¡Hola a todos! Lamento mucho la tardanza. Al final de todo, explicaré brevemente la insignificante y trivial razón por la que me demoré tanto actualizando XD

¡Reviews de anónimos!

JeGaOr: ¡Hola, yo también regresé! XD
No te culpo, el pequeño Tristán tampoco es demasiado memorable después de todo, pero ¡Ey! ¡Fue quien hizo que Ash iniciara su Recorrido Insular y eso ya es algo!... Creo…
Creo que una parte de tu review se cortó, pero creo que entendí lo que quisiste decir. ¡Necrozma es fuerte, realmente!
¡Feliz año nuevo y navidad atrasada!

Shinydreamer: Okey… Esto será largo ¡y es genial!
Soy consciente de lo larga que es esta historia y es un honor que la hayas leído completa, en serio. Gracias por darte el tiempo para hacerlo y dejar pedazo de review.
Sun and Moon también fue la saga con la que recuperé mi cariño por el anime, por lo cual sentí que mi primera obra larga debía ser esta. Desde un inicio partí con la determinación de no abandonar el proyecto y sigo manteniendo mi palabra. Gracias a ti, de nuevo, por leer mi historia.
La pareja en un inicio fue planeada para ser lenta y créeme que yo soy el que más desesperado estaba por poder ver a la pareja establecerse y llegar a ser lo que es hoy día, pero, por el bien de mi historia y de lo que quería contar, lo dejé en ese ritmo. Eso de dejar pequeñas cosas que luego serán importantes es algo que me gusta mucho de autores como Eiichiro Oda ya que sentí que hacían sentir al mundo más vivo y que permitía que cada detalle contara. Algunos de ustedes incluso ha hecho teorías, lo cual me hace saber que mi trama no es del todo "predecible" (aunque puede que lo sea en ocasiones, no lo sé del todo XD).
Una vez alguien me comentó que, sin los Pokémon, esta no era una historia de Pokémon y en eso le doy toda la razón. Para mí, esos pequeños chicos son también personajes importantes a los cuales desarrollar ya que al verlos caer y levantarse, sentimos más satisfacción luego, al verlos triunfar (como la racha de derrotas que tuvo Rockruff en su momento), además de que nos da otro punto de vista distinto al humano. Ellos son seres pensantes con sus propios problemas, preocupaciones y metas… Admito que hay veces que no sé cómo describir una escena en combate ya que en mi mente la imagen está clara (incluso con movimiento y todo) pero a la hora de plasmarlo en letra, no encuentro las palabras para describir ciertas acciones pero me alegra que te hayan gustado.
Lo de la sexualidad de Ash es un tema muy interesante y del que, curiosamente, se habla en este capítulo. En mi cabeza siempre tengo planteado que, Ash es un chico sumamente decidido, lo cual lo hace alejarse de cualquier cosa que no sea su meta (como no llamar a sus amigos en ningún momento aunque estuvo en un lugar fijo durante todo un año), mejorándose constantemente y siendo muy maduro en algunos ámbitos como la amistad, el compañerismo y la solidaridad, pero muy ingenuo en otros como el amor, la sexualidad y esas cosas ya que al final de cuentas, dejó de estudiar a los 10 años para convertirse en entrenador con apenas descansos como para que siquiera hubiera tiempo de enseñarle sobre eso. Claro que la excitación es algo natural, pero te doy la razón cuando dices que él descarga todo su posible deseo sexual con otras actividades que a él lo complacen como el entrenamiento.
¡La teoría es más que permitida pero no daré respuesta oficial! NO a los spoilers. A Ash le agradaba la Lillie "reservada", se llevaban muy bien y la consideraba una gran amiga, pero se sentía más que su amigo, su hermano mayor. Esto es algo que siempre tuve pensado, pero que jamás plasmé y es que a Ash le agradaban más otras personas para pasar el rato, como Mallow o Kiawe ya que éstos si podían decir lo que quisieran, ser como realmente eran y siendo honestos, no eran tan "sumisos". Los amigos de Ash siempre han sido apasionados, dedicados y bastante determinados con lo que querían. A Ketchum no le molestaba para nada la forma de ser de Lillie, pero también extrañaba de vez en cuando hablar sobre ambiciones y metas. Él siente que esta Lillie realmente puede dar todo de sí para lograr lo que quiere, por lo que sí, le gusta muchísimas veces más la Lillie que comienza a romper las cadenas impuestas por su madre que la que se quedó callada y sumisa ante las mismas durante años.
Lillie… Me agrada la Lillie que he creado. Como tú dices, al inicio si era bastante débil y sumisa, principalmente por todo lo que tuvo que vivir (lo cual aún no me doy el tiempo de explicar pero que será pronto). Sentí que esa debía ser su personalidad para que, luego, cuando entrara en su modo "empoderada" (que al parecer, a todos les gustó llamarla así XD) pudiera verse el contraste entre la Lillie del inicio y la actual. Me siento contento con la evolución de su personaje y soy el primero en decir que ella al inicio sólo servía para curar a Ash, hacer la comida y dar información importante (aunque Rotom también le quitaba muchas veces su utilidad en ese último punto)… Vaya, realmente está empoderada ahora que lo pienso XD
Creo que Lillie, como tal (y digo "creo" ya que me gusta pensar que mis personajes son personas reales y tienen sus propios pensamientos), se enamoró de Ash desde que éste afrontó la prueba de Olivia y poco a poco se fue dando cuenta hasta llegar a su secuestro, donde supo que lo que más quería ver en ese momento, además de a su hermano, era a Ash.
Lo de su cambio de ropa es algo que tampoco he explicado de forma profunda (aunque luego espero poder hacerlo), pero, en resumidas cuentas, ella se sintió motivada por el propio Ketchum. Toda su vida, su madre había escogido su ropa por ella por lo que nunca fue capaz de siquiera hacer lo más básico como era arreglarse ella misma. Para Lillie, escoger sus propias prendas de vestir fue algo que realmente tuvo significado al ser capaz de dar su primer paso en contra de la influencia de su madre. Las variadas ocasiones en las que Ash apoyó a Lillie en su gusto por las boutiques fueron las que hicieron que ella por fin se animara a comprar algo por sí misma.
1-La predicción: Si, realmente puede que la haya pasado rápido y lamento si no tuvo la carga emocional que debió tener un momento tan importante. Para ti fue un "meh" pero para Ash, en su momento y personaje, fue algo realmente difícil de digerir al ver él con sus propios ojos que era lo que sucedía mientras que los lectores simplemente podían leer mis descripciones (claro que es culpa mía por no saber plasmar todas esas emociones en mis palabras), también, puede que yo lo haya pasado rápido pero como tal, Ketchum se lo contó todo a Aether tal y como él lo vivió por lo que Lillie pudo imaginárselo completamente gracias a la voz de Ash y sus expresiones. Por ello sintió tanto miedo. De nuevo, una disculpa por no haber hecho del todo bien ese momento.
2-La destrucción a la que se refiere Gladio y todo el mundo, no es un CATACLISMO MUNDIAL, TERREMOTOS Y TSUNAMIS POR TODAS PARTES, CORRAN Y SALVESE QUIEN PUEDA, no. Es más que nada, la destrucción de toda forma de vida. Una destrucción silenciosa e inexplicable que acabará con toda la vida del mundo Pokémon. Si bien es cierto que Guzma y Lusamine son peligrosos al intentar abrir los Ultraumbrales, ese peligro podría cobrarse miles de vidas, es cierto, pero Necrozma es uno que se cobrará TODA la vida del planeta. Nada quedará vivo tras su llegada, ni siquiera árboles o planta, ni la más mínima bacteria o parásito, desde Ash hasta el mismo Pokérus. Espero haberme explicado mejor, el haber tenido que hacerlo demuestra que no lo expliqué bien en la historia por lo cual, nuevamente me disculpo.
Muchas gracias por unirte a este barco y acompañarme en este viaje. Espero que podamos ver el final de las aventuras de Ash y sus amigos, y esperemos que sea un final satisfactorio para ustedes como lectores y para mí como autor. También, gracias por siquiera darme una ligera comparación con obras como esas. Intento siempre hacer que mi historia sea más que sólo eso. Me alegra mucho el saber que alguien realmente disfruta de esto que tanto tiempo me toma escribir.
Feliz año nuevo y navidad atrasada.
Nos leemos.

¡Ahora sí, pasen a leer el capítulo!


