¡Ey, chicos! Perdón por no responder sus reviews. He estado ocupado con la escuela y escribiendo los capítulos.

Bueno. No tengo mucho que decir, así que…

NesRedTrebol: ¡Pues éxitos con tu página! ¡Espero que te vaya genial con ella, más de lo que ya te va! ¡Gracias! ¡VIVA!

RFederer: Pues al parecer ese es el caso XD
No es que sea mi intención, pero realmente pasan cosas muy interesantes todos los días del viaje de Ash y Lillie. Además, creo que así sentimos más la cercanía con ellos al verlos en su día a día. También me hubiera gustado, pero considerando que Lillie jamás le hubiera ganado a Hapu, hubiera sido imposible… Hau está pasándola mal, pobre chico :((
También me gusta esa característica de Hapu. No se guarda nada y lo dice sin pelos en la lengua.
Tranquilo, Ash no tendrá oportunidad de montarlo tanto a futuro.
Y vuelvo a decirte "Tranquilo". En unos quince capítulos más o menos, podremos ver la relación desde la perspectiva de Ash. Lo más bueno se mantiene para el final.
Tranquilo con respecto al tamaño de la review, me gusta leer lo que tienen para comentarme.
¡Nos veremos luego!


Una gran explosión levantó una cantidad considerable de polvo, dejando tendidos en el suelo a tres seres; una mujer, un hombre y un gato.

Pisadas comenzaron a resonar en los tímpanos del trío; se prepararon para repetir la rutina que llevaban siguiendo por seis años.

Una vez que el humo se disipó, pudieron ver al causante de sus derrotas, de sus viajes por el cielo, de algunos de sus recorridos por regiones enteras; pudieron ver a Ash Ketchum y a su Pikachu.

¿Y bien, mocoso? ¿Qué esperas? Hazlo…dijo la fémina del grupo resignada.

¡Cierto! ¡Para nosotros es mejor; así no tenemos que ver tu fea cara!añadió el gato parlante de forma arrogante.

Pero si fueras tan amable, te pediría que la descarga no fuera tan poderosa; hoy amanecí con dolor de espalda y es un poco molestopidió el hombre.

Un fuerte suspiro salió de la boca del chico azabache, de un momento a otro, se sentó en el suelo.

Los escucharédijo a secas, logrando que el trío se viera sorprendido, incluso su mejor amigo se sorprendió.

¿Qué nos… escucharás?repitió Jessie, confundida.

Sí, quiero saber porque lo hacen; quiero saber porque están en el Team Rocketvolvió a hablar. He estado reflexionando últimamente y me di cuenta de que no me he detenido a escuchar su versión de la historia.

Pikachu asintió, comprendiendo todo. Tal vez sólo necesitaban ser escuchados.

No diré nada. Sólo escucharé.

James, Jessie y Meowth voltearon a verse entre sí; un gesto de molestia apareció en el rostro de los dos últimos.

¿Pero quién te crees que eres, mocoso? Pidiéndonos que te contemos información ultra secretael gato adquirió una mueca de asco, como si estuviera viendo a un ser inferior.

Sí, sí, lo que Meowth dijo; no le debemos explicaciones a un chiquillo como túla misma expresión apareció en la cara de la Rocket.

Ash no dijo nada, simplemente se les quedó viendo.

Los dos reclutas estaban a punto de protestar, pero algo los detuvo.

Fue hace mucho tiempo…inesperadamente, James se había reincorporando, pasando de estar acostado a estar sentado; estaba por contar su historia.

¿¡J-J-JAMES?!exclamó anonadada la adulta.

¿¡James, qué crees que haces?!interrogó el tipo Normal, igual de sorprendido.

El peliazul dio un corto suspiro¿Qué más parece que hago? Estoy hablando con el chicorespondió. Jessie y Meowth abrieron la boca para contestar, pero el adulto se los impidió. Se los dije, ¿no? Me duele la espalda, y si hablando de mi estúpido pasado puedo librarme de la descarga eléctrica, entonces que así seacon esas palabras, dejó a sus compañeros/amigos callados. De acuerdo, ¿por dónde iba?... Ah, sí.
»Hace mucho tiempo, había un pequeño niño que veía el mundo con ojos alegres y vivaces, un niño que lo tenía todo gracias a la riqueza de sus padres, pero no tenía nada debido a la falta de cariño y amor. Ese pequeño niño creía poder soportarlo, creía poder aguantar todas las clases suplementarias que tanto odiaba; creía poder seguir adelante si tenía a su fiel Growlithe con él y realmente, lo hizo; por unos años, pero lo hizo…
» Un día, el niño conoció a una hermosa chica, la cual se había convertido en su prometida. El niño no podía estar más contento, después de todo, era muy bonita y educada; cayó enamorado al instante. Justo cuando el niño iba a confesar sus sentimientos de amor, la niña se desenmascaró como una persona obsesionada con la perfección y la educación y, además, le ordenó que se deshiciera de su fiel Growlithe. El niño dejó de quererla en ese instante.
» Gracias a la compañía de su amigo Pokémon a quien jamás abandonó, el niño fue capaz de aguantar los abusos de los demás chicos, desde las golpizas, hasta los insultos, pero un día, llegó la gota que colmó el vaso.
»En una riña con sus padres, el ahora adolescente se encerró en su habitación por tres días y dos noches. Ya harto de todo, el adolescente salió por la madrugada, tomó tanto dinero como pudo y con mucha tristeza tuvo que despedirse de su Growlithe; fue en ese momento que los días más difíciles de su vida llegaron.
»Al poco tiempo, la escasez de alimento y agua se hizo más notoria, lo cual obligó al adolescente a unirse a una banda de motociclistas que se disolvió poco después, haciendo que tuviera que mendigar por el mundo, en busca de un alma amable que se apiadara de su condición y que, con algo de suerte… lo acogiera… Tonto de m… Tonto de él…
»Los meses pasaron y lo único que el adolescente conseguía eran unas cuantas propinas y muchas miradas de lastima, pero, un día, un glorioso día, un hombre le dio una luz de esperanza. Era un hombre de porte majestuoso, tenía un aspecto de líder natural; sin dudarlo, se acercó al adolescente y le dijo: "¿Quieres venir conmigo?". El chico no se había sentido tan feliz en su vida.
»El adole… Tsk… ¿qué más da?... Yo… comencé a admirar a ese hombre, al jefe del Team Rocket… Él lo tenía todo; dinero; poder y fieles seguidores que hacían lo que les decía sin rechistar; ese hombre era una farol de esperanza para ese chico tan inseguro que era antes… Es por él que yo soy lo que soy ahora; es por él que sigo haciendo mi trabajo…
otro suspiro salió de la boca del peliazul¿Contento, Sash?para cuando se dio cuenta, todos lo miraban con los ojos abiertos como platos¿Qué? ¿Tengo Aipoms en la cara?cuestionó, comenzando a toquetearse el rostro; para su sorpresa, estaba húmedo. Había comenzado a llorar sin darse cuenta¿Eh? ¿P-por qué…?

