¡Hola a todos! Voy a serles completamente honesto… No recordaba que hubiesen dejado tantas reviews anónimas XD En fin, procederé a responderlas todas con traductor en mano para aquellos lectores angloparlantes.
Guest: You'll see, you'll see... I've got something pretty interesting planned, so I hope you like it.
Guest: … Dicho así, lo cierto es que es un lío pero en realidad sí que es un lío XD Aunque no hay de qué preocuparse, tengo mi propia explicación la cual me convence… Solo espero que a ustedes también los convenza XD
Usuarix: Bueno, tal vez es un poco pronto para decir que todo fue un sueño, pero tampoco se puede descartar. Estoy muy ansioso por seguir escribiendo las aventuras de los JOvenciTOs y Koharu. Espero que te guste este arco :D
Invitante: El buen opening de fondo, nada le gana.
Como le he explicado a casi todos los usuarios, el capítulo 118 fue hecho especialmente para confundirlos. Es normal que no entiendan un carajo, pero estoy seguro de que podré explicarlo de la mejor forma posible… Espero XD
Hay muchas cosas que Ash no recuerda de dicho sueño. En este capítulo ese tema se toca en gran profundidad :D
Anansi: Más que una broma Punk, podrías describirlo como un chascarrillo. ¿Tiene algo que ver? Pues la verdad es que no. ¿Me estoy inventando lo que estoy diciendo sobre la marcha para no tener que darte una explicación coherente a los acontecimientos para así no spoilearte? Pues la verdad es que sí.
Ashpool: I hope that so much expectation will not end up playing against me and that the surprise I have planned will be really interesting, or at least as much as I think it will be. I can only cross my fingers and wait for everything to work out... until that moment comes, wait a little longer, please!
Gabo18lara: ¡Hola! Recuerdo la pregunta y recuerdo haberte respondido eso. Pues mira, después de varios meses aquí tenemos el resultado de lo que te dije en aquella ocasión. Tu teoría es interesante… ¿Será esta realidad? Solo queda verlo y comprobar si es coherente con las pistas que planeó dejar aunque estoy casi seguro de que sería difícil armar el rompecabezas entero sin la visión del creador (cosa que no me agrada mucho ya que me gustaría poder crear un misterio que se pudiera resolver con simples pistas), aunque ya ha habido algunos usuarios que se acercaron en ciertas cosas a la explicación final.
¡Nos leemos!
Deluxe: Pues mira, se dio la casualidad de que comentaste justo antes que Hex. ¿Quién es Hex? Es el otro usuario anónimo con el que suelo confundirte mucho. ¿Por qué? Lo cierto es que no lo sé, pues sus nombres me suenan inesperadamente similares aunque no tienen nada que ver más que la "X" XD
¡Espero que las expectativas que tienen para este arco puedan ser cumplidas por un servidor! ¡Haré lo mejor que pueda para no decepcionarlos!
Hex: Pues mira, se dio la casualidad de que comentaste justo después de Deluxe. ¿Quién es Deluxe? Es el otro usuario anónimo con el que suelo confundirte mucho. ¿Por qué? Lo cierto es que no lo sé, pues sus nombres me suenan inesperadamente similares aunque no tienen nada que ver más que la "X" XD ¿Esto fue un copy-paste en extremo descarado? Sí, sí lo fue.
Creo que nadie se veía venir esto que está pasando XD Como ya le dije a Deluxe, espero que las expectativas que estoy creando no terminen superando mi capacidad como escritor de segunda XD
PendulumGear: De antemano quiero pedirte una sincera disculpa. Cuando estaba escribiendo las respuestas a las reviews era muy tarde y creo que fue por eso que pasé por alto tu review. Recordé tus comentarios sobre el mini-refrigerador mientras escribía el nuevo capítulo y fue en ese momento que me di cuenta de que no había respondido a tu review. Me pondré a ello ahora mismo.
Aunque lo pensé, decidí que tal vez sería mejor hacer que sean historias que no se conecten. Pienso trabajar y desarrollar a los personajes en esta historia por lo que no sería correcta mezclarla con la otra, donde se supone que será muchísimo más apegado a los eventos del canon y sin crear "arcos de personaje" que no se creen en el propio anime.
Creo que la muerte más gore que ha habido en la historia fue la de Músculo, quien tuvo casi todas sus extremidades cercenadas por Incineroar y Gumshoos.
Un cambio tan repentino de aires puede ser sorpresivo, pero hacía falta. Te dije que quería dejar bien claro la diferencia entre Ash Ketchum de 17 años y Ash Ketchum de 10 años, ¿no, Pendulum?
Siempre he sentido que Ash y Go en algún punto serán más que solo amigos, llegando al punto en el que considerarán al otro como un hermano o similar. Ambos se apoyan el uno al otro en todas las situaciones posibles y nunca se dejan caer, mostrando un "Bro love" (el cariño que tienes con tus amigos) que fácilmente se malinterpreta con amor sentimental. Creo, sin miedo a equivocarme, que Go será el acompañante más cercano que Ash tendrá en todo el anime (hasta el momento), esto principalmente gracias a una línea que dice Go cuando va a Alola, la cual dice algo así como: "No soy el rival de Ash pero soy su compañero asociado investigador y soy su amigo. Como su amigo, quiero mostrarle una batalla de la cual pueda enorgullecerme". También cuando dice que tanto su sueño, como el de Ash, residen en las manos de cada uno, demostrando así que confía lo suficiente en Ash como para no dudar en que va a conseguir su sueño... Tal vez son cosas mías, pero de verdad su relación de amistad me encanta.
Go no es el tipo de persona que se emocionaría con la comida, pero si es del tipo que sabe reconocer algo impresionante cuando lo ve. Creeme cuando te digo que ese mini-refrigerador estaba LLENO de cosas que harían babear a un niño de diez años, no siendo Go la excepción. También, como hemos visto, Ash está teniendo bastante influencia en el actuar de Go en los últimos capítulos por lo que es natural que su entusiasmo también se le esté pegando XD
Hombre, que suerte... No me he quedado mucho en hoteles, de hecho, creo que solo me he quedado en dos o tres a lo largo de mi vida, pero son lugares bastante fascinantes. Sea como sea, no creo visitar un hotel en al menos cuatro años aproximadamente ya que bueno... primero hay que salir de la pandemia y luego está el hecho de que no tengo ningún motivo para quedarme en un hotel XD
De hecho, el entrenamiento está presente durante este capítulo y por lo que estoy escribiendo, también tiene su relevancia en el siguiente. Espero que quedes complacido, Pendulum.
De momento solo puedo decirte que en este mundo, aunque las emociones fuertes cambian la intensidad del alma, no la modifican ni la vuelven distinta a lo usual. El alma es el alma, pero es cierto que cada una desprende una sensación diferente hacia el resto de almas, por ejemplo la de Ash (de nuestra historia) transmite seguridad, la de Hau tranquilidad, la de Gladio solía transmitir una extraña sensación de peligro pero actualmente daría las mismas vibras que la de un hombre de la tercera edad, la de Lillie te daría la sensación de estar comiendo algo dulce, la de Elio te hace sentirte un poco más activo de lo normal y la de Selene hace todo lo contrario, ya que transmite algo así como: "Detente un momento y piensa". Espero que mi explicación haya tenido algún sentido y que haya sido interesante de leer XD
Mmm... Ya veo. Yo el que únicamente he visto es aquel que tiene la fruta glaseada, como tú la llamas, es decir el Pannetone. En todos los medios que ha aparecido lo retratan como si fuera un postre incomible y realmente duro. Nunca he probado la fruta glaseada, pero me hago una idea de cómo sería, una es buena y la otra es mala. De todas formas, los otros ingredientes como los frutos secos y las uvas pasas sí que me gustan. De hecho, yo solía echarle pasas al cereal porque realmente sabían bien. No lo he hecho ahora que soy "adulto" pero no creo que me desagrade si llego a hacerlo... De hecho, también le pongo kétchup a las quesadillas, por si te interesaba el dato XD
Si tengo la oportunidad de probar algún día el pan dulce de navidad, ten por seguro que lo haré. No es como que vaya a morir por hacerlo, pero si resulta que en realidad si muero porque me la comida se queda atorada en mi garganta... Bueno, recuérdame como un hombre que intentó hacer lo mejor posible.
