradeció Dartrix. Definitivamente no se dejaría tocar por esos feroces movimientos.
El ceño de Ash se frunció. Había descubierto una buena forma de atacar.
—¡Yungoos, Dartrix; avancen!— indicó con firmeza.
Ambos Pokémon voltearon un segundo hacia su entrenador, observaron la seguridad en su mirada y luego, lo hicieron. Rotom por su parte, no tenía dudas en su dueño. Creía en él.
—Está mandando a sus Pokémon a la boca del lobo… ¿Por qué?...— se preguntó Mallow en un tono de voz lo suficientemente alto como para ser escuchada.
—He visto como pelea Ash. Estoy seguro de que no está haciendo esto sin un plan en mente— afirmó Kiawe con los brazos cruzados.
—Digo lo mismo. Él hizo exactamente lo mismo contra mis Wishiwashi y ganó. No creo que esté actuando de manera impulsiva— secundó Lana.
Lillie por su parte solamente asintió.
—Ash no es del tipo de personas que arriesgaría el bienestar de sus Pokémon así como así…— pensó.
—Lillie, sabes que puedes hablar con nosotros, ¿verdad?— preguntó Mallow.
La rubia levantó la mirada con incredulidad.
—¿En serio?...
—Sí, con tal de que no reveles información importante que le pueda servir a Ash o digas algo que pueda ayudarlo, eres libre de hablar con nosotros— afirmó la morena.
—Oh, es cierto— exclamó Kiawe—. Olvide decírtelo en mi prueba, Lillie.
—También yo lo olvidé— dijo Lana, dándose un golpecito en la cabeza y sacando la lengua.
Lillie suspiró con pesadez y bajó la mirada. No es como si no estuviera acostumbrada a que no le dijeran las cosas.
De vuelta al campo de batalla, Lurantis seguía atacando con brutalidad. Intentando conectar algún ataque. Para mala suerte de ella, sus movimientos eran muy pesados y sus enemigos pequeños a la par de bastante escurridizos.
Por otra parte, ambos Pokémon de Ash avanzaban como podían, evadiendo en el proceso uno que otro ataque de Comfey (y recuperándose del daño que una que otra hoja les provocaba, aunque la mayoría eran destruidas por la propia Lurantis).
Fue cuando estuvieron a 6 metros de distancia del Dominante que el azabache vio la oportunidad.
—¡Dartrix, Follaje! ¡Yungoos, Doble equipo!— ordenó.
Las alas de la lechuza se agitaron fuertemente, arremolinando decenas de hojas a su alrededor y volviéndolo prácticamente invisible al ojo enemigo.
Yungoos no tardó en usar su movimiento. En un parpadeo, montones de mangostas corrían por todos lados, haciendo imposible adivinar cuál era la original.
Comfey se veía aturdido por la maniobra al no saber dónde estaba el oponente. Lurantis en cambio, no lucía del todo afectada por lo que siguió atacando.
—¡Ahora, Dartrix; utiliza follaje contra Yungoos!
Todos los presentes se vieron altamente sorprendidos. ¿Atacar a su propio Pokémon en un momento tan delicado? Más Dartrix no dudó. Con velocidad, dirigió el remolino de hojas en dirección a su compañero y al instante todos los clones fueron rodeados por el movimiento, revelando la posición de la lechuza para satisfacción de Lurantis quien no dudó en atacarlo.
—¡Lánzalo hacia arriba, Dartrix!
Una última batida de alas del tipo Volador fue lo que necesitaron las hojas para salir expulsadas hacia el cielo; justo después de eso, una fuerte cuchillada solar mandó a volar a Dartrix contra un árbol que estaba a unos pocos metros de Ash, estrellándolo en él. Sus ataques se detuvieron para observar satisfecha a su victima.
—¡La salud de Dartrix se redujo en un 28%!-Rotom— informó alarmado.
El entrenador rechinó los dientes. Ese movimiento era aterrador, más si se consideraba que el ave era súper resistente a él.
—¿Estás bien, amigo?— preguntó.
—¡Prrr!— afirmó la lechuza, saliendo del hueco que había hecho en el árbol y volviendo a alzar el vuelo. Su mirada adquirió confianza al momento en el que vio la estrategia de su entrenador en acción.
—Eso es genial…— murmuró, satisfecho.
—¡GOOS!— se escuchó decir. Rápidamente, los espectadores y oponentes voltearon al lugar del que provenía dicho sonido. El cielo.
Una horda de Yungoos iba cayendo desde las alturas (aunque eran muchos menos que antes). Todos ellos sostenían varias hojas en cada pata.
Lurantis vio con sorpresa al oponente antes de fruncir el ceño y comenzar a utilizar Cuchilla solar de nuevo hacia el cielo. Comfey no se quedó atrás y comenzó a lanzar Hojas mágicas.
Una vez que los Yungoos entraron al rango del Dominante, comenzaron a desparecer uno a uno pero era tarde para Lurantis. El plan se había terminado de cocer.
Aprovechando uno de los tantos ataques, alrededor de diez Yungoos se sujetaron fuertemente a las garras del oponente y comenzaron a correr sobre ellas sin recibir ninguna quemadura. Eso era tarea de las hojas en sus patas.
No pasó mucho hasta que Lurantis no pudo hacer nada para que llegaran a su cuerpo y fue ahí cuando el tiempo se detuvo para todos.
La tipo Planta veía como uno de las tantas mangostas se lanzaba directo a su cara (probablemente la original). Comfey trataba de alcanzar a Yungoos para apartarlo con una tacleada. Dartrix se arrojaba rápidamente contra el aro de flores para terminarlo de una vez por todas y el sol artificial creado por el tipo Hada comenzaba a apagarse.
Y en menos de un segundo Yungoos mordió ferozmente la frente del dominante mientras que Dartrix acribillaba a Comfey con Picoteo.
Lurantis deshizo Cuchilla solar, regresando sus guadañas al tamaño original y trató de quitarse al tipo Normal de encima.
Dartrix por su parte, terminó su ataque con una patada que arrastró al aro de flores por el suelo. El sol se terminó de apagar, poniendo un poco nervioso a Ash.
Unos segundos más de forcejeo entre Yungoos y Lurantis terminaron con la mangosta siendo arrojada hacia el cielo (no sin haber hecho un gran daño) para posteriormente ser interceptada por Dartrix quien la tomó en pleno vuelo y aprovechó para lanzar una ráfaga de Hojas afiladas contra el oponente.
—¡La salud de Lurantis se redujo en un 58%! ¡Es increíble-Rotom!— informó con gran sorpresa.
—Bien…— murmuró Ash, sonriendo ampliamente y cerrando un puño.
—¿¡58%?!— gritó Mallow altamente sorprendida— ¿¡Cómo hicieron tanto daño?!
