¡Alola a todos! Es raro verme aquí luego de unos tres días, lo sé XD En fin, por estar escribiendo el capítulo no tuve mucho tiempo de responder las reviews, pero aun así, agradezco muchísimo la gran cantidad que dejaron a las pocas horas de la publicación del capítulo 91, prometo que las responderé sin falta. El ganador del "concurso" (llamémoslo de alguna manera) fue unnamed guy, quien decidió que la historia se publicara para que todos pudieran leerla. Estamos acordando ciertas cosas y luego, me pondré a trabajar en ese "especial". ¡También, muchísimas gracias por las más de mil reviews! ¡Realmente me hace feliz saber que tengo lectores muy fieles! ¡Los aprecio mucho!
En fin, es hora de las reviews anónimas.
Joshua: ¡Hola! Escribí el primer capítulo y voy como a la mitad del segundo. Realmente me quedé con ganas de saber qué pasaba luego del final así que, hasta que salga la secuela, intentaré inventarme yo mismo un final con el que me sienta a gusto. Debo agradecerle a la imaginación por permitirme hacer eso XD
¡Sobre "Entre travesías"! Llevo en más de la mitad la producción del segundo capítulo y espero terminarlo pronto. Realmente hay muchas cosas que me gustaría seguir explorando con el dúo de Kanto.
En mi país ambas consolas son muy populares, pero creo que predomina más la Xbox, de todas formas, la Play me llama mucho más. No niego que la Xbox tiene ventajas muy grandes, pero es que hay historias que necesito saber cómo terminan en Play, como God of War…
¡En fin! ¡Gracias por tu review, Joshua!
Guest: ¡Muchas gracias! De seguro no verás esta respuesta hasta dentro de un rato, o posiblemente no la veas, pero quiero que sepas que te doy la bienvenida a este gran barco que lentamente llega a su destino. ¡Alola!
¡En fin, pasen a leer! ¡Prometo que responderé luego las reviews de usuarios, pero por el momento, debo dormir! XD
—Pensar que haría algo así…
Lillie se veía intranquila, pensando en Incineroar.
—No puedo decir que lo acepto, pero creo que es la determinación de Incineroar por ser mejor— Ash estaba sentado en uno de los sofás del Centro Pokémon, mirando hacia el mostrador—. Tenemos que dedicarnos en cuerpo y alma a ser mejores.
Elio y Torracat voltearon a verse, sabiendo que posiblemente, eso podría ocurrirles en un futuro.
—Puedo imaginarme la reacción de Gumshoos. Se viene un sermón de hermano mayor-Roto.
Selene y Lillie asintieron.
—Es deber del hermano mayor cuidar del menor— dijo Gladio de pronto.
—Los hermanos mayores tienen más experiencia en la vida y por eso son ellos los que guían a los menores— añadió Elio—. No hacerlo es como incumplir un deber innato.
Selene y Lillie voltearon a verse, riendo.
Ash también sonrió, solo que su mirada iba dirigida a Elio. Se puso de pie, atrayendo las miradas.
—¿Estiramos un poco las piernas?— le preguntó. Pikachu se mantuvo en el hombro de su entrenador ya que no le dijo lo contrario.
El Asutoro se señaló a sí mismo, un tanto sorprendido.
—M-Me sorprende que me invitara a mí, jefe— admitió Elio, riendo de forma nerviosa.
—Bueno…, quería hablar de algunas cosas contigo— admitió, recargándose contra un barandal de acero que separaba la subida al Observatorio Hokulani de una caída de varios metros.
—¿Es sobre la Prueba de Chris? No sé preocupe por eso, jefe— Elio miró a Torracat con confianza— ¡Venceremos en un dos por tres, Vikavolt ni siquiera sabrá que lo atacó!
—¿Estás decepcionado de mí, Elio?— le preguntó de la nada.
El azabache dio un par de pasos hacia atrás, increíblemente impactado.
—¿Q-Qué está diciendo, jefe? ¡No hay forma alguna de que yo…!
—Tal vez solo me lo imagine— Ash rio un poco, rascándose la nuca—. Cuando terminó el combate eché una rápida mirada a las gradas y por tu gesto, creí que te sentías decepcionado de mi forma de combatir.
Elio abrió la boca, pero palabras no salieron de ellas.
No podía, o más bien no quería, decir que de cierta forma sí se sentía decepcionado. Al inicio, Elio creyó que ese combate acabaría en un segundo al ver la naturaleza miedosa y nerviosa de Chris, pensó que no sería mayor reto.
Ver la forma en la que Incineroar perdía el control de sí mismo lo hizo dudar de la capacidad de Ash por menos de un segundo. Se sentía muy estúpido por hacerlo, por dudar de él por un error que todos sufrían a la hora de entrenar a un Incineroar, por algo que ni siquiera estaba bajo su control.
—Lo sabía— Ash rio de nuevo—. ¡Pero no importa, Elio! Yo también me decepcioné a mí mismo, no es raro que te hayas sentido así cuando me tienes en tan alta estima.
—Lo siento, jefe…— murmuró. Su mano izquierda comenzó a temblar de forma involuntaria. Torracat veía con tristeza a su entrenador.
—Ni siquiera yo, que tengo años entrenando Pokémon me libro de cometer errores— Ash le indicó con una mano que se acercara. Pikachu se hizo a un lado, dejándole espacio a Elio—. No descarto que en un momento en el que me sienta abatido pueda utilizar Rayo contra un tipo Tierra.
Elio, pese a que seguía sintiéndose mal consigo mismo por dudar de Ash, rio levemente.
—Sé que perder es parte del camino de un entrenador— murmuró Asutoro— y también sabía que en algún momento iba a perder pero es que yo…, no quiero perder…
Una de las cejas de Ash se arqueó.
—¿Perder contra quién?
—Contra Selene.
Esa respuesta sorprendió a Ketchum.
—Desde hace semanas, noto como Selene se está volviendo cada vez más fuerte que yo aunque al principio yo era más fuerte— su mano volvió a temblar—. Ella sigue invicta, no ha perdido ninguna sola vez contra alguien que no sea yo e incluso, aunque yo soy el mayor, fue ella quién me salvó de Blacephalon en aquella ocasión…
Ash pensó que en ese momento, él solo debía escuchar.
—Y me digo a mí mismo que está bien, que no hay problema en ser más débil que Selene… Quiero decir, estoy realmente orgulloso de mi hermanita, quiero que sea muy feliz y entrenar Pokémon, ser fuerte, la hace feliz— Elio esta vez, apretó el puño—. Pero por mucho que me digo eso, yo realmente no quiero perder contra ella… Quiero ser el más fuerte del mundo, mucho más fuerte que Selene.
