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Phrostix: Te respondí vía DM :D
NesRedTrebol: ¡Alola! ¡Fue un capítulo divertido de escribir con todo lo que conlleve! ¡Espero que sea de tu agrado!
¡Nos leemos!
¡Pasen a leer, por favor!
—Bueno, a decir verdad ya lo sabía…
Gladio se sorprendió al escuchar eso.
—¿En serio?
—Sí. En cuanto mostraste tu Silvally al público, supe que tú habías sido ese chico al que había estado buscando— respondió Wela, cruzado de brazos— y también supe que Ash me había mentido— el azabache bajó la mirada—. Aquella vez sí que encontraste a Gladio, ¿verdad?
Ketchum asintió.
—Lo siento, Kiawe…
—No pasa nada— el mencionado puso una mano sobre su hombro—. Lo hiciste por Lillie, estoy seguro.
—Pero aun así…, tú confiaste en mí…
—Lo que Gladio estaba haciendo era algo peligroso para él y para otras personas, pero no era un delito por el cual pudiera encarcelarlo ni mucho menos— Kiawe volteó a ver al rubio—. A lo máximo, una multa y ya está. Me alegra saber que aprendiste de tu error y solicitaste tu licencia a la estación de Pokémonturas.
Aether asintió.
—No quería volver a darles problemas. Ni a ti, ni a Lillie…, a Ketchum tampoco— se rascó la nuca, volteando hacia otro lado.
El azabache se sorprendió por esto.
—Aprecio la intención, Gladio— el Capitán le tendió una mano, cosa que extrañó un poco al rubio—. Pasando a otro orden de cosas. De hermano mayor a hermano mayor, realmente me alegra que Lillie y tú puedan volver a estar juntos, sin presiones de ningún tipo.
—Lo agradezco, Kiawe— aceptó el gesto, haciendo sonreír a Wela.
—Por cierto, no estarás haciendo tú también la Prueba de Mina, ¿o sí? Me gustaría desafiar a tus Pokémon, tienen una presencia tan ardiente que achicharra con solo estar cerca— deshizo el apretón.
Gladio negó.
—Hablando de eso…
Kiawe se rascó la cabeza. Parecía estar teniendo un conflicto interno consigo mismo.
—Voy a admitir que me molesta lo que hiciste… Lucrar con algo tan sagrado como el Recorrido Insular…— Gladio se quedó callado al escuchar eso— Pero por otro lado, pienso que tenías un buen motivo relacionado a tus circunstancias…
—No pienso dar excusas. Si lo que hice es imperdonable, entonces que así sea— dijo Aether, manteniéndose firme.
—Imperdonable no es, pero…— se despeinó un poco el cabello— ¡Ah! ¿Qué más da? Lo importante aquí es que te sientes mal por haberlo hecho, y eso ya es mejoría. Mi Prueba estará ahí para cuando quieras volver a tomarla, Gladio.
—Estoy realmente agradecido— esta vez, lo dijo sin reverenciarse ni apartar la mirada.
El Capitán iba a decir algo, pero entonces cayó en cuenta de algo.
—Ahora que lo pienso… Creo que no recuerdo nada de cuando tomaste mi Prueba…
Gladio abrió la boca, pero la cerró de inmediato.
—Yo… tampoco recuerdo nada… ¿No era algo de unos Marowak?— Aether se llevó una mano al mentón— ¿Qué era?…
Tanto Kiawe como Gladio se quedaron pensativos.
Ash sonrió al verlos.
—¿Qué estarán haciendo las chicas?— se preguntó, volteando hacia la dirección en la que marcharon.
—Pika Pi.
Rotom, quien si lograba escuchar lo que hablaban, estaba muerto de la intriga.
—¡Esto es tan emocionante como el primer especial de Lacky!-Roto.
—¿¡Qué hago?! ¿¡Qué digo?! ¿¡Cómo reacciono?!— Lana daba pequeños pasos sin moverse de su lugar, mientras miraba a ambas chicas— ¡P-Piensa en algo chistoso, algo que dé mucha risa!... ¡No se me ocurre nada!
Lillie, que tenía un gesto de sorpresa, y Mallow, quien se mantenía realmente seria, estaban viéndose fijamente.
—Yo…— murmuró la rubia, con una sonrisa nerviosa— Bueno…, esto… No… me lo esperaba— trató de reír un poco.
—¿Estás molesta conmigo, Lillie?— le preguntó Mallow directamente.
Aether se sobresaltó.
—¿E-Eh?... ¿Por qué estaría molesta contigo? Q-Quiero decir…
—Lillie— la morena la interrumpió—. Si quieres decirme algo, hazlo. Seguiremos siendo amigas, ¿sabes?— le dio una sonrisa genuina que sorprendió a las otras dos chicas.
Comfey y Shiron vieron a su entrenadora, cuya sonrisa nerviosa dio paso a un rostro serio. Se puso de pie.
—De corazón, espero que sigamos siendo amigas, Mallow— se llevó una mano al pecho—, porque puedo garantizarte algo— su ceño se frunció—. Así aparezca la persona más perfecta frente a Ash e intente enamorarlo, no me rendiré a menos que él me lo diga. Seré yo quien se quede con su amor.
La morena se cruzó de brazos.
—Una declaración de guerra, ¿eh?...— suspiró— Es lo menos que me esperaba de tu forma evolucionada, Lillie.
La mencionada asintió.
De un momento a otro, Aina cayó de rodillas al suelo, sorprendiendo a todos.
—Qué alivio…— susurró, levantando la mirada— ¡Qué alivio que te lo tomaras a bien, Lillie!
Lillie se puso de cuclillas y la sujetó de los hombros.
—¡No pasa nada, Mallow! ¡Todo está bien, en serio!— pudo ver por la expresión de Aina que ella había estado realmente asustada; asustada de su reacción.
—Cuando dijiste que te gustaba, quise decirte que te apoyaría, que estaba realmente feliz por ti, pero no pude hacerlo…— ocasionales temblores sacudían su cuerpo— ¡Mi corazón gritó con fuerza, rogándome por no contenerme ya que si me reprimo a mí misma, si reprimo mis sentimientos, ¿entonces cuándo podré dejarlos salir?!... Fue como si el tiempo se hubiese detenido. Me puse a pensar en tus posibles reacciones y casi todas me aterraban, pero aun así…, aun así quise decirlo… No pude mentirte, Lillie y sobre todo, no pude mentirme a mí misma… Lo siento por ponerte en esta situación…— apartó la mirada.
—No…— Lillie negó con la cabeza— Entiendo perfectamente de lo que me hablas. Hasta hace poco, era totalmente incapaz de decir lo que quería o lo que pensaba sin que me diese miedo el qué dirían las personas. Comprendo lo que es querer darle rienda suelta a tus sentimientos y no hay forma alguna de que me pueda enfadar contigo por eso. Yo no soy la novia, esposa o dueña de Ash para decidir quién se puede enamorar de él o no, Mallow; no te sientas culpable por hacerlo.