Y esas fueron todas las reviews anónimas… Me faltan por responder algunas reviews de usuarios, pero lo haré en unas horas. Ahora mismo es tarde y quiero dormir XD
Sin molestarlos más con mis problemas personales, por favor, pasen a leer.
—¡Pero si es Ash!
Tras una caminata por ciudad Hau'oli, nuestro trío protagonista ha llegado a una tienda en particular. En esta tienda se sirven panqueques tan deliciosos y esponjosos que casi sientes como tu alma danza de la felicidad al probarlos.
Koharu se sorprendió un poco al ver lo rápido que la empleada había reconocido a Ketchum, mientras que Go lucía acostumbrado ya a ese tipo de situaciones. A lo largo de su viaje, había conocido a algunos cuantos conocidos de su amigo.
—¡Hola, Nina!— saludó Ash con alegría a la empleada, una joven mujer en sus veinte.
El cabello de la mujer era rojo y rizado, color que, junto al violeta de sus ojos, resaltaban un montón su blanca tez. Vestía un traje de mucama rosado.
—¡Ha pasado mucho tiempo desde la última vez que te vi!— rápidamente notó a los otros dos niños— ¿Amigos tuyos?
Ketchum asintió.
—Soy Go, de ciudad Carmín— volteó a ver a su hombro—. Este de aquí es Sobble— y luego, a su derecha— y él es Cinderace.
Koharu dio una pequeña cabeceada.
—Mi nombre es Koharu, también de ciudad Carmín— dijo, mirando hacia sus pies—. Ella es mi amiga. Eevee.
—¡Vee!
—Go y yo somos asociados investigadores del papá de Koharu— informó Ash, sonriendo.
—¿Asociados investigadores?— preguntó Nina, ladeando un poco la cabeza.
—El papá de Koharu es un profesor Pokémon. Nosotros viajamos por el mundo resolviendo misterios de los Pokémon y muchas otras cosas interesantes relacionadas con ellos— respondió Go, con las manos en las caderas y sonriendo.
Nina sonrió ampliamente.
—¡Oh! ¿Tu papá es investigador Pokémon, Koharu?— le preguntó, cosa que puso un tanto incómoda a la niña.
—Bueno…— desvió la mirada— Sí.
—¡El papá de Ash también!— les dijo, sorprendiendo enormemente a Ash y Go. Ketchum, por otra parte, se rio— Aunque bueno, el profesor Kukui no es como tal el papá de Ash, pero realmente lo parece.
Go suspiró con fuerza. Se había llevado una enorme sorpresa inesperada.
—¿Hablaban del profesor Kukui?...— preguntó en un murmuro.
—Y hablando del profesor Kukui…— Nina se dirigió de nuevo a Ash.
Koharu, por otra parte, no pudo evitar estar sorprendida. Normalmente, la gente solía interesarse mucho por ese dato y le hacían todo tipo de preguntas pese a que ella siempre solía verse incómoda ante ese tema. Bajó la mirada. Había juzgado rápidamente a Nina e, inconscientemente, la había agrupado con el resto de gente.
El mundo realmente estaba lleno de todo tipo de gente.
—¡Ah, ya veo! Una sorpresa, ¿eh? Apuesto a que, si mi marido se fuera de casa por un tiempo y luego reapareciera en la Carrera de Panqueques, yo también estaría realmente sorprendida— dijo, con una mano en la mejilla y una mirada soñadora.
—Oh, ¿estás casada, Nina?— preguntó Go, sonriendo.
Koharu se interesó por ese dato.
—Sí, lo estoy, pero ya hemos hablado suficiente de mi— les dijo, riéndose.
Koharu se sintió profundamente decepcionada.
—Entonces van a inscribirse los tres en la carrera de panqueques, ¿verdad?— les preguntó con una sonrisa, haciendo que el trío de Kanto asintiera— ¿Les gustaría hacerlo mientras comen una orden de panqueques?
Los tres voltearon a verse.
—Estaba delicioso…— murmuró Koharu, con un pequeño sonrojo en el rostro. Eevee parecía estar de acuerdo.
—De verdad… Quien gane ese concurso en serio es la persona más afortunada del mundo— dijo Go, dándose unas pequeñas palmaditas en el estómago. Cinderace y Sobble, por otra parte, también lucían contentos.
—Ahora que terminaron, recogeré sus solicitudes de registro— Nina se acercó, tomando tres papeles que había cerca de los niños. Notó de inmediato que uno de ellos tenía una mancha de mermelada en toda la esquina superior derecha. Rio con nerviosismo.
—Lo siento, Nina— Ash tenía una expresión idéntica. Se rascaba la cabeza con un poco de vergüenza—. Estaba tan rico que no me pude controlar.
—No pasa nada. El contenido es legible, por lo que no afectará a tu solicitud— le dijo, comenzando a recoger también los platos— Raichu, ¿me ayudas con…?
Y justo como se lo imaginaba, su Pokémon estaba ahí, pegando su frente contra la de Pikachu de manera desafiante.
—Rai Rai.
—Pika Pika.
Ambos tipo Eléctrico fruncieron el ceño y comenzaron a desprender chispas de sus mejillas.
Nina y Ash se rieron.
—De verdad está flotando…— murmuró Go, recargando su rostro en sus manos— El Raichu de Alola es increíble…
—Yo tengo un amigo que también tiene un Raichu— dijo Ash, haciendo que Go y Koharu voltearan a verlo—. Se llama Hau y es el nieto del Kahuna de Melemele.
El moreno se vio indeciso por un momento, mientras que Koharu no pareció entender algo en particular.
—¿Kahuna?— preguntó, confundida.
—Son los reyes de Alola. Cada isla tiene su propio rey, siendo cuatro en total— explicó Nina, dándole los platos a Raichu, quien había declarado un momentáneo cese al fuego.
—El Kahuna de Melemele es el señor Hala— añadió Ash—. Olivia es la Kahuna de Akala, Nanu el de Ula-Ula y Hapu la de Poni. Son realmente fuertes.
Koharu lucía ciertamente interesada por la información. Era realmente fascinante conocer más sobre la cultura de Alola.
—¡Háblame más sobre el Raichu de Hau, Ash!— le pidió Go.
—¡Es bastante ágil y veloz! Cuando entrenábamos juntos, Golisopod solía luchar un montón contra él. Siempre le daba problemas— recordó, riéndose.
Notó de pronto el gesto de Go.
—Ash…— murmuró el moreno.
—¿Tienes un Golisopod, Ash?— preguntó Nina, viendo hacia los lados, tratando de ver si había más clientes que atender— No usaste uno en la Liga de Alola.
Ketchum se sobresaltó al escuchar eso. Comenzó a sudar rápidamente.
—A-Ah… Bueno, yo…
—¡Ah, lo siento, chicos! ¡Tengo que atender a más clientes!— Nina rápidamente se dio la vuelta y les sonrió— ¡Nos veremos el día de la carrera!
—¡S-Sí, adiós!— se despidió Ash, riéndose de forma incluso más nerviosa. Pikachu lo miraba con confusión. ¿Golisopod?
Koharu se veía extrañada y dicho sentimiento creció al ver el rostro de amargura que tenía Go.
Su ceño se frunció un poco, sabiendo que había algo que definitivamente no estaba bien.
Recordó lo que había pasado cuando hablaron por primera vez de participar en la Carrera de Panqueques.
—¡Entonces el entrenamiento empieza ahora!— exclamó Go, sacando el súper híper simulador de cargar panqueques.
Por un momento, Koharu miró hacia los alrededores con nerviosismo. Ir por la ciudad cargando con algo como eso le daba vergüenza hasta cierto punto, pero la cosa solo empeoraría si las personas del lugar se les quedaban viendo.
