Cap 3

(Música de ambiente: The House of the Rising Sun - The Animals)

Pasó varios días leyendo y comenzando su entrenamiento, decidió aun no asistir a clases y estudiar en ese apartamento, lo días pasaron y sabía que debía volver al colegio de manera que ideo una forma de evadir los matones hasta que esté listo para enfrentarlos, el comenzó asistir de una forma que no se cruzará con ellos, dos semanas después llegaron su padre, Mabel y la nueva esposa del viaje, lo saludaron y siguieron como si nada hubiera pasado.

Pronto los días se hicieron un año, y Dipper se sentía listo para hacer una prueba de campo con los matones que lo habían acosado, obviamente había practicado con otras personas vagabundos, idiotas, borrachos y el ochenta por ciento de las veces ganó, su estatura, músculos aumentaron, su estatura era de 1.85 cm de altura, su cabello le llegaba hasta la espalda baja y sus ojos aún seguían vacíos, desarrollo una afición por las plantas y sus usos, además de una pasión por la medicina, comenzó a experimentar con animales vivos, con viseras, etc.

El día llegó, ellos estaban como siempre a las afueras de una tienda en la noche, Dipper se apareció con un buzo con capucha que le cubría el rostro, le tiro al líder una bomba con pintura que lo ensucio, este furioso ordeno a todos los de su banda de matones que lo persiguieran mientras lo maldecían, todos llegaron a un parque destartalado que estaba a las afueras de la ciudad, ellos sacaron armas e iban a atacar a Dipper pero en tres minutos Dipper los dejó caídos a todos, a uno le quebró la pierna, a otro le rompió la nariz, hasta llegar al líder que suplicaba que parara pero el castaño no escuchaba a nadie le quebró las piernas y los brazos para luego arrancarle las uñas de las manos, cuando termino satisfecho habló.

―Sabes que es lo bueno de este parque que nadie escucha los gritos de los demás o eso me dijiste hace un año.

― Para por favor― murmuraba llorando el líder, toda la zona de ese parque era un charco de sangre.

―¿Aún no me reconoces? Soy yo el estúpido nerd que atacaron, ese día casi me matas, no de hecho lo hiciste pero me hiciste una favor y por ese favor solo los matare, agradece mi compasión.

―Basta, lo siento, para, si nos dejas ir no le diremos a nadie.

―Y no lo harán.

En el parque se escucharon siete tiros.