—¿Has hablado con esto sobre ella?— le preguntó, sintiendo que por primera vez, estaba dando consejos de hermano mayor.
Elio negó, frunciendo el ceño.
—Sé que eso la desanimaría. No quiero que deje de esforzarse por mis deseos egoístas, no Selene… Trato de esforzarme más de lo que ella lo hace, pero no parece funcionar y cuando creo que tengo una buena idea, Selene siempre tiene una mejor— dejó salir un suspiro de frustración—. Ya ni siquiera sé si yo soy el hermano mayor…
Ash le puso la mano en la espalda.
—Eres el mayor, Elio— le recordó, haciendo que se quedara callado—, pero eso no quiere decir que seas mejor que ella en todo.
Elio asintió.
—Siempre pensé en mí como el músculo de todo y en Selene como el cerebro— murmuró, viendo hacia el vacío que había debajo de ellos— pero ahora que ella es más fuerte que yo… ¿Dónde encajo?... Si no soy más fuerte ni más listo que ella, ¿qué hago yo? ¿Qué soy yo, jefe?...
—El alma.
Los ojos de Elio se abrieron de par en par.
—En nuestro grupo— empezó a contar Ash— yo soy la fuerza y Rotom es el cerebro de todo, ¿sabes qué es Lillie?
—… El alma…— murmuró en un tono de voz bajo.
Ash asintió.
—Lillie puede no ser tan lista como Rotom, pero es ella quien siempre nos consuela cuando estamos tristes, quien siempre alegra los días de Rotom con sus discusiones y la que cuida de mí cuando la necesito— Ash sonrió ampliamente—. Sin Lillie, nuestro grupo no se sentiría completo.
Elio asintió. Él y su hermana se complementaban, siempre lo habían hecho. Aunque él podría estar bien por su cuenta, al cabo de un rato acabaría sintiéndose perdido, cosa para la que siempre estaba Selene, era ella quien proponía las mejores soluciones y los mejores planes.
—Además, no por perder un par de veces contra Selene quiere decir que seas débil, Elio— Ash le volvió a dar una palmada en la espalda—. Consigue una fuente de determinación, llénate de valor y encara las barreras. ¡Destruye los límite con un enorme "KAWPOOOOOM"!— exclamó con fuerza.
Elio sonrió; una sonrisa de oreja a oreja.
—¡Sí! ¡Todavía tengo que encontrarme con usted en la cúspide del poder, jefe! ¡Tal y como prometimos!
Ash, también sonriendo, asintió.
—¡Ahí nos veremos, Elio!
El Asutoro miró a Torracat.
—Cambio de planes, amigo— le dijo, con una expresión de confianza—. Debo superar esto con Crabrawler y Meowth, necesito hacerlo.
Torracat sonrió. No tenía queja alguna.
Ser aconsejado por su ídolo y recibir su completo apoyo, así como confianza solo hacía que en Elio Asutoro nacieran las ganas de ser más y más fuerte.
—Creo que también debería hablar con Selene— pensó Ash, viendo con una sonrisa el entusiasmo de Elio.
—Para ti— le dijo Chris, tendiéndole un pétalo amarillo. Ash lo tomó y lo acercó a su nariz, sintiendo un cosquilleo en las fosas nasales.
Ketchum vio a Incineroar, quien le asintió mientras sonreía.
—¡Conseguí el Pétalo amarillo!— exclamó, alzándolo en el aire.
—¡Roar!
—Sí, sí…— murmuró Chris, cruzado de brazos. Ash lo vio algo confundido.
—Tienes que perdonarlo, Ash— Lario se acercó a él—. Está molesto porque estuvo a punto de ganar, se pone así cuando falla por poco en las cosas.
Lillie rio un poco. Vaya Capitán.
—Chris.
—¿Qué?— Hokulani, volteó a ver a Ketchum, notando que tenía su mano extendida hacia él y una sonrisa en el rostro.
—Fue una muy buena batalla— le aseguró—. Tengamos otra algún día.
El pelirrojo se rascó la cabeza y suspiró, aceptando el apretón.
—Supongo que no tengo opción.
—Por cierto, Elio— Lario llamó su atención— ¿Planeas desafiar a Chris mañana? Debo hacer la cita.
Asutoro asintió sin dudarlo.
—¡Hágala, por favor!
Selene pudo sonreír al ver cómo su hermano parecía sentirse mucho mejor.
—Bien, te esperaremos mañana.
—Deberíamos irnos— dijo Gladio, con los pies apuntando a la salida—. Es un recorrido largo hasta la Casa Aether. Incluso con Kaguron podríamos tardar en llegar.
Ash, Lillie y Rotom asintieron.
—Nosotros nos vamos ya— dijo Ketchum, encarando a los gemelos—. Mucha suerte para ambos.
—¡Den todo de sí siempre, chicos!
—Y no hagan tonterías-Roto.
Gladio también los volteó a ver.
—Cuídense.
Elio y Selene se miraron el uno al otro para luego exclamar con una sonrisa…
—¡Alola!
—¡Y entonces, el dios del rayo descendió, derrotando a la malvada Tyranitar y salvando al valiente caballero!— anunció la pequeña Flora.
Un pequeño niño, vestido con unas cajas de cartón y una espada hecha del mismo material, se arrodillaba ante Sammy que iba vestido con un trozo de tela amarillo, acompañado de su Elekid quien fingía ser el dios del rayo. Frente a ellos se encontraba tirada bocabajo otra pequeña, de unos ocho años. Mimikins volaba alrededor, viendo todo con detalle e interés.
—¡Ohhhh!— Acerola aplaudió con alegría al ver la representación que los niños estaban haciendo para ella y Nanu.
—¡Y así termina la historia del valiente caballero, el dios del rayo y la malvada Tyranitar!— anunció Flora.
—Es un título muy literal— Nanu bebía de una taza de café mientras observaba unos archivos policiales.
—No les arruines la emoción, pa— Acerola volteó a verlo, riendo.
Nanu suspiró un poco. Acerola había dejado de llamarlo "viejo" y había comenzado a decirle "pa" desde hacía varios días pero aún no lograba que lo llamara "papá": Se sentía como un jefe de la mafia al ser llamado así.
—Te la terminaste realmente rápido— dijo Tapu, viendo el fondo de la taza del Kahuna—. Me da mucho gusto ver que volviste a trabajar.
