¡Ey, hola otra vez! Vuelvo rápido y como ya me conocen, rápido vuelvo a dar paso a la respuesta de reviews anónimas.

Josezcri: ¡Lamento no haber respondida esta review en su momento! Algo en mi cabeza no hizo "click" y por algún motivo olvidé responderla en el capítulo pasado. Vuelvo a pedirte disculpas.
Estoy seguro de que hay historias mucho mejores que la mía, pero igualmente me alegra que así la consideres tú, siempre saben cómo ponerme de buenas :D
Sobre Dia… Realmente, no tengo ningún plan. En el anime fue relevante por uno o dos capítulos pero después de eso, desapareció totalmente. Quiero que los rivales finales de Ash para Alola sean Gladio y Hau. Ya encontraré la manera de equilibrar los combates.

Cristhian: ¡Hola otra vez! Como respondí antes a un usuario (creo que fue a Oconner95, si mal no recuerdo), no podemos hablar de equipos sin recordar a esa legendaria formación que se originó en Shrek 3 (si de nuevo, mi memoria no me falla XD).
Creo que tras leer el pasado de Gladio, el cien por cien de los lectores convirtieron a Lusamine en su personaje más odiado… ¡Haré la pregunta al final del capítulo! XD
Nope, no soy de Mérida (que estoy seguro, está en Yucatán). Soy norteño (no de Monterrey, pero de un lugar bastante cercano a él). La cuarentena es algo que se hizo a nivel mundial, realmente XD
¡Nos leemos!

Josezcri: ¡Aquí tu otra review! Eso es una sorpresa, realmente XD No quiero revelar ese tipo de detalles ni tampoco desmentirlos. Le quitaría la "magia" al asunto, por así decirlo XD
¡Nos leemos!

JeGaOr: ¡Tiempo sin leerte! Minecraft es un buen juego… Me recuerda a aquella época cuando disfrutaba viendo a Vegetta777 por las tardes tras llegar a la escuela… ¡En fin, no es momento de ponerse sentimental!
Yo, a decir verdad, prefiero mil veces escribir el desarrollo de mis personajes a escribir una batalla Pokémon XD Siento que es más interesante (o al menos, para mí lo es), ver como los personajes interactúan (además de que siento que mis batallas flaquean un poco o bastante XD).
¡Esperemos que Gladio no esté solo nunca más!
¡Nos leemos!

¡En fin! ¡Pasen a leer, por favor!


—Solgaleo…

Lillie deshizo el abrazo, tomando un poco de distancia para ver fijamente al legendario. Su rostro estaba más serio y su ceño algo fruncido.

—Nosotros… Yo, sé lo que mamá te hizo cuando eras Cosmog…— dijo. Le costaba un poco sostener la mirada al sentirse avergonzada por pedir lo que estaba por pedir— Sé que sufriste en el tiempo que estuviste ahí y entiendo que no quieras ayudarnos, pero… ¿podría pedirte sólo ese favor? Un único favor, Solgaleo… Ayúdame a traer a mi madre de vuelta y te juro que pagará por lo que te hizo…

Lillie tenía razón. Ellos simplemente habían dado por sentado que Solgaleo los ayudaría sin considerar que él también había sido una víctima más de Lusamine.

Se quedaron atentos a lo que pasaría ya que, si alguien podía convencer al señor del sol para que los ayudara, esa definitivamente era Lillie.

El león se le quedó viendo unos pequeños instantes y luego, le sonrió.

Nuestro señor ayudará gustoso— dijo Tapu Fini, acercándose a la rubia. Ash, al ver eso se alejó instintivamente, cosa que la diosa del océano notó.

Aether sonrió y luego, volvió a abrazar al legendario.

—¡Gracias! ¡De verdad, muchas gracias!— dijo, acariciándolo con todo el cariño del mundo.

Gladio se acercó a su deidad guardiana.

—¿Por qué no puede hablar como ustedes?— preguntó.

Nuestro señor partió de la tierra hace más de mil setecientos años, cuando su idioma era completamente distinto al que manejan actualmente— dijo Tapu Bulu.

¡Nosotros nos fuimos acostumbrando a los cambios y lo aprendimos!— contó Tapu Lele.

Dale unos pocos días a nuestro señor y lo aprenderá por completo. Sus capacidades intelectuales y físicas no tienen igual— aseguró Tapu Fini.

Tapu Koko ignoró toda la conversación y se plantó frente al león.

Comenzó a hablar en una lengua totalmente distinta a la universal o a la Pokémon. Era tan raro que nadie lo comprendía salvo Solgaleo y los Tapus.

De pronto, el legendario comenzó a hablar en dicho idioma. Estuvieron así por un rato hasta que Solgaleo asintió y Tapu Koko simplemente se retiró.

Todos sintieron curiosidad por lo hablado, pero nadie dijo nada. Tal vez era una falta de respeto hacerlo, incluso Gladio lo creyó así.

—Ahora que sabemos que Solgaleo va a ayudarnos, deberíamos empezar a prepararnos para partir, ¿no?— dijo Hau, haciendo que todos sus Pokémon volvieran a sus Pokéballs, no sin antes despedirse.

Elio y Selene, quienes acababan de llegar (luciendo totalmente maravillados por la reunión de dioses), asintieron.

Gladio no tardó mucho en imitar a Hau. La experiencia de escuchar hablar a sus Pokémon había sido fantástica, pero debían darse prisa.

Ash y Lillie tardaron un poco más, pero, finalmente, hicieron lo mismo. Al final, el único Pokémon que quedó afuera fue Pikachu.

—¡Danos un segundo, Solgaleo!— pidió Lillie, juntando las palmas frente a su cara. Se estaba refiriendo a un dios, después de todo.

El león dio un pequeño y tranquilo gruñido.

La rubia agradeció eso y junto al resto del equipo S&M, se puso manos a la obra para desarmar el campamento.

Como eran seis manos no tardaron mucho en desmontar todo. Rotom ayudó a su manera (básicamente, decir que cosas guardar primero).

Ash dejó salir un pequeño suspiro al terminar de empacar todo y luego, se giró hacia la Pokédex.

—¡Otro segundo, Solgaleo, por favor!— le pidió al mencionado, volteando a verlo para después regresar hacia Rotom— Si vamos contra tipo Roca/Veneno, entonces… ¡Rotom, cambia a Decidueye, Lycanroc, Gumshoos, Torracat y Golisopod por Torterra, Garchomp, Gliscor, Gigalith, Krookodile y Seismitoad!

—¡A la orden!-Roto— la Pokédex abrió sus compartimientos y luego, esperó. Esperó. Esperó. Esperó… Para sorpresa de todos, nada pasó.

—¿Rotom?...— preguntó Ash. Lillie se hacía una idea de que estaba pasando.

La Pokédex se quedó completamente seria y luego, se "rascó" la carcasa.

—El terreno del Cañón de Poni me impide acceder a la señal satelital… No puedo cambiar a tus Pokémon-Roto…

El equipo S&M se quedó callado en su totalidad, incluido Ash.

De pronto, el rostro del azabache se puso pálido, sus ojos se desorbitaron y su boca se frunció. Comenzó a sudar.

—Esas no son buenas noticias…— murmuró Hau, preocupado.

