—No puedo dormir…

Aprovechando las palabras de Selene, todos los demás que estaban en el lugar aprovecharon para mostrarse despiertos.

—Que coincidencia— dijeron al mismo tiempo casi todos. Gladio, por otra parte, simplemente veía hacia el techo con las manos sirviéndole como almohada.

—Tengo una cama que me está esperando en mi habitación…— murmuró Aether, volteando a ver a sus alrededores. Sonrió— Que siga esperando.

—¿Todavía tienes miedo, Selene?— preguntó Elio, recargándose sobre su brazo y viendo a su hermana menor quien asintió levemente.

—De ahora en adelante siempre que escuche un trueno recordaré a esos leñadores…— respondió en un murmuro.

—Vamos, mozuela. Era una película, todo lo que estaba ahí es tan real como la existencia del Pochidigas— rio Hapu, dándole unas palmadas en la espalda. Selene tuvo suerte pues esta vez la Kahuna no usó su fuerza desmedida.

—¿Qué rayos es un Pochidigas?— interrogó Gladio, arqueando una ceja.

—Una criatura fantástica que Hapu cazaba cuando era niña. Ella decía que era él quien se comía los rábanos que cultivaba— respondió Hau, estirándose.

Hapu se rio con fuerza.

—¡Y solo era ese viejo testarudo que los cosechaba para hacer sopa temprano por la mañana!

—Por viejo testarudo se refiere al señor Sofu'u— explicó Hau, también sonriendo.

—Bueno… ¿No decía la película que estaba basada en hechos reales?— todos voltearon a ver a Rotom, quien tenía una expresión seria pero casi todos pudieron ver a través de ella.

—¡L-Lo estás haciendo a propósito!— exclamó Selene, levantándose y tomando su almohada— ¡¿Todavía tienes resentimiento por lo del Uno?! ¡Olvídalo ya!

La Pokédex esta vez sí logró evadir el ataque.

—S-Se siente un tanto relajante no ser el blanco de las venganzas de Rotom, pero esa información era algo que de verdad no quería recordar…— murmuró Lillie.

Fue entonces que escucharon una pequeña risita. Todos miraron a Acerola, quien daba pequeñas pataditas por debajo de su manta y sonreía ampliamente.

—¡Las pijamadas son realmente divertidas!— exclamó con gran alegría.

Ash no vio el rostro de los demás pero supuso que como él, habrían sonreído. No había olvidado aquella conversación en pueblo Po.

—Aprovechemos entonces que estamos teniendo una pijamada— dijo Ketchum, acomodándose bocabajo—. ¡Hablemos de cosas divertidas!

—¡Oh, eso me interesa! ¡Quiero aprovechar para conocer todavía más al jefe!... Y a los demás, claro— Elio, a pesar de haber dicho eso, tenía su mirada fija en Ketchum.

—Bueno, ¿qué temas considerarías como divertidos, chicuelo?— interrogó Honua, viéndose interesada.

—Oh, ya lo estoy viendo venir…— murmuró Rotom.

—¡Combates Pokémon!— exclamó el chico de Paleta.

Todos rieron. Una respuesta típica de Ash Ketchum.

—¡Entonces hablemos de ello! ¡¿Y qué mejor que el mayor evento deportivo de cada región?!— los ojos de Hau brillaron.

—¡¿Hablas de ese que se va a inaugurar por primera vez en la historia de Alola?!— los ojos de Elio también estaban brillando como faroles.

—¡¿El que va enfrentar a locales y foráneos?! ¡¿El medio por el cual Alola se volverá realmente fuerte?!— Hapu se veía igual de emocionada.

—¿Ese en el que podremos desafiar nuestros propios límites?— a pesar de su voz calmada, Selene realmente parecía todo menos eso.

—¡¿En el que habrá combates tan apasionados que harán que un biribiri recorra mi cuerpo?!— todo el ser de Ash brillaba por la emoción.

—¿La Liga Pokémon que se va a inaugurar dentro de un año y medio?— preguntó la Pokédex y al instante, todo el entusiasmo murió.

—Vaya forma de arruinar el ambiente— le dijo Gladio, quien no había cambiado su postura en lo más mínimo.

—Es experto en ello…— Lillie veía a la Pokédex con los ojos entrecerrados.

Y aunque antes se dijo que todo el entusiasmo había muerto, en realidad no era así. Había alguien que todavía mantenía una mirada radiante.

—¡Eso solo dará más tiempo para que podamos entrenar!— miró a todos los presentes— ¡No puedo esperar para ver lo fuertes que se volverán en ese año y medio!

La primera en recuperar la sonrisa fue Hapu.

—No le dejen la victoria tan fácil a Ash, mozuelos— se fijó en Gladio, Lillie y Hau—. Demuéstrenle al mundo que la gente de Alola no es solamente leña para la hoguera.

Y de uno en uno, sonrieron.

—¡Será divertido!— exclamó Acerola, de forma que todos voltearon a verla— ¡No lo había mencionado, pero yo también voy a entrar a la Liga! ¡Como todos los Capitanes!

En lugar de sorpresa, los entrenadores sintieron emoción. Excepto una.

—Eso va a ser bastante duro…— murmuró Lillie, riendo de forma nerviosa.

—Eso es perfecto… Los extranjeros se sentirán frustrados por la presencia de los Capitanes y, además de probar la fuerza de la gente de Alola, también querrán venganza el año que viene… Necesito que los Capitanes humillen a esos foráneos…— Hapu murmuraba todo eso a gran velocidad, con una sonrisa escalofriante en la cara.

Todos se alejaron un poco de ella. Quedándose callados por un segundo.

—Hablando del futuro…— al mismo tiempo, las miradas se posaron sobre Elio, quien veía hacia el techo— Con excepción de Hau y Acerola, ¿los demás han pensado en lo que van a hacer después de que las cosas se tranquilicen?

Los presentes pensaron que esa era una pregunta realmente interesante y Elio lo notó, sonriendo.

—Vayamos uno por uno, entonces— miró a su hermana menor y extendió su mano para acariciarle la cabeza—. Empiezas tú.

Selene se vio un poco nerviosa por las repentinas miradas de todos pero pronto se decidió.

—Bueno… Quiero terminar mi Recorrido Insular— comenzó a decir, viéndose pensativa—. Y creo que después de eso… Creo que me gustaría entrenar un poco más con el jefe. Estoy segura de que puedo volverme realmente fuerte bajo su tutela.

—¡Cuenta con ello!— Ash le levantó un pulgar— ¡Volvámonos realmente fuertes, Selene!

Los ojos de Asutoro se convirtieron en dos grandes faros.

—¡Sí!— exclamó y tras unos segundos en los que tuvo una enorme sonrisa en el rostro, se vio más seria— Aunque… creo que solo serían unos meses. Me gustaría fortalecerme también por mí misma y creo que… ¡Creo que me gustaría ver más del mundo exterior!

—¡¿Eh?!— todos voltearon a ver a Elio, quien sonaba sorprendido pero al mismo tiempo se veía feliz— ¡Eso es literalmente lo que tenía planeado yo también!

La sonrisa de la gemela Asutoro creció más.

—¡¿E-En serio?! ¡Eso es increíble, hermano!

—¡Eliombie y Selenomicón realmente son gemelos!— Acerola se veía maravillada al saber que los mitos sobre los gemelos eran ciertos— ¡Pueden leer la mente del otro!

—Acerola, creo que eso no…

—¿Han pensado en la región a la que irían?— interrogó Rotom mientras Hau le explicaba todo a Malíe— Porque de no ser así, podría sugerirles…

—Definitivamente no a Kanto.

La Pokédex eliminó su tier list en la cual Kanto estaba clasificada como SS.

—¿Eh? ¿En Kanto no? ¡¿Por qué?!— Ash se veía realmente sorprendido.

—Bueno…— Selene se rascó la cabeza, un tanto avergonzada.

—¡Kanto es el mayor de los clichés! ¡Todo el mundo empieza en Kanto! ¡Incluso gente que no es de Kanto va a la región solo para hacerse más fuertes!— Elio pareció responder también por Selene, pues ésta asintió— Quiero decir, sí, Kanto tiene algunas cosas geniales como que está muy cerca de Johto o que hay Pokémon bastante fuertes por atrapar, pero vamos… ¡Hace falta un cambio! ¡Apuesto que hay regiones que son un verdadero desafío si se busca bien!

Ketchum chasqueó los dedos, sonriendo.

