¡Hola, reviews anónimas!
JeGaOr: Esta vez tardé un poco más, aunque bueno, se podría decir que tenemos capítulos semanales como un manga o anime XD
Hau es como Tristán… pero sin ser Tristán, creo que se entiende, ¿no?
¡Creo que nadie esperaba ver a Red así de pronto!... Espero…
Red tendrá cierto papel al momento de dar la noticia, junto a varios entrenadores, claro.
¡Pues fueron ocho días! XD
¡Hasta otra!
NesRedTrebol: ¡Alola! Como veo que la modestia no funciona, simplemente agradeceré el halago XD
¿Okey no?... Bueno… Jeje.
No creo tener olvidado el asunto de los celos de Lillie, no cuando tuvo su "episodio" al ver la interacción entre Ash y Selen hace varios capítulos. Además, tampoco puede sentirlos ya que no hay ninguna potencial "amenaza" de momento, aunque ya sabemos que piensa la rubia respecto a los celos.
¡Nope! Hubo un momento en el que pensé llamar a Ash "Satoshi" y que Ash fuera un apodo, pero se me ocurrió demasiado tarde, así que lo descarté. Sus nombres sí que son Red Ketchum y Ash Ketchum. Rojo y ceniza.
Mmmm, tal vez Ash se habría sentido incómodo pero Lillie es bastante especial en ese tema… Comprende que ella no es la primera que ha llegado a sentir algo por Ash y aunque le "molesta" un poco que alguien más se fije en él, no se deja llevar por ello al saber que Ketchum no le pertenece a nadie. Es una buena chica.
Kingler Gigantamax sería increíble… ¡Aunque ver a su Gengar tampoco estaría mal!
¡Hasta otra!
Ember30: Esperemos a ver qué pasa… ¿Será Red más fuerte que el mismo Arceus?...
Ember69: ¡¿QUÉ MAMADA?! ¡ES EL MEJOR NOMBRE DE LA VIDA! Ya en serio, es gracioso ver sus nombres XD
Bueno, sería más fácil si Red fuera más fuerte que el mismo Dios Pokémon XD Y tranquilo por lo de "llevarse la gloria", aquí nuestros protagonistas son Ash y Lillie, no Red.
¡Muchas gracias por la confianza! ¡Te aseguro que no haré ningún Deus Ex Machina!
¡Hasta otra!
¡En fin, ahora sí, pasen a leer!
—¡Es un gran gusto conocerte, Lillie!
Delia se puso de pie, tomando la mano de la rubia y agitándola con fuerza.
—¿Sabes? Mi Ash ha tenido muchas amigas en el pasado pero ninguna ha sido tan honesta como tú— añadió mientras sonreía.
—¡Mime mime!
—No deberías decir ese tipo de cosas, mamá— "regañó" Red, levantándose también de su asiento—. Estás dándole una mala imagen a Ash.
—Pikachu…— dijo el Pokémon variocolor.
—¡Tranquilo, señor Red!— dijo Aether— Se dé buena fuente las cualidades de Ash como "imán de mujeres"— esto último lo dijo con evidente sarcasmo—, pero si desistiera sólo por eso no podría decir que de verdad lo estoy intentando.
El joven adulto se le quedó viendo y le sonrió un poco.
Una escena comenzó a desarrollarse entre esos tres, mientras que un poco por detrás…
—¿Cortejar?...— preguntó Kukui, murmurándoselo a Ash— ¿En qué momento…?
—F-Fue hace varios días…— respondió el azabache, realmente sonrojado.
Kukui volvió a ponerse a su altura normal y soltó un pequeño "Ohh…"
—Bueno…— el investigador se rascó la cabeza— Desde hace algunas semanas que pienso que serías un buen partido para Lillie, así que… ¡Tienes mi bendición!— le levantó un pulgar.
—Gra… ¿Gracias?...— Ash no sabía muy bien como sentirse con todo lo que estaba ocurriendo. Volteó hacia el frente, donde Pikachu y Rotom habían comenzado a hablar con los Pokémon de su madre y hermano.
Lillie y Delia parecían estarse llevando bastante bien.
—Creo que oficialmente, los Ketchum tienen algo con las chicas rubias— escuchó decir de pronto a su madre.
Vio el gesto un tanto confundido de Lillie y fue ahí cuando intervino.
—¡C-Cierto, Red!— dijo, poniéndose detrás de su amiga y colocando su mano sana sobre su hombro izquierdo— ¿Cómo está Yellow? ¡No la veo desde hace como un año o dos!
La Pokédex volteó. ¿Más nombres en unovano?
El campeón, que simplemente había estado escuchando la conversación entre Lillie y Delia, se giró hacia su hermano.
Ash, al ver los penetrantes ojos de su hermano, se sintió algo nervioso. En sus visiones, en las que Tapu Fini le había mostrado, él había visto a la tal Yellow y había algo que simplemente le estaba comiendo la cabeza.
—Cierto…— el tono de voz de Red se notó un poco más alegre, tranquilizando a Ash— No te lo he contado todavía… Bueno— de pronto, su rostro se vio un poco más contento. Caminó hacia Ash y le puso ambas manos en los hombros, haciendo que Lillie se hiciera un poco hacia atrás—, vas a ser tío.
Delia simplemente se quedó sonriendo, mientras que los demás se sorprendieron en demasía. Kukui y Lillie se preguntaron si debían darles su espacio…
Pikachu saltó a la cabeza del azabache de inmediato, realmente emocionado.
El Pikachu de Red hizo lo mismo, pero en la cabeza del castaño. Él había sido el primero en saberlo, pero estaba seguro de que la reacción de Ash valdría oro.
—¿Tío?...— se preguntó, arqueando una ceja— ¿Tenemos primos o algo así…?— su rostro, para risa de todos (lo cual alejó la sorpresa), cambió de un momento a otro— ¡ESPERA! ¿¡Q-Quieres decir…?! ¿¡De…?! ¿¡De Yellow y tuyo?!
Red volvió a asentir.
—Está en el tercer mes— informó, haciendo que los ojos de Ash brillaran.
—¡Red, yo…! ¡Yo ni siquiera sé que…! ¡Es decir…! ¡Felicidades, hermano!— lo abrazó con su brazo sano, tan fuerte como pudo.
—Tranquilo, no te vayas a lastimar— le dijo, dándole unas palmadas en la cabeza.
Lillie se alejó un poco y se acercó a Rotom.
—¿Tú sabes quién es "Yellow"?— le preguntó en un susurro.
La PokéDex asintió.
—Con la actualización de información que tengo ahora, puedo darte un perfil más completo— dijo, mostrando la imagen de una bella muchacha (que lucía como de su edad). Era blanca, y su largo pelo rubio era algo más oscuro que el suyo pero aun así, se notaba claramente el color amarillo; sus ojos eran marrones—. Yellow Ketchum, veintiún años de edad. Se casó con Red Ketchum a los dieciocho años de edad, cuando este tenía diecinueve. Es una activista social a favor de la protección de bosques y áreas verdes, así como de la vida silvestre; es bastante conocida y querida por los habitantes de Kanto, en especial por la gente de ciudad Verde, su lugar de origen. La boda fue privada y no se le permitió a ningún medio documentarla; a día de hoy, nadie sabe dónde se llevó a cabo-Roto.
Lillie se quedó bastante pensativa. Al hermano de Ash en serio no le gustaba que se metieran en su vida privada.
—¿¡Dónde está ella ahora?! ¿¡Cómo se va a llamar el niño?! ¿¡O es niña?!— escucharon decir más.
—Le hicieron unos exámenes a Yellow hace varios días y revelaron que será una niña— le respondió Red, emocionado a su hermano—. Sobre su nombre… Estamos pensando en "Amber".