Elio y Selene, más que preocupados, parecían decepcionados. Les habría encantado ver a los otros Pokémon

Lillie le puso una mano en el hombro a su amigo.

—Hay que ser más cuidadosos en ese aspecto, Ash…— le dijo, tratando de reconfortarlo.

El azabache volteó lentamente a ver a Gladio.

—Contamos contigo…— murmuró, apenado.

—No te hagas el indefenso— el rubio se cruzó de brazos—. Sabemos que solamente tu Pikachu es más fuerte que todo mi equipo.

Ash rio, nervioso. El tipo Eléctrico simplemente se sintió halagado.

Ketchum se rascó la cabeza rápidamente y luego, suspiró.

—¡Hagámoslo, entonces!— volteó a ver a su mejor amigo— ¡Podemos con esto, ¿no es así, amigo?!

—¡Pika!— exclamó, levantando una pata con energía.

—Viendo que Ash ya recuperó su energía, entonces ¿podemos decir que todos estamos listos?-Roto— preguntó, viendo a los humanos.

Lillie volteó a ver a Gladio, Gladio volteó a ver a Selene, Selene volteó a ver a Elio, Elio volteó a ver a Hau y Hau volteó a ver a Lillie.

Ash estaba demasiado motivado como para ver a nadie.

—¡Lo estamos!/Estamos perdiendo tiempo— imagino que sabrán quién dijo qué.

Rotom asintió. Él también lo estaba.

Lillie se volvió hacia Solgaleo.

—Contamos contigo— dijo, haciendo una reverencia.

El león mantuvo la sonrisa que se le había formado por el descuido de Ash. Reparó en las miradas expectantes de todos, incluida la del propio Ketchum, a quien ya se le había pasado un poco aquella intensa emoción.

Solgaleo comenzó a avanzar y de inmediato, se dieron cuenta de que avanzaba hacia Ash. Todos retrocedieron para darle vía libre al señor del sol.

El entrenador de Paleta veía sorprendido el acercamiento del que antes era Nebulilla, este, lentamente, dirigió su hocico hacia la Superpulsera Z de Ash y la tocó levemente.

Ketchum de inmediato supo que hacer. Una enorme sonrisa se pintó en su rostro.

—Tú y yo, ¿eh?...— murmuró, realmente feliz— ¡Será un Movimiento Z de padre e hijo!

Solgaleo pareció reírse un poco por la broma.

Ketchum corrió detrás del legendario y el resto se apartó del camino, Pikachu incluido.

—¿¡Cómo lo hago?! ¿¡Qué pasos uso?!— la emoción podía verse en Ash.

Como usuario del Metalostal, ya conoces los pasos— dijo Tapu Koko, poniéndose a un lado suyo—. Sólo tu cuerpo y alma pueden proveer de energía a ese Cristal Z, por lo que sólo tú puedes utilizarlo al ser el elegido de nuestro señor.

Lillie comenzó a pensarlo al igual que Rotom y Gladio. Entonces, si alguien más, como Hau, intentaba utilizar el Movimiento Z de Solgaleo, ¿fallaría totalmente?... Según los pasos que Ash estaba por usar, ¿era un tipo Acero? ¿También era un tipo Fuego?... Pensar en eso era interesante.

Dejaron esos pensamientos de lado y se prepararon para ver el movimiento del dios del sol.

—¡VAMOS, JEFE!— comenzaron a gritar Elio y Selene con todas sus fuerzas, cual aficionados al deporte apoyando a su equipo favorito.

Lillie sonrió al ver eso y, con sus manos, hizo un amplificador.

—¡TÚ PUEDES!— le gritó también.

Elio y Selene cada vez se comenzaban a convencer más de que Lillie sería un buen miembro del club de fans de Ash Ketchum.

El mencionado, por su parte, les sonrió a sus "aficionados" y les levantó un pulgar. No les fallaría.

—¡Bien! ¡Aquí vamos, Solgaleo!— exclamó, mirando hacia el frente, hacia el Altar del Eclipse. Laliona asintió y se puso en posición de ataque. Los brazos de Ash se cruzaron frente a su cara, creando así una "X". El mismo brillo cegador de antes volvió a aparecer en la Superpulsera Z. Los brazos de Ash bajaron y luego los extendió hacia el frente, uno arriba de otro para, finalmente, golpear sus nudillos y con ellos, señalar a Solgaleo. La energía Z se traspasó de la Superpulsera al león, quien comenzó a brillar aún más intensamente. Ash subió el brazo con fuerza y de su boca salió un grito, un grito en el mismo idioma extraño que Tapu Koko había hablado anteriormente y lo que era aún más raro: esa había sido la voz de Ululani Hekili, su vida pasada.

Gladio volteó la mirada de inmediato. Recordar eso lo irritaba de sobremanera.

Nadie tuvo tiempo de pensar. El poderoso rugido de Solgaleo, idéntico al que había lanzado al revivir, atravesó los tímpanos de los presentes. Dio un enorme salto, uno que lo elevó decenas de metros en el aire y luego, acumuló energía, volviéndose tan brillante que el sol se quedaba corto a su lado. Comenzó a correr rápidamente en diagonal, dejando tras de sí un rastro similar al fuego. En mitad de su recorrido, comenzó a rodar con velocidad y, justo cuando estaba por chocar contra el altar de piedra, un Ultraumbral se creó frente a él. Solgaleo lo atravesó y aterrizó del otro lado del portal como si nada hubiese pasado.

Todos estaban maravillados y Rotom lo había grabado todo en la mejor calidad posible, con los mejores ángulos de cámara y siguiendo todos los pasos del Ultraente.

Los ojos de Ash brillaban intensamente y no tardó en expresar su emoción.

—¡INCREÍBLEEEEEEEE! ¿¡QUÉ MOVIMIENTO FUE ESE?!— gritó a todo pulmón, revisando bien su Superpulsera Z. Él definitivamente adoraba los Movimientos Z.

Lillie, Elio, Selene y Hau, no dudaron en aplaudir con emoción.

Gladio, por su parte, fue más curioso.

—¿Por qué utilizar el Movimiento Z? ¿No se supone que los Ultraentes pueden abrir Ultraumbrales cuando quieran?— le preguntó a Tapu Fini, quien pasó de mirar a su señor con admiración a ver a Gladio con algo de fastidio. Preguntaba demasiado y dejaba ver muy poco.

El espacio que hay entre los portales es inmenso e infinito. Encontrar el mundo que deseas al viajar por tu cuenta sería como tomar una estrella al azar del universo y esperar que, por pura suerte, esa haya sido la que querías. Al utilizar Embestida Solar, mi señor escanea todo el espacio entre portales y elige su destino para así no perder milenios en la simple búsqueda de un mundo específico— explicó, volviendo rápidamente a ver al tipo Acero.

Gladio se volvió hacia donde estaba el resto del equipo y caminó hacia ellos.

Embestida solar… Supuso que era una traducción del nombre en el antiguo idioma que hablaban ellos.

—¡Ahora podemos partir!— exclamó Hau, con una mano en el aire.

Todos asintieron con gran emoción. Solgaleo dobló las patas, recostándose en el suelo para hacer más fácil que todos subieran.

Las dos primeras fueron Lillie y Selene, con un poco de ayuda de Ash y Elio. El tercero fue el hermano Asutoro y finalmente, Hau. Los últimos dos tuvieron un poco de dificultad al subir solos.