—Superdiente es un movimiento que siempre quitará la mitad de la vitalidad del oponente principalmente porque los dientes penetran con tanta profundidad la piel del oponente que deja heridas muy graves— respondió Kiawe, también bastante impresionado.
—Y el otro 8% debió ser por las Hojas afiladas de Dartrix— añadió Lana.
—¡Si, ya lo sé, es decir…!— la capitana no sabía por dónde empezar.
—La entiendo, señorita Mallow. La estrategia de Ash fue bastante inesperada, ¿verdad?— dijo Lillie, sin apartar la mirada de la batalla.
—¡Y tanto!— afirmó.
De vuelta al campo de batalla, Lurantis respiraba con algo de pesadez. La sangre que caía desde las heridas que Yungoos le había hecho la obligaba a cerrar el ojo izquierdo para evitar que el líquido entrara en contacto con éste.
La Dominante estaba completa y absolutamente furiosa. Primero tierra, luego saliva y por último sangre. Su hermosa piel estaba arruinada por los ataques de esos pequeños que se interponían entre ella y la comida.
Ahora era personal.
—¡LANTIIIIIIIIS!— gritó a todo pulmón. Como si dicho grito fuera algún tipo de hechizo que reanimara a los caídos, Comfey se levantó con notoria pesadez para luego ser envuelta en brillo una vez más.
Tanto Ash como sus Pokémon vieron alarmados la última voluntad del tipo Hada. Sabían que si lo dejaban terminar, todo su esfuerzo se iría por el caño.
—¡Dartrix, Hoja afilada! ¡Yungoos, Placaje!— ordenó el entrenador.
Ambos Pocket Monsters se arrojaron tan rápido como pudieron al oponente. Dartrix lanzó rápidamente una serie de hojas que fueron rápidamente repelidas por el movimiento Tijera X de Lurantis y cuando Yungoos se acercó lo suficiente, la tipo Planta lanzó un fuerte Puntapié que lo mandó a volar con dirección a la lechuza, haciendo que ambos se estrellaran contra el suelo.
No lo habían logrado. La rabia de Lurantis la había hecho el doble de rápida.
Comfey finalmente estuvo listo. Un gran destello ascendió al cielo, iluminando completamente el paisaje y dándole una paz interna a Ash.
Una vez que este evento terminó, el cuerpo del tipo Hada cayó desplomado al suelo. Debilitado.
—¡Rápido, chicos; todavía podemos evitarlo! ¡Picoteo y Persecución!
Pero Ash estaba equivocado. No podían lograrlo.
Dartrix y Yungoos se reincorporaron. La lechuza despegó hacia el cielo y se arrojó a toda velocidad contra Lurantis con una intensa aura azulada en el pico. La mangosta por su parte, comenzó a correr con gran velocidad envuelto en una energía oscura.
Esto ocurrió en 8 segundos.
La dominante juntó ambas guadañas y las elevó al cielo para después empezar a brillar en un intenso tono de verde, revelando que había utilizado Síntesis para curarse.
Esto ocurrió en 6 segundos.
Lurantis repelió a ambos oponentes con un rápido movimiento de Cuchilla solar que los obligó a retroceder.
Esto ocurrió en 2 segundos.
Todo había pasado al mismo tiempo.
—Lurantis recuperó el 66% de su salud total… Es como si no la hubieran tocado-Rotom…
El ceño de Ash se frunció. Lurantis era endemoniadamente rápida.
—Debí haber atacado sus extremidades…— pensó, molesto por lo aparentemente mala que había sido su elección— Pero al menos el ataque a la cabeza me trajo algo bueno ¡No puede ver con un ojo y además…!
—¡Estuvo a punto!— exclamó Mallow un tanto decepcionada aunque también sorprendida. Era la primera vez que alguien ponía en semejante apuro a la Dominante de una forma tan espontanea.
—Recuerdo lo que sentí cuando tuve que pelear contra Lurantis…— murmuró Lana— Era muy frustrante ver cómo tras esforzarnos mucho se recuperaba de todo el daño. No me sorprendería que Ash estuviera enojado.
—Yo no tuve muchos problemas. El clima soleado nos dio ventaja a mis Pokémon y a mí— opinó Kiawe.
—Ash estará bien…— murmuró la rubia, atrayendo la atención de los presentes— Sé que Ash estará bien… Es Ash… después de todo…
Los capitanes sonrieron. ¿Qué tanto había calado la presencia de Ash Ketchum para que una jovencita tan introvertida le tuviera una fe tan ciega?
Mallow y Lana se guardaron los comentarios jocosos que se les ocurrieron. Era demasiado fácil.
—Dartrix y Yungoos… Son pequeños, agiles y escurridizos. He estado jugando en tu terreno todo este tiempo Lurantis… ¡Es hora de que tú juegues en el mío!— la mano del entrenador se dirigió rápidamente hacia los árboles— ¡Escóndanse entre el entorno!
El ave salió disparada hacia la izquierda, mientras que el mamífero corrió de inmediato a la derecha.
—¿Usará el tamaño de sus Pokémon para sacar ventaja?...— se preguntó Mallow a sí misma.
Su respuesta llegó de inmediato.
Una ráfaga de hojas impactó contra la espalda de Lurantis, quien se hallaba ciertamente desconcertada. No podía siquiera detectarlos y su ojo cegado no le facilitaba la labor. Las sombras no eran un problema ya que el sol artificial iluminaba todo a su alrededor, el verdadero problema era que, irónicamente, el enemigo se movía demasiado rápido.
Hablando de su punto ciego, sintió como rápido golpe la había impactado en la pierna izquierda para luego ver como el atacante se perdía entre el espesor.
Antes de poder reaccionar, sintió un dolor punzante en la guadaña izquierda. Seguramente era Picoteo de Dartrix. Sabía a donde se dirigía todo el asunto y no lo permitiría; rápidamente envolvió sus extremidades superiores en energía verde y comenzó a agitarlas a todas direcciones mientras giraba sobre su propio eje.
Yungoos salió de la espesura del ambiente justo cuando Lurantis había girado hacia su ubicación. Determinada, lanzó un tajo que eliminó completamente a la mangosta.
Un clon.
Una vena se marcó en la frente de la tipo Planta, quien comenzó a agitar de forma más violenta aún las enormes armas que poseía.
La escena se repitió una y otra vez ante los ojos de los espectadores.
Ataque recibido, rabia aumentada.
—Entiendo que quiera hacerle daño, pero a este ritmo será demasiado lento…— pensó Kiawe.
—Sus Pokémon se cansarán muy rápido— pensó Lana.
—Él puede… ¡Es Ash!— pensó Lillie.
—El estofado se va a enfriar…— pensó Mallow.
Los ojos marrones de Ketchum se movían en todas direcciones. Sus Pokémon sabían a la perfección lo que debía de hacer, lo habían entendido rápidamente. Y ya era hora de concretar el plan.