—¡Podrían ir a Sinnoh! Hasta cierto punto es parecida a Kanto y los líderes de gimnasio son fuertísimos, sin mencionar que la Liga Pokémon es impresionante. ¡Y ni hablar de Cynthia, quien es la más fuerte del mundo!... Es la más fuerte del mundo, ¿verdad?— volteó a ver a Gladio, quien arqueó una ceja.

—Bueno, hasta donde yo sé, sí.

Ash dejó salir un pequeño suspiro.

—Sinnoh, ¿eh?...— Elio sonrió al igual que su gemela— El lugar en el que el jefe se enfrentó y derrotó a dos Pokémon legendarios…

—Sin mencionar el combate contra Paul…— murmuró Selene.

—¡Y no olviden que fue ahí donde Ash conoció a Garchomp!— exclamó la Pokédex.

Lillie rio un poco.

—Al parecer será Sinnoh— dijo Gladio, sonriendo.

Un fuerte estruendo se escuchó y todos voltearon hacia donde estaba Elio con rapidez. El azabache se estaba retorciendo mientras se sobaba la espalda.

—¡No te vayas antes de decirme tus motivos ocultos, mozuelo! ¡Te lo prohíbo!— Hapu frunció el ceño de forma que parecía estar haciendo un puchero.

—¡C-Con esto definitivamente voy a hacerlo!— exclamó el Asutoro, con dos pequeñas lágrimas formándose en sus ojos. Cuando Hapu levantó la mano otra vez, él se movió hacia atrás con rapidez— ¡L-La violencia está mal sin importar hacia quien sea aplicada!

Honua dejó salir un suspiro y se tumbó de nuevo en el suelo.

—Cierto… Perdón por eso, mejor amigo…

—Es raro ver a la siempre seria y madura Hapu actuando de esa manera— rio Lillie.

—Puede ser bastante caprichosa y berrinchuda dependiendo de la ocasión— Hau también se rio—. La viste cuando jugábamos al Uno… Eh, ¿pasa algo, Acerola?

Lillie soltó una corta carcajada.

—¡Tienes razón!— volteó a ver a la Kahuna— Vamos, anímate, anímate. ¿Qué tal si nos cuentas tus planes a futuro? ¡Seguro que la Kahuna de Poni tiene mucho que decir!

La mencionada recuperó la compostura y se sentó, rascándose la cabeza.

—Bueno, una vez que terminen todas las reparaciones que deban hacerse, voy a centrarme en llevar un poco más de tecnología a la isla. Mejores centros de salud, línea telefónica más estable, una infraestructura más resistente para la Aldea Marina… Y también mejorar el internet ese que tanto le gusta a la juventud de hoy en día— Honua se cruzó de brazos—. En serio, hoy en día los mocosos no van a un lugar si no hay de eso…

—¡Justo de eso quería hablar contigo, Hapu!— Hau chasqueó los dedos— ¡El Cañón de Poni realmente necesita señal! ¡Al menos para poder hacer llamadas!

—¡¿Eh?! ¡El Cañón de Poni es un lugar al que se va a meditar y a reencontrarse con uno mismo, no a tener charlitas por teléfono!— la Kahuna se vio indignada.

—¡Pero piensa esto…!

Todos rieron. ¿Así era como los gobernantes de Alola tomaban las decisiones?

—¡Oye, mozuela, tú deja de reírte e involúcrate también en la conversación! ¡Esto te concierne!— Hapu tiró de Acerola, acercándola a ella y a Hau. Malíe asintió con fuerza.

—Bueno, dejemos de lado a los reyes por el momento— Elio también se sentó, viendo de forma expectante a Ash, Gladio, Lillie y Rotom—. ¿Qué hay de ustedes?

Al mismo tiempo, Lillie se convirtió en el centro de las miradas. Aether simplemente se rio.

—Bueno… Me gustaría seguir manteniéndome en forma, así que creo que entrenaría un poco cada día, pero de verdad pienso que es hora de formalizar mis estudios— la rubia sonrio—. ¡He escuchado que la Universidad Autónoma de Hau'oli es un gran sitio, así que me gustaría inscribirme apenas tenga la oportunidad!

Antes de que nadie pudiera decir algo, Hau se integró a la conversación.

—La UAH está en reparaciones actualmente. Escuché que parte del campus está destruido— pareció recordar algo que no tardó en mencionar—. El papá de Liam es el rector, así que si estás interesada podrías intentar contactar con él.

Y apenas dijo eso, volvió a su discusión con Malíe y Honua.

—¡Entonces ya tengo planes a corto plazo!— exclamó Lillie, uniendo las palmas de sus manos.

—No te preocupes por los posibles gastos universitarios, Lillie— Gladio le sonrió—. La Fundación Aether cubrirá todo.

Ash también le dio una enorme sonrisa.

—¡Y si la Fundación Aether no puede, yo también ayudaré!— aseguró.

Rotom volteó a verlo con incredulidad.

—Si una organización multimillonaria no puede cubrir su universidad, ¿de verdad crees que tú podrías?...

—¡Si es por Lillie, para mí no hay imposibles!— aseguró, cruzándose de brazos.

La rubia le sonrió a ambos.

—No hagan que los ame más de lo que ya lo hago— les pidió, sonrojándose un poco.

Para Elio y Selene era obvio lo mucho que Gladio y Ash querían a Lillie Aether. Sonrieron.

—Entonces Lillie se volverá universitaria…— resumió Selene, volteando a ver a Gladio— ¿Y usted, señor Gladio?

La sonrisa del rubio se hizo más pequeña por un momento, gesto que no pasó desapercibido.

—Todavía no lo he pensado. Tal vez simplemente me dedique a entrenar— respondió. No era una respuesta que dejaba conforme, pero iba bien con el tipo de persona que era Gladio.

Ketchum arqueó una ceja. ¿Qué podría estarle preocupando a Gladio?... En un futuro cercano, no debía haber nada que le saliera mal…

—Entonces usted, jefe— espabiló al ver la sonrisa de Elio—. ¿Qué va a hacer usted?

Notó como la expectativa crecía de pronto y sobretodo, notó la mirada de Lillie. Él sabía lo que ella debía de estar pensando.

—Bueno…— Ketchum meció su torso de atrás hacia adelante— Soy el tipo de persona que va de un lado a otro, buscando nuevos retos y desafíos. ¡No hay manera de que me quede quieto!— al escuchar eso, todos miraron instintivamente a Lillie, incluso los miembros de las familias fundadoras. La rubia mantenía una sonrisa que no sabían si describir como honesta o muy bien fingida— Aunque bueno, eso es lo que pensaba hace unas semanas…— hubo gran sorpresa e intriga en el lugar— Voy a quedarme en Alola hasta que se inaugure la Liga Pokémon de Alola y cuando la gane, viajaré por el mundo un tiempo más para fortalecerme. Cuando Lillie termine sus estudios y yo me haya convertido en uno de los más fuertes del mundo, entonces volveré por ella para que podamos volver a viajar juntos, ¡tal y como acordamos!

Aether recordó aquel momento que compartieron en cierta cueva y sus ojos brillaron.

—Entonces disfrutaré al máximo el año y medio que estarás aquí— aseguró la rubia, con una sonrisa realmente grande en el rostro.

Ketchum la miró y también sonrió.

—¡Divirtámonos mucho!— cuando dijo eso, los miró a todos.

—¡Sí!— exclamaron con excepción de Gladio y Rotom, quienes simplemente sonreían.

—¡Y bueno!— Elio, aun manteniendo la sonrisa, miró a Pikachu y a la Pokédex— ¡Supongo que ustedes dos irán a donde el jefe vaya!

Los tipo Eléctrico voltearon a verse.

—Por supuesto/¡Pikachu Pi!

Y fue la charla sobre el futuro la que los hizo olvidar la lluvia del exterior así como el miedo producido por aquella película.

Al final, todos pudieron dormir bien.


Ash se despertó particularmente temprano esa mañana. Era cierto que tenía varios días haciéndolo pues sentía, quería aprovechar cada momento del día, pero esta vez había un motivo aparte.

El golpeteo contra la entrada principal de la casa lo hizo sentir gran curiosidad.

Claro que el sonido no solo lo despertó a él. Gladio fue el primero en abrir los ojos, seguido por Hapu, Rotom y Pikachu. Hau y Acerola fueron los siguientes. Después de casi un minuto, Lillie y los Asutoro también despertaron.

—Voy yo— se adelantó a decir Gladio, poniéndose de pie y mirando a Ketchum, quien estaba tratando de ponerse su pierna protésica.

