¡Ey, chicos! No tengo mucho que decir, salvo que dediqué un apartado al final para mi opinión de la noticia más popular hasta el momento en el fandom de Pokémon.

NesRedTrebol: Oye, una pequeña duda… ¿De casualidad administras una página de Pokémon en Facebook llamada Mitología Pokémon? Porque vi exactamente tu mismo nombre de usuario en una publicación de un administrador llamado así.
Ahora respondiendo…
1- Será cerca del final de la historia.
2- Mmmm… Si es que llega a ser un reboot, siento que podría tener un poco que ver, pero sigo considerando que la mayor razón sería para cambiar de protagonista. Queda por ver si será un reboot o no.
3- Responderé desde las dos perspectivas:
-Cronología del universo Pokémon:
Es muy posible un universo donde existan todas esas mecánicas, sino es que se trata de un hecho (el anime, por ejemplo)
-Juegos:
Creo que podrían ser capaces de crear uno, pero claro, supondría bastante esfuerzo por parte de Game Freak.

RFederer: Pues ahora son las 12 de la noche, a ver qué tal va. En este capítulo intenté que nos diéramos una idea general y un poco más profunda de cómo está la química entre Hapu y el grupo de Ash. ¡Me gusta mucho escribir las partes de Elio y Selene! Me agrada saber que crecen mientras Ash está viajando y haciendo lo suyo, hace que mi mundo se sienta algo más vivo. Guiño, guiño, guiño.
Todas esas son preguntas que tendrán respuesta en su debido momento, unas antes que otras.

¡Yo sigo queriendo una Liga de campeones! Sería muy interesante ver cómo le llegan invitaciones a diferentes personas del mundo Pokémon.

Respecto a la acompañante de Ash… Hay un patrón ahí. O son chicas que aparezcan en el juego (Misty, Iris, Mallow, Lana, Lillie) o por el contrario, son las protagonistas femeninas que tienen interacción con el personaje a lo largo de la aventura (May, Dawn y Serena). No creo que Gloria aparezca a lo largo del viaje por Galar y Marnie es una rival que tiene un objetivo idéntico al del protagonista, cosa que no se había visto nunca, por lo cual me planteó serias dudas sobre quien será la acompañante de Ash (descarto a la nieta de la profesora por verse demasiado mayor, creo que revelaron que tiene la misma edad del campeón).

¡En fin! Pasen a leer.


—¡Hau Mahalo!

Hapu tenía una gran sonrisa al ver al moreno, quien se la correspondió.

—¡Ha pasado mucho tiempo, Hapu!— exclamó, acercándose al grupo.

—Mahalo también está…— murmuró Gladio desde la pantalla de Rotom— Eso está bien, me sirve que todos ustedes estén aquí.

La atención volvió a ser dirigida hacia el rubio (la de todos con excepción de la de Ash, cuya cabeza daba vueltas).

—¡Woah! ¡Gladio está diciendo que soy útil! ¿En qué universo paralelo estamos?— preguntó Hau entre risas.

—Siempre encuentras la forma de colmarme la paciencia, Mahalo— dijo el mayor de los Aether de forma cortante; Hau rio ante el comentario.

—¿Dónde quieres que te veamos, hermano?— preguntó la rubia.

Gladio recordó que no se los había contado.

—Estoy en el Motel Snorlax de la Ruta 13— contestó—. Los veré en unos días, no se sobre esfuercen en su camino aquí.

—Hasta ese día, hermano— Lillie se despidió.

—¡Nos vemos, Gladio!— esta vez fue el turno de Hau.

—A-A… diós…— Ash seguía con la cabeza en las nubes.

—En cuanto a ustedes…— el rubio volteó a ver hacia un lado de la habitación, donde sólo se escucharon unos chillidos de terror. La llamada se cortó.

Mahalo se veía algo confundido por esos ruidos, pero intentó no darle importancia. Pikachu sudó la gota gorda.

—Pues yo sigo sin saber que es un Ultraente— dijo Hapu de la nada, cruzada de brazos. Mudsdale asintió.

Tanto Lillie como Hau voltearon a verla con rapidez. La primera porque había olvidado que la futura Kahuna de Poni había escuchado y el segundo porque no sabía que le habían contado.

—Muchos… personajes…


Hau tenía en su rostro una mirada de sorpresa inigualable, mientras que Hapu, por su parte, estaba mucho más serena pero no dejaba de tener un semblante serio.

—En resumen… Lillie es una Representante como Ash y Gladio-Roto…— murmuró la Pokédex (ahora consciente).

—Y existen seres malvados de otras dimensiones llamadas Ultraentes— añadió Honua.

—Eso es lo poco que sabemos sobre ellos— dijo Lillie, repasando en su mente la información que tenían sobre esos seres.

—Y Gladio dijo que tenía nueva información para nosotros, así que creo que es algo importante— Ash, ya completamente recuperado, se integró a la conversación.

Pikachu, Dartrix, Lycanroc, Gumshoos y Peke le explicaban todo a Comfey, Mudsdale y los Pokémon de Hau.

Wimpod se veía muy intimidado por el Tauros de Mahalo.

La futura Kahuna se llevó una mano a la cabeza.

—Tapu Fini… Esta mañana desperté creyendo que lo más loco que había oído en mi vida era un chiquelo disparando leche por los ojos y ahora me entero de esto…— murmuró— Ustedes se han encontrado a los UE del 01 al 04, ¿no?

Ash, Lillie y el aún anonadado Hau asintieron.

—Ash y yo nos encontramos a Nihilego en el Paraíso Aether— cuando el moreno dijo eso, volteó a ver a Lillie, quien desvió levemente la mirada.

—Yo pelee contra los UE 02 y 04 en los Jardines de Melemele junto con una antigua Representante de Tapu Lele— contó Ketchum.

—Y-Y Ash, Mallow, Lana, Kiawe, Rotom y yo tuvimos un acercamiento con el UE-03 en la Jungla Umbría— fue el turno de la rubia, quien aún intentaba evadir la mirada de Mahalo.

Hapu suspiró.

—Uno que pega muy fuerte, otro que corta, otro más que electrocuta y uno del que no sabemos casi nada— recapituló la futura Kahuna—. Son enemigos desconocidos sin lugar a duda. ¿Los demás Kahunas están enterados de esto?

Ash y Lillie voltearon a verse.

—La única que sabe algo de lo relacionado con ellos fue la Reina Olivia— recordó Aether—. Se enteró por Kiawe de nuestra experiencia con Cable, pero no sabe que se trata de un ser interdimensional por lo que tengo entendido.

Hapu suspiró.

—Sería bueno que pudiéramos contárselo, ¿no creen?— preguntó, viéndolos a los cuatro— Son las cabezas de Alola y deben estar preparados en caso de que criaturas así de peligrosas decidan atacar.

—¿Eso no desataría el caos público?-Roto— interrogó.

—Por eso sólo se lo contaremos a ellos— respondió Honua, llamando la atención de todos—. Sonará cruel, pero todos los gobiernos de todas las Regiones ocultan información a su pueblo, así es como siempre ha funcionado y es precisamente para evitar disturbios innecesarios.

Lillie frunció levemente el ceño.

Las cosas siempre serían así.

—Mientras tengamos gente fuerte de nuestro lado, está bien— Ash habló, atrayendo todas las miradas—. Necesitamos gente que pueda proteger a las personas que no pueden defenderse y si los tenemos a ellos de aliados, será una gran ventaja.

Lillie, Rotom y Hapu asintieron.

—Bueno… Supongo que terminamos de hablar de esto— concluyó Honua.

—Deberíamos regresar a dormir…— Lillie vio como Hau se levantaba de golpe.

—Todavía no— espetó, estirando su camiseta y dejando ver una especie de cicatriz en su cuello; tenía la forma de un toro—. Hay un tema más del que hablar.

Todos reconocieron la marca. Ketchum sacó su Electrostal, mientras que Aether miró a su Vulpix.