Un ruido de hojas proveniente de la izquierda alertó a Lurantis, quien de inmediato giró hacia la dirección viendo a nada más y nada menos que Dartrix, quien se dirigía hacia ella a toda velocidad mientras utilizaba Picoteo.
Rápidamente juntó ambos brazos a sabiendas de que no lograría darle con Cuchilla solar y utilizó Tijera X. Cuando estuviera lo suficientemente cerca bloquearía el ataque, lo mandaría a volar y lo acabaría con su mejor movimiento.
Al fin la lechuza llegó a su objetivo y su pico chocó fuertemente contra ambas guadañas del enemigo. Los ojos de Lurantis adquirieron una mirada ganadora. Acto seguido, procedió a empujar con fuerza para sacarse al tipo Volador de encima. No pudo hacerlo.
Sudor comenzó a correr por su cara al sentir su cuerpo seriamente debilitado.
—Cometiste cuatro errores. El primero fue que te dejaste llevar por la ira— el brazo derecho de Ash bajó en diagonal—. El segundo fue que creíste que sólo te atacaríamos por la izquierda aprovechando que era tu punto débil— su brazo izquierdo subió en diagonal—. El tercero fue que descuidaste tu propia condición física— el brazo derecho se dobló a la altura del estómago— y el cuarto fue utilizar Día soleado.
La potente luz del sol artificial no había permitido a Lurantis ver la energía del Movimiento Z que desprendía cada poro del ser de Yungoos.
Sabía lo que iba a pasar. No había otra salida y fue un grito el que se lo terminó de confirmar.
—¡CARRERA ARROLLADORA!
La mangosta aceleró tan rápido como una bala de francotirador, impactando finalmente contra las piernas de la tipo Planta y mandándola a volar hacia los cielos con absurda facilidad. Yungoos avanzó un poco más y cuando se detuvo, Lurantis aterrizó estrepitosamente contra el suelo con sus ojos hechos espirales al tiempo que el sol artificial se apagaba.
—¡Al fin!-Rotom
Mallow estaba boquiabierta.
Muy rápido. Demasiado rápido para una persona normal.
Lurantis era sin miedo a equivocarse, el Dominante más complicado de todos. ¿Cómo había sido derrotada en prácticamente dos asaltos?
Su mente simplemente no lo maquinaba, no podía.
Bueno, no hasta que dos codazos la hicieron espabilar.
—Vamos, tienes que hacerlo oficial— recordó Kiawe.
—No es momento de perder los cabales, Mallow— dijo Lana, sonriendo.
La morena volteó a ver a Lillie dado que era la única que faltaba en hablar.
Sus ojos prácticamente le rogaban porque terminara de anunciar al ganador.
La capitana suspiró y luego hizo su mayor intento por recobrar la seriedad.
—¡ASH KETCHUM ES EL GANADOR!
Al oír esas palabras, una pequeña sonrisa se formó en la cara de Ash para luego dar un ligero suspiro.
—Fue increíble, chicos— felicitó a sus Pokémon, quienes se acercaron rápidamente a su entrenador—. De verdad que se lucieron, estoy muy orgulloso de ustedes.
Tanto la lechuza como la mangosta sintieron una inmensa felicidad en su interior.
—Es un tanto diferente a como celebró en mi prueba…— murmuró Lana.
Kiawe también lo había notado. Sus palabras eran mucho más serias aunque la intención no dejaba de ser la misma. Realmente podías percibir que apreciaba el trabajo de sus compañeros de batalla pero… no dejaba de sentirse diferente. Él sabía exactamente porque del cambio.
La mirada de Wela fue rápidamente a Lillie. Ella también se veía confundida.
El ceño del capitán se frunció. Aún no le había dicho nada…
—¡Arceus, sí que me sorprendieron!— exclamó Mallow, acercándose a los ganadores— Derrotar a Lurantis de esa manera ¡Es un gran logro!
—¡Gracias! De verdad nos esforzamos en ganar— dijo el azabache, siendo secundado por sus Pokémon.
—¡No tenía dudas de tu victoria, Ash!-Rotom
—¡Gracias!
El resto de presentes no dudó en acercarse.
—Felicidades, Ash— Kiawe fue el primero en hablar—. Con esto has completado todas las pruebas de Akala y ganaste derecho a combatir contra la Reina.
—¡Es cierto!— los ojos del entrenador se abrieron de par en par— ¡Había olvidado eso por completo!
—Que chico tan despistado…— suspiró Lana, moviendo la cabeza en señal de negación.
—Su personalidad es de nuevo la misma…— pensó Wela.
—¡A-Ash, muy buen trabajo!— la siguiente en unirse a las felicitaciones fue Lillie, quien tenía el ceño levemente fruncido y una pose que demostraba determinación— No puedo mostrarme débil, de lo contrario Mallow y Lana van a…
—¡Gracias, Lillie!— la mano del entrenador se posó sobre la cabeza de la rubia, comenzando a acariciarla levemente.
Decir que esta acción sobresaltó enormemente a la chica era poco. Su cara estaba absurdamente roja y el corazón le latía a mil por hora.
—¿¡P-p-p-por qué fue eso?!— preguntó con rapidez.
Ash se miró la mano con confusión.
—La verdad no lo sé…— se encogió de hombros— ¿Un impulso? Bueno, ¿Qué más da?
—¡Pika pi!
—¡Woof!
Rockruff y Pikachu interrumpieron la escena, lanzándose sobre su entrenador.
—¡Ah, chicos! ¡Estuvieron tan callados toda la prueba que por un momento me olvidé que estaban a mi lado!
Mientras que Ash jugueteaba con sus Pokémon, Lillie tenía la mano en el pecho. Pensaba en lo que acababa de pasar.
—El sólo contacto de su mano fue suficiente para hacer que un calor indescriptible surgiera dentro de mi ser…
—Mi cabeza da vueltas, ¿Qué tipo de efecto tiene este hombre?...
Lillie asintió con fuerzas. La voz de ese narrador en su cabeza describía a la perfección lo que sentía.
Hasta que se dio cuenta de lo incoherente de esto y se dio vuelta, encontrándose con Mallow y Lana, quienes le estaban susurrando al oído.
—¡Debo de pedirles por favor que no intenten meter ideas subliminales en mi cabeza mediante la narración!— solicitó con rapidez.
—Sólo decíamos en voz alta lo que estabas pensando— dijo Mallow con una sonrisa cómica en la cara.
Lana la secundó con la cabeza.
—C-creo que sería más conveniente que atendiera a los Pokémon debilitados, señorita Mallow— sugirió la rubia en un intento de quitarselas de encima.
