¡Hola a todos! ¡Nunca tengo nada que decir en esta sección del capítulo, así que haré lo de siempre! ¡Reviews anónimas!

JeGaOr: ¡Temprano, por lo que veo! Creo que fui el único que no lo vio como un Battle Royale, pero pensándolo bien, sí que fue uno XD Yo lo estaba viendo como un Lusamine vs Equipo S&M, lo cual me bloqueó del poder verlo como un Battle Royale. ¡Ahora imagina cuantas horas me tiré escribiendo para que sea así de largo! XDD
¡Si, en esta historia, Incineroar si se mostrará más!
Yo desde hace años que la visualizo de esa manera… Bueno, desde que salió el arco adaptado al anime que me imaginé que así sería mi batalla entre Ash y Lusamine, con Ash terminando bastante lastimado.
Tristán 2 XDDD Buena forma de describir a Hau en pocas palabras.
Como con Ash, nadie nunca había convertido mi nickname al español XD

Alex382: ¡Es bastante fuerte por lo que parece!

Diego: ¡Graciaaaas! ¡Me esforcé mucho, me alegra que te haya gustado!
¡Espero poder seguir manteniendo esa opinión que tienes hacia mi historia! ¡Nos leemos!

Ember30: ¿¡Qué mamada!? ¡Es el mejor nombre de la vida! XD
¡Viva el Aurelia!
Sobre Gladio… Lo pensé en más de una ocasión, pero al final decidí que no fuera así… Su pareja (en ese pequeño momento de "¿Y si…?") iba a ser Hau, pero lo descarté casi de inmediato XD
¡Actualmente, ya tengo planeada una pareja para Gladio!

RFederer: ¡Aunque no lo creas, sí que extraño a ciertos lectores que ya me acostumbré mucho a leer! ¡Tú eres uno de ellos, RFederer! Por ejemplo, otros serían Jbadillodavila, Grytherin18-Friki, Ultimate Blazer, prietar, etc, etc.
Quería que el grupo tuviera un "mini jefe final" por así decirlo y pensé que la mejor forma de ver la fuerza actual de Ash y además, la de Lillie, era con una batalla de ese estilo, basada en el anime donde Gladio y Lillie deben pelear contra el Kommo-o Dominante y sus secuaces.
Como tal, Elio y Selene se llevan bastante bien con Gladio, al punto de que este jamás se ha sentido siquiera un poco molesto con ellos (considerando la personalidad de Elio, algo problemática, eso es algo un tanto raro). Aunque el rubio no lo dice abiertamente, sí que ha demostrado en muchas ocasiones que se preocupa por ambos hermanos. Él de alguna forma, siente que debe protegerlos a toda costa.
¡Varios me han dicho que soy cruel con Hau! Quiero decir, yo mismo sé que soy cruel con Hau al darle ese tipo de escenas, pero desgraciadamente, es algo que ocurre en la vida real y de lo que la ficción no se salvará. Esto que está pasando Hau es algo que muchos de ustedes pudieron haber sufrido… ¡incluyéndome a mí, aunque mi historia tuvo un final bonito!
¡Nope! Desde un inicio plantee a Amapola como una mujer y supe que su muerte sería dentro de una casa. Cuando Gladio le preguntó a Rony que a cuantos niños habían dejado "sin abuela" era para que él pudiera hacer memoria, para que relacionara a un chico con una anciana y pudiera recordar que fue Gladio el chico que estaba con Amapola cuando ellos la mataron. Como tal, Aether veía en Amapola a la madre que debió haber tenido.
¡Ash es realmente las dos cosas y eso me gusta de él! Es un increíble entrenador, realmente capaz, pero a la vez, es un cabeza hueca lleno de cariño y alegría, maduro y bueno con la gente. Lo tonto que es Ketchum hace que me relaje de cierta forma (en el anime) y quiero transmitir esa misma sensación hacia los personajes de la historia.
Sobre los Pokémon hablando con sus entrenadores… Realmente, eso habría alargado el capítulo de forma innecesaria y te preguntarás, ¿para qué hacerlo entonces? Bueno, necesitaba que los Representantes y los Asutoro pudieran comprender a la perfección lo que decían los Tapus.
¡El momento que hasta TeLoResumo esperaba! Yo siempre que me imagino a Ash en temas amorosos, siempre me imagino a la chica tomando toda la iniciativa XD
¡Tranquilo, si te extiendes mucho, por mi mejor! XD
¡Estoy escuchando Your Bones de Of Monsters And Men justo mientras respondo tu review y mientras terminaba el capítulo! ¡Es una muy buena canción!
¡Lusamine es una opción totalmente valida!... ¡Todas lo son!
¡En fin, muchas gracias por tomarte el tiempo de leer los capítulos! Con respecto a la colaboración, si se trata de un dibujo, ¡yo estaría encantado! Sólo tendrías que hacérmelo llegar de alguna manera XD
Si se trata de una historia, pues la verdad no sé cómo llevaría el trabajar en una historia a cuatro manos así que estaría dudoso XD

¡En fin, pasen a leer!


—No ahora… No ahora, no ahora, no ahora, no ahora…

Todo el equipo S&M retrocedió de inmediato. Hau y Gladio arrastraban a Lusamine con ellos, mientras que Lillie cargaba con Ash.

Pikachu se plantó frente al enemigo, mostrando su electricidad. Guzma los vio confundido.

—¿Un Ultraente?— preguntó, alistando una Pokéball— No me digan que después de todo lo que acaban de hacer le temen a un…

Una esfera blanca y enorme salió volando hacia él, deteniéndose frente a su rostro.

—¡GUZMA, ALÉJATE DE…!— el grito de Rotom fue inservible.

La gran pelota explotó, mandando a volar a Guzma, quien apenas y pudo cubrirse con los brazos. Aterrizó varios metros detrás, cayendo de espaldas y golpeándose la cabeza. Un fuerte crujido se escuchó.

Quedó inconsciente… o incluso muerto.

La Pokédex también alistó sus cañones.

—¡Pikachu!— exclamó Lillie— ¿¡Crees poder tú solo?!

El roedor asintió, frunciendo el ceño.

—¡Eso dices, pero estás por debajo de tu condición normal!— le dijo Rotom— ¡Ese Movimiento Z consumió mucha de tu energía!-Roto.

Al tipo Eléctrico no parecieron llegarle las palabras.

—¡Lo lamento!— se apresuró a decir Elio al ver llegar a Blacephalon— ¡T-Todo esto es…!

—No— interrumpió Lillie, con la mirada al frente—. Todo esto es SU culpa; vino a nuestro mundo sin invitación.

Eso había sonado genial.

—¡Pikachu, Ataque rápido!— ordenó la rubia, retrocediendo un poco más, con Ash en brazos.

El amarillo asintió y salió disparado, siendo recibido por un ataque de Llamarada que el roedor logró esquivar deslizándose por debajo.

—¡Conoce Pantalla de luz también, Lillie!— le advirtió Gladio, alistando la Pokéball de Silvally. En el estado de su quimera, como máximo podría actuar a modo de señuelo; no le gustaba pensar en esa idea— ¡Cabeza sorpresa en un movimiento de tipo Fuego!

La rubia asintió de inmediato.

Un tipo Fuego y Fantasma.

Ataque rápido sólo serviría para acercarse, eso ella lo sabía bien; Cola de hierro no sería eficaz y tendría suerte si llegaba a conectar algún Rayo por culpa de Pantalla de luz…

Electrotela fue su mejor idea.

—¡Cola de hierro!— ordenó cuando vio que Pikachu estaba lo suficientemente cerca.

