—Todas las cámaras estarán sobre ti, hija.
Reunidos alrededor de una mesa había cinco personas: Mohn Aether, Gladio Aether, Hobbes Douglas, Ash Ketchum y el centro de todas las miradas, Lillie Aether. RotomDex y Pikachu también estaban ahí.
—Suelo olvidar que soy uno de los blancos favoritos de la gente de Alola, así que espero que no afecte demasiado mi rendimiento— rio ella. RotomDex se quedó callado ante el comentario, no como todos los demás.
—¡Lo harás increíble, Lillie, te lo aseguro!— Ketchum apretó los puños frente al rostro. Sus ojos brillaban como dos cegadores faros.
—¡Pika Pi!
—Mientras recuerdes todo lo que has aprendido este combate no debería ser distinto a ningún otro— Gladio la veía con una pequeña sonrisa—. Esto no será un desafío para ti.
—Ardo en deseos de ver a la señorita Lillie pelear nuevamente. Su capacidad no dejará indiferente a nadie, se lo aseguro— Hobbes tenía un rostro sereno.
La rubia vio a los cuatro fijamente.
—De alguna forma...— todos se pusieron un poco más serios al ver su expresión, la cual no duró demasiado. Lillie rio— ¡De verdad siento que esta familia necesita más integrantes femeninos!
Los cuatro hombres intercambiaron miradas. Ellos también se rieron.
—La próxima vez asegurémonos de reunirnos cuando la profesora Burnet y el profesor Kukui estén disponibles— sugirió Gladio, recibiendo un asentimiento general.
—¡Podríamos intentar una de esas actividades que hay en el estadio!— sugirió Ash— ¡Me encantaría subir a Lei a esas sillas que se mueven por cables!
—Son llamadas telesillas, señor Ash.
—¡Esas, esas! Y Hobbes, ya te he dicho que el "señor" no es necesario.
—Mil disculpas. Lo tengo tan interiorizado que se me escapa sin darme cuenta.
—Pero, ¿creen que sea seguro subir a Lei a esas telesillas?— Mohn parecía preocupado— Es muy pequeño.
—¡Tranquilo, suegro! ¡Si lo sujeto con mucho cuidado nada malo pasará!— Ash hizo un gesto de absoluta confianza— ¡Y si algo malo pasa, solo tengo que lanzarme por él y todo solucionado!
—Eso no suena como una gran idea, Ash…— la preocupación en el rostro de Mohn solo creció.
—No suele tener grandes ideas— aseguró Gladio. Pese a lo dicho, parecía estar bastante entretenido por la conversación.
—¡Tengo mis momentos!
—¿Por ejemplo?
—¡Cuando…! Eh… ¡Cierto, también está esa vez que…! Este… ¡OH! ¡¿Y cómo olvidar esa vez que yo…?!— Ketchum se rascó la sien, confundido— ¿Eh?... Qué raro. Juraría que…
Con excepción de Rotom, todos comenzaron a reír. La mesa en la que estaban sentados pronto se convirtió en un nido de risas y sonrisas. La enorme sonrisa de Lillie no pasó desapercibida por nadie. Vieron con ternura su expresión.
—Aunque— Rotom finalmente habló, interrumpiendo la atmosfera que se había creado—, ¿en serio vas a estar bien, Lillie?
La mencionada lo vio con curiosidad.
—¿De qué hablas?
—Digo que esta vez eres tú sola contra un oponente— comenzó a explicarse—. Ha pasado mucho tiempo desde la última vez que tuviste un combate tan largo como puede ser un tres contra tres. En los anteriores combates has tenido la suerte de que hay gente que llegó a ayudarte, pero ahora estarás completamente por tu cuenta.
Lillie miró en silencio a la Pokédex. Ella cerró los ojos, preocupando un poco a los hombres que había alrededor de la mesa. Finalmente, Aether abrió la boca.
—En un Battle Royale es difícil tener una pelea individual. Luchar sin esperar que alguien más se entrometa es una fantasía; una falta de pensamiento lógico— los verdes ojos de Lillie se centraron en la pantalla de Rotom—. Aunque claro que hay entrenadores lo suficientemente fuertes como para alejar a la gran mayoría de enemigos de sus combates; combates que hacen pensar a los demás: "Si me involucro estoy acabado".
—¿A qué quieres llegar con esa línea de pensamiento?— interrogó Rotom, confundido.
—Quiero decir que ayudar y ser ayudado es la norma en un Battle Royale; unirse para vencer al más fuerte es lo natural. Recibí ayuda de Tristán contra Ryuki porque él era el más fuerte, y en nuestra revancha él recibió ayuda de sus secuaces porque yo era más fuerte. Al final, el más débil es el que tiene que ser rescatado. Pero ahora no hay nadie que venga al rescate del otro, así que el más débil indudablemente perderá. Eso es algo en lo que me mentalicé desde hace mucho tiempo— Lillie sonrió, desbordando confianza—. Y puedo garantizarte que, mientras tenga mi cerebro y a mis Pokémon de mi lado, no perderé. Este es mi combate y lo ganaré con mi fuerza, como debe de ser.
Todos los presentes la miraron con una pequeña sonrisa.
—Te estaremos apoyando— aseguró Gladio.
—¡Mírenme bien, chicos!— Lillie infló el pecho— ¡Verán de primera mano por qué me llaman «La Mente Maestra»!
Rotom vio como todos reían, pero él no lo hacía. Al menos no por fuera. Él, mejor que nadie, sabía cómo se sentía Lillie en ese preciso momento. Podía sentir la ligera ansiedad en su interior.
—Después de todo, esta es la mujer que te hizo sentir que no eras suficiente— pensó él.
El último cabo suelto del pasado débil de Lillie Aether estaba justo ahí, esperando a ser atado de una vez por todas.
Francine estaba sentada en una de las tantas terrazas que había esparcidas por el estadio. Su espalda estaba pegada en una de las esquinas de la cerca de protección y su mirada se encontraba centrada en los reclutas que ocupaban dicha terraza.
—¡Alola entera se dará cuenta de lo mucho que la cagaron al rechazar a alguien tan talentosa como la hermana Francine!— dijo uno de los reclutas.
—La hermana Francine no pierde nunca. ¡Solo el jefe podría derrotarla!— aseguró otra Skull.
—Honestamente la hermana Francine es demasiado buena para ponerse a competir en una farsa como esta— dijo con desdén otro recluta—. Es increíble como los lerdos que ven estos falsos combates se tragan todo lo que les venden. Esos Capitanes ni siquiera son tan fuertes, y ni hablar del niño Mahalo.
—¡Ese chico ni siquiera pudo hacer nada contra unos tarados de Aether! Todavía recuerdo esa patada que le di… La mierda más satisfactoria de la vida, en serio.
—Yo me siento algo mal por ese chico. Su abuelo…
—¡Da igual! ¡Que se joda, Hala! Él era parte de la élite privilegiada, por lo tanto era parte del problema. Seguro que ni siquiera pensó en la gente como nosotros cuando se inmoló a sí mismo.
—Ya dejen de hablar estupideces— les dijo Francine, haciendo que se callaran en el acto—. No digan nada que meta en problemas al jefe.
Los reclutas voltearon a ver al mencionado, viendo cómo veía fijamente hacia el nevado paisaje. Guzma no hacía el menor sonido, cosa que parecía ser habitual en los últimos días.
—Lo sentimos, hermana…— murmuró apenado uno de los reclutas.
Francine hizo un gesto con la mano, en señal de que lo dejaría pasar. Ella también se quedó en silencio después de eso. Su mirada estaba centrada en las personas que la llamaban «hermana». Ella veía como, a pesar de estar en "territorio enemigo", ellos reían, charlaban e interactuaban en general. Algunos intercambiaban objetos coleccionables que les salían en productos como cajas de chicles o similares; otros intercambiaban opiniones sobre qué tanto destruiría Guzma a la competencia, y otros simplemente hablaban de cosas irrelevantes que les habían pasado en el día. Francine no pudo evitar que se le saliera una sonrisa, pero por supuesto que ella no iba a mostrarla tan fácilmente. Ninguna de las personas que ahí se encontraban compartía sangre con ella, pero aun así ella los consideraba más familia que a su familia biológica. Ninguno de ellos era perfecto, incluso había algunos que tenían problemas bastante serios, pero para Francine estaba bien. Para ella, la familia era aquella que elegías tener, no con la que nacías. Y ella había elegido esa familia; una familia sumamente leal.
—¡Tenemos que preservar la sangre, hija! ¡Deberías entenderlo!
Cerró los ojos. Todos los días se despertaba de buen humor sabiendo que todos ellos estaban muertos. O al menos, la parte de ellos que despreciaba.