Y a pesar de que Aether había ido a abrir, todos los demás se pusieron también de pie. Bostezos se escucharon, principalmente de Hau y Elio.

—Voy a hacerme un café— les avisó Lillie, tallándose los ojos y pasándose una mano por el cabello—. ¿Alguien quiere?

—Yo lo que quiero es ir al baño…— murmuró el mayor de los Asutoro, caminando hacia una de las puertas cercanas al tiempo que se rascaba el estómago.

—Prepáreme uno, señorita… Con leche y mucha azúcar, por favor— pidió Hapu, caminando hacia el fregadero y mojándose la cara.

—¡Yo quiero uno negro! ¡Sin azúcar ni leche, por favor!— exclamó Acerola, dando una vueltita y saltando hacia la cocina.

—Tan llena de energía en las mañanas… Solo podía ser… Acerola…— Hau volvió a bostezar.

—Siento que sus gustos están intercambiados— Rotom salió de la Pokédex, introduciéndose en la nevera y sacando varios ingredientes que al parecer, serían el desayuno.

—Yo puedo preparar el desayuno— Selene fue la primera en notar lo que Rotom había hecho y como tal, fue la primera en ofrecerse.

—¡Demuéstrales lo femenina que eres, Selene!— gritó Elio desde el baño.

—Solo como curiosidad… No vas a ponerle picante, ¿verdad?— preguntó Hau, aparentemente nervioso.

—¿Te gusta el picante, Selenomicón?— Acerola tenía su sonrisa de siempre en la cara.

La azabache se rascó la nuca.

—Extrañamente, siempre que cocino algo termina saliendo picante aunque no lo quiera…— respondió, caminando hacia los utensilios de cocina.

—Oh, eso hay que verlo— Hapu se acercó a donde ella.

Y mientras todos charlaban, Ash se sentaba en una de las sillas del comedor, con Pikachu en el regazo y la mirada clavada en Gladio.

El rubio parecía estar hablando sobre algo, pero su tono de voz era bajo y el sonido que hacían las personas en la cocina lo amortiguaba todavía más. Que Rotom no estuviera en la Pokédex no lo ayudaba particularmente pues no podía saber lo que ocurría basándose en su reacción.

Fue hasta que Gladio volteó a verlo que se puso de pie. Aether caminó hacia él, viéndolo seriamente.

—Tienes invitados— le dijo, sentándose en la mesa del comedor.

Los ojos de Ketchum se abrieron de par en par y el sonido que salió de su boca llamó la atención de los demás presentes.

Ahí, frente a él, había dos miembros de la Unidad Ultra y en medio de ambos se encontraba un pequeño Poipole de mirada triste.

—General Siro y teniente coronel Miria de la Unidad Ultra, presentándose— dijo la mujer, formando un cuadrado con sus manos—. ¿Podemos pedir prestado algo de su tiempo, señor Ash Ketchum?

El joven de Paleta volteó a ver a sus amigos. Con excepción de Gladio todos lucían sorprendidos, incluso Elio, quien acababa de regresar del baño. Miró al dueño de la casa y recibió un asentimiento.

—Por supuesto. Me encantaría saber qué los trae por aquí— respondió, caminando hacia el sofá cercano y tomando asiento— ¡Por favor, siéntense!

—Lo agradecemos— dijo Miria, caminando junto al general hacia los sofás individuales, quedando cara a cara con Ash.

—Esto… El desayuno se está haciendo, ¿tal vez quieran…?

—No se preocupe por eso, Lillie Aether— Siro habló por primera vez, mirando hacia la rubia—. No tardaremos demasiado.

La joven no tuvo opción más que asentir y retirarse.

Ketchum estaba claramente intrigado por lo que fueran a decirle y se notaba en su mirada. Para él, esto era algo completamente nuevo.

—Primero que nada, debo decir que es un placer conocer a los campeones de la dimensión LA-1818, aquellos que dieron fin a Necrozma de una vez por todas— Siro miró hacia todos los presentes—. Aunque un acuerdo de paz y mutua cooperación está siendo presentado a los líderes de su mundo, debo decir que eso todavía se queda corto para abarcar la totalidad de nuestro agradecimiento.

—Bueno, están ayudando con las reparaciones, así que creo que eso es…

—Hablando claros, señor Ash Ketchum— Miria lo interrumpió—. Eso sigue siendo poco. La derrota de Necrozma es algo que la gente de Ultropólis lleva anhelando siglos enteros. Ustedes hicieron posible esa derrota.

Ketchum se quedó callado. Para la gente de su dimensión, la victoria contra Necrozma había sido lo equivalente a sobrevivir al fin del mundo, para la gente de Ultropólis, seguramente era lo mismo que obtener venganza.

—Quiero aprovechar esta oportunidad para ofrecer mis servicios— Siro se llevó una mano a la perilla, comenzando a acariciarla—. Mi dimensión se encuentra más avanzada tecnológicamente que la suya, eso es un hecho, y por ello, podemos brindarles tecnología que sea de su interés. Si alguno de los presentes requiere algo de Ultropólis, ordenaré la fabricación de esa tecnología a nuestros ingenieros, siempre que esté dentro de nuestras capacidades.

El ofrecimiento de Siro tomó a todos por sorpresa, incluso a Ash. Entre la sorpresa, alguien se manifestó.

—¡D-Disculpe!— todos voltearon a ver a Lillie— Las prótesis en Ultropólis… ¿Qué tan avanzadas son?

Todos comprendieron al instante. La pierna izquierda de Ash se convirtió en el centro de atención.

—Ya veo… Una verdadera lástima…— Siro siguió acariciando su perilla— He escuchado que esa herida se dio en el intercambio final contra Necrozma, por lo que eso solo aumenta la carga de nuestra deuda. Me comprometo a conseguir la mejor prótesis que Ultropólis pueda ofrecer.

Los ojos de Lillie brillaron al instante.

—¡Por favor!

—Si alguien más tiene alguna petición, por favor diríjanse a mí— Miria se puso de pie, mirando hacia el resto de presentes.

Sentados solo quedaron Siro y Ash, con Poipole y Pikachu a su lado, respectivamente.

—Bueno, ya que ese asunto está siendo tratado por la teniente coronel, pasaré a hablar sobre el tema que me trajo aquí el día de hoy— Siro se cruzó de piernas y metió la mano en uno de sus bolsillos.

Ash aprovechó ese momento para mirar hacia el Poipole. ¿Por qué se veía tan triste?... Recordaba sus conversaciones con Zoe, Darius y sus compañeros Naganadel. Recordaba escucharlos hablar de lo juguetones que eran esos pequeños Ultraentes y de lo divertido que era estar con ellos. Ellos le habían dicho que en su escuadrón había un Poipole que nunca se estaba quieto y que adoraba dibujar.

Supuso que no todos los Poipole eran igual en cuanto a personalidad…

—Los miembros de la Unidad Ultra solíamos embarcarnos en peligrosas misiones con el fin de obtener información valiosa sobre Necrozma y sus esbirros. Por eso mismo hay una grabadora incorporada a nuestros cascos, la cual se activa por orden del soldado. Esa grabadora está destinada a ser utilizada como testamento y es entregada a las unidades Poipole, quienes tienen la labor de actuar como mensajeros— Ash vio atentamente el pequeño y delgado disco de metal negro que Siro tenía en la mano—. Este de aquí es el testamento del capitán Darius Dillisk.

Las personas que estaban hablando con Miria inmediatamente dejaron todo de lado y centraron su atención en lo que acababan de escuchar. Porque en ese lugar no había nadie que no conociera el nombre de Darius.

—El compañero… de Zoe…— murmuró Acerola. No estaba sonriendo.

Los ojos de Ketchum se abrieron de par en par. En ese momento, su mirada lo demostró todo.

Acababa de recordar.

—Lamento si la siguiente grabación lo incomoda en algún aspecto, pero me gustaría que pudiera escuchar su último deseo— Siro extendió el disco hacia Ash, quien sin dudarlo ni siquiera un segundo, lo tomó.

No había ciencia alguna. Solo presionaba el botón que ahí había y lo escucharía.

Darius…— los ojos de Ash se pusieron vidriosos— Amigo…

Porque Darius Dillisk estaba muerto. Porque en esta línea del tiempo, ellos solo habían sido conocidos.

Señor Ash… ¿Viene a ver los cultivos?

Zoe y yo cosechamos esto ayer. ¿Le gustaría probarlo?