—Las cosas en Alola están patas arriba— admitió Malíe, permitiendo que su hija tomara la taza—. En el departamento me necesitan para varias cosas, aunque sea una verdadera molestia.
Acerola rio y dio una pequeña vuelta.
—Es raro no verte dormir tus catorce horas diarias.
—Por eso necesito el café.
—¡A la orden!
La chica se retiró hacia la cocina y luego de algunos minutos, llegó con la taza totalmente rellenada.
—Ten cuidado, está caliente— le avisó, dejándosela sobre la mesa.
—Gracias— volteó a verla de reojo— y hablando de trabajo, ¿no has tenido ningún retador?
—Unos cuantos— respondió Acerola, pegando la barbilla sobre la mesa y manteniendo la sonrisa—. Como no tenemos Pokémon Dominante, comencé a entrenar a un chico nuevo. Seguro que has visto a Trevenant.
Nanu asintió para luego, arquear una ceja.
—¿De dónde sacaste tú un Trevenant?— le preguntó.
—Oh, de ciudad Malíe. Un chico estaba buscando un Gastly, así que lo ayudé a buscar uno y como agradecimiento, me regaló un Phantump. Evolucionó cuando intercambiamos— Acerola se rio—. El chico era realmente nervioso, incluso escondía la cara con una máscara, ¿te imaginas?
—En el mundo hay todo tipo de raros…— murmuró Nanu.
—¡Vamos, no digas eso! ¡Vino desde Galar para atrapar un Gastly!— Acerola se rio.
—Eso solo lo hace un raro aún mayor. ¿Por qué vendría hasta Alola solo por un Gastly? En Galar también ahí de esos, de hecho, creo que hay Gastly en todo el mundo— Nanu se rascó la cabeza— ¿Y en qué momento hiciste eso?
—Cuando peleaste contra Ash y HauHau. Luego de que nos despedimos, tú seguías dormido, así que lo ayudé— respondió Acerola, estirando la espalda.
—Hablando de Hau… ¿Qué opinas de su nivel en batalla? Supe que luchaste contra él hace unos días— preguntó, visiblemente interesado.
—¡HauHau es bueno! Me cuesta creer que solo lleva unos meses en esto de entrenar Pokémon— Acerola se rio—. Como mis fantasmas de refuerzo no están todavía muy bien entrenados, no logré hacer mucho contra él.
Mimikins asintió. Hau era fuerte.
Nanu sonrió, levantando uno de sus archivos.
—Tengo entendido que esa enana de Hapu tiene el mismo problema que tú— dijo mientras leía el papel—. Ser un nuevo Capitán o Kahuna es un dolor en el trasero. Eso de tener que entrenar a más Pokémon para que se ajusten al nivel de los retadores siempre me ha parecido una tontería.
Acerola le dio un golpecito en el hombro.
—Si no lo hiciéramos entonces nadie podría ganar— le recordó.
—En fin… También deberías prepararte para un posible enfrentamiento contra el mocoso Ketchum— le recordó—. Solo le faltan las Pruebas de Poni para terminar el Recorrido Insular.
—¡No te preocupes por eso! Ya pensaré en cómo manejar todo una vez llegue el momento— Acerola se veía bastante relajada—. Estoy segura de que me llamará cuando enfrente la Prueba de Mina…
—¡Alola!— la puerta de la Casa Aether se abrió, dejando paso a Ash, Lillie, Gladio y Rotom— ¡Es bueno verlos a ambos!
—Un combate, ¿eh?...— Acerola tenía los ojos cerrados y estaba sonriendo, pero por su rostro se escurría el sudor. Mimikins trató de darle unas palmadas en la espalda que la traspasaron.
—¡Sí!— exclamó Ash, con una gran sonrisa.
—¿¡Y entonces?! ¿¡Y entonces?!— preguntaron los niños que estaban arremolinados en torno a Lillie.
—Tranquilos, tranquilos, les contaré todo— aseguró, sonriéndoles de forma cariñosa— ¡La historia del equipo de invasión!
—¡Kou!
Los niños se vieron realmente emocionados por ello.
—Agradezco el café— Gladio agachó levemente la cabeza ante Nanu, quien le restó importancia al asunto con una mano.
—Bueno…— Acerola comenzó a rascarse el mentón, pensativa— ¡Hagámoslo! ¡Un combate, tengamos un combate!
Ash saltó de su asiento con emoción.
—¡Bien!— exclamó.
—Oye, que el riñón ya no te duela no quiere decir que puedas empezar a hacer ese tipo de piruetas— lo regañó Rotom, quien se había mantenido a su lado—. Aún tienes que preocuparte por tu brazo-Roto.
—Pika— asintió el roedor.
—Aunque con respecto a nuestros peleadores…— Acerola se rascó la nuca, riendo de forma nerviosa— No sé si ninguno de mis chicos de repuesto pueda darle pelea a los tuyos.
Rotom se cruzó de brazos.
—Y es obvio que nadie en el equipo de Alola de Ash puede competir contra tu equipo estrella— murmuró, haciendo que Ketchum cayera en cuenta de lo malo que sonaba eso—. Tendrás un combate extremadamente duro o uno realmente fácil-Roto.
—Así que… ¿cuál te gustaría tener?— le preguntó Acerola, viéndose un tanto apenada. Mimikins negó con la cabeza, de forma misteriosa.
Ash estaba realmente pensativo. Un combate fácil no era realmente de su agrado, pero uno extremadamente fácil podría ser duro para sus Pokémon además de que, si el combate se limitaba a solo dos luchadores, entonces estaría en serios problemas.
Una idea brillante se le ocurrió.
—Esos Pokémon de repuesto que tienes… ¿Qué tan fuertes son?— preguntó.
—Bueno… Creo que nivel treinta, aproximadamente— contestó la Capitana, haciendo que Ash sonriera ampliamente.
—¿Te parece bien entonces un uno contra uno?— le preguntó Ash. Lillie, Rotom y Gladio lo voltearon a ver, un tanto interesados por la confianza que el chico mostraba.
—¡Claro! ¡De hecho, me servirá para probar en combate a un chico que he estado entrenando!— dijo Acerola, visiblemente contenta— ¿Puedo preguntar a quién vas a usar tú?
Mimikins se llevó una de sus fantasmales patas a la máscara, también interesada.
La sonrisa de Ash se amplió y luego, señaló a un Pokémon en específico.
—¡Voy a ir con Shiron!— exclamó.
Hubo silencio en el lugar.
—¿Kou?