Pikachu saltó a la cabeza del león.

Gladio comenzó a caminar hacia Solgaleo con la intensión de subir en su lomo, pero una mano se posó frente a él.

Ash lo veía con un rostro algo serio que dejó a los presentes confundidos.

—¿Qué estás haciendo?— preguntó, viéndolo con el ceño algo fruncido.

—Yo…— murmuró, adquiriendo un gesto algo similar al del rubio, sólo que más calmado— Gladio, en la noche, lo pensé demasiado, tanto que mi cabeza dolió.

—¿De qué estás ha…?

—Gladio, tú no eres una buena persona— interrumpió Ash. El lugar se quedó totalmente en silencio—. Has asesinado y torturado gente cuando nadie te ha nombrado juez, jurado o verdugo… Has hecho cosas horribles a personas que merecían un castigo, pero que no merecían ese infierno que les hiciste pasar… Personas que no tuvieron la culpa de la muerte de Amapola o de tu infancia… Personas que tal vez sólo querían un hogar y un lugar al que pertenecer, que como tú, se vieron descarrilados de la vida…

El ceño del Aether se frunció aún más. Estuvo por abrir la boca, pero le fue impedido.

—¡PERO…!— el rostro de Ash volvió a ponerse serio para después, mostrar un pequeña sonrisa— Pero… yo sé que en el fondo, eres una increíble persona… Sé que hay luz entre toda la oscuridad que tienes en tu interior… ¡Sé que puedes ser mejor, Gladio! ¡Lillie y yo, tus Pokémon! ¡Nosotros creemos que puedes cambiar!

El ceño del rubio se relajó hasta estar muy levemente fruncido.

—Eres un asesino, Gladio y mereces que te castiguen por ello, pero algo dentro de mí no quiere que eso pase… ¡Algo dentro de mí quiere buscar una justificación para algo que no tiene justificación! ¡No quiero que te separen de Lillie una vez más!— exclamó, dándose unos golpes en el pecho— ¡Así que tú y yo! ¡Tú y Lillie! ¡Tú y tus Pokémon! ¡Hagamos un cambio en ti! ¡Hagamos resurgir la luz que se escondió en lo profundo de tu corazón hace tantos años y ayúdame a demostrarte que la vida aún puede ser buena! ¡No tienes que confiar en mí de inmediato, no tengo que agradarte, pero yo confiaré en ti! ¡Confiaré en que puedes hacer un cambio! ¡Confiaré en ti, Gladio!

Todos se le quedaron viendo a Ash y a Gladio en un silencio prolongado y duradero. Nadie decía nada e incluso, trataban de contener la respiración instintivamente.

Hasta que Gladio habló.

—Como sea— dijo, cerrando los ojos y rascándose la cabeza.

Pasó a Ketchum de largo y se subió entre Selene y Lillie, siendo así el segundo desde la cabeza de Solgaleo hacia la cola.

—Eres realmente un buen tipo, ¿eh?-Roto— la Pokédex le dio unas palmaditas.

Ash, en lugar de tomarse eso a mal, sonrió. Esa respuesta para él, era un "ya veremos". No habían estados casados en otra vida por nada.

Se apresuró a subir sobre Solgaleo, poniéndose frente a Lillie. Rotom se escondió en la mochila de Ketchum, la cual dejó levemente abierta para grabar todo lo que pudiera.

—¡VAMOS!— gritó con fuerza, señalando el Ultraumbral.

El legendario comenzó a prepararse para saltar al portal, en eso, Lillie abrazó a Ash de la cintura y colocó su cabeza sobre el hombro derecho del chico, sin importarle en lo más mínimo que su hermano estuviera ahí.

Justo cuando Solgaleo se preparó para saltar, Lillie murmuró.

—Te amo…— directamente al oído del entrenador.

Solgaleo saltó hacia el Ultraumbral al mismo tiempo que una tierna sonrisa se pintó en el rostro de Ketchum y con su brazo izquierdo acarició la rubia cabellera de su amiga.

—Lo sé…

Entraron.


Afueras de Hau'oli. 8:30 a.m.

Kukui se encontraba preparando el desayuno y dejó varios tazones en el suelo. Uno para su Incineroar, otro para su Braviary, otro para un Lucario, los últimos tres eran para un Venusaur, un Empoleon y lo que todo apuntaba, era un Ninetales de Alola

Terminó de preparar unas tortas de huevo y cuando se dispuso a sentarse para comer, su Videomisor comenzó a sonar incesantemente.

Un tanto sorprendido por la hora a la que era llamado, contestó, viendo a su mujer de inmediato en la pantalla.

—¡Oh! ¡Buenos días, buñuelo! ¿Cómo va todo por el Paraíso Ae…?

—¡Kukui! ¡Un Ultraumbral!— interrumpió Burnet, realmente agitada y emocionada— ¡Un Ultraumbral como ningún otro! ¡La cantidad de energía que emana de él es inconmensurable! ¡Es un tipo de Ultraumbral distinto a cualquier otro que hayamos visto!

El investigador rápidamente se puso de pie.

—¿¡Dónde?!— preguntó de inmediato, comiéndose sus tortas de huevo inmediatamente.

—¡En el Altar del Eclipse!


Al principio, todos se vieron rodeados por un destello blanco que les impidió ver por unos instantes pero luego, pudieron observar todo su alrededor.

Con fascinación vieron tonos una gran cantidad de colores en tonos claros. Azul, rojo, naranja, amarillo, rosa, morado, etc. Evidentemente el blanco era el que predominaba sobre todos.

Parecían estar en un inmenso túnel, dentro del cual, Solgaleo (ahora envuelto por un brillo constante que recorría su cuerpo) corría a una velocidad impresionante, dejando a su paso una estela brillante.

Por todas partes podían verse más y más Ultraumbrales, los cuales tenían diferentes colores y formas. Había unos sencillos y monocromáticos, otros más complejos, con anillos alrededor de ellos, luego había otros que tenían dos anillos y finalmente, unos que tenían unas ondas saliendo de ellos, brillantes y llamativos.

La velocidad de Solgaleo era tal que dejaban aquellos Ultraumbrales kilómetros atrás en segundos pero, de alguna forma, para los que estaban a lomos del legendario, esa velocidad se sentía como nada. Era como si el tipo Acero simplemente estuviera caminando con ellos en su lomo.

Fue tal la confianza de Rotom, que se animó a salir de la mochila para poder grabar todo mucho mejor. Decir que estaba maravillado era poco.

—¡Ash!— exclamó Lillie, señalando uno de los Ultraumbrales— ¡Mira!

El azabache volteó, topándose con un Ultraumbral azul sobre el cual había otro amarillo.

—¡Pikachu, nuestros Ultraumbrales!— señaló, risueño. Volvió a ver los portales, logrando observar a Gladio de reojo.

El rubio le estaba dirigiendo una mirada asesina. Ketchum tragó saliva y se volvió hacia el frente.

Gladio definitivamente había visto lo de antes…

Pero ellos no eran los únicos que disfrutaban ese pequeño momento de calma.

—¡Ahora una cara bonita, Selene!— exclamó Elio, sonriendo.

La cara bonita de Selene consistía, básicamente, en salir con su misma expresión de siempre, ladear la cabeza y junto a esta, hacer un símbolo de amor y paz.

