¡NO PUEDE SEEEEEER! ¿¡Yo subiendo capítulo en menos de 1 mes?! ¿¡Qué es esto?! ¡Bueno, he de decir que me inspiré demasiado, tanto que terminé de escribir las 6000 últimas palabras en tan sólo un día (que es el mismo en el que estoy publicando esto)!

Contestaré la única review de un usuario anónimo, y luego, pueden leer este fresco capítulo.

¡: ¡Hola! Primero que nada, gracias por dejar tu review y respondiendo a ésta… Bueno, si Serena es mejor que Lillie o no, no es algo que realmente esté interesado a debatir ya que soy de los que cree que para gustos, colores. Así como para ti Serena es tu favorita, para mí lo es Lillie mientras que para otros es (por ejemplo), Misty. Mi historia está hecha para entretener y no para intentar decir que Lillie es la mejor Pokégirl de todas ¡Si te gusta Serena, adelante con ello! ¡Saludos!

Ahora sí, pueden leer (¡Si es que no se saltaron la respuesta!)


¡Mallow, cariño, baja!

Para entender esta historia debemos situarnos 9 años en el pasado, cuando Ash Ketchum aún no era un entrenador; cuando todo estaba por iniciar.

¡Voy, mamá!— anunció una dulce voz al tiempo que sonidos de pasos resonaban por todo el lugar.

Nos ubicamos en la casa de Mallow. Un hogar de dos pisos con una fachada claramente inspirada en las estructuras occidentales. El primer piso estaba repleto de mesas, también contaba con un mostrador, una puerta que parecía llevar a otra sección de la primera planta y por último, unas escaleras que todo apuntaba, llevaban al segundo piso de la gran casa.

En el pie de dichas escaleras apareció la pequeña peliverde, cuya única diferencia con su apariencia actual era su mono corto de color celeste y el innegable hecho de que se trataba de una niña pequeña.

¿Estás lista? Hoy iremos con unos proveedores muy importantes, cielo— informó la madre de Mallow, una mujer en apariencia idéntica a su hija, sólo que en lugar de llevar el pelo atado en dos coletas, lo llevaba suelo (además de que su pecho era incluso más grande que el de la Mallow actual).

¡Siempre lista!— dijo con energía la niña, tomando de la mano a su madre.

¡Así se habla, mi pequeña!exclamó desde la cocina un hombre moreno y de pelo verde fuerte, quien iba vestido con el típico traje de chef y un pañuelo naranja adornándole el cuello¡Hablas como toda una Aina!

¡Papá!— dijo Mallow con alegría al reparar en la presencia de su progenitor, quien estaba saliendo de la puerta que había en la primera planta. En seguida, el semblante de la niña cambió a uno de ligera confusión— ¿Ulu no está contigo?

Tu hermano se fue a traer unos ingredientes, lo cual también deberíamos estar haciendo nosotras, Mallowcontestó su madre, empezando a caminar hacia la salida.

¡Cuídense, chicas!— gritó el padre de Mallow, agitando levemente la mano.

Volvemos en seguida.

¡Adiós, papá!


—Así que tienes un hermano mayor, Mallow…— notó Ash con un poco de sorpresa.

La peliverde asintió.

—Es un chef increíble. ¡Es dos veces mejor que yo!— contó, con bastante energía.

Ash se quedó pensativo. Ya era la segunda persona que veía presumir tan alegremente de su hermano mayor. ¿Era normal? Él tenía mucho que presumir, pero tampoco es como que le importara hacerlo.

Se quitó ese pensamiento de su mente. Pensar en su familia sólo afectaría su humor.

—Perdón por interrumpir, Mallow. Sigue, sigue.

—Ah, bueno, como te iba contando…


El paso de Mallow y su madre era lento pero constante. Según palabras de su progenitora, no tenían realmente mucha prisa ya que los proveedores eran gente sumamente amable pero aun así, tampoco debían dejarlos esperando.

En su camino por las calles hechas de piedra que conformaban la bella ciudad en la que vivían, varias personas las saludaban al reconocerlas y no era para menos.

Eran las mujeres de la familia Aina, después de todo.

Mallow no lo entendía. Por algún motivo, las mujeres de su familia al contrario que los hombres no eran reconocidas del todo por su habilidad en la cocina; lo que resaltaba de ellas era su increíble belleza, pero según palabras de su madre: "No debía darle muchas vueltas a eso, sólo esforzarse por mejorar en lo que quisiera ser".

Así que ella simplemente lo ignoraba.

Finalmente tras unos 20 minutos de caminata, llegaron a su destino.

Era una casa literalmente pegada a un pequeño puerto con un igualmente pequeño bote de vela anclado en él. Del mismo modo que la casa de Mallow, esta casa lucía altamente inspirada en las estructuras occidentales.

¿Es aquí, mamá?— preguntó la pequeña peliverde con entusiasmo, señalando el lugar. Lo había visto muchas veces cuando paseaba con alguno de sus padres, pero no sabía a quién le pertenecía.

Sí, cielo— respondió la mencionada, paseando la vista por el lugar, en busca de algo. Al parecer, lo encontró— ¡Mira, están ahí!

La pequeña Mallow siguió la vista de su madre hasta toparse con un hombre alto y fornido que llevaba puesto unos pantalones anchos celestes, su cabello era corto y de un color celeste al igual que sus ojos. No tenía camiseta puesta y estaba cargando una caja de madera que había sacado del bote.

A su lado, estaba una mujer de pelo y ojos azules (en este caso, el tono era mucho más opaco). Era bastante bajita comparada al hombre junto a ella y llevaba puesto un pantalón idéntico al antes mencionado, aparte de una camiseta sencilla blanca y un adorno en el pelo con forma de óvalos.

Mamá…— llamó Mallow sorprendida.

¿Te suenan de algo?— cuestionó la señora Aina, sonriéndole a su pequeña.

Esa mujer tiene los pechos tan grandes como tú…

Un pequeño coscorrón le cayó en la cabeza a la niña.

¡Ay!...

Eres tan directa como tu hermano…— dijo en un suspiro.

¡Ah, señora Aina!— se escuchó decir desde la distancia.

Ambas mujeres voltearon hacia el frente, topándose con que el hombre y la mujer peliazules ahora caminaban en su dirección.

¡Capitán Wai, señora Minawa!— saludó la mujer peliverde— Un gusto verlos.

El gusto es nuestro— afirmó el hombre.

¡Ah, ella debe ser tu pequeña!— notó "Minawa", inclinándose levemente para ver a la niña.

¡Soy Mallow!— informó, levantando una mano mientras sonreía. Su sonrisa se borró al reparar en cierto detalle.

