¡Hola a todos! No perdamos tiempo… ¡Reviews anónimas!

Guest: ¡Me alegro mucho de leerte por primera vez! Me da muchísimo gusto cuando alguien se anima a dejar su primera review. Realmente me hace sentir que hay mucha gente leyendo esta historia.
Leí Second Chance cuando tenía unos… trece años, tal vez y realmente me asombró la obra. No lo he vuelto a leer desde entonces, pero estoy seguro de que me seguiría impresionando. No puedo juzgar mi obra desde mis propios ojos debido a la imparcialidad, pero muchos de ustedes dicen que les gusta mi construcción de mundo (en especial la mezcla que hago con videojuegos y anime), así como la construcción de personajes ¡Así que yo les creo! Me esfuerzo bastante para que las dos cosas salgan bien, así que me da gusto saber que mi esfuerzo es fructífero.
¡También muchos destacan la relación de Ash y Lillie! No quiero sonar prepotente ni mucho menos, pero he leído varios fanfics donde pasa lo que tú describes, eso de que son novios al capítulo cinco y al siete ya están… tú sabes. Bueno, mi opinión de esos fanfics es que son… bueno, no son realmente buenos, ¿sabes?... De nuevo, no quiero sonar como que menosprecie el trabajo de esos autores, pero hay algo en esa forma de construir una pareja que sinceramente no me termina de gustar.
¡Muchas gracias! Seguiré esforzándome, sabiendo que cada día que pasa, es menos tiempo hasta que veamos la culminación de la leyenda del héroe.

Phrostix: ¡Dos semanas! ¡Increíble que esta historia sea un material de lectura tan largo! ¡Y gracias por tus palabras! Hago lo que mejor que puedo con el canon y añado ciertas cosas de mi imaginación, siempre tratando de no agregar cosas raras a la ecuación.
Sep, a muchos de ustedes los tomó con la guardia baja ese momento. Desde hace algunos capítulos se han dado pistas de la relación entre esos dos… No esperen mucho de esa relación, sinceramente XD
Uno siempre vuelve al lugar donde fue feliz, después de todo…
¡Yo también estoy ansioso por ver esas llamadas de teléfono! Pero tengo planeado un acontecimiento que los hará desear ver las reacciones de los amigos de Ash incluso más que esto que vivimos el capítulo pasado… ¡Espérenlo con ansias!
¡Ella lo vio! No me gusta eso de villanizar a las Pokégirls porque Ash tenga novia (y ni hablar del recurso de la "traición" hacia Ash, que me parece uno de los peores argumentos), así que tranquilo, intentaré dar una buena reacción que sea convincente.

Guest: ¡Lo que los corazones desesperados y el mundo necesitaban sin duda era eso!

¡En fin, pasen a leer!


—¡Eso fue muy emotivo, Ash!

Mallow agitaba suavemente la mano derecha del azabache de arriba hacia abajo. Tenía un gesto conmovido.

Lillie veía con una sonrisa directamente hacia el punto en el que las manos de Ash y Mallow se unían. Pikachu sintió un pequeño escalofrío al ver el rostro de la rubia.

—S-Solamente fue lo que me salió del corazón en ese momento— el entrenador rio nervioso— ¡De todas formas, no esperaba verlos aquí!

A su alrededor, estaban todos los Capitanes de Alola.

—No se pedía nuestra presencia en el evento, pero todos creímos que sería bueno que la población de Alola nos viera aquí— informó Kiawe, cruzado de brazos.

—¡Así que decidimos quedarnos afuera del teatro para que los que fueran entrando pudieran vernos!— Acerola dio un giro sobre sí misma— ¡Idea de Lanaboo!

—Es una acción que requiere interacción social, por lo que es raro viniendo de Lana— Chris le dio unas palmadas a la mencionada.

—C-Cállate, estás hablando del tiempo en el que teníamos diez años…— murmuró la Capitana, volteando la mirada.

—¿Aunque estás seguro de que eres quién para hablar, Chris?— Mina tenía el cuerpo casi totalmente volteado hacia otra dirección— Recuerdo que cuando eras niño llorabas si los desconocidos te hablaban…

El Capitán de tipo Eléctrico se puso a la defensiva de inmediato.

—Sólo Mina puede decir esas cosas con un rostro serio— Liam se rio levemente.

Dentro del edificio que se encontraba a espaldas del teatro, los Capitanes comenzaron a reír mientras eran vistos por el resto de invitados.

De pronto, las risas se detuvieron ya que alguien había entrado en ese pequeño círculo.

Se trataba de Gladio, quien tomó el hombro de Ash.

—¿Gladio?...

—Afuera— le dijo, señalando el exterior con la cabeza. Salió el primero.

Ketchum volteó a ver a Lillie, quien también parecía extrañada.

—Bueno… Gladio me está llamando así que…— se dio cuenta de que Mallow ya no lo estaba tomando de la mano, en su lugar, abrazaba a Lana. Ambas tenían rostros llenos de miedo.

—L-Lamento las malas experiencias que mi hermano haya podido darles…— murmuró Aether, riendo de forma nerviosa.

—¡Bueno, vuelvo en breve!— dijo el entrenador, saliendo del círculo formado por Capitanes y Lillie— ¡Espérame con Lillie, amigo!— el roedor obedeció, saltando al hombro de la rubia.

Cuando comenzó a irse, vio a Rotom y Hau llegar con Elio y Selene a rastras.

—¡Vamos, les presentaré al resto que no conocen!— decía el moreno.

—N-No queremos interrumpir nada…— murmuró Selene, resistiéndose un poco.

—Yo estoy bien así…— dijo Elio, comportándose de la misma manera que su hermana.

—¿La poca honestidad viene de familia?-Roto.

—¡Vamos, será bueno para cuando tengan que superar sus Pruebas!— aseguró Hau. Su mirada y la de Ash se toparon. Se sonrieron.

Siguió avanzando, hasta que fue detenido por una palmadita.

—Buen trabajo, muchacho— le dijo el profesor Oak, para luego, seguir su camino hacia el profesor Rowan.

Otra más llegó.

—Un discurso que llega al alma. Puedo notar tu progreso, Ash— Steven hizo una pequeña reverencia para luego, ir con el resto de personas.

Y otra.

—Me preocupaba cómo podría reaccionar mi familia ante la noticia, pero estoy seguro de que tus palabras les elevó la moral. Bien hecho, Ash— Sakuragi también siguió con lo suyo.

Recibió varias similares de personas como Birch, Cynthia, Dianta, Alder, Elm, Lance y los Juniper.

—¡Ey, Ash!— escuchó que lo llamaron. Vio que se trataba del campeón Leon, acompañado de la profesora Magnolia y la asistente Sonia— Es Ash, ¿cierto? ¡El hermanito de Red!

—¡Ese soy yo!— dijo el azabache, señalándose— Red me dijo que eres realmente fuerte. ¿Te importaría comprobarlo en una batalla?

Leon rompió a reír.

—Directo al grano, ¿eh?— Sonia sonrió con las manos en las caderas.

Magnolia simplemente cerró los ojos.

—¡Realmente te pareces a Red!— Leon parecía estar de buen humor— Me encantaría tener una batalla contra ti, pero estoy un poco escaso de tiempo. Tengo que organizar algunas cosas.

—Más bien, YO tengo que organizar algunas cosas— Sonia le dio un codazo y luego, suspiró—. Tú sólo vas a ir a comprar la comida y ya…

—Es un trabajo importante— aseguró Leon, sin perder su gesto sonriente.

—Ojalá poder negarlo…

—Dado que estos dos chicos no pueden decirlo, lo haré yo— Magnolia tomó la palabra—. Contamos con usted de ahora en adelante, Ash. Siéntase en libertad de hablar con nosotros en el momento que desee.

