Ey, chicos. Hola otra vez. No me enrollo mucho y voy directo al grano.

SilverPhantom: ¡Hola de nuevo, mucho tiempo sin leerte! Agradezco infinitamente que te tomes el tiempo de dejar tu review, realmente lo valoro muchísimo. Woah… Pues diciéndolo así realmente es un viaje algo largo el que he recorrido hasta ahora…
¡Muchas gracias por responder a mi pregunta! ¡Espero seguir leyéndote a futuro!

Guest: ¡Hola! Por tu nombre no sé si seas alguien que ya ha comentado con anterioridad o eres un rostro nuevo, de cualquier forma ¡Me da gusto leerte! Jaja, aunque parezca que no volveré, siempre lo hago. Le he dedicado casi 2 años de mi vida a esta historia y la terminaré sí o sí, aún si tengo que hacer resúmenes.
Lillie sí que ha cambiado… Veo hacia atrás y se me hace extraño aquel personaje que no podía siquiera confiar en Ash; que no tenía ni el más mínimo de seguridad o ánimos de pelear.
Yo también siento que estoy abarcando mucho, pero al final todo eso se terminará uniendo en como máximo, unos dos o tres temas que al final se unirán en uno sólo.
Me alegra que te esté gustando mi Ash, realmente también me siento satisfecho con el personaje y en ningún momento me siento "incómodo" o "molesto" al escribir sus diálogos. Siento que de poco a poco, también está cambiando por distintos detonantes.
¡Y ni hablar de si me gusta la Lillie que he creado!
Considerando el carácter de la rubia (inseguro y temeroso), una promesa era lo necesario para que ella pudiera estar tranquila. A pesar de que han estado juntos por poco más de un mes, Lillie sabe que Ash jamás rompería una promesa.
¡Muchas gracias por el review y espero seguir leyendo cualquier opinión tuya! ¡Hasta otra!

Nesred: Eso es una pregunta interesante… Como tal, Anabel si tiene bastante importancia en el arco post-final de Pokémon Sol y Luna… ¡Lo pensaré muy bien!

Cristhian: ¡También disfruto mucho escribiendo a Dartrix! A día de hoy, ni siquiera recuerdo muy bien como era él cuando era un Rowlet (a pesar de que lo fue como por 15 capítulos), ahora que pienso en el personaje sólo puedo recordar su actitud tan motivada y confiada (no en el mal termino), sin mencionar lo torpe que es a veces.
Siento que la belleza a la que se refiere Lusamine no es la física… Es un concepto más bien abstracto que no podrías llamar el típico "lo interior es lo que cuenta" ¡Es algo que sólo Lusamine puede entender!
Sobre Meltan, realmente lo dudo muchísimo. El equipo de Ash ya cuenta con seis integrantes e ir añadiéndole nuevos haría bastante difícil la dinámica entre todos ellos ya que obligatoriamente tendría que rotar a un Pokémon para traer a otro, quitándole tiempo en pantalla a cada uno.
¡Muchas gracias por el review!

¡Bueno, no molesto más! ¡Pasen a leer!


—Hau'oli… Sí que ha pasado tiempo desde la última vez que estuve aquí…— murmuró una mujer, inspeccionando cada área de la ciudad— No ha cambiado nada.

Dicha mujer sostenía un alargado palo de Golf (cuyo mango tenía distintas tonalidades de rojo y amarillo), el cual giraba rápidamente entre ambas manos como si fuera la cosa más sencilla del mundo. Obviamente se ganó las miradas de varios y no sólo por eso.

Era de estatura promedio; tal vez estaba por sobre el metro con 65. Su pelo era de un bello color gris que cualquier despistado diría, era celeste; estaba arreglado en un extravagante peinado de tal forma que las puntas de su cabello tenían una forma similar a dos pequeñas alas saliendo de su espalda. Un largo ahoge coronaba su cabeza. Iba vestida con una visera, blusa y falda, todos ellas azules (las dos primeras tenían un adorno con forma de ala color naranja), además de unos guantes blancos. Calzaba unos zapatos de golf, bajo los cuales había unos largos calcetines naranjas.

De rostro era tan hermosa que no tenía nada que envidiarles a personas como Cynthia o Elesa; pero su belleza radicaba más que nada en su seriedad. Contrario a los ojos morados de Hapu, que parecía te inspeccionaban el alma, los grisáceos orbes de esta mujer parecían estarte recriminando algo que ni siquiera habías hecho. Bajo su ojo izquierdo tenía un pequeño lunar.

Pero lo que llamaba más la atención en esa mujer, no era su porte tan autoritario o su seriedad, mucho menos que llevara un palo de golf en la mano. Lo hacía el gran Toucannon que iba parado sobre su cabeza.

Por eso mismo, nadie veía la brillante Pulsera Z que tenía en la muñeca izquierda.

La mujer suspiró.

—No tengo tiempo para perder aquí— dijo para sí misma, sacando una Pokéball del bolsillo de su falda— ¡Skarmory, usa Vuelo!— ordenó, sacando al brillante tipo Acero en medio de las calles de la ciudad.

Con un pequeño grito, los músculos del ave crecieron bastante hasta el punto de lucir totalmente fornidos. Toucannon despegó.

Sin dudarlo, la mujer que parecía ser una golfista se subió a su Pokémon. Emprendieron vuelo rápidamente, dejando perplejos a montones de peatones que veían todo desde el suelo. El tucán los seguía de cerca.


3 p.m. Al mismo tiempo que lo anterior. A las afueras del puerto de Hau'oli.

—¡CARGA!— gritaron Ash y Hau a la vez, alzando sus Buscamonturas.

En un parpadeo, sus ropas fueron reemplazadas por los uniformes de las Pokémonturas y dos Tauros aparecieron frente a ellos.

—¿Cómo estás, amigo?— preguntó Mahalo, acariciándole la crin a su Pokémontura. El toro recibió la caricia con gusto.

—Veo que te llevas muy bien con tu Tauros— notó Ash, sonriendo.

—Nos vemos casi todos los días desde que recibí mi Buscamontura— respondió Hau—. Siempre me ayuda mucho, así que nos hicimos amigos— con agilidad, se subió al tipo Normal.

Ash lo imitó. Su técnica a la hora de montar fue mucho más pulida que la de Hau.

—Woah, yo siempre hago esto y aún no me acostumbro del todo…— murmuró el moreno— ¡Lo haces ver tan normal!

—Son años de práctica— aseguró Ash, sin dejar de sonreír. Su mirada se dirigió al suelo, donde estaba Litten— ¿Hay algún lugar al que quieras ir? Recuerda que le prometí a Yungoos que seguirías con nosotros hasta que te lleváramos a casa.

El gato asintió y de un salto, subió al toro.

La mochila de Ash (la cual se había quitado al igual que su riñonera) se abrió, revelando a RotomDex y Pikachu.

—Lo siento, pero nuestro club es exclusivo. No hay espacio para otro-Rotom— dijo. Estaba hablando totalmente en serio.

El tipo Fuego rodó los ojos con un poco de fastidio. Ash vio esto con alegría.

—¿Entonces iremos a dejar primero a Litten?— interrogó Hau. Si era honesto, tenía ganas de ir con su abuelo a preguntarle de ese tal "Refulgente".

—Eso creo, ¿es una molestia para ti?— preguntó el azabache.

—Para nada. Quiero ver donde podría vivir un Pokémon tan enigmático como Litten— contestó.

El gato subió al hombro de Ash y apuntó hacia una dirección.

El bosque.

Ketchum se vio un tanto nervioso. Un bosque definitivamente no aseguraba luz solar; tragó saliva.

—¡A-Al bosque será!— exclamó, poniendo en marcha a su Tauros.

—¡A la carga!— gritó Hau, comenzando a seguir a Ash.

Con velocidad, ambos se perdieron entre las calles de Hau'oli, sin saber que habían sido reconocidos por alguien en particular.

Litten sonrió para sí mismo. Su viejo ya no tenía que esperar.


Una casa abandonada; destruida.

En medio de la nada, la que antes era una enorme residencia ahora no era nada más que una gigantesca pila de madera vieja y roída, cortada a la mitad de forma tan precisa que parecía obra del más diestro espadachín.

