¡Alola! Es algo tarde aquí en mi país y realmente tengo sueño, jajaja. En unas horas responderé las reviews de usuarios, pero de momento, responderé las anónimas, así que…

Phrostix: ¡Hola! Me alegra ver que has seguido dejando tus reviews. Me da mucho gusto. Suelo trasnochar mucho cuando escribo un capítulo, incluso cuando estaba aún en la preparatoria/bachillerato, solía irme a dormir a eso de las 2 de la mañana para actualizar. Me gusta terminar los capítulos en la noche porque así, cuando me voy a dormir, puedo despertar leyendo sus reviews :D
¡Fue un capítulo más que nada de relajación!
Ahora que exploré los sentimientos de Lillie, me quiero enfocar más en los de Ash, descubriendo el amor y cosas similares. Quiero trabajar su personaje, haciéndolo madurar pero conservando el espíritu que lo hace ser él. Ash siempre será ese niño bueno que se preocupa por todos y lo da todo por quienes quiere y por lo que sueña.
Fini le mostró muchas cosas a Gladio, pero afortunadamente no le enseñó nada demasiado… privado... La respuesta a tu pregunta es, sí, sí le enseñó ese momento. Fini es bastante cabrona, la verdad.
Pues rompí las expectativas y aquí estoy, dos días después XD

¡En fin, pasen a leer!


—¡Vamos, Selene, puedes hacerlo mejor!

—¡Con ese ritmo no llegarás a ningún lado, ¿estás bien con ello?!

La menor de los Asutoro frunció el ceño, haciendo otra lagartija más.

—¿¡Con quién crees que hablas?!— gritó fuertemente el mayor, cargando en sus hombros al Incineroar de Ash, quien se sorprendió un poco.

—¡Sabía que podías!— exclamó Ash, extendiendo su palma hacia Selene. La chica dejó de apoyarse con la mano derecha y la chocó contra la del chico de Paleta.

—Increíble— murmuró Gladio, sonriendo y asintiendo.

Lillie estaba sentada en las escaleras que llevaban a la entrada de la cabaña del matrimonio Sorba, secándose el sudor.

Hau se sentó a un lado suyo, jadeando un poco.

—El entrenamiento espartano de Ash y Gladio…— dijo, sonriéndole a la rubia— No puedo decir que lo extrañaba.

Aether rio.

—La condición física de un entrenador es tan importante como la del Pokémon— dijo, viendo hacia Shiron, quien atacaba con mucho ímpetu a su oponente, Peke.

—¿Sabes, Lill…?

—Es realmente conveniente que los miembros del equipo S&M vivan tan relativamente cerca— Rotom apareció por un costado—. Todos entrenan y todos se fortalecen-Roto.

Hau rio de forma nerviosa. Lo había interrumpido…

—Al menos tenemos algunas comodidades al entrenar aquí, como aire acondicionado y agua fresca…— Lillie tenía los ojos entrecerrados— No quiero imaginar cómo será el entrenamiento en el cañón de Poni.

Mahalo reparó en ello.

—Tienes razón…— dijo, manteniendo el mismo gesto— Sea como sea, estoy seguro de que será el doble de duro que esto.

La rubia bajó ambos brazos con determinación.

—Y el doble de divertido— aseguró, poniéndose de pie— ¡Es hora de volver al trabajo!

Hau se quedó con la boca entreabierta, viendo el camino por el que se fue Lillie.

—Ahhh… Ella le pone tanto empeño y eso que simplemente está un poco interesada en el entrenamiento Pokémon… Supongo que no todos tienen la misma energía, Hau, no hay nada de lo que preocuparse-Roto.

El moreno se rio.

—Supongo que tienes razón— dijo, parándose—. Pero con esta poca energía, haré que mi sudor valga la pena.

Dicho eso, caminó hacia Primarina.

Rotom había aplicado algunos trucos básicos de psicología, pero supuso que, o bien no era muy buen con ello, o simplemente no afectaba a cabezas huecas como Hau.

Aunque había una tercera opción que no se quiso imaginar por lo absurda que sonaba.

¿Hau siendo lo suficientemente listo como para no caer en esos trucos? Era impensable.

Rotom se fue levitando en dirección contraria a la costa, cerca de la entrada de una cueva cercana. Se sentía un tanto reflexivo.

La determinación humana y, lo que más le costaba entender, los sentimientos, eran temas que lo dejaban realmente pensativo.

Ash y Lillie no paraban de decirle que tenía sentimientos, incluso había llegado a un punto en el que él mismo era consciente de ello. Era capaz de mostrar empatía, de sentirse feliz, triste y enojado.

Pero eran sus emociones… ¿o estaba programado para actuar de esa manera?

Rotom era un Pokémon dentro de una máquina de la cual podía salir en cualquier momento, una maquina en la que podías escribir líneas que dictaban su forma de actuar.

Había una forma sencilla de averiguar si sus emociones eran propias o se veían afectadas por su cuerpo, pero esa solución era tan aterradora como impensable: Salir de la Pokédex.

¿Y si salía de ahí y todos sus recuerdos se borraban? ¿Si olvidaba a Ash, a Lillie, a todos? ¿Y si las memorias que ahora estaba haciendo pertenecían a la Pokédex y no a él?

Por mucho que se hiciera el tipo duro, él realmente estaba encariñado con sus amigos de viaje. Olvidarlos era una idea que ni siquiera…

*RING RING RING*

Escuchó que salía de su carcasa. Molesto, colgó por su propia cuenta.

¿Quién rayos era ese tal Max y por qué había marcado ya tantas veces esa semana? ¡Y no sólo él!

Desde que Delia y Red habían vuelto a Kanto, hace ya más de una semana, múltiples llamadas le habían estado llegando. No sólo de ese supuesto Max, sino que se trataba de una variedad de números distintos.

Contando a ese tal Max, cuyo nombre había descubierto porque fue el único número telefónico que investigó, en total le habían estado marcando más de diez números, siempre cuando él estaba en sus paseos reflexivos.

Si Ash no los tenía registrados, entonces no eran importantes, pensó Rotom de forma lógica.

Si fueran amigos de su dueño, definitivamente él tendría sus números anotados.

Avanzó unos metros más y entonces…

*RING RING RING*

Contestó.

—¡A…!

—¡Mira, Max, no tengo ni idea de quien seas ni de qué quieras, pero en serio estás comenzando a ser muy molesto! ¡Adiós!-Roto.

Colgó.

—Pensar que tuve que desactivar mi modo de reposo al contestar llamadas…— Rotom se rascó la carcasa— Debería dejar de tocar cosas de mi software, el profesor Kukui se molestará-Roto.


Al otro lado del mundo, en Hoenn…

Max y May cruzaron miradas, ambos con enormes signos de interrogación en la cabeza.

—Esto… ¿estás seguro de que era su número?— le preguntó la coordinadora a su hermano menor.

—Completamente, mira, este es el número que la mamá de Ash le dio a Brock— Max enseñó un teléfono celular, en el cual tenía abierto el bloc de notas.

—¿Eeeh?...— murmuró la mayor.

—¡Te estoy diciendo que este es el número!

—¡Y te creo! Pero…


A miles de kilómetros, en Unova.

—¿¡Qué rayos?! ¡Le entran las llamadas, ¿por qué cuelga al instante?!— Iris se dejó caer en el sofá de Cilan, con las manos detrás de la cabeza.

—Hemos estado llamando por más de una semana… Es realmente raro— el líder de gimnasio de rascó la mejilla.

—¿Estás seguro de que es el número?— preguntó la morena, arqueando una ceja.

—Estoy seguro... Tuve que llamar a Alexa para conseguirlo.

Iris suspiró.

—Sabía que era como un niño pequeño, ¿pero hasta el punto de no saber cómo contestar una llamada?— comenzó a patalear— ¡Ahhhh, cuando conteste, ese tipo me va a escuchar!

