¡Alola, chicos! Antes de responder reviews anónimas, quiero hablarles de algo relacionado a las reviews. La historia está por llegar a las 1000 reviews, así que quiero hacer algo especial. Voy a escribirle una pequeña historia (de 4000 palabras, más o menos) relacionada con el fic a la persona que sea la review 1000. El contenido de la historia puede ser el que sea y será exclusiva para esa persona, por lo que claro, no será algo canonico. La persona en cuestión puede pedir no sé, "Qué pasaría si Ash se quedara con Mallow" o cosas así. Para saber que el usuario leyó esto y participó a consciencia, me gustaría que pusieran al finalizar su review las siglas "QLH". Por favor, no pongan más de una review ya que solo tomaré en cuenta la primera que hayan puesto por usuario y también, solo pueden participar perfiles, no cuentas anónimas ya que se podrían hacer trampas y no puedo contactarlas por DM, que es por donde les mandaré la historia así que por favor, recuerden tener los DM activados. Gracias :D
(También, dejen sus reviews con normalidad, no esperen a que haya 999 para luego ponerla. Si lo hacen, creo que nadie comentaría, esperando a que suba a 999 para ser ellos la review 1000 XD)
¡En fin! ¡Reviews anónimas!
Christian: ¡Hola! Espero que la historia continúe siendo entretenida para ti, que es la intención primordial. Hau y Elio serán más fuertes a futuro, eso tenlo por seguro y sobre tu pregunta...
Pikachu: Rayo, Ataque rápido, Cola de hierro, Electrotela.
Decidueye: Hoja afilada, Doble equipo, Puntada sombría, Picoteo.
Lycanroc: Colmillo rayo, Avalancha, Golpe, Roca veloz.
Gumshoos: Superdiente, Triturar, Colmillo ígneo, Doble equipo.
Peke: Cola de hierro, Paranormal, Lanzallamas, Ataque rápido.
Golisopod: Escaramuza, Concha filo, Tóxico, Chupavidas.
Incineroar: Corpulencia, Lanzallamas, Lariat oscuro, Chupavidas.
¡Pasen a leer, por favor!
—El aire de Malíe realmente me hace sentirme como en casa…
—Pika…
El ferry había arribado hacía realmente poco y nuestro grupo había desembarcado en la gran ciudad Malíe, listos para fijar su rumbo hacia el siguiente destino: El monte Hokulani.
Ash y Pikachu estaban inhalando y exhalando el puro aire de la ciudad la cual, a pesar de su tamaño, se mantenía realmente limpia.
Gladio miraba en todas las direcciones posibles. Había estado unas pocas veces en Malíe, pero solo de paso.
—La atmosfera aquí es relajante…— murmuró Lillie, con Shiron en brazos— ¿Verdad?
—Kou— asintió, bajando al suelo de un salto.
—¡Y espera a estar en pueblo Paleta!— Ash sonrió— ¡Te encantará, Lillie!
—¡Pikachu!
La rubia sonrió al escuchar eso.
—¡Lo espero con ansias!— aseguró.
Gladio volteó a verlos, con una ceja arqueada.
—Oh, claro, no te lo había comentado, hermano— la rubia posó su mirada sobre él—. Cuando todo lo que está pasando termine, Ash, y yo iremos a buscar nuevas aventuras fuera de Alola. ¿¡No es emocionante?!
El rubio miró en otra dirección.
—Seguro…— respondió.
—¡Ven con nosotros, Gladio!— la repentina invitación de Ash lo volvió el objetivo de todas las miradas— ¡Siempre hay lugar para uno más en el grupo!
Lillie sonrió, llena de ilusión y luego, asintió con fuerza.
—¡Vamos, hermano! ¡Estoy segura de que nos divertiremos mucho los tres juntos!— la idea realmente le emocionaba.
—Cuatro— dijo la Pokédex—. Seríamos cuatro-Roto.
—¡Vamos, Rotom, sabes que cuando me mencionan a mí tú vienes incluido en el paquete!— Ketchum le dio unas palmadas en la carcasa.
RotomDex se quedó satisfecho al escuchar eso.
—¿¡Y bien?!— Lillie prácticamente estaba brillando.
—Lo voy a pensar— dijo Gladio, suspirando.
—¡Eso me sirve!
Ash rodeó al rubio con un brazo.
—¡Un montón de aventuras, nuevos Pokémon que nunca hemos visto y muchos amigos por conocer!— le sonrió— Es la vida perfecta, Gladio.
Aether se quitó el brazo de encima.
—Como dije, lo voy a pensar— comenzó a caminar—. Me gusta poco la idea de que viajes por Alola con mi hermana y pensar en que viajes solo con ella por otras partes del mundo me gusta todavía menos.
Lillie y Ash se sonrojaron, riendo de forma nerviosa.
Gladio frunció el ceño ante eso pero luego suspiró, tratando de calmarse.
—¡Ah, Gladio!— el azabache se puso a su lado— Lo que nos contaste ayer en la cena, ¿es cierto? ¡Lo de los nuevos movimientos de Silvally!
El rubio lo miró de reojo.
—No son nuevos movimientos. Estamos tratando de hacer más versátiles sus otros ataques.
—¿¡Eh?! ¡Eso es genial! ¡Me encanta ver distintos usos de un mismo movimiento! ¿¡Por qué no los usaste durante el entrenamiento?!
—No tenía ganas.
—¡Vamos, Gladio, enséñamelos!
—No. Demasiado pronto.
—¡Vamos!
—No.
Lillie caminaba detrás de ellos, junto a Pikachu, Rotom y Shiron. Sonreía al ver cómo dos de las personas que más le importaban en el mundo poco a poco se llevaban mejor.
—Primero va por la hermana y ahora por el hermano-Roto…
La rubia se sobresaltó al escuchar ese murmuro.
—¡No digas eso ni en broma!
En la pantalla de la Pokédex se mostró un rostro burlón.
—¡Retrocede, Grimer!
—¡Sigue, Torracat! ¡Ascuas!— Elio apuntó al Pokémon de su hermana, el cual no logró esquivar a tiempo— ¡Doble patada!
—¡Fortaleza!
La forma Alola se llevó las manos frente al rostro y entonces comenzó a rodearse de un brillo blanquecino que fue interrumpido por las dos fuertes patadas del tipo Fuego.
—¡Ascuas!— Elio celebró internamente al ver que Toque tóxico de Grimer no se había activado.
Una vez más, el gato dejó salir aquel torrente de brasas que rodeó al tipo Veneno, que ya no pudo más.
—¡Miaaaaau!— gritó el gato al haber ganado.
Elio apretó fuertemente el puño y luego, se puso serio.
—Lo hiciste bien, Grimer— felicitó Selene, haciéndolo volver a su Pokéball—. Descansa por el momento.
—Si sigues haciéndote así de fuerte, podrás vencer tú solo a Vikavolt, Torracat— Elio le sonrió a su inicial, quien le asintió con gusto.
—¿Estás seguro de que es buena idea centrarte tanto en Torracat, hermano?... Recuerda que es una batalla de dos contra dos— Selene se acercó a su gemelo, mostrando algo de preocupación en su rostro.
—Torracat es mi única opción contra Vikavolt. Meowth y Araquanid son débiles contra él y los ataques de Crabrawler no le hacen daño— Elio arqueó una ceja—. Creí que al menos te sabías las efectividades elementales de memoria, Selene.
—No es eso, hermano. Sé que Torracat es tu mejor carta para jugar, pero aún con eso… dejar fuera de forma a tus otros Pokémon…
—Solo será durante este combate. Te estás preocupando demasiado— Elio se cruzó de brazos—. Perdí contra Vikavolt esa vez porque no lo conocía, pero esta vez seguro que ganaré. Además, el jefe vendrá al Observatorio hoy, no puedo dejar que me vea como un patético niño derrotado.
