¡Hola a todos! Bueno, tengo alguna que otra review pendiente de contestar de usuarios, pero lo que nos compete ahora mismo son las anónimas. ¡Voy a responderlas!
Guest: ¡Muchas gracias! Es uno de los más grandes halagos que puedes hacerme. Saber que mi historia, una historia que toma varios días en leer, fue vuelta a leer por puro gusto del lector me hace saber que triunfé al escribirla. ¡Nos leemos!
Phrostix: Todos los amigos de Ash están ocupados de alguna manera u otra. Brock con sus estudios, Misty con el gimnasio, May debe prepararse para los concursos al igual que Dawn, Max está fortaleciéndose para vencer a su padre en batalla, etc, etc. En general, ninguno tiene tiempo para ir hasta un lugar como Alola y ahora con esto del fin del mundo, deben fortalecerse a sí mismos. La llamada telefónica es su único método, pero no se resignarán a ser rechazados siempre. Ellos ya tienen una carta bajo la manga y se llama…
Pobre Serena. La chica me cae bien y todo, pero si fui cruel con Hau, entonces…
En efecto, ese era el taxista, solo que claro, el de un universo diferente. Deberías verlos, son realmente buenos y tienen en ellos un cariño por parte del estudio… Son impresionantes, debo decir. Los amé.
También espero poder seguir construyendo bien a Ash frente al amor…
No creo que vaya a ser demasiado frecuente al publicar, pero haré mi mayor esfuerzo.
¡En fin, esas fueron todas! ¡Pasen a leer, por favor!
—En serio, al menos pudiste decirnos que te ibas…
Ash se sobresaltó al escuchar eso y luego, dejó de lado su cuchara.
—Lo siento, Lillie— dijo, riendo de forma nerviosa—. Estaba muy emocionado.
La rubia suspiró y luego, le sonrió. Recargó su cara sobre su mano derecha.
—Aunque me alegro de que hayas descubierto la respuesta por tu cuenta— cerró los ojos, sin borrar esa dulce expresión de su rostro— ¿Qué tal te fue?
Los orbes de Ash brillaron.
—¡Liam me contó muchas cosas interesantes! ¡Creo que este combate me hizo conocerlo mejor!— aseguró.
—¿Puedo escuchar yo también esas cosas interesantes?— le preguntó, juntando ambas palmas.
—¡No creo que haya problema! Para empezar, ¿recuerdas a Joey?...
El resto del equipo S&M estaba sentado en el sofá, a excepción de Rotom, que estaba unos metros más cerca de la rubia y el azabache.
Gladio volteó la mirada, resignado y a la vez, disgustado. Hau ni siquiera quiso voltear.
—Lillie y el jefe…— murmuró Selene— Supongo que eso de que los opuestos se atraen es verdad.
—Cualquier mujer con la que el jefe esté será automáticamente alguien fuera de lo ordinario— Elio miró de reojo a Gladio—. Aunque bueno, es tu hermana después de todo, tiene bastantes expectativas que cumplir.
—Pareja del jefe y hermana menor del señor Gladio…— Selene lucía impresionada— Lillie tiene un gran historial.
Aether estaba algo halagado por las palabras de los adolescentes, pero al mismo tiempo, el disgusto de antes se volvió más fuerte.
—Elio…— murmuró, haciendo que el mencionado volteara a verlo— Puedo… ¿pedirte un consejo?
Los tres que estaban con él se sorprendieron. Era la primera vez que veían a Gladio así.
—Pregunta lo que quieras— el mayor de los Asutoro subió una pierna sobre la otra—. Para eso estamos los amigos.
Gladio asintió.
—Cuando Selene consiga su primer novio o lo que sea— la chica se sonrojó un poco. Esa idea sonaba algo lejana—, ¿cómo reaccionarás tú?... Te lo pregunto de hermano mayor a hermano mayor.
Asutoro parpadeó varias veces y luego, se recargó más en el sofá.
—No te mentiré, estaré celoso a rabiar— esa respuesta sorprendió a Selene—, es mi querida hermanita, pero ¿qué puedo hacer yo? Si ella encuentra a ese alguien que la haga sentir feliz, entonces yo también seré feliz… Claro que mataré al malnacido si le hace algo, pero eso es otra historia.
Una pequeña sonrisa se pintó en el rostro de Gladio.
—Te pareces mucho a mí, Elio— le dijo, poniéndole una mano en el hombro y levantándose—. Gracias.
—Esto… seguro— dijo, confundido. Vio a Gladio salir de la cabaña.
—No sabía que pensabas eso, hermano…— murmuró Selene, viendo a su gemelo, quien de inmediato se sonrojó y desvió la mirada.
—¡Que no se te suba a la cabeza, ¿entendido?!
Hau frunció el ceño sin siquiera darse cuenta, claro que él fue el único.
Elio y Selene voltearon a verse.
—¡… me sorprendió mucho que usara Hecatombe pírica!— exclamó Ash. Decidueye, Pikachu y Lycanroc, quienes estaban comiendo cerca de ellos, asintieron.
—¡Liam suena realmente fuerte! ¡Como se esperaba de un Capitán!— Shiron, que acababa de sentarse sobre el regazo de su entrenadora, asintió con fuerza— ¿Quieres enfrentarte a él? Creo que será algo complicado, ¿sabes?
—¡Le dije que te desafiara!— exclamó Ash de la nada.
—¿¡E-Ehhhhh?!
—Bueno, es que has crecido mucho desde que empecé mi Recorrido Insular, así que pensé que sería una buena idea— el entrenador sacó la lengua— ¡Lo siento!
Lillie simplemente suspiró.
—Pues yo creo que Lillie es demasiado buena contigo— Rotom, que se había mantenido callado durante casi toda la plática, de pronto habló—. Debería regañarte más-Roto.
—Bueno, no creo que eso sea necesario— la rubia se rascó la mejilla.
—Solo ponte en su lugar, Ash, ¿qué harías si se fuera sin avisarte?-Roto.
La velocidad sobrehumana con la que Ketchum volteó a ver a Rotom lo sobresaltó a él y a Lillie. Sus ojos mostraban tantas emociones tan complejas que era difícil describirlas.
A Lillie le dio un vuelco el corazón al ver la expresión de Ash y luchó por contener una sonrisa de alegría.
—¡E-Ejem!— dijo, poniendo una mano frente a su boca y llamando la atención de ambos— Eso ya pasó antes, ¿recuerdan? En el Motel Slaking. Supongo que se la debía a Ash.
—No, recuerdo lo mal que me sentí aquella vez— Ash lucía apenado—. He estado en tu posición, Lillie, no debí haberme ido sin avisar…
—¡Vamos, no fue la gran cosa! Además, tú puedes cuidarte solito, ¿cierto? ¡Estoy segura de que si lo del Motel Slaking volviera a repetirse a día de hoy, no estarías preocupado por mí! ¡Ahora soy más fuerte que antes, tú mismo lo dijiste!— Lillie hizo músculo.
—Claro que me preocuparía, Lillie— Ketchum tenía un gesto serio en el rostro—. Eres muy importante para mí.
La rubia y el azabache se quedaron viendo mutuamente hasta que la chica tuvo que desviar la mirada, un tanto sonrojada.
—S-Si me dices ese tipo de cosas, yo…— murmuró.
—¡Okey, okey! ¡Detengámonos aquí!— Rotom se puso entre ambos— ¡Ya tuve suficiente coqueteo por hoy! ¡Centrémonos en lo que sigue!-Roto.
—¿En lo que sigue?— preguntó Lillie, recuperándose de poco en poco.
—Ash está haciendo la Prueba de Mina. Tenemos que establecer objetivos claros y por objetivos me refiero a qué Capitán caerá primero— en la pantalla de la máquina aparecieron las fotos de todos los Capitanes pendientes—. Yo sugeriría a Chris, no se ve muy preparado para el combate-Roto.
Ambos humanos acercaron la cara a la pantalla un poco más.
—¿Tal vez Acerola? Sabemos dónde vive— recordó Ash.
Lillie se meció en su silla, con una mano en el mentón.
—¡Realmente tengo ganas de ver a Acerola!..., pero si hablamos objetivamente, creo que deberíamos ir por… ¡ellas!— con los dedos índice y medio señaló las fotos de Lana y Mallow.
Ash y Rotom se le quedaron viendo.
—Creo que las posibilidades de que las encontremos juntas son muy altas y tal vez, si estamos de suerte, Kiawe estará con ellas también— Lillie sonrió—. ¡Sería matar hasta tres pájaros de un tiro!
—Bueno, es una idea no tan… mala-Roto.
—¡Bien pensado, Lillie!— exclamó Ash.
La rubia se cruzó de brazos con la sonrisa en el rostro y cerró los ojos.
—¡Halágame más!— dijo con un tono de voz falso.
Ambos comenzaron a reírse.
—¡Le mandaré un mensaje a Mallow para saber cuándo podré retarlas!— informó Ash, tomando a Rotom.
Lillie se calló de repente pero mantuvo la sonrisa.
—Qué forma de arruinar el momento…— pensó la Pokédex antes de entrar en modo reposo.
Unos pasos se escucharon.