El roedor se lanzó directo a las piernas de Blacephalon, para hacerlo caer de un golpe al suelo pero entonces vio como la esfera caía hacia él desde arriba.

Rubia y Pokémon reaccionaron de inmediato.

—¡Electrotela!

De la punta de la cola de Pikachu se formó una red eléctrica que envolvió a Cabeza sorpresa. El pequeño se apresuró a volver a lanzársela al Ultraente, pero la explosión fue muy rápida, quedando él también atrapado en una pequeña parte.

Pikachu salió volando, soltando un grito de dolor.

—¡Cola de hierro para la caída!— exclamó Lillie al recordar lo que el amarillo había hecho varios minutos atrás.

Con su cola, Pikachu detuvo el aterrizaje, actuando esta como una especie de freno.

Había empezado a jadear y a sudar levemente.

Era un ataque letal, sin duda alguna… Debía tener un extra de cuidado si quería…

—¡Lariat oscuro!

Una voz conocida por todos se hizo presente y, de detrás de ellos, apareció un Incineroar que corrió directo hacia Blacephalon.

El tipo Fantasma estuvo a punto de hacer explotar su cabeza, pero reaccionó tarde. El tigre le sonrió y, acto seguido, comenzó a girar a una velocidad impresionante.

Los puños de Incineroar golpeaban una y otra vez el cuerpo de Blacephalon, haciéndolo retorcerse con cada impacto dado.

Unos pasos se escucharon y la mirada de todos se volteó hacia el centro, donde apareció nada más y nada menos que Kukui.

—Todo está bien ahora… Porque yo estoy aquí— dijo, con un rostro serio para después, sonreír—. O eso fue lo que dijo él cuando se conocieron, ¿verdad?

Lillie veía con inmensa alegría a su tutor y luego, abrazó con más fuerza a Ash.

—Sí…

El adulto asintió y se acomodó la gorra.

—Resulta que estos chicos de aquí me caen muy bien— dijo, caminando hacia el Ultraente—. Y también resulta que le interesas a mi Burnet, así que… no te lo tomes personal… ¡Golpe mordaza!

Cuando el giro de Incineroar se detuvo, el gran tigre comenzó a golpear a su enemigo a una enorme velocidad con sus dos grandes patas delanteras, las cuales estaban cubiertas con un aura morada.

Lo curioso era que, al no tener Blacephalon cuello, los golpes iban a todas las otras partes de su cuerpo.

El Ultraente intentó hacer explotar su cabeza, pero un gran torrente de fuego se lo impidió.

—¡No se siente igual que pelear contra enemigos indefensos, ¿eh?!— preguntó Kukui, señalándolo— ¡Lariat oscuro, no le des descanso!

Una vez más, los giros iniciaron.

—¡Vamos, profesor!— animó Hau.

Los Asutoro voltearon a verse, realmente felices de la intervención del adulto.

—¡Remata con Lanzallamas!

Incineroar paró de golpe y con el tipo Fantasma aún en el aire, disparó.

A pesar de no ser efectivo, el daño acumulado de los anteriores movimientos sí que había sido devastador, tanto que Blacephalon ni siquiera estaba intentando hacer estallar su cabeza.

Kukui se llevó una mano al bolsillo de su túnica, dejando ver una Ente Ball y arrojándola con fuerza al ser interdimensional.

Todos estaban realmente sorprendidos, excepto Gladio.

La cápsula liberó un haz de luz rojo con azul, el cual absorbió a Blacephalon para después, caer al suelo. Comenzó a girar incesantemente hasta que finalmente paró.

Kukui caminó hacia la Ente Ball y la volvió a guardar.

—Creo que no eres tan rudo cuando eres tú quien es atacado de sorpresa— dijo, sonriéndole a la esfera. Se dio media vuelta— ¿Todos están bien?

De inmediato, todos negaron con la cabeza, haciendo que Kukui quisiera darse un puñetazo en la cara.

—¡Por supuesto que no están bien!— se dijo a sí mismo, corriendo hacia ellos— ¡Burnet me explicó lo que tenían pensado hacer, pero no creí que terminarían de esta manera!

Se arrodilló frente a Ash y tocó suavemente su brazo. Le tomó un rato notarlo, pero finalmente lo hizo.

—Está roto…— murmuró, asustando a Lillie—. Rotom, dame un informe médico más completo. De él, de la Presidenta y de…— vio a lo lejos al líder Skull— y de Guzma.

—¡A la orden!-Roto.

—Profesor, nosotros…

Kukui interrumpió a Selene, poniendo una mano enfrente de él.

—Entiendo, Selene— aseguró—. De momento, ahorren energía y descansen todo lo que puedan. Podrán explicármelo luego.

La azabache asintió y se dejó caer al suelo, siendo rápidamente atendida por su hermano mayor.

—Profesor…— escuchó decir a Lillie, mientras se descolgaba una mochila que tenía colgando del hombro. Volteó a verla, sólo para ver su dulce sonrisa— Siempre es un gusto volver a verlo.

El moreno también le sonrió y volvió a lo suyo.

Gladio simplemente se le quedó viendo al adulto. Se acuclilló a su lado, no sin antes dejar a Lusamine en el suelo.

—Tiene mi más sincera gratitud por todo lo que ha hecho por mi hermana— le dijo—. Estoy a su servicio cuando me necesite.

Kukui, entonces, le pasó dos libros algo gruesos.

—Te tomaré la palabra, Gladio— también a él le sonrió.

Otra de las típicas preguntas de "¿Y sí…?" llegó a la mente de Gladio. No siguió con ella.

—¡Tengo el diagnostico!— anunció la Pokédex— Ash presenta una gran fatiga, además de varias heridas físicas por todo el cuerpo; los más notorios son fuertes golpes en zonas específicas como los brazos y el abdomen. Su nariz está lastimada, no está rota por suerte. Como usted dijo, también tiene un brazo roto, sin mencionar que uno de sus riñones fue golpeado, no es nada demasiado grave, pero muy posiblemente presente dificultades al orinar mientras esté en tratamiento-Roto.

Los rostros de todos mostraron verdadera impotencia al escuchar eso, sobre todo el de Lillie y Pikachu.

El rostro de Kukui, el cual no perdía la sonrisa, se fijó en la rubia.

—Voy a necesitar que lo sostengas bien, ¿de acuerdo?— le dijo.

—Lo siento, ¿a qué se…?

Un fuerte "crack" se escuchó, sobresaltando a todos. Nadie necesitaba ver a ese lugar para darse cuenta de lo que había ocurrido.

Pocos segundos después, Ash liberó un fuerte gruñido de dolor pero no pareció dar señales de despertarse.

—Bien hecho, Lillie. Necesitamos que alguien mantenga a Ash tranquilo, espero poder contar contigo— dijo Kukui, pidiéndole los libros a Gladio con las manos—. Esto será una solución temporal. Apenas lleguemos a un médico, me aseguraré de que le den el tratamiento profesional.

Lillie, quien había comenzado a lagrimear, asintió.

Todo lo que le estaba pasando a Ash le dolía en el alma.

Elio y Selene se alejaron. No querían seguir viendo a su ídolo lastimado.

Hau fue a sentarse en una piedra, viendo como Lillie abrazaba a Ash y sollozaba levemente.

Su serio rostro ocultaba toda la maraña de sentimientos que habitaban en su ser pero ahora, sólo predominaba la preocupación.

—Lusamine no tiene daños físicos aparentes, además de un golpe en la mandíbula. No está dislocada-Roto.

Kukui asintió. Ella era la que menos necesitaba ayuda.

Comenzó a caminar hasta que llegó a la cima de la plataforma de piedra, donde vio a Guzma tirado justo en medio.