—¡Eres un Representante, Hau!— exclamó el azabache sorprendido. El moreno asintió.

—Eso es… una sorpresa…— murmuró la rubia.

—Los cuatro Representantes ya están completos-Roto…

—¿Un futuro Kahuna siendo Representante?...— Honua lucía bastante conmocionada— Nunca había escuchado de algo similar…

—Fue hace una semana, cuando estaba entrenando al norte de Malíe— comenzó a relatar—. Escuché el sonido de una campana y para cuando me di cuenta, Tapu Bulu estaba frente a mí. Era tan grande e imponente pero de inmediato supe lo que quería decirme— la Primarina de Hau se pegó a él, alejándose del resto de Pokémon— y las cosas terminaron conmigo como Representante, además de este obsequio.

De su riñonera, Hau sacó un cristal amarillo oscuro, con una cola en forma de rayo.

Los cuatro se acercaron a verlo.

—Esa cola con bordes redondeados… Es la cola de un Raichu de Alola y este debe ser su Cristal Z, el Alo-Raistal Z-Roto— analizó la Pokédex, viendo de cerca el objeto.

—¿¡Raichu tiene su propio Movimiento Z?!— preguntó Ash, asombrado.

Rubia y Pokédex asintieron.

—Le permite cambiar su Rayo por el Movimiento Z llamado Surfeo galvánico— respondió Lillie.

—Pikachu también tiene un Movimiento Z propio-Roto— añadió.

Las orejas del roedor eléctrico se movieron al escuchar eso y salió disparado al hombro de su entrenador.

—¿¡En serio?!/¿¡Pikaaa?!— preguntaron al unísono.

—Es el Pikastal Z, que convierte la Tacleada de voltios en el Movimiento Z Pikavoltio letal— Hau se acercó a ellos y contestó.

—¿¡Por qué no sabía nada de esto?!— interrogó Ketchum.

Lillie, Rotom y Hau voltearon a verse.

—Se me olvidó decirte/-Roto— contestaron.

Ash y Pikachu casi caen de espaldas.

Una risa llamó la atención de todos.

—Es increíble cómo pueden pasar de hablar de un tema serio a algo tan trivial como los Movimientos Z— dijo Hapu, viendo con una sonrisa a los chicos.

Todos voltearon a verse y sonrieron.

De pronto, de la boca de Lillie salió un bostezo.

—D-Disculpen…— dijo, tapándose la boca.

—No se preocupe, señorita, su cuerpo simplemente está siendo honesto— la calmó Honua, volteando a ver hacia el campamento.

—Es bastante tarde, ya deberíamos volver a dormir— secundó Ash. Pikachu asintió con la cabeza al igual que el resto de Pokémon.

Hau se estiró.

—¿Está bien si me les uno?— preguntó, tallándose un ojo.

Nadie se quejó.

Sin perder tiempo, comenzaron a avanzar hacia donde estaban las tiendas de acampar y el saco de dormir de Ash.

En medio de su caminata, Hau sintió como tocaban levemente su hombro, cuando volteó se encontró con la vacilante cara de Lillie. Mahalo debía admitirlo, ella era sumamente hermosa y por ese pensamiento, se sonrojó levemente.

—¿Pasa algo, Lillie?— cuestionó, con su semblante habitual.

—Yo… Bueno… sólo quería agradecerte por lo que hiciste por mí— contestó sin poderlo ver a los ojos.

El moreno de inmediato lo relacionó con el secreto de que Nebulilla era un Ultraente y que ella era la hija de la presidenta Lusamine.

Hau sonrió.

—Somos amigos, ¿no? Eso es lo que hacemos— aseguró, rascándose la mejilla.

Lillie se dio cuenta de que nunca había pensado en Hau como un amigo, para ella era más bien un conocido pero si lo pensaba bien…

—Si— asintió, levantando la mirada—. Somos amigos. Muchas gracias, Hau— una gran sonrisa adornó su rostro.

El futuro Kahuna tragó saliva, nervioso.

Desde atrás, Ash asentía satisfecho mientras que Pikachu lo veía con un rostro que prácticamente lo llamaba "estúpido".

Rotom escaneaba las emociones de Hau, llegando a una conclusión y por último, Hapu no pudo sentir más que lástima por su amigo de la infancia.

Es una batalla en las que tienes todas las de perder, chico, pero no te rindas— pensó Honua, cruzada de brazos.


12 p.m. Ruta 11.

—¡Vamos, mozuelo! ¡Muéstrame que tanto has crecido desde que empezaste tu Recorrido Insular!

—¡A la orden!

Hapu y Hau estaban frente a frente. El Mudsdale de Honua le hacía frente al Tauros de Mahalo.

—¡Fuerza equina!/¡Derribo!

El caballo se vio rodeado por un aura rojiza, mientras que el toro por una blanquecina; ambos salieron disparados contra el otro, impactando fuertemente.

Mudsdale ganaba terreno muy fácilmente.

Los Pokémon estaban muy emocionados por el combate, mientras que por otra parte, azabache y rubia estaban sentados en rocas cercanas.

—¿Fuerza equina?— preguntó Ash, volteando a ver a sus dos amigos cerebritos.

—Es un movimiento de tipo Tierra— respondió Lillie.

—Bastante potente por cierto-Roto— fue turno de la Pokédex de responder.

Ash soltó un silbido.

—Mudsdale es un Pokémon increíble— dijo Ketchum, atento a como el tipo Tierra de Hapu mandaba a volar al Tauros de Hau.

—¿Lo que dices de atrapar un Mudbray va en serio o es sólo una broma?-Roto— interrogó, tratando de quitarse la duda de encima.

Lillie vio con interés el cómo Ash reflexionaba sobre su respuesta.

—Me encantaría atrapar uno ya que, bueno, me gustan muchas cosas de él pero a decir verdad no sé si sea buena idea— contestó, pensando en los siete Pokémon que ya tenía en el equipo—. El entrenamiento sería menos eficaz si tengo ocho Pokémon entre los cuales tendría que rotar siempre dos.

Lillie comprendió la respuesta de su amigo.

La conversación fue interrumpida por Tauros, quien aterrizó de forma estrepitosa frente a ellos.

—¡Lo siento!— gritó Hapu desde la lejanía.


3 p.m. Ruta 11.

—Veo, veo…— murmuró Ash, quien estaba subido en la espalda de Mudsdale junto a Pikachu, Peke y Wimpod— Algo grande y café…

—¿Es un tronco?— preguntó Hau, a lomos de su ya recuperado Tauros.

—¡Adivinaste! ¡Ahora es tu turno!

—Bueno… Veo, veo… una cosa larga y verde con hojas— describió Mahalo.

—Esto… ¿Es un pedazo de bambú?— intentó adivinar Ketchum.

—¡Lo es, lo es! ¡Ahora sigues tú!

Cuando el azabache estaba por hablar, Rotom se metió en el juego.

—Veo, veo a una persona que no llega a mi capacidad intelectual y que intenta rivalizar conmigo a pesar de saber que soy muy superior-Roto.

Lillie volteó a ver lentamente a la Pokédex.

—Oh, ¿puede ser que estés hablando de mí?— interrogó, con una pequeña sonrisa en la cara.

—Acertaste. Es tu turno-Roto.

Las mejillas de Aether se inflaron y la clásica escena de pelea entre humana y máquina se repitió. Hapu no se cansaba de ver como los Pokémon de Lillie saltaban en su defensa. Ash, Hau y Pikachu se encogieron de hombros y siguieron jugando.


5 p.m. Ruta 11.

—¡Concurso de miradas! ¡Primer enfrentamiento, Ash el Maestro Pokémon contra Hau, Kahuna de Melemele!— anunció el azabache.

El duelo inicio y ambos rivales iban en serio. Comenzaron bien, mirándose fijamente sin ningún vacile.

Tras unos segundos, empezaron las dificultades. Los ojos de Ash comenzaron a ponerse llorosos y a Hau le empezó a temblar el parpado.