—Entonces supongo que tendremos que aplazar los entrenamientos unos días— Elio acababa de llegar. Lillie volteó a verlo, provocándole un enorme escalofrío— ¡Woah…! ¿¡Qué hay con esa cara?!
La rubia parpadeó, confundida.
—¿Cara?
—O-Olvídalo…— murmuró, con una mano en el pecho. Inesperadamente, Lillie podía imponer tanto respeto como Gladio— Decía que vamos a aplazar los entrenamientos, ¿verdad?
La rubia se quedó pensativa.
—Eso creo, sí— se cruzó de brazos—. Al menos hasta que Ash supere la Prueba de Mina.
—Es una buena oportunidad— Selene llegó por detrás—. Mi hermano y yo podremos hacer la Prueba del Capitán Chris.
Lillie unió ambas palmas.
—¡Es cierto! Ambos superaron la Gran Prueba de la Kahuna Olivia, ¿cierto?
Los dos asintieron.
—Quién sabe, tal vez incluso nos dé tiempo a desafiar a Acerola— supuso Elio. Considerando lo bien que iban hasta el momento, no consideraba extraño que pudieran hacer dos Pruebas en lo que Ash hacía una.
—Chicos…— Lillie se paró y puso una mano en el hombro de cada uno— El Súper Ultraganga da mucho miedo, no dejen que Acerola los convenza de lo contrario…
Elio y Selene se miraron, confundidos.
—Entonces, Hau— el gemelo mayor se giró— ¿Qué vas a hacer tú?
El moreno por fin habló después de un rato sin hacerlo.
—Mi pelea contra Hapu es en dos días… Supongo que si Ash y Lillie se irán de viaje, yo me quedaré en Iki a entrenar hasta mi Gran Prueba— dijo el moreno, cruzado de brazos— ¡Gladio me ayudará, creo!
—No cuentes con ello.
Voltearon a ver hacia la puerta de entrada, la cual acababa de cerrarse detrás de Gladio quien traía puesta una mochila de una sola correa, era negra con detalles rojos.
—¿Ehhh?... ¡Vamos, Gladio, entrena conmigo!— le pidió, juntando ambas manos.
—No lo digo porque no quiera entrenar contigo— le dijo, viéndolo de reojo para luego, dirigir su mirada a Lillie—. Yo también saldré de Melemele.
Lillie pasó entre Elio y Selene con rapidez. Su rostro mostraba preocupación y un poco de miedo.
—¿Eh? ¿H-Hermano?... ¿Te vas?...— preguntó, caminando hacia él. Recibió un asentimiento.
—Hasta que el apocalipsis llegue, Lillie, tú y yo no volveremos a separarnos. Recuperaremos todo el tiempo que perdimos.
—¿A-A dónde irás?... ¿Cuándo volverás?... ¿Por qué no me habías dicho nada?...— las palabras de Lillie hicieron que todos en el lugar la miraran. Se sintieron realmente mal por ella, en especial al ver su rostro.
Gladio, por su parte, simplemente arqueó una ceja.
—En serio, ¿de qué estás hablando?— le preguntó, haciendo que Lillie se mostrara confundida— Iré contigo y con Ketchum, ¿a dónde más iría?
Todos suspiraron con alivio al oír eso. Se alegraban por Lillie.
—En serio, cada día te pareces más a Ketchum— comenzó a quejarse Gladio—, debe ser una enfermedad contagiosa o algo así.
Mientras el primogénito de los Aether hablaba, la menor simplemente sonreía más y más.
—¡Hermano!— exclamó de pronto, abrazándolo— ¡No me des esos sustos, por favo…!... ¿¡Eh?! ¿¡Vas a viajar con nosotros?!— preguntó, mirando hacia arriba.
Tanto Ash como los Pokémon del dúo abrieron los ojos con sorpresa. Ellos tampoco habían reparado en ese hecho.
—¿Te molesta?— le preguntó a Lillie.
Ella negó con rapidez para luego, mirar a Ash.
—¡Yo no me opongo!— Ketchum se levantó de su asiento de inmediato— ¡Bienvenido al grupo, Gladio! ¡Estoy realmente feliz de que te unas a nosotros!
Los ojos de Lillie brillaron.
—¡Bien por ti!— exclamó el entrenador de Paleta.
—¡Sí!— Lillie abrazó a su hermano mayor con más fuerza. Él simplemente le acarició la cabeza mientras sonreía un poco.
—¿¡Gladio se une a ustedes?!— preguntó Kukui, saliendo inesperadamente del sótano.
—¿¡Eh?! ¿¡Gladio?! ¿¡En serio?!— Burnet, quien se veía a través del teléfono de su esposo, también lucía sorprendida.
La cabaña se llenó de risas.
Ciudad Konikoni, Akala.
Mallow tenía una gran sonrisa en el rostro y Lana, quien estaba a su lado, evidentemente lo notaba.
—Sabes que es por la Prueba de Mina, ¿verdad?...— le preguntó la más pequeña.
—¡Eso no importa! ¡Soy feliz viéndolo!— exclamó la morena, exhibiendo su radiante sonrisa.
Lana suspiró y sonrió.
—Entonces está bien— ella asintió para luego llevarse una mano al mentón y arquear una ceja—. O tal vez es una excusa para verte.
—Me emociona la idea, pero sabes que no es así— la Capitana se estiró—. Si quisiera verme, ¿por qué preguntaría por ti, tonta?
Lana se encogió de hombros.
—Era una idea.
Mallow rio.
—El fin del mundo se acerca y ellas pasean como si nada…— escucharon que murmuraron.
Ambas Capitanas voltearon hacia atrás, topándose con un hombre de mediana edad, que estaba encorvado e iba refunfuñando.
El ceño de Mallow se frunció.
—Si estás pensando en hacer algo, entonces mejor deja de pensarlo— le dijo Lana, viendo con neutralidad al hombre—. Hay personas que simplemente no creen que lo lograremos. Es natural, supongo.
La morena vio a su mejor amiga.
—Lo sé— su ceño seguía fruncido pero en lugar de detenerse más, siguió caminando—. Pero ya verán cuando llegue el día.
Lana asintió, reanudando el paso también.
—La gente ya ha comenzado a mostrar sus verdaderos colores, Mallow— le advirtió, mirando hacia todas direcciones—. Ten cuidado.
Aina asintió.
—Ayer un sujeto intentó asaltar el restaurante— le informó—. Mi hermano lo mandó a volar en un santiamén. Sus Pokémon ni siquiera eran fuertes.
—Los malvados que son poderosos no temen expresar sus intenciones desde un inicio porque tienen poder, pero son los débiles quienes se reprimen a sí mismos— afirmó Saltagua—. En una situación así, cuando ellos creen que el mundo va a acabarse y que lo que hagan ahora no tendrá consecuencias, liberan sus verdaderas naturalezas. Dinero, poder, que su foto salga por lo menos un segundo en televisión…, sexo— esa palabra sonrojó a Mallow—. Dejarán ver sus verdaderos deseos. La cantidad de personas que se desenmascararán solo crecerá en el futuro. Como autoridades de Alola, debemos estar preparadas— sus ojos mostraron más seriedad de lo habitual—, también como mujeres.
Mallow se llevó las manos a los brazos. Sabía que su cuerpo había atraído más de una mirada masculina. Le dio asco y miedo el solo pensar en cuantas de ellas tenían un objetivo más allá que solo "ver".
—No quiero asustarte, solo…
—No, entiendo, Lana… Gracias, en serio— Mallow le dio un pequeño abrazo.
Saltagua asintió y luego, correspondió el gesto.
—Si sientes que alguien te está acosando, llámame y entre las dos le daremos la mayor paliza de su vida— aseguró la Capitana de tipo Agua.
Mallow se rio de nuevo.
—Podríamos matarlo si lo hacemos.
—Tal vez.
Ash hacía su mejor esfuerzo por terminar de armar aquella manualidad. Con sus manos unió lentamente el tallo y tras casi una hora de ensayo y error, lo consiguió.
Sonrió satisfecho y con una mano, se secó el sudor de la frente. Había sido una tarea titánica. Levantó entre sus manos el aro de flores hecho a mano.
Se dejó caer de espaldas al verde y hermoso pasto, recibiendo en su rostro los rayos de sol y la brisa tropical de Alola. Se relajó escuchando el sonido de Cutiefly zumbando por el lugar.
No supo cuánto tiempo estuvo tumbado, pero sin duda, este se pasó volando.
Se dio cuenta de que era la hora cuando escuchó su voz.
—¡Ash!— se reincorporó, viendo a Lillie llegar a lo lejos— Lo lamento, ¿te hice esperar mucho?
El azabache negó con la cabeza y se puso de pie de un salto.
—¡Para nada! ¡Llegaste justo a tiempo!— exclamó, sonriendo.
La rubia notó que estaba ocultando algo al ver cómo tenía los dos brazos detrás de la espalda.
—¿Qué tienes ahí?— le preguntó, acercándose a él.
Ash la esquivó saltando hacia un lado e impidiéndole ver.
—¡Es una sorpresa!— le aseguró. Aether se rio.
—Es extraño que tú hagas este tipo de cosas— le dijo, viendo hacia su entorno—, y que me citaras en un lugar tan bonito… ¡Me vas a hacer pensar cosas raras!