Hace mucho tiempo que no comía algo como la carne… Tenía miedo de que su sabor fuera a decepcionarme.

Este lugar facilita todos los recursos. Tengo todo lo que necesito con solo pensarlo y gracias a eso, pude fabricar esto. Ah, claro, déjeme explicar.

¿Qué no lo llame… señor Ash?... Entendido…

Gracias por venir a visitarnos, Ash. Tu presencia siempre es bienvenida.

Esta es una de las primeras veces que estoy de acuerdo con Zoe.

Cuídate…

Cerró los ojos con fuerza y apretó el botón.

Hubo estática por un momento y entonces, el audio se aclaró.

—Subteniente Darius… Dillisk al habla… Código de identificación… 90… 098-Z-… Z-B…— hubo silencio por un segundo— Estoy… muriendo…— esas repentinas palabras estremecieron a todos, incluso a la seria Miria— Pero está… bien… Zoe se fue… y quiero seguirla… Pero hay alguien… alguien que todavía puede… vivir…— un fuerte tosido seguido de un pequeño quejido— Como miembro de la… Unidad Ultra… se me confía una unidad Poipo… le… y mientras sea integrante… de las fuerzas, está en mi… derecho deci… dir junto a mi… compañera… la custodia de la unidad… Dado que la sargenta Zoe Torres falleció… en acto de servicio…, ahora yo poseo la totalidad… de ese derecho… Por ende…, siempre y cuando esté de acuerdo con… ello…, delego al humano… de la dimensión LA-…1818…, Ash Ketchum como el protector de la… unidad Poipole 29-E-… A… también conocida… como… "Dalí"… Además de hacerle entrega… de todas mis posesiones… materiales… Yo… no las necesito… más…

Y entonces, la grabación se cortó.

"Ash tiene tanta empatía…", pensó más de uno al ver la forma en la que Ash se pasaba una mano por los ojos.

Pero estaban equivocados.

Bueno…, es una lástima que esté aquí, si le soy sincero. Había dejado algunas cosas para usted.

Así que era esto… Te referías a esto, Darius…— miró hacia Poipole, cuyos ojos estaban llenos de lágrimas al haber vuelto a escuchar la voz de su antiguo compañero de equipo.

—Con respecto al contenido de su testamento…— Siro se interrumpió al ver la forma en la que Ash se puso de pie.

—Lo haré— miró con determinación a Poipole, quien le devolvió una triste mirada—. Todo lo que Darius haya dejado para mí, lo tomaré. Si ese fue su último deseo, entonces lo aceptaré. Ya sea una caja de herramientas, una bolsa de semillas o a Dalí. Yo asumiré la responsabilidad por todo.

Siro lo miró por un momento y entonces, asintió.

—No hay nada más que hablar, entonces. Prepararé el almacenamiento y posterior traslado de las pertenencias del capitán Darius— Siro miró hacia el pequeño Ultraente—. En cuanto a ti… Queda relegado de su puesto. Fue un placer servir junto a usted, unidad 29-E-A. Le deseo una buena y pacífica vida. Que su corazón encuentre resignación y pronta superación— Dalí no parecía entender del todo, pero al menos lucía lo suficientemente consciente de lo que estaba ocurriendo pues hizo un pequeño saludo militar. Al ver esto, Siro simplemente se puso de pie—. Entonces nos retiraremos por el momento. Agradezco la hospitalidad.

—Vendré en otra ocasión acompañada de colegas para así poder terminar nuestra charla, además de tomar las medidas necesarias para la prótesis del señor Ketchum— Miria los veía a todos.

—Muchas gracias por haber venido— Ketchum hizo una reverencia y seguido de eso, Lillie también la hizo. Elio y Selene fueron los últimos en reverenciarse.

—Alola— dijeron los demás presentes con excepción de Gladio y Rotom.

Al escuchar esa expresión, Siro sonrió y miró hacia el techo.

—Cierto… Alola…— murmuró, girando el pomo de la puerta y saliendo del lugar.

En cuanto los miembros de la Unidad Ultra se fueron, el centro de atención se hizo claro. Al mismo tiempo, todos voltearon a ver a ese pequeño.

Pikachu parecía estar hablando con Poipole, dándole una sonrisa triste. El Ultraente seguía viéndose triste pero a la vez, parecía algo decidido.

Finalmente, Ash se acercó a él.

—A continuación, voy a preguntarte algo— le dijo, sonriendo y levantando sus dos manos a la altura de su pecho—. ¿Cómo te gustaría que te llame? Si prefieres que te diga Poipole, mancha mi mano derecha. Si prefieres que te diga Dalí, mancha mi mano izquierda.

El pequeño se le quedó viendo y tras algunos segundos, lanzó una especie de pintura amarilla hacia la mano derecha, ensuciándola.

Ketchum rio un poco.

—Supongo que ellos no te decían Dalí muy seguido— se acercó a Poipole y lo tomó entre brazos sin importarle que el Ultraente pudiera volar—. Bienvenido a tu nueva casa, Poipole. De ahora en adelante, cuidaré de ti..

Poipole no parecía entender muy bien lo que Ash le había dicho. Y pese a eso, sus ojos se llenaron de lágrimas y rompió en llanto.

Había algo en la sonrisa de Ash que hizo que el pequeño Dalí se sintiera seguro.

Y fue ese algo el que hizo que lo aceptara como su cuidador por lo que le quedaba de vida.

La última voluntad de Darius y el legado que dejó para Ketchum.

Mientras que este pequeño Poipole viva, las memorias de esos dos Naganadel, de Darius Dillisk y de Zoe Torres no desaparecerán.


—No te adentres mucho en la naturaleza, Ash. Recuerda que todavía no estás del todo acostumbrado a tu prótesis— le dijo su madre a través del teléfono.

—Lo sé, mamá. Solo vine a estirar las piernas junto a Poipole— le sonrió, haciendo que Delia también sonriera.

—De acuerdo. Recuerda venir mañana también para tu terapia y cuando estés por aquí, no olvides visitar a tu hermano. Lo darán de alta dentro de diez días.

—¿Cuándo he olvidado visitar a Red?— preguntó Ash, riéndose.

—Bueno, en eso tienes razón— Delia también se rio—. En fin, me pasaré esta noche por la casa para cocinarles algo. Espero no ser una molestia, Gladio.

—Al contrario— el rubio, quien iba al volante, la miró de reojo—. Usted y su familia siempre son bienvenidos a mi hogar, señora Ketchum.

—Me alegra mucho oír eso— Delia sonrió, juntando ambas palmas—. Entonces cuelgo ya. Por favor cuiden a mi bebé y no dejen que haga cosas imprudentes.

—¡Puede dejármelo a mí, Delia!— exclamó Lillie, llevándose una mano al pecho y sonriendo.

—Sí, ¿quién mejor para la labor que mi querida nuera?

Escuchar eso pareció poner a la rubia de un mejor humor.

—Bye, bye, niños— Delia sacudió una mano y tanto Pikachu como Ash y Lillie le devolvieron el gesto. Poipole vio con curiosidad esta acción.

La llamada se colgó.

—¡Hoy cenaremos comida de mamá!— exclamó Ash, elevando los brazos hacia el techo del auto— ¡Habrá un festín!

Lillie se pasó una mano por la boca. Delia era una experta cocinando y su comida era…

—Para chuparse los dedos…— murmuró Aether, volviéndose a pasar una mano por la boca.

—¿Estás babeando, Lillie?— preguntó Gladio, arqueando una ceja y mirándola por el retrovisor.

—¡N-No se puede evitar!— exclamó la adolescente, mirando hacia otro lado. Había un pronunciado sonrojo en su rostro.

—Qué linda…— se escuchó murmurar a Ash.

—¿Poipo?— el Ultraente veía con curiosidad la reacción de Lillie.

—Puede que Lillie esté babeando, peor tú tampoco te quedas atrás, ¿eh, Gladio?— la Pokédex veía al rubio con una sonrisa burlona.

—Me gusta la comida de la señora Ketchum— admitió, sin decir nada más.

Finalmente, luego de unos diez minutos más, el auto se detuvo.

Estaban al lado de la carretera, a orillas del bosque cercano a ciudad Hau'oli.

—Pudimos haber venido Ash y yo solos— Gladio miró a Lillie.

—¿Mi presencia no es bienvenida?— preguntó la rubia, ladeando la cabeza.

Gladio al instante negó.

—No es eso… Solo pienso que hay otras cosas que deberías hacer— se rascó la nuca, cerrando la puerta del auto una vez salió.