Un pequeño pañuelo azul fue extendido hacia él, confundido, el recluta Rocket dirigió la mirada hacia la persona que se lo estaba entregando, encontrándose con un sonriente azabacheMi nombre es Ash.

En ese momento, James volvió a ver una sonrisa como la que le brindaban sus abuelos; una sonrisa cargada de ternura; una sonrisa que no creyó volver a ver jamás.

Su cabeza se movió rápidamente y le quitó el pañuelo al chico para luego darle la espalda.

¡No me estoy abriendo a ti, mocoso! ¡Sólo me da rabia recordar estas cosas!— dijo James con un tono que lo demostraba.

Ketchum se puso los brazos detrás.

Llevamos mucho tiempo siendo enemigos, no espero que dejemos de serlo de un momento para otro— informó, recibiendo el pañuelo de vuelta por parte de James, quien se lo pasó con fuerza y rudeza.

Ash pensó que él tal vez sólo quería ser escuchado. Tal vez llevaba mucho tiempo queriendo sacarse eso del pecho al punto de abrirse con la primera persona que se lo pidiera.

Él y Pikachu voltearon a ver a Jessie y Meowth, quienes seguían sorprendidos por lo que había hecho James.

Siguen ustedes— dijo.

Esas palabras al parecer causaron una gran molestia en los otros dos, quienes se levantaron bruscamente.

¡Estás equivocado si crees que seguiremos tu juego!— le aseguró Meowth, dando media vuelta.

¡Tú y tus tonterías de los sentimientos pueden irse a un bosque y perderse!— tras decir eso, comenzó a retirarse.

¡O-Oigan, chicos! ¡Esperen!— James los siguió apresurado.

Ash también se levantó del suelo y volteó a ver a Pikachu.

¡No me moveré de aquí por un año o dos! ¡Aunque vengan a diario el resultado siempre será el mismo!— les gritó, logrando que voltearan a verlo de reojo y aumentaran la velocidad.

¡Pika pikaaaa!— el roedor también se los hizo saber, liberando chispas de sus mofletes.

Ahora conocían la historia de James del Team Rocket pero era algo muy diferente a que dejaran de ser enemigos.

Quedaba un largo camino que seguir para poder librarse del Team Rocket.


—¿Quieres?— ofreció James, tendiéndole una bolsa de frituras con forma de Electrode.

—Ah, por favor…— respondió el azabache, tomando una.

El peliazul volteó a ver a Pikachu y también le mostró el interior de la bolsa; aceptó gustoso el ofrecimiento.

—¡Dame también a mí, James!— se quejó Meowth.

—¿Ehh? ¡Tú tienes tus Magnemite's!— se defendió el adulto.

Lillie, Hapu, Rotom, Hau, (quien acababa de enterarse de quienes eran esos individuos) y Gladio veían con sospecha la interacción de Ash con el mafioso.

Ash, Pikachu y los Rocket estaban sentados en el suelo mientras que Hau estaba en la silla frente al escritorio y Hapu en el sofá. Lillie se encontraba sentada en la cama junto a su hermano.

—Escucharemos luego la historia de sus vidas, por ahora, nos centraremos e esto— Gladio tomó la iniciativa y apuntó al escritorio donde se encontraba Hau, en él se encontraban una laptop, una carpeta azul y otra más gruesa, dos cilindros metálicos y una rara Pokéball.

—Información sobre los Ultraentes, ¿verdad, hermano?— preguntó Lillie, fijando la vista en el mayor.

—En su gran mayoría— respondió el rubio, levantándose de la cama y avanzando en dirección a Hau.

Hapu, Ash, el propio Mahalo, Lillie y los Rocket vieron como Gladio de ponía en frente de todos.

Aether suspiró.

—No te soporto— señaló a Hapu.

—¡Que cosas dices, mozuelo!— rio ante la repentina declaración del Representante.

—A ti menos— fue turno de Hau.

—¡El carisma en persona!— Mahalo reaccionó igual que Honua.

—Quiero darte una paliza— ahora apuntó a Ash.

—¡Gracias!— exclamó, divertido.

—Eres la cosa más molesta del mundo— miró a la Pokédex.

—Bueno, tú no eres un santo precisamente-Roto.

—A ti te amo— le dijo a Lillie sin cambiar el semblante en lo más mínimo, logrando que la chica adquiriera una dulce sonrisa en el rostro.

—También te amo, hermano— respondió enternecida.

Ash, Hapu y Hau sintieron ganas de soltar un "Awww".

—Y a ustedes tengo ganas de matarlos— señaló por último a los mafiosos.

—¿¡Por qué?!/¿¡Wobbuuu?!— preguntaron alterados y con la piel de gallina.

Gladio volvió a suspirar.

—Pero de alguna u otra forma todos son necesarios aquí— reconoció, volviendo a señalar a Hapu—. Tú eres nuestro principal puente con los Kahunas y eres altamente influyente, además de ser fuerte.

Honua se cruzó de brazos y asintió complacida.

—Eres más de lo mismo y aunque me repatee admitirlo, creces a un ritmo alarmante, Mahalo— dijo, viendo fijamente al moreno, quien asintió con su usual sonrisa (aunque parecía lucir un poco satisfecho porque Gladio se tragara su orgullo y lo adulara)—. Y ni hablemos de ti, Ketchum. A pesar de que estás viajando a solas con mi hermana y eso me disgusta mucho por no decir que me asquea, respeto tu poder como entrenador.

Lillie bajó la mirada con un pronunciado sonrojo en la cara, a Hau se le borró la sonrisa y Hapu comenzó a reírse.

—Aprecio las palabras, Gladio— contestó Ash, sonriéndole.

—Tú, molesta Pokédex voladora, eres demasiado lista por lo cual definitivamente eres útil— Rotom no sintió ningún tipo de mérito por que le dijeran lo obvio.

—Lillie…— la rubia subió la mirada, estando aun levemente sonrojada— No me gusta que estés aquí, pero si esto es en pos de hacerte más fuerte e independiente, que así sea.

La Aether menor asintió.

—Pienso cumplir tus expectativas, hermano— aseguró. Shiron, quien se había mantenido callado todo el tiempo soltó un pequeño grito de batalla.

Gladio vio a la forma Alola. Había reparado en ella antes pero no le puso mucha atención. Se encorvó levemente y le acarició el flequillo para sorpresa de la tipo Hielo.

—Y ustedes…— vio a Jessie, James, Meowth y Wobbuffet— son los que hicieron esto posible, así que tienen mi agradecimiento por joder a ese bastardo de Faba.

Lillie sintió escalofríos al escuchar ese nombre. Ash se sintió algo molesto por algún motivo pero dejó de pensar en ello por un grito de Gladio.