—Nuestros números de teléfono— Leon tendió una pequeña tarjeta— ¡Te podrían ser útiles!

Ash la tomó.

—Creemos que hiciste un buen trabajo. La cosa que te rompió el brazo debió de ser realmente dura, ¿eh, rayo?— Sonia le sonrió.

El entrenador se rio.

—¡Fue la mamá de Lillie y Gladio!— exclamó, divertido.

Sonia y Leon voltearon a verse. Eso había sido incómodo…

Magnolia sólo se llevó una mano a la cara.

—En cualquier caso, Ash— Leon se aclaró la garganta tras algunos segundos—, espero que cuando todo esto termine, te pases por Galar. Tenemos una Liga Pokémon espectacular y apuesto a que te encantará todo.

Los ojos del chico brillaron.

—¡Realmente quiero ir!— aseguró de inmediato.

Eso hizo sonreír al campeón.

—Las inscripciones para esta temporada cerraron el treinta de noviembre, pero siempre puedes entrar a la del año que viene. Si te decides por entrar, llámame y arreglaremos todo— Leon se dio media vuelta— ¡Mi hermano Hop y otros chicos prometedores volverán a participar en la siguiente temporada, así que espero puedas encontrártelos ahí!

—¡Haré todo mi esfuerzo por estar ahí!

Al final, los tres se terminaron yendo por donde vinieron.

Ash sonrió, viendo cómo la gente hablaba de fechas como "el otro año" sin vacilar lo más mínimo.

Nadie desestimaba la amenaza de Necrozma, pero ya muchos creían en que lograrían derrotarlo.

Eso le llenaba el corazón de felicidad.

Iba a seguir caminando, pero fue detenido una última vez.

—¿Te parece si vamos a cenar luego?— le preguntó Red, llegando por un costado.

El azabache se le quedó viendo y, finalmente, le sonrió.

—Contigo siempre, hermanote.

El mayor asintió.

—Entonces ve, Gladio debe estar esperando.

Ash así lo hizo y, ante la mirada de su hermano mayor, salió.

—¡Oh, señor Red!— Hau llegó corriendo hacia él— Hay algo que los Kahunas quieren comentarle.

El campeón arqueó una ceja.

—Hau, ¿cierto?— recibió un asentimiento— Bien, veamos que necesitan.


Ash llegó hasta las gradas del teatro, las cuales ahora estaban desocupadas. Al público se le había pedido que salieran al finalizar el evento.

Ahí, estaba Gladio, sentado.

—¿Qué sucede, Gladio?— preguntó el azabache, acercándose con una sonrisa.

El rubio levantó la mirada.

—Aún tenemos mucho por hacer, Ketchum— aseguró, poniéndose de pie—. No podemos darnos el lujo de bajar el ritmo, ahora, más que nunca, debemos ser fuertes.

Ash asintió.

—No pienso dejar de entrenar sólo por este brazo— lo señaló con la cabeza—. Aún tengo que entrenar a Lillie y a mis Pokémon.

Gladio se quedó callado por unos segundos.

—Lo que sucedió hace unos días, con Lusamine…— Ash se exaltó— Yo…— suspiró— no he tenido la oportunidad de darte las gracias— extendió la mano hacia él—. Porque Elio, Selene, Mahalo y especialmente tú, estuvieron ahí, ahora Lillie y yo somos libres. Me repatea admitirlo, pero tengo una deuda enorme contigo.

La boca de Ash se entreabrió.

—Gladio…— murmuró, aceptando de inmediato el apretón mientras sonreía. Su sonrisa se borró casi de inmediato al sentir más fuerza de la necesaria proviniendo del rubio.

—Pero no creas que he olvidado lo que pasó entre tú y Lillie— tenía una mirada asesina—. Le haces algo malo y toda mi deuda hacia ti acaba en ese momento.

El azabache sintió como la presión desaparecía.

Gladio se rascó la cabeza en cuanto deshizo el apretón.

—Aunque sé que me preocupo por nada…— murmuró, dando media vuelta— Por cierto, no le digas nada de lo que te dije a Mahalo. Detesto la idea de que pueda usar mis palabras en mi contra.

Ash se sobó la mano, mientras reía.

—En el fondo te cae bien, ¿cierto?

Gladio simplemente lo vio de reojo para luego, dar media vuelta.

—¡Ah, Gladio, espera!— Ash lo detuvo— ¿A dónde irás ahora? ¿Qué harás hasta que llegue el día?

La ceja de Aether se arqueó.

—¿Se puede saber de qué estás hablando? Vamos a vernos casi todos los días a partir de la semana que viene— le dijo, encarándolo nuevamente—. Tengo una casa aquí en Melemele, así que me mudaré ahí en un par de días. Luego, en tres semanas, cuando tu brazo esté curado, vamos a irnos los siete a entrenar al Cañón de Poni, así que más te vale que Lillie esté en condiciones para ese entonces.

—¿¡Eh?! ¿¡Mi brazo estará bien en tres semanas?!— se interrumpió a sí mismo— ¡Además, ¿por "los siete" te refieres a…?!

—Los miembros del equipo S&M, obviamente.

Ash sonrió ampliamente.

—¡Gladio!... ¡Realmente te caemos bien, ¿eh?!

Aether se giró.

—No exageres— dijo con un tono de voz seco que calmó un poco a Ketchum—. Dile a Lillie que la veré más tarde.

—¡Yo se lo digo!

Y dicho eso, el rubio salió del lugar.

Justo cuando cruzó la primera calle al salir, fue interceptado.

—Buen trabajo hoy— le dijo Louis, tendiéndole una baya Meloc—. El notario está esperando para revisar el testamento de Amapola.

Gladio la tomó y luego, la mordió.

—Gracias. Podemos ir ya.

—Hombre… ¿Quién habría dicho que Amapola habría hecho semejante cosa?— Louis rio un poco— Ella realmente debió quererte para dejarte todas sus cosas de antemano.

—Fue… realmente inesperado— Gladio miró hacia el cielo, sonriendo— Pero eso es algo que Amapola haría… Siempre iba dos pasos por delante del mundo.

La sonrisa de Louis se amplió un poco más al ver la de Gladio.

El rubio recibió un codazo que lo sorprendió un poco.

—¿Quieres ir a comer después de que terminemos con el notario? Debes tener hambre.

Gladio cerró los ojos, volviendo a sonreír.

—Mucha.


—El campeón de Kanto me está invitando a comer…— Elio se estaba echando aire a la cara, la cual estaba roja— ¡Y con el jefe en la misma mesa!...

—Un sueño que se vuelve…— Selene apretó el puño, llena de alegría— realidad…— dijo esa última palabra con gran satisfacción.

—Ya hemos comido juntos algunas veces— Ash se rio al ver la emoción de los chicos.

—Realmente son fans de los hermanos Ketchum, ¿eh?— Hau tenía las manos detrás de la cabeza.

Lillie se rio.

—Y hablando de fama…— dijo la Pokédex, recibiendo varias miradas de intriga— ¡Lillie realmente fue un tema entre los Capitanes!

La rubia se sonrojó un poco mientras seguía riéndose.

—Creo que exageraron…

¡Ash, ¿esta de verdad es Lillie?! ¡E-Ella habla mucho y hace chistes! ¿¡Siempre fue así?!

El azabache creyó que nunca olvidaría esas palabras de Mallow ni los rostros de asombro del resto de Capitanes, exceptuando a Mina y Acerola.

—Ellas dijeron que querían salir a pasear en unas horas… ¿Qué debería hacer?— se preguntó a sí misma, con las manos en los costados de la cabeza. Parecía feliz por la repentina popularidad que había ganado.