—¿Q-Qué ocurre, Hau? ¿Y-Ya quieres rendirte?— preguntó Ketchum, intentando lucir superior.

—¡Ja… ja! ¡P-Puedo hacer esto todo el día!— aseguró, sintiendo como sus ojos ardían.

Lillie, Hapu, Rotom y los Pokémon que estaban fuera (Pikachu, Peke, Wimpod, Dartrix, Shiron, Comfey, Ribombee, Mudsdale, Tauros y Noibat) veían con interés el duelo.

Ash comenzó a aplaudirle en la cara a Hau, mientras que éste le soplaba fuertemente en el rostro.

—¡N-No puedo más!/¡Y-Ya no aguanto!— se quejaron a la vez y cerraron los ojos, sintiendo un gran alivio.

—Fue un empate-Roto— anunció, mostrando la repetición en su pantalla, mostrándose como ambos parpadeaban al mismo tiempo.

Ash y Hau suspiraron derrotados.

—¡Concurso de miradas! ¡Segundo enfrentamiento, Lillie la investigadora Pokémon contra Hapu, Kahuna de Poni!— dijo el entrenador de Paleta, volviendo a su rol como comentarista.

La rubia sintió un fuerte escalofrío. Ya de por sí le daba miedo la mirada de Hapu, ahora no quería ni imaginarse el enfrentarla en un concurso que consistía en ver sus ojos fijamente.

—A-Ash, ¿puedo cambiar de oponente?...— pidió, nerviosa.

—¡Tranquila, señorita!— le dijo Honua, sonriéndole ampliamente— ¡Esto será algo divertido si nos lo proponemos! ¡Una forma de interactuar con amigos!

Lillie lo pensó y asintió vacilante.

—E-Está bien… ¡H-Hagámoslo!— accedió, sintiendo crecer su determinación— ¡Uno, dos, tre…!

La mirada de Hapu cambió de golpe. Era tan seria que apenas y mostraba nada, en cambio, parecía examinar tu todo.

Lillie perdió en una fracción de segundo.

—Hapu gana-Roto— anunció.

—¡Rayos, debí haber usado el entrenamiento mental!— pensó Ash, recordando que así no se le cansaban los ojos.

Pikachu suspiró divertido. Su entrenador era muy dado a no utilizar sus mejores recursos en ocasiones.

—¡Aggh! ¡Concurso de miradas! ¡Tercer enfrentamiento, Dartrix el brutal tipo Planta contra Comfey, el elegante tipo Hada!— volvió a decir Ketchum.

Dartrix se sorprendió al escuchar eso, pero accedió ya que era el deseo de su entrenador. Descendió hasta quedar a la altura de Comfey, quien lo esperaba impaciente.

Ambos se quedaron viendo fijamente y tras unos segundos, el tipo Hada azotó con sus látigos cepa la cara de Dartrix, haciendo que se retorciera del dolor por toda la espalda de Mudsdale.

—Comfey queda descalificado-Roto.

Lo siguiente fue Lillie regañando a Comfey, mientras que Ash trataba las heridas de Dartrix.

—No sabía que al Comfey de Lillie le caía mal tu Dartrix, Ash— dijo Hau—. Bueno, de hecho hasta ayer no sabía que Lillie tenía un Comfey.

—Dartrix lo derrotó en la Jungla Umbría y busca venganza desde entonces-Roto— contestó.

Hau lucía bastante perplejo. No sabía que los tipo Hada podían guardar rencores así.

El concurso de miradas siguió y tras varias rondas, Rotom se coronó como ganador (ya que no necesitaba pestañear).

De esta forma el primer (y único) concurso de miradas finalizó, dejando a todos a la espera de la siguiente edición (la cual nunca llegará).


7 p.m.

Finalmente, tras un casi dos días de caminata, llegaron a la siguiente parte de su viaje hacia la Aldea Tapu. La Ruta 12, un sitio desértico al lado del mar que recordaba al Wela Volcano Park, bastante empinado y lleno de terreno rocoso.

—Aquí viene lo verdaderamente pesado-Roto— aseguró, analizando el terreno a sus alrededores.

Hapu se llevó una mano a la cabeza.

—La Ruta 12 es denominada por todos como una de las peores y más infernales de Alola— contó—. El terreno es malo, siempre hace calor y honestamente, es bastante fea. Pasaremos un mal rato, mozuelos.

Lillie se vio los pies con angustia. Iba a doler.

Ash hizo músculo con el brazo derecho y se dio unas palmadas.

—¿¡Qué es una aventura sin un contratiempo?!— preguntó, viendo a todos con una sonrisa inspiradora.

—¡La adversidad es la que nos vuelve siempre más fuertes!— aseguró Hau. Su Raichu le dio la razón.

Pikachu, Peke y Noibat asintieron. Wimpod dio una ligera cabeceada.

El resto volteó a verlos con los ojos entrecerrados (a excepción de Hapu).

—Bueno, no tiene mucho mérito que digan eso estando subidos en Mudsdale y Tauros— les dijo Lillie.

Ash y Hau rieron.

—La Ruta 12 tiene zonas en las que sólo podremos cruzar a lomos de un Pokémon, por lo que debemos estar preparados para ellas— informó Honua, buscando un buen lugar para descansar.

—Ahora que lo pienso, Hapu, usted vive en Poni, ¿no?— interrogó la rubia, curiosa.

—Así es, señorita. Soy una orgullosa residente permanente de Poni— contestó la futura Kahuna, sin dejar de buscar.

Eso fue un verso sin esfuerzo— pensó Hau maravillado.

—Entonces debes estar acostumbrada a este tipo de zonas-Roto— añadió la Pokédex, complementando a la perfección lo que Lillie quería decir.

Ash escuchó con algo de curiosidad esas palabras.

—Un poco, si— volvió a responder.

—Oigan, ¿cómo es Poni?— preguntó entonces Ketchum— Sólo sé que es la más pequeña y que ahí será mi enfrentamiento contra Tristán.

Hapu lucía algo confundida por ese nombre.

—Se refiere al novio de Lillie-Roto— le aclaró la Dex.

Honua volteó a ver rápidamente a Aether con una gran cara de sorpresa.

—¡No hagas malentendidos, Rotom!— regañó la rubia.

Hau rio a carcajadas. Él sabía que a Tristán le gustaba Lillie (se veía a leguas) pero lo que le daba risa era que él sólo era un niño pequeño (de otra forma no se estaría riendo).

—Oigan…— murmuró Ash ya que no habían respondido su duda.

—Verá, Hapu, Tristán es un niño de pueblo Iki que al parecer siente algo…— Lillie se sonrojó levemente y luego hizo comillas con las manos— "especial" por mí, pero yo no pienso en él de esa forma y su rivalidad con Ash se formó a raíz de un malentendido.

Hapu soltó un "Ohhhh". La explicación se lo había dejado todo bien claro.

El azabache carraspeó.

—Me he dado cuenta de que solemos salirnos mucho del tema…— reconoció, haciendo que todos los demás se dieran cuenta también.

—Pues tienes razón…— pensó Lillie, con una mano en la barbilla.

—Ni me había dado cuenta— Hau rio, recargándose más en Tauros.

—En mi defensa, ustedes me lo pegaron, chiquelos— se excusó Hapu con una sonrisa.

—Esto me recuerda a la vez que Ash nos estaba explicando cómo había ganado su primera medalla de gimnasio de Johto y terminó contándonos sobre cómo había atrapado a su Charmander-Roto.

Lillie reaccionó de inmediato a esas palabras.

—¡Lo recuerdo, lo recuerdo!— dijo, con la mirada levemente llorosa— ¡Fue una historia muy cruel!

—¿El Charizard de Ash? ¡Quiero oír la historia!— pidió Mahalo, emocionado.

Peke saltó de Mudsdale para escuchar de nuevo la historia de uno de sus ídolos.

Dos cascadas comenzaron a caer de los ojos del azabache mientras que los Pokémon lo veían con lástima.