Cilan sonrió de forma nerviosa.

Esos eran los ingredientes para una charla bastante animada.


En Kalos.

—Ash…— murmuró Serena, con el celular en la mano.

Clemont se rascó la cabeza.

—¿Me habré equivocado de número?— se preguntó el rubio— Lo encontré haciendo algo de investigación, estaba asociado a la cuenta de Ash del vídeo…

—Si hablamos de mi hermano, fallo es su segundo nombre— Bonnie se encogió de hombros, moviendo la cabeza hacia los lados.

Serena miró a los hermanos.

—Incluso si es un número equivocado, ¿no tendrían que responder?

Clemont asintió.

—Hemos insistido tanto que es imposible que no lo hayan hecho a estas alturas, sin mencionar que cuelgan de inmediato— el rubio se cruzó de brazos y luego, se giró hacia su computador—. Investigaré un poco más.

Bonnie notó la mirada en los ojos de su amiga, así que se acercó a ella sigilosa.

—¿Te preocupa mucho?— le preguntó en un murmuro, cuidando que Clemont no volteara a verlas.

—¿Eh?...

—Tú sabes, la chica rubia que estaba con Ash— aclaró, recordando ese momento específico.

—A-Ahhh, eso…— Serena lucía un poco afligida. Se quedó callada por unos segundos y luego, asintió— Me preocupa, pero…

Bonnie sonrió.

—Te preocupa más la salud de Ash.

De nuevo, Serena asintió.

—¡Tranquila, seguro que son imaginaciones nuestras!— Bonnie le dio unas pequeñas palmaditas— Hablamos de Ash, ¿sabes? Es imposible que él…

La adolescente se rio.

—Supongo que sí… Estamos…


—… hablando de ti— Paul acababa de apartar la mirada de un periódico, con una sonrisa muy pequeña en el rostro—. Seguro que metiste las narices donde no te llamaban. Así eres tú.

—¿Necesita que lo lleve, señor?— preguntó un hombre que iba vestido como piloto de avioneta. A su lado había una gran ave metálica de color negro y una especie de taxi.

—Sí, al Estadio de Pistón.

—¡Entonces suba!— con un ágil movimiento, montó en el Pokémon— ¡Tenemos trabajo, Corviknight!

El ave dejó salir un graznido y luego, se posó sobre el taxi, el cual tenía una agarradera encima.

Paul se subió y luego, se perdió de vista en el cielo.

El Rookidee.

DE ALOLA PARA EL MUNDO:
"Porque creo que vale la pena. Porque creo que valemos la pena"
-Ash Ketchum (Entrenador Pokémon).


—¡Correspondamos los deseos de Shiron!— Ash señaló a la pequeña con rapidez— ¡Peke, Lanzallamas!

—¡Nine!— su hocico se abrió, dejando salir un torrente de fuego.

—¡Shiron, esquiva y probemos ese movimiento nuevo!— ordenó Lillie. La pequeño tipo Hielo asintió para luego, rodar por el suelo— ¡Paranormal!

Ash sonrió.

—¡Usa Paranormal tú también, Peke!

Las dos fuerzas psíquicas colisionar en el aire y las rodearon a ambas, anulándose al mismo tiempo.

—¡Ahora, Cola de hierro!

La tipo Fuego se movió con tanta velocidad que a Shiron le costó seguirle el paso. Trató de esquivar hacia los costados pero le fue imposible. La cola de Peke abarcaba demasiado territorio.

Se plantó firme al piso al saber que no había escape y frunció el ceño.

Fue un golpe directo en la cabeza que hizo temblar a Shiron completamente.

—¡Shiron!— exclamó Lillie con fuerza.

Peke, sintiendo preocupación por su amiga, se detuvo pero lo único que recibió fue un fuerte Rayo aurora en el rostro, el cual se le congeló.

La tipo Fuego tuvo que utilizar Lanzallamas para derretir el hielo y al hacerlo, recibió un fuerte Placaje en la cabeza que la hizo retroceder.

Lillie estaba impresionada por las acciones de su Pokémon. Ella había estado siendo así desde hacía más de una semana, tan decidida a la hora del entrenamiento…

Shiron, por su parte, aterrizó jadeante. Sus ojos brillaban con una determinación que sólo Ash pudo ver.

—Shiron…— murmuró el azabache, sintiendo como una sonrisa cada vez más grande aparecía en su rostro— ¡Me gusta! ¡Me gusta esa determinación, Shiron! ¡Muéstrame más!— la señaló— ¡Peke, Ataque rápido!

—¡Shiron, Canto helado!

Una fuerte luz llamó la atención de todos los presentes, quienes giraron la mirada hacia el cielo, donde Ribombee brillaba gracias a Brillo mágico.

—¡Increí…!

—¡Una abertura!— exclamó Lillie, apuntando hacia Peke— ¡Canto helado!

Los trozos de hielo golpearon el cuerpo de la tipo Fuego, quien retrocedió. Una vez su avance se detuvo, sonrió y comenzó a aporrear el suelo con la pata.

—¡Nine ninetales!

—¡Kouu koou!

—¡Esto apenas empieza, ¿eh?!— Ash sonrió— ¡Ataque rápido!

Peke salió disparada y cuando estuvo por golpear a Shiron…

—¡Se ve que se la están pasando bomba!

Todos miraron hacia la cabaña, ahí cerca, estaban paradas Hapu, Mina y Rotom (levitando).

—¡Ohhh! ¡Hapu, Mina!— exclamó Ash, corriendo hacia ellas.

—¿Qué hacen aquí?— preguntó la rubia, sonriendo.

—¡Alola, Mina, Hapu!— exclamó Hau, llegando rápidamente al lugar.

Gladio suspiró y se sentó, posponiendo su combate contra Mahalo. Shiron frunció el ceño, frustrada.

—Alola— dijo Selene, haciendo un círculo con las manos. Volteó a ver a su hermano, quien tenía la mirada volteada hacia otro lado.

—¡Los chicos Asutoro también están aquí!— exclamó la Kahuna, viendo a los gemelos— ¿Qué hay, mozuelos?

Elio no respondió.

Hapu arqueó una ceja.

—Hermano, hicieron una pregunta— murmuró Selene, dándole unos empujoncitos.

—¡Lo escuché!— exclamó el mayor— Todo bien por aquí.

—¡Bueno, eso me sirve!— dijo Hapu, con las manos en la cintura. Miró a Lillie— Lo siento, señorita, ¿cuál fue la pregunta?

Aether rio.

—¡No es importante! ¡Me da gusto verlas!— miró a ambas— A las dos.

—Bueno… realmente, el por qué estamos aquí sí es algo importante…— dijo Mina, quitándose un pedazo de pintura seca de la mano.

Los cuatro aspirantes del Recorrido Insular y Lillie, se vieron confundidos.

—Primero tú, Hau— Hapu se volteó al moreno—. Ya tengo una fecha para el día en el que nos moleremos a palos, tú ladra y yo respondo.

—Usas términos muy raros-Roto.

—¡Oh! ¿Qué día es…?

—¡Espera, espera, espera! ¿¡Hau ya completó la Prueba de Mina?!— preguntó el azabache, mirando a la Capitana.

—Bueno, sí… No podría desafiar a la Kahuna de otro modo— Mina tenía su usual gesto desinteresado.

—¿¡En qué momento?!— se preguntó.

Hau rio con los brazos cruzados y los ojos cerrados.

—¿No te pareció raro no haberme visto toda una semana, Ash?— le preguntó, sonriendo triunfante— ¡Fue ahí cuando tomé la delantera!— su expresión se borró, dando paso a una más tranquila— ¡Hombre, realmente me tomó tiempo hacer la Prueba de Mina!

Ash reparó en ello. No había visto a Hau en la semana que había transcurrido entre la rueda de prensa y la mudanza de Lillie…

Apretó el puño fuertemente.