—Pienso lo mismo— Ash también la miró, saliendo del vehículo—. Deberías tratar de ponerte en contacto con el señor Anthony, Lillie.

La chica suspiró.

—Bueno, sí, debería… Pero tampoco hay tanta prisa, ¿saben?— se cruzó de brazos también, cerrando la puerta de un caderazo.

—De seguro tiene miedo de que…

—Rotom, piensa muy bien en lo que vas a decir a continuación.

Todos los presentes sintieron un escalofrío al escuchar el tono de voz de Lillie. Incluso el propio Gladio, cosa que no pasó desapercibida para la Pokédex.

—El gran Gladio, ¿asustado?— preguntó de inmediato.

—No estoy asustado. Es un reflejo. El aura de Lillie se sintió por un momento como una ventisca— Ash y Pikachu asintieron enérgicamente ante eso. Poipole simplemente se refugió detrás de su nuevo cuidador. La mujer de pelo amarillo le daba miedo.

Lillie se le quedó viendo a Rotom con el ceño fruncido y luego, suspiró.

—Aprovechando hasta la menor oportunidad…— seguido de eso, caminó hacia donde estaban los varones— ¡En fin! Venimos por un motivo, ¿verdad?

—Sí— Ash le acarició la cabeza a Poipole, quien seguía viéndose precavido ante Lillie—. ¡Veamos de qué estás hecho, amigo!

—¡Pika Pi!— el roedor eléctrico comenzó a dar saltitos. Parecía estar animando a su nuevo compañero.

Poipole levitó hacia Pikachu, curioso. Luego de unos segundos, comenzó a reírse y a girar sobre sí al igual que Acerola, con la única peculiaridad de que él lo hacía de forma que su cabeza apuntaba hacia el suelo, como si fuera un trompo.

Ash veía eso con una sonrisa hasta que escuchó el sonido de varias Pokéballs abriéndose. Miró hacia atrás, topándose con los Pokémon de los hermanos Aether.

—Espero que no te moleste que ellos también estén aquí— le dijo Lillie, acariciando a Shiron, quien se puso inmediatamente a su lado.

—¡Por supuesto que no!— Ash iba a seguir hablando pero Mudsdale se pegó a él, acariciándolo con su cabeza. Se rio y lo acarició de vuelta— ¡Hola otra vez, amigo! ¡Ojalá pudieras estar en la casa!


Oh… Así que este es nuestro nuevo integrante, ¿cierto?— Ribombee se acercó hacia donde estaban Pikachu y Poipole. Hizo una reverencia ante el Ultraente— Un gusto, ilustre joven. Me complace presentarme a mí mismo como el representante de los Pokémon de esta encantadora señorita— señaló a Lillie con sus patitas—. Si tiene alguna queja sobre nosotros, por favor hágamela saber. Y olvide las formalidades, por favor. Puede referirse a mí simplemente como Ribombee.

Poipole se le quedó viendo por un momento con un rostro serio hasta que de pronto, ladeó la cabeza con confusión.

Sabía que llegaría el día en el que Ribombee confundiría a alguien con su extraña forma de hablar…— murmuró Comfey, negando con la cabeza— De todas formas, es un gusto conocerte, chico. Nos veremos muy seguido de ahora en adelante, así que llevémonos bien.

Poipole se quedó callado y entonces, entrecerró un ojo, confundido.

¿E-Eh? Pero si…

Tal vez… también le resultó confusa tu forma de hablar, Comfey…— Mimikyu se acercó hacia donde estaban todos— Darle espacio también puede ser una buena idea… Tal vez está nervioso…

Poipole se rascó lo que parecía ser su nuca.

¡¿Haciendo las presentaciones?! ¡Yo solo pude hacerlo con Mimikyu y Silvady! ¡Hola, chico nuevo!— Mudsdale relinchaba con alegría— ¡Puede que Lillie me haya atrapado, pero Ash también es como un entrenador para mí! ¡Soy un Pokémon con dos entrenadores, así que también somos compañeros!

Poipole simplemente miró a Pikachu y luego a Mudsdale.

Para ser tan grande tienes mucha energía, Mudsdale— Shiron llegó al lugar con una pequeña sonrisa—. Puede que no te haya entendido por lo rápido que hablas.

O puede que no haya entendido nada de lo que han dicho— al mismo tiempo, todos voltearon a ver a Silvady. La quimera tenía la misma expresión seria de siempre—. Él es un Ultraente, lo sé con solo mirarlo. No debe de conocer nuestro idioma.

Los cinco Pokémon de Lillie se vieron sorprendidos al plantearse la posibilidad.

¡Tal y como la señorita Kaguron!— exclamó Ribombee, dándose una palmada en el rostro— ¡Que descortés de mi parte el no haber considerado dicha posibilidad! ¡No tengo el derecho de llamarme caballero a mí mismo!

¿Cómo Kaguron?— el Lycanroc de Gladio caminó hacia ellos— ¿Necesitan hablar con ella?

Pikachu tuvo una idea en ese momento y de inmediato sonrió.

¡Sí! ¿¡Puedes pedirle a Gladio que deje salir a Kaguron por un momento?!— solicitó, acercándose al tipo Roca.

Puedo pedírselo, pero no va a hacerlo— todos se sorprendieron al escuchar eso y cuando estaban a punto de preguntar el por qué, Lycanroc se les adelantó con la respuesta—. Se la prestó a Hau para que pudiera moverse de la ciudad a su casa.

El tipo Eléctrico se dio un pequeño golpe en la cara. Él mismo había visto a Hau irse volando con Kaguron hacía unas pocas horas. Suspiró resignado.

No hay de otra… Tendremos que hacernos entender como podamos— se giró hacia Poipole, quien seguía viéndose confundido. Fue cuando Pikachu sonrió que el Ultraente también lo hizo—. ¡Aunque parece que comprende cómo nos sentimos cuando sonreímos! ¡Vamos, Poipole! ¡Ash, quiere que entrenemos!

Pikachu lo llamó con una pata, indicándole que se acercara. Poipole pareció comprender eso y sin dudar, voló hacia él. Fueron juntos hacia Ash.

Entrenar…— Shiron sonrió. Era una sonrisa un tanto triste— Supongo que la brecha entre Peke y yo solo crecerá más a partir de ahora.

¿Qué quieres decir con eso?— le preguntó Mudsdale, agachando un poco la cabeza.

Lillie no quiere ser fuerte. Ella quiere saber cosas. Todo tipo de cosas— respondió Comfey—. Al contrario que los Pokémon de Ash, muy posiblemente nosotros dejaremos de entrenar como lo habíamos estado haciendo hasta ahora.

¿Están bien con eso?...— Mimikyu miró a Shiron y a Comfey— Alcanzar a Peke y superar a Decidueye… Esos son sus objetivos…

Ambos tipo Hada voltearon a verse.

Bueno, es cierto que al principio me uní a Lillie para poder enfrentarme al pajarraco ese, pero ahora…— con sus pequeñas patitas se rascó la cabeza— Creo que ahora estoy aquí por Lillie, más que por mi venganza.

Yo… Yo me seguiré esforzando por mi cuenta. No me gusta la idea de quedarme atrás, pero es inevitable. Nuestros caminos están destinados a separarse— Shiron seguía luciendo esa sonrisa triste.

Lycanroc los vio en silencio y luego, miró a su entrenador, quien estaba mimando al resto de sus Pokémon. Cerró los ojos y apretó con fuerza una de sus patas.

Bueno, a mí no me importa si Lillie deja de querer ser fuerte— todos voltearon a ver a Mudsdale—. A mí me gusta ser fuerte y seguro que Ash me entrenará si se lo pido. Él también es mi entrenador, después de todo.

Shiron y Comfey se quedaron en silencio; pensativas. Fue hasta que escucharon las pequeñas palmadas de Ribombee que espabilaron.

¡Excelente mentalidad, noble corcel! ¡Mientras se posea la voluntad suficiente para continuar por el tormentoso sendero llamado "fortalecerse", entonces uno siempre encontrará el modo! ¡Seguiré su ejemplo y continuaré volviéndome más poderoso para poder proteger a mi querida doncella!— el tipo Bicho se veía realmente complacido por las palabras del tipo Tierra.

¡G-Gracias, Ribombee!— Mudsdale relinchó, mostrando los dientes.