Lillie se estaba riendo con los ojos cerrados hasta que sintió como algo era puesto frente a su rostro.
Separó sus parpados, topándose con aquel aro de flores tan parecido a un Comfey.
—Sorpresa. ¡Lo hice yo mismo!— Ash procedió a ponérselo sobre la cabeza.
La rubia tocó el regalo, boquiabierta.
—Ash…— murmuró.
El entrenador ladeó la cabeza.
—¿Si?
—Hay una creencia en Alola sobre estos pequeños aros. Son considerados como la mayor muestra de afecto y cariño que puedes darle a alguien— Ash asintió al oír eso—, esta creencia se originó por los Comfey, quienes se los regalan a las personas que realmente les gustan, ¿lo sabías?
Ketchum asintió de nuevo.
—¡Claro! Me lo contaste cuando nos reunimos en ciudad Malíe, antes de ir al festival— se llevó las manos a las caderas— ¡Puede que no recuerde todo lo que me cuentas, pero si intento memorizar algunas cosas!
Antes de poder seguir hablando, sintió como sus labios eran oprimidos por los de la misma Lillie, quien se lanzó hacia él. Estuvieron conectados por casi un minuto, minuto en el que la pierna de Ash tembló incesantemente gracias a esa descarga eléctrica que recorría su cuerpo.
Cuando se separaron, pudo ver el sonrojado rostro de Lillie, cuya enorme sonrisa la hacía ver todavía más hermosa.
—En serio… Me vas a hacer pensar cosas raras…
Y entonces, despertó.
—Oh, te despertaste tú solo— le dijo la Lillie real, quien apenas estaba por tocarlo— ¡Eso es inusual!
Parpadeó varias veces para espabilar, dándose cuenta de que en efecto, esta era la realidad. Su brazo roto volvía a estar ahí y aquel paisaje hermoso había sido remplazado por el interior de la caballa del profesor Kukui.
—Vamos, campeón— la rubia lo ayudó a levantarse—, te vistes, desayunamos y partimos hacia Akala. ¿Estás listo?
—Nací listo— aseguró, con una pequeña sonrisa y luego, bostezó— y con sueño…
Lillie se rio.
—Akala…— murmuró Ash, recargado sobre el barandal que separaba la cubierta del barco del mar— Fue ahí donde nos conocimos, Gladio.
El rubio estaba sentado en una banca que estaba a poco más de un metros del azabache.
—Un día trágico— aseguró, comiéndose una Pokéhaba.
—Yo sé que algún día seremos amigos, tú solo espera— Ash comenzó a acariciar a Pikachu.
—Tal vez cuando el infierno se congele. Te lo diré cuando pase por ahí.
—¡Entonces estaré esperando!
Gladio entrecerró los ojos. Al parecer Ketchum no había entendido lo que había querido decirle.
—De Ciudad Kantai a la Jungla Umbría… Será un recorrido algo largo, pero supongo que estará bien si lo hacemos con ayuda de Kaguron— Ash volvió a ver a Gladio—. Tienes el permiso especial, después de todo.
—No me gusta que Kaguron se exponga a tantas miradas, pero es inevitable. Tendremos que pedirle que nos lleve, a menos que queramos caminar por casi dos días— Gladio sacó la Ente Ball de su riñonera, paseándola en la palma de su mano.
—Oye, Gladio— el azabache se sentó al lado del rubio, quien tomó más distancia— ¿Puedo preguntarte algo?
Aether volteó a verlo.
—Puedes.
—Ya que tienes el Litostal Z, eso quiere decir que hiciste el Recorrido Insular, ¿verdad? ¡Aunque también te lo pudieron haber dado, como a Lillie con su Dracostal!— supuso Ash.
Gladio se quedó callado unos segundos.
—Lo inicié hace mucho tiempo. Hice las Pruebas de Lana, Mallow y Kiawe, en ese orden. Luego vencí a Olivia. No he hecho ninguna Prueba luego de eso.
—¡Oh! ¡Eso quiere decir que tienes el Fitostal, el Pirostal y el Hidrostal, ¿no?!— la idea parecía emocionar a Ash, quien también era dueño de esos Cristales Z.
—Los vendí— respondió el rubio, borrando la sonrisa del rostro de Ash—. Son objetos raros y valen mucho dinero. En su momento, necesitaba el dinero más que cualquier otra cosa. Gracias a ellos pude sobrevivir bien por unos meses.
—Ya veo…— Ash se recargó contra el barandal— Aunque estoy seguro de que Mallow, Lana y Kiawe te volverían a dar los Cristales si se los pidieras. ¡Ellos entenderían por qué hiciste lo que hiciste!
Gladio cerró los ojos y guardó sus Pokéhabas.
—Podrían hacerlo, por poco profesional que sea.
—¡De hecho, ¿no crees que sería mucho mejor que te hicieran volver a tomar sus Pruebas?! ¡Podrías hacerte más fuerte e incluso podrías retomar tu Recorrido Insular! ¡Piensa en todas las cosas buenas que tiene!
—¿Cómo qué?
—¡Los nuevos amigos, los combates, nuevos compañeros Pokémon! ¡Los viajes son lo que te hacen crecer en todos los aspectos!— Ash lucía emocionado con sus propias palabras.
—Tú eres la persona más fuerte que hay actualmente en Alola y puedo luchar contra ti a diario, así que eso me sirve. Tengo un equipo que me interesa entrenar ahora y añadir nuevos elementos sería contraproducente. Y si tengo amigos humanos— Gladio volteó a verlo.
La sonrisa de Ketchum se amplió al oír eso último.
—¿¡Los conozco?!
—A uno de ellos no— respondió Gladio, pensando en Louis—, los otros son Lillie, Elio y Selene.
Ash se encorvó, decaído.
—Supongo que yo no soy uno de ellos…— murmuró, riendo un poco.
—Pika pikachu— el roedor le dio unas palmaditas en la cabeza.
Gladio volvió la vista al frente. Debía admitir que Ash ya no le desagradaba como lo hacía antes, de hecho, incluso lo apreciaba muy a su manera, pero la idea de que ellos dos fueran amigos era simplemente una locura en la mente de Aether. Eran tan diferentes que bien podrían ser el sol y la luna…, aunque de alguna extraña forma, si lo eran.
Por eso, cada vez se sorprendía más por el genuino deseo de Ketchum de ser su amigo. Era algo que no le cabía en la cabeza, ¿cuál era el beneficio de la amistad entre los dos? Gladio no veía la respuesta.
—¡Bueno, no es momento de estar deprimidos!— Ash volvió a erguir la espalda para posteriormente voltear a ver al rubio— Me da gusto que hayas venido con nosotros, Gladio.
—Vine por Lillie.
—¡Lo sé!
—Entonces, ¿por qué sonríes así?
—¡No puedo evitar sentirme feliz!
—… ¿Por qué?...
—¡Me da mucho gusto que puedan pasar tiempo juntos, como hermanos!
Gladio siempre se sentía asombrado por lo genuinas que sonaban siempre las palabras de Ketchum. O siempre era sincero, o era el mejor mentiroso sobre la faz de la tierra.
Los ojos del rubio se abrieron de par en par.
—¿Pasa algo, Gladio?— le preguntó Ash. Pikachu también lucía un poco confundido por su repentina expresión.
Aether volteó a verlo.
¿Y si…? ¿Y si Ketchum había estado mintiendo todo ese tiempo? ¿Si en realidad no era esa persona que decía ser? ¿Si en realidad era un genio de escala mundial que solo fingía estupidez para que no sospecharan de él?
Gladio sudó frío al ver cómo los cimientos de todo lo que creía se tambaleaban.
—Ketchum…— llamó, tragando saliva.
—¿Si?
—¿Cuánto es… doscientos cincuenta y tres menos cuatrocientos doce?— le preguntó.
Ash arqueó una ceja, confundido y luego, se rio.
—¿Qué cosas dices, Gladio? ¡A doscientos cincuenta y tres no se le pueden restar cuatrocientos doce! ¡Todos lo saben!
—¿Por qué no se puede?
—Bueno, es obvio. Imagina que tienes doscientos cincuenta y tres manzanas y un amigo te pide cuatrocientos doce, ¿de dónde sacas las manzanas? ¡Es imposible!
Gladio se quedó callado.
—¿A qué edad dejaste de estudiar?
—A los diez, ¿por qué?
—Por nada…
Sintió un alivio genuino inundar su cuerpo.
Ash y Pikachu voltearon a verse, aún un poco confundidos.
Ash miró hacia el interior del ferry.
—¿Crees que Lillie haya terminado ya?— le preguntó al hermano de esta.
—Desde que me fui del Paraíso Aether, la profesora Burnet ha estado ayudando a Wicke en mi lugar, por eso no va a casa tan seguido. Deben estar poniéndose al día.
Ketchum asintió. Desde el día en el que Lillie se fue a vivir con Gladio, Burnet había estado cada vez menos en casa. La primera semana la veía seguido pero solo la vio una vez la semana siguiente.
—Ellas realmente se llevan bien— sonrió.