—Fui… demasiado descuidado— murmuró.

—Y por eso estoy aquí también— dijo Mina, atrayendo las miradas—. Ya que la reina insistió en venir personalmente, decidí acompañarla.

—Bueno, es que es el último escalón de este chiquelo para acabar su Recorrido Insular— Hapu golpeó el hombro de Hau.

—Así que, Ash Ketchum— la Capitana miró al mencionado— ¿te interesa hacer mi Prueba?

Ash frunció el ceño.


—No entiendo…— murmuró el azabache, alborotándose los cabellos— ¡Una vez más, por favor!

—Verás…

Su paciencia es admirable— pensaron Lillie, Gladio y Rotom.

—Mi Prueba tiene dos versiones— Mina levantó dedo índice y medio—, la primera, para gente que comience el Recorrido Insular con ella o que la tome como intermedio, la cual es hacer un dibujo que califico, si me gusta tenemos un combate y si no me gusta, tenemos un combate, pero me esfuerzo por ganar.

—¡Definitivamente haría a propósito un dibujo que no te gustara!— dijo Ash, con un rostro determinado.

—Para Ash, un combate donde los dos no vayan al máximo no es un combate, ¿eh?— Hau se rio, recargado en el pequeño barandal que había en el pórtico de los Sorba.

—Un hombre honorable fiel a sus principios— asintió Elio.

—Ejemplo a seguir para niños y niñas del mundo— Selene dijo eso con total seriedad.

—Me siento mal por las personas con las que se casen…— murmuró Gladio. Que tu pareja tuviese una admiración tan grande por una persona y en especial si esta era… Ketchum… Esto era especialmente malo en el caso de Selene.

—Y la segunda versión— Mina bajó el dedo medio—, para quienes toman mi Prueba como la última, lo cual no suele suceder a menudo. Es un viaje en el que usas todo lo que aprendiste para llegar al punto en el que estás. Rememoras emociones y expresas tus sentimientos en combate. Tan simple como eso.

—¿Y cómo lo hago?— preguntó Ash, frunciendo la boca.

—Esta parte es mi favorita— Hapu le dio unos pequeños codazos a Elio, quien se exaltó un poco y procedió a tomar algo de distancia.

—Siete pétalos— Mina levantó los dedos exactos— que están esparcidos por Alola, a cargo de personas especiales. Reúnelos todos y con ellos crearé una flor que te dará acceso al desafío final.

Ash frunció el ceño, quemándose los sesos para pensar.

—N-No entiendo…— murmuró. Pikachu tampoco lo hacía.

—Está en ti resolver ese acertijo— le dijo Mina, dando media vuelta—. Una vez que lo hagas, busca a las personas. Sabrás donde encontrarlas.

—¡Ahhh, quiero una pista!— Ash se comenzó a rascar la cabeza con rapidez— ¡Hau!

Mahalo subió ambas manos.

—Lo siento, Ash, no puedo ayudarte— le dijo, riendo de forma nerviosa.

—¡Bueno, eso ha sido todo de nuestra parte, mozuelos!— Hapu también comenzó a alejarse— ¡Tengo unos asuntos que tratar con el buen Hala! ¡Te veo el día que acordamos, Hau!

—¡Nos vemos!— exclamó el moreno.

—¡Veámonos pronto, Hapu!— Lillie la despidió con una mano.

Selene también se despidió. Todos lo hicieron, menos Elio y Gladio.

Rotom, quien estaba varios metros atrás, recibió unas palabras de Mina.

—Fue bueno verte, Pokédex.

—No sé si puedo decir lo mismo-Roto…

Al final, las dos mujeres terminaron yéndose.

—Fue realmente bueno verlas— Lillie tenía un rostro sonriente.

Hau asintió.

—Siguen igual que siempre.

Gladio palmeó sus piernas y luego, se puso de pie.

—Deberíamos comer, ya es hora— dijo, viendo a los gemelos—. Han trabajado muy bien desde que empezamos.

Ambos sonrieron. Ser halagados por Gladio se sentía bastante bien.

—¡Comida!— exclamó Mahalo— ¿Todavía queda de la lasaña del profesor?

—Ash se la terminó anoche— respondió la rubia, riendo.

—¿¡Ehhhh?! ¡Estaba riquísima!— Hau, caminó hacia la entrada de la puerta encorvado y decaído.

Ya todos estaban entrando, incluidos los Pokémon, sólo tres estaban afuera.

Lillie volteó a verlos.

—¿Vienen?— les preguntó. Rotom y Pikachu la miraron de reojo.

—Hay que reconocérselo, cuando se concentra en pensar, no se detiene hasta que resuelve las cosas— dijo la Pokédex, viendo a su entrenador—, o hasta que le explote el cerebro, lo que pasa seguido-Roto.

Aether rio.

—No tarden mucho en entrar, ¿está bien?— dijo eso y tras ver como dos de tres le asentían, entró.

—Siete pétalos… Siete… Personas especiales…— Ash estaba realmente pensativo, cosa que molestaba un poco a Rotom, no por el hecho de que estuviera usando el cerebro, sino porque el acertijo era ridículamente simple.

—¿Te doy la respuesta?-Roto.

Ash negó con la cabeza.

—Mina lo dijo, no pueden ayudarme— respondió, con el ceño realmente fruncido—. Hau hizo lo correcto al no decirme.

Rotom suspiró.

—No puedo con esta tortura auto impuesta… Los veo adentro-Roto.

Y dicho eso, se fue.

Siete pétalos, guardados por personas especiales…

Siete personas especiales… ¿Quiénes eran? ¿Cómo los encontraría?...

Pensar en ello era difícil… Usar lo aprendido en su viaje…

Lo aprendido…

En su viaje…

Viaje. Siete personas. Especiales.

Saber dónde…

Sus ojos se abrieron de par en par.

—¡LO TENGO!— gritó con fuerza.

—¿Pika?— el roedor levantó la cabeza, algo adormilado. Había pasado más de media hora desde que Lillie y los demás entraron a comer.

Ash le tendió su brazo a Pikachu, quien sin dudarlo, saltó hacia él. El entrenador corrió al pórtico, donde estaba su mochila y la tomó entre manos. Revolvió entre sus cosas y luego, sacó aquello que estaba buscando.

La puerta se abrió, dejando ver a Lillie, Elio y Selene.

—¿Y el jefe?— preguntó el Asutoro mayor, saliendo al exterior.

—Juraría que escuché su voz…— murmuró Lillie.

El rostro de Selene, entonces, palideció.

—Lo encontré…— murmuró.

La rubia y el azabache miraron hacia la misma dirección que la joven de Carmín, obteniendo un gesto similar al suyo en menos de un segundo.

Los Pokémon de Ash y Rotom también salieron, viendo lo mismo que los humanos.

En el cielo había un Charizard y sobre este, estaba montado el entrenador de pueblo Paleta, alejándose cada vez más.

Decidueye dejó de lado la sorpresa y se dispuso a despegar pero antes de poder hacerlo, fue detenido.

—¡Wooof!— exclamó el Lycanroc de Ash.

La lechuza asintió y se puso sobre él, tomándolo del lomo con sus garras. Batió fuertemente las alas y, para sorpresa de todos, cargó a la forma Crepuscular como si fuese una pluma.

—¡E-E-Esperen!...— exclamó Lillie al ver cómo se iban por los cielos.

—¿Qué mosca les picó de repente?— Elio estaba con la boca bien abierta.

—¡Finalmente lo descubriste, Ash!-Roto— una vez dijo eso, también salió volando detrás de Decidueye.

Lillie se llevó una mano a la cara.

—Qué mal momento para activar la Pokémontura de Charizard, Kiawe…— murmuró.

Mientras tanto, en el interior de la casa…

—Gladio.

—¿Qué?

—¿Quieres jugar parchis?

—… Sí.