—Lillie…— murmuró Aina, volviendo a verla. Trató de sonreír— Realmente es mala suerte, ¿no? Que nos hayamos enamorado de la misma persona…
—¡No es mala suerte!— exclamó con fuerza la rubia, sobresaltando a Mallow— ¡Es lógico! ¡Cualquier persona que se dé el tiempo suficiente para conocer a Ash podría enamorarse de él, de eso no me cabe la menor duda!— volteó a ver con rapidez a Lana, quien retrocedió unos pasos.
—¡N-No me mires a mí, yo solo lo veo como un chico gracioso!— dijo rápidamente.
Tanto Lillie como Mallow suspiraron.
—¿¡Mallow?!— preguntó Saltagua, sorprendida.
—¡L-Lo siento, es que por un momento tuve la pequeña sospecha de que…! ¡De todas formas, supuse que no podía ser así! ¡A ti te gusta Chris, después de todo!— a los pocos segundos de decir eso, la morena se tapó la boca.
Lillie abrió la boca y un pequeño "Ohhh" salió de ella.
Lana, sonrojada a más no poder, agitó las manos con fuerza.
—¡E-E-Eso fue hace tres años! ¡N-N-No hay forma de que mi yo madura pueda estar enamorada de alguien como é-él!— dijo, alterada.
—¡L-Lo siento, Lana!
—¡Él no me gusta, ¿está claro?!
—¡C-Clarísimo, como el agua!— se apuró a decir Mallow.
No pasó mucho tiempo hasta que comenzaron a reírse. Shiron, Comfey, Empoleon y Tsareena voltearon a verse entre sí.
—¿Siempre suele ser así?— se preguntó Aina, limpiándose las pequeñas lágrimas producidas por la risa— Creí que pelear por un chico era mil veces más dramático.
—Las novelas que he leído dicen que sí, pero realmente no estoy segura— Lillie también había parado de reírse.
—Yo creí que esto terminaría con varios mechones de cabello arrancados y algunos moretones— Lana suspiró con alivio.
Rubia y morena voltearon a verse.
—N-No quieres golpearme, ¿verdad, Lillie?...— le preguntó, nerviosa.
—¡C-Claro que no! ¡Nunca lo haría!— se apresuró a contestar.
—Menos mal…
Se quedaron calladas.
—Hombre…— murmuró Lana, rascándose la parte posterior de la cabeza— Esto es realmente incómodo, ¿eh?
—¡Lo es!— pensaron Aina y Aether al mismo tiempo.
—Nunca me imaginé que estaría en una situación como esta… Supongo que mi primer amor será algo realmente memorable— Lillie intentó reírse.
—Lo mismo digo… Esto parece incluso planeado— su mirada voló en todas direcciones— ¡Esto no es un show de televisión de esos, ¿cierto?!
Lana miró a Lillie.
—¿Te pagaron alguna suma jugosa de dinero por decir esto frente a alguna cámara?— interrogó, con un rostro serio.
—No quiero sonar prejuiciosa, pero… Lillie se ve cómo el tipo de chica que tiene mucho dinero, ¿no crees?— la mencionada se rio de forma nerviosa ante lo dicho por Aina.
—Tienes razón… Es la heredera de la Fundación Aether, claro que tiene dinero…— Lana se rascó la cabeza y luego, se giró hacia Mallow— Entonces te pagaron…
—¡Nadie me pagó nada!— la interrumpió.
—Supongo que eso significa que todo esto es real…— murmuró Lillie, poniéndose de pie y ayudando a Mallow en el proceso.
—¿Cómo gestionaremos el asunto?— preguntó esta última.
Las tres se quedaron pensativas.
—¿Y si lo comparte…?
—¡No!— exclamaron al mismo tiempo.
—¡Quiero que sea mi compañero de vida, solo él y yo por toda la eternidad!— dijo Lillie.
—¿¡Qué caso tiene que sea mío si no es solo mío?!— preguntó Mallow.
—Al menos tienen diferentes formas de ver la vida… Eso es bueno— Lana se rascó la barba o al menos, lo intentó.
Rubia y morena se encararon.
—Sostengo lo que digo. No me importa cuántas otras chicas lo quieran, solo me importa que al final del día, él me corresponda a mí y solo a mí.
—Pienso lo mismo— Aina se señaló a sí misma— ¡Puede que él todavía no sepa que lo quiero, pero estoy segura de que algún día se lo haré saber!
Lillie extendió su mano hacia su nueva rival.
—Sin importar quien termine con Ash, ya sea yo, tú o cualquier otra persona, por favor prométeme que seguiremos siendo amigas.
Aina asintió, tomando su mano.
—Te lo prometo. Y también prometo que jamás haré nada que pueda dañarte, por ningún motivo existente.
—Lo mismo digo. Nunca actuaré en tu contra por celos o por cualquier otro motivo.
Los ojos verdes de ambas se miraron fijamente por unos segundos hasta que deshicieron el apretón. Se rieron un poco.
—Se siente como si de alguna forma esto fuera una carrera y Ash un trofeo— Mallow se llevó una mano frente a la boca.
—Me imagino lo que diría él— Lillie se paró firme y luego tocó sus caderas con las puntas de los dedos— "Soy un trofeo" o algo parecido.
La imitación de la rubia, junto a su intento de hablar como Ash, hizo reír todavía más a Mallow.
—¡Porque yo estoy aquí!— Lana dio un fuerte pisotón e hizo músculo.
Lillie y Mallow rompieron en risas mientras que Saltagua hacía poses realmente exageradas.
A varios metros de distancia, estaba Rotom. Si tuviera la libertad de expresarlo, mostraría en su pantalla varios signos de interrogación.
—No comprendí la conversación de Ash y Hau en su momento, pero esto me parece todavía más confuso… Teniendo tantas cartas por jugar… No entiendo para nada cómo funciona la mente humana-Roto.
—Creo que deberíamos ir a buscarlas— dijo Kiawe, haciendo volver a Rotom a la realidad—. No podemos tener un combate en la Jungla Umbría, al menos, yo no.
Ash se imaginó el infierno que se desataría si la más mínima brasa llegara a tocar alguna planta.
—No sería buena idea— dijo, negando rápidamente.
—Se fueron hacia allá— les recordó Gladio.
Ambos entrenadores asintieron.
—Yo me adelantaré para ver si siguen ahí— les dijo Rotom, volteando a verlos—. Ustedes esperen aquí-Roto.
Todos le asintieron.
La Pokédex salió disparado del lugar hasta que terminó llegando a donde las chicas. Su presencia pasó inadvertida gracias al sigilo con el que se movía, por lo que cuando dijo:
—Ey-Roto.
Las entrenadoras y sus Pokémon se sobresaltaron.
—¡R-Rotom!— Lillie se había sonrojado levemente, al igual que Mallow— ¿C-Cuánto tiempo llevas ahí?
—Yo no importo, los tres que van a venir luego, sí— respondió la Pokédex—. Va algo en contra de mis principios, pero pienso que no habría sido agradable para ustedes que ellos los escucharan hablar de eso-Roto.
El sobresalto en Mallow y Lillie se multiplicó.
—¿¡Escuchaste?!— Aina se sintió bastante nerviosa.
—Sé que Ash te gusta desde que se quedaron atrapados en la cueva, no hay nada que esconder— dio media vuelta—. Regreso en un momento con los demás-Roto.
Las tres chicas se quedaron pálidas.