Eso es lindo…— pensó Hau y, sorpresivamente, Ash también.

Selene es más linda— Elio sintió orgullo de su hermana menor.

Red escuchaba la plática de los chicos mientras se movían por las calles. Su hermano sabía conseguirse buenas compañías…

—¡Elio Asutoro!— escucharon gritar de repente.

Todos se giraron y se encontraron con el adolescente al que previamente Elio había combatido en una batalla verbal. Su rostro estaba algo rojo y temblaba un poco.

—Ah… Jared, ¿eh?— Asutoro se llevó las manos detrás de la cabeza— Entiendo que quieras una venganza luego de tal humillación pública pero, ¿estás seguro de que podrás tú solo?... ¿Y tus amigos?

—Esos tipos…— Jared apretó sus pantalones cortos— ¡Tú tenías razón, esos tipos no eran mis amigos! ¡Los dejé!

Elio dejó salir un sonido de sorpresa y luego, le aplaudió.

—¡Bien hecho, capitán obvio!

—Hermano, creo que te estás…— Selene fue detenida por Lillie, Ash y Hau.

—¿Entonces? ¿Quieres algo de mí?— volvió a preguntar Elio.

Jared frunció el ceño.

—¡A partir de ahora, tú eres mi rival!— aseguró mientras lo señalaba— ¡No me importa lo que pienses o lo que opines! ¡Te venceré un día de estos!

Elio sonrió con cierta burla.

—Ohhh… ¿En serio? Sería hilarante verte intentarlo— aseguró mientras se reía un poco.

—¡Y también…!— se puso extremadamente firme para luego, hacer una reverencia— ¡Mis más sinceras disculpas! ¡No debí haber dicho aquello!

Elio volteó la mirada.

—Es bueno que reflexionaras… Ahora, ¿podrías irte? Nos estás retrasando— Elio aparentaba estar desinteresado.

Jared sonrió.

—¡Prepárate, Elio Asutoro!— exclamó, volteando la dirección a la que veían sus pies— ¡Pronto llorarás por piedad ante el gran Jared!

—Cóóóómo digas…

El adolescente entonces, salió corriendo.

—Me sorprende que lo tomara bien…— Selene intentó ver la cara de su hermano, pero este la giró de inmediato. Frunció el ceño, insistiendo todavía más en sus intentos.

Quienes sí vieron su rostro fue el resto del grupo.

Luchaba por contener una pequeña sonrisa.

—En Kanto a esas personas las llaman "tsunderes", ¿no?-Roto.

—¡Como Lillie antes!— Ash soltó una fuerte carcajada.

—No sé qué signifique eso, pero en cuanto lo descubra voy a regañarte, ¿lo sabías?— preguntó mientras sonreía.

Ash simplemente siguió riéndose.

Siguieron caminando por las calles. Notaron que varios puestos habían cerrado y que otros estaban en proceso de hacerlo.

Se cruzaron con un hombre que, al bajar las cortinas metálicas de su negocio, les sonrió.

Red sólo pudo interpretar eso como que se "estaban tomando el día". Tras una noticia así, era comprensible que todos quisieran estar al menos esa tarde con sus familias.

Miró al cielo.

¿Su mujer aceptaría ir a Alola a hacerle compañía? No se habían visto en poco menos de una semana y realmente la echaba de menos.

La llamaría esa noche.


Ash se sentía algo apretado, pero feliz.

Casi todos estaban ahí. Claro, algunos como Dianta o los profesores Juniper habían tenido que volar de vuelta a sus regiones lo antes posible por temas de trabajo, pero los que se habían quedado…

—¡Y entonces el tipo utiliza Bola sombra contra mi Bouffalant! ¿¡Pueden creerlo?! ¡Doce años entrenando Pokémon para perder utilizando Bola sombra contra mi Bouffalant!

Alder, con una jarra de cerveza en la mano y un pequeño sonrojo en el rostro, rompió en carcajadas.

Los presentes, todos conocedores del mundo Pokémon y por ende, de las efectividades de tipo, rieron. Algunos lo hicieron de forma más ruidosa, como Kukui y otros fueron más sutiles, como Steven.

Los que habían participado en la rueda de prensa de ese día ahora estaban en casa de Hala, incluidos los Capitanes. Festejaban por un trabajo bien hecho y por la alianza creada gracias a Gladio.

La sala de Hala había sido despojado de los sillones y otras decoraciones que estorbaran para poner en su lugar una larga mesa de madera. Los asientos eran pequeños cojines por lo que tenían que estar sentados en el piso.

—¿Vas a contar cuando usaste Impactrueno contra el Onix de Brock?— le preguntó Red a Ash, dándole un pequeño codazo. Tras algunas copas, el campeón de Kanto era más abierto.

Varios escucharon eso con atención.

—¡Oh, quiero oír eso!— Mallow se acercó al azabache— ¡Cuéntalo!

—E-Eso es imposible, ¿cierto?— Elio se veía reacio a creer semejante cosa.

—Por algún motivo, no me cuesta creer esa historia-Roto.

Ash sonrió con los ojos cerrados y se puso de pie.

—¡Esta es una historia de tragedia y calamidad!... La historia…— sus palabras eran escuchadas por todos— ¡de cómo utilicé Impactrueno contra un tipo Tierra!

Varios soltaron una carcajada, mientras que Elio y Selene se quedaron fríos. Al parecer, los ídolos no eran perfectos…

—… y entonces el Onix de Brock envolvió a Pikachu con un "Fwooshh"— las expresiones de Ash eran bastante exageradas y sus ademanes también pero eso no parecía molestar a nadie, al contrario, los divertía—. ¡Creí que todo estaba perdido, pero no era así! ¡Con un fuerte "Rrrrafuuun", Pikachu encendió los aspersores del gimnasio y de esa forma ganamos!... ¡Ni siquiera sé cómo gané eso!— rompió a reír al igual que muchos otros.

El roedor se rascó la cabeza. No estaba muy orgulloso de ese combate.

Lillie y Gladio, quienes estaban sentados un poco más lejos, junto a Sonia y Leon, veían atentos.

—Supongo que todos recorren un camino, ¿eh?— la rubia dejó salir una risita.

—No puedo creer que alguien con un pasado así me haya derrotado tantas veces…— Gladio se llevó una mano a la cara.

—¡No te deprimas, rubio!— Sonia le dio una pequeña palmada en la espalda— Hasta los campeones tienen tropiezos así, no es vergonzoso perder contra alguien que los haya tenido ¿cierto, Leon?

El campeón se llevó una mano al mentón, dejando de lado su vaso de refresco.

—Yo… nunca he hecho algo así— dijo, pensativo. Trataba de recordar una ocasión en el que hubiera atacado a consciencia o por error a un Pokémon con un ataque al que era inmune.

Sonia entrecerró los ojos, haciendo un gesto de molestia.

—Bueno, el señor prodigio no, pero seguro que muchos otros lo hicieron— se volteó hacia Gladio, sonriendo nuevamente.

—¡No hay por qué deprimirse, hermano!— Lillie bajó los brazos con fuerza.

—No estoy deprimi…

—¡Hazle caso a tu hermanita, rubio!— Sonia le dio otras palmadas, para luego, pasarle una brocheta de comida marina— ¡Mejor come y celebra por un trabajo bien hecho! ¡Estamos aquí por ti!— en su rostro se formó una mirada felina.

—No me gustan esos ojos…— Gladio sintió el sudor correr por su cara.

—Son la señal de que trama algo…— murmuró Leon, cerrando los ojos. Parecía un poco resignado.