—Estoy seguro de que Lillie ve en ella y en el profesor unos padres sustitutos— Gladio tampoco pudo ocultar su sonrisa—. Me alegro por ella.
—Amapola…— el murmuro de Ash sobresaltó un poco a Gladio, quien lo volteó a ver de inmediato— ella cuidó mucho de Litten hace años, ¿no es así?
El rubio asintió.
—¡Entonces le debemos mucho, Gumshoos y yo!— una gran sonrisa se mostró en su rostro— ¡Gracias a ella, pude conocer a mi Incineroar! Algún día se lo agradeceré en persona.
Aether cerró los ojos.
—Hablando de Lillie…
Ash arqueó una ceja al escuchar eso pero luego se dio cuenta de lo que quería decir el rubio.
—¡Ah! ¡Lillie, por aquí!— levantó el brazo derecho y comenzó a agitarlo, haciendo que Pikachu bajara al suelo de un salto.
La rubia pudo identificarlos y sin prisa, caminó hacia ellos junto a Rotom y Shiron.
—¡Yo estaba buscándolos cerca del comedor!— le dijo mientras reía, llegando a donde ellos— Gracias por prestarme a Rotom, Ash.
—¡Cuando quieras!
—Aunque noté que ahora estás consciente durante las llamadas, ¿estuviste fingiendo todo este tiempo?— le preguntó Lillie a la Pokédex. Ash también la miró.
—Olvidé volver a activar esa función-Roto…— murmuró, rascándose la carcasa.
La menor de los Aether recordó algo de golpe.
—¡Cierto, Ash! Mientras hablaba con la profesora, recibiste varias llamadas. No eran número registrados, pero aun así…
—No son nada de lo que preocuparse— aseguró Rotom—, solo es spam. Han estado molestándome por varios días pero hoy por fin colmaron mi paciencia. Los bloqueé-Roto.
—¡Si Rotom lo dice, entonces yo le creo!— exclamó Ash— Él siempre suele tener la razón.
Eso infló el ego del tipo Eléctrico.
Casi una hora después. Entrada de la Jungla Umbría.
—Gracias, Kaguron— Gladio acarició a su Ultraente.
—¡Gracias, Kaguron!
—¡Siempre eres de gran ayuda!
Luego de recibir agradecimientos por parte de los humanos, la tipo Acero volvió a su Ball.
—Bueno, pues no hay gente en los alrededores, así que no tuviste que exponerla-Roto.
—Puede que aquí no, pero en Kantai no puedo ni siquiera tratar de contar cuantos flashes de cámaras vi— dijo mientras guardaba la cápsula.
Rotom, en lugar de responder, fue hacia Ash. Encendió su linterna.
Gladio arqueó una ceja.
—La mano— escuchó decir a su hermana. Frunció el ceño al ver cómo Ketchum sujetaba la mano de Lillie.
—G-Gracias, Lillie— el azabache tragó saliva, cosa que alejó la molestia de Gladio y dio bienvenida a su incertidumbre.
El rubio avanzó hasta ponerse al costado de su hermana y vio el rostro sudado de Ash. Lucía bastante nervioso.
—¡Pikachu!— animó el roedor, haciendo asentir a su entrenador.
El Aether mayor ya no pudo mantenerse en silencio.
—Okey, ¿qué pasa aquí? Están haciendo mucho drama para simplemente entrar.
Lillie lo miró con el ceño levemente fruncido, cosa que sorprendió a Gladio.
—Eso es insensible, hermano.
—Realmente lo es-Roto.
—Pika.
—Kou.
—No pasa nada— intervino Ash, mirando a Gladio—. Él no sabe sobre mi miedo a la oscuridad.
Gladio se sorprendió bastante al escuchar eso.
—¿Miedo a la oscuridad? ¿Tú?
Ash asintió.
—Empezó después de que Tapu Fini nos mostró aquello.
Aether se quedó callado, siendo el centro de atención de todos. Acto seguido, entró a la Jungla Umbría.
—Hace años que no ponía un pie en este lugar— dijo, comenzando a avanzar.
Lillie y Ash voltearon a verse. Rieron.
Gladio, con la mirada al frente, pensaba.
Lejos de sentir que había sobrestimado a Ash, pensó que era lógico.
Para alguien como él, lo mostrado por Tapu Fini era asimilable. Antes, vivía sabiendo que cada enfrentamiento contra el Team Skull era equivalente a su traumático, de hecho, para Gladio, esa era justamente la forma en la que creyó que moriría, pero en el caso de Ketchum, quien tenía amigos a montones y una gran familia…
Era lógico, supuso.
Un pensamiento pasó por la cabeza de Gladio, uno que lo hizo sonreír.
Al recordar el escenario de su propia muerte, notó que de una u otra forma, habían cambiado el destino. En la visión de Tapu Fini, en la que Guzma lo terminaba matando, este no tenía ninguna de las quemaduras causadas por la explosión de Blacephalon.
—¡… pero resultó que ella tenía novio! ¿¡Te lo puedes creer?!
—Debió ser duro para Ulu…
—Bueno, él es el tipo de hombre que no puede contenerse cuando conoce a una chica que le gusta mucho por lo que suele pasarle a menudo.
Gladio se detuvo al escuchar la conversación. Reconocía las voces.
Ash y Lillie, quienes también estaban sonriendo al reconocer a esas dos personas, frenaron en seco detrás del rubio.
—¿Pasa algo?— preguntó Lillie en un murmuro. Al parecer quería que la llegada fuera sorpresa.
—Yo… No creo que deba ser el primero al que vean— dijo, poniéndose detrás de ambos—. Ustedes primero.
Todos se voltearon a ver, confundidos.
Pasaron a través de unos arbustos y el sonido de las hojas pareció alertar a las Capitanas, quienes vieron hacia ellos.
—¡Hola!— exclamó Ash, quien fue el primero en salir. Nada más verlo, Mallow se sonrojó levemente y sonrió con amplitud.
—¡Estamos aquí!— Lillie también las saludó.
—Ha sido un tiempo-Roto.
—¡Pika pikachu!
—Koou.
Tanto Lana como Mallow estuvieron por acercarse a saludar hasta que vieron a la tercera persona que iba detrás de ellos.
Sus rostros palidecieron y un escalofrío recorrió sus cuerpos. Ambas retrocedieron por pura inercia.
—Ah, ya entiendo…— murmuró Lillie, con los ojos entrecerrados.
Ash se rio de forma nerviosa.
—V-Veo que también v-v-vino tu hermano, Lillie— Mallow trató de poner su mejor cara. Lana, abrazada de su amiga, lo veía por el rabillo del ojo.
—Bueno, yo…
Gladio puso un brazo frente a su hermana menor.
—Mallow y Lana— dijo, caminando hacia ellas. Al ver como el rubio se acercaba cada vez más, pequeñas lágrimas se asomaron por los ojos de ambas Capitanas—. Me disculpo.
Lana, que estaba a punto de sacar a Primarina, se detuvo.
—Cuando hice sus Pruebas, no me comporté de la mejor manera. Me disculpo por ello— el rubio dijo eso y luego, volvió a donde estaban Ash y Lillie—. Solo quería decir eso.
Ambas chicas voltearon a verse.
¿Tal vez solo lo recordaban peor de lo que era?...
—¡Yo no le dije que dijera eso!— exclamó la rubia, sintiéndose realmente orgullosa— ¡Mi hermano lo dijo por sí mismo! ¡Él solo!
Gladio apartó la mirada.
—T-Tal vez exageramos un poco…— Mallow se separó de Lana, rascándose la nuca, un tanto avergonzada.
—Fue poco profesional de nuestra parte… Una disculpa, hermano de Lillie— Lana hizo una pequeña reverencia.
El mencionado simplemente asintió.
—Antes de que sigamos hablando de cualquier cosa— Rotom interrumpió, atrayendo las miradas—, ¿hay un lugar cercano que tenga una buena iluminación? Un claro nos serviría-Roto.
Mallow parpadeó varias veces, confundida.
—Bueno, hay uno a casi un kilómetro de aquí— respondió.
—Perfecto— dijo la Pokédex, volteando a ver a Ash— ¿No es eso bueno? Así ya no tendrás que sudarle la mano a Lillie-Roto.
El azabache se sonrojó un poco.
—¡M-Mi mano no está sudando!— exclamó.
—Bueno…— murmuró la rubia, volteando la cabeza hacia otro lado.
La mandíbula de Ash casi cae al suelo al escuchar eso.
La Capitana de tipo Planta entonces reparó en que las manos de Ash y Lillie estaban conectadas, y en efecto, estaban.
Ketchum soltó la mano de la chica y caminó hacia ella.
—Vayamos a ese claro— murmuró, luciendo indignado.
—¡A-Ahhh! ¡Ash, era una broma, una broma!
Los ojos de la morena se abrieron de par en par.
—Cierto, tu miedo a la oscuridad— le susurró, tratando de que Lana no la escuchara.
—Oh, eso ya no es secreto— dijo Rotom, volteando a ver a la peliazul—. Ash le tiene miedo a la oscuridad, ¿sabías?-Roto.
—¿¡En serio?!— la pescadora se colocó a un costado del chico— ¿Qué sientes cuando estás en la oscuridad?