—¡Así que todos escúchenme bien porque esto es algo que podremos enfrentar a futuro!— gritó, dándole un golpe al escritorio— Antes de que hablemos de nada más, debemos empezar con lo fundamental— enfocó su mirada en Hapu— ¿Sabes lo que son los Ultraentes, cierto?

La futura Kahuna asintió.

—Seres de otra dimensión muy malvados y fuertes con energía parecida a la de los Pokémon Dominantes— respondió.

Gladio le dio la razón y luego vio a los otros tres Representantes.

—¿Tienen algo que agregar?— preguntó, cruzándose de brazos.

—La capacidad natural que tienen para moverse entre las dimensiones— contestó Lillie.

—Sus auras aumentan sus estadísticas-Roto.

—Y según lo que descubrimos Rotom y yo, tienen tipos elementales como los Pokémon— esta vez fue Ash.

Hau se mantuvo en silencio.

EL Aether mayor dio una cabeceada.

—Lo que dijeron resume en rasgos generales a los Ultraentes, pero hay cosas que no saben de ellos por individual— aseguró, mostrándoles la laptop—. Les presento formalmente a Buzzwole.

Al ver al Ultraente en las fotos, Ash, Pikachu y Rotom reaccionaron, más no se movieron.


—Un tipo Bicho/Lucha, como dijo Rotom…— murmuró Ketchum tras terminar de escuchar aunque lo que más resonaba en su mente era el tema del aguijón.

—Podríamos decir que su poder de ataque se compara con el del grandulón— dijo Hapu, recordando la fuerza bruta que tenía Mudsdale cuando se enfadaba.

—Creo que Mudsdale podría quedarse corto— supuso la Pokédex—. La capacidad de absorber energía y con ella expandir su fuerza y defensa es algo de sumo cuidado-Roto.

Lillie tenía la mano en el mentón.

—Fue de él de quien Ash obtuvo la muestra de ADN…— masculló, llamando la atención de Gladio y los Rocket.

El rubio no dijo nada. Sería en su debido momento.

—Entonces, por su descripción podemos darnos cuenta de que es resistente pero lento, ¿no?— preguntó Hau, haciendo que todos voltearan a verlo— Quiero decir, si sus músculos son tan fuertes y resistentes, debe costarle un montón de trabajo moverse bien, ¿o cómo lo recuerdas tú, Ash?

Pikachu se puso a recordar y aunque era más rápido que Pokémon comunes, eso era principalmente por su alto nivel, aunque comparado a Pokémon como Sceptile o él mismo, no era nada del otro mundo.

Rotom dijo eso mismo.

—Sus piernas parecen ser su punto más débil, así que si algún día tenemos que atacarlo, mejor que sea ahí— dijo Gladio, cambiando de página en el archivo—. Ahora bien, cambiando de tema, quiero que vean a Xurkitree…


—Eso es insano…— masculló asombrado Rotom— Un ser con la capacidad de generar energía por sí mismo y además absorberla... No sabía que habíamos enfrentado semejante monstruo-Roto…

—Ya decía yo que su poder era demasiado para ser normal— recordó Lillie, repasando el como arrasaba árboles como si fueran nada.

—Era ágil, poderoso y muy escurridizo…— enlistó Ash, llevándose una de las papas de Jessie a la boca— Gracias.

—Da igual— respondió la adulta de forma bastante desinteresada.

Lillie, Hapu y Hau perdieron un poco la concentración por la interacción entre esos dos.

—De todas formas, es ganancia que sea del tipo Eléctrico, al menos el tipo Tierra tiene inmunidad a él— notó Mahalo.

—Aunque también está la desventaja de que sólo la tierra es efectiva contra él— Hapu vio el lado negativo de eso—. Aunque si se trata de tipos Tierra, yo soy la mejor.

Ash escuchó eso con interés. Hala del tipo Lucha, Olivia del tipo Roca y ¿Hapu del tipo Tierra?

—Parece destacar más que nada en poderío especial y no tiene mala velocidad, ¿no es así?— preguntó Gladio, cruzado de brazos.

Todos asintieron. A eso les sonaba la descripción además de lo que Lillie, Ash, Rotom y Pikachu recordaban.

—Bien… Con eso decidido, pasemos al siguiente antes de entrar a los dos más importantes que analizaremos— dijo Gladio—. Este de aquí es Kartana…

Ash sintió como su interior se revolvía al ver la imagen de Papel.

—Ey, ¿estás bien?— preguntó Meowth, viéndolo de reojo.

Todos lo voltearon a ver también (aunque parte de eso era que un Pokémon estaba hablando).

—Lo estoy, gracias— respondió, dándole una sonrisa ante lo cual el gato simplemente suspiró.

El rubio inició su explicación.


—… y entonces… simplemente… su cabeza dejó de estar ahí…— contó Ash con la mirada gacha luego de que Gladio hablara sobre el llamado Kartana.

Lillie puso sus manos sobre los hombros del chico, cosa que éste le agradeció con una sonrisa.

Hapu y el trío Rocket fueron los que escucharon por primera vez esa historia, sintiendo mucho asco ante ese Ultraente.

—Al parecer es el Ultraente más rápido y fuerte que ha descubierto la Fundación Aether, sin mencionar su tamaño— mencionó Gladio tras oír el combate de Ketchum por segunda vez.

—Y que tenga el filo suficiente como para cortar el acero en dos es…— masculló Hau.

—De muchísimo cuidado— terminó de decir Honua, reponiéndose del mal trago que le había supuesto el enterarse de la muerte de los Oricorio.

Lillie se planteó un escenario donde intentaran atacarlo pero éste esquivara sin más y… un simple tajo.

—Aunque tenemos dos ventajas sobre ellos— analizó Rotom, haciendo que todos dirigieran su mirada hacia él—. La primera es su naturaleza pacífica que claramente se torna un problema en compañía de otros Ultraentes aunque no sabemos si es sólo con los de otras especies o incluye también a los demás Kartana-Roto.

Lillie se adelantó con la segunda.

—La otra es su debilidad al fuego y la humedad— dijo de pronto—. Si nos basamos por los tipos que le dio la Fundación Aether podemos ver que el fuego es su principal debilidad haciendo un daño súper efectivo. Si lográramos atraparlo por ejemplo en el Giro fuego de Peke eso podría dejar su cuerpo lo suficientemente débil como para que su velocidad se viera muy reducida o podemos optar por el caso contrario. A pesar de ser tipo Planta, los ataques de agua nos ayudarían a aumentar el peso en su cuerpo gracias al tipo de material que está hecho lo que por ende, bajaría su velocidad de movimiento, haciéndolo menos peligroso. Tenemos la ventaja de que el Fuego y el Agua son dos tipos muy buenos en Ataques especiales por lo cual pueden atacar en zona por si nos encontramos con varios de ellos.