—Oh, lo hice mientras estaban de tortolitos— con su dedo índice apuntó en dirección a Lurantis, quien devoraba (mientras veía con rencor a sus enemigos) el estofado junto a Comfey— ¿Ves?
Lillie infló las mejillas en señal de rendición al tiempo que fruncía el ceño. Shiron veía todo desde los brazos de su dueña, no entendía muy bien lo que pasaba.
—¡Q-Que tierna!— pensaron ambas capitanas. (Y un insecto recién colado)
—¡Sólo bromeábamos, Lillie!— aclaró con rapidez Lana.
—¡Bueno, bueno, demasiada diversión a costa de Lillie por el momento!— dijo Mallow— Es hora de ir a entregarle al ganador su…
Las palabras de Mallow se cortaron y sus ojos se abrieron mucho más de lo normal, cosa que sorprendió a Lillie.
Pero ella no era la única.
Ash, Kiawe, Lana, Lurantis, Pikachu, Rockruff, Dartrix, Yungoos e incluso Rotom y Cutiefly se pusieron en estado de alerta.
Los únicos que no parecían sentir nada eran ella, Shiron y Comfey.
Antes de darse cuenta, los tres capitanes ya habían sacado una Pokéball y todos los Pokémon habían entrado en posición de combate.
—¡Rotom, rápido!— ordenó Ash, alterando un poco más a Lillie— ¡Trae a Serperior!
—¡Enseguida!-Rotom.
Todo el cuerpo de la Pokédex brilló en color azul y los mismos compartimientos en los que estaban sus cañones eléctricos se abrieron, mostrando una Pokéball que Ash no dudó en tomar.
—¿Ch-chicos? ¿Q-Que está pasando?...— preguntó la rubia. Fue entonces cuando una serie de pequeños estirones a la falda de su vestido llamó su atención. Ahí estaba Cutiefly, jalando con toda su fuerza en dirección a donde estaba Ketchum.
En ese momento, un ruido de hojas comenzó a escucharse y antes de que nadie pudiera darse cuenta, una potente descarga eléctrica fulminó a Lurantis junto a Comfey, debilitándolos una vez más.
—¡LURANTIS!— gritó Mallow.
—¿¡Q-Que fue eso?!— preguntó Lillie, ahora definitivamente asustada.
—¡Conmigo, Lillie!— ordenó el entrenador de Kanto, acercando a la chica hacia él de un jalón no precisamente suave.
Fue entonces que de entre los árboles salió.
La misma criatura de la que Ash había huido hacía unos minutos ahora estaba frente a ellos y era enorme, midiendo alrededor de 7 metros, por no mencionar el aura que salía de su cuerpo, la cual era prácticamente idéntica a la de los Dominantes. Esta era roja.
Una vez más, el tiempo se detuvo pero sólo para el azabache.
Sabía que era peligroso… ¡Lo sabía!...
Pero eso no importa; no ahora. Debo cuidarlos a todos.
No sé si es obra de mi cerebro o si realmente está pasando, pero siento como todo se mueve a cámara lenta.
La cosa extraña que está adelante está clavando sus cables en el suelo mientras que eleva otros cuantos, preparándose para atacarnos.
Kiawe, Mallow y Lana tienen los dedos apartados del botón de sus Pokéballs; no lograrán sacar a sus Pokémon a tiempo.
Yo sí, pero no lo suficientemente rápido como para usar un movimiento.
Confío en que Serperior sabe del peligro al que nos enfrentamos y la hago salir.
Como me lo esperaba de mi gran amiga, ella actúa rápidamente sin ningún retraso. De un latigazo, su largo cuerpo nos lanza a todos y cada uno de nosotros a una dirección diferente para alejarnos de los rayos que ahora está volando por nuestros alrededores, destruyendo árboles nada más tocarlos.
Lillie, Kiawe, Lana, Rockruff, Yungoos, Rotom y Pikachu están en el lado izquierdo. Mallow, Dartrix, Cutiefly, Serperior, Shiron (quien salió volando de los brazos de Lillie) y yo estamos del derecho.
"Eso" está a punto de atacar otra vez, pero ahora tengo el tiempo suficiente para hablar.
—¡PLANTA FEROZ!
La cola de Serperior se clava en el suelo y del suelo comienzan a salir enormes raíces que no solamente rodean al enemigo, sino que también crean un muro que separa a todo el grupo en dos.
Es demasiado peligroso estar todos juntos, más si nuestro oponente tiene un ataque de área tan devastador como ese.
—¡ASH! ¡SHIRON!
—¡PIKACHU!
Escucho la voz de Lillie y se me retuerce el estómago. ¡Mi deber es protegerla! ¡Gladio me la encargó, Hau confía en mí, el profesor Kukui la puso bajo mi mando!
—¡Debemos dispersarnos! ¡No podemos quedarnos juntos! ¡Traten de salir de la jungla!— grito a todo pulmón para hacerme oír.
—¡P-pero…!— otra vez es Lillie…
—¡Vamos, tenemos que movernos!— escucho decir a Kiawe.
—¡Ash tiene razón, es demasiado peligroso!— Lana lo apoya y me siento aliviado. Que ellos dos estén con ella me da seguridad.
—¡Pero Ash y Shiron…!— su voz se hace cada vez más lejana, símbolo de que está siendo alejada del lugar.
—¡Cuídate mucho, Ash!-Rotom
—¡Volveremos por ti, Mallow!— escucho decir a Lana.
Volteo a mi lado y me topo con mis compañeros. No dudo en cargar a Shiron en brazos y poner a Cutiefly bajo mi gorra.
Mallow me sujeta fuertemente de la mano y comienza a correr seguida de mis Pokémon.
No lo noté por estar gritando, pero las plantas de Serperior han comenzado a romperse por la electricidad del enemigo. Que aterrador poder…
Alcanzo a ver de reojo a Lurantis y Comfey siendo arrastrados hacia los arbustos por unos pequeños Pokémon que sin duda tratan de ayudarlos.
No tengo a Rotom para llamar más Pokémon con ayuda de la nueva función que el profesor Oak nos ayudó a instalar y tampoco tengo a Pikachu.
Debemos retirarnos por el momento.
Mallow da un giro brusco hacia la izquierda; quiere alcanzar a nuestros amigos yendo por donde ellos se fueron.
Un rayo no nos deja. El enemigo se ha liberado y nos tiene en la mira.
—¡Serperior, Planta feroz!— ordeno otra vez.
Mi Pokémon vuelve a atacar, las raíces vuelven a hacer lo suyo y atacan sin piedad pero el "cable" vuelve a mostrar la agilidad de antes, los esquiva y rodea con mucha facilidad. Al parecer no puede ver desde todas las direcciones ya que una raíz crece justo debajo de él, aprisionándolo contra un árbol y dándonos la oportunidad para seguir corriendo.