La pregunta, aunque no del todo discreta, no parecía haber ofendido a Ash.
—Bueno… me tiembla el cuerpo, me dan escalofríos y quiero escapar de ahí— recordó el azabache. Estaba agradecido por la iluminación que le proporcionaba Rotom, por lo que en ese momento no sentía ninguna de esas cosas.
Mallow y Lana cerraron los ojos.
—Entonces definitivamente me da miedo el hermano de Lillie…— pensaron al mismo tiempo.
—No sabía que Ketchum se tomaba a mal las bromas— dijo Gladio, caminando junto a Lillie. La rubia se había visto resignada a caminar detrás de Ash, Lana y Mallow, por lo que iba encorvada.
—Muy rara vez…— murmuró.
Gladio vio la espalda del entrenador de Paleta y luego, a su hermana.
—Fue una buena broma. Haz más como esas— le pidió, sonriendo con cierta malicia.
Lillie volteó a ver al mayor.
—¿Quieres que me odie o algo así?— le preguntó, con el ceño ligeramente fruncido.
El rubio desvió la mirada y chasqueó la lengua.
—¡Hermano!— exclamó la menor.
—¡Tenemos dos formas de hacer esto, Ash!— exclamó Mallow, viéndolo cara a cara.
—¡Yo escucho!
La peliverde asintió, rodeando a Lana con el brazo.
—La primera opción es un combate individual. No tenemos que alargar mucho esto, así que sería un duelo de uno contra uno.
Ash dio una cabeceada. Esperaba la segunda opción.
—¡Y la segunda es una batalla contra nosotras dos al mismo tiem…!
—¡La segunda!— exclamó el azabache sin vacilar— ¡Es mucho más emocionante si es contra las dos!
Lana se rio como señora.
—Qué joven tan atrevido— dijo.
Mallow se rio con nerviosismo.
—A veces ni yo comprendo cómo funcionas, Lana…
—¡Y si se trata de elegir al árbitro…!— Lillie se posicionó en medio— ¡Yo pido esa posición!
—¡Oye, no te adelantes!-Roto.
—Lillie, ¿eh? ¡Contamos contigo!— le dijo Mallow, sujetándola de las manos.
—¡Esperamos un buen juicio de tu parte!— Lana le levantó el pulgar.
—¡Sí!— exclamó la rubia, sonriendo.
Gladio se sentó debajo de un árbol. Le daba gusto saber que su hermana no tenía problemas para hacer amigos.
—Un combate dos contra dos no debe ser gran cosa para Ash, no cuando tuvo un combate de dos contra más de cuatrocientos— dijo Lana, mostrando una Pokéball.
—¡Lo dices por Wishiwashi, ¿verdad?! ¿¡Adiviné?!— el recuerdo de esa batalla emocionó a Ketchum.
La Capitana puso un rostro de preocupación.
—No puede ser…— murmuró, acercándose a él— Ash… ¿perdiste la memoria?
Lillie volteó a ver a Mallow, quien simplemente le sonrió, resignada.
El azabache parpadeó, incrédulo.
—¿Eh?... ¿Cómo?...
—¿¡No lo recuerdas?! ¡Tu combate contra más de cuatrocientos noventaisiete Groudon!
Los ojos del entrenador se abrieron como platos.
—¿¡QUÉ?! ¿¡CUATROCIENTOS NOVENTAISIETE GROUDON?!
—¿¡PIKA?!
—Es una cifra sorprendentemente específica…— murmuró Lillie, viendo cómo le tomaban el pelo a Ash.
—Dudo mucho que siquiera exista más de un Groudon-Roto…
Lana sujetó la mano de Ash y lo miró. Mallow y Lillie reaccionaron rápidamente ante eso.
—¿Tampoco lo recuerdas?... ¿La promesa que hicimos?...
Ash seguía realmente sorprendido por el tema de los cuatrocientos noventaisiete Groudon, por lo que simplemente pudo negar con la cabeza.
Saltagua cerró los ojos con frustración.
—A pesar de que prometiste desposarme… ¡Prometiste que me tomarías como tu esposa!— separó los párpados de golpe.
Ash se quedó tieso al escuchar eso, al igual que su Pokémon.
—No se está creyendo eso… ¿verdad?...— se preguntó Gladio.
—Yo… ¿hice esa promesa?...— su cabeza prácticamente daba vueltas— Yo… Pero… ¿Y Lil…?
—Lana…— la de pelo azul sintió como le ponían una mano en el hombro. Volteó hacia atrás, topándose con Mallow, quien le daba una sonrisa no muy bonita. Lillie tenía un gesto bastante similar.
Saltagua soltó a Ash y luego, se dio un golpecito en la cabeza mientras sacaba la lengua.
—Era broma— dijo, guiñándole el ojo.
Ash suspiró con todo el alivio con el que puede suspirar una persona.
—Ahora me da curiosidad saber si me habría dicho que sí— dijo Lana, con las manos en las caderas. Ash, en lugar de responder, simplemente sonrió.
Fue una sonrisa que llenó de duda a las tres chicas.
—¡Entonces! ¡La batalla doble de Ash contra Mallow y Lana está por…!
—¡Ey, yo soy la árbitro!— interrumpió Lillie a la Pokédex, quien resignada, se retiró— ¡La batalla doble de Ash contra Mallow y Lana está por comenzar! ¡Cada bando puede usar solo dos Pokémon! ¡Ash usará dos, mientras que Mallow y Lana combatirán con uno cada una! ¡No objetos curativos, de combate ni similares! ¡Dada la situación, solo se admitirá el uso de un Movimiento Z por bando!
Las Capitanas asintieron. Sería injusto para Ash que ellas pudieran utilizar dos Movimientos Z.
Ketchum suspiró.
—Aunque tampoco es como que pueda usarlo…— murmuró, viendo su brazo izquierdo. Si no recordaba mal lo dicho por Gladio, estaría curado en una semana o dos a lo máximo— La medicina Pokémon es realmente sorprendente.
—¡Participantes!— escuchó gritar a Lillie— ¡Preparen sus Pokémon!... Y sean amables con esta inexperta árbitra, por favor.
—¡Sí!/¡Vamos!/¡Puedes contar con ello!
Las esferas volaron al aire y en el campo de batalla aparecieron Gumshoos, Golisopod, una Tsareena y un Empoleon.
Los ojos de Lana brillaron al ver al tipo Bicho.
—¡Tienes un Golisopod!— exclamó, con gran emoción— ¡Siempre he querido uno! ¡Qué físico, se ve realmente poderoso!
—Ah, tienes que perdonarla…— Mallow se rio— Tiene cierta debilidad por las cosas que lucen musculosas.
—Conocí a una chica así antes— aseguró Ash, recordando a cierta rubia de ojos verdes…— Se parece un poco a Lillie ahora que lo pienso…
Gumshoos, quien estaba parado junto a Golisopod, tuvo que dar un gran salto para evadir una poderosa patada que iba dirigida a él.
—¡Ah, Tsareena! ¡Detente, todavía no empieza la batalla!— exclamó Mallow, frunciendo el ceño. La tipo Planta, con el ceño fruncido, se vio obligada a parar.
La mangosta estaba confundida. ¿Qué le había hecho a ese Pokémon?...
"Tsareena, el Pokémon Fruto. Tipo Planta. Habilidad: Regia presencia. Propinar patadas implacables es su especialidad. Patea a sus oponentes derrotados y proclama su victoria con una gran carcajada. Solo las Steenee más fuertes pueden llegar a evolucionar a Tsareena y emplearán esa fuerza para cuidar de los Bounsweet."
—¿Por qué me lo dices a mí?— le preguntó Gladio a la Pokédex.
—Bueno, debía decírselo a alguien. Es costumbre-Roto.
—Puedes mantener bajo control a Tsareena, ¿verdad, Mallow?— le preguntó Lillie a la morena. Su rostro lucía algo estricto, prueba de que estaba tomándose en serio su labor de árbitro.
—Sí, puedo. No volverá a pasar, ¿cierto, Tsareena?— Aina vio a su Pokémon, quien asintió con cierto disgusto.
Ash, Gumshoos y Golisopod, voltearon a verse. Lucían confundidos.
—Bien… Con todo eso dicho… ¡Que empiece el combate!
La mirada de Ash brilló.
—¡Escaramuza, Golisopod!— ordenó, señalando a Tsareena.
Mallow y Lana sonrieron al oír eso. Lillie cayó en cuenta luego.
El gran samurái se quedó en su lugar. Miró a su entrenador, realmente confundido.
—¿Eh? ¿Qué pasa, Golisopod?...— le preguntó Ash.
—Se trata de la habilidad de Tsareena— respondió Mallow, llevándose el dorso de la mano a la boca— ¡Regia presencia impide los movimientos con prioridad enemigos!
Ash se quedó boquiabierto. Nunca había oído hablar de esa habilidad.
—¡Es nuestro turno de atacar! ¡Acua jet, Empoleon!— ordenó Lana, señalando a Gumshoos.
—¡Patada tropical, Tsareena!
Ketchum reaccionó con rapidez.
—¡Golisopod, bloquea con Concha filo! ¡Gumshoos, Doble equipo!