—Hermana Francine— escuchó la voz de una persona que la tenía preocupada, así que abrió los ojos. Mary estaba acuclillada frente a ella; su ceño estaba fruncido—, por favor gane.
La miró por un momento, intentando descifrar cualquier cosa tras esos ojos. No lo logró, por lo que simplemente asintió.
—Lo haré.
—¡Quiero que veas, Amber!— Ash tenía a su sobrina entre sus brazos. Señalaba al campo de batalla con una enorme sonrisa— ¡No solo el pelo de Lillie es brillante! ¡Ella es brillante!
—¡Riri brillante!— repitió Amber con la misma emoción de su tío.
—¡Muy, muy, muy brillante! ¡Súúúúper brillante! ¡La más brillante de todo el mundo!— aseguró.
—¡Pika Pikachu!
La emoción de Ketchum hizo reír a más de uno.
—Que novio tan devoto— rio Lana, lo que sobresaltó a Chris.
—L-Lana, para mí tú eres…
—Lo sé, Chris. No te fuerces— lo tranquilizó con una sonrisa. Hokulani suspiró.
—Tantas cosas de romance…— Kiawe se rascó la mejilla derecha— De verdad que no entiendo por qué la gente se apasiona tanto con eso.
—Eventualmente lo descubrirás, Kiawe— Mallow le puso una mano en el hombro, divertida por la confusión de su amigo.
—Aunque me es raro ver a Ash así, tengo que preguntarlo…— Misty se inclinó un poco sobre el asiento de Clemont— ¿Serena está bien?
Blanchet le sonrió, levantándole un pulgar.
—Ella y Bonnie fueron a ver el combate con su nueva amiga— respondió—. Seguro que eso la ayudará a despejar la mente.
Kawanami sonrió y asintió. Volvió su mirada hacia Ketchum.
—Qué raro es verlo así…— dijo, haciendo un gesto que casi parecía de desagrado.
—¡Qué celos me da!— Brock mordió un pañuelo con frustración.
—Esto es satisfactorio de cierta forma…— murmuró Max.
Cilan e Iris entendían lo que Ash estaba sintiendo, por lo que no dijeron mucho. Dawn y May, por otro lado, tenían una expresión ligeramente parecida a la de Misty.
—Como me lo esperaba…
—Realmente es raro verlo así…
—¡Vamos, gente!— Elio se puso de pie, viendo a todos los presentes— ¡Por primera vez todos estamos unidos para apoyar a una sola persona! ¡Hay que dejarnos los pulmones!
—Mi hermano tiene razón— Selene asintió enérgicamente—. ¡A dejarnos los pulmones!
La gente estuvo de acuerdo con Elio de forma unánime por primera, y quizás última, vez.
—¡Animemos a tu hermana mayor, Lei!— le dijo Burnet a su hijo, quien simplemente bostezó— ¡Ah! Si te duermes ahora, te aseguro que en diez años vas a arrepentirte… ¡No quiero reclamos cuando llegue ese día!
Lei simplemente volvió a bostezar.
—¡Alola a todos los presentes! ¡Por cuarta y última vez en el día, nos encontramos aquí todos de nuevo para presenciar otro combate que apunta a ser impresionante!— la vox de Jeekyo salió de los altavoces, haciendo salir una ola de ovaciones que llenó por completo el estadio— ¡El combate que estamos por ver será realmente interesante, pues por primera vez no seremos honrados con la presencia de un Capitán! ¡Pero que eso no los engañe, querido público, pues eso no quiere decir que el combate que estamos por ver no pueda ser espectacular! ¡Así que, ¿por qué no presentamos a nuestras últimas participantes del día de hoy?!
La pantalla principal se iluminó. Frente al fondo de color aparecieron dos fotografías, acompañadas por tres símbolos de Poké Balls cada una. En la parte izquierda estaba la fotografía de Francine, mientras que en la parte derecha estaba la de Lillie.
—¡Saliendo por la izquierda tenemos a una sorpresa inesperada! ¡Alguien de quien no sabemos mucho, pero que esperamos que pueda sorprendernos gratamente el día de hoy! ¡Es conocida como «Salamandra» entre ciertas personas!— el brazo de esa persona apareció de entre las penumbras— ¡ELLA ES FRAAAAANCINEEEE!
Francine emergió por completo, caminando con la vista al frente y una mirada llena de indiferencia. No hizo nada más que caminar hasta su puesto. El estadio no estalló como con otras personas, sino que simplemente hubo aplausos por parte de los extranjeros. Una gran parte del estadio no emitió ningún sonido, mientras que cierta parte se volvió realmente ruidosa.
Los extranjeros no sabían quién era esa persona, por lo que simplemente podían darle aplausos de cortesía. Los alolianos tal vez no conocían bien a Francine, pero sabían a qué organización pertenecía, por lo que no sentían las ganas de ovacionarla en lo más mínimo. Al final, el público no estaba realmente dispuesto a aplaudir a una Skull por mucho que estuviera en la Liga Pokémon.
—¿Por qué siquiera la dejaron participar a ella y a los suyos?...— ese tipo de murmullos se esparcían entre los alolianos.
—¡Y saliendo por la derecha está esta otra persona!— la voz de Jeekyo se escuchaba ligeramente más animada, pues por fin podía hacer una introducción en condiciones. El público pronto se llenó de expectativa— ¡La mujer que salvó al mundo con su inteligencia! ¡Aquella que planificó la derrota de la mayor amenaza que la humanidad ha conocido! ¡La joven y brillante promesa que rápidamente se ha ganado el interés de académicos de todo el mundo! ¡La Representante del amanecer y la consentida de Tapu Lele! ¡El primer rayo de sol! ¡La mujer a la que todos se refieren como «La Princesa del Amanecer»!— y en ese momento apareció una hermosa cabellera rubia— ¡LIIIIIIIIIILLIIIIIIIIIIE AEEEEEEETHEEEEER!
Lillie apareció con la mirada en alto y una sonrisa en el rostro. Escuchó como el estadio entero se volvía loco ante su aparición. Se escuchaban aplausos realmente fuertes, silbidos de pura emoción, gritos de genuina emoción y comentarios de pura admiración. Lillie Aether era realmente famosa, y ella lo acababa de recordar con esa reacción. Comenzó a agitar la mano levemente, sintiéndose un poco apenada por toda la atención que había sobre ella. Pronto su mirada se centró en una parte de las gradas y, sin pensarlo demasiado, lanzó un beso en dicha dirección. Ese simple gesto suyo desató aún más escándalo, lo que la hizo arrepentirse de inmediato.
En las gradas, Ash, Mohn y Gladio voltearon a verse entre sí. ¿Para quién era ese beso? No lo sabían. ¿Se iban a poner a discutir por ello? Estaban ciertamente dispuestos. ¿Se conformarían con creer que era para los tres? Si era por el bien de la paz… Pero mientras ellos hacían eso, Burnet le había devuelto el beso a Lillie. Los tres finalmente miraron hacia donde ella caminaba y elevaron la voz.
—¡VAMOOOOOOOOOS, LILLIEEEEEE!— Elio gritaba con fuerzas.
—¡PELEAAAAA, LILLIEEEEE!— gritó Selene a todo pulmón.
—¡LILLIE, LILLIE, LILLIE!— Hau y Acerola coreaban al mismo tiempo.
—¡VE, LILLIE!— Kiawe apretó los puños con fuerza.
—¡Hazlo lo mejor que puedas!— animó Chris.
—¡LÁNZAME UN BESO A MÍ TAMBIÉN, LILLIE!— exclamó Mallow con fuerza.
—¡A MÍ TAMIBIÉN, A MÍ TAMBIÉN!— Lana parecía realmente divertida.
—¡LILLIEEEEEE!— Burnet gritó. Intentó que Lei hiciera lo mismo, pero el niño simplemente vio con un poco de miedo todo el escándalo a su alrededor.
—¡Tú puedes, mi querida nuera!— Delia reía.
—¡Esfuércese, señorita Lillie!— Hobbes también sonreía.
—¡LILLIESFUÉRZATE!/¡Lilliesfuérzate!— gritaron Ash, Mohn y Gladio al unísono.
—¡Ririfuézate!— repitió Amber.
—¡PIKA PIKAAAAAA!— Pikachu se veía realmente emocionado por la presencia de Lillie.
Tras unos segundos, ambas participantes llegaron a sus respectivas posiciones en el campo de batalla. Lillie y Francine intercambiaron miradas. Los ojos de Aether repentinamente dejaron toda timidez, mostrando una enorme determinación que por un instante sorprendió a Francine. La Skull simplemente se cruzó de brazos.
Hapu Honua, la árbitra de este combate, vio a las participantes. Ella sabía de primera mano la historia que había entre esas dos, pero estaba más que dispuesta a ser imparcial. Las miró con gran seriedad.