—Varias quemaduras de primer y segundo grado, así como cortes. Está inconsciente solamente. Por suerte, Blacephalon se contuvo… bueno… ojalá hubiera utilizado más potencia-Roto— murmuró.

—A pesar de liderar a quienes lidera, Guzma sigue siendo un ser humano, Rotom— Kukui lo miró con seriedad—. No olvides eso nunca.

Si la PokéDex pudiera, habría tragado saliva.

—A-A la orden, señor-Roto…

Kukui volvió la vista al frente y suspiró. Movió con cuidado a Guzma (cuyo cabello estaba algo quemado, así como sus ropas. Sus gafas estaban rotas), sacando de debajo de su cuerpo una laptop rota.

—Habrá que darle explicaciones a Burnet— susurró y luego, se rascó la cabeza—. ¡Lo lamento, chicos, pero tendrán que irse sin mí!

Todos se le quedaron viendo.

—¡Guzma no está precisamente bien que digamos y estoy casi seguro que en un hospital no le darán la atención que requieren este tipo de heridas!— dijo, elevando la voz para que lo escucharan por la distancia.

Gladio estuvo a punto de protestar que no debían molestarse con él, pero Rotom llegó levitando.

—Si el profesor lo dice, debemos obedecer. Hay que subir a Ash y Lusamine e irnos de inmediato-Roto.

El rubio quería protestar pero se lo guardó.

No le gustaba ver a Lillie así.

Con algo de dificultad, todos subieron a Kaguron, quien lucía cansada por los golpes recibidos de antes. Un Restaurar todo y una baya Zidra le fueron dadas.

—¡Lo contactaremos apenas podamos, profesor!— gritó Hau, despidiéndose.

Recibió un movimiento de mano a modo de despedida.

Kaguron despegó.


Abrió los ojos.

Ya lo había hecho antes pero se sentía tan cansado que de inmediato volvía a cerrarlos; tan cansado que incluso estaba dispuesto a saltarse las comidas.

Pero ahora, por fin, su cuerpo había decidido que quería dejar de estar en cama.

Vio el techo blanco de la habitación en la que estaba. Cada vez que despertaba hacía un pequeño análisis de donde estaba o de qué había pasado.

Tal vez por eso, ahora quería levantarse.

Porque había analizado todo y recordaba todo.

Lusamine, Solgaleo, Pikachu, Lillie…

¿Qué había pasado luego de su Gigarrayo fulminante?... No lo recordaba bien.

Trató de llevarse la mano izquierda a la cabeza, pero de inmediato se arrepintió. Recordaba que tenía el brazo roto. Usó la derecha.

Se rascó el cabello y luego, abrió y cerró la boca varias veces.

Su garganta se sentía seca y sus ojos, sucios.

Se intentó erguir en la cama pero sintió una fuerte punzada en el costado derecho del abdomen que lo hizo poner una mueca de dolor. Volvió a intentarlo y volvió a doler, pero esta vez, sí que logró sentarse en la cama.

Lo siguiente fue ponerse de pie, lo cual fue mucho más sencillo.

Estaba descalzo, pero tampoco le importaba mucho.

Vio tres puertas en su habitación de hospital. Una era un armario, había visto a las enfermeras abrirlo más de una vez para cambiarle la sabana con la que se tapaba.

La otra era la entrada, por donde llegaban sus visitas. Lillie, Pikachu y Rotom iban a visitarlo casi cinco veces al día. Eso le agradaba.

Así que fue por la que supo, era el baño. Lillie también la había abierto antes.

Giró la perilla y empujó la puerta, entrando al baño para posteriormente, cerrar la puerta detrás de él con seguro.

Necesitaba hacer pipí.

Vio su ropa de hospital y con cuidado (principalmente por su única mano usable), dejó la vía libre para poder hacer sus necesidades.

Le dolió. Le dolió mucho y, en definitiva, habría preferido no ver el color del líquido.

Jaló la cadena y luego fue hacia el lavabo, abriendo la llave del agua.

Se echó jabón en la mano derecha y volteó hacia el espejo, donde vio su aspecto. Estaba mucho más despeinado de lo normal, su rostro estaba algo pálido, tenía una especie de compresa en la nariz, así como múltiples rasguños y lucía como si lo hubieran puesto a dormir por tres meses; habían sido sólo tres días.

Vio el cartel que había junto a su reflejo, el cual decía:

Para cuidar la salud de nuestros pacientes y de usted, recuerde lavar muy bien sus manos.
Att. Hospital General de ciudad Hau'oli.

Mientras se lavaba la mano, recordó algunas cosas.

Recordaba un barco, recordaba las voces de Pikachu, Lillie y los demás… Recordaba vagamente a Hapu… a Mallow también… oh… Hala también estaba ahí…

Terminó de lavarse y luego, se echó agua en el rostro, tratando de quitarse el adormecimiento. Siguieron unas cuantas gárgaras.

Se quedó viendo a sí mismo frente al espejo, con la llave abierta. Su mirada estaba perdida en su reflejo.

No se dio cuenta del momento en el que la puerta de su habitación se abrió hasta que escuchó unas voces.

—¡En el baño, escucho el lavabo!-Roto.

Volteó la mirada hacia la puerta, escuchando como la golpeaban suavemente.

—¿A-Ash?...— escuchó decir— Estás ahí, ¿cierto?

—¿Pika pi?...

Sin darse cuenta, sonrió.

Cerró la llave del agua, se secó las manos y lentamente caminó hacia la puerta, quitándole el seguro y abriéndola.

Los tres pares de ojos más brillantes que había visto en su vida.

—Hola…— murmuró el azabache con una voz somnolienta, pero sonriendo.

Vio como los tres trataban de contenerse fuertemente por no abrazarlo, hasta que él extendió su brazo sano.

—Si es con suavidad… no creo que haya problema…— dijo.

Lillie se dio prisa a abrazarlo tan delicadamente como pudo, seguida de Pikachu (quien abrazó el rostro de su entrandor) y Rotom, quien abrazó su brazo sano.

—Qué alivio… ¡Qué alivio, Ash!— Lillie lo miró a los ojos, dejando ver unas pequeñas lágrimas que se asomaban.

Ketchum rio un poco.

—Estás llorando mucho últimamente, Lillie…— dijo, tratando de abrir un poco más los ojos.

—¿Y de quién crees que es la culpa, tonto?...— le preguntó, separándose de él.

Ash acarició a Pikachu y a Rotom le dio unas palmadas en la carcasa.

—Lamento siempre preocuparlos…

Pikachu negó con la cabeza.

—Pikachu pika.

—Pikachu tiene razón— dijo Rotom—. Es parte de tu naturaleza hacer tonterías como esas-Roto.

Ash volvió a reír un poco.

—¡De todas formas!— se apresuró a decir Lillie— ¡No deberías estar fuera de la cama!— con un brazo, comenzó a guiar a Ketchum.

—Quería ir al baño— le dijo Ash, rascándose la cabeza—. Por algún motivo, me dolió mucho…

Lillie se detuvo por un momento al escuchar eso, cosa que extrañó a Ash; volvió a avanzar.

—Durante tu pelea con Lusamine, ella te golpeó en un riñón, Ash. No fue un golpe realmente grave, pero ese tipo de cosas podrían pasar-Roto— le informó.

¿Riñón?... Ash no sabía dónde estaban sus riñones, así que se tocó la parte del abdomen que le dolía. Seguramente ahí era donde lo habían golpeado.

Recordó como había salido volando gracias a ese golpe… Tenía sentido que le doliera el ir al baño.

