¡Alola, chicos! ¿Recuerdan que les dije que estaba enviciado con un videojuego? Bueno, aquí tienen la muestra de que no mentía XD
No he respondido reviews de usuarios, trataré de hacerlo en unas horas pero mejor ya ni prometo nada porque siempre termino haciendo lo opuesto a lo que prometo…

Usarix: Los niños pueden ser así de extraños… De hecho, si esperabas una persecución épica, bueno… Lana no está molesta, ella se pone así cuando está determinada a hacer algo y suele tomarse las cosas MUY enserio cuando decide ponerse seria.

Kurhah: ¡Feliz año nuevo, Kurhah! Por cierto… Es Ember XD ¡Gracias, Kurhah, por la confianza! ¡Definitivamente intentaré hacer de este un arco divertido e interesante de leer para ustedes!
¡Nos leemos!

Anansi: ¡Alola! Lo cierto es que yo también tengo muchas ganas de ver una situación…
Por el momento no puedo responder tus dudas, pero… ¿tal vez luego?
¡Nos leemos!

Deluxe: ¡Grande, Koharu! ¡Teniendo cerebro, como usualmente lo tienen las mujeres de los grupos donde los hombres son mayoría! (Quiero recalcar ese USUALMENTE porque a veces hay mujeres que son… bueno, incluso peores que los propios hombres XD)
¡El retorno de la ganga de Alola!... Ah… Sería tan bueno ver eso en el anime… De verdad espero que hagan un arco donde ayuden a Lillie y Gladio a encontrar a Mohn…
¡Nos leemos!

Invitado: Y así, una leyenda llega a su fin…
Hay muchas cosas y conversaciones que se dieron fuera de cámara y aunque esta obra es bastante extensa, bueno, eso no quiere decir que sepamos absolutamente todo lo que han hablado los personajes. ¡Hay muchas sorpresas! Y hombre, en cuanto a Gladio… Cuestionar la hombría de alguien no fue lo peor que hizo en esa época, eso tenlo por seguro XD
¡Vuelvo a decirlo! ¡GRANDE, KOHARU!
No quiero adelantar nada, así que creo que esperaré a que este arco finalice para que podamos discutir más a detalle sobre el spin-off.
¡Feliz año nuevo!

¡En fin, pasen a leer, por favor!


—¡Pero si es Kiawe!

Al escuchar eso, el niño se giró rápidamente.

—¡Hau!— exclamó, un tanto sorprendido.

—¡Hola!— saludó el moreno, caminando hacia él. A un lado suyo levitaba caminaba un Decidueye— ¿Estás tú solo?— le preguntó, mirando hacia los lados.

Kiawe se rascó la mejilla y luego, frunció el ceño.

—Hau, ¿podrías responderme algo con total sinceridad?— le pidió, viéndolo con seriedad. El repentino cambio de Kiawe hizo que Hau también pusiera un gesto serio.

—Si puedo hacerlo, sí— respondió, mirándolo directamente.

—¿Has visto a Ash en las últimas horas?— le preguntó sin rodeos.

El rostro de Hau cambió de seriedad a sorpresa al terminar de escuchar eso.

—¿A Ash?... ¡No me digas que él está en Alola!— exclamó, pasando ahora a poner una gran sonrisa.

Decidueye abrió los ojos con un poco de sorpresa. Ash era el nombre del entrenador de Rowlet, su eterno rival.

Kiawe suspiró y se llevó una mano a la nuca.

—Entonces no lo has visto…— concluyó, decepcionado. Miró hacia sus alrededores— Creí que podría obtener una pista si venía a pueblo Iki, como fue el lugar donde hizo su primera Gran Prueba…

Hau se vio confundido y luego, arqueó una ceja.

—Espera, ¿Ash de verdad está en Alola?... Me parece un poco repentino.

Kiawe asintió.

—Ese es el problema. Mallow dijo que unas personas lo habían visto en ciudad Hau'oli y por eso estamos buscándolo, pero no sabemos si de verdad es Ash o no.

Hau se quedó pensativo por unos segundos, pero luego volvió a hablar.

—¡¿Necesitas ayuda para buscar?! ¡Decidueye y yo podemos ser muy útiles!— aseguró, con una gran sonrisa.

Kiawe sonrió también.

—¡Sería de mucha ayuda! ¡Gracias, Hau!

—¡No hay de qué!— el moreno volteó a ver a su Pokémon— Cuando encontremos a Ash tendremos una batalla contra él. Has estado esperando una revancha contra Rowlet todo este tiempo, ¿cierto?

Decidueye asintió enérgicamente.

Y entonces, sintieron calor.

Tanto Hau como Decidueye miraron a un costado, viendo como Kiawe temblaba fuertemente. El niño los señaló de pronto.

—¡Yo seré el primero en tener una batalla contra Ash!— aseguró.

Sus palabras sorprendieron a Hau por un instante pero luego sonrió desafiante.

—Supongo que quien lo encuentre tendrá el derecho de desafiarlo primero— le dijo, frunciendo un poco el ceño sin dejar de lado su sonrisa.

Kiawe adquirió el mismo gesto.

—No perderé, Hau. He estado esperando mucho tiempo por una revancha contra Ash.

—Yo tampoco pienso ceder— aseguró el moreno, sin retroceder en lo más mínimo.

Charizard y Decidueye voltearon a verse con una sonrisa. Ambos sentían lo mismo que sus entrenadores.

Al mismo tiempo y sin aviso, los dos niños salieron disparados en direcciones contrarias cuando de pronto…

—¡Ah, olvidé mencionártelo! ¡Nos reuniremos frente a la Escuela Pokémon a las ocho de la noche!— gritó Kiawe, frenando repentinamente.

Hau también se detuvo rápidamente.

—¡Gracias por decírmelo! ¡Ya me voy!

—¡Yo también! ¡Que gane el mejor!

—¡Sí!

Y al mismo tiempo, los dos salieron corriendo.


—Pueblo Iki… ¡Oh, miren! ¡Fue en esa plataforma que hice mi primera Gran Prueba!

Go y Koharu voltearon hacia un cuadrilátero de piedra.

—Este lugar tiene su encanto— admitió Go, viendo los alrededores con una sonrisa.

—Es completamente diferente a ciudad Hau'oli o Carmín… Ha pasado mucho tiempo desde la última vez que vi un lugar tan pequeño— dijo Koharu.

—¿Estás hablando de pueblo Paleta?— le preguntó Go con una sonrisa un tanto burlona.

Ash volteó a verlos de reojo, cosa que exaltó a Koharu.

—¡P-Pueblo Paleta puede parecer pequeño, pero en realidad es bastante grande!— se apresuró a decir, viendo también de reojo a Ketchum.

—Está bien, Koharu. Todos los de pueblo Paleta sabemos que es un lugar pequeño, ¿verdad, Pikachu?— le preguntó al roedor, quien parecía un poco perdido en sus pensamientos.

—¿Pika?— dijo luego de algunos segundos de silencio.

—¿Recordando viejas batallas?— Ketchum volvió la mirada al cuadrilátero, luciendo un tanto nostálgico.

Koharu dejó salir un suspiro de alivio y luego volteó a ver a Go.

¡¿Quieres que vuelva a enojarse conmigo?!— le preguntó mentalmente.

Go, por otra parte, se rio.

—Iba a decirte que no hay forma de que sepa lo que estás tratando de decirme, pero creo que tu expresión lo expresa suficientemente bien— se llevó una mano a la cintura, sonriendo levemente.

