¡Ey! ¡Hola de nuevo! ¡REVIEWS ANÓNIMAS!
Desconocido 223: ¡Hola, Desconocido! Me alegra mucho el saber que mi fanfic te entretiene lo suficiente como para ser capaz de releerlo en tu tiempo libre, realmente me halagas. ¡Yo también estoy ansioso por escribir una escena así! ¡Qué ganas!
¡Éxitos para ti, Desconocido y muchas gracias por pasarte a dejar una review!
Sky: ¡Gracias, Sky! ¡También gracias por dejar una review! ¡El siguiente capítulo está aquí!
JeGaOr: ¡Siempre sorprendiendo, amigo! ¡También me sorprende lo constante que eres al comentar mi historia, lo agradezco de corazón!
Como tal, Tristán no aguantó casi nada XD Estuvo casi toda la pelea huyendo y aunque tiene Pokémon interesantes, no le sirven de mucho si no los entrena bien. ¡Bien notado, JeGaOr! ¡Bien notado!
¡Hasta la otra!
NesRedTrebol: ¡Hola, NesRed! ¡Sigue con tu buen trabajo en tu página de Facebook!
También creo que fue necesario la tremenda humillación/paliza que recibió Tristán… ¡Eso lo hará ser mejor a futuro!
¡Un entrenador puede ser inspirado por cualquier cosa, ya sea una chica o el dinero pero si no entrenan de forma correcta a sus Pokémon y se dejan llevar, están destinados al fracaso! Actualmente, considero que mi Ash podría estar al nivel de Tobias o ser incluso más fuerte que él (estoy en un 95% seguro), honestamente.
¡Hasta otra!
RFederer: ¡Ey, hola de nuevo, sí que ha pasado tiempo!
Desde un inicio la intención era que se mostrara muy poco de los primeros Representantes ya que profundizaré más en ellos en el futuro. Rotom siempre tiene ases bajo la manga, ya ni debería de sorprendernos XD
Gladio tiene madera de líder, por ello puede coordinar tan bien a sus Pokémon y fue capaz de trazar una gran estrategia cuando luchó junto a Hau y Ash contra Royale.
-Respuesta: ¡Nope, el Pokémon insignia de Ululani Hekili era un Electivire variocolor! Tal vez gracias a ese pasado, podemos decir que Pikachu es tan fuerte actualmente, ¿no?... ¿no? ¡Yo pienso que sí! Jeje.
-No esperaba que mucha gente recordara o siquiera le importara Tristán, pero al tener una historia pendiente decidí que debía concluirla de alguna forma u otra. Tenía planeada esta batalla desde hace años.
-¡Nope! Decidueye sigue siendo orgulloso en cierta forma, pero realmente ahora es mucho más "calmado" y calculador. Un cazador silencioso. Él sólo hizo eso para "alardear" de lo que ahora puede hacer, cosa que los demás confundieron con timidez.
-Yo si me imagino a Delia hablándole de esa forma a sus hijos XD
-La ceremonia de Hapu era principalmente eso que vimos y el resto era una celebración. Es algo "significativo" de alguna forma, ya que la verdadera ceremonia es cuando un Tapu le da su Cristal Z a su nuevo Kahuna.
¡Gracias por responder, RFederer! ¡Espero algún día poder hacer algo de Galar!
-RPD: Quiero profundizar más en el Team Skull, pero eso será luego. Lo he ido haciendo poco a poco en sus repentinas apariciones.
¡Pasen a leer!
—¿¡Qué es eso?!
—¿Un espectáculo?...
—¡Corran!
—¡Nunca había visto algo tan bonito!
Confusión y caos. El ser humano por naturaleza teme a lo desconocido.
Son sus instintos y nacieron con ellos. Cualquier cosa nueva será un misterio y el misterio implica miedo.
Les aterra lo que no pueden controlar, pero para mala suerte de lo que está por salir, hay personas que no le temen.
Porque ellos lo conocen.
—¡Silvady!— exclamó Lillie, mandando a su Pokémon más fuerte.
—¡Vuela, Decidueye!— ordenó Ketchum. La lechuza dio una cabeceada y de inmediato subió al aire.
Rotom, Pikachu y Shiron se pusieron a la defensiva.
En la cima de la plataforma, Hapu dejó salir a Golurk, haciendo que bajara a su abuela al suelo.
—¿Estarás bien, niña?...— le preguntó Haua con un rostro que intentaba no mostrar preocupación.
—No te estás dirigiendo a cualquier fulano, abuela. ¡Hablas con la Kahuna de Poni en persona!— exclamó, levantándole un pulgar.
La señora Honua asintió y luego, junto a Golurk, descendió.
—¡A dónde están los chiquelos, grandote!— le gritó. Su Pokémon obedeció, seguido de eso, la Kahuna se paró firme en su escenario. No había bajado por un motivo.
Varias personas se habían empezado a alejar de inmediato, otras se veían indecisas (podría ser peligroso, pero si la reina estaba ahí, no pasaría nada), mientras que un grupo conformado principalmente por turistas lucía sumamente despreocupado.
La morena tomó aire y luego, espetó:
—¡SALGAN TODOS DE AQUÍ! ¡ESTÁN EN PELIGRO!
Esas palabras fueron suficientes como para que los indecisos se fueran corriendo, pero no pareció tener gran efecto en los turistas, quienes simplemente comenzaban a alejarse entre risas.
Tal vez era un simulacro.
Pero cualquier duda se despejó luego de lo que pasó.
Un rayo salió disparado directamente en contra de la plataforma sobre la que estaba Hapu, haciendo que una de las patas que la sostenía se quebrara y comenzara a quemarse.
En el suelo, todos sus amigos y seres queridos soltaron un suspiro de terror.
La Kahuna estuvo a punto de sacar una Pokéball pero perdió el equilibrio antes de poder hacerlo, cayendo al vacío.
Golurk vio con impotencia que no lograría llegar. Tardaría demasiado despegando.
Era una suerte que Decidueye hubiera estado volando.
Con sus garras, tomó a Hapu de los hombros y descendió sin problema alguno gracias a sus fuertes alas.
Otro suspiro salió de la boca de todos, esta vez, de alivio.
—Creciste en este tiempo, ¿eh, pequeñajo?— la Reina podía estar sonriendo, pero por dentro estaba bastante agradecida con el tipo Planta.
La lechuza sonrió y asintió.
Apenas pisó tierra, Hapu puso su mano frente a todos.
—Ahorrémonos la preocupación de momento, chiquillos— encaró al Ultraumbral, del cual salían unas especies de cables—. Tenemos un asunto entre manos.
Todos asintieron.
—Señora Honua, creo que sería mejor si se alejara lo más posible— le dijo Lillie, volteando a verla con una amable sonrisa.
La mujer asintió.
—Mis viejos huesos serían más un estorbo que una ayuda. Encárguense de esa cosa que intentó dañar a mi mocosa— pidió de favor. Todos asintieron.
Dicho eso, la mayor retrocedió.
