¡EY! La regla de los 3 días, ¿no? (son las 11:11 actualmente en mi país). Últimamente estoy muy activo, lo sé… 3 capítulos en 9 días ¡Que locura!

Bueno, responderé reviews anónimas.

Cristhian: ¡Jangmo-O y su línea evolutiva de verdad que son muy esperados! XD
Comfey será un gran dolor de cabeza para la pobre lechuza…

RFederer: Tal vez haya pausa cuando reanude las clases (hasta dentro de casi 27 días), pero de momento, creo que habrá una actividad medianamente buena. Ya van dos que dicen lo de Latino América unida XD.
Me tomo todo el tiempo necesario para escribir los capítulos. A decir verdad, siento que es más satisfactorio así, de esta manera, la gente se encariña más con los personajes y tengo más espacio para explorarlos. No me gusta caer en el OC (cosa que me pasaba mucho cuando tenía como 11 años), siempre intento que los lectores piensen "Eso es algo que él perfectamente pudo haber hecho", aunque claro que juego un poco con las personalidades considerando que están en un mundo un poco más realista y adulto.
Yo leí Second Chance por primera vez cuando tenía unos 13-14 años y me encantó, llegando a leerlo en dos semanas (considerando su longitud). Siempre me quedé esperando el final jaja. Fue ese mismo fanfic el que me inspiró a regresar a todo este mundillo con un Ash más fuerte, pero sin llegar a dejar de ser… él mismo. Amé Second Chance, y le debo mucho a FireAkai por darme la inspiración. Siempre le tendré un espacio en mi corazón.
En algún momento, este proyecto que tanto amo terminará y créeme, yo lloraré de la satisfacción ¡Espero que estén ahí para poder leerlo!

RFederer: Muchas gracias también por las respuestas y por la review. Supongo que te refieres a Morelull; a decir verdad, también supe que intentaría apegarme lo más posible al cannon por parte de ambos (Ash y Lillie). Una cosa que tengo casi segura es que el Eevee despeinado no aparecerá, lo siento por eso y de nuevo, gracias por responder.

¡Ahora sí, pasen a leer!


—Hace años que no usaba uno de estos…

La luna ya se mostraba sobre el cielo y según su ángulo, eran las 9 de la noche. Las calles estaban llenas de gente vestidas con todo tipo de trajes orientales y otros con vestimentas normales; la decoración era excelente por decir poco, con pocos detalles como lámparas de calabaza la deban a la ciudad un toque sombrío pero sin dejar de hacer que el festival se sintiera vivo.

Frente a un restaurante de sushi estaban Kukui y Ash. El primero tenía su vestimenta normal, pero el segundo no.

Ketchum llevaba puesto un juban de color azul marino de mangas cortas, siendo el obi (o "faja") color negro, componiendo así un yukata masculino. Sus sandalias eran de madera pero tenían una superficie acolchada que las hacía relativamente cómodas de usar. No llevaba puesta su gorra.

Pikachu y los demás veían con sorpresa las ropas de su entrenador.

—Se nota a leguas que eres oriental— rio Kukui.

—¿Usted por qué no usa uno, profesor?— interrogó el azabache, cruzándose de brazos.

—Los he usado antes y no son muy de mi estilo ¡Prefiero ir con el pecho al aire!— respondió, colocándose las manos en los bolsillos.

Ash, por algún motivo, entendía al profesor. Recordaba haber usado un yukata por última vez cuando tenía 10 u 11 años.

—Se está tardando-Roto— comentó la Pokédex de pronto. Se veía impaciente.

—No debes apresurar a una mujer, Rotom, de hecho, no deberías apresurar a ninguna persona. Todos tenemos diferentes ritmos para hacer las cosas— le informó Kukui.

Los Pokémon de Ash también le reclamaron por su insensibilidad.

—Si yo usara un yukata, me tardaría dos segundos en ponérmelo-Roto— aseguró, cruzándose de… ¿brazos?

—No es tan fácil, ¿sabes?— dijo Ketchum.

La plática iba a seguir un rato más, hasta que el sonido de la madera chocando contra el piso llamó su atención.

Tras de ellos apareció Lillie, con la mirada gacha y un pronunciado sonrojo en la cara. Su juban, al igual que su ropa normal, era blanco pastel con estampado de flores celestes. El obi, curiosamente era rosado. En la mano tenía un pequeño bolso con forma de Clefairy. Estaba peinada con la misma coleta que se hacía para los entrenamientos.

Ribombee, lanzó un poco de su polen hacia el cielo, haciendo una entrada para Lillie. La gente de la calle se le quedó viendo por unos instantes.

Con nerviosismo, la chica levantó la mirada.

—E-Esto es vergonzoso…— murmuró, sin poder sostenerle la mirada a sus acompañantes.

Kukui se cruzó de brazos.

—Definitivamente te queda bien. Tienes una extraña afinidad con esos colores— le dijo mientras asentía con la cabeza.

—Si te tardaste tanto, era evidente que el resultado debía ser bueno como mínimo-Roto— exclamó la Pokédex, volteando la mirada.

Esas palabras sólo hicieron sonrojar más a la rubia y ponerla más nerviosa para el siguiente comentario, el cual se estaba tardando en llegar.

Cuando levantó la mirada lentamente para ver a Ash, se llevó la sorpresa de que estaba a menos de medio metro, viéndola fijamente.

La rubia, exaltada, hizo su cabeza hacia atrás levemente pero se quedó en su misma posición.

Kukui, Rotom y los Pokémon veían con interés la escena.

Lillie sentía que por la cercanía, su corazón no podría aguantas más y finalmente explotaría. Cerró los ojos con fuerza.

Finalmente, escuchó como Ash asentía. Lo miró.

—Sigo creyendo que eres muy bonita, Lillie— dijo el entrenador finalmente.

Todos pusieron cara de sorpresa al escuchar eso.

—¿¡E-Eh…?!— fue lo único que alcanzó a decir. Era la primera vez que Ash le decía algo así.

—¿¡Qué esperamos?! ¡Hay mucho que ver!— exclamó el chico con emoción, poniéndose al frente del grupo.

—¡E-Ey, espera, Ash! ¡Si vas tú solo te vas a perder!-Roto— dijo la Dex, acercándose rápidamente.

Los demás Pokémon corrieron tras de él. Al instante, montones de murmullos se escucharon al ver a Lycanroc y a Peke.

Lillie se quedó pasmada en su lugar. Su cabeza daba vueltas hasta que sintió un pequeño golpecito en la espalda.

—Bien por ti— le dijo Kukui con una sonrisa juguetona para luego caminar tras de Ash.

—¡E-Eso no…!— Lillie se vio obligada a callarse. Su pecho se sentía tan cálido; ella se sentía, inexplicablemente, feliz.


—¡Hemos estado buscando por más de dos semanas y todavía no encontramos nada!

Exhaustos, Jessie, James y Meowth se tiraron al suelo. Todos ellos estaban vestidos como turistas.

—J-James incluso atrapó a un Pokémon…— murmuró Jessie.

—¡M-Meowth, pregúntale a Bewear que si el retrato de verdad está bien hecho!— pidió James, tomando aliento.

La gran osa comenzó a hablar.

—D-Dice que no hay ningún error. Una adolescente blanca de un metro setenta y cinco, rubia y de ojos verdes que usa un vestido— tradujo el felino.

El trío Rocket suspiró. Wobbufett se veía como si nada.

Nos ubicamos actualmente en la ruta 9, a las afueras de Konikoni.

—¿La recompensa realmente vale la pena?— se preguntó Jessie, llamando la atención de los otros dos— ¿Saben a qué vinimos a Alola, verdad?

Meowth y James pensaron rápidamente en Ash Ketchum.

Jessie se puso de pie y se estiró.

—Lo siento, grandota, pero creo que nos rendimos— le informó la mujer.