Para su sorpresa, le gente si los veía, pero no por los motivos que ella creía. Los transeúntes que pasaban a su lado comentaban sobre lo curioso y útil que parecía ese invento, algunos sobre que debían empezar a entrenar también y por último, escuchó un comentario que parecía tener como objetivo a Ash, pero no alcanzó a escucharlo del todo bien por el bullicio de la ciudad.
Mientras la niña estaba perdida en sus propios pensamientos, Ash, Go y sus Pokémon lo tramaban todo.
—Mallow, Lana y Chris viven en ciudad Hau'oli, además de que la Escuela Pokémon está cerca— dijo Ash en un murmuro—. No podemos dejar que nos descubran todavía.
Go asintió rápidamente.
—También tenemos que cuidar el no acercarnos mucho a casa de los profesores— le recordó—. Por cierto, busqué la Oficina de Turismo de Hau'oli. Ya marqué la ruta en el SmartRotom, solo debemos ir hasta ahí sin que…
—¿Chicos?
Ambos se sobresaltaron al escuchar a Koharu.
"Sin que Koharu se dé cuenta", era lo que quería decir Go.
—¡A-Ah, sí! ¡En marcha!— exclamó el moreno, señalando hacia el frente.
—¡S-Sí!— secundó Ash, caminando detrás de él, pero justo en ese momento, tropezó, cayendo de cara al piso.
Simplemente pudieron ver eso, sintiendo un poco de decepción.
Se suponía que Ash era el atlético del grupo…
—Auch…— murmuró, con el rostro todavía pegado al suelo y las manos extendidas hacia el frente. Sobraba decir que su súper híper simulador de cargar panqueques se había caído.
—¿Estás bien, Ash?— le preguntó Go, mostrando ahora un poco de preocupación. Se acuclilló para quedar a su altura.
—Sí…— respondió, reincorporándose. Se llevó una mano a la cara, esperando tocar sangre, pero para su sorpresa, no había nada ahí. Miró hacia su derecha, viéndose a sí mismo y a su colorado rostro en el reflejo de las ventanas de un edificio.
Se había visto antes en el espejo, pero por primera vez, ese pensamiento llegó a su cabeza… ¿Él siempre había sido tan pequeño?
—¿Ash?— escuchó que lo llamaron y para cuando volteó, tanto Koharu como Go y los Pokémon estaban viéndolo con cierta preocupación. Él les sonrió.
—¡Estoy bien, chicos, estoy bien!— les dijo, poniéndose de pie, no sin antes recoger su súper híper simulador de cargar panqueques— ¡Hay que empezar!
—Solo no te caigas esta vez…— le dijo Go, con los ojos entrecerrados.
Ash se rio, rascándose la cabeza.
Y dicho eso, comenzaron a caminar con un rumbo fijo, cosa que Koharu no sabía.
Recorrieron las calles de Hau'oli, atrayendo una que otra mirada mientras esquivaban a varias personas. En total, luego de veinte minutos, a Ash se le habían caído los "panqueques" tres veces, a Go cuatro y a Koharu solamente dos, cosa que tenía una explicación.
Mientras que Koharu medía cada paso que daba y lo pensaba de forma extremadamente meticulosa, Ash se apresuraba a sí mismo para avanzar tan pronto como pudiera. Go, por otra parte, era mucho más calmado que su amigo azabache, pero había ocasiones en las que se emocionaba de más y eso terminaba saliéndole caro.
Aunque dicho así, pudiera parecer que Koharu tenía toda la ventaja, en realidad fallaba en un gran punto: no tenía la condición de los otros dos niños, lo cual hacía que se cansara mucho más rápido.
—E-Es más difícil de lo que creía…— murmuró Koharu, con el ceño fruncido.
Go asintió.
—Mis brazos se están cansando…— dijo, sudando un poco.
Ash los miró a los dos. Era cierto que estaba empezando a cansarse un poco, pero creía que podía seguir por al menos otros diez o quince minutos.
—La parte en la que nosotros competimos dura unos treinta minutos. Hay que intentar llegar a ese tiempo y luego pasarle el relevo a nuestros compañeros, chicos— les dijo, sonriéndoles.
Ambos niños de Carmín asintieron.
Pikachu, Cinderace, Eevee y Sobble (quien había tenido que bajar del hombro de Go para no darle más carga) animaban a los entrenadores, quienes parecían estar realmente concentrados.
Siguieron caminando con la mirada fija en el camino y en el plato de plástico hasta que de pronto, escucharon un sonido salir del bolsillo de Go.
—¡Has llegado a tu destino!
Tanto Ash como Go dejaron caer sus platos al oír eso, mientras que Koharu simplemente se sorprendió.
—¿E-Ehhh? ¿Tan rápido llegamos a la meta?— se preguntó Go, riendo de forma nerviosa y recogiendo su súper híper simulador de cargar panqueques.
Ash lo miró con un poco de confusión y luego, lo entendió.
—¡E-El tiempo se pasó volando! ¡Creí que tardaríamos más tiempo en llegar!— exclamó, con una expresión igual a la de su amigo.
—¡¿Verdad?!— Go volteó a ver rápidamente a Koharu, quien seguía sin comprender lo que pasaba— ¡Tomaremos un pequeño descanso y cuando terminemos, será turno de los Pokémon de practicar!
—Sí…— murmuró ella.
El moreno miró de reojo a Ash y este hizo lo mismo. Sabía que hacer.
Mientras relajaba los brazos, Ketchum miraba en todas las direcciones posibles. Trataba de recordar.
Lillie, su amiga Lillie, era una pieza clave de ese recuerdo.
En su pesadilla, la había conocido justo ahí, cuando él estaba sentado en una banca haciendo algo que no recordaba bien.
Volteó a ver a Pikachu, quien le regresó la mirada con una pequeña sonrisa en el rostro. Él no parecía verse afectado por lo que fuese que le estuviera pasando a él.
¿Era cosa solo suya, entonces?
Ash siguió mirando con detenimiento los alrededores y solo entonces, llegó a su mente un pensamiento.
"¿Y si veo la Oficina de Turismo?".
Y al hacerlo, una descarga recorrió su cerebro.
—Esta no es la Oficina de Turismo— pensó inconscientemente. Ese edificio robusto y alto en forma de prisma cuadrangular no se parecía al edificio delgado y alto con forma de prisma heptagonal que él recordaba.
De hecho… ¿Él siquiera había ido antes a la Oficina de Turismo? Debió haber pasado por el lugar alguna vez durante su estadía en Alola, eso era un hecho, pero, ¿alguna vez se había detenido a verla a consciencia como para recordar su forma?
—Te prometo que te lo compensaré algún día.
Recordaba que había dicho esas palabras en ese lugar. ¿A quién se las había dicho? ¿Por qué las había dicho?
—¡Disculpe!— escuchó que alguien gritaba— Esta es la Oficina de Turismo de ciudad Hau'oli, ¿verdad?
Volteó hacia la entrada, topándose con un joven adulto de pelo castaño y erizado. Vestía un sombrero gondolero, camiseta amarilla y pantalones de color caqui. En su espalda llevaba una gran mochila naranja.
Justo al frente de la puerta había una joven mujer vestida con traje de secretaria; saco y falda lápiz negra, así como camisa blanca. Su negro cabello estaba recogido en una cola de caballo.
—Es aquí, señor. ¿Tiene alguna solicitud para nosotros?— le preguntó, dándole una sonrisa.
—Oye, Ash— escuchó que lo llamaban y pocos segundos después, le tocaban el hombro. Volteó a ver a Go, un tanto desorientado—. Tenemos que irnos ya. El descanso terminó.
—Ah, sí...— murmuró.
Su amigo bajó la voz.
—¿No encontraste…?
—Mire, estoy tratando de encontrar el Distrito comercial de Hau'oli, pero me estoy perdiendo entre todas estas calles y no tengo acceso a internet con el teléfono— explicó el hombre, viéndose un poco nervioso.
—¡Oh, ya veo! Si gusta, puedo ofrecerle un mapa e instrucciones detalladas sobre cómo llegar— su sonrisa se amplió más— ¿Tiene alguna hoja de papel?
Ash reaccionó al escuchar eso y rápidamente volteó la cabeza hacia ambas personas.