—Bueno, mientras ellos cuentan la historia, ¿Qué te parece si te explico yo, mozuelo?— preguntó Hapu, acercándose a Mudsdale y por ende, a Ash.

—Por favor…— pidió el chico, prácticamente rendido.

—Verás, Poni es una isla bastante deshabitada a decir verdad, eso sí, el puerto de nuestra única ciudad es el principal punto de comercio de Alola— comenzó a contarle—. Una parte de la isla tiene bastante vegetación, pero hay otra que conforma tres cuartas partes que son pura montaña y un gran cañón. En general la isla es bastante seca, por lo cual la mayor actividad está en el sur, la parte donde hay vegetación. Tenemos dos Pruebas y la Gran Prueba, que actualmente está desocupada.

Ash asintió, comprendiendo todo.

—¡Ya veo! Por eso Rotom te dijo que estabas acostumbrada a este tipo de terreno— lo relacionó.

—¡Exacto! Y la verdad es que sí. Cuando has vivido toda tu vida cerca del Cañón de Poni te acostumbras a este tipo de clima— respondió.

El entrenador estaba por hablar sobre las Pruebas de Poni, pero en eso lo llamaron.

—¡Eres increíble, Ash! ¡Tener la determinación para dejar a tu Charizard crecer con los de su misma especie aunque fuera duro!— exclamó Hau, con los ojos llorosos— ¡Ese chico llamado Brock también es asombroso, me encantaría conocerlo!

Lillie se pasó un dedo por debajo del ojo, quitándose una pequeña lágrima mientras asentía.

—Totalmente de acuerdo.

Hapu vio eso con muchísima curiosidad.

—¡Ey, cuéntenme a mí también!— pidió, acercándose al grupo.

Ash sonrió con algo de nerviosismo, mientras que Pikachu le daba unas palmadas en la espalda. Debían admitir que la de Charizard era una historia triste.


Ruta 12. 3:24 p.m. Dos días después.

—Esto era de lo que les hablaba…— suspiró Hapu, viendo el panorama frente a ellos.

Era un camino completamente rocoso y no se trataba de simples rocas y punto, no, no, no… Eran rocas ligeramente puntiagudas, que te cortarían el pie si las tocaras con el pie desnudo.

—¡Pasaremos con ayuda de Mudsdale y Tauros!— aseguró Hau, viendo el obstáculo como si no fuera nada.

Hapu negó con la cabeza.

—No, mozuelo, tu Tauros no podrá ayudar aquí— le informó la Honua—. Las piedras lastimarían muchísimo sus pezuñas.

—Ehhhh…— murmuró Hau, desilusionado.

—Pero diste en el clavo con algo— un leve destello apareció en los ojos de la adulta— ¡Tenemos al grandulón!— señaló a Mudsdale, quien relinchó.

—¡Fuerza equina!— exclamó Ketchum con emoción, a lomos del caballo.

—¡Pika pi!— secundó el roedor, el único que estaba junto a Ash.

Mudsdale les siguió el juego.

—¿Eso fue una expresión?— le preguntó Lillie, divertida.

—¿Te gustó? Me inspiré en el ataque— aclaró, también riendo.

—Bueno, eso fue bastante obvio-Roto.

—Así que en otras palabras…— Hapu volvió a recuperar toda la atención— ¡Todos a lomos del gigantón!

Hau bajó de Tauros y tras agradecerle por transportarlo, lo regresó a su Pokéball. Nada más hacerlo, pensó en que era su oportunidad para ayudar a Lillie a subir en Mudsdale. Con ese pensamiento bien firme, se dio vuelta.

—¡Y arriba!— exclamó Ketchum, subiendo a Aether de un estirón.

La rubia quedó contra el pecho del entrenador al subir y con un pronunciado sonrojo en el rostro, se alejó.

—M-Muchas gracias…— murmuró, acomodándose frente a él.

Ash le sonrió. Por algún motivo sentía que alguien lo estaba observando, así que volteó a ver a Hau, quien lo miraba con unos ojos que preguntaban "¿Por qué?".

Ketchum se llevó las manos a la cabeza y luego comenzó a disculparse en silencio.

Pikachu pensó que su entrenador era tonto, Rotom que era algo interesante de investigar, Shiron no entendía, Ribombee y Comfey se sentían felices por su entrenadora, Hapu creía que ese trío era divertido y Nebulilla estaba dormido.

Lillie sentía su pecho latiendo fuertemente y sin que se diera cuenta, una latente emoción creció un poco más.

El camino a lomos de Mudsdale fue muy divertido. La cabalgata del tipo Tierra los hacía saltar levemente, cosa que asustaba a la rubia y divertía a los otros tres. Rotom, dentro de la mochila de Ash se sintió mareado.

Tras varios minutos, por fin atravesaron el camino rocoso.

—De verdad fue una suerte encontrarnos con usted, Hapu— admitió Lillie una vez que se recuperó del susto—. No sé qué habríamos hecho sin usted y Mudsdale.

—Lo más seguro es que hubieran tenido que cruzar este pedazo de la Ruta a nado— contó Hapu.

Todos se sintieron aliviados por no haber tenido que hacerlo.

Al final, Ash, Pikachu, Lillie y Hau terminaron bajándose de Mudsdale.

El azabache se tambaleó un poco.

—H-Hace un rato que no caminaba por mi cuenta…— dijo, recuperando el balance.

Pikachu se rio de su entrenador.

Comenzaron a caminar, cuando de pronto, Ash volvió a perder el equilibrio.

—¿Eh? Creí que ya podía…

—N-No eres tú, Ash— le informó Lillie, quien también estaba tratando de pararse bien.

—Nosotros también lo sentimos— aseguró Hau.

—¿Será un temblor?...— se preguntó Hapu.

La mochila de Ash se abrió, revelando a Rotom.

—Negativo. No siento rastros de movimientos en las placas tectónicas. Se trata del movimiento Terratemblor-Roto— informó.

De nuevo, todos perdieron el equilibrio pero sin llegar a caerse.

Curiosos, comenzaron a avanzar hacia el frente y giraron por una curva, llegando así a un sitio abierto rodeado de plantas secas.

Ahí habían dos tipos, un hombre y una mujer que Ketchum reconoció de inmediato. Eran los mismos reclutas del Team Skull que había conocido en el Observatorio de Hokulani.

Estaban riéndose a carcajadas, mientras que frente a ellos, un Cloyster y un Salazzle usaban Pistola agua y Ascuas respectivamente contra un Mudbray bastante agitado a la par que lastimado.

El burro intentaba desesperadamente alejarlos, creando temblores al golpear sus patas contra el terreno. Tras de él se encontraban un Torkoal y un Elekid, los cuales estaban al borde del colapso.

—¡Rayo!

Los reclutas no tuvieron ni tiempo de reaccionar. Antes de siquiera darse cuenta, la electricidad ya había golpeado al Cloyster, derribándolo al instante.

La cansada mirada de Mudbray se enfocó en Ash y su Pikachu, quienes corrían tras de sus enemigos.

—¿¡Qué mie…?!— exclamó el hombre, volteando con rapidez.

—¡Tú eres…!— la Skull prefirió dar media vuelta y salir corriendo antes de afrontarlos. Su tipo Veneno la siguió al igual que su compañero, quien guardó a su debilitado Pokémon.

—¡Paralizador, Ribombee!— ordenó Lillie, señalándolos.

La mosca de inmediato salió volando contra los Skull, pasándose las patas por todo el cuerpo.

Al oír eso, la recluta giró levemente la cabeza.

—¡P-Polución!— indicó.

La salamandra se detuvo y abrió el hocico, comenzando a liberar un gas morado que apuntaba a Ribombee.

La tierra tembló, haciendo que Salazzle perdiera el equilibrio y fallara su movimiento. Se trataba de Mudbray, quien estaba ahora rodeado de una aura rojiza y corría contra la tipo Fuego, golpeándola con gran potencia y mandándola a volar contra unas rocas cercanas. Se trataba de Fuerza equina.