Cielo, estos son los señores Saltagua. El señor Wai es el Capitán de la prueba de Agua— presentó la señora Aina— ¿Cielo?

En esta ocasión fue la madre quien siguió la mirada de la niña hasta toparse con lo que ella estaba viendo. Detrás de las piernas de la mujer peliazul había una pequeña niña de pelo azul corto, con una diadema amarilla en la cabeza. Vestía unos pantalones prácticamente idénticos a los de los adultos y llevaba puesta una camisa blanca que le quedaba bastante grande.

Sus ojos mostraban timidez en su máximo esplendor.

Ahh…— notó Minawa— Perdón por no presentarla, ella es nuestra hija Lana. La siguiente Capitana del tipo Agua.


—¡Woah, Lana y tú son amigas de la infancia!— notó Ash con sorpresa.

—¡Sip! Desde ese día mi relación con Lana fue creciendo desde ser completas desconocidas a convertirnos en las mejores amigas. Al principio ella era muy tímida, pero usando mi poder Aina logré que se abriera un poco más conmigo— contó, haciendo músculo con el brazo derecho y colocando el izquierdo sobre este.

—M-Mallow… Me estás apretando un poco…— murmuró el azabache.

Al momento de mirar hacia abajo, la peliverde se dio cuenta de que su pecho estaba aplastando un poco (mucho) la cara del muchacho.

—¡Ahhh, lo siento!


¡Bien, Lana, ya está listo!— anunció la voz de la pequeña Mallow, plantando frente a la peliazul un plato hondo con una macedonia en él, la cual contenía todo tipo de frutas cortadas en trocitos— ¡La Macedonia estilo Aina!

Aprovechando que ese día el restaurante familiar estaba cerrado, Lana (quien como de costumbre iba a jugar) fue elegida como la catadora de la comida preparada por Mallow.

Woahh…— exclamó con total sinceridad la pequeña, aplaudiendo— Eres sorprendente, Mallow…

¡Vamos, vamos, pruébalo!— incitó, señalándole con energía el plato que acababa de hacer— ¡Te recomiendo que juntes la piña con los arándanos!

S-si…— con lentitud, Lana tomó un tenedor que estaba junto al plato— Gracias por la comida…— con el cubierto ensartó justo los trozos de fruta que se le habían recomendado, llevándoselos a la boca— ¡Está dulce!— dijo, con las mejillas levemente sonrojadas.

La fruta ya es dulce de por sí, por eso me pregunté ¿Qué pasaría si le pusiera azúcar?— Mallow adquirió una pose ganadora— ¡El resultado es una cosa aún más dulce!

¡Como se esperaba de Mallow!— Lana le volvió a aplaudir.

¡Espera más cosas a futuro de la increíble cocinera Aina!— dijo con alegría— Cuando seamos más grandes y como Lana quiere ser pescadora, podrás traerme ingredientes y a cambio yo cocinaré para ti, ¿Qué te parece?

Los ojos de la pequeña peliazul brillaron.

El plan perfecto—exclamó para luego tomar varios trozos de fruta.

Mallow sonrió complacida al ver que su plan a futuro era bien recibido y se sentó para también comer un poco de lo que había preparado.

Lana, Lana— llamó la morena.

¿Si?

¿Qué es un Capitán?— preguntó, con una gran sonrisa en la cara.

¿¡Ehhh?!— no era normal para Lana hablar tan alto, por lo que Mallow se sobresaltó un poco ¿Era algo muy importantísimo?— ¿Mallow, no te lo explicaron en la escuela?

La peliverde comenzó a rascarse la cabeza.

Bueno, es que siempre me aburro en clase de historia y empiezo a estudiar las recetas que anoto en mis cuadernos— respondió, riéndose.

¡Eso no está bien, Mallow! ¡Debes poner atención en clase!— continuó regañando Lana. Mallow se puso un poco nerviosa ya que no era normal que su amiga fuera así de seria— Bueno… Te lo explicaré yo, así que pon atención.

¡Si, maestra!— afirmó, haciendo un saludo militar.

Una rápida pero concisa explicación de que eran los Capitanes llegó por parte de Lana. Tras unos minutos, por fin guardó silencio.

¿Entendiste?— preguntó, terminando de comerse un pedazo de piña.

¡Woaahh! ¡Entonces un Capitán es una persona súper genial y súper fuerte que pone pruebas divertidas todo el tiempo y tiene muchos beneficios! ¡Tu papá debe divertirse mucho!— dijo con entusiasmo.

Lana negó rápidamente con la cabeza.

Eso no es todo lo que hace un Capitán. Ellos también deben salvaguardar y ayudar a todos los habitantes de Alola, además de que tienen muchas responsabilidades como cuidar a los Pokémon y servir como ayudantes de los reyes ¡Es un cargo muy importante!— añadió, bastante firme en sus palabras.

Mallow conocía a uno de los "Reyes", en concreto a la Reina Olivia, principalmente porque ella siempre iba a comer a su restaurante (además del obvio hecho de que era una Reina, conocida por todos en Alola, incluso los niños). Le caía bien; siempre halagaba la comida que Mallow hacía.

Suenas muy emocionada, Lana— notó la peliverde.

Mi papá es el Capitán de la Colina Saltagua, y como su primera hija, tengo el deber de ser la siguiente Capitana cuando él no pueda seguir ¡Y estoy muy orgullosa de ello!— contó, resoplando por la nariz con (como ella había dicho antes) bastante orgullo.

Ser Capitán suena como algo genial… ¡Me gustaría ser una Capitana chef!— exclamó con alegría.

Fue en ese momento que los ojos brillantes de Lana perdieron lentamente su luz, para pasar a mostrar algo similar a la tristeza e incomodidad.

Mallow…


—Fue entonces que Lana me explicó lo que yo te conté de las Familias Fundadoras, y me dijo que sólo ellas podían tener el derecho de tener entre su linaje el cargo de Capitán— contó Mallow.

Ash arqueó una ceja.

—No estoy entendiendo del todo, Mallow. ¿Por qué no sabías que era un Capitán? ¿Tu papá o tu mamá no eran también uno?— interrogó, notoriamente confundido.

La peliverde negó con la cabeza y su semblante decayó un poco.

—¿Recuerdas cuando venían hacia acá? Cuando los llamé por teléfono— preguntó.

Ash lo recordó de inmediato. Fue justo antes de encontrarse con ese tal "Tori" de la Fundación Aether. Había olvidado darle las gracias a Mallow por hacer su recorrido por ese túnel mucho más ameno.

—¿Recuerdas que me preguntaste que si mi apellido era "Umbría"?

—Sí, me acuerdo— también recordaba que le habían respondido que no era ese, sino Aina.