Gladio sonrió. Sabía que su hermana tenía capacidad de sobra para plantear soluciones, no por nada era la Aether más inteligente de toda la historia familiar.

—Eso fue increíble, Lillie— dijo Ash, siendo secundado por Hau.

La rubia lo vio con un ligero sonrojo en el rostro.

—I-Intento hacer lo que puedo…— masculló.

El trío Rocket vio con algo de sospecha esa interacción. Tal vez se estaban equivocando, pero parecía que…

Y la sonrisa de Gladio se fue.

¡Acepto!— escuchó decir en su cabeza y sintió muchas ganas de golpear algo.

El rubio agitó la cabeza para espabilar y luego volvió a hablar.

—Ahora bien, pasemos a otro Ultraente— avisó Aether, cambiando el archivo—. El UE-01 o como lo llamó esa tal Unidad Ultra, Nihilego, del tipo Veneno/Roca, un ser capaz de manipular a sus víctimas gracias a unas neurotóxinas que segrega naturalmente…

En la pantalla estaba él. El Ultraente que le había dado un enorme dolor de cabeza a Lillie en Kantai; el mismo que había aparecido en el Paraíso Aether.

—uno con el que Lillie y yo tenemos una particular historia…— terminó de decir.

Todos voltearon a verlo con rapidez, incluidos los Rocket. Eso sonaba muy interesante.

—¿D-De qué hablas, hermano?— preguntó la adolescente, visiblemente confundida.

Gladio suspiró.

—Siendo honestos, no esperaba que siquiera lo recordaras, no tras lo que el maldito hijo de puta de Faba te hizo— el brazo derecho del mayor comenzó a temblar y por instinto se lo llevó a la cara.

Todos ahí conocían a Faba.

Ash porque él lo había invitado al Paraíso Aether, Hau por esa razón y un encuentro que habían tenido hacía años. Los Rocket porque fue su jefe por unos días. Hapu porque había charlado con él una vez con anterioridad cuando visitó personalmente el establecimiento y por último, Lillie cuyo motivo era obvio.

—¿F-Faba?...— preguntó. No tenía recuerdos agradables con ese hombre (absolutamente ninguno), pero no recordaba que le hubiera hecho algo particularmente despreciable.

Gladio inhaló y exhaló para intentar calmarse, cosa que al final logró.

—Sabes… tú capacidad para razonar no tiene igual, además de que siempre eres lógica y objetiva con tus pensamientos— le dijo a su hermana menor para después ver a Ash—. Ey, Ketchum, ¿no has notado nada raro en la forma de entrenar de Lillie? ¿Tú o tus Pokémon?

El azabache fue tomado levemente por sorpresa pero luego se puso a reflexionarlo.

—Bueno… Ella tiene muchas dificultades para actuar de forma espontánea, suele sobre pensar las cosas pero realmente… ¡Es bastante buena combatiendo!— enlistó el chico, atrayendo la mirada de Lillie.

La chica definitivamente no sabía que estaba pasando (al igual que los Rocket, quienes eran los más perdidos de todos).

—Puedo jugarme un diente a ello, chico— secundó Hapu—. Podrá ser una novata, pero tiene la técnica y capacidad de alguien mucho más experimentado.

Hau asintió con fuerza.

Gladio hizo lo mismo que Mahalo, sólo que de forma más tranquila.

—Eso es porque Lillie es una entrenadora nata— informó, haciendo que todos pusieran una expresión de genuina sorpresa—. Así como Ketchum o Mahalo, incluido yo. Lillie tiene la extrema facilidad de entender a los Pokémon y de comandarlos, así como la capacidad de hacerlos crecer con rapidez.

La rubia negó con la cabeza.

—¡E-Espera, hermano! ¡Eso no tiene sentido!— exclamó, impactada— ¡Escuchaste a Ash, tengo muchas dificultades para seguir una batalla que no sale como lo espero, no es posible que yo sea así! ¡Además, tampoco puedo entender a los Pokémon como lo hacen ustedes!

Gladio la vio con seriedad.

—Yo tengo que ponerme del lado de Gladio, Lillie— anunció la Pokédex, viéndola fijamente—. En las dos semanas que estuviste alejada alcanzaste un nivel más que decente con Shiron, el mismo que obtuvo Ash con Peke en más o menos el mismo tiempo-Roto.

La tipo Hielo no podía creerlo. No había forma humanamente posible en la que ella siquiera pudiera compararse a Peke.

La rubia por otra parte, no podía procesar esa afirmación.

—No te das cuenta porque no lo recuerdas— dijo Gladio, viéndola fijamente—. Eso fue lo que te hizo Faba. Te hizo olvidar lo que despertó en ti el ansia por combatir.

Las palabras de su hermano dolieron, no por ser hirientes, sino porque la hicieron recordar. A su mente llegó un pequeño flash, la imagen de una criatura saltando sobre otra. Ella estaba ahí, su hermano estaba ahí.

Volvió al presente.

—U-Un momento, hermano…— pidió llevándose una mano a la cien— ¿Qué tiene que ver esto con Nihilego?

El rubio suspiró.

—Hubiera sido bueno que con eso pudieras recordarlo...— murmuró, sonando algo decepcionado— A decir verdad, yo sólo recuerdo una parte de la historia a diferencia de ti. Lo que en verdad pasó está ahí, dentro de tu cerebro pero oculto por culpa de Faba.

Lillie bajó la mirada, confundida. No entendía nada.

—Entonces por eso había síntomas de recuperación de memoria aquella vez en Kantai-Roto…— masculló, llamando la atención de los Representantes.

—¡Cuando vio la foto de Nihilego por primera vez!— exclamó Ash, recordando también ese hecho. Pikachu y Shiron también lo recordaron.

—¡Es cierto, ella reaccionó así!— secundó Hau. El azabache se ahorró el comentario que quería decir.

—¿Ves, Lillie? Sabía que podías recordar— aseguró, sonriendo levemente.

La rubia no pudo decir ni una palabra.

—No entiendo ni un Diglett— aseguró Hapu, cruzándose de brazos.

—Bienvenida al club…— murmuraron los Rocket.

—Wobbu…

Gladio vio cómo su hermana, a pesar de mantenerse seria, en realidad estaba esforzándose de forma sobrehumana para comprender lo que estaba pasando.

Se llevó una mano a la riñonera, en la cual estaba la clave que podría hacer a Lillie recordar, pero debía ser en el lugar y el momento adecuado.

—En fin… Pasemos al último Ultraente, al único que no se pudo categorizar en un tipo elemental y el único con el que no hemos tenido contacto que ha sido visto en acción por alguien ajeno a nosotros— anunció, pasando a mostrar en la laptop una imagen que todos reconocieron—. Guzzlord.

Ash, Rotom y Pikachu voltearon a ver a Hau.