—Voy a explicarles las reglas— dijo. Ninguna reaccionó ante esto, pero sabía que la estaban escuchando—. Va a ser un combate de tres contra tres; los Pokémon que podrán usar los registraron antes de la batalla, así que nada de elecciones de último momento. Así mismo, las sustituciones en medio del combate están permitidas y perderá el que antes se quede sin ningún Pokémon. Nada de objetos curativos ni de objetos de combate. Solo se puede usar Megaevolución o Movimientos Z, el que elijan ustedes, pero solo uno de ellos— la mirada penetra almas de Hapu apareció. Las miró a ambas—. Quiero un espíritu deportivo sano. No se les pide que sean mejores amigas, pero no quiero la menor tontería en este estadio. ¿Quedó todo claro?
—¡Sí!— exclamó Lillie con firmeza.
Francine vio de reojo a Hapu, quien tenía su mirada clavada en ella. La Skull pensó que estaban haciendo demasiado espectáculo para nada. Se limitaría a pelear, ganar e irse. No era la gran cosa. Tras unos segundos, asintió en silencio. Honua finalmente parpadeó, volviendo a su ánimo habitual. Aumentó la intensidad de su voz.
—¡Participantes, saquen su primer Pokémon!
Ambas sacaron una Poké Ball, la cual rápidamente abrieron. Francine tocó el botón de la suya, mientras que Lillie lanzó su cápsula al aire. De las Poké Balls emergieron un Mimikyu y un Muk de Alola. En la pantalla principal se sustituyeron dos símbolos de Poké Balls (uno de cada una), dando paso a las imágenes de los recién invocados Pokémon.
—¡¿OH?! ¡Muk de Alola, del tipo Veneno/Siniestro, contra Mimikyu, del tipo Fantasma/Hada! ¡La ventaja de tipos está del lado de la participante Francine! ¡¿Cómo responderá la participante Lillie ante esto?!
El mundo pronto comenzó a hablar. Opiniones se intercambiaron por toda la internet y las predicciones se hicieron.
Auror DragonSlayer: Francine contra Lilie… Pues no se que pensar, de lo que vi de las transmisiones (Saludos desde Hoenn) Lillie es inteligente y Francine es astuta y esta batalla va a ser de pura estrategia, como una de las dos se descuide o subestime a la otra la tendrán contra las cuerdas y de ahí ya no salen.
TheNewDabs: Sabía que iba a ser un combate fuera de norma pero no a que nivel, se nota que Alola tiene capitanes muy fuertes! Francine vs Lillie. Concideré con la mayoría de a quien apoyamos, Lillie tiene una mente privilegiada. Podra Francine sobreponerse a ello? No puedo esperar!
HashiramaUchiha: Lillie, tienes esto, chica! Enséñale al mundo de qué estás hecha!
Bophee: LILLIE TU PUEDES WOOO GANA DESTROZA ANIQUILAAAA
MrSpagh: Recuerdan que Team Skull estuvo involucrado durante ese escándalo con la expresidenta Lusamine hace unos años, me pregunto si estas dos tienen una historia…
Xtractor68: Esta batalla me tiene grandes expectativas, la 2da al mando del Equipo Skull contra una de las Heroínas del Mundo, Francine no parecerá tener la misma brutalidad y salvajismo al pelear como Guzma, pero parece ser más calculadora y truculenta en compensación. Lillie Aether demostró ser una entrenadora muy astuta con la que se debe tener cuidado si es que le das tiempo a pensar como derribarte como casi le sucedió a ese chico Ryuki.
DeepaVII: LILLIE! LILLIE! LILLIE! LILLIE!
Liuterazagi: Voy por Lillie, tal vez no se destaque en fuerza pero es el cerebro tras la destrucción de Necrozma, estoy seguro que puede salir de cualquier problema solo pensando y Francine no a demostrado nada destacable en el battle royale, además solo es una matona local, sin nada interesante en su estilo de batalla, #TeamLillie.
Tragikly: OHHH WOW EL COMBATE QUE VIENE ES EL DE LILLI AETHER, por si no lo saben chicos y chicas, ella fue la que creo el plan para derrtoar a Necrozma, es una chica genial! Tiene todo mi apoyo! Aunque la miembro del team Skull también se ve muy terrorífica, hay que tener cuidado con lo que haga en este combate!
WhiteNight103: Bueno pues yo banco a la reina Aether hasta la muerte a mi no me importa nadaaaaaa ella tiene esta pelea y viene a ARRASARR
Rotom vio que los comentarios estaban claramente a favor de Lillie. Era el resultado obvio, pues todo el mundo conocía a Lillie Aether. Por otro lado, ¿quién conocía a Francine si quiera? Solo la gente de Alola, y si eso.
—¡PARTICIPANTES!— la potente voz de Hapu se escuchó, sorprendiendo a más de uno. El brazo derecho de la Kahuna se alzó, para luego bajar con rapidez— ¡EMPIECEN!
Lillie, al igual que Francine, no hizo el más mínimo movimiento. Ambas se quedaron completamente quietas, viendo fijamente al oponente. Mimikyu comenzó a moverse lentamente hacia su derecha, rodeando a Muk; el tipo Siniestro la siguió con la mirada.
—Danza espada— fue lo que salió de la boca de Lillie.
Alrededor de Mimikyu emergieron espadas hechas de energía, las cuales comenzaron a revolotear a su alrededor. En mitad del movimiento, Francine actuó.
—¡Tóxico!— exclamó.
Muk abrió la boca y de ésta emergió una gran burbuja venenosa, la cual fue rápidamente contra la tipo Hada. Mimikyu se apresuró a moverse a toda velocidad, reduciendo la distancia con el enemigo. Al ver la cercanía, Francine dio otra orden.
—¡Puya nociva!— ordenó.
—¡Impúlsate con tu cola!— gritó Lillie.
Mimikyu dio un pequeño salto y, con la cola de madera de su disfraz, golpeó el suelo. El impacto la hizo elevarse varios centímetros en el aire al tiempo que retrocedía, esquivando el Puya nociva de Muk exitosamente. Francine no perdió el tiempo.
—¡Avalancha!
El tipo Veneno extendió sus brazos hacia el frente, disparando una ráfaga de rocas que se dirigieron hacia Mimikyu. Lillie sonrió ante la situación.
—¡Resguárdate en una de las rocas!
Mimikyu extendió sus fantasmagóricos brazos hacia una de las rocas que iba contra ella, atrapándola en el vuelo y montándose en ella. La roca siguió avanzando con la tipo Hada como pasajera, alejándola de Muk y protegiéndola del resto de proyectiles; aterrizó sana y salva tras unos segundos. Con sus brazos rompió la gran roca, lanzándole posteriormente los fragmentos más grandes a Muk y quedándose ella con uno pequeño que guardó en su disfraz. El tipo Siniestro rompió las rocas con Demolición.
—¡UN INTERCAMBIO INTENSO! ¡La participante Francine atacó con todo a la participante Lillie y no le dio margen para que contraatacara! ¡Pero la participante Lillie se defendió de forma espléndida, demostrando unos reflejos impresionantes!— las palabras de Jeekyo hicieron emocionar a muchos. Sus comentarios ayudaban a que las personas que no estaban tan enteradas del mundo de los combates pudieran comprender las jugadas, por lo que era normal escuchar más ovaciones de lo normal tras sus observaciones. Sin embargo, Jeekyo se había equivocado completamente.
— La defensa de Lillie no fue por reflejos, fue porque había previsto todo lo que iba a suceder— dijo RotomDex, volviéndose el centro de atención y confundiendo a más de uno—. Utilizó Danza espada como cebo, pues sabía que si Muk tenía un ataque a distancia lo utilizaría para detener el aumento de ataque. Luego aprovechó el esquive de Mimikyu para hacer que Muk mostrara sus movimientos de contacto. Posteriormente se alejó, esperando que Muk la persiguiera o que intentara con otro ataque a distancia y, finalmente, lanzó esas rocas para tratar de averiguar si Muk tenía otro movimiento de contacto.
—¿Eh? ¿En serio?— Iris se vio realmente sorprendida— ¿Lo pensó hasta tal punto?...
Los amigos de Ash lucían tan sorprendidos como ella.
—Ahora todas las cartas de Francine fueron reveladas, mientras que Lillie solo tuvo que exponer su Danza espada— Liam sonreía—. Es tan satisfactorio ver a personas como ella pelear…
—Esa es la diferencia entre los cerebritos de Alola— Lana habló—. Chris hace sus estrategias durante el combate valiéndose de las retiradas tácticas, siempre atento a cada paso que dan él y su oponente. Liam se la pasa haciendo planes que tendrán efecto a largo plazo y le encanta jugar al desgaste. Lillie, por otro lado, se mantiene a la defensiva hasta que conozca todo el arsenal del enemigo y se planteara una infinidad de posibilidades que tendrá rondando en la cabeza todo el tiempo.