Para Elio, eso era suficiente.

—Ahora tú, hermano— Selene sacó su propia Pokédex—. Una pose ruda.

Elio se cruzó de brazos y cerró los ojos, mientras fruncía un poco el ceño.

La sesión de fotos continuó así por un buen rato. Hau tuvo que agacharse bastante para no aparecer en ninguna fotografía y a Gladio directamente le dio igual.

Hablando de Mahalo… El moreno veía todo y pensaba. Tenía la gran suerte de estar vivo para presenciar ese momento que posiblemente, pocos más en la vida podrían hacer. Estaba seguro de que él era de las primeras personas en hacer algo como eso. Tenía unas ganas enormes de contarle la experiencia a su familia junto a varias fotos.

Se dio cuenta de que no tenía cámara. Le pidió a Elio y Selene que le tomaran algunas fotografías. Le habría encantado tomarse una con Lillie (cosa que Ash si hizo a petición de ella)...

Gladio, dejando de lado las ganas que tenía de mandar a Ash hasta el fondo de Solgaleo, miró a Lillie.

—¿No recuerdas nada de este lugar?— le preguntó, atrayendo la atención de su hermana— De cuando Cosmog te trajo aquí para huir del Paraíso Aether, quiero decir.

Lillie se quedó pensativa.

—¿¡Recuerdas algo tú, Solgaleo?!— interrogó, levantando un poco más la voz para que el león pudiera escucharla bien. Asintió un poco con la cabeza.

Gladio suspiró.

—Aunque él recuerde, no sirve de mucho si no habla nuestro idioma— murmuró.

—¡Tranquilo, Gladio!— le dijo Lillie, sonriéndole y levantándole un pulgar— ¡Seguro nos lo contará cuando lo aprenda!

El rubio se le quedó viendo a su hermana y luego, sonrió.

—Seguro que sí.

La Aether se rio y luego, volvió a observar las maravillas del Ultraespacio.

Gladio, en cambio, se le quedó viendo.

Si Mohn no hubiera desaparecido, si Lusamine no se hubiera vuelto loca, si Faba no la hubiera hipnotizado… ¿La personalidad de Lillie sería totalmente diferente? ¿Una Ketchum versión mujer? (que ya lo era un poco). Para Gladio, sus pensamientos reflexivos solían ser generalmente "¿Y sí…?", pero él sabía que eran una pérdida de tiempo.

Cruzado de brazos, Gladio simplemente cerró los ojos, preparándose para lo que venía.

Escuchó el resto de conversaciones y finalmente un "¿¡Es ese?!" por parte de Ketchum.

Abrió los ojos y vio cómo Solgaleo corría directamente hacía un Ultraumbral rodeado por dos aros de los cuales salían ondas. Uno de los Ultraumbrales excéntricos.

La mirada de Gladio se afiló y finalmente, cruzaron.

De nuevo, aquel destello blanco pero ahora lo que les esperaba no era un bonito pasaje largo y colorido, ahora sólo era un lugar completamente oscuro, cuya única iluminación eran unas rocas brillantes que no salían del verde y el azul.

Habían llegado al Ultraabismo.

Ash se sintió un poco nervioso por toda la oscuridad, pero había la suficiente luz como para mantener la cordura.

—Tú tranquilo— dijo Rotom—. Sólo piensa que cuando aterricemos, el material reflectante de la roca hará que la luz se haga mayor-Roto.

Ash sonrió y asintió, sudando un poco.

Lillie infló un poco las mejillas. Quería ser ella quien reconfortara a Ash aunque, por dentro, le daba gusto que los demás también le demostraran su apoyo.

Llevaban unos segundos en el lugar, el cual parecía estar totalmente vacío cuando de pronto…

Decenas, cientos, tal vez miles… Nihilegos por todas partes, por cada rincón del Ultraabismo.

Solgaleo esquivó perfectamente la inmensa cantidad de ataques que fueron dirigidos a él. Con gran velocidad, corrió hacia la roca más grande que encontró y ahí aterrizó.

Todos bajaron con rapidez y entonces, Solgaleo volvió a correr por el aire.

Gladio, por un momento, creyó que el legendario los abandonaría pero este se puso a frenar el avance de todos y cada uno de los Nihilego.

El cuerpo del señor del sol brilló intensamente de amarillo y su frente, la cual parecía representar un cielo nocturno estrellado, ahora parecía representar una lluvia de estrellas. Al igual que con su Movimiento Z, Solgaleo comenzó a crear su propio sol y luego, salía disparado hacia una gran cantidad de Ultraentes, derrotando a decenas y decenas de un sólo golpe.

—¡Eso es poder!— gritó Hau, alzando un brazo con fuerza.

—¡Vamos, Solgaleo!— animó Elio.

—Vamos— Selene cerró un puño y lo bajó con fuerza.

En Lillie, Pikachu y Rotom se vio un claro orgullo.

Ellos habrían seguido así de no ser porque…

—¡ATENTOS!— gritó, Ash viendo junto a Gladio los alrededores— ¡Estamos en territorio enemigo, no debemos distraernos!

—¡Nuestro objetivo aquí es hacer volver a Lusamine y de ser posible a Guzma!— les recordó Gladio— ¡Dejen a Solgaleo pelear y recuerden a que vinieron!

El equipo S&M espabiló de inmediato.

El hijo del sol y el hijo de la luna tenían razón.

El pequeño paseo había terminado y ahora empezaba lo real.

Lusamine y Guzma estaban por algún lado.

—¡Te lo encargamos, Solgaleo!— gritó Lillie, viendo como el legendario se encargaba sin problemas de otra oleada de Nihilego.

—¿¡Hacia dónde?!— preguntó Hau, alistando una Pokéball.

—¡No podemos ir por el cielo, le estorbaríamos a Solgaleo!— Ketchum se paró a pensarlo detenidamente y luego, sin dudarlo, señaló una dirección. Hacia el frente— ¡Si vamos por ese camino podremos cubrir más terreno y encontrarlos más rápido!— Ash estaba viendo una serie de rocas, mucho más pequeñas a comparación de la que usaban como plataforma en ese preciso momento. Las piedras flotantes en cierto punto se dividían en tres caminos que llevaban a direcciones diferentes— ¡Gladio, tú vas con Lillie por la izquierda! ¡Hau, vas con Selene por la derecha! ¡Elio, conmigo!

La rápida capacidad de comandar de Ash fue algo que todos atribuyeron a su entrenamiento Pokémon.

—¡Hau, Selene!— los llamó justo cuando estos estaban por partir— ¡Si me necesitan, avisen a Decidueye e iré volando a donde ustedes!— una Pokéball se abrió y de ella salió la lechuza, quien de inmediato se posicionó junto a ellos.

Gladio frunció un poco el ceño.

—¡Kaguron!— llamó, dejando salir a Celesteela— ¡Ve con Mahalo y Selene!— ordenó. El cohete obedeció, volando por encima de ellos.

Ash vio eso y asintió. Así estaba bien. Hau y Selene eran el dúo más débil, después de todo.

—¡Andando!— les gritó Ketchum.

Los dúos comenzaron a correr por el mismo camino, sería cuando llegaran a una roca de cinco metros de diámetro que se separarían.