Una de las cejas de Ash se arqueó.
—¡Permíteme explicar!— Rotom salió disparado hacia ellos, atrayendo toda la atención— Amber es una palabra en unovano que era utilizada para referirse al ámbar, la resina de los árboles de donde tantos restos fósiles se han encontrado. Se caracteriza por una coloración amarillenta y traslucida-Roto.
Red asintió.
—¿Es por Yellow?— preguntó el adolescente, viendo a su hermano, quien le asintió— ¡Genial! ¡Madre e hija, amarillas!
—Además…— Red tomó el mechón de pelo de Ash que sobresalía por enfrente de su gorra— ¿sabes de qué color es el ámbar negro?
El menor de los Ketchum, de nuevo, se vio confundido, mientras que el resto de los presentes se quedaron pensativos.
Delia, entonces, dio la respuesta.
—Azabache.
Todos entendieron de inmediato y de inmediato, se formó una tierna sonrisa en el rostro de Ash.
—Yo… en serio no sé qué decir— el adolescente se rio, tallándose un ojo.
—No digas nada— le dio unas palmadas en la espalda—. No es necesario.
Aunque Ketchum se veía feliz, por dentro estaba tan preocupado que sentía como si su cabeza fuera a estallar por el estrés.
—¡Seré un gran tío, Red! ¡Te lo juro!— aseguró el menor, elevando con fuerza ambos brazos y de inmediato, resistiéndolo.
—¿Qué estás haciendo?...— le preguntó Red, sosteniéndolo ante la preocupada mirada de todos— Tienes el brazo roto, no hagas ese tipo de movimientos… Vamos, siéntate.
Ash obedeció de inmediato y tomó asiento en la cama.
—Nunca me había roto un hueso… ¡Realmente duele!— dijo, sonriendo.
Los ánimos de la habitación se apagaron un poco por el dolor que había demostrado sentir Ash.
Lillie pasó de mostrar preocupación a arrepentimiento. Volteó hacia la familia de Ash y de inmediato, hizo una reverencia.
—¡Lamento todos los…!
—Gracias por siempre cuidar de mi hijo— se adelantó Delia, haciendo una reverencia también—. Él es un niño torpe y realmente descuidado. Hace todo por impulso, sin detenerse a pensar en las cosas, por lo que realmente aprecio que lo hayan cuidado con tanto cariño el tiempo que estuvo indispuesto.
Red dejó de ver a Ash y también se reverenció ante Lillie y Kukui.
—Aunque estoy seguro de que el profesor es un hombre ocupado, se tomó el tiempo para vigilar de cerca la recuperación de Ash y gastó dinero de su bolsillo para los gastos médicos y su alojamiento en la ciudad, además de que tuvo el enorme gesto de contactar a mamá— el campeón, entonces, dirigió la cabeza hacia Lillie—. Y estamos enterados de las constantes visitas y atenciones de tu parte, Lillie. Muchas gracias.
La rubia y el moreno se sintieron realmente emocionados de estar recibiendo ese tipo de palabras del campeón de Kanto (a Kukui le daba igual que fuera como cinco años menor que él).
Lillie volvió a agachar la cabeza y su jefe le siguió la corriente; estaba algo familiarizado con ese tipo de cosas por su estancia en Kanto.
—Ash tiene un enorme corazón. Estoy más que feliz de haber ayudado a alguien así. Además, el dinero no es problema ya que como su patrocinador, es mi deber cubrir sus gastos médicos y de hospedaje— dijo el investigador.
—Él siempre me está cuidando y dando un hombro cuando lo necesito, llegando al punto de salvarme la vida más de una vez— contó esta vez Lillie—. En este tiempo que llevamos conociéndonos, ha hecho mucho por mí, por lo que realmente estoy agradecida con ustedes por haber formado al hombre que es él ahora. A la señora Delia por criarlo y al señor Red por inspirarlo a seguir sus sueños; muchas gracias.
Ash, Rotom, los Pikachu y Mr. Mime sonreían al ver eso.
En el rostro de Ketchum se formó una sonrisa que intentaba contener lo bien que se sentía el recibir esas palabras.
Los cuatro se irguieron tras unos segundos.
—Con eso dicho, no es necesario que te disculpes por nada, Lillie— dijo Delia, uniendo las palmas de sus manos y sonriéndole—. El profesor nos contó un pequeño resumen de lo que pasó. Nada de eso fue tu culpa, además de que conociendo a mi muchacho, estoy segura de que lo haría de nuevo sin dudarlo.
—¡Lo haría!— aseguró Ash, levantando con energía su brazo derecho.
—En serio, Ash, no hagas ese tipo de movimientos— lo regañó su hermano mayor.
—¿¡Eh?! ¡Pero usé la derecha!
—De igual forma, eso podría…
Lillie se perdió en ese momento familiar. Aunque apenas conocía a Red (todas las hazañas que había oído de él eran cosa aparte), podía notar el gran amor que sentía hacia Ash.
Se giró hacia la señora Ketchum.
—Crió usted a dos grandes personas— le dijo, sonriendo.
—Dos entrenadores de renombre— Kukui se cruzó de brazos, con el mismo gesto que Lillie.
Delia asintió.
—Me considero afortunada por ello.
Ash y Red habían escuchado eso y aunque por dentro, se sentían felices, por fuera seguían con su pequeña discusión de hermanos.
—De todas formas, ahora que nos hemos presentado, creo que sería lo mejor darles su espacio para que puedan hablar cómodamente— dijo Kukui, ajustándose la gorra.
Lillie dio una cabeceada.
—Ha sido un gran placer conocerlos— aseguró Lillie, tomando su mochila de la cama.
—¿Seguros que no quieren quedarse? Me encantaría seguir hablando con ustedes— dijo Delia, atrayendo la atención de sus hijos.
—¡Sí, quédense! ¡No nos molesta!— Ash lucía realmente contento, a pesar de la "pelea" que acababa de tener con su hermano.
—Sería agradable— asintió Red.
—Nah, Lillie y yo tenemos que ponernos al día también— Kukui le puso una mano en la cabeza a la rubia—. Hace bastante tiempo que no veo a esta chiquilla y ha hecho cosas muy interesantes por lo que me cuenta.
—De todas formas, gracias por la invitación— Lillie, aún con la cabeza del profesor en su cabeza, abrió la puerta del cuarto, dejando escuchar varios gritos desde el exterior— ¡Nos vemos en unas horas, Ash!
—¡Adiós, Lillie!— Ketchum menor la despidió con su mano sana— ¡Luego déjeme agradecerle como se debe, profesor!
—¡Yo voy con ustedes!-Roto— la Pokédex de inmediato levitó hacia los dos que estaban por partir.
Mr. Mime chasqueó los dedos y entonces, los tres salieron (cerrando la puerta con algo de dificultad).
La familia Ketchum se quedó un rato viendo hacia la salida hasta que Ash hizo chocar su mano derecha contra su rodilla.
—¡Bien! ¡Hay muchas cosas que quiero contarles!— con la mano, les señaló la mesa— ¡Es muy largo, así que siéntense, siéntense!
Madre e hijo obedecieron.
Con Pikachu en su cabeza, Ash empezó a contar toda clase de cosas. A su estilo.
Les contó sobre su viaje por Kalos (principalmente por Red), sobre Ash-Greninja, sobre Blandito, sobre los buenos amigos que ahí había hecho. Le impresionaban las Megaevoluciones y lo poderosas que volvían a un Pokémon, por lo que evidentemente les habló de Alain y Sawyer. El campeonato de Kalos, describiendo con lujo de detalle los combates (entiéndase, un montón de onomatopeyas). Pikachu le explicaba al Pikachu de Red y a Mr. Mime con la misma emoción que su entrenador
En esa historia no podía faltar la batalla final contra Zygarde y el Team Flare.