—Vaya pérdida de tiempo…— murmuró Meowth.

James suspiró y también se levantó.

—¿Al menos podemos ir al Festival de noche de brujas de Konikoni?— pidió, señalando la ciudad, la cual se veía sumamente animada— Dicen que hay un restaurante llamado "Comedor Aina" que prepara los mejores platillos de Akala.

Jessie, Meowth y Wobbuffet se vieron sumamente atraídos por eso.

—¡Eso suena genial!— dijo la adulta con emoción— La mejor comida para una reina como yo…

—Nos merecemos un buen festín luego de todo nuestro trabajo duro— aseguró el Pokémon parlanchín.

—¡Wobbuuuffet!

Bewear los veía fijamente, sin ninguna expresión en el rostro.

Con simpleza, dio media vuelta y pegó un salto gigantesco, asustando a los Rocket.

—¿Q-Qué le pasa?— preguntó Jessie, viendo como la osa se alejaba.

—Nuestro trato terminó y ella se fue, ¿Qué tiene de malo?— preguntó James.

—Me caía bien— contó Meowth.

—¿Qué hacen turistas tan tarde afuera?

Al escuchar esas palabras, los cuatro voltearon con rapidez.

Frente a ellos estaba un chico de pelo verde y tez morena. A su lado había un Flareon.

—¿Son turistas pero no están en el festival?— el moreno se llevó las manos detrás de la cabeza— ¿Acaban de cruzar el Túnel Diglett? Lucen cansados.

Jessie chasqueó la lengua.

—Hablas demasiado…— se quejó, rascándose la cabeza.

—De hecho, justo estábamos por ir al festival. ¿Eres de por aquí?— le preguntó James, mostrándose más cortés que su compañera.

—Bueno, no, pero conozco el sitio y…— el peliverde se detuvo al ver bien al grupo. En una fracción de segundo, comenzó a carcajearse— ¡El disfraz de su Meowth es muy bueno!

Eso irritó al gato.

—Escucha moco…— de inmediato, la mujer Rocket le tapó el hocico. El adolescente veía confundido la interacción entre Jessie y el tipo Normal.

—Silencio, idiota ¿¡Quieres que se esparzan rumores de un Meowth que hablan?! ¡Él sabrá que estamos aquí!— le dijo en un murmuro, mientras que el gato forcejeaba.

—¡B-Bueno, cómo decíamos…!— inició el de pelo azul— Sería bueno que nos mostrarás un poco el lugar si es posible; escuchamos de un lugar llamado Comedor Aina que dicen es excelente…

El moreno sonrió ampliamente.

—¡Claro; el Comedor Aina es uno de los mejores lugares de toda Alola! ¡Pertenece a la familia de la Capitana Mallow Aina!— respondió, viéndose notoriamente emocionado.

Jessie finalmente soltó a Meowth, quien comenzó a respirar fuertemente.

—Al fin algo de descanso… Eso que nos dijo Bewear de buscar a la rubia de ojos verdes era una molestia…— masculló en un tono lo suficientemente alto como para que la escuchara el chico.

—¡J-Jessie!— le reclamó James en voz baja.

—Tranquilo. No es cómo que sepa de quien estamos habla…

—¿Podrían repetirme eso?— pidió el de pelo verde, viéndolos con una sonrisa— Creí escuchar que buscaban a alguien; tal vez podría ayudar si me dicen un nombre.

El trío Rocket se veía algo indeciso al ver lo cooperativo que era el chico. Tras verse todos por unos segundos, asintieron.

—Lylia…— Jessie hizo un esfuerzo por recordar.

—Lillie— corrigió James.

—Cierto; eso… Lillie Ether o algo así— terminó de decir la mujer, pero en ese preciso momento, un torrente de fuego avanzó hacia ellos. La adulta reaccionó lo más velozmente posible— ¡Wobbuffet, Manto espejo!

Con rapidez, el tipo Psíquico se colocó frente al equipo, recibiendo de lleno el ataque y reflejándolo. Flareon absorbió su propio ataque. Un aura roja lo rodeó momentáneamente.

—¡E-Ey, ¿qué diablos te pasa?!— le preguntó James, alterado por lo cerca que había estado el ataque.

—Mi nombre es Hau Mahalo…— dijo de pronto, dejando confundidos al Team Rocket. James juraría haber escuchado antes ese nombre.

El ceño del peliverde estaba fruncido y sus ojos mostraban absoluta seriedad.

Todos sintieron saliendo de él un aura potente e intimidante, casi como la de un rey.

Esa palabra era la clave para que James recordara.

Su mandíbula casi cayó al suelo.

—… futuro Kahuna de Melemele y amigo de Lillie Aether— continuó diciendo para sorpresa de todos— y aquellos que buscan hacerle daño son también mis enemigos.

Con velocidad, Hau abrió una riñonera negra con naranja y sacó 5 Pokéballs las cuales finalmente arrojó al cielo.

De la primera esfera salió una especie de león marino sumamente hermoso. Tenía una larga cabellera celeste adornada con perlas que actuaban como bandas para sujetarlo, al igual de otras que actuaban cual bandana junto a una estrella de mar rosada (como su nariz). Su cuerpo era blanco así como la punta de su cola, mientras que el resto de ésta era de un color azul marino con pequeñas caracolas puntiagudas rosadas. Sus ojos eran azules.

De la segunda apareció un Pokémon similar a un Raichu, sólo que su cuerpo era de una tonalidad diferente de marrón, sus patas tenían la punta blanca en lugar de café; sus orejas, así como su cola eras más redondeadas y sus ojos eran de color azul. Estaba flotando sobre su propia cola.

De la tercera apareció un Noibat, de la cuarta un Tauros y de la quinta un Crabrawler.

El trío Rocket vio aterrado a los seis Pokémon. Una aura azul envolvió a Wobbuffet y a Meowth; era intimidación de Tauros.

Hau no dudó y señaló a los oponentes.

—¡Primarina, Aria burbuja! ¡Raichu, Rayo! ¡Noibat, Viento cortante! ¡Flareon, Lanzallamas! ¡Crabrawler, Avalancha!— ordenó con rapidez.

La llamada Primarina, levantó los brazos y comenzó a cantar una hermosa melodía que provocó que su cabello flotara libremente gracias a que las perlas se habían caído. Una gran masa de agua se formó sobre ella y luego se dividió en varios proyectiles más pequeños que salieron disparados.

Raichu (seguramente alguna forma Alola) no tardó en arrojar una potente descarga eléctrica.

Noibat agitó las alas con fuerza, aventando montones de ráfagas de aire.

Flareon repitió su ataque anterior.

Crabrawler dio un grito al aire, formando montones de rocas a su alrededor que luego salieron disparadas hacia el objetivo.

El trío Rocket no se quedaría de brazos cruzados.

—¡Wobbuffet, vuelve a usar Manto espejo!— ordenó Jessie. El Pokémon Paciente volvió a ser cubierto por la misma aura.

Todos los movimientos especiales fueron reflejados, hasta que Avalancha estuvo por llegar.

—¡No alcanzará a usar Contraataque!— informó la de pelo magenta.

De pronto, frente a Wobbuffet, saltó Meowth, cuya cola estaba cubierta por una tonalidad metálica. Con fuerza, rompió una de las piedras, quedando expuesto a las siguientes.

El tipo Normal cerró los ojos, esperando el impacto; en lugar de eso, escuchó como las piedras iban rompiéndose con rapidez.

Cuando los abrió vio frente a él a una especie de estrella marina celeste llena de espinas moradas; con gran velocidad, disparaba una enorme cantidad de pequeños misiles.