—¡Cuando alguno haya descubierto algo, llame de inmediato con sus Pokémon voladores!— les recordó Ash, comenzando a irse por su camino seguido de Elio— ¡Yo les avisaré con un Rayo de Pikachu!

—¡Sí!— gritó Hau.

—¡Suerte a todos!— les deseó Lillie.

—¡Igualmente!— gritó Ketchum.

—¡Cuídense!— fue turno de Mahalo.

—¡No se separen!— advirtió Elio.

—¡Nos veremos pronto!— aseguró Selene.

—¡No hagan tonterías!-Roto.

Gladio no dijo nada, simplemente corrió.

Vayamos primero por el lado de Hau y Selene…

Decidueye y Kaguron hacían guardia desde el cielo, priorizando que ningún enemigo apareciera de sorpresa. La capacidad de vigilia de la lechuza era de gran importancia en ese asunto.

Hau y Selene dejaron salir entonces a Raichu y Dartrix, quienes también volaron por el cielo (si es que en ese lugar había algo así).

—¿Qué buscamos exactamente, señor Hau?— preguntó Selene sin parar de correr. Su condición física parecía más que decente.

—¡Cualquier pista que nos lleve a Lusamine o Guzma! ¡Pedazos de ropa, huellas de Pokémon, lo que sea!— respondió Hau, alerta ante cualquier situación— ¡Prepara un Pokémon tipo Agua, Psíquico, Tierra, Acero! ¡Evita usar tipo Veneno, Bicho, Fuego, Hada, Normal o Volador!

Selene, por un momento, se quedó en blanco.

Dartrix del tipo Planta/Volador, Grimer del tipo Veneno/Siniestro, Charjabug del tipo Bicho/Eléctrico y finalmente, Mareanie del tipo Veneno/Agua que no conocía ningún movimiento de Agua…

Pensó que debía darle más variedad a su equipo, pero a ella realmente le gustaban los Pokémon Veneno y Bicho…

Finalmente, alistó la Pokéball de Charjabug. Al menos podría hacer algo con Disparo demora…

Hau tenía listas las Pokéballs de Primarina y Crabraweler. Seguro que el tipo Lucha serviría de algo en esa situación. Tauros con Cabezazo zen también era una buena opción.

Continuaron corriendo, viendo hasta donde podría llegar el rastro cuando de pronto…

—¡Cuidado!— gritó Selene, lanzándose sobre Hau. Ambos cayeron sobre el suelo, viendo como a pocos metros suyos había caído un Nihilego.

Hau vio eso con gran sorpresa y luego, le sonrió a Selene.

—¡Me salvaste ahí!— dijo, pero la azabache no escuchaba.

—¡Disparo demora, Charjabug!— ordenó la chica. Aunque el Ultraente no se movía, Selene no quiso arriesgarse. Cuando estuvo totalmente envuelto en seda, Selene volteó a ver a Decidueye y Dartrix— ¿Podrían quitarlo de aquí, por favor?

Ambas lechuzas asintieron y sin mucho esfuerzo, dejaron caer al tipo Roca al vacío.

Siguieron su camino por unos minutos más hasta que llegaron a un callejón sin salida. No había más camino que pudieran seguir.

Vieron eso con un ceño fruncido para luego, girarse hacia Dartrix y Raichu.

—Avisen que no hay nada por aquí. Es punto muerto— pidió Hau.

—¡Y revisen que Elio esté bien!— dijo Selene al verlos marchar.

Dartrix se aseguraría de que estuviera bien. No podía perder a su compañero de pizza con piña.


—¿Qué piensas hacer con Guzma, hermano?— preguntó Lillie, viendo como el mayor corría con Crobat arriba de él. Ribombee trataba de seguirle el paso al murciélago.

—Le daré una paliza cuando volvamos a la tierra. No quiero llevar a un peso muerto con nosotros— respondió sin pelos en la lengua. Ahora que Lillie sabía todo sobre él, no tenía sentido esconder sus intenciones.

La rubia asintió levemente.

—¿Sabes, hermano? Creo que lo que Ash dijo era…

—Ahora no, Lillie— la cortó el rubio—. Debemos centrarnos en encontrar a esos dos desperdicios.

La mencionada asintió. Tenía razón… Debían concentrarse.

Fue entonces cuando llegaron a lo que parecía ser un punto muerto, salvo que no lo era.

Un camino de rocas descendentes fue rápidamente identificado.

—¿Podrás bajar por ahí, Lillie?— le preguntó.

La rubia simplemente le sonrió a su hermano y saltó.

Gladio se llevó una mano a la cara. Preguntar esas cosas sólo haría que Lillie tratara de demostrarle de lo que era capaz.

Saltó también y apenas aterrizó, vio como algo se acercaba a la distancia.

Era un gran cumulo de ácido. Gracias a los rápidos reflejos de Crobat, este se posicionó frente a su entrenador, evitándole todo el posible daño.

El rubio se asustó en demasía. Aunque fuera poco efectivo, el ataque de un Nihilego definitivamente haría estragos en Crobat y…

No pasó nada de eso. El murciélago se levantó sin muchos problemas, luciendo confundido.

—¡Hermano, ¿estás bien?!— preguntó Lillie, preparando la Pokéball de Mudsdale.

Gladio asintió rápidamente, preparando a Silvally.

Cuatro Nihilego llegaron a donde ellos y una hipótesis surgió en la cabeza del mayor.

¿Y si… no todos los Nihilego eran tan poderosos como aquel que habían enfrentado de niños?... ¿Y si no todos los Ultraentes eran igual de fuertes?... Era una idea sencilla pero que jamás se le había ocurrido.

—¡Lillie!— exclamó, cambiando la Pokéball de Silvally por la de Lucario— ¡Intenta enfrentar a los dos de la izquierda, iré por los de la derecha! ¡No te acerques a los bordes por nada del mundo y si tu Pokémon llega a caer asegúrate de devolverlo a su Pokéball de inmediato!

La rubia escuchó eso un tanto nerviosa. Caerse era un peligro real al que no quería enfrentarse y pelear ella sola contra dos Ultraentes era una idea que, sinceramente, le daba bastante miedo.

Pero asintió.

—¡Mudsdale, yo te elijo!— gritó, dejando salir al caballo, quien relinchó apenas apareció.

—¡Lucario, sal!— exclamó Gladio.

Tres Nihilego trataron de ir hacia Gladio, pero el Fuerza equina de Mudsdale hizo retroceder a uno de ellos.

—¡Ustedes van a pelear contra mí!— dijo Lillie, señalándolos a ambos y sudando levemente.

Los Ultraentes se arrojaron contra la rubia.

—¡Velocidad extrema!— ordenó Gladio, cerrando un puño frente a su cara.

Lucario desapareció en un abrir y cerrar de ojos, provocando que ambos Nihilego se confundieran por ello.

Gladio lo notó.

Nunca han enfrentado o visto movimientos que ustedes no aprenden… Esa es nuestra ventaja— señaló a Lucario, quien se había posicionado sobre ellos de un salto— ¡Cola de hierro!

De un rápido coletazo, Lucario empujó fuertemente a los enemigos hacia su lado derecho, mandándolos a volar.

—¡Esfera aural!— indicó Gladio apenas vio aterrizar al tipo Lucha.