Lillie estaba visiblemente nerviosa. Trataba de analizar lo que estaría sintiendo Shiron detrás de esa (a opinión suya) falsa sonrisa de satisfacción y determinación.
—Mi pequeña Shiron…— murmuró.
—Pareces una mamá sobreprotectora, tranquilízate-Roto— le dijo la Pokédex, un tanto irritado por la actitud que Lillie estaba tomando.
—¡Pero!:..
—Esta es una buena oportunidad, Lillie— dijo también Gladio—. Deja que Shiron viva este momento.
La rubia había permitido que su primer Pokémon combatiera contra Acerola, pero no podía no estar nerviosa. Tapu, a final de cuentas, seguía siendo una Capitana.
Los niños y el resto de adultos (legalmente hablando) se movieron del interior de la Casa Aether al exterior. Los pequeños habían sacado sus propios asientos, haciendo sus propias gradas que en realidad solo eran una hilera muy larga de sillas.
—¡Vamos, Ace! ¡Vamos!
Sobra decir de lado de quién estaba el público.
—¡E-Esfuérzate, Ash!— gritó Flora, con Yungi entre brazos.
—¡Goos!
Ketchum sonrió al oír eso.
—¿¡Todo listo, Shiron?!
—¡Kou!— exclamó.
—¡Bien, Trevenant! ¡Tengamos un divertido encuentro!
—Treve.
—El árbitro seré yo. Reglas normales, combate uno contra uno, ya saben lo demás— Nanu subió un brazo y luego lo bajó con lentitud—. Peleen.
—¡Canto helado!— exclamó Ash con tanta rapidez que incluso Acerola se quedó en blanco por unos instantes.
—¡Bloquea con Garra umbría!— ordenó, dando una pequeña vuelta y luego, arañando el aire.
Las garras del tipo Planta se vieron rodeadas por un aura oscura que las hizo crecer ilusoriamente. Con sus extremidades reforzadas golpeó los trozos de hielo, rompiendo todos ellos.
—¡Qué miedo!— exclamó Acerola mientras reía— ¡Pero esto da más miedo! ¡Fuego fatuo!
Ash sonrió ampliamente.
—¡Rayo aurora!— señaló hacia el fuego azulado que se dirigía rápidamente hacia Shiron.
La tipo Hielo disparó sin dudarlo.
Los movimientos conectaron y antes de que Trevenant aprovechara para acercarse, la pequeña onda expansiva lo obligó a retroceder.
—¡Bien visto! ¡Veamos que tan bien se les da pelear cuerpo contra cuerpo!— Tapu dio otra vuelta sobre sí misma— ¡Asta drenaje!
—¡Placaje y salta!
Todos se quedaron confusos al escuchar eso, menos los niños.
Lillie pensó que, con lo cabezota que podía ser Shiron a veces (e incluso un poco nerviosa), no obedecería sabiendo que el ataque no haría nada contra Trevenant. Se quedó boquiabierta al ver cómo su Pokémon mostraba una obediencia total.
Shiron cargó de frente contra Trevenant y antes de chocar contra sus astas, dio un gran salto. El movimiento atravesó completamente al tipo Fantasma, haciendo que la pequeña apareciera detrás de él.
—¡Rayo aurora!— exclamó Ash, sonriente.
Con enorme sorpresa vieron impactar el movimiento en contra de Trevenant, quien ni siquiera pudo defenderse. Sintiendo un escalofrío producto del dolor y el frío, el fantasma se vio rodeado por un aura azul que indicaba la bajada de estadísticas.
—¡Menos ataque!— Ash bajó el brazo con fuerza— ¡Increíble, Shiron!
La tipo Hielo asintió con una gran sonrisa.
—¡Kou!— exclamó.
—Se está desenvolviendo realmente bien en batalla-Roto— la Pokédex estaba grabando el encuentro. Era la primera vez que veía combatir de esa manera a una Vulpix de Alola.
—A-Ash a veces tiene ideas algo locas— Lillie rio con un poco de nerviosismo.
Gladio de inmediato identificó lo que su hermana seguramente estaba sintiendo. Hablarían cuando el combate terminara.
—¡Eso me dio escalofríos! ¡De verdad me dio escalofríos!— Acerola se abrazó a sí misma mientras temblaba para luego dar paso a una enorme sonrisa— ¡Por eso sería bueno entrar en calor con un Punzada rama!
Ash se sorprendió un poco por el nombre de ese movimiento pero volvió a la realidad al ver cómo Shiron se lanzaba en contra del movimiento con Placaje.
—¡No, Shiron! ¡Rápido, usa Rayo aurora!
La pequeña de inmediato obedeció abriendo el hocico. Rayo aurora chocó contra una de las patas de Trevenant, la cual desprendía un brillo verde.
Se creó una pequeña explosión que los hizo retroceder a ambos. Trevenant por su peso, simplemente se arrastró unos centímetros, mientras que Shiron aterrizó pesadamente contra el suelo.
—¡Shiron, no podemos usar esa estrategia contra las partes de su cuerpo que estén brillando!— le informó Ash de inmediato, recibiendo un rápido y brusco asentimiento.
—¿No le has hablado de eso, Lillie?— le preguntó Rotom a la rubia, quien negó, algo apenada— ¿A ninguno de tus Pokémon?-Roto.
Aether bajó la mirada, sonrojada por la pena.
—No…
—¡Lillie, Lillie!— llamó Flora, seguida por un gran grupo de los niños— ¿¡Por qué Shiron atravesó a Trevenant?! ¡Queremos saberlo!
—Practica con ellos para cuando tengas que explicárselo a tus Pokémon, Lillie— le dijo Gladio, cruzado de brazos y sin despegar la mirada del combate.
La rubia realmente se sentía avergonzada.
—Verán… Placaje es un movimiento de tipo Normal y como Trevenant es un tipo Fantasma, pues no le afecta, de hecho, lo atraviesa— apuntó al árbol, quien volvía a lanzarse contra Shiron— ¿Ven esos brillos que aparecen en las manos y cuernos de Trevenant?— los niños asintieron— Bueno, ellos son los que deciden el tipo del ataque, si es tipo Fantasma, Planta, etc.
Sammy, el pequeño del Elekid, se rascó la cabeza.
—Pero Placaje no tiene esos brillos. ¿Cómo sabes que es de tipo Normal?— le preguntó, cosa que a Lillie le resultó fácil de responder.