Y si quieren— miraron a Lycanroc, quien los veía de reojo— pueden pedirle consejo a Gladio. No es tan experimentado como Ketchum, pero sabe cómo hacer fuertes a sus aliados… Además, si entrena más tipos de Pokémon podría ganar más experiencia como entrenador…— comenzó a caminar de vuelta hacia su entrenador— Solo es una sugerencia.

Los Pokémon de Lillie voltearon a verse entre sí.

Si adquirimos conocimiento de dos entrenadores como Gladio y Ash…— murmuró Comfey.

Entonces podríamos enseñárselo a Lillie…— continuó diciendo Mudsdale.

¡Y así, lograríamos que mi querida Lillie crezca como entrenadora y se fortalezca!— Ribombee lanzó polen al aire, el cual brilló por el reflejo del sol— ¡Que maravilloso plan!


—¡Bien! ¡Este lugar debería servir!— Ash se cruzó de brazos y se recargó contra un árbol.

Estaban en un pequeño claro que se encontraba a cinco minutos de caminata desde donde habían aparcado. El sitio no era realmente grande, pero servía para cumplir su propósito.

—¿Cerraste las puertas del auto y pusiste la alarma, hermano?— preguntó Lillie, viendo hacia Gladio.

—Sí. Pulsé varias veces ambos botones— respondió, mirando fijamente hacia donde estaban Ash y Poipole. Estaba girando las llaves con el dedo índice.

—Con una vez es suficiente, ¿sabías eso?— Rotom se veía extrañado.

El rubio lo miró de reojo.

—Me da más seguridad hacerlo varias veces.

Lillie rio un poco.

—Lo divertido de vivir contigo es que siempre descubro pequeños detalles tuyos, hermano— le dijo.

Gladio solamente le sonrió y sin decir nada más, volvió su atención hacia el claro. Rotom vio esto con interés.

—¡Entonces empecemos por ver lo que puedes hacer, Poipole! ¡Intenta atacar a Pikachu con todas tus fuerzas!— Ketchum se veía emocionado, de eso no había la menor duda. Señaló hacia su mejor amigo con una sonrisa en el rostro.

—¡Pikachu Pika!— el roedor lo incitó, también sonriendo. Estaba dando unos cuantos saltitos.

Poipole miró hacia Pikachu y luego hacia Ash, repitiendo esa acción varias veces. Al final, solamente se rio y comenzó a girar sobre sí mismo.

Ketchum y Pikachu rieron de forma nerviosa.

—Supongo que no nos dimos a entender…— murmuró Ash, rascándose la mejilla.

—La clave a la hora de entrenar a un Ultraente— miraron hacia Gladio, quien se acercaba a ellos— es expresarte no con palabras, sino con gestos y sentimientos. Aprenderán el nombre de los ataques y sabrán cuál usar en cuanto los escuchen, pero hasta que ese momento llegue, debes valerte solamente de lo anterior. Y en cuanto a la comunicación no verbal tú eres el rey, ¿no es así?

El rostro de Ketchum se iluminó por completo.

—¡¿Por qué no te pregunté antes, Gladio?! ¡Tú eres el experto entrenando Ultraentes!— el cuerpo de Ash temblaba un poco— ¡Entrenaste a Kaguron y le enseñaste a Selene a como entrenar a su Stakataka!

El rubio simplemente sonrió.

—Puede que haya funcionado con esos dos, pero no te confíes. Tal vez los Poipole son diferentes— señaló al pequeño con la cabeza—. Inténtalo.

El azabache asintió con fuerza.

—¡Escucha, Poipole!— se puso justo en frente del mencionado y señaló sus propias cuencas oculares— ¡Mírame a los ojos! ¡Muuuy fijamente!— Poipole así lo hizo, quedándose más serio— ¡Ataca a Pikachu, ¿okey?!

El Ultraente volteó a ver al roedor y luego, se vio dudoso. Era como si no quisiera hacerlo, cosa que le hizo saber a Ash que lo estaba logrando.

—¡No va a ser en serio, Poipole! ¡Es un combate de entrenamiento! ¡Entrenamiento!— recalcó, caminando hacia Pikachu y una vez estuvieron lo suficientemente cerca, Ash actuó como el sparring del tipo Eléctrico.

—¡No ataques con mucha fuerza a Ash, Pikachu!— le pidió Lillie desde la distancia.

Poipole de poco en poco parecía comprender lo que Ash estaba tratando de decirle. Fue entonces que Ketchum se alejó y sonrió.

—¡Entonces de nuevo! ¡Ataca a Pikachu con todo lo que tienes!— exclamó.

Al final, Poipole apuntó al roedor con esos aguijones que tenía en la cabeza y disparó.

El tipo Eléctrico esquivó con rapidez, sonriendo. Fue encontes que se fijaron bien en lo que Poipole había disparado.

Era pintura. Estaba haciendo un dibujo.

Ash perdió el balance por un momento.

El otro Ash lo hacía de forma tan natural… Ese niño es realmente sorprendente— se cruzó de brazos y luego, miró hacia Gladio—. Creo que un ejemplo será mejor. ¿Me ayudas?

Aether se quedó serio por un segundo y después, una gran sonrisa apareció en su rostro.

—Llevo varias semanas queriendo liberar toda la energía que tengo acumulada— le dijo, llamando con la mirada a Lycanroc—. No me hago responsable de lo que pueda pasar.

La sonrisa se le pegó inconscientemente a Ash.

—Supongo que no importa si extendemos un poco más el ejemplo— con la cabeza, le dijo a Pikachu que se preparara.

Tanto el tipo Roca como el tipo Eléctrico se miraron y sonrieron. Sentían exactamente lo mismo que sus entrenadores.

Lillie se cruzó de brazos y sonrió con ternura.

—¡Hay un bosque alrededor de ustedes! ¡Sean cuidadosos con eso!— les dijo, alejándose un poco junto al resto de los Pokémon y Rotom— Sheesh… Estos dos…

—No serían Ash y Gladio si no les gustara combatir— Rotom, al igual que el resto de Pokémon, también se veía contento.

Poipole reía mientras terminaba su dibujo. Era el rostro de Pikachu hecho con una especie de pintura azul sobre el pasto. Su risa se interrumpió debido a un fuerte escalofrío. Miró hacia su nuevo cuidador y Pikachu, notando que una poderosa aura emanaba de ellos. Miró luego en dirección al objetivo de dicha aura, topándose con el chico de pelo rubio y al licántropo, de quienes también emergía un aura intimidante.

Nervioso, Poipole retrocedió, pues no sentía que las cosas terminarían bien si se quedaba ahí en medio de todo.

Al final, terminó retrocediendo tanto que chocó contra algo. Cuando miró hacia atrás se encontró con la mujer de pelo amarillo y se sobresaltó enormemente. Justo cuando iba a huir, ella lo atrapó entre sus brazos. Creyó que era su fin pero la escuchó hablar.

—Al principio puede dar miedo pero una vez que te acostumbras es bastante divertido— y fue esa sonrisa la que lo tranquilizó por completo. Tal vez había juzgado mal a la mujer de pelo amarillo.

Ash y Gladio se miraron pero eso no duró mucho tiempo. No pasaron ni siquiera diez segundos hasta que ambos abrieron la boca.

—¡Pikachu/Lycanroc, Ataque rápido/Triturar!

Al mismo tiempo, ambos Pokémon salieron disparados hacia el frente, solo que uno con mucha más velocidad que el otro. Al ver eso, Gladio reaccionó.

—¡Cancela y Contraataque!— exclamó.

Una gran sonrisa apareció en el rostro de Ketchum.

—¡Golpe y Cola de hierro!

Pikachu golpeó el vientre del licántropo y al instante, éste le devolvió el ataque. El poderoso puñetazo de Lycanroc impactó contra la endurecida cola de Pikachu, elevándolo unos metros en el aire.

—¡Rayo!— ordenó Ash. Su sonrisa creció en tamaño y su cuerpo tembló un poco— ¡Extrañaba tanto decir eso!

Gladio frunció ligeramente el ceño y sus ojos se afilaron. A pesar de su gesto amenazante, la sonrisa no desapareció de su cara.

—¡Intercepta con Roca afilada!— gritó, moviendo el brazo derecho de forma brusca, como si estuviera dando un tajo horizontal.

El tipo Roca obedeció de inmediato y golpeó fuertemente el suelo. De ahí emergieron rocas que avanzaron hacia el ataque de Pikachu, chocando entre sí.

Rayo destruyó las rocas casi sin problemas, el único detalle era la cantidad, pues eran tantas que le fue imposible llegar hasta Lycanroc.