Ash vio eso con una emoción que intentó ocultar por la situación en la que se encontraban, pero no pudo evitar soltar una expresión de asombro.

El polvo preparado por Ribombee estaba listo y cayó sobre la mujer, haciendo que sus músculos se tensaran y cayera de espalda al suelo.

—¡M-Maldición!— dijo con miedo la recluta— ¡J-Jet, ayúdame!

Cuando volteó, el tipo estaba a cincuenta metros de distancia, corriendo como si no hubiera un mañana.

—¡Acuajet!— se escuchó decir.

Desde detrás de Ash y Lillie, salió la Primarina de Hau, quien alcanzó en un santiamén al Skull, impactándolo por la espalda y derribándolo sin mayor complicación.

—¡Parece que Jet fue derribado por Acuajet!— exclamó el moreno con una gran sonrisa en el rostro. Ash se rio de su chiste.

Mudbray veía con sorpresa a esas personas, quienes habían llegado a ayudarlo nada más verlo. Unos salvadores.

Las patas del burro perdieron fuerza y cuando sentía que iba a caer al suelo, fue sostenido por alguien. El Mudsdale de Hapu se puso a sí mismo como soporte de su preevolución.

—Buen trabajo aguantando, mozuelo— felicitó Honua desde el lomo de su caballo.

Lillie se acercó corriendo hacia el tipo Tierra más pequeño con su bolso ya abierto.

—¡Déjeme curarlo, por favor!— pidió, viendo fijamente a la futura Kahuna, quien no dudó en asentir— Esto ardera, Mudbray, pero por favor, resístelo.

El burro se sentía demasiado débil como para siquiera reclamar nada. De un momento para otro, sintió como todos sus raspones ardían fuertemente pero se contuvo.

Lillie estaba aplicando unas Hiperpociones y una vez terminó, comenzó a pasar un algodón con alcohol por los leves cortes que tenía (seguramente producto de algún ataque como Clavo cañón).

—Ribombee, por favor, Bola de polen a los demás— pidió. La mosca asintió y con gran velocidad, sus patas se vieron cubiertas de la sustancia, la cual dio de comer directamente al Torkoal y Elekid heridos.

Mudbray vio fijamente todo el proceso y solamente pudo sentir que el tratamiento que le estaban dando era algo que de verdad salía del corazón de la humana.

Por otra parte, Ash y Hau estaban viendo de cuclillas a la paralizada recluta, quien ya presentaba problemas para mover cualquier parte del cuerpo. Pikachu también estaba con ellos.

—Bueno… ¿Vas a sacar un arma o algo así?— preguntó Ketchum, acostumbrado a lo que hacían el resto de Skulls que se enfrentaban.

—Que bajos son los Skull…— murmuró Hau, encogiéndose de hombros y cerrando los ojos.

—Pika pi…

—¿Verdad?— Ash volteó a verlo, un tanto resignado.

Un sollozo volvió la atención a la recluta.

Para sorpresa de ambos Representantes y el roedor, lágrimas caían de sus ojos y temblaba levemente (no sólo por la parálisis).

—N-No me… lastimen…— pidió en medio de su llanto.

Ash, Pikachu y Hau se sintieron bastante incómodos ante esa escena.

—T-Tranquila, no te haremos nada…— aseguró Ketchum.

—Tu castigo lo decidirá la oficial Jenny— añadió Hau, en un tono que intentaba tranquilizarla—, así que por favor deja de llorar.

Eso pareció funcionar, ya que se calmó gradualmente hasta sólo sollozar un poco.

Los tres creían que los del Team Skull eran pandilleros crueles que sólo mostraban ira y alegría cuando hacían daño a otros; desesperación cuando estaban acorralados pero nunca creyeron que verían a uno aterrado.

En medio del silencio, Primarina llegó a dónde ellos con el llamado "Jet" a rastras.

El azabache se rascó una mejilla por la incomodidad y volteó a ver a Hapu.

—¿Podrías llamar a la oficial Jenny?— preguntó.

—En eso estoy— respondió, mostrando un Videomisor morado—. Esto de atrapar malhechores va a ser nuestra tradición, ¿eh?

Esa broma hizo reír a Ash.

—Eso creo— dijo entre risas.


—Pues hoy aprendí que no todos los del Team Skull son tan duros— dijo Hau, llevándose las manos tras la cabeza mientras veía como la oficial Jenny se alejaba por el mar en una lancha con los delincuentes a bordo.

—Ella era de naturaleza Miedosa-Roto— bromeó la Pokédex.

Todos asintieron, incluido Mudbray.

—Bueno, miento si digo que no sentí un poco de gusto— contó Ash, viendo al horizonte—, quiero decir, no es que me haya gustado hacerles daño, pero estaban molestándonos desde hace más o menos una semana… como decirlo… me alegra que no vayamos a verlos en un largo rato.

—Pikachu pika…

Todos asintieron, incluido Mudbray.

—Los del Team Skull no van a cambiar por mucho que mandes a prisión a tres o cuatro de ellos— suspiró Hapu, algo resignada.

Todos asintieron, incluido Mudbray.

—Bueno, yo me alegro mucho de que Mudbray ya se encuentre mejor— añadió la rubia, volteando a ver al tipo Tierra.

Ash de inmediato prestó atención al Pokémon.

—¡Estuviste genial defendiendo a esos Pokémon!— aseguró el azabache— ¡Eran dos contra uno y en sus evoluciones finales y a pesar de que tenías toda la desventaja te negabas a caer! ¡Eres impresionante!

El burro sintió como esas palabras conmovían su corazón. Apartó la mirada ligeramente avergonzado (de la buena manera).

—En serio… El grandulón era como tú cuando lo conocí; testarudo y fuerte— contó Honua, siendo secundada por un relinchido del caballo.

Eso emocionó un poco a Mudbray.

—También gracias por proteger a Ribombee. De verdad eres alguien confiable— dijo Lillie con una gran sonrisa en el rostro y acariciando su crin. El tipo Bicho bajó hasta la altura de su cara y comenzó a hablarle en su idioma.

Mudbray rebuznó y sonrió, mientras sus mejillas se sonrojaban levemente.

Antes de que se diera cuenta, los humanos habían comenzado a alejarse de él.

—¡Fue un placer combatir contigo!— exclamó Hapu, subida en su Mudsdale.

—¡Hasta que nos veamos de nuevo!— gritó Hau, viéndolo divertido.

—¡Pika piiii!

—¡Bee Ribombee!

—¡No te separes de tu grupo la próxima vez! ¡Cuídate mucho!— deseó Lillie, extendiendo su brazo.

—¡Fuerza equina!— Ash hizo músculo y se lo mostró al burro.

Mudbray se les quedó viendo fijamente. El hombre que había reaccionado de inmediato para socorrerlo y la mujer que lo había tratado con cariño y dulzura.

Que fascinantes eran las personas.


—¡Es tan pequeño y puede cargarme como si nada!— dijo Ash entre risas.

El camino por la Ruta 12 seguía con Hapu montando a Mudsdale; Hau y Lillie a pie; Shiron cargada por su entrenadora; Rotom, Ribombee y Comfey volando y Pikachu en el hombro de su entrenador, quien por cierto, estaba montado en Mudbray.

El tipo Tierra tenía una expresión feliz en el rostro.

—¡No sabía que "pronto" sería diez segundos!— Hau rio.

—Se le veía en la mirada que quería seguirnos— informó Hapu, sonriendo satisfecha al saber que su predicción había sido correcta.

Lillie se le quedó viendo a Mudbray.

U-Un tipo Tierra que me defienda de los tipo Veneno…— pensó. De cierta forma… quería capturar al Pokémon.

—Será genial tenerlo de acompañante— aseguró Ash para luego voltear a ver a la futura Kahuna de Poni— ¿Puedo montarlo mientras tú estés aquí, verdad?

Honua asintió.

—En efecto, mozuelo. La licencia es bastante permisiva así que mientras estés bajo mi supervisión y no hagas nada imprudente, todo estará bien— respondió, bastante confiada.