Lucario creó una enorme esfera de energía entre sus patas la cual, de golpe, se hizo más pequeña. Decenas de proyectiles salieron disparados a gran velocidad, golpeando rápidamente a los dos Nihilego.

Una cortina de humo se creó haciendo que Gladio viera expectante el resultado. Sólo uno quedaba en pie y el otro había caído al vacío.

El Nihilego que quedaba estaba rodeado en aquella aura roja pero su cuerpo se veía muy desgastado. Un sólo movimiento más y acabarían con él.

—¡Esfera aural!

En lugar de salir una gran ráfaga de esferas, esta fue una grande y que impactó directamente contra el tipo Veneno, haciéndolo caer definitivamente.

Gladio pensó que eso había sido fácil, confirmando así su teoría. Se giró hacia Lillie, donde la vio combatiendo exitosamente contra sus enemigos.

—¡Cuerpo pesado!— exclamó la rubia, señalando a los enemigos los cuales, ya lucían cansados.

Ambos Nihilego utilizaron Carga tóxica al mismo tiempo, cosa que no afectó a Mudsdale al verse rodeado por aquella aura.

Los Ultraentes volvieron a intentar con un movimiento parecido a Psicoonda, pero el caballo y su entrenadora fueron más listos.

—¡Vuelve!— dijo Lillie, haciendo que Mudsdale regresara a su Pokéball e, inmediatamente después, volver a sacarlo.

Los Nihilego se vieron totalmente confundidos por eso y entonces, fueron golpeados con Fuerza equina, acabándolos de una vez.

Lillie estaba sudando bastante más que al inicio y su rostro lucía sorprendido. Se giró hacia Gladio, quien le sonreía.

—Es cierto… No debemos mostrar respeto ante estos monstruos— dijo Aether, haciendo que Lucario volviera.

Ribombee y Crobat estaban sorprendidos (el primero lo disimulaba perfectamente). Los Ultraentes no parecían tan peligrosos como los imaginaban, aunque claro…, lo peligroso de ellos era ahora su gran número. Vieron hacia el cielo, donde Solgaleo se encargaba de varias decenas y llegaba una centena más.

No parecían tener fin.

Lillie y Gladio continuaron su camino, bajando por grandes rocas. La rubia estaba viendo sus alrededores, al ver arriba, se topó con algo que le dibujó una sonrisa en el rostro.

—¡ASH!— gritó, viendo como los dos azabaches corrían, subiendo por unas "escaleras" de roca flotante. Gladio se detuvo al escuchar eso.

Ketchum y Elio miraron hacia abajo, topándose con los rubios.

Ambos sonrieron y saludaron. Rotom y Pikachu también.

—¿¡NADA AHÍ?!— escucharon gritar a Ash desde metros de altura.

—¡NO!— respondió Lillie— ¿¡USTEDES?!

Ketchum negó con la cabeza (cosa que apenas se pudo ver).

—¡HAY MUCHO CAMINO POR DELANTE! ¡SEGUIMOS…!— Ash se calló al ver como Dartrix y Raichu llegaban a donde él. Elio pareció emocionarse.

Lillie y Gladio voltearon a verse entre ellos, curiosos los dos por lo que los Pokémon le contaban a los entrenadores de Kanto.

Tras unos segundos, Rotom habló.

—¡PUNTO MUERTO CON HAU Y SELENE! ¡AVISEN LOS QUE NECESITEN APOYO!-Roto.

En la mente de Gladio se maquinó el plan.

—¡KETCHUM! ¡SELENE CONTIGO, MAHALO CONMIGO!— le gritó, logrando que ambos chicos asintieran. Se giró hacia Crobat— Guía a Mahalo hasta aquí.

Ash pareció decirle lo mismo al Dartrix de Selene.

Rubios y azabaches voltearon a verse.

—¡DEBEMOS IRNOS YA, GLADIO!— dijo Elio en un fuerte grito— ¡SUERTE PARA LOS DOS!

—¡SUERTE!— dijo también Ketchum. Pikachu gritó igual.

—¡IGUALMENTE!— les deseó Lillie para luego, volver a su camino original.

El camino era largo y la variedad de tamaño en las rocas lo hacía ver poco monótono pero al final, era lo mismo. Un largo camino de roca que se desviaba hacia cualquier dirección, que continuaba bajando y que subía ocasionalmente.

Su último trayecto era un camino recto en una gran piedra que al terminar dejaba ver unas escaleras de rocas flotantes que llevaban a otra gran plataforma.

Apenas pusieron un pie en la primera roca grande, un ruido se escuchó.

—¿¡QUIEREN UN PEDAZO DEL SEÑOR DEL CAOS?!— se oyó gritar— ¡HIDROARIETE!

Lillie y Gladio voltearon a verse de inmediato para después, salir corriendo.

Comenzaron a subir tan pronto como pudieron las escaleras de piedra, siempre cuidando el equilibrio y, para cuando llegaron al último escalón, vieron el escenario.

Guzma, junto a su Golisopod y Scizor, luchaba contra al menos una decena de Nihilego. No tenía grandes dificultades derrotándolos sólo que al poco de hacerlo, llegaban más.

El líder del Team Skull se veía cansado, ojeroso y fastidiado.

—¡HIDROARIETE! ¡PUÑO BALA!— exclamó con fuerza.

Golisopod dejó ver su larga espada de agua, con la cual acabó sin problema con la mitad de los Ultraentes, mientras que Scizor se movió como un rayo, acabando rápidamente con cada Nihilego que se topaba gracias a una rápida sucesión de golpes y puñetazos.

Daba igual que tuvieran aquella aura roja, Guzma los derrotaba igual.

Cuando vio que no quedaba ninguno, él y sus Pokémon se tiraron al suelo, cansados. Jadeaban pesadamente y sudaban a montones.

—Mierda… ¿Qué estaba pensando al seguir a esa loca?...— murmuró, quitándose los lentes y pasándose una mano por su sucio cabello, producto de varios días sin bañarse.

Escuchó unos pasos y luego, vio como dos pares de deportivas se ponían frente a él. Sonrió y levantó la vista, topándose con los hermanos Aether, que lo veían con seriedad.

—Je… ¿Viniste por tu jefe, chi…?— el fuerte derechazo de Gladio, dirigido directamente a la mandíbula del líder Skull, lo obligó a callar. Golisopod y Scizor se levantaron de inmediato al ver eso.

—Sólo hago esto porque Lillie y Ketchum quieren sacarte de aquí por algún motivo— dijo, crujiéndose los nudillos.

Guzma se rio mientras se sobaba la quijada. Los volvió a encarar.

—¿El cara de mierda también está aquí?— preguntó, sonriendo (a su manera).

El ceño de Lillie se frunció.

—No le digas así— ordenó con firmeza.

Guzma volvió a reír.

—¿Qué pasa, princesita? ¿Te molesta que insulten a tu noviecito?— interrogó, poniéndose de pie.

—Ash no es mi novio— las palabras de Lillie hicieron que Gladio quisiera sonreír y dar un pequeño salto de alegría…—. No todavía.

Y la felicidad se fue… Lillie ya ni siquiera se esforzaba en ocultar lo más mínimo el evidente enamoramiento que sentía por Ash.

Guzma se rio con fuerza.

—¡Mira la cara de tu hermano!— señaló, doblándose por la risa— ¡Le rompes el corazón, princesita!