Red, sonreía y asentía ante lo dicho. No quería interrumpir diciendo que él ya estaba informado de todas esas cosas que, después de todo, no habían pasado precisamente inadvertidas.
Entonces, como no podía ser de otra manera, llegaron al año de entrenamiento.
Le contó casi todo lo que había hecho, como su adiestramiento básico en las artes marciales gracias a muchos de sus tipo Lucha, también sus estudios para volverse un Recuerda-movimientos. Las grandes evoluciones de Pokémon como Totodile o Gible, quienes pasaron de ser pequeños y lindos a grandes e intimidantes.
Y finalmente, llegó Alola.
Con el ceño levemente fruncido, contó lo que había pasado con Lillie y el Team Skull, gesto que sus familiares no dejaron pasar. Les contó el cómo había recibido a Peke, sobre Nebulilla, la misión del director Oak, el patrocinio de Kukui, Rockruff, su inicio en el Recorrido Insular, cuando conoció a Hau y Hala, su encuentro con Tapu Koko (tuvo que explicarle a su madre que era un Tapu Koko) y Rowlet. También les habló de lo genial que eran para él los Movimientos Z y lo mucho que le gustaba usarlos en batalla, también evidentemente no dejó pasar por alto la captura de Yungoos.
La Prueba de Liam, lo vivido en el Motel Slaking, su encuentro con aquel pequeño Litten, su Gran Prueba contra Hala y finalmente, el nacimiento de Peke, la Vulpix variocolor, así como su nombramiento como Representante.
Tuvo que explicarles que era un Representante. A su manera.
Todo el recorrido por Melemele fue contado en lo que se sintieron como horas en las que los Ketchum reían al ver el gran matiz de expresiones que tenía el menor a la hora de contar sus grandes aventuras.
Luego, siguió con Akala.
Su encuentro con Mallow y Olivia, cuando tuvieron que salir huyendo de Kantai hacia el Rancho Ohana; les habló de cómo conoció a Kiawe y posteriormente a Gladio.
—¡Y cuando llegamos, Hau había sido derrotado!— exclamó Ash. Su rostro mostraba sorpresa.
—¡Vaya!— exclamó Delia, llevándose una mano a la boca.
—Debió ser impactante— Red vio a su Pikachu—. Apuesto a que también te habrías sorprendido, Pika.
El roedor asintió.
—Él dijo que…— su rostro pasó a mostrarse más serio y se llevó la mano derecha a la cara, dejando ver su ojo por entre los dedos— "debía mostrar mi valor o se llevaría a Lillie con él".
—Y por eso prefiero un hermano menor— dijo Red, cruzado de brazos. El variocolor asintió.
—¡Vamos, está viajando con mi pequeño, él jamás haría nada raro!— Delia bajó la palma de su mano, en un gesto juguetón.
—Pero eso Gladio no lo sabía— le dijo el mayor, haciendo que se lo pensara.
—Visto así…— la adulta se quedó algo dudosa.
—¡Mime, mime!
—¡Cierto! ¡Es Ash, con sólo ver su cara sabes que es un niño bueno!— le acarició la cabeza al tipo Psíquico.
Ash y Red rieron al ver eso. Para su madre, ellos siempre serían niños.
El primogénito, entonces, se vio algo pensativo. A él le sonaba mucho ese nombre… "Gladio"… Realmente le sonaba familiar.
La voz de su hermanito lo devolvió a la realidad.
—¡Pero entonces…!
La batalla contra Gladio, la prueba de Lana, la evolución de Rowlet, el primer Battle Royale y su lucha contra Royale en la cual perdió, la partida hacia el Wela Volcano Park y el inesperado encuentro con Polo, la prueba de Kiawe y sus primos, la llegada a la Jungla Umbría, etc, etc.
Para cuando la siguiente hora terminó, Ash apenas había terminado de contar todo lo relacionado con Akala y comenzó con lo acontecido en la Fundación Aether.
—¡Seres de otra dimensión! ¡Había visto noticias en la TV, pero pensar que son reales!— exclamó Delia, volteando a ver a su primogénito— Fue por eso que te llamaron para que vinieras, ¿cierto?
Red asintió, para curiosidad de Ash.
—Por cierto, no te he preguntado cómo fue que llegaste con mamá— dijo este último, Pikachu también se vio curioso—. No me sorprende que te hayan llamado para tratar todo esto, pero si me sorprende que estés aquí con mamá.
Red entonces se descolgó su morral amarillo.
—Bueno, hace unos meses que mamá me dijo que había venido a Alola y cuando me citaron, pensé que tal vez podría verte estando aquí— comenzó a rebuscar entre sus cosas—. Pasé por casa para recoger algo de mi habitación y entonces mamá me contó lo que te había pasado así que decidimos venir juntos— sacó un objeto en particular. Una caja metálica y azul.
Ash y Pikachu vieron eso con curiosidad hasta que la caja se abrió.
Eran dos piedras, una grande y de color azul con negro y la otra era mucho más pequeña, teniendo la paleta de colores del arcoíris junto a un símbolo negro.
Ash las reconoció. Eran la Charizardita X y una Piedra activadora.
—No suelo usarla mucho, pero como pensé que esto era algo importante, quise ir por ella.
—¡Es la que te regaló el señor Fuji, ¿cierto?!— preguntó el Ketchum menor, maravillado por volver a ver una Megapiedra.
—Después de lo de pueblo Lavanda, sí.
El azabache entonces reparó en el brazalete que tenía su hermano en la muñeca izquierda.
—¿Y por qué no pones la Piedra activadora en tu pulsera?— le preguntó.
—Bueno, realmente pensaba hacerlo después, pero ¿cómo puedo decirte que no?— tomó la piedra pequeña y con un poco de esfuerzo, la encajó en una hendidura que tenía el brazalete. Luego de eso, sacó otro aro más grande hecho de metal— Luego tendré que ponerle esto a Charizard en el cuerno.
—¿¡Puedo ayudarte?!
—Seguro.
Siguieron hablando de la Mega-evolución por un rato hasta que, sin darse cuenta, retomaron la atención al viaje por Alola de Ash.
Todo sobre Litten (quien llamaba especialmente la atención de Delia), sobre Stoutland y Yungoos les fue contado, sobre Músculo y Papel también.
Tras el pequeño bajón que produjo la historia de los hermanos Pokémon, Ash inició con Ula-Ula. La hermosa ciudad Malíe, la Prueba de Chris, su enfrentamiento contra Guzma, la Prueba de Acerola, el rapto de Yungi, la invasión a pueblo Po y luego, el rapto de Lillie, lo que llevó al ataque al Paraíso Aether y a la posterior desaparición de Lusamine hacia el Ultraabismo junto a Guzma.
—¡Estaban aliados!— exclamó Delia, sorprendida— ¡Que giro de los acontecimientos, Mimey!
—Mime, mime…— el tipo Hada también lucía impactado.
—Debió ser una pelea dura, pero me alegra saber que ganaste— dijo Red.
—¡Sí, fue realmente difícil! ¡Nosotros éramos como "Fufufufunshuuuu" y ellos eran como "Kyaaantuuu"! ¡Entonces, gracias al plan de Rotom terminamos con un gran "KAPLAMPPPPP"!
Red y Delia rieron un poco al oír eso.
Lo siguiente que contaron Ash y Pikachu fue su viaje por Poni. El azabache omitió a propósito la declaración de Lillie ya que después de todo, no quería que ellos supieran ese tipo de detalles. Les hablaron sobre la Prueba dragón, sobre la Isla Exeggutor, sobre la reencarnación y las flautas…, sobre que Nebulilla en realidad era el Dios del sol hasta llegar al punto del rescate de Lusamine.