Selene frunció el ceño.
—No eres patético, hermano.
—Bueno, obviamente no.
—Y estoy segura de que al jefe no pensará mal de ti al saber que perdiste. Ese no sería el jefe— aseguró la azabache. Su mirada desprendía más seriedad de lo habitual. Elio se sorprendió un poco por eso.
—C-Cómo sea. Esta será mi estrategia para la revancha y punto final— dio media vuelta, tomando el camino que llevaba hasta el pie de la montaña—. Vamos, Torracat. De seguro encontraremos Pokémon salvajes con los que podamos entrenar.
—¡Miau!
Selene vio cómo su hermano mayor se marchaba y entonces, mostró preocupación.
—Hermano…— murmuró, sintiendo como la única persona a la que podía compartirle el título de: "fanático número uno de Ash Ketchum", la había traicionado.
—Lillie Ketchum…— murmuró la rubia, con una sonrisa tonta en la cara. Los recuerdos de su primer paseo en el Exeggutobús le llegaron a la mente.
—¿Dijiste algo, Lillie?— le preguntó Ash, quien estaba sentado a su lado.
—¡Ah, no, no dije nada!— aseguró con rapidez, sonriendo con toda la naturalidad del mundo.
—Es una de sus fantasías adolescentes, Ash. No deberías interesarte mucho en eso-Roto.
—Está… ¿bien?— Ketchum no comprendió del todo.
—De todas formas— Gladio volteó a ver a Ash ya que Lillie y Rotom acababan de iniciar una discusión—, ¿por qué no volamos directamente a la cima del Monte Hokulani con Celesteela? ¿Cuál era la necesidad de aterrizar en la parada y tomar el autobús?
Ash volteó a verlo, sonriendo.
—¡Porque nunca te has subido!— respondió con simpleza.
—¿Qué es el Exeggutobús?— había preguntado Aether hacía más de media hora, cuando estaban volando hacia el Observatorio de Hokulani.
Gladio arqueó una ceja.
—¿Por eso lo estamos tomando?...
—¡Claro! Siempre es genial probar cosas nuevas— le señaló hacia la venta que Gladio tenía justo a su derecha— ¿No crees que las vistas son hermosas?
El rubio miró hacia afuera y sin duda, tuvo que estar de acuerdo. El cielo matutino, las nubes y el sol, un retrato bellísimo que estaba más cerca con cada giro de las ruedas del autobús.
En silencio, asintió.
—Aunque…— de reojo, miró al resto de pasajeros. Todos tenían la mirada clavada en ellos, viéndolos fijamente, algunos tratando de hablar, otros murmurando y unos cuantos, fotografiándolos.
Ash se recargó en su asiento, cerrando los ojos con tranquilidad.
—Disfruta del paseo, Gladio. No se viven siempre este tipo de cosas— aseguró, con una sonrisa en el rostro.
Aether aceptó eso.
Lillie y Rotom habían terminado de discutir, con otra victoria sumándose a la galería de la Pokédex. La rubia suspiró, algo molesta por haber perdido pero entonces, sus ánimos se vieron totalmente recuperados.
La cabeza de Gladio estaba apoyada en su hombro derecho y la de Ash, en el izquierdo. Sonrió.
—Mierda…
La incesante lluvia que caía sobre pueblo Po amortiguaba los quejidos del gobernante del lugar. Guzma estaba recostado en un colchón viejo pero aun así, era el mejor colchón de todo el pueblo.
—Puede que te hayas recuperado de las quemaduras, pero tus brazos aún resienten el impacto de esa cosa— Francine le estaba cambiando unas vendas, revelando por unos segundos una serie de quemaduras que abarcaban la parte posterior de ambos brazos, desde la muñeca hasta el codo—. Quién sabe qué habría pasado si Kukui no te hubiera ayudado en ese momento.
Cuando Guzma abrió los ojos, el ardor en sus brazos era insoportable, ese dolor agudo y constante no se iba. Por algún motivo, sus extremidades se sentían húmedas, cosa que solo empeoraba el dolor.
Trató de llevarse una mano a la cabeza, sobre la cual sentía una extraña presión a la par que una sensación de humedad. Algo le impidió el movimiento.
—Quédate quieto— le ordenó Kukui, atendiendo cuidadosamente sus heridas—. La explosión te dañó considerablemente y el aterrizaje no te favoreció para nada. Tienes quemaduras de tercer grado en ambos brazos y te descalabraste. No has perdido mucha sangre, pero si no te atiendo, eventualmente podría ser mortal así que, no te muevas.
Lleno de frustración, Guzma aceptó. Había logrado regresar a su dimensión, no planeaba morir de una forma tan patética.
—Es como en los viejos tiempos, Guzma— murmuró Sorba—. Lario y yo siempre te cuidábamos cuando cometías alguna imprudencia…
El líder Skull no dijo nada.
Guzma chasqueó la lengua con frustración. Sabía muy bien que había adquirido una gran deuda para con su ex amigo.
—Ese maldito Ultraente me tomó desprevenido. Golisopod habría acabado con él de haber sabido que podía…
—¡Pero no lo sabías!— el grito de Francine sobresaltó a Guzma, quien se quedó viéndola anonadado. La mano derecha del líder Skull pareció arrepentirse de inmediato— Lo siento, Guzma, es solo que yo…
—No… Está bien— murmuró, mirando hacia otro lado—. Gracias, Francine. Por todo.
La mujer negó con la cabeza.
—Es bueno tenerlo de vuelta, jefe. Todos lo extrañaban.
—Perdón por eso, Lillie— dijo Gladio, mientras estiraba las piernas—. No pensé que me iba a quedar dormido.
—No pasa nada, Gladio— la rubia le sonrió—. Verte así me hizo recordar los buenos años de nuestra infancia, aunque claro que siempre era yo quien se dormía encima de ti.
El hermano mayor tampoco pudo evitar sonreír. Los buenos años de su infancia sin duda habían sido buenos.
Ash, Rotom y Pikachu habían decidido que no querían intervenir. Había momentos sagrados que no debían ser corrompidos.
—Bien, ahora ¿dónde podrían estar?... Olvídalo, ya los vi-Roto.
Ketchum miró hacia la dirección señalada por la Pokédex, topándose con los gemelos Asutoro, quienes movían los brazos en alto.
Ash sonrió al verlos.
—¡Ey!— gritó, alzando un brazos y agitándolo. Se dirigió hacia ellos sin esperar a los Aether.
—Es un gusto saber que llegó con bien, jefe— Elio hizo una reverencia.
—Velamos por su más que evidente éxito en esta fase de su Prueba— añadió Selene, reverenciándose también.
—Gracias, chicos— Ash se rascó la cabeza, aún sin estar realmente acostumbrado a que fueran tan formales con él—. Por cierto, felicidades por superar la Prueba, Selene— le puso una mano encima, sonriéndole.
—Ah… Sí, esto… gracias, jefe…— pese a su respuesta tan poco expresiva, en realidad Selene estaba saltando de la alegría en el interior, lo único que la detenía para expresar esa felicidad era la posible reacción de su hermano.
—Bien por ti, Selene— Elio, cruzado de brazos, también le sonrió.
La Asutoro se sorprendió. ¿Se había preocupado por nada?...
—Y Elio— Ash miró al mayor de los hermanos, con una sonrisa aún más grande que la que le había dirigido a Selene—. Sé de primera mano lo frustrante que puede ser perder y más cuando crees que lo tienes dominado, pero es sobreponerte a esas situaciones lo que te hace mucho más fuerte. Estoy seguro de que la próxima vez, el Dominante no tendrá ninguna oportunidad contra ti.