El tipo Bicho impidió el avance de Empoleon con su espada de agua, mientras que la mangosta evadió la poderosa patada al multiplicarse a sí mismo.
La fuerza de Golisopod fue suficiente para repeler eficazmente al pingüino, quien se vio obligado a retroceder.
—¡Nada mal!— exclamó Mallow, sonriendo.
—No es todo lo que tengo— Lana se veía ligeramente confiada.
—¡Giro rápido, Tsareena!
—¡Torbellino!
—¡Colmillo ígneo y Concha filo!
Los clones de Gumshoos se lanzaron contra Tsareena, quien empezó a girar con rapidez sobre su propia pierna. La rotación hacía que todas las partes del cuerpo de la tipo Planta estuvieran libres para golpear con fuerza a los clones, quienes desaparecían al instante.
La mangosta no dejó de atacar y gracias a ello, vio el punto flaco de su rival. Atacó a la pierna que servía como eje, la cual estaba desprotegida. Justo cuando se arrojó hacia ella, un fuerte pisotón lo aprisionó contra el suelo.
Gumshoos levantó la mirada, topándose frente a frente con Tsareena, quien lo veía hacia abajo. Entonces, supo de quien se trataba.
Por la parte de Golisopod, este vio como el gran torbellino llegaba hacia él por lo que preparó su espada y con ella, atacó. Su poder físico logró desviar el ataque enemigo y deshacerlo. Con lo que el bicho no contaba era con que Empoleon estaba dentro de su propio movimiento. Un Demolición conectó en su contra.
Mallow y Lana chocaron los cinco. La victoria de ese turno era para ellas.
Ash, con el ceño un poco fruncido, se detuvo a pensar.
Separadas, ambas eran fuertes, pero juntas seguramente serían el doble de peligrosas. Llevaban conociéndose tanto tiempo que su sincronía debía ser casi perfecta.
Recordó a dos entrenadores con sincronía perfecta. Tate y Liza, los líderes de gimnasio de Hoenn.
En aquella ocasión, él había ganado gracias a una estrategia que a día de hoy le seguía sorprendiendo así que, si quería ganar esto, tendría que recurrir a uno de esos planes que tanto lo caracterizaban.
Y la respuesta se la dio un anime que había estado viendo por las tardes, entre entrenamientos, junto al equipo S&M, así como con sus Pokémon. Claro que las palabras de Lana también habían servido.
—¡Gumshoos, si puedes liberarte, hazlo ahora!— exclamó el azabache.
La mangosta frunció el ceño y giró rápidamente su cuerpo, obteniendo a cambio más presión por parte de Tsareena.
La misma estrategia no funcionaría, supuso, así que optó por una vía diferente.
De su cuerpo comenzaron a emerger clones en todas direcciones, los cuales se apilaron sobre él. Tsareena los destruía con solo aplicar un poco de presión, pero Gumshoos no se rendía. Siguió creando más y más clones hasta que tuvo el margen de tiempo perfecto.
En un segundo, la tipo Planta destruyó más de quince clones que se apilaron sobre el tipo Normal original, pero en ese tiempo, este aprovechó para escaparse de su prisión.
—¡No dejes de usar Doble equipo, Gumshoos!— le gritó Ash— ¡Súbete a Golisopod!
El bicho ofreció su cuerpo como plataforma, gustoso. Gumshoos, por su parte, nunca dejó de crear copias de sí mismo.
—Así que no iremos por separado— Mallow se veía contenta con ello.
—Nuestra especialidad— Lana compartía expresión con su amiga.
De pronto, sus sonrisas se borraron. En general, todos en el lugar vieron a Golisopod y Gumshoos con un enorme signo de interrogación en la cabeza.
Veían como las copias aparecían y se pegaban al cuerpo del samurái como si de chicle se tratasen. Luego de unos pocos segundos, y con los ojos como platos, todos pudieron apreciar a…
—¡Técnica especial!— exclamó Ash, subiendo el brazo al aire— ¡Mecha-Golishoos!
Se trataba de Golisopod, recubierto con una armadura de Gumshoos. En su cabeza estaba parada una de las mangostas, posiblemente la original.
Mallow y Lana, confundidas, se vieron incapaces de reaccionar. De hecho, nadie logró espabilar durante un buen momento, no hasta que vieron como Golisopod arrojaba copias hacia los enemigos, copias que caían del cielo con todo tipo de movimientos como Colmillo ígneo y Supercolmillo.
Tsareena se quitó a uno de la pierna estrellándolo contra un árbol cercano, mientras que Empoleon se pasó una aleta por el pecho, quitándose a dos.
Las Capitanas movieron la cabeza de un lado a otro con fuerza.
—¡Empoleon, levanta a Tsareena y lánzala al aire!— exclamó Lana.
—¡Patada tropical!— añadió Mallow.
El pingüino puso ambas aletas frente a él y de un salto, la tipo Planta subió. Con fuerza, fue arrojada hacia las alturas y una vez ahí, se arrojó hacia Golisopod con su movimiento característico.
La patada conectó en contra de las varias copias de Gumshoos, destruyéndolas pero en cuanto lo hizo, muchas otras la atacaron a ella, mordiéndole la pierna.
Golisopod, por su parte, no había resentido el más mínimo daño. Esa protección extra que le daban las copias lo protegió por completo e, incluso si no hubiesen estado, su dura coraza lo habría defendido.
Tsareena cayó al suelo para luego, ser atacada por un montón de copias.
Mallow se quedó boquiabierta al ver eso.
—¡Giro rápido!— exclamó.
Tsareena estaba siendo atacada con tal fiereza que ni siquiera podía ponerse de pie.
—¡Empoleon, ayúdala con Acua jet!
El tipo Acero salió disparado hacia su compañera, embistiendo a todos los clones que estaban en la parte superior, lo cual le permitió a Tsareena el ponerse de pie. Una vez que ella se recuperó, se quitó al resto de Gumshoos de encima.
La tipo Planta se veía cansada.
—¡Unos pocos empujones más y conseguiremos dos pétalos, chicos!— exclamó Ash— ¡Vamos, Mecha-Golishoos!
Mallow y Lana se pusieron serias.
—Usemos eso.
—¿Tú o yo?— preguntó la morena.
—Lo mejor será que lo hagas tú— respondió Lana—. Si uso el mío, podría partirlo a la mitad, tal como hizo con Torbellino.
—¿Crees que Golisopod es así de fuerte?— Mallow sonrió levemente.
—Después de ver a Mecha-Golishoos, lo espero todo— adquirió el mismo gesto.
—¡Entonces que así sea!— exclamó Aina— ¡Si no podemos acercarnos a ti, entonces simplemente tenemos que hacer una gran explosión!
Ash también sonrió al ver el destello amarillo salir de la Pulsera Z de Mallow.
—¡Gumshoos, ve al abdomen de Golisopod! ¡Golisopod, tírate al suelo!
Antes de que el tipo Bicho se pusiera bocabajo, Gumshoos logró ocultarse debajo de él.
Megatón floral terminó explotando, creando una enorme onda expansiva que dio justo en el blanco, sin encontrarse mayor resistencia. Clones salieron volando por los aires, desapareciendo en un parpadeo.
Tanto Mallow como Tsareena comenzaron a jadear, cansadas por el alto consumo de energía de Megatón Floral.
—¡Torbellino!— ordenó Lana sin dar tiempo a que la polvareda pasara.
Empoleon arrojó su movimiento, llevándose todo el polvo que entraba en contacto con él. Terminó chocando contra Golisopod, quien seguía en la misma posición.
—¡Golisopod, Gumshoos!— exclamó Ash— ¿¡Pueden seguir?!
Lillie vio como el tipo Bicho se movía, levantando la mirada. Asintió.
Mallow y Lana se miraron. Sabían que aún no habían logrado derrotarlo.
—¡Patada tropical!/¡Demolición!
Ambos Pokémon cargaron en contra de Golisopod y dieron sus respectivos golpes los cuales, no conectaron.
Se vieron confundidos al no escuchar el sonido del golpe y entonces, sintieron como sus extremidades eran alejadas de la coraza del samurái.
Se trataba de Gumshoos, quien había salido intacto del movimiento gracias a la protección de su compañero. Junto a sus clones, alejaba a los enemigos, dándole el tiempo suficiente a Golisopod para recuperarse.
Tanto Tsareena como Empoleon se vieron obligados a retroceder al ver cómo las copias de Gumshoos comenzaban a subirse a sus cuerpos.
—¡Buena defensa, Gumshoos!— exclamó Ash, sonriente.
Golisopod se puso de pie.
—Sopod— le dijo a su amigo, quien le asintió.
—Shoos, Gumshoos.
El tipo Bicho tenía varias quemaduras por todo el cuerpo y se veía cansado, pero con la suficiente energía para seguir combatiendo. Su habilidad todavía no se había activado, después de todo.
—¡Esto todavía no acaba, Ash!— le dijo Mallow, con una gran sonrisa en el rostro.
—¡Técnica especial: Torbellino tropical!— exclamó Lana. Su amiga volteó a verla, divertida. Se le había pegado eso de "Técnica especial"
Tsareena comenzó a girar sobre una de sus piernas, utilizando Giro rápido y mientras lo hacía, Empoleon la envolvió con un Torbellino que se fue haciendo más y más grande.