Ash aterrizó en su destino tras algunos minutos de vuelo. Aunque el Charizard que le prestaban los de la Central de Pokémonturas era rápido, él suyo lo era mucho más.

Bajó de un salto sólo para notar como Decidueye y Lycanroc aterrizaban a su lado, así como Rotom, segundos después.

—Prrr prrrr.

—Roar.

Ash se quedó en blanco por unos momentos.

—¡Ahhhhhh, lo siento mucho! ¡Estaba tan apurado por llegar que olvidé completamente que no los tenía conmigo!— hizo una pequeña reverencia— ¡Lamento los problemas!

Lobo y lechuza simplemente suspiraron.

—Vaya entrenador…— dijo la Pokédex. Miró hacia la casa a la que habían llegado— Espera, ¿esta no es…?

—¡Ohh, pero si es Ash Ketchum!— exclamó un hombre que iba pasando por ahí— ¡Tus palabras fueron muy conmovedoras, chico! ¡Gracias por tu duro trabajo!

—¡Estoy entrenando cuatro horas al día junto con mi Dugtrio para cuando esos malditos Ultraentes quieran venir!— dijo otro más.

—¡Necrozma no va a saber que lo pateó!

Casi todas las personas que pasaban le daban palabras similares. En ese lapso de tiempo, Ash y Gladio habían incrementado su popularidad y renombre en Alola un 200%.

El azabache, por ser quien había dado un discurso de lo más motivador al final de todo, iluminando corazones.

El rubio, por su labor al unir a ocho regiones en una enorme alianza.

Ash se atrevía a asegurar que Gladio era incluso un poco más popular que él.

Escucharon el sonido de una puerta abrirse. De ella salió un hombre de mediana edad, vestido con un elegante traje de negocios. Su color de piel, de cabello, de ojos y las facciones eran casi idénticas a las de…

—Me preguntaba por qué de los gritos— dijo el hombre, cruzándose de brazos con una sonrisa—. Ash Ketchum, ¿me equivoco? Mis ex colegas de trabajo hablan bastante de ti.

El azabache parpadeó varias veces, algo confundido.

—Ah, claro, ¿dónde están mis modales?— extendió una mano hacia el joven— Anthony Sotobosque, para servirte.

Ash aceptó el apretón.

—El… papá de Liam, ¿verdad?— preguntó, recibiendo un asentimiento— Estaba buscándolo, creí que podría estar en casa.

Anthony miró hacia su izquierda, en dirección a la Ruta 2.

—Fue al Cementerio de Hau'oli— dijo, alterando a los Pokémon y a Rotom—. Suele ir ahí seguido, es… uno de sus lugares favoritos.

Ash asintió.

—Muchas gracias, señor— dijo, subiendo a Charizard de un salto—. Perdone las molestias.

—Ah, no pasa nada— Sotobosque se cruzó de brazos una vez más—. Sólo como curiosidad, ¿estás haciendo la Prueba de Mina? Lo de los pétalos.

Ketchum dio una cabeceada.

—Bien… No te contengas ni un poco contra ese chico, es un hueso realmente duro de roer, lo digo yo, siendo su padre— Anthony miró hacia los Pokémon de Ash—, aunque con tu equipo, seguro estarás bien.

—¡Gracias por el aviso, señor!— sacó una Pokéball de su mochila con su único brazo libre— Vamos, Lycanroc, Decidueye, podrán salir cuando lleguemos. No me gustaría que se cansen.

Ambos lo aceptaron.

Se despidió del adulto y luego, despegó una vez más.

—Una pregunta, Ash— dijo Rotom, atrayendo la atención del entrenador—. ¿Siquiera tienes una estrategia para luchar contra Liam? Es un Capitán-Roto.

—¡Ninguna!— exclamó el azabache— Actuar sobre la marcha es mi especialidad.

—Pika pi— asintió el roedor.

—Sobre pensarlo no traerá nada bueno, así que dejémoslo como está-Roto.

—El Cementerio de Hau'oli…— murmuró Ash. Nunca había visitado ese lugar.

—Es bueno saber que Joey ya está descansando en paz, de lo contrario, no volvería a pisar ese lugar en mi vida-Roto.

Una vez más, el tipo Eléctrico asintió.

—Joey…— murmuró el azabache— Desde hace unas semanas he estado pensándolo…

—¿Eh? ¿Qué cosa?-Roto.

—Aquella vez, en el Paraíso Aether, cuando Hau derrotó a Faba— Ketchum tenía la mirada fija en el horizonte— ¿No crees que Joey protegió a Hau?

La Pokédex se quedó pensativa.

—Cuando Bruxish atacó a Hau, su cuerpo se movió de forma muy rara y no pudo golpearlo… ¿Te refieres a eso?-Roto.

Ash asintió.

—Es sólo una idea que se me ocurrió.

Rotom también se quedó pensativo.

—Es una buena teoría— la Pokédex miró al cielo—. Maldito niño loco-Roto.

—¡Rotom!— regañó Ash.

La máquina sólo dejó salir una risa.


—Sería de mala educación entrar a un cementerio por los aires— dijo Ketchum, bajándose del Charizard—. Gracias por todo, amigo.

El tipo Fuego asintió y luego, fue absorbido por el Buscamontura.

La ropa de Ash volvió. Su camiseta negra, sus pantalones y sus zapatos. Hacía varias semanas que no se ponía la sudadera. Se ajustó bien la gorra.

—¿Entramos?— preguntó Rotom— No vi a Liam cuando veníamos hacia aquí, así que debe seguir dentro-Roto.

Ash asintió.

—Vamos.

Siguieron un pequeño camino de tierra hasta que vieron el cementerio en su totalidad. Rotom y Pikachu pensaron que, de alguna extraña manera, lucía diferente a como lo recordaban.

No les costó nada encontrar a Liam, quien estaba parado frente a una tumba.

Se acercaron silenciosamente, temiendo lo peor.

—Esa tumba…— dijo Ash apenas estuvo unos metros detrás de él— ¿es de alguien de tu familia?

Liam se giró con una sonrisa.

—Tal como dijo papá, estás aquí— el Capitán se llevó las manos a la cintura—. ¿Qué tal todo, Ash?

—Yo… realmente espero no estar interrumpiendo algo— murmuró algo apenado el azabache.

—Que considerado de tu parte— Liam cerró los ojos y los abrió poco después—, pero no te preocupes, mis familiares que ahora descansan aquí vivieron una larga y bella vida. Ellos partieron cuando debieron partir.

Ash suspiró un poco aliviado. Temía que la madre o algún Pokémon de Sotobosque pudieran estar enterrados ahí.

—Tu papá dijo que te gustaba este lugar— Ash miró hacia todas direcciones y luego, respiró profundo—. Hay algo en el aire…

—¿Lo sientes también?— le preguntó, con una gran sonrisa— Esa ligereza y pureza proveniente de las bien intencionadas almas.

—Yo… realmente no sabría cómo describirlo…— murmuró.

—¿Quieres tomar asiento?— le preguntó el Capitán, señalando un banco que había cerca.

—Sería bueno.

Pikachu y Rotom los siguieron en silencio.

—Antes siempre había una atmosfera pesada en esta zona, desde el cementerio al motel Slaking— dijo Liam apenas se sentaron, sobresaltando un poco al azabache—. Mamá y papá me traían algunas veces al año para presentar nuestros respetos a los Sotobosque fallecidos. Esa extraña presión apareció de repente cuando yo tenía siete años.

Ash sudó un poco, haciendo reír a Liam.

—Se les nota en la cara, chicos— dijo, volteando a verlos—. Se encontraron con el fantasma de Joey, ¿verdad?

Todos asintieron.

—Lo sabía. Mallow y Lana me regañaron bastante por no haberles avisado— dijo el Capitán, riendo un poco—. Lo lamento por eso, como los reportes de su avistamiento y sucesos paranormales se detuvieron por más de tres años, creí que no era necesario preocuparse. No me imaginé que él se interesaría así en ustedes.