Elio sonrió con amplitud.
—No soy digno de tales palabras, jefe…— aseguró, mostrando también un leve sonrojo.
Selene estuvo a punto de sonreír también, pero entonces, notó algo.
La mano de Elio temblaba. Movimientos involuntarios que hacía siempre que estaba frustrado.
—Alola de nuevo, chicos— Lillie les sonrió, poniéndose al lado de Ash. Shiron hizo lo mismo— ¿Ula-Ula los ha tratado bien?
—Este lugar es absurdamente grande— habló Elio, haciendo que Selene dejara un poco de lado sus pensamientos—. Si no nos hubieran dado un aventón, quién sabe cuánto tiempo habríamos tardado en llegar hasta aquí.
—Nosotros tardamos tres días— Lillie volteó a ver a Ash, riendo— ¿Recuerdas?
Ketchum se estiró un poco.
—El aire de la Ruta 10 era realmente agradable.
—Pikachu…
—Suenas como un anciano— señaló la rubia, riéndose.
—¿Tú crees?— Ash no tardó mucho en imitarla.
Elio y Selene no pudieron evitar sonreír.
—En serio se llevan bien— dijo Selene, haciendo que ambos adolescentes voltearan a verse.
—Supongo que sí— chocaron los puños.
Ash entonces miró hacia todos lados.
—¿Lario y Chris no están?— les preguntó. Según tenía entendido, ellos sabían de su llegada.
—Ah… Verá, jefe…— Elio cerró los ojos, poniendo un gesto de inconformidad.
—¡Necesito más tiempo para planificar, Lario! ¡D-Deberías comprenderme!
—Has estado así todo el día, Chris. No va a pasar nada si pierdes y tampoco pasará nada si ganas. Te estás preocupando demasiado.
Los Asutoro señalaron al Capitán, quien estaba escondido entre su sillón y la pared. Lario estaba ahí, tratando de hacerlo salir.
—Hola— dijo Ash, alzando levemente una mano.
Chris dejó salir un chillido y luego, se asomó por detrás del sofá.
—¡A-Ah, Ash!— se escuchaba el nerviosismo en su voz— ¡C-Creí que llegarías más tarde! T-Te adelantaste unas dos semanas antes de lo planeado.
—No. Claramente hicimos cita para el día de hoy— le dijo Rotom, cruzado de brazos.
—¡A-Ah, eso es…! ¡Esto…!
Quien también estaba cruzado de brazos era Gladio. Tenía una ceja arqueada y miraba a Chris con algo parecido a la decepción.
—Señor Gladio— le murmuró Selene, haciendo que el rubio se agachara un poco—, está mirando al señor Chris de una manera no muy agradable. Es un poco irrespetuoso de su parte.
Aether parpadeó varias veces y luego, se obligó a neutralizar el gesto.
—Gracias por decírmelo, Selene.
—Para eso están los amigos, señor Gladio— le sonrió.
Gladio también le dedicó una muy pequeña sonrisa.
—Pero bueno… ¿Qué formas son esas de recibir a tus invitados, Chris?— le preguntó Lario, ya un poco desesperado. Movió el sillón de un pequeño empujón y obligó al Capitán a salir de ahí— Vamos, tienes que tranquilizarte.
Ash y Lillie se rieron un poco.
—E-Entonces… La batalla…— dijo Chris luego de un rato de estar callado.
—La batalla— asintió Ash.
Chris frunció levemente el ceño y luego, se rindió.
—Seguro… Tengamos la batalla…
—¡Bien!— exclamó Ash, chocando los cinco con Pikachu.
El grupo salió al exterior del observatorio, en concreto, se dirigieron al campo de batalla que había detrás del Centro Pokémon, preparándose para el combate. Turistas se acercaron para ver qué estaba pasando y como era de esperarse, todos los reconocieron.
Ash se puso en su posición, justo frente a Chris. Se crujió los dedos de la mano derecha utilizando su pulgar y también hizo crujir su cuello. Esos sonidos parecieron intimidar a Chris.
—Es como si se estuviera preparando para darme una golpiza… ¡Como los bullys de las películas que ven Mallow y Lana!— pensó Hokulani de forma inevitable.
—¿Cómo haremos esto, Chris?— le preguntó Ash, sonriendo.
—¡Uno contra uno!— se apresuró a responder el Capitán. De esa forma, el combate terminaría más rápido.
Ketchum no se quejó en lo más mínimo.
—Este lugar…— sonrió, recordando algunas cuantas cosas— ¡Ya tengo hecha mi elección!
Lario, quien se había posicionado como el árbitro, asintió.
—Entonces, si ambas partes están preparadas…— miró a Chris, quien le asintió— Procederé a explicar las reglas.
Eso le sacó un suspiro de alivio al Capitán. El inicio de la batalla se postergaba un poco más.
—¿Entendido?— escuchó decir de pronto a Lario.
—¡Entendido!— dijo Ash.
—¿Eh? ¡E-Esperen!:..— por perderse en sus pensamientos, Chris no había escuchado las palabras de su primo.
—¡Entonces, peleen!— Lario bajó con fuerza la mano.
—¡T-Togemaru, ve!/¡Vamos, Incineroar!
El Togedemaru de Chris hizo acto de presencia, rebotando un poco en el suelo antes de detenerse por completo. Incineroar, por su parte, aterrizó luego de emerger de su cápsula con una voltereta.
—Ah…
—¿Este enfrentamiento otra vez?— se preguntó Rotom.
—Cuando Ash hizo la Prueba de Chris tuvo que vencer al Togedemaru Dominante con Incineroar, que por aquel entonces no había evolucionado— explicó Lillie.
—Ohhhh…
Elio no perdió el tiempo y dejó salir a Torracat.
—Podremos aprender un par de cosas del jefe, Torracat— le dijo, sentándolo en su regazo. El gato se veía muy interesado.
Chris comenzó a sudar.
—Tengo desventaja de tipo...— pensó, notando la seriedad de la situación.
—¡Bien, aquí vamos!— exclamó Ash, sonriendo— ¡Lanzallamas!
Incineroar apuntó su cinturón hacia Togemaru y con fuerza, bajó ambos brazos. Un torrente de fuego salió disparado hacia la tipo Eléctrico.
—¡R-Rápido, Barrera espinosa!— ordenó Chris, sintiéndose más nervioso.
Togedemaru saltó con las púas de su espalda levantadas, las cuales adquirieron un aura verdosa; se hizo bolita y luego, comenzó a girar con rapidez.
Los rápidos movimientos de Togemaru disiparon el fuego de Incineroar. El movimiento cesó al cabo de unos segundos y la tipo Eléctrico se veía bastante bien, algo chamuscada, pero bien al final de cuentas.
—¡Togedemaru, Campo eléctrico!— dijo tan rápido como le fue posible.
El roedor reunió un montón de electricidad que liberó con un estallido. Alrededor del campo de batalla se creó una cúpula de electricidad.
Ash recordó el combate contra Clemont y su Luxray.
—¡Sus movimientos de tipo Eléctrico son más fuertes, Incineroar!— le advirtió a su Pokémon— ¡No trates de luchar contra ellos directamente!
El tigre asintió.
—¡Subamos el calor también! ¡Corpulencia!
Incineroar se golpeó el pecho con ambas manos y luego, rugió. Sus músculos se tensaron y luego, un aura roja lo rodeó por unos segundos.
—¡Togemaru, Electropunzada!— Chris sabía que, de dejar a Ash hacer lo que quisiera, pronto estaría arrepintiéndose.