—¡Esa cueva!— dice Mallow, señalando una cueva que se puede ver a lo lejos— ¡Nos llevará al exterior de la Jungla Umbría, debemos cruzarla rápido!
—¡Sí!
Justo cuando estamos por entrar a la cueva, un potente rayo pasa por sobre nuestras cabezas e impacta contra el interior de ella, deteniéndonos un momento. Volteo hacia atrás y veo que el cable se liberó y viene por nosotros otra vez.
Volvemos a correr, no puedo arriesgar a todos por enfrentarme temerariamente con Serperior y esperar que alguien no resulte herido.
Entramos a la cueva y pasa algo horrible. Posiblemente 4 metros luego de la entrada, donde impactó el rayo, el techo se desmorona demostrando lo potente del ataque. Estamos atrapados entre la espada y la pared.
El cable viene hacia nosotros a toda velocidad y Serperior reacciona por sí misma, demostrando que es mucho más rápida. Utiliza Cola dragón contra la entrada, derrumbándola también y evitando que el cable entre con nosotros.
A través de las rocas que ahora bloquean la entrada podemos ver el destello amarillo que dejan los rayos.
Después de unos segundos se detienen y escuchamos el sonido de algo arrastrándose por el suelo lejos de nosotros.
La mano de Mallow libera la mía y escucho un fuerte suspiro.
—¿Qué es todo esto?...— pregunta, no exactamente a mí.
Pero ya no estoy preocupado por eso. El lugar está muy oscuro…
La capitana se había dejado caer sobre el suelo, no podía ver nada gracias a la oscuridad del sitio pero si escuchaba algo: El sonido de objetos revolviéndose.
Sus sospechas crecieron todavía más al oír como Dartrix agitaba con rapidez sus alas, como si estuviera ansioso.
—¿Están bien?...— preguntó por preguntar. A decir verdad, su mente estaba procesando la imagen de ese ¿Pokémon? Que nunca antes había visto, además del hecho de estar atrapada en una cueva.
—Oscuro… E-e-esta muy oscuro…— fue lo que Mallow alcanzó a escuchar. Era un pequeño murmuro pero sabía que provenía de Ash, era el único humano junto a ella después de todo— Serperi-or, acércate, po-por favor…
Lo siguiente que Mallow escuchó fue como la tipo Planta se arrastraba.
—R-recuerda Ma-Ma-Malicioso por E-energibola y úsalo…
De la nada, unos brillantes ojos rojos se hicieron presentes. Eran deslumbrantes, prácticamente desprendían un brillo equiparable a una débil linterna.
Lo siguiente que Mallow vio la dejó sorprendida.
Ash estaba temblando con fuerza, pegado a la luz lo más posible; seguido de eso sacó una Pokéball de su bolsillo, liberando a Peke (quien brilló levemente). Dartrix no tardó en acerarse a su entrenador y la pequeña Vulpix tampoco.
—U-usa A-A-Ascuas, Peke…— ordenó. La variocolor no dudó y lanzó su ataque contra el suelo, creando una pequeña llama que alivió el temblor de Ash casi por completo, más sin embargo no dejó de revolver su mochila en busca de algo.
Shiron y Cutiefly se veían sorprendidos; no creían posible que el maestro de su entrenadora pudiera mostrar semejante debilidad.
Por la mirada de Serperior se podía ver que ella también estaba impactada.
Las mentes de Mallow y Serperior no tardaron en maquinar una explicación, y se toparon con una bastante descabellada pero, a su vez, la única posible.
Porque sabían que Ketchum no era capaz de temerle a un adversario como el que los había atacado, no después de mostrar tal capacidad de razonamiento hacía unos instantes.
—¿A-Ash?— llamó la morena, atrayendo la atención del chico, quien volteó hacia su dirección, dejando ver la gran cantidad de sudor que había en su cara— Puede ser que tú… ¿Le tengas miedo a la oscuridad?...
Esa pregunta pareció haber tensado los músculos de Ash como si fueran una cuerda estirada al límite.
El azabache asintió; no tenía sentido ocultarlo. Acto seguido, siguió buscando.
Serperior liberó un sonido de sorpresa ¿¡Era por lo que Bulbasaur les había contado?!
Dartrix fue el que comenzó a hablar con el Pokémon Realeza. No la conocía de nada, pero eran compañeros unidos por Ash. Debía contarle todo lo que sabía, pero sólo a ella, por lo que voló hasta su oído, lejos de Shiron y Cutiefly.
Por su parte, el rostro de Ash mostró un inmenso alivio al encontrar lo que buscaba. Rápidamente sacó el estuche de MT/MO y lo abrió, eligiendo un disco en concreto de color rojo.
—P-Peke, por favor— murmuró, indicándole a su Pokémon que se acercara—. Aprende Día soleado por Rugido.
El disco fue colocado justo en la frente de la tipo Fuego, quien se quedó pasmada unos segundos mientras era envuelta por una leve aura azul.
Pasados unos segundos, Peke levantó la cabeza hacia el cielo y abrió el hocico, liberando una pequeña esfera de energía que impacto contra el techo de la cueva para, acto seguido, liberar una potente luz que iluminó por completo la cueva.
Mallow quedó enormemente sorprendida. El radical cambio que Ash había sufrido al entrar en contacto con la luz era simplemente increíble.
No sólo ya no lucía nervioso (al contrario, lucía totalmente relajado y fresco), sino que el sudor de su cuerpo había desaparecido. Una vez que la luz estuvo establecida, el azabache se acercó a la llama creada por Peke y la pisoteó hasta extinguirla.
—Perdón por haber encendido fuego en un lugar cerrado, eso es muy mala idea…— murmuró avergonzado— Creo que cuando estoy en la oscuridad no soy muy bueno pensando; menos mal que tenía Día soleado entre mis MT…— rio nervioso, rascándose la parte trasera de la cabeza.
Peke, Shiron y Cutiefly lo veían con gran duda en los ojos ¿Estaba bien de verdad? Dartrix lucía aliviado por el nuevo estado de su entrenador y Serperior estaba estupefacta, ¿cómo de aterrador había tenido que ser la experiencia para causar un impacto así en ASH KETCHUM?
—T-tal vez no sea de mi incumbencia pero… ¿Cómo?...— preguntó la capitana— No te vez como el tipo de persona que podría tenerle miedo a algo así…
El rostro de Ash se puso serio. Era cierto que tenía sospechas de que tal vez Olivia ya le había contado a Kiawe todo lo que pasaba, dado a que los Kahunas también sabían sobre el Refulgente. Pero Kiawe era Kiawe.
Mallow no podía saberlo aún.
—Es… muy complicado— respondió, esperando que la morena no preguntara más.
Y así pasó.
—Lo entiendo… Hay cosas de las que no podemos hablar por más que queramos…— dijo Mallow, haciendo pequeños círculos con su dedo en el suelo.