Lillie no tardó mucho en volver a acomodarlo en su cama de hospital, haciendo que quedara sentado. Con un control, hizo que la cama se elevara, sirviéndole de apoyo al cuerpo del azabache.

—Me encantaría tener una cama así…— murmuró Ketchum, acomodándose.

La rubia le sonrió.

—Rotom, ¿podría encargarte que le comuniques de esto al profesor Kukui?— pidió— Si quieres quedarte, iré yo con gusto.

La PokéDex negó.

—Nah. Eras tú quien más ganas tenía de verlo— dijo, viendo hacia la puerta—. Vamos, Pikachu, necesito un guardaespaldas por si alguien intenta hacerme algo-Roto.

El roedor sabía que era una mentira, pero lo que le habían contado era… les dio la espalda a los humanos y rio de forma pícara. Corrió detrás de Rotom.

—Volvemos en media hora o así— dijo la Pokédex—. No te mates en lo que volvemos-Roto.

—¡Pika chu!

Ketchum les sonrió.

—Intentaré no hacerlo.

La puerta se cerró detrás de ellos. Lillie se sentó en una silla a un lado de la cama de Ketchum.

Ash volteó a ver a su amiga, quien también lo veía a él.

—Hola— le dijo, con su gran sonrisa de siempre.

—Hola, tontorrón— Lillie sujetó su mano.

Al azabache esa palabra le causaba cierta gracia.

—Oye, Lillie— la llamó, recibiendo la atención de la mencionada— ¿Qué pasó después de que me desmayé?... Quiero decir… Ganamos, ¿verdad?

La rubia asintió.

—Sí. Ganamos.

Lo siguiente que Lillie le contó fue un resumen de lo que había pasado.

La despedida de Solgaleo; el cómo fueron salvados por Kukui de Blacephalon ya que él estaba ahí para investigar el Ultraumbral creado por "Nebulilla"; como Hapu consiguió un rápido traslado hacia Melemele en barco, en el cual recibió los primeros auxilios; que varios Capitanes los habían interceptado durante el traslado; que Lusamine estaba en el mismo hospital…

—¿Ella todavía no despierta?— preguntó Ash, recibiendo una negativa.

—Los doctores dicen que hay un gran desequilibrio hormonal en su cuerpo. Está resintiendo una especie de envenenamiento neuronal— contestó Lillie—. No sabemos cuándo despertará o si siquiera lo hará, pero… bueno…, han pasado algunas cosas en estos tres días.

Ash la miró, confundido.

—¿De qué hablas?

Lillie tomó aire y se rascó un poco la cabeza.

—Verás… La Fundación Aether se "alió" con los Kahunas, por así decirlo. Entre Wicke y la profesora Burnet llegaron a un acuerdo con las autoridades— respondió. Al ver que Ash estaba esperando a que terminara de hablar, prosiguió—. Ellos le darían toda la información completa sobre los Ultraentes, ayudarían a armar planes de contingencia y hablarían con ellos a la prensa, a cambio de que les permitieran realizar una serie de estudios a mi madre, principalmente, para ver si todo lo que ocurrió fue por obra suya… o si fue controlada por Nihilego de alguna manera.

Una gran sonrisa se formó en el rostro de Ash.

—¡Es cierto!— exclamó, un poco más despierto— ¡Lillie, tu madre pudo haber cambiado por culpa de Nihilego! ¡Puede que nada haya sido su culpa!

La rubia le sujetó la mano un poco más fuerte y le sonrió levemente.

—No quiero pensar en eso o siquiera ilusionarme. Mi madre podría perfectamente estar mintiendo para intentar librarse de una condena; mi hermano cree lo mismo— dijo, haciendo que Ketchum se desanimara un poco.

—Oh… claro…— murmuró, tratando de buscar otra cosa que decir— ¡Por cierto! ¿Y Gladio? ¿Qué pasó con el resto del equipo?

Lillie no tardó en responder.

—Gladio está cooperando con la Fundación Aether ahora mismo, quiere que el público entienda que no todos los Ultraentes pueden ser "malos". Irónico si pensamos que mi hermano es uno de los que más rencor les tiene, aunque creo que lo está haciendo por su gran cariño hacia Kaguron. Es una Ultraente bastante linda— Lillie se llevó un dedo a la boca y se rio. Ash vio esa acción fijamente; espabiló de inmediato—. Hau está en pueblo Iki de momento, dijo que quería despejar su mente y pensar en las cosas. Estuvo aquí el primer día que estuviste internado.

Al azabache no se le hacía raro que Hau quisiera pensar.

Él había pasado demasiado…

—¿Y Elio y Selene?— preguntó, tratando de hacer a su mente volver al tema.

La cara de Lillie mostró incomodidad y un poco de tristeza.

—Nosotros… les contamos sobre Necrozma… sobre todo…

Ash comprendió el semblante de su amiga.

—Oh…— bajó la mirada. Parecía que cualquier tema que trataran terminaría siendo tenso— Me habría… Me habría gustado haber estado ahí con ellos…

—Ellos son fuertes, Ash— le recordó Lillie, tratando de mejorar el ánimo—. Ahora mismo sólo necesitan descansar con sus padres. Estoy segura de que vendrán a visitarte pronto.

El azabache asintió.

—Entonces, ¿todo el mundo sabe sobre los Ultraentes?— preguntó, tratando de cambiar el tema nuevamente.

—No. Sólo el "público especializado". Científicos y entrenadores importantes fueron citados para tratar de ayudar a crear planes en contra de una posible invasión de su parte. Es a ellos a los que Gladio intenta convencer; haremos pública la información dentro de un par de días.

Ash asintió y luego, reparó en el "haremos". Vio a Lillie con una mirada interrogante que la rubia notó de inmediato.

—Cierto… Verás, resulta que se hizo pública nuestra "importante participación" en todos los eventos relacionados con los Ultraentes así que los Kahunas y la Fundación Aether están de acuerdo en que deberíamos compartir nuestra opinión de "expertos" en una rueda de prensa que daremos aquí en Hau'oli. Todos aceptamos… incluso mi hermano, lo cual pensé que era un poco raro— la rubia se rio de forma nerviosa.

—¿Vamos a salir en la televisión?— Ketchum tenía los ojos bien abiertos.

—Televisión nacional, más concretamente— añadió Lillie, queriendo reír un poco al ver el rostro de inmensa sorpresa del azabache.

—De pronto me siento nervioso…— murmuró, tratando de ventilarse.

—¿De qué hablas? ¡Has salido en televisión nacional más de seis veces!— le recordó Lillie, esta vez, soltando una pequeña risa.

—¡Lo sé, pero en esas veces estoy combatiendo con mis Pokémon, no hablando! ¡Combatir me sale natural, hablar frente al público no!— exclamó, un tanto nervioso.

—Yo pienso que hablar se te da muy bien— aseguró Lillie—. Eres muy bueno motivando a la gente.

—¡Eso sale de mi corazón! ¡Si me dicen que hable de los Ultraentes, no sabré que decir!— dijo, haciendo reír nuevamente a Lillie.

—Tranquilo, entonces. Gladio, Hau, Elio, Selene y yo estaremos ahí para cubrirte— le levantó un pulgar.

De nuevo, Ash se sorprendió.

—¿Elio y Selene también?...

Aether asintió.

—No sólo revelaremos todo sobre los Ultraentes, sino que también hablaremos a detalle sobre Necrozma— contestó, esta vez, luciendo un poco más nerviosa—. Rotom está aportando todas las pruebas que ha recabado durante nuestro viaje, así que es muy difícil que la gente no lo crea si se los contamos.