—Rotom da miedo…— murmuró Mallow.
—Ahora que lo dices…
—La dominación de los robots se acerca…
La Pokédex también escuchó eso.
Mallow y Lillie caminaban por la Ruta 5, ambas cabizbajas y sonrojadas. Lana, quien iba entre ellas, las sujetaba a las dos de los hombros. Era una escena graciosa ya que tenía que subir bastante los brazos para hacerlo.
Gladio, desde más al frente, las veía de reojo. Supuso que habían hablado de temas privados que a él no le incumbían.
—Un buen lugar, un buen lugar…— decía Ash, explorando la ruta con la mirada— Algo sin plantas…
—¿¡Cómo se ve todo arriba, Charizard?!— preguntó Kiawe de un grito.
El tipo Volador tenía la mirada puesta en el norte, un lugar que había sobrevolado bastantes veces. Se adelantó un poco más.
—Supongo que nada…— Wela se rascó la cabeza.
—Haré un sondeo de los lugares colindantes, seguro que encuentro algo-Roto.
—Te lo encargo— Ash le sonrió a la Pokédex.
Golisopod, quien tenía a Gumshoos en la cabeza, veía ese lugar con nostalgia.
Había vivido en ese sitio toda su vida y lo había abandonado hacía realmente poco. Miró hacia su izquierda, recordando un momento en particular.
En su día, aquellos tipos extraños que parecían ser amigos de su entrenador, lo habían perseguido por todo el lugar y gracias a eso, él había entrado accidentalmente en su Pokéball.
El gran samurái, de pronto, comenzó a dar pesados pasos. Gumshoos se sorprendió por eso.
—¡Espera, Golisopod!— exclamó Ash al ver cómo su Pokémon comenzaba a alejarse— ¿¡A dónde vas?!
—¿¡Pika Pikachu?!
—¡Todavía no termino el sondeo, no se muevan!-Roto.
Kiawe no dijo nada y simplemente salió detrás de Ash. Los demás los siguieron al poco tiempo.
Estuvieron corriendo un buen rato hasta que llegaron a un sitio en particular.
—Golisopod, ¿qué te pasó de repente, amigo?— le preguntó Ash, poniéndose a su lado.
El tipo Bicho le señaló un pequeño desnivel el cual no tardó en bajar.
—Golispod Goli— le dijo, mientras apuntaba al lugar.
Gumshoos y Pikachu lo recordaron. Ambos sonrieron al recordarlo.
—Fue aquí…— Ash finalmente cayó en cuenta y poco después, Lillie también— Donde sentí algo moverse en mis pantalones…
Mallow y Lana se sonrojaron a más no poder mientras que Kiawe comenzó a toser con fuerza.
—Ey, Ketchum…— Gladio tenía el ceño fruncido.
—¡S-Suena raro, sí, pero tiene una explicación!— Lillie se interpuso entre Ash y los demás. Con una sonrisa, volteó a ver al azabache— Fue en este lugar donde Ash capturó a Golisopod.
Entrenador y Pokémon voltearon a verse.
—Pensar que en ese entonces una parte de ti podía entrar en mi bolsillo…— murmuró el azabache.
La evolución era una de las cosas favoritas de Ash a la hora de entrenar Pokémon. Era gracias a los esfuerzos combinados de él y de sus Pokémon que podían dar ese gran salto, salto que luego los haría mirar atrás y pensar: "Eras tan pequeño".
—Oh, viendo bien este lugar, es perfecto para el combate. Apenas hay vegetación-Roto.
Ash y Golisopod espabilaron.
—¡Cierto! ¡El combate!— exclamó el entrenador.
—¡Golisopod!
—Creo que era un momento que no debía interrumpirse, Rotom…— le dijo Mallow.
Lana, Kiawe y Lillie asintieron.
Gladio, por otra parte, tenía su mirada fijada al sur. Era ahí donde había conseguido a su Zubat y Zorua de manos del Team Skull.
—¿Estás de acuerdo con este lugar, Ash?— le preguntó Kiawe— De alguna forma, yo tengo la ventaja aquí.
Ketchum volteó a verlo, confundido. Kiawe mostró algo de sorpresa por eso.
—Quiero decir, irás con Pikachu, ¿no? Ya que yo pelearé con Charizard.
Todos se quedaron boquiabiertos, excepto Pikachu.
—¡Pika Pikachu!— dijo con gran entusiasmo. Su último combate fuera del entrenamiento había sido contra el Pika de Red y se moría de ganas por tener otro.
—¡Hagámoslo, Kiawe! ¡Déjame ver la fuerza de tu Charizard!— pidió, alistándose para el combate.
El Capitán sonrió.
—Sabía que no le dirías que no a un reto, Ash— apretó un puño, conteniendo la emoción y luego, lo subió con fuerza— ¡Realmente eres como yo!
A los pocos segundos, Charizard aterrizó con elegancia en el suelo, levantando una pequeña polvareda.
—¡Yo seré el árbitro!— dijo Rotom con rapidez, colocándose en medio de ambos entrenadores— ¡Y no habrá quejas al respecto!-Roto.
Al decir eso, volteó a ver a Lillie. La chica infló las mejillas, se cruzó de brazos y desvió la mirada.
—Retrocedamos— dijo Gladio, moviendo un poco a su hermana.
Las tres chicas y los Pokémon que no iban a combatir, se retiraron del campo de batalla.
—¡Será un duelo uno contra uno!— anunció Rotom. En su pantalla había una foto de Ash y Kiawe, ambos al lado de su Pokémon— ¡Sin objetos curativos, ni de combate! ¡Movimientos Z, Megaevolución o cualquier variante extraña de la que yo no tenga conocimiento, están permitidas! ¿¡He sido claro?!-Roto.
—¡Sí!— exclamaron ambos entrenadores. Sus miradas estaban fijas en el otro, ambos ardiendo en deseos por comenzar.
—¿De dónde sacó Rotom esas fotos?— se preguntó Lana, haciendo un catalejo con sus manos.
—Seguramente de internet— Lillie recordaba haber visto esa fotografía de Ash días después de su batalla con Red, la cual había tenido bastante éxito en los medios de comunicación—. Lo que me sorprende es la preparación con la que lo hizo.
—Es como si tuviera imágenes de reserva de todos nosotros por si llegamos a pelear con Ash— Mallow rio al pensar en ello.
—Las tengo— pensó la Pokédex para luego, alzar la voz— ¡Entonces, que comience la batalla!-Roto.
—¡Ataque rápido!— ordenó Ash.
—¡Lanzallamas!— exclamó Kiawe.
Pikachu esprintó con una velocidad increíble hacia el frente, siendo interceptado en mitad de su carrera por el torrente de fuego. Esquivó sin mucha complicación, pero el ataque sin duda había logrado desviarlo de su ruta inicial.
El desnivelado terreno hacia que el roedor tuviera que medir perfectamente sus pasos ya que un solo tropiezo significaba caer presa del Lanzallamas de Charizard y eso todos lo sabían muy bien.
—¡Rayo!— dijo Ketchum, con ese pensamiento en mente.
El tipo Eléctrico se detuvo luego de algunos metros y disparó su ataque, el cual impactó en contra del Lanzallamas. Ambos movimientos colisionaron en el aire y explotaron.