—¡Y ahí estábamos Pikachu y yo! ¡Gladio y Lillie nos cubrían la espalda con Silvally y Silvady, así que decidimos usar un Movimiento Z!— dijo, mostrando su Pulsera (la cual apenas le cabía en la muñeca por el yeso)— ¡Creíamos que usaríamos Gigavoltio destructor, pero no fue así!
—¡Pikachu pika pi!— el roedor negó con la cabeza.
—¡Fue algo mucho más fuerte! ¡Fue como hacer un gran "KATAPLOOOOM", seguido de un "BZZZZT"!— aseguró, levantando su mano derecha tan alto como pudo— ¡Fue tan fuerte que derrotamos a Lusamine!
—¡Pikaaaa!
—¡Pikachu!— el Pokémon de Red se vio emocionado.
—¡Mime mime!
Ash se les quedó viendo a sus familiares, con esa enorme sonrisa suya.
Red, por otra parte, lucía pensativo. Se le había ocurrido una buena idea…
—Ya entiendo porque tienes loquita a Lillie— Delia se rio, con una mano en la boca.
—El príncipe azul en su blanco corcel, ¿eh?— dijo Red, volviendo a la conversación.
Ash miró su vestimenta.
—Mi color favorito es el azul, pero… ¿Pikachu no es amarillo?— el azabache comenzó a reírse— ¡Un corcel amarillo!
A Red y Delia les sorprendió un poco que el menor ni siquiera intentara negarlo. Parecía que aquellos sonrojos se producían sólo en presencia de Lillie.
La madre de los Ketchum volteó hacia la ventana.
—Cielos, ya está oscuro afuera…— murmuró, pasando la mirada hacia un reloj digital al lado de la cama de Ash. Eran cerca de las diez de la noche— ¡Deberíamos ir a cenar! Podríamos invitar al profesor y a Lillie, claro si no han cenado ya, así podríamos oír más historias de su parte.
—¿Por qué no cocinas tú, mamá?— le preguntó Red, haciendo que su madre arqueara una ceja— Haríamos un escándalo estando por la calle— aclaró.
—¡Además, eres mucho mejor que cualquier cocinero que haya por ahí!— aseguró Ash.
Los Pikachu y Mr. Mime asintieron, totalmente de acuerdo.
—Ustedes sí que saben cómo halagar a su madre— Delia se rio y comenzó a levantarse de su asiento—. Entonces deberíamos hacer unas compras antes de que cierren. Me pregunto qué comerá Rotom…
—Ah, pero antes de eso, hay algo más de lo que quiero hablarles— interrumpió con una pequeña sonrisa. Pikachu ya se lo esperaba.
La adulta volvió a sentarse.
—Por lo que veo, es algo realmente importante, ¿verdad?— preguntó Delia, descifrando el gesto de su hijo.
El azabache asintió.
—Es algo que debo decirles yo, personalmente— dijo, para luego ver a su hermano—. Perdón por decir algo como esto cuando me acabas de dar la noticia de tu hija, pero… realmente tengo que hacerlo.
Red le sonrió.
—Tranquilo, te escuchamos— le dijo, levantando levemente la palma derecha.
Ash asintió nuevamente, cerró los ojos y tomó aire.
—Cuando tuve mi primer Battle Royale, cuando terminó, esa noche Gladio me contó algo muy importante… Algo que hasta hace poco, me hacía sentir tanta presión que creí que no lo resistiría— puso su mano en el pecho, frente al corazón— y por culpa de eso… ahora me da miedo la oscuridad.
Delia y Red abrieron los ojos como platos, al igual que Pika y Mr. Mime.
Pero no lo interrumpieron.
—Verán… Tapu Fini, creo que les conté sobre ella, es la jefa de Gladio, como Tapu Koko es mi jefe, así que ella lo envió a decirme de todo esto— se quitó la gorra y la puso a un lado de él—. En cinco meses, el once de marzo, habrá un eclipse pero en realidad, no es un eclipse…
Ash hablaba y hablaba, contando todo lo que Gladio le había dicho y posteriormente, contando aquello que él había visto.
Le contó a Delia la forma exacta en la que ella moría. Mr. Mime estaba totalmente mudo.
—Y Red…— su hermano mayor lo veía con seriedad, sin hacer ningún gesto en específico— yo te vi… Cuando… llegó tu momento, intentaste llegar a tu casa junto a Yellow pero… caíste justo enfrente de la puerta y no lo… no lo lograste.
El campeón respiró profundamente y luego, con el dedo pulgar e índice de su mano derecha, se frotó los ojos. Miró hacia el techo.
Ash y los Pikachu lo veían, preocupados.
—¿Y ellas?— preguntó Red, sin voltear a verlo.
—Cuando vi la visión de Yellow, la vi abrazando un pequeño bulto, envuelto en una manta… Por eso no sabía que tendrías una hija…, no pude verla— le informó—. Pero al final… ellas estaban juntas. Amber y Yellow estaban juntas.
Red no bajó la mirada.
—¿Y tú?— escuchó decir a Delia. Su rostro estaba serio, algo no muy común en ella.
—Viajando. Estaba con mis Pokémon, con Lillie y Rotom cuando me pasó— dijo, pero de inmediato, cerró un puño frente a su cara— ¡Pero eso no significa que me pasará! ¡O que les pasará a ustedes!
—¡Pika pikachu!
Todos se les quedaron viendo, también Red.
—¡Ese es un futuro en el que no conocemos a Necrozma! ¡Un futuro en el que no luchamos, pero lucharemos y ganaremos!— aseguró, con el ceño fruncido— ¡No dejaré que esos futuros ocurran, incluso si tengo que torcerlo con mis propias manos!... ¡Incluso si muero, no moriré!
Delia, Red, Pika y Mr. Mime lo miraron por unos segundos para después, sonreír.
—Me acabas de alegrar el día, Ash— le dijo Red, haciendo que el mencionado se sorprendiera—. Todos los días, antes de ir a dormir, vivo con el miedo de que el embarazo de Yellow pueda complicarse y que Amber no llegue nunca a este mundo… Por lo que me dices, ella nacerá prematura pero eso no importa, porque acabas de confirmarme que ella nacerá.
Se levantó de su asiento y le puso las manos a Ash en los hombros.
—Pero… ¿no te asusta lo de Necrozma?...
—Claro que lo hace, pero no me asusta tanto como el pensar que mi hija podría no nacer— frunció un poco el ceño y le sonrió a su hermanito—. Lo único que tenemos que hacer ahora es darle una paliza a ese Ultraente, ¿cierto?
Ash se quedó perplejo, y luego, miró a su madre.
—Si la humanidad tiene a dos grandes entrenadores como ustedes, estoy segura de que todo estará más que bien— aseguró Delia, levantándole un pulgar.
El azabache, bajó la mirada.
—Los adultos realmente son geniales…— murmuró, sonriendo un poco.
—Ahora, vamos, levántate— Red le dio unas palmadas—. Ve a buscar a Lillie y al profesor para que podamos cenar.
El joven así lo hizo. Se puso de pie, tomando tanto su gorra como su mochila.
—¿¡Quieres algo del mercado, mamá?!— preguntó Ash desde la puerta.
—Oh, estoy segura de que me dejarán usar la cocina aquí— le dio unas palmaditas a Red y le guiñó el ojo—. No podrán negarle un favor a la madre del campeón de Kanto.
Ash se rio y con Pikachu en el hombro, abrió la puerta.
—¡Vuelvo en un rato!— les dijo.
—Que te vaya bien— lo despidió Red.
—¡Y no vuelvas sin Lillie y el profesor!— añadió Delia.
Ash les dio una última sonrisa y cerró la puerta.