—Eso que salió del Ultraumbral fue un rayo— les recordó Rotom, comenzando a analizar el cuerpo que emergía del portal— y esos cables nos confirman al cien por ciento que se trata ni más ni menos que de Xurkitree-Roto.
—Tipo Eléctrico, ¿eh?— se mofó Honua— Mis grandulones y yo le daremos una buena sacudida.
Y las sospechas quedaron como un hecho.
Del Ultraumbral finalmente salió lo que ellos pensaban… a medias.
Era… enorme en palabras simples.
Debía medir al menos seis metros de alto y apenas tocó suelo, levantó un montón de polvo y tierra, seguido de eso, se vio rodeado por aquella aura roja.
Todos levantaron la mirada, impresionados por su gran tamaño.
Tipo Tierra, pensó Ketchum de inmediato. Los tipo Tierra harían gran daño.
Y Hapu lo sabía.
Mudsdale, Gastrodon, Golurk, Krookodile, Flygon y Dugtrio se formaron frente a su entrenadora, quien se colocó delante de Ash y su grupo.
—Ey, chicuelos— no volteó a verlos—, creo que ustedes tienen una labor más importante que encargarse de este piltrafa.
—¡No vamos a dejarte pelear sola, Hapu!— le informó Lillie, reacia a obedecer.
—¡Somos un equipo!— secundó Ash.
—¡Concuerdo!-Roto.
Los Pokémon los apoyaron (aunque Silvady se mantuvo en silencio).
Hapu simplemente exhaló aire por la nariz y soltó una pequeña risa.
—Por Tapu Fini, mozuelos...— se llevó las mano a la cabeza y se quitó los accesorios— Me conmueve lo que quieren hacer, pero si somos conscientes, es una tontería…
Las extremidades del Ultraente estaban por clavarse en la tierra para temor de nuestros protagonistas, cuando de pronto, tanto Golurk como Mudsdale lo embistieron, evitando así que pudiera tomar energía del suelo.
—… porque están hablando con una de las personas más fuertes de Alola— se apuntó a sí misma con un pulgar—. La Kahuna Hapu Honua.
Tragaron saliva. Ellos sabían que Hapu era genial… pero no esperaban que tanto.
Ash, Lillie y Rotom voltearon a verse, para luego asentir.
—¡Te lo encargamos, Kahuna!— dijo el azabache, preparándose para salir corriendo.
—¡Enséñale que no toleraremos su destrucción en nuestro mundo!— la rubia hizo músculo con el brazo derecho y se dio unos golpecitos.
—¡Y cuéntame de cualquier cosa que descubras!-Roto.
—¡Pika pikaaa!
—¡Kou!
—¡Deci!
Silvady simplemente salió corriendo.
Hapu asintió y luego, comenzó.
—¡Terremoto y Bomba fango!
Cinco de los seis Pokémon de la morena hicieron temblar fuertemente la tierra, golpeando directamente al tipo Eléctrico, quien resintió de inmediato el daño. Por su parte, Gastrodon disparó una gran burbuja de lodo por la boca.
Ash, Lillie y Silvady perdieron el equilibrio por los Terremotos utilizados. Miraron hacia atrás, sólo para darse cuenta de que había decenas de personas grabando el encuentro entre Hapu y Xurkitree, así como el Ultraumbral que aún se veía en el cielo.
Ya era imposible esconderlo más. En unos días, Alola entera sabría sobre los Ultraentes.
Un destello amarillo los obligó a girarse, topándose con la bestia, que atacaba de forma desesperada.
Rotom vio eso con enorme sorpresa y, aunque no eran máquinas, Ash, Lillie, Decidueye, Pikachu y Shiron no tuvieron dificultad para notarlo.
Su poder era mucho menor al del Xurkitree que ellos se habían encontrado.
Con eso dicho, sobra decir que los Pokémon de Hapu recibieron un daño equivalente a cero.
Golurk tomó una de las extremidades del cable con sus grandes manos y no pareció tener mayor complicación en lanzarlo hacia Mudsdale, quien lo recibió con un potente Fuerza equina que lo mandó a volar.
En el cielo, el Flygon de Hapu lo atacó con un Carga dragón que lo mandó derechito contra el suelo; Dugtrio no permitiría que la diversión acabara tan pronto.
Cabeza de hierro fue suficiente para devolverlo al aire, interceptándolo Gastrodon con unas poderosas Bombas fango. Una vez que por fin le dieron descanso, cayó al suelo… aunque no fue muy bonito.
Krookodile se abalanzó en su contra utilizando Garra dragón, haciéndolo rodar por varios metros.
El Ultraente trató de hacer hasta lo imposible para poder volverse a poner en pie, pero su cuerpo no parecía querer responder.
En ese momento, nuestros protagonistas supieron que Hapu no tendría problemas para derrotar a Xurkitree. Ella sola se había encargado de otro Ultraente antes, después de todo.
Continuaron corriendo sin saber que algo en el cielo los veía.
—¡Bienvenidos, niños!— Burnet apuntó con sus dos manos al paisaje que se extendía frente a ella— ¡Al Paraíso Aether!
Elio y Selene, así como Crabrawler y Charjabug veían no del todo entusiasmados el lugar ya que, bueno… era básicamente una chatarrería.
—O lo que queda de él— la investigadora rio nerviosa, bajando del yate de empleados que los había llevado al Embarcadero junto a una maleta metálica.
El mayor de los Asutoro no dudó en preguntar.
—¿Qué fue lo que pasó aquí?— interrogó, con una ceja arqueada— Es como si un tornado hubiera arrasado con el lugar.
Era enorme, sin duda alguna y no negaba que en su tiempo pudo haberlo dejado sin aliento, pero el estado actual era un tanto lamentable.
Sorba se rascó la cabeza.
—Conocen a Ash Ketchum, ¿no?— les preguntó, recibiendo cuatro rápidos y emocionados asentimientos— Woah… Sus Pokémon tienen su misma pasión hacia él…— pensó, riendo un poco— Bueno, hace unos cuantos días, Ash y un grupo conformado por la Kahuna de Poni, el futuro Kahuna de Melemele y Gladio Aether invadieron el lugar, dejándolo todo patas arriba.
Los hermanos y sus Pokémon se quedaron en shock al oír eso ¡Era imposible que su jefe hubiera hecho semejante cosa!
Estuvieron por replicar, pero una voz se sobrepuso a la de los trabajadores del lugar.
—Se tomó su tiempo.
Todos se giraron, topándose con un muchacho rubio de ojos verdes (los cuales eran algo escalofriantes).
—¡Ah y hablando de los Regis magos!— Burnet se puso al lado del joven adulto— ¡Elio y Selene Asutoro, déjenme presentarles a Gladio Aether! ¡Gladio Aether, Elio y Selene Asutoro!
El rubio los miró fijamente, mientras que en las cabezas de los gemelos, la información se estaba procesando.
Una vez que lo lograron, reaccionaron.
A su manera.