Por no mencionar las zonas que simplemente parecían haber sido golpeadas con la fuerza suficiente como para destruir una puerta de metal en pedacitos.

En el área podían verse cenizas producidas al quemar los viejos tablones. Una señal de pelea.

Entre los gruesos árboles y las espesas hojas del bosque, una batalla a muerte se había llevado a cabo.

Y nadie se había dado cuenta.


4 p.m. Afueras de Hau'oli.

—He vuelto…— murmuró Lillie, entrando por la puerta de la cabaña en la que había vivido un año entero.

—Pufff… Eso de separarse unas semanas me tomó por sorpresa— admitió Kukui, entrando también al lugar—. Aunque bueno, si algo he aprendido es que ese muchacho es como un Sorpresa eterno. Nunca sabes que hará después.

Ribombee y Shiron veían curiosos el sitio ¿Su entrenadora vivía en esta cabaña? Los demás Pokémon que vivían ahí llegaron a saludarlos.

La rubia miró todo su alrededor. Era tan nostálgico pero tan triste a la vez.

No sentía ganas de estar quieta. Quería estar en movimiento; necesitaba estarlo.

Recordó las palabras de Mallow y Lana, diciéndole que no se sobreesforzara.

¿Tal vez leer un libro le caería bien?

¡Un libro de entrenamiento Pokémon!— pensó con gran emoción. Rápidamente, abrió la puerta y comenzó a correr hacia las escaleras que llevaban al sótano de la casa— ¡Tomaré prestado un libro suyo, profesor!

—A-Ah, sí, claro…— pero Lillie ya había bajado. Kukui suspiró y luego sonrió.

Disculpe, profesor… S-Si no es una molestia, ¿p-podría pedirle prestado algo para leer?...

Definitivamente la cambiaste Ash… Tienes la capacidad de sacar el verdadero ser de las personas y moldearlo de forma positiva. Fuiste la luz que alumbró el corazón lleno de oscuridad de Lillie— pensó Kukui, alegre— ¿Está mal si lo quiero como yerno?... ¡Ah, e-espera ¿Qué estoy pensando?! ¡Lillie ni siquiera es mi hija!— dijo entre risas el científico.

A la mente de Kukui llegó la genial idea de ser padre.

Debo preguntárselo a Burnet…— pensó, un tanto colorado.

Abajo, en el sótano, estaba la rubia. Sus dos Pokémon habían llegado con ella.

—Entrenamiento Pokémon, entrenamiento Pokémon…— repitió varias veces seguidas, mientras pasaba el dedo índice sobre los lomos de los libros— El profesor Kukui en serio nunca puede tener nada ordenado…

Recordó como antes de irse, todos los libros estaban acomodados por orden alfabético y contenido.

Luego de varios minutos de búsqueda, abandonó el librero y se dispuso a buscar en el escritorio del profesor. Con un poco de suerte tendría uno ahí.

Tal vez por suerte o por algo más, el primer cajón que abrió tenía algo adentro que le hizo olvidar por completo el entrenamiento.

Era una pila de al menos 50 hojas y en la de presentación se podía leer lo siguiente: El Ultraumbral y los Ultraentes.

Lillie recordó esa última palabra.

Traigan a Cosmog aquí. Necesitamos seguir estudiando a ese asqueroso Ultraente.

Los ojos de la rubia se abrieron con fuerza. Sabía que esos papeles debían ser escritos por la profesora Burnet ¿de qué otra forma los tendría Kukui si no? Pensó en lo que afectaría a su conciencia hacer lo que iba a hacer, luego dejó de importarle.

—Shiron, congela la puerta un poco. Lo suficiente como para que el profesor no pueda entrar— ordenó Lillie de forma automática, tomando por sorpresa a la pequeña tipo Hielo.

La Vulpix asintió y corrió escaleras arriba hasta llegar a la puerta que separaba la planta base del sótano. Usó Nieve polvo.

Lillie abrió otro cajón donde sabía, Kukui guardaba sus memorias USB y como se lo esperaba, eran un montón. Había algunas etiquetadas y otras que no, tomó una que no lo estaba ya que sabía que esas no contenían ningún tipo de información, después de todo, ella misma las había organizado.

Corrió hacia la impresora que tenía el profesor a un lado de su computador. Sabía que tenía la capacidad de escanear documentos. Metió todas las hojas dentro y conectó la USB para que los archivos escaneados se almacenaran directamente ahí.

La puerta comenzó a moverse.

—¿Eh? Qué raro…— la voz al otro lado de la puerta hizo helar la sangre de la rubia— ¿Lillie? La puerta está atorada, ¿puedes ayudarme?

—¿En serio?— preguntó la muchacha con su tono de voz más natural, a pesar de que por fuera, sudaba frío— ¡Enseguida voy!

Rápidamente volteó a ver a Ribombee.

—Haz como que estás intentando abrir la puerta, por favor…— pidió, viéndolo con ojos de súplica.

El bicho ni se lo pensó cuando se lanzó directo al pomo de la puerta. Empezó a jalarlo, moviendo levemente la puerta.

—¿Eh?... Qué raro ¡Tampoco puedo abrirla!— exclamó Lillie, sin apartar la vista de la impresora. En la pequeña pantalla que tenía el aparato se podía leer: "47%".

—Esto es muy inusual… Espera, voy por mis herramientas— informó.

—No se preocupe, profesor. Tómese su tiempo— dijo la rubia.

En un abrir y cerrar de ojos, el proceso ya se había completo en un 85% y los papeles que habían sido escaneados estaban siendo separados de los que no.

—Probemos primero con la ganzúa…— murmuró Kukui desde el otro lado— En las películas de espías esto luce muy fácil…

Justo cuando estuvo por introducir la herramienta en la cerradura, la puerta se abrió.

—Cielos, Shiron… Entiendo que quieras entrenar, pero no deberías usar tus ataques contra todo— dijo Lillie, viendo divertida a su Vulpix. Ribombee la imitaba—. Lo lamento mucho, profesor. Shiron está un poco emocionada así que creyó que la puerta sería un buen objetivo para practicar su Nieve polvo.

Kukui parpadeó varias veces.

—Ya veo… Bueno, sí eso era todo…— justo cuando comenzó a bajar hacia su laboratorio, fue interrumpido.

—Profesor, ¿de casualidad no tendrá una tableta que no use?— interrogó la asistente.

El adulto asintió.

—Recientemente dejé de ocupar una que tengo desde hace cinco años. Se quedó bastante desactualizada para lo que la ocupaba así que puedes usarla sin problema— dijo, apuntando hacia un mueble de la sala—. Está ahí por si quieres tomarla ya.

—Muchas gracias— dijo, para luego comenzar a caminar hacia el objetivo.

—De na…— su pie se sintió mojado al bajar el primer escalón. Lo que antes era Nieve polvo ahora era pura agua. Kukui suspiró para luego ir por un trapeador.

Sin que se diera cuenta, Lillie abrió su mano, revelando una memoria USB.

Perdóneme por esto, profesor… Pero debo devolver a Nebulilla a su hogar.


Sentía hambre. Sentía hambre, sueño y mucho estrés.

Desde que había salido del huevo, nunca se sintió parte de su "hogar". Él era el único diferente y odiaba eso; al menos tenía que admitir que comida y refugio nunca le faltó.

No como ahora.

Llevaba días enteros caminando; pensando.

Si tan sólo su padre hubiera decidido llevarse su huevo con él, tendría un lugar donde verdaderamente pertenecer. Era un pensamiento demasiado fantasioso.

Había sido producto de un amor de una sola noche, al igual que su hermano mayor. Su existencia se remontaba a un acto meramente pasional, cosa rara entre Pokémon.

Odiaba con todo su ser recordar eso, pero le era inevitable. Siempre que veía a su madre o a cualquiera de sus múltiples hermanos, lo recordaba. No estaba vivo porque tuviera un propósito o porque de verdad hubiera sido deseado.

Era un mero accidente y eso le hervía la sangre. Estaba lleno de rencor contra su madre.