—Bueno, no es que no exista el apellido Umbría. De hecho, ellos hasta hace unos años eran los Capitanes de la prueba Planta— reveló la morena, tomando por sorpresa al azabache.

—Entonces tu familia…— murmuró Ash, comenzando a entender lo que estaba pasando.

Mallow asintió.

—La familia Aina no es una de las Familias Fundadoras.


—Luego de ese momento los años pasaron y pronto cumplí los 12, mientras que Lana cumplió los 11.

A pesar de nuestra diferencia de edad y de que yo era la mayor, Lana siempre fue más madura, más fuerte y más inteligente, desde pequeña fue entrenada para ello. Era como sí su mundo y el mío fueran completamente distintos.

Yo era una simple cocinera y ella, la heredera de la familia Saltagua, la siguiente Capitana.

Decidí que la diferencia entre nosotras no me deprimiría y comencé a entrenar tan duro como pude junto a mi Pokémon inicial, un Bounsweet mientras mejoraba mi cocina. Quería alcanzar a mi querida amiga, quería ser como ella aunque sabía que era imposible.

Pero entonces, algo pasó. Algo terrible pero que, fue lo que me abrió las puertas a este oficio que amo tanto.

Cuando Lana cumplió los 12 y yo estaba a unos meses de cumplir los 14, el padre de Lana junto con el capitán de la prueba de Planta de ese entonces, Kal'au Umbría zarparon a un viaje de pesca y jamás volvieron. Su embarcación fue azotada por una brava tormenta y ni los mejores Pokémon del Capitán Wai pudieron ayudarlos a sobrevivir. Los restos de la embarcación nunca fueron encontrados y los cuerpos de tripulación y Pokémon tampoco.

Lo que siguió de eso…


El día era soleado como casi siempre en Alola, pero en esta ocasión, no era algo para estar alegre. Toda la región estaba de luto.

Una multitud enorme de personas estaba reunida en la costa de la ciudad natal de Mallow, mirando hacia el océano. En el agua había dos pequeñas canoas sujetadas por Lapras, en una de ellas estaba montada toda la familia de Lana, la cual consistía de su madre, ella y dos pequeñas de cuatro años que lloraban desconsoladamente. En el otro bote, estaba la familia Umbría que constaba de una pareja de ancianos bastante mayores, una hermosa mujer de pelo negro y un niño de apenas un año.

En frente de toda la multitud estaban cuatro personas. Dos de ellos eran hombres de la tercera edad con canas en todo el pelo, uno podía ser identificado como Hala. Otro era un adulto de cerca de 45 años que lucía bastante cansado, mientras que en el centro estaba la Reina Olivia.

Detrás de ellos estaban otras cinco personas. Uno de ellos era un adolescente al que podemos rápidamente identificar como Kiawe sólo que cuatro años menor, a una edad en la que ya poseía el cargo de Capitán.

El siguiente era un chico de pelo rosado; el Liam de 15 años.

La otra era una mujer rubia cuyo pelo estaba manchado levemente de pintura y su aspecto lucía bastante descuidado.

Y justo al lado había dos personas. Uno era un hombre delgado y alto que llevaba puesto unos lentes, su pelo era de un rubio bastante raro ya que el tono de éste variaba mucho dependiendo de la zona de su cabeza. Finalmente, junto a él estaba un chico bajito y regordete de pelo naranja.

Todos ellos conformaban a los Capitanes y Kahunas de Alola.

Mallow, como era de esperarse, estaba entre la multitud, viendo con enorme tristeza a su mejor amiga quien hacía el mayor esfuerzo por mantenerse firme.

Era frustrante no estar en primera línea para apoyarla cuando la necesitara. Su pequeña Bounsweet al sentir el estado de su entrenadora se apegó más a ella.

El día de hoy, los Kahunas y Capitanes nos reunimos aquí junto a ustedes, las personas que hemos jurado proteger, para rendir tributo a dos hombres que vivieron por y para Alola. Dos hombres que, a pesar de tener un enorme, brillante y feliz futuro por delante, fueron arrebatados de nuestro lado demasiado pronto— era Olivia quien estaba hablando—. Estos hombres sirvieron bajo mi mando por años y puedo asegurar, que eran lo mejor de lo mejor…

El discurso continuó, más Mallow era incapaz de escucharlo. Su mirada estaba fijada en Lana, pensaba en lo que estaba sintiendo, en lo que ella misma sentiría si un día su padre, madre o hermano mayor se fueran para siempre.

Wai Saltagua y Kal'au Umbría nunca serán olvidados por mí en lo que me resta de vida y espero, que en los corazones de toda Alola, ellos siempre estén presentes— sus manos se alzaron hacia el cielo—. Descansen en paz y que Tapu Lele, a quien vivieron para servir, los guíe a una mejor vida.

Los Lapras comenzaron a avanzar y las familias de los fallecidos lanzaron flores hacia el mar en señal de respeto y luto. Tras el quinto puñado arrojado, Lana no aguantó más y comenzó a llorar acompañada de sus hermanas y seguida por su madre.

El corazón de Mallow dolió como nunca.

Odiaba no ser una Capitana. Odiaba no poder estar ahí para ella.


Los ojos de Ash mostraban la tristeza que ese relato le traía. Ahora mismo no le importaba saber nada de los otros Capitanes o Kahunas que no había visto.

Simplemente estaba asimilando y tratando de entender el pasado de Lana.

Porque sabía que si no luchaba contra lo que estaba por venir, él pasaría por lo mismo.

Peke y Shiron se encontraban con la misma mirada, ambas con una vida recién iniciada y con la muerte como algo demasiado lejano, especialmente para su especie.

Cutiefly lucía normal con la excepción de que no parecía tener siquiera intenciones de hacer algún sonido. Sus ojos eran un misterio.

—Perdón por contar algo así en medio de esta situación— dijo Mallow, decaída—. Pero era algo que necesitaba que supieras para poder entender porque este tema me pone así.

—No…— la cabeza de Ash se movió un poco hacia los lados— Está bien, Mallow. No tienes que disculparte.

La peliverde hizo su mejor esfuerzo por esbozar una sonrisa y posteriormente, asintió.

El relato aún continuaba.


Esta fue una decisión tomada de forma unánime tanto por los Capitanes y Kahunas, como por parte de la familia Umbría. Es algo que nunca se había hecho antes en la historia de la región— anunció Olivia en medio de la ciudad natal de Mallow y Lana, siendo respaldada por todos los miembros de cargos importantes, quienes estaban detrás de ella. Sólo la morena estaba en el público ya que ahora la peliazul actuaba como Capitana—. Todas las personas que hayan completado su Recorrido Insular y que sientan que tienen lo necesario para poder actuar como el siguiente Capitán de la prueba de tipo Planta, pueden postularse para el torneo que se llevará a cabo dentro de seis meses. Nosotros, los Kahunas y Capitanes juzgaremos su potencial.