—¡Bien, bien!— Sonia se puso de pie, llamando la atención de todos— ¿¡Por qué no hacemos un brindis por la persona que nos reunió a todos aquí?!— miró hacia el suelo, donde estaba Gladio— ¡El unificador de regiones, aquí presente!

—Buena idea— Rowan se levantó de su asiento al mismo tiempo que Oak.

—Después de todo, es a él a quien debemos agradecerle— Lance asintió y se puso de pie.

Al final, todos lo hicieron. Sólo Gladio se quedó sentado (y Nanu, que estaba roncando en una esquina de la sala).

—¡Vamos, Gladio, de pie! ¡No tienes que fingir modestia!— Hau se rio.

—Ven— Lillie le dijo, extendiéndole la mano con una sonrisa.

El rubio finalmente suspiró, esbozando un pequeño gesto en señal de que la situación le parecía al menos, un poco divertida.

—¡Entonces…!— Alder, quien era el que más alcoholizado estaba, levantó su copa— ¡por el unificador!— exclamó con fuerza. Al parecer, quiso recortar el número de palabras.

—¡Por el unificador!— todos alzaron al aire sus bebidas.

Gladio también levantó su vaso, con una pequeña sonrisa en el rostro.

—Y por el gran trabajo que hicieron hoy— añadió.

—¡Y por nuestro gran trabajo!

El lugar se llenó de risas, entre las cuales se encontraba la de Lillie, la cual se cortó de porrazo.

Sus ojos se centraron en el hombre que le robaba el aliento y una de sus amigas. Ellos estaban… realmente cerca.

Su ceño se frunció sin que ella se diera cuenta.

Wicke y Sonia, quienes estaban lo suficientemente cerca para notar el gesto de la chica, se voltearon a ver con una gran sonrisa.

—No hay nada de malo en pelear por el chico que te gusta, rubia— le dijo Sonia, riendo de forma pícara—. Incluso podrías decir que eso les encanta.

—¿E-Eh?...

—Vamos, señorita Lillie. Apuesto a que Ash está esperando con ansias a que se le acerque— Wicke tenía el ceño ligeramente fruncido mientras reía—. Es tan obvio que es obvio.

La rubia se sintió un poco abrumada por la presión pero de repente, se decidió.

—¡Sí!— dijo con determinación, caminando hacia el lugar.

—Oigan…— Gladio las vio a las dos con el ceño un tanto fruncido.

—¡Oh, estás tomando confianza conmigo, rubio! ¡Eso es bueno, seamos amigos!— Sonia le pasó un brazo por alrededor del cuello.

Supongo que no tiene nada de malo seguir tus propios consejos— pensó Wicke al ver la escena— ¿Quiere ir por algo de tomar, señorito?— preguntó, acercándose al joven.

Red estaba en sus asuntos, riendo con las bromas que hacían las personas a su alrededor y contribuyendo con sus propias historias hasta que reparó en alguien.

Mi cuñada…— pensó, viendo como Lillie se acercaba con una mirada decidida— Oh…— lo comprendió con sólo echar un pequeño vistazo a su derecha. Sonrió— Momento perfecto, Lillie— dijo, poniéndose de pie, sorprendiendo a la rubia y a Ash— ¿Quieres cambiar de asiento? Quiero hablar de algunas cosas con Leon.

—A-Ah… ¡Me encantaría!— dijo, sonriendo.

—Entonces… Nos vemos en un rato, amigo— le revolvió el pelo a Ash, quien no tenía su gorra puesta. El menor de los Ketchum trató de alcanzar también los desprotegidos cabellos de su hermano, pero no lo logró.

Cuando Red pasó al lado de Lillie, escuchó murmurar un "Gracias". La miró de reojo, dándose cuenta de que no se lo había imaginado y luego , le levantó un pulgar.

—¡Bienvenida a la zona de los chicos cool, Lillie!— dijo Elio, quien estaba a la izquierda de su asiento— Tenemos cosas geniales como el jefe y este camarón a medio comer del campeón de Unova.

—¡Oh, lo estaba guardando para después!— exclamó Alder, tomando el camarón y comiéndoselo— ¡Gracias, flautista!

Elio se sonrojó, lleno de alegría.

—Felicidades, hermano— le dijo Selene, alegre por la hazaña de su hermano.

—¡Lillie!— dijo Ash, subiendo el brazo derecho— ¡Hace mucho que no te veía!

La rubia se sintió confundida, pero luego rio.

—El festejo comenzó hace dos horas, Ash— le recordó.

El azabache se quedó pensativo.

—Tienes razón. Como últimamente estamos juntos todo el día, se siente raro estar por mi cuenta de vez en cuando— por estar riendo, no se percató de cómo Lillie trataba de contener su gran sonrisa.

—Bueno, yo siempre estoy aquí-Roto— la Pokédex no dudó al decir eso.

—¡Claro que siempre estás aquí, Rotom!— Ash lo tomó, sentándolo en su regazo.

—¡No hagas eso, es vergonzoso!-Roto— exclamó, comenzando a levitar.

Pikachu se rio y con él, los otros tres lo hicieron.

—Percibo un aura diferente en ustedes— Mallow tenía los ojos cerrados y hacia una cara de esfuerzo—. Algo definitivamente ha cambiado…

—¿A qué juegas?— le preguntó Ash, sonriente.

—¡No estoy jugando! ¡Estoy leyendo sus auras!— aseguró, haciendo un pequeño puchero.

—¿¡Eh?! ¿¡Puedes hacer eso?!

—Tiene un don— dijo Lana, asomando la cabeza por encima del hombro de su mejor amiga.

Ash lucía increíblemente impresionado, al igual que Pikachu.

—¿M-Me enseñas?...— pidió, mostrando gran respeto.

—¡Clases! Hace mucho que ya no asistía a unas— detrás de ellos estaba Hapu, quien tomó asiento entre Elio y Lillie— ¡Ey, mozuelo!

—¿Perdón?— Elio se veía un poco confundido.

—Es su forma de hablar— le informó la rubia.

—¡Buen trabajo callándole la boca a ese tipo!— le dijo, dándole un pequeño puñetazo en el brazo— Ya he visto ese momento unas cuatro veces en internet. Ese cacharro es realmente útil a veces, ¿eh?— se rio.

—S-Supongo…

Lillie, Rotom y Selene pensaron que era un poco raro ver a Elio tan "sumiso" ante una persona que no fuese Ash o algún campeón.

—¡Vamos, ¿a dónde fue tu lengua viperina?! ¡Hablemos un poco, aspirante!— Hapu insistió.

Elio parecía, de cierta forma, abrumado. Selene hizo una nota mental; se lo preguntaría después.

—A mí me parece que simplemente tienes buen ojo para identificar los sentimientos de las personas-Roto.

Lillie volteó, divertida, sólo para notar que Ash y Mallow estaban sujetados de las manos (o mano, en el caso del primero).

—Aunque es cierto que también es muy buena en eso— contó Lana.

—En resumen, no es nada que no sepas hacer tú, Ash-Roto— la Pokédex se cruzó de brazos.

—¡No subestimes la lectura de auras!

—¡Así es!— Lillie tomó las manos de Mallow, haciendo que esta se sobresaltara un poco. La rubia tenía un gesto un tanto nervioso— ¡S-Si Mallow dice que funciona, entonces funciona!

—Lillie…— murmuró la morena, sonriendo— ¡Realmente me gusta esta nueva tú! ¡Eso de cambiarse el peinado realmente funciona, ¿eh?!

—Eres bastante cabeza hueca a veces…— murmuró Lana.

—¿Mallow está enseñando algo?— Hau llegó de repente, sentándose detrás de ellos. No podía dejar que Ash se le adelantara más, después de todo— ¡La última vez que vi una clase de Mallow enseñó a hacer unas malasadas de lujo!