Finalmente, las piedras cesaron y el Pokémon con apariencia de estrella aterrizó. Su cuerpo era una especie de bulto de barro morado, color que compartía con su cabeza. Lo que parecía una estrella realmente era una especie de "cabellera", cuya cúspide tenía una coloración morada y aún más en la punta, había un pequeño pico amarillo. La iris de su ojo era celeste, mientras que su pupila era amarilla.

—¡Mareanie, utiliza Niebla!— esta vez fue el turno de James de dar indicaciones.

Hau vio esto con preocupación. Iban a escapar.

Del hocico de la llamada Mareanie salió un espeso humo gris que hizo a Hau y a sus Pokémon toser con fuerza.

—¡N-No dejen que se vayan!— ordenó— ¡A… cough cough…taquen!

Los movimientos volvieron a ser utilizados pero esta vez con resultado incierto.

Cuando el humo se disipó lo suficiente para ver qué pasaba, el trío Rocket ya no estaba.

Hau frunció el ceño con impotencia.

—Se escaparon…— murmuró, apretando con fuerza los puños.

Sus Pokémon se acercaron a él con preocupación.

Hau respiró profundo y su cuerpo se relajó. Sonrió.

—Tranquilos, chicos; ustedes estuvieron geniales— aseguró, acariciando a Primarina—. Se nota que ya no son los mismos de antes.

Todos asintieron con gusto al oír esas palabras.

Al ver a la Primarina, Hau recordó a su Brionne; al ver a Raichu, recordó a su Pikachu y al ver a Flareon, recordaba a Eevee.

No eran los mismos. Definitivamente no lo eran.

Hau dio un suspiro y se rascó la cabeza.

—Tenemos que contarle de esto a Ash— dijo, dando la media vuelta hacia Konikoni.

Mahalo y todos sus Pokémon regresaron al festival.

A la distancia, concretamente detrás de una pequeña colina, estaban los tres miembros del Team Rocket junto a Mareanie y a Wobbffet.

—Ese chico era un demonio…— susurró Jessie, con la respiración agitada.

—D-Dijo que sería el siguiente rey de Melemele— recordó Meowth, igual de exaltado. Por poco comía rocas para la cena.

—Fue una suerte que tuviéramos a Mareanie…— aseguró James. La estrella de mar asintió, gustosa.

—¡Wobbuuuffet!

—Cierto, también a ti, Wobbuffet.

Al final, los tres con capacidad de habla voltearon a verse.

Todos ellos habían escuchado lo dicho por Hau.

El moreno era la clave para llegar a su objetivo.


Lillie soplaba de forma incesante unas bolas de pulpo que Kukui les había comprado a ella y a Ash.

El azabache se estaba echando aire a la boca.

—¡Quema, quema...!— decía constantemente mientras soplaba la comida que tenía todavía adentro de la boca.

El profesor reía al igual que los Pokémon (con excepción de Peke, que lucía sinceramente preocupada. Shiron también estaba seria)

—Debiste esperar como mínimo unos minutos hasta que fueran aptos para consumirse— regañó Rotom—. Aprende un poco de sentido común, Ash. Cumples 18 años en poco más de medio año-Roto.

Lillie, sin dejar de soplar, escuchó eso con interés.

No sabía cuándo cumplía años Ketchum y si era honesta, ni siquiera lo había pensado. Se sintió mal por ello.

—Ahora que lo pienso, ¿Cuándo cumples años, Ash?— preguntó Kukui, viéndolo con interés.

Ash tardó un poco en responder ya que estaba en proceso de tragarse la comida, pero cuando lo hizo, sopló un poco y finalmente recuperó la compostura.

—N-Nací el 22 de Mayo del 96…— contestó, quitándose una pequeña lágrima creada por el dolor de la quemadura.

—Ohhh… Eres de Mayo... Bueno, yo soy del 9 de septiembre— dijo esta vez el científico.

—¿¡En serio?!— preguntó Ash, sorprendido.

Lillie asintió al momento de pasarse la comida.

—Pocos días antes de que llegaras a Alola estábamos celebrando el cumpleaños del profesor— contó Lillie, volviendo a llevarse otra bola de pulpo en la boca.

—Pues oficialmente, mi cumpleaños es el 21 de septiembre— dijo esta vez la Pokédex—. El de Peke sería el 30 de septiembre y el de Shiron el 10 de octubre-Roto.

Por la mente de Gumshoos, Dartrix, Lycanroc y Pikachu pasó el nacimiento de la tipo Fuego.

Las Vulpix se voltearon a ver. Ambas terminaban en 0.

—Eso es preciso— dijo Ash, volviendo a tomar comida, sólo que con más cuidado.

Siguieron comiendo por unos minutos hasta que finalmente se fueron a ver más de la ciudad, la cual estaba llena de puestos de comida, entre otras cosas como juegos o retratos hechos a mano. Pasaron por un lugar llamado "Centro Cultural de Malíe", en el cual había una casa embrujada. El único que quiso ir de forma genuina fue Rotom.

Finalmente, terminaron frente a una biblioteca gigantesca.

Lillie y la Pokédex se veían muy interesados por entrar.

—Debe haber una inmensa cantidad de conocimiento ahí-Roto…

La rubia asintió.

Kukui y Ash rieron algo nerviosos por la pasión de esos dos.

Un pequeño bostezo salió de la boca del adulto.

—¿Eh? ¿Tiene sueño, profesor?— preguntó Ketchum, llamando la atención de todos los demás.

—E-Eh… bueno, un poco, sí— respondió—. Estuve bastante ocupado con una investigación nueva y ayer apenas dormí.

Todos se vieron con cara de preocupación.

—En ese caso deberíamos irnos a descansar— sugirió Lillie.

—Supongo que tienes razón— secundó Ash.

Los Pokémon pusieron un semblante desanimado (con excepción de Torracat).

Kukui agitó las manos con rapidez.

—¡No hagan esto por mí! ¡El festival de noche de brujas es algo que no se ve todos los días; disfruten al máximo!— dijo el investigador.

—Pero…

—Tienen a Ash con ustedes después de todo. Estoy seguro de que con él, no debería haber problema— aseguró Kukui, cruzándose de brazos. Por algún motivo, el azabache comenzó a sentir los hombros algo tensos.

—Entonces imagino que será todo por hoy, profesor— Lillie hizo una reverencia.

—Nos vemos mañana-Roto.

—¡Duerma bien!— deseó Ketchum.

Los Pokémon también dijeron algo similar, sólo que en sus respectivos idiomas.

Kukui dio media vuelta y alzó una mano en señal de despedida.

El grupo se quedó viendo la ruta del adulto por medio minuto. De pronto, Lillie y Rotom giraron rápidamente hacia Ash.

—¿Podemos entrar?/-Roto.

Ketchum retrocedió por la sorpresa y sin pensarlo mucho, asintió.

Rubia y Pokédex se vieron con brillo en los ojos y con rapidez, fueron hacia la biblioteca.

—¡Lillie, no corras con las sandalias!— le gritó Ketchum, preocupado porque se lastimara el tobillo.

—¡L-Lo siento!— dijo desde la distancia.

Ash comenzó a caminar lentamente detrás de ellos mientras sonreía. Los Pokémon lo siguieron.

Adoraba a sus amigos y amaba que estuvieran juntos de nuevo.

Rotom siempre hacía las cosas más divertidas con su ingenuidad de Pokédex y Lillie era todo un alivio para los momentos más estresantes.

Miró a los Pocket Monster y ellos lo miraron a él.

—Gracias por siempre estar con nosotros— les dijo, sonriendo ampliamente.

Pikachu, Dartrix, Lycanroc, Gumshoos y Peke no dudaron en expresar su cariño abiertamente.

Ribombee se dio unos golpecitos en el pecho. Era bueno escuchar palabras de apreciación del líder.

Shiron y Comfey desviaron la mirada, sonrojados.

Torracat asintió y sonrió.

De nuevo, Ash volvió a caminar hacia la biblioteca, cuando vio un letrero en la entrada.