Su ceño se había fruncido y la vena de su frente se había marcado.

—Te equivocas, Gladio— dijo, parándose de su asiento ante la mirada de todos (incluida Lillie)—. Alguien de nosotros sí ha tenido contacto con él.

—¿De qué estás habla…?

—Ahora sé su nombre…— murmuró Mahalo, viendo fijamente a la pantalla— Ahora sé el nombre del monstruo que mató a mi papá…

Todos reaccionaron de inmediato.

Hapu lo sabía. Sabía que Hal Mahalo, hijo de Hala y padre de Hau había desaparecido en circunstancias desconocidas hacía cinco años, siendo Hau el único testigo. No se esperaba que, al final, se tratara de la acción de esos nuevos seres que habían descubierto.

—¿H-Hau?...— llamó Lillie, aún sin lograr salir del impacto producido por todo lo que acababa de oír.

Ash se levantó del suelo y se acercó lentamente al moreno, quien se dio vuelta con brusquedad.

—Déjenme contarles una historia… La historia de por qué no inicié mi Recorrido Insular a los catorce años…


El día era animado y cálido, como cualquier otro en pueblo Iki, un lugar en el que todos se conocían mutuamente y en el que todos se apoyaban sin pedir nada a cambio. El alma de ese pequeño pueblo eran tres personas.

El Kahuna de Melemele, Hala Mahalo y el Rey más poderoso de toda Alola. Su presencia tranquilizaba a los grandes y hacía sentir protegidos a los pequeños, un líder nato con un carisma inigualable, alguien que no se molestaría por más bromas que le hicieras pero que, de meterte con su amada isla, lo pagarías muy caro.

El otro era el pequeño Hau Mahalo, siempre rebosante de energía y alegría. Los niños querían jugar con él todo el tiempo y los adultos lo adoraban. No causaba el más mínimo problema y ayudaba nada más ver a alguien en problemas. A pesar de tener once años era sumamente hábil con los Pokémon y había puesto a pueblo Iki en boca de todos más de una vez.

Por último, estaba Hal Mahalo, siguiente Kahuna de Melemele. Era un hombre alto (más que su padre), moreno y de largo pelo verde atado en una cola baja. Sus ojos grises los cuales había heredado a su hijo te decían que todo estaría bien, que te relajaras, tomaras una Malasada y disfrutaras de la vida. Todo el pueblo lo amaba y por ende, Alola entera también. La Región no temía a la ausencia de Hala ya que sabían que si su hijo Hal estaba ahí, todo iría bien.

¡Popplio, Pistola agua!— ordenó un niño moreno con largo pelo suelto, subido en una vieja plataforma de madera.

El pequeño tipo Agua obedeció y de inmediato arrojó un chorro que fue directo hacia un Raichu de Alola.

¡Rayo, Raichu!... ¡Pero uno pequeñito!— exclamó un adulto prácticamente idéntico al niño, sólo que con rasgos que denotaban la madurez y edad que poseía. Estaba vestido con ropa casi igual a la de Hala Mahalo, sólo que en lugar de una camiseta y sandalias azules, eran negras y sus pantalones eran naranjas. En el cabello llevaba unas pinzas amarillas que lo sujetaban.

La forma Alola obedeció y una leve descarga salió de su cuerpo, impactando directamente contra la Pistola agua del inicial y avanzando hasta golpearlo.

¡Popplio!— exclamó el pequeño, corriendo a socorrer a su Pokémon.

El adulto se llevó una mano a la cabeza.

¡Lo siento, Hau!— le dijo, acercándose junto a su compañero— Creo que aún es algo pronto para que pelees conmigo.

El pequeño heredero Mahalo subió la mirada con su debilitado Popplio en brazos.

Dio un suspiro y lo devolvió a su Pokéball.

No te preocupes, papá— dijo—. Sé que a Popplio y a mí nos falta mucho ¡Pero seguiremos esforzándonos!

El adulto sonrió ampliamente y puso a su hijo en sus hombros.

¡Así es como se habla, campeón!— exclamó, bastante feliz— ¡Eres todo un Mahalo!

Hau sonrió de forma nerviosa.

Ya estoy grande, papá— dijo entre risas.

¡Eso da igual! ¡Nunca tendrás la edad suficiente como para que yo deje de hacer este tipo de cosas!— aseguró, viendo hacia arriba— ¿Te parece si vamos por Malasadas?

La simple mención del dulce hizo brillar los ojos de Hau.

¡Vamos, vamos!— pidió con gran emoción, dando unos pequeños pataleos.

El padre de Hau rio ante la emoción de éste.

¡Tranquilo, que te caes!

Siguieron riendo por unos segundos hasta que fueron llamados.

Hal, Hau, quizá antes de querer ir por Malasadas quieran venir a comer— desde detrás de ellos apareció una mujer bajita (de tal vez un metro con cincuenta), de largo pelo azabache y hermosos ojos amielados. Su cuerpo estaba en buena forma, aunque no era nada fuera de lo común, sin embargo, se podían destacar sus caderas—. El abuelo lleva días queriéndote enseñar a cocinar mariscos, Hau.

Cierto…— recordó Hal, bajando a su hijo— Se lo prometiste al abuelo, ¿recuerdas?

El chico asintió.

Bueno, las Malasadas tendrán que esperar— dijo, apuntando su cuerpo hacia la mansión en la que vivía con sus padres y abuelo.

Gracias por recordarlo, Ace— dijo el futuro Kahuna, dándole un gentil beso a lo que todo apuntaba, era su esposa.

¿Para qué estoy si no? Ustedes dos siempre están en las nubes— dijo en un tono risueño, dándole un abrazo a su marido.

Ey, mamá— llamó Hau— ¿Por qué todos te dicen Ace? ¿No sería mejor que te llamaran por tu nombre real? ¡Me gusta cómo suena Ma…!

La adulta se llevó un dedo a los labios.

Le añade más misticismo a todo, ¿no?— dijo, volviendo a reír.

El pequeño Hau no lo entendía, pero asintió.

¡Eres rara, mamá!— dijo, divertido.

Ante la mirada de varios habitantes, la feliz familia entró a su hogar.


¿¡En serio?!— preguntó Hau, golpeando la mesa del comedor con sus manos y recibiendo, al mismo tiempo, una reprimenda de su madre con la mirada— E-Es decir… ¿En serio, papá?

Hal asintió mientras se comía un pedazo de pescado frito.

Yep. En una semana nos iremos a entrenar al Monte Hokulani, así que alista tus cosas y prepárate para viajar a Ula-Ula— anunció, tragando.

Es genial, ¿no, Hau?— preguntó su madre— Seguro que con tu padre podrás volverte cientos de veces más fuerte.

El pequeño asintió con energía.

¡Y podré ganarle al abuelo!— exclamó con entusiasmo, viendo al Kahuna, quien rio.