—Fue una experiencia que no me gustaría repetir— aseguró la Pokédex.

Liam dejó salir una pequeña risa.

—Aunque saben, me parece curioso que se haya manifestado después de tanto tiempo y que, apenas unos meses después, la presión que ejercía su presencia haya desaparecido por completo— Liam tenía la mirada fija en ellos—. Estoy suponiendo, pero fueron ustedes quieren le dieron paz al fin, ¿verdad?

Ash asintió.

—Pudo hacer las paces consigo mismo— dijo, sonriendo un poco—. Está descansando en un lugar mejor, tal vez con su Absol.

Liam sonrió.

—Eso está bien… Tienen mis más sinceros agradecimientos, Ash— Liam miró hacia una tumba en específico—. Durante años, quise que él partiera al otro mundo pero nunca me dejó ayudarlo. Cuando me enteré de su muerte, años después de ocurrido… Fue desgarrador en más de una forma.

Ash miró a Liam, a la expectativa de una posible historia que finalmente, llegó.

—Mi madre es actriz, o bueno, solía serlo— Liam puso su pierna derecha sobre la izquierda— y yo la acompañaba seguido, cosa que molestaba a papá ya que él quería que me quedara a entrenar para sucederlo como Capitán algún día.

—Debió ser difícil elegir entre ambas cosas— supuso Ash.

—En realidad, era divertido. Siempre podía decidir a dónde ir, dónde estar. Así, cada vez que entrenaba con papá luego de volver de un viaje con mamá, se sentía como algo totalmente fresco y nuevo. El caso contrario también pasaba— Liam lucía bastante contento al recordar esos días—. Pero hubo algo que los viajes con mamá me enseñaron… Dime, Ash, ¿qué piensas que hace que una persona sea ella misma?

El azabache se quedó un poco pensativo y luego, respondió.

—Su corazón.

Liam adquirió una enorme sonrisa.

—Acertaste a la primera… ¡Increíble, Ash!— Sotobosque le aplaudió un poco, haciendo reír de forma nerviosa a Ketchum— El corazón de una persona siempre será el mismo, no importa cómo luzca su cuerpo, ni el tiempo que pase, pero un actor o una actriz…, ellos pueden crear a una persona que no existía sin la necesidad de cambiar su exterior ni su interior. Ellos pueden crear personas que dejarán de existir apenas salgan de personaje. Esa dedicación, esa habilidad…, esa… luz, me hizo darme cuenta de que en todos los seres vivos hay un diamante esperando ser pulido. Si los actores pueden crear vidas con su interpretación y arduo trabajo, ¿qué puede hacer un entrenador con el suficiente tiempo y trabajo? ¿Qué puede hacer un coordinador, o un investigador? Una profesión te da una habilidad especial y tu propia habilidad nata te da una forma diferente de expresarla… Hay tantas personas en el mundo, cada una única y diferente, cada una capaz de hacer algo distinto…, pensar en que hay personas y Pokémon que no pueden sacar su potencial por el poco tiempo que la vida les dio, es algo que hace mi sangre hervir.

Ash creyó entender la mayor parte del mensaje de Liam, pero había cosas que no le quedaban del todo claras.

—Por eso vengo aquí seguido, para recordar a quienes no pudieron dar todo de sí— dijo, mirando el panorama— y por eso amo mi puesto como Capitán, así como adoro participar en la Prueba de Mina. Mi Prueba suele ser la primera que toman los novatos y la suya, la última. Por eso, cuando un aspirante llega hasta ella, me siento realizado al ver como el Recorrido Insular los pulió, convirtiéndose en personas diferentes a las que eran cuando iniciaron.

—Pero hay personas que no lo logran, más del ochenta por ciento, de hecho. ¿Qué haces en esas situaciones?-Roto.

Liam volteó a verlo.

—Aunque una persona no logre completar su Recorrido Insular, ese no es el fin de su camino. Puede que fallar en el entrenamiento Pokémon les abra la puerta a nuevos intereses como la ciencia o el espectáculo— Sotobosque sonrió—. Sólo me queda velar por ellos, para que consigan un brillante futuro y que puedan hacer, con sus habilidades, de este mundo un lugar mejor.

—Ya veo… Ocultabas todos esos pensamientos detrás de esa sonrisa, ¿eh?-Roto.

El pelirosa rio.

—Es sólo mi forma de vivir y ¿qué puedo decir? La disfruto como no tienes una idea— se puso de pie—. Esta es la primera vez desde que Mina pone dos Pruebas seguidas en un lapso tan corto de tiempo desde que soy Capitán. Hau me demostró su crecimiento y su madurez… Él sin duda alguna ya no es el mismo de antes, ha cambiado tanto que recordarlo me hace temblar de alegría…— miró a Ketchum— ¿Y tú, Ash? ¿Has cambiado con tu Recorrido Insular? ¿Ha sido capaz esta vieja tradición de llegar a alguien tan experimentado como tú, de cambiarlo? ¿Por qué no me lo muestras?

Ash asintió, poniéndose de pie.

—Juzga tú mismo— exclamó, cerrando un puño frente a su cara.

Liam sonrió y luego, comenzó a caminar hacia la salida del cementerio.

—Sígueme, no queremos interrumpir su descanso.

El entrenador de Paleta obedeció.

Terminaron llegado a un pequeño acantilado que daba justo hacia el mar de Alola. Las olas chocaban y se partían al chocar contra la roca mientras que Ash y Liam se veían fijamente.

—Tengo una única petición egoísta, Ash— dijo el Capitán, mostrando una Pokéball— ¿Podrías usar sólo a los Pokémon que atrapaste aquí en Alola? Quiero ver con mis propios ojos como creciste aquí.

Ash miró a Pikachu, quien asintió. Estaba de acuerdo.

—Solamente tengo a dos conmigo— le dijo, enseñándole las Pokéballs— ¿No hay problema?

El Capitán asintió.

—Un dos contra dos será— dijo, lanzando la capsula al aire— ¡Vamos, Kangaskhan!

La Pokémon aterrizó, portando un gesto sereno. Su cría, en la bolsa, levantó ambos brazos en señal de entusiasmo.

Ketchum sonrió.

—¡Entonces, te elijo a ti, Lycanroc!

De la Pokéball salió el tipo Roca, aullando al cielo.

Los ojos de Liam brillaron.

—Ese es tu Rockruff…— murmuró— ¡Que colores, que belleza, que porte! ¡Puedo verlo, Ash! ¡Puedo ver que la evolución no sólo cambió su apariencia a una nunca antes vista! Estoy realmente encendido… ¡Déjame ver con mis propios ojos lo lejos que ha llegado tu Lycanroc!

—¡No te contengas, Liam!— le pidió Ash— ¡Ve con todo tu poder!

—¡Yo seré el árbitro!— exclamó la Pokédex— ¡Reglas básicas! ¡Sin sustituciones, no objetos curativos o de combate, Movimientos Z y fenómenos similares son permitidos! ¡Empiecen!

—¡Kangaskhan, utiliza Puño incremento!— exclamó Liam, señalando al adversario.

—¡Esquiva con Roca veloz!

Lycanroc se rodeó de un aura blanquecina y salió disparado, corriendo en zigzag. Kangaskhan trató de predecir el lugar donde estaría, así que golpeó directo hacia el suelo, fallando el movimiento. El tipo Roca aprovechó eso para golpearla en la mandíbula.

El lobo aterrizó con una voltereta.

—¿Puede aprender ese movimiento también?— se preguntó Liam, sin perder la sonrisa— ¡Eso sólo me da más y más curiosidad! ¡Kangaskhan, Avalancha!

La canguro dio un grito al aire, formando montones de rocas a su alrededor que lanzó hacia Lycanroc.

—¡Avalancha tú también!— ordenó Ash.