—Ash Ketchum… Maldito…

Una pequeña mano sujetaba fuertemente el barandal de un barco viajero y en él, un niño se sentía molesto.

Su rival había tenido la osadía de adelantársele.

—Pero no me esperas, Ash Ketchum…— murmuró con molestia— Usaré eso como mi ventaja y te daré la mayor paliza de tu vi…

—¡Tristán, ven a comer! ¡Le quité la corteza a tu sándwich como te gusta!— gritó desde el otro lado del barco la madre del niño de Iki.

—¡Ahora no, mamá!— le gritó, molesto— ¡Estoy planeando mi estrategia para enfrentarme a Ash Ketchum!

—¡Si no vienes, le diré a Lillie que eres un niño mal educado! ¿¡Quieres eso?!— gritó su progenitora.

Los colores se subieron de inmediato al rostro del niño al ver como otros pasajeros se comenzaban a reír de la situación.

—¡S-SÓLO GUARDA SILENCIO, MAMÁ, POR FAVOR!


—Gladio es… ¿mi hermana?... Ash es… ¿mi cu-cuñado?...

La noche ha caído en la Isla Exeggutor y nuestros protagonistas se han reunido frente a la pequeña fogata de su campamento para recibir su merecido descanso tras los sucesos del día, sentados en pequeños troncos cercanos.

Bueno… "Descanso"…

—¡Te estoy diciendo que no! ¡E-Ese no era yo!— exclamó Ketchum desesperado, al ver el (aún más) pálido rostro de Lillie.

—Bueno… Sabemos que existe la vida después de la muerte, por lo que no es de extrañar que la reencarnación también sea un hecho-Roto— la Pokédex lucía pensativa.

—Pika pi— el roedor se subió al hombro de su entrenador y le dio unas palmadas de consuelo.

—Pero en serio, Ash, ¿cómo aguantaste estar casado con Gladio? Debió ser una pesadilla tener que soportarlo todos los días de tu vida-Roto— su expresión mostraba algo parecido a la admiración y a la confusión. Nadie podría someterse a semejante tortura por sí mismo.

Acepto…

El recuerdo repentino de una hermosa joven, diciendo esas palabras mientras le dedicaba la más cálida de las sonrisas llegó a la mente de Ketchum. Había estado teniendo esos recuerdos desde que salieron de la cueva subterránea.

—Ash es mi… ¡Hiiii!— un repentino chillido interrumpió el hablar de Lillie. Su rostro estaba sumamente rojo y tenía los ojos cerrados.

—¿Y a ti que te picó?-Roto— interrogó.

—¡N-NADA! ¡NO FUE NADA!— gritó, agitando con fuerza los brazos.

Los Pokémon vieron el comportamiento de la chica algo extrañados.

A los de Ash, Pikachu les había contado lo vivido, pero no comprendían del todo bien, aunque si lo suficiente como para no tener un signo de interrogación gigante en la cabeza durante toda la conversación.

Los que sí lo tenían eran los Pokémon de Lillie, quienes ni siquiera sabían sobre el llamado Necrozma. Ellos no entendían ni lo más mínimo de la situación.

Ash, por su parte, siguió estudiando el comportamiento de su amiga.

—Ey, Lillie…— el llamado alteró a la rubia— ¿No será que también estás teniendo esos recuerdos?...

El rubor en el rostro de la chica incrementó para sorpresa de todos.

—P-Puede…— murmuró, apartando la mirada de Ketchum.

Rotom entonces comprendió.

—Parece que fue uno bastante intimo-Roto— dijo, llevándose una protuberancia a la pantalla, la cual mostraba una enorme sonrisa burlona.

Lillie se sobresaltó por eso y de inmediato contraatacó.

—¡N-No digas nada más!— ordenó, lanzándole una baya Atania, la cual le dio de lleno a Rotom.

—¡Esa cosa está catalogada como "Superdura", mujer! ¡Podrías dañar mi pantalla!-Roto— exclamó molesto tras recuperarse del impacto.

—¿E-Ehh?...— Lillie sonrió y se puso de pie, viendo la oportunidad de vengarse— No sabía que eras tan frágil… Vaya decepción se llevará el profesor Kukui…

Eso caló hondo en el orgullo de la máquina.

—¡Retráctate ahora mismo!— ordenó, molesto— ¡O si no…!

—¿¡Qué harás?! ¿¡Decirle a Ash que me gusta?!— la sonrisa de Lillie incrementó todavía más— ¡Ya no puedes vencerme, Pokédex!

La RotomDex retrocedió, habiéndose quedado sin amenazas.

Ash (un tanto sonrojado) y los Pokémon vieron en Lillie los inicios del siguiente Rey demonio.

—¿A-Ah sí?... ¿¡Dime que se siente que tu hermano haya estado casado con tu primer amor?!-Roto— interrogó, sobreponiéndose a la ligera intimidación que había sufrido antes.

Esa pregunta bastó para hacer que la sonrisa triunfante de Aether desapareciera, así como sus ánimos. Volteó la mirada hacia la fogata una vez más y tomó asiento.

—Ash es mi cuñado…— volvió a murmurar.

La Pokédex, habiéndose coronado como el ganador.

Ketchum por su parte, se rascó la mejilla un tanto avergonzado y apartó la mirada. El sonrojo ahora cubría extensas partes de su cara.

Creo que este tipo de cosas será frecuente de ahora en adelante…— pensó, algo divertido.

Los Pokémon vieron a ambos humanos. Lo habían oído de Pikachu y Shiron.

Lillie, en un arrebato de determinación, le confesó a Ash que estaba enamorada de él.

Ribombee, quien siempre lo supo, no cabía en sí de la felicidad al ver como su amada entrenadora por fin daba un paso adelante en su viaje al hermoso sentimiento llamado "amor".

En términos más generales, los Pokémon veían eso como una unión.

Si había sentimientos de por medio, eso significaba que Ash y Lillie eran algo así como "pareja" por lo que iban a vivir juntos y cosas así.

En otras palabras, estaban preparados para verse mutuamente por el resto de sus días.

Lo que ellos no sabían, era que todavía faltaba el "Sí" del entrenador.


Ciudad Malíe. Ula-Ula. 10:30 p.m.

—Vamos, bastardo. No dormirás hasta que me digas lo que quiero oír.

En una zona bastante apartada de la tradicional Ciudad Malíe, se encuentra la Prisión de Malíe, un lugar donde los criminales son puestos en custodia por diversos delitos.

El criminal en cuestión, era Faba. El anterior Director de sucursal de la Fundación Aether se encontraba en una sala de interrogatorio. Sentado frente a él, se encontraba el Jefe de policía, Nanu Malíe y en una esquina de la habitación, el hijo de un hombre afectado por sus crímenes, Hau Mahalo.

El joven heredero veía con seriedad como el adulto era zarandeado con fuerza por Nanu.

—N-No… es justo…— murmuró Faba (o hacía el intento). Señaló a Hau con una mirada furiosa— ¡E-Ese mocoso casi me ma… mata!...

Mahalo le mantuvo la mirada, sin sentir remordimientos al ver su rostro, el cual estaba morado por casi todas partes.

—Durante la misión, Gladio mostró el permiso que nos dio el Kahuna Malíe— se defendió el chico—. Decía que la violencia estaba permitida en caso de ser necesaria y la usé para sacar de combate a un agresor y cómplice del secuestro de una víctima inocente.

—¡C-Casi me matas!...— insistió.

—No lo hice— Hau se mantuvo firme.

Nanu sonrió levemente al ver la fuerza de Hau. El viejo Hala lo había criado bien.

—Ahora bien, escoria— Malíe volvió a reafirmar su agarre sobre Faba—. Vas a contarme absolutamente TODO lo que has hecho.

El rubio vio intimidado el semblante del Kahuna, cuando de pronto, un Videomisor comenzó a sonar. Ambos adultos voltearon a ver al adolescente.

—Disculpe, tío Nanu— dijo, subiendo la palma de su mano derecha y caminando hacia la salida.

—¿Vas a regresar?— preguntó el oficial— Me gustaría que estuvieras aquí cuando este infeliz sea condenado.

El moreno giró la mirada y asintió.

—Eso es seguro.

Y dicho eso, salió.

Contestó la llamada y al instante, pudo ver la cara de sus amigos.

—¡Alola, Hau!— saludaron Ash y Lillie desde el otro lado de la línea.

—¡Pikachu!/Kou.