Togedemaru volvió a adquirir la misma postura que cuando utilizó Barrera espinosa, solo que esta vez su cuerpo disparaba electricidad.
—¡Lanzallamas!— exclamó Ash. En ningún momento se le pasó por la cabeza el tratar de tocar a Togedemaru.
Ambos ataques colisionaron solo que, al Togedemaru estar recibiendo daño e Incineroar no, el choque terminó rápidamente.
Togedemaru cayó de pie sobre el suelo, algo agitada por el calor y el golpe.
—¡Lariat oscuro!— exclamó Ash, señalando a su oponente.
El tipo Siniestro comenzó a girar con gran velocidad.
—¡Electropunzada!— Chris sonrió un poco. Podrían dar un buen golpe.
—¡Cancela de inmediato y Lanzallamas!— Ash sonrió aún más.
Incineroar dejó de girar, pero aún conservaba el impulso de Lariat oscuro por lo que, cuando se detuvo, disparó un torbellino de fuego desde su cinturón en lugar del usual torrente continuo.
Togedemaru no tuvo problemas al pasar por en medio de dicho torbellino, pero eso era parte del plan de Ash. El dejar que Chris se confiara, creyendo que podrían asestar el golpe y entonces…
El Capitán pronto se dio cuenta de que, cuanto más avanzaba su Pokémon por en medio del movimiento, más estrecho se hacía el paso. Lo notó pronto, pero para Togedemaru ya era tarde.
—¡Detente, Togemaru!— le gritó.
La tipo Eléctrico así lo hizo y entonces…
—¡Lariat oscuro!
Incineroar tomó a Togedemaru por el rostro y comenzó a girar con gran velocidad. La arrojó con fuerza hacia el cielo.
—¡Lanzallamas!
El ataque de tipo Fuego dio de lleno, haciendo caer al suelo a Togemaru.
—¡Aterriza con Barrera espinosa!— exclamó Chris.
La caída fue amortiguada por las púas, aunque Togedemaru había recibido un buen daño.
—¿¡Puedes seguir, Togemaru?!
La tipo Acero asintió. Todavía no terminaba.
El público comenzó a vitorear a Ash y a Incineroar. Lo estaban haciendo realmente bien.
El tigre sonrió por esto. Sentía como, por los aplausos, su fuerza incrementaba.
—La temperatura de Incineroar está subiendo-Roto…— murmuró, mirando al tipo Fuego.
Voltearon a verlo, un tanto confundidos. Era obvio que se calentara con el paso del combate, ¿no?
—¡Vamos, Incineroar! ¡De frente con Lanzallamas!
El tipo Siniestro asintió, corriendo hacia el oponente.
—¡Togemaru, esquiva y usa Electropunzada!
La pequeña comenzó a rodar por el suelo a gran velocidad, evadiendo por poco el Lanzallamas, el cual la seguía constantemente.
—¡Ahora, Togemaru! ¡Salta!
Gracias al impulso que llevaba, salió disparada con gran velocidad hacia Incineroar.
—¡Cancela y esquiva!— ordenó Ash, sabiendo que el movimiento podría conectar si no actuaban rápido.
Incineroar desobedeció a Ash. Apuntó Lanzallamas contra Togedemaru una vez más, solo que esta vez no logró darle.
Electropunzada conectó directamente contra el rostro del tigre, haciéndolo retroceder.
—¡Incineroar!— exclamó Ketchum, sorprendido.
Igual de sorprendidos estaban Lario, Chris, los Asutoro y los Aether. Los aplausos dejaron de dirigirse al tipo Fuego, para pasar hacia la tipo Eléctrico.
—¡C-Conectó! ¡Bien hecho, Togemaru!— ese momento parecía haber aumentado la confianza de Chris.
Incineroar se llevó una mano al rostro, el cual le escocía por culpa de las afiladas espinas de Togedemaru. Se sentía confundido. ¿Cómo había pasado por alto las ordenes de Ash?... Pudo haber esquivado eso, pensó.
—¿¡Estás bien, Incineroar?!— le preguntó su entrenador, algo preocupado. Desde que se había convertido en su Pokémon, Incineroar jamás lo había desobedecido, ni siquiera una vez.
Rotom, en las gradas, dejó salir una especie de suspiro.
—La naturaleza de Incineroar se muestra por primera vez— dijo, rascándose la carcasa—. No me sorprende que no actuara así en el combate contra Nanu ya que después de todo, las ovaciones no iban solo para él, las compartía con Primarina… Pero ahora, que es un uno contra uno-Roto…
Gladio y Lillie comprendieron de inmediato. Los Asutoro no parecieron hacerlo.
—Cuando Incineroar es ovacionado por el público— empezó a explicar Gladio, mirando fijamente a Elio— se emociona tanto que llega a desobedecer a su entrenador y a desatar más poder del necesario para complacer a su audiencia. Si es el caso contrario, si el público no se emociona con su combate, entonces Incineroar tampoco lo hará. Incluso entrenadores expertos tienen problemas para superar este tipo de actitudes en el Pokémon.
Lillie asintió.
—Por ejemplo, el enmascarado Royale— dijo, también dirigiéndose a Elio—. A pesar de que tiene mucha experiencia en combate, su Incineroar a veces se deja llevar aunque por lo que parece, puede hacerlo volver en sí cuando quiera.
—Es importante que lo sepas, Elio— Gladio miró hacia el campo de batalla—. Algún día, tú y Torracat tendrán que lidiar con ello.
Entrenador y Pokémon se voltearon a ver; tragaron saliva.
—¡Bien! ¡Sigamos, Incineroar!— exclamó Ash, señalando a Togedemaru— ¡Lariat oscuro!
Chris frunció el ceño. No podía confiarse en contra de ese ataque. Si Lariat oscuro tenía una debilidad, entonces esa era…
—¡Rueda por el suelo con Electropunzada!— exclamó.
Togedemaru avanzó rápidamente hacia las piernas de Incineroar y cuando estuvo por golpearlas…
—¡Detente!
Un torbellino de fuego rodeó por completo al gran felino y por ende, también sus piernas. Togedemaru no logró frenar y chocó contra el muro de llamas.
Incineroar se detuvo de golpe.
—¡Gracias, Chris!— exclamó Ash, sonriendo al igual que su Pokémon— ¡Ver cómo utilizaste el impulso que Togemaru ganó antes nos hizo desarrollar una nueva estrategia! ¡Hemos crecido un poco más!
—El impulso…— Chris abrió los ojos, sorprendido. Incineroar había dejado de utilizar Lariat oscuro, pero había seguido girando con fuerza, aprovechando el impulso que tenía, igual que como cuando utilizó ese extraño Lanzallamas.
Chris notó la diferencia entre ambos movimientos.
Si Incineroar frenaba de golpe luego de Lariat oscuro y disparaba Lanzallamas, entonces, este adquiría una forma de torbellino, pero si por el contrario seguía girando por sí mismo y utilizaba Lanzallamas, entonces él se convertiría en el torbellino.
—Ash sabe que no pueden tocar a Togemaru. Hacerlo conllevaría recibir daño lo veas como lo veas, por eso decidió crear una forma de que Togemaru tampoco pueda tocarlos— analizó Lario, observando bien a Ash—. Ignoro quien es el padre de Red y Ash Ketchum, pero debe ser alguien de gran talento para tener dos hijos así... Debo investigar.
Chris frunció el ceño. Al contrario que Incineroar, Togedemaru no tenía ningún movimiento que no fuera de contacto. Debían tocarlo o directamente no podrían golpearlo.
—Estamos llegando a un punto muerto…— pensó él y de pronto, se le ocurrió una idea, una excelente idea— ¡Togemaru, necesito que confíes en mí!