—Pero… ¿eso no haría que todo el mundo entrara en pánico?...— preguntó Ash. No quería ser él quien tuviera que dar noticias así. Pensar que su madre o su hermano podrían escucharlo…

—Probablemente lo hará, pero no queremos ocultarle algo como esto al mundo…, no cuando tantas vidas están en juego— ahora, el rostro de Lillie lucía más decidido, cosa que le contagio a Ash.

El chico asintió y sonrió.

—Me quedé dormido un buen rato, ¿eh? ¡Siento como si ahora todo fuera diferente! ¿¡Ahora me dirás que Shiron también evolucionó?!— se rio, recordando algo de golpe— ¡Por cierto, Lillie! Entre todos esos entrenadores que citaron, ¿no había un entrenador llama…?— se dio cuenta de que su amiga tenía la mirada perdida— ¿Lillie?

La rubia se sobresaltó y espabiló inmediatamente.

Su cuerpo, antes ligeramente encorvado, se irguió completamente. Su rostro estaba rojo y lucía nerviosa.

—¿¡S-Sí?!— preguntó.

A Ketchum eso lo confundió. Trato de seguir al tanteo la ruta que había trazado la mirada de Lillie, eso para preocupación de la chica.

—¡Y-Yo estaba…!

Ash terminó de trazarla y llegó a una zona de su cara. Una zona que se encontraba arriba de su barbilla, pero por debajo de su nariz.

Sintió como su cara se ponía un poco caliente.

—Oh… Ya veo— le sonrió a su amiga.

Lillie soltó la mano de Ash y se tapó la cara con ambas palmas.

—Lamento haber actuado tan impulsivamente aquella vez…— escuchó que murmuraba detrás de sus manos— Ni siquiera pedí tu permiso y lo hice en frente de todos… Soy de lo peor…

El chico de Paleta rio, haciendo que Aether abriera un espacio entre sus dedos para ver el rostro de la persona que le gustaba.

—Bueno… no me molestó, ¿sabes?— Lillie recordaba que a Ketchum no le molestaba que le robaran un beso, pero…— De hecho, creo que… creo que fue bastante lindo de tu parte.

Lentamente, las manos de Lillie se fueron despagando de su cara. Su rostro estaba todavía más rojo y su corazón, realmente acelerado.

Entonces, sus labios formaron una sonrisa pícara.

—¿Estoy haciendo que tu corazón se acelere, Ash?— preguntó, acercándose un poco más— ¿Por fin lo estoy logrando?

—Y-Yo… no lo sé— el tono con el que Ketchum lo dijo, lleno de duda, hizo que Lillie se calmara y retrocediera.

—Lo siento, creo que me emocioné un poco— se rio, rascándose la cabeza.

Ash negó con la cabeza.

—No, está bien…— el también rio de forma nerviosa, viendo hacia otra parte.

Se quedaron callados durante casi tres minutos.

En esa habitación podía sentirse una evidente tensión.

No era una tensión producida por una pelea, o por tristeza o siquiera por miedo… Era una diferente. Una que provocaba los sonrojos de ambos adolescentes.

Ash por fin se animó a hablar.

—¡E-Ey! ¿Qué te parece si jugamos a…?

—Ash…— interrumpió Lillie. Su mirada mostraba un poco de timidez, pero su sonrisa mostraba decisión. Sus ojos se movían del piso al rostro de Ketchum— ¿Quieres…? ¿Quieres hacerlo de nuevo?...

Esta vez, el rostro de Ash se puso tan rojo como el de Lillie (cosa que era difícil por la diferencia en los tonos de piel).

Él estaba avergonzado. Estaba tremendamente avergonzado, pero…

Esa descarga eléctrica…, esa sensación..., esa calidez…

Estuvo a punto de asentir de no ser porque su conciencia actuó.

—¿Estás segura, Lillie?— le preguntó, viéndola fijamente— Yo… todavía no sé muy bien que es lo que siento por ti, y mamá dijo que los besos son algo que hacen las parejas, así que…

La rubia vio al chico, sorprendida. Sonrió.

—Creo que eso es lo que me gusta de ti— le dijo, estirando sus brazos hacia arriba mientras le sonreía—. Eres realmente honesto. No quieres ilusionarme al hacer este tipo de cosas porque no sabes si podrás enamorarte de mí, ¿cierto?

—¡N-No es eso!— se apresuró a decir Ash— ¡Es sólo que…!

—Dime, Ash— Lillie tenía esa sonrisa en su rostro, pero en lugar de demostrar alegría, demostraba una especie de seriedad oculta que muy pocos podrían detectar— ¿Hago que tu corazón se acelere?

—¡Lo haces!... ¡Lo haces, pero…!— el rostro de Ash mostró confusión y enojo— ¡Pero no sé cómo debería de sentirme con todo esto!... ¡Toda mi vida he estado concentrado en los Pokémon y en las batallas, tanto que no tengo idea de cómo debería reaccionar ante este tipo de cosas!

Lillie una vez más, le tomó la mano.

—Lo entiendo… Yo tampoco pensaba en el romance, pero, al contrario que tú, yo sí que tenía más conocimiento del tema… Entiendo que tu prioridad es tu sueño y no quiero que te apures a darme una respuesta, por mucho que nos hayamos…— Aether se sonrojo de nuevo y le sonrió— tú sabes.

Ash comenzó a sentirse culpable.

—En el Ultraabismo…— murmuró, llamando la atención de la rubia—, después de que me besaste… no, tal vez antes… El punto es que tomé una decisión… Una decisión que me haría feliz a mí y también te haría feliz a ti— sujetó la mano de Lillie con más fuerza, sorprendiéndola— ¡Yo realmente quiero enamorarme de ti!

El rostro tan serio de Ash dejó impactada a Aether, cuyo sonrojo se pronunció todavía más.

—A-Ash…

—¡Sé que contigo, yo sería realmente feliz! ¡Eres una de las personas que más me agrada en el mundo, Lillie y realmente nos llevamos muy bien! ¡Si fuéramos una pareja, estoy seguro de que todo sería increíble!— el pecho de la rubia comenzó a sentirse realmente cálido y sus extremidades se sentían como gelatina— ¡Yo podría enseñarte muchas cosas sobre entrenar Pokémon y tú me enseñarías todas las cosas geniales que sabes de los libros! ¡Reiríamos, jugaríamos y nuestros Pokémon se llevarían genial, lo sé! ¡Pero…! Pero…— aquel gesto de amargura volvió, preocupando un poco a Lillie— por más que lo intento… por mucho que quiero… yo no sé cómo enamorarme… Mamá dice que es algo que pasa de pronto, que aparece sin buscarlo… ¿entonces por qué yo no puedo? ¿¡Cómo puedo saber que una chica es linda pero no enamorarme de esa chica?!... ¿Le pasa esto a todos los chicos de mi edad?...

Lillie realmente estaba conmocionada. Ash realmente estaba haciendo un esfuerzo enorme por intentar enamorarse de ella. Una idea llegó a su mente.

Una idea que no le gustó para nada.

—¿Y si…? ¿Y si simplemente no te gusto?— preguntó Lillie, mostrando amargura.

Ash escuchó eso y sus ojos se abrieron como platos. Negó rápidamente.

—¡No hay forma de que eso sea posible!— aseguró de inmediato— ¡Tienes todas las cosas que me gustan de una persona!

—Sí, tengo las cualidades que te agrada que tenga la gente, pero tal vez no tengo aquello que buscas en una pareja…— murmuró.

Ketchum, de nuevo, negó con fuerza.

—¡El problema no eres tú, Lillie!— le dijo, soltando su mano y señalándose a sí mismo— ¡El problema soy yo!