Lillie seguía viendo al burro, quien iba caminando a la par que ella; le devolvió la mirada, causando que la rubia girara la suya de inmediato.

—No creí que de verdad nos fuéramos a encontrar con un Mudbray…— murmuró Ash, acomodándose levemente y con delicadeza en la espalda del tipo Tierra, cosa que no pareció molestarle en lo absoluto.

Se quedaron en silencio admirando la felicidad con la que caminaba el burro, hasta que Rotom hizo la pregunta.

—¿Y quién se lo va a quedar?— rubia y azabache reaccionaron de inmediato— No tiene intenciones de dejar de seguirnos y se ve bastante cómodo con Ash y Lillie.

Ambos entrenadores voltearon a verse y luego vieron a Mudbray, quien hizo lo mismo; se veía esperanzado.

Todo el grupo detuvo su avance y Ash bajó del burro.

—Que lo atrape Ash/Lillie— dijeron ambos al mismo tiempo.

El grupo entero se vio bastante interesado por lo que estaba por pasar.

—¡No, no, no! ¡Deberías atraparlo tú, Ash!— insistió Lillie— ¡Es un Pokémon muy capaz, seguro que a tu lado podría exprimir todo su potencial!

—Bueno, es por eso que creo que debería ir contigo— afirmó el azabache—. Ambos son novatos con algo de experiencia, juntos siento que podrían llevarse muy bien y crecer como entrenadora y Pokémon.

—¡P-Pero, tú de verdad querías un Mudbray!— agregó Aether.

—Hapu dijo que necesitabas un tipo Tierra para defender a tu equipo y Mudbray es el ideal para eso— añadió Ketchum.

Lillie tenía el ceño levemente fruncido, mientras que Ash la veía con una sonrisa.

Hau estuvo a punto de hacer un chiste.

—Esto es como una pareja peleando por un hijo-Roto…— pero el murmuro de la RotomDex lo alteró lo suficiente como para no hacerlo.

El ambiente siguió igual por varios segundos, en los cuales Mudbray se sentía bastante especial ya que estaban teniendo una discusión por ver quien lo tenía al tiempo que lo llenaban de buenas palabras.

—¿Y por qué no nos basamos en el método tradicional de Alola?— preguntó Hapu, bajando de Mudsdale y atrayendo todas las miradas—. Me refiero a que Mudbray elija por su cuenta.

Ash y Lillie voltearon a ver al burro, quien retrocedió por el cambio repentino.

Ahora era él el de la decisión.

Vaciló un largo rato para luego comenzar a caminar hacia Lillie, cuyos ojos brillaron con fuerza. De inmediato, sacó una Pokéball de su bolso y cuando estaba por lanzarla, Mudbray se desvió y comenzó a ir en dirección a Ash, sorprendiendo a éste.

El azabache suspiró. Encontraría la forma de entrenar 8 Pokémon.

Curiosamente, el tipo Tierra volvió a desviarse hacia Lillie, haciendo que su mirada volviera a recuperar el brillo que había perdido antes.

Y como era de esperarse, repitió la misma acción.

Tras pasar diez veces la misma situación, todos veían el indeciso Mudbray con sudor resbalando por sus caras pero la única cuya expresión de ilusión no cambió fue Lillie.

Ash la vio fijamente. Atrapar a un Pokémon que ella había ayudado y que además, lucía así de confiable debía ser toda una experiencia para Lillie.

Además, Ketchum debía admitirlo y no es que fuese ególatra, pero él era, por mucho, una mejor elección de entrenador en todo sentido; experiencia, técnica y cariño, él lo tenía todo y sabía que Lillie también estaba consciente de eso, por eso, muy seguramente, a ella le hacía muchísima ilusión que Mudbray la escogiera antes que a él.

Mudbray se desvió de nuevo hacia Ash, causando que la rubia pusiera un gesto triste. Entonces lo vio…

Ketchum lo miraba con una pequeña sonrisa que le decía que no era necesario que lo escogiera a él, que podía dejarse llevar y elegir la opción que más contento dejara a su corazón.

El burro quedó fascinado por la cantidad de cosas que podía decir Ash con sólo su mirar y fue entonces que obedeció.

Giró su cuerpo hacia Lillie y caminó con firmeza hacia ella, plantándose con fuerza mientras esperaba el momento crucial.

En Aether había una mezcla de felicidad, emoción y duda.

—¿E-Estás seguro?... Con Ash podrías hacer muchísimo más fuerte y…— comenzó a decir, por instinto más que nada.

El burro comenzó a rebuznar, diciéndole algo ante lo cual todos los Pokémon asintieron, incluido Ash.

Lillie no entendía, mientras que Hapu y Hau se daban una idea.

Rotom suspiró.

—Supongo que tendré que traducirlo yo. Él dice que no le importa eso, que aunque siente un gran respeto por la capacidad de Ash de actuar rápido y defender al necesitado, también admira el cariño y amor que desprendes de forma natural. Además también dice que tú y Ash son amigos, por lo que aunque se vuelva tu Pokémon, también podrá verlo a él siempre que quiera-Roto.

Lillie volteó a verlo conmovida.

—¿En serio piensas así?...— preguntó en un susurro.

Mudbray asintió, volteó a ver a los demás Pokémon de la rubia para soltar una pequeña risa y volver a hablar.

—Y dice que tienes demasiada debilidad al Veneno-Roto.

Lillie sintió como si el ambiente creado por las anteriores palabras hubiera sido casi borrado por completo, pero luego pensó que daba realmente igual.

—Entonces si estás bien conmigo… ¡Por favor, Mudbray!— una Super Ball salió del bolso de Lillie y chocó contra el tipo Tierra.

La cápsula cayó al suelo y comenzó a moverse de un lado a otro de forma incesante para al final, hacer oír un "Click" para acto seguido desprender unas pequeñas estrellas.

Lillie recogió la Pokéball y la abrió, dejando salir a Mudbray quien rebuznó con energía.

—¡Bienvenido al equipo, Mudbray!— recibió Lillie, bastante alegre.

Todos vieron con una sonrisa el momento.

—¡Definitivamente no le queda!/-Roto— rieron todos (con excepción de los Pokémon de la rubia).

Las risas de Ketchum se vieron cortadas por Mudbray, quien comenzó a acariciarle el brazo con su cabeza.

Ash sonrió y sin dudarlo, subió a su lomo.

—Entonces yo seré tu entrenador secundario— dijo el chico, dándole unas palmaditas que pusieron bastante contento al nuevo Pokémon de Lillie.

Shiron veía la interacción de Ash con Mudbray. Ella podría haber sido como Peke.

Con un nuevo integrante en el grupo, el viaje continúa.


Al día siguiente. Ruta 12. 12:19 p.m.

—¡Doble patada!

Ante la orden de Lillie, Mudbray corrió contra el Geodude contra el que se estaba enfrentando, pero no era un Geodude normal.

Sobre sus ojos había una especie de cejar bastante pobladas que tenían un aspecto sumamente duro, y en la parte alta de su cabeza se podían ver unos pocos mechones de pelo, por no mencionar que era gris en lugar de marrón.

El tipo Tierra dio media vuelta y con ambas patas traseras pateó fuertemente al tipo Roca, quien salió volando hacia atrás a pesar de haberse cubierto con sus brazos.

Geodude agitó su cuerpo para intentar espabilar a pesar de que se veía realmente cansado. Tras unos segundos, se hizo bola y comenzó a girar contra el burro.

—¡Terratemblor!— ordenó Lillie.

Mudbray no tuvo que moverse de su lugar ya que luego de una serie de pisotones, el terreno se agitó levemente, interrumpiendo el avance de Geodude y debilitando en el proceso.

—¡Bien hecho, Lillie, Mudbray!— felicitó Ash, saliendo desde detrás de la rubia y arrojando una Pokéball contra el tipo Roca (la cual tenía la particularidad de poseer una calcomanía con el símbolo de Alola sobre el botón).