—Los ataques de tipo Normal pueden tener brillos blancos o bien, no tenerlos. Cuando vean un movimiento físico, es decir, de los que golpean con el cuerpo, que no los tenga, entonces es porque muy seguramente sea del tipo Normal— contestó.
—¿Y qué pasaría si esos movimientos no tuvieran brillos?— preguntó Flora, confundida.
—Entonces solo serían un golpe común y corriente. El mayor daño viene de ellos— aseguró Lillie, logrando que los niños comprendieran—. Fue por eso que Ash le dijo a Shiron que no usara Placaje contra la mano con brillos de Trevenant, porque no lo habría atravesado, de hecho, la habría golpeado muy duro.
Los pequeños le aplaudieron a Lillie, maravillados por su explicación.
Volvieron su atención al combate cuando escucharon a Ash gritar:
—¡Paranormal!
Trevenant había estado aplicando bastante presión con Garra umbría y ni Ash ni Shiron veían el momento preciso para esquivar por eso, cuando el tipo Fantasma se lanzó en contra de la tipo Hielo con Asta drenaje, ella utilizó Paranormal.
Trevenant se mantuvo quieto por unos segundos, los suficientes para que Shiron atravesara su cuerpo con Placaje y apareciera de nuevo por su espalda.
—¡Cúbrete con Garra umbría!— ordenó Acerola en cuanto Trevenant se liberó del control de Paranormal. El tipo Planta canceló de inmediato Asta drenaje y se giró rápidamente con Garra umbría.
—¡Canto helado!— Ash ya había predicho la decisión de su contrincante por lo cual ordenó utilizar un movimiento con prioridad, el cual golpeó el ojo de Trevenant, haciéndole retroceder, aturdido— ¡Ahora, Shiron! ¡Rayo aurora!
—¡Agáchate, Trevenant!
El cuerpo de Trevenant estaba compuesto por un tronco roto que por dentro, era rellenado por una sombra alargada. Aquella sombra se comprimió a sí misma, permitiendo que las diversas partes del tronco se unieran de nuevo.
Rayo aurora rozó el arbusto que coronaba la parte superior del tronco de Trevenant, dejándolo levemente escarchado. La sombra entonces volvió a ocupar la totalidad del cuerpo, devolviéndolo a sus proporciones normales. Parecía haberse recuperado del daño sufrido en el ojo.
—¡Bien! ¡Ataca otra vez con Garra umbría!— no se podía saber del todo bien por su expresión dado que solía ser siempre la misma, pero Acerola parecía estar disfrutando el combate.
Ash apretó un puño con fuerza y luego lo extendió hacia el frente.
—¡Rayo aurora al piso!
Shiron obedeció, creando un camino de hielo hasta los pies de Trevenant. Las patas del tipo Planta pronto perdieron el equilibrio y comenzó a resbalarse.
—¡Sostente con Garra umbría!— ordenó Acerola.
El tronco así lo hizo. Clavó sus garras en el suelo, rompiendo parte del hielo y recuperando el balance. Aprovechó esa oportunidad para alejarse tan rápido como pudo de ese helado camino.
—¡Canto helado!— Ash no perdía la oportunidad de hacer tanto daño como podía. Aprovechaba eficientemente cada descuido de Trevenant, utilizándolo a su favor.
Acerola sonrió.
—¡Devolvámosles un poco de su frío!— dijo, chasqueando los dedos— ¡Da un gran zarpazo, Trevenant!
Con brusquedad y velocidad, el tipo Fantasma levantó tierra y hielo del suelo, arrojándolo directo contra Shiron.
—¡Paranormal!— exclamó Ash de inmediato. Sabía que Shiron podría detener eso sin problema, lo que le preocupaba era el qué haría Acerola durante ese momento de vulnerabilidad.
La respuesta llegó con un Fuego fatuo que emergió entre el hielo y la tierra, impactando directo contra Shiron quien, de un momento a otro, se vio rodeada por una fuerte llamarada que le sacó un chillido de dolor.
El ceño de Ketchum se frunció y Lillie dejó salir un pequeño gemido de miedo.
—¡Ahora! ¡Asta drenaje!— Acerola sonrió al ver que su plan había funcionado.
Trevenant cargó contra Shiron, quien seguía aturdida por la repentina quemadura.
—¡A los pies, Rayo aurora!— exclamó Ash, sin embargo, la pequeña no reaccionó lo suficientemente rápido.
Asta drenaje mandó a volar a Shiron, quien cayó pesadamente contra el suelo al tiempo que la energía salía de ella, pasándose a Trevenant.
La tipo Hielo había recibido un duro golpe por lo que se le dificultó un poco el levantarse. Volteó a ver a Lillie con rapidez, pero entonces, Ash la llamó.
—Shiron, sé que duele. La quemadura debe doler muchísimo, pero necesitas concentrarte— Ash vio fijamente a Trevenant y Acerola, esta última, dando varias vueltas—. Es solo un último esfuerzo. Si empujamos un poco más, utilizarán su as en la manga y ganaremos esto ¡Vamos, Shiron!
—¡Pika Pi!— la apoyó Pikachu, quien hasta el momento se había mantenido en silencio.
La pequeña aporreó el suelo con una pata, tal y como solía hacerlo Peke. Dejó salir un grito de determinación.
Las manos de Lillie se unieron e, instintivamente, gritó.
—¡Lilliesfuérzate!
Gladio, Ash y Rotom no pudieron evitar sonreír levemente mientras que el resto de personas simplemente pensó en lo curiosa que sonaba esa palabra.
—¡Buajajaja! ¡No puedes vencerme, Ash!— Acerola se llevó el dorso de la mano a la boca, riendo de forma fingida para luego, sonreír— ¡Así que al menos inténtalo!
Ketchum sonrió. Una nueva llamarada rodeó a Shiron y entonces, se decidió a actuar.
—¡Camina hacia ellos! ¡Muy lentamente!
Shiron ni siquiera protestó. Avanzó en dirección a Trevenant con toda la calma del mundo. Sufrió dos llamaradas más en el camino.
Acerola y el tipo Fantasma evidentemente estaban desconfiados, pero también empezaban a perder la paciencia.
Otra vez, el cuerpo de Shiron resintió la quemadura y entonces, el dúo fantasma supo que hacer.
—¡Garra umbría!
—¡Supera el dolor, Shiron! ¡Rayo aurora!— Ash estaba esperando eso.
Trevenant se había acercado demasiado a la Vulpix quien interrumpió su expresión de dolor para disparar un fuerte Rayo aurora que lo golpeó en el rostro, causando un daño considerable.