La mirada de Mallow brilló con determinación. Estaba a unas semanas de cumplir los 14 por lo que sólo necesitaría de 5 meses para terminar su Recorrido Insular.

Era su oportunidad de entrar a la misma liga de su mejor amiga; de poder estar junto a ella para siempre ayudarla en todo.

Ya no serían separadas por un cargo.


El tiempo pasó y Mallow aprovechó esas semanas al máximo, entrenando con su Bounsweet hasta convertirlo en Steenee. Entonces, finalmente llegó el día.

El mismo día de su cumpleaños catorce, a las seis de la mañana y con toda su familia a la puerta del restaurante Aina, Mallow partió hacia su meta.

Llevaba todo lo que necesitaba. Agua, comida, su fiel amiga Pokémon y el amuleto que la acreditaba como retadora del Recorrido Insular (entregado por Olivia misma el día anterior). Fue cuando estuvo a punto de salir de su ciudad natal que fue detenida por cierta persona.

¿Por qué?

El paso de la peliverde se detuvo, viendo fijamente y con seriedad a Lana.

Porque debo hacerlo— respondió con firmeza—. No dejaré que alguien más obtenga ese título.

¿Es por eso de convertirte en Capitana Chef?— murmuró Lana, ocultando su mirada.

Mallow negó con la cabeza.

Ese era el comentario de una niña. Esto es el sueño de una mujer— contestó—. Me convertiré en Capitana para honrar al señor Kal'au como lo merece ya que su hijo es apenas un bebé y además…

La morena guardó silencio por un instante, bajando la mirada y luego subiéndola con aún más determinación.

Para ser una persona fuerte capaz de no dejar que alguien llore frente a mí y mucho menos tú. Seré una Capitana para así poder estar a tu lado— sus ojos mostraban toda la determinación que ahora poseía. No había ni el más mínimo rastro de duda en ellos.

¿No puedo detenerte de ninguna manera?— preguntó Lana, con la mirada aún ensombrecida.

De ninguna.

Una pequeña sonrisa se formó en el rostro de la peliazul, el cual fue levantado con intención de ver fijamente a Mallow.

Entonces mucha suerte, Mallow— le deseó—. Que Tapu Lele te proteja.

La morena sonrió ampliamente.

Volveré antes de 5 meses y reclamaré el título— aseguró, golpeándose el pecho—. Mi orgullo como una Aina está en juego.

Lana asintió.

Esperaré por ti.


Es extremadamente habilidosa…— murmuró Hala, examinando a detalle los movimientos tan gráciles efectuados por un Pokémon bastante similar en aspecto a Steenee, sólo que más grande y con un toque bastante seductor— Esa "Tsareena" se ve muy bien cuidada y entrenada.

Creo recordar que es la hija del restaurante Aina— mencionó Kiawe, cruzado de brazos—. Su familia es compradora frecuente de nuestros productos.

En efecto— secundó el chico regordete de pelo naranja, quien en esta ocasión, no estaba acompañado del adulto rubio—. Su nombre es Mallow Aina, segunda hija de la familia Aina y principal asistente del chef del restaurante con el mismo nombre que se encuentra en Konikoni.

El tiempo había pasado y el torneo se estaba llevando a cabo. Todos los Capitanes y Kahunas veían desde una larga mesa el combate que ahora se desarrollaba entre Mallow y un chico de 19 años que tenía un Arcanine. Ambos luchaban en un campo de batalla bastante similar al que tenía Hala frente a su casa en el centro de pueblo Iki.

Lana escuchaba lo que decían de su amiga en silencio. Confiaba en que lo lograría.

Un diamante en bruto, ¿eh?— preguntó Liam hacia nadie en particular.

Ella y su equipo de tipo Planta podrían ser perfectas para una pintura…— murmuró la rubia de pelo manchado.

Si tanto les llama la atención, sólo escójanla— dijo con desgana el hombre de aparentes 45.

Una fuerte patada por parte de la Tsareena de Mallow terminó de rematar al Arcanine oponente.

Si ella logró este nivel en tan sólo 5 meses, no quiero imaginarme lo que podría logar como Capitana— dijo Hala, llevándose una mano al mentón.

Son recursos como ella los que necesitamos…— murmuró Olivia, recordando a la pequeña niña que en antaño solía llevarle platos hechos por ella misma para que los probara.

No— interrumpió Lana, tomando por sorpresa a todos.

¿Qué quieres decir?— preguntó el pelinaranja.

No son recursos como ella los que necesitamos— el semblante de Lana se enserió—. Es a ELLA a la que necesitamos.

Kiawe soltó un suspiro.

Deberías ser más clara con lo que dices. Por un momento creí que no estabas viendo lo mismo que nosotros— dijo, mirándola de reojo. Conocía a Lana desde niños, (de hecho, los conocía a todos de hacía años) sólo que ahora no la reconocía del todo. Antes era callada y tímida, pero luego de la muerte de su padre había cambiado. Era más bromista y directa. Kiawe sabía de lo que era capaz de cambiar alguien por la muerte de un ser querido; él lo había vivido de primera mano.

Era como si Lana quisiera compensar la tristeza por la que pasaba su familia con una actitud bromista. Kiawe no tenía nada por lo que quejarse así que siguió viendo el torneo.

Estaba apreciando el nacimiento de una estrella, de una manera u otra.


—¿Y luego que pasó?— preguntó Ash, viendo como Mallow se había quedado callada.

—Evidentemente fui escogida como Capitana al final, no sólo porque gané el torneo— respondió la peliverde—. Pero bueno… en resumen eso es el porqué de mi incomodidad.

Ash la miró a los ojos y ella también lo hizo.

De inmediato terminó de entender todo y se puso de pie con lentitud.

—¡E-ey!— llamó Mallow— ¡No deberías levantarte!

—Ya estoy mil veces mejor— afirmó el chico—. Además, nuestros amigos están afuera, esperándonos para acabar con esos cables tan molestos.

Ash sacó una Pokéball de su bolsillo, en específico la que guardaba a Serperior.

—¿Me echas una mano con esta molesta pared?— preguntó, liberando a Serperior.

Mallow vio por un instante al chico ¿Qué pensaba hacer? ¿Era todo lo que tenía que decir? No conocía muy bien a Ash Ketchum así que simplemente suspiró y se levantó de su asiento, sacando la Pokéball de su Pokémon inicial.

—Recuerda Energibola por Malicioso y recuerda Rayo solar por Constricción— murmuró el chico, tocando la parte posterior de la cabeza de su tipo Planta.