La rubia no parecía del todo convencida y su mirada estaba algo gacha.

—Ash… yo realmente aprecio mucho que estés tratando de hacer lo que puedas, pero…

—¡Justo ahora, estás dejando de ser Lillie!— exclamó Ketchum, interrumpiéndola. La mencionada subió la mirada con rapidez, topándose con su ceño fruncido— ¡Lillie ya no duda! ¡Lillie ahora es fuerte y va tras lo que quiere! ¡Ella ya no se rinde y tú te estás rindiendo!

La rubia se llevó una mano al pecho.

¿En qué momento Ash había empezado a conocerla incluso más que ella misma?

Su ceño se frunció y se dio unos golpecitos en la cara.

—¡Tienes razón! ¡Tienes toda la razón!— exclamó. Sus ojos, que antes poseían duda, ahora estaban llenos de determinación— ¡Si yo estoy enamorada de ti y tú te quieres enamorar de mí, entonces no veo razón para siquiera tratar de rendirme!

Ash sonrió.

—¡Eso suena más a la nueva tú!— aseguró, recibiendo un rápido asentimiento por parte de la entrenadora. Él le extendió una mano— ¡Cuento contigo de ahora en adelante, Lillie! ¡Los tiempos no son los mejores y hay muchas cosas en nuestra contra, pero por favor, ayúdame a enamorarme de ti!

La rubia de inmediato tomó la extremidad.

—¡Con mucho gusto!

Ambos quedaron viendo, con una sonrisa decidida en el rostro.

—Ash.

—¿Sí?

—Quiero besarte.

Ketchum soltó la mano de Lillie y con ella, trató de cubrirse la cara.

—Y-Yo también, p-pero t-tal vez después…— murmuró, avergonzado.

La rubia simplemente rompió en carcajadas.

Entonces, la puerta se abrió.

—¡Se escuchaban voces desde afuera!— exclamó Kukui, entrando con una sonrisa— ¡Fue ahí cuando supe que definitivamente estabas despierto, Ash!

—¡Profesor!— exclamaron ambos adolescentes, viendo como el adulto entraba.

—Veo que los ánimos están por las nubes, ¿pasó algo?— preguntó el investigador, cerrando la puerta detrás de él.

—Sí, ¿pasó algo?-Roto— salió de detrás de la espalda del profesor, sonriendo de forma burlona.

—¿Pika pikachu?— el roedor tenía la misma expresión que la Dex.

—Algunas cosas— respondió Lillie, sonriendo mientras veía a Ash.

El chico, aún sonrojado, asintió.

—Algunas cosas— rio levemente.

Rotom había escuchado todo, pero prefería dejar que ambos tuvieran su "aura de misticismo".

—De acuerdo, par de tortolos— Kukui caminó hacia el sillón que había en la habitación y se sentó—. Dejando eso de lado, ¿cómo te sientes, Ash?

—Bien, sólo que el brazo a veces se me duerme un poco y me duele cuando voy al baño o me pongo de pie— respondió, recargándose más en su cama—. Oh, también la nariz, me duele a veces.

El investigador asintió.

—Es lo normal… Me contaron lo que hiciste en el Ultraabismo, fue bastante valiente de tu parte… algo tonto, también, pero muy valiente— le dijo, cruzándose de brazos y sonriendo—. Te han estado dando analgésicos, antibióticos y te han hecho bastantes exámenes. La medicina de nuestro tiempo es genial y las habilidades Pokémon lo hacen todavía mejor. Sólo estábamos esperando a que te despertaras para poder darte de alta, podrás salir en unas horas.

Ash escuchó esa noticia con alegría.

—¡Eso es genial!— exclamó y luego, se quedó pensativo— Por cierto, ¿qué hora es?

Kukui vio su Videomisor.

—Las 5:46 p.m.— respondió.

Ash se sintió todavía más aliviado.

—¡Alcanzaré a cenar!

Kukui se quedó sonriente hasta que reparó en la hora.

—¡Cierto! ¡Ella debe estar a punto de llegar!— exclamó, poniéndose de pie rápidamente.

—¿Ella?...— preguntó Ash, ladeando la cabeza.

Todos voltearon a ver a Lillie.

—¿No se lo contaste?-Roto.

La rubia se rascó la cabeza y rio de forma nerviosa.

—Se me olvidó— dijo, sacando un poco la lengua.

Pikachu, Kukui y Rotom suspiraron, aumentando todavía más la intriga que había en Ash.

—Bueno…— Sorba se dirigió hacia Ketchum— Ya llevabas dos días sin despertar y realmente nos preocupamos así que tuvimos que llamarla… No fue fácil, ¿sabes? Tuve que hacer un par de llamadas con Rotom para poder contactar con alguien que pudiera avisarle. Tardamos toda la tarde.

—Espere, profesor… ¿De quién está hablando?— preguntó Ketchum, comenzando a sudar un poco.

Kukui lo vio con una ceja arqueada.

—Bueno, claramente hablo de…


6:00 p.m. Aeropuerto internacional de ciudad Hau'oli.

El sonido de las ruedas de las maletas se escuchaba en todo el lugar, pero nos interesa una en específico.

Una maleta que era arrastrada por una adulta de pelo y ojos castaños, vestida con un largo vestido naranja de una pieza junto a un abrigo largo de tela blanca, así como un sombrero del mismo color. A su lado, caminaba un Mr. Mime.

Su rostro lucía realmente preocupado, cosa que muchos de los que pasaban por el lugar notaron.

—Este chico…— murmuró.

Un par de pies extras se pusieron a su lado, atrayendo una enorme cantidad de miradas y gestos de sorpresa.


6:30 p.m. Recepción del Hotel Aloha de ciudad Hau'oli.

El grupo estaba sentado en un sofá que miraba directamente a la entrada del hotel, el cual consistía en una puerta doble de cristal automática. Las paredes tenían pequeñas ventanas que dejaban pasar al sol pero que realmente no permitían ver del todo bien hacia afuera por medio de ellas (principalmente porque se encontraban a casi tres metros de altura cada una).

Montones de gente pasaban al lado de los adolescentes y los Pokémon, murmurando cosas. Muchos los reconocían pero nadie se había animado a hablarles.

¿El motivo? La pierna de Ash, que no paraba de moverse de arriba abajo, como si estuviera realmente nervioso. Tenía la mirada vagamente perdida y las manos unidas.

Lillie, Pikachu y Rotom simplemente lo veían.

—Me estás poniendo ansioso-Roto— dijo la Pokédex, tras casi cinco minutos.

—Pikachu— el roedor asintió.

—¿Tal vez quieres ir al baño?— preguntó Lillie, poniéndole una mano sobre el hombro izquierdo, con mucha delicadeza.

Ketchum, ahora vestido con su ropa de diario (y luciendo su increíble yeso en el brazo), negó con la cabeza.

—Es sólo que…

—Primero controla tu pierna-Roto.

El azabache eso hizo y luego, se secó el sudor.

—Bueno… es que no esperaba ver a mamá tan pronto y…— se rascó la parte trasera de la cabeza— de alguna forma, no quería darle la noticia… Al menos, no en persona.

Pikachu saltó a su cabeza y le dio unos golpecitos en la mejilla.

—Pikachu pika pi— le dijo.

Ash suspiró y sonrió.

—Supongo que tienes razón… Fue ella quien crió a un campeón, después de todo.

—¿Te refieres a ti o a tu hermano?-Roto— preguntó Rotom.

Antes de que el azabache respondiera, Lillie lo tomó de la cara y la movió hacia Rotom.

—Para mí, este es el rostro de un campeón, así que, ¿por qué no ambos?— preguntó, sonriéndole a la máquina.