La explosión provocada por el choque entre ambos ataques creó una humareda que a su vez, desató una potente corriente de viento.

Poipole abrió los ojos de par en par y su boca se quedó entreabierta. Todo había pasado tan rápido que ni siquiera había tenido tiempo de procesarlo.

También tardó en reaccionar ante lo que pasó a continuación.

La cortina de humo se disipó gracias a otra corriente de viento que emergió del interior. Una vez que el panorama fue claro, todos pudieron ver a Lycanroc y a Pikachu, ambos chocando entre sí.

El tipo Roca había recibido la Cola de hierro con su Contraataque y gracias a la potencia extra que recibió, logró volver a mandar a volar a Pikachu. Ash parecía contento con eso.

—¡Electrotela!— indicó, señalando al oponente.

Los ojos de Gladio se abrieron más de lo normal por un segundo y acto seguido, soltó una pequeña carcajada.

—¡Nada mal!— exclamó, apretando con fuerza un puño delante de él— ¡Trampa rocas!

Al mismo tiempo que la electricidad se acumulaba en la cola de Pikachu, las afiladas rocas se acumulaban alrededor de Lycanroc. Así, ambos lanzaron sus ataques a la par.

Las trampa rocas se quedaron flotando en el aire y gracias a eso, Electrotela no pudo llegar hacia Lycanroc. En el aire solo podía verse aquella telaraña amarillenta y brillante la cual envolvía por completo el movimiento del Pokémon de Gladio.

Pikachu aterrizó en el suelo y se quedó mirando fijamente a Lycanroc mientras éste hacía lo mismo.

—¡No sabía que podías usar Trampa rocas de otra forma, Gladio!— Ash se llevó las manos a la cintura— ¡Creí que tú las utilizabas como si fueran minas!

—Hace un tiempo descubrí lo divertido que puede llegar a ser probar diferentes variantes de un mismo movimiento. Este es solo el resultado de nuestro entrenamiento— la sonrisa del rubio se hizo más grande—. Aunque no esperaba que recordaras los movimientos de Lycanroc.

Ketchum rio y se pasó el dedo índice derecho por debajo de la nariz.

—¡Siempre estudio a mis rivales!... ¡A veces!

—Interesante…— Lillie escuchó hablar a Rotom y volteó a verlo— Ash es consciente de que Lycanroc carece de movimientos que puedan alcanzarlo a larga distancia. De no ser por la nueva forma de usar Trampa rocas y Roca afilada, Ash y Pikachu la tendrían tan fácil como simplemente atacar desde lejos.

—Ya veo… Es un defecto del Lycanroc de mi hermano que no había notado…— murmuró la rubia. Miró hacia sus brazos, fijándose en la carita de sorpresa y nerviosismo que tenía Poipole— Supongo que los combates Pokémon son nuevos para él.

—Sí. En su dimensión solo combatían para sobrevivir o entrenarse, no hay forma de que lo hicieran para divertirse— Rotom se veía pensativo—. De hecho, me preocupa la reacción que tuvo al ver a Kaguron…

Lillie recordaba. Recordaba haber visto a Poipole sobresaltarse enormemente y entrar en una posición defensiva, cubriéndose detrás de Ash.

—Creció con la idea de que eran enemigos. No hay forma de que eso pueda cambiar de la noche a la mañana…— murmuró, haciendo que Rotom asintiera.

Y antes de que pudieran seguir hablando, un estruendo se escuchó.

El Triturar de Lycanroc había sido esquivado gracias al Ataque rápido de Pikachu, quien golpeó fuertemente la pata inferior derecha del tipo Roca, haciéndolo perder el equilibrio.

Gladio se mostró preocupado por eso y no era para menos, pues sabía perfectamente lo que se venía ahora.

—¡Rayo!— exclamó Ketchum.

La descarga eléctrica envolvió por completo a Lycanroc, quien apretó con fuerza la mandíbula y se retorció. Al ver eso, Poipole no pudo evitar cerrar los ojos.

—¡De pie, Lycanroc!— ordenó Gladio, frunciendo el ceño.

—¡Ahora, Pikachu! ¡Cola de hierro!

El roedor no dudó y saltó. Ya estando en el aire dio una rápida voltereta, comenzando a caer con su endurecida cola por delante, dispuesto a golpear con fuerza al oponente.

—¡Contraataque!

Y para sorpresa de todos, Lycanroc sí logró recuperarse a tiempo. Recibió con su cuerpo el poderoso movimiento tipo Acero y esta vez, golpeó a Pikachu de lleno en el rostro.

El roedor salió volando hacia arriba a toda velocidad pero eso lejos de preocupar a Ash, lo hizo sonreír.

—¡Usa la Electrotela como apoyo y ataca con Cola de hierro!

Gladio dejó su sonrisa de lado y miró rápidamente hacia las alturas. Ahí vio algo que no solo le devolvió la sonrisa, sino que lo hizo sudar frío.

La telaraña se estaba tensando y extendiendo hacia arriba gracias al impulso que Lycanroc le había dado a Pikachu al mandarlo a volar. El resultado fue el roedor saliendo disparado de un segundo a otro en dirección al licántropo.

Fue lo repentino del movimiento lo que le impidió a Gladio y Lycanroc el reaccionar. Antes de que se dieran cuenta, Pikachu ya había dado en el blanco.

El coletazo golpeó con fuerza el pecho del tipo Roca, haciéndolo retroceder con fuerza. Una vez que su avance involuntario se detuvo, cayó de rodillas al suelo.

Poipole sentía que ya no podía ver. ¿Por qué si parecían amigos ahora luchaban entre ellos? ¿Por qué se querían hacer daño de esa forma? ¿Querían matarse?

Esos pensamientos se fueron de su mente en cuanto escuchó los gritos de ánimo de todos en el lugar. Volteó a verlos, realmente confundido.

Poipole volvió a ver al campo de batalla, creyendo que todo era una locura. Fue cuando vio los ojos de Lycanroc que sintió que todo hacía sentido.

Los ojos del licántropo le decían que no estaba sufriendo. Se estaba divirtiendo. Hacer eso; combatir, lo hacía sentirse bien y no solo a él. Pikachu, su cuidador y el hombre de pelo amarillo. Todos parecían estarse divirtiendo enormemente. Incluso aquellos que no estaban luchando se divertían simplemente viendo.

Poipole se quedó boquiabierto. ¿Era eso lo que su cuidador le quería decir?

Gladio y Ash continuaron viéndose por unos segundos hasta que finalmente, el primero dejó salir un suspiro.

—Es nuestra derrota— admitió, cruzándose de brazos.

—¡Lo hicimos!— exclamó Ketchum, subiendo un brazo al aire.

—¡Pika Pi!— el roedor lo imitó.

Gladio entonces se vio sorprendido.

—Tampoco es para que llores…

Al escuchar eso, Ketchum se quedó callado y luego se llevó una mano a los ojos. Estaban húmedos. Sin perder tiempo alguno, retiró esa humedad y le sonrió al rubio.

—¡Fue una buena batalla, Gladio!— le aseguró.

—Sí. Todavía me falta para alcanzarte— admitió, caminando hacia Lycanroc—. ¿Puedes ponerte de pie?

—Rrrgh— dijo, asintiendo con una pequeña sonrisa.

Ash miró hacia Lillie, pues sabía que ella tenía a Poipole. En lugar de encontrarse a la rubia parada a algunos metros de distancia, se encontró al pequeño Ultraente a apenas unos centímetros de su cara.

—¡M-Me sacaste un susto, Poipole!— dijo, retrocediendo un poco. Notó el rostro del pequeño Ultraente y al instante, sonrió—. Puede ser… ¿qué ya lo hayas entendido?

Poipole miró hacia Pikachu y lo apuntó con sus aguijones. Eso se lo confirmó a Ash.

—¡Prepárate a esquivar, amigo!— le dijo al tipo Eléctrico quien de inmediato asintió.

Un chorro de líquido naranja salió disparado de cada uno de los aguijones de Poipole. Pikachu esquivó el movimiento sin problemas y apenas aterrizó, se llevó las patitas a la nariz. Apestaba.

—¡Eso fue Ácido!— informó Rotom, acercándose a Ash.

—¡Bien!— Ketchum apretó con alegría un puño— ¡Estamos un paso más cerca de descubrir el potencial de Poipole!

Lillie vio eso con una sonrisa al igual que Gladio y los Pokémon.