—Oye, oye…— Misty rio con nerviosismo— ¿Estás diciendo que, ahora mismo, está pensando en absolutamente todo lo que podría suceder? ¿Todas las combinaciones posibles de ataques; todos los lugares a los que Muk podría atacar y todas las formas en las que podría defenderse?... Porque eso es…
—Una locura— Clemont se ajustó las gafas y sonrió ampliamente. Él había intentado más de una vez hacer eso, pero, por el calor del combate, siempre terminaba olvidando muchas de las variables que se había planteado.
—Justo eso. Ahora mismo ella está comenzando a considerar todo lo que podría suceder con la información que tiene en su poder— escucharon hablar a Gladio, quien sonreía con claro orgullo—. Después de todo, la capacidad que tiene Lillie para procesar información está por encima de la de cualquier entrenador que yo conozca.
—No lo entiendo del todo, pero suena impresionante— Delia parecía maravillada. Yellow lucía bastante sorprendida.
—Miren bien— Ash sonreía ampliamente—. Ver a Lillie en combate es imperdible. Incluso creerán que ella puede ver el futuro.
Los amigos de Ash se sintieron emocionados por la persona que podía "ver el futuro". Fijaron su mirada en el campo de batalla.
La mirada de Lillie estaba centrada en su oponente. Francine era realmente inteligente, pues había tomado todas las elecciones correctas y estaba segura que, de no haber planeado todo lo sucedido, seguramente habría recibido un buen golpe. Definitivamente no podía subestimar a su oponente.
Francine, por otro lado, lucía un ceño a medio fruncir. Era obvio que la chica frente a ella no era la misma de hacía dos años, pero eso no necesariamente significaba que fuera mejor que ella. ¿Era de las que le gustaba pensar? Entonces se encargaría de que no pudiera hacerlo.
—¡Avalancha al suelo!— exclamó, señalando a los pies de Mimikyu.
Muk rápidamente obedeció y disparó una ráfaga de rocas que chocaron contra el suelo bajo Mimikyu. Gruesas capas de polvo y humo se levantaron, impidiendo la correcta visibilidad en el campo de batalla.
—¡Danza espada!— ordenó Lillie.
—¡Tóxico!— dijo Francine.
Muk ni siquiera esperó a tener visión del objetivo, sino que simplemente disparó bombas de veneno contra todo el campo nublado. Fue tras dos bolas de veneno que Muk por fin vio al blanco. Vio las orejas del disfraz de Mimikyu por encima emerger de entre la polvareda, por lo que disparó en dicha dirección sin pensárselo. Mimikyu evadió el ataque y esta vez fue su cola la que la delató, permitiéndole a Muk darse una idea aproximada de en dónde se encontraba. En cuestión de segundos el tipo Siniestro había llenado con veneno toda la zona donde había avistado a Mimikyu. Francine supo que no había escapatoria para el enemigo.
—¡Avalancha!— gritó.
Muk rápidamente acribilló las partes donde no había visto a Mimikyu. Las rocas penetraron entre el polvo y el humo, creando todavía más polvo y humo. Muk insistió en su ataque unos segundos más hasta que finalmente se detuvo. El ceño de Francine se frunció, pues sentía que algo raro acababa de pasar. Pensó en el qué y dio con la respuesta cuando cuatro rocas salieron disparadas contra Muk a toda velocidad. El tipo Siniestro fue tomado con la guardia baja, por lo que los proyectiles golpearon sin problema.
La cortina de humo finalmente desapareció, revelando a Mimikyu. La pequeña tipo Hada estaba en medio de un enorme charco de veneno, parada justo sobre el fragmento de roca que se había guardado. Parecía estar acomodándose el disfraz.
—¡LA PARTICIPANTE LILLIE SALE ILESA DE ESA SERIE DE ATAQUES! ¡¿Cómo es posible que haya realizado tal hazaña?!— se preguntó Jeekyo.
Francine se preguntaba exactamente lo mismo. Consideró todos los factores y llegó a una conclusión que la dejó intranquila. Juzgando por la forma en la que Mimikyu volvía a ponerse el disfraz, supuso que seguramente se lo había quitado aprovechando la cortina de humo, utilizándolo como señuelo para atraer la atención de Muk a cierto lugar. Ella sabía que los brazos de los Mimikyu eran ridículamente largos, por lo que era muy probable que el cuerpo del enemigo estuviera en un lugar completamente distinto a donde había estado el disfraz. Después de eso… ¿Ella sabía que ordenaría a Muk atacar las zonas donde no habría veneno? No se había molestado en atacar ese lugar, pues era lógico pensar que nadie se acercaría a ese charco de pura toxicidad, por lo que los únicos lugares donde podría estar sin salir de la cortina de humo eran los alrededores. ¿Para eso se había quedado con ese fragmento de roca? ¿Para usarlo como plataforma donde estar a salvo del veneno? Francine casi negó con la cabeza.
—Eso es jodidamente rebuscado— pensó, mirando a Aether—. No hay forma de que alguien vea una simple roca y piense que le servirá para algo tan específico.
Pero Lillie lo había hecho. Si Francine hubiera compartido sus hipótesis en voz alta habría visto el rostro lleno de sorpresa de la rubia, pues todo lo que había conjeturado era verdad. Aether casi suspiró, pues lo de quedarse con la roca había sido algo que por poco descartaba. Quería usarla como distracción o algo similar, pero también creyó que podía servirle para algo parecido al uso final.
—Los enemigos que usan Pokémon de tipo Veneno suelen llenar todo el campo con veneno para limitar el movimiento del rival. Además, ella ya tiene historial. Hizo lo mismo contra Mina en el Battle Royale— pensó la rubia, mirando fijamente a los enemigos. Esperaría al siguiente ataque.
Francine supuso que ya no tenía sentido atacar desde tan lejos. La mejor forma de no dejar pensar a un cerebrito era peleando de cerca; abrumándolos. Hizo justamente eso.
—¡Tóxico!
Muk disparó nuevamente una burbuja de veneno, la cual Mimikyu esquivó con rapidez. La tipo Hada acortó la distancia entre ella y el oponente con un salto que Muk aprovechó de inmediato. El tipo Siniestro se lanzó tan rápido como pudo con Puya nociva.
—¡Mazazo!— gritó Lillie con gran energía.
Mimikyu volvió a dar un salto, para posteriormente dar un giro. Interceptó el Puya nociva con su cola de madera, la cual había crecido inmensamente además de haberse rodeado de un aura verdosa. El choque fue realmente poderoso, al punto de que viento emergió en todas direcciones a partir del lugar de colisión. Pese a lo que podría parecer, la balanza se decantó rápidamente a favor de Mimikyu, cosa que sorprendió a Francine. La Skull sabía perfectamente que Muk tenía más poder que el enemigo, así que, ¿por qué? Sus ojos se abrieron de par en par.
—Usó Danza espada— reparó en ese dato y luego pensó en la forma de Mimikyu de recibir el ataque. Chasqueó la lengua, pues era el resultado obvio.
—¡Mándalo a volar, Mimikyu!— ordenó Lillie. Su mirada era tan intensa que quemaba.
A través de los huecos de su disfraz se podían ver los ojos de la pequeña tipo Hada. Una gran determinación se mostró y de ella surgió un grito de batalla. Con gran fuerza hizo retroceder a Muk, haciendo que la pata con la que había atacado sufriera de un fuerte retroceso, hasta el punto en el que pasó de un ángulo de ciento cincuenta grados a uno de noventa. Muk claramente no esperaba eso y se vio en su adolorido rostro.
—¡Avalancha!— dijo Francine de inmediato.
—¡Muévete entre las rocas!— exclamó Lillie.
Los proyectiles salieron disparados hacia Mimikyu, quien rápidamente usó sus largas garras para moverse entre ellos. Sus extremidades parecían látigos oscuros que utilizaba para impulsarse de roca en roca, acercándose cada vez más a Muk. Pronto Mimikyu llegó al final del ataque y, justo antes de salir de él, sujetó las dos últimas piedras con sus garras. Las arrojó fuertemente contra Muk, quien tuvo que usar Demolición para repeler una de ellas, la cual chocó contra la segunda y la hizo rebotar de vuelta contra Mimikyu. La tipo Hada fue tomada con la guardia baja, por lo que apenas pudo reaccionar y con sus garras rompió la roca en un acto reflejo. Aterrizó y se alejó rápidamente de Muk. Entrenadoras y Pokémon se quedaron completamente inmóviles; en silencio.