No se permiten más de 2 Pokémon por persona.

Ketchum suspiró. A él lo considerarían como una sola persona ya que Lillie y Rotom habían entrado desde hace rato.

Se giró hacia sus Pokémon.

—Será por un momento, chicos— informó, sacando sus Pokéballs de la riñonera regalada por su amiga. Antes de ser absorbido, Dartrix recibió una mirada de muerte por parte del tipo Hada puro. El único que quedó afuera fue Pikachu—. Ribombee, Comfey, ¿podrían esconderse?— pidió, señalando el interior de su Yukata, más concretamente, la zona del pecho.

La mosca y el aro no pudieron objetar nada ante eso.

Ketchum asintió y comenzó a caminar hacia el interior con Pikachu y Shiron siguiéndolo.

Las puertas se abrieron y un fuerte olor a papel antiguo inundó sus fosas nasales. Era un aroma espectacular que lo relajó en un instante.

El edificio era simplemente enorme. Inmediatamente al entrar, a mano derecha, se encontraba una especie de recepción que estaba vacía al igual que el resto del edificio. Ash pensó que seguramente estarían en el festival.

Delante de la recepción había 16 mesas para seis personas repartidas en filas de cuatro.

Varios metros al frente, había una inmensa cantidad de repisas repletas de libros de todos los tamaños y colores. Ketchum se aventuró por el laberinto de hojas para buscar a sus amigos. Observó por todas partes pero no los encontró. Ni siquiera pensó en gritar al estar en una biblioteca.

Al no hallarlos, tomó una escalera que llevaba al segundo piso. Esta vez el sitio era un poco más pequeño pero igual de increíble. Una barda evitaba que las personas cayeran al primer piso por accidente. Al igual que en la parte inferior, esta también tenía mesas, sólo que eran 9 en filas de 3.

No tardó mucho en encontrar a la rubia o a la Pokédex ya que estaban en la primera repisa, viendo todos los libros con suma fascinación. Shiron corrió hacia su entrenadora al igual que Comfey. Ribombee también salió, pero se quedó con Ash para cumplir la regla de 2 por persona.

—Son unos entusiastas— dijo el entrenador, tomando asiento en una de las mesas.

Ahora que los había encontrado, tenía más tiempo para observar los alrededores. El techo (que era muuuy alto) estaba adornado con grandes lámparas colgantes que brillaban con mucha potencia, por otra parte, las mesas tenían sus propias lámparas de escritorio. 2 por cada una.

El azabache aprovechó para quitarse las sandalias por unos instantes.

—Hola, Ash Ketchum de pueblo Paleta— escuchó que le murmuraban al oído.

Exaltado, el entrenador se giró. Pikachu y Ribombee también se veían sorprendidos (el último un poco menos).

Frente al Representante estaba una chica joven y bajita, de piel clara. Su cabello era morado, amarrado en una coleta alta gracias a una pequeña insignia. Sus azules orbes desprendían un aura juguetona que se complementaba con esa sonrisa que parecía un pequeño 3.
Su ropa era un tema aparte. Era un vestido oscuro, largo y desgastado con parches de distintas tonalidades moradas y negras que la hacían ver como alguna especie de vagabunda; dos cintas salían de su espalda. En su brazo izquierdo llevaba un brazalete ancho de oro y un poco más abajo, en la muñeca, una Pulsera Z.

A un lado suyo, flotando, estaba una especie de Pokémon muy parecido a ella. Era una especie de Pikachu de trapo gris y sucio mal hecho, garabateado en la zona de la cara, además de que contaba con una pequeña cola de madera. En una de las orejas del disfraz había un adorno de una flor y en la zona derecha y baja del disfraz había un parche de tela amarillo. Unos pequeños ojos negros podían verse en la zona del torso del disfraz.

Ash la vio sorprendido un poco más de tiempo con sorpresa y luego suspiró.

—Acerola, me asustaste…— murmuró, tocándose el corazón.

La chica llamada Acerola rio y luego dio una pequeña vuelta.

—Es el sigilo de un fantasma— dijo en un tono juguetón y alegre.

El muñeco de trapo llegó hasta la mesa, donde estaba Pikachu, quien bajó a recibirlo. Con alegría, ambos estrecharon sus colas (la natural y la de madera).

—Veo que tú y Pikachu siguen tan bien como siempre— dijo, tomando asiento a un lado suyo—. Por cierto, el yukata se te ve bien.

Mimikins y tú también parecen estar llevándolo bien— notó Ketchum— y gracias.

Ribombee, aunque no lo demostraba, estaba sumamente confundido. En lugar de decirlo, simplemente sonrió y asintió.

La chica de pelo morado volteó a verlo.

—Este es el pequeño caballero del que me contaste, ¿cierto?— interrogó, acariciando levemente la cabeza de la mosca.

—Es el Ribombee de mi amiga Lillie— respondió, asomando la cabeza para ver si aparecía.

Acerola siguió acariciándolo, con una mirada tierna en el rostro.

—En fin, es un gusto que por fin estés en Ula-Ula— le dijo la chica, viéndolo con una sonrisa.

—Llegamos esta mañana— contó—. Lamento no habértelo dicho.

Acerola se encogió de hombros, sin dejar de sonreír.

—Te conozco de poco, pero sé que no eres ese tipo de chico— dijo de forma despreocupada—. Eso hace que tu relación con Malloween sea más interesante— se tapó la boca con la mano y miró de forma traviesa al azabache.

Ash reaccionó rápido al escuchar ese nombre, mientras que Ribombee escuchaba, tratando de retener toda la información valiosa para su entrenadora.

—M-Mallow, ¿cómo está ella?— preguntó el chico, con cara de preocupación— También Lana, ¿cómo está?...

Pikachu y el llamado Mimikins dejaron de jugar para prestar atención.

Acerola dejó de lado su gesto juguetón por un momento y se puso más seria.

—Afortunadamente, Lanaboo lo afrontó por completo en poco tiempo y está muy determinada a pelear— contestó, aliviando bastante a Ketchum—, Malloween es más de lo mismo. El shock inicial fue muy duro al ser ella más emotiva, pero con ayuda de Lanaboo, Kiawahh, la Reina Olivia y la tuya propia, fue asimilándolo todo en estos días. Ya está prácticamente recuperada.

El joven azabache suspiró con un alivio enorme.

Con amargura, recordó lo ocurrido una semana después de su separación con Lillie.

—¡Ash, mira este li…!— Lillie llegó corriendo a donde ellos y gritando en voz baja, sólo para detenerse al ver como el azabache estaba junto con la chica de pelo morado.

—Te detuviste de golpe, Lilli…— Rotom también lo hizo.

Detectaba lecturas anormales en el estado de ánimo de la rubia. Su emoción y alegría cambió súbitamente a incomodidad y tristeza.

—Oh, Lillie— dijo Ash con simpleza, para luego señalar a la chica que estaba a su lado—. Déjame presentarte a una amiga que hice en mi viaje de entrenamiento.

La de pelo morado se levantó con rapidez.

—No hace falta que lo hagas— dijo, acercándose a la rubia, quien seguía con una mirada de aparente confusión en el rostro—. Un gusto, Lillie-tan; Ash me habló mucho de ti cuando nos conocimos.

Lillie se sorprendió por la forma en la que la había llamado.

—Soy Acerola Tapu, Capitana de la prueba de tipo Fantasma y dueña de la Biblioteca de Malíe— se levantó muy levemente el vestido e hizo una pequeña reverencia.


¡Flareon, repite Lanzallamas!— ordenó Hau.

¡Peke, tú también!— dijo esta vez Ash.

¡Velocidad extrema, Lucario!

Vulpix y Flareon arrojaron un torrente de fuego desde sus hocicos, los cuales iban directo hacia el Pokémon Aura. Al último instante, desapareció y reapareció varios metros alejado, ocasionando que ambos Lanzallamas chocaran.

