Cap 4
(Música de ambiente: Ego - Willy William)
Dipper llego al apartamento que tenía, quemó la ropa que traía en el bolso, se lavó el cuerpo, cambio su ropa y se fue a su "casa" donde se acostó a dormir.
En la mañana todos estaban desayunando en la mesa cuando se escuchó en la televisión acerca del hallazgo de siete cuerpos encontrados en un parque abandonado, del colegio de dipper y Mabel, toda su "familia" estaba ansiosa, el castaño por su parte acabo de desayunar y simplemente se fue.
En el colegio los rumores se extendieron de una supuesta rivalidad dentro del grupo de matones, un mes después se comprobó esa teoría ya que el líder del grupo estaba saliendo en secreto con la novia de un subordinado, no se investigó más, e igual Dipper había dejado una coartada que lo protegía.
Los días se hicieron semanas, y en su trabajo en la bodega de un gran almacén, Dipper era compañero de un hombre mayor que el que tenía múltiples amantes, entre esas la última se llamaba Emma, un día mientras salía del trabajo se encontró en un andén a tres cuadras del almacén a la chica llorando, la iba ignorar sino fuera que ella lo miro fijamente, así que el castaño decidió acercarse.
― ¿Te pasa algo?
―Muchas cosas, llévame a mi casa― dipper la miró curioso pero acepto, tomaron un taxi, llegaron al apartamento compartido de ella, el castaño incomodo dudo en pasar pero la mujer lo arrastro a dentro y sirvió dos copas de whisky una para ella y otra para él.
―Soy menor de edad.
―Todos toman licor por primera vez― después de varias copas, Emma le contaba a Dipper que su compañero la engaño, que perdió dos años de su vida con ese tipo, que al castaño lo conocía de vista que siempre le pareció atractivo, Dipper solo hablaba lo necesario pero estaba aburrido, cuando ella acabo de contar su historia él se levantó apresurado.
― Mañana tengo que madrugar, debo irme, fue un placer conocerla Emma.
―Espera… te necesito esta noche.
―¿Para qué?
Emma simplemente lo besó y lo arrastro a la habitación de ella, por unas horas ella gemía su nombre, "Mason", lo besaba con desesperación, dipper por su parte estaba embriagado del placer del momento, finalmente ella durmió tranquila, el castaño se puso la ropa y llegó a su casa. Después de esos días ella lo busco y mantuvieron por cinco meses una relación meramente sexual, el castaño ya estaba aburrido de Emma ya que los últimos días insinuaba que quería algo más con él, pero Dipper de forma amable se negó, finalmente para evitar que ella se aferrara a él, el castaño le terminó y se fue del apartamento de la mujer. Emma seguía buscándolo en el trabajo hasta que él tuvo que amenazarla para que lo dejara en paz.
Aburrido Dipper de nuevo empezó a salir con mujeres que conocía esporádicamente, eran relaciones de solo sexo y fugaces, estaba tan embriagado en su placer carnal que pasaron siete meses más, por su parte la nueva esposa de su padre muchas veces la sorprendió revisando su ropa, además cuando llegaba tarde y ella estaba le reclamaba que con qué clase de mujeres andaba, su padre la calmaba y le decía que los muchachos de la edad de dipper son así. Por otros cinco meses ignoro la situación hasta que un día entendió que ella estaba celosa de que otras mujeres la pasaran con él, al parecer su "madrastra" el último año y medio desarrollo un gusto por el castaño. Dipper con una sonrisa retorcida planeo un futuro regalo de despedida cuando sea oficialmente un adulto para "su familia".
Una de las noches que llegaba bastante tarde, Dipper compro un interior de encaje negro de mujer, lo guardo en uno de los bolsillos de su jean, se desnudó e hizo como si se fuera a bañar dejando la ropa en el suelo de la habitación con la ropa abierta, el castaño sabía que ese día su padre y su hermana no estaban, cada quien viviendo sus vidas, ese noche "su madrastra" había llegado temprano, a través del orificio de la puerta contemplo como la mujer entro directo a la habitación de él buscándole en todo bolsillo hasta que encontró el panty negro, apenas lo vio maldijo a Dipper como un perro, mujeriego, así que el castaño hizo su entrada, mirándola desde el marco de la puerta con el cabello mojado y solo usando una toalla pequeña que le cubría solo los genitales.
―Isabella, ¿puedo saber qué haces en mi habitación maldiciéndome?― le preguntó el castaño con una mirada seria a Isabella una mujer tonificada de piel bronceada, labios carnosos, ojos verdes y cabello rubio, al verlo desnudo la mujer paralizo su respiración, su mirada analizaba cada parte de la piel expuesta del moreno que era mucha, notando que la mirada fija de Dipper habló decidida.