—Gracias por comprender.
Y así se formó un silencio bastante tenso que duró unos segundos.
—Serperior, Dartrix, será mejor que regresen a sus Pokéballs; estaremos aquí un rato hasta que descubramos como salir y necesitamos ahorrar todo el oxígeno posible— dijo de pronto, rompiendo la tensión y regresando a sus Pokémon a sus respectivas capsulas—. Peke, tú te quedarás para que me ayudes en caso de necesitarte.
La pequeña asintió con fuerza. Haría lo mejor para ser el pilar emocional de su querido entrenador.
—Debemos encontrar una forma de salir de aquí y reunirnos con Lillie y los demás— pensó Ash en voz alta—. No podemos hacer un movimiento muy brusco o de lo contrario las piedras podrían caer sobre nosotros…
Mallow volteó a verlo aún más sorprendida.
—Tú… ¿No estás sorprendido por el Pokémon que nos atacó antes?
Ash giró la mirada. En su rostro podía verse una expresión del tipo "Maldición, es cierto".
—Bueno… ¿Podría decirse que si? Es un Pokémon muy raro, pero he visto muchos más raros que él— y aunque estaba mintiendo, no lo hacía del todo—. Toda esta situación es mi culpa, debimos haber cancelado la prueba apenas lo vimos… Pero no hay forma de que se lo diga; ahora mismo debemos estar todos unidos para salir de esta.
La morena se quedó callada y el azabache siguió viendo cómo podrían salir.
—Yo nunca había visto algo así… No sólo no había visto esa especie antes, sino que también era ridículamente fuerte…— murmuró mientras veía a Shiron y Cutiefly (quien parecía tratar de colarse por entre las piedras)— Además, también tenía el mismo tipo de aura que los Dominantes.
Ash dejó de inspeccionar y comenzó a pensar.
—Es cierto…— dijo— Era casi idéntica a la de Yumshoos, Wishiwashi, Salazzle y Lurantis ¿Por eso sus ataques eran tan fuertes?...
—Tengo entendido que esa aura es la que hace a los Dominantes tan fuertes, dándoles incrementos en sus estadísticas— reflexionó Mallow—. Tal vez el aura incrementaba su ataque especial.
—Eso tiene sentido, pero ¿Cómo consiguió esa aura si sólo los Dominantes la tienen?— preguntó, dándose la vuelta para encarar a la muchacha.
—No lo sé… A decir verdad, tampoco sé porque los Dominantes la tienen…
Ambos chicos se quedaron pensativos tras eso.
Peke se puso junto a los Pokémon de Lillie, quienes habían desistido de la idea de que Cutiefly pasara por entre las piedras al no haber espacio entre ellas (lo cual era increíble de forma negativa).
Se iban a quedar ahí por un buen rato.
La respiración de Lillie iba a un ritmo normal. En otra circunstancia, ella hubiera pensado que el entrenamiento con Ash estaba dando resultados excepcionales, pero no en está. En está, su pensamiento era otro.
—¡Ya te lo dije! ¡No puedo traer a más Pokémon a menos que Ash me lo ordene! El sistema sólo sirve utilizando su voz, y aunque logre falsificarlo de alguna manera, necesito estar al menos a 5 metros de él-Rotom— explicó.
—¡P-Pero…!— dijo, sintiéndose cada vez más impotente— Si tan sólo pudiera llamar al Sceptile o Krookodile de Ash…
—Ahora mismo pienso que nuestra prioridad no es vencer a lo que sea que sea ese Pokémon— expresó Kiawe, observando entre los arbustos en los que ahora se ocultaban—. Tenemos que encontrar a Mallow y los demás para poder ayudarlos.
—Además, Kiawe y yo tenemos Pokémon muy fuertes con nosotros, sin mencionar a Pikachu y los demás— añadió Lana.
Rockruff y Pikachu estaban subidos a un árbol, con sus sentidos agudizados al máximo, por su parte, Yungoos corría entre el follaje más cercano para revisar todo el perímetro.
—Creo que tienen razón…— susurró la rubia.
—¿Por qué no usamos el olfato de Rockruff para rastrear a Ash?— sugirió la Dex— Estoy bastante seguro de que debo de tener un poco de su olor impregnado en mi carcasa.
—O podríamos usar el de Shiron, debo de tener un poco de su pelaje en el vestido— se unió Lillie.
—No es una mala idea— dijo Lana—. Deberíamos intentarlo.
—Sí, hagámoslo— asintió Wela.
Rotom se acercó a Rockruff con intención de que éste le echara una olfateada y seguido de eso, el perrito bajó del árbol para oler ligeramente el vestido de Lillie. Su pequeña nariz empezó a moverse levemente, tratando de rastrear el olor. Estuvo así por al menos 15 segundos hasta que lo identificó.
Justo cuando estaba por comenzar a correr, fue sostenido por Kiawe.
Frente a ellos estaba el causante de los problemas, buscando por la zona incesante, impidiéndoles el movimiento.
—Lo siento, chicos…— pensó el capitán— Tendrán que esperar…
—No hay manera…
Alrededor de 20 minutos habían pasado desde el inicio de todo el problema, tiempo en el que Ash y Mallow buscaron una forma de intentar salir bien librados de la situación.
—No veo forma alguna de poder salir de aquí sin que todo se nos caiga encima…— suspiró Ash, dejándose caer sobre una roca. Peke se acercó a él de inmediato para recibir sus caricias— Si tan sólo Rotom estuviera aquí, estoy seguro de que sabría que hacer… Ojalá fuera más listo…
—Eres bastante listo— afirmó Mallow, tomando asiento a un lado del chico—. Una persona cualquiera no podría desarrollar estrategias como las tuyas.
Ash rio levemente y se rascó la nunca.
—Los Ketchum siempre hemos sido buenos a la hora de improvisar, pero el pensar no es realmente nuestra especialidad— dijo, recordando las caras de su querida familia— Quiero verlos… Necesito verlos…
Mallow estiró levemente los brazos y se acomodó bien en su lugar.
—No me gusta, pero parece que nos quedaremos un rato aquí y ya que hablamos de eso, al menos aprovecharé para contarte sobre los apellidos que tanta intriga te causan— una sonrisa se formó en su cara.
Fue como si ese gesto hubiera sido el combustible que el vehículo llamado Ash Ketchum necesitaba para volver a andar, por lo que, tratando de despejar todas sus dudas, sonrió también.
—¡Estoy contando contigo!
La morena se llevó un el dedo índice al mentón ante la mirada de todos los presentes.
—¿Por dónde empiezo?...— se preguntó a sí misma— Bueno, supongo que una pequeña explicación no está de más. Estoy segura de que conoces a los Capitanes, pero, ¿sabes cómo obtienen sus puestos?