Pero no lo malentiendan; no odiaba a todos. Él amaba a su hermano mayor, quien nunca lo trató diferente, llegando incluso al punto de adquirir de forma inconsciente varios de sus hábitos como dormir en el día o incluso detestar la comida picante (en especial el olor).

Por eso mismo, lo último que pasó por su cabeza antes de desmayarse fue el rostro sonriente de su hermano.

Perdón por esto…— pensó antes de caer al suelo.


A pesar de que se sentía mareado y de que todavía notaba los músculos sumamente débiles, se puso de pie al no reconocer el lugar en el que estaba.

Se encontraba dentro de una de esas casas humanas que con frecuencia él y su hermano solían espiar, pero esta era diferente.

Todo el sitio parecía una ruina, no era ni de cerca tan bonita como las otras que habían visto, a pesar de que el techo fuera tan sumamente alto.

Estaba recostado en una gran cosa que después supo, se llamaba sofá. Varias bayas se encontraban a su disposición. No es como que realmente tuviera tanta hambre ya que era bastante bueno encontrando comida por sí sólo, pero definitivamente no las rechazaría.

Con calma, se las comió de una en una. Cuando iba por la quinta, una débil voz lo alertó.

Vaya… Qué raro eres, los Pokémon que se desmayan siempre suelen comer tan rápido que se atragantan— contó dicha voz. De una de las habitaciones del lugar, salió un gran perro lleno de pelo. Un Stoutland.

Miró con desconfianza al can. Sabía que por naturaleza, su especie no se llevaba bien con ningún tipo de perro.

El tipo Normal suspiró al ver su expresión.

Olvídate de esas cosas de las especies. No podría darme más igual, pequeño Litten— aseguró, caminando hacia un mueble con varios cajones, abrió uno—. Aquí hay más bayas por si no te sientes satisfecho.

Litten seguía escéptico hasta que vio como Stoutland comenzaba a retirarse hacia la habitación de la que había salido.

Ey, viejo— llamó el gato con su tono de voz agresivo; el perro volteó a verlo— ¿Por qué me ayudaste? No me conoces de nada y ni siquiera somos de la misma especie.

El gran tipo Normal se le quedó viendo un poco.

Yo ayudo a quien quiera ayudar. Cosas como la especie, el sexo y el tipo no me impiden hacer lo que quiera— con más seriedad, miró a Litten—. Porque nadie me dice que hacer, excepto yo.

Litten se vio sorprendido por eso.

Soy el dueño de mi vida y hago lo que quiero. He vivido cincuenta años bajo esa ideología y no pienso dejar de seguirla nunca— añadió, retomando su camino.

Por primera vez en meses, la boca del gato se curveó levemente; de inmediato volvió a la normalidad.

Como sea— murmuró, volviendo a comer.


El galope de Tauros lo hizo dejar de recordar.

—¡Ya casi estamos, Litten!— informó Ash, siendo alumbrado por el destello de Pikachu.

—Esta ruta se me hace conocida…— murmuró Hau, un tanto extrañado.

Incluso dentro del bosque, Ash Ketchum y Hau Mahalo sabían cómo moverse con la suficiente agilidad como para ni siquiera rozar un árbol.

El tipo Fuego suspiró. Había sido un viaje que no podría decir, realmente había disfrutado del todo, pero sin duda había visto muchas cosas interesantes.

Recordó a los Pokémon de Ash Ketchum. La profecía del fin del mundo. Los seres de otras dimensiones. Como realmente habían personas buenas en el mundo y por último y más importante, su hermano mayor.

No lo había demostrado, pero ver a su hermano mayor en buenas manos lo ponía tan feliz que pudo haberlo abrazado, pero él no era de ese tipo de Pokémon.

Litten observaba sus alrededores con un tanto de nostalgia. Habían pasado varios días desde que se había ido de ahí y si era honesto, realmente extrañaba volver.

Los minutos pasaron y de a poco, la cantidad de árboles fue creciendo, logrando así que el camino fuera imposible de cruzar para los Tauros, obligando a Ash y Hau a bajar de éstos.

Tras agradecer a las Pokémonturas, una luz envolvió a ambos adolescentes, regresándoles así sus vestimentas normales.

—Supongo que el resto del camino será a pie— dijo Hau, colgándose la mochila.

—Así parece ¿queda muy lejos, Litten?— interrogó Ash, terminando de abrocharse la riñonera.

El gato negó con la cabeza y lentamente comenzó a caminar entre el bosque.

Con Pikachu como linterna, todo el grupo lo siguió.

—Hombre, que Litten y tu Yungoos sean hermanos directos…— murmuró Hau cuando ya llevaban varios minutos de camino— ¡Es realmente lo que yo llamo destino!

—¿Verdad? Yo también me quedé bastante sorprendido cuando lo supe— contó, viendo al gato guiándolos.

—De hecho, eso explica muchos comportamientos raros que tiene Yungoos— dijo la Pokédex, ganándose la mirada de ambos humanos y Pikachu—. Para empezar, ya se me hacía sumamente raro que durmiera tanto en los días siendo que es un Pokémon diurno-Rotom.

—Debieron pegársele los hábitos de su hermano— aseguró Hau, riendo.

—También me ha pasado— informó Ash de la nada, viendo hacia los árboles, tal vez en busca de un poco de la luz del sol.

Ante dicha afirmación, Hau abrió los ojos como platos.

—¿¡Tienes hermano, Ash?!— interrogó, sorprendido.

—Sí. Tengo un hermano que es cinco años mayor… ¿No les había contado?— cuestionó, arqueando una ceja.

—Lo has mencionado una que otra vez, pero jamás nos has contado nada sobre él-Rotom— respondió, aunque tampoco es que le importara mucho.

—¿También es un entrenador?— volvió a preguntar Mahalo.

Ash asintió.

—Me inspiró bastante, es como un ejemplo a seguir para mí— contestó, para luego darse un golpecito en la visera de la gorra—. Fue por él que comencé a usar gorras.

Pikachu asintió. Recordaba las gorras que Ash había guardado y que antes habían pertenecido a su hermano mayor.

—Debe ser un tipazo si es tu ídolo— supuso Hau— ¿Cómo se llama?

—Es un entrenador bastante conocido, creo. Aunque tampoco le gusta decir nuestro apellido ya que piensa que eso haría que la gente me compare con él— recordó Ketchum, rascándose la barbilla—. Creo que si has oído de ca…

Un fuerte maullido interrumpió todo y como si fuera una llamada de auxilio, la riñonera de Ash se abrió, revelando a Yungoos.

Todos los miembros del grupo avanzaron hasta llegar donde Litten (no tardaron mucho) y el primero en correr hacia el tipo Fuego fue la mangosta.

Todos y cada uno vieron impactados el escenario.

Desde los trozos de madera perfectamente cortados a la mitad, hasta los que estaban hechos ceniza.

—Esta era…— empezó a decir Ash, viendo todo el panorama.

—¡Lo sabía!— gritó Hau, sintiendo como un bombillo se encendía en su cabeza— ¡Sabía que este lugar me era familiar!

—¿De qué estás hablando, Hau?-Rotom— interrogó, sorprendido por el contraste entre el tono de Mahalo y la situación actual.

—¡Conozco este lugar, he venido antes con mi abuelo cuando era niño!— respondió, señalando la gran casa ahora destruida— Recuerdo que aquí vivía un viejo Stoutland que siempre solía cuidar a los Pokémon que lo necesitaban; muchos habitantes lo aprecian por eso y suelen venir a dejarle bayas.

Esa información no pasó desapercibida por el gato, quien de inmediato se giró hacia Hau y con sus garras, se trepó hasta su camisa.

Comenzó a maullar ansioso en busca de respuestas.

—¡L-Lo siento mucho, Litten!— dijo el moreno— ¡No sé qué fue lo que pasó, eso que dije es todo lo que sé!

El gato no perdió tiempo y bajó rápidamente para luego ir hacia los tablones.

—Entones Litten está preocupado por el Stoutland-Rotom…

Ash no había dicho nada. Hasta ese momento.

—Él debía ser fuerte— notó, acercándose a las cenizas—. Mira aquí— se arrodilló y con el índice, señaló un pedazo de madera que estaba totalmente chamuscado y destruido— hay una marca de colmillos.