Red, Delia, Pikachu y Mr. Mime se quedaron solos en el cuarto.
—Parece que está haciendo algo de frío…— murmuró Delia, sintiendo sus piernas temblar.
—Sí…— Red sostuvo con su mano izquierda el temblor de su brazo izquierdo— Hace frío.
Por fuera de la habitación, Ash era seguido por un pequeño grupo de diez personas que habían esperado todo ese tiempo a que alguien saliera. Él los ignoró totalmente, pensativo.
Sabía que su madre y hermano estaban conteniéndose por él, pero si eran capaces de forzarse de esa manera, él al menos debía corresponder sus esfuerzos.
No diría nada.
Todos necesitaban tener su propia lucha.
—¿¡En serio esa es la edad común en Kanto?!— preguntó Lillie, realmente asombrada.
Los Ketchum asintieron.
—La gente de Kanto suele casarse a los dieciocho años y el primogénito llega entre el primer y segundo año de matrimonio— respondió Delia.
Por petición de Ash, habían llevado otra mesa hacia la habitación, así como más sillas. Los humanos estaban sentados alrededor de la mesa, mientras que los Pokémon comían de sus tazones. Rotom simplemente estaba conectado al tomacorriente.
—¿Usted a qué edad se casó, profesor?— preguntó Ash, haciendo que el moreno sonriera.
—Cuando teníamos veintidós… Qué día tan mágico fue— dijo, nostálgico. Mordió la hamburguesa que Delia había preparado—. Por Arceus, bendito… Insisto en que esto es lo mejor que he comido en años, señora Ketchum, debe darme la receta.
—¡Oh! No sabía que usted era un hombre de cocina, profesor— Delia lucía un poco sorprendida.
—Bueno, mi Burnet y yo solemos estar mucho tiempo en el trabajo así que ambos tuvimos que aprender a cocinar para nosotros mismos— le dio unas palmaditas a Lillie—. Claro que hubo un periodo de tiempo en el que alguien más cocinaba por mí.
—Y cosía sus batas, atendía sus heridas, organizaba sus documentos, hacía los mandados, limpiaba la casa, alimentaba a los Pokémon…— la rubia le sonrió, haciendo que el investigador se viera apenado— Estoy bromeando. Lo hacía con gusto.
—Entonces cocinas, Lillie— dijo Red, tomando un pedazo de su comida.
—Sí. Hubo momentos en los que tuve que aprender a hacerlo y tras un año como asistente del profesor Kukui, mis habilidades mejoraron un poco— contó Aether.
—En ese caso, deberías enseñarle a él— Red le puso una mano en la cabeza a Ash, quien, al igual que él y Kukui, no tenía puesta su gorra—. Le encanta comer, pero no la parte en la que se hace la comida.
Ash terminó de tragar y pasó a protestar.
—¡Si yo cocinara, la comida se arruinaría! ¡No quiero desperdiciarla!— dijo, totalmente convencido de que su pensamiento era correcto.
—Pues si no empiezas a cocinar, nunca aprenderás— le dijo Delia, subiendo y bajando su tenedor a modo de regaño—. Lillie no estará siempre para ti cuando quieras comer, ¿sabes?
—No te preocupes, Ash— la rubia, quien estaba al lado izquierdo de él, cerró un puño frente a su rostro—. Te enseñaré lo mejor que pueda, paso a paso.
Al azabache realmente le gustaba eso. Él sabía que si era Lillie quien se lo enseñaba, nunca recibiría regaños y ella jamás se desesperaría por más que él lo arruinara todo.
Ella era realmente paciente y considerada con él.
—Cuento contigo, Lillie— dijo, dando una fuerte cabeceada.
La rubia solamente se rio.
—¡Por cierto, Lillie!— exclamó Delia, llamando la atención de todos— Ash nos dijo que tienes un hermano que estará explicándole cosas de esos "Ultraentes" a los entrenadores y científicos, ¿sabes cuándo empiezan?
La rubia se llevó una mano al mentón.
—Creo que será pasado mañana…— dijo, algo dudosa— Llamaré a Gladio para preguntarle más los detalles, ¿no se lo dijeron a usted, señor Red?
El campeón negó con la cabeza.
—El comunicado sólo decía "a la brevedad", y me pedían que me pusiera en contacto con ellos sobre mi asistencia…— Red frunció un poco el ceño y luego, vio fijamente su comida— Creo que por eso no me dijeron nada…
—¿No les dijiste que venías?— rio Ash, recibiendo una negativa de su hermano que lo hizo reír todavía más.
Kukui y Lillie entonces pensaron que ellos realmente eran hermanos.
—Ash también me contó algo sobre una "rueda de prensa"— añadió Delia, recibiendo esta vez la atención de Kukui.
—Burnet dijo que sería la semana que viene, el día martes— dijo el profesor—. Cuanto más pronto posible, mejor.
Delia asintió y luego, volteó a ver a su hijo menor.
—Recuerda que debes salir bien presentable para la televisión. Peinarte de vez en cuando no vendría mal— le dijo, tratando de tocarle el pelo sin éxito por la distancia a la que estaban (Delia estaba sentada frente a Ash) y gracias a que este se movió.
—¡A Red nunca le dices nada por su cabello, ni siquiera porque se lo tiñó!— exclamó el adolescente, haciendo un puchero.
—Bueno, pero es que Red no tiene el cabello tan largo y alborotado como tú— se defendió Delia.
Kukui y Lillie escucharon eso con sorpresa. No se esperaban que el color de pelo del campeón fuera artificial.
—Si no le molesta que le pregunte, señor Red— Lillie tomó la palabra— ¿Hay algún motivo por el que trate de ocultar tanto a su familia?
El campeón se lo pensó.
—Bueno, cuando empecé mi viaje hace años hice cierto escándalo por entrometerme accidentalmente en los planes de una organización criminal de Kanto— dijo, tocándose el pelo—. Y empecé a hacerme un nombre desde joven. Yo sabía que Ash seguiría mis pasos como entrenador, así que no quería que lo compararan conmigo o que lo pusieran en la mira sólo por ser mi hermano; quería que él labrara su propio nombre.
—Y por eso se tiñó el cabello de ese color y no reveló nunca su apellido— Kukui lo señaló con su tenedor, recibiendo un asentimiento.
—Naturalmente, mi pelo es del mismo color que el de Ash y mi papá, pero pensé que así nos asociarían menos— se tocó una mejilla—. Sobre estas marcas, no puedo hacer nada. Son herencia de nuestro padre.
—Esos sí que son genes fuertes— dijo Kukui, riendo un poco.
—¡Y que lo diga! ¡Ellos casi no se parecen a mí, lucen prácticamente igual a su padre!— dijo Delia, inflando una mejilla en un gesto algo infantil.
Todos se rieron.
—¿Qué hay de usted, profesor?— Red lo volteó a ver— ¿Se parece más a su padre o a su madre?
El investigador se rascó la cabeza, divertido.
—Realmente mis rasgos son de lo más comunes aquí en Alola, así que diría que me parezco a ambos— respondió—, así que cuando llegue a tener un hijo con Burnet, espero que herede su color de cabello blanco y de ojos.
—¡Estoy segura de que el cabello y ojos oscuros son algo que mucha gente querría!— dijo Lillie, dándole unas palmaditas al profesor— Mi piel es tan blanca que siempre tengo que cuidarla para que el sol no me haga daño…
—Esa es una de las cosas de viajar— dijo Ash, señalando a su mamá y hermano, luego a él—. Como mamá está todo el día en casa y Red siempre está ocupado con cosas de la liga, no se queman por el sol y como yo siempre estoy fuera, ¡mira como queda mi piel!
Lillie y Kukui ya lo suponían.