—¡Alola, chicos!— dijo, con una gran sonrisa en el rostro— ¿¡Qué tal va su misión?!

Rubia y azabache voltearon a verse y luego, sacaron unos objetos de detrás de sus cuerpos. La Flauta Solar y la Lunar. Una expresión de asombro se formó en el rostro del chico de Iki.

—¡Eso fue rápido!— gritó el muchacho.

—Bueno, la Unidad Ultra y Hapu nos fueron de mucha ayuda, ¿sabes?— dijo Lillie, sonriendo.

—Tenemos buenos aliados— aseguró Hau, con la misma expresión.

Solamente Pikachu notó el gesto afligido que tuvo Ketchum por algunos segundos.

—¡En fin!— interrumpió el azabache— Te llamábamos para decirte de un descubrimiento increíble que hicimos aquí en la Isla Exeggutor.

Hau ladeó la cabeza, algo confundido.

—¿Aparte de la Flauta Solar?

—¡Aparte de la Flauta Solar!— respondió Ash.

—¡Pika pikachu!

—¡Deberías venir a verlo, Hau!— sugirió Lillie— ¡Es un lugar con mucho significado para nosotros los Representantes!

—¿¡Eh?! ¡Al fin algo de protagonismo como Representante!— exclamó Mahalo al oír eso— ¡Últimamente ya ni recordaba que era uno!... ¿Y bien? ¿De qué se trata?

Aether le guiñó un ojo y se llevó un dedo índice al frente de los labios.

—Es un secreto— dijo, en un tono risueño—. Lo verás cuando vengas aquí.

Hau al ver eso, tragó saliva.

Era una vista fascinante.

—I-Iré en unos días…— dijo, tratando de espabilar— En cuanto termine lo que estamos haciendo el tío Nanu y yo, les juro que iré a revisar.

Ash y Lillie se pusieron un poco más serios.

—¿Es sobre Faba?— preguntó Aether.

Mahalo asintió.

—Desde ayer, los cargos a su nombre están acumulándose. Si esto sigue así, pasará hasta el último de sus días en prisión— respondió.

—Hizo tanto daño a tantas personas… Es lo mínimo que podía pasarle— murmuró Ketchum.

Lillie y Hau estaban de acuerdo.

De pronto, el moreno sonrió.

—¡De todas formas! ¡No hablemos de temas así, chicos!— les dijo, haciéndolos cambiar de semblante— Los llamaré en cuanto vea lo que me quieren mostrar… Por cierto, ¿cómo luce?

Ketchum y Aether rieron.

—Lo reconocerás en cuanto lo veas— contestó la rubia.

El futuro Kahuna no trató de llevarle la contraria.

—Deberías venir con Gladio— sugirió Ash—. No le hemos dicho todavía, pero seguro que vendrá a ver esto si Lillie se lo pide. Podrían ponerse de acuerdo.

—¿Ehhh?...— en el rostro de Hau se formó una sonrisa nerviosa— S-Será genial pasar el rato a solas con Gladio…

Lillie rio al oír eso.

—Sé que tú y mi hermano no se llevan del todo bien, Hau, pero agradezco mucho que lo toleres tanto como lo haces— dijo la rubia.

—Bueno, supongo que oírte decir eso ya hace que valga el esfuerzo— Hau también rio.

Ash vio eso y solamente pensó en lo mucho que le habría gustado decir "¡Hacen buena pareja, chicos!" para luego reírse a carcajadas.

Si Lillie no le hubiera confesado sus sentimientos, lo hubiera hecho sin dudarlo como forma de apoyar a su amigo, pero ahora que la rubia se había declarado, no podía.

Colgarían la llamada, Aether lo miraría con tristeza y seguramente lo interpretaría como una señal de completo desinterés por su parte y no era así.

Ketchum quería apoyar a su amigo en su intento de conquista.

Pero también quería que Lillie tuviera éxito en la suya… por mucho que él fuera el objetivo, la felicidad de sus seres queridos era la de él.

Así que en su lugar sólo dijo:

—¡Asegúrate de traer una cuerda cuando vengas!— y luego, se carcajeó.


—¡Muevan eso hacia la Reserva! ¡No descuiden a los Pokémon!

En mitad del embarcadero, Gladio comandaba a una parte de los reclutas mientras que Wicke al resto. El Team Rocket se encontraba prestando ayuda física.

Desde el día anterior, cuando comenzó a movilizarse, el joven Aether había estado desbordado de trabajo. Mantenimiento del lugar (que ellos dañaron), desecho de cosas inutilizables (por culpa de ellos), cuidado de los Pokémon (eso no le molestaba en lo más mínimo), gente que se había quedado sin supervisores, ascensos, etc.

De alguna u otra forma, Wicke se había convertido en la Presidenta de la Fundación Aether y él, en el Director de sucursal.

No le agradaba mucho la idea.

El rubio dio un ligero suspiro y luego, se propuso a ayudar en la movilización de un enorme contenedor reducido a simple chatarra aplastada.

—S-Señor Gladio…— lo llamó alguien por las espaldas antes de que pudiera ponerse en marcha.

Cuando el joven se giró, pudo ver al chico de pelo negro y ojos azules que él mismo había noqueado el día anterior. Tenía una compresa en la mejilla y parte de la mandíbula.

—¿D-Dónde debería dejar esto?...— preguntó, mostrando varios fragmentos de escudos rotos.

Gladio lo vio por unos instantes y luego, señaló una dirección.

—En los laboratorios. Seguro que esas piezas de tecnología servirán como refacciones para futuros proyectos. No podemos desperdiciarlos. Los que se vean inutilizables, fúndelos— indicó.

El recluta asintió de forma algo torpe.

—S-Si me disculpa…

Justo cuando el chico estaba por retirarse, fue interrumpido.

—¿Cuántos años tienes?— preguntó Aether con seriedad.

El pelinegro se volteó y se puso firme, aunque estaba algo sorprendido por lo repentino de la pregunta.

—Te-tengo 17, señor…

—¿A qué edad te uniste a la Fundación Aether?— interrogó de nuevo.

—Nada m-más cumplir los 14, señor…

—¿Por qué?

En eso, el gesto del recluta se puso un poco más serio.

—Amo a los Pokémon más que a nada, señor. Este parecía ser el lugar ideal para dedicarles mi vida…

Gladio lo vio fijamente.

¡No m-me obligues a p-p-pelear! ¡Una vez le saqué s-sangre de l-la nariz a u-un…! ¡UGH!

Su ceño se frunció.

—Aquella vez, hace tres años…— murmuró, haciendo que el recluta lo viera algo confundido— Realmente me dolió el nudillo al golpearte.

El chico rio de forma nerviosa ante dicha declaración.

—No sé qué pensar de eso, señor…— dijo.

—Nada. No debes pensar nada de ello— se le acercó y le tendió una mano—. Lamento mucho lo de ayer y lo de aquella vez. Ahora que somos aliados, jamás volverá a ocurrir.

El recluta vio la mano de su jefe y luego, sonrió. Aceptó el gesto.

—Me alegra mucho estar del bando de alguien tan fuerte como usted, señor— aseguró.

El rubio asintió. Luego de un rato, el apretón se deshizo.

—Tu nombre— pidió Gladio.

—Ah… Claro— una pequeña tarjeta de identificación le fue cedida—. Mi nombre es Mathew, señor.

Luego de que Aether leyera la tarjeta (que sólo corroboraba el nombre, proporcionaba una foto y un número de identificación), se la devolvió.

—Bien. A trabajar, Mathew.

El chico realizó un saludo militar.

—¡Sí, señor!

Y dicho eso, se fue corriendo.

Gladio se puso a reflexionar.

¿Era demasiado tarde para que Lillie se planteara enamorarse de otra persona?...

Suspiró.

Estaba seguro de que sí.

Te amo, Ash.

Escuchar esas palabras y recordar la escena, le provocó escalofríos y ciertas nauseas. Maldecía a Tapu Fini por mostrarle eso.

Y entonces, su Videomisor comenzó a vibrar.

Lo sacó de su riñonera y leyó el nombre.

Debía ser una broma…

—Habla Gladio— dijo, atendiendo la llamada.

—¡Alola!— exclamaron de forma animada dos personas al otro lado de la línea.

—¿Cómo va todo, hermano?— preguntó Lillie, sonriéndole ampliamente.