—¡QUÉ INTERCAMBIO TAN INTENSO!— gritó Jeekyo a todo pulmón— ¡Las participantes Lillie y Francine se atacan con todo y luego proceden a tomar un respiro! ¡¿Esos estallidos repentinos de acción serán la norma en este combate?!
Francine no había parado de fruncir el ceño en ningún momento. Se daba cuenta de que simplemente lanzarse hacia el frente no tendría sentido alguno, pues su oponente parecía estar preparada para cualquier cosa que le lanzaran. Aether sabía perfectamente que podría ganar el choque entre Puya nociva y Mazazo, pues el uso de Danza espada y el impulso ganado con ese rápido giro en el aire eran suficientes para darle una buena ventaja a Mimikyu contra Muk. Sin mencionar que esa forma de moverse entre las rocas, si bien era ingenioso, sin duda alguna era algo que claramente había ensayado. Era imposible que, sin talento natural, un Pokémon pudiera moverse de esa manera en un terreno tan peligroso. La Skull se preguntó si su oponente había entrenado esa habilidad en el pasado o si era algo que había aprendido para usar contra ella. Y si la respuesta era lo segundo, entonces ¿qué más había practicado para usar en su contra? ¿Qué tanto la había estudiado? Lo que Francine no sabía era que, mientras más tiempo se la pasaba ella pensando, mayor era la preparación de su rival.
Lillie, por otra parte, no pudo pasar por alto las palabras de su hermano mayor.
—Mientras recuerdes todo lo que has aprendido este combate no debería ser distinto a ningún otro.
Y era cierto. Todo lo que había aprendido durante su viaje con Ash estaba siendo usado en este combate. Esa clásica táctica de su novio de moverse entre las rocas y el momentum generado al aumentar la velocidad dando un giro previo a un coletazo (aunque Ash realmente no entendía la física detrás de eso), esas eran cosas que había visto hacer a Ketchum una y otra vez mientras crecía como entrenadora. Ella, por supuesto, había acoplado esas cosas a su propio estilo de lucha. Las tácticas, sin habilidad, no servían de nada. Lillie frunció el ceño, pues la victoria era suya para tomarla. La mujer frente a ella no volvería a ganar; nada se repetiría.
—Esta vez todo es distinto— pensó Aether, viendo a su oponente directamente a los ojos. Esos ojos que antaño la habían visto como inferior ahora mostraban conflicto; indecisión. Su oponente pensaba en cómo contrarrestarla y ella hacía lo mismo.
Lillie casi sonreía, pues intentar pensar en cómo derrotarla era lo peor que un enemigo podría hacer al luchar contra ella. Sabía que su oponente no conocía su estilo de lucha en lo más mínimo; sabía que no conocía sus puntos fuertes ni los débiles. No la había estudiado para nada y esa sería su perdición. Francine la había subestimado y se arrepentiría por ello. Ella la haría arrepentirse.
—Mimikyu no solo luce como Pikachu, sino que hasta lucha como él— Brock estaba cruzado de brazos mientras sonreía. Vio al roedor eléctrico, quien le devolvió la mirada y saltó hacia él. Acarició su mentón—. No puede ser coincidencia, ¿verdad?
—Los Pokémon de Lillie siempre se unen a Ash en su entrenamiento matutino, así que no han perdido condición— explicó Rotom—. A Mimikyu en particular le gusta fijarse en Pikachu cuando entrena… En realidad, a todos les gusta hacerlo. Es como un jefe para todos los Pokémon de la casa.
—Pikachu— el tipo Eléctrico rio, halagado.
—"De la casa"…— murmuró May, sonriendo.
—Esos dos van en serio, ¿eh?— Iris se rio.
De vuelta en el campo de batalla, Francine ya había decidido lo que haría. Un último intento no estaba mal, pensó.
—Usa Avalancha a tus alrededores.
Muk rugió y las rocas salieron disparadas alrededor suyo. Las piedras chocaron rápida y repetidamente contra el suelo, levantando una cortina de polvo que esta vez rodeó al tipo Siniestro. Lillie vio eso atentamente.
—Usar Avalancha para cubrirse— su mente comenzó a trabajar—. Si ataca revelará su posición; Muk no es lo suficientemente rápido como para alejarse antes de que Mimikyu reaccione. Además de que es muy poco polvo como para que pueda moverse libremente. Posibilidad más factible: Ampliará su escondite. Dirección: Hacia Mimikyu. Intentará atacar con Tóxico y usará el polvo para acercarse.
Rocas salieron disparadas de la polvareda, golpeando el suelo frente a Muk. El área abarcada por el ataque tenía forma de cono, por lo que rápidamente se formó una cortina de polvo adicional de amplia anchura y de un largo aceptable. Las rocas salían disparadas pero no golpeaban a Mimikyu, sino que seguían creando más y más polvo. De la nada una burbuja de veneno salió volando contra la tipo Hada. No acertó. El polvo dejó de generarse a la velocidad usual y rocas salieron disparadas hacia Mimikyu.
—Muy bajas— notó Lillie—, Está usando Avalancha al ras del suelo. Las rocas que se generan más cerca del piso chocan contra éste y siguen generando el polvo suficiente para mantener su escondite; el resto de rocas van a Mimikyu. No se está moviendo de su…— interrumpió su pensamiento— ¡Salta, Mimikyu! ¡Ve a tu izquierda!
La tipo Hada se despegó del suelo con sus garras, las cuales usó para impulsarse lejos de las rocas. Los proyectiles comenzaron a perseguirla, pero Mimikyu era más rápida.
—¡Sigue moviéndote, Mimikyu! ¡Espera mi señal!— le gritó Aether a su Pokémon. La tipo Hada soltó un gruñido de aceptación— Muk no se está moviendo de su lugar; no si sigue usando Avalancha como lo está haciendo. Se encuentra en un solo punto, estático. Hay que acercarnos con Mazazo. El golpe de Mimikyu, incluso si no golpea, dispersara el polvo suficiente como para que lo veamos. ¿Cómo nos acercamos? El polvo, claro. Muk no podrá sostener su ataque por más tiempo— alzó la voz— ¡Ve detrás de ti! ¡Entra al polvo!
Mimikyu frenó y con sus garras se impulsó hacia el polvo que se generaba detrás de él, en el punto de contacto entre Avalancha y el suelo. Pronto Avalancha dejó de avanzar, siendo disparada hacia el polvo que el propio ataque había disparado. Muk entonces dejó de atacar.
—Seis segundos de duración a una potencia media alta— anotó Lillie para sí misma—. No es demasiado si se compara con los más de veinte segundos que pueden aguantar atacando ininterrumpidamente los Pokémon de Mina, pero claro que nadie es tan resistente como sus Pokémon. A comparación del Rayo de Pikachu, que puede usar durante quince segundos, y del Rayo hielo del Primarina de Hau, que puede sostener hasta trece segundos… Condición física aceptable, tirando a baja. Como lo suponía, sus Pokémon no tienen mucho aguante. Debe de ser capaz de mantenerse tanto tiempo en batalla por una combinación entre un buen ahorro de energía y una estrategia bien pensada. Si fuera con su cien por ciento todo el tiempo se quedaría sin energía muy pronto, lo que quiere decir que toma descansos entre ataques prolongados para que sus Pokémon respiren; lo que quiere decir que…— sus ojos se abrieron de par en par— ¡Mazazo!
Mimikyu saltó de entre el polvo y rápidamente giró. Comenzó a caer hacia la gran cortina de polvo con la cola de madera por el frente; impactó. El polvo se disipó repentinamente, revelando el choque entre el Puya nociva de Muk y el Mazazo de Mimikyu. El tipo Siniestro hacía un gran esfuerzo por mantener alejada a su enemiga. Lillie vio la mala postura de Muk y supo que ella tenía razón.
—Un ataque apresurado. Ni estaba listo para recibir el golpe de Mimikyu ni había recuperado el aliento. En esta situación los Pokémon de Ash habrían podido esquivar el ataque sin problemas. Un tiempo de respuesta apenas aceptable. Velocidad de reacción similar a la mía— Lillie casi sintió ganas de reír cuando se dio cuenta—. Ella es como yo.
El intercambio entre Mimikyu y Muk continuó solo por unos segundos más. Pronto la tipo Hada se declaró como ganadora, rompiendo la postura de Muk y conectando el poderoso Mazazo contra su cabeza. Ambos retrocedieron, solo que Mimikyu lo hizo porque su cola de madera actuó como un muelle por el impulso y Muk por la potencia del golpe.
—¡UN PODEROSO GOLPE! ¡Pese a que Planta no es muy efectivo contra Veneno, el poder de Mimikyu y la potencia de Mazazo debieron dar como resultado un golpe realmente demoledor! ¡¿Podrá soportar esto Muk?!
Muk había aguantado. Agitó la cabeza con fuerza, viéndose aturdido pero listo para pelear. Su respiración estaba levemente agitada. Al ver esto, Francine negó con la cabeza.