Lillie vio de reojo al mayor y en su rostro vio un evidente descontento.

—¡No estamos aquí por esto, Guzma Kiauka!— dijo Lillie, dando un pisotón— ¿¡Vendrás con nosotros o te quedarás aquí para siempre?!

La sonrisa se borró del rostro del líder Skull y sus ojos se volvieron más fieros.

—Odio que me digan así— dijo, viendo fijamente a la rubia.

—¡Me da igual!— aseguró Lillie con el ceño aún fruncido y dándose media vuelta.

Guzma bufó y se rascó la cabeza, poniéndose los lentes de nuevo. Hizo a Golisopod y a Scizor regresar a sus Pokéballs.

Comenzó a caminar tras de Lillie con las manos en los bolsillos y la espalda algo encorvada (como caminaba siempre).

—¿Qué diablos?...— murmuró al pasar a un lado de Gladio— ¿En qué momento tu hermana se hizo una arrogante de ese calibre?...

El propio rubio también estaba sorprendido, sólo que no lo demostraba.

—Te lo advierto, Guzma— dijo, siguiéndole el paso—. Si te atreves a hacer algo, te juro que te arrojaré al vacío. Estás cansado y tus Pokémon están debilitados, no podrás defenderte.

—Como sea, idiota— murmuró, con el ceño fruncido.

Gladio se sintió irritado al recibir esa respuesta… Recordó que él generalmente respondía cosas similares.

—¿Cómo están Seymour y Rony? por cierto— preguntó, tratando de desquitarse.

Guzma lo volteó a ver. Esa pregunta realmente lo había molestado.

—Con traumas físicos y psicológicos— dijo, con un tono de voz que evidentemente denotaba molestia—. Seymour ya no podrá volver a usar su brazo derecho como antes y una de las manos de Rony nunca podrá volver a cerrarse gracias a ti.

Gladio sonrió inmensamente al oír eso.

—Gracias por las buenas noticias— dijo, mientras seguía avanzando.

—Lunático de mierda…

—Por cierto— los ojos de Gladio mostraron una burla que jamás habían mostrado— ¿Te gustó como dejé a Jean, Miley, Sean, David y Kai?

El rostro de Guzma enrojeció y sus venas se marcaron.

—Gladio, si quieres que te mate aquí y ahora, sólo dímelo— dijo con una voz rasposa que contenía a la ira.

Una risa salió de la boca del rubio.

—No hay nada que me guste más que verte así, Guzma— le aseguró—. Si tuvieras un jodido control sobre tus reclutas, ahora mismo no estarías lamentando la muerte de seres queridos. Los apreciabas, ¿verdad? Los querías como si fueran tu familia, ¿verdad?— le puso una mano en la espalda— Ojo por ojo, Guzma.

El líder Skull apartó de un manotazo el brazo de Gladio y luego, lo sujetó con fuerza del suéter. En el rostro del rubio sólo podía verse burla.

—Suéltalo— escuchó decir a su izquierda. Lillie lo estaba apuntando con una Honor Ball. Crobat y Ribombee también se veían dispuestos a atacar.

El líder frunció el ceño y luego, dejó caer a Gladio de sentón al suelo.

—Sucio pedazo de mierda…— refunfuñó, comenzando a caminar hacia el frente.

Lillie suspiró y volteó a ver a su hermano, quien todavía tenía esa expresión ganadora en el rostro.

—No provoques a Guzma— le dijo, seria—. Ahora mismo necesitamos aliados, no enemigos.

Gladio no estaba poniendo mucha atención.

—Creí que lo que Ash te había dicho haría que pensaras un poco las cosas…— murmuró Lillie, viendo como era ignorada— Ahora mismo… estoy tan decepcionada al creer que podríamos cambiarte…

Los ojos y boca de Gladio se abrieron, impactado por lo oído. Vio rápidamente a Lillie pero ella ya estaba caminando hacia el frente.

Lo que Gladio no veía era la expresión triunfal en el rostro de su hermana.

Ella sabía que era la mayor debilidad de su hermano y si le hacía creer que de no cambiar, se ganaría su desprecio, Gladio se esforzaría más en hacerlo.

Era una táctica sucia, pero por algo debía empezar.

Ribombee rio. Que entrenadora tan malvada tenía.

De pronto, unos pasos se escucharon a la lejanía y un Pokémon se dejó ver. Se trataba del Raichu de Hau, quien era seguido de cerca por este.

—¡Lamento la tardanza! ¡De camino aquí me enfrenté a tres Nihi…! ¿¡Encontraron a Guzma?!— gritó al verlo ahí, caminando con la mirada algo baja.

—Tiempo sin vernos, niño Mahalo— dijo el mencionado, viéndolo a los ojos para luego pasar de largo.

El ceño de Hau se frunció. Tenía demasiado tiempo sin verlo a la cara…

Lillie llegó a donde el moreno y le dio una palmada.

—Es bueno saber que estás…

—¡Guzma!— interrumpió Hau, parándose firmemente con intención de que el Skull lo viera, cosa que logró— ¡Fue Faba!— exclamó de la nada— ¡Por culpa de Faba, aquel Ultraente se comió a papá!

Lillie y Gladio (quien acababa de salir del gran shock de antes) se vieron confundidos… ¿Por qué eso debía importarle al líder del Team Skull?... ¿Él y Hau se conocían de algo?...

Kiauka lo vio con seriedad por unos segundos y posteriormente, retomó la marcha.

—Bien por ti— le dijo a secas.

El ceño de Mahalo seguía algo fruncido y su mirada estaba clavada en la espalda de Guzma.

—¿Hau?...— llamó Lillie, realmente curiosa (y preocupada).

—¡A-AHHH!— exclamó el siguiente Kahuna, señalando al frente— ¡Hay que irnos ya, tal vez Ash nos necesite!

Dicho y hecho. A lo lejos se vio un enorme destello amarillo, diferente al de Solgaleo.

Era la señal de Ketchum.

Comenzaron a correr por donde habían llegado.

—¡Apúrate, Guzma!— le gritó el moreno, haciendo que este chasqueara la lengua y se viera obligado a acelerar el paso.


La mirada de Ash demostraba una gran seriedad al igual que la de Elio y la recién llegada Selene (aunque esta se veía mucho más impresionada).

Rotom y Pikachu (quien estaba frente a todos) desprendían chispas ya que lo que tenían frente a ellos era todo menos normal.

Era una enorme, negra y grotesca medusa. Era tan grande como Solgaleo y de sus múltiples extremidades salían una gran cantidad de alargadas elipses similares a ojos, así como brillantes puntos multicolores y lo que era más perturbador… dentro de dicha medusa estaba Lusamine…

La Presidenta de la Fundación Aether estaba dentro del cuerpo cristalino de la criatura (el cual aun así, lucía oscuro). Su larga melena ahora era negra casi en su totalidad, exceptuando unos cuantos mechones rubios y sus medias ahora eran moradas. Rotom asumió que era por el veneno.

—Ash Ketchum…— dijo Lusamine al notar su presencia— ¿fuiste tú quien trajo a ese sucio felino a mi paraíso?...

Rotom se acercó un poco más a Ash.

—Sus emociones son demasiado inestables, Ash— le informó—. Debes tener mucho cuidado-Roto.

Ketchum asintió y luego, avanzó hacia donde estaba Pikachu, poniendo una mano detrás de él.