Ash se vio levemente sorprendido por eso. Realmente, esa pregunta ni siquiera se le había pasado por la mente por el hecho de que, sinceramente, no le importaba ¿No era suficiente el hecho de saber que tenían lo necesario para tener ese puesto? Aunque pensándolo bien, tal vez lo habían obtenido por medios no muy buenos…
—Para nada— fue lo que respondió, sacándole una carcajada a Mallow.
Peke, Shiron y Cutiefly sólo observaban. La conversación podría ser muy útil para sus compañeros/entrenadora.
—Bueno, no te culpo. En lo personal, como chef que soy, me es imposible pensar en un platillo sin preguntarme ¿Cuál fue el método detrás de su preparación? ¿Qué receta o ingredientes fueron usados? ¿Entiendes lo que digo?
Ash afirmó fuertemente al tiempo que un pequeño hilillo de saliva caía por la comisura de sus labios.
—¡Si, si!
—Bueno, pues los Capitanes son algo así. Muchos capitanes que ves hoy día no estarían en sus puestos de no ser por lo que hay detrás de ellos y eso es…
Ash se pasó el puño por la boca y luego asintió, esperando la respuesta.
—Es…
La intriga creció.
—¡Eeees!...
—¿¡Eeees?!
Mallow se quedó en silencio por unos segundos para después decir:
—¡La familia!
La cabeza del azabache se ladeó levemente.
—¿La… familia?— preguntó.
—¡Recuerda que estamos hablando de apellidos, tonto!— dijo en un tono bromista la capitana.
—Es cierto, si hablamos de apellidos, la familia debe estar involucrada…— murmuró el chico, ahora siendo él quien tenía la mano en el mentón.
—Bueno, ahora sí, déjame explicarte todo— la peliverde cerró levemente los ojos para pensar en lo que diría y, cuando tuvo las palabras, comenzó—. Alola es una región que siempre ha estado muy apegada a las tradiciones y el Recorrido insular es posiblemente la más importante de todas ellas. Como era de esperarse, las cosas importantes sólo se dejan a personas importantes por lo que, en un inicio cuando se buscaron a los futuros encargados de las pruebas de esta importante tradición, eligieron a los miembros de las familias fundadoras de Alola las cuales se terminaron convirtiendo en lo que hoy día conocemos como "Capitanes". Cuando un Capitán es incapaz de seguir ejerciendo su poder, el primogénito de la siguiente generación lo remplaza, haciendo que el linaje de sangre de la familia fundadora nunca se pierda.
—Las familias fundadoras… ¿Entonces por ejemplo, Liam, es miembro de una de las familias fundadoras?— preguntó el azabache, ahora bastante interesado por el tema.
—Así es, más en concreto, de la familia Sotobosque, aquellos que se establecieron cerca de la Cueva Sotobosque, zona que luego pasaría a ser llamada como "Ciudad Hau'oli"— respondió.
Al oír eso, la mente de Ash reaccionó incomprensiblemente rápido.
—¡Pero si Hau'oli está lejísimos de la Cueva Sotobosque!— notó. Lo decía por experiencia, él mismo había tenido que correr desde la mitad de la ruta 2 hasta la ciudad más grande de Alola mientras buscaba a Lillie.
—Sip, y toda esa distancia era considerada territorio de la familia Sotobosque, por eso sólo hay un Capitán en Melemele. La familia de Liam prácticamente era dueña de media parte de la isla— informó la muchacha, un tanto divertida por la reacción de Ash.
—¿Qué tan poderosa es la familia de Liam?...— pensó asombrado el entrenador para sus adentros— E-entonces, ¿el número de Capitanes en cada isla es por el número de familias fundadoras que había en cada isla?
—¡Bingo!— respondió enérgica Mallow— Así como la familia de Liam era dueña de esas tierras, la familia de Kiawe era dueña del Wela Volcano Park y el rancho Ohana, mientras que la colina Saltagua pertenecía a la de Lana; de ahí vienen sus apellidos.
—Ya veo…— en eso, una duda azotó su mente— ¡Un momento, el nieto del Kahuna Hala, Hau, ¿lo conoces?!
—Oh, Hau, claro que lo conozco. Incluso lo vi cuando fui a darles la bienvenida con la reina.
—¡Bueno, su apellido es Mahalo como la Senda Mahalo y él no es ningún capitán! ¿¡Su familia se puso ese apellido para sonar genial como los capitanes?!— preguntó, bastante intrigado.
—¡Para nada!— contestó, intentando contener la risa que le provocaban las reacciones de Ash—. El caso de la familia Mahalo es algo especial al igual que con los demás Kahunas. Antes dije que la familia Sotobosque era dueña de casi la mitad de Melemele, ¿verdad?
Ketchum asintió.
—Bueno, pues la familia Mahalo era dueña de todo el territorio restante, lo que les daba más poder frente a la familia Sotoboque, por lo que fueron ellos los que adquirieron la responsabilidad de ser considerados como "Kahuna de Melemele".
Ash tragó saliva. Si antes había pensado que la familia de Liam era poderosa, la de Hau lo era aún más.
—Claro que hubo casos especiales como el de la familia de la reina Olivia, en el que su familia era igual de importante que las demás y éstas lucharon por ver cual se terminaría convirtiendo en la líder de Akala— añadió, pasando un dedo por entre los ojos, como si estuviera ajustando unos lentes imaginarios.
—¿¡En serio?! ¡Es decir que ahora mismo tú podrías ser la Kahuna, Mallow!— exclamó con sorpresa.
La sonrisa de Mallow disminuyó seriamente a la par que su mirada se dirigía hacia otro lado.
—Eso sería imposible…— murmuró, comenzando a sudar levemente.
—¿Por qué? ¿Tú familia no era igual de poderosa que la de Olivia?— interrogó, notoriamente curioso por la actitud de la chica.
—V-verás, Ash, no es algo con lo que me sienta muy cómoda hablando…— contestó, visiblemente nerviosa.
El ceño del entrenador se frunció levemente.
—Lo siento, Mallow— dijo en un tono serio, diferente al de antes—. Comprendo que no pue…
Fue en mitad de esa oración que el brillo que iluminaba la cueva comenzó a apagarse. La mirada del azabache se dirigió rápidamente al techo.
—Por la historia de Mallow, Peke y yo olvidamos volver a usar Día soleado…— fue lo último que pensó con la cordura que le proporcionaba la luz.
—¡Kou!— exclamó Peke, preparando su cuerpo para volver a utilizar el movimiento, pero le tomaría unos segundos.
—¡Ash!
La luz se esfumó y tras unos segundos, volvió.
Esos pocos segundos de total oscuridad bastaron para que varias cosas dentro de la cueva cambiaran, la más notoria era la postura de Mallow; había pasado de estar sentada a unos centímetros de Ash a estar prácticamente pegada a él, sujetándolo con fuerza mientras colocaba la cara del ahora asustado entrenador en su pecho, tratando de reconfortarlo.