Tras unos segundos, la esfera dejó de girar y de inmediato desapareció.

—¡Una captura más para el Director Oak!— exclamó el chico satisfecho.

—Muy buena decisión la de usar Terratemblor, señorita— reconoció Hapu.

Hau asintió, emocionado.

—¡Sabía que con tu inteligencia serías increíble en combate!— la elogió, logrando que se sonrojara levemente.

—B-Bueno, es normal saber que un movimiento tipo Tierra derrotaría fácilmente a un tipo Roca/Eléctrico…— murmuró, desviando levemente la mirada.

Los ojos de Hau brillaron al ver la reacción que él había provocado y tras eso, rio levemente.

Pikachu y Lycanroc estaban con Ash, viendo la pantalla de Rotom.

ASUNTO:
CAPTURA DE FORMAS ALOLA:

Lista de capturas:
-Rattata de Alola: CAPTURADO.
-Raticate de Alola: CAPTURADO.
-Raichu de Alola: PENDIENTE.
-Sandshrew de Alola: D. OAK.
-Sandslash de Alola: PENDIENTE.
-Vulpix de Alola: LILLIE.
-Ninetales de Alola: PENDIENTE.
-Diglett de Alola: CAPTURADO.
-Dugtrio de Alola: CAPTURADO.
-Meowth de Alola: CAPTURADO.
-Persian de Alola: PENDIENTE.
-Geodude de Alola: CAPTURADO.
-Graveler de Alola: PENDIENTE.
-Golem de Alola: D. OAK.
-Grimer de Alola: CAPTURADO.
-Muk de Alola: D. OAK.
-Exeggutor de Alola: D. OAK.
-Marowak de Alola: PENDIENTE.

Ash sonrió ante la información.

—Sólo nos faltan seis para reunir a todos las formas Alola— dijo Ash, viendo a sus Pokémon, quienes asintieron determinados.

—El estudio rutinario de Peke y Shiron es en cinco días, ¿verdad?-Roto— preguntó la Dex, saliendo de su modo bloc de notas.

El azabache asintió.

—El Director dice que ya tiene casi toda la información necesaria pero que quiere comprobar unas cosas— informó, comenzando a caminar en dirección al grupo.

—Es un hombre un tanto raro cuando lo empiezas a cono…— Rotom no pudo terminar de hablar.
De un momento para otro comenzó a vibrar y su pantalla pasó a mostrar el texto:

LLAMADA ENTRANTE.
DE:
CAPITANA/AMIGA, MALLOW.

Lillie, Hau, Hapu y sus Pokémon escucharon el sonido hecho por Rotom, por lo cual voltearon a verlo.

Nada más leer lo que decía Rotom, Ash presionó el botón verde para aceptar la llamada y sin dudarlo, salió corriendo hacia unas rocas algo lejanas.

Deja vú— pensaron Hapu y Lillie.

Todos estaban algo curiosos por quien era la persona que llamaba a Ash, pero decidieron que le preguntarían después. Lillie se dio una ligera idea.

—Parece que tomaremos un descanso aquí— murmuró Hau— ¿Les molesta si entreno un poco con mis Pokémon?

—Adelante— respondió Hapu.

—No hay forma de que sea una molestia— afirmó la rubia.

Hau sonrió y asintió, dando media vuelta para ir a hacer sus propias actividades.

Hapu suspiró.

—Me toca darle de comer al grandote, así que si no le molesta, señorita…— y dicho eso, caminó hacia el caballo.

Lillie se quedó a solas con sus Pokémon, por lo cual comenzó a hacerles caricias a todos.


—¡Ey, chica!— saludó Ketchum, sentado en una roca.

—¡Ey, chico!— Mallow devolvió el saludo al otro lado de la pantalla; tras de ella había una litera.

Ambos adolescentes se sonrieron.

—¡Pika, pika!— el tipo eléctrico también saludó.

—¡Woof, woof!— el lobo hizo lo mismo.

—¡Alola, Pikachu, Lycanroc!— evidentemente, la Capitana correspondió el gesto.

—¿Y bien? ¿Cómo va todo? ¿Te encuentras mejor?— preguntó Ketchum— Ya ha pasado más o menos una semana desde la última vez que hablamos.

La peliverde asintió.

—Bueno, fue muy impactante al inicio pero ahora estoy mucho mejor— hizo músculo y se dio unos golpecitos— ¡Estoy dispuesta a pelear por el planeta Tierra!— aseguró, prácticamente echando humo por la nariz.

Ash sonrió ampliamente.

—Me alegra mucho escuchar eso— admitió.

Mallow se sonrojó levemente y también le sonrió.

—Debo admitir que fuiste una gran ayuda para superar todo esto— dijo. La cámara se movió levemente, haciendo ver que había tomado asiento en su cama—, tu apoyo, así como el de Lana, Kiawe, Olivia y mis Pokémon fue lo que me sacó poco a poco del miedo que tenía. Creo que el no querer perder lo que amo es lo que me dará la fuerza para pelear.

Ash sonrió de forma tierna ante lo dicho por la chica.

—Mallow…— murmuró.

La Capitana se puso roja.

—A-Aunque bueno, "amar" e-es una palabra m-muy fuerte si se la d-digo a un chico— dijo, tartamudeando levemente.

Ketchum negó.

—Yo también te amo, Mallow— le dijo, haciendo que el ritmo cardiaco de la chica se elevara al máximo—. En estas semanas que tenemos de conocernos ya te has convertido en una gran amiga.

Pikachu tuvo que salir del rango de la cámara de Rotom para darse una palmada en la cara. Lycanroc simplemente suspiró.

Aina sabía que él se refería a eso, pero aun así seguía extremadamente feliz por siquiera poder escuchar esas palabras salir de Ash.

—¡Y-Y bueno, cambiando de tema!— dijo Mallow, para poder seguir hablando con él— ¿Cómo va tu viaje? Cuando hablamos por última vez estabas descansando en ciudad Malíe tras pelearte contra el líder Skull, ¿verdad?

—¡Oh, sobre eso! ¡Ahora mismo estoy en la Ruta 12!— informó, mostrando el terreno rocoso— ¡Acabo de capturar un Geodude de Alola para la misión que me dio el Director Oak!

—¡Mira, ahí puedo ver a Lillie!— señaló Mallow.

Ash, Pikachu y Lycanroc voltearon a ver y, en efecto, la rubia estaba viendo en su dirección. Los tres la saludaron.

—¡Bueno, como te decía!...


Lo sabía… Sabía que era Mallow…

Ella me agrada mucho, siempre que hablo con ella me da una sensación de frescura y tranquilidad que me relaja en muy poco tiempo, igual que Hau pero por algún motivo… por algún motivo que no conozco…

Me molesté mucho cuando la vi hablando con Ash en Malíe y odio eso.

Ella siempre es tan amable conmigo y nunca me ha hecho nada malo, pero en esa ocasión deseé que dejara de hablar con él, que colgara la llamada y cuando lo hizo, me sentí muy aliviada.

Odio esta horrible presión en el pecho que aparece siempre que veo a otra mujer hablándole, además del repentino enojo que me llega por la nada como me pasó con la señorita Acerola.

Creo que todo esto en realidad intenta ocultar el miedo que siento.

Miedo de que me quiten a mi mejor amigo, a aquella persona que tanto he aprendido a querer y que tanto da siempre por todo el mundo.

Pero Ash no es de la pertenencia de nadie, él es un hombre casi adulto perfectamente capaz de elegir sus amistades y es por eso que mi enfado es algo totalmente injustificado.

—Debe ser duro…— escucho que murmuran a un lado mío.

—¿Qué cosa?— le pregunto a Hapu, quien tiene que mirar hacia arriba para verme a los ojos. Su mirada me sigue dando algo de miedo.

—Que el chico que te gusta esté hablando con otra mujer— responde.

Suelto un pequeño suspiro.