—¡Beep, beep! ¡Ya veo! Uso Colmillo ígneo para defenderse-Rotom— concluyó, analizando aún más de cerca el tablón.

—Un Colmillo ígneo normal no debería de tener la potencia suficiente como para quemar tanto algo, sólo debería ser la parte donde atacó— añadió Hau, también acercándose.

Ash negó con la cabeza.

—Eso no es todo. Si podemos ver la marca de colmillos es porque no está quemada— dijo, obviando el punto.

Rotom lo captó al instante.

—Ya veo… No sólo la potencia es impresionante, sino que tuvo la habilidad como para redirigir las llamas desde el punto de contacto a un punto X del tablón-Rotom

—¿¡Cómo?! ¡Nunca había oído algo como eso!— contó Hau, seriamente impactado.

—Yo tampoco he visto a nadie hacerlo, pero debe ser la única posibilidad— aseguró Ketchum, poniéndose de pie—. ¡Litten, ¿Stoutland sabía usar Colmillo ígneo?!

El gato, sin dejar de cavar entre los escombros junto a su hermano y Pikachu, maulló de forma afirmativa.

—Entonces fue Stoutland quien quemó esto…— murmuró el azabache.

—¿Entonces quien cortó y demolió el lugar?— preguntó el moreno.

—Fueron dos Pokémon distintos— respondió Rotom, dirigiéndose hacia dos tablones—. Este corte de aquí es tan fino que me cuesta trabajo siquiera imaginar a un Pokémon así atacando de forma tan brusca. No hay otra alternativa; debieron ser dos Pokémon distintos-Rotom.

—Y estas marcas de aquí son una señal— añadió Ash—. Una señal para Litten ¡Quiere hacerle saber que él peleó!

La riñonera de Ash fue abierta por su propia mano, para luego sacar una Lujo Ball y una Ultra Ball.

—¡Dartrix, Lycanroc, necesito su ayuda!— gritó, liberando a la lechuza y al lobo— Aquí hubo una batalla y hay un Stoutland desaparecido. Necesito que usen todas sus habilidades de rastreo para encontrarlo.

Ambos asintieron y corrieron hacia el montón de tablones.


¡VIEJO, RESPONDE!— gritó fuertemente Litten, moviendo otro trozo de madera— ¡No pudiste haber perdido así como así, viejo de porquería! ¡Eres más fuerte que nadie!

Una serie de pasos lo hizo voltear.

Un olor—dijo Lycanroc, acercándose a él—. Sólo necesito un olor del desaparecido y podré seguir un rastro ¡Sólo un olor!

Sorprendido por eso, el gato volteó a ver hacia Ash, quien estaba dandole órdenes a su Pikachu.

¿Por qué hacía eso por él?... ¿Por qué era el hermano de su Pokémon? Le dio igual. Su viejo era el principal interés y necesitaba toda la ayuda posible para encontrarlo. Su orgullo no tenía lugar en esta situación.

Mi viejo siempre dormía sobre un sofá, debe haber rastros de él por aquí— informó—. Por si te sirve de algo, solía oler a polvo y a jugo de baya.

Lycanroc asintió.

Eso me sirve— dijo, para luego comenzar a intentar seguir el rastro.

Lycanroc…— llamó Litten, sorprendiendo levemente al lobo— Gracias por esto…

El tipo Roca sonrió.

Si quieres agradecerle a alguien, que sea a Ash. Es un tipo sorprendente y estoy seguro de que no se separará de ti hasta que encontremos a Stoutland— aseguró, para luego voltear la cabeza—. Aunque es bueno saber que realmente puedes ser alguien amigable.

Litten asintió ante eso y volvió a su labor.

En los cielos, Dartrix observaba todo meticulosamente.

15 árboles destruidos en un área de 100 metros… Predominan hacia el este y hay unos cuantos más hacia el norte— analizó—. A simple vista podría decir que la batalla se llevó a cabo en el sitio donde más destrucción hay, pero… ¿Si intentaron encontrarlo y por eso destruyeron tanto? ¿Qué tal si Stoutland se ocultó en el norte y cuando lo encontraron destruyeron un poco para luego terminar el asunto?

Dartrix no se decidía por lo que bajó hacia donde estaba Ash.

Por otra parte, Yungoos buscaba dentro de los escombros. Su pequeño cuerpo, acompañado de su ágil esqueleto lo ayudaban a moverse sin problema.

Un pedazo de sofá, un pedazo de sofá… Si encuentro eso, podremos encontrar al desaparecido— se repetía a sí mismo—. Claro que me molesta un poco que no me haya contado nada, pero ahora mismo debo ayudarlo tanto como pueda-Goos.

Siguió moviéndose hasta que finalmente lo encontró. Un gran pedazo de sofá que tomó con ambas patas para luego arrastrarlo tanto como pudo hacia la superficie.

¡Aquí está!-Goos— gritó a todo pulmón, terminando de sacar lo que era un cojín entero.

Lycanroc y Litten de inmediato corrieron hacia el tipo Normal.

Déjame olerlo— pidió el lobo, acercando su nariz al trozo de mueble. Su cerebro comenzó a recibir toda la información— ¡LO TENGO!

Ese grito llenó de esperanza a Litten, quien de inmediato se subió a espaldas de Lycanroc.

¡Vamos!— gritó impaciente.

El tipo Roca giró su cabeza hacia Ash y comenzó a ladrarle.


—¡Dice Lycanroc que encontró un rastro!-Rotom.

—¡Sigámoslo!— exclamó Hau.

—¡Recuerden! ¡Si lleva hacia el este será el escenario normal, si lleva hacia el norte tendremos que suponer que Stoutland fue capturado!— les recordó Ash de acuerdo a como su Dartrix lo había interpretado.

Todos asintieron.

—¡Pikachu, ilumínale el camino a Lycanroc!— indicó Ketchum.

Con velocidad, el roedor se colocó sobre la cabeza del can a modo de linterna. Sin que nadie se diera cuenta, Ash se acercó sutilmente a la fuente de luz.

Comenzaron a seguir el rastro, el cual los llevó hacia el este.

Stoutland había peleado sin dudarlo y no había intentado siquiera huir.


Pueblo Iki. Casa del Kahuna Hala.

—Ey, ey… Esto… es demasiado para digerir, Rey Hala…— exclamó la golfista, sobándose las sienes.

—Lamento mucho haberte dado una noticia así de repente, pero era necesario que lo supieras. Necesitamos toda la fuerza que podamos reunir antes de que llegue el día de la catástrofe— dijo el Kahuna, sentado en su sofá.

—Esto es algo que sólo saben los capitanes de mayor edad, los representantes y los Kahuna, ¿no?— preguntó, secándose el sudor que había aparecido en su frente.

—Así es. Dentro de una semana se les contará todo a los Capitanes Mallow, Lana y Chris. Creemos que primero contarle a los Capitanes Liam, Kiawe, Lario y Mina fue lo mejor, de esa manera los Capitanes más jóvenes tendrán una figura más cercana a ellos sobre la cual apoyarse para superar el shock de esta terrible noticia— contó Hala.

—¿Y qué hay de la nueva Capitana? La tal Acerola. He escuchado rumores de ella— contó, sintiéndose un tanto pálida y agotada mentalmente.

—El Kahuna Nanu se lo contó desde el primer día. Al parecer no es capaz de ocultarle nada, pero al parecer, no hubo impacto negativo en ella, sólo el shock del momento— respondió Hala—. Los otros dos que lo saben son los Representantes de Tapu Koko y de Tapu Fini.

—¿Esos dos tienen Representantes?— cuestionó la mujer sorprendida— Koko siempre es tan agresivo que no suele llevarse bien con la gente y Fini detesta a la gente en general. Me sorprende que los dos más difíciles de tratar tengan Representantes, mientras que Lele y Bulu no.

—No son chicos normales. El Representante de Tapu Fini es un joven llamado Gladio, que tiene el reconocimiento de la Kahuna Olivia. Dice que sus métodos son muy poco convencionales, pero que es realmente confiable— comentó, recordando la conversación que había tenido hacía varios días.

—¿Y el de Koko?