—¡Sigue, sigue y sigue! ¡Rayo aurora!
Shiron no dejó de presionar con su movimiento, causándole grandes dolores a Trevenant. A pesar de que sufrió varias llamaradas nunca dejó de disparar.
Acerola vio con temor como las fuerzas de su Pokémon empezaban a flaquear.
—¡Fuego fatuo!— exclamó. Esperaba que la explosión creada por la colisión de ambos ataques fuera suficiente para alejar la presión que Shiron ejercía.
—¡Paranormal!— gritó Ash con rapidez.
Trevenant disparó su fuego azul pero para cuando lo hizo, Rayo aurora se había cancelado, dando paso al movimiento tipo Psíquico, el cual envolvió las llamas y las obligó a impactar contra el propio fantasma.
Lillie, los niños y Acerola se quedaron boquiabiertos al ver como Trevenant sufría ahora también de las quemaduras.
Acerola empezó a sudar levemente y entonces, mostró su Pulsera Z.
—¡Ahora o nunca! ¡Es el final, Ash, Shiron!— anunció, poniendo el Espectrostal en su pulsera. Mimikins se llevó ambas patas a la cabeza de su disfraz, fingiendo impresión.
—¡Shiron! ¡Rayo aurora, crea una barrera alrededor de ti, con tantas capas como puedas!— exclamó el entrenador.
Shiron empezó a ejecutar la orden pero no había terminado ni la primera cuando Acerola ya iba a la mitad de los pasos. Su torso se movía como el de un fantasma, haciendo ondulaciones.
Supo que no lo lograría a tiempo así que miró a su entrenadora.
—¡KOU!— exclamó a todo pulmón.
Lillie se mostró un tanto confundida, pero Rotom de inmediato tradujo.
—¡Quiere la Piedra hielo!
Los verdes ojos de Lillie y los castaños de Ash se abrieron de par en par. Aether rebuscó entre su bolso tan rápido como pudo, dando con la piedra. La rubia miró a Nanu, buscando su aprobación. Él asintió, la evolución era algo natural en los Pokémon.
—¡Shiron, ahí va!— exclamó y justo cuando estuvo por lanzarla, se detuvo— ¿Eh?...
—¡Kou, Kou, Kou!— la Vulpix le pedía que por favor se diera prisa, era cuestión de segundos para que el Movimiento Z fuera totalmente ejecutado.
—No puedo… mover el brazo…— Lillie miró fijamente a Shiron, quien le pedía con desesperación la Piedra hielo— No así… No quiero que evoluciones así… No bajo el mando de alguien que no sea yo…
Shiron cerró los ojos con frustración al ver que su entrenadora no tenía planeado lanzarle el objeto.
—¡PRESA ESPECTRAL!— gritó Acerola, con una gran sonrisa en el rostro.
Lillie entonces sintió un pequeño dolor en la mano donde sostenía la roca evolutiva para luego ver como todo el campo alrededor de los Pokémon se oscurecía. Un montón de oscuras manos emergieron de la tierra, dirigiéndose hacia Shiron, quien se encontraba lejos de la poca seguridad que había logrado fabricar con Rayo aurora.
Las manos impactaron contra Shiron, creando una explosión.
Lillie se llevó una mano a la boca. ¿Qué había hecho?...
Ash tenía el ceño fruncido al ver como el Movimiento Z había impactado directamente contra Shiron. No sabía si ella lograría resistirlo.
Acerola dio un pequeño saltito de triunfo y Trevenant sintió alivio.
El polvo levantado por la explosión comenzó a dispersarse pero antes de que lo hiciera del todo, un brillo cegador emergió de este. El mismo brillo atacó con violencia a Trevenant, quien retrocedió violentamente para luego, caer al suelo, debilitado.
Todos en el lugar, excepto Nanu, Rotom y Gladio, veían sorprendidos al Pokémon que se hallaba frente a ellos. Una majestuosa Ninetales de color celeste pálido. Sus nueve colas, cuyas puntas eran blancas, se ramificaban a partir de una sola a partir de la mitad de la misma. Su pelaje formaba pequeños tirabuzones y se ondeaba con el viento de forma elegante.
Era una Ninetales de Alola hecha y derecha.
Una quemadura rodeó su cuerpo, revelando así su identidad. Se trataba de la pequeña Shiron.
Lillie entonces reparó en que la Piedra hielo había desaparecido de su mano, de la misma que se había llevado a la boca.
La Ninetales jadeó, retrocediendo levemente y finalmente, cayendo rendida.
—Trevenant cayó primero— anunció Nanu, dirigiendo una mano hacia Ash—. Por lo que el chico y la Ninetales ganan.
—¡Shiron!— exclamó Ash, corriendo hacia ella y arrodillándose. Pikachu también llegó a dónde ella.
Lillie se había quedado helada, sin saber bien cómo reaccionar.
—Antes de que Acerola usara su Movimiento Z, Shiron te lanzó un pequeño Canto helado, del tamaño de un cubo de hielo. Te hizo tirar la Piedra hielo al suelo-Roto.
—Y se deslizó lo suficiente para alcanzarla. La tocó justo antes de que Presa espectral la golpeara, de no haberlo hecho, se habría debilitado en el acto— le dijo Gladio, viendo la expresión de su hermana.
—¡Ahhhh, perdí!— Acerola se rascó la cabeza con rapidez y luego, hizo regresar a Trevenant— ¿Pero qué más da? ¡Fue un buen combate!
Ash le asintió, haciendo regresar a Shiron a su Pokéball, la cual Lillie le había prestado. Con la mano, le pidió un poco de tiempo a Acerola, quien aceptó. Se encaminó hacia su amiga.
—Lo siento, Lillie— murmuró, tendiéndole la cápsula. Se veía inconforme por el resultado—. Yo… sé lo mucho que querías que Shiron evolucionara, sé que no te habría gustado que fuera de esta forma, con alguien que no eres tú…
La rubia le dio su mejor sonrisa.
—No pasa nada, Ash. ¿Recuerdas que Dedicueye evolucionó a Dartrix mientras yo lo comandaba?— le preguntó, recibiendo un pequeño asentimiento— ¡Entonces no te preocupes! Estamos a mano.
La boca de Ketchum se torció.
"Pero Dartrix todavía podía evolucionar una vez más", quería decir.
—¡Bien, Ash, supongo que es hora de que te dé tu bien merecido premio!— le anunció, poniéndose a un lado suyo.