—¡Cola de hierro!— gritó Ash, aprovechando la cortina de humo causada por la explosión.
—¡Recíbelo con Cuchillada!
Pikachu salió de entre la humareda, golpeando fuertemente con su cola pero, tal como ordenó Kiawe, su movimiento fue interceptado por una poderosa Cuchillada que lo hizo retroceder.
Así, comenzó un intercambio en el que Pikachu saltaba, golpeaba, bloqueaba y esquivaba con su cola, mientras que Charizard presionaba, desviaba y se cubría con sus garras.
—¡No le des descanso, Charizard! ¡Puño fuego!— Kiawe tenía una gran sonrisa en el rostro.
Luego de las garras y la cola colisionaron una vez más, las garras del tipo Fuego volvieron a su tamaño normal y sus patas superiores se vieron rodeados por llamas.
—¡No te dejes intimidar! ¡Sigue con Cola de hierro!— le ordenó Ash.
Pikachu acababa de aterrizar por lo que tenía que volver a girar el cuerpo para bloquear, cosa que hizo. El primer puñetazo desbarató su defensa y el segundo dio de lleno en su rostro.
—¡Pika!— chilló el ratón.
—¡Pikachu!— Ash vio cómo su Pokémon salía volando, cayendo tras una roca.
—¡Bien!— Wela bajó con fuerza un brazo, en señal de entusiasmo.
—¡El primer golpe va para Kiawe!— exclamó Lana, quitándose el sudor de la frente. El intercambio de antes había encendido sus ánimos.
—¡Vamos, Ash!— gritó Lillie con fuerza— ¡Tú puedes!
Mallow lucía vacilante. ¿Apoyaba al chico que le gustaba o a su buen amigo que conocía desde hace años? Frunció el ceño y luego…
—¡Dennos una buena pelea, chicos! ¡Pelea!— exclamó.
Gladio estaba realmente atento a la batalla. El Pikachu de Ash era algo que no veías combatir en serio todos los días y también era una buena oportunidad para comprobar el verdadero poder de Kiawe.
—¡Ganaremos esto con presión, Charizard!— señaló la roca en donde Pikachu había desaparecido— ¡Golpe aéreo!
El tipo Fuego batió las alas y se dirigió con rapidez hacia donde creía, estaba su oponente.
Los ojos de Ash se afilaron, calculando el momento preciso. Tras unos segundos, sus parpados se separaron con fuerza.
—¡Ahora! ¡Electrotela!
Un destello amarillo se vio detrás de la roca. Luego de unos instantes, Pikachu emergió, portando una bola de electricidad en la cola.
—¡Maldición!— exclamó el Capitán. Había olvidado por completo que Pikachu conocía ese movimiento— ¡Cuchillada!
Charizard logró frenar a tiempo y con sus afiladas garras destruyó la telaraña.
—¡Ataque rápido!— dijo Ash, sin vacilar.
Aprovechando que el rival tenía la guardia baja, Pikachu cargó con todo, dándole un golpe directo en el estómago.
—¡Aléjalo!— ordenó Kiawe con prisas. Tener a ese tipo Eléctrico cerca era de todo menos sensato— ¡Lanzallamas!
Charizard hizo su mejor esfuerzo para recuperarse cuanto antes y una vez lo hizo, disparó.
—¡Rayo!— ordenó también Ash.
Los ataques volvieron a colisionar solo que esta vez, gracias a la cercanía, la explosión los arrojó a ambos hacia atrás.
Mientras que el tipo Volador extendió sus alas para así dejarse llevar por el viento y aterrizar sin problemas, Pikachu tuvo que maniobrar en el aire para que su caída fuera impecable, o al menos lo hubiera sido, si no fuese por el terreno.
Su pequeña pata delantera, la cual le iba a servir como soporte para aterrizar, cayó justo en la orilla de un desnivel, haciéndolo caer al suelo.
Ash vio eso con preocupación y Kiawe, como una oportunidad.
—¡Puño fuego!— ordenó sin vacilar el Capitán.
—¡Cola de hierro al suelo!— gritó Ash de inmediato.
Pikachu volvió a utilizar sus dos patas delanteras como soporte para poder girar la parte inferior de su cuerpo a su voluntad. Con un poderoso coletazo, mandó a volar tierra y roca en dirección a Charizard.
—¡Bate las alas!
Y así lo hizo. La ráfaga de viento creada por el fuerte movimiento de las alas del dragón mandó de regreso las rocas y la tierra a Pikachu.
—Kiawe está presionando mucho…— murmuró Lillie, tratando de analizar el patrón que seguía el Capitán a la hora de atacar.
—Ese es el estilo de combate de Kiawe— le dijo Lana—. Sofoca al oponente con una gran presión y no los deja descansar.
Esas tres palabras se quedaron en la cabeza de Lillie. "Estilo de combate"…
—¡Ah!— exclamó Mallow, haciendo que todos volvieran su atención a la batalla.
Pikachu había salido de entre la polvareda con un gran Ataque rápido, el cual colisionó con el Golpe aéreo de Charizard.
El choque de cabezazos terminó con la victoria del tipo Fuego, mandando a volar hacia arriba a Pikachu.
Y ahí donde otros veían una derrota, Ash veía una jugada.
—¡Electrotela!— ordenó.
Pikachu frunció el ceño en mitad de su vuelo y luego, arrojó la telaraña.
—¡Lanzallamas!— exclamó Kiawe, sabiendo que si Electrotela llegaba a darles, podrían estar en problemas.
El movimiento de tipo Eléctrico envolvió dentro de sí al de tipo Fuego, expandiéndose enormemente y estallando en el proceso. Una vez más, una cortina de humo se creó, una tan espesa que no dejaba ver a nadie su interior.
Kiawe entrecerró los ojos para tratar de ver a Pikachu.
—¡Ahora!— gritó Ash— ¡Cola de hierro!
Los ojos de Wela se abrieron de par en par.
—¡Lanzallamas, Charizard!— exclamó tan rápido como pudo, pero no lo suficiente.
El poderoso coletazo impactó justo en el cráneo del dragón, haciéndolo caer de cara al suelo.
—¡Rayo!
—¡Golpe aéreo!
Pikachu cargó electricidad en su cuerpo pero cuando la disparó, Charizard ya se había movido de lugar gracias a su movimiento. Ahora, el tipo Fuego estaba en los cielos, jadeando levemente.
—¡Charizard es realmente asombroso, Kiawe! ¡Logró recuperarse del ataque en unos segundos!— Ash se veía realmente emocionado.
—¡Digo lo mismo de Pikachu! No me cabe la menor duda de que lo entrenaste con la intención de extraer su cien por ciento— Wela estaba complacido— ¡Este combate está superando mis expectativas, Ash!
—El Charizard que el Capitán Pyros le heredó a Kiawe cuando falleció…— Lana tenía el ceño ligeramente fruncido y una gran sonrisa en el rostro— ¿¡Podrá ser esta la carta de victoria de Kiawe?! ¿¡Podría consolidarse como el entrenador más fuerte de toda Alola, título que se disputa entre Ash y Royale Mask?!
Gladio se molestó al escuchar eso.