—¿¡Ehhhh?! ¡Espere, espere, espere! ¿¡Gladio Aether, el que dijo que destruyó el lugar junto al jef… junto a Ash Ketchum?!— preguntó de inmediato.
—Es una gran revelación— dijo por su parte Selene.
—¡Crabra craba!
Charjabug emitió unos débiles sonidos de sorpresa.
Aether arqueó una ceja.
—Son niños— le dijo a Burnet.
—¡Niños muy capaces!... ¡Creo!— le subió un pulgar y guiñó un ojo.
Gladio simplemente suspiró y luego se llevó una mano a la cintura.
—Da igual, servirá de cualquier modo— aseguró, dando media vuelta—. Síganme…
—¡Sí, claro!— Elio se puso en posición defensiva, haciendo que ambos adultos voltearan a verlo— ¡La profesora Burnet nos cuenta una historia de seres de otra dimensión súper poderosos que amenazan la región y luego llegamos aquí sólo para descubrir que uno de los que dejaron patas arriba este lugar ahora se pavonea por ahí como si fuese el líder!... ¡Yo quiero una explicación!
Crabrawler comenzó a lanzar jabs al aire, haciéndole segunda.
Selene dio una cabeceada.
—También me gustaría saber que está pasando aquí.
Charjabug imitó su gesto.
Gladio los vio a ambos y volvió a suspirar (lo cual comenzaba a preocuparle; estaba suspirando demasiado). Uno de ellos era un mocoso impertinente y la otra realmente no estaba mal.
—Si se van a unir a la misión, habría sido bueno que tuvieran algo de contexto antes de empezar— Gladio se dirigió a la profesora, cosa que pareció molestar a Elio.
Burnet unió las yemas de sus dedos y rio.
—Lamento no haberles dicho nada— giró la mirada hacia ambos adolescentes— ¿Debería contarles yo?
El rubio negó.
—Lo haré yo.
Al final, Elio y Selene tenían un semblante completamente diferente.
Comprendían todo.
Una madre que había abusado del poder y secuestrado a su propia hija. Un grupo de aliados que habían dado todo de sí por rescatarla. Un hermano preocupado…
Elio se puso firme y luego, hizo una reverencia ante Gladio.
—¡Lamento mucho haber hablado sin conocer sus circunstancias!— exclamó, sinceramente arrepentido. Él habría hecho exactamente lo mismo en caso de que su hermanita corriera el mismo destino.
—Hermano…— murmuró Selene, viéndolo con sorpresa al igual que sus Pokémon.
Gladio vio eso algo asombrado.
Al parecer, ese niño y él podrían ser más parecidos de lo que creía.
—Da igual— dijo el rubio—. No me molesta en particular.
El azabache se reincorporó y asintió.
Burnet subió un brazo.
—¿¡Entonces?!— preguntó, atrayendo la atención de todos— ¿¡Vamos ya?!
Aether asintió al igual que los gemelos.
Caminaron hasta llegar al elevador principal, donde Burnet colocó su tarjeta de identificación, seleccionando como destino los laboratorios.
De a poco, Elio y Selene iban comprendiendo lo increíble que era el lugar.
Sumamente avanzado, pensaron ellos.
Fueron dirigidos por el lugar gracias Sorba, quien realmente parecía conocer el lugar como la palma de su mano hasta que finalmente llegaron a una gran compuerta de acero que cedió ante la tarjeta de la científica.
Era una sala enorme, de al menos diez metros de alto bien iluminado gracias a diversas luces led. El color blanco abundaba en su totalidad.
Una vez que entraron, ambos adolescentes se quedaron sorprendidos.
Frente a ellos, había dos personas azules vestidas con raros trajes, además de una… ¿cucaracha?... gigante que lucía bastante enfadada.
—¡Ah, profesora Burnet!— exclamó Zoe, volteando a verla. Para sorpresa de los Asutoro, sus iris eran azules y las pupilas naranjas— ¡Fue más rápido de lo que creí!
—Bienvenida, profesora— Darius trazó un cuadrado con sus manos. Sus iris eran de un color azul un poco más fuerte, mientras que las pupilas eran moradas.
Burnet se acercó a ellos seguida por Gladio y los hermanos.
—Permítanme presentarlos— con una palma, señaló a las dos personas azules—. Ellos son Zoe y Darius, personas de otra dimensión pertenecientes a la llamada Unidad Ultra, así como nuestros principales colaboradores a la hora de descubrir cualquier cosa sobre los Ultraentes— seguido de eso, señaló ahora a los azabaches—. Zoe y Darius, estos de aquí son Elio y Selene Asutoro, participantes del Recorrido Insular y entrenadores realmente interesantes.
Ambos reclutas de la Unidad Ultra hicieron cuadrados con sus manos.
—¡Alola!/Alola— saludaron al mismo tiempo.
—A-Alola…— murmuró Selene.
Elio estaba procesando muchas cosas, así no puso mucha atención al momento en el que Darius se acercó a él con un hisopo en mano. Tras preguntarle algo a lo que simplemente respondió que sí, el miembro de la Unidad Ultra le pasó el objeto por la cara para luego caminar hacia una esquina con tranquilidad.
—Bueno… ¡Es hora de explicarles su misión!— informó Burnet, caminando hacia la cucaracha gigante— Como ya les dije antes, los Ultraentes son criaturas de otras dimensiones, cada uno proveniente de su propio mundo y aunque son muy diferentes de los Pokémon convencionales también siguen algunas reglas de ellos como los tipos elementales. Tienen la capacidad natural de abrir Ultraumbrales, los cuales sirven como medio de transporte entre sus dimensiones y la nuestra ¿Recuerdan eso, no?
Ambos adolescentes asintieron, aún bastante confundidos (Elio un poco más).
—¡Bien, niños!— Sorba parecía una maestra de primaria, felicitando a un pequeño por resolver bien una suma de dos más dos.
—¡Yo sigo, yo sigo!— y Zoe era la niña lista que quería recibir elogios de la maestra— ¡Verán! Actualmente, la Unidad Ultra tiene información de 16 especies de Ultraentes— corrió de prisa hacia una estantería cercana a la jaula de la cucaracha y tomó un pequeño círculo plateado que al activarse, dejó ver unos hologramas—. El primero es Nihilego o el UE-01 Parásito…
La explicación de Zoe abarcó desde Nihilego hasta Guzzlord. Elio y Selene, así como sus Pokémon, escucharon cada descripción y cada mundo con los ojos abiertos como platos.
—Luego de eso tenemos al UE-06 Cohete como fue llamado por nuestro colaborador Gladio Aether— Zoe señaló al rubio— ¿¡Nos harías el favor?!
El rubio simplemente sacó una cápsula de su riñonera, dejando salir así a Kaguron.
"Impacto" se queda corto para describir la expresión en el rostro de ambos.
—¡ES GIGANTE!— exclamó Elio.
—Hermano, protégeme…— masculló Selene, sujetando el brazo del mayor.
