(Música de ambientación Alexander Rybak – Fairytale)

Dipper se encontraba en una elegante habitación de hotel mirando la ventana mientras al otro lado del lugar una mujer pelinegra, con facciones angelicales y curvas perfectas bebía una copa de vino con una mirada melancólica.

―¿Qué sucede? ¿Acaso el negocio que te propongo te parece malo?

―Mason, lo que propones me dará muchas ganancias pero masacrarás una familia entera y aliados ¿Y todo por una mujer?

―No es cualquier mujer, es la mujer que amo, de hecho ya limpie su vida de cualquier persona que quisiera hacerle daño, asesiné a todo aquel que le hizo daño en el pasado incluido sus padres, ahora ella está libre de cualquier amenaza presente y futura.

―Cuando te ayude en el pasado no pensé que te convertirías en esto, hubiera sido mejor que te hubiera dejado morir esa noche.

―Pero no lo hiciste, además de que te quejas durante estos años he ayudado a la organización con dinero, poder y salud.

―Eres un genio en la medicina por eso estoy aquí, apoyando tu absurdo plan.

―No es absurdo por el poder y dinero que ganará la organización, en fin ya que llegamos a un mutuo acuerdo es hora de ir con mi "prometida".

―Espera ¿Qué pasará con la rubia?

―No te preocupes, no le haré daño, viviremos felices para siempre― respondió el castaño con ojos llenos de locura, mientras la pelinegra apartó la mirada de él.

―Igual no es algo que deba preocuparte, nos vemos en unos días.

Días después una lujosa boda se llevó a cabo, los letreros y las invitaciones decían Mason y Alice, Dipper fingió una falsa felicidad, todo parecía perfecto hasta que una serie de estallidos sucedían simultáneamente, matando a toda persona, era una masacre terrible Dipper fingió preocupación y se llevó a Alice del salón, cuando estuvieron unos metros lejos, el castaño empezó a reír de forma que Alice lo observo aterrada mientras se alejaba de este.

―Mi querida Alice, este matrimonio se terminó tan rápido, todo esto es por tu culpa, tu familia y amigos están muertos, y pronto tú también, aun me preguntó por qué debías desobedecer mis órdenes y buscarme, pudiste evitar esto pero te atreviste a amenazar a alguien que amo.

―Es por esa rubia, eres un maldito, nunca debí haberte conocido, además hablas de amor pero lo que sientes por esa chica ni si quiera es amor.

―No soy un maldito, soy un monstruo y ella aun sabiendo eso me amará, mientras tanto tú solo estorbas en mi camino así que por favor muere― el castaño anuncio disparando tres balas en el corazón de Alice.

Los meses pasaron, hubo un pánico colectivo por "la venganza entre familias" que acabó con un joven matrimonio, todos creyeron eso, nadie investigo más, la más devastada por esa noticia fue Pacifica que siguiendo con su rutina, llegó a su apartamento, se bañó y cambió a una pijama ancha, luego se recostó cuando Dipper le tapó la nariz con un pañuelo con droga.

Pacifica estaba inconsciente así que Dipper la sacó de Gravity Falls y la llevó a la isla privada que tenía, durante todo el viaje la observo murmurando que serán felices para siempre.

Al llegar a su isla privada arregló todo para que la rubia estuviera cómoda cuando despertara, ella despertó y salió corriendo de la casa hacia al mar para pedir ayuda pero ahí la esperaba el castaño con una sonrisa.

―Nadie te escuchará Pacifica porque estamos viviendo nuestro cuento de hadas propio.