—Y-Ya veo… Al parecer solo tenía que seguir en línea recta— el turista se rio, rascándose la cabeza—. Muchas gracias por su ayuda… ¿Puedo compensárselo de alguna manera?
—Ah, no se preocupe por eso. Mi trabajo y mi vocación es ayudar. No necesita darme nada— le dijo, dejando salir una pequeña risita.
El turista tragó saliva.
—No, no… Insisto— le dijo, sonriéndole—. Estaré en Alola un par de días y… bueno, si tal vez tuviera un poco de tiempo libre entre sus turnos de trabajo… Pensé que tal vez podría llevarla a algún lugar cercano… ¡Bajo su recomendación, claro está!
La mujer se rio.
—Me encantaría— le dijo, haciendo que la sonrisa del joven adulto se ampliara todavía más—. Podríamos reunirnos en unas horas, ¿te parece bien?
—¡S-Seguro, tú solo dime la hora y yo…!
Pero Ash ya no estaba escuchando.
—Veamos…— murmuró Lillie, frunciendo un poco el ceño y tomando el mapa entre sus manos— Ahora mismo estamos frente a la Oficina de Turismo de Hau'oli— señaló al gran edificio detrás de él—. Es este lugar de aquí. Si quiere llegar a la Escuela de Entrenadores, entonces tendría que tomar la salida este.
Ash asintió varias veces.
—Como me lo esperaba, no entiendo nada— dijo, con un gesto serio.
La rubia se vio un tanto nerviosa al oír eso.
—Verá, en ciudad Hau'oli hay principalmente dos salidas— le señaló dos lugares diferentes del mapa—. Está la salida noroeste, pero esa solo lo llevará a un lugar distinto… Si usted quiere llegar a la Escuela de Entrenadores, entonces debe tomar la salida este— volteó a ver al entrenador, quien la veía directamente a los ojos, cosa que hizo que desviara la mirada, cosa que pareció extrañar al azabache—. U-Usted no iba mal encaminado… La salida este de ciudad Hau'oli es siguiendo esta calle y s-si camina derecho por ella, podrá llegar a la Escuela de Entrenadores en cuestión de minutos…
Ash miró sorprendido hacia su izquierda.
—¡¿Esta calle lleva hacia la salida de la ciudad?!— preguntó, anonadado. Recibió un asentimiento.
—E-En efecto…— murmuró, sin ser capaz de volver a mirarlo.
—Ya veo… Parece que solo teníamos que caminar en línea recta, Pikachu— dijo con una sonrisa en el rostro tras comprender la dirección—. Muchas gracias por su ayuda, ¿puedo compensarla de alguna manera?
Al escuchar eso, Lillie se sobresaltó un poco, cosa que le hizo olvidar la intimidación que le provocaban los ojos de aquel chico.
—¡No es necesario! Solo quería ayudar, no necesita darme nada…
Ash arqueó una ceja y torció un poco la boca. No parecía muy convencido.
—De acuerdo… Le prometo que se lo compensaré algún día.
Se puso de pie y salió corriendo en la dirección que le habían dicho. Escuchó un suspiro y, por simple curiosidad, miró hacia atrás.
La rubia estaba entrando en un pasadizo que se encontraba justo frente a la Oficina de Turismo y viéndola atentamente, había tres sujetos.
Ash se detuvo de golpe.
Ni uno de los tres sujetos le daba una buena espina.
—Pikachu… ¿Te molesta si esperamos un poco?— le preguntó a su amigo, quien también miró a las mismas tres personas que su entrenador veía.
—Pika— dijo, negando con la cabeza.
Tal vez se estaba equivocando. Tal vez estaba juzgando antes de tiempo. Tal vez no era nada.
Pero, ¿y si sí era algo?
"Le prometo que se lo compensaré algún día".
Caminó hacia una esquina cercana y pegó su espalda contra ella.
Solo tenía que esperar un poco mientras veía los movimientos de esos tres.
¿Qué podía salir mal?
Miró hacia el suelo con frustración.
Si hubiese insistido un poco como aquel hombre, tal vez nada le habría pasado a Lillie en aquel momento.
Sus puños, que estaban cerrados con fuerza, de pronto se relajaron.
¿Por qué se estaba enojando? Lillie estaba perfectamente bien… Ningún miembro del Team Skull le había hecho daño a ella, de hecho, el Team Skull ya no hacía travesuras según le habían comentado sus amigos.
¿Entonces por qué recordaba todo eso como si de verdad hubiese pasado?...
—¡Ash!— escuchó, seguido de una sacudida.
—¡A-Ah, ¿q-qué pasa?!— preguntó, sintiéndose aturdido.
—Te quedaste en blanco por un momento— le dijo Go, viéndolo con preocupación. Estuvo a punto de decir algo, pero justo en ese momento se dio cuenta de que Koharu se estaba acercando.
—Si todavía te duele el golpe de antes, no deberías forzarte a caminar, Ash— dijo, viéndose también preocupada por él—. Has estado actuando un poco raro desde que llegamos.
Al escucharla decir eso, ninguno pudo evitar sudar frío, ni siquiera los Pokémon. Estaban siendo muy obvios y ese comentario por parte de Koharu se los confirmaba.
—¡Estoy bien, en serio!— les dijo Ash, con su mejor sonrisa— Es solo que recordé una cosa divertida que pasó por aquí cuando vivía en Alola.
—¿Es así?...— preguntó Koharu, decidiendo dejar en paz el tema.
Go, por otra parte, se sintió inmensamente curioso por eso.
—Ash… Por recordar, ¿te refieres a…?
La ligera cabeceada de Ketchum lo calló.
El moreno sonrió como pudo.
—¡Entonces es el turno de los Pokémon!— exclamó, pasándole el plato a Cinderace— Recuerda que no se te caigan.
—¡Cinder!— exclamó el tipo Fuego, tomando el súper híper simulador de cargar panqueques con las dos patas superiores.
—Si necesitas descansar, puedes decírmelo, Eevee— le recordó Koharu a su Pokémon con una sonrisa.
—¡Vee!— exclamó, permitiendo que su lomo fuera el lugar de reposo del plato.
—Espero que no hayas perdido el toque, Pikachu— le dijo Ketchum a su Pokémon, poniéndose de cuclillas—. Esta vez venceremos a Raichu.
El roedor asintió, con una sonrisa de determinación.
—¡Pika Pi!— exclamó, poniéndose en cuatro patas.
—¡Vamos, vamos! ¡Hacia donde el viento nos dirija!— exclamó Ash con una gran sonrisa.
Go lo miró de reojo. Por la reacción de antes, Ash parecía haber recordado algo particularmente importante, por lo que decidió darle tiempo.
Tal vez estaba asimilando algo difícil de asimilar.
Por supuesto que se lo preguntaría luego.
—¡Se ve bien, Pikachu! ¡Vamos, puedes seguir!— le dijo Ash, caminando a su lado con una sonrisa.
—¡P-Pika!— asintió el roedor. Era tan complicado como lo recordaba.
—No te esfuerces de más si crees que no puedes hacerlo, Eevee. Está bien si te lo tomas con un poco más de calma— Koharu le sonreía a su Pokémon y, aunque sonaba un poco preocupada, no dejaba que esos sentimientos se le transmitieran a la pequeña tipo Normal.
—V-Vee…— murmuró, sonriendo lo mejor que pudo mientras avanzaba. Era complicado, sí, pero si se esforzaba, las cosas le saldrían bien. Volteó levemente hacia su derecha, fijándose en el caminar de Pikachu. Si él lo estaba haciendo bien, eso quería decir que si ella lo imitaba, entonces las cosas también le saldrían bien.
En cuanto Eevee comenzó a caminar como Pikachu, sintió una extraña confianza llenar su cuerpo pero eso solo le duró unos pocos segundos ya que terminó tropezando con una de sus patas, perdiendo el equilibrio y cayendo al suelo tanto ella como el súper híper simulador de cargar panqueques.
—¡Eevee!— dijo Koharu, acuclillándose rápidamente— ¿Estás bien, Eevee?