—Se llama Torbellino tropical pero no está usando Patada tropical…— notó Lillie.
Gladio veía con interés esa estrategia. Hacía algunas semanas había tenido una revelación en el ámbito de los ataques Pokémon y su versatilidad, por lo que estaba realmente intrigado.
—¡Una gran combinación de energía centrifuga!-Roto.
—¡Golisopod, Concha filo!— ordenó Ash, tratando de imitar el resultado anterior.
—¡No será tan fácil!— aseguró Mallow, viendo como la Tsareena torbellino colisionaba contra la espada de agua de Golisopod.
Las sacudidas de Torbellino le dificultaban la labor a Golisopod pero las patadas y golpes de Tsareena hacían de esta, una labor titánica. Su espada no dejaba de temblar hasta que finalmente, se vio obligada a retroceder.
El tipo Bicho fue totalmente atrapado dentro del ataque. Si bien, no fue arrastrado por este, sí fue zarandeado con fuerza y agresividad.
—¡No puedes hacer nada, Gumshoos!— exclamó Ash— ¡Aléjate de ahí!
La mangosta quiso hacerlo pero antes de lograrlo, fue interceptado por el rápido Acua jet de Empoleon, quien lo atacó consecutivamente con un Demolición que lo mandó a volar al interior del Torbellino.
Ash se quedó boquiabierto, al igual que Pikachu.
—¡Éxito!— exclamaron ambas Capitanas, chocando los cinco.
Gumshoos, quien era bastante más pequeño que el movimiento tipo Agua, sí era arrastrado por este, por lo que no podía moverse a voluntad en lo absoluto.
—¡Golisopod, impulsa a Gumshoos fuera!— ordenó el azabache.
El samurái asintió y extendió con dificultad uno de sus brazos hacia el lugar por donde su compañero pasaría. Logró detener su involuntario avance.
—¡Ahora!— gritó.
El tipo Bicho movió con fuerza su brazo, sacando a Gumshoos del ataque, pintándole una sonrisa a Ash en el rostro.
—¡Es demasiado temprano para celebrar!— le dijo Lana, dando un tajo al aire— ¡Acua jet!
Empoleon apareció como un rayo frente a la mangosta, quien, sin recibir tiempo para recuperarse, volvió a ser introducida dentro de Torbellino.
El pingüino entró a su propio ataque mientras seguía usando Acua jet, arrastrando a Gumshoos por todo el lugar.
—¿¡Qué te parece nuestra técnica definitiva?!— le preguntó Lana a Ash con una sonrisa petulante.
—¡Siempre que hacemos esto en combate, se traduce a una victoria segura!— aseguró Mallow, cruzada de brazos y con la cadera ligeramente levantada.
Ash vio que se trataba de un movimiento realmente complejo de utilizar. El más mínimo error en la sincronización haría que Tsareena quedara atrapada dentro del movimiento o que por el contrario, lo destruyera.
Debía de ser cansado mantenerlo y para un Pokémon que había utilizado su Movimiento Z, aún más.
Ketchum sonrió, sabiendo que había ganado.
—¡Escaramuza!— gritó.
Mallow y Lana repararon entonces en su enorme error.
Encerrarse con Golisopod era lo equivalente a un suicidio.
Ahora que el ataque no tenía prioridad alguna, el tipo Bicho pudo ejecutarlo sin problemas.
Tsareena vio como el pesado brazo izquierdo del samurái atravesaba todas las capas de agua hasta llegar al centro, donde estaba ella.
En un intento por esquivar, la tipo Planta se agachó, cancelando Torbellino tropical pero, para su mala suerte, no fue lo suficientemente rápida.
El golpe de Golisopod dio justo en la protuberancia que emergía de su cabeza, aquella que tenía forma de corona y la mandó a volar.
Gumshoos y Empoleon habían caído al suelo en el momento en el que Torbellino desapareció. Aunque el pingüino lucía algo confundido, la mangosta no lo estaba en lo absoluto.
Se arrojó hacia la espalda de Empoleon, específicamente a su cuello y lo mordió con un poderoso Colmillo ígneo que quemó al tipo Acero.
Empoleon comenzó a moverse de forma desesperada y por ello, se puso de pie.
—¡Acua jet…!
—¡Ahora!— dijo Ash— ¡Escaramuza!
El poderoso movimiento de tipo Bicho dio en el blanco, golpeando el abdomen de Empoleon. El poderoso golpe elevó al pingüino varios metros en el aire y lo hizo aterrizar entre las copas de los árboles.
Gumshoos aterrizó grácilmente en el suelo.
Mallow y Lana estaban estupefactas. En un segundo, toda su jugada se había desvanecido.
Lillie corrió hacia Tsareena, quien lucía totalmente desganada y cansada. Luego, la rubia miró hacia los árboles, de los cuales Empoleon colgaba sin hacer el más mínimo movimiento.
—¡Tsareena y Empoleon ya lo pueden continuar!— exclamó Aether, levantando una mano hacia Ash— ¡Los ganadores son Ash, Golisopod y Gumshoos!
—¡Lo hicimos!— exclamó el azabache.
—Golisopod.
—Gumshoos.
Ambos Pokémon chocaron el puño.
—Fue una buena batalla, Mallow, Lana— Ash se posicionó frente a sus oponentes, con sus Pokémon a los costados.
—¡Digo lo mismo!— la morena, quien sostenía a su Pokémon, sonrió.
—Aunque perder es molesto…— murmuró Lana, con los ojos cerrados. Empoleon asintió.
Golisopod miró a sus rivales y en su idioma, los felicitó por el combate. Apenas les dirigió la palabra, Tsareena lo fulminó con la mirada.
El tipo Bicho se asustó por esto y se puso nervioso, mirando a su entrenador y a Gumshoos. La mangosta simplemente suspiró.
—Esa no es tu Tsareena de la otra vez, ¿verdad?— le preguntó Ash, viendo a esta otra— Ella se ve mucho más fiera.
—No sé si tú la conozcas, pero ella definitivamente quería una revancha contra Decidueye o Gumshoos— Mallow rio al ver la actitud de su Pokémon hacia los rivales— y al parecer, ha añadido a Golisopod a su lista de venganza.
—¡Es bueno tener rivales, chicos!— les dijo Ash a sus Pokémon. Golisopod todavía lucía nervioso y Gumshoos volvió a suspirar. Esa Tsareena era una molestia.
—Bueno, aquí está— interrumpió Lana, extendiendo un pétalo azul hacia el chico—. Tu recompensa por vencer nuestra estrategia ganadora.
—¡Cierto!— Mallow abrió el bolsillo que su mono tenía en el pecho y de él sacó un pétalo verde— ¡Este también te pertenece!
Ash tomó ambos con una mano y, por instinto, se los acercó a la nariz. Aunque olían un poco similares entre sí, el olor era un tanto distinto al del pétalo naranja.
Supo que preguntar no serviría, así que simplemente…
—¡Conseguí los pétalos azul y verde!— exclamó, alzándolos al cielo.
—¡G-Golisopod!
—¡Gum!
Gladio veía la escena, con Lillie y Rotom a su lado.
—¿Esto te trae recuerdos, hermano?
—A-Aquí está tu recompensa por ganar… ¡Y-Yeey…! ¡Eeek! ¡P-Perdón!
El recuerdo de Mallow y Lana refugiándose detrás de Kiawe lo azotó. Frunció el ceño.
—Solo malos— respondió, preocupando a su hermana—. Malos recuerdos que yo mismo hice.
Cuando dijo eso, avanzó hacia las Capitanas, quienes vieron con cierta intriga su acción.
—Mallow y Lana— les dijo, viéndolas fijamente. Las chicas también lo miraron—. Vendí los Cristales Z que me dieron aquella vez.
Las Capitanas casi dieron un salto al escuchar eso. Nunca habían oído de alguien que vendiera sus Cristales Z.
—Pero me arrepiento por ello— Gladio se puso firme y luego, se reverenció—. Si me permiten volver a tomar sus Pruebas algún día, les prometo que no volveré a repetir aquel error. Ninguno de los que cometí en su día.
Lillie, Rotom, Ash y los Pokémon, lucían realmente sorprendidos.
Ambas chicas se miraron a los ojos y luego, sonrieron.
—Los errores y el arrepentimiento son la fuente del crecimiento de los humanos— dijo Lana, cruzada de brazos y con una sonrisa sabionda—. Son el manantial de la sabiduría.
—¡Los ingredientes esenciales para cocinar una entrada ejemplar!— dijo Mallow, con un tono de voz animado.
Gladio no subió la mirada.
—Muchas gracias. Lo agradezco de…
—Creo que sería mejor si nos vieras a los ojos— escuchó decir a Lana—. No mirar a tus problemas de frente también es algo malo.
El rubio apretó los puños y luego, lo hizo.
—Agradezco de corazón la oportunidad, Mallow, Lana.
Ambas Capitanas le sonrieron.
—Esa es una mirada totalmente diferente— dijo la morena.
—Esta es buena— asintió Saltagua.
Lillie sonrió ampliamente.