—Ese Mimikyu es un problema— pensó, sacando una Poké Ball—. Si no puedo superarlo en fuerza, entonces haré que se retire.
—¡¿OH?!— la voz de Jeekyo resonó en los altavoces— ¡¿La participante Francine retira a Muk del campo de batalla?!
Mientras Muk era absorbido por su Poké Ball, la mirada de Francine se enfocó por un momento en Lillie. Sus ojos la retaban abiertamente; le transmitían un único mensaje: «Ven a mí». Aether no parecía estarla subestimando, al contrario. Parecía estar preparada para absolutamente todo lo que ella pudiera lanzarle. Francine no tenía dudas de que había sido estudiada completamente por su rival, como si fuera un libro. Sintió un ligero escalofrío de algo que solo pudo llamar asco.
—¿Tanto quieres ganarme?— le preguntó, arqueando una ceja. Sacó su siguiente Poké Ball.
—Quiero ganarme a mí misma— respondió Aether, retomando su posición de combate.
Francine no comprendió esas palabras.
—Impresionante— escucharon aplaudir a Liam, quien sonreía ampliamente—. Lillie se las arregló para comprobar todos los atributos de su oponente durante el primer asalto. Capacidad ofensiva y defensiva, inteligencia, reflejos y aguante. Obtuvo los datos de primera mano, por lo que ahora conoce a su rival con mucha mayor profundidad.
—¿Eh? ¿En qué momento?— preguntó Dawn con intriga.
—Lo hizo a lo largo del combate— dijo Rotom—. Si luego lo revisan atentamente podrán encontrar los momentos exactos en los que pone a prueba cada cosa— la Pokédex sonrió y murmuró—. Vamos, el que sigue.
—Rotom está tan metido en el combate que ni siquiera se detendrá a explicar…— Hau tenía la boca bien abierta.
—¡VAMOS!— el grito de Ash los ensordeció por un momento— ¡EL QUE SIGUE, EL QUE SIGUE!
Vieron como la Poké Ball de Francine se elevaba, abriéndose y revelando el siguiente Pokémon. Un Toxapex cayó en el suelo, mostrando sus largas protuberancias. Su imagen apareció en pantalla, reemplazando uno de los símbolos de Poké Ball.
Francine y Lillie intercambiaron miradas. Aether echó un vistazo rápido a Mimikyu y nada más. La esperó.
—Pin misil— ordenó Francine.
Toxapex retrocedió ligeramente para acto seguido saltar. Comenzó a girar a gran velocidad, disparando agujas que salieron disparadas contra Mimikyu.
—¡Lánzale tierra!— ordenó Lillie.
Mimikyu clavó sus garras en el suelo, arrojando dos puñados de tierra contra su oponente. La polvareda fue rápidamente atravesada por las agujas, permitiendo que Toxapex volviera a tener un blanco fijo contra Mimikyu. Antes de que nada más pasara, el tipo Agua dejó de utilizar su ataque.
—El ataque duró solo tres segundos— notó Lillie—. No quiere perder energía en exceso. Está tratando de usar el desgaste de energía a su favor… Quiere que saque a Mimikyu del campo. Se ha dado cuenta de que, si no puede ganarme en fuerza, no puede ganarme en lo absoluto— sonrió—. Qué lástima, pero no nos iremos así sin más. ¡Acércate, Mimikyu!
La tipo Hada retrajo sus garras, no sin antes arrastrarlas por el suelo. Francine vio como el enemigo se acercaba y rápidamente se puso a la defensiva. Lo esperó atentamente hasta que finalmente estuvo ahí.
—¡Puya nociva!— ordenó.
Toxapex extendió una de sus protuberancias contra Mimikyu. El Pokémon saltó y, en medio de su caída, extendió sus garras, dejando caer otros dos puñados de tierra contra él. La tierra interfirió con la visión de Toxapex, quien tuvo que apartar la mirada. Mimikyu aprovechó este momento para dar un rápido giro, comenzando a caer sobre el oponente con un poderoso Mazazo que conectó exitosamente. Para sorpresa de todos, el resto de las protuberancias de Toxapex repentinamente se abalanzaron contra Mimikyu, golpeándola con fuerza y haciéndola retroceder.
La tipo Hada aterrizó torpemente contra el suelo. Rápidamente el cuello de su disfraz se rompió y peluche salió de debajo de este. Rayos morados cruzaron por todo el cuerpo de Mimikyu, quien entrecerró un ojo. Toxapex vio esto entre jadeos y con una sonrisa en el rostro.
—¡UN PRIMER CONTACTO EXPLOSIVO! ¡Toxapex recibió un devastador golpe de Mimikyu, pero logró envenenarla y conectar un golpe igualmente poderoso!— exclamó Jeekyo.
Francine se mostró confundida. Aunque había aprovechado esa repentina agresividad, no dejaba de resultarle extraño. ¿Por qué su oponente se había arriesgado a un golpe así? Le parecía incoherente considerando la forma en la que había combatido previamente. Vio como Mimikyu era retirada del campo de batalla.
—¡Y MIMIKYU SALE! ¡¿Será que el veneno ha puesto presión sobre los hombros de la participante Lillie?!— se preguntó Jeekyo.
—Arreglaré tu disfraz cuando terminemos con esto, Mimikyu— Aether le sonrió a la cápsula, guardándola en su bolsillo. Sacó la siguiente Poké Ball y la arrojó al aire— ¡Te necesito!
Un Mudsdale grande y fuerte aterrizó pesadamente en el suelo. Un poderoso relinchido salió de su hocico, causando una gran impresión. Uno de los símbolos de Poké Ball del lado de Lillie fue reemplazado por la imagen de Mudsdale.
—¡ES MUDSDALE! ¡Un recio Pokémon del tipo Tierra que mostró su potencial en el Battle Royale Supremo! ¡¿Será la carta de triunfo de la participante Lillie?!
Los ojos del tipo Tierra se clavaron rápidamente contra la entrenadora enemiga y con fuerza bufó. Su mirada mostraba un gran rencor que luchaba por contener. Francine simplemente lo ignoró.
—Pin misil— ordenó.
—¡Avalancha!— exclamó Lillie de inmediato.
Toxapex saltó y comenzó a girar; las agujas salieron disparadas, encontrándose en mitad del aire con las rocas invocadas por Mudsdale. El resultado fue obvio, pues, aunque varias piedras se rompieron, el ataque del caballo terminó siendo superior. Toxapex se vio obligado a caer nuevamente al suelo, obedeciendo de inmediato la siguiente orden de Francine.
—¡Búnker!
Sus protuberancias crearon una cúpula cerrada y las espinas de éstas se extendieron. Las rocas que chocaron contra el cuerpo de Toxapex se rompieron de inmediato, pues la fuerte barrera impedían por completo el paso.
—¡Terremoto!— dijo Aether.
El tipo Tierra rápidamente pisoteó el suelo, creando ondas sísmicas que se movieron en contra de Toxapex.
—¡Salta!
El tipo Agua se vio obligado a dejar su defensa absoluta, pues una sacudida así no era algo que Búnker pudiera repeler. Saltó y aprovechó el momento para atacar con Pin misil.
—¡Cuerpo pesado!— Lillie agitó el brazo derecho con fuerza.
Mudsdale cargó hacia el frente con su cuerpo cubierto por un aura metálica que repelió gran parte de las agujas. Toxapex lo vio acercarse y, sin éxito, intentó cerrarse de nuevo. Momentos antes de la colisión, el brillo plateado dejó el cuerpo de Mudsdale, dando paso a un aura anaranjada. El golpe del caballo mandó a volar al tipo Veneno, quien rodó más de dos metros por el suelo.
—¡UN PODEROSO GOLPE!— gritó Jeekyo— ¡Un cambio a último momento de Cuerpo pesado a Fuerza equina da como resultado un devastador movimiento!
Francine vio el rostro adolorido de su Pokémon y frunció el ceño. Estaba siendo sobrepasada; estaba siendo realmente sobrepasada. Con el mismo ceño fruncido miró a Lillie y entonces supo cuáles eran sus intenciones.
—No creí que Lillie pudiera ser así de agresiva— Delia parecía sorprendida—. ¿Qué pasó con lo de no revelar sus cartas?...
—No tiene caso intentar ocultar los movimientos de Mudsdale, señora Ketchum— le explicó Gladio—. Lo más probable es que su oponente los haya visto todos durante el último Battle Royale.
Delia le dio un golpecito a su mano izquierda.
—¡Cierto! Que despistada.
—Pero es cierto que está siendo muy agresiva— dijo Burnet—. Lillie no suele pelear así… ¿Es porque…?