—No es eso… Ash no me gusta es sólo que…

—Por favor, señorita…— murmura Hapu con seriedad, viendo hacia donde están Ash y sus Pokémon— Podría estar cultivando nabos, afrontando una Gran prueba y realizando un Movimiento Z al mismo tiempo y aun así me daría cuenta de que estás enamorada de él.

Siento como mi cara se pone un poco caliente ya que a diferencia de todos los demás que me lo han dicho, ella es la única que lo afirma de manera tan seria.

Con Lana fue diferente. Ella me cuestionaba sobre si estaba segura de lo que sentía, pero no lo afirmaba completamente pero en cambio, Hapu parece estar completamente segura de lo que dice.

—L-Lo dudo…— respondo un tanto vacilante.

Ella voltea a verme y sonríe.

—¿Entonces por qué tiene el ceño fruncido?— me pregunta y con rapidez, me llevo la mano a las cejas, dándome cuenta de que es cierto.

—E-Eso es porque… me está acusando de algo falso…— murmuro, relajando el gesto.

Escucho a Hapu reír.

—Lo dice como si estuviera cometiendo un crimen— dice divertida—. Además, ya estaba así cuando llegué, señorita.

¡Eso no puede ser! Miro a mis Pokémon y Shiron me asiente, mientras que Ribombee les está contando algo a Mudbray y Comfey...

—¡E-Eso es porque…!

—Nunca se había enamorado, ¿verdad?— me pregunta, sin dejarme terminar de hablar.

Siento como mi ceño se frunce levemente pero esta vez por un motivo distinto. Bajo la mirada un poco apenada.

Mi madre nunca me dejó sentir ningún tipo de amor más que por mi hermano y los Pokémon.

—No…— respondo pero de inmediato subo la cabeza— ¡Y-Y aún con eso, Ash no me gusta!

Hapu me mira.

—No, creo que no…— susurra para alivio mío, no sé qué la hizo cambiar así de opinión pero me alegra mucho que dejemos de hablar de est…— Creo que lo amas, aunque tal vez esté saltando a conclusiones.

—A-Ama…— no puedo terminar de hablar— ¡N-No hay forma de que eso sea posible!

—Señorita, ¿a qué le teme exactamente?— pregunta, dejándome un poco confusa— ¿Qué no sea reciproco? ¿Perder su amistad? ¿Qué las cosas se vuelvan raras? O tal vez… ¿tiene miedo de que le diga que si?— abro los ojos fuertemente ante la última pregunta, no sé por qué lo hice, pero así fue.

—Tengo una amiga que paso por sus propios miedos e inseguridades cuando era más pequeña e incluso a esa edad, ya era cosa seria, no me quiero imaginar a una chica de casi diecisiete años— añade.

No contesto. En lugar de ello, veo fijamente a Ash.

Está sentado, riendo y charlando con Mallow a través de una pantalla.

Él jamás hizo eso conmigo cuando estuvimos separados y eso ahora me lleva a preguntarme, ¿por qué?

¿Soy menos especial para él que Mallow? ¿Yo soy…?

—Por favor, quite esa cara, señorita— Hapu me dice, esta vez su voz suena más seria aún.

Volteo a verla y noto también a mis Pokémon, quienes me miran con preocupación. Ribombee y Comfey se me acercan y con sus patas tocan mis ojos, cosa que yo también hago.

Están un poco húmedos.

—¿Iba a…?

—Llorar, si— termina de decir Hapu—. Puede que tenga ahora unas ideas raras, señorita, pero le puedo afirmar que eso que piensa es falso.

Bajo la cabeza, avergonzada.

¿Por qué iba a llorar yo?... ¡No tiene sentido! ¡Es sólo una llamada telefónica entre dos personas!

—Ya veo… Es Mallow, ¿no?— volteó a verla, sorprendida por sus palabras y me doy cuenta de que está viendo fijamente a Ash— Una dura rival si me dejas decirlo… Tiene personalidad, carisma, habilidad para los combates, es cocinera y sus pechos son bastante grandes.

La forma impasible con la que lo dice me avergüenza levemente, pero es entonces cuando me mira sonriendo.

—Pero no es una batalla que no puedas ganar— dice—. Usted tiene inteligencia, personalidad, gran belleza y si me deja decirlo, un trasero más que decente.

Y eso último me avergüenza todavía más.

—¡Así que no se preocupe, señorita! ¡Su lucha por Ash todavía no termina!— asegura ella, levantándome el pulgar.

Bajo mi pamela para evitar sus ojos.

—Y-Ya le dije que no es eso…— murmuro.

Escucho a Hapu, Mudsdale y mis Pokémon reír.

Levanto levemente la mirada y lo veo a él.

No me gusta Ash de forma romántica… No puede…


Ruta 13. 14 de Noviembre. 8:02 p.m.

El grupo de Ash se detuvo frente a un motel con la gran imagen de un Snorlax como publicidad. Por fin habían llegado.

Gladio les había dicho que su número de cuarto era el 8, así que sin dudarlo, caminaron hacia ese y tocaron la puerta.

—Pasen— se escuchó decir de forma amortiguada por las paredes.

Sin dudarlo, obedecieron.

Ash fue el primero en entrar con Pikachu en el hombro.

Gladio estaba sentado en la cama de la habitación y sentados en el suelo se encontraban cuatro viejos conocidos, comiendo frituras y tomando refresco.

Se quedaron viendo fijamente hasta que Ketchum avanzó hacia ellos ante la mirada de todos.

—Hola, mocoso— dijo Jessie, llevándose una fritura a la boca.

—Tardaste bastante en llegar— se quejó Meowth.

—Y que lo digas…— James lo secundó.

—Wobbu…

El azabache se puso de cuclillas para estar a su altura.

—Ha pasado un rato…

—Pikachu…

Una reunión llena de revelaciones está por iniciar.


Le finale. Como se podrán haber dado cuenta, este capítulo fue bastante transitorio ya que sentía yo, no podía hacer un adelanto temporal de varios días ya que estoy bastante acostumbrado a que todos los días del viaje sin excepción sean mostrados en la historia.

Aunque claro, no había suficientes eventos en la Ruta 12 como para enfocar un día por capítulo.

En fin… Lo interesante empieza en el capítulo 52 que creo que llamaré… "Un viejo recuerdo de nostalgia".

Acontecimientos importantes del capítulo… Mudbray se une al equipo de Lillie, se mencionan cosas que pasaron durante las dos semanas de entrenamiento de Ash (y el tiempo que tuvo libre tras llegar a Ula-Ula) y profundizamos mucho más en lo que piensa Lillie sobre Ash.

Creo que fue un capítulo interesante donde también exploramos la química entre personajes con escenas como las del "Veo, veo" y la Competencia de miradas.

¡Farfetch'd con evolución! Sirfetch'd me gustó muchísimo y creo que si la versión Escudo no tiene un Pokémon de su talla, compraré la versión Espada ¡Sirfetch'd es majestuoso! Por algún motivo, todos los Pokémon de Galar me están gustando… Bueno, Impidimp no tanto XD

Oh, sí, olvidaba comentarlo…

¡ASH GANÓ LA LIGAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA!

¡Son testigos, señores! Desde que comenzó la Liga he dicho que Ash ganaría esta y no me equivoque, yo sabía, así como muchos de ustedes, que esta era la buena ¡Lo logró! ¡Rompió la maldición de 22 años!

La batalla final la vi el domingo a las 7 de la mañana y a los cinco minutos ya estaba tan activo que parecían las 3 de la tarde. Fueron bastantes emociones las que sentí.
Emoción por la batalla; ternura por la escena de Ash y Gladio riendo; alegría por la victoria.

Oficialmente, Ash Ketchum/Satoshi de pueblo Paleta/Masara Town se convirtió en el primer Campeón de Alola.

Evidentemente ganó apoyo y haters, pero considero que es gracioso reírse de los que dicen que esta liga no cuenta mientras que disfrutamos del amor que se vive por Ash.

Bueno, queridos lectores…

¡No tengo nada más que decir!

¡Nos leemos en la próxima!