—¿Puedo saber que vas a hacer? Si atacamos la pared, es más que seguro que las rocas se nos van a caer encima— dijo Mallow.

Ash asintió.

—Eso es seguro, pero sólo pasará si hay rocas que puedan caer— respondió, sorprendiendo a la Capitana—. Es por eso que Serperior, tú, tu Pokémon y yo haremos un ataque tan fuerte que eliminará todas las rocas— dijo con total confianza.

Mallow sonrió y luego negó con la cabeza.

—Incluso me siento un poco mal por Lillie…— murmuró. Ese chico no tenía salvación. Pero le agradaba— Hagámoslo.

—¡Bien! Peke, necesito que hagas otra vez Día soleado— la pequeña asintió y cargó el ataque—; Serperior, carga toda la energía que puedas y lanza el mejor Rayo solar que nunca hayas lanzado.

El sonido de una Pokéball abriéndose sonó en el lugar. La Tsareena de Mallow había salido.

—Bien, tú serás la vanguardia y yo seré la retaguardia. Tsareena no tiene un gran poder Especial, pero en cuanto a movimientos Físicos hablamos, déjaselo a ella— informó, viendo con seguridad a su inicial, quien comenzó a estirar las piernas.

—Sí, cuento contigo— dijo Ash, cerrando un puño frente a su cara.

Los preparativos estuvieron listos. Un nuevo Día soleado había iluminado la cueva y Serperior rebozaba de energía (tanto que brillaba un poco). Por otra parte, Tsareena daba patadas al aire.

El resto de los Pokémon se mantuvieron atrás.

Las miradas de Ash y Mallow se encontraron.

Ambos asintieron.

—¡RAYO SOLAR!

La boca de Serperior se abrió rápidamente, liberando una gran cantidad de energía que salió disparada directamente contra las rocas, la mayoría de ellas era destruida por el enorme ataque producido por el Pokémon Realeza, pero otras pocas (por lo general más pequeñas) salían volando hacia Ash y compañía.

Pero no pasaría nada mientras Tsareena estuviera ahí. Unas rápidas patadas eran todo lo que necesitaba la tipo Planta para destruirlas en un instante.

—¡Lo estamos logrando, Ash!— notó rápidamente la Capitana.

—Mallow— al oír su nombre la chica volteó a verlo de inmediato, principalmente por el tono con el que fue pronunciado—. No debes preocuparte de lo que te llevó a conseguir tu título, sólo debes pensar en cómo de bien honrar la memoria de tu predecesor— una enorme sonrisa se formó en el rostro del azabache—. Un verdadero plato estrella brilla al máximo cuando está servido.

Los ojos de Mallow se abrieron más de lo normal.

Era raro. ¿Ash siempre había sido tan brillante o sólo era cosa del Día soleado?

Unos pocos segundos más pasaron, en los cuales Mallow no apartaba la vista del chico hasta que finalmente, Rayo solar terminó.

—Ahora salgamos de aquí— la mano de Ketchum, quien mantenía su gesto, se extendió hacia la morena— ¡Nuestros amigos esperan!


—E-ese poder debe ser de…— notó Lillie en un susurro.

—Sí, no hay manera de que sea obra de alguno de los Pokémon de Mallow— murmuró Kiawe.

Desde la distancia, habían visto como algo brillaba entre los árboles, además del innegable ruido que dicho brillo había provocado.

—Se estaban tardando-Rotom…— susurró.

Se quedaron en silencio un rato más ya que después de todo, el monstruo de cables seguía rondando por ahí.

—Esto es raro…— dijo Lana, llamando la atención de todos— A pesar de ese enorme ataque, eso no deja de buscarnos, es como si simplemente no le llamara la atención.

Kiawe, Lillie, Rotom y Pikachu también habían notado esto.

¿Por qué seguir buscando algo que no tenía certeza de si estaba ahí en lugar de ir por lo seguro? ¿Cuál era el objetivo de ese ente?

—Debe haber algo de nosotros que lo está atrayendo…— supuso Lillie— ¿Pero qué es?...

Rotom de inmediato se puso a observar sus alrededores. Una chica rubia con problemas para socializar y evidentes traumas psicológicos; un adulto joven, dueño de un rancho y bailarín por las noches; una "adolescente" con cuerpo de niña de primaria que gustaba de la pesca y de utilizar bañador cual ropa interior; un roedor amarillo que lanzaba rayos; un perro que adoraba restregar su cuello en el rostro de otros; una mangosta con evidentes problemas familiares y de ira y por último estaba él, una Pokédex capaz de hablar que utilizaba su nombre como muletilla.

Estaba seguro que no era algo de sus personas. Debía seguir algo más, algo que ellos hubieran hecho.

Su cerebro comenzó a maquinar todo tipo de teorías. No era una súper computadora por nada.

¿Qué habían hecho? ¿Cómo habían llamado su atención? Siguió haciéndose ese tipo de preguntas hasta que finalmente planteó una realmente interesante.

"¿En qué momento del combate apareció?"

Justo después del final; cuando ya el bosque entero sabía que ellos estaban ahí. Cuando Yungoos utilizó su Movimiento Z.

—Tengo una teoría-Rotom— dijo de la nada, llamando la atención de todos.

—¿En serio, Rotom?— preguntó Lillie, notoriamente curiosa por ello.

La Dex asintió.

—Hay algunos Pokémon y animales que persiguen a sus presas basándose en su olor y a veces hasta en sus patrones de comportamiento, ¿no?— preguntó, recibiendo un asentimiento general— Entonces, no sería raro pensar que este ente nos está siguiendo por algo similar pero distinto al mismo tiempo, ¿verdad?-Rotom.

Todos quedaron bastante confundidos.

—No estoy entendiendo a que quieres llegar— dijo Kiawe.

—Yo tampoco— secundó Lana.

—N-ni yo…— terminó de decir Lillie.

Pikachu, Yungoos y Rockruff negaron con la cabeza. Tampoco entendían.

—Sólo piénsenlo. ¿Qué fue lo que llamó su atención después de todo el escándalo provocado por Ash y Lurantis? ¿Qué lo hizo aparecer JUSTO al final de la pelea?-Rotom.

Finalmente, Lillie lo comprendió.

—Estás hablando de…

Kiawe fue el siguiente. Luego fue Lana.

—¿El Movimiento Z?— preguntaron los tres al unísono.

—Bingo— respondió Rotom—. No es una sorpresa que el Movimiento Z genera un aura que rodea a su usuario y basándonos en el hecho de que algunos Pokémon como Lucario o Riolu pueden sentir el aura, ¿no sería lógico pensar que este ente nos está siguiendo por el aura Z que rodea ahora mismo a Yungoos?-Rotom.