Crabrawler tembló al oír las palabras de la hermana de su entrenador. Él no creía poder hacer nada contra ese monstruo.
De repente, algo ocurrió que llamó la atención de todos.
La cucaracha se estaba dirigiendo hacia Kaguron con enojo, como si le estuviera reclamando algo. Eso no pareció molestar mucho al Ultraente de Gladio.
—Dejando de lado eso…— Zoe lo dijo con una naturalidad que dejó a ambos hermanos perplejos (por no mencionar la sonrisa que siempre poseía)— Este de aquí es el UE-06 Cohete o como nosotros lo conocemos: Celesteela. Celesteela es un Ultraente…
—Se llama Kaguron— interrumpió Gladio.
—Celesteela…
—Kaguron.
Los Asutoro voltearon a ver a Aether con los ojos entrecerrados, mientras que Burnet reía de forma nerviosa. Darius simplemente bostezó.
Zoe no perdió la sonrisa en ningún momento.
—¡Bueno, este en específico se llama Kaguron, pero la especie de los Celesteela en general…— volteó a ver de reojo a Gladio, quien asintió conforme. Prosiguió— son Ultraentes que podríamos clasificar dentro de los tipos elementales que ustedes conocen como Acero y Volador!
—¡Tal como Skarmory y su primo lejano de la región de Galar, Corviknight!— exclamó Sorba.
Ahora que estaban viendo un ser interdimensional, pensar en Pokémon comunes y corrientes no era una prioridad para sus cerebros.
—¡En su interior, los Celeestela almacenan una energía espectacular! ¡Acumulan cantidades exageradas de un gas combustible que expulsan por sus enormes extremidades a la hora de volar o de combatir!— les empezó a explicar Zoe— ¡Son capaces de absorber nutrientes del entorno, ya sea de la tierra o de las plantas!... ¡Por cierto! ¿¡No son bellísimas las plantas de aquí?! ¡Son grandes y verdes, son tan bonitas!— la recluta tenía una mirada inusualmente emocionada.
Elio y Selene voltearon a verse. Sólo eran plantas normales, ¿no?...
—Yo tengo un duda— el azabache subió su mano al aire (luego de agitar bastante su cabeza para espabilar)— ¿Cómo fue que Gladio logró capturar a Celes…?— sintió una mirada penetrante a su costado— ¡A Kaguron! ¿¡Cómo atrapó a Kaguron?!
Los cuatro que sabían del tema voltearon a verse.
El tema de las Ente Balls fue expuesto.
—Esto sólo me está dejando más dudas que respuestas…— murmuró Elio, con su cabeza dando vueltas.
Selene asintió. También comenzaba a sentirse algo mareada.
—¡Volviendo al tema!— exclamó Zoe, señalando a su compañero— ¡Mi camarada Darius dirá lo que sigue en la exposición!
Elio y Selene quisieron reírse al oír eso, les recordaba a cuando iban en la escuela en ciudad Carmín y cuando debían hacer alguna exposición sobre algún tema.
La azabache recordó que una vez les había tocado hacer equipo con una compañera de clase (que era hija de un científico que estaba ganando cierto renombre en la comunidad) y su amigo de la infancia… El chico no asistió el día de la exposición y les pusieron un 75 (claro que al chico le fue mucho peor cuando volvió a ir a clases una semana después).
Se sintió molesta.
Escuchó un bufido salir de la nariz de su hermano y supo que él también lo había recordado.
—Bueno… Supongo que tienen curiosidad por saber qué es esto de aquí— Darius caminó hacia la cucaracha con una especie de papel en mano. El Ultraente tiró una fuerte patada contra su jaula—. Es a la que llamaron UE-07 Elegancia o como nosotros conocemos a su especie: Pheromosa.
Gladio vio con cierto asco al ser. De alguna manera le recordaba a Lusamine.
La llamada Pheromosa comenzó a patear de forma insistente la jaula, sin hacerle el más mínimo daño.
—Si tuviéramos que ponerlo en los tipos que ustedes manejan, diría que es Bicho/Lucha al igual que Buzzwole— continuó diciendo Darius—. Es un Ultraente sumamente rápido y de momento, según la profesora Burnet, no hay otro ser vivo con su capacidad de aceleración de 200 km/h— ese dato bastó para dejar a Elio y Selene con el alma en los pies. Era una bestia—. Tenemos la teoría de que segrega unas feromonas por su cuerpo que hacen que cualquier ser que sea expuesto a ellas pierda las ganas de combatir al instante. También estamos trabajando con el hecho de que hay ciertas personas que se ven inmunes a dichas feromonas, aunque tal vez sólo sean fallos circunstanciales en ellas provocados por diversos factores como el humor o el clima… Aunque de nuevo, todo es una teoría.
—¡Con eso dicho, les hemos mostrado a todos los Ultraentes que han aparecido en Alola hasta el momento!— exclamó Burnet— ¡Y como ya dije hace como veinte minutos, les contaré la misión que tengo para ustedes!— la investigadora puso tomó con sus manos los hombros de los gemelos— Quiero que ustedes dos salgan de aventura, como normalmente lo harían…
Elio y Selene estuvieron a punto de hablar, cuando fueron interrumpidos.
—… pero con la diferencia de que irán acompañados de un pequeño invento mío que los ayudará a detectar la energía característica de los Ultraentes— añadió—. Recorrerán la región de arriba a abajo buscando a estos seres tan magníficos y peligrosos, recolectando tantas muestras de ADN como puedan para así, ayudarnos a obtener más información sobre los ejemplares que aparezcan en Alola, ¿qué me dicen?— sonrió ampliamente.
Gladio se llevó una mano a la cara, sabiendo lo que estaba por venir.
—Nos negamos— no tardaron en decir ambos muchachos, sorprendiendo un poco a Burnet.
—Nos está mandando a una misión peligrosa, profesora. No quiero arriesgar a mi hermano mayor— dijo Selene, viendo con seriedad a la científica. Ella no podía darse el lujo de hacer eso, no después de… aquello.
La morena soltó a ambos hermanos y luego se llevó una mano al mentón.
—Entiendo, entiendo… ¿Y si les dijera que Gladio los acompañará? Es un experimentado entrenador que cuenta con la ayuda de un Ultraente, además de tener un Pokémon bastante especial del que luego les hablaremos— con su mano señaló al rubio, quien simplemente se les quedó viendo.
Eso tranquilizo muchísimo más a Selene quien a cada segundo consideraba más y más el cambiar de opinión. Después de todo, estarían ayudando a muchísimas personas si lo hacían…
—Yo…
—No lo entiendo…— murmuró Elio, atrayendo todas las miradas.
—Oh, ¿no comprendiste una parte de lo que dijimo…?
—¡No es eso!— el azabache interrumpió a la científica— ¡No entiendo por qué nosotros! ¡Todo esto suena genial y eso, pero no comprendo por qué elegirnos a Selene y a mí!... ¡Estoy seguro de que hay personas mucho más fuertes ahí afuera y no me mal entienda, no me estoy subestimando ni me considero inútil, sólo no entiendo cómo fue que nos eligió a nosotros! ¡Dudo mucho que sólo haya sido por nuestra capacidad para lidiar con el Team Skull!