Sin dudarlo, ella asintió.
—¡Ve, Electropunzada!
Ash e Incineroar ya la esperaban.
—¡Lanzallamas!
Ambos movimientos colisionaron y entonces…
—¡Detente, Togemaru!
Al no presentar resistencia alguna contra Lanzallamas, la tipo Acero fue arrastrada hacia atrás con suma facilidad. Cayó al suelo, rodando.
El público estalló emocionado y el nombre de Incineroar se coreó levemente.
Ash vio impactado la enorme sonrisa que se pintaba en el rostro de su Pokémon.
—¡Incineroar, no te muevas!— le ordenó, viendo fijamente a Chris— Es lo mismo que pasó hace un momento. Quiere aprovecharse de… ¡INCINEROAR!
El tigre se había lanzado hacia Togedemaru con Lariat oscuro, sin hacer caso a las órdenes de Ash. El ceño del azabache se frunció con fuerza.
—¡Ahora! ¡Barrera espinosa!
La lastimada Togemaru saltó hecha un ovillo y entonces, Incineroar la tocó. La gran cantidad de giros, producto del movimiento tipo Siniestro, hizo que las extremidades superiores de este terminaran realmente lastimadas.
Incineroar se detuvo, viendo sus brazos y patas. Estaban llenas de cortes y apenas sentía fuerza en ellos. Miró hacia atrás, donde pudo identificar una mirada que le dio pavor.
Ash lo veía con decepción.
Los oídos de Incineroar dejaron de recibir cualquier tipo de sonido. No podía escuchar al público ni al oponente. Su completa atención estaba en esa mirada.
Ketchum comenzó a decirle algo pero no podía escucharlo. Estaba demasiado enfrascado en esos ojos que de pronto mostraron desesperación.
Sintió un fuerte golpe en el estómago que lo hizo retroceder con fuerza. Dio tumbos hasta que finalmente, cayó de espalda al suelo.
Solo podía ver el cielo azul y entonces, volvió a escuchar.
—¡…cineroar! ¡Vamos, amigo, de pie!— escuchó gritar a Ash.
—¡Bien hecho, Togemaru!— felicitó Chris. La tipo Acero celebró los golpes que había conectado, al igual que las personas en las gradas.
Su pecho subía y bajaba con fuerza.
"¿Qué estás haciendo?", se preguntaba una y otra vez.
Cuando era un Torracat jamás sintió esa falsa sensación de euforia, siempre mantenía el control de sus emociones y podía moverse a su gusto, con sus cuatro patas.
Por primera vez desde que lo había hecho, Incineroar se preguntó por qué había tenido que evolucionar.
—¡Contaré hasta veinte!— dijo Lario, viendo que el tigre no tenía intenciones de levantarse— ¡Si Incineroar no está de pie para cuando deje de contar, entonces el retador Ash habrá perdido!
Gladio veía con el ceño fruncido, mientras que Lillie, con preocupación.
Elio y Selene estaban estupefactos. Su ídolo le pedía con todas sus fuerzas a su Pokémon que se pusiera de pie, pero Incineroar, con los ojos fijos en el cielo, no respondía.
De pronto, Elio dejó de sentirse humillado por su derrota contra Vikavolt. Su cuerpo se sintió invadido por una extraña sensación que no supo describir.
Era… ¿miedo?...
Su ejemplo de superación y fuerza estaba a punto de perder, estaba a solo cinco segundos de hacerlo, pero entonces…
Incineroar comenzó a levantarse, apoyándose lo menos posible con sus brazos, los cuales de verdad lucían lastimados.
Ash dejó salir un suspiro de alivio y luego, sonrió.
—Es bueno verte de pie, amigo— le dijo.
Incineroar no dejó salir el menor sonido.
—Menos mal…— murmuró Lillie, sintiendo como un enorme peso se le quitaba de encima.
Rotom también se sentía realmente aliviado e incluso Gladio, a su manera, estaba realmente expectante de la posible derrota de Incineroar.
—¿Hermano?...— murmuró Selene, al ver cómo Elio se había llevado una mano al rostro.
—¿Qué diablos está mal conmigo?...— se preguntó, con los ojos lo más abiertos que podían estar.
El ceño de Chris se frunció, pero sonrió al ver como el público estallaba al ver a Incineroar de pie.
—¡Solo un empujón más, Togemaru!— le dijo, confiando en el hecho de que Incineroar se descontrolaría por los aplausos— ¡Vamos con todo!
Chris mostró su Electrostal Z y lo puso en su pulsera.
—¡Prepárate, Incine…!— de poco en poco, Ash fue sintiéndose más confundido— roar…
El Pokémon había empezado a desprender una gran cantidad de fuego; su cuerpo estaba al rojo vivo, casi asemejándose a la lava que componía a Magcargo.
El aura Z había empezado a juntarse en la pulsera de Chris, pero el Capitán tuvo que interrumpirse a sí mismo al ver a su oponente.
Incineroar bajó ambos brazos con fuerza y entonces sucedió algo que dejó a todos boquiabiertos.
Un Lanzallamas, un Lanzallamas enorme, casi comparable a un Anillo ígneo, emergió del cinturón de Incineroar.
Lo único que pudieron ver todos los presentes era como el ataque conectaba contra Togemaru antes de que siquiera pudieran reaccionar.
Cuando Incineroar dejó de atacar, aquel abrasador brillo abandonó su cuerpo y en el lugar comenzó a sentirse un bochorno infernal.
Lario tardó en reaccionar y cuando lo hizo…
—¡Togedemaru no puede continuar!— exclamó, viendo a la debilitada Pokémon— ¡Ash e Incineroar son los ganadores!
Chris apretó con fuerza el puño y luego, hizo regresar a su Pokémon.
Hubo un momento de silencio, pero luego, casi todos los espectadores rompieron en ovaciones. Ese había sido un ataque increíble.
Ash no pensaba lo mismo, al menos, no del todo.
—Incineroar…— murmuró, acercándose a él. El tigre ni siquiera volteó a verlo y en su lugar, comenzó a alejarse del lugar— ¡E-Espera, Incineroar!
Lillie, Elio y Selene se pusieron de pie rápidamente.
—¿A dónde van?— preguntó Gladio, cruzado de brazos.
—¿¡No es obvio?!— Lillie lucía realmente preocupada— ¡Vamos a ayudar!
—No— dijo el rubio con firmeza—. Es entre Ketchum y su Pokémon. Ninguno de ustedes tres tiene nada que ver ahí.
Elio y Lillie estuvieron por replicar pero entonces Rotom habló.
—Gladio tiene razón, esto no nos concierne en lo más mínimo. No hay forma posible en la que ustedes puedan ayudar-Roto.
Los tres vieron con frustración como Ash e Incineroar se alejaban. El entrenador llamaba a su Pokémon, quien simplemente caminaba sin dejar salir sonido alguno.
Chris y el resto del público se vieron confundidos.
—Luchaste bien— le dijo Lario a su primo, dándole unas palmadas—. Ahora solo tienes que esperar a que regresen para darles su merecido premio.
Chris asintió, sintiéndose un tanto frustrado.
Se había quedado con la miel en los labios.
—¿Qué se supone que fue eso, mozuelo?— le preguntó Hapu a Hau, quien estaba sentado en el suelo— Fue mucho peor que nuestro combate de ayer, ni siquiera parecías estarlo intentando.
Mahalo movía las piernas de forma inquieta y luego, comenzó a rascarse con rapidez la cabeza.
—Yo… Estoy muy confundido— dijo. Sus ojos respaldaban sus palabras.
Hapu también se rascó la cabeza para después dejar salir un pequeño suspiro. Se sentó enfrente de él, no sin antes hacer regresar a su Mudsdale.