—Las cosas están algo ajetreadas por aquí. Trabajaremos por una hora más y luego terminaremos por hoy— respondió, mostrándoles el entorno.

—¡Dejamos hecho un desastre!— escuchó la risa de Ash.

—Son unos salvajes— bromeó la rubia.

Gladio sonrió al escuchar eso y volvió a apuntar la cámara hacia él.

Reparó un poco en el paisaje detrás de los adolescentes y pudo ver una cueva.

El recuerdo de su hermana encerrando contra la pared a Ketchum lo hizo poner una mueca que no pasó para nada desapercibida.

—¡Cambiando de tema!— dijo Lillie— ¡Mira lo que tenemos!

La mano del azabache entonces se elevó, revelando la Flauta Solar.

—Eso fue rápido— dijo, viendo fijamente el artefacto.

—¡Y eso no es todo!— aseguró Ash.

Le contaron de forma breve sobre el descubrimiento que habían hecho, lo cual dejó curioso al mayor de los Aether.

—El simple hecho de mencionar algo sobre los Representantes me da dolor de cabeza— dijo Gladio, llevándose una mano a la sien.

Ash, Lillie y Pikachu rieron por el gran contraste entre los tres Representantes más actuales y el más veterano.

—En fin… Iré a ver en cuanto pueda— dijo, viendo a los trabajadores—. Si es pronto, mejor. Podría usar este tiempo para entrenar…

—¡Por cierto, hermano! También se lo contamos a Hau. Sería bueno si vinieran juntos— dijo Lillie, sonriendo ampliamente.

Una de las cejas del rubio sufrió un pequeño tic.

—¿Por qué sería bueno?— preguntó.

—Son colegas Representantes, podrían aprender mucho estando aquí y ayudarse mutuamente— respondió, llevándose las manos a la cadera—¡Además, así podrías conseguir algunos amigos que no seamos Ash, yo o tus Pokémon!

Gladio suspiró y cerró los ojos.

—Ketchum no es mi amigo. Sólo lo tolero un poco— informó.

Un sonido de desilusión se escuchó.

—Tranquilo, Ash, seguro que algún día serán amigos— cuando el rubio abrió los ojos, pudo ver como Lillie le daba unas palmaditas al azabache, acompañadas de una cálida sonrisa.

—¡No te preocupes! Sé que Gladio no es una persona precisamente fácil.

Al ver esa interacción, el mayor se sintió algo irritado.

—No hay forma alguna de que él y yo seamos amigos. Ni en esta vida, ni en una pasada o futura— aseguró el Representante de Fini con seguridad.

Ash, Lillie y Pikachu abrieron los ojos como platos. Los adolescentes desviaron la mirada, mientras que el roedor rompió en carcajadas.

—-¿Qué pasa?— preguntó Gladio, confundido por la acción de los tres.

—N-No es nada…— murmuró Lillie, con un gesto sombrío.

—Ya lo verás…— Ash tenía el mismo semblante.

Gladio entonces volvió a suspirar.

—Tengo que irme— avisó, haciendo que los chicos volvieran a voltear a verlo—. Gracias por la información.

Ambos asintieron.

—¡Cuídate mucho, Gladio!— le deseó la rubia.

—Nos veremos en cuanto hayamos completado todo— dijo Ketchum.

Por su parte, el hermano mayor volteó a ver a su hermana.

—¿Aún recuerdas de lo que solíamos enseñarte Hobbes y yo cuando eras más pequeña?— preguntó, dejando algo confundida a la menor— Sobre la sexuali…

—¡AHHHHHHHHHHHHHHH! ¡NO TE ESCUCHO!— el fuerte grito de Lillie hizo que tanto Shiron como Pikachu y Ash debieran cubrirse los oídos. Incluso Gladio tuvo que hacerlo— ¡ADIÓS!

La llamada se colgó y Gladio simplemente pudo revisar si seguía escuchando bien. Luego de un rato, ese extraño pitido desapareció.

Nunca podría estar lo suficientemente seguro.

Todos los hombres que intentaran acercarse a su hermana sólo eran Mightyenas en pieles de Mareep.

Y él, era el cazador.


Ash tenía una ceja arqueada, viendo confuso el rojo rostro de su amiga.

—Vaya, ¿de qué podría estar hablando Gladio?-Roto…— la Pokédex tenía una gran sonrisa burlona.

Lillie, aún roja por la vergüenza, caminó hacia uno de los troncos seguida por Shiron y tomó asiento.

—Cuando era niña…— comenzó a decir.

¿¡Va a contarnos?!/-Roto— se preguntaron Ash y Rotom. Ella normalmente no hacía eso.

—… yo era sumamente ingenua. No podía comprender las intenciones ocultas y eso asustó bastante a mi hermano— hizo una leve pausa para ventilarse el rostro—. Por eso, se decidió a enseñarme todo sobre la s-s-sexualidad con ayuda de Hobbes… Gracias a ellos aprendí desde muy pequeña sobre ese tipo de cosas y las frases con doble sentido, para así poder cuidarme de hombres y mujeres que vieran en mí una presa fácil… ¡ARCEUS, QUE VERGÜENZA!

A la mente de Rotom, vinieron muchos momentos donde Lillie se sobresaltaba por comentarios como los del encargado del motel Slaking y Paku, cuando les decían que usaran Protección.

El mecanismo de la Pokédex comenzó a maquinar a toda velocidad y luego, lo comprendió.

—¡Ellos no hablaban del movimiento!-Roto— exclamó con fuerza, como si el más grande misterio le fuese revelado.

Lillie entendió de inmediato.

—¡Ni una palabra más!— advirtió, frunciendo el ceño y viendo a Ash de forma nerviosa.

El azabache caminó al tronco que estaba al lado de su amiga, haciéndola voltear exaltada. La mirada fija del chico la puso nerviosa.

—Lillie…— llamó.

—¿S-Sí?...— tragó saliva.

—¿Qué es la "sexualidad"?

Lillie y Rotom se quedaron de piedra al oír eso.

Un pequeño suspiro salió de la boca de la rubia y luego, con su mano, acarició la gorra del chico.

—Tu inocencia es una de las cosas que más me gusta de ti, Ash…— murmuró, con una amplia sonrisa de alivio.

—Ah… ¡Gracias, Lillie!— el entrenador sonrió, un tanto avergonzado.

—¡Eso no es inocencia! ¡Es ignorancia! ¡Pura y dañina, ignorancia! ¡Tiene 17 años, por Kukui!— exclamó enfadada la Pokédex— ¡Presta atención al siguiente material de referencia, Ash!-Roto— un vídeo comenzó a reproducirse en su pantalla ante la atenta mirada de Ketchum y nada más iniciar, se escuchó un fuerte gemido.

La velocidad con la que Lillie tapó las bocinas de Rotom fue impresionante.

—¿¡QUÉ ALMACENAS EN TU MEMORIA?!

Nadie lo notó, pero en ese momento, Ash sintió el cuerpo un poco caliente y los colores se le subieron a la cara. Un recuerdo que no era suyo también llegó a su cabeza, incrementando esa sensación de incomodidad y extrañez.

Eso se había sentido raro, pensó él.


El día llegó y lo primero que hicieron, antes que desayunar o pensar en ir al baño, fue alistar sus cosas. Debían apurarse y ponerse en marcha tan pronto como fuese posible.

Mientras los Exeggutors y Exeggcute estaban en lo suyo, nuestro grupo revisaba la seguridad de ambos objetos sagrados y de Nebulilla.

Una vez que todo estuvo seguro, Lillie usó el Buscamontura para llamar a Lapras. El tipo Agua se alegró de verlos y, tras una corta charla, subieron todo el equipaje en su caparazón, luego, subieron ellos.

—¿Todos van bien?— interrogó Ash, acomodándose.

—¡Atención, por favor!— exclamó Rotom— ¡Procederé a pasar lista!-Roto.

¡El segundo conteo oficial!— pensó Lillie, por algún motivo, emocionada. Era como si estuvieran en un autobús, previo a un viaje escolar.

—¡Ash!

—¡Aquí!

—¡Pikachu!

—¡Pika!

—¡Lillie!

—¡Presente!

—¡Shiron!

—¡Kou!

—¡Nebulilla!

Se escuchó una bolsa abriéndose y luego, la voz de Aether.

—¡Dormido… creo!

—Y por último, yo-Roto.

—¡Estamos todos, entonces!— dijo Ash, para luego, acariciar la cabeza de Lapras— ¡Vamos, amigo!