No pasó mucho hasta que el ataque de Flareon superó al de Peke, obligándola a esquivar.

Velocidad extrema no deja de sorprenderme nunca— contó Ash, tomando un leve aliento.

Es como ir a una velocidad muy extrema— dijo Hau con seriedad, limpiándose el sudor.

Ketchum y Aether lo voltearon a ver.

H-Hau, e-eso es…

Eres un imbécil, Mahalo— afirmó Gladio, sin pelos en la lengua.

El moreno iba responder, pero en eso, un grito lo interrumpió.

¿¡Ese es Ash?!

La pregunta llamó la atención de los tres chicos, quienes voltearon en dirección al sur, por donde estaban llegando Mallow y Lana.

¡Mallow!— exclamó Ketchum.

¡Lana también está!— añadió Hau.

Gladio vio con indiferencia y se sentó en el suelo. Los Pokémon del trío de entrenadores se fue con el resto (y Rotom) para dejar privacidad a los asuntos humanos.

¡Alola, chico…!— Mallow se interrumpió a sí misma al ver lo que estaba frente a ella.

¿Recuerdan que estaban entrenando? Bueno, eso era equivalente a estar sin camiseta.

Rojas como tomates, Mallow y Lana se cubrieron las caras.

¿¡Q-Qué hacen sin ropa?!— interrogó la peliazul, visiblemente nerviosa.

Mallow, no estaba avergonzada por el hecho de ver a un chico sin camiseta, lo estaba porque ese chico ERA Ash.

Bueno, estamos entrenando y da mucho asco que las camisetas se manchen de sudor— respondió Mahalo, llevándose las manos tras la cabeza.

Eso— secundó Ketchum.

Ambas chicas se destaparon los ojos por unos instantes y vieron algo aterrador. Gladio las veía fijamente.

(¡E-E-E-E-E-ESOS OJOOOOOOOOOS!)— pensaron, misteriosamente, de forma sincronizada.

Recordaban a Gladio haciendo sus pruebas, dirigiéndoles una mirada asesina cuando intentaban ser amables o acercarse aunque fuese un poco.

Las dos tenían los ojos cubiertos con las manos y les temblaban las piernas como gelatina.

Para cuando se los volvieron a destapar, los tres se estaban limpiando los cuerpos con unas toallas que tenían colgadas en árboles cercanos y comenzaron a ponerse las camisetas (la gorra también en caso de Ash). Mallow, sin perder su pronunciado sonrojo, dio un laaaaargo vistazo antes de que el "show" terminara.

Ketchum, Mahalo, estaré por mi cuenta. Avísenme cuando terminen con esta estupidez— el rubio volteó a ver a las Capitanas, haciéndolas sobresaltarse y sudar a montones.

Amable como siempre, Gladio— rio Hau.

La viva imagen de la amabilidad, sí— Ash asintió, viendo como Aether se perdía entre los árboles.

Mallow y Lana se acercaron a los adolescentes.

¿C-Cómo pueden hablar como si nada con ese chico?— preguntó Aina, aún atemorizada.

P-Pregunto lo mismo— los brazos de Lana seguían temblando levemente.

Ash y Hau se voltearon a ver.

Solamente nos acostumbramos a como es— contestaron al unísono, sorprendiendo todavía más a las chicas.

Cambiando de tema, ¿qué hacen aquí?— preguntó curioso el moreno.

Pregunto lo mismo— repitió el azabache, cruzándose de brazos.

Esta vez, fueron Mallow y Lana quienes se voltearon a ver.

Fuimos llamadas aquí— inició la peliazul.

Al escuchar eso, Ash y Hau sintieron que sus corazones se estrujaban con fuerza, casi como si fueran a explotar. Sus pupilas se dilataron y la respiración de ambos se volvió más pesada.

Intentaron mantener la sonrisa.

¿E-Eh?... ¿En serio? ¿Van a hacer algo importante de Capitanes como una e-exploración?— preguntó Ketchum.

T-Tal vez habrá un f-festival enorme— Hau también intentó adivinar.

Mallow rio al igual que Lana.

No, tontos— respondió con una sonrisa—. Estamos en una reunión de Kahunas y Capitanes; al parecer es sobre un tema súper serio y súper secreto— esto último lo dijo en un susurro.

No se lo digan a nadie— esta vez fue el turno de Lana.

Estallaron.

Ash y Hau se colocaron justo en medio de ambas amigas, y voltearon a verlas, logrando que Mallow y Lana estuvieran de frente.

No dudaron al momento de abrazarlas. Con lentitud, lograron alejarlas un metro la una de la otra.

¡A-A-A-A…!— la peliverde trató de hablar al estar en los brazos del chico que le gustaba. Su cara estaba pintada por un color rojo intenso y con sus manos, se estaba abanicando la cara.

E-Ey, ¿te acuerdas lo de la cueva en la Jungla Umbría?— preguntó Ketchum en un susurro, sin soltarla.

Mallow se vio levemente sorprendida por eso y se sonrojó un poco más.

B-Bueno, sí… Fue hace pocos días, ¿recuerdas?— sintió como asentían en su hombro.

Aunque e-era una situación mala, supimos divertirnos por un momento— rememoró Ash.

Mallow sonrió con dulzura al recordar esos instantes.

Un verdadero plato estrella brilla al máximo cuando está servido.

Fue muy especial para mí…— dijo en un susurro, correspondiendo el abrazo.

Es genial p-poder hacerlo, ¿cierto?— volvió a decir el chico— Poder divertirse en la adversidad.

Es algo verdaderamente admirable— contestó, sin perder la mueca.

Mallow iba a decir algo más, hasta que sintió un goteo en su hombro.

¿A-Ash?...— llamó preocupada. Un ligero temblor también la alertó— E-Estás temblando… ¿Está todo bien?— intentó deshacer el abrazo, pero en lugar de eso, Ketchum se aferró más fuerte a ella.

¡No es nada!— exclamó con su usual tono alegre— ¡El ejercicio haciendo de las suyas! Lamento abrazarte estando sudado.

Mallow negó con la cabeza, aliviada.

No te preocupes por eso en lo más mínimo.

Y al mismo tiempo…

¿Hau?...— llamó Lana, algo sorprendida.

¡H-Ha pasado tiempo desde la última vez que nos abrazamos!— le recordó Mahalo.

U-Uno años…— dijo la peliazul, sonrojándose levemente— ¿Por qué de repente?...

Los amigos s-siempre son amigos y más si se conocen desde hace tanto, ¿no crees?— interrogó.

Lana, quien era unos 20 centímetros más baja que Hau, asintió.

Bueno, nos conocemos desde niños, pero t-tú sabes… hacer e-esto a esta edad…— murmuró un tanto nerviosa.

¡No hay edad para los abrazos!— exclamó con alegría el moreno— Hablando de edad, ¿recuerdas aquella vez, cuando teníamos 6 años que hubo una fiesta de Kahunas y Capitanes, que fueron todos los familiares de cada uno?

La peliazul recordaba.

Ese día jugamos Kiawe, Liam, Chris, tú y yo con la PlayStation 2 de Chris por horas. Luego cuando nuestros padres nos llamaron para cenar decidimos quien se comería el postre de los demás con una partida de Crash Nitro Kart. Yo perdí porque me asustaban los poderes— rememoró entre risas

¿Y recuerdas que Liam y Kiawe estaban jugando la final cuando de pronto Mina se metió al juego y ganó?— Hau se escuchaba sumamente alegre.

Eso fue épico— rio Lana, recordando las quejas del Capitán de tipo Fuego cuando era niño.

L-Lo fue, ¿verdad?...

Es uno de los momentos que más atesoro— recordó Saltagua—. Cuando nuestros papás aún estaban aquí…— Lana pareció haberse dado cuenta de lo que dijo— ¡L-Lo siento, mucho, Hau! ¡No quería arruinar…!