― Eres detestable, traer la ropa interior de tus amantes, no respetas esta casa.
― Oh.
―Solo eso dirás, eres un chico ruin.
―Ese panty no es de nadie, lo acabe de comprar para que lo revisaras.
―Mentiroso.
―No miento, si quieres revisa mi mochila, ahí está el recibo, la pregunta aquí es ¿Por qué revisar mis cosas? ¿Acaso estas celosa?
―Eres un niño debo asegurarme que no cometas errores, y nunca estaría celosa somos familia.
―¿Segura? Porque no creo muy sano que me andes revisando la ropa.
―¡Basta, no hablaré con un necio!― dijo Isabella sonrojada intentando pasar a través de Dipper pero este con una sonrisa se interpuso, interceptándola contra la puerta.
―¿Entonces porque no paras de mirar mi cuerpo con deseo?― le susurro al odio de Isabella que temblaba ante el contacto Dipper para después besarla de manera seductora, al principio está dudaba luego se dejo llevar.
En cuestión de minutos Isabella estaba desnuda ante el castaño que tenía una enorme erección, esta parecía satisfecha, el castaño masajeo los senos de ella y fue bajando hacia su vientre donde su lengua se paseó por el punto G de la vagina de Isabella, esta gritaba loca de placer el nombre del castaño sosteniéndole la cabeza con fuerza, al llegar al orgasmo el Cataño subió la besó con pasión y la penetró con fuerza, la embestidas eran rápidas y con fuerza, ella no paraba de gritar el nombre del como una loca, él solo gemía, hasta que el eyaculo en Isabella mientras está satisfecha lo abrazaba entre sus grandes senos, Dipper salió de ella dejando un rastro de semen y se recostó al lado de Isabella.
―Esto no es un sueño ¿puedo tocarte? ¿puedo sentirte?― murmuro sin creérselo Isabella.
― Hace un minuto sentiste muchas cosas de mí.
―Sí, no lo creo aun, parecías tan distante y ahora estas conmigo
―Es mejor que dejes de pensar eso esta noche, vamos a otro round― menciono el castaño sonrientemente mientras la besaba y comenzaba a penetrar de nuevo.
Dipper empezó a tener sexo con Isabella todos los días a diferentes horas, por su parte esta le hizo prometer que él no estaría con otras mujeres además de ella, Isabella comenzó a comprarle cosas e invitarlo a salir a diferentes partes dándole al padre la excusa de "arreglar su relación con Dipper".
― Este helado es delicioso Mason, estoy tan feliz de estar contigo en este cine.
―Lo sé, hoy es un día tranquilo no hay mucha gente.
―Sabes hoy estas muy guapo, deseo besarte en público rápido, a penas cumplas la mayoría de edad me divorciare de tu padre para que vivamos juntos además que no soporto como te miran unas mujeres delante mío― murmuro Isabella mientras con su mano izquierda tocaba la barbilla de Dipper.
―Creo que debes controlarte hasta que eso suceda por ahora solo puedo compensarte en la casa todas las caricias que no puedo darte en público― murmuro el castaño con tono aparentemente dulce mientras alejaba la mano de la rubia de su rostro.
Después de la cita que tuvo con Isabella, el castaño llegó al apartamento que tenía y se sirvió una cerveza mientras se reía burlonamente.
― Es una completa idiota, cree que me casaré y viviré con ella, que fastidio me da que me toque en público cariñosamente, la detesto, lo único bueno es que solo faltan unos días para que la farsa terminé.― pero apenas soltó esa frase notó que recibía una llamada.
―Mason, amor ya traje las cosas al apartamento y los papeles acá en New York, te advierto no es muy grande el lugar pero suficiente para los dos, sabes he averiguado que universidades hay cerca para que no gastes en transporte lo demás te cuento cuando vengas a vivir, oye no respondías mis llamadas.
―Lo siento Sophia, es que he estado trabajando mucho pero te pedí que no me llamaras al menos que fuera necesario.
―Pero tú celular estaba seguramente apagado, recién lo encendiste.
―Cariño, sabes cómo son en mi casa revisan mis cosas y son un fastidio, así que nena no he usado el otro celular, pero apenas viaje te llamo, cuídate te amo.
―Pero…― y Dipper le colgó con fastidio.
―Que fastidiosas, es hora de planear un regalo que nunca olvidará "mi familia".