Koharu se le quedó viendo y luego, dejó salir también una pequeña risita.

—Supongo que tienes razón.

—¡¿Ash?!

Al escuchar ese repentino llamado, tanto Koharu como Go y sus Pokémon voltearon hacia Ketchum.

Ahí vieron a un hombre de la tercera edad, de pelo canoso y piel morena.

—¡Señor Hala!— exclamó Ash, sorprendido.

—¡Pika Pi!

Koharu y Go voltearon a verse entre sí.

—Señor…

—Hala…

El Kahuna de Melemele es el señor Hala.

Sus ojos se abrieron de par en par.

—¡No sabía que ibas a venir a Alola!— dijo el Kahuna, poniendo sus manos sobre los hombros del niño— Es muy bueno volver a verte.

—¡Gracias, señor Hala!— Ash le sonrió al igual que Pikachu. De inmediato, miró a los alrededores— Puede que esté haciendo una pregunta rara, pero ¿está Hau por aquí?

Hala se apartó un poco del azabache y luego, miró hacia su derecha.

—Me gustaría poder decir que sí, pero la última vez que lo vi fue hace como una hora porque dijo que iba a dar un paseo con Decidueye— se cruzó de brazos.

—¡¿Decidueye?!— interrogó Ketchum, sorprendido— ¡¿Hau atrapó un Decidueye?!

Hala volteó a verlo un tanto confundido y al ver eso, sus acompañantes sabían que había ocurrido de nuevo.

—¿N-No vas a presentarnos, Ash?— le preguntó Go, acercándose. En su rostro podía verse que estaba sintiendo algo de vergüenza al acercarse tan repentinamente, pero a pesar de ello, habló.

Koharu asintió, secundando a Go. Le levantó un pulgar al moreno, quien se lo agradeció mentalmente.

—¡Ah, lo siento, lo siento!— Ketchum se puso detrás de los dos niños y puso una mano en el hombro de cada uno— Señor Hala, ellos son mis amigos Go y Koharu. Los dos son de ciudad Carmín.

—U-Un gusto, su alteza— dijo Go, haciendo una reverencia.

—Es… un placer conocerlo— Koharu hizo lo mismo.

Sobble, Cinderace y Eevee no comprendieron lo que estaban haciendo sus entrenadores pero los imitaron.

Escucharon una repentina risa que los hizo voltear hacia arriba. Hala parecía realmente divertido.

—Levanten sus cabezas, niños— les dijo con una sonrisa en el rostro—. No hay necesidad de ser tan formales.

—Pero usted es el rey, ¿no?...— preguntó Go, a lo cual Hala asintió.

—Aunque así sea, preferiría un trato más normal. Piensen en mí como en un señor mayor más— les dijo.

Go y Koharu voltearon a verse con una pequeña sonrisa. El Kahuna era un hombre realmente amable.

Ash, por otra parte, no dejó de sentir que ya había vivido una situación similar.

Pensó en ello durante unos segundos hasta que lo recordó.

—"No es necesario el "Rey", de hecho, no necesitas ningún honorifico para dirigirte a mí. Con Hala basta y sobra".

—Ash dejó Alola para conocer nuevos lugares, personas y Pokémon, ¿cómo le ha ido en su meta?— les preguntó Hala.

Los ojos de Go brillaron por un momento.

—Oh, bueno… Ash y yo somos Asociados investigadores de un profesor Pokémon. Hemos visitado muchos lugares y hemos conocido a todo tipo de personas— volteó a ver a Koharu—. Y esta es la primera vez que Koharu nos acompaña en nuestros viajes.

La niña asintió, sonriendo.

—Me estoy divirtiendo mucho— aseguró. Eevee asintió fuertemente.

—¡Es bueno escuchar eso! ¿Aprovecharán la oportunidad para entrar en nuestra famosa Carrera de Panqueques? Si es que la conocen, claro.

—¡Vinimos justo por eso! Hemos estado entrenando todo el día, aunque posiblemente eso no sea suficiente— tras terminas de decir eso, Go rio nerviosamente y se rascó la nuca.

—Ohhhh— Hala se cruzó de brazos—. Entonces mucha suerte. Mi nieto y varios amigos de Ash van a participar en la carrera de este año, pero supongo que eso él ya lo…

De pronto, uno de los ojos de Hala se abrió con sorpresa, cosa que por sí misma sorprendió a Go, Koharu y sus Pokémon.

Miraron en la misma dirección en la que miraba Hala y de inmediato comprendieron todo.

Las lágrimas que caían por las mejillas de Ash eran explicación suficiente.

—¿Estás bien, Ash?— le preguntó Hala, acercándose a él y arrodillándose para estar a su altura— ¿Pasó algo malo? ¿Quieres hablar de ello?

Pikachu veía a su entrenador con preocupación y tristeza.

—Pika…— murmuró, acariciando su cabeza.

Ash negó rápidamente y comenzó a limpiarse las lágrimas.

—¡No, no!... ¡Es solo que yo… yo recordé algo triste!— le dijo, sonriendo— ¡Era una película que vi cuando era niño!

Hala no se sintió tranquilo al escuchar eso, evidentemente Go y Koharu tampoco.

El adulto se puso de pie.

—¿Todo está bien con tus amigos?— le preguntó, volteando a ver en todas direcciones— ¿Dónde están?

Ash se sobresaltó un poco al escuchar eso.

—Ellos están en… ¡Vamos a reunirnos en el restaurante de Mallow en una hora, estábamos yendo hacia allá!— dijo, con un rostro no muy convencido que solo hizo dudar más a Hala— ¡¿Verdad?!

Go y Koharu también se sobresaltaron pero inmediatamente asintieron.

—¡S-Sí! ¡Es la primera vez que Koharu va a conocerlos así que les pedimos un poco de tiempo para que se acostumbrara a Alola, ¿verdad, Koharu?!— Go volteó a ver a su amiga de la infancia, quien comenzó a sudar un poco.

—Suelo ponerme un poco nerviosa cuando hablo con gente nueva— dijo, sonriendo lo mejor que pudo.

Hala los miró a los tres y entonces, asintió.

—Tengo unos asuntos que atender, así que tengo que irme— les dijo, sonriéndoles—. Nos veremos mañana, niños.

—¡Adiós, señor Hala!

—N-Nos vemos mañana…

—Adiós.

En cuanto el Kahuna se alejó todos dejaron salir un fuerte suspiro.

—La sentí cerca…— murmuró Ketchum, comenzando a movilizarse.

Go y Koharu, nuevamente, voltearon a verse entre sí.

¿Simplemente iba a fingir que no había pasado nada?...

—En mi sueño…— habían sacado conclusiones adelantadas. Vieron como Ash apretaba sus puños y luego, se relajaba— En mi sueño, el señor Hala se sacrificaba para que pudiéramos derrotar a Necrozma. Cuando recordé toda la tristeza yo… Lo siento por involucrarlos en esto, chicos…

Go y Koharu se quedaron boquiabiertos.

Tras unos segundos, los dos se pusieron a un lado de Ketchum.

—Yo estoy… realmente feliz de que nos lo hayas contado, Ash— dijo Go, sonriéndole—. Nosotros te apoyamos, así que no tienes que preocuparte. Haremos lo posible para curarte.

—Go…

—Él tiene razón— volteó a ver a Koharu, quien le sonreía—. Ahora estamos juntos en esto, Ash. Trabajaremos mejor si no nos ocultamos nada.