El gesto de Burnet, para sorpresa de Elio, se puso mucho más serio.
—Si aceptaban o negaban iba a contárselos de todas formas, así que no hay ningún motivo para ocultarlo— la morena caminó hacia su maletín y lo abrió, sacando de él una especie de "pistola". Presionó el gatillo y de la parte superior emergió una pequeña pantalla con una línea recta que de inmediato salió disparada hacia el aire, comenzando a emitir un fuerte pitido—. Quiero que vean lo siguiente.
Elio y Selene estaban realmente atentos a lo que pasaba al igual que Charjabug y Crabrawler.
Sorba se colocó junto a Kaguron, haciendo que los pitidos y la línea en la pantalla ve volvieran locos.
—Esto es lo que pasa cuando este pequeñín de aquí se encuentra cerca de material Ultraente— luego de eso, caminó hacia la jaula de Pheromosa, obteniendo un resultado similar pero algo más leve (quizá por la intervención de su prisión)— y por último…
El radar se apuntó hacia Elio, obteniendo un pitido constante, así como una línea que se deformaba en montones de agudos picos.
Los Asutoro y Gladio se vieron sorprendidos ante eso.
Antes de que nadie pudiera hablar, Zoe se adelantó.
—¡Bien, bien, atención!— corrió hacia el azabache, dándole unas palmaditas en la espalda— ¡Les explicaré que está ocurriendo aquí!
Nadie dijo nada en contra.
—¡En palabras simples, Elio Asutoro tiene energía de Ultraente adherida a su cuerpo!— exclamó. Sólo Burnet y Darius no lucían sorprendidos por ello— ¡Por favor, Darius!
El hombre asintió para luego tenderle un papel a Elio, quien lo miró algo confuso. Selene, Crabrawler y Charjabug también querían leer.
En la hoja había un montón de datos que realmente no comprendía. Una de las únicas palabras que diferenció fue "ectoplasma" (cosa que lo dejó un tanto nervioso).
—Cuando tomé una muestra de tu piel hace unos minutos— Elio recordó lo del hisopo—, era porque quería analizar la causa de tu "infección" por llamarlo de alguna manera. Los resultados no son muy agradables, si es lo que quieres saber.
Esas palabras alarmaron a ambos hermanos, en especial a Selene, quien comenzó a sudar a mares.
—Dime, Elio Asutoro— Darius tomó el disco que emitía el holograma y pulsó unos cuantos botones, haciendo que la imagen cambiara a una conocida y repudiada por los gemelos—, ¿te has encontrado con este ser?
Frente a las miradas de los Asutoro estaba "eso". Esa especie de… "payaso" o "bufón" que había intentado asesinarlos hacía unos días.
—¿C-Cómo lo…?— un "gallo" salió de la boca de Elio, quien de inmediato carraspeó intentando mantener la compostura— ¿Cómo sabes de eso?... ¿Esa cosa… es un Ultraente?...
Darius suspiró.
—Lo suponía…— miró al entrenador fijamente a los ojos— Necesito que me digas si su explosión te alcanzó, que me cuentes toda la historia de ser posible.
Elio así lo hizo, incluidas las partes que no recordaba pero que su hermana le había contado.
Zoe chasqueó los dedos.
—Cielos, esto en serio es malo— dijo para luego rascarse la cabeza.
Los nervios sólo crecieron en el mayor de los Asutoro.
—Están asustando al niño— intervino Gladio—. Sólo digan lo que deban de decir.
—Lo sentimos— dijo Darius, agachando un poco la cabeza para luego volver a dirigirse a Elio—. Empezaré con lo básico. Este de aquí es Blacephalon o llamado de otra forma, el UE-08…— se quedó pensando un poco— Explosivo. Sus tipos elementales, por lo que pudimos ver serían "Fuego" y "Fantasma". Suele engañar a sus víctimas con movimientos cómicos y contoneos para hacerlos bajar la guardia, una vez que lo hacen y antes de que puedan reaccionar, hace estallar su cabeza la cual puede regenerar y separar de su cuerpo a voluntad. Las rayas y puntos en su cuerpo cambian según su estado de ánimo por lo que hemos podido estudiar.
—¿¡Eso qué tiene que ve…?!
—Permítame terminar, Elio Asutoro— con esas palabras, el adolescente guardó silencio—. La explosión causada por Blacephalon no tiene como único objetivo el hacer daño, también sirve para marcar a sus presas— Elio y Gladio abrieron bien los ojos por la sorpresa—. Su cabeza está formada principalmente por lo que ustedes llaman "ectoplasma" y éste se queda adherido a la persona para después rastrearla, de ahí que su situación sea tan mala.
—Estás diciendo… ¿Qué esa cosa puede saber dónde estoy en cada momento?...— el azabache tragó saliva, al igual que los Pokémon.
Darius asintió, haciendo que el corazón de Elio comenzara a palpitar fuertemente.
—¡P-Pero eso no tiene sentido! ¿¡Por qué no acabó conmigo cuando pudo aquella vez?! ¡Debió saber que seguía vivo!— exclamó, comenzando a sentirse aterrado.
El lugar se quedó en silencio unos instantes, lo cual sólo sirvió para aumentar el miedo del muchacho.
—Posiblemente haya sido una casualidad gigantesca…— Darius volvió a hablar— pero creo que el motivo de que aún esté vivo, Elio Asutoro, se debe a la personalidad de Blacephalon, la cual está muy ligada al significado que ustedes los humanos le dan a su aspecto. Ellos son bromistas por naturaleza sólo que sus bromas son todo menos divertidas. Nuestros investigadores descubrieron que su especie siente un gran gusto al jugar con su comida; les encanta hacerles creer que se han librado de ellos sólo para volver a aparecer días después, repitiendo así el ciclo hasta que finalmente se aburren, llegando a la peor parte: se alimentan de la energía vital de su presa hasta dejarlos como un cascaron vacío.
Elio se puso absurdamente pálido, cosa que hizo a Burnet sentirse realmente triste por el chico.
Era literalmente como si un Mightyena jugueteara con un Buneary antes de engullirlo vivo.
Él era el Buneary.
Lo único que se escuchó en el lugar fueron unos fuertes pasos y para cuando Gladio se dio cuenta, sus manos ya estaban entre las de Selene.
—Te lo ruego…— dijo con un tono de voz que mostraba suplica, impotencia y rabia. Elio volteó a ver a su hermana— Por favor… por favor ayúdanos… por favor… ¡protege a mi hermano!
Los ojos de Aether conectaron con los de la Asutoro y por unos instantes, todas sus emociones se le transmitieron a él.
El rubio se quedó en trance.
A él… a él realmente le habría gustado haberle podido pedirle eso a alguien.
Pedir por ayuda a alguna persona, que los salvara a él y a su hermana de su madre.