—¡E-Espera, Acerola!— le dijo, tratando de enfocarse en la Capitana— ¿Podrías esperar un poco? ¿Al menos hasta que Shiron se recupere? Se esforzó mucho, quiero al menos celebrar esta victoria con ella…— vio de reojo a Lillie, quien mantenía la sonrisa.
—¡Estoy segura de que a ella le encantaría! ¡Gracias por darle el mismo trato que a tus Pokémon!— dijo, tratando de hacer ver que lo que había ocurrido no le afectaba. Claro que ninguno era ciego.
—De acuerdo…— murmuró Acerola, guardando algo que tenía entre las manos y tratando de pasar por alto la actitud de Aether— Esperaré entonces.
—Gracias.
—¡Fue una gran batalla, Ace, Ash!— dijo Sammy, llegando al lugar— ¡El final fue lo mejor! ¡Nunca había visto a una Ninetales de Alola, son muy hermosas!
—¡Yo también quiero una! ¡Quiero una Shiron!— añadió Flora, siendo respaldada por la gran mayoría de los niños, quienes no se daban cuenta del estado de ánimo de Lillie.
Gladio tomó la Pokéball de manos de su hermana y se la entregó a Ash.
—Adelántense ustedes— les dijo, tomando a Lillie por una muñeca—. Nosotros nos les uniremos en unos minutos.
—¿Eh? ¡G-Gladio, espera!...— la rubia simplemente fue alejada del lugar por su hermano.
Ash, Rotom, Pikachu, Acerola y Mimikins veían como ambos Aether se alejaban.
—No te tortures por eso, Ash— le dijo la Pokédex—. Shiron deseaba evolucionar, su propio deseo tiene prioridad a cualquiera que tuviera Lillie. Es lo mismo contigo y con Pikachu, así como tú respetas su decisión de no evolucionar, ella debía respetar la decisión de Shiron de hacerlo-Roto.
—Sí, pero…— Ketchum sabía que como tal, Rotom tenía razón. Lo correcto era dejar a Shiron evolucionar en ese momento, pero algo simplemente no se sentía bien— Por favor, Gladio…
Se retiraron al interior de la Casa Aether. Nanu había entrado desde el final del combate y estaba tomándose otra taza de café.
Gladio y Lillie se detuvieron luego de unos minutos de caminar. La rubia ya ni siquiera había puesto resistencia y simplemente se dejaba arrastrar.
—Shiron no prefiere a Ketchum antes que a ti— le dijo Gladio, directo y sin rodeos—. Pase lo que pase, siempre serás su mayor adoración.
Lillie asintió.
—Yo ya lo…
—No, no lo sabes. Puedo ver en tus ojos que dudas, dudas de los deseos de Shiron— Gladio tenía una voz firme y su postura la respaldaba—. Te diste cuenta de sus deseos de hacerse fuerte desde hace semanas y ahora tienes miedo de que prefiera a Ketchum porque con él podrá fortalecerse a mayor velocidad.
Lillie apretó con fuerza sus puños.
—No es justo…— murmuró, levantando la vista. Sus ojos estaban vidriosos— No es justo que me leas la mente de esa manera…
Gladio le sostuvo la mirada.
—¿Te diste cuenta? ¿Del complejo de inferioridad de Shiron?
Lillie abrió los ojos como platos.
—No, no lo hiciste— Gladio suspiró—. Cada vez que Shiron entrenaba con la Ninetales de Ketchum trataba de esforzarse más de lo que podía. Se volvía más agresiva y trataba de no bajar el ritmo nunca. No sé cuándo empezó, pero estoy seguro de que Shiron comenzó a comportarse de esa manera y a interesarse en Ketchum por obra de "Peke". Ese gesto con la pata, ¿lo viste? Es el que siempre hace la Ninetales de Kanto cuando está peleando; a veces también lo hace fuera de combate.
Lillie se quedó boquiabierta.
Había tantas señales, tantas señales que nunca vio… Quiso golpearse a sí misma. Ella era la causante de que Shiron hubiera comenzado a apartarse.
—Trató de compensar la diferencia de poder entre ella y su rival viendo a Ketchum. De poco en poco dejó de parecerse a ti para adquirir rasgos de los Pokémon de él, como esa determinación tan estresante— Gladio vio cómo su hermana comenzaba a temblar—. No dejes que te afecte, es un error que cualquier novato comete. En mis inicios, Rockruff dejó de obedecerme y comenzó a seguir a Silvady como una especie de líder, tratando de obtener el secreto de su fuerza. Logramos superarlo al final del día.
Con fuerza, el ceño de Lillie se frunció.
—Quiero llorar. Quiero llorar tan fuertemente que siento como mi pecho arde— dirigió su mirada hacia Gladio, quien se sorprendió al verla—, pero no soy merecedora de hacerlo. He cometido un error, un error que no voy a perdonarme pronto. No pude ver cómo se sentía mi querido Pokémon y por mi incapacidad como entrenadora, me perdí uno de los momentos más valiosos que debimos haber vivido.
—Todas las personas tienen estos tropiezos. Incluso lo viste ayer, con Ketchum…
—Lo sé, lo sé perfectamente— dijo, apretando todavía con más fuerza su falda—. Te lo agradezco, hermano. Me has hecho ver lo estúpida que fui de la mejor forma posible: con la cruda realidad.
—Lillie…— el gesto de Gladio se ablandó— No seas tan dura contigo misma, por favor… No quiero verte así; no quiero que te obsesiones con algo que simplemente te hará perder el sueño.
—No lo entiendes, hermano. Esto es lo que necesitaba— Lillie miró hacia uno de sus puños, el cual comenzó a temblar—, esta frustración que arde más que el fuego… Esto es lo que yo de verdad necesitaba para…— un sollozo la interrumpió— para…— seguido de otro.
Gladio la abrazó con fuerza.
—Aprende de esto, Lillie— le dijo, recargando la barbilla sobre su cabeza—. Recuerda esta frustración que arde más que el fuego y úsala para crecer. Estas experiencias en tu camino como entrenadora son las que al final del día te harán más fuerte.
Lillie rodeó a su hermano con los brazos y apretó con fuerza su suéter.
—Me siento tan estúpida…— murmuró con la voz quebrada, dejando salir varios sollozos más.
—Está bien sentirse así por un rato, pero no para siempre— le dijo, acariciándole el cabello—. Si te caíste, recuerda levantarte. Empieza de nuevo con Shiron, habla con ella y sincérense… Yo realmente no soy el más indicado para decir esto, pero hace poco descubrí que hablar las cosas te quita un enorme peso de encima.