—Koharu…

—¡Pika Pi!— exclamó el roedor.

—¡Cinder!— el conejo dio un gran salto.

—¡Eevee Vee!

Ketchum sonrió ampliamente.

Estaba realmente feliz de estar vivo.


—¿Lana?

El llamado sobresaltó a la niña, quien se apartó rápidamente de la esquina por la que estaba observando. Con gran sorpresa vio a Hala.

—Oh, hola, señor Hala— le dijo, agitando un poco la mano.

El adulto arqueó una ceja.

—Qué raro… ¿No deberías estar camino al Restaurante de Aina?— preguntó.

Lana ladeó un poco la cabeza, confundida.

—¿Eh? ¿Debía ir?

Hala se llevó una mano al mentón.

—Entonces Ash si me estaba mintiendo…— dijo, reflexivo.

Al escuchar eso los ojos de Lana se abrieron de par en par.

—¡¿Dijo Ash?!— interrogó de inmediato, haciendo que el Kahuna volviera a verla— ¡¿Usted vio a Ash?!

—¿No sabías que estaba aquí?

Lana asintió y luego negó, cosa que confundió a Hala.

—¡Quiero decir…! Nosotros… escuchamos que había alguien parecido a Ash rondando por aquí, por lo que todos empezamos a buscarlo, pero no sabíamos si de verdad era él…

Hala miró en la dirección por la que venía.

—Me encontré con él hace unos cuarenta minutos en pueblo Iki. Estaba acompañado de sus amigos, Go y Koharu.

Lana sentía que un peso se le quitaba de encima al saber que Ash estaba en Alola, pero así mismo, uno más grande aparecía.

Él de verdad no les había dicho una sola palabra…

—Yo conozco a Go— le dijo al adulto—, pero no conozco a Koharu. ¿Podría decirme cómo luce? Tal vez así podría encontrarlo más rápido.

El ceño de Hala se frunció un poco, pero después de eso, asintió.

—Es una niña como de la altura de Lillie. Tiene el cabello largo y es de un color parecido al rojo o morado, no sabría decirlo bien. Tiene ojos verdes y un adorno con forma de flor en el pelo— respondió, tratando de dejarlo lo más claro posible.

—¿Sabría decir que tipo de peinado usaba?

Hala volvió a asentir.

—Tiene una larga trenza.

Lana bajó la mirada un poco, frunciendo el ceño.

—Muchas gracias, señor Hala— le dijo, haciendo una pequeña reverencia.

—Lana— al escucharlo hablar, subió la mirada—, ¿está todo bien entre ustedes y Ash?

—En realidad…

La explicación de la situación fue dicha por Lana, quien tuvo que hablar un poco más alto de lo normal por toda la multitud que había en Hau'oli.

Hala se cruzó de brazos.

—Ya veo… Así que él no les dijo que vendría a Alola.

Lana negó con la cabeza.

—No nos contó nada y no sabemos por qué…— se veía bastante decaída.

Hala la miró sintiendo un poco de tristeza.

—Él y sus amigos participarán mañana en la Carrera de Panqueques. Seguro podrán verlo ahí y hablar con él— le dijo, sonriéndole—. Si él no quisiera verlos, estoy seguro de que no habría entrado a la carrera, sabiendo que es casi un hecho que ustedes entrarían.

Las palabras de Hala animaron un poco a Lana, quien también le sonrió.

—Sí… Creo que Ash solo quería un poco de tiempo para salir con sus…— y al instante, se volvió a sentir un tanto decaída— nuevos… amigos…

Hala se sintió preocupado. Entre los niños era común sentirse desplazados y temía que eso pudiera romper al gran equipo que eran ellos.

—Estaba planeando ir a ver a Kukui, pues vi algo que me inquietó un poco, pero creo que tal vez debería esperar. Si esto es una sorpresa de parte de él y Ash para ustedes, entonces no me va a responder por mucho que se lo pregunte, pero si resulta no serlo, puede que Ash tenga motivos realmente importantes para no decirle nada a nadie y no me gustaría intervenir en sus decisiones de esa manera— dijo, mirando por un momento al cielo.

Al oír eso, Lana también se sintió inquieta.

—¿A qué se refiere con que vio algo que lo inquietó?...— preguntó, un tanto nerviosa.

Hala volteó a verla con seriedad.

—Ash estaba llorando.

Y entonces, los ojos de Lana se abrieron de par en par.

Su amigo había estado llorando…

Él no les había dicho nada…

Él…

—Muchas gracias por contarme esto, señor Hala— le dijo, girando su cuerpo—. Nos vemos.

Y dicho eso, se apresuró a correr.

Hala vio como la niña se marchaba y entonces, él también se dio la vuelta.

¡Voy a encontrarlo! ¡Tengo que encontrarlo!— pensó Lana, corriendo entre la gente tan rápido como podía.

No iba a permitir que su amigo siguiera llorando.


Pero al final, no lo consiguió.

Eran las ocho de la noche y todos se habían reunido, Hau incluido.

Tras escuchar lo dicho por Lana, todos veían al suelo con frustración.

—Yo… me encontré con esa chica hace unas horas, en la playa…— dijo Mallow, sorprendiendo a todos— Si tan solo le hubiera dicho como se veía… Si tan solo le hubiera dicho que era un niño con gorra y que siempre llevaba un Pikachu en el hombro, entonces…— apretó los puños fuertemente— entonces…

—No te culpes, Mallow, no había forma de que lo supieras— le dijo Kiawe, poniendo una mano en su hombro.

Hau y Chris asintieron.

—Anímense, chicos— les dijo Hau, poniéndose entre todos ellos y sonriéndoles—. El abuelo tiene razón, si Ash no quisiera vernos entonces no se apuntaría a la Carrera de Panqueques. Podremos preguntarle mañana lo que está pasando.

—Eso es cierto, pero…— Chris bajó la mirada.

—El señor Hala dijo que Ash estaba llorando…— Kiawe lucía un gesto de preocupación.

La sonrisa en el rostro de Hau desapareció.

En el lugar había una gran aura de pesimismo que todos podían sentir, lo que afectaba todavía más sus estados de ánimo.

Primarina, Nagisa, Tsareena, Charizard, Turtonator, Decidueye, Vikavolt y Togedemaru voltearon a verse, preocupados.

—Yo… tengo que ir a ayudar a cerrar el restaurante— dijo Mallow de pronto, dando media vuelta y despidiéndose con una pequeña sonrisa—. Nos vemos en la carrera, chicos.

Kiawe asintió.

—También tengo que irme… Hay… cosas que hacer en el rancho— luego de decir eso hizo regresar a Turtonator a su Pokéball, para posteriormente subir a lomos de Charizard.

—Yo me voy por aquí— señaló Lana, dando una pequeña cabeceada—. Nos vemos.

—Adiós, Hau— dijo Chris, marchándose también.

Al final, solo quedó el moreno.

Hau vio como todos se marchaban y entonces, él también lo hizo.

No conocía a Ash tan bien como lo hacían ellos, pero quería creer que lo conocía suficiente para saber que él no haría ese tipo de cosas sin una buena razón.

Podrían preguntárselo mañana.

Mañana…


—Peligroso… El mini-refrigerador es peligroso…

—Sí…

Koharu los vio a los dos con una ceja arqueada.

—Por algún motivo sus palabras no concuerdan con sus rostros.

Ash y Go estaban tirados en sus camas, ambos con las manos sobre el estómago. Alrededor de ellos había varios empaques de todo tipo de golosinas y comestibles, así como latas de bebidas.