El tipo Hielo asintió y se puso en marcha.

No pasó mucho tiempo para que, lentamente, la isla fuera desapareciendo de sus vistas.

Lillie se le quedó viendo con una expresión alegre.

—Te ves feliz-Roto— notó la Pokédex.

La rubia asintió y luego, se estiró.

—Creo que recordaré este lugar toda mi vida— dijo, viendo hacia el cielo—. Mi primer viaje a lomos de un Lapras, mi primera vez en una Pokémontura, nuestra misión para despertar a Solgaleo, mi primera confesión… ¡Fue un lugar genial!

Todos sonrieron al oír eso.

—¿Fue un buen regalo de cumpleaños?— preguntó entonces Ash.

Aether se quedó algo confundida al escuchar eso.

—Quiero decir… Es tu primer cumpleaños con nosotros, Lillie— comenzó a decir el azabache—. Se supone que debe ser un día lleno de felicidad y alegría, donde convivas con tus amigos, pero en lugar de eso… bueno, ya sabes lo que pasó…

Ellos sabían lo que había pasado. En ese día tan especial, cuando la rubia y su hermano habían cumplido un año más de vida, se vieron involucrados en una pelea contra su propia madre.

—Pensé y pensé en un buen regalo o como hacerte una fiesta, pero bueno, sabes que pensar no es lo mío— se rio un poco—. Así que…

—Fue un cumpleaños espectacular— aseguró Lillie, viéndolo fijamente—. Es como si hubiese recibido un regalo cada día desde mi cumpleaños hasta hoy. El 18 me liberé de algunos de mis miedos, del hipnotismo al que Faba me sometió y liberamos al Paraíso Aether del yugo de mi madre. El 19, descubrí por primera vez lo bien que podía sentirse el amor y como ustedes me hacen más fuertes. Ayer, además de lo que ya mencioné antes, pude dar mi primer gran paso a una vida en la que podré ser de la manera en la que yo quiera ser. Por último, hoy, he recibido su amor y cariño desde el amanecer hasta ahora y eso me basta para que sea un gran día, así que… ¡Muchas gracias!

—Lillie…— murmuró Ash, conmovido.

—Las mujeres realmente son sentimentales, ¿eh?-Roto…

La rubia se rio.

—Yo creo que ustedes dos también son bastante sentimentales— aseguró, sonriéndole.

—Soy una máquina. Estoy hecho para no tener ese tipo de emociones-Roto.

Ash, Lillie, Pikachu y Shiron voltearon a verse.

—¿De qué hablas?— interrogó el azabache— Siempre has mostrado tener emociones.

—Como cuando te sentiste feliz por verme a salvo o preocupado cuando Ash hace de las suyas— añadió Lillie.

Pikachu puso de ejemplo las veces que se emocionaba al ver algo nuevo.

Shiron puso de ejemplo las peleas con su entrenadora.

—¿Estás tratando de parecer un chico rudo, Rotom?— preguntó Ketchum, con una sonrisa burlona.

—¡No digas eso, Ash! ¡Dañarás sus sentimientos!— lo "regañó" Lillie, mientras que su rostro tenía la misma expresión que el de su amigo.

Una cara de enfado se mostró en la pantalla de la Pokédex.

—¡No estoy intentando parecer nada! ¡Les demostraré ahora mismo que no me dejo llevar por cosas mundanas!-Roto— aseguró, viéndolos desafiante.

Pasaron unos segundos de silencio y Rotom no hizo nada.

—Bueno… Estamos esperando…— dijo Lillie.

—Esperando, esperando…— Ash trató de emular un eco.

Pikachu y Shiron comenzaron a reírse.

—¡Estoy pensando en una forma de demostrarlo!-Roto— informó, volviendo a mostrarse molesto.

Ash y Lillie también se unieron a las risas de sus Pokémon.

El grupo entero se reía ante la frustrada mirada de la Pokédex, quien simplemente trataba de buscar una forma para validar su postura.

Luego de un corto tiempo, las risas pararon.

—De todas formas, Rotom, ¿no eres también un Pokémon?— preguntó Lillie, pasándose un dedo por el ojo.

—¡Sí! Se supone que los Pokémon también pueden sentir, no veo que hay de malo en que tú también lo hagas aunque estés dentro de una máquina— el entrenador se recargó en la silla sobre la cual iba sentada Lillie. La expresión burlona regresó—. A menos que quieras parecer un chico rudo…

—¡NO QUIERO PARECER UN CHICO RUDO!-Roto.

Siguieron riendo por un buen rato y molestando a la Pokédex, pero ésta, incluso en esa situación, reflexionaba.

Pensaba en las palabras de Ash.


Nos encontramos en el Centro Pokémon de ciudad Kantai, en la isla de Akala. Mientras nuestros protagonistas viajan por el mar, una batalla se libra en el patio trasero del establecimiento.

Una batalla fraternal.

—¡Vamos, Selene, más fiereza!

—¡SÍ!

El Charjabug de Selene Asutoro salió disparado en contra el Meowth de Elio Asutoro, utilizando Acróbata.

El tipo Siniestro no se movió en lo absoluto, pareciendo esperar el momento ideal para atacar.

A cada segundo, el tipo Bicho se acercaba más y más y cuando finalmente estuvo por impactarlo, el gato utilizó su flexibilidad para doblar su espalda hacia atrás y acto seguido, golpear al oponente en el abdomen con sus garras, mandándolo a volar.

Una gran sonrisa se formó en el rostro de Elio, quien volteó a ver a su Pokémon, el cual estaba lleno de golpes y arañazos pero también lucía satisfecho.

—¡Lo hiciste, Meowth! ¡Aprendiste Finta!— gritó con emoción el chico.

El mencionado lo vio y sonrió.

—¡Aún no terminamos!— informó Selene— ¡Disparo demora!

Cuando el gato pudo reaccionar, ya estaba envuelto en sogas de seda hechas por Charjabug y comenzó a ser jalado hacia el cielo.

—¡Meowth, libérate con Golpes furia!— ordenó Elio, viendo como los Pokémon se acercaban peligrosamente.

El tipo Siniestro logró sacar sus garras y cortar varios hilos pero había reaccionado tarde.

—¡Picadura!— ordenó entonces la menor.

Con medio cuerpo fuera de su prisión de seda, Meowth fue mordido por Charjabug un montón de veces, causando un daño tremendo.

—¡LLÉVATELO CONTIGO! ¡GOLPES FURIA!— el mayor de los gemelos se veía desesperado ante la inminente derrota de su Pokémon.

Al estar tan cerca uno del otro, Meowth no la tuvo difícil para atacar y sin dudarlo y a pesar del daño, rasguñó fuertemente el cuerpo de su adversario.

Finalmente, aterrizaron, levantando una cortina de polvo y cuando ésta se disipó ante la expectante y ansiosa mirada de los entrenadores, el ganador fue revelado.

Charjabug se mantenía en pie muy a duras penas, mientras que Meowth yacía rendido en el suelo, con espirales en los ojos.

Selene sonrió ampliamente y corrió hacia su Pokémon.

—Fue un combate increíble, Charjabug— le dijo, dándole un gentil abrazo—. Te haces cada día más fuerte.

El tipo Bicho asintió y luego de un rato, se quedó dormido por el agotamiento.

La chica devolvió a su cansado Pokémon a su cápsula, entonces, una mano se colocó frente a ella. Levantó la mirada para toparse a su hermano mayor, quien la veía fijamente con su Meowth en brazos.

Ella aceptó el gesto y se puso de pie.

—Dos victorias y dos derrotas— dijo Elio de golpe—. Mi Torracat venció a tu Dartrix y mi Araquanid a tu Mareanie.

—Mi Grimer derrotó a tu Crabrawler y mi Charjabug a tu Meowth— añadió Selene, viendo al mayor los ojos.

Elio se rascó la cabeza.

—Antes siempre quedábamos tres a uno…— murmuró.

—He mejorado, hermano— le hizo saber Selene, con una mirada determinada—. Mis ganas de ser entrenadora son tan fuertes como las tuyas.

Pero lo que no sabía ninguno de ellos, era que eso era mentira.

El azabache entrecerró los ojos y luego, suspiró.

—Vamos, te invito a comer algo— le dijo, poniéndose en marcha.

—¿En serio? ¿A qué se debe la amabilidad, hermano?— interrogó Selene, caminando tras el mayor— ¿Y a dónde irem…?