—¿Crees tener la suficiente confianza conmigo para hablar de tu quebradero de cabeza?— le preguntó.
Hau asintió.
—Verás…— comenzó a hablar, pero no parecía saber muy bien que decir— Yo… me he estado preguntando… ¿qué es la fuerza?
La Kahuna arqueó una ceja.
—¿De dónde salió eso? ¿En qué momento empezaste a preguntarte tú esas cosas?
Hau suspiró.
—Ni siquiera yo lo sé… Creo que desde que conocí a Ash y Gladio…
—Oh, ya veo… Te sientes intimidado porque son más o menos de tu misma edad, pero ellos son bastante más fuertes— trató de adivinar Hapu.
Hau negó.
—No, no es eso. Soy consciente de que Ash y Gladio son mucho más fuertes que yo y estoy bien con ello, no resignado a ser más débil, solo… no me molesta que ellos sean más fuertes por el momento, ¿me entiendes?
De nuevo, Honua se rascó la cabeza.
—Creo que sí… Pero entonces, si no es eso lo que te molesta, ¿entonces qué es?
—No me molesta que Ash y Gladio sean más fuertes que yo… Lo que me molesta es por qué— respondió, mirando al cielo.
—Bueno, el tiempo entrenando es…
—Un factor, ya lo sé, pero quiero decir… ¿Hay algo en ellos que no haya en mí?— se preguntó— Mi Primarina solía ser más fuerte que el Decidueye de Ash cuando recién lo capturó, pero ahora, él es más fuerte…
Hapu abrió la boca, pero fue interrumpida de nuevo.
—Sé que Ash está más experimentado que yo en todo esto de entrenar Pokémon. Él debe saber muy bien cómo sacar hasta su última gota de fuerza pero, ¿qué hay de Gladio?— volvió a preguntar— Él no es "El veterano más joven", como lo es Ash, ¿entonces por qué sus nuevos Pokémon que conoció hace unos meses son casi tan fuertes como mi Primarina, que conozco desde que tengo once años?
—Verás, mozuelo— Hapu se cruzó de brazos—, quieras admitirlo o no, es innegable el hecho de que Gladio y Ash iniciaron esforzándose el doble de lo que tú lo hacías.
—¡Pero yo también me esfuerzo!— exclamó, llevándose una mano al pecho— ¡Siempre doy mi cien por ciento para tratar de alcanzarlos!— su ceño se frunció— Siempre doy todo de mí…
—¿Y eso es suficiente?— le preguntó Hapu— Ambos somos iguales, mozuelo. Tú y yo estábamos destinados a ser reyes desde que llegamos al mundo y soy más fuerte que tú pese a que soy solo un poco mayor que Gladio. ¿No te has comparado nunca conmigo?
Hau negó con la cabeza.
—Bueno, es que tú eres…
—Supongo que es porque no me ves cómo tu rival— dijo la reina, dejando callado a Mahalo—, al contrario que a los otros dos cabezones. ¿Quieres saber por qué los esfuerzos de Ash y Gladio son mejores que los tuyos?
El moreno apretó los puños y asintió en silencio.
—Es porque tú no ves la rivalidad de la misma forma que ellos, o eso imagino. A veces, cuando tu rival es alguien mucho más fuerte que tú, te presionas a ti mismo para tratar de superarlo o igualarlo; en ocasiones funciona, en ocasiones no, depende de la persona.
—¿Y qué es lo que cambia entre esa persona que lo logra y aquella que no?— Hau lucía realmente intrigado.
Hapu, por su parte, simplemente se encogió de hombros.
—¿Quién sabe? Varía en cada uno.
Mahalo se rascó la cabeza.
—Eso no me responde nada…
—El objetivo no era que yo te respondiera algo— le dijo Honua—. El objetivo era guiarte para que tú mismo pudieras responderte.
Hau volteó a verla a los ojos con rapidez.
—Hazte las siguientes preguntas, chicuelo— levantó el dedo pulgar de la mano derecha— ¿Por qué quieres ser fuerte?— luego el índice— ¿Qué harás cuando seas tan fuerte como desees?— siguió con el medio— ¿Qué te diferencia de aquellos que son fuertes?— el anular— ¿Cómo puedes igualarte a ellos?— y por último, el meñique— ¿Qué es para ti la fuerza?
El adolescente miró su mano derecha, con los cinco dedos extendidos.
—No tienen que ser respuestas profundas, ni originales. Proteger a alguien; diversión; beneficio propio, todas son válidas— Hapu lo señaló con el índice—. Son tus respuestas y son las que definirán tu camino como entrenador.
—¿Crees que ellos ya se hayan respondido esas cinco preguntas?— le preguntó a Hapu, sin apartar la mirada de su mano.
—Ni idea. Tal vez ellos nunca necesitaron preguntárselo, eso es lo que hace diferentes a las personas. Algunos necesitamos cosas que otros no— contestó la Kahuna.
—Por "necesitamos", ¿te refieres a que…?
—Yup, yo misma estuve en tu situación, mozuelo— le respondió, manteniendo su rostro serio—. Luego de que el viejo de mi abuelo nos dejara, comencé a preguntarme por qué Tapu Fini no me elegía. Llegué a pensar que no era digna de ser la siguiente Kahuna, por eso, medité y decidí que debía encontrarme a mí misma. ¿Entiendes ahora por qué estaba viajando por Alola?
—Entonces esto te funcionó a ti, Hapu…— murmuró Hau, con el ceño ligeramente fruncido— Lo que quiere decir que podría no funcionarme a mí…
Por primera vez desde que empezaron a charlar, Honua sonrió.
—¡Acabas de darte cuenta de algo muy importante!— empezó a mover su índice de arriba abajo— Entender que no todos somos iguales te guiará por un buen camino.
—Bueno… Es que ya me lo dijiste como siete veces.
—¿Por qué crees que insistía tanto?
Hau se quedó callado por algunos segundos y luego, miró a su amiga.
—¿A qué conclusiones llegaste tú, Hapu? ¿Cuál fue la respuesta a tus preguntas?
La morena lo vio y luego, levantó el pulgar.
—Te diré mi respuesta y luego, tú tratarás de darme la tuya. ¿De acuerdo?
—De acuerdo.
—Bien— realzó el pulgar—. Para ser digna de mi legado.
—Antes, creía que porque quería ser mejor que el abuelo…— murmuró Hau, levantando su pulgar— Pero luego de todo lo que he vivido, creo que es porque… no quiero que nadie sufra lo que yo sufrí…
—Vamos bien— volvió a levantar el índice—. Protegeré a mi pueblo.
—Yo… ayudaré a quien me necesite, cuando me necesite.
—Ellos se dedican en mente, cuerpo y alma en sus objetivos— levantó el medio.
Hau, por primera vez, se quedó callado. Él daba todo de sí para superarse constantemente. No sabía qué era lo que lo diferenciaba de Ash y Gladio.
—Siguiente— dijo Hapu, elevando el anular—. Dejándome de excusas y autocompasión por mí misma, cambiándome desde la raíz.
Mahalo tampoco pudo levantar el dedo anular. Si no sabía qué lo diferenciaba de la gente fuerte, tampoco podría saber cómo igualarse a ellos.
—Por último— el meñique se alzó—. La fuerza es el medio con el que honraré a todos los que estuvieron antes y a los que estarán después.
Y para frustración suya, tampoco pudo levantar el dedo meñique. ¿La fuerza era poder? ¿Era un medio para conseguir algo?... Sabía que Hapu le había dicho que no necesitaban ser respuestas originales, pero… si decía alguna de esas, algo simplemente no se sentiría bien.