Tenían rostros realmente sonrientes.

Pikachu estaba terminando de comerse un pudín junto a Sobble, quien estaba siendo alimentado con ayuda de Cinderace.

—Cinder Cin— le dijo el conejo al pequeño tipo Agua, acercando a él una pequeña cuchara de plástico y haciéndolo abrir la boca.

—Sob…— tras cerrar la mandíbula, sus mejillas se sonrosaron un poco por la dulzura del postre. Cinderace sonrió.

Koharu, por otra parte, estaba dándole un sorbo a una lata de jugo. Volteó hacia su costado, viendo a Eevee quien estaba comiéndose un bizcocho relleno de una crema rosada.

—¿Está rico?— le preguntó, haciendo que la tipo Normal asintiera. Koharu se rio y con una mano le quitó la crema que tenía en la cara— Me alegro.

—Mañana es la Carrera de Panqueques— dijo Go, irguiéndose— ¿Cómo te sientes, Koharu?

La niña volteó a verlo, sonriendo.

—Entrenamos todo el día. Tal vez no ganemos, pero creo que podríamos divertirnos.

—¡Lo importante siempre es divertirse!— exclamó Ash, sentándose al pie de su cama— Aunque si Pikachu y yo competimos, siempre intentamos ganar, ¿cierto?

—¡Pi Pika!

—Cinderace y yo también intentaremos ganar, así que prepárate, Ash— Go lo miró desafiante.

—¡Cin!

—¡Te estaremos esperando, Go!— Ketchum le devolvió la misma mirada.

Koharu los vio a ambos y no pudo evitar sonreír un poco. Iba a volver a tomar de su jugo cuando ambos voltearon a verla.

—Tampoco bajaré la guardia contigo, Koharu— le informó Go.

—Sí. Desde que empezamos a entrenar hasta cuando terminamos, definitivamente mejoraste— Ash frunció un poco el ceño sin dejar de sonreír— ¡No podemos subestimarte!

Al oír eso, Koharu sintió una rara sensación.

—Nosotras…— con determinación, los miró a los dos— también participaremos para ganar.

—¡Eevee Vee!

Ash y Go sonrieron volteando a verse entre sí, por lo que no vieron la expresión de Koharu.

Su pequeño sonrojo así como la sonrisa que trataba de ocultar detrás de su lata.

Ella no sabía que ser incluida podría sentirse tan cálido.


—Go, ¿estás despierto?...

—Lo estoy.

El cielo afuera era oscuro y el ajetreo de la ciudad se había calmado casi por completo como todas las noches.

Luego de que Koharu se despidiera de ellos, Ash y Go se pusieron sus ropas de dormir y se fueron a la cama.

PIkachu y Sobble dormían plácidamente, pero sus entrenadores por otro lado…

—¿Sabes? Yo… creo que me siento un poco nervioso.

Go se acomodó de forma que podía ver directamente a Ash.

—¿Es por los chicos?

Ketchum asintió.

—Tú… ¿Quieres verlos?

—Quiero verlos, pero ese no es problema... No puedo evitar sentir que tal vez no hicimos lo correcto, Go— respondió, mirándolo también—. Ellos definitivamente nos habrían ayudado si se los hubiéramos contado.

El moreno también asintió.

—Yo estaba pensando lo mismo— admitió—. Luego de lo que pasó con Koharu, creo que ocultar cosas no es algo que debamos hacer en una situación como esta.

—Pero al mismo tiempo… No quiero decírselos— eso último sorprendió un poco a Go—. Quiero que todos tengan una Carrera de Panqueques divertida, sin que tenga que preocuparse por mí. De hecho, desearía que ni tú ni Koharu lo recordaran mañana.

—¿Qué estás diciendo?— le preguntó con una sonrisa— Es cierto que nos preocupamos, pero nos preocuparíamos mucho más si te viéramos actuando raro ese día sin tener idea de nada.

Ash se rio un poco.

—De cualquiera manera voy a preocuparlos, ¿eh?

—Bueno, después de todo somos amigos—se recostó sobre su propio brazo—. Los amigos se preocupan entre sí.

Ash sonrió, pero luego de unos segundos se puso serio.

—En mi sueño…— empezó a decir, haciendo que Go pusiera un gesto similar— yo nunca te conocí, Go.

Al escuchar eso, los ojos del moreno se abrieron más de lo normal.

—O creo que todavía no te conocía— Ketchum se corrigió para luego, cerrar los ojos por un segundo, pensativo—. No sabría decirlo…

—En el mundo paral… tu sueño, tú tenías diecisiete años por lo que yo también debo tener la misma edad, ¿no?— preguntó, mirando hacia el techo— Inicié mi camino como entrenador luego de conocerte a ti… ¿A qué edad crees que me haya hecho Asociado investigador en tu sueño?

Ash sonrió.

—Habrías empezado como entrenador incluso sin conocerme, ¿no? Estoy seguro de que empezaste a los diez, como yo— se rio un poco.

—¿Qué es tan gracioso?— preguntó Go, sonriéndole.

—Es que acabo de recordar algo— volteó a verlo—. En el sueño, me llamaban "El veterano más joven" muy seguido.

Go también se rio.

—¿El veterano más joven? ¿Qué pasa con ese apodo?— preguntó, riendo un poco más.

—Es genial, ¿no?— Ketchum también se rio.

—Sí… Lo es— la sonrisa de Go se amplió un poco más— Así que debí empezar mi viaje a los diez años… Siete años de experiencia, ¿eh?...

A la mente de Go llegó la imagen de un él mucho más maduro y alto, rodeado de cientos de Pokémon.

—Tal vez en el mundo de mi sueño ya atrapaste a Mew— le dijo Ash.

—¿Tú crees? Luego de siete años como Asociado investigador… Creo que tal vez tengas razón— los ojos de Go brillaron un poco.

Se quedaron en silencio por unos segundos hasta que Ash volvió a hablar.

—Si el yo de mi sueño supiera por todas las aventuras por las que hemos pasado, definitivamente correría a buscarte— aseguró.

Go volteó a verlo, un tanto divertido.

—¿Cómo estás tan seguro?— preguntó, riéndose un poco.

Ash también lo miró a los ojos con una sonrisa en el rostro.

—Porque es lo que yo haría.

Go se sorprendió al escuchar eso de forma tan repentina y entonces, sonrió.

—Estoy seguro de que el yo de tu sueño también te buscaría, Ash.

—Sí… Porque somos…

—Asociados investigadores.

—Iba a decir amigos, pero eso también es cierto.

Go se rio y luego de eso, Ash se rio.

—Oye, Go…

—¿Sí?

—¿No está un poco oscuro?

—… ¿Eh?


—¡Carrera de…!

—¡Panqueques!

—¡Pika!

—¡Carrera de…!

—¡Panqueques!

—¡Cinder!

—¡Carrera de…!

Al mismo tiempo, Ash, Go y sus Pokémon voltearon a ver a Koharu y Eevee.

—¡P-Panqueques!— exclamó, levantando un poco el brazo.

—¡Eevee!

Las calles de ciudad Hau'oli se veían más vacías que el día anterior, cosa bastante evidente.

—¡Te ves bien, Eevee!— dijo Ash, mirando hacia abajo.

La pequeña tipo Normal caminaba con más naturalidad mientras llevaba la panquequera en su espalda. Le asintió con una sonrisa.

—Te veo lleno de energía, Cinderace— Go le sonrió a su Pokémon, quien asintió con confianza.