Tal vez era lástima, tal vez era empatía…
Tal vez era porque sabía cómo era estar en su lugar.
De cualquier forma, su respuesta no tardó mucho en llegar.
—Era lo que tenía planeado hacer— dijo, devolviéndole la mirada.
El color de a poco fue regresando al rostro de Elio, mientras que Selene, por su parte, puso una enorme sonrisa.
—¡GRACIAS!— dijo con fuerza.
Gladio se liberó del agarre de la chica y se giró.
—Da igual.
Selene corrió hacia su hermano mayor, dándole un abrazo. Comenzó a decirle que todo estaría bien y que intentarían contactar con Ash tan pronto como les fuese posible para recibir su ayuda.
Elio simplemente asentía, tratando de recuperarse del shock que había sentido por culpa del miedo.
—Eso fue algo muy amable de tu parte, Gladio— Burnet se le acercó, poniéndole una mano en el hombro.
Aether la miró de reojo.
—Usted no puede hablarme de amabilidad— murmuró, sorprendiendo un poco a Sorba—. No después de todo lo que ha hecho por Lillie.
La morena cambió su gesto de sorpresa por una sonrisa.
—Supongo que tienes algo de razón.
El rubio, sin embargo, ya no le estaba poniendo atención.
Veía fijamente a esos gemelos.
Se sentía identificado con el chico y por algún motivo, tenía unas inmensas ganas de proteger a la chica. Sacudió la cabeza un poco.
—Cuidarlos a ellos ahora no compensará el hecho de que dejé a Lillie atrás— pensó, haciéndose a la idea—. Pero aun así… no puedo evitarlo.
—Por favor, cuídense mucho, niños. Sobretodo tú, Elio— Burnet se encontraba acomodando unos cuantos instrumentos en las maletas de Elio y Selene, las cuales serían útiles para recolectar muestras de los Ultraentes.
El azabache asintió.
—Debo darle las gracias, profesora— dijo, esperando a que su equipaje estuviera listo—. Si no fuera por usted, ahora mismo estaría despreocupado pero en gran peligro…— hizo una reverencia— De nuevo, gracias.
—También tiene mi más sincero agradecimiento— Selene imitó el gesto de su hermano.
Crabrawler y Charjabug también dieron las gracias a su manera.
—Ni lo mencionen— la investigadora agitó la mano varias veces—. Ustedes también me están prestando un gran servicio como mis asistentes de investigación.
Ambos chicos sonrieron.
—¡Elio y Selene Asutoro!— los llamó Zoe, corriendo hacia ellos con Darius de cerca— ¡Queremos darles esto antes de que partan!
Los gemelos vieron expectantes lo que fuera a ser "esto".
—¡Las palmas!— ordenó la recluta.
Obedecieron, siéndoles depositados unos objetos.
Cuando vieron bien se dieron cuenta de que se trataba de doce Ente Balls, seis para cada uno. Las vieron impresionados.
—No estamos seguros de si todas ellas sirven al cien por ciento, pero aprovechando que ustedes enfrentarán Ultraentes con ayuda de Gladio Aether, podríamos probar su desempeño y atrapar los más posibles— explicó Darius.
—¡Las usaremos bien!— dijo Elio.
Selene asintió.
—Las usaremos bien.
Se quedaron en silencio unos momentos y notaron algo.
—Hablando de Gladio…— murmuró Elio, viendo hacia todos lados.
—¡Está ajustando unas cuantas cosas antes de irse!— informó Burnet, terminando por fin de empacar— Toma, Elio— el entrenador agradeció y se puso la mochila—. La tuya, Selene— la entrenadora hizo lo mismo— ¡Y por cierto, añadí cierta sorpresit…!
—¡Hablando de Glado Aether!— exclamó Zoe, interrumpiendo a la profesora y apuntando hacia la derecha. Todos voltearon a ver de inmediato.
Por dicha dirección venía caminando Gladio, seguido de dos adultos, un Wobbuffet y un Meowth de Kanto.
Nada más llegar ante ellos, los que acompañaban a Gladio repararon en los Asutoro.
—Ah, estos deben de ser los mocosos— dijo Jessie, un tanto desinteresada.
—Creo que son los únicos por aquí— James vio hacia todos lados, sin toparse con nadie.
—¡Woooooobbuuuu!
Elio estuvo a punto de decir algo ante eso, pero de pronto…
—La pasarán fatal acompañando a Gladio— dijo el Meowth, encogiéndose de hombros.
Cómo mínimo, "impacto" es la palabra adecuada para describir lo que sintieron los gemelos y sus Pokémon.
—Dejo todo en sus manos, profesora Burnet— le hizo saber Aether.
La investigadora negó con la cabeza.
—Agradezco que me tengas esta confianza a pesar de que apenas nos conocemos, Gladio— dijo, con una pequeña sonrisa en su rostro cabizbajo—. Trabajé con la Presidenta por tres años y aunque sabía que algo no iba del todo bien, jamás me atreví a hacer nada para cambiar el curso de la Fundación Aether.
Gladio también negó.
—No había nada que pudiera hacer— le dijo con seriedad—. Lusamine es peligrosa de muchas maneras y, al contrario, agradezco que mantuviera un perfil bajo. Pudo cuidar muy bien de Lillie gracias a ello.
Burnet subió la mirada y amplió más su gesto.
—Saluda a mi pequeña en cuanto la veas, por favor— pidió.
El rubio asintió sin dudar.
—Lo haré— dicho eso, dio media vuelta, comenzando a caminar al yate que los esperaba—. Nos vamos.
Elio, Selene, Crabrawler y Charjabug tuvieron que dejar descansar a Meowth.
—¡Vamos detrás de ti!— exclamó el mayor, siguiéndolo de cerca.
—Y ustedes…— Aether se detuvo un momento, llamando la atención de los Rocket pero sin voltear a verlos— Gracias… por ayudar.
Los cuatro sonrieron (claro que cada uno a su manera).
—¡Nos quedamos cuidando el fuerte!— dijo James.
—¿Qué hace este poniéndose sentimental?— preguntó Jessie para sí misma.
—Nos extrañará— aseguró Meowth.
—¡Wobbu wobbuffet!
El rubio no dijo nada y simplemente continuó avanzando hasta subir.
Escuchó como se despedían los Asutoro y como les deseaban buena suerte. Él sólo se sentó mientras el barco zarpaba.
—¡Hombre, un Meowth que habla!— rio Elio, sintiendo como de a poco el miedo inicial por Blacephalon pasaba.
—Es una experiencia única— aseguró Selene—. Debemos enseñarle a hablar al Meowth de mamá.
Crabrawler parecía querer decir que él también quería intentarlo.
—¿Y bien?— Elio se giró hacia Gladio— ¿A dónde vamos ahora?
Aether lo miró unos segundos.
—Poni— respondió, cruzado de brazos—, pero antes pasaremos por ciudad Malíe en Ula-Ula. Debemos recoger a cierto tipo.