—Ya, ya…— le dijo Lillie, dándole unas palmaditas en la espalda.
—Debemos tener cuidado, Lana— Mallow también había entrado en el ambiente—. Si la rivalidad de Kiawe y Ash sigue creciendo de ahora en adelante, nos quedaremos muy atrás.
Saltagua asintió.
—¡Estoy ardiendo, Ash! ¡Sigamos!— pidió Kiawe, poniéndose en una posición de ataque.
—¡Sí! ¡Vamos con todo!
Charizard y Pikachu voltearon a verse, sonriéndose.
—¡Cola de hierro!
—¡Puño fuego!
El tipo Fuego descendió con rapidez, con sus patas superiores ardiendo, literalmente.
Antes de que Pikachu pudiera saltar, Ash habló.
—¡Esquiva!
Kiawe se sorprendió por eso, al igual que el resto.
Pikachu obedeció y con un grácil salto, evadió el movimiento.
El puñetazo de Charizard terminó impactando el suelo. Volteó a ver a Pikachu, quien acababa de caer de sentón al suelo por culpa de un pequeño tropiezo.
—Supo que no podría ganar el forcejeo gracias al impulso que Charizard tenía al descender— analizó Kiawe, asombrado—. Notarlo en tan poco tiempo…— su sonrisa se hizo más grande— ¡Te he subestimado, Ash!
Ketchum también sonrió.
—¡Sigamos, Pikachu! ¡Rayo!
—¡Neutraliza con Lanzallamas!
Una vez más, ambos ataques especiales chocaron al mismo tiempo pero antes de que pudieran explotar, desaparecieron.
Tanto Ash como Kiawe habían tenido la misma idea.
Pasaron de atacarse a la distancia a un combate cercano.
—¡Puño fuego!
—¡Cola de hierro!
Pikachu fue bastante más cuidadoso esta vez, al igual que Ash. Sabía que si se trataba de poder bruto, tenían las de perder, pero si se trataba de agilidad…
—¡Ahora! ¡Electrotela!
—¿¡Cómo?!... ¡Lanzallamas!
En el lapso de tiempo que hubo entre Charizard abriendo el hocico y este mismo preparándose para atacar, Pikachu ya había creado una telaraña bastante más pequeña que era lo suficientemente grande para abarcar todo el rostro del dragón.
Una descarga eléctrica recorrió todo el cuerpo de Charizard.
—¡Quítate eso de la cara, Charizard!— Kiawe comenzó a sentirse presionado.
—¡No va a pasar! ¡Cola de hierro!
El coletazo de Pikachu golpeó ambas patas superiores, impidiendo que el tipo Volador se las llevara al rostro.
—¡Ahora! ¡Rayo!
Pikachu sonrió, se golpeó los mofletes y disparó.
Charizard se retorció mientras era completamente envuelto por la electricidad del roedor. Cuando el ataque terminó, el Pokémon de Kiawe cayó sobre una de sus rodillas, jadeante.
Pikachu retrocedió.
—Derribó a Charizard…— Lana se veía impresionada. Kiawe era, por un corto margen, el Capitán más fuerte de todos, seguido muy de cerca por Liam y luego por Mina. Ver a su as arrodillado en el suelo, mientras luchaba por recuperar el aliento, era algo que no creía posible; pero si se trataba de Ash…
—¡Charizard, ¿puedes seguir?!— le preguntó Kiawe a su Pokémon.
El Pokémon se levantó tan rápido como pudo y luego, encaró a su rival.
—Rrrr…— un resoplido salió de su nariz acompañado de algunas llamas.
Wela sonrió.
—¡Es todo lo que necesitaba escuchar!— dirigió su puño hacia el frente— ¡Lanzallamas!
—¡Esquiva, Pikachu!— ordenó Ash.
El roedor dio un gran salto. Tanto él como su entrenador se dieron cuenta al instante del error que habían cometido.
—¡Golpe aéreo!— exclamó Kiawe.
Charizard cargó con toda su fuerza y embistió a su presa en el aire con una de sus alas, arrastrándolo por donde quería.
—¡P-Pikaaaa…!
—¡Pikachu, Rayo!— el ceño de Ash estaba ligeramente fruncido.
Antes de que Pikachu pudiera atacar, Charizard frenó en seco, mandando a volar al roedor varios metros hacia adelante.
—¡Lanzallamas!
Gracias a la acción de Charizard, Pikachu había tenido que volver a cargar energía por lo que, para cuando disparó, el ataque de tipo Fuego ya estaba a nada de golpearlo.
La explosión creada afectó enteramente al roedor, mandándolo directo al suelo con gran violencia.
—¡Pikachu, trata de aterrizar con Cola de hierro!— Ash apretó su puño con fuerza.
El roedor tenía poco margen de error. Si movía su cuerpo en la dirección equivocada solo un momento, entonces se llevaría un buen golpe. Porque no importaba que tan fuerte fuera, la gravedad nunca dejaría de ser la gravedad.
Aún con la presión en contra, Pikachu logró ejecutar correctamente las órdenes de su entrenador. Dio un fuerte golpe al suelo con su cola, golpe que lo hizo elevarse algunos centímetros. Si se trataba de esa pequeña altura, entonces él podía manejarla sin problema.
—¿Ese es el estilo de Ash?— se preguntó Lillie, luego de dejar salir un suspiro de alivio.
—Tú deberías decírnoslo, eres quien más tiempo ha estado con él— respondió Lana, curiosa también por la respuesta.
—Podríamos decir… ¿que sí?
—No estás segura, ¿eh?...— Mallow sonrió, con los ojos cerrados.
—Ese es el estilo de combate de Ketchum— dijo Gladio. Las tres chicas y los Pokémon voltearon a verlo—. Una velocidad de respuesta excepcional, unida a la versatilidad de sus ataques y a la gran capacidad de improvisación que tiene… Eso es lo que hace de Ketchum un rival aterrador. Por mucho que trates de planear algo contra él, siempre sabrá cómo salir del apuro si le das la oportunidad.
—Hermano…— Lillie sonrió— ¡Realmente sí te agrada Ash!
—No es eso— interrumpió Gladio, dejando una expresión seria en el rostro de todos—. Lo que digo no son halagos, son hechos objetivos e innegables. Esto que acabas de hacer, Lillie; interesarte por el estilo de combate de las personas, es algo que todo entrenador debería hacer. Conocer al enemigo es conocer su debilidad.
Las dos Capitanas y Lillie estaban realmente interesadas en las palabras del Aether mayor.
—Y mientras que las debilidades de Ketchum son situacionales, el estilo de combate de Kiawe tiene una que es realmente importante— su ceño se frunció—. Si le pides demasiado a un motor por mucho tiempo, eventualmente se quemará.
—¡Charizard!— exclamó Wela, atrayendo todas las miradas del público. El tipo Fuego volvía a estar de rodillas, luchando por regular su aliento.
—Y si no deja que se ventile de vez en cuando, eso es lo que sucede…
Kiawe apretó los dientes.
—Estamos llegando a nuestro límite…— pensó, molesto—. ¡No hay de otra! ¡Tenemos que ir con todo, Charizard!
El tipo Fuego asintió, levantándose una vez más. El Capitán mostró un Cristal Z de color azulado, uno que Ash ya había visto antes.