—Race Cin.

Koharu se llevó una mano al pecho.

—De pronto me siento un poco nerviosa…

—¡No te preocupes!— le dijo Ketchum— Muchas personas se apuntan a la Carrera de Panqueques, incluso mis amigos. ¡Se llevarán bien, estoy seguro!

—Creo que ese es uno de los motivos por los que me siento así…

Go asintió, cruzado de brazos.

—Te entiendo… Los amigos de Ash suelen ser personas bastante apasionadas— dijo mientras daba pequeñas cabeceadas.

—Creo que tú también eres bastante apasionado, Go— le dijo Koharu un tanto divertida, haciendo que el niño se sonrojara un poco.

—B-Bueno, puede ser…— miró hacia otra dirección.

—¡Ah, lo veo, lo veo!— escucharon exclamar a Ketchum— ¡La línea de salida!

—¡Ohhh!— exclamó Go, viendo como la gente comenzaba a acumularse en el lugar.

—Ah, aunque primero tenemos que ir por nuestras bandas— Ash señaló hacia una carpa.

—¿Bandas?— preguntó Koharu, arqueando una ceja.

Ash asintió.

—Se las dan a los participantes para identificarlos. Tenemos que recoger las nuestras— respondió, comenzando a caminar hacia el lugar. De pronto, el rostro de Ash mostró un poco de confusión—. Aunque es un poco raro… Juraría que la última vez la línea de salida estaba en otra parte…

Go y Koharu voltearon a verse.

—¿No lo estarás confundiendo con el mun… sueño?— preguntó Go, haciendo que Ketchum negara rápidamente.

—¡En mi sueño nunca hubo una Carrera de Panqueques!... Que yo recuerde…

—¿Eeh?...

—Bien, bien, dejemos eso de lado por el momento— Koharu se agachó, tomando la panquequera de Eevee—. Lo siento, ¿podrías guardar esto por mí, Ash?

—¡Claro!— Ketchum también le quitó la panquequera a Pikachu y luego se descolgó la mochila, guardando las dos.

—¡Ah! ¡El lugar está empezando a llenarse, demoños prisa!— señaló Go, haciendo que los demás reaccionaran.

—¡Vamos!

Entraron a la carpa y rápidamente se dieron cuenta de que ahí adentro había una gran multitud de personas, había tantas que terminaron separándose involuntariamente.

—No puedo creer que los perdí…— murmuró Koharu, un poco nerviosa— Eevee, ven— tras decir eso, tomó en brazos a su Pokémon y fue a hacer fila— ¿A dónde habrán ido?...

Escuchó entonces un repentino suspiro y aunque normalmente no le daría mucha importancia, esta vez sí que sintió curiosidad.

Volteó la cabeza hacia atrás, topándose con un rostro que ya había visto antes.

—Ah, hola de nuevo— le dijo, sonriéndole un poco—. Que coincidencia.

—Koharu…— escuchó que la llamaba, sorprendiéndola enormemente.

Mientras tanto, Go…

—¡Ya los encontraremos en la salida! ¡Vamos, Cinderace!— exclamó el moreno, viendo hacia su hombro. Sobble seguía ahí por lo que no tenía nada de qué preocuparse— ¡Con permiso! Ugh… ¡¿Por qué está tan apretado aquí adentro?!

Go tuvo que hacer un poco de fuerza para pasar entre dos personas y luego de lograrlo, salió disparado hacia el frente, chocando involuntariamente contra alguien.

—¿Eh?

Al escuchar eso, tanto Go como Sobble se pusieron un poco nerviosos, lo que hizo que el tipo Agua se volviera invisible.

—¡L-Lo siento, es solo que esto está demasiado…!

—¡¿Go?!

Abrió los ojos como platos.

Y por el lado de Ash…

—¿P-Por qué?...— murmuró. Estaba atrapado entre un Machamp y un Sawk.

Pikachu, quien estaba parado en la cabeza del azabache, trataba de decirle a los Pokémon que se alejaran para que su entrenador pudiera liberarse pero ninguno de los dos parecía hacerle caso.

—Pika…— murmuró con el ceño fruncido, comenzando a liberar chispas.

—¡A-Ah, cálmate, Pikachu, cálmate! Ya… encontraré una forma de… salir de… aquí…— se rindió con el forcejeo hasta que sintió como algo lo jalaba por el chaleco.

—¡¿Pika?!

—Este Pikachu… ¡Espera! ¡No me digas que…!

Ash arqueó una ceja, confundido.

¿De quién era esa voz?... Le sonaba de algo, pero…

—¡¿Ash?!

Y entonces, recordó.


¿Sabes algo, Ash? ¡Las noches como estas realmente son mis favoritas!— exclamó Hau, sonriente— Sentarte a ver las estrellas con una buena Malasada en la mano y un buen amigo a un lado es una de las mejores experiencias que un hombre puede desear.

Ketchum asintió, sintiendo el aire golpear su rostro.

Nunca me imaginé que los tejados de los Centros Pokémon serían lugares tan agradables… Creo que podría quedarme aquí por horas…

Yo también…

Pikachu…

Oye, Ash— llamó Hau luego de casi un minuto de silencio. El azabache volteó a verlo— ¿Cuánto tiempo estarás en Alola? Quiero que veas lo fuerte que me volveré dentro de unos meses, así que… ¿cuánto tiempo crees que tenga para enseñarte mi progreso?

Ketchum sonrió, mirando hacia la luna.

Normalmente no me hago ese tipo de preguntas, solamente me dejo llevar por la corriente, pero si tuviera que decir una fecha…— lucía pensativo y finalmente pareció dar con la respuesta— Creo que estaré en Alola hasta que mi corazón me diga que debo ir a otra parte.

Hau soltó una carcajada.

¡Esa no es una fecha!

Al reparar en ello, Ketchum también rio.

¡Tienes razón!

Pikachu los imitó.

Creo que estamos en el inicio de una amistad que durará para toda la vida— dijo Hau cruzándose de brazos, no sin antes comerse toda su Malasada.

También creo lo mismo— Ash le sonrió—. Llevémonos bien, Hau.

Por supuesto.


Y fue al verlo ahí que sintió como un peso de le quitaba de encima. Con sus dos brazos hizo toda la fuerza posible para separar a los Pokémon que lo aprisionaban, quienes parecieron darse cuenta de la situación y se alejaron.

—R-Realmente eres tú, Ash— dijo Hau, sonriendo; se veía un poco nervioso—. Yo solamente vi a alguien en problemas y pensé en…

Fue callado por un fuerte abrazo.

—Me alegro tanto de verte, Hau…

El moreno abrió los ojos de par en par, sorprendido al escuchar la quebrada voz de Ketchum. Sonrió.

—Ha pasado un tiempo, Ash— le dijo, devolviéndole el abrazo.


—¡Go también está aquí!— exclamó Lana, señalando al moreno.

—H-Hola— saludó Go con los ojos cerrados y levantando una mano.

Habían salido de la carpa hacía unos minutos. Lana y Chris se habían perdido juntos, mientras que Kiawe se había encontrado con Go por accidente así como Mallow con Koharu.

—¡Estaba súper sorprendida cuando supe que tú eras la amiga de Ash y Go, Koharu!— le dijo Mallow, viéndola con una sonrisa— ¡Quién lo habría dicho!

—Yo… también me sorprendí cuando me llamaste por mi nombre de pronto… Esto… Mallow, ¿verdad?— ella no se veía precisamente incómoda, pero si pensaba que era un poco extraño que de pronto le hablaran con tanta familiaridad.