Cutiefly vio con real sorpresa ese gesto. Sabía que en el mundo humano, por todas las parejas que había visto con anterioridad, el pecho de una damisela era realmente una zona importante y de acceso restringido sólo para aquellos que las habían cautivado. Shiron simplemente no entendió la sorpresa, Lillie hacía lo mismo con ella todo el tiempo. Peke, por otra parte sentía un poco de celos por la cercanía entre ambos, pero más que nada sentía gratitud por los esfuerzos de la morena por ayudar a su entrenador.
—¿Estás bien, Ash?— preguntó Mallow, bajando la mirada hasta encontrar la cara del mencionado, quien no dudó en asentir.
—L-lo estoy, muchas gracias…— respondió, recuperándose del susto— Creo que debería moverme…
—No, está bien. No necesitas apresurarte— tranquilizó, apretando un poco más fuerte su cabeza—. No es bueno que te fuerces a recuperarte tan rápido.
—¿Estás segura?... Mi mamá me dijo que el pecho era un lugar muy privado para las mujeres— contó. No es que a él le importara, después de todo, seguía siendo una parte del cuerpo como cualquier otra, ¿no? La única diferencia que le veía al pecho de un hombre y una mujer, era que el de éstas últimas era bastante blando. El de Mallow especialmente era bastaaante blando, casi como una buena almohada.
—¿Mi mamá?... Eso suena exactamente a algo que diría un niño pequeño, ¿Puedo estar frente al único hombre adolescente que no está interesado en esto?— se preguntó al tiempo que cerraba los ojos, divertida— Bueno, te mentiría si te digo que no estoy un poco avergonzada, pero es lo mínimo que puedo hacer si veo a alguien en problemas.
—Tu sonrisa volvió.
Esas palabras sorprendieron a la peliverde, quien se fijó rápidamente en el rostro de Ash. Sus ojos brillaban, como si un gran peso se le hubiera quitado de encima y una enorme sonrisa decoraba su rostro (el cual era ligeramente aplastado por su delantera). Al parecer, Ketchum había ignorado totalmente lo dicho anteriormente.
—Cuando te dije sobre que pudiste haber sido la Kahuna, parecías bastante decaída— la sonrisa de Ash creció aún más—. Es bueno saber que ya estás un poco mejor.
Mallow empezó a sudar levemente para luego tragar saliva. Su mirada se retiró rápidamente del rostro del azabache, quien vio este gesto con algo de sorpresa.
—¡Este chico es muy peligroso! ¿Hace esto inconscientemente?... ¡No te culpo de nada, Lillie!— pensó, llevándose una mano a la boca.
—¿Mallow?— llamó Ash con un tono de preocupación— ¿Estás bien?
—S-si, estoy bien, estoy bi…— su frase se quedó en el aire al ver los ojos del chico, los cuales mostraban autentica preocupación. La cabeza de la peliverde se dirigió rápidamente al techo de la cueva, donde todavía estaba el brillo— ¡Puedo palpar su pureza!
—Creo que de verdad debería moverme— murmuró el chico, comenzando a levantarse.
Nada más sintió esto, la chica lo detuvo y lo recostó sobre sí.
—¡No! No debes sobreesforzarte, además, dije que no había problema— el rostro y tono de la morena eran ahora serios.
—Pero estabas actuando rara hace un momento…
—Lo siento, sólo estaba pensando en unas cosas— respondió, haciendo un gesto pacífico bastante cómico— Principalmente en lo aterrador que eres…
Peke asintió. Conocía el efecto que su entrenador tenía en las personas.
—Ya veo… De todas formas, perdón por haber sido un tanto insensible hace unos momentos, Mallow— se disculpó Ash.
—Ahh, eso… No te preocupes, te lo contaré.
Los ojos del azabache se abrieron de forma inmensa.
—¿¡Estás segura?! ¿No es un tema del que te cuesta hablar?— preguntó, mostrando preocupación de nuevo.
—Bueno, lo es, pero tú ya me has mostrado algo de lo que cuesta hablar, así que, ¿por qué no hacerlo yo también? Sería irrespetuoso no hacerlo— respondió, dedicándole una sonrisa.
Esas palabras le recordaron cierto juramento que había hecho con Lillie, de quien por cierto, todavía no se había olvidado. Seguía estando demasiado preocupado por lo que pasaba afuera.
—Esto inició hace unos 9 años, cuando era una pequeña de tan sólo 8…
Ash se puso bien atento a lo que estaba por oír.
No todos los días escuchas el surgimiento de una estrella.
¡EEEEEEY! ¡TERMINÉEE! La escena de Mallow y Ash atrapados en la cueva es algo que he querido escribir desde hace meses, ¡por fin pude hacerlo! ¿Qué les pareció el capítulo? ¡Son libres de comentar lo que quieran!
Bueno, aprovechando que este espacio al final siempre se queda muy vacío, aprovecharé para contarles de unos pequeños errores que cometí al escribir la historia, aunque no son algo que podrías considerar "fallo colosal", si tienen su importancia a futuro y son dos.
El primero es que en ciertas escenas de los primeros capítulos, sugerí que Lillie era más bajita que Ash, cosa que es al contrario y que de hecho, he aprovechado para hacer varias bromas a lo largo del fic.
El segundo (y es el más importante), es que hice varias menciones al "cinturón" de Ash, cosa que en su vestimenta nunca ha estado. ¡Por lo que recuerden, Ash NO tiene un cinturón donde colocar las Pokéballs, él las guarda en sus bolsillos!
Una cosa más que quiero mencionar es que como verán, en el combate contra Lurantis hice mucho énfasis al paso del tiempo, bueno, esto es principalmente a que últimamente he estado muy viciado a JoJo's Bizarre Adventure, por lo que me inspiré un poco en los efectos del Stand The World para hacer esas secuencias de acción.
Bueno… Supongo que es hora de seguir con la ficha de personaje.
-Nombre: Pikachu.
-Tipo: Eléctrico.
-Género: Macho.
-Lugar de origen: Kanto.
-Sueño: Ser el mejor junto a Ash.
-Movimiento insignia: Rayo.
-Disfruta de: Las apasionadas batallas. Pasar tiempo con sus amigos. Pasar tiempo con Ash. Entrenar. Comer Ketchup.
-Odia: A la gente malvada.
-Resumen: ¡El mejor amigo y Pokémon Inicial de Ash Ketchum! Pikachu es un Pokémon que ha estado combatiendo casi toda su vida por lo que decir que es sumamente poderoso no es un error. El amigo más confiable y un líder nato, este tipo Eléctrico siempre combate las adversidades con una voluntad de hierro.