"Tiene sentido" fue lo que pensaron todos. Pikachu y Rockruff voltearon a ver a Yungoos con caras recriminatoriamente cómicas. La mangosta estuvo a nada de explotar por lo injusto que eso le parecía. Esos momentos de distracción no les permitió notar cierto detalle.

—Entonces, en resumen, está detrás de la energía del Movimiento Z ¿pero por qué?...— se preguntó Kiawe.

—Eso es algo que no puedo saber-Rotom.

—Entonces no nos queda de otra que esperar a que el aura de Yungoos desaparezca y pierda el interés…— comentó Ash.

Todos asintieron y se quedaron callados. Sólo debían esperar.

Al instante todos voltearon hacia atrás para encontrarse cara a cara con Ketchum, quien estaba sonriendo.

—Ey, chicos. Al fin los encontramos— saludó, levantando una mano.

—Tu Dartrix sí que tiene buena vista y oído, Ash— dijo Mallow, un poco por detrás de él.

Y un poco más detrás de Mallow estaban todos los demás Pokémon. Shiron y Cutiefly de inmediato se lanzaron hacia Lillie.

—¡A-A-A…!— justo cuando la rubia estaba por gritar, el entrenador se llevó un dedo a los labios para que guardara silencio.

—Hablaremos luego, ¿de acuerdo?— dijo, dedicándole una cálida sonrisa que la tranquilizó al punto de querer llorar. Ash al fin estaba ahí.

Los Pokémon de Ash tampoco dudaron en lanzarse contra su entrenador. Luego de unos rápidas caricias, volteó a ver a Rotom.

—Ey, amigo, ¿puedo pedir otra sustitución?— preguntó. Tomando la Pokéball de Serperior para luego regresarla a ésta.

—¡C-claro que sí!— dijo en un murmuro— ¿A quién vas a traer?-Rotom.

—Siento que estoy dependiendo demasiado de él, pero las circunstancias lo requieren…— dijo un tanto disgustado el azabache.

—O-oye, Mallow, ¿Cómo fue que llegaron hasta aquí sin ser descubiertos?— preguntó Kiawe con una enorme curiosidad.

—Eso… Mmmmh, sólo digamos que el cable se concentra mucho cuando busca— respondió, sacándole la lengua a su amigo.

—En serio es un alivio que estés sana y salva, Mallow…— dijo Lana, bastante aliviada.

—Digo lo mismo para ambos.

El ambiente creado entre los tres fue interrumpido por Ash, quien tocó levemente el hombro de Lana.

—Señorita Lana, antes mostraste un Chinchou que usaste para iluminarte, ¿cierto?— dijo, con un tono totalmente cortes que estuvo a punto de hacer reír a Mallow— ¿Puedo preguntar que habilidad tiene?

¿Señorita?...— se preguntó mentalmente la peliazul— B-Bueno, tiene Absorbe electricidad pero con esa potencia, estoy segura de que sólo podría absorber una descarga.

Ash asintió.

—Es lo único que necesito— su rostro se puso bastante serio—. Sólo podrá utilizar una descarga antes de caer derrotado.

Todos se vieron sorprendidos por lo dicho y Lana se apresuró a sacar a su Chinchou.

—Oh, Ash te ves bastante genial con esa cara— notó Mallow, señalándolo y disipando al instante la atmosfera.

—¿Ah? ¿En serio? Nunca lo había pensado…— dijo, un tanto avergonzado.

—Sí, justo como un protagonista de películas de acción— mencionó.

Todos vieron extrañados esta interacción. ¿Desde cuándo era así de íntimos? Era especialmente raro si consideraban que sólo había pasado alrededor de una hora desde que se separaron.

—Bueno, me voy yendo— dijo Ketchum, levantándose de entre los arbustos y comenzando a caminar hacia el frente con una Pokéball en la mano.

—Sí, que te vaya bien.

¿¡Así como si nada?!— se preguntaron Lana y Kiawe.

—O-Oigan, ¿esto de verdad está bien?— preguntó Wela, volteando a verlos.

Rotom, Pikachu, Lillie y los demás Pokémon de Ash asintieron.

—Sabiendo a quien tiene de su lado, no hay de que temer-Rotom— aseguró con completa seguridad. Era como si estuviera hablando de algo que lo tenía muy orgulloso.

—¡EY, TÚ!— el estrepitoso grito de Ash llamó la atención de todos, quienes voltearon a verlo.

Ash estaba parado en medio de un pequeño descampado de no más de 6 metros de diámetro. Al final de dicha distancia estaba el cable, quien de inmediato volteó a verlo y levantó ambas extremidades, las cuales comenzaron a lanzar chispas.

—Meteoro Dragón— exclamó de forma bastante simple, abriendo la Pokéball.

Justo después de que el rayo rojo que salió de la esfera se materializó, un potente rayo fue disparado en dirección a Ash, quien simplemente se cubrió detrás del Pokémon al que había llamado.

Un poco de la electricidad que no había impactado contra el Pokémon de Ash, fue en dirección a Lillie y los demás para inmediatamente ser redirigida hacia Chinchou.

Esto pareció sorprender al ente ligeramente pero inmediatamente después se preparó para lanzar otra descarga.

Fue detenido nada más empezar.

Frente a él, había un Garchomp que, con toda la facilidad del mundo, lo tomó de una de sus extremidades y le empezó a dar vueltas y vueltas hasta arrojarlo al cielo. Inmediatamente después, el hocico del Dragón se abrió, revelando una energía morada que no tardó en salir disparada.

El impacto fue enorme, tanto que elevó aún más al cielo al cable.

—¡No lo dejes descansar, Garchomp! ¡Garra dragón!— ordenó Ash.

El Pokémon Mach de inmediato despegó, cubriendo sus garras con energía azulada.

En el tiempo en el que Garchomp llegaba hacia el ente, éste pensó.

Luchar era innecesario. Había logrado lo que quería. Así que simplemente se agarró del cielo, lo abrió y se fue por ahí.

El Pokémon tipo Dragón ya había llegado al lugar, pero en ese momento el cable ya había desaparecido.

Ash y todos en tierra veían atónitos este fenómeno.

Ambos, Ketchum y la Pokédex voltearon a verse y acordaron algo con la mirada.

No mencionarían la primera vez que habían visto eso.

De la forma tan espontanea en la que llegó, se fue.

—Esta ha sido una de las experiencias más raras e ilógicas de mi vida…— murmuró Kiawe, cruzándose de brazos.

Ese simple comentario sacó de su estado de estupefacción a todos los presentes.

Mallow giró hacia Ash y estuvo a punto de decirle lo genial que había sido su Garchomp (el cual justo iba bajando), pero fue interrumpida antes de siquiera empezar.