—¡Sí! Ellos son Lana, Kiawe y Chris— dijo, señalando al trío que estaba junto a ella—. ¿Ash te habló de nosotros?

Luego de que Mallow hiciera esa pregunta, tanto Go como Koharu notaron la atenta mirada de los cuatro.

—Él… lo hizo. Dijo que me llevaría bien con ustedes.

Y tras decir eso, pudieron ver como los rostros de los cuatro niños de Alola se relajaban un montón.

—Por otra parte— esta vez fue el turno de Go de hablar—, creo que hay varias cosas de las que me estoy perdiendo. ¿Ustedes ya sabían que estábamos aquí? Me sorprende que no se, bueno… hayan sorprendido tanto al vernos.

—Mallow escuchó a unos de sus clientes decir que Ash había sido visto en ciudad Hau'oli, así que salimos a investigar— respondió Lana.

—Aunque no los encontramos por ningún lado— dijo Chris, cruzándose de brazos.

Kiawe suspiró y luego se llevó una mano a la cintura.

—En serio… ¿Dónde se metieron todo el día de ayer?...

Go se rio de manera nerviosa.

—Esto… Lo siento… Ya saben…, por no decirles que veníamos.

Koharu notó como de pronto todos se habían puesto serios.

—Oye, Go… El motivo por el cual no nos dijeron nada…

—Sobre eso…— el moreno interrumpió a Mallow, volteando a ver a Koharu— Creo que sería mejor que Ash estuviera aquí para contarlo.

Sintieron como les caía un balde de agua fría en la cabeza. Si había sido decisión de Ash el no decirles nada…

—A-Ah, ya veo… ¿Era un encuentro sorpresa?— Kiawe se rio un poco— Creo que tal vez arruinamos la parte de la sorpresa…

Go negó rápidamente.

—¡No, no, no! No era una sorpresa, solo que… ¿c-cómo decirlo?...

Y entonces les cayó más agua fría.

—¡Go!— exclamó Koharu en voz baja, estirándolo por una de sus mangas.

—¿Q-Qué?— preguntó, confundido.

—Mira sus caras— le dijo con el ceño fruncido.

Go volteó a ver a sus amigos de Alola, notando sus decaídas expresiones.

Se sintió fatal en el acto.

—¡L-Les juro que hay una buena explicación para esto!— se apresuró a decirles, sonriéndoles— ¡No es que Ash o yo no quisiéramos verlos, de hecho al contrario, teníamos muchas ganas de que pudiéramos encontrarnos!

—¿Entonces por qué no solo nos avisaron?...— preguntó Lana sin voltear a verlo.

Go se sintió tan culpable como se había sentido con Koharu, solo que esta vez esa sensación era cuádruple.

—¡Oh, chicos! ¡Alola!— escucharon gritar, cosa que los sobresaltó a todos.

Lana, Kiawe, Chris y Mallow voltearon hacia la entrada de la carpa, de la cual salían tanto Ash como Hau, ambos con sus bandas rojas en el brazo.

—Ash…— murmuró Kiawe.

Ketchum corrió hacia ellos tan rápido como pudo.

—¡Tengo algo muy loco que contarles, pero será después de la carrera!— dijo, sonriéndoles— ¡Ahora mismo solo estoy muy feliz de verlos!

Los cuatro voltearon a verse entre sí y luego a Hau, quien les asintió. Una vez más, se vieron entre ellos.

—¡ASH!— gritaron el mismo tiempo, abrazándolo al mismo tiempo.

—¡Alola, Ash!— exclamó Mallow.

—¡Te echamos de menos!— aseguró Lana.

—¡Todos estábamos ansiosos porque volvieras!— dijo Chris.

—¡WOAHHHHHH! ¡AAAAAASH!

—¡W-Woah!... ¡¿Qué pasa, qué pasa?!— preguntó Ketchum, sorprendido pero divertido al mismo tiempo— ¡Se siente como si hubiera ido a casa de los profe…! ¡Los profesores!

Koharu se vio realmente sorprendida.

—Kiawe es tan apasionado que quema— dijo Go, riéndose. Volteó a ver a su amiga de la infancia—. Todos son buenas personas. Les caerás bien, Koharu.

—¡Ah! ¿Son amigos de Ash?— escucharon decir a Hau, quien se acercó a ellos.

—¡Ah, sí! ¿Tú también?

—¡Sí! Mi nombre es Hau, un gusto.

Koharu abrió la boca para presentarse pero Go se le adelantó.

—¡E-Escuché que tienes un Raichu de Alola! ¡¿Crees que podría verlo?!


—Realmente quería verlo…

—¡Debiste habernos dicho que venías!— Kukui y Burnet tenían grandes sonrisas en sus rostros— ¡Habríamos preparado algo!

Burnet asintió ante lo dicho por su marido.

—Lamento que te recibamos con las manos vacías, Koharu— le dijo a la niña, quien negó rápidamente.

—¡No, no se preocupe por eso!

—¡Haremos una fiesta de bienvenida para Koharu luego de que la carrera termine!— exclamó Mallow, subiendo un brazo al aire.

—¿E-Ehh?... No es necesario, en serio— le dijo, sonriendo con nerviosismo.

—No seas tímida— le dijo Lana, poniéndose a un lado de ella.

—Hicimos una para Ash y Go, así que también tenemos que hacer una para ti— le dijo Kiawe, cruzado de brazos y sonriendo.

—Lo estás haciendo sonar como si lo hiciéramos por obligación, Kiawe— le dijo Chris, haciendo que el niño volteara a verlo rápidamente.

—¡P-Pero no lo dije con esa intención!

—A veces Kiawe no mide sus palabras— dijo Lana, negando con la cabeza.

—¡Cielos, Kiawe! Te dijimos ayer que no la agobiaras…— lo regañó Mallow.

—¡Espe…! ¡¿Ehhhhhh?!

Koharu de pronto dejó de sentirse nerviosa. Era como si fuera realmente complicado sentir estrés alrededor de esas personas.

Se rio.

—¿Vesh? She yije que she llevadían bien— Koharu volteó la cabeza al escuchar ese raro idioma, solo para encontrarse a Ash, cuya mejilla era jaloneada por el pequeño Lei.

—¡Ah, solo le quité la vista de encima por un segundo!— exclamó Burnet, haciendo que Lei soltara a Ash— No seas tan brusco con tu hermano, Lei.

Ash se rio al escuchar eso, sonrojándose un poco.

Koharu entonces se quedó realmente confundida. ¿Delia no era la madre de Ash?... ¿Kukui en realidad si era su padre?... ¿Qué estaba…?

—Es su familia de Alola— escuchó que decía alguien a su costado, en específico, ese alguien era Go. La veía sonriendo—. Puede que no sean los padres de Ash, pero eso no impide que lo quieran como a su hijo.

Koharu volteó hacia el frente, donde Ash, Burnet y Kukui reían de forma realmente animada. Ninguno lo había dicho todavía de forma específica pero podía sentirse con solamente verlo.

Estaban realmente felices de volver a verse.

—¡Participantes, tomen posiciones!— escucharon decir por un altavoz.

—¡Ah, ya es hora! ¡Nos vemos en unos minutos, profesor Kukui, profesora Burnet!— les dijo Ash, comenzando a alejarse de las gradas.

—¡Ash!— Kukui detuvo su avance con su llamado. En cuanto se giró, Ketchum pudo ver las sonrisas de los dos adultos.