La piel de Ash debía ser muy similar a la de su madre y hermano, sólo que él estaba bronceado por el sol.
Continuaron así, hablando de temas triviales y compartiendo experiencias; risas.
Finalmente, llegó la hora de ir a dormir.
—Nos vemos mañana, señora Delia, señor Red— Lillie hizo una reverencia.
Todos estaban en el pasillo, fuera de la habitación. Por suerte, la gente ya se había ido.
—¡Hasta mañana, Lillie!— exclamó Delia— Realmente fue un gusto hablar contigo.
—¡Mime mime!
Red asintió.
—Agradeceré mucho si pudieras hablar con tu hermano sobre la fecha de la reunión— dijo el campeón, acariciando a Pika.
—Eso haré— aseguró la rubia.
—Hasta mañana, mamá, Red— les dijo Ash, sonriéndoles a ambos. Le correspondieron el gesto.
—Mañana tenemos una cita para desayunar, no se te olvide— le dijo Delia, volteando a ver a Lillie—. Por favor recuérdale si llega a olvidarlo.
Aether rio.
—Él realmente es bueno recordando las cosas que le interesa recordar— dijo, viendo a su primer amor—. Pero si llega a olvidarlo, definitivamente se lo recordaré.
Los Ketchum mayores volvieron a sonreír.
—Entonces, si pudieran seguirme…— Kukui mostró dos tarjetas como la que tenía Ash para entrar a su cuarto— Les mostraré sus habitaciones.
—¡Muy amable de su parte, profesor!
—Se lo agradecemos.
—Mime Mr. Mime.
—¡Chu Pikachu!
Luego de una corta caminata, los adultos entraron al ascensor, perdiéndose tras las puertas de metal.
—Debo decirlo— habló Rotom, quien se había mantenido un tanto al margen—, eres más raro de lo que creía-Roto.
—¿Por qué?— preguntó Ash.
—Olvídalo. No lo entenderías-Roto.
Ketchum y Pikachu voltearon a verse, visiblemente confundidos.
Escucharon un pequeño bostezo, topándose con Lillie, quien estaba cubriéndose la boca.
—Me siento realmente cansada— dijo, frotándose los ojos y viendo a sus tres amigos— ¿Vamos ya a dormir?
—Seguro, hoy fue un día corto pero cansado— Ketchum se estiró un poco y luego, se giró hacia la puerta de su habitación— ¡Entonces, buenas noches, Lillie!
Antes de que el azabache pudiera cerrar la puerta tras de él, Lillie metió medio cuerpo a la habitación.
Ash volteó a verla, un poco sorprendido. En el rostro de la rubia podía verse algo de indignación, reflejado en un puchero.
—Yo también duermo aquí, ¿sabes?— le dijo, haciendo que Ketchum comenzara a sudar un poco.
Ketchum miró hacia ambos lados del pasillo y luego, se acercó al oído de Lillie.
—¿El profesor está falto de…?— frotó su dedo pulgar contra el índice y medio varias veces.
La rubia negó con la cabeza.
—Yo pedí las habitaciones— respondió, entrando al cuarto.
Ash, Pikachu y Rotom voltearon a verse.
Cuando los tres volvieron a ver a Lillie, esta estaba colocando una almohada y una manta doblada en el medio de la cama. Ash volteó la mirada hacia otro lado lentamente, para intriga de la Pokédex.
—Cuando vayas a dormir, pon tu brazo aquí, ¿de acuerdo?— le dijo Aether a Ketchum, palmeando un poco la parte que había preparado.
—De acuerdo…
—Y recuerda que siempre puedes despertarme cuando te duela el brazo. No te preocupes por molestarme, de hecho, me molestaría si no me lo dijeras.
—Gracias…
—Y cuando quieras ponerte algo de hielo en el brazo, siempre puedo pedírselo a Shiron, así que, ¡con confianza!
—Eso sería bueno…
La habitación se quedó en silencio y todas las miradas estaban dirigidas hacia Ash.
Tras varios segundos, Lillie lo encaró.
—Bueno, ¿pasa algo?— preguntó, mostrando un gesto algo preocupado.
Con la mano derecha, Ash se rascó la mejilla.
—Es sólo que… ¿cómo decirlo?...— cerró los ojos, algo nervioso— Pienso que podría ser algo incómodo para ti estar aquí sola conmigo, si pensamos en lo que sientes por mí y en lo que yo siento por ti…
Lillie se le quedó viendo un poco más y finalmente, sonrió.
—"Avergonzada" sería la palabra— dijo, sentándose en la cama—, y tienes razón. Pensar en pasar la noche contigo me emociona y avergüenza al mismo tiempo, pero es algo que quiero hacer. Estás herido ahora mismo; no hablamos de un raspón o de un corte, estamos hablando de un brazo roto, el cual es, por cierto, el mismo en el que sufriste aquella laceración tan horrible, sin olvidarnos del daño a tu riñón y nariz.
Ash asintió, sin lucir del todo convencido.
—Es sólo que…
—¿Por qué no admites mejor que tú eres el que está nervioso?-Roto— preguntó la Pokédex, atrayendo ahora todas las miradas.
Lillie, sorprendida por eso, volteó a ver a Ash. El chico estaba rojo y sus ojos no se estaban quietos.
Se rio.
—Es como si nuestros papeles se hubieran invertido totalmente, ¿sabes?— dijo, doblando su dedo índice derecho y poniéndolo frente a su boca.
Ash no pudo evitar fijarse en eso. Fijarse en lo que había detrás del dedo. Miraba en esa dirección y luego, hacia otra totalmente diferente, para repetir el proceso.
Rotom, entonces, se sintió realmente impactado.
Eso que estaba sintiendo Ash era… ¿podría tratarse de…?
Ketchum repitió ese patrón varias veces y claro que ninguno de los presentes era ciego… De acuerdo, Ash lo era, pero él era quien estaba haciendo aquellos gestos así que no cuenta.
Lillie se sonrojó un poco ante la obviedad del chico y luego se puso de pie. Se acercó al azabache y con sus manos, desabrochó la sudadera de este.
Todos reaccionaron ante eso.
El entrenador se sobresaltó y su rostro se puso rojo a rabiar, mientras que Pikachu y Rotom se interpusieron entre los dos adolescentes.
—¡E-Entendemos que estás en esa edad en la cual estás llena de hormonas y entendemos que tus ganas por tener sexo con Ash son inhumanas, pero considera que Pikachu y yo estamos aquí! ¡No quiero que mi dueño sea desvirgado!... ¡O al menos no cuando yo estoy presente!-Roto
—¡Pika pikachu chu pika!— secundó el roedor, realmente alterado.
Lillie se sobresaltó en demasía al oír eso, sonrojándose al instante. Volteó a ver a Ash, quien estaba igual de rojo que ella.
—¡YO NO…!— se contuvo de gritar— ¡Y-Yo sólo iba a ayudarle a cambiarse!— le señaló el yeso— ¡Tiene un brazo roto!
Los tres se voltearon a ver. Eso tenía sentido.
—P-Perdón por reaccionar así…— dijo Ash, rascándose la cabeza mientras sudaba.
—N-No te preocupes, lo tuyo no fue malo…— al decir eso, vio fijamente a la Pokédex y el roedor, con el ceño fruncido.
—Tus hormonas están tan alborotadas que no me sorprendería que quisieras hacer algo así-Roto…— murmuró.
Lillie trató de ignorarlo.
—De acuerdo… Déjame encargarme de la parte de arriba, Ash— Lillie comenzó a desabrochar la sudadera, sin perder los colores del rostro—. D-De la parte de abajo se encargarán tú y Rotom…
—Supongo que eso es mucho más aceptable-Roto— se rascó la carcasa.