—No, a pesar de la historia que tienen, Lillie está tranquila— explicó Rotom—. ¿Por qué no lo explica la Reina venenosa? Ella es la experta cuando se trata de Pokémon molestos.
Selene vio a Rotom con reproche, para luego mirar a Burnet.
—Esa es la forma ideal de luchar contra un Pokémon tanque, profesora— comenzó a decir—. Supongo que no lo sabe, pues no es su campo de especialización, pero los Toxapex se especializan en combates donde su mayor aliado es el desgaste. Se valen de movimientos como Bunker para protegerse del daño, así como del veneno para hacer que el oponente pierda energía poco a poco. Sus grandes defensas les permiten luchar de esa forma. Es por eso que la agresividad es la mejor herramienta para deshacerse de Pokémon así, pues se busca impedir que marquen en el combate un ritmo con el que se sientan cómodos.
Sorba mostró comprensión ante las palabras de Selene.
—Aunque todavía hay un movimiento que casi todos los Toxapex tienen…— murmuró Asutoro— Y ese es…
—Recuperación— se escuchó decir a Francine por los altavoces.
Un aura verdosa rodeó rápidamente a Toxapex, cambiando por completo su semblante. Se veía revitalizado y ahora solo se podían ver unos cuantos raspones en su cuerpo. Francine no perdió el tiempo.
—Pin misil.
Toxapex volvió a saltar y Lillie no perdió la oportunidad.
—¡Cuerpo pesado!
El caballo corrió rápidamente contra Toxapex, recibiendo y repeliendo la mayor parte de las agujas. El tipo Veneno comenzó a caer al suelo y el aura que rodeaba a Mudsdale cambió de una plateada a una anaranjada. Momentos antes de la colisión, Francine habló.
—¡Sujétate a él!
Lillie y todos en el estadio vieron con sorpresa como Toxapex extendía sus protuberancias hacia el lomo del enemigo, de forma que su pequeño cuerpo quedaba cabeza abajo sobre la espalda del tipo Tierra. Sus protuberancias se unían en el estómago de Mudsdale, formando un fuerte abrazo.
—Puya nociva— ordenó Francine.
Las espinas de las protuberancias de Toxapex se extendieron, rodeadas por un aura morada, incrustándose en el cuerpo de Mudsdale. El caballo dejó salir un relinchido de dolor, retorciéndose ante el poderoso agarre del enemigo. Un aura rojiza rodeó su cuerpo.
—¡Cuerpo pesado! ¡YA!— gritó Lillie con firmeza.
El cuerpo de Mudsdale fue rápidamente rodeado por el aura plateada, creando una pequeña protección contra el ataque enemigo. Sin embargo, más pronto que tarde, rayos morados emergieron del cuerpo del caballo.
—¡Tírate al suelo!— ordenó Aether. Si era necesario aplastar a Toxapex, entonces lo haría, pero lo obligaría a soltar a Mudsdale.
El tipo Tierra se dejó caer pesadamente contra el suelo, cayendo de costado. Comenzó a revolcarse, de forma que aplastaría el pequeño cuerpo de Toxapex, aunque claro que éste no se lo pondría tan fácil. El tipo Veneno separó dos de sus protuberancias y las colocó debajo de él, formando un medio círculo. Por sí solo esto no habría hecho nada, pero fue gracias a Bunker que sus extremidades ganaron la fuerza suficiente para sostener todo el peso del enemigo, aunque no para siempre. Las espinas de Búnker lastimaron a Mudsdale, quien volvió a relinchar con gran dolor.
El público veía estupefacto lo que estaba pasando. En solo un momento, Francine había ganado completo control de la situación. Algunos incluso sentían que lo que estaba sucediendo no era exactamente juego limpio, pero dado que la árbitra no había dicho nada, ellos tampoco lo hicieron.
Lillie vio el rostro de Toxapex, que mostraba un gran esfuerzo. Pronto el tipo Agua alejó otra protuberancia de Mudsdale, utilizándola para intentar resistir mejor el peso del caballo. Aether frunció el ceño.
—¡Sigue con Cuerpo pesado!
Mudsdale apretó los dientes y se mantuvo firme. Siguió dejando caer todo su peso sobre Toxapex, sumándole movimientos bruscos que desequilibraban al oponente. Mientras más daño recibía, él solamente se fortalecía más. Toxapex resistió un momento más, pero pronto fue obvio que no podría continuar. Pese a que había retirado muchas de sus protuberancias del cuerpo de Mudsdale para mejorar su soporte, éstas pronto perdieron fuerza. El caballo aplastó al tipo Veneno con todo el peso de su cuerpo.
—¡Terremoto!— gritó Lillie.
Mudsdale se levantó rápidamente, revolcándose dolorosamente sobre las espinas del derribado Toxapex. Apenas se puso de pie, levantó las pezuñas delanteras y las dejó caer contra el enemigo, quien se cubrió con Bunker tan pronto como pudo. El uso repetido de este movimiento, sumado al poco tiempo para reaccionar, resultaron en un fracaso en la defensa de Toxapex. El poderoso golpe de Mudsdale dio de lleno, tumbando nuevamente al enemigo.
Mientras el caballo alejaba sus pezuñas de encima del enemigo, este abrió los ojos con fuerza. Agujas salieron disparadas contra el rostro de Mudsdale, haciéndolo relinchar y retroceder levemente. Tras ser azotado por el veneno, el tipo Tierra pronto disparó un Avalancha que también golpeó al enemigo, creando una explosión por la colisión. Una cortina de humo cubrió a ambos Pokémon.
—¡¿QUÉÉÉÉÉ?! ¡¿Qué está pasando, señoras y señores?! ¡¿En qué momento las cosas escalaron a este nivel?!— Jeekyo sonaba tan sorprendido como emocionado— ¡LAS PARTICIPANTES ESTÁN DÁNDOSE CON TODOOO!
El público estalló rápidamente, aplaudiendo ante el combate que se desarrollaba frente a ellos. El último intercambio había sido una muestra de pura ofensiva, ni más ni menos. Había sido un duelo de puro poder bruto y el resultado estaba en duda.
O lo estuvo hasta que Toxapex salió volando de la humareda, aterrizando pesadamente contra el suelo, Mudsdale relinchó con fuerza, saliendo del humo también y corriendo contra su enemigo mientras usaba Cuerpo pesado. El tipo Veneno se levantó con dificultad.
—¡Recuperación!— le ordenó Francine.
—¡No te dejaré!— exclamó Lillie— ¡Terremoto!
Mudsdale dejó de estar rodeado por el aura plateada, para empezar a correr dando potentes zancadas. Cada vez que las pezuñas de Mudsdale tocaban el suelo creaban una onda sísmica que se extendía hacia sus alrededores y, por supuesto, hacia Toxapex. El tipo Veneno se vio obligado a saltar justo cuando aquella aura verdosa comenzaba a rodearlo, pasando entonces algo que ni él ni Francine se esperaban.
El caballo desapareció repentinamente y, en menos de un segundo, Mimikyu regresó al campo de batalla. La tipo Hada apareció justo frente a Toxapex, apenas unos centímetros por arriba de él. La cola de madera de Mimikyu se vio agrandada por el aura verdosa y rápidamente se dirigió hacia Toxapex.
—¡Bunker!— alcanzó a gritar Francine.
Toxapex se cubrió y justo cuando las espinas comenzaron a crecer, el golpe de Mimikyu chocó contra él. El poderoso Mazazo mandó a volar a Toxapex de vuelta al suelo, haciendo que se estrellara con fuerza. El tipo Veneno jadeó con fuerza, mirando hacia arriba solo para encontrarse a dos largas garras oscuras que lo golpearon con brutalidad. La energía del golpe fue transmitida del cuerpo de Toxapex al suelo sobre el que estaba acostado, creando una pequeña onda de choque que levantó polvo alrededor de él.
Mimikyu ni siquiera dejó que se creara tensión, pues dispersó la polvareda con sus dos garras. El veneno que azotó su cuerpo lo detuvo por un momento pero inmediatamente después buscó a Toxapex. Solo se relajó cuando vio el resultado de su ofensiva. El tipo Veneno se encontraba completamente inconsciente y eso Hapu lo notó.
—¡TOXAPEX NO PUEDE CONTINUAR!— anunció con firmeza la Kahuna, bajando un brazo en dirección al mencionado. La imagen del tipo Agua se volvió gris en la gran pantalla.
—¡Y TOXAPEX CAEEEE! ¡La poderosa ofensiva de la participante Lillie superó la increíble defensa del Toxapex de la participante Francine! ¡Un poder que no dio tiempo de respuesta!
El público se volvió loco ante la primera victoria de Lillie Aether. Silbidos, aplausos y gritos se escucharon con fuerza, todos maravillados por el desempeño de Lillie y la calidad del combate.