Siempre he creído que debo vivir no sólo por los que están aquí conmigo, sino también por los que ya no están. A papá le hubiera encantado que yo disfrutara mi vida al máximo— aseguró. El abrazo se hizo más fuerte.

Lana sintió como agua caía sobre su cabeza.

A-Arceus… Debo oler muy mal— rio el chico— ¡Lo siento por eso, Lana! ¡No estoy en forma!

Lana negó con la cabeza y lo abrazó con fuerza.

Tranquilo, igual las piernas te han estado temblando por un rato.

Al mismo tiempo, Ash y Hau deshicieron sus abrazos y sin siquiera detenerse a ver a la cara a Mallow o a Lana, caminaron hacia el frente.

¡En fin! Nos vamos yendo— dijo Ketchum, dándoles la espalda.

¡Que todo salga bien, chicas!— esta vez fue turno de Mahalo.

Con naturalidad, se alejaron, adentrándose al bosque.

Lana y Mallow se vieron un tanto confundidas.

Estoy de muy buen humor— dijo la peliverde, sonriendo como boba.

Yo también me siento así. Recordé algo muy bonito— Lana no dejaba de escuchar el sonido de la dinamita de Crash explotando.

Sin decir nada más, ambas fueron hacia pueblo Iki.

Pero la cosa era diferente varios metros atrás.

Ash estaba sentado en el suelo y recargado en un árbol, con una mano en el pelo mientras las lágrimas corrían por sus ojos.

Hau, por su parte, estaba tirado bocabajo. Su brazo derecho estaba debajo de sus ojos; estaba mojado.

El sólo pensamiento de que volverían a verlas saliendo de Iki, dejando atrás esas amplias sonrisas para dar paso a un gesto sombrío, lleno de preocupación y miedo los angustiaba de forma arrolladora.

Gladio estaba unos cuantos árboles más adelante, con la mirada gacha.

Ellos no entrenarían bien en esas condiciones.

Y todavía más lejos, estaba Rotom. Había escuchado todo y se veía obligado a actuar con normalidad frente a los Pokémon.


No se habían equivocado.

Pasaron 2 horas que Hau y Ash habían tenido libres al no encontrar a Gladio por ningún lado. Ambos adolescentes estaban sentados frente a la salida de pueblo Iki; sus Pokémon y Rotom descansaban.

Del sitio iban saliendo varias personas. Al primero que vieron fue a Liam, quien les levantó una mano y les sonrió de forma muy leve.

Luego de eso pasó una mujer rubia de aspecto desalineado, blusa larga y pantalón de mezclilla; su pelo y rostro estaban manchados de pintura rosada. Caminaba con un aire despreocupado que sorprendió un poco a los adolescentes.

El siguiente fue un hombre delgado y alto que llevaba puestos unos lentes; su pelo era de un rubio bastante raro ya que el tono de éste variaba mucho dependiendo de la zona de su cabeza. Junto a él, con la mirada gacha y temblando fuertemente estaba un chico bajito y de regordete de pelo naranja.

El adulto volteó a ver a Mahalo, dedicándole una sonrisa para decirle que no se preocupara.

Chris…— murmuró Hau, con el semblante decaído.

Ash no lo conocía de nada, pero ver a alguien así lo ponía triste independientemente de su identidad.

Fue turno de Kiawe de salir. El Capitán de tipo Fuego se detuvo frente a ambos.

Está hecho, chicos…— les dijo. Se veía angustiado— Ahora sólo queda pelear.

P-Puedes entrenar con nosotros cuando quieras, Kiawe…— le aseguró Ash.

Mahalo asintió con fuerza.

Estoy bien. Ya he desarrollado un plan de entrenamiento, así que no se preocupen por mí— comentó Wela, para luego darles una palmaditas a Ash y Hau en los hombros—. Nos estaremos viendo.

Un Charizard con una montura salió de su Pokéball y con él, se fue volando.

Luego de eso, salió Lana.

Ella era diferente; su paso era acelerado y su ceño estaba fuertemente fruncido. Era el rostro de una persona determinada.

No pareció ni siquiera haber notado a ambos chicos.

Tras de ella, apareció Mallow, escoltada por Olivia.

Su mirada estaba muerta. No había ni el más mínimo brillo en sus ojos y su caminar era torpe, por lo cual la Kahuna tenía que sostenerla para que no se cayera.

Ash intentó avanzar, pero Hau lo detuvo.

Mallow podría quebrarse si veía a alguien más.

Ketchum entendió de inmediato y retrocedió.

Olivia fue la que los vio y simplemente les asintió.

Pero pasó. Los ojos de Mallow y los de Ash hicieron contacto.

Tantas emociones tan fuertes eran transmitidas hacia él en tan poco tiempo que no pudo sostener la mirada mucho tiempo.

Ambas morenas pasaron de largo.

Todos se habían ido.

Ash apretó con fuerza los puños, tanto que se sacó sangre de las palmas.

Eso es malo para ti— escuchó que le decían desde atrás.

Cuando tanto Hau como Ketchum voltearon, se toparon con el rostro sonriente de una chica de pelo morado la cual estaba junto a su Pokémon.

Tú eres…— masculló Mahalo.

Un placer conocerlos, futuro Kahuna de Melemele; Representante de Tapu Koko— dijo, acercándose a Ash y obligándolo a abrir las manos mientras sacaba algo de su vestido—. Mi nombre es Acerola Tapu, Capitana de la prueba de tipo Fantasma en Ula-Ula.

Los adolescentes escucharon eso en shock.

T-Tapu…— murmuró Ketchum. Por un momento, su mente se apartó del tema de la profecía.

Hau la miró fijamente, sorprendido.

No es bueno que te hagas daño a ti mismo— volvió a decir Acerola en tono cantarín, mientras le secaba la sangre—. Aunque juzgando por los vendajes de tu brazo izquierdo, eres alguien que se lastima mucho.

Ash y Hau se vieron, preguntándose qué estaba pasando.


—Así que se conocieron en una junta de Capitanes…— murmuró Lillie, con la mano en el mentón.

—Estábamos en pueblo Iki cuando la conocimos por primera vez. Llegó intentando contarnos historias de terror-Roto— terminó de contar.

—La historia del Gengar ladrón siempre es buena para hacer amigos— rio Acerola.

Ash miraba el libro que Lillie había llevado. Si siquiera la miraba a los ojos, se sentiría mal por estarle mintiendo.

El título era interesante: El 1, 2, 3 de ser un buen entrenador.

Al final, la rubia dio un golpecito con su puño a la palma de su mano izquierda.

—Ya entiendo todo…— dijo, viéndose más tranquila— En todo caso, un gusto conocerla a usted y a su Mimikyu, señorita Acerola. Mi nombre es Lillie.

—Acerola sirve, Lillie-tan— aseguró la chica, sonriendo.

La entrenadora se sintió algo incómoda por el apodo.

—D-De acuerdo…— dijo, con una sonrisa nerviosa.

—Bueno, de todas formas, hay un libro que quise mostrarle a Ash desde que lo conocí, ¿recuerdas?— le preguntó Acerola al azabache, volteando a verlo.

Ketchum asintió.

—¿Ese de "Mitos y Leyendas de Alola"?— interrogó, dejando de ver el libro que Lillie había llevado.

—Casi. Es: "La historia de Alola".

Rotom, Lillie, Pikachu y los demás Pokémon estaban muy seguros de que eso no estaba ni cerca de ser "casi".

—En fin, ¿me acompañas a buscarlo?

—Seguro— contestó Ash, levantándose de su asiento.

—¡Volvemos en unos segundos!— aseguró, viendo a los que estaban en la mesa— Vamos, Mimikins.