—¡Lectura de aura!— dijo la morena con simpleza.

—¡Oh, suena interesante!— Acerola llegó al lugar detrás de Hau, sentándose al lado de este— ¿También puedes leer auras, Malloween?

Ash, Lillie y Pikachu sintieron un pequeño escalofrío recorrer sus cuerpos.

—Entonces es real…— murmuraron los humanos.

Rotom iba a decir algo, pero se le vino a la mente el mismo recuerdo que a los otros tres. No era fácil olvidar lo sucedido en el Ultraganga abandonado.

—¿¡Tú también, Acerola?! ¡Esto es perfecto, tenía semanas queriendo hablar más contigo!— Mallow tenía a Lillie sujetada con una mano y con la otra, a Acerola, quien sonrió ante eso.

De pronto, Mina, Kiawe, Chris y Liam se sentaron junto a ellos.

—¡Si hablamos de auras, no puede faltar la ardiente aura que emana de mis Pokémon y yo al combatir!— aseguró Kiawe, señalándose con un pulgar.

—Esto podría servirme…— murmuró Mina, haciendo un cuadro con los dedos y abarcando a todos— Por cierto, Pokédex, ¿has pensado en lo que hablamos la otra vez?...

—¿De qué…?

—Yo tengo curiosidad científica. Estoy dispuesto a ver qué tan coherentes son sus explicaciones— Chris asintió, con cierto aire de superioridad.

—No te querías quedar sólo y ya está— dijo Lana, señalándolo con los dedos y entrecerrando los ojos. Sonreía de forma burlona.

—¡C-C-Cállate!

—Ustedes dos siempre se han llevado bien, ¿eh?— Liam sonrió.

Tanto Lana como Chris voltearon a verlo, sonrojados.

—¡Con Lana nunca!/¿¡Con él?!

El Capitán de tipo Normal se rio.

Al final, Lillie no tuvo que pelear por Ash, ni Hau por Lillie.

Sólo fue una alegre convivencia, sin problema alguno más que las fuertes risas de algunos invitados.

Una alegre convivencia para alegres corazones.


Ash se despertó y luego, se sentó.

Miró hacia los lados y se dio cuenta de que ella ya no estaba ahí.

—Cierto…— murmuró, sintiendo algo de tristeza.

Una semana entera había pasado desde aquella fiesta que inició al atardecer y terminó bien entrada la noche. Cuando llegó a la casa del profesor Kukui, le ofrecieron dormir en el sillón de la sala pero Lillie se rehusó completamente.

Él necesitaba dormir en un lugar cómodo, después de todo.

Así que la única opción era la cama de Aether, la cual el matrimonio le había comprado luego de seis meses de vivir juntos.

Era un problema ya que para llegar al altillo de la casa y por ende, al cuarto de Lillie, debía subir unas pequeñas escaleras.

Debían resolver ese asunto o bien, bajar la cama hacia la sala.

Ash sorprendió a todos subiendo las escaleras con una sola mano.

Recordó que había dormido sin preocupaciones en ese lugar por varios días, siempre tras largas charlas nocturnas con su amiga, quien dormía en el sofá de la sala.

Hasta la mañana anterior…

Mi hermano me pidió que fuera a vivir con él… ¡Lo siento, pero no puedo rechazar su invitación!

Esa noche, sólo escuchó los pequeños ronquidos de Pikachu.

Le costó bastante lograr dormir.

Ash estaba sentado en el borde de la cama, viendo hacia el suelo. Su mirada luego se dirigió hacia su izquierda.

Ahí había un mueble con varios cajones junto a una silla, así como un espejo y un pequeño ropero. Se acercó lentamente, sin despertar a Pikachu.

Lentamente abrió el ropero, dándose cuenta de que ya no había nada ahí. Suspiró. Lillie solía subir a tomar ropa al menos una vez cada día y cuando lo hacía, ellos, Rotom, Pikachu y Shiron se quedaban hablando por al menos una hora.

Riendo y bromeando.

¡N-No puedes subir!

Recordó que le gritó Lillie antes de que iniciaran su viaje, cuando apenas tenían unos pocos días de conocerse. La imagen del rostro de Lillie, apenado por el inesperado grito (el cual realmente lo sobresaltó) hizo que Ash esbozara una pequeña sonrisa.

Siguió con el otro mueble. Recordó algo que le había dicho Lillie hacía unos cuatro días.

¡No abras los cajones hasta que te dé permiso! ¿Entendido?

Lo había dicho con esa expresión de maestra que ponía de vez en cuando, la cual hacia que, sin importar lo rudas que pudieran ser las palabras, Ash nunca se sintiera ofendido.

Entonces, ¿por qué los abría?

Porque el día anterior, antes de irse, ella le había susurrado…

Puedes abrirlos.

Había decidido hacerlo en ese momento.

Comenzó con el que estaba arriba del todo. Estaba completamente vacío.

Luego, el segundo. Sólo un pequeño post-it celeste con un corazón escrito en él.

Ash sonrió y lo tomó. Lo pegó en el marco del espejo frente a él, para poder verlo.

Y finalmente, el último.

Este tenía algo más que un simple post-it. Era un pequeño cuaderno del mismo color que la nota. Era simplemente eso, un cuaderno.

Lo abrió, sabiendo que esa era la cosa que Lillie no quería que él viera hasta que le diera permiso.

Empezaba con una fecha.

17 de octubre del 2012.

"Ya ha pasado un mes desde que comencé a vivir con el profesor Kukui y la profesora Burnet, así que decidí escribir este pequeño diario como una forma de distraerme. No puedo decir que confío en ellos, pero al menos sé que no son malas personas".

Pasó las páginas, leyendo una a una. Lillie le había dedicado a Hau una entrada en su diario lo cual le hizo preguntarse si él tenía una también…

Llegó a la siguiente fecha.

17 de marzo del 2013.

"Seis meses viviendo con los profesores… Es increíble lo rápido que pasa el tiempo. Antes, seis meses eran una eternidad pero ahora estoy tan ocupada que los días se acaban antes de que me dé cuenta. Prefiero esta vida a la que tenía antes, tan llena de lujos… Aquí, me siento como alguien importante para que esta casa pueda funcionar, allá era una muñeca sin voz ni voto, siempre protegida… Madre siempre me dijo que era débil e inútil, que no podía hacer nada por mi cuenta y que por ello debía dejar que otros me cuidaran… Los profesores siempre me dicen que soy de mucha ayuda… No sé qué creer, no sé a quién creerle. Por cierto, me compraron una cama".

Conforme fue leyendo, notó como Lillie cada vez se sentía más cómoda con su nueva vida. Algunas notas le dieron risa, como el proceso que hizo para acostumbrarse a ver el pecho desnudo del profesor Kukui.

Y entonces, llegó a otra fecha.

21 de septiembre del 2013.

"No había escrito en unos días… Hay tanto que decir… Conocí a un chico, su nombre es Ash. Es alguien muy… enérgico para mi gusto. Siempre está feliz y no para de moverse nunca, sus modales en la mesa ni siquiera podrían llamarse modales y como se la pasa todo el día afuera, entrenando con su Pikachu, entra a la casa oliendo a sudor lo cual me da un poco de asco. Al profesor Kukui le agrada y, a pesar de todo lo que dije antes a mí también. Me salvó la vida hace unos días y le estoy realmente agradecida por ello. Tiene una especie de encargo por parte del director Oak, de la escuela Pokémon por lo que mañana iremos a pueblo Iki para que pueda orientarse más sobre Alola… Creo que lo comprendo, al principio, cuando llegué, yo tampoco sabía mucho sobre Alola. Toda mi vida la pasé en el Paraíso Aether y sabía sobre el exterior sólo por libros. Alola es realmente distinta a otras regiones, después de todo… Olvidaba a la Pokédex que nos presentaron hoy. Su nombre es RotomDex y parece ser un ¿Pokémon? bastante curioso. Tal vez nos llevemos bien. El futuro es tan misterioso y el mundo tan grande… Puede ser que mañana sea el último día que vea a Ash y a su Pikachu… Realmente me hubiera gustado conocerlo mejor.