Poipole era también una víctima de la guerra. Aunque había perdido ya a aquellos que solían ser sus amigos, al menos tenían la esperanza de que encontrara la paz junto al hombre que acababa de conocer.


—Puya nociva, Ácido, Carga tóxica y Aguijón letal…— enlistó Kukui, sonriendo— ¡Increíble! ¡Tener aquí a Poipole me aporta un sujeto de estudio único! ¡Al igual que Gladio fue el primero en entrenar a un Celesteela y Selene a un Stakataka, tú serás el primer ser humano de nuestra dimensión que entrene a un Poipole!

Ash se rascó la cabeza, halagado. Pikachu estaba acostado en el sofá junto con Poipole, quien se veía exhausto.

—Aunque sinceramente, lo de Gladio y Selene tiene más mérito. Los Celesteela y Stakataka son especies que nunca antes habían colaborado con los humanos— dijo Rotom, haciendo que Ash se encorvara.

—Pudiste no haber dicho eso…— murmuró Ketchum.

—¿Está segura de que puede hacerlo usted, profesora?— Gladio estaba parado detrás de Burnet. Se encontraba cruzado de brazos y con una ceja arqueada.

—¡Solo es hacer la cena, Gladio! ¡Te preocupas mucho!— rio Sorba, terminando de cortar unos pedazos de carne— Además, yo no soy la estrella el día de hoy.

—Vas a hacer que me sonroje— dijo Delia, sonriendo. La mujer estaba terminando de preparar arroz blanco al mismo tiempo que apagaba la estufa sobre la cual había una gran olla.

—¡Hablando sobre el embarazo!— todos se rieron al ver los brillantes ojos de Lillie— ¿Han pensado en hacer más grande la casa? ¡Cuando el bebé nazca se van a quedar sin espacio y un altillo no es sitio para que él viva!

Burnet y Kukui voltearon a verse.

—Estamos pensando en echar abajo la pared de atrás y ampliar más la casa— explicó la profesora—. Nos parece más sencillo que hacer un segundo piso.

—El punto es que el bebé tenga su propia habitación y con el espacio extra, ¿quién sabe? Tal vez construyamos un nuevo baño— Kukui se veía pensativo y al mismo tiempo, emocionado.

—El nuevo baño sería mío y del bebé si llega a ser niña. Si es niño, podrá compartir baño con su papá— dijo Burnet mientras reía—. Aunque afortunadamente mi cariñito es un hombre educado, por lo que no debería ser muy difícil educar al bebé en caso de que sea niño.

—¡El profesor Kukui es un gran hombre! ¡Tendrá un gran ejemplo a seguir!— exclamó Ash, sonriendo. Eso sonrojó un poco a Sorba, siendo su turno para verse halagado.

—Eso significa mucho, Ash. Gracias— le dijo, riendo.

Escucharon el suspiro de Delia y vieron su sonrisa nostálgica.

—Recuerdo cuando tuve que preparar el cuarto de mis dos niños— comenzó a contar—. Ya que desde bebés ambos adoraban a los Pokémon, decidí que tuvieran esa temática. A Red también le gustaba ver una caricatura en la que había autos de carreras, por lo que también lo consideré como una opción…

—De hecho, si entras a su cuarto en pueblo Paleta te encuentras el dibujo de un Machop manejando un convertible— rio el azabache—. ¡De hecho la cama de Red es genial! ¡Tiene forma de auto!

Delia se rio de nuevo.

—Al final tú usaste más esa cama que tu hermano— le recordó—. Cinco de los siete días de la semana le pedías que te dejara dormir en ella y que a cambio, él podría dormir en la tu cama.

—Bueno, mi cama también es genial— Ash se cruzó de brazos con una sonrisa—. Es como si fuera una litera pero sin la cama de abajo…

—Entonces voy a anotar eso— rio Burnet—. Me aseguraré de comprarle una cama genial. Seguro que la disfruta sin importar si es niño o niña.

—¡Yo sugiero que decoremos su pared con imágenes de RotomDex!— exclamó la propia RotomDex— ¡Estoy seguro de que al mejor invento del profesor Kukui le encantaría ver todos los días a su predecesor!

Todos rieron.

—¡Eso definitivamente va a suceder!— exclamó Kukui.

—Aunque me sorprende tu humildad, Rotom. Conociéndote, creí que ibas a decir que tú eras el mejor invento sin importar nada— Lillie seguía riéndose.

—Yo lo llamaría realismo. Crear la RotomDex es sorprendente, pero crear vida es algo que va más allá— aseguró.

No pudieron evitar sonreír al escuchar eso.

—¡Oh, y sobre el artista!— Ash levantó con energía una mano— ¡Podría ser Poipole!

Todos voltearon a ver al pequeño Ultraente y éste, a su vez, los miró a ellos. Comenzó a volar, acercándose a Ash.

—¿Poi?

—¡Tiene unas habilidades locas para pintar, ¿verdad?!— les preguntó a sus amigos.

—Sorprendentemente no se le da mal— admitió Rotom.

—Dibuja mucho mejor que el profesor Kukui, eso es un hecho— Lillie rio.

—Creo que es algo innato de su especie— supuso Gladio.

—¡Wow, amigo!— Ash miró a Poipole con una sonrisa— ¡Todos creen que eres genial!

Al escuchar eso, Poipole sonrió ampliamente y comenzó a dar giros. Antes de que se dieran cuenta, el Ultraente había disparado pintura en contra de la pared cercana a la entrada. Un Pikachu fue rápidamente hecho.

—¡A-Ahhhhh!— exclamó Ash, levantándose rápidamente de la mesa— ¡P-Poipole, eso no…!

—No— en cuanto escuchó hablar a Gladio, Ash se giró. El rubio estaba sonriendo—. Está bien. Me gusta.

Ketchum dejó salir un suspiro de alivio y volvió a sentarse.

—Escucha, Poipole…

Gladio vio a las personas que lo rodeaban y luego, miró hacia el frente.

Antes esa misma pared había estada manchada de rojo, ahora lucía un colorido y alegre Pikachu azul. Su sonrisa se amplió un poco más.

Desde el final de la guerra, él había sido realmente feliz. Después de mucho tiempo, podía ser feliz sin tener que preocuparse por nada.

O por casi nada.

Era una lástima, pensó.


¡Bueno, pues capítulo terminado!

¡Poipole ha llegado, chicos! Con esto nos acercamos un poco más al final de este pacífico arco y con ello, también nos acercamos más al final de la historia. Antes la cifra de los 150 capítulos se me hacía impensable pero a día de hoy… Bueno, a día de hoy cada vez me convenzo más de que vamos a llegar a esa cantidad. De hecho, ya es casi un hecho XD

Pokémon Sol y Luna: La Leyenda del Héroe cumple 4 años el 7 de julio… Me ahorro el ponerme nostálgico para ese día XD

En fin… Voy a hacer más o menos lo mismo que hice con el arco de Necrozma y voy a dar un adelanto general de las cosas que tenemos que ver antes de terminar el arco. Voy a evitar spoilers o cosas que puedan arruinar la experiencia.

-El funeral del profesor Oak.
-El nacimiento de Amber.
-La despedida de Hau.

En principio eso sería todo… ¡O al menos que yo recuerde! Hay como otros cuatro puntos que sí podrían considerar spoiler por lo que no los mencionaré.

Sobre el anime… ¡El nuevo ending me parece una basura! ¡Devuélvanme el Shiritori! ¡Quiero a Lillie en el nuevo opening!

Y ahora que ya me terminé de quejar por mi hype autoimpuesto arruinado, pasemos a hablar sobre el capítulo que hubo esta semana.

La verdad, el capítulo me estaba gustando bastante hasta la segunda tercera parte. Fue cuando apareció el nuevo personaje, Tsurugi, apareció, que la cosa se jodió. Me pregunto yo, ¿cuál es la necesidad de hacer ver que Ash no puede contra un Regice solo para lucir al nuevo personaje? Y me respondo a mí mismo: Para que así las expansiones de SW&SH puedan vender más. En fin…

¡Bueno, esos son todos mis pensamientos! ¡Ahora iré a pasar las siguientes tres horas jugando un MMORPG!

¡Nos leemos!

¡Alola!

¡Por cierto! ¡OtsutsukiDragnel! ¡Tienes razón! ¡Me olvidé por completo de Reshiram, Zekrom y Kyurem durante la batalla contra Necrozma! ¡Bien ahí por notarlo, ni siquiera yo me había dado cuenta hasta que lo señalaste! XD