Ash, aún con su rostro sostenido por Aether, sonrió.

—Grashiash— dijo, al tener sus mejillas comprimidas por las palmas de su amiga.

—De nada, guapo— sonrió más ampliamente, provocando un sonrojo en Ash.

—Desde que lo besaste estás muy atrevida-Roto— la Pokédex, evidentemente se estaba burlando. Ketchum quiso cubrirse la cara al saber que el aparato no dejaría de molestar con eso nunca.

—¡Oh, cállate!— le dijo, manteniendo su misma expresión y soltando la cara de Ash— Sólo estoy diciendo lo que pienso.

—Pika pikachu— el roedor le dejó ver su cara a Ash. Quería morirse de la risa.

—¡Creí que sólo había un Rotom aquí!— exclamó, sonrojándose todavía más y bajando al roedor de su cabeza.

—Vamos, galán, no dejes que unos simples comentarios te asusten-Roto— Rotom picó el brazo sano de Ash con una de sus protuberancias, a modo de codazo.

—Pika pi…— el roedor, con la misma sonrisa pícara, picaba la pierna de su entrenador con su cola.

Lillie simplemente se rio.

Tras algunos instantes de molestar a Ash, Rotom se puso un poco más serio.

—Cambiando de tema, semental— dijo, dándole un último codazo a Ketchum— ¿Por qué no dejas el misticismo de una vez y nos dices quién es tu hermano mayor?-Roto.

Ash parpadeó rápidamente y volteó a ver a Pikachu.

—¿No se los he dicho?— le preguntó. El roedor negó con la cabeza, haciendo que el chico se viera confundido— Habría jurado que si…

—Yo sólo recuerdo que murmuraste su nombre entre sueños— le dijo Lillie.

—¿Entre sueños?...— se llevó la mano derecha a la barbilla— No lo recuerdo…

—Evidentemente no lo recuerdas porque estabas dormido, ahora dinos quién es. Sólo sabemos que es entrenador, que no dice su apellido y que usa gorras, así que al menos dinos su nombre-Roto.

—¡Espera! ¡Yo no sabía esas cosas!— interrumpió Lillie— ¿¡Cuándo lo dijo?!

—Aquella vez que nos separamos, cuando estábamos buscando al Stoutland que cuidaba de Litten… ¡Pero eso no importa! ¡Vamos, Ash, queremos escucharlo!-Roto.

Pero Ketchum no lo escuchaba. Él veía su riñonera, donde estaban sus queridos compañeros Pokémon.

Estaba deseando el momento indicado para dejarlos salir y celebrar con ellos.

Quería festejar a Incineroar y ya que estaban en Melemele, tal vez llevarlo a ver la tumba de Stoutland…

—¡Ash! ¿¡Me escuchas?!-Roto.

Oyó esas palabras y vio una mano blanca agitándose frente a su cara.

Eran Rotom y Lillie, respectivamente.

—Te fuiste por un segundo— le dijo Lillie.

—Bueno… Estaba pensando en algunas cosas, pero en fin, ¿de qué hablábamos?— preguntó, volviendo a sonreírles.

—De tu hermano, queremos saber su…— la Pokédex se interrumpió a sí misma— El profesor Kukui llegó-Roto.

Ash volvió a sentirse un tanto nervioso y se puso de pie, siendo seguido por Lillie. Pikachu se subió al hombro sano de su entrenador y Rotom flotó sobre su cabeza.

Había sido Kukui el encargado de ir a buscar a Delia al aeropuerto gracias a un coche que había alquilado mientras se quedaba en Hau'oli (es decir, el tiempo que Ash estuvo inconsciente).

—Va a regañarme— le murmuró Ash a Pikachu, recibiendo un asentimiento de este.

Tras casi un minuto de intriga, se vio a Kukui llegar por el lado izquierdo, detrás de él había una gran multitud. Las puertas se abrieron, dejándolo pasar. El profesor mostraba una gran sonrisa casi mecánica y los ojos abiertos de par en par; estaba sudando. Llevaba arrastrando una maleta roja con una franja negra, la cual pertenecía a Delia.

—¿Profesor?...— se preguntó Lillie. Rotom también notó su gesto.

Luego, después de Kukui, llegó esa persona que tan nervioso tenía a Ash.

Delia Ketchum entró por la puerta junto a Mr. Mime y todo el nerviosismo que el adolescente llegó a sentir desapareció, viéndose reemplazado por alegría y alivio.

—¡Ash!— exclamó la mujer al verlo.

—¡Mamá…!— antes de que pudiera correr hacia su madre, alguien más entró.

Unas deportivas rojas de suelas blancas, arriba de ellas, unos vaqueros y una camiseta blanca con las mangas y el cuello rojos, en el centro, el número "96" el cual se veía algo cubierto gracias a una correa amarilla que sostenía un morral del mismo color. Su gorra era roja, de visera blanca y en la banda central podía verse un logo, una Pokéball ladeada (que recordaba a la que figuraba en la gorra de Ash) de color blanco. En su muñeca izquierda llevaba un aro.

Ese era el atuendo de un joven adulto de tal vez uno ochentaicinco metros, pelo castaño que sobresalía de su gorra hacia los lados y hacia atrás, ojos castaños oscuros y debajo de estos, dos "Z's", una en cada mejilla. En su hombro, un Pikachu.

El lugar, entonces, se quedó en silencio.

Delia se rio al ver la expresión atónita de su hijo y de su inicial, el primero caminaba lentamente hacia el frente con lentitud.

Lillie alternó la mirada entre Ash y aquel joven. La conclusión llegó de inmediato a su cabeza, demostrándolo al abrir bien los ojos. Esas "Z's" debajo de los ojos…

Rotom ni siquiera tuvo que pensarlo. Reconoció a esa persona de memoria; internet tenía mucho que decir de él.

El castaño lo vio y le sonrió levemente.

—Tiempo sin verte, Ash— le dijo. Su Pikachu, uno de color amarillo oscuro, lo saludó alegremente.

—¡Red!— exclamó Ash, corriendo hacia él.

Todos en el lugar se quedaron boquiabiertos, incluida la propia Lillie.

El campeón de Kanto, quien le arrebató el título a Lance a los quince años, un entrenador considerado imbatible por muchos y principal perseguidor del Team Rocket.

Red, de pueblo Paleta.

Ambos entrenadores se abrazaron y los Pikachu se saludaron con sus colas.

—¡No te había visto como… como…!— Ash ya ni siquiera lo recordaba.

—Tres años— respondió Red por él—. Hace casi tres años que no nos vemos.

Ash estaba dando saltitos de emoción hasta que una punzada de dolor lo detuvo, preocupando al campeón.

—¡Yo…! ¡Tengo muchas cosas de las que quiero hablar!— volteó a ver también a su madre y a Mr. Mime— ¡Vamos a mi habitación, les presentaré a mis amigos también!

Delia y Red asintieron, incapaces de negar la emoción del adolescente.

—¡Vamos, profesor, Lillie, Rotom!— los llamó con su brazo, llegando él al elevador.

Los tres mencionados voltearon a verse. Ahora tenían la misma expresión de Kukui.

Cuando todos subieron al ascensor del hotel, el tiempo dentro del hotel pareció volver a retomarse.

—¡UN AUTÓGRAFO, POR FAVOR!

—¡RED, RED, POR FAVOR, SALÚDAME!

—¡ESCÚPEME EN LA CARA, RED!

—¡RED Y ASH DE PUEBLO PALETA! ¡OH ARCEUS BENDITO!

—¡P-por favor! ¡Respeten la privacidad de nuestros clien… ough!— el pobre empleado fue apartado a manotazos.