P. D.: Jamás había escrito tanto…"

Ash se rio al leer lo que Lillie había escrito sobre él. Había pasado tan poco tiempo desde aquello, pero se sentía como algo tan lejano…

Pasó a la siguiente página, notando que no había nada. Tenía sentido, luego de que llegaron a Iki ellos comenzaron a viajar juntos por Alola.

Siguió pasando las hojas por pura inercia y aburrimiento hasta llegar a la última donde, inesperadamente, sí que había algo escrito.

7 de diciembre del 2013.

Ash se sorprendió. Ese día, él había ido a despedir a su madre y hermano hasta el aeropuerto… ¿Lo había escrito en ese momento?

Procedió a leer el breve mensaje.

"Me di el tiempo de conocerlo y no pude evitar enamorarme de él."

Sonrió por un breve momento. Logró verse al espejo por un momento y sólo notó soledad en su rostro.

En las últimas semanas había desarrollado una relación tan fuerte con Lillie que no tenerla ahí, tan cerca, era realmente duro.

Se había acostumbrado a estar todo el día a su lado, a dormir a máximo, unos metros de ella y a hacer casi todo juntos.

Era como si de pronto, lo alejaran de Pikachu.

—Hacía tiempo que no te despertabas tan temprano, Ash-Roto.

El azabache volteó hacia atrás, viendo de reojo a Rotom. Volvió la mirada al frente, pegando la frente al mueble.

—Tienes razón. No recuerdo cuando fue la última…

—Después de que rescatamos a Lillie. Después de ese día, volviste a dormir bien-Roto.

Ash arqueó una ceja y subió la mirada una vez más.

—¿Lo sabías?...

—Todo este tiempo. Puedo saber cuándo alguien está dormido por sus patrones al respirar y actividad cerebral, aunque claro, no espero que lo entiendas— la Pokédex se cruzó de brazos—. Desde ese día habías estado durmiendo bien, pero ayer no, ¿cierto?-Roto.

El entrenador asintió.

—Lo sabes todo, Rotom— rio un poco—. Es imposible ocultarte algo.

¡Es por eso que puedes compartir con nosotros todo el peso que sientas en tus hombros! ¡No es sólo tu carga, estás llevando la carga de todos nosotros y eso es inaceptable! ¡Es nuestra y la llevaremos juntos!

—Es por Lillie— afirmó directamente—. Es raro para mí también— dijo, mirando hacia el piso de abajo. Sintió la mirada de Ash, así que siguió hablando—. Que no esté aquí, quiero decir. Es… solitario-Roto.

Ash asintió.

—¿Ves? Si tienes sentimientos— le dijo, sonriendo levemente—. No te gusta involucrarte con las cosas, pero realmente si te importan.

—No me involucro porque quiero ver las experiencias reales. Si yo metiera la nariz en mi investigación, entonces los resultados no serían los originales, serían una modificación-Roto.

—Eso dices tú…

—¿Entonces qué más podría ser?-Roto.

—Bueno… Tal vez simplemente no sabes cómo reaccionar— supuso el azabache—. Me ha pasado algunas veces.

¿No sabía cómo reaccionar?...

—Eso es ridículo— aseguró la Pokédex—. Mi intelecto me permite actuar ante cada situación que se me presente con una eficacia incomparable, además, ¿en qué momento la conversación se desvío a mí?

Ash volvió a reírse.

—Tienes razón, hablábamos de mí— se rascó la cabeza, pero luego se detuvo. Había algo en lo dicho por Rotom que estaba mal, fuera de lugar… Intentó descifrar que había sido, pero…

—¿Y bien?— Rotom estaba cruzado de brazos— ¿Por qué no simplemente admites que te gusta y viven juntos para siempre? Esta extraña sensación se iría de mí y tú podrías saciar tu dependencia a Lillie-Roto.

Se lo debió haber imaginado...

—¿Dependencia a Lillie?— le preguntó, arqueando una ceja.

—Claro. ¿Qué más podría ser? Tus ciclos de sueño se alteran sin ella y se arreglan cuando está contigo. Dependes emocionalmente de Lillie— Rotom se rascó la carcasa. Un acto meramente simbólico ya que él no podía sufrir de picazón—. Lo cual es un tanto desagradable, si me preguntas. Deberías tener un poco más de autoestima-Roto…

—Siento…— Ash frunció el ceño— ¡Siento que acabas de decirme algo realmente malo ahora!

—Oh… Al menos entendiste el mensaje en general-Roto.

—No es como que Lillie se haya ido para siempre— Ash se paró, luciendo un tanto indignado—. Hau'oli no está tan lejos, puedo ir a visitarla siempre que quiera.

—¿Y no has pensado que tal vez quiere un poco de tiempo para ella y Gladio?— Rotom levitó hasta ponerse en su hombro— Es bastante egoísta de tu parte decidir esas cosas por ti mismo-Roto.

Ash se detuvo en seco. Rotom… Rotom tenía razón…

¿Y si Lillie quería ese tiempo para pasarlo con Gladio? Irían a entrenar al Cañón de Poni en cuanto se mejorara de su brazo, tal vez Lillie quería pasar ese tiempo con…

El sonido del timbre sobresaltó al azabache y despertó a Pikachu, quien primero levantó las orejas.

—¡V-Voy!— exclamó, bajando del altillo de un salto. Aterrizó de forma ruidosa contra el piso de madera, y dejó salir un sonido de dolor acompañado por un gesto exagerado.

Pikachu se apuró a bajar también, subiendo al hombro de su entrenador.

—¿Se puede saber por qué bajaste así?... Nunca vas a recuperarte sí…

—¿Pasa algo, Ash?...— Kukui salió por la puerta de su habitación, la cual se encontraba debajo del altillo— Escuché el timbre.

El científico estaba en pijama y se veía un poco cansado. Había ayudado a Lillie a empacar todas sus cosas, después de todo.

—¡N-No se preocupe, profesor, yo abro!— dijo, caminando hacia la puerta mientras se sobaba el costado— ¿Por qué tenemos que tener riñones?...— murmuró, un poco molesto.

—Te morirías sin ellos-Roto.

Abrió la puerta nada más llegar a ella, quitando los seguros de esta.

Frente a él, estaban Lillie y Gladio.

—¡Alola! ¡Me preocupaba haber venido demasiado temprano!— exclamó, mostrando unas bolsas de supermercado— ¡Trajimos para hacer de comer!

Ash, Kukui, Pikachu y Rotom parpadearon varias veces.

—¿¡Lillie?!— gritaron entrenador e investigador al mismo tiempo.

—¡Gladio también está!-Roto.

—¡Pika piii!

La rubia de inmediato notó la posición en la que estaba la mano de Ash.

—¿Te lastimas…?— entrecerró los ojos, con una mirada acusatoria— ¡No me digas que ese sonido de antes fue porque saltaste desde el altillo! ¡Arceus, ¿por qué hiciste eso?!

—¡N-No, yo…!

—¿¡Lillie está aquí?!— la puerta de la habitación de Kukui se abrió de nuevo, dejando ver a Burnet, quien corrió hacia la mencionada. No le importaba ir en pijama— ¡Mi niña volvió!