El disfraz siguió a Acerola y a Ash, quienes estaban bajando por las escaleras. Pikachu también fue con ellos.

Ante la atenta mirada de Lillie, ambos entraron a una habitación que estaba justo detrás del recibidor.

El interior tenía más libros aún que la parte abierta al público. Claro que contaba con cosas para el uso de los empleados como mesas para descansar o incluso una cafetera.

Acerola no perdió mucho tiempo y sin dudarlo fue hacia una especie de casillero, del cual sacó un grueso libro de pastas moradas y duras. Las hojas se veían levemente amarillentas.

Cuando Ash creyó que iban a volver, Acerola volteó a verlo.

—Rotom es muy buen mentiroso, ¿cierto?— le preguntó, sin dejar de sonreír.

Las cejas de Ketchum temblaron levemente y luego desvió la mirada, con angustia.

—Gracias, Acerola…— dijo en un susurro.

—Somos amigos y compañeros. Eso hacemos, así que ni lo menciones— con su usual gesto animado, volvió a donde estaban los demás.


Lillie veía fascinada el libro puesto ante ella.

—Es increíble lo bien conservado que está…— murmuró.

—Estimo que tiene como mínimo unos 400 años de edad-Roto.

Ash escuchaba eso con sorpresa. Un libro que era más antiguo que casi todas las cosas del mundo.

—Le pertenecía a mis ancestros y al igual que la librería, ahora es mío. Antes, toda esta era nuestra colección personal pero desde hace tres generaciones que la abrimos al público— contó, mostrando el libro—. El que esté en Malíe es sinónimo de la buena relación que tenía mi familia con la del actual Kahuna, Nanu Malíe.

—Me contaste que fue él quien te cuidó desde niña, ¿cierto?— recordó Ash.

Lillie escuchó eso con interés. Si ella en verdad era la última integrante de la Familia fundadora Tapu, no tenía mucho sentido que el Kahuna de Ula-Ula la hubiera mantenido en secreto.

No tardó en expresar esa misma duda.

—¿Conoces el caso de Malloween? La Capitana de tipo Planta— preguntó a la rubia, quien asintió.

Sabía como Mallow se había convertido en Capitana. El Capitán antiguo, Kal'au Umbría había perecido y su hijo no era lo suficientemente mayor como para no tomar el cargo.

Shiron y Ribombee también recordaban el relato de Mallow.

—El Kahuna Nanu en su tiempo, predijo que, si se conocía que la última heredera de la familia Tapu estaba viva y era apenas una bebé, todos los demás Capitanes y Kahunas optarían por hacer una prueba para elegir un nuevo Capitán. Por ese motivo, prefirió hacer parecer que toda mi familia había perecido por la ira de Tapu Bulu ya que así nadie se atrevería a tratar de reemplazar un cargo destruido por el mismísimo Dios de la creación— terminó de contar. En ningún momento perdió la sonrisa.

—L-Lamento mucho hacer que recuerde eso…— dijo Lillie, apenada.

—¡Ni lo menciones!— exclamó la Capitana, restándole importancia al asunto.

—Yo lo que todavía no entiendo es porque te apellidas Tapu…— esta vez fue el turno de Ketchum para expresar su duda.

Acerola iba a hablar, pero Rotom se adelantó.

—¡Su atención, por favor!— exclamó, haciendo que todos lo voltearan a ver— Aunque pueda parecer que los apellidos de los Kahunas y Capitanes son simples palabras elegidas porque suenan bien, la verdad es que tienen un significado tras de ellos. Varios son palabras derivadas del antiguo idioma de Alola. Mahalo es "Gracias"; Wela es "Caliente"; Konikoni es "Pasión"; Malíe es "Tranquilo" y Tapu es "Sagrado"-Roto.

Todos le aplaudieron.

—Y ese es el resumen— dijo Acerola— Los nombres de los Tapus serían algo así como "Cacareo Sagrado", "Mariposa Sagrada"; "Toro Sagrado" y "Aleta Sagrada".

Ash dio un silbido. Sonaba genial.

—En fin, con todas las dudas aclaras, ¿quieren ver el libro?— preguntó, recibiendo un asentimiento por parte de todos.

Las hojas fueron despegadas y una serie de dibujos, así como una escritura incomprensible fue mostrada.

Todos vieron sorprendidos un gran dibujo puesto que abarcaba dos hojas. En él se mostraba una gran grieta en el cielo, desde las cuales salían dos Pokémon.

Uno era una especie de gigantesco león blanco; su melena tenía partes doradas y naranjas y su frente, así como sus ojos eran morados.

A su lado estaba una especie de murciélago enorme. Sus moradas alas tenían un largo borde dorado, así como su cuello. Sus ojos eran rojos, pero su frente volvía mostrar el color morado.

Ambos Pokémon tenían lo que parecía ser un cielo estrellado en sus frentes.

Todos con excepción de Acerola y el llamado Mimikyu recordaron a Nebulilla al instante.

Bajo los Pokémon estaba una multitud, que parecía estar alabándolos.

—N-No puedo leer esto…— dijo Lillie. Ash asintió; él tampoco podía.

—Un día…— comenzó Rotom, llamando la atención de todos— una gran grieta atravesó el cielo y de ella, emergieron las siluetas de dos criaturas. Una estaba alimentada por el sol, mientras que la otra por la luna, ambas fueron veneradas incluso por los líderes de Alola…

Acerola cambió de página. El león estaba enfocado en la página derecha y el murciélago en la izquierda.

—La gran bestia del amanecer recibió el nombre de Laliona, "el león del sol", el cual posee un fulgor comparable al del mismísimo sol. Por su parte, la bestia del anochecer obtuvo el nombre de Mahina Pe'a, "el murciélago lunar", quien teñía de oscuridad todo lo que lo rodeaba…

Las páginas volvieron a ser cambiadas. Esta vez, bajo Laliona y Mahina Pe'a, se encontraban Tapu Koko, Tapu Lele, un Pokémon humanoide con forma de toro, de gruesos cuernos y Tapu Fini.

—Los representantes del sol y la luna crearon con su poder sin precedentes a las deidades sagradas, basándose en los símbolos de las cuatro islas de Alola. El gallo de Melemele, la mariposa de Akala, el toro de Ula-Ula y el pez espada de Poni; así nacieron Cacareo Sagrado, Mariposa Sagrada, Toro Sagrado y Aleta Sagrada, quienes cuidaban la región y a sus habitantes…

La imagen volvió a ser cambiada. Un hombre tocaba una larga flauta naranja, sobre la cual estaba el símbolo del sol, mientras que una mujer hacía lo mismo con una flauta azul que tenía el símbolo de la luna.

Sobre ellos estaban los dioses del sol y la luna.

—Para mostrar aprecio y gratitud hacia las deidades, se elegían dos humanos de sexos opuestos cuya afinidad fuera excelente tanto entre ellos, como con el león solar y el murciélago lunar para que tocaran una melodía en total sincronía…

De nuevo, las páginas se voltearon. Ahora, otra grieta se veía en el cielo y desde ella, un ser completamente dorado con cuatro enormes alas, cuyos rasgos ni siquiera podían verse apareció. Laliona y Mahina Pe'a parecían observarlo con seriedad.

—Fue en ese momento que de los cielos descendió él. El Re…— Rotom volvió a leer lo que había escrito varias veces hasta que al final, llegó a la conclusión de que no era un error— el Resplandeciente…

Ash y Pikachu abrieron los ojos como platos; ¿podría ser…?

Lillie vio curiosa su reacción y Acerola se mantenía impasible.

—un ser con la capacidad de habla, hecho completamente de luz; tan brillante que su rostro no podía ni ser visto. Rápidamente, la gente de Alola lo veneró como a su tercer dios, ofreciéndoles todo tipo de obsequios que jamás aceptó…

La imagen cambió. El Resplandeciente brillaba con intensidad y los Pokémon del sol y la luna estaban frente a él.