—Él es el más excepcional. Su nombre es Ash Ketchum, un chico al que yo mismo he reconocido como un hombre digno para poseer el título— respondió. El nombre le sonó de inmediato a la mujer.

—Lo conozco. Hace poco más de un año, en la Liga de Kalos ese chico quedó finalista, perdiendo contra un Mega-Charizard X. Tenía un Greninja raro y eso lo hizo sobresalir más— comentó, llevándose una mano al mentón.

—Cierto… Estuviste dos años en Kalos entrenando— recordó Hala—. Aun así, eso no es todo lo que ha hecho ese joven. También ha…

La mujer levantó la mano derecha en señal de querer interrumpir.

—Mencioné la Liga Kalos porque yo misma asistí a ese evento, pero estoy bien enterada de quien es Ash Ketchum. Desde que se retiró por un año entero de los focos de la prensa, el mundo no ha hecho nada más que hablar de él. Es un tanto tedioso escuchar su nombre en cualquier ciudad que visito— dijo, cruzándose de piernas.

—Ya veo… Ciertamente se ha estado hablando mucho de él últimamente…

La golfista miró al Rey y luego suspiró.

—Kahunas, Representantes y Capitanes. Entiendo que todos ellos lo sepan, pero, ¿por qué yo? No había necesidad de contármelo incluso antes que la mitad de los Capitanes— comentó, tomando su palo de golf.

—Es porque necesitamos contárselo a todos. Ex Representantes incluidos, Kahili. Como antigua Representante de Tapu Lele, debías saberlo— respondió Hala.

La llamada Kahili volvió a suspirar para posteriormente ponerse de pie.

—Me voy unos días— informó.

—¿Puedo preguntar a dónde?— dijo Hala, viendo como la mujer comenzaba a retirarse.

—Al lugar donde siempre puedo relajarme— respondió, para luego voltear levemente la cabeza—. A los Jardines de Melemele.


—¿Qué es esto?... ¿¡Qué es esto?!

El fuerte grito propinado por Hau, añadió aún más terror a los corazones de todos.

Frente a ellos estaba el final del camino. Tras incesantes minutos de caminata, habían llegado.

Frente a ellos había un enorme charco de sangre coagulada, unida ahora al césped sobre el que estaba.

Litten no podía hacer nada más que jadear con pesadez. No podía creerlo; no QUERÍA creerlo.

—El olfato de Lycanroc no puede mentir… El camino termina aquí, no lleva a ningún otro sitio-Rotom…

Lycanroc veía con enojo el fin de la ruta. Era frustrante no poder hacer nada más. Dartrix no perdió el tiempo y comenzó a volar entre los árboles con gran velocidad. Los dientes de Pikachu chirriaron.

Yungoos se acercó a su hermano y lo abrazó con fuerza, haciéndole saber que estaba ahí.

Rotom pensó que era una suerte que ni Peke ni Wimpod vieran lo que había frente a ellos.

—¿¡Por qué asumen que ya terminó todo?!— preguntó Ash, enojado— ¡No hemos visto el cuerpo de Stoutland! ¡Hasta no ver su cuerpo no voy a creer que haya muerto! ¿¡Quién dice que no es sangre de sus enemigos?! ¡Litten!— llamó con fuerza, sorprendiendo al gato— ¡Tú lo conocías mejor que nadie! ¿¡Por qué le tienes tan poca fe?! ¡Era un Pokémon sumamente habilidoso, no pudo haber terminado así como así!

Las palabras de Ash avivaron una llama en el interior del gato.

—¡MIAAAAAAAU!— maulló con potencia. Era cierto. No había nadie más fuerte que ese viejo inmundo, pensó Litten.

El ánimo de Ash contagió a todos, quienes cambiaron sus semblantes decaídos a uno de determinación.

—¡Preguntaremos por todos lados! ¡Hau dijo que es un Pokémon querido por la isla, alguien debe de haberlo visto!— aseguró Ketchum.

—¿Por quién iniciamos?— preguntó Mahalo, comenzando a sacar su Buscamontura al tiempo que se quitaba la mochila.

—Cuando llegué a Alola y pasó el incidente de Lillie con el Team Skull, alguien me ayudó a llevarla al Centro Pokémon. Sé dónde vive y por lo que parece, es un hombre que siempre está en movimiento. Iremos con él*— también sacó su Buscamontura, se descolgó la mochila y la riñonera.


Antes de que la cosa continúe, la historia que comenta Ash fue abarcada en el único capítulo de las "Crónicas de un héroe". Además de servir para ver esto, también da una visión más general a lo que pasó con Lillie y Ash tras el primer enfrentamiento contra el Team Skull.


Todo el grupo se vio fijamente y asintieron.

—¡CARGA!— se escuchó gritar en el bosque.

Los Tauros comenzaron a correr con velocidad, seguidos por Dartrix en el aire y Lycanroc por tierra. Yungoos, Litten y Pikachu estaban subidos en el gran tipo Normal.

La mangosta y el roedor le aseguraban al gato que encontrarían a Stoutland.

Litten asintió con determinación mientras veía la espalda de Ash.

"Entiendo porque mi hermano te eligió", pensó él.


A lo lejos, un Pikipek volaba a toda potencia, llegando a un claro rodeado de inmensos árboles. Sin perder tiempo, entró a uno de los tantos huecos que tenían dichos troncos.

¡No creerán a quien vi!— exclamó con emoción, llamando la atención de una gran cantidad de Pikipek, Trumbeak y de un Toucannon— ¡Era Rowlet!

Todos se vieron sorprendidos por eso.

Bueno, no era exactamente Rowlet, pero puedo saber que era él porque estaba con el humano de la gorra ¡Él evolucionó! ¡Es un Dartrix!— informó, alegre.

Todos voltearon a verse entre sí, con gran alegría en sus rostros.

¿¡No es eso grandioso, padre?! ¡El flojo Rowlet ahora es un increíble Dartrix! ¡Era sumamente veloz, fue increíble verlo volar!— la emoción no parecía abandonar al pequeño carpintero.

Toucannon no dijo nada y comenzó a caminar hacia la salida. Una vez ahí, miró hacia la copa de los árboles.

Es bueno saber que estás bien, hijo mío…— murmuró, sonriendo con enorme felicidad— Tu padre está orgulloso de ti.

A cientos de metros de distancia, una lechuza sentía un escalofrío recorrer todo su cuerpo.

Sentía unas enormes ganas de volver a lo que alguna vez fue su hogar.


Los Ultraentes no aparecen de la nada. Brechas creadas en el espacio, incluso algunas veces en el tiempo, son las responsables de hacer posible la llegada de estos seres a nuestro mundo; dichas brechas son conocidas como Ultraumbrales. De igual forma que los Pokémon legendarios Dialga y Palkia, los Ultraentes tienen la capacidad natural para viajar entre dimensiones pero por algún motivo, no lo hacen prácticamente nunca. Las únicas apariciones conocidas (por nosotros) en el pasado son diversas pero siempre de los dos mismos:
UE-01 Parásito:
»Hace 12 años apareció un espécimen en la isla de Poni. Un niño de siete años de edad desapareció.
»Hace 10 años apareció en una ubicación desconocida. Consecuencias desconocidas.
»Hace 9 años apareció en una ubicación desconocida. Casi rapta a un niño; salvado por una pequeña.

UE-05 Voracidad:
»Los reportes de este Ultraente datan desde hace 120 años. A lo largo de todos esos años y durante el tiempo que permaneció en cada una de sus apariciones, múltiples reportes de desapariciones se hicieron presentes. Hace cinco años un niño afirmó haberlo confrontado; no se tuvo más información.

Lillie leía todo el archivo con absoluta fascinación. Sentía que estaba leyendo algo que no podría leer nunca en ninguna otra circunstancia y que debía aprovechar para memorizar cada palabra.

Cada una de las gráficas, cada una de las imágenes, todas se quedaron grabadas en su retina. Volvía a ver las fotos de los seres interdimensionales que la profesora Burnet les había mostrado pero ya no sentía nada. Era raro.

Continúo leyendo, pasando las páginas digitales, aprendiendo de cada nuevo "Ultraente". Encontró datos interesantes, nuevos avistamientos; Ultraentes distintos al cable que ellos habían encontrado. Desgraciadamente, ninguno tenía prácticamente nada de información y se había fotos, estaban borrosas o incompletas.