Aether correspondió el abrazo.

—Me fui apenas ayer— dijo, riendo.

—Espero que no seamos inoportunos, profesores— Gladio hizo una reverencia.

—¡Ah, Gladio, para nada, no te preocupes!— Kukui lo hizo pasar— Dennos unos minutos en lo que nos cambiamos, vamos, cielo.

—¡Sólo un minuto más!— dijo la profesora, abrazando con más fuerza a Lillie.

Luego de reír un rato, ambos adultos entraron a su habitación.

A Ash también se le encendió una bombilla.

—¡Yo también debería cambiarme!— con rapidez, se giró hacia el perchero, donde estaba su mochila y la tomó.

—Ah, ¿necesitas ayu…?— el mechón de pelo de Gladio se movió incesante, cosa que Ash notó.

—¡R-Rotom, ayúdame, por favor!

—A la orden-Roto.

—¡Vuelvo en un momento!— aseguró, corriendo hacia el baño del lugar.

—¡Deja que Rotom te ayude todo lo posible!— gritó Lillie, llevándose las manos a la cintura y suspirando— Este chico…

—Lillie…— escuchó que murmuró Gladio detrás de ella. Volteó a verlo— ¿Qué ibas a preguntarle a Ketchum hace un momento?

La rubia parpadeó varias veces y luego, sonrió de forma misteriosa, llevándose un dedo a los labios.

—¿Quién sabe?

Gladio simplemente sintió como su ceja temblaba.

—¡Pikachu!— el roedor saltó hacia Lillie.

—¡Ah, Pikachu! Me extrañaste, ¿verdad?— le dijo, abrazándolo— Aunque apenas me fui ayer, me extrañaste, ¿verdad?

Al final, el mayor suspiró. Vio hacia el suelo.

—¿Tengo que quitarme los zapatos?— le preguntó a su hermana.

—Ah, sí. Sería malo que dejáramos piedras u otras cosas similares en el piso de madera, ¿no crees?

—Dicho así…

Gladio se quitó los zapatos y pasó.

—Así que… ¿Fue aquí donde estuviste viviendo por un año?— se fijó en algunas partes de la casa, donde había madera rota y parchada— Se ve un poco…

—¿Te gustan?— Lillie palmeó esos parches— ¡Yo misma los puse! También los del techo y la puerta. Se me da bien, ¿eh?

Gladio ni siquiera se preguntó por qué su hermana había hecho esas reparaciones, a ojos de alguien como él, con una trayectoria amplia en labores manuales y pesadas, ese trabajo era…

—La técnica es un tanto… mala. Aunque supongo que es lo normal, tratándose de una novata— dijo, cruzándose de brazos.

Los ojos de Lillie se afilaron.

—Oh… ¿Estás insinuando que podrías hacerlo mejor que yo, hermanito?

—Ni siquiera tengo que insinuarlo— Gladio adquirió el mismo gesto que la menor—. Lo estoy afirmando.

Kukui, Burnet y Ash salieron casi al mismo tiempo, con apenas unos segundos de diferencia. El azabache sólo vestía sus pantalones de diario y su camiseta negra.

Llegaron a la sala, topándose con una escena de lo más particular…

Gladio acababa de retirar unas tablas de la pared, tablas que servían como un parche para un hueco. Tenía varios clavos en la boca y un martillo en la mano.

—¡Oh! Terminaremos esto en un segundo— dijo Lillie con una sonrisa para luego, dirigirle una mirada desafiante a su hermano—. Entonces, Gladio… Procede.

¿Por qué ocurrió esto?...

La siguiente hora fue Gladio parchando varios agujeros que antes habían sido "arreglados" por Lillie. El resultado fue mucho mejor que el anterior.

La rubia apretó un puño con fuerza, mientras un gesto de frustración adornaba su rostro.

—Perdí…— murmuró.

—Ohhh…— Kukui pasó una mano por la madera— ¡Es un trabajo bastante bueno, Gladio! Debes de ser muy diestro con la madera.

—Agradezco las palabras— se secó el sudor de la frente—. Tengo algo de experiencia, sí.

—Bueno, entonces ¡siéntense! El desayuno está listo— dijo Burnet, pasándole un plato a Ash que este acomodó en la mesa.

Lillie y Gladio voltearon a verse entre sí.

—No, espere…

—Se suponía que mi hermano y yo…

—¡Vamos, ustedes trajeron los ingredientes! Lo mínimo que podíamos hacer era cocinar nosotros— Burnet sonrió y les levantó un pulgar—. Ash me ayudó, además.

—¡Rompí un huevo sin que cayera cascara!— exclamó, alegre.

Lillie se llevó las manos a la boca y se acercó al chico. Le acarició la cabeza.

—¿En qué momento creciste tanto?...— preguntó.

Ash no sabía si sentirse ofendido u orgulloso por ello. Prefirió la segunda opción al saber que Lillie jamás se burlaba de sus carencias.

—Pido una disculpa por los inconvenientes— Gladio se volvió a reverenciar ante Kukui.

—¡Ah, para nada, para nada! Hiciste un buen trabajo, ahora vamos, a comer, seguro estás cansado— le dijo, dándole unos empujoncitos.

—Si se me permite…

Ash y Rotom pensaron que Gladio actuaba raro.

Él generalmente era como: "¿Por qué debería darte una explicación, imbécil?"

Pikachu simplemente se encogió de hombros. Este nuevo Gladio también era agradable a su manera.

Los cinco humanos se sentaron en la mesa del comedor, dispuestos a tener un buen desayuno que se terminaron en un parpadeo.

—Estuvo delicioso— dijo el rubio, bajando su tenedor.

—Estoy lleno…— murmuró Ash, sobándose el estómago.

—Pika…— el roedor estaba junto al resto de Pokémon de Ash, Lillie y Gladio en la sala de la cabaña, así como con los monstruos de bolsillo que vivían ahí como Stufful y Murkrow.

—Si se quedan a comer se asombraran con la cocina de Kukui. Cuando se esmera en ello es incluso mejor que yo— aseguró Burnet.

—Es un evento de clase súper raro, pero puedo dar fe de ello— asintió Lillie.

—Incluso yo debo admitir que es verdad…— Kukui se llevó una mano a la perilla— Mi lasaña está de muerte.

—¿¡Eh?! ¡Quiero comer de eso!— aseguró el entrenador de Paleta.

—¡Considéralo hecho!— Kukui señaló a Ash— Será una muestra de mi infinito agradecimiento.

—¡Genial!

—Hablando de agradecimiento…— Gladio se puso de pie, tomando todos los platos de la mesa.

—¡Ah, no es necesario, Gladio!...— exclamó Burnet, levantándose de su silla.

—Han cuidado de Lillie directa e indirectamente por más de un año, les debo como mínimo esto— dijo, abriendo la llave del fregadero—, además la alejé egoístamente de ustedes…

—¡No digas eso, hombre! Eres su hermano, tú tienes prioridad en la vida de Lillie, es lógico que quisiera ir a vivir contigo— Kukui se puso a su lado—. Vamos, yo te ayudaré.

El rubio lo vio y luego, asintió.

Lillie sonrió al igual que Burnet.

Ash también lo hizo, sólo que de forma más discreta.

Gladio es su hermano… Es obvio que quiere pasar tiempo con él. Se necesitan más el uno al otro de lo que Lillie pueda necesitarme a mí o yo a ella— Ash se levantó de la mesa—. Lamento no poder ser de mucha ayuda— dijo, atrayendo todas las miradas— ¡A cambio, daré lo mejor de mí en mi entrenamiento!