Un Golpe karate aterrizó sobre su cabeza.

—Primero lo primero, hay que dejar descansar a nuestros Pokémon— le recordó Elio—. Luego de eso, iremos a donde quieras.

Selene se sobó la cabeza y asintió.

—A donde yo quiera…— murmuró, pensando en el lugar.

—Hay muchos lugares en Kantai para comer, piensa en uno que te guste— el chico pasó por la puerta del centro Pokémon.

—Eso haré…— Selene levantó la mirada— Por cierto, hermano, no te lo había dicho pero tu ropa te queda muy bien. Me recuerdas al jefe.

Elio se giró y luego vio su atuendo con orgullo.

Su camiseta era casi idéntica a la que Ash tenía antes (sólo que el azul y el blanco se invertían), al igual que sus deportivas (con la excepción de que la bola sobre éstos era negra) y su gorra era ahora negra con el símbolo de una Pokéball blanca en el frente y el interior de la visera de un color azul fuerte con una franja negra.

—Aproveché la desgracia y la convertí en oportunidad— dijo, desprendiendo brillo de los ojos.

Selene le aplaudió, maravillada.

—Eres increíble, hermano…

Elio rio, con los humos subidos, y se pasó un dedo por debajo de la nariz.

Tras la charla de rutina por parte de la enfermara Joy y unos minutos de espera, los Pokémon de ambos chicos estaban recuperados en su totalidad.

Dos Pokéballs se abrieron, dejando salir al inicial de ambos chicos. Dartrix y Torracat.

El gato de inmediato comenzó a caminar alrededor de los pies de su entrenador, mientras que la lechuza se colocó en la cabeza de la suya.

Cruzaron miradas.

El tipo Fuego le dio una sonrisa burlona al tipo Planta, quien sintió la sangre arder.

El ave comenzó a emprender el vuelo, con intención de iniciar una pelea, ante lo cual el felino preparó las patas para saltar y corresponder el ataque.

Dartrix se lanzó en picada y Torracat saltó hacia él.

Fueron detenidos en el aire.

—Mi hermano nos llevará a comer, Dartrix. Tendrás tu revancha después— le dijo Selene a su Pokémon, el cual no se veía del todo contento con la idea.

—Sé que quieres pelear, pero dejémoslo para después, ¿sí?— pidió Elio, viendo al gato, quien asintió. Ya había ganado después de todo.

—Oh… Es una sorpresa que quieras aplazar un combate, hermano— notó Selene, comenzando a caminar en dirección a la salida del Centro Pokémon.

—Bueno, te dije que te iba a invitar a comer— le recordó el mayor, siguiendo a su hermana de cerca— ¿Ya te decidiste?

La azabache se giró rápidamente.

—Pizza— dijo, con seriedad y emoción al mismo tiempo.

Algo que sólo Selene puede lograr…— pensó Elio, con los ojos entrecerrados. Dio un suspiro y luego, sacó una Pokédex de su mochila— Pizza será, entonces… ¡Oh, mira!... Parece que hace unas semanas abrieron un nuevo sitio que es algo popular… ¿Quieres ir ahí?

Selene asintió.

Con el objetivo marcado, ambos se pusieron en marcha.

Debían caminar por más de 15 minutos.

—He oído rumores de que aquí, a la Pizza le ponen piña— contó Elio, sin concebir del todo la idea.

Selene asintió fuertemente ante eso.

—Quiero probarla por mí misma, hermano. Por eso elegí pizza— contó la menor. Se veía realmente entusiasta por la idea.

—Eres una tragona, Selene…— murmuró el chico, sabiendo como era su hermanita.

—Prefiero "Exploradora de sabores", hermano. Suena mejor— corrigió.

—Es solamente una forma de convencerte a ti misma de que no eres una tragona.

—He sido descubierta…

Torracat se veía pensativo. A él le gustaban la pizza y la piña, ¿cómo sabría una comida que mezclaba ambos? Ya que dos más dos da cuatro, él concluyó con que sería algo delicioso.

Dartrix también se hacía la misma pregunta. La sola idea le parecía rarísima. Estaba seguro de que esa era una pésima combinación.

—Ey, ¿escuchaste los rumores?... Dicen que hay unos tipos de esos Skull por aquí en Kantai— dijo entre susurros una chica rubia que pasó a un lado de Elio.

—¿En serio?... Deberíamos tener cuidado…— respondió con preocupación una castaña.

El entrenador se quedó viendo a ambas chicas mientras se iban.

—No sabía que ya estabas en esa edad, hermano— le dijo Selene.

—Entré a la edad en la que me interesan las chicas hace como cinco años, Selene— respondió Elio, dándose la vuelta.

—¿Y te gustan con los pechos grandes o pequeños?— interrogó la adolescente sin inmutarse.

—No voy a hablar contigo sobre eso…

—Puedes contármelo, soy tu herman…

—¡Precisamente por eso, idiota!

Al final, siguieron debatiéndose entre pizza con piña o sin piña.

Hasta que llegaron al lugar.

Era un lugar sencillo pero agradable a la vista. Decoración de madera en el interior, plantas en macetas adornando varias partes del lugar y la imagen del que parecía ser la mascota del restaurante: Un Squirtle, devorando pizza (cosa reforzada por el que había en el mostrador, atendiendo a los clientes nuevos junto a la cajera y por ende, a ellos también).

El restaurante estaba bastante lleno, demostrando así lo popular que se había vuelto en pocas semanas, así que eligieron comer en la terraza que había fuera del lugar. Tomaron asiento junto a sus iniciales en una mesa circular adornada con un mantel a cuadros y rodeada por cuatro sillas de metal celestes.

Los menús llegaron y ni siquiera tuvieron que pensárselo.

—Pizza, por favor— le dijo Selene de inmediato al mesero, quien se sintió un poco intimidado por la intensa mirada de la chica—. Con piña.

—E-Eh… Claro, señorita…— tartamudeó, comenzando a anotar la orden en su libreta.

—Sólo la mitad— aclaró Elio, levantando uno de sus índices—. Mitad de piña y mitad de pepperoni, ¿se puede?

Selene volteó a ver a su hermano con enorme confusión, al igual que Torracat. El mesero (un joven adulto moreno de tal vez, 20 años), asintió.

—Por supuesto, joven— rayó la orden anterior y añadió la nueva—. ¿Gustan algo de beber?

—Una jarra de agua, dos vasos con hielo y dos tazones, por favor— pidió el mayor.

El adulto entonces procedió a tomar los menús y retirarse.

—¡Hermano, exijo una explicación!— Selene tenía el ceño fruncido y veía a su hermano de forma acusatoria. Torracat se unió a ella en sus maullidos.

—No vamos arriesgarnos a que no nos guste la pizza y la desperdiciemos— Elio arqueó una ceja, pensando en que era lo lógico. Dartrix apuntó hacia él con su ala, dándole la razón—. Estamos hablando de mi dinero, Selene.

La menor infló una mejilla y luego, asintió resignada.

—Lo dejaré pasar sólo porque tú invitas…— murmuró.

—En serio, te quejas por las cosas menos importantes…

Esperaron unos minutos en lo que su comida llegaba, aunque antes de eso, les llevaron el agua y unos aperitivos.

Finalmente, llegó el ansiado momento.

Una gran pizza (lo suficiente como para ser partida en 16 trozos), perfectamente hecha, casi brillante, la cual desprendía un ligero vapor por lo caliente que estaba.

Elio, Selene, Torracat y Dartrix tragaron saliva al ver la obra de arte frente a ellos. El tipo Planta lucía nervioso por comerse esa "cosa".

—Provecho…— dijeron los dos humanos y entonces, tomaron cuatro trozos del lado de piña.

Los cuatro soplaron la comida y cuando estuvo a una temperatura ideal, comieron (Torracat tuvo que esperar un poco menos).

Elio y Dartrix sintieron sus mejillas sonrojar, para luego seguir comiendo de forma incesante. Sabía delicioso.

Por otra parte, Selene y Torracat casi escupieron sus rebanadas. Tras el primer mordisco, siguieron comiéndoselas a la fuerza hasta que se las terminaron.

—Sabe asqueroso…— murmuró la entrenadora.

—Miau…

—¿¡No te gustó?!— preguntó Elio, terminando de tragar.

—¿¡Prrr?!— Dartrix también se veía sorprendido. Esa pizza había rebasado sus expectativas.