Lillie asintió, separándose de su hermano. Se retiró las pocas lágrimas que seguían escurriendo por sus mejillas y luego, se dio unas palmaditas en la cara.
—Me moveré hacia adelante, hermano— le dijo, viéndolo con determinación—. Mis días de estancarme en mis errores han terminado, te lo juro. Apenas tenga la oportunidad, hablaré con Shiron; me disculparé con ella por todo.
Gladio sonrió y le puso una mano en la cabeza.
—Realmente estoy agradecido con Ketchum por llevarte con él en su viaje. Has crecido mucho, tanto que ya a veces no te reconozco.
—Eso es bueno, ¿verdad?— le preguntó, riendo.
—Por supuesto que es bueno.
—Hermano.
—¿Sí?
—¡Te amo!
—… También te amo, Lillie.
—¡Entonceeeees!...— Acerola dio tantas vueltas que incluso parecía estar utilizando Lariat oscuro— ¡Te lo entrego, el…! Ay, e-espera, me mareé un poquitín… Uy, no debí hacer eso…
Vieron entre risas como la Capitana recuperaba el equilibrio luego de algunos segundos.
—¡Como decía! ¡Toma, el Pétalo morado es tuyo! ¡Es el más nuevo y exclusivo de los Pétalos, de hecho, eres la segunda persona que lo obtiene!— le dijo, sintiéndose satisfecha con eso.
Ash lo tomó y entonces, lo puso frente a Lillie.
—¡Haz los honores!— le dijo.
Aether se vio algo confundida. Trató de rechazar la oferta, pero Shiron la incitó a hacerlo con un toque de su nueva nariz.
Suspiró y sonrió, un tanto resignada. Se llevó el pétalo a la nariz e inhaló la esencia que este desprendía. Olía como a lavanda.
—Huélelo tú también, Shiron— le dijo, acercándolo a la nariz de la Ninetales, quien sonrió ante tan agradable olor—. Y tú, Ash.
—Nope, prefiero hacer esto— unió su mano con la de Lillie, la cual seguía sujetando el pétalo morado y luego, las levantó ambas hacia el cielo— ¡Tenemos el Pétalo morado!
—¡Nine!— la tipo Hielo saltó con emoción.
Lillie se quedó boquiabierta por unos segundos y luego, también sonrió.
—¡Tenemos el Pétalo morado!— repitió.
Gladio puso los ojos en blanco, un tanto fastidiado. Prefería no ver como Ketchum hacía esas cosas frente a él.
—¡Tomando foto!-Roto.
—¡Pikachu!
Acerola se rio y luego, chasqueó los dedos.
—Estuvimos tan cerca… ¡Si la evolución no se hubiera dado en ese momento!...
Ash negó rápidamente.
—Fueron los ánimos de Lillie los que le permitieron a Shiron seguir atacando incluso con el dolor de las quemaduras. De no ser por eso, no habríamos logrado hacerle tanto daño a Trevenant, no lo habríamos quemado y Shiron no habría aguantado el Movimiento Z, por mucho que evolucionara.
Lillie se sorprendió al escuchar eso y se sorprendió aún más al ver como su Pokémon inicial asentía.
—Shiron…— murmuró, soltando la mano de Ketchum y luego, abrazando la tipo Hielo— ¡Eres realmente genial!
—Nine— dijo, restregándose contra la mejilla de su entrenadora.
Gladio suspiró al ver como su hermana reía, con una pequeña lágrima asomándose por su ojo. Él también tuvo que sonreír. Decidió que no le importaba que Ketchum siguiera haciendo esas cosas frente a él, mientras hiciera feliz a su hermanita, entonces lo valía.
—¡Entonces, último objetivo!— la pantalla de Rotom se iluminó, mostrando a todos los Capitanes. Las imágenes de casi todos estaban en blanco y negro, excepto la de una— ¡Mina Kauai!-Roto.
—¡Mi último escalón antes de enfrentarme a Hapu!— exclamó Ash con gran emoción— ¡No puedo esperar!
—Hablando de Honua…— Gladio miró hacia las ventanas— ¿Mahalo siquiera habrá logrado debilitar a uno solo de sus Pokémon?
Eso llamó la atención de todos.
—¿A qué te refieres con eso, Gladio?— preguntó Ash.
—Bueno, Honua no tiene más Pokémon lejos de su equipo principal— informó, llevándose las manos a las caderas.
—¿Eh?— Lillie se puso de pie— Entonces ella no tiene…
—Ningún Pokémon que se ajuste al nivel de sus retadores, no.
—Pikachu, Decidueye, Lycanroc, Gumshoos, Peke, Golisopod, Incineroar…— enlistó la Pokédex— Cuatro de tus Pokémon son débiles a la tierra, Ash-Roto.
Ketchum abrió la boca para hablar, pero luego la cerró.
—Hombre… Estoy en blanco— admitió, empezando a reírse.
—Este no es el mejor momento para estarlo…— pensaron Rotom y Lillie.
El pétalo morado ahora se encuentra en manos de Ash y con esto, solo le falta una última Capitana.
El siguiente objetivo: Mina Kauai.
¡Hola! Bueno… No hay muchas cosas de las que pueda hablar, considerando que han pasado como… tres días desde la última vez que actualicé XDDD
Últimamente no me siento bien conmigo mismo si no estoy produciendo una historia, es algo raro. Siento que pierdo el tiempo cuando hago cualquier otra cosa, a saber cuánto me dure la sensación XD
Bueno, ya que no tengo mucho de qué hablarles, quiero hablar sobre Lillie y Shiron.
Así que… Shiron evolucionó. Llevo muchos capítulos tratando de abordar el complejo de inferioridad que Shiron siente hacia Peke y no crean que este haya desaparecido simplemente evolucionando. Lillie y Shiron tienen que trabajar juntas para superarlo, así como Ash e Incineroar deben vencer ese impulso.
En general, este mini arco me dejó desarrollar a muchos personajes. A Shiron, a Hau, a Elio, a Incineroar, a los Capitanes, etc. Todavía quiero darle más desarrollo a Rotom pero creo que eso será con el fluir de los capítulos.
Luego del arco de la Prueba de Mina viene la batalla contra Hapu y luego de eso, unos cuantos capítulos de "transición" para finalmente llegar a ello… ¡EL ARCO CONTRA NECROZMA! Uy, qué emoción… Faltan unos pocos capítulos realmente… ¡AHHHHHH! ¡Espero que todo salga genial, deséenme mucha suerte, chicos!
¡Nos leemos!