Pikachu y Ash asintieron. Ambos aún lucían bastante avergonzados.
Aether sacó el brazo derecho del azabache de su manga y luego, con mucho cuidado, sacó el izquierdo.
—Recuérdame que para la próxima no metamos tu brazo izquierdo en la sudadera— murmuró Lillie, mientras doblaba la prenda.
Ash asintió y luego, subió ambos brazos al aire.
—P-Por favor…
La entrenadora cerró los ojos y carraspeó. Cuando volvió a abrirlos, sonreía.
—Sé que puede darte vergüenza, Ash— le dijo, acercándose de nuevo a él—, pero realmente siempre estás con el pecho al aire. No eres muy diferente del profesor Kukui, ¿sabes?
—¡N-No es lo mismo!— se quejó el chico— ¡El profesor lo hace por sus investigaciones y yo por mi entrenamiento!
—Pero ambos lo hacen por algo que los apasiona, ¿cierto?— preguntó Lillie, comenzando a levantar la camiseta negra del chico.
Al oír eso, Ash se quedó pensativo por unos pocos segundos.
—Dicho así, creo que tienes razón…— murmuró.
—Soy súper asombrosa, ¿recuerdas? ¡Evidentemente iba a tener razón!— dijo, en un tono algo presumido que le sacó una risa al entrenador.
—Antes no habrías dicho…— se interrumpió a sí mismo cuando su brazo izquierdo fue sacado de la camiseta— algo como eso.
—"E-Es algo obvio, después de todo…". O algo así-Roto— recordó la Pokédex, imitando a la perfección la voz de Lillie, causando que Ash y Pikachu se rieran.
—¿Tienes un sintetizador de voz o algo así?— preguntó la rubia, con una ceja arqueada. Tuvo especial cuidado al sacar la cabeza de Ketchum; no quería quitarle la compresa de la nariz por accidente.
—Meh… Algo así-Roto.
—¡Eso sólo demuestra que puedes ser más honesta si te lo propones, Lillie!— le dijo Ash, llevándose la mano derecha al pecho— ¡Lo de aquí, ¿recuerdas?!
Con un dedo, la rubia se pinchó el pecho un poco.
—Lo de aquí, lo recuerdo— asintió, comenzando a doblar la camiseta—. Hablando de ello, ¿ves cómo puedes ser más honesto también?
Ash entonces, reparó en que ya no tenía la camiseta puesta.
—Por eso sentí algo de frío…— murmuró, un poco sorprendido.
—No es mi propio de ti que te avergüences, pero creo que eso sólo significa que te estás volviendo más consciente de este tipo de cosas— le dijo Lillie, poniendo sus prendas superiores junto a su gorra (la cual no se había vuelto a poner desde la cena) en el mueble que estaba al lado de la cama.
—Lillie tiene un punto ahí— señaló la Pokédex, recibiendo un asentimiento de Pikachu—. Antes esto para ti habría sido un paseo. Estás madurando de cierta forma-Roto.
Ketchum se rascó la cabeza.
—Supongo… ¿Madurar hace que las cosas te incomoden?— preguntó.
—Sí, en general sí— respondió Lillie.
—Te vuelve más consciente de las situaciones y te impide hacer cosas que antes harías sin dudar-Roto.
El ceño de Ash se frunció.
—Madurar apesta…— murmuró.
—Pero al mismo tiempo, te permite comprender y disfrutar de muchas otras cosas que antes ignorabas por completo— añadió Lillie, haciendo que la atención de Ash se volviera a centrar en ella.
—Y de cierta forma, te permite seguir avanzando-Roto.
Ketchum no estaba del todo seguro y su mirada lo demostraba.
Para él, ¿qué era madurar?
Pero antes de hacerse esa pregunta, tenía que responder otra.
¿Qué hacía en un momento así?
Lillie estaba cerca de su cara, realmente cerca.
Lo único que separaba el durmiente rostro de la rubia era el brazo de Ash, el cual estaba recargado en la suavidad de la almohada y la manta.
Frente al azabache se presentaron varias opciones.
La primera era levantarse de la cama, despertar a Lillie y prepararse para el desayuno con Red y su madre.
La segunda era despertar a Lillie, ver que estaban en un momento algo comprometido y reír juntos.
La tercera era volver a dormirse.
La cuarta era besar a Lillie
Y la quinta era despertarla y luego, besarla.
Las dos últimas resonaban con especial fuerza y él sabía bien por qué.
Esa sensación… Quería experimentar de nuevo esa increíble sensación…
¿Responder la incógnita que ahora se presentaba frente a él le daría la respuesta a qué era madurar? ¿Madurar era eso?
¿Madurar era querer besar a alguien?
Si besaba a Lillie, ¿lo descubriría?
Su cuerpo quería hacerlo, pero su corazón no.
No podía hacerle algo como eso a Lillie… No si no estaba completamente seguro de lo que sentía.
Pero el impulso… Ese calor interno en su cuerpo, esos pensamientos involuntarios…
Era demasiado fuerte…
Con su brazo derecho quitó el reposabrazos y luego, volvió a mirar al lado izquierdo de la cama, donde estaba Lillie durmiendo.
Ahora que el único obstáculo entre él y ella se había ido, Ash tenía vía libre.
Vía libre para besarla…
Se detuvo cuando sus rostros estuvieron a punto de tocarse.
—¿En qué estoy pensando?...— se dijo a sí mismo, rascándose la cabeza, la cual, por cierto, últimamente era un completo desastre.
Cuando estuvo a punto de alejarse, volvió a sentirlo.
Ese contacto tan placentero sólo que esta vez, duró mucho menos.
Tal vez dos segundos.
Con el corazón a mil por hora, vio a Lillie, quien le estaba guiando un ojo mientras sonreía. Su sonrojado rostro aún lucía un poco somnoliento.
—Fue algo corto porque mi aliento debe oler mal— se llevó un índice frente a la boca de forma juguetona—, pero si quieres uno más largo, puedes pedírmelo en un rato.
Ash comenzó a sudar y su rostro se calentó.
—Y-Y-Y-Yo…
—Tranquilo— Lillie se levantó de la cama, mostrando su pijama rosado de dos piezas—. Acabas de hacer que tenga energía para toda la semana— hizo músculo con el brazo derecho y con el izquierdo, lo golpeó.
El azabache vio como la rubia entraba al baño y simplemente se dejó caer en la cama, tapándose la cara con una almohada.
Madurar hacía que las cosas te dieran vergüenza.
Odiaba madurar.
Rotom y Pikachu tenían un ojo abierto, atentos ante la situación pero queriendo mantenerse al margen de esta.
Lillie era realmente un monstruo.
Un monstruo honesto.
—¿Listo?— le preguntó Lillie, colgándose la mochila.
—L-Listo…— murmuró, sin poder verla a los ojos.
—Oye, ya hemos hecho esto antes. No tienes por qué avergonzarte, ¿sabes?— le dijo la rubia, cerrando la puerta tras de ella. Su rostro aún seguía un poco rojo.
—No es por eso…— admitió el adolescente.
—¿Por qué intentaste robármelo?— preguntó la ojiverde, asomándose por el rabillo del ojo de Ash.
El entrenador se sobresaltó.
Lillie se detuvo en seco y luego negó con un dedo. Chasqueó la lengua varias veces.
—Tú no puedes robarme ningún beso, Ash— le dijo y luego, le guiñó un ojo nuevamente—. Porque todos son tuyos.
Ketchum se rio un poco con eso.
—A veces puedes ser un poco rara, Lillie— le dijo, provocando la risa en su amiga.
—Y tienes demasiada confianza… Demasiada-Roto…
—Pika pikachu— asintió. Realmente era como ver a otra persona totalmente distinta.
La rubia negó con la cabeza.