—¡No irá con Hecatombe pírica!— Lana y Mallow se sorprendieron por ello.
—¡Es Picado supersónico, Pikachu!— gritó el azabache, alarmado.
Kiawe sonrió al escuchar eso. Lillie, por su parte, se sorprendió. No recordaba haberse encontrado con nadie que conociera ese Movimiento Z en su viaje junto a Ash.
—¡Lo conoces, ¿eh?!— preguntó, mientras ejecutaba los pasos— ¡Entonces sabes que nada es más veloz que este movimiento! ¡Tratar de escapar es algo inútil cuando te enfrentas a él!
—¡Pikachu, prepárate!— le dijo Ash a su Pokémon, una vez que la energía Z rodeó por completo a Kiawe— No podemos escondernos en la tierra, ni detrás de una roca… No podemos volar… ¡Pero podemos amortiguar el golpe!— señaló a su Pokémon— ¡Prepara Electrotela, la más grande que puedas hacer e imaginar!
—¡Pika!— exclamó con fuerza el roedor, cargando electricidad en su cola.
Para cuando la energía pasó a Charizard, Pikachu ya tenía una gran bola luminosa en la cola, la cual, conforme pasaban los segundos, le era más difícil agrandar.
—¡Espera a mi señal, amigo!
El roedor tenía el ceño fruncido. Si pudieran usar Gigavoltio destructor o aún mejor, Gigarrayo fulminante, entonces no tendrían nada de lo que preocuparse…
"No tienen esas herramientas, Pikachu, deja de quejarte" pensó para sí mismo el roedor. Si dependía del Movimiento Z para enfrentarse a otro Movimiento Z, entonces nunca podría mejorarse a sí mismo.
—¡PICADO SUPERSÓNICO!— gritó de pronto Kiawe. Charizard voló increíblemente alto, tanto que era imposible verlo bien por mucho que trataran.
—¡Sigue esperando!
Pikachu sintió el sudor correr por su rostro.
—¡Sigue esperando!
Escuchó el silbar del viento hacerse cada vez más fuerte.
—¡Sigue esperando!
Pudo ver la gran estela que dejaba Charizard a su paso.
—¡SIGUE ESPERANDO!
En cualquier segundo…
—¡AHORA! ¡ELECTROTELA!
—¡CHU PI!
La telaraña salió disparada hacia adelante y entonces, una enorme explosión.
Ráfagas de viento salieron disparadas hacia todas direcciones, ráfagas tan fuertes que hicieron que Lillie tuviera que sujetarse la falda, Ash la gorra y Golisopod a Gumshoos, todo con el fin de mantenerlos en su lugar.
El terreno sobre el que Pikachu estaba parado se había roto e, impulsadas por las corrientes de viento, varias piedras y tierra salieron volando.
Todos tuvieron que cubrirse los ojos para que el aire no entrara en ellos.
Una vez que los efectos secundarios de Picado supersónico pasaron, pudieron ver el campo de batalla.
Charizard estaba de rodillas, jadeante y frente a él, estaba Pikachu. El roedor tenía la respiración levemente agitada y exhibía algunas cortes, pero fuera de eso, parecía estar bien.
—¡S-Sigue de pie!— exclamó Mallow, impresionada.
—¿¡Picado supersónico no fue suficiente?!
—¡Increíble!— Lillie unió ambas palmas con fuerza.
—No…— murmuró Gladio, impresionado— Pensar que actuó con tanta precisión…— involuntariamente, sonrió— Ese bastardo demente…
Lillie, Mallow y Lana se mostraron confundidas. ¿Gladio había visto algo que ellas no? Saltagua se quedó pensativa y luego, se dio cuenta.
—¡Fue…!
Mallow y Lillie voltearon a verse.
Kiawe apretó ambos puños con fuerza.
—¡Todavía no! ¡Esto aún no termina! ¡Charizard, Lanzallamas!— ordenó, señalando a Pikachu.
—¡Rayo!— exclamó Ash.
El hocico del tipo Volador se abrió y, en lugar de fuego, salió humo. Los ojos de Kiawe se abrieron de par en par.
—¡Pika… CHUUUU!
Rayo conectó exitosamente, haciendo a Charizard retorcerse y, finalmente, caer de espaldas al suelo.
Rotom lo miró un segundo y luego, levantó una protuberancia en favor de Ash.
—¡Charizard no puede continuar! ¡Por lo tanto, el ganador es Ash Ketchum!-Roto— en su pantalla, la imagen de Kiawe junto a su Pokémon se volvió gris, mientras que la de Ash y Pikachu se hizo más grande.
—¡Bien!— Lillie bajó un brazo con fuerza.
—Kiawe perdió, ¿eh?...— Lana lucía algo disgustada por eso. De verdad le habría gustado que su amigo ganara.
—Don't mind, Kiawe! ¡No dejes que te afecte!— Mallow lo apoyó a él también— ¡Fue una increíble pelea!
Ketchum sonrió con alivio, extendiendo su brazo hacia Pikachu.
—¡Lo hiciste increíble, amigo! Eres de lo que no hay en este mundo— le acarició la cabeza, cosa que el roedor aceptó gustoso.
—Perdí…— murmuró Kiawe, arrodillado frente a Charizard. Su ceño se frunció y luego, sonrió— Eres genial, Charizard. El abuelo estaría orgulloso de ti, y yo también.
El Capitán se levantó tras regresar a su Pokémon a su cápsula, listo para encarar a su oponente. Él ya estaba ahí, con su brazo extendido hacia él.
—Fue un combate realmente ardiente, Kiawe— admitió—. ¡Por un momento me sentí en el Wela Volcano Park! ¡Nunca olvidaré este "Fwooosh"!
Kiawe se quedó boquiabierto por unos instantes pero poco después, tomó la mano de Ash.
—Es uno de los mejores combates que he tenido— aseguró—. Antes, te consideraba como un hermano de ígnea voluntad, pero ahora ya no eres solo eso… ¡Prepárate, Ash! ¡A partir de este día, eres mi mayor rival! ¡Seguiré haciéndome más y más fuerte!
Una gran sonrisa apareció en el rostro de Ash.
—¡Sí! ¡Tú también eres mi rival, Kiawe! ¡Que esta rivalidad nos haga más fuertes a ambos!
Ambos chicos se veían a los ojos mientras sonreían. Era un intercambio de voluntades, voluntades tan apasionantes que quemaban.
—¡Yo también seré su rival!— dijo Lana, uniendo su mano con la de ambos chicos. Sus ojos eran prácticamente dos hogueras— ¡No me excluyan!
Ash y Kiawe adquirieron el mismo gesto que Saltagua.
—¡No perderemos, Lana!— aseguraron.
—¡Pika Pi!
—¿S-Soy yo o hace más calor de lo habitual?— Mallow trató de abanicarse con las manos.
—¿Esas son ondas de calor?...— se preguntó Lillie, riendo de forma nerviosa.
Gladio, por su parte, se cruzó de brazos.
—Yo soy el rival de Ketchum— dijo, con el ceño fruncido.
—¿Eh?— Mallow y Lillie voltearon a verlo.
—Nada.