Elio y Selene vieron ese gesto, retrocediendo lentamente.

—¡Lusamine!— gritó con firmeza— ¡Vinimos por ti! ¡Tus hijos están aquí por ti!

La expresión de la adulta cambió a una de asco.

—¿¡No te bastó con traer a ese callejero?!— señaló a Solgaleo, quien seguía derrotando las hordas de Nihilego sin problema alguno— ¿¡También trajiste a esos dos sarnosos, maldito intento de entrenador?!

Pikachu dejó salir todavía más electricidad pero Ash no pareció verse afectado por los insultos.

—¡No quiero que peleemos, Lusamine!— le dijo, señalándola— ¡Volvamos a la tierra y deja que te ayudemos!

El gesto de la rubia entonces se tornó burlón.

—¿¡Tienes miedo de lastimar los sentimientos de tus amiguitos?! ¿¡Te da miedo el qué dirían esos ingratos asquerosos si lastimas a su querida madre?!— trató de provocarlo pero no lo logró.

Ash negó con la cabeza y luego, la miró a los ojos.

—No quiero que esto acabe contigo malherida.

La ira se apoderó de Lusamine.

—¡MOCOSO IMPERTINENTE! ¿¡CÓMO TE ATREVES A HABLARME ASÍ?!— las extremidades de la gran medusa entraron en el cuerpo y de este sacaron seis Pokéballs.

De una cápsula emergió una Lopunny, cubierta en aquella aura amarilla que caracterizaba a los Ultraentes. Ash y los demás presentes vieron eso con sorpresa, pero el primero no dudó.

—¡Cola de hierro!— ordenó.

Pikachu salió disparado de inmediato en contra del oponente, quien recibió el ataque con un Puño fuego que ejecutó con su oreja izquierda.

—¡Rayo!

El roedor de inmediato cargó la electricidad, la cual recorrió todo su cuerpo, incluida su metálica cola. Lopunny sufrió un chispazo que la hizo retroceder y a último momento, logró desviar casi todo el daño con Puño trueno.

Ash la vio fijamente. Su juego de piernas era realmente bueno y la agilidad podría ser un problema…

—¡Ataque rápido!— indicó.

El tipo Eléctrico desapareció y lo único que lograba verse era la estela que dejaba tras de sí.

Lopunny trataba de seguirlo con la vista, girando el cuerpo hacia todas direcciones y entonces…

—¡Disparo demora!— se escuchó gritar a Selene.

La tipo Normal al estar concentrada con Pikachu, había olvidado que todavía había más oponentes. Lusamine también lo había olvidado.

La tela rodeó las piernas de la liebre, haciéndola desbalancearse.

—¡Telaraña!— el siguiente fue un grito de Elio. Araquanid, recién salido de su Pokéball, dejó salir una gran cantidad de seda que cayó sobre el cuerpo del enemigo.

Ash lo vio de reojo, notando sus miradas las cuales le preguntaban "Era eso lo que quería, ¿cierto?". El entrenador sonrió.

Realmente eran fans suyos.

—¡Electrotela!— gritó. Los Asutoro no lo demostraron pero por dentro, estaban muriendo de emoción al ver un nuevo movimiento de Pikachu que jamás habían apreciado.

Hablando de Pikachu… Este por fin dejó de correr y dio un salto al aire, arrojando su amarilla tela, la cual aterrizó sobre el resto de ataques, haciéndole a Lopunny todavía más difícil moverse y, además, le hizo daño.

Ash notó como una de las orejas de la liebre comenzaba a prenderse en llamas por lo que reaccionó rápido.

—¡Cola de hierro!— dijo.

El roedor, quien seguía en el aire, se lanzó sobre la cara de Lopunny con su cola lista para golpear.

La tipo Normal tuvo que cubrirse la cara de inmediato con sus orejas para evitar ese impacto directo. Pikachu, al chocar contra las orejas, rebotó y dio una rápida pirueta.

—¡RAYO!

Pikachu se golpeó los mofletes y luego, disparó.

El golpe dio de lleno e hizo que Lopunny se retorciera del dolor.

Rayo había quemado todas las capas de seda que le habían tirado por encima a la liebre.

Pikachu regresó de inmediato con Ash.

—¿¡QUÉ CREES QUE HACES?!— preguntó Lusamine en un grito— ¡PONTE DE PIE! ¡NO TE DI PERMISO PARA DESCANSAR!

Con dificultad, la tipo Normal se levantó y se secó el sudor. Con una de sus orejas, provocó a Pikachu.

—Puedes seguir, ¿verdad, amigo?— una sonrisa se pintó en el rostro de Ash al ver a Pikachu asentir— ¡Ataque rápido!

Cuando el roedor comenzó a correr y una de las orejas de Lopunny apenas comenzaba a congelarse, dos ráfagas de viento la hicieron retroceder.

Los presentes se giraron, viendo como Lillie y Gladio comandaban a sus Código Cero estando detrás de ellos Hau y Guzma.

Los rubios lucían totalmente impactados por el estado actual de Lusamine pero no se dejaron llevar por ello.

—¡LUSAMINE!— le gritó Gladio, haciendo que el gesto de la rubia empeorara. La señaló con el índice derecho— ¡DENTRO DE MUY POCO TENDRÁS LA MARCA DE MI PUÑO EN TU CARA!

Los tentáculos de Lusamine comenzaron a moverse violentamente y entonces…

—¡ENGREÍDO PEDAZO DE MIERDA!

En medio del Ultraabismo, en medio de un lugar en medio del infinito universo, una batalla comienza y, al finalizar, muchas cosas cambiarán.

Tiempo para el rescate de Lusamine: En progreso.


¡EY! No recuerdo cuando fue la última vez que actualicé… Creo que fue el dieciocho, pero no estoy del todo seguro XD

En fin… Realmente tenía ganas de escribir el capítulo y se viene un tipo de combate que nunca había experimentado nunca… Ya verán luego a que me refiero XD

Es algo tarde, pero realmente tengo unas ganas inmensas de seguir escribiendo por lo que mañana mismo me pondré a desarrollar el nuevo capítulo… Desgraciadamente, no podré terminarlo tan rápido como quiero porque… tarea…

Bueno, ¿qué más da?

Hablando de algo que se me pasó… ¡El corto de Alas del Crepúsculo! Dios, esos capítulos son realmente bellos en cuanto a todo… ¡Son honestamente, brillantes! Por cierto, no me había dado cuenta de que recibía ese "subtítulo" gracias al Corviknight y a su piloto, los cuales sirven de puente entre todos los capítulo XD

Un capo el taxista XDD

Visto lo ocurrido con los últimos capítulos, quiero volver a hacer una pregunta que hice hace un tiempo: ¿Cuál es su personaje favorito y cuál es el que más odian? ¡Si pudieran darme un por qué (no tiene que ser largo y el motivo no tiene que ser profundo), sería increíble! ¡Gracias de antemano a los que respondan!

¡Por cierto! ¡Espero que todos estén tomando sus precauciones adecuadas y eviten la paranoia colectiva! Al final, todo saldrá bien. Tengamos fe en ello pero tampoco nos confiemos.

¡Sin nada más que decir, me despido, espero que dentro de tres días de nuevo! (aunque creo que no sucederá XD)

¡Nos leemos!