Francine tardó en procesar esto. Parpadeó, asimilando lo que acababa de pasar. Su ceño se frunció con fuerza. Pensaba que su oponente no era lo suficientemente fuerte; no si se basaba en el combate donde casi era eliminada. Al parecer se había equivocado.
Lillie, por otro lado, respiraba con un poco de pesadez. Veía el resultado de los esfuerzos de su equipo y no pudo evitar sonreír. Cerró los ojos con fuerza, así como su puño derecho.
—¡Bien!— dijo en un murmuro.
"Lillie empezó HUMILLANDO a Francine, pero esa última jugada por parte de ella igualó un poco las cosas. Aunque sinceramente lo que hizo Lillie fue lo más inteligente. Los Toxapex son un dolor en el culo".
"Sin duda. Mudsdale recibió un buen daño porque Francine planeó muy bien eso último, pero estoy seguro de que Lillie estaba más que dispuesta a recibir un daño semejante con tal de sacarse a Toxapex de encima".
"Una vez peleé contra un Toxapex y, desde entonces, le agarré como que asco a la especie. Ni siquiera los Chansey son tan duros de tumbar".
"Toxapex envenenó a Mimikyu y a Mudsdale… Esto se volvió una carrera contrarreloj antes de que nos diéramos cuenta".
"Menos hablar de Toxapex y más hablar del trabajo de Mudsdale y Mimikyu. Ese último combo fue DESTRUCTIVO. Si le hicieron eso a Toxapex, no quiero ni imaginar que le harían a cualquier otro Pokémon de Francine".
"Yo creo que el combo funcionó tan bien precisamente porque Toxapex es un Pokémon lento. Aunque no sé, es mi opinión".
"No estás muy alejado de la realidad. Toxapex y Mudsdale tienen una velocidad base muy similar, por lo que Lillie acostumbró a sus oponentes a un combate de bajas velocidades para después acelerarlo de golpe con el cambio a Mimikyu. Si tu enemigo pasa de, por ejemplo, 35 a 100, por supuesto que te sentirías desorientado".
"Pero por qué Francine no cambió a Toxapex?... Digo, no le habría venido mal…".
"Por lo que se ha visto, Francine solo tiene tipo Veneno. No debe de tener ningún Pokémon que le haga mejor frente a Mudsdale que Toxapex, por lo que su mejor opción era hacer todo el daño posible. Está en un buen aprieto".
"Estoy leyendo este hilo y me estoy dando cuenta de que este combate es más de lo que se ve a simple vista… ¿Cómo es que los entrenadores Pokémon hacen ver como algo simple algo tan complicado?",
"Creo que Francine y Lillie están bastante igualadas… Eso sí, pienso que Francine es un poco más fuerte que Lillie, pero Lillie es bastante más inteligente que Francine (no quiero decir que ella no lo sea, pero Lillie es Lillie). En todo lo demás, las veo muy igualadas".
"Opino lo mismo. Pero creo que los Pokémon de Lillie están un poco más en forma que los de Francine, aunque diría lo contrario si me refiriera a ellas".
"este hilo esta lleno de puros intelectuales dejen de analizar todo y solo disfruten. Viva lilliegooooooood!"
"Jajaja es que hay que apreciar el arte de esta batalla!".
Dex123; ¿Sabían que el IQ de Lillie supera los 180 puntos? Es una mujer muy inteligente. Que no les sorprenda que todo lo que están comentando sea verdad. Sus planes suelen ser magníficos.
"JODER. El hater de Mina es fan de Lillie? Creí que este incel odiaba a todas las mujeres, pero míralo, simpeando a una XDDD".
Rotom centró su mirada en el campo de batalla, satisfecho, pues había encontrado una forma de deshacerse de los idiotas de las redes sociales.
—¿Qué son esos números que escribiste, Rotom?... 192.228…— Hau fue rápidamente interrumpido, pues Rotom se movió bruscamente.
—¡Ey, pide permiso!
—¡Ah, lo siento, lo siento!
En el campo de batalla, Lillie extendió su brazo hacia el frente, regresando a Mimikyu a su Poké Ball. La rubia sacó otra cápsula cuando Francine sacó la suya. Ambas se miraron fijamente y, sin decirse nada, convocaron a sus siguientes Pokémon.
Muk y Comfey salieron al campo de batalla. El último símbolo de Poké Ball de Lillie desapareció, dando paso a la imagen del tipo Hada.
—¡Comfey entra al campo de batalla y Muk regresa! ¡¿Qué combate nos darán estos dos Pokémon?! ¡La ventaja de tipo está nuevamente a favor de Muk!— informó Jeekyo.
Lillie sonrió, pues ella no llamaría a lo que estaba por suceder como un "combate".
—¡Drenadoras!— exclamó.
—¡Tóxico!— respondió Francine.
Del hocico de Comfey salieron disparadas seis pequeñas semillas, mientras que del de Muk una gran burbuja de veneno. Los movimientos chocaron en el aire, de forma que las semillas reventaron la burbuja. Comfey repitió su ataque instantáneamente, lo que hizo que Muk también repitiera el suyo. El resultado fue idéntico.
—¡Vuela a su alrededor!— dijo Lillie— ¡Drenadoras!
Comfey rápidamente comenzó a moverse alrededor de Muk, obligando a que el tipo Siniestro tuviera que seguirlo con la mirada tan rápido como pudo. Se vio obligado a lanzar una burbuja de veneno de emergencia, solo que esta vez no hubo drenadoras que chocaran contra Tóxico. En lugar de eso, un increíblemente veloz Gigadrenado alcanzó a Muk, haciendo que energía fuera drenada de su cuerpo. Francine vio esto y supo que un combate a larga distancia era inútil.
—Avalancha— dijo.
Rocas salieron volando de Muk como punto de partida, por lo que Comfey tuvo que apresurarse para esquivar tantas como podía. Su pequeño cuerpo y agilidad le permitieron evadir una buena cantidad de ellas, pero no todas. Una roca estuvo a punto de golpearla cuando dos látigos salieron del cuerpo de la tipo Hada, extendiéndose y rodeando la roca. Pese a que había sujetado el proyectil, la energía cinética no desaparecía así sin más, por lo que Comfey sufrió de un pequeño retroceso. La roca le sirvió a Comfey de refugio, cubriéndolo de otras piedras que iban hacia él. El tipo Hada arrojó la roca devuelta a Muk, quien la esquivó sin mucha dificultad. Esos látigos no eran realmente poderosos.
—¡Comfey, Tormenta floral!— ordenó Lillie.
El tipo Hada se acercó rápidamente a Muk y Francine vio esto como la oportunidad perfecta. Si quería acercarse para hacer algo tan inútil como Tormenta floral, entonces se lo permitiría. A cambio de algo, claro.
Una burbuja de veneno salió disparada contra Comfey, golpeándolo directamente. El tipo Hada, sin embargo, no dejó de avanzar. Pese a los rayos morados que rodeaban su cuerpo y el gesto de dolor por la acidez del veneno, no dejó de avanzar. Atacó, solo que no utilizó Tormenta floral, sino que fue directamente con Drenadoras.
Las semillas cayeron directamente sobre Muk, rodeando su cuerpo con largas raíces que pronto comenzaron a drenar su vitalidad. El tipo Siniestro retrocedió ante la pérdida de energía. Comfey atacó rápidamente con un Gigadrenado que dio directamente en el blanco. Muk no se quedó sin hacer nada, pues pronto lanzó una rápida Puya nociva que dio de lleno contra Comfey.
—¡UN INTERCAMBIO INESPERADO! ¡El Comfey de la participante Lillie eligió recibir de lleno el Tóxico de Muk para infectarlo con Drenadoras y golpearlo con Gigadrenado, pero a cambio fue atacado con un poderoso Puya nociva!— exclamó Jeekyo— ¡Un intercambio que resultó favorable para la participante Francine!
La Skull sonrió levemente, casi de forma imperceptible, al ver como Comfey se recuperaba del golpe con dificultad. Su rostro mostraba gran dolor ante el ataque que acababa de recibir. Esa pequeña victoria la hizo olvidar por un momento que su oponente no era el tipo de persona que haría algo así sin un plan.
—¡Comfey, Aromaterapia!— se escuchó decir a Lillie.
Mientras que el pequeño aro de flores desprendía un fragante aroma de su cuerpo, los ojos de las personas con experiencia en combate se abrieron de par en par. Esta acción de Lillie; el uso de este movimiento en específico, dotó de un nuevo significado a acciones anteriores de Aether.
—Recibió ese Tóxico para ponerle las Drenadoras a Muk y permitió que Toxapex golpeara y envenenara a Mimikyu durante el primer intercambio…— Kiawe sonreía, complacido— ¡Lo hizo todo sabiendo que el veneno