El tipo Roca imitó al rival, lanzando sus propios proyectiles, los cuales chocaron en el aire, creando una explosión que generó una cortina de humo.

Entonces, Kangaskhan emergió. Su pata izquierda se dirigió hacia el rostro de Lycanroc, dándole de lleno.

—¡Colmillo rayo!— exclamó Ash, haciendo gala de unos reflejos impecables.

Antes de que el golpe lo mandara a volar, el lobo mordió la pata de su oponente con fuerza, sacándole un grito de dolor.

—¡Puño incremento!— exclamó Liam, viendo una oportunidad perfecta.

—¡Avalancha!

Las rocas lanzadas por Lycanroc golpearon a Kangaskhan pero eso no detuvo a la tipo Normal, quien conectó el poderoso puñetazo.

Esta vez, el lobo si salió volando mientras que su rival se reponía del daño recibido. Un aura roja rodeó al Pokémon del Capitán.

Lycanroc detuvo su involuntario avance clavando sus patas a la tierra.

Agitó el rostro y luego, abrió los ojos, los cuales eran de un color rojo carmesí.

Liam dejó salir una expresión de genuina sorpresa.

—¡Acércate con Roca veloz!— exclamó Ash, señalando a su oponente.

En un pestañeo, Lycanroc ya estaba ahí y con fuerza, atacó el pecho de Kangaskhan.

—¡Sostenlo!— ordenó Liam.

La marsupial lo hizo, sujetando con fuerza a Lycanroc con ambas patas superiores.

—¡Avalancha!— ordenó una vez más Ash.

Las rocas de nuevo golpearon a Kangaskhan, quien cerraba los ojos ante cada impacto.

—¡Ahora, Doble golpe!— exclamó el Capitán.

La tipo Normal arrojó a Lycanroc al cielo y cuando este iba cayendo, lo golpeó con sus poderosas extremidades superiores. El primer puñetazo conectó contra la mandíbula del lobo y el segundo, contra su estómago.

—¡Lycanroc!— exclamó Ash, viendo como su Pokémon rodaba varios metros por el suelo.

El mencionado se levantó en un instante, haciendo sonreír a Ketchum. Su respirar era algo pesado, pero podía seguir.

—¡Bien, usa Lanza tierra!

Liam se quedó algo confundido por esto y entonces, reparó en que era un Avalancha común y corriente.

—¡Doble golpe!— exclamó, señalando las rocas que iban hacia Kangaskhan.

La Pokémon atacó a todas las rocas pero apenas conectó un puñetazo contra la primera, esta se partió en un montón de tierra que le cayó en los ojos. El resto de rocas que aterrizó contra ella también se volvieron tierra, entrándole así bastante en la bolsa. Su cría comenzó a sacarla lentamente.

—¿¡Qué fue ese movimiento?!— se preguntó Liam, completamente asombrado.

—¡Ahora, Lycanorc!— exclamó Ash, señalando a Kangaskhan— ¡Colmillo rayo!

El tipo Roca se lanzó en su contra, mordiendo con fuerza su hombro, tumbándola al suelo con su peso y con una buena cantidad de fuerza aplicada.

—¡Golpe!— exclamó el azabache. Ese ataque lo dejaría vendido, pero si podía hacer un gran daño en ese momento… ¡No! Si se trataba de Lycanroc, el definitivamente, definitivamente…

Los ojos del lobo se volvieron completamente rojos y entró en un frenesí, atacando con todas sus extremidades a Kangaskhan, quien apenas pudo levantarse.

—¡Una oportunidad!— exclamó Liam, señalando al enemigo— ¡Puño incremento!

—¡Esquívalo, Lycanroc!— ordenó Ash.

Los ojos del Capitán se abrieron de par en par. Eso era imposible, ¿no?...

Pero no lo fue. Con gran precisión, el tipo Roca esquivó, embistiendo nuevamente a la rival.

—¿¡Cómo…?!— el impacto de Liam era enorme.

—¡Siendo un Rockruff, Lycanroc tuvo que superar muchos desafíos y sobreponerse a sus miedos para lograr evolucionar! ¡Él no perderá el control de sus emociones y por sobretodo, él ganará!— Ash apretó un puño— ¡Sigue así, Lycanroc! ¡Golpe!

Kangaskhan recibió un poderoso cabezazo que la hizo retroceder. Trastabilló, jadeante.

Liam se dio cuenta de que Lycanroc había dejado de moverse. Sobre su cabeza aparecieron unas estrellas que giraban alrededor de esta.

—¡Es admirable, Ash! ¡Tu Lycanroc realmente es una caja de sorpresas!— los señaló— ¡Pero no puede luchar contra la naturaleza! ¡Puño incremento!

—¡Te lo dije! ¡Lycanroc no se dejará dominar!— exclamó el adolescente— ¡Roca veloz!

Antes de que Kangaskhan pudiera llegar hacia él, la mirada de Lycanroc volvió a mostrar consciencia.

Liam abrió la boca con asombro.

—¡Kangaskhan, retrocede…!

—¡Muy tarde! ¡Vamos!

El lobo salió disparado, chocando una vez más contra la cabeza de la canguro, quien retrocedió varios centímetros.

—¡Avalancha!— ordenó Ash.

—¡Defiéndete con Doble golpe!— Liam vio como ya tenían las rocas encima.

Kangaskhan no logró responder a tiempo, siendo acribillada. Su cuerpo se movió violentamente para, finalmente, quedarse en pie, sosteniendo su vientre.

Ash y Lycanroc veían fijamente al Pokémon del Capitán, quien no daba la menor señal de movimiento.

—¡Kangaskhan no puede continuar!— exclamó Rotom, levantando una mano en favor de Ash.

—¡Bien hecho, Lycanroc!— exclamó el azabache, recibiendo con un abrazo a su Pokémon, quien comenzó a restregarle su collar de piedra— ¡D-Duele!...

Liam suspiró y sonrió. Hizo regresar a su Pokémon para luego, darle las gracias.

—Increíble, Ash… Como se esperaba de quien descubrió una forma nunca antes vista de Lycanroc… Con pura determinación lograste romper los enormes puntos negativos de Golpe… No, no sólo fuiste tú… Él también— el Capitán miró a los ojos al tipo Roca—. No me cabe duda de que han aprendido más de una cosa desde que iniciaron, en especial tú, Lycanroc— el lobo sonrió—, pensar que la Gumshoos Dominante te dio problemas en su día…

—¡Eres mucho más fuerte de lo que imaginaba, Liam!— aseguró Ash— Estoy seguro de que Lycanroc y yo no seríamos rivales para tu Pokémon más poderoso.

El Capitán rio.

—Y nosotros no daríamos pelea suficiente si fueras con tu máximo poder— aseguró el moreno, sacando otra Pokéball—. Peleemos algún otro día, con nuestro máximo poder. Pero por ahora… ¡Smeargle, yo te elijo!

—¡Te mostraré a mi otro Pokémon, quedarás encantado!— Lycanroc retrocedió— ¡Vamos, Decidueye!

De la Ultraball apareció la lechuza, quien emprendió el vuelo nada más salir.

Una vez más, Liam sintió un escalofrío que le puso la piel de gallina.

—El pequeño Rowlet de aquella vez… Oh… Puedo verlo, puedo ver lo mucho que se ha esmerado para llegar a ese nivel… Esa velocidad de la que hace gala… horas y horas de su vida, depositados en esa técnica de vuelo— una gran sonrisa apareció— ¡Bien, bien, bien! ¡Peleemos, Ash!

—¡Sí, déjame enseñarte el poder de Decidueye, el arquero definitivo!— Ketchum, sonrió.

—¡Peleen!-Roto.

—¡Llamarada!/¡Puntada sombría!— exclamaron al mismo tiempo. Ash abrió los ojos de par en par.

Decidueye preparó una flecha que disparó en ese mismo momento. Llamarada salió del hocico de Smeargle, un poderoso movimiento que salió disparado hacia el enemigo.