Todos se detuvieron de inmediato al verla tropezar y se quedaron en su lugar, esperando pacientemente.
Eevee se puso de pie, agitando un poco la cabeza.
—Eevee— le dijo a Koharu, tratando de tranquilizarla.
—¿Quieres volver a intentarlo?... Puedes tomarte un pequeño descanso, si quieres— la entrenadora tomó entre sus manos el plato.
Eevee negó rápidamente con la cabeza. Quería seguir; quería llegar hasta el final con Pikachu y Cinderace. Solo debía buscar otra forma de hacer más fácil el camino.
Ash y Go sonrieron.
—¡Esa es la actitud, Eevee!— exclamó Ketchum, cerrando un puño frente a su rostro— ¡Solo tienes que creer en ti misma!
—Aunque Cinderace y yo pensamos ir en serio, ¿verdad?— le preguntó a su Pokémon, quien asintió con determinación. Él era quien menos cansado se veía y solo lucía un poco adolorido de los brazos— Así que tendrán que esforzarse para alcanzarnos.
—Aunque es tu primera vez participando, Go— le recordó Ash, riéndose un poco.
—¡A-Aunque así sea, tengo mucha confianza en nuestras capacidades, ¿verdad, Cinderace?!
—¡Cin Cinder!
—Sí, sí…
Koharu se les quedó viendo a ambos. Tomó un poco de aire y luego, lo dejó salir.
—Haré lo mejor que pueda— dijo, poniéndose de pie.
Y una vez dicho eso, volvieron a avanzar.
—¡Orden para la mesa tres saliendo!
—¡Saliendo!
Tomó el plato rápidamente y con la misma velocidad, dio media vuelta, encarando aquella mesa de madera.
—¡Gracias por esperar! ¡Buen provecho!— les dijo a los comensales. Eran un padre y su hijo adolescente, el primero vestido con traje y el segundo con ropa más informal. Ambos le agradecieron por el servicio para después, volver a su conversación.
—Entonces… Tus estudios. ¿Están yendo bien?— preguntó el padre, haciendo que el hijo asintiera.
—Tengo un buen promedio. Creo que si sigo así podría ganar una beca, papá— esa respuesta puso una gran sonrisa en el rostro del adulto.
—Sabía que tenías el potencial, solo necesitabas ser consciente de ello— le dijo, acariciándole la cabeza—. ¿Cómo está tu hermano?, por cierto.
—Oh… Él está bien, cuando regresa de la escuela todo lo que hace es entrenar con su Rockruff. Dice que no puede esperar para que llegue la siguiente Liga Pokémon— dejó salir una risa—. Ve el combate de exhibición al menos dos veces por semana, pero no demasiado seguido porque dice que teme que "deje de ser tan emocionante".
El adulto se rio.
—Supongo que por eso no quiso venir hoy— tomó un pedazo de su comida, la cual era pasta sazonada con hierbas.
El sonido de un teléfono vibrando llamó la atención de ambos.
—Hablando de él… ¡Oh! Dice que iba caminando por la ciudad y que se encontró por casualidad con el campeón— dijo, mostrándole el teléfono a su papá.
Ella volteó rápidamente al escuchar eso.
—¿No pudo simplemente pedirle una foto?... La gente lo mirará raro si va por la calle tomando fotografías a escondidas— el padre se rascó el mentón mientras veía la pantalla—. Aunque de verdad es una gran coincidencia.
El teléfono vibró varias veces más.
—Sigue mandándome cosas… Veamos…— el adolescente se aclaró la garganta— "Es increíble que me lo encontrara así como así. Está caminando por la calle con dos niños de nuestra edad y llevan unas cosas extrañas con ellos que parecen platos con panqueques, ¿estarán entrenando para la Carrera de Panqueques? El campeón quedó en segundo lugar la última vez, así que podría ser eso. ¿Debería pedirle una foto? ¿Qué hago, hermano?"…
—¿Te envió todo ese texto?— preguntó el padre, arqueando una ceja.
—Sí, solo que en mayúsculas y con muchos signos de exclamación.
Ellos escucharon el sonido de una puerta al abrirse y luego, cerrarse de golpe.
Padre e hijo miraron hacia la puerta del restaurante.
—Tendría prisa…
Los ojos de Koharu brillaron.
—No se parece al mar de ciudad Carmín, ¿verdad?— le preguntó Go, poniéndose a su lado y sonriendo.
Ella negó con la cabeza.
—El mar de Alola es el mejor del mundo— aseguró Ash, agachándose para quitarle el plato de encima a Pikachu.
—Podríamos venir luego de la Carrera de Panqueques— dijo Go, cruzándose de brazos.
—¡Me parece una buena idea!— secundó Ketchum.
—¡A-A mí también!— Koharu sonrió, viendo a los dos niños.
Go la miró con una sonrisa.
—¡Así que si trajiste un traje de baño!— le dijo— Estás mucho más preparada de lo que creía, Koharu.
La niña se sonrojó e instintivamente se puso nerviosa.
—¡Es que… Alola es… En realidad yo…!
Go dejó salir un suspiro mientras mantenía la sonrisa.
—Nadie te está criticando, ¿sabes?
Koharu desvió la mirada.
Ash por otra parte, veía el lugar fijamente, como si estuviera hechizado.
Puso un pie sobre la arena, sorprendiendo a los demás.
—Sería una buena idea practicar en la arena, ¿no creen?— les preguntó, sin siquiera voltear a verlos.
Go y Koharu voltearon a verse. No sonaba como una mala idea, pero simplemente era repentino.
Todos caminaron detrás del azabache.
El mar de Alola… ¿Siempre había sido tan nostálgico? Caminó hacia él, viéndolo fijamente y recordándolo.
¿Cuántas veces se había detenido para observar tan bello paisaje? ¿Cuántas veces había pensado en lo hermoso que era Alola?
Lo había hecho muchas veces; había apreciado a Alola todos los días que estuvo ahí.
Pero de todas las bellezas de la Región, el mar era la número uno.
El mar, tan grande y misterioso. Siempre podías acudir a él para reflexionar y desahogar todos tus malestares.
—De todas las playas que he visitado, esta sin duda es la más hermosa…— murmuró. ¿Alguien le había hablado? No lo sabía; no podía escuchar nada más allá de sus propios pensamientos.
¿Era normal que sintiera tanta paz al ver el mar? ¿Era normal que sintiera todo lo que estaba sintiendo simplemente al verlo?
—¿P-Por qué?...
Sonrió para sí mismo. ¿En serio le estaba preguntando por qué? Ya debía conocer la respuesta; era obvia y más para alguien tan inteligente como ella.
No iba a separarse de su lado. Nunca más.
Su dulce y hermosa risa penetró sus tímpanos al igual que el suave oleaje del mar. Junto a sus pensamientos, esas dos cosas se habían convertido ahora en las únicas cosas que su oído podía percibir.
Involuntariamente, él también sonrió.
Seguía sin saber por qué se había empezado a reír, pero simplemente escucharla lo ponía de muy buen humor.
El mar… Sí, el mar…
El mar era casi tan hermoso como ella.
—¿Ash?— lo llamó, haciéndolo espabilar.
—Lo siento, me quedé pensando en algo— le dijo, rascándose la cabeza— ¿Estabas diciéndome algo?
—Oh, no…— Lillie le sonrió— Es solo que… me sorprendió un poco que no te hubieras terminado tu Malasada.
Miró a su propia mano, dándose cuenta de que en efecto, un muy pequeño trozo de Malasada estaba en ella.
—¡Mi error!— exclamó, terminando de comérsela toda de un bocado— ¡Estaba increíblemente buena! ¿Te gustó?
Lillie asintió, dándole otro mordisco al pedazo que ella todavía tenía entre las manos.
—La Malasada es buena, pero creo que el ambiente es lo mejor— le dijo, viendo hacia el horizonte—. Estar aquí, con mis amigos… Creo que no puedo pedir más que eso.
Ash se le quedó viendo, con la boca levemente entreabierta. Lillie notó su mirada de inmediato y su rostro se puso rojo.