—Pero había algo que el Resplandeciente quería. La luz— Ash comenzó a sentir nervios—. Utilizando las flautas gemelas, los habitantes de Alola llamaron a Laliona y a Mahina Pe'a para que así, hicieran un trato. A cambio de la mitad de la luz del sol y la mitad de la luna, el Resplandeciente entregaría la mitad de su luz a los dioses león y murciélago. El tercer dios estaba ansioso por probar un nuevo tipo de luz distinta a la suya, por lo que aceptó sin dudar. Todo parecía ir bien, pero…

La nueva deidad ahora brillaba con fuerza.

—El Resplandeciente se volvió codicioso y con ello, se volvió estúpido. Tras intercambiar la mitad de la luz con la de los legendarios, en un acto de vanidad y locura, comenzó a atacar a todos y a todo con intención de tener toda la luz para sí mismo…

Ahora, el Resplandeciente atacaba a los otros dos dioses, quienes eran apoyados por los Tapus, junto a un grupo de personas. De los cielos, estaba bajando el Pokémon creador: Arceus.

—Laliona; Mahina Pe'a; el Pokémon supremo, alterado por el poderoso intruso; los Sagrados, y un grupo de jóvenes elegidos lucharon ferozmente contra el Resplandeciente y para cuando la encarnecida batalla terminó, toda la luz fue extraída de su cuerpo, convirtiéndolo en un ser de pura oscuridad que no tuvo más que regresar por donde había llegado, con la promesa de que volvería eventualmente…

Las siguientes páginas eran un dibujo, donde el Resplandeciente, ahora en forma de una bestia con un cuerpo construido por prismas oscuros y expresiones faciales del color del arcoíris, huía por una grieta en el cielo. Todos los legendarios lo ahuyentaban.

Esta vez, el Pokémon del sol y el de la luna arrojaban luz a sus respectivos astros.

—Al final, los ahora bautizados como Solgaleo y Lunala, exhaustos por la batalla, entregaron además de la mitad de su propia luz, la mitad de la del Resplandeciente al candente sol y la otra mitad a la hermosa luna. Antes de irse, dotaron de dones a los Sagrados. Cacareo Sagrado recibió la fuerza de 10,000 hombres; Mariposa Sagrada la habilidad de curar cualquier enfermedad; Toro Sagrado obtuvo la resistencia suficiente como para soportar la erupción de un volcán y Aleta Sagrada se volvió más inteligente que nadie…

Ambos Pokémon estaban yéndose por grietas.

—Al final, los dioses desaparecieron y jamás volvieron a ser vistos…

Ahora, las llamadas flautas gemelas se mostraban en un dibujo con más detalle. En las mismas hojas, un chico y una chica tocaban cada uno una flauta, colocados uno frente al otro.

—Aunque según la leyenda, cuando el mundo esté en peligro y ambas flautas gemelas sean tocadas al unísono por el Representante de los hombres y la Representante de las mujeres del mundo, los dioses regresarán a ayudar a la humanidad-Roto…

Lillie y sus Pokémon miraban fijamente las ilustraciones finales.

Por otra parte, Ash, Pikachu y Rotom veían con seriedad a Acerola.

—Por Resplandeciente se refiere a...— preguntó Ketchum.

Los demás, al escuchar la pregunta, también sintieron curiosidad.

La Capitana asintió.

—El Reful...

Ash se levantó con rapidez.

—Lillie, espéranos aquí, por favor— pidió, tomando a Acerola de la mano y corriendo escaleras abajo.

La rubia vio ese gesto con mucha incomodidad.

Ash, Pikachu, Rotom y Acerola llegaron de nuevo a la habitación tras la recepción.

—Vaya, que agresivo~— dijo risueña la pelimorada.

Ash la acorraló entre su brazo y la pared.

—Acerola, todo esto… ¿Desde cuándo lo sabes?— preguntó, viéndola fijamente.

—Pocos días después de que nos conocimos— respondió, sin siquiera perder la sonrisa—. El libro estaba oculto por una especie de rompecabezas dejado desde hace décadas por mis antepasados. Tuve que hacer un Recorrido Insular, pero con libros.

Pikachu y Rotom hicieron cuentas, ignorando lo último. Ella también se acababa de enterar.

—¿Quién lo sabe?

—Tú, el tío Nanu y yo. Pronto, todos los Kahunas, Capitanes, y Representantes.

—¿Podemos ir a buscar esas flautas gemelas ahora mismo?— interrogó Ketchum.

—No sabemos dónde están y aunque lo supiéramos, aún debemos buscar al Representante de los hombres y a la de las mujeres.

—Si los encontramos, ¿podríamos tocarlas para evitar al Refulgente?

—Aunque encontremos todo, deberíamos esperar la fecha indicada. De llamarlos antes, Solgaleo y Lunala podrían no volver el día de la catástrofe.

—En 5 meses y medio, ¿cierto?

Acerola asintió y luego miró fijamente a Ash a los ojos.

—No deberías depositar todas tus esperanzas en ellos— dijo, igual de animada—. Podrían no ser suficiente; no sabemos que tanto poder haya ganado el Refulgente tras los más de 1500-1700 años que han pasado desde entonces. Recuerda que la profecía de Tapu Fini dijo que incluso Arceus podría no ser capaz de vencerlo.

—No estoy confiado— aseguró Ash.

—¿Estás seguuuuro?— le preguntó Acerola, viéndolo de forma risueña.

—Completamente.

Tapu rio.

—Ya veo.

La sonrisa de Ash era más amplia que nunca y sus ojos liberaban un brillo casi cegador.

Su corazón sentía esperanza.

Solgaleo y Lunala eran la esperanza del mundo.

Que vivan el Sol y la Luna.


¡Y AQUÍ VAMOS! En el siguiente capítulo, el viaje se reanuda ¡Vamos por la siguiente prueba!

Bueno, ahora contamos con una nueva arma que podremos usar contra el Refulgente, pero ¿cómo la encontraremos? Y estoy emocionado y a la vez, algo nervioso por si haré bien los capítulos a futuro… En fin.

¿Qué opinan de la liga de Alola? Honestamente, siento que está siendo la peor de todo el anime XD
Las peleas son muy cortas (no por ser sólo un Pokémon de momento, cosa que me parece bien para así guardar el plato fuerte hasta el final, es más que nada porque no hay demasiada acción), la animación falla muchísimo al ser todas las secuencias de pelea imágenes fijas y repetidas para colmo y realmente, sólo algunos combates como Jessie vs James, Kiawe vs Acerola, Lana vs Mallow y Guzma vs Liam (ésta un poco menos) son interesantes de ver…

Bueno, hablando del tema, ¿quieren mis predicciones para la liga? ¡Bueno, pues se las doy!

El día de hoy se nos mostró que Gladio humilló fácilmente a James, cosa que era obvia.

En el combate de Guzma vs Lana, es evidente que Guzma ganará. El de Kiawe vs Chris será para Kiawe y por último, el de Ash vs Hau será una victoria para Ketchum.

Luego siento que las semifinales serán un Ash vs Gladio donde ganará Ash y un Kiawe vs Guzma donde ganará Guzma para luego tener una final de Guzma vs Ash donde, OJO, ganará… ¡Ash!

Si, lo sé, fuertes declaraciones… Pero en serio, siento que Ash tiene todo para ganar actualmente y ha habido mucha puyitas que revelan que Ketchum será el ganador y peleará contra Royale (donde al final perderá contra él XD)

Bueno… Es todo lo que tengo que decir por el momento.

Hoy no les tengo ficha de personaje pero haré la del personaje que más le llame la atención ¡Así que ustedes decidan!

En fin. Con esto y mi predicción (que espero no sea un total fallo), me despido. ¡Hasta otra!