—Gladio… ¡Realmente te agrada Ash, ¿verdad?!— la rubia comenzó a rodearlo para tratar de ver su cara.
—No es cierto.
—¡No hay nada de malo en admitirlo!
—No hay nada que admitir.
—¡Sé más honesto contigo, hermano!
Mallow se rascó la mejilla.
—¿Debería presentárselo a Ulu?...
Shiron estaba atenta a la nueva rivalidad que se había forjado. Podía sentir como su espíritu se conmovía con los nuevos vínculos. Debía seguir y seguir si quería alcanzar a Peke.
—Todo luce más ardiente ante la luz del ocaso, ¿no lo crees?
—Sin duda alguna…
—Rrrr…
—Pika…
—¿Qué se supone que están haciendo?-Roto…
El grupo estaba ahora frente al Centro Pokémon de la Ruta 8 y el atardecer había llegado.
—Como muestra de tu victoria contra mí, te reconozco como merecedor del pétalo rojo— lo extendió hacia adelante—. Felicidades, Ash. Lo mereces más que nadie.
—Sí, gracias, Kiawe...— analizó el pétalo y luego, se lo acercó con cuidado a la nariz. Tenía un pequeño olor picante que no molestaba ni ardía. Lo vio con un poco más de detenimiento antes de elevarlo con fuerza al cielo— ¡Tengo el pétalo rojo!
—¡Pi Pikachu!— el roedor celebró junto a su entrenador.
—¿A dónde irás ahora, Ash?— le preguntó Kiawe, cruzándose de brazos.
El azabache se quedó pensativo.
—Me gustaría que mi última batalla fuera contra Mina, así que… ¡Iré a Ula-Ula!— dijo, sonriendo.
—¡Podremos ver a Acerola!— Lillie sonaba contenta solo con decir eso.
—Ella realmente te agrada, ¿eh?— Mallow se rio.
—¡Tanto como ustedes dos!— el entusiasmo con el que la chica lo dijo sonrojó un poco a Mallow y Lana.
—S-Si te gustamos tanto, entonces supongo que no hay problema en que me tomes como tu esposa…— dijo Lana, con las manos en la cara.
—¿E-Eh?... Ah, no, esto, yo ya…
—Es broma— Saltagua se dio un pequeño golpe en la cabeza y mientras le guiñaba el ojo, sacó la lengua.
—Caí completamente— Lillie se rio de forma nerviosa.
—¡Lo tengo!— Mallow dejó caer su puño derecho sobre su palma izquierda— ¿Por qué no aprovechamos que están en Akala y vamos a comer a mi restaurante? ¡Yo invito!
—¿¡Eh?! ¿¡En serio?!— Ash llegó con rapidez al escuchar eso— ¡Amo tu comida, Mallow!
La morena se sonrojó todavía más y luego, desvió levemente la mirada.
—B-Bueno, si insistes…
Lillie infló las mejillas.
—Supongo que mi comida no sabe rica…— murmuró.
—¡Y-Yo no dije eso!— se apresuró a aclarar Ketchum— ¡Tú me ayudas a aprender a cocinar!
—¿¡Estás aprendiendo a cocinar, Ash?!— le preguntó Mallow, maravillada.
—¡Lo está haciendo!— Lillie se recompuso de inmediato— ¡Ya aprendió a quebrar un huevo sin que la cáscara caiga en la clara!
—¡Ohhhh! ¡Bien hecho, Ash!
El azabache se rascó la cabeza mientras sonreía, un tanto avergonzado.
—Bueno…
Kiawe estaba al lado de Gladio.
—No entiendo muy bien a las chicas…— dijo, con una ceja arqueada.
El rubio asintió.
—La verdad es que yo tampoco— Lana estaba cruzada de brazos en medio de ambos.
Los dos chicos la miraron de reojo.
Cerca de las Ruinas del Tránsito. Poni. Al día siguiente.
—¡Primarina, resiste!— Hau tenía el ceño fruncido por la frustración.
—¿Es todo lo que tienes, mozuelo?— los ojos de Hapu, tan serios que intimidaban, veían fijamente a Hau— ¡Demuéstrame tu verdadero poder!
Mahalo apretó los puños.
—Pudimos vencer a los Pokémon de Lusamine a pesar de que no éramos tan fuertes… ¡Podemos ganar aquí, Primarina!— Hau se dio unos pequeños golpes en la cara— ¡No dejemos que los esfuerzos de los demás se desperdicien! ¡Este es nuestro último escalón! ¡Aria burbuja!
—¡Mudsdale, Cuerpo pesado!
El caballo de tipo Tierra cargó directamente contra Primarina, recibiendo directamente Aria burbuja, cosa que no pareció afectarle.
—¡Huye de ahí, Primarina! ¡Acua jet!
No logró hacerlo. Antes de poder escapar, Mudsdale la golpeó con todo el cuerpo, mandándola a volar.
—¡Primarina!— gritó Hau al verla desplomarse en el suelo. Corrió hacia su Pokémon, notando que estaba debilitada— No…
Hapu se pasó una mano por el cabello y entonces, su mirada volvió a ser la de siempre.
—¡Eso estuvo cerca, mozuelo! Entrena un poco más y vuelve a intentarlo, ¡Seguro te sale todo a pedir de boca!— Hapu se acercó a él, acariciando a Mudsdale en el proceso— Fue un buen combate.
Hau hizo regresar a Primarina sin decir ninguna palabra. Con la mirada baja, aceptó el apretón.
Hapu pudo verlo.
Toda la frustración por haber perdido. Se notaba en su mirada, en el movimiento involuntario de sus hombros y en la fuerza ejercida durante el apretón.
Una vez deshicieron la unión, Hau dio media vuelta.
—¡Ah! ¿¡A dónde vas, mozuelo?!— le preguntó.
—A caminar…— respondió en un tono de voz bajo que aun así, Hapu alcanzó a escuchar.
Honua suspiró.
—En la vida no siempre ganarás las batallas, Hau. Cuando aprendas que siempre puedes ser más fuerte, entonces te volverás alguien realmente asombroso…
Observatorio Hokulani. Dos horas después.
—¡Meowth!— Elio abrió los ojos con fuerza al ver como la Chispa del Vikavolt Dominante mandaba a volar al último Pokémon que tenía permitido usar. Crabrawler había sido derrotado hacia realmente poco.
Lario, el primo de Chris, vio fijamente al tipo Siniestro y luego, asintió. Con una mano señaló a Vikavolt, quien tenía cargando un Charjabug.
—¡Al aspirante Elio no le quedan más Pokémon! ¡Ha fallado en la Prueba!— anunció.
Con Meowth en brazos, Elio salió corriendo hacia el Centro Pokémon, sin decirle nada a nadie.
—¡Hermano!...— Selene salió detrás de él.
Chris estaba cruzado de brazos, viendo como los gemelos se alejaban.
—Si no son más fuertes que el Dominante, entonces no son más fuertes…— murmuró— Al chico aún le falta entrenamiento.
—Debe ser duro— Lario vio como Vikavolt se iba—. Estoy seguro de que Selene quiere disfrutar su victoria, pero la derrota de su hermano se lo impide…— sonrió— Eso es lo que sucede cuando alguien de verdad te importa.