—¡L-Lo siento, ¿d-dije algo raro?!— preguntó, agitando las manos frente a su rostro con rapidez. En uno de esos repentinos movimientos, la mano en la que sostenía la Malasada golpeó su pamela, haciendo que el pan cayera hacia la arena— Ah…
Ketchum vio la derribada Malasada y no pudo evitar caer al suelo.
—Descansa en paz…— murmuró, con la mirada gacha.
—L-Lo siento…— dijo Lillie, reverenciándose en señal de disculpa.
Ash levantó la mirada mientras Rockruff llegaba rápidamente al lugar, comiéndose de un bocado el pedazo de Malasada.
—No pasa nada, tenemos otras cinco Malasadas que podemos comer— le dijo, poniéndose de pie—. Además, tú misma lo dijiste. El ambiente es mucho mejor que una Malasada.
Le dedicó una sonrisa y, en cuestión de segundos, la rubia volvió a ponerse un poco colorada como era normal en ella.
—Tienes razón— dijo, dándole su mejor sonrisa.
Ash tuvo de nuevo ese pensamiento y fue así que pudo confirmar que en realidad lo pensaba.
Lillie era hermosa.
Solo necesitaba la opinión de un experto…
—¿Ash?— lo llamó, haciéndolo espabilar.
—Lo siento, me quedé pensando en algo— le dijo, rascándose la cabeza— ¿Estabas diciéndome algo?
—Sí, te estaba preguntando que por qué sonríes de esa manera— le dijo Go, con los ojos entrecerrados—. Además de que te estás mojando los zapatos.
Ketchum miró hacia abajo, dándose cuenta de que la marea cubría por completo sus pies, cosa que lo hizo moverse rápidamente.
—¡¿Por qué no me lo dijiste antes?!— exclamó, alejándose de la orilla y quitándose los zapatos de inmediato.
—Te lo dije como siete veces, pero simplemente sonreías y asentías…— le dijo, cruzado de brazos. Dejó salir un suspiro— Koharu, tengo que hablar con él. Espéranos aquí, ¿sí?
Apenas abrió la boca para responder, los dos niños salieron del lugar con rapidez, seguidos por sus Pokémon.
Koharu se quedó viendo en la dirección en la que se fueron, sin poder decir nada.
Era algo entre ellos dos, por lo que no debía meterse. Por mucho que sintiera que algo iba mal, no tenía derecho a preguntar qué era eso que estaba mal, pues no era de su incumbencia.
Go era su amigo de la infancia mientras que, por otra parte, no sabía si podía decir que Ash era como tal un amigo y siendo este último quien parecía tener el problema, eso la hacía creer que el asunto no tenía nada que ver con ella.
Fría. Alguna vez Go la había llamado así y lo cierto era que razón no le faltaba.
Koharu no era como ellos. Se emocionaba solo por cosas que le llamaban la atención; a comparación de ambos, no era tan entusiasta con respecto a los Pokémon; intentaba solo las cosas que en realidad le interesaban y era mucho más callada que ellos, por no decir que había situaciones en las que ella parecía ser la única que pensaba con la cabeza.
Por eso, Koharu no esperaba entender los problemas que ellos tuvieran.
Inconscientemente, se acuclilló mirando fijamente al mar. Eevee se preocupó por el repentino movimiento.
Pero aunque fuera así; aunque ella no pudiera entender los problemas…
—Al menos podría intentar entender…
Y no era que ella sintiera que se lo debían. No era que Koharu pensara que debían decirle lo que pasaba. Si se sentía de esa manera era por otra cosa totalmente diferente.
Ella…
Y entonces, sus pensamientos fueron interrumpidos.
Un choque contra su costado derecho la hizo caer de sentón en la arena, sorprendiéndola.
—¡Lo siento mucho! ¡No te vi!— escuchó que le dijeron, por lo que levantó la mirada. Frente a ella había una niña de su edad, morena y de pelo verde. Estaba acompañada de una Tsareena.
—No… Fue mi culpa…, no debí quedarme aquí— le dijo, mirando hacia otro lado. En momentos donde tenía pensamientos como los que estaba teniendo, no solía gustarle que la vieran.
—No, no. Yo estaba corriendo sin ver por dónde iba— insistió la morena, tendiéndole la mano—. No te hiciste daño, ¿verdad?
Koharu negó con la cabeza.
—Estoy bien— le dijo, dudando un poco sobre si tomar la mano o no, pero al final luego de varios segundos, lo hizo.
—Me alegra oírlo…— suspiró de alivio, cosa que le hizo saber a Koharu que ella de verdad estaba preocupada— Tal vez te preguntes por qué llevaba tanta prisa, al punto en el que choqué contigo— le dijo, riéndose.
En realidad Koharu no se lo preguntaba, pero ahora que se lo habían planteado, la espinita de la curiosidad apareció.
—¿De verdad puedo preguntar?
—¡De hecho me ayudaría mucho que lo hicieras!— eso solo confundió más a Koharu— Verás, estoy buscando a un amigo…— la morena se llevó una mano al mentón— ¡Es el Campeón de Alola!
Por la forma en la que lo dijo, Koharu intuyó que eso debía significar algo o servirle como descripción. No lo hacía.
—Lo siento, no sé quién sea…— le dijo con sinceridad.
La otra niña parpadeó varias veces.
—Esto… No eres de Alola, ¿verdad?— le preguntó, parpadeando varias veces más.
Koharu negó con la cabeza.
La morena se quedó callada por unos segundos y luego, se llevó una mano a la cara.
—¡Que fallo!— se dijo a sí misma mientras su Tsareena le daba unas palmaditas en la espalda— Si no eres de Alola, entonces no hay forma de que lo reconozcas…
Koharu se preguntó por qué no simplemente se lo describía, pero luego pensó que tenía sentido. Tampoco es como que fuera a buscarla si llegaba a encontrarse con dicho amigo de pura casualidad.
—Entonces me disculpo de nuevo por chocar contigo— le dijo, dándole una sonrisa— ¡Nos vemos!
—Adiós— le dijo Koharu, viendo cómo se iba corriendo en línea recta.
Eevee ladeó un poco la cabeza. Había sido una experiencia curiosa y al parecer, había hecho que su entrenadora pensara en otras cosas
Koharu, por otra parte, veía fijamente hacia la niña, quien ya empezaba a perderse entre la gente. Por algún motivo, sentía que esa chica le sonaba de algo.
Al final, suspiró. No tenía caso sobrepensarlo.
El mundo realmente era amplio, después de todo.
Escucharon unos pasos acelerados, pero no les prestaron atención. En lugar de eso, entraron a un callejón, lugar en el que estaban seguros de que nadie los escucharía.
—Muy bien, fueron dos veces— le dijo Go, recargándose contra una pared—. Frente a la Oficina de Turismo y en la playa. Las dos veces te quedaste como en un trance extraño y no respondías cuando te llamaba.
Ash asintió, rascándose la cabeza.
—Go, ¿nunca te ha sucedido que tienes un sueño pero que no recuerdas todo lo que sucede en ese sueño?— le preguntó, viéndose un tanto indeciso.
El moreno se le quedó viendo por unos segundos y luego, suspiró.
—Muchísimas veces. Es muy frustrante cuando es un buen sueño y quieres recordarlo pero no lo logras por más que te esfuerces— respondió, para acto seguido, mirarlo como si entendiera a lo que se refería—. Te pasó eso, ¿verdad? La forma en la que sonreías la segunda vez no era normal.
Ash bajó la mirada.
—Creí que mi sueño era una pesadilla horrible…— murmuró, pero luego subió la cabeza con una sonrisa— Pero acabo de descubrir que esa pesadilla tuvo al menos algún momento feliz— Pikachu subió a su hombro de un salto y él lo miró—. Estaba con mis amigos Pokémon en la playa; estaba con Lillie… Y solo reíamos; reíamos tanto que nos dolía el estómago…— su sonrisa se volvió enorme, cosa que sorprendió a Go inmensamente— ¡Era muy divertido!
El moreno apretó los dientes.
—Es horrible…— murmuró, sorprendiendo a Ash.
—¿G-Go?...