¿Pero qué pasaría si un humano pasara por un Ultraumbral al igual que los Ultraentes? Datos de otros científicos que tuvieron la suerte de estudiar a un Ultraente de cerca revelaron que la energía que desprenden tienen la suficiente potencia como para hacer trizas a un humano común y corriente ¿Qué pasaría con un humano si llegara a entrar al lugar de donde toda esa energía proviene? Definitivamente habría cambios físicos y psicológicos. Pérdida de extremidades; ceguera permanente; pérdida de la audición; esquizofrenia; trastorno de estrés postraumático; amnesia de cualquier grado ¡Las consecuencias son tan amplias como aterradoras! Actualmente sólo hay un caso de una persona que ha pasado por un Ultraumbral. Desapareció hace más de una década.

El ceño de Lillie se frunció al leer eso. Recordaba los experimentos. Recordaba ver a Nebulilla destruir anchas placas de metal al ser sometido a niveles de estrés impresionantes.

Por eso lo había salvado.

Sintió una leve punzada en la cabeza; la ignoró.

Había llegado a la última hoja. La hoja donde los nombres de los científicos involucrados al proyecto estaban anotados.

Profesora Burnet Sorba en colaboración con la Fundación Aether.
Última actualización de los registros: 15/10/013.

Los ojos de Lillie al leer eso se abrieron a más no poder. No creía lo que leía; no podía. Ella creía que "Ultraente" era un término común en el campo de trabajo de la profesora Burnet; no, ella QUERÍA creerlo.

Se llevó una mano a la boca.

—¡Llegué, familia!— se escuchó un fuerte grito desde la entrada.

Una serie de pisadas se escucharon y Kukui salió del sótano.

—¡Corazón, regresaste muy temprano!— dijo el profesor, sorprendido.

—¡Vamos, me enteré de que Lillie volvía un tiempecillo a quedarse con nosotros y no pude evitar salir antes! ¡Soy mi propia jefa después de todo!— exclamó Burnet, divertida y paseando una bolsa entre sus dos manos— Hablando de Lillie, ¿dónde está?

Y antes de que Kukui pudiera responder, ella lo hizo.

—Aquí mismo, profesora— respondió, bajando del altillo en el que ella se quedaba—. Me alegro mucho de volverla a ver tan pronto.

—¡Lillie!— la profesora corrió a abrazarla— ¡Es todo un gusto volverte a tener por aqu…! ¡Oh, ¿soy yo o estás más maciza?!

La rubia se puso un poco colorada ante eso.

—N-No sé a qué se está refiriendo…

—¿¡Y ese es tu Cutiefly?!— preguntó, viendo a la mosca, quien también había llegado a recibirla— ¡Evolucionó! Sin duda has crecido, chica.

Lillie rio nerviosa.

—Ya, ya… Hablaremos de todo esto mientras comemos lo que trajiste, cariño— dijo Kukui, interfiriendo en la plática.

—¡Ah, cierto! Te gustaba la carne con puré de papa que venden en Hau'oli ¿no, Lillie?— cuestionó, sonriendo ampliamente.

—Bastante si me deja decirlo— respondió, devolviendo el gesto.

—¡Entonces el primer plato de la bolsa es para ti!— informó, comenzando a caminar hacia el comedor— Mi corazoncito y yo comeremos el espagueti que sirven en Tonio's.

—¡Oh sí, premio gordo!— exclamó el moreno con entusiasmo.

—¡Por cierto, ¿a que no saben a quienes vi en Hau'oli?!— les preguntó Burnet. Tanto Kukui como Lillie sólo le devolvieron la mirada, expectantes— ¡A Hau y Ash! Me sorprendieron bastante, iban a toda velocidad en sus Tauros ¡Ambos se movían bastante bien para ser tan jóvenes!

Lillie se sintió rara. Saber que su amigo estaba tan cerca y tan lejos a la vez la ponía en un dilema que le provocaba más de una emoción.

Volver siempre a ti.

Sin importar donde estés.

Tocó su meñique izquierdo y suspiró. Sólo iban a ser dos semanas.

—Es bueno saber que ambos van bien en sus caminos… No puedo esperar a ver lo grandes que serán esos dos— murmuró el profesor, sentándose y destapando su charola con comida— ¡Oh, el espagueti de Tonio's siempre huele tan bien!

—Creo que ambos serían útiles para tu proyecto, amor— dijo Brunet, mirando como su esposo comía.

—Tienes…— tragó— razón ¡No pueden estar fuera de él por ninguna circunstancia!

Lillie los miró confundida.

Burnet rio burlonamente.

—Aunque nos preguntes que es no te lo diremos, Lillie— aseguró, mostrando una gran sonrisa.

—A veces hay cosas que la gente no puede decir, ¿cierto?— preguntó la rubia, también sonriendo.

—¡Oh, es una buena frase!— exclamó la profesora— ¡Anótala, cielo!

—¿Deberíamos en serio anotar todas las frases que te parecen geniales?— cuestionó el hombre, entrecerrando los ojos, divertido.

Una discusión de broma empezó entre los dos y Lillie veía todo con una gran sonrisa fingida. La primera que había hecho en toda su vida y la primera que le había salido realmente bien.

Sabía que algo andaba mal. Si Burnet era aliada de su madre y de la Fundación en general ¿Por qué no se la habían llevado a ella o a Nebulilla de vuelta al Paraíso Aether?

Algo andaba mal. Sabía que algo definitivamente estaba mal.

Ya no podía confiar en Burnet Sorba.


Yo Lillie Aether.

Ash suspiró mientras montaba en su Tauros. Sabía que su cabeza debía estar ocupada en otra cosa, en la actual, pero no podía dejar de pensar en ello.

Rio internamente por lo despistada que había sido Lillie al revelar su apellido por culpa de la emoción que hacer la promesa le traía. Aunque debía agradecerlo, de otra forma, tal vez no hubiera reaccionado igual cuando el parentesco entre Lusamine y ella se hizo obvio.

—¡Ya veo el Centro Pokémon!— gritó Hau, señalando al edificio mientras se alejaban cada vez más de la Escuela de entrenadores.

Atrapar a las formas Alola… ¡Ahora que tengo este tiempo, definitivamente lo haré, Director Oak!— se dijo a sí mismo Ketchum, al reparar en la escuela que estaban dejando atrás— ¡Sigamos avanzando! ¡Está varios metros más adelante!

Cuando finalmente llegaron al cruce donde el camino se dividía en cuatro, Ketchum miró hacia su derecha. Reconocía el camino que lo llevaría directo a la cabaña de Kukui; a Lillie.

Siguieron de largo.

—¡Es esta casa!— informó, frenando. Hau lo imitó.

Ash bajó de su montura y colocó tanto su mochila como su riñonera sobre el tipo Normal de Mahalo.

—¿Te importaría esperarme, Hau?— preguntó, siendo vestido con sus ropas normales.

—Sin problema— respondió, bajando también de su Tauros—. Pero me niego a que me duela el trasero.

Ash rio y cuando iba a avanzar hacia la entrada, todos los Pokémon que tenía afuera, incluido Litten, se le pegaron a la pierna.

—Ey, chicos, no pueden venir todos…— les informó Ketchum, divertido.

Todos los Pokémon se voltearon a ver con un poco de ferocidad en el rostro.

—Pikachu, mejor tú y Lycanroc quédense aquí. Sus sentidos son muy buenos y confío en que puedan hacer algo por si detectan rastro de Stoutland— esas palabras convencieron a los dos mencionados—. Yungoos… será mejor que no entres, siento que pondrás un poco nervioso a la gente…

Yungoos se fue desanimado hacia el Tauros de Hau.

—Dartrix y Litten vienen conmigo— dijo. La lechuza se colocó en su hombro y el gato a un lado de su pierna.

—Yo también me quedo. No estoy de ánimo para tratar con personas nuevas-Rotom— dijo, poniéndose junto a Hau.

Frente a él, había una gran casa que ahora por fin, acababa de ser construida. Tenía un garaje, un balcón y el patio exterior era enorme. Contrario a lo descrito, no tenía ninguna pinta extravagante o lujosa que te hiciera sentirte intimidado.