Para eso primero tienes que ganarle a tu padre— le dijo, viéndolo con una gran sonrisa. No era un error el decir que adoraba con locura a su nieto.

¡Es una promesa de Malasadas, ¿verdad, papá?!— preguntó, viéndolo fijamente y con seriedad.

El gesto del adulto se puso serio.

Es una promesa de Malasadas, hijo— respondió.

Silenciosamente, ambos habían hecho un juramento irrompible.

Todos en la mesa rieron, incluidos el Raichu, Popplio y Hariyama de los Mahalo. Sin saberlo, esa sería una de las últimas comidas que pasarían como familia.


Hau estaba maravillado. Habían pasado varios meses desde la última vez que había ido al Monte Hokulani y había ido más de una docena de veces en toda su vida pero esta era la primera que no subía a la cima a lomos del Slowbús (un autobús con temática de Slowpoke, el cual reemplazaba al Exeggutobús en los días de la niñez de Hau).

¡Se siente genial!— aseguró el niño, siendo respaldado por su Popplio.

¿Verdad?— Hal sonrió ante la expresión de su hijo— El exterior y los senderos de la naturaleza son increíbles, más cuando los recorres acompañado de buenos amigos y seres queridos.

El futuro Kahuna vio a sus espaldas, donde se encontraba un Espeon, siguiéndolos de cerca.

Ya quiero empezar mi Recorrido Insular…— murmuró Hau, con un gesto apacible.

Y lo harás tan pronto como termine este viaje— le aseguró—. Eres de los pocos niños que tienen permitido iniciar su Recorrido a los 11 años, así que… ¡Alégrate!

Hau hizo caso al igual que Popplio y ambos rieron.

¿Y bien, papá? ¿Qué haremos aquí?— preguntó, curioso.

Bueno… Quiero que aprendas a convivir con la naturaleza primero que nada— comenzó a responder—. También me gustaría que te pusieras más en forma. Eres rápido, pero sería genial si tuvieras más condición. Además, intentaremos refinar los movimientos de Popplio y enseñarle nuevas cosas como Voz cautivadora, por ejemplo.

Humano y Pokémon voltearon a verse con entusiasmo.

¿¡Oíste?! ¡Voz cautivadora! ¡Tu cuarto movimiento!— exclamó, feliz.

El pequeño león marino respondió inflando una pompa de jabón con su nariz.

Nos quedaremos una semana, así que será mejor que estés listo para todo lo que se presente— advirtió Hal, sin dejar de caminar.

¡A la orden, capitán!— Hau hizo un saludo militar.

Por cierto, ¿te parece si caminamos otra hora y luego nos comemos unas Malasadas?— preguntó, sonriéndole.

Que pregunta, papá— contestó el pequeño Mahalo entre risas.

Bajo esa promesa, siguieron caminando.


Habían pasado cuatro días y se encontraban en la zona más interna de la montaña, era de noche y se podía ver únicamente gracias a las estrellas y luna de Alola. No era un momento para nada pacífico.

La estadía había sido tranquila, con Hau combatiendo contra Pokémon salvajes y practicando sus movimientos contra los de su padre, logrando un buen progreso. Por el cansancio, el pequeño Mahalo se quedó dormido en una cueva en la que se estaba quedando con Hal, pero fue entonces que algo pasó.

Hau no recordaba bien. Tenía once años, estaba oscuro y fue despertado de golpe, pero jamás olvidaría las pisadas que lo despertaron, ni a ese gigantesco ser de color oscuro. Era sumamente inmenso, midiendo aproximadamente 6 metros y su cuerpo estaba rodeado de una aura rojiza y brillante.

El monstruo se encontraba arrancando pedazos del terreno y llevándoselos a la boca, para después arrancar más y seguir haciéndolo, hasta que reparó en la presencia de los humanos.

¡Quédate detrás de mí, Hau!— ordenó su padre con un gesto serio, encarando al monstruo, quien soltó un potente rugido.

Mahalo también recordaba ese sonido. Era tan… patético. A pesar de ser tan grande, tan poderoso y tan intimidante, su rugido era simplemente estúpido, más bien era como el grito de una señora obesa que había pisado mal un escalón.

Y por eso mismo, jamás se lo pudo sacar de la cabeza.

Los Pokémon de Hal ya estaban haciéndole frente.

Su Raichu de Alola, su Espeon, un Alakazam, un Slowbro, un Exeggutor de Kanto y un Oricorio Plácido. Todos Pokémon del tipo Psíquico.

¡Rayo! ¡Reflejo! ¡Doble equipo! ¡Danza pluma! ¡Pantalla de luz! ¡Maldición!— ordenó Hal con inmensa velocidad, al punto de no entendérsele mucho pero sus Pokémon lo hicieron sin ningún problema.

Raichu cargó electricidad con su cuerpo y la arrojó contra el enemigo, haciéndole un daño muy pobre llegando al punto de ser casi nulo, cosa que dejó impresionado al futuro Kahuna.

Por otra parte, Alakazam y Exeggutor crearon barreras frente a todo el equipo, indicando el uso de Reflejo y Pantalla de luz, respectivamente.

Por el campo, montones de copias de Espeon comenzar a surgir.

Oricorio comenzó a bailar y de su cuerpo salieron unas plumas que fueron a dar directo contra el oponente, quien simplemente abrió la boca y se las tragó.

Slowking se vio rodeado por una aura morada que bajó su velocidad pero subió su ataque y defensa.

El gigante no se quedaría de pie para siempre. Soltó un grito y atacó.

Con los dos grandes brazos que salían de su boca, golpeó fuertemente el suelo, levantando capas de polvo y rocas que no sólo destruyeron a varios de los Espeon, sino que también les quitó visibilidad.

¡Despéjalo con Vendaval!— ordenó Hal a su Oricorio, quien simplemente tuvo que batir las alas para lograr crear un fuerte remolino que se llevó todo el polvo creado.

Pero el propósito había sido cumplido.

El enemigo había saltado, con su cuerpo brillando en un tono metálico y dirigiéndose directamente hacia el tipo Volador.

¡Psíquico!

Los ojos de Raichu, Alakazam y Slowking brillaron en un tono azulado y cubrieron el cuerpo del oponente con un aura del mismo tono pero de inmediato, fue rota.

Hal abrió la boca por la sorpresa.

¡Es un tipo Siniestro!— gritó Hau, aterrado. La debilidad de su papá.

Quien en un futuro, Hau descubriría, se llamaba Guzzlord, aterrizó sobre Oricorio con fuerza, dejándolo bastante debilitado. Con uno de sus brazos, tomó el debilitado cuerpo del tipo Volador, quien intentó liberarse de su agarre.

Hal frunció el ceño.

¡Brillo mágico, Espeon!— ordenó al instante— ¡Apóyenla los demás!