La flecha del tipo Planta conectó primero, eso era un hecho, pero…

—¡Aléjate de ahí rápido, Smeargle!

—¡Esquiva, Decidueye!

Ash vio como Puntada sombría había sido completamente inútil contra Smeargle. Por su tipo Normal no podía hacerle el más mínimo daño, pero al menos debía servir para inmovilizarlo, tal como con el Lopunny de Lusamine.

Ni siquiera eso pudo hacer.

¿Por qué?...— se preguntó, frunciendo el ceño.

—¡Latigazo!— ordenó Liam. De detrás del cuerpo del tipo Normal aparecieron unas grandes y gruesas lianas que apuntaron directo a Decidueye.

—¡Córtalas con Hoja aguda!

La lechuza volaba, con sus alas cubiertas por un aura verde, cortando las lianas que se atravesaban en su camino pero, evidentemente, sus ojos no podían vigilar todas las direcciones.

Una de las lianas lo agarró de la pata izquierda, impidiendo que se moviera, mientras que otra lo golpeó fuertemente en la espalda, tirándolo al suelo.

—¡Golpea el suelo con Hoja aguda y gira sobre ti mismo!— exclamó Ash. Liam escuchó confundido esa instrucción.

Tal y como el azabache ordenó, Decidueye golpeó el suelo con una de sus alas, impulsándose hacia el aire para luego, girar rápidamente. Cuando dejó de dar vueltas, sus alas se extendieron y de nuevo emprendió el vuelo.

Liam vio hacia el cielo, asombrado.

—¡Increíble!— exclamó— ¡Eso fue sorprendente!

—¿¡Verdad?!— Ash lucía orgulloso— ¡Es la especialidad de Decidueye, lo que ha estado perfeccionando desde que era un Rowlet! ¡No importa cuántas veces intenten derribarlo del aire, él siempre se recuperará!

Liam sonrió, señalando a su Pokémon.

—La clave son sus alas, ¿eh? ¡Entonces veamos qué tal lo hace con un poco de agua en ellas! ¡Smeargle, Hidrobomba!

El Pokémon Pintor abrió el hocico una vez más, disparando una poderosa Hidrobomba.

—¡Esquiva, Decidueye!— el rostro de Ash mostraba preocupación, cosa que le dio seguridad a Liam.

Smeargle perseguía a Decidueye con su Hidrobomba, mientras que este lograba esquivarlo siempre.

Smeargle… Que elección tan rara para Liam. Su ataque y defensa son mediocres. Lo más destacable de él es su velocidad, la cual ni siquiera es la gran cosa… Este combate terminará en el instante en el que Ash dé el primer golpe-Roto.

—¡Velocidad extrema!— ordenó Liam, interrumpiendo el ataque de Hidrobomba.

En un abrir y cerrar de ojos, Smeargle desapareció y apareció justo debajo de Decidueye, prediciendo a la perfección su ruta de vuelo.

—¡Puntada sombría!/¡Llamarada!

Una vez más, los dos ataques salieron disparados. Decidueye vio con frustración como su movimiento daba en el blanco pero no daba el menor resultado. Tuvo que esquivar a último momento, cosa que Liam esperaba.

—¡Hidrobomba!— ordenó de nuevo.

El torrente de agua impactó a la lechuza, quien comenzó a desplomarse hacia el suelo. Ash sonrió, sorprendiendo a Liam.

—¡Hoja aguda!— exclamó.

Las alas del tipo Fantasma se pusieron rígidas, expulsando de golpe el agua que estaba en su plumaje. Liam se quedó anonadado.

—Hoja aguda actúa como un impermeabilizante… ¡Increíble! ¡Nunca se me habría ocurrido eso!— miró a Ash— ¡Realmente me engañaste antes!

—¿Eh?— Ketchum arqueó una ceja, sin saber a lo que el Capitán se refería.

¿Eh?... Su tono de voz no me dice que miente… ¿Hizo la expresión de antes inconscientemente o quizá…?— Sotobosque se quedó bastante confundido.

El motivo por el que Ash había hecho ese gesto era porque estaba pensando, al igual que su Pokémon.

Frunció el ceño.

—¡Puntada sombría!— ordenó.

—¡Llamarada!— dijo Liam instantemente.

¡Ahí está! No es coincidencia… Siempre que uso Puntada sombría, él utiliza Llamarada…— fijó sus ojos en Smeargle. Descubriría en ese momento el secreto detrás de la inmunidad a Puntada sombría— ¡Atento a tierra, Decidueye!

El tipo Planta no trató de esquivarlo, en su lugar, miró directo a la ruta que la flecha recién lanzada había trazado.

Antes de Decidueye recibir el Llamarada, ambos notaron lo mismo. Aunque Puntada sombría impactaba, no tenía efecto porque…

—No hay sombra…— murmuró Ash.

Liam sonrió, viéndose descubierto.

La luz producido por el gran ataque tipo Fuego hacia que la sombra de Smeargle desapareciera por un momento, momento que ellos aprovechaban para ganar total invulnerabilidad contra el ataque.

Decidueye se levantó del suelo con facilidad. Ese ataque, al igual que los otros dos, le había dolido poco pero, de haber descubierto el truco unos minutos más tarde, esa combinación habría terminado cansándolo de verdad. Había ganado una batalla de desgaste.

—¡Descubrí tu truco, Liam!— exclamó Ash— ¡No volveremos a caer en él!

—Si es así…— el Capitán de tipo Normal sacó un Cristal rojo que puso en su Pulsera Z. Se trataba de un Pirostal— supongo que debo jugar mi mejor carta— la energía del Movimiento Z envolvió a Liam, quien empezó a realizar los pasos junto a su Pokémon— ¿Te sorprende? Que el Capitán tipo Normal utilice un Movimiento Z de tipo Fuego debe ser algo raro.

Ash apuntó al cielo.

—¡Esquívalo!— Ketchum supuso que el Movimiento Z era la última carta de Liam, la cual utilizaría cuando Decidueye estuviera realmente cansado.

El ave comenzó a volar tan alto como pudo justo cuando se escuchó el potente "Hecatombe pírica". La bola de fuego que había sido disparada del hocico de Smeargle chocó contra el suelo y ahí, se expandió a un ritmo insano, alcanzando la altitud del tipo Planta en pocos segundos.

Por suerte para Ash, su Pokémon era más veloz que los otros de su especie y gracias a eso, no fue atrapado por el Movimiento Z. Lo que sí lo atrapó, por otra parte, fue la onda expansiva que se creó cuando Hecatombe pírica explotó.

Los fuertes vientos derribaron a Decidueye al suelo, más específicamente, lo arrastraron hacia el precipicio, haciéndolo caer por este.

Ash vio eso con una sonrisa.

—No parece preocuparte— notó Liam.

—Él no puede ser vencido por algo como un precipicio. No mi Decidueye— aseguró, mostrando una fe ciega a su Pokémon.

Smeargle jadeaba, cansado por tener que lanzar el Movimiento Z y entonces, esa sombra apareció frente a los ojos de todos.

—¡Velocidad…!

Una flecha de Decidueye impactó contra la sombra de Smeargle tras dar una serie de giros imposibles de hacer normalmente, dejándolo clavado en el lugar.

Luego de unos segundos, Decidueye se dejó ver, aterrizando frente al tipo Normal. Sus alas mostraban aquella aura verde que caracterizaba a Hoja aguda.

Tanto Liam como Smeargle cerraron los ojos, sabiendo lo que les deparaba.

Para cuando el Capitán los abrió, el tipo Fantasma estaba a sólo unos centímetros de él, picoteando su plumaje; su Pokémon, por otra parte…

—¡Smeargle no puede continuar!— exclamó Rotom— ¡El ganador de este combate es Ash Ketchum!-Roto.

—¡Bien hecho!— gritó el azabache.

—¡Pikachu!