—¡Ash!— gritó Lillie para posteriormente abrazar con toda su fuerza al azabache— ¡Estoy tan feliz de que estés bien! ¡Muchas gracias por cuidar a Shiron y Cutielfly!

Ketchum al principio se vio un poco sorprendido pero luego pudo sonreír.

—También estoy feliz de que estés bien— dijo de corazón—. Tú y los demás, me alegra que estén bien.

El abrazo por parte de Lillie ya había durado más de los diez segundos y su cara de había puesto increíblemente roja.

—P-Perdón si estoy siendo muy egoísta con esto, pero yo…— trató de excusarse ya que no tenía intención de soltar al chico en los próximos dos minutos.

Ash rio levemente.

—Ya te he dicho que es bueno que seas egoísta de vez en cuando, ¿no?— cuestionó, sin hacer el más mínimo movimiento (ya que corría el riesgo de avergonzar más a la rubia).

Lillie asintió.

—E-Entonces lo seré…— y con un sonrojo aún más pronunciado, continuó su abrazo. Ash sonrío para sí mismo, era increíble como ella había cambiado.

A la escena no tardaron en unirse los Pokémon del chico y de Lillie, quienes también estaban felices de ver como todos habían salido ilesos.

—Supongo que bien está lo que bien termina...— murmuró Kiawe, llevándose las manos a las caderas— Aunque esto es algo que definitivamente informaré a la Reina Olivia.

Lana suspiró— ¿Tú estás bien…?— sus ojos se abrieron con fuerza al ver la cara de la peliverde. Su semblante estaba decaído y sus ojos mostraban algo de incomodidad.

Saltagua de inmediato miró en la dirección en la que Mallow lo hacía, topándose con Ash y Lillie, quienes ahora estaban deshaciendo su abrazo con la rubia acuclillándose mientras trataba de ventilar su rojo (y extrañamente humeante) rostro y el azabache carcajeándose.

¿Era lo que creía que era?... ¿¡Que había pasado en esa hora?!


Treinta minutos pasaron. Tiempo en el cual todos se dieron un tiempo para tratar de asimilar un poco mejor las cosas.

Por petición de Kiawe, él y Ash terminaron hablando a solas, dejando a Rotom bastante nervioso, cosa que extrañó al trío de chicas.

—Oye, Lillie— llamó Mallow, atrayendo la atención de la mencionada— ¿Podrías darle esto a Ash por mí?— pidió, tendiéndole un pequeño rombo verde con la inscripción de una hoja en él.

—¿Eh? Esto es el "Fitostal Z"… ¿Está segura de que quiere que yo se lo dé?— interrogó, bastante dudosa— ¿Qué hará usted?

—Bueno, yo tengo que ir a buscar a Lurantis para poder ayudarla a recuperarse— respondió, sonriendo—, y creo que no estaré aquí para cuando Ash terminé de hablar con Kiawe. Así que bueno, confío en que Rotom sabrá cómo enseñarle los pasos para hacer el movimiento.

Lana miraba de reojo a Mallow. La conocía mejor que nadie y también sabía que ella siempre se encargaba de entregar el cristal a los ganadores del desafío sin importar que pasara.

Era obvio que no quería ver a Ash Ketchum. ¿Por qué, si antes parecían llevarse demasiado bien?

La interrogaría a fondo. Lo haría y no descansaría hasta obtener respuesta.

Y tenía una sospecha inicial.

—Bueno, si no hay de otra…— murmuró Lillie— Puede dejármelo a mí.

—Te lo encargo— dijo, dando media vuelta y comenzando a caminar hacia el bosque seguida de Lana.

—Nos vemos en otra ocasión, Lillie— se despidió la peliazul.

—Cuídese mucho, señorita Lana— hizo una reverencia.

Tras su partida Lillie se quedó viendo unos instantes a la dirección por donde se habían ido Mallow y Lana.

Justo en ese momento, unos sonidos como de hojas comenzaron a escucharse, los cuales hicieron que la rubia volteara hacia atrás, topándose con Kiawe y Ash, quienes habían vuelto.

—¿Lillie?— preguntó el azabache— ¿Dónde están Mallow y Lana?

Kiawe también parecía tener la misma pregunta aunque por algún motivo, lucía mucho más serio de lo normal.

—¡Ah, ellas acaban de irse a buscar a Lurantis!— contestó la rubia— Me dijo que te entregara esto.

Con la mano izquierda, le tendió el "Fitostal" a Ash, quien sujetó el objeto con la derecha.

—El Cristal Z de tipo Planta…— murmuró, analizándolo. Él solía festejar siempre junto a sus Pokémon cuando conseguía algo así, pero, después de todo lo vivido, de todo lo pasado y de la conversación tenida… No se sentía correcto— Se lo agradeceré cuando la vea— dijo, guardando el Cristal en su bolsillo.

Kiawe se rascó la cabeza un tanto molesto.

—Esa chica…— murmuró— Se supone que ella es la Capitana aquí…— un suspiro salió de su boca— No queda de otra… Voy a guiarlos a la ruta más cercana para que puedan llegar a su siguiente destino: Ciudad Kantai.

Ash asintió. Seguía el combate contra la Reina después de todo.

Debían regresar al inicio de todo.

—Perdón por las molestas, señor Kiawe— dijo Lillie , haciendo una reverencia.

—Perdón, Kiawe.

El Capitán negó con la mano.

—No se preocupen. Vengan, mientras más rápido avancen más rápido llegaran al Centro Pokémon y podrán descansar.

Guiados por el Capitán, todo el grupo se dirigió a la salida de la Jungla Umbría.

—¿Estás segura de que no quieres ir?— preguntó Lana.

—Nah…— respondió Mallow, recargada contra un árbol— Ya hice mi salida triunfal después de todo.

Lana la miró con el ceño fruncido.


—¡El sol!— dijo Ash con alegría, viéndose ahora libre de la sombra producida por los árboles de la Jungla Umbría— ¡Es increíble cómo puedes llegar a extrañarlo!

Lillie miró a Ash como si se hubiera vuelto loco. ¿Siempre le había gustado tanto la luz? Ahora que Shiron y Cutiefly lo sabían, eso la convertía en la única que no estaba enterada.

—Bueno, chicos, si siguen todo derecho por este camino montañoso llegarán directo a la Ruta 5 y creo que de ahí sabrán cómo llegar al Centro Pokémon— señaló Kiawe.

—¡La ruta ha sido grabada en mi mapa!-Rotom

—Muchas gracias por todo, Capitán— agradeció Lillie.

—Sí, muchas gracias, Kiawe. Has sido de gran ayuda siempre— dijo Ash.