Los gemelos voltearon a verse y luego, se encogieron de hombros. Él era su protector, no cuestionarían sus métodos.
Siguieron hablando del Meowth parlante.
5 p.m. Antiguo Paso de Poni.
Habían corrido tanto como sus pulmones les permitieron el aire, evidentemente unos aguantaron más que otros, pero al final, todos ellos habían dado lo mejor de sí para continuar hacia adelante.
Para llegar al Altar del Eclipse.
Cuando no corrían, tomaban un descanso para recuperar energías y de nuevo, emprendían la marcha. Decidueye se vio obligado a regresar a su Pokéball.
Finalmente, llegaron al sitio al que Lillie y Rotom dijeron que debían ir.
Ash vio un cartel metálico con la siguiente leyenda: "Cañón de Poni. Camino de peregrinación hacia el altar sagrado".
Recordó lo que Hapu le había contado. Un lugar seco…
—Es pasando este lugar, ¿verdad?— preguntó, viendo hacia el frente, por donde el camino se iba haciendo cada vez más angosto.
—Sí. Una vez que hayamos pasado esto, habremos llegado al Altar del Eclipse-Roto— respondió.
—Deberíamos tardar tres días o cuatro a lo máximo— añadió Lillie, recordando un libro que había leído hace un tiempo.
Una pequeña risa se escuchó. Voltearon a ver a Rotom.
—No con este atajo que he descubierto analizando la topografía del lugar-Roto— dijo, satisfecho consigo mismo.
Ash y Pikachu de inmediato dejaron ver lo sorprendidos que estaban.
—¿En serio? ¿Cuánto tiempo nos ahorra?— preguntó Lillie, observando expectante a la Dex.
—Tres días enteros-Roto.
—¿¡TRE…?! ¿¡TRES DÍAS?!— gritaron Ash y Lillie ¡Eso era un montón de tiempo!
—¡PIKAAAA!
—K-Kou…— Shiron también estaba impresionada. Rotom era más asombroso de lo que creía (aunque realmente, ella no sabía a qué se refería la máquina con "topografía").
—Claro que todavía tendremos que caminar un día entero. Medio día para llegar al atajo y otro medio día para el Altar-Roto.
—¡No, no, no, no! ¡Reducir tres días de camino ya es increíble de por sí, Rotom!— exclamó la rubia, totalmente emocionada— ¡Nos has salvado!
—¡Lillie tiene razón! ¡Eres impresionante, Rotom!— Ash realmente estaba agradecido con Kukui por darle el invento.
La Pokédex rio.
—Vamos, sigan adulándome más-Roto.
Pero no pudieron.
—Ey— escucharon que dijeron detrás de ellos.
Se giraron y se llevaron una sorpresa.
Bueno… Una GRAN sorpresa.
La mano derecha de Guzma, hermana mayor del Team Skull y principal captora de Lillie.
Francine estaba justo ahí, con una mirada del todo despreocupada.
Evidentemente, nuestros protagonistas actuaron por inercia.
—¡Mudbray!/¡Pikachu!— de la Pokéball salió el burro y el roedor saltó del hombro de su entrenador al suelo, desprendiendo chispas al igual que Rotom.
Shiron abrió levemente el hocico, lista para congelar a su enemiga.
Al ver eso, la adulta simplemente dejó caer cinco cápsulas al suelo y levantó las manos al aire; sólo eso.
A pesar de que eso era un claro gesto de paz, ellos no se dieron el lujo ni tenían la confianza suficiente como para bajar la guardia.
—No quiero pelear, sólo hablar— les hizo saber, cerrando los ojos.
—Lillie nos lo contó. Tuvimos el tiempo suficiente como para hablar de cómo la secuestraste-Roto— le informó, sin dejar de apuntarla con sus cañones.
—Cumplía órdenes de la Presidenta— se excusó, encogiéndose de hombros—. La culpa es de ella.
—Pudiste haberte negado— dijo Lillie, con el ceño fruncido—. Lastimaste a mis amigos…
—Nah, no podía. Si Guzma me da una orden, yo la cumplo y ya está. Lo que pase luego no es asunto mío— contó, abriendo los ojos.
—¿Cómo nos encontraste?— interrogó Ash— Ustedes huyeron del Paraíso Aether aquel día, ¿cómo nos seguiste?
Francine apuntó con la cabeza a sus Pokéballs.
—Tengo un Crobat— contestó—. Cómo sea, no vine aquí para esto. Ustedes van a salvar a la Presidenta, ¿verdad?
Lillie asintió.
—Eso queremos hacer— respondió.
Francine imitó el gesto de la rubia.
—Bien… Quiero pedirles un favor…— antes de que pudiera seguir hablando, Rotom la interrumpió.
—En este mundo hay miles de millones de personas y te juro que estás en el top cinco de personas a las que jamás les haría un favor junto a la Presidenta, Faba, tu jefe y posiblemente Paku porque sé que es tan idiota que posiblemente nunca me lo devolvería— dijo en un tono de voz algo amenazante—, así que dinos, ¿qué motivo tendríamos para ayudarte?-Roto.
Francine se le quedó viendo.
—Son los buenos, ¿no?
Un gesto de asco se formó en la pantalla de la Pokédex.
—Puede que seamos buenos, pero no somos imbéciles-Roto— le respondió de inmediato.
La mano derecha de Guzma simplemente suspiró al ver que ni los dos más nobles del grupo cambiaban su semblante duro.
—Saben, Guzma…
—¡No te estamos preguntando la historia de tu vida, queremos motivos para…!— una mano se posó frente a la Pokédex. Era de Lillie.
—Primero hay que escucharla— le dijo.
Rotom no objetó nada. Lillie había sido la que más había sufrido por culpa de Francine después de todo (y muy posiblemente, Hau).
—Continúa-Roto…— dijo, un tanto resignado.
La Skull asintió.
—Guzma siempre ha sido un tipo raro y en cierta forma, es idéntico a su Golisopod— empezó a contar—. Ambos son fuertes, intimidantes y despiadados pero al mismo tiempo, son unos completos cobardes…
Escuchar a la mano derecha hablar así de su jefe era algo sorprendente, pero no lo suficiente como para hacerlos perder la precaución.
—Él sólo lucha batallas que sabe que podrá ganar y ataca a traición sin tener una pizca de remordimiento— se encogió de hombros de nuevo—, yo no me quejo. Ese es su estilo de combate…
—No entiendo a qué quieres llegar con esto— le hizo saber Lillie.
—A eso voy— Francine se rascó un poco la cabeza—. Guzma, al igual que su Golisopod, es tan débil por dentro que constantemente necesita sentirse más fuertes que los demás para no sucumbir; da palizas, asalta gente, cosas así. Claro que tiene sus propias normas; él nunca ha matado a ninguna persona ni ha robado a ningún Pokémon, o bueno… no lo había hecho.
Ash recordó a Yungi y al trío que conoció cuando llegó a Alola por primera vez.
—Sus reclutas deberían seguir su ejemplo…— murmuró, siendo oído por Francine.