Entonces, escucharon el batir de unas alas. Todos miraron al cielo, topándose con un Charizard, el cual descendía en picado.
Con un movimiento de alas incluso mejor que los que Decidueye solía hacer, el tipo Fuego aterrizó.
—Al fin los encuentro— dijo Kiawe, bajando de su Pokémon—. Estuve sobrevolando la Jungla Umbría por un rato.
—¡Yyyyy, llegó!— dijo Mallow, señalándolo.
—El tercer Capitán de Akala hace una inesperada aparición. Porque es inesperada, ¿verdad?
—¡Kiawe!— exclamó el azabache, acercándose al Capitán.
—¡Ash!— Wela estrechó la mano del azabache con fuerza. Ambos se sonrieron al verse— Supe que debía venir en cuanto me dijeron que estabas haciendo la Prueba de Mina. Una batalla contra ti es algo que llevo esperando durante meses.
—Lo mismo digo. ¡No puedo imaginar la ardiente batalla que tendremos!
Lillie vio el ceño fruncido de Gladio, el cual iba dirigido hacia el Capitán.
—¡Es un gusto verte, Kiawe!— dijo Lillie, sosteniendo a Mallow y a Lana por los brazos— ¿Quieren ir a dar una vuelta?
Las Capitanas lucían un tanto confundidas, pero luego, captaron la indirecta.
—¡Me encantaría! ¡Hay muchas cosas que quiero enseñarte de la Jungla Umbría! Fue aquí donde conociste a tu Comfey, ¿cierto?— le preguntó Mallow.
—¡Sí!
—Procura no separarte de nosotras o te perderás, Lillie. Palabra de conocedora.
—¿Conocedora en perderte?
—No estoy orgullosa…
Las tres rieron, siendo seguidas de cerca por Tsareena, Shiron y Empoleon.
Wela y Ketchum sonrieron al ver a sus amigas con un buen ánimo.
—Kiawe— dijo Gladio, acercándose a él con seriedad.
—¡Este sitio me trae recuerdos!— dijo Mallow, dando una pequeña vuelta— Aquí fue nuestro punto de reunión, ¿cierto? ¡Cuando Ash tomó su Prueba!
Lana y Lillie asintieron. Comfey veía con nostalgia su antiguo hogar.
—Se siente como algo realmente lejano…— murmuró la rubia.
—Fue aquí donde hablamos…— Lana estiró partes de su cara con los dedos— ¡de fantasmas!
Un escalofrío recorrió el cuerpo de Mallow.
—¡C-Cierto! ¡Hablamos con Liam sobre eso la otra vez y nos contó toda la verdad!— la morena infló una mejilla— ¿Puedes creer que supo todo este tiempo sobre aquel pobre chico?... "No quería asustarlas de forma innecesaria, así que les di una verdad a medias…"— Mallow imitó al Capitán con una mano en el pecho, para luego, lucir indignada nuevamente— Sheesh… Todo por culpa de ese Faba…
—El asesino del papá de Hau— Lana frunció el ceño al escuchar su nombre.
Lillie se sentó en la misma roca en la que se había sentado aquella vez.
—Ahora está pagando las consecuencias de sus actos— la rubia sonrió levemente.
—Supongo que vivir sin libertad es uno de los peores castigos— Mallow asintió.
—Se hizo justicia— Lana apretó un puño frente a su rostro.
—Dejando eso de lado— Lillie miró hacia todos lados—. Aquí hay todavía más recuerdos.
—¡Los hay!— Mallow señaló hacia el que había sido el campo de batalla de Ash y Lurantis— Ahí fue donde conocimos a nuestro primer Ultraente.
—Nos escondimos en esos arbustos durante un buen rato— Lana señaló unos arbustos cercanos—. Claro que tú no estabas en ese momento.
—En este mismo lugar fue donde hablamos de romance…— la rubia se rio— ¿Recuerdan lo emocionadas que estaban al escucharme hablar de mis viajes con Ash?
Mallow y Lana se rieron.
—Fue este lugar, ¿eh?...— murmuró la morena, viendo hacia una dirección en concreto. En esa dirección estaba aquella cueva, aquella cueva donde hizo un hermoso recuerdo.
—¿Quién me habría dicho que tenían razón?
Las palabras de Lillie hicieron voltear lentamente a ambas Capitanas. La rubia, sonrojada, les sonreía.
—¡Ustedes tenían razón sobre mis sentimientos por Ash!— dijo, juntando ambas palmas— Sus consejos fueron muy importantes para que pudiera dar un paso adelante y así, poder admitirlo. ¡Muchas gracias, chicas!
Lana miró a su mejor amiga, quien estaba boquiabierta.
—Mallow…— pensó Saltagua. Aunque siempre habían tenido la sospecha, escucharlo directamente de ella era…
—Lillie.
Aether dirigió su mirada hacia Aina, quien la veía seriamente.
—Yo también estoy enamorada de Ash— admitió Mallow, con un rostro impasible.
Mientras procesaba lo que acababan de decirle, la boca de la rubia fue abriéndose más y más.
Lana, por su parte, tenía los ojos como platos y estos se movían de Mallow a Lillie con gran velocidad.
—¿¡Q-Q-Q-QUÉ PASA AQUÍ?!
Ash consiguió los pétalos azul y verde, avanzando más en la Prueba de Mina pero, al mismo tiempo, los sentimientos de ciertas personas salen a la luz.
La travesía de Ash Ketchum y sus amigos todavía continúa.
¡Hola, terminé! Creo que actualicé por última vez hace como trece días… Bueno, al menos no fue hace más de un mes XD
Como es costumbre en esta sección, hablemos del anime de Pokémon.
El combate contra Bea terminó como una derrota total para Ash, quien se vio realmente abatido por ella pero que, al mismo tiempo, luce determinado por seguir adelante. Me gusta que exploren esas facetas de Ash, quien pasó de tener una racha invicta a estrellarse con la realidad una vez más y por supuesto, no podemos olvidar cierto evento…
¡13 de septiembre, señores! ¡Dos días antes del primer aniversario de la victoria de Ash en la Liga Alola! ¡El campeón vuelve a la región que lo vio emerger como tal! ¡Lo espero con unas ansias increíbles y estoy seguro de que la revancha contra Bea será todavía más genial!
Por cierto, poco se habla de que a los compañeros de Ash les pareció genial el Lucario de Kukui, ¿cómo reaccionarán al ver al Riolu de Ash?
¡Lo espero con ansias!
Oh, sí, Pikachu definitivamente no va a evolucionar. El que evolucionó de seguro era un Pikachu que estaba detrás de la roca, ya lo verán.
Algo que también quería comentarles es que empecé a crear mi propio Fangame de Pokémon. Es una región creada por mí, al igual que la historia. Cuenta con algunas formas regionales, pero sin fakemon ya que bueno, no soy diseñador XD
¡Sólo quería comentarlo ya que es un proyecto que realmente me emociona! ¡Iré informándoles qué tal va, de vez en cuando!
¡En fin, unas cuantas curiosidades y luego, ficha de personajes!
Gumshoos y Peke se llevan bastante bien ya que mientras que la mangosta odia la comida picante, Peke la adora. Eso hace que, cuando hay algo picante en el plato de Gumshoos, este puede deshacerse fácilmente de ese "algo" y al mismo tiempo, alimenta bien a su joven compañera.
Y hablando de llevarse bien… Nanu y Olivia han tenido más de un roce por culpa de la flojera de este último, quien a la hora de hacer Pulseras Z hace un trabajo bastante… no bueno. Es Olivia quien termina arreglando esas Pulseras y por ende, regañándolo. Claro que Nanu nunca le hace caso, cosa que hace enojar más a Olivia.
¡Ahora sí, ficha de personajes!
¡El último hombre que falta de la región de Alola!
¡Su nombre es…!
Nombre: Gabriel Oak.
Ocupación: Investigador Pokémon, Director de la escuela Pokémon.
Campo de especialidad: Adaptación Pokémon y variantes regionales.
Afiliaciones: A.C.P. Fundación Aether. Escuela Pokémon. Ash Ketchum. Samuel Oak.
Resumen: Gabriel Oak, primo del famoso profesor Samuel Oak, fue un chico que, al contrario que su primo, se interesó más por coleccionar pequeños insectos, gusto que con los años, pasó al coleccionismo Pokémon. Cuando cumplió los catorce años, él y sus padres se mudaron a la lejana región de Alola, donde Gabriel descubrió las formas Alola al comparar a un Rattata que había atrapado en Kanto con uno nativo de la región. Su impacto fue tal que decidió investigar sobre ellas todo lo posible y de todas las demás variaciones regionales que hubiera. Mientras que su primo se fortalecía como entrenador Pokémon, él se volvía un gran estudioso que viajó por toda Alola, Galar y otras regiones lejanas, estudiando Pokémon de todo tipo. Terminó aceptando el cargo de profesor en la escuela Pokémon pero ascendió a director en poco menos de un año. Actualmente tiene un convenio con Ash Ketchum, donde este captura para él formas Alola de la región para descubrir secretos que aún queden por descubrir. De momento, el joven entrenador ha hecho un buen trabajo en su labor.
¡Eso es todo por el capítulo de hoy! ¡Nos leemos en el siguiente!