—No se preocupen por eso. Es lo menos que puedo hacer— una pequeña sonrisa apareció en el rostro del Capitán—. Ahora bueno, creo que deberían partir.

Ambos adolescentes hicieron una reverencia y dieron media vuelta. Cuando estaban por irse, Kiawe volvió a hablar.

—Y Ash…

El mencionado volteó a verlo.

—Te veo en seis meses.

Ketchum asintió sin decir palabra alguna para luego comenzar a avanzar.

Lillie se limitó a mirar con confusión a ambos varones.

Luego de varios minutos, ambos jóvenes se perdieron en el horizonte. Fue en ese momento que Wela liberó un suspiro y giró en dirección a la Jungla Umbría para reunirse con sus amigas.

Un sonido de pasos lo detuvo.

Los ojos del joven adulto voltearon a ver el ruido y se encontró con varios tipos uniformados.

—Es una sorpresa…— admitió Kiawe, cruzándose de brazos— Uno no ve todos los días a una escuadrón completo de trabajadores de la Fundación Aether.

—Hay algunas preguntas que quisiéramos hacerle, Capitán Kiawe— dijo uno de los uniformados.


Rápido, lo más rápido que podía.

Sus patas se movían tan velozmente que sentía que se despegarían de su cuerpo si seguía así pero definitivamente debía huir de ese trío de raritos.

—Ten cuidado aquí, Lillie— dijo una voz humana—. Está bastante desnivelado.

—Sí, muchas gracias, Ash— respondió otra.

Frente a él había dos chicos jóvenes seguidos de un montón de Pokémon.

Él lo sabía; sabía que su oportunidad de escapar era esa.

Con la poca fuerza que le quedaba en sus patas, saltó hacia un espacio en la prenda inferior del hombre la cual parecía estar hueca. Para su buena suerte, el chico de nombre "Ash" no se dio cuenta de su presencia gracias a que justo había saltado un desnivel y no había reparado en el ligero aumento de peso.

Se sentía a salvo. O al menos hasta que chocó contra algo redondo y duro.

Lo siguiente que vio fue una luz roja y de ahí, todo estuvo oscuro.

Ash Ketchum se detuvo en medio de su caminata para ver hacia sus bolsillos.

—¿Pasa algo, Ash?— preguntó Lillie, volteando hacia atrás.

El azabache se quedó reflexivo un momento.

—Sentí que algo se movió en mis pantalones…

Esa respuesta puso increíblemente colorada a la rubia, quien se giró de inmediato.

—¡N-N-NO ES A-A-ALGO QUE DEBAS DECIRME!— gritó, bastante avergonzada.

Ash la miró y ladeó la cabeza. ¿A que venía esa reacción?

—¡Ah, Litten! ¿¡Dónde estabas?!— exclamó Ash, viendo como el minino estaba a unos pocos de metros de ellos.

El gato simplemente giró la mirada. Tenía cosas que procesar.


Por otra parte y a unas decenas metros de ahí, había tres personas buscando algo, (aunque técnicamente uno no era una persona como tal, así que mejor digamos que había tres seres).

—¡Cielos, ¿a dónde se fue ese bicho?!— preguntó una voz masculina.

—¿¡Cómo se nos pudo escapar?!— preguntó desesperada una voz femenina.

—¡James, tú eras el que lo estaba siguiendo!— dijo una última voz que sonaba un tanto chillona.

—¿¡Eh?! ¿¡Ahora la culpa es mía?! ¡Jessie era la que estaba más adelante!— se excusó el hombre.

—¿¡Yo?! ¡Meowth debió haberlo seguido, él es el Pokémon aquí!— dijo a modo de defensa la mujer.

—¡Ah, son subordinados patéticos!— se quejó el Pokémon.

—¡No eres quien para decirnos eso!

Tres viejos conocidos han vuelto.


¡Terminéeeee! Ah, por si se preguntan porque al final del capítulo escribo "Terminé", es porque siempre pongo estas secciones (la del inicio y el final, obviamente) al terminar los capítulos por lo que escribo mis comentarios inmediatamente de todo el esfuerzo hecho.

Bueno, como podrán notar, la pelea contra el Ultra Ente fue un intercambio de golpes bastante unilateral y puede que llegue a dejarles un sabor amargo en la boca por lo corta que fue la pelea. Pero jóvenes lectores, déjenme decirles que este es sólo el aperitivo ¡El arco de los Ultra Entes apenas está empezando y la siguiente sí que será una pelea de verdad! (Y siendo honestos, tal vez falten unos cinco capítulos o un poco más para ella) ¡Estén atentos y lamento si los decepcioné!

En fin, no tengo mucho más que decir más que: ¡El Team Rocket entra en escena, baby! ¿¡Que pasará?! ¡La verdad ya muchos me lo habían pedido y tenía planeado que pasara justo de esta manera desde hacía meses! Espero poder llevar a este trío legendario de forma que pueda satisfacer sus expectativas y las mías.

¡Así que… FICHA DE PERSONAJE DOBLE!

-Nombre: Dartrix.
-Tipo: Planta/Volador.
-Género: Macho.
-Lugar de origen: Bosque de Iki, Alola.
-Sueño: Ser tan fuerte que pueda humillar a su padre adoptivo, además de tener un poder que haga sentir orgulloso a su entrenador.
-Movimiento insignia: Hoja afilada.
-Disfruta de: Entrenar con sus amigos. Pasar tiempo con Ash. Tener una buena batalla. Aprender de sus errores. Arreglarse el flequillo. Comer. Dormir
-Odia: Sentirse débil.
-Resumen: Crecido entre Pikipek y siendo la oveja negra desde que nació, Dartrix actualmente da todo de sí para corresponder a la confianza que Ash tuvo en él al acogerlo en su seno. ¡Esta valiente ave demostrará al mundo que puede ser el más fuerte con ayuda de su entrenador!

-Nombre: Rockruff.
-Tipo: Roca.
-Género: Macho.
-Lugar de origen: Colina Dequilate, Alola.
-Sueño: Evolucionar a algo que no sea ni la forma Diurna ni Nocturna de Lycanroc. Ser el siguiente paso de la evolución.
-Movimiento insignia: Lanzarocas.
-Disfruta de: Jugar. Comer. Pelear. Rivales fuertes. Entrenar con sus amigos. Restregarle su cuello en la cara a Ash y ser mimado por él.
-Odia: Nada en particular.
-Resumen: ¡Nadie sabe de dónde salió este chico! Aunque se creía que pertenecía al profesor Kukui, Ash pudo atraparlo. ¡Por algún motivo desconocido odia a su padre y madre! El valeroso tipo roca mostrará que la genética no lo es todo y romperá con todos los estándares.