—Bienvenido— le dijo Burnet.

Los ojos del azabache brillaron.

—¡Estoy de vuelta!

Koharu pudo entonces confirmar lo que Go le había dicho.

Y así, tomaron posiciones.

Entre varias personas les entregaron un plato con nueve panqueques a cada uno de los participantes, pues sería ese el que utilizarían para la carrera.

—¡Voy a ir con todo, Ash!— le dijo Kiawe, viéndolo con determinación— ¡Esta vez participaré con Marowak, por lo que no hay forma de que pueda perder!

—Creo que te estás olvidando de mí, Kiawe— le dijo Go, sonriendo—. Me he vuelto mucho más fuerte desde la última vez que nos vimos.

Kiawe sonrió.

—Quiero ver en acción a la forma evolucionada de Raboot. No me decepciones, Go.

—Por supuesto que no.

—¡No me dejen afuera!— exclamó Hau, al lado de ellos.

—¡Ni a nosotros!— Mallow sonreía.

Lana asintió con una mirada llena de determinación.

—Esta vez, Primarina y yo ganaremos— aseguró.

—Tengo que asegurarme de al menos pasar la primera fase esta vez o si no Togedemaru de verdad se enfadará conmigo…— dijo Chris, rascándose la cabeza con preocupación.

Koharu volteó hacia el frente. Luego de que les dieran sus bandas, los Pokémon eran llevados al lugar donde debían esperar a sus entrenadores por lo que no sabía lo que debía estar sintiendo Eevee en ese momento.

Lo haría lo mejor posible para no decepcionarla.

—¡¿Oh?! ¡Pero si es SandslASH? ¡Es toda una sorpresa volver a verte por AQUIlladin!— escucharon que decía alguien.

—A-Ah, director Oak…— murmuró Ash, tratando de darle su mejor sonrisa— Alola…

—¡ALOmomola! ¿La vida te ha tratado biENtei?!

Koharu volteó a ver a Mallow, Lana y Chris con los ojos entrecerrados.

—Es el director Oak, el director de la Escuela Pokémon…— informó Mallow. Su expresión era la misma que la de Ash y que la del resto de sus amigos. La expresión de alguien que se acostumbró a la tortura.

—También es el ganador de la última Carrera de Panqueques Pokémon— añadió Chris.

Koharu se sorprendió al escuchar eso y entonces, su cerebro proceso la información.

—¿Director Oak?— volteó a ver bien al hombre, quien seguía hablando con Ash— ¿Es pariente del profesor Oak?

Lana asintió.

—Son primos.

—Ohhhh…

—Vaya reacción— dijo Mallow, riéndose.

—¿E-Eh?... Ah, lo siento…

—¡No, no lo decía por eso!— la morena se veía divertida— Generalmente la gente se sorprende más cuando se entera de que el profesor Oak tiene un primo.

—¿En serio?— Koharu se llevó una mano al mentón. Si eso era todo a lo que Mallow se refería, entonces estaba bien.

—¡Oh, y aquí tenemos al pasado ganador de la Carrera de Panqueques Pokémon! ¡Nada más y nada menos que el Director Oak! ¡¿Tiene algún comenta…?! ¡¿Espere, ese que está a su lado no es quien creo que es?!

Todos los niños voltearon hacia la voz, así como muchos otros participantes.

—¡Qué gran toma! ¡El ganador de la anterior carrera junto a nuestro Campeón! ¡Por favor, dennos unas palabras!— pidió una mujer que iba subida sobre un Magnezone. Se trataba de Ana, presentadora de competiciones y reportera de Alola TV.

—¿E-Eh?... ¿Unas palabras?... Esto…

—¡Anímate, Ash! ¡Todo saldrá EXEggutor!

—¿Campeón?...— murmuró Koharu, volteando a ver a Go, quien para su sorpresa, se veía tan confundido como ella.

—Oh, ¿no lo recuerdas? Ayer cuando nos conocimos, te dije que estaba buscando al Campeón de Alola— Mallow miró a Ketchum con una sonrisa y las manos en la cintura— ¡Ese es Ash, por supuesto!

Go y Koharu voltearon a ver a Mallow con sorpresa.

—¿No lo sabían?— preguntó Lana, arqueando una ceja.

Ellos…


Ella no tenía ni idea de que él iba a estar ahí.

Cuando encendió el televisor que había en la habitación de hotel en la que se estaba quedando y había sintonizado Alola Tv, ella tenía la esperanza de ver aunque fuera un poco a sus amigos de Alola, pero definitivamente no esperaba verlo a él ahí.

—¡Pikachu y yo nos esforzaremos para tratar de ganar!— exclamó Ash, sonriendo.

—Ash está en Alola…— escuchó que decían desde la puerta. Giró la mirada, encontrándose con él.

—Hermano…

Gladio, junto con Umbreon, entró a la habitación con una sonrisa en el rostro. En unos segundos, la toma pasó a una vista lejana de Ash y sus amigos entre los que podían ver a dos niños que no conocían de nada.

—Se ve feliz y parece tener nuevos amigos— dijo, cruzándose de brazos—. Me alegro por él.

Lillie miró hacia el televisor y entonces, escuchó a Shiron.

—Kou…— murmuró la tipo Hielo, bajando un poco la mirada.

—Te entiendo, Shiron— le dijo, acariciándole el flequillo—. Yo…

Gladio vio a su hermana menor.

—También extraño Alola— le dijo, sentándose a su lado. Lillie volteó a verlo—. Si estuviera ahí ahora mismo, entonces probablemente tendría una batalla contra Ash en unas horas.

Lillie se rio un poco.

—Lo primero que mencionaste fue una batalla, hermano. Te pareces un poco a él en este momento— le dijo.

Gladio sonrió.

—Creo que de una u otra forma, todos los que están a su alrededor terminan siendo influenciados por él— miró hacia el frente, donde los participantes ya estaban preparándose para salir—. Tú también cambiaste con su ayuda, ¿verdad?

Lillie miró también al televisor, sonriendo.

—Sí…

—Bueno, el del barco fue un gran grito.

El rostro de la rubia se sonrojó.

—¡N-No te burles, hermano!

Gladio se rio un poco.

—¿Sabes? Mamá dice que cada vez estamos más y más cerca de encontrar a papá. Ella dice que puede sentirlo y creo que Zoroark y Magearna también— volteó a ver a esta última, quien le devolvió la mirada—. Cuanto antes encontremos a papá, antes podremos regresar a Alola. Solo aguanta un poco más, ¿sí, Lillie?

La rubia miró hacia el piso y luego, lo miró con determinación.

—¡Por supuesto, hermano! Encontrar a padre es nuestra prioridad número uno, después de eso, podremos hacer lo que queramos— sonrió.

Gladio asintió.

—Realmente has crecido, Lillie— le dijo, poniéndose de pie—. Mamá dijo que saldremos mañana por la mañana, así que trata de no estar despierta hasta tan tarde.

—Me iré a dormir cuando termine la carrera, hermano, lo prometo.

—¡Kou!

Gladio le sonrió una última vez antes de irse y entonces, ella volvió la mirada al televisor.

Ash estaba en Alola…

Nos vemos, Lillie.

Al recordar eso no pudo evitar sentir tristeza.

Sus mejores amigos estaban reunidos otra vez y ella…

—Quiero verlos…— murmuró.

Y entonces, pudo escucharlo.