Justo cuando estuvo por salir disparado hacia el exterior, fue detenido. Shiron y Pikachu, que ya estaban a un lado del chico, también frenaron en seco.

—¡Espera, espera!— le dijo Lillie— ¡Gladio y yo también vamos!

—¿Eh?— Ash se volteó, dando varios pasos peros sin moverse de su lugar.

—Cierto— el rubio volteó a ver a ambos profesores—. Espero que no les moleste pero Lillie y yo decidimos venir aquí durante el día para entrenar.

Una enorme sonrisa se pintó en el rostro de Ash.

—¿¡En serio?! ¡Eso es genial!

—Pero, ¿no es una hora y media de viaje desde Hau'oli hasta aquí a pie?— preguntó Burnet, impresionada.

—Bueno, resulta que a mi hermano le han estado pagando por hacerse cargo de los asuntos de la Fundación— Lillie infló el pecho con orgullo— y puede darse ciertos lujos.

Gladio, por su parte, no lucía demasiado orgulloso.

—No me digas que…— Kukui dejó los platos que acababa de secar en el escurridor y luego, se secó las manos. Caminó hacia la entrada y salió de su casa.

Como se lo esperaba, aparcado a unos pocos metros había un auto. Era algo sencillo pero lindo. Rojo y de cuatro puertas.

—Pensé que era una mejor forma de transportarse que exponer a Silvally y a Kaguron a miradas innecesarias. Son demasiados llamativos después de lo de la semana pasada— Gladio también se asomó por la puerta tras secarse las manos.

—¡Gladio tiene un coche!— exclamó Ash, poniéndose las deportivas para ir a verlo.

—¡Espera, Ketchum, es un auto rentado!— gritó el rubio, poniéndose su calzado para salir detrás del azabache— ¡Si le haces algo, te mato!

—También quiero ver el pobre criterio de Gladio al elegir un auto— Rotom levitó hacia allá— ¡Con esto nunca serás popular con las mujeres!-Roto.

—¡Eres molesto!

Pikachu y Shiron, antes de que nadie lo notara, ya estaban acostados en el capó del automóvil.

Burnet, Kukui y Lillie reían desde la entrada.

Así, empezó una nueva rutina que duraría unas semanas.

La rutina de la familia Sorba.


¡Ey, pues terminé! Y que día para terminar el capítulo…

Gente, ni siquiera esconderé mi hype. El nuevo opening de Pokémon Journeys ya salió y tengo tanto que comentar…

Para empezar y lo que más me emocionó fue… bueno, ustedes saben que fue… ¡El grupo de Alola regresa! Seguro que para ninguno de ustedes es una sorpresa saber que mi grupo favorito del anime es sin duda el de Alola y ver esto… ¡Hace que mi corazón lata muy rápido! Lillie no apareció, pero estoy casi seguro de que a futuro, ella y Gladio tendrán un arco con su padre… O eso espero XD

Y realmente creo que tengo unas capacidades adivinatorias increíbles… Me pasó con el Incineroar de Royale, que al final, en el anime sí que tuvo uno y ahora con esto, además de que la fecha en la que Necrozma llegará al mundo Pokémon es la fecha aproximada en la que el COVID comenzó… Me asusto a mí mismo…

¡Dejando las estupideces de lado!... ¡La canción también es buena! No sabría decir si me quedo con la del primero opening o con la del segundo… Definitivamente me gustaron más las visuales del segundo opening, pero hombre, echaré muchísimo de menos el bailecito al son del 1, 2, 3…

¡Por cierto! Lucario y Cinderace confirmados y todo apunta a que Ash y Go serán el héroe de la espada y del escudo que salvará a Galar de Eternatus… ¡Realmente estoy deseoso de verlo!

También, ¡Judith o Bea! Ella fue mi personaje favorito de Espada (o líder de gimnasio, más bien, ya que mi personaje favorito fue Hop) y me alegra bastante que al parecer, será una especie de rival para Ash.

Estoy realmente emocionado por lo que se viene en el anime y, sin lugar a dudas, esta temporada es la más ambiciosa de todo el show… Si se hacen bien las cosas, estoy seguro de que estaremos frente a una temporada inolvidable para muchos fans. ¡Espero que todos los acompañantes de Ash también vuelvan con el tiempo y evidentemente, a quien más espero es a Lillie! XD

Bueno, ya pasando a otro orden de cosas…

¡No tengo nada que decir! XDD

Hombre, realmente esperé este día… Lo esperaba incluso más que mi propia mayoría de edad XD

¡Así que, ficha de personajes!

¡Directos desde Unova! ¡Son el campeón y los Juniper!

Nombre: Alder Moore.
Ocupación: Campeón Pokémon.
Pokémon insignia: Bouffalant.
Clasificación actual en el Pokémon World Championship: 6to lugar.
Resumen: Alder fue fuerte desde siempre y la fuerza era lo único en su mente. Con ese objetivo claro partió junto a su amigo Pokémon en un largo viaje que duró años hasta que finalmente se coronaron como campeones pero, en uno de los caprichos de la vida, el inesperable amigo de Alder murió por causa de una enfermedad. Devastado, el campeón se embarcó en un viaje de peregrinación por Unova donde se reencontró a sí mismo y redefinió su propio significado de fuerza. Se casó hace años pero se divorció poco después de tener a su único hijo, con quien sigue en contacto, además de en muy buenos términos. Tiene un nieto que heredó todo el poder de batalla que su hijo no. Está orgulloso de ambos y, aunque divorciado de su mujer, todavía se lleva bien con ella.

Nombre: Aurea Juniper.
Ocupación: Investigadora Pokémon.
Afiliaciones: A.C.P. Fundación Aether. Pueblo Arcilla.
Campo de especialidad: Origen de los Pokémon.
Resumen: Creció con el ejemplo de su padre, Cedric, de quien aprendió una gran cantidad de cosas por lo que, cuando entró a la universidad fue la más destacada de su generación por mucho. Fue envidia de varios por su increíble belleza y cerebro sin igual, pero sin hacerle caso a estas, ella avanzó hasta finalmente volverse una especialista en su campo. Abrió su propio laboratorio, el cual colabora constantemente con el de su padre para llevar a cabo investigaciones conjuntas. Además de su relación padre-hija, Cedric es su más confiable camarada.

Nombre: Cedric Juniper.
Ocupación: Investigador Pokémon.
Afiliaciones: A.C.P. Fundación Aether. Pueblo Arcilla.
Campo de especialidad: Distribución y etiología Pokémon.
Resumen: Cedric entró a la universidad sin haber visto apenas mundo pero su sed constante de conocimiento y deseos de aprender más y más lo que lo rodeaban lo llevó a tomar una decisión que marcó a su hija para siempre. Cuando la pequeña Aurea cumplió seis años, Cedric partió en un viaje por el mundo junto a su hija. Con la experiencia previa de ya haber viajado por toda Unova él solo, se desempeñó realmente bien e hizo descubrimientos bastante importantes para la ciencia. Durante su viaje, alentó a su hija a, cómo él, saciar su sed por todo lo desconocido, alentando así su curiosidad científica, lo cual se notaría varios años después. Sería fácil decir que gracias a él, Aurea entró a la universidad, pero no fue así. Su hija mostró un gran intelecto que se comparaba al suyo e incluso lo superaba en algunas ocasiones, cosa que hizo enorgullecer enormemente a Cedric. En lo que si le brindó apoyo fue en la construcción de su propio laboratorio. Gracias a todo lo que han vivido juntos, Cedric ve en Aurea más que sólo a una hija, también ve a una fiel compañera de trabajo y, aunque Aurea no lo diga, él sabe que es el padre favorito de su hija.

¡Buenos, nos leemos!