Chris se rascó la cabeza y luego, comenzó a temblar.
—¡E-E-Eso no importa ya! ¿L-L-Lario, qué debo hacer? ¡M-Mallow y Lana me dijeron que Ash iba a venir a desafiarme por la Prueba de Mina! ¡No puedo vencerlo, dicen que incluso derrotó al Charizard de Kiawe!— lucía realmente intimidado.
El Hokulani mayor se cruzó de brazos, con una ceja arqueada.
—Mmmm… ¡Supongo que si no eres más fuerte que Ash, entonces no eres más fuerte! ¡Te falta entrenamiento, Chris!
—¡N-No me salgas con eso, Lario! ¡Necesito tu ayuda!
Ash ha conseguido el pétalo rojo con éxito, pero eso no quiere decir que todos sus amigos estén logrando superar los nuevos desafíos que les planta la vida.
Con caídas y tropiezos, al final lo que definirá a una persona es la capacidad que tengan para recuperarse.
Pero de seguro será tarea sencilla para ellos. Son el Representante del atardecer y el Flautista del sol, ¿no?
¡Hola a todos! Terminé por fin este capítulo que espero, disfruten.
Hombre, le di bastantes vueltas a la escena entre Mallow y Lillie, decantándome finalmente por este resultado. He tenido amigas cercanas que se enamoran del mismo chico y que terminan teniendo un desarrollo relativamente similar a lo plasmado, claro que he conocido a otras que son todo lo opuesto. Creo que esto es lo más acertado según las personalidades de ambas chicas. Me quedo conforme con el resultado.
¡Por cierto! Estoy que me muero por ver el adelanto del capítulo del 13 de septiembre que se revelará este domingo. Gracias a filtraciones de revistas podemos volver a ver a los Pokémon de Ash y también una aparición de Kiawe, quien luchará contra Go… Pobre Go, será brutalmente aniquilado XD (Por cierto, tiene su cosa que revelaran la batalla justo cuando yo terminé este capítulo. Sigo creyendo que soy el Nostradamus de Alola XD)
También, como dije, Pikachu no evolucionó. Sí fue otro que estaba detrás de la roca XD
¡Lo olvidaba! Este es el capítulo numero NOVENTA. Es una cifra enorme de capítulos, casi todos ellos con una longitud de aproximadamente 8000 palabras... ¡Wow, no se en que momento adquiría la voluntad para escribir esta historia tan larga! XD Cada día tengo más seguro que esta historia pasará fácilmente de los cien capítulos, de hecho, no me sorprendería llegar a los 130... ¡Aunque para eso todavía queda bastante por ver!
¡No tengo nada más que decir! Les dejo una curiosidad y las fichas de personajes, que son las últimas de campeones y científicos.
Hau aprendió su filosofía de "Un combate puede ser divertido y ser tomado al mismo tiempo" de su padre, quien tenía la misma creencia. Hal constantemente le decía esto a su hijo al punto de que este terminó adoptando esa idea como parte de su ser. El creer en ello es lo que hace que Hau no se enfade al perder… ¿Qué estará pasando por su mente, ahora que perdió contra Hapu?
¡Los últimos de todos! ¡Los tres de Galar, entre ellos, el hombre que nunca ha conocido la derrota en su tierra natal!
Nombre: Leon MacKay.
Ocupación: Campeón Pokémon.
Pokémon insignia: Charizard.
Clasificación actual en el Pokémon World Championship: 5to lugar.
Resumen: Buen hijo y mejor hermano, Leon debutó como una joven promesa a la edad de quince años. Salido de un pueblo de en medio de la nada, llamó la atención de los patrocinadores de toda Galar por su racha de victorias invicta que no terminó hasta que llegó a la Liga Pokémon junto a sus compañeros Pokémon. Una vez ahí, Leon dio una maravillosa participación, llegando a las semifinales sin problema alguno pero fue vencido por un entrenador que le sacaba varios años de experiencia. Luego de un arduo entrenamiento, Leon volvió con todo, ganando el Torneo de Medallistas y luego, coronándose como Campeón de Galar tras vencer en el Torneo de Finalistas y en el Encuentro de Campeones, destronando al anterior Campeón, Mostaz, Campeón de Galar por más de dieciocho años. Es el favorito de patrocinadores, chicos y grandes. Un showman en toda la extensión de la palabra y un entrenador sin igual en la región de Galar que, pese a su juventud, lentamente está abriéndose paso en el Pokémon World Championship, escalando posiciones de forma poco silenciosa.
Nombre: Sonia Prince.
Ocupación: Asistente de investigadora.
Afiliaciones: Fundación Aether. Magnolia Prince. Pueblo Par. Pueblo Yarda.
Campo de especialidad: Historia de Galar.
Resumen: Sonia Prince empezó el desafío de los gimnasios junto con Leon, siendo considerada su mayor rival. Al contrario que su amigo de la infancia, ella no destacó tanto pero sin duda logró hacerse un lugar entre los participantes del Torneo de Medallistas donde dio una buena pelea contra Leon, la cual terminó en su derrota. Luego de esa temporada, Sonia no volvió a retomar el desafío de los gimnasios por lo que se retiró como entrenadora. Luego de unos años, decidió seguir con sus estudios bajo la tutela de su abuela, quien la tomó como su ayudante. Luego de un tiempo, Sonia fue mandada a ver mundo por su abuela, quien le preguntó qué estaba haciendo con su vida al ver cómo dos jóvenes aspirantes se embarcaban en un viaje por superarse a sí mismos. Fue durante este viaje que Sonia adquirió mucha más experiencia como investigadora y logró ahondar bastante en los misterios de la región de Galar, siendo ella quien descubriría la supuesta existencia de los Pokémon legendarios, Zacian y Zamazenta. Desafortunadamente para Sonia, aunque hizo una labor excepcional, no pudo seguir indagando al haber llegado a punto muerto. De cualquier forma, ese viaje que realizó con ayuda de ambos jóvenes la ayudó a crecer como científica y como persona.
Nombre: Magnolia Prince.
Ocupación: Investigadora Pokémon.
Afiliaciones: A.C.P. Fundación Aether. Sonia Prince. Pueblo Par. Pueblo Yarda.
Campo de especialidad: El fenómeno Dinamax.
Historia: Magnolia fue una joven brillante, diligente con sus estudios y que priorizó la investigación en su vida sobre muchas otras cosas, siendo excepciones el amor, la familia y la amistad. Destacó desde muy joven por ser una belleza estricta y más importante aún, por ser tan inteligente como alguien podría serlo. Magnolia se graduó con todos los honres de la universidad y de inmediato consiguió un futuro laboral de lo más prometedor. Fue ella quien hizo grandes avances en la investigación del fenómeno Dinamax y fueron sus investigaciones las que hicieron que una científica de la empresa Macrocosmos pudiera desarrollar con éxito las muñequeras Dinamax. Contrató a su nieta Sonia como su asistente y, en un intento porque hiciera algo con su vida, la mandó a ver mundo nuevamente. No lo dice, pero está orgullosa de lo que ha logrado con lo poco que se le dio. Está esperando el día en el que la convierta oficialmente en su sucesora.
¡En fin! ¡Eso fue todo! ¡Nos leemos!