Ash subió unas escaleras de madera que lo llevaron a un pórtico. Presionó un timbre que estaba al costado de la puerta.

—¡El timbreee!— se escuchó gritar desde adentro.

—Atiendan, por favor, niños. Papá está cansado y yo debo hacer la comida— respondió una voz femenina.

—¡Que vaya Selene, no puedo perderme esta repetición!— dijo el mismo chico que había gritado primero.

—No tengo problema— se escuchó decir de forma más serena.

—¡Ey, espera, entonces iré yo!— volvió a gritar el chico.

—No, en serio, no tengo problema, Elio— insistió la chica llamada "Selene"

—¡Pero yo sí! ¡Siempre que haces algo en mi lugar, terminan pasándote cosas geniales!— unos pasos indicaban que el chico se estaba acercando a la puerta— ¡No caeré en el mismo erro…!

La puerta se abrió, revelando al chico que estaba al otro lado.

Era un chico de pelo corto y al igual que el de Ash lo tenía de color azabache y estaba alborotado. Su tono de piel era blanco (sin llegar a estar pálido como Lillie) y sus ojos eran de un tono grisáceo. Era unos 6 centímetros más bajo que Ash y estaba vestido con una camisa de tirantes azul (la cual tenía un bolsillo blanco en el pecho), además de un pantalón corto y ancho, blanco con franjas azules y unos cordeles rojos. Calzaba unas zapatillas rojas de suelas blancas y detalles negros.

La mirada en los ojos de ese chico mostraba estupefacción, confusión y un brillo que Ketchum reconoció como admiración.

—Buenas… ¿Está tu papá? Necesito hablar con…

—¡ASH KETCHUM DE PUEBLO PALETA!— gritó con fuerza el joven Elio, logrando que Ketchum se tapara los oídos. Dartrix despegó, asustado.

Dentro de la casa, ese grito tuvo diversas reacciones. Un pequeño suspiro de sorpresa se escuchó y una serie de pisadas apresuradas también.

A la puerta, llegó la llamada Selene.

Era idéntica en todo a su hermano, sólo que con la gran diferencia de que era mujer (con todo lo que eso implica). Era tal vez unos 3 centímetros más baja que su hermano y su cabello era corto. Tenía puesta una playera floreada y atada, unos shorts de color verde agua y unas zapatillas negras y rojas.

—Es… Ash Ketchum…— murmuró. Aunque su tono de voz era totalmente opuesto al de Elio, los sentimientos que transmitía su mirada eran exactamente los mismos.

—¿¡Q-Q-Qué hace Ash Ketchum en nuestra casa?!— preguntó Elio, volteando a ver a su hermana.

—N-No tengo ni idea, hermano…— respondió la chica.

Ash entrecerró los ojos con un poco de incomodidad. Sentía que estaba siendo totalmente ignorado.

—Bueno, verán…— justo cuando iba a comenzar a hablar, lo interrumpieron.

—¡Cielos, pero si es el chico al que ayudé hace como un mes!— exclamó una voz a las espaldas de ambos muchachos.

Todos voltearon a ver a la persona que había dicho eso, topándose con un hombre de mediana edad vestido con una camiseta hawaiana azul y pantalones cortos beige. Su pelo, al igual que el de los dos hermanos era negro azabache.

—¡Un placer volverlo a ver, señor!— exclamó Ash.

Ambos hermanos lo miraron con confusión y reclamo.

—¿¡Conociste a Ash Ketchum y no nos lo contaste?!— preguntó con enfado Elio.

—¡Eso es cruel, padre!— secundó la chica.

—Bueno, no sabía realmente que era el chico al que tanto admiran. Saben que papá trabaja mucho y no tiene tiempo para informarse de esas cosas de entrenadores que les gustan— respondió el hombre, sudando un poco por las miradas de sus hijos.

—Bah…— exclamó Elio, rodando los ojos y cruzándose de brazos.

—Mhm…— dijo Selene, cerrando los ojos y cruzándose de brazos.

Ash se volvía a sentir entre incómodo y divertido, aunque sería grosero reírse siendo que no conocía si eso era una discusión de verdad o una que se podía tomar a la ligera.

—Cielos… Su ídolo vino específicamente a nuestra casa y lo tienen parado frente a la puerta, ¿así como querían pedirle un autógrafo cuando lo vieran "por obra del destino"?— preguntó una voz femenina.

Atrás del padre de todos ellos, se presentó una mujer. Era morena de cabello castaño largo. Estaba vestida con una camisa blanca y una falda amarilla con estampado de flores.

—Por favor, pasa y perdona a mis hijos. Siempre que se trata de algo de entrenamiento Pokémon se emocionan de más— se disculpó la madre en nombre de los chicos.

—Ah, no se preocupe. Debería disculparme yo por presentarme así como si nada— dijo Ketchum.

—Bueno, bueno, pasa y nos cuentas que te trae por aquí— insistió la mujer con un tono cálido.

—En ese caso, gracias— antes de pasar, se volteó a ver a Hau y le levantó el pulgar.

El moreno hizo lo mismo. Había oído todo y aunque no le sorprendía realmente, tampoco era algo que considerara normal.

Ash se perdió de su campo de vista y tras de él, la puerta se cerró.

—P-Permítame llevar su gorra, líder— dijo Elio, extendiendo una mano hacia Ketchum.

—¿L-Líder?...— murmuró, dándole el sombrero al chico.

—P-Por favor, siéntanse en confianza de dejar sus zapatos a nuestro cargo, líder— esta vez fue el turno de Selene de hablar, quien le apuntó un zapatero a la visita.

Ash se sentía entre halagado e incómodo por todo ese buen trato que si era honesto, no sabía de donde venía.

Tras quitarse el calzado, Ash finalmente pudo pasar a la sala, seguido de Dartrix y Litten.

—¡Un Litten!— exclamó el hermano.

—Y un Dartrix— dijo la hermana.

—Cómo se esperaba del líder— dijeron ambos al unísono.

La lechuza los miró con los ojos entrecerrados ¿Apenas reparaban en su presencia?

—Ahhh, perdón por como son mis mocosos— dijo el padre—. Desde los 8 años han estado hablando todo el tiempo de lo que haces ¿cuándo comenzó, cielo?

—Cuando los llevamos a la Conferencia Plateada y vieron el combate entre Charizard y Blaziken— respondió la mujer, revisando el contenido de una olla.

—Cierto… Disculpa si no estoy muy enterado de estos temas— el adulto carraspeó—. En fin, como te decía… Mis chicos ven en ti algo así como un ejemplo a seguir ya que también eres de Kanto y apenas siendo un niño lograste muchas cosas, de nuevo, perdón por no recordarlas— se sentó en una de las sillas que había en el comedor.

—Ah, no se preocupe… No necesita recordar lo que he hecho, no soy alguien realmente importante— dijo Ketchum, rascándose la cabeza con nerviosismo.

—Al parecer el líder tiene una percepción diferente de la realidad, hermano— murmuró Selene (aunque todo se escuchó).

—Si… No parece entender la magnitud de lo que ha hecho…— susurró también Elio (de nuevo, todo se escuchó).

Ash sintió que en cualquier momento podía liberar un suspiro. Primero en Kantai, luego en el Paraíso Aether y por último ahí; todos estaban hablando de él, repitiendo que había hecho cosas magnificas. Se replanteó la idea del club de fans pero luego la mantuvo; definitivamente quería uno.

—Dejen de agobiar a la visita, niños— ordenó la madre sin siquiera voltearse.

Ambos adolescentes se callaron. No realmente por la orden de su madre, más bien se dieron cuenta de que Ash Ketchum podría odiarlos si seguían con esa actitud.

—En fin… Me buscabas a mí, ¿verdad, chico?— dijo por fin el padre— ¿Viniste a cumplir tu parte del trato?

—Me gustaría decir que es por eso, pero realmente ahora mismo tengo una urgencia mayor…— dijo con voz apenada el azabache— Verá… este Litten de aquí…

—Lo conozco— interrumpió el adulto, viendo hacia el suelo—. Prácticamente todos en la zona comercial de Hau'oli lo conocen, es realmente famoso por ahí.