E cuerpo de la tipo Psíquico brilló y de inmediato, liberó un cegador brillo que rápidamente se dirigió al tipo Siniestro.

Raichu lanzó otro Rayo, Alakazam una Bola sombra, Exeggutor una Bomba huevo y Slowking un Hidropulso.

Hal y Hau se dieron cuenta de que los movimientos Eléctricos, Planta y Agua no le hacían particularmente mucho daño.

¡AHHHHHHHHHH!— gritó Guzzlord, cubriendo su cuerpo de nuevo en ese tono metálico y golpeando repetidamente el suelo.

Logró lo suficiente como para lograr reducir el impacto de todos los ataques.

Se veía desconcentrado y Hau pensó que su padre, así como sus Pokémon eran geniales por estar plantándole cara a tan formidable enemigo.

Pero pasó algo que marcó el destino del combate. Sin meditarlo o siquiera dudarlo, Guzzlord lanzó a Oricorio al interior de su boca.

Hal soltó una expresión de terror al igual que sus Pokémon y Hau, quien se quedó en shock al ver semejante cosa.

¡ORICORIOOOO!— gritó el futuro Kahuna— ¡Ataquen!— ordenó, esperando que no hubiera pasado lo que todos temían que pasara— ¡ATAQUEN!

Y así lo hicieron pero esta vez, Guzzlord no se quedó quieto. Dio un salto y se vio rodeado por energía azul, la cual lo elevó al cielo, formando la silueta de un dragón. Se trataba de Carga dragón, la cual dirigió sin vacilar hacia Espeon, quien era la que más daño le había hecho.

La tipo Psíquico, al ver la futura colisión, abrió el hocico y disparó un poderoso Hiperrayo. Guzzlord, en medio de su caída, abrió la boca, obligando a la evolución de Eevee a detener su ataque.

Su amigo podría seguir ahí dentro.

Y ocurrió. El tipo Siniestro cayó con la boca abierta sobre Espeon, liberando una capa de polvo que fue dispersada por los ataques de Raichu, Exeggutor, Alakazam y Slowking.

Espeon ya no estaba.

Hal tenía los ojos abiertos como platos y Hau ya había caído de sentón al piso, aterrado.

Dos Pokémon del futuro Kahuna de Melemele, derrotados en un instante.

Hal tomó una decisión. Volteó a ver a su hijo, lo tomó del brazo y lo obligó a pararse de un estirón.

Vas a correr. Vas a correr hasta que tus piernas lloren por descanso y no vas a detenerte hasta llegar al Observatorio de Hokulani. Pide ayuda a Lario y que él se la pida a papá y a todos los Kahunas y capitanes posibles, ¿entendiste?— indicó, viéndolo con seriedad. El niño no entendía, no podía comprenderlo— ¡PREGUNTÉ QUE SI ENTENDISTE!

Hau espabiló al escuchar el grito de su padre, quien jamás le había levantado la voz.

¡P-Pero, papá!... ¡Puedo ayudar! ¡S-Si es un tipo Siniestro, Popplio puede ayudar con su Voz cautivadora!— aseguró, viendo a su padre con miedo. De fondo, la batalla continuaba.

Hal vio a su hijo con una seriedad que jamás había mostrado antes.

Hau tembló al punto de querer hacerse en los pantalones y dio media vuelta.

¡Vete de aquí, Hau!— escuchó decir— ¡Vete de aquí!

El pequeño peliverde volteó a ver hacia atrás mientras huía, viendo como su padre peleaba junto a sus Pokémon. Raichu parecía estar haciendo un poco de daño con su Ataque rápido, pero algo inesperado pasó.

El tipo Eléctrico de pronto cayó dormido, comenzando a caer lentamente.

Hau no pudo ver eso y se giró.

Lo último que escuchó de su padre fue el fuerte grito que propinó en nombre de su Pokémon y lo último que vio de él fue como un brillo resplandeciente salía de su Pulsera Z.


Hau corrió durante toda la noche hasta llegar al Observatorio de Hokulani, donde obligó a Popplio a romper las ventanas del lugar, haciendo salir a Lario quien para ese entonces, aún era un Capitán.

Entre llanto y sudor, el niño explicó lo sucedido y el rubio de inmediato contactó a sus compañeros.

El pequeño Mahalo se desplomó por el cansancio.


Recordaba que pensaba en tantas cosas, pero a la vez no pensaba en nada.

Sus ojos estaban abiertos y era incapaz de siquiera parpadear. Su cuerpo estaba rígido y no podía moverlo. Su Popplio intentaba en vano que reaccionara.

Los Capitanes estaban ahí. Wai Saltagua, Kal'au Umbría, Mina, Lario y otros dos hombres. El primero era un hombre adulto alto y negro, con una barba canosa al igual que su cabello, el cual tenía unos cuantos mechones rojos; se trataba del abuelo de Kiawe. Pyros Wela.

El otro, se veía bastante parecido a Liam. Era un hombre moreno, de estatura promedio y bastante atractivo. Su pelo era corto y rosado, además de ir vestido con un traje de negocios bastante inusual para las personas que compartían su cargo.

Los Kahuna también estaban.

Hala Mahalo, Olivia Konikoni, Nanu Malíe y Sofu'u Honua.

El campo de batalla en el que antaño Hal Mahalo había luchado, ahora estaba totalmente destruido. La cueva en la que solían dormir estaba colapsada y la entrada era tapada por grandes rocas. Por todo el lugar había inmensos cráteres causados por ataques de todo tipo, unos eran mucho más bruscos y tenían piedras a sus alrededores, mientras que otros eran mucho más limpios.

Se podían divisar unos cuantos rastros de quemaduras y por último, también se podían ver piezas faltantes de las gigantescas rocas que rodeaban el lugar.

Pero no había ni rastro de Hal a excepción de dos cosas.

Sus pinzas para el pelo, cada una alejada a más de veinte metros de la otra, sólo encontradas gracias al Lycanroc de Olivia.

Hala se acercó lentamente a su nieto.

Hau, necesito que me escuches, hijo— pidió, tomándolo de los hombros—. Quiero que me digas todo lo que viviste aquí y necesito que seas claro. El tiempo es crucial para encontrar a tu padre.

El niño no apartó la mirada de las pinzas, las cuales tenía en sus manos.

Era enorme… Negro y gritón…— masculló, atrayendo todas las miradas, excepto una— Comía rocas como si nada, haciéndolas desaparecer… Era inmune a los ataques de papá y él…— el cuero del pequeño empezó a temblar y lágrimas cayeron sobre los accesorios— Se comió a Oricorio, Espeon y Raichu…

Al escuchar eso, todos sintieron un intenso escalofrío. Sabían de la fuerza que poseía Hal Mahalo, por lo que el saber que había un Pokémon salvaje que podía llegar a hacer eso, era aterrador y desgarrador a partes iguales.