—¿Por qué soñarías con algo divertido y alegre si iba a terminar en algo como eso?... Si iba a convertirse en una pesadilla...— se preguntó, cerrando con fuerza un puño— No lo entiendo, Ash… ¿Cuál fue el propósito de ese sueño?... ¿Siquiera tiene propósito?...
Ketchum comprendía lo que Go debía estar sintiendo. De hecho, era él quien más lo sentía.
—Cuando estuve en Alola…— Go volteó a verlo en cuanto escuchó esas palabras— tuve una vez un sueño en el que aparecían dos Pokémon. Sus nombres son Solgaleo y Lunala…
El moreno se sorprendió al escuchar eso.
—Solgaleo y… ¡Espera, esos son los Pokémon que dijiste que Necrozma estaba persiguiendo!— exclamó.
Ash asintió.
—En ese sueño, todo era brillante, como: "GLING GLING" y no podía hacer nada más que ver. Entonces, ellos llegaron por Ultraumbrales haciendo "FWOOOOSH" y cuando se fueron, dejaron algo en su lugar…— su ceño se frunció levemente— Dejaron a Nebulilla.
Go también frunció el ceño.
—Nebulilla es la preevolución de Solgaleo y el Pokémon del que Lillie cuidó en tu sueño, ¿verdad?
—Sí. Solo que en la vida real, fui yo quien se hizo cargo de Nebulilla— informó, haciendo que Go se sobresaltara un poco al escucharlo—. Encontré a Nebulilla aquella vez gracias al sueño que tuve y también gracias a Tapu Koko… Tapu Koko es el protector de Melemele— le aclaró a Go, al ver su rostro confundido.
—Y Nebulilla se convirtió en Solgaleo…
—Fue gracias a eso que pudimos rescatar a la mamá de Lillie de… bueno, de un lugar oscuro y lleno de piedras que brillaban como si fueran…
—D-De momento no es necesario que me lo expliques— lo interrumpió Go, llevándose las manos a las caderas.
Ash asintió.
—Lo que quiero decir es que… gracias a mi sueño, pudimos ayudar a muchas personas y Ultraentes. Tal vez este sueño que tuve también sirva para ayudar a más personas…— dijo, mirando a su amigo a los ojos.
Go se rascó la cabeza.
—Pero tú mismo lo dijiste. Necrozma no es malvado, él solo quería ayuda y ustedes se la dieron— lo miró con una ceja arqueada—. En tu sueño, Necrozma era el villano final; la mayor amenaza que jamás haya existido… Si él no es malo en realidad, ¿entonces por qué soñarías con él?
Ash abrió la boca pero no pudo decir nada.
Cinderace y Sobble voltearon a verse. La charla era difícil de entender, pero creían comprender al menos lo básico.
En resumidas cuentas, Ash había tenido un sueño extraño que lo estaba afectando en la vida real y aún no sabían lo que significaba.
Se quedaron en silencio por casi un minuto hasta que Go volvió a hablar.
—Ahora sabemos que los recuerdos de tu pesadilla con los que despertaste no son todos los que tienes de ella— dijo, haciendo que Ash dejara de lado todo en lo que estaba pensando—. Si vas a ciertos lugares, puedes recordar cosas de forma muy específica, casi como si se trataran de recuerdos de verdad. Tal vez, y solo tal vez, la clave del significado de tu sueño se encuentre entre esos recuerdos…
Ash se sorprendió al escuchar eso.
—Go… Entonces quieres decir que…
El moreno sonrió.
—¿Entendiste?
Ketchum negó con la cabeza.
—No, pero luces tan convencido que estoy seguro de que estás en lo cierto.
Los ojos del moreno se entrecerraron y su espalda se encorvó un poco.
—Lo que quiero decir es que tendremos que visitar tantos lugares de Alola como podamos. Lugares que te traigan recuerdos.
Ash reaccionó al escuchar eso.
—¡No tienen que ser exactamente los mismos lugares!— se apresuró a decir— La verdadera Oficina de Turismo no se parece nada a la que vi en mi sueño, ni siquiera los alrededores. La playa también es un poco diferente; en mi sueño tenías que bajar a ella por una pequeña escalera.
Go bajó levemente la mirada y se llevó una mano al mentón, luciendo pensativo.
—Entonces basta con que se parezcan mínimamente…— miró a Ash a los ojos— También sabemos que si te esfuerzas, puedes recordar ubicaciones que significaron algo en tu sueño. Ya visitamos la playa y la Oficina de Turismo; deberíamos centrarnos en otros lugares que también estén aquí en Melemele.
—Tengo recuerdos muy pequeños, pero la mayoría son de lugares fuera de Melemele… ¿No podríamos ir a ellos?— preguntó con cierta duda.
Go negó con la cabeza.
—No mientras todavía tengamos pendiente la Carrera de Panqueques— respondió—. Koharu se dio cuenta de que estamos actuando de forma rara y sus sospechas solo van a crecer si de pronto decidimos salir de Melemele a "entrenar". Podríamos quedarnos más tiempo luego de la carrera, cuando los profesores y los chicos se den cuenta de que estamos aquí, pero hasta entonces, no creo que podamos salir de Melemele.
Ash bajó un poco la mirada.
—Entiendo…
—Pero oye, está bien— Go le puso una mano en el hombro, sonriéndole—. Solo tenemos que visitar todos los lugares de Melemele que puedas recordar. La Carrera de Panqueques es mañana por la tarde, así que solo tendremos que esperar un poco.
Ash lo miró con un poco de frustración.
—¿Pero qué hay de atrapar un Raichu de Alola, Go?
La repentina pregunta tomó por sorpresa al niño, quien luego de unos segundos se rio.
—Podré atrapar uno luego de que descubramos qué sucede contigo, no pienses que me he rendido con eso— le dijo, soltando su hombro. Infló el pecho con orgullo—. Si crees que hay algún Pokémon al que no pueda atrapar, entonces es porque no me conoces bien.
—Bueno…
—¡No respondas!— se apresuró a callarlo, cosa que hizo reír a Ash.
—Realmente me alegra ser tu amigo, Go— le dijo, con una sonrisa que hizo sonrojar levemente al niño, quien rápidamente le dio la espalda.
—¿Q-Qué estás diciendo?...— preguntó, ocultando su sonrisa de felicidad.
Ash volvió a reírse. Go solía actuar de esa manera cuando lo halagaban, cosa que le resultaba un poco divertida. Inevitablemente pensó en su sueño y en lo mucho que esa Lillie se sonrojaba.
—Aunque la Lillie de verdad también hacía ese tipo de cosas— pensó, manteniendo la sonrisa.
En general, Lillie era divertida y estar con ella era reconfortante, salvo cuando terminaba arrojándole algo por accidente, ya sea un shuriken o una Pokéball.
En ese momento se dio cuenta de que en sus dos recuerdos, Lillie había sido la protagonista. Arqueó una ceja, confundido.
La Lillie del primer recuerdo y la del segundo se parecían mucho, pero estaban un poquito cambiadas. Mientras que en el primer recuerdo ni siquiea parecían conocerse, en el segundo ya se hablaban como si tuvieran varias semanas de amistad.
¿No había un punto medio para eso? Tal vez dicho punto medio lo ayudaría a dar con la clave detrás del sueño, como había dicho Go.
Se puso a pensar.
Recordaba que en la pesadilla, él y Lillie habían viajado juntos por Alola. Por lo que parecía, habían comenzado por Melemele, por lo que no era raro suponer que su amistad había iniciado en esa misma isla.
Pensó en todas las "primeras veces" que se le ocurrieron. Las "primeras veces" que compartía con sus amigos cuando viajaban.
La primera discusión; el primer enfrentamiento contra gente mala; la primera comida compartida; el primer Pokémon atrapado; la primera aventura; la primera acampada…
Fue, curiosamente, esta última cosa la que le trajo un recuerdo.
La primera acampada…
—Cuéntame algo sobre ti, Lillie…
—¡Ya lo tengo!— exclamó de pronto, sorprendiendo tanto a Go como a los Pokémon.