—Dos de cinco— Hapu bajó la mano—. Tienes las bases, pero te falta pensar en ello. ¿Está tu cabeza completamente dedicada a esa labor? ¿Estás poniendo todo tu esfuerzo en conocerte a ti mismo? Es algo vital, mozuelo.
Él abrió la boca con la intención de decir que sí, pero no pudo.
—A Lillie le gusta Ash— dijo, luego de unos segundos. Hapu se sorprendió enormemente—. Estoy seguro de que lo sabes, recuerdo tu reacción aquella mañana en el Paraíso Aether. De seguro ella te lo contó.
Honua carraspeó y luego asintió.
—Sí, sé que la señorita está enamorada de Ash— entreabrió uno de sus ojos, los cuales previamente había cerrado— ¿Qué tiene que ver eso con esto?
El chico sonrió con algo de amargura.
—Que yo estoy enamorado de Lillie.
Hapu se quedó boquiabierta y sus cejas se curvearon hacia abajo levemente. Era un gesto de sorpresa con tintes de tristeza.
—Yo… no lo sabía, Hau…— murmuró, sin saber que decirle.
—Le dije a Ash que haría lo posible por que Lillie se enamorara de mí— siguió hablando, manteniendo esa sonrisa triste—, creo que pensar en eso, pensar en Lillie y en cómo hacer que esté conmigo, es lo que me aleja de las respuestas que estoy buscando…
Hapu abrió la boca. Vaciló un poco pero finalmente habló.
—La señorita… ¿lo sabe? ¿Sabe que estás enamorado de ella?— le preguntó, recibiendo una negativa con la cabeza.
—Y eso es algo que también me molesta demasiado; saber que no tengo las agallas para decírselo… Para confesarle que la quiero desde el día en el que la conocí— Hau se rascó la nuca—. Soy patético, lo sé. Ir detrás de una chica que está tan enamorada de alguien hasta el punto de besarlo…— eso sorprendió a Hapu todavía más— No te culparía si te rieras de mí, yo mismo lo haría si no doliera tanto la imagen de Lillie estando con alguien que no sea yo… La imagen de ella, estando con mi amigo…
Honua se había quedado sin palabras. Ella no podía dar consejos del corazón porque nunca se había enamorado de nadie.
—Supongo que tienes razón— Hau levantó la mirada, mostrando determinación—. Debo centrar toda mi atención en lo que es más importante ahora. Aunque me repatee admitirlo, Lillie no es lo primero en estos momentos; debo conocerme a mí mismo y mejorarme. Cargo con el peso del mundo en mis hombros; yo y todos.
—No tienes que rendirte, mozuelo. Cuando terminemos con todo esto, puedes seguir tratando de llegar al corazón de la señorita— le dijo la Kahuna, viéndolo fijamente—. Pero espero que seas consciente de que, si para ese entonces la relación de pareja entre Ash y ella ya es una realidad, entonces…
—Sí, lo sé desde un principio. Si Ash llega a corresponder a Lillie, yo no volveré a intentar nada nunca más— Hau lucía una sonrisa de resignación—. No tengo derecho a meterme en la felicidad de dos personas.
Hapu sonrió.
—Muy maduro de tu parte, chicuelo.
Hau no dijo nada, en su lugar, simplemente se puso de pie.
—No vendré mañana, Hapu— le dijo, llevándose las manos a las caderas—. Quiero empezar a encontrarme a mí mismo.
Honua dio una pequeña cabeceada, levantándose también.
—¿Cuándo crees que vuelvas a retarme?
—En cuanto pueda responder la tercera pregunta.
Llegó un punto en el que Ash dejó de tratar de detener a Incineroar y simplemente lo había empezado a seguir en silencio. Llegaron hacia una saliente y ahí, el tigre se sentó, mirando hacia el cielo.
Ketchum se sentó junto a él. Ambos se quedaron callados.
—Tenemos que ir a un Centro Pokémon a que te curen esas heridas— le dijo, mirando sus brazos. Incineroar negó con la cabeza—. Por favor, Incineroar… No me hagas tener que llevarte por la fuerza.
El tipo Fuego se quedó callado.
—Lo de antes, en el combate, sabes que no fue tu culpa. Es tu instinto, incluso el Incineroar de Royale actúa así— le puso una mano en la espalda—. No estoy enojado por eso.
"Pero si decepcionado", pensó Incineroar.
—Ahora mismo sería muy fácil solucionar esto. Podría traer a Gumshoos y hacer que hablara contigo, pero no quiero eso, amigo— miró hacia el horizonte él también—. Quiero que podamos entendernos, tú y yo. Me… Me haría muy feliz que pudieras hablar conmigo sobre lo que te preocupa… Podemos trabajar en ello juntos, como el equipo que somos.
Incineroar se quedó callado y luego, dejó salir unos gruñidos que Ash trató de interpretar de la mejor forma posible.
—Es por la evolución, ¿verdad?— le preguntó, recibiendo un pequeño asentimiento— Yo lo entiendo. Antes eras más veloz, más ágil y no tenías ese impulso extraño… ¿Recuerdas a mi Torterra?
Incineroar recordaba. La tortuga grande, no la azul, la verde, aquella que tenía un gran árbol en la espalda.
—Antes era muy pequeño. Era tan pequeño como tú, cuando eras un Litten— empezó a contarle, balanceando las piernas—. A él realmente le gustaba ser pequeño, se movía tanto como quería y por donde quería pero un día, evolucionó. Era incluso más grande que tú cuando eras un Torracat.
Al tigre comenzó a interesarle la historia.
—Su vida cambió completamente a partir de ese día. Ya no podía moverse como quería, cosas que antes podía hacer con facilidad ahora le resultaban imposibles y ni siquiera podía coordinar sus pasos— miró a su Pokémon con una sonrisa—. Por suerte, eso a ti no te pasó. Lograste adaptarte rápidamente a tu nuevo cuerpo.
El tipo Fuego dejó salir un par de gruñidos más.
—Ah, por supuesto que quieres saber qué pasó luego…— Ash siguió sonriendo— Verás, yo tengo un rival. Su nombre es Paul y es… todo lo opuesto a mí. No es como Gladio, que piensa igual que yo en algunas cosas, no. Paul era muy distinto a mí, no coincidíamos casi en ninguna cosa, pero aun así, él era mi rival, uno que me ayudó a crecer mucho— miró hacia el cielo, recordando aquel último enfrentamiento—. Él tenía un Torterra que decidió ayudar al mío, que en ese entonces era un Grotle. No creo que conozcas a la especie, pero es como si fuera el Torracat de Incineroar— el Rudo volvió a asentir, comprendía más o menos a lo que se refería—. Torterra ayudó a Grotle a acostumbrarse a su nuevo cuerpo, no sé realmente como lo hizo, pero al parecer, le abrió los ojos. Él le hizo ver lo bueno de la evolución.
Incineroar se quedó callado pero en realidad, él quería que Ash siguiera hablando.
—Ahora era más fuerte, resistía mejor los golpes y, a su manera, era más rápido que antes— Ash le sonrió de nuevo a él— ¿No crees que la evolución también te dio cosas buenas? Tal vez sea difícil para ti acostumbrarte a andar en dos patas, cuando toda tu vida estuviste a cuatro, pero… piensa que ahora puedes hacer cosas increíbles. Con estas manos que debemos curar pronto.