Pero Hau no pensaba eso. Él recordaba los increíbles momentos que había pasado con los Pokémon de su padre. El cómo Raichu le había enseñado a mantener el equilibrio sobre una tabla de surf. A Oricorio enseñándole a hacer la danza hula y a Espeon jugando con él cuando se sentía triste.

Y estoy seguro…— levantó la mirada, mostrando la tristeza y el miedo que sentía— de que también se comió a mi papá…— cayó de rodillas al no poder mantenerse de pie y rompió en llanto.

Hala se quedó en blanco y entonces alguien se movió.

Nanu había tomado al Mahalo mayor por la camisa amarilla que llevaba encima.

Te lo juro, Hala…— dijo, con una vena marcada en la frente— Si algo le pasó a Hal, voy a...

Los demás Capitanes y Kahunas tuvieron que interferir.

Hala siguió sin reaccionar.

Fue entonces, que unos pasos llamaron la atención de todos.

Disculpen nuestra falta de respeto, pero escuchamos lo dicho por el joven Hau— dijo una voz desde detrás de ellos—. Tenemos entendido que el señor Hal ha desparecido y nosotros, la Fundación Aether, queremos brindar todo nuestro apoyo.

Todos voltearon a ver a la persona que había llegado.

Se trataba de Faba.

Ocho meses después, Hal Mahalo sería oficialmente declarado como muerto.


Ash tenía la mirada perdida en la nada, al igual que Pikachu.

Lillie tenía una mano en la boca y sollozaba levemente. No sabía que el reporte del niño que había dicho confrontarlo hace cinco años en la investigación de Burnet, se trataría en realidad de Hau. Shiron no sabía cómo reaccionar.

Hapu veía con melancolía el suelo, recordando a Hal Mahalo.

Gladio estaba con los ojos cerrados y al igual que Rotom se mantenía serio, por otro lado, los Rocket no conocían de nada a ese chico, pero asimilaban con tristeza el destino que había sufrido aquel hombre.

—Eso es todo…— masculló Hau, con una mirada rencorosa y triste a la vez— Es un fuerte atacante físico del tipo Siniestro… Tal vez del tipo Dragón también…

El lugar entero se quedó en silencio.

—Fue Faba— dijo de pronto Gladio, volteando a ver al chico y llamando la atención de todos—. En su reporte sobre Guzzlord menciona que vio pelear a uno en primera fila y dices que el Raichu de tu papá se quedó dormido. Faba es un especialista del tipo Psíquico y su movimiento favorito siempre ha sido Hipnosis. Estoy seguro que fue por su culpa que el Raichu de tu padre murió y por ende, él también. No es coincidencia que llegara justo cuando empezaron a buscarlo, en el lugar indicado.

La boca de todos se abrió con sorpresa, con excepción de la de Hau, quien simplemente abrió un poco más los ojos.

—¿Estás… seguro de lo que dices, Gladio?— preguntó, anonadado.

—Al 1000 por ciento. Es el tipo de cosas que haría Faba simplemente para complementar datos de su investigación. Es un asqueroso rastrero— contestó.

Hau bajó la mirada para preocupación de todos, acto seguido la subió mientras comenzaba a reír, dejando confundidos a los presentes (incluso al mismo Gladio).

Tras varios segundos de risas, la sonrisa en la cara de Hau se borró de forma brusca y en su lugar, las venas de su cuello, frente y manos se marcaron. Su ceño se frunció tanto como fue posible y le propinó un puñetazo a la pared. Sin dudarlo, corrió hacia la puerta, abriéndola de una patada y rompiendo así las bisagras de ésta.

—¡Hau!— exclamó Ash, corriendo hacia la entrada al ver como Tauros salía de su Pokéball y el moreno montaba en él.

—¡Quédate aquí, Ash!— ordenó Hapu, adelantándose— ¡Ustedes necesitan escuchar esto, yo me encargaré de que no cometa ninguna locura!

Y antes de que nadie se diese cuenta, Honua ya estaba persiguiendo a Hau a lomos de su Mudsdale.

Ash vio su mano, la cual aún estaba extendida hacia la salida y simplemente la cerró con impotencia. Mientras él se divertía por Johto, Hau estaba afrontando la muerte de su padre.

Bajó la mirada.

—¡Hermano, eso fue… muy insensible!— dijo Lillie, viendo al rubio con enfado al tiempo que se secaba las lágrimas que seguían cayendo.

Gladio vio hacia la salida. Su mirada mostraba genuina lástima.

—Él necesitaba saberlo— respondió—. Y mientras esté en mis manos el ayudar a resolver una desaparición, lo haré.

Lillie se calló. Sabía que Gladio había sido el más afectado por la muerte de su padre al que ahora recordaba, se llamaba Mohn Aether (gracias a los archivos de los Ultraentes).

En la mente de todos, se repetía la historia de Hal Mahalo.

Pero debían enfocarse y Gladio lo sabía.

—Lo siguiente de lo que quiero hablarles es sobre algo fundamental para los Ultraentes— mencionó, haciendo que de poco en poco, todos volvieran su atención a él—. Los Ultraumbrales.

La noche aún es joven.


Ey, chicos. Terminé.

Buff… Ha pasado poco desde la última vez que actualicé, así que siento que todo va bien.

¡Muchísimas gracias por los 200 favoritos y seguidores, por cierto! Me alegra mucho saber que ya son dos centenas de personas las que siguen públicamente esta historia (aunque sé que hay muchos que no la tienen marcada en favoritos pero sí que la leen, cosa totalmente comprensible):

En fin… Estoy ansioso por la batalla entre Kukui y Ash en el anime y por cierto, ¿ya vieron su equipo? Se ve bastante matón la verdad.

Hablando de otras cosa que posiblemente ya vieron… El "diseño" de Ash en la nueva temporada del anime que ha estado rondando por ahí me resulta muy interesante. También quiero mencionar a su acompañante, que por primera vez, será sólo uno. Honestamente… Pienso que es una tomboy XD

Quiero decir, miren sus cejas y pestañas, así como el estilo de sus ojos. Son muchos elementos utilizados específicamente en personajes mujeres del anime, así que si resulta ser un hombre (cosa rara), pues a ver qué pasará.

Actualmente no tengo mucho que decir.

¿Qué les pareció en general el capítulo?

Por fin se respondió la pregunta que llevaba arrastrándose durante varios capítulos (unos 17) y es sobre el paradero del padre de Hau. No es lo último que veremos de Hal Mahalo, no en vida, pero si a través de futuros flashbacks.

Sé que muchos de ustedes querían ver la historia sobre Ash y el Team Rocket, pero tranquilos, se irá revelando a través de los capítulos. Es para darle más sabor al asunto.

Bueno… Creo que me iré despidiendo por el momento.

¡Nos vemos en la próxima ocasión, chicos!

Por cierto, los timé. El capítulo no se llamó como dije que lo haría XD