—Guzma sabe que tenemos ese tipo de gente. Personas que quieren hacer del Team Skull una organización temida y respetada por todos en Alola por ese tipo de métodos. No es como que apruebe del todo su comportamiento, pero tampoco le importa corregirlo— comentó, dejando a Ketchum con la boca fruncida—. Como decía… Por primera vez en todos los años que tengo de conocerlo, él actuó de forma contraria a lo que él hace— miró al cielo— y eso es por obra de la Presidenta. Ella ha sido la única mujer adulta fuera del Team Skull que lo reconoce por lo que es, reconoce su fuerza y lo halaga por ello. Luego de una vida de fracasos y últimos lugares, es natural sentirse feliz por que alguien te reconozca.
—Mi madre…— inició Lillie, sorprendiendo a Ash y Rotom, así como a los Pokémon— es extremadamente egoísta. Ella solamente les da su "amor" a aquellos que considera útiles para sus propósitos. Puede sonar duro, pero mi madre no ve a Guzma como un aliado, lo ve como una herramienta para cumplir un objetivo; a él y a toda su organización.
Francine asintió.
—Lo sé. Desde el inicio he sabido eso, pero Guzma está cegado por la aprobación de la Presidenta. Él todo el tiempo pensaba en cómo podría ayudarla a cumplir sus planes, para recibir sus elogios, su atención— dijo, viendo a la rubia a los ojos—. El Team Skull es su familia. Rechazados que no tienen un hogar al que volver y que sólo quieren el calor de una hermandad. Por eso la adoración de sus reclutas no lo llena, porque siente que es la misma devoción ciega que tiene un Growlithe que fue abandonado y luego acogido por su entrenador. Él quiere sentirse considerado como un igual y la Presidenta lo estaba tratando como uno… según su punto de vista.
Rotom "frunció el ceño".
—Nos estás contando todo esto para que sintamos empatía por Guzma y no lo dejemos varado cuando vayamos por la Presidenta, ¿cierto?-Roto.
Ella simplemente dio una cabeceada.
—¿De qué me sirve decir que no?— preguntó, arrodillándose y luego, pegando la frente al piso— Así es como la gente ruega en tu región, ¿no, oriental?
Todos por fin fueron capaces de dejar la posición defensiva.
—Sí…— respondió Ash.
—Bien…— murmuró Francine— Entonces se los ruego. Traigan a Guzma de donde sea que la Presidenta lo haya llevado.
En el interior de Francine, todo eran nervios. Su corazón latía tan rápido que sentía que se detendría en cualquier momento y sus pensamientos eran todos negativos.
Ellos no tenían por qué ayudarla.
Ella les había hecho daño.
No tenía cara para pedirles el favor.
Guzma también los había lastimado.
A los ojos de esos niños, Guzma era un villano.
No tenían por qué salvar al villano…
Ellos no tenían por qué ayudarla…
—Lo haremos/-Roto— dijeron los tres al unísono.
Silencio. Por diez segundos enteros, hubo silencio.
—¿Por qué?— preguntó Francine, sin despegar la frente del piso— ¿Por qué lo harán a pesar de lo que les hicimos?
—Porque quiero que me deban un favor-Roto.
—Él aún no se disculpa con Lillie.
—Tenía pensado ayudarlo de cualquier manera.
—De acuerdo…— murmuró.
Una vez más, se quedaron callados. Luego de un rato dieron media vuelta pero, antes de irse, Lillie tenía una última pregunta.
—Guzma dijo que mi hermano era su guardaespaldas— recordó— ¿Es eso cierto?
—Sí, lo es.
—Mi hermano… ¿asesinó a alguien durante ese tiempo?...
Ash, Pikachu y Rotom se exaltaron. Ellos sabían que Gladio…
Francine, con la frente aún pegada al suelo, asintió.
—Creemos que mató a más de cinco miembros del Team Skull y sabemos que dejó al borde de la muerte a otros dos. Eran escoria de la más baja, pero eran nuestra familia…— respondió una vez más.
Los amigos de Lillie voltearon a ver a la rubia, quien simplemente se quedó callada.
—Gracias— dijo sin más para luego, seguir avanzando.
Ash corrió hasta alcanzar su paso y sin decir nada, tomó su mano.
La rubia agradeció eso con todo su ser.
Los pasos fueron haciéndose cada vez menos audibles hasta que finalmente, desaparecieron.
Fue ahí que finalmente, Francine pudo mojar la tierra con sus lágrimas.
Había una oportunidad.
Una oportunidad de verlo una vez más.
¡Terminé! Han pasado unos… 7 días desde la última vez que actualicé… ¡No está mal, ¿eh?!
Esta vez creo que si tengo unas cuantas cosas de que hablarles…
Primero: Los juegos.
Lo del Pase de Expansión de 30 dólares… "Evitable" es la palabra que utilizaría. Es cierto que añaden lo que parece ser un montón de contenido a Pokémon Sw/Sh y que no son tan caros como una "tercera versión" pero creo que es algo que pudo simplemente ser evitado si los desarrolladores de Game Freak se hubieran tomado más tiempo en crear el juego.
Claro que hay cosas que me emocionan del Pase, como serían los nuevos personajes, posibles nuevas formas regionales, el regreso gratuito de 200 Pokémon (Typhlosion, por favor, vuelve…) y los legendarios. ¡Estaré al tanto de todo eso!
¡Y por cierto! ¡Formas Gigamax para los iniciales de Kanto y Galar! ¡Que continúe el bullying en contra de la zorra de fuego, el pecho frío y el gordito por no tener megas! XD
Hablando del remake de Mundo Misterioso, la verdad es que estoy emocionado. Nunca antes me he pasado un MM así que le tengo bastantes ganas al remake del que lo inició todo por así decirlo.
Ahora pasando a temas del anime…
¡Lance vs Leon, por la puta madre! ¡Lance vs Leon!
Estos capítulos que se vienen la verdad pintan bastante bien y les tengo mucha expectativa por no mencionar que también se viene un capítulo totalmente protagonizado por Koharu, que es el personaje que más me intriga actualmente. Me agrada la niña, siento que disfrutaré viendo como desarrollan su personalidad los escritores.
(Por cierto, he querido escribir algunas historias sobre Ash, Koharu y Go. Creo que lo haré algún día).
¡Y temas totalmente intrascendentes que no tienen nada que ver con Pokémon!
Boku no Hero Academia está a unas horas de darnos el Deku vs Overhaul. Estoy desando ver lo bien que lo hace Bones adaptando la pelea y ese "Infinito 100%).
¡"Haikyu!" vuelve! Mentiría si dijera que llevo años esperando esta nueva temporada (realmente sólo llevo unas tres semanas para mi buena suerte XD) y, ¿qué puedo decir? ¡Le tengo muchas ganas!
En fin…
Actualmente, el mundo es un lugar más peligroso de lo que ya era de por sí.
Por favor, mucho cuidado allá afuera, chicos.
La mejor de las saludes para ustedes.