—Bueno, eso me facilita un poco las cosas— reconoció Ketchum—. Verá, Litten ha estado viviendo los últimos años con un Stoutland salvaje que vive en el bosque de Melemele.

El hombre arqueó una ceja, interesado por eso.

—He oído de él. Varios de mis clientes me han pedido que los lleve para que puedan dejarle comida— contó, cruzándose de brazos—, pero como mis Tauros no pueden ir más allá, simplemente los dejo en la entrada del bosque.

—Ese Stoutland desapareció recientemente en una batalla— esas palabras dejaron muy atentos a todos los miembros de la familia. Sentían la seriedad en las palabras de Ash—. Mi grupo junto a Litten está buscando a ese Stoutland y por eso vinimos aquí, por sí tiene algún tipo de información.

El hombre, colocó las manos sobre la mesa que tenía frente a él.

—Por mi cara puedes decir que no tenía ni idea de esto…— Ketchum y Litten sintieron algo parecido a la decepción— pero tratándose de un Pokémon tan querido como ese, estoy seguro de que no se quedará así. Correré la voz en Hau'oli y te haré saber si me entero de algo.

Gato y entrenador se voltearon a ver con alegría y esperanza.

—Se lo agradecemos muchísimo— exclamó Ash, haciendo una reverencia—. Este favor y esa vez que me ayudó… Mi deuda con usted ese enorme…

—Ni lo menciones, chico. No me cuesta nada y a ti te ayuda un montón— dijo el adulto, sonriendo mientras se levantaba para ir por lápiz y papel.

La esposa, quien dándole la espalda a todos, sonrió. Su esposo sería recompensado por su bondad.

Ambos hermanos sólo pudieron pensar que su padre era genial.

—Ahora que hablaron de ello, ¿no le gustaría quedarse a comer, Ash?— preguntó la madre, llegando al comedor con la olla.

Los ojos de Elio y Selene brillaron ¿Podrían comer con su ídolo?

—Lo siento mucho, señora— respondió Ketchum, matando la esperanza de ambos muchachos—, pero como podrá ver, estamos muy apurados y me están esperando afuera.

—Entiendo, si es imposible entonces será para la próxima— dijo la mujer, sonriéndole amablemente.

—Si no soy una molestia, aceptaré con gusto— volvió a hacer otra reverencia, girándose hacia la entrada—. Muchas gracias por todo, otra vez.

El padre asintió, entregándole su número telefónico al invitado.

—¡S-Su gorra, jefe!— dijo Elio, cediéndole la prenda de vestir.

—N-No olvide sus zapatos, jefe— le recordó Selene, apuntándole el mismo zapatero de antes.

Ash entrecerró los ojos. Jefe y líder no era realmente un gran cambio. Finalmente, suspiró y sonrió.

—Gracias, chicos— dijo, poniéndose tanto su gorra como los zapatos.

Esas dos palabras bastaron para dejar a ambos hermanos estupefactos.

La puerta se abrió y de ella salió Ash junto a sus dos Pokémon.

—¡CARGA!— gritó, llamando a su Pokémontura.

Con un sólo salto, subió a su Tauros y giró la mirada hacia la entrada de la casa.

Ahí vio como Elio y Selene lo veían con total admiración. El varón tenía un Litten entre sus brazos, mientras que la chica tenía un Rowlet.

Ya entendía porque la fascinación de ambos al ver a Dartrix y Litten.

—¿Hacia dónde vamos ahora?-Rotom— preguntó la Dex.

—Hacia pueblo Iki— respondió Ash, fijando el curso.

—Volver a casa no suena como un mal plan…— admitió Hau.

Partieron.


—¿A la Jungla Umbría?...

—Sí, debido al avistamiento que tuvieron con el ser interdimensional, pedí un permiso a la Reina Olivia para ir a investigar la zona— respondió Burnet, habiendo terminado de comer.

—Deberías ir, Lillie. Podría ser muy educativo para ti— sugirió Kukui, quien hacía rato había terminado.

La rubia lo tenía claro. Evidentemente quería ir, pero no hasta estar segura.

—¿Quién irá?— interrogó.

Burnet ladeó la cabeza.

—¿Cómo que quién? Tú, yo y mi pequeño Munchlax ¿quién más podría ir?— preguntó la morena, viéndola algo confundida.

—A-Ah, no… Era para saber si llevaría a algún asistente o algo así— respondió Lillie—, bueno, ahora que lo sé con gusto acepto ir.

La esposa de Kukui unió ambas palmas en un pequeño aplauso.

—Entonces está decidido. Partimos mañana a las 8 de la mañana, estaremos en Akala al menos dos días— informó, poniéndose de pie.

—Me parece bien.

—Ahora si me disculpan, iré a acostarme un rato. Estoy un poco cansada por el viaje— con lentitud, Burnet se retiró.

Lillie la veía fijamente.

Definitivamente ya no confiaba en ella pero debía acompañarla, era la oportunidad perfecta para sacarle información.

Costará lo que costará, ella haría lo que fuera para regresar a Nebulilla a su hogar.


Terminé. Me tardé dos semanas, pero al menos ya no fue tanto tiempo como en anteriores ocasiones.

¡Bueno, realmente no sé qué decir! Pero como escribo este apartado conforme voy pensando las cosas, seguramente se me ocurrirá algo.

Y hablando de ello… Recientemente se me ocurrió la idea de dejarles notas sobre futuras actualizaciones de la historia a través de la "información del autor" que hay en mi perfil. Usaré ese método para hacerles saber tanto mi avance como fechas estimadas de actualización.

También ahí mismo podrán ver los arcos abarcados durante la historia.

¡Aparecieron Sun y Moon! Aunque realmente aquí tienen el nombre de Elio y Selene ¿Por qué se preguntaran? Bueno, quiero usar los términos de Sol y Luna, pero no precisamente para esos dos personajes y siento que teniéndolos a ellos dos con esos nombres, podría ser un poco "raro". Por si se lo preguntan, sí, ambos chicos son fans de Ash y como tal, a los dos les apasionan las batallas Pokémon.

Otra cosa que quería mencionar, y lo había olvidado por al menos unos 5 capítulos es la siguiente… ¡El anime de Pokémon Sol y Luna termina este año! No mentiré; adoro el anime de Pokémon S&M. Nunca antes me había visto una temporada entera del anime sin saltarme los evidentes rellenos que tiene cada temporada. En el caso del nuevo anime, he visto al menos el 95% de los capítulos (ya que hay algunos que me olvido de ver).

El anime de Pokémon Sol y Luna siempre me hace reír y siento que entre sus protagonistas hay una excelente química que me hace disfrutar mucho sus interacciones. Lo que más extrañaré de él será, como ya dije, el grupo de protagonistas (en especial a Lillie) y la dinámica familiar que había entre Ash, Kukui y Burnet…

¡Gracias por tanto y perdón por tan poco, anime!

¡40 capítulos y justo 400 reviews! ¡Muchísimas gracias a todos por el gran apoyo a la historia! Hace casi dos años que comencé la historia y ver en lo que se ha convertido y hasta donde he llegado me pone un tanto nostálgico...

Pero bueno, dejando de lado todo esto tan personal, les dejo la siguiente ficha de personaje (aunque en realidad sólo está actualizada).

-Nombre: Lycanroc.
-Tipo: Roca.
-Género: Macho.
-Lugar de origen: Colina Dequilate, Alola.
-Sueño: Seguir a Ash hasta verlo cumplir su sueño de ser Maestro Pokémon. Ser la mejor versión de sí mismo.
-Movimiento insignia: Lanzarrocas.
-Disfruta de: Pelear. Rivales fuertes. Entrenar con sus amigos. Interactuar con Ash. Hacer las cosas bien.
-Odia: El fracaso.
-Resumen: ¡El Pokémon de Alola más fuerte ha sido formado por un camino de decepciones y fallos! Lycanroc, al ver su confianza y seguridad totalmente destruidas fue impulsado a seguir adelante gracias al amor de su entrenador ¡Las inseguridades murieron! ¡El guerrero del crepúsculo ha nacido!