Incineroar se sintió algo mejor con esa historia, pero aún había algo que lo carcomía por dentro y eso era…
—Estoy decepcionado conmigo mismo— dijo, sorprendiendo a su Pokémon—. Siempre que mis Pokémon evolucionan, me emociono muchísimo pero nunca me paro a pensar en cómo eso les afectará. Cuando Rowlet evolucionó a Dartrix y luego a Decidueye; cuando Rockruff se convirtió en un Lycanroc; cuando Yungoos se volvió un Gumshoos o cuando Peke y Wimpod se volvieron muchas veces más grandes de lo que ya lo eran. Tampoco pensé en cómo eso podía afectarte a ti, amigo. Pude haber trabajado contigo ese impulso que sientes, pero estaba tan cegado con las cosas buenas que tiene la evolución que no pude ver las malas y ahora, terminaste realmente lastimado por mi culpa.
Incineroar sintió un enorme alivio. Esa mirada no iba dirigida para él…
—Así que, Incineroar… Trabajemos juntos en eso, ¿sí?— le pidió, dándole una enorme sonrisa— Te prometo que le pondremos todo el empeño del mundo.
Incineroar frunció el ceño, viendo sus brazos cortados y luego, aumentó la temperatura de su cinturón. Los tipo Fuego, por naturaleza, tienen freno natural que les impide quemarse a sí mismos con su propio fuego, tal y como los humanos, que sus cerebros previenen que se hagan daño, como cuando tratan de morderse la lengua.
Si un tipo Fuego ignoraba esa barrera, era posible que pudieran quemarse a sí mismos. Así lo hizo Incineroar, llevándose la pata hacia la cintura.
—¿¡Q-Qué haces?!— le preguntó, tratando de retirarle la extremidad del lugar— ¡Incineroar, basta!
Ash tenía razón. Era mucho más fuerte que antes y gracias a eso, su entrenador no podía moverlo en lo más mínimo.
Pasaron unos segundos y finalmente, el tigre mostró su pata izquierda. Se había cauterizado una de las heridas provocadas por Togemaru.
—Esta cicatriz…— Ash se veía afligido— No podrá curarse, Incineroar… Te quedará la marca para siempre…
El tigre asintió, consciente de ese hecho.
—Roar.
Ketchum abrió bien los ojos.
—¿Un recordatorio?...
El chico volvió a inspeccionar la nueva cicatriz, que se encontraba justo en el dorso de la pata, siendo totalmente visible. Incineroar la vería siempre, por el resto de sus días.
Ash no pudo regañarlo. Sintió lo que solían sentir sus Pokémon y amigos cuando él se lastimaba a sí mismo. Se levantó de la saliente y entonces, miró a Incineroar con una sonrisa.
—Vamos a curar el resto de tus heridas— le dijo, comenzando a caminar hacia el Centro Pokémon.
El tipo Fuego también sonrió y sin reproche alguno, siguió a su entrenador.
Aunque no lo ha recibido, Ash consiguió otro de los pétalos. Estando un paso más cerca de la Prueba de Mina, nuestro entrenador descansa por el momento.
Hola XD Ha pasado casi medio mes desde la última vez que actualicé y eso que completé la segunda mitad del capítulo el día de hoy… Se me fue el tiempo volando, principalmente porque me vicié al Breath of the Wild… Pfff, vaya juegazo. Anunciaron el Age of Calamity, creo recordar que se llama y estoy bastante emocionado. No sé si lo compraré, pero definitivamente quiero ver cómo amplía la historia y ya ni hablemos del BOTW 2 que será compra segura. Me quedé con tantas ganas de saber como continúa la historia que empecé a escribir unos capítulos a modo de continuación, ya veré si los publico en un futuro o no XD
Y hablando de consolas… Se presentó por fin la PlayStation 5, con precio y toda la cosa. ¿Cuál comprarán ustedes? A mí me gustan tanto la Xbox (tuve un 360 de pequeño) y Play (actualmente tengo el Play 4), pero creo que seguiré con PlayStation. Hay muchas historias que todavía quiero continuar, como God of War Ragnarok, etc.
Ahora, volviendo al mundo Pokémon…
Me dio mucho, MUCHO, mucho gusto volver a Alola luego de casi un año desde su conclusión. Volver a ver a la familia de Alola de Ash, con un pequeño, tierno y nuevo integrante (que seré sincero, MORÍ DE TERNURA cuando Burnet llamó a Ash "Satoshi-oniichan", demostrando que si lo consideran un hijo) fue algo que realmente disfruté. El capítulo estuvo centrado en Go y es porque con él conociendo a viejos compañeros de Ash, podemos explorar lo que significa el propio Ash para Go.
Me gusta mucho el desarrollo que está teniendo Go y soy de a los que siempre le ha caído bien el niño, incluso desde un inicio. Generalmente no se dice de forma tan específica lo que es Ash para sus amigos, ya que se deja más a la interpretación, como por ejemplo Ash y May que tenían una relación de amigos, pero al mismo tiempo de maestro y alumna. Espero que el anime siga trabajando bien a Go ya que siento yo, tiene potencial para convertirse en la mugre de la uña que es Ash. Sigo diciendo que ambos me parecen un dúo que se complementa genial.
También no puedo dejar pasar la aparición de Lillie. Simplemente diré que fue increíble volverla a ver tanto a ella como a Gladio de nuevo. Espero que Journeys traiga consigo el final del arco de ambos rubios.
(NECESITO VER UN CAPÍTULO DE ASH Y GO COMO NIÑERAS DE REI; ¡LO NECESITO!)
En fin, hablando de personajes con potencial… Esta semana el capítulo parece ser que estará enfocada en Koharu. Me muero de ganas por ver el capítulo para luego, la siguiente semana ir de nuevo contra Bea en la revancha de Ash.
¡Ahora sí, aprovechando que estoy hablando mucho de Go, quiero comentarles una curiosidad sobre él en esta historia!
Go está actualmente trabajando como asistente de investigación del profesor Sakuragi, sí, él solo. Logró atrapar a Scorbunny incluso sin la ayuda de Ash y ya tiene su sueño de querer atrapar a todos los Pokémon del mundo. Es un chico algo reservado y no tiene muchos amigos, de hecho, solo tiene una.
Otra curiosidad… ¿Qué tal una de Gladio?
Él sabe cosas básicas de soldadura, carpintería, electrónica, construcción de edificios, etc. Está más especializado en ciertas áreas ya que era más fácil que le permitieran trabajar en un taller de carpintería a que le permitieran trabajar en cosas relacionadas con la electrónica, por ejemplo. Gladio tiene muchas destrezas y sin duda, es un excelente descargador de mercancía.
¿Tienen alguna idea para la siguiente ficha de personaje? ¡Si les gustaría saber de alguien en concreto, no duden en sugerirlo!
Por último, quiero volver a poner lo mismo que dejé en la parte de arriba por si hay personas que solo leen esta de aquí, así que...
La historia está por llegar a las 1000 reviews, así que quiero hacer algo especial. Voy a escribirle una pequeña historia (de 4000 palabras, más o menos) relacionada con el fic a la persona que sea la review 1000. El contenido de la historia puede ser el que sea y será exclusiva para esa persona, por lo que claro, no será algo canonico. La persona en cuestión puede pedir no sé, "Qué pasaría si Ash se quedara con Mallow" o cosas así. Para saber que el usuario leyó esto y participó a consciencia, me gustaría que pusieran al finalizar su review las siglas "QLH". Por favor, no pongan más de una review ya que solo tomaré en cuenta la primera que hayan puesto por usuario y también, solo pueden participar perfiles, no cuentas anónimas ya que se podrían hacer trampas y no puedo contactarlas por DM, que es por donde les mandaré la historia así que por favor, recuerden tener los DM activados. Gracias :D
(También, dejen sus reviews con normalidad, no esperen a que haya 999 para luego ponerla. Si lo hacen, creo que nadie comentaría, esperando a que suba a 999 para ser ellos la review 1000 XD)
¡Nos leemos!