—…i po… …s li… Es… e… …do l… …e pu… …cer…

Fue entonces que sintió un repentino dolor de cabeza y seguido de eso…

Puede ser… ¿Qué estés perdido?

Un gusto, Ash, mi nombre es Lillie.

¡No puedes ir, Ash! ¡Tiene que haber otra forma!

Es un lugar hermoso, ¿no lo crees?

Lo siento… Lo siento tanto, Ash…

¡Espera… no… te rías… me duele el estómago!

Lo que quiero decir es que… A pesar de todo, tú logras sobreponerte a las adversidades.

¡Así que dame dos meses!

Soy una entrenadora, Ash… Una entrenadora igual que tú…

¿Podemos…? ¿Podemos hacer un juramento?...

Aquí y ahora, con el sol y la luna de Alola como mis testigos…

—Estoy enamorada de ti.

—¡Por favor mírame! ¡No como a una hermana menor, sino como a una mujer que en serio te ama!

—Es una promesa. Una promesa de que en un futuro, habrá muchos más como ese.

—Me tendrás bastante más tiempo en tu vida, así que no te preocupes por eso.

—Arriba, campeón.

—Te dije que eras increíble con las palabras.

—Solo esta… Solo esta última vez…

—Si esto resulta ser realmente una ilusión de Tapu Fini…

—Te amo, Ash…

—Y un auto… No olvides el auto…

Ash… Si tú mueres, yo no sé qué es lo que… ¡N-No sé qué haré si te pierdo, Ash! ¡No puedo estar de acuerdo con un plan en el que tú terminas muriendo!

Y-Yo también te amo, tonto…

Por favor… Hazlo volver. Ayúdalo a volver… Por favor…, Lillie… Cuando lo veas, dile…

Y entonces, escuchó un desgarrador grito seguido de un amargo llanto. La rubia se quedó en blanco, sin saber bien qué pensar o qué sentir.

Luego de unos segundos, su primera acción fue la de llevarse el dedo índice y medio de la mano izquierda a los labios. Sintió como su rostro comenzaba a generar calor inconscientemente y entonces…

—¿Lillie? Sobre el desayuno de…

—¡KYAAAAAAAAAAAA!

—¡¿Qué pasa?! ¡¿Por qué gritaste, Lillie?!... ¡¿Mamá?!— preguntó Gladio, llegando rápidamente al cuarto solo para ver que su madre estaba tan blanca como el papel, recargada contra la puerta mientras sus piernas temblaban como gelatina. Lillie, por otra parte, se estaba cubriendo detrás de las cortinas— ¿Lillie?...

—¡N-Necesito espacio, hermano! ¡Y-Yo…!— y entonces, Shiron corrió las cortinas, revelando el colorado rostro de Lillie— ¡Sh-Shiron!

—¿Kou?

En ese momento, Gladio no supo realmente qué hacer.

—¡Y empieza la carrera! ¡¿Oh?! ¡Al parecer los participantes Ash y Kiawe han decidido iniciar con todo!

Al escuchar eso, Lillie se sobresaltó enormemente, cosa que Gladio notó, arqueando una ceja.

Escuchó entonces a Magearna hablarle. El Pokémon artificial le estaba señalando el televisor, en específico le señalaba a…

—¿Ash?— preguntó Gladio, notando que Lillie se había vuelto a sobresaltar, cubriéndose de nuevo detrás de las cortinas. Magearna asintió.

El rubio se llevó una mano a la cara y suspiró.

Papá… ¿Qué debo hacer en una situación como esta?...

—A-Ah… ¿Eso que veo es un Ultraumbral?...

—Resiste, mamá…

Alguien quiere hacer girar los engranajes del destino y para ello, necesita a Lillie, pero… ¿quién es ese alguien? ¿Por qué ella?...

Al final, solo el tiempo lo dirá.


¡Y después de algunos días, aquí estoy de nuevo!

Gente, no les voy a mentir, ahora mismo estoy hypeadísimo por lo que sea que se venga en PM Journeys pues con la llegada del nuevo opening (que, joder, todos los openings de Journeys están siendo joyitas principalmente en el aspecto visual, aunque en la música no se quedan cortos) pudimos ver lo que nos depara el futuro y entre eso está:
-Koharu como miembro del grupo, como siempre supe que sería.
-Leon con un posible gran protagonismo, viajando con el Neo Trío de Kanto.
-Iris y Gary de regreso en el anime.
JOOOOOOODER, la cantidad de hype que siento es inmensa. Tal vez no siento tanto como el hype que sentí cuando la Alola Gang salió en el opening 2, pero créanme cuando digo que siento MUCHO hype.

Y ahora, pasando a hablar a temas de la historia… Bueno, realmente creo que no tengo mucho que decir. La carrera de panqueques acaba de empezar y una nueva sub-trama se abre para nosotros y esa es… ¡La sub-trama de Lillie! Trabajar con la Lillie del anime va a ser un poco desafiante, pues estoy realmente acostumbrado a trabajar con mi versión de Lillie, aunque creo que comprendo lo suficiente al personaje como para escribirla de manera adecuada y, hablando de comprender personajes, el capítulo 50 de Journeys me ayudó a comprender MUCHÍSIMO mejor al personaje de Koharu, como tal vez algunos se habrán dado cuenta en este capítulo… Hombre, realmente me habría gustado que el capítulo 50 hubiese salido antes de que empezara con el arco, así habría sabido cómo manejar mucho mejor a Koharu desde un inicio…

Por cierto, podrían considerar este arco como una forma de homenaje para S&M, la cual ya terminó hace más de un año y bueno… realmente la extraño XD

También quiero agradecer a las personas que dejan reseñas con gran regularidad, en especial a Jbadillodavila, CCSakuraforever, Grytherin18-Friki, Hexagon13, Deluxe, Tragikly, glamorousdays, unnamed guy, ElTrigon (Trigon, unnamed me dijo que te dio COVID, si de pura casualidad estás leyendo esto, espero de corazón tu pronta recuperación y mucha salud a futuro. Mucha fuerza, amigo), HashiramaUchiha, etc. (Ojo, ellos son a los que nombré, pero no quiere decir que no agradezca el apoyo de todos los demás, pues sé que hay personas que también apoyan con mucha frecuencia los capítulos). Sé que ahora mismo estamos en un arco que algunos podrían considerar "aburrido" o como otros me han dicho, "de relleno" (que lo cierto es que no le veo sentido a meterle relleno a un fanfic XD); esto sentimiento debe de ser especialmente fuerte considerando que el arco con más acción es justo el anterior, por lo que comprendo que a comparación de ese, ya todo lo que pueda venir después puedan considerarlo incluso como "meh", pero lo cierto es que no creo que haya algún arco tan "épico" o tan grande como ese. Hay uno que tal vez podría serlo, pero lo cierto es que lo dudo bastante… En fin, me descarrilé del punto inicial, el cual era agradecer a todos los que apoyan este fanfic capítulo a capítulo y a quienes deciden manifestar ese apoyo con una review, por supuesto, también a aquellos que le dan un favorito o follow a la historia. Muchas gracias a todos :D

En fin, dejaré de lado los discursos de agradecimiento que doy todos los capítulos para centrarme en otros temas como… ¡Oh, no hay otros temas!

¡Entonces me despido ya!

¡Alola, chicos!

¡Por cierto, olvidaba decir que estamos a poco más de 600 reviews de llegar a las 2000 reviews! ¡Si llegamos a esa meta, definitivamente intentaré hacer algo especial, así que cuento con ustedes!