Selene negó con la cabeza.

—Hay cosas que no nacieron para ser mezcladas…— aseguró, tomando un pedazo de la mitad de pepperoni y comiéndosela. Eso la reanimó por completo— ¡Delicioso!

—¡Miaaaau!— Torracat también se había recompuesto con un trozo de pepperoni.

—E insististe tanto por esto…— Elio rodó los ojos y luego, se encogió de hombros— Bueno, más para nosotros, amigo emplumado.

Dartrix asintió, feliz.

—¡Por cierto, nos darán dos pedazos de la mitad de pepperoni! ¡Ustedes se comieron dos nuestros!— reclamó el chico.

—¡Prrr, prrrr!

Selene volteó a verlo, impactada.

—¡Me rehúso! ¡Ustedes tendrían cuatro pedazos de una pizza que les gustó, mientras que Torracat y yo sólo tres! ¡Sería mejor que ustedes tengan tres de una pizza que les gustó y nosotros tres de una que nos gustó y uno de una que no!— Selene habló con una rapidez impropia de ella.

—¡Miaau, miau!

—¿¡Ehhh?! ¡Eso no es justo, ustedes habrían comido más que nosotros!— se quejó Elio.

—¡Es lo justo, hermano!

—¿¡Por qué siempre te quejas por cosas que no son importantes?!

Al final, cada uno se comió cuatro rebanadas pese a las quejas de Selene.

—Eres cruel, hermano…— Selene tenía la cara pegada a la mesa, al igual que Torracat.

—Los experimentos siempre tienen consecuencias. Deberías saber eso— Elio se encogió de hombros, satisfecho y tomando de su vaso de agua—. Hombre, quien diría que algo así podía saber tan rico…

Dartrix le dio la total razón.

—Ahora bien, la cuenta…— murmuró el azabache, buscando con la mirada al mesero que los había atendido para pedirla y en su lugar, se topó con algo más interesante.

A la pizzería habían entrado dos tipos vestidos con ropas raras. Elio de inmediato los identificó como miembros del Team Skull, llevaban con ellos a un Herdier y a un Houndoom. No podían oír lo que decía por el vidrio que separaba el interior del restaurante con la terraza, pero por lo que parecía, estaban amenazando a los empleados del lugar, así como a los clientes del interior.

Selene sintió unos toquecitos en su hombro.

—No tengo ganas de hablar contigo, hermano…— dijo, manteniendo su actitud.

—Es algo serio, Selene— aclaró el mayor, logrando que de inmediato, la chica levantara la mirada. Ella también vio a ambos reclutas— ¿Cómo ves nuestras posibilidades?

—Houndour evoluciona en Houndoom al nivel 24 y Lillipup a Herdier al 16. Nuestro pero enemigo podría ser ese Houndoom pero también está la posibilidad de que el Herdier tenga un nivel previo al 32, cuando se convierte en Stoutland— analizó de inmediato la entrenadora.

—Puede que en nivel sean ligeramente superiores a nosotros, pero sería un posible 8 contra dos— añadió Elio.

—Considera que deben llevar más Pokémon con ellos.

—Por lo que he oído, el Team Skull primero intimida y no son muy buenos entrenadores. Esos dos deben ser sus Pokémon más fuertes, aunque puede que tengan algunos más de niveles similares— notó el mayor—. Claro que también pueden ser los únicos que entrenaron…

Elio, Selene y ambos iniciales voltearon a verse.

—Creo que podemos ganar— dijeron al mismo tiempo, levantándose de sus asientos sin saber que alguien había estado escuchando toda su conversación.

Con el hermano mayor de frente, entraron.

Elio abrió fuertemente la puerta corrediza, llamando la atención de todos los presentes.

—¡Quiero pagar la cuenta!— exclamó, entrando al lugar.

Los empleados comenzaron a hacerle señas, para que no se acercara cuando de pronto, uno de los dos reclutas se pararon frente a él, más específicamente, uno de pelo teñido de blanco.

—Ey, ey, ey, ey, ey, ey… ¿Qué crees que haces, pequeñín?— le preguntó, mirándolo hacia abajo— Estamos teniendo una conversación de adulto a adulto aquí, así que será mejor que des la vuelta y te largues.

Su Herdier lo secundó.

—No, no, no, no, no, no… Este niño interrumpió nuestro argumento, así que a nuestros fondos dará un aumento— la mano del otro recluta, uno teñido de morado, se tendió frente a Elio—. Puedes pagarnos a nosotros en lugar de a ellos, chico.

Ni Elio ni Selene dijeron nada. En su lugar, recorrieron el lugar con los ojos, viendo los gestos preocupados de todos en el lugar.

Ahora que tenían bien claro lo que pasaba, sabían que podían actuar.

—Lo único que voy a darte será un buen par de golpes, idiota— respondió el chico, viendo al recluta directamente a los ojos.

—¡E-Espera, chico…!— gritó un hombre de pelo castaño que todo apuntaba, era el chef (principalmente por sus ropas blancas).

—¡SILENCIO!— gritó el de pelo morado, poniéndose justo frente a Elio— ¿Crees que eres divertido, mierdecita?... No intentes hacerte el héroe…

—Mi hermano no es ningún héroe— Selene tomó al mayor del brazo y lo apartó.

El recluta del Herdier rio.

—Veo que tu hermanita tiene más sesos que tú, enan…

—Pero es lo suficientemente valiente como para defenderse de escoria— terminó de decir la chica.

Los dos reclutas, entonces, sintieron la sangre hervir.

—¿¡No saben quiénes somos, mocosos?! ¡SOMOS EL TEAM SKU…!— gritó con fuerza el peliblanco.

—¿Los sujetos cuyo líder fue derrotado por un adolescente en público?— preguntó Elio, interrumpiéndolo— Toda la región lo sabe. No dan tanto miedo sin su gran líder haciendo de farol.

—Hermano, si no recuerdo mal, ellos viven en pueblo Po, un lugar alejado de todo y sin siquiera servicios básicos, deben pasarlo muy mal— le dijo Selene en un "murmuro" (ya que lo dijo lo suficientemente alto como para que todos la oyeran), provocando unas pequeñas risas en el lugar.

—¿¡Q-Quién se rio?!— interrogó el de pelo morado, viendo a todas direcciones, enfadado pero ligeramente atemorizado.

—Aunque bueno, ¿qué se puede esperar de personas fracasadas?— Elio puso un tono burlón y luego, se encogió de hombros— He oído que siempre tratan de interrumpir a los entrenadores en su Recorrido Insular y además, necesitan robar para siquiera conseguir comida. Me dan algo de lástima…

Las risas incrementaron, mientras que ambos reclutas comenzaban a sudar.

—Y siempre ocultos tras sus máscaras… ¿Hermano, crees que estén enfermos? ¿Por qué crees que tienen que ocultar sus rostros siempre? ¿Será que es porque les da miedo que la gente los identifique? No creo que sea posible ya que, bueno, son el Team Skull… ¡Los más malvados de Alola!— ese último grito no contuvo mucha emoción de ningún tipo.

Las risas se hicieron más y más fuertes.

—E-Ey, amigo… Creo que deberíamos marcharnos— le murmuró el de pelo morado al peliblanco, al ver cómo la gente había perdido el temor hacia ellos.

—¿Qué mierda estás diciendo?... ¡Nadie se burla del Team Skull y sale ileso!— gritó el dueño del Herdier, señalando a Elio— ¡Usa Tritura…!

Un fuerte chorro de agua lo golpeó en la cara, haciéndolo caer al suelo con fuerza y chocando contra una mesa en el proceso.

—Será mejor que se larguen— les dijo el chef, con el Squirtle en su hombro.

Todos se levantaron de sus mesas y comenzaron a rodearlos, intimidando todavía más al de pelo morado, quien guardó con rapidez a su Houndour.

—¡V-Vámonos de aquí, D!— le dijo a su compañero, ayudándolo a pararse.

El recluta del Herdier también guardó a su Pokémon. No podría ganar contra toda una multitud.

—No será lo último que sepan de nosotros, imbéciles…— murmuró, enfurecido y con el agua cayendo por todo su cuerpo.

Cuando ambos estaban corriendo hacia la salida, otro Pistola de agua cortesía de Squirtle lo mandó de cara al suelo. Se apresuraron a levantarse y correr.

Elio y Selene se voltearon a ver, para luego, sonreírse.