—¿Q-Qué es lo que tienes?— le preguntó su amigo, con una mano en el pecho. Se había llevado un buen susto.
—¡El siguiente lugar! ¡Ya lo recordé!— le dijo, con una sonrisa triunfadora.
—¿Está aquí en Melemele?
Ash asintió.
—¡Volvamos rápido con Koharu y luego, vayamos hacia allá inmediatamente!— le dijo, poniendo rumbo hacia la salida del callejón.
—¡Espera, Ash!— le cortó el paso, con el ceño ligeramente fruncido— ¡Primero dime a dónde iremos! Tengo que poner la ruta en el SmartRotom e inventar una excusa para decirle a Koharu.
Ketchum sonrió.
—Iremos a los Jardines de Melemele.
Y dicho eso, salió corriendo.
—¡Te dije que esperes!— le gritó, corriendo detrás de él antes de perderlo entre la multitud.
Unos segundos después, alguien se paró frente al callejón, dejando salir un suspiro.
—No tiene caso… A este paso no voy a encontrarlo por mí misma— murmuró, rascándose la cabeza.
—¡Ah, Mallow!— escuchó que le gritaban, haciendo que volteara a ver rápidamente. Era una niña de pelo y ojos azules, más bajita que ella y de tez blanca. Vestía unos anchos pantalones azules y una blusa blanca debajo de la cual podía verse un traje de baño.
—¡Lana! ¡¿Qué haces aquí?!— le preguntó con sorpresa.
—Fui a buscarte al restaurante, pero tu papá me dijo que habías salido a toda prisa, así que pensé en buscarte— respondió, poniéndose frente a ella.
Mallow se llevó las manos a la cabeza, despeinándose el cabello.
—¡¿Cómo es que tú si puedes encontrarme pero yo a él no?!— se preguntó.
Lana ladeó la cabeza.
—¿Él? ¿De quién hablas?
Mallow la tomó de los hombros.
—Él está aquí, Lana— le dijo, con el ceño fruncido—. Ellos están aquí y no nos dijeron nada.
La niña peliazul se quedó en blanco por unos segundos y luego, lo entendió. Su mirada se ensombreció.
—¿Vinieron a Alola y ni siquiera nos llamaron?...— preguntó en un murmuro. Tenía el ceño fruncido.
—¡No tenemos tiempo para una fiesta de bienvenida ni nada! ¡Y mañana es la Carrera de Panqueques!— le dijo, zarandeándola un poco.
Lana asintió y luego, tomó a Mallow de la mano.
—Esto es una competencia— dijo, mirándola con gran determinación—. Si creen que podrán despistarnos hasta el día de mañana, entonces están equivocados. Los encontraremos primero y ganaremos.
—¿Eh?... No, no… Creo que ese no es el punto, Lana…
—Vamos, Mallow. No podemos perder— le dijo, comenzando a caminar entre la multitud.
—Cuando se te activa el interruptor nadie puede pararte, ¿eh?...
Y sin saberlo, a casi quince metros hacia la izquierda, pasaba otro pequeño grupo.
—¿Jardines de qué?... ¡E-Es muy repentino! ¡Ni siquiera practicamos en la arena!— exclamó Koharu.
—L-Lo sé, pero verás, entrenar fuera de una ciudad tiene… sus propias ventajas. El terreno es muy disparejo, por lo que te acostumbrarás a ese tipo de obstáculos en la competencia de verdad, ¿cierto, Ash?
—¡A-Ah, por supuesto que sí! ¡Todo esto es para prepararnos, ya lo verás!
Y así inicia una persecución entre dos bandos. ¿Cuál de ellos será el ganador?
Cada equipo se juego el orgullo, el honor y la dignidad en esta extrema competición en donde el ganador lo obtiene todo.
¿Cuál será el desenlace de dicho enfrentamiento? Es difícil saberlo ya que solo uno de los equipos sabe que está participando, dándole gran ventaja.
¡Pero aun así, no se lo pierdan!
Mientras que el objetivo de Mallow y Lana es encontrar a Ash y Go, el objetivo de estos dos es llegar a los Jardines de Melemele.
Aquí vamos…
¡Y bueno! Terminé de escribir el capítulo.
Bien… ¿Recuerdan que les dije que este arco duraría como unos dos capítulos más? Sí, bueno… Esto… Creo que mis cálculos fueron erróneos y posiblemente este arco dure otros cuatro o cinco capítulos más… Jaja, bastante inesperado, ¿no? XD
Como podrán ver, el principal objetivo de Ash en este arco es recordar y junto a Go, llegar a la verdad detrás de todo lo que está sucediendo. ¿Serán capaces de hacerlo o no? Sea como sea, creo que van a seguir confundidos durante una buena parte de este arco XD
Algo que no me gusta mucho de esta situación en particular es el hecho de que ya tengo planeado una sub-trama para la propia Koharu y un poco de desarrollo de su personaje, pero esto podría envejecer muy mal rápidamente, cosa que me da un poquitín de miedo, pero bueno… ¡Es una historia hecha por un fan! Me daré la libertad de crear el futuro que vea conveniente para los personajes pero siempre respetando lo mejor que pueda sus pasados. No alteraré la historia, pero me daré el lujo de inventar lo que todavía no está escrito.
Una pregunta que le hice al usuario glamorousdays fue la siguiente: ¿Ustedes creen que sería interesante ver una historia centrada en el futuro que se mostró al final del capítulo 116? Yo pienso que podría ser realmente interesante, pero me gustaría saber si alguien la leería para así hacerme a la idea del apoyo que puedo esperar de dicha historia XD Entiendo que, como a nadie le gustó ese final, no quieran leer un "spin-off" centrado por completo en dicho final, pero ey, no es el único spin-off que tengo planeado para la historia. Tal vez les de detalles luego.
¡Y también un dato que me parece sumamente importante mencionar es la increíble participación y relevancia de Hau en el tramo final de la guerra contra Necrozma! ¿Se dieron cuenta de que, en tres ocasiones, fue Hau quien salvó al mundo? La primera fue cuando dio el discurso para el mundo. El Movimiento Z de Solgaleo y Ash no habría sucedido sin ese discurso y por ende, Necrozma nunca habría sido debilitado ni posteriormente derrotado. La segunda fue cuando distrajo al Refulgente, dándole junto a Arceus, el tiempo suficiente a Mew para que llegara al lugar; de no haberlo distraído, Necrozma habría asimilado a Solgaleo y hubiera sido Game Over para toda la humanidad. Y ya por último, el tercero, fue cuando presionó por sí mismo a Necrozma cuando Ash y Charizard fueron a atrapar a Pikachu. En ese momento, Necrozma se sintió inmensamente aterrado de Hau y si él no hubiera estado ahí, Ash no hubiera conseguido infundir por sí mismo todo el miedo que logró infundir ya que, o habría sido golpeado por uno de los ataques de Necrozma o le habría dado el tiempo suficiente para que se recuperara al ir a rescatar a Pikachu. Hau es el Representante más infravalorado, pero el chico ha tenido sus momentazos, eh.
… Es curioso que realmente extraño escribir a los personajes (ustedes saben, nuestra Lillie, nuestro Gladio y nuestro Hau) pero al mismo tiempo me estoy divirtiendo bastante al escribir este arco...
¡Por cierto! Ya somos la quinta historia con más favoritos, superando así a "La buena vida del campeón". Diría que intentáramos "destronar" a Rebirth of Legend, pero la veo complicada siendo que tenemos una diferencia de 36 favoritos… A menos que ciertas personas que leen la historia y no hayan dado favorito o follow a la historia quieran hacerlo… ¡Es broma! Agradezco todos los follows y favs que tiene la historia porque sé que quienes se los dieron lo hicieron porque les nació del corazón (aunque no alcanzo a comprender por qué todas las historias tienen más favoritos que follows XD).
¡En fin, creo que es todo lo que tengo por comentarles de momento!
Como creo que tal vez no actualice hasta después del 25, les deseo una muy feliz navidad y noche buena. Espero de corazón que disfruten esos días con su familia y/o seres amados.
¡Nos leemos, chicos!
¡Alola!