—¡Wooof!

—Prrr— Decidueye hizo una reverencia.

—Ja, esta técnica de desgaste me sirvió para vencer a casi todos los Capitanes con excepción de Kiawe…— Liam devolvió a su Pokémon a la Pokéball—, aunque claro, tú no eres como ellos. Te diste cuenta, ¿verdad?

Rotom se confundió un poco. ¿Darse cuenta de qué? ¿De la estrategia de usar Llamarada para bloquear Puntada sombría?

—Todos tus ataques servían para mantenerte alejado del enemigo— dijo Ash—. Por eso decidí que seguir con Puntada sombría era la única opción.

Liam asintió, complacido.

—Tanto tú, como Decidueye vieron a través de mi estrategia. Puedo notar la increíble capacidad de análisis de tu Pokémon simplemente viendo su forma de volar tan precavida y su habilidad para disparar— Liam extendió una mano hacia Ash—. Me mostraste como crecieron tus Pokémon, Ash. Te lo agradezco de corazón.

Ketchum le estrechó la mano, sonriendo.

—¡Gracias también a ti, Liam! ¡Fue una buena pelea!

El moreno deshizo el apretón.

—Entonces, como acordamos, aquí está tu recompensa— se sacó algo del bolsillo. Era un pétalo naranja hecho de un material parecido a la seda—. Siempre cargo uno conmigo ya que nunca sabes cuándo Mina pondrá su Prueba… Aunque realmente pienso que yo debería entregar el pétalo rosa, me pega más por mi color de cabello.

Ash se rio y luego, tomó su recompensa. La observó atentamente y luego, la elevó al aire.

—¡Tengo el pétalo naranja!— exclamó.

—¡Pi pikachu!

—¡Prrrr!

—¡Auuuu!

Un extraño olor le llegó del pedazo de seda. La acercó a su nariz.

—Oye, Liam…

—Mis labios están sellados.

—Lo imaginaba…— dijo el chico, riendo de forma nerviosa— En fin, creo que debería irme ya. Me fui sin darles explicaciones a mis amigos.

—Veo que estabas emocionado, ¿eh?— Sotobosque se rio.

—¡Oh, y hablando de ellos!... Algún día deberías enfrentar a Lillie. Tal vez yo no haya crecido mucho con mi Recorrido Insular, pero ella sin duda lo ha hecho— le contó Ash, descolgándose la mochila y sacando su Buscamontura.

—Veo que le tienes mucha fe— aquel día en la fiesta, Liam también lo había notado. Lillie ya no era esa chica que lo llamaría "señor Liam" mientras bajaba la cabeza de forma sumisa.

—¡Es una de mis alumnas estrellas, claro que le tengo fe!— la luz del Buscamontura lo rodeó. Un soporte para su brazo roto apareció junto a su ropa de jinete y el Charizard de préstamo.

—Te tomo la palabra— Liam hizo una pequeña reverencia—. Nos veremos, Ash, Rotom, Pikachu, Decidueye, Lycanroc. Fue un placer verlos de nuevo.

—¡Hasta otra, Liam!— Ash montó en el tipo Fuego.

—Nos veremos-Roto.

—¡Pika pikachu!

—Prrr/Woof— dijeron antes de ser devueltos a sus Pokéballs.

Al final, Liam se quedó en tierra, viendo como Ash desaparecía por el horizonte.

Su cuerpo por fin se dio la libertad de temblar.

—Esta derrota…— murmuró, viendo su mano izquierda, la cual no paraba de moverse a su propia voluntad. Sus ojos miraron al cielo, mientras que su ceño se fruncía— fue tan frustrante… Nunca en mi vida había perdido de esta manera…— sus puños se apretaron con fuerza y luego, su cuerpo se destensó. Sonrió— Ahora entiendo por qué Hau cambió tanto… Toda su determinación para mejorarse a sí mismo inició por una persona y toda su determinación está puesta en superarla… En superarte, Ash… Puede que el Recorrido Insular no te haya cambiado tanto como a otros, pero sin duda no lo hiciste en vano— dejó salir una pequeña risa— Siendo semejante objetivo a vencer, es obvio que inspirarías a más de una persona…, incluso a este Capitán…

En Liam Sotobosque han nacido las ganas de ser más fuerte.

Ash consiguió el pétalo naranja de manos de Liam, faltándole uno menos para poder tomar la parte final de la Prueba de Mina y así, poder retar a Hapu.

¿Qué pasará en su viaje por conseguir todos los pétalos?

Ni siquiera Tapu Fini puede predecirlo con exactitud.


¡Hola! XD Terminar de escribir un capítulo en dos días era algo que no hacía hace muchísimo tiempo XDD

¡Algo que olvidé mencionar en el anterior capítulo fue el final de Alas del Crepúsculo! ¡Hombre, fue un capítulo realmente hermoso! Esa escena final de Lionel combatiendo contra Raihan, inspirando al pequeño a volverse un entrenador Pokémon… Mis ojos se pusieron llorosos al presenciar el sueño inocente de todo niño que aspira a vivir en un mundo con los Pokémon.

Bueno… Como han pasado sólo dos días y no tengo nada más que comentar, paso a dejar las fichas de personajes de esta ocasión.

¡Y desde la mismísima Kalos! ¡La gran actriz y modelo, así como el científico que levanta más de una pasión femenina!

Nombre: Dianta Legrand.
Ocupación: Campeona Pokémon.
Pokémon insignia: Gardevoir.
Clasificación actual en el Pokémon World Championship: 7to lugar.
Resumen: Desde que nació, Dianta fue expuesta a la fama, participado en comerciales de todo tipo. Conforme creció su currículo creció más y más, desde apariciones en series de televisión, películas, vídeos musicales, etc. A pesar de que amaba el mundo del espectáculo, destacando por su enorme belleza, Dianta siempre quiso algo más y lo consiguió con el entrenamiento Pokémon en el cual no destacó mucho al inicio. Aprovechando este hecho, las compañías explotaron al máximo la imagen de la Dianta entrenadora a pesar de que ella apenas tenía experiencia, cosa que indignó a muchos entrenadores más experimentados, los cuales la atacaron por considerarla una "falsa". Dianta, molesta por el cómo fue usada su imagen y tomando las palabras de odio e insultos del público, decidió mejorarse a sí misma junto a sus compañeros Pokémon. Tras años de esfuerzo, logró convertirse en Campeona Pokémon de Kalos, consiguiendo un gran respeto en toda la región.

Nombre: Sycamore Rousseau.
Ocupación: Investigador Pokémon.
Campo de especialidad: Megaevolución.
Afiliaciones: A.C.P. Fundación Aether. Ciudad Luminalia.
Resumen: Sycamore siempre fue visto como un seductor de niño y adolescente, cosa que hacía que la gente lo viera como alguien poco serio y sin futuro. Tras sufrir un desengaño amoroso que realmente le rompió el corazón, así como él se lo rompió a muchas jóvenes, Sycamore decidió cambiar el rumbo de su vida y eso fue posible sólo gracias al profesor Rowan, de Sinnoh. El hombre, recto como él solo, guio a Sycamore por el buen camino, descubriendo que en el interior de ese joven seductor, se escondía un hombre realmente capaz con una avaricia infinita por conocimiento. El campo de estudios de Rowan, la evolución, influenció a Sycamore a estudiar un fenómeno de su región: La megaevolución. Aunque actualmente sigue sacándole suspiros a más de una mujer y hombre, él ya ha dejado atrás esa vida y ahora su mayor amor es la ciencia.

¡Pequeña curiosidad! Hace ya 27 capítulos que Lillie se dio cuenta de lo que sentía por Ash, eso hace que en porcentaje, Lillie lleve estando enamorada de Ash aproximadamente un treinta por ciento de toda la historia. ¡Es sorprendente cómo pasa el tiempo!

¡Eso ha sido todo por hoy!

¡Nos leemos!