Ni siquiera habían tenido que pelear.

Torracat y Dartrix, por su parte, realmente habrían querido tener una batalla.

—¡Bravo, bravo!— escucharon gritar. Ambos voltearon a ver el resto del lugar, topándose con multitud de gente aplaudiéndoles, desde pequeños a grandes.

—¡Eso fue fantástico! ¡Estoy grabándolo todo!— gritó una chica de la edad de los gemelos.

—¡Que valientes fueron!

—¡Les bajaron los humos a esos inútiles!

—¡Al fin alguien los puso en su lugar!

—¡Perdóneles la cuenta, jefe!

—¡Y-Yo los atendí, fui yo!

Al ver a toda la multitud aplaudiéndoles a ellos, ambos hermanos sintieron como se les subían los colores, sonriendo ampliamente (incluso la siempre seria Selene).

Esto es lo que siente el jefe…

—… ¿cada vez que hace algo heroico?...— pensó Selene, con gran emoción.

Una mano se posó en el hombro de cada uno. Voltearon algo confundidos, topándose entonces con el chef.

—Permitan que me presente— dijo, sonriéndoles a ambos—. Mi nombre es Sam Panopoulos, dueño y chef en jefe de este restaurante.

Los ojos de ambos chicos se abrieron como platos.

—¡La pizza con piña estuvo deliciosa/asquerosa!— gritaron Elio y Selene al mismo tiempo. El mayor le dio un pequeño golpe en la nuca en la menor con la palma abierta.

—Pero la de pepperoni estaba deliciosa— informó tras recuperarse del golpe, levantándole un pulgar.

El chef rio.

—La opinión sobre la pizza con piña siempre ha sido controversial, así que no te preocupes— dijo entre risas—. Quiero agradecerles por semejante acto de valentía. Fue gracias a ustedes que tuve el valor suficiente como para actuar y defender mi restaurante.

Elio se rascó la cabeza.

—Nah, no fue nada. Solamente los insultamos y ya está— dijo, algo avergonzado por el halago.

—Mi hermano sólo es modesto, él agradece mucho el cumplido y estoy seguro de que se siente bastante feliz por recibirlo— informó Selene, señalando al mencionado.

—¡EY!

Selene volteó hacia otro lado.

Sam sonrió y Squirtle rio.

—Así que como forma de agradecerles… ¿¡Creen que estos jóvenes merecen dos pizzas gratis diarias?!— preguntó a modo de grito.

Todos los gritos fueron positivos.

Elio y Selene voltearon a ver a sus Pokémon, quienes escucharon eso con emoción.

—Entonces, bien… ¡Dos pizzas gratis al día! ¿¡Qué les parece si nos tomamos una foto?!— con sus brazos, rodeó a ambos adolescentes por el cuello.

Al final del día, un cuadro fue colgado en el lugar, dónde podían verse a Sam y los gemelos Asutoro junto a Torracat, Dartrix y Squirtle.


Con la cuenta perdonada y cada uno con una caja de pizza en mano, ambos salieron del lugar.

—¡Tenemos el desayuno y la cena, Dartrix!— exclamó Elio, satisfecho.

—¡Prrrrr!— la lechuza de su hermana también lucía gustosa.

—Tú puedes compartir comida conmigo, Torracat— le dijo Selene al gato de su hermano.

—¡Miaaaau!

Aunque también tendremos que darle a los demás…– pensaron.

Se preocuparían por eso luego.

—¡Oigan, ustedes!— un grito llamó su atención por lo cual, voltearon en su dirección. Se toparon con una mujer morena de pelo blanco a la cual, reconocieron de inmediato.

—¡La profesora Burnet!— exclamaron los dos, sorprendidos.

La adulta, acompañada de su (babeante) Munchlax, se quedó algo sorprendida.

—¡Wow, me sorprende que chicos tan jóvenes me conozcan!— informó.

—¡El profesor Kukui nos habló de usted!— dijo Elio.

Torracat y Dartrix comenzaron a moverse desesperadamente.

—¿¡Oh?! ¿Conocieron a mi Kukui?— interrogó la científica.

Selene asintió.

—El Kahuna Hala nos dijo que él era el patrocinador del jef… Ash Ketchum por lo que lo investigamos. Descubrimos que vivía muy cerca de nosotros y fuimos a verlo. Nos dio unas Pokédex y nos contó sobre algunas cosas— respondió—. Vimos su foto en su sala.

—¿Vivimos cerca de ustedes?...— la investigadora se llevó una mano al mentón y entonces, lo recordó— ¡Ah! ¿¡Puede que sean ustedes los que viven en la casa cerca del Centro Pokémon de las Afueras de Hau'oli?!

—¡Somos nosotros! ¡Elio y Selene Asutoro!— los presentó el primero.

—¡Ya veo, ya veo! ¡Eso, que sean aspirantes del Recorrido Insular y que conozcan a Ash Ketchum sólo hace más interesantes las cosas!— aseguró Burnet.

Selene sintió como un peso se quitaba de sus manos pero no le importó mucho, ya que para ella era más cómodo.

—¿Interesante? ¿Tiene algún asunto que tratar con nosotros, profesora?— preguntó.

La morena asintió, para sorpresa de Elio, quien también sintió las manos más ligeras.

—A mi Munchlax siempre le da bastante hambre y había oído de este lugar, así que vine a visitarlo pero justo cuando llegué, antes de que entraran en acción, escuché su plan— informó Sorba, señalándolos—. Realmente llamaron mi atención en ese momento y quise ver que tal lo hacían. ¡Si la cosa se ponía fea, iba a intervenir, pero veo que lo manejaron espectacularmente bien!

Una vez más, ambos adolescentes se sonrojaron y se rascaron la cabeza (Elio) y la mejilla (Selene).

—¡Así que decidí que ustedes me ayudarían con una pequeña misioncita!— exclamó, sonriente.

Elio y Selene dejaron de lado sus gestos y la vieron expectantes. "Misioncita" sonaba interesante.

—¿Conocen a los Ultraentes?— preguntó, con una gran sonrisa.

Ambos hermanos voltearon a verse.

Elio y Selene Asutoro están por entrar a un mundo completamente diferen…

—¡LAS PIZZAS!— me interrumpió con fuerza Elio.

—¡Se las comió!— Selene apuntó a Munchlax, quien estaba limpiando la última caja a lengüetazos.

Torracat y Dartrix lucían derrotados. Ese Munchlax era más insistente y fuerte de lo que aparentaba.

—¡Lo lamento mucho!— gritó Burnet— ¡Les compraré otras, vamos!

Pero eso puede esperar.


¡Hola a todos! Mucho tiempo sin hablarles, ¿eh? XD

Recuerdo que al final del capítulo anterior les dije que me verían "más activo" porque estaba de vacaciones… Eso fue hace casi un mes XDDDDD

¡En fin! Puede que haya sido por el ocio (estoy muy viciado con el Skyrim) o que no tenía inspiración, pero lo importante es que hemos vuelto.

¡Gracias por la paciencia!

Quiero hablarles sobre el actual anime de Pokémon y lo mucho que me está gustando.

Ash y Go, de momento, me parecen un dúo genial que todavía tiene mucho potencial por desarrollar. Me parece que tienen una excelente relación de amigos pero que también se siente como una de mentor-alumno… ¡Además de que Ash sigue siendo todo un ganador! ¡Como se esperaba de nuestro campeón de Alola!

El personaje que más ganas tengo de ver cómo se desarrolla es Koharu. Estoy seguro de que cambiará ya que se ve como de poco en poco habla más con Ash (aunque manteniendo esa actitud de "Giuuu, asco recorrer el mundo en lugar de ir a la escuela").

Sobre Galar… Últimamente me he estado planteando la idea de escribir un fanfic sobre la octava generación, que sea una re-invención de la región de Galar en los pies del protagonista masculino, Victor. ¿Qué opinan de la idea? Aunque claro, puede que termine abandonándolo como "El camino de una leyenda" XDD

Marnie me gusta mucho y Go también, quiero escribir cosas de ambos (evidentemente por separado), pero ya veremos qué pasa (siento ganas de escribir aventuras de nuestros dos chicos de Kanto).

También, desearles una feliz navidad atrasada y un increíble año 2020. Espero que puedan cumplir todas sus metas y si todo sale bien ¡La Leyenda del Héroe terminará este año!

Creo que es todo lo que tengo para contarles…

¡Nos leemos en la próxima!