Todos se sintieron aliviados cuando las puertas del elevador se cerraron.

—Siempre causando alboroto por donde sea que pasas— le dijo Ash al campeón, dándole un pequeño codazo.

—Eso creo— respondió el adulto.

—Aunque escuché que a una que otra señorita gritando tu nombre, Ash— Delia tenía una mirada pícara en el rostro.

—Pi pi pi pi— rieron ambos roedores.

—M-Mamá…— dijo el azabache, viendo de reojo hacia Lillie. Ella lucía tan perpleja como al inicio, cosa que alivio al chico.

—¡Vamos, vamos! ¡No seas tímido!— abrazó a los dos entrenadores— ¡Mis muchachos siempre han tenido fama de rompecorazones! ¿Se lo había dicho, profesor Kukui?

—E-Estoy seguro de que lo mencionó, señora Ketchum— el investigador lucía igual de rígido que su asistente y la Pokédex.

Delia se rio.

—Y tú tienes fama de indiscreta, mamá— le dijo Red, dándole unas palmadas en la espalda.

Lillie y Rotom se pusieron todavía más rígidos. Ahora estaba confirmado.

El tan misterioso hermano mayor de Ash… era Red, el campeón de Kanto.

Finalmente, el ascensor se detuvo, llegando a la sexta planta del hotel donde, al abrirse las puertas, podía verse a una gran multitud.

Red, Delia y Mr. Mime suspiraron.

—Te lo encargo, Mimey— le pidió la señora Ketchum.

El tipo Hada asintió, formando frente a él y a sus costados, unas barreras que alejaban a las personas de ellos.

Todos siguieron a Ash, quien lucía bastante impresionado por la cantidad de gente que de verdad quería hablar con Red.

Llegaron a la habitación 944 de la cual Ash tenía la llave (una tarjeta que pasó por un sensor). La puerta se abrió, dejando Mr. Mime pasar a todos los demás antes de crear una gran barrera frente a la puerta (se trataba de Reflejo) que dejó ahí.

Podían oírse una gran cantidad de voces de fondo.

El interior de la habitación consistía en una cama matrimonial frente a la cual había un mueble que servía de soporte para una gran televisión de plasma, mientras que a su costado tenía un pequeño refrigerador.

Una mesa circular, que contaba con dos sillas de madera, se encontraba cerca de la pared izquierda. En la otra pared había un largo sofá familiar que lucía realmente cómodo.

La habitación era realmente grande y dentro de ella tenía otras tres puertas. Una que conectaba una terraza, otra que era la de un armario y una última que llevaba hacia lo que todo indicaba, era el baño.

—¡Siéntense, siéntense!— dijo Ash, quitando de las sillas de madera su mochila y la de Lillie, colocándolas ambas con suavidad en la cama.

Su hermano y su madre obedecieron.

—¡Ahhh, ¿por dónde empiezo?!— se preguntó, haciendo reír a sus familiares y a los Pikachu.

—¿Qué tal si empiezas por presentarnos a tus amigos?— preguntó Delia, viendo a Lillie y a Rotom.

—¡Cierto!— exclamó, tendiendo una mano hacia ambos— ¡Chicos, ella es mi mamá y él es mi hermano mayor, Red Ketchum!

—Un gusto— el primero fue RotomDex, quien salió del trance apenas lo presentaron—. Soy el proyecto RotomDex, creado por el profesor Kukui y otros científicos de poca relevancia-Roto.

—¡A él le gusta decir eso!— informó Ash, emocionado.

—El gusto es mío, RotomDex— dijo Delia, sonriendo—. Siempre es un placer conocer a los amigos de mi hijo, sean humanos, Pokémon o máquinas.

—Lo mismo digo— Red lucía más tranquilo. Su carácter era más parecido al de la señora Ketchum que al de Ash; era serio pero tampoco era un Gladio—. Gracias por cuidar de mi hermano menor.

Rotom hizo una reverencia, como sabía que solían hacer las personas de Kanto (y las personas ricas, pero eso no le importaba ahora).

—¡Por cierto, señora Ketchum!— Rotom flotó hacia ella— ¿Hay un motivo para que sus hijos tengan nombres de tres letras en unovano antiguo?-Roto.

Delia se llevó una mano a la mejilla, pensativa.

—Bueno, su padre y yo quisimos representar el ciclo de la vida. La cual al principio brilla en un ardiente fuego rojo y después, se vuelve cenizas…

—¡Podemos hablar de eso luego!— interrumpió Ash, haciendo que Lillie se acercara más a ellos. Ella lucía realmente nerviosa.

—U-Un placer…

—Disculpa querida, no puedo oírte— le dijo Delia, sonriéndole con los ojos cerrados.

Red simplemente la veía con una pequeña sonrisa.

La rubia frunció levemente el ceño, carraspeó y tomó aire, tranquilizándose.

Lillie no se dejaba intimidar… Lillie decía lo que quería y actuaba conforme a su corazón.

Se llevó una mano al pecho y sonrió.

—Un gusto, señor Red, señora Ketchum— dijo, haciendo una reverencia—. Mi nombre es Lillie Aether, soy compañera de aventuras de Ash y actualmente estoy cortejándolo.

Todos los presentes se sorprendieron por lo repentino de la declaración. Habrían jurado ver un pequeño destello salir del ojo de la rubia.

El menor de los Ketchum se tapó su rojo rostro con una mano cuando Lillie volteó a verlo con una sonrisa confiada y el pulgar levantado. Ella también estaba sonrojada.

—¡Vaya!— exclamó Delia, pasando a sonreír.

La reunión Ketchum empezó.


¡Hola! ¡Creo que la última vez que actualicé fue hace tres días o cuatro, pero creo que sigue estando bien mi ritmo de subida! Este capítulo demoró un poco más porque tuve que rehacer casi dos mil palabras porque el resultado no me gustó XD

¡En fin! ¿Qué decir? Este capítulo es uno transitorio con todas sus fuerzas, así como este mini arco al que vamos a entrar pero espero que pueda darnos cosas interesantes y varias aclaraciones, así como mucha más interacción de personajes.

Red es el hermano de Ash… ¿quién lo habría adivinado? XD
Sé que la elección era obvia y que posiblemente muchos ya piensen en esto como "el cliché", pero realmente siento que no hay nadie mejor para representar a un posible hermano para Ash Ketchum. Tal vez algunos puedan pensar que era incluso hasta innecesario pero creo que esto es algo que definirá mucho la diferencia entre Ash Ketchum de pueblo Paleta de 17 años a Ash Ketchum de pueblo Paleta de 10 años del canon… Ya verán en unas cuantas decenas de capítulos a lo que me refiero.

Bueno… ¡Ash y Lillie, gente! La rubia va por todas ahora que sabe cuáles son los deseos de Ketchum (quien no puede evitar sentirse algo avergonzado/intimidado por lo directa que puede llegar a ser Lillie).

Lo olvidaba... ¡MUCHÍSIMAS GRACIAS POR LAS 800 REVIEWS! ¡Les agradezco enormemente a todos los que dejan su apoyo al capítulo con sus impresiones del mismo! ¡Realmente me motivan a seguir escribiendo! ¡Gracias a todos!

¡Por cierto! ¡Notición del anime!

¡Satoshi recibirá un huevo! ¡Un huevo blanco con manchas azules del cual pueden salir un Tyroge, un Sobble, un Grookey, un Munchlax o un Riolu! ¿¡Tendrá Ash por fin un Lucario?! ¡Pokémon 2019 no deja de dar fan-service! XD

¡Es todo por hoy, chicos! ¡Nos leemos!