—Preferiría llamarlo "determinación"— dijo, volviendo a caminar hacia el ascensor—. Por supuesto que pienso todo lo que hago y digo y claro que también hay cosas que me da mucha vergüenza expresar, pero ¿saben? He decidido que ya no quiero guardarme nada, así que… ¡Simplemente sale!
—Pero debes de tener un filtro— dijo Rotom, yendo detrás de ella—. No me creo que puedas decir todo lo que piensas-Roto.
—Bueno, evidentemente hay cosas que no pienso decir, pero si es una opinión o un sentimiento muy fuerte, no quiero callarlo— se llevó una mano al corazón—. Lo que hay aquí es realmente importante, ¿sabes? Aquí— volvió a señalar su corazón.
Ash sonrió al oír eso, al igual que Pikachu.
—¡Lo estás entendiendo!— exclamó, entrando al ascensor.
—¡Lo estoy entendiendo!
—Lo está entendiendo-Roto.
Los cuatro voltearon a verse y luego, se rieron.
—Somos unos idiotas-Roto.
—Algunos más que otros— Lillie lo volteó a ver.
—Si les dices ese tipo de cosas a Ash nunca conseguirás gustarle, ¿sabes?-Roto.
—¡Espera, ella no se refería a mí!— se quejó el azabache.
Pikachu comenzó a reírse.
—Tienes razón— dijo la Pokédex—. Se refería a Pikachu.
Las risas del roedor pararon de golpe y empezaron las de los humanos.
El tipo Eléctrico estuvo a punto de reclamar, pero de nuevo, las risas pararon de golpe.
—Espera, ¿qué fue eso?— preguntó Lillie, con los ojos como platos.
—¡No fui el único que lo notó!— Ash señaló a la Pokédex con su brazo sano (el otro estaba colgando por dentro de la sudadera, la cual no estaba abrochada)
Rotom lucía extrañado.
—¡Pika pikachu!— el roedor también parecía haberse percatado de algo.
—¿Que hable?-Roto.
La máquina habría jurado que tres signos de interrogación gigantes estuvieron por aparecer en las cabezas de los entrenadores y el Pokémon.
—No, no, no… Definitivamente hubo algo mal antes— dijo Ash, llevándose la mano al mentón y entrecerrando los ojos.
—Pikachu…
—¡Dejen el misticismo y díganme de qué están hablando!-Roto— se quejó RotomDex.
—Antes, cuando dijiste que Pikachu era un idiota— el roedor quiso reclamar por eso—, no dijiste "-Roto".
La Pokédex se quedó seria y con él, el resto de presentes.
—¿Qué diablos acaba de pasar?-Roto…— se preguntó en voz baja, totalmente confundido.
—¡Ni siquiera él lo sabe!/¡Pika pikachu!
Las puertas del elevador se abrieron, dejando oír a una gran multitud de voces las cuales. Cuando salieron de aquella cápsula de metal, vieron como una gran multitud se conglomeraba alrededor de Kukui, Red, Pika y Delia.
La señora Ketchum lucía su usual sonrisa de siempre, Kukui no parecía realmente incómodo, Pika bostezaba y el campeón tenía una cara de póker espectacular, la cual cambió al ver llegar a Ash.
—Justo a tiempo— dijo, atravesando la multitud y caminando hacia su hermano.
—¡R-R-RED ME TOCÓ!
—¡OH ARCEUS, OH ARCEUS, OH ARCEUS!
—¡ME… ME…!
—¡Buen día, Red!— Ash lo saludó elevando su mano pero al hacerlo, algo fue colocado en ella. Confundido, el azabache vio su muñeca topándose con un aro metálico en cuyo centro había incrustada una piedra. Una Piedra activadora.
—Bien…— Red, con delicadeza, tomó la mano izquierda de Ash y le quitó su Pulsera Z.
Kukui y Delia, quienes también se habían abierto paso entre las personas, sonrieron al ver eso.
Lillie, Rotom y Pikachu simplemente no entendían que ocurría.
—¿Por qué…?
—Tengamos una batalla— interrumpió Red, dejando a todos en el lugar, callados—. Aquí y ahora, tú contra mí. Hermano mayor contra hermano menor. Tus tres Pokémon más fuertes contra mis tres Pokémon más fuertes.
—¡Pika pikachu!— dijo Pika, señalando al roedor de Ash.
Tras varios segundos de absoluto silencio, las bocas de casi todos los presentes comenzaron a abrirse hasta dejar salir una serie de expresiones de sorpresa e incredulidad que llenaron el lobby del hotel.
—¿¡ASH KETCHUM Y RED SON HERMANOS?!
—¿¡R-RED KETCHUM?!
—¡ME ALEGRO DE ESTAR VIVO!
—¡ME… ME… ME VEN…!
Ash estaba simplemente boquiabierto al igual que sus amigos, sin creerse lo que oía. O no lo creía hasta que Pikachu comenzó a darle unos golpes en la cabeza.
—¡Pikachu pika pika!— dijo con emoción, dando pequeños saltos en el hombro de su entrenador.
Entonces, el adolescente asintió.
—Acepto tu reto, hermano— lo miró con determinación—. Pero primero…
—¿Pero primero?— preguntó Red, arqueando una ceja.
—Desayunemos.
—Pika pi.
—Sí… Buena idea.
—Chu pika.
—¡ESTO ES MUY ANTICLIMÁTICO!
Tras una anticlimática pausa, un duelo está por empezar.
El campeón de Kanto vs. El veterano más joven.
Ketchum vs. Ketchum.
¡Ey, vuelvo después de una semana y un día de espera!
Realmente he estado viciándome a los videojuegos y pues puse bastante empeño en ellos XD
Terminé en estos días The Last of Us, Dishonored, Uncharted 2 (que ya lo tenía casi terminado) y estoy con Uncharted 3… Todavía tengo muchísimos más juegos por pasarme como serían la trilogía de Bioshock, la de The Witcher, el DOOM 2016, los dos Tomb Raider del reboot (los primeros dos), Just Cause 4, Devil May Cry 4, L.A. Noire, Ori and the Blind Forest y creo que son todos… Si han jugado alguno de ellos, ¿cuál me recomendarían que jugara primero? Creo que la respuesta más sonada sería The Witcher por The Witcher 3 XD
¡Dejando de lado mi poco interesante vida! Tengo ganas de ver como hago todo lo que se viene y le tengo especial especulación a la pelea de Red y Ash y a la conferencia de prensa que darán frente a toda Alola… O más bien, ante el mundo.
¡Por cierto! Incluí a Yellow, como muchos de ustedes predijeron e incluso les estoy dando una hija XD Puede que algunos piensen que Amber, el nombre de la hija de Red y Yellow, suena muy parecido a mi nombre de usuario, pero en realidad no lo elegí por eso. Los motivos los explican Red y Delia XD
El capítulo pasado les agradecí por las 800 reviews y a día de hoy, son 823… ¡Muchísimas gracias por sus comentarios, chicos! ¡Este es fácilmente el capítulo más comentado de toda la historia del fic y si no, como mínimo, es el más comentado en decenas de capítulos!
¡De nuevo, muchas gracias por su apoyo a la historia!
¡Y ahora sí, tengo nada más que comentar!
¡Nos leemos otro día, chicos!
¡CAMBIO DE ÚLTIMA HORA, JODER! ¡SE CONFIRMA EL REGRESO DE KORRINA AL ANIME, ASÍ COMO LA APARICIÓN DE RAIHAN Y SONIA! ¡ARCEUS, ESTO ABRE UN MUNDO DE POSIBILIDADES, ADEMÁS DE QUE SE MOSTRÓ A SOBBLE!
¡VOY A MORIR DE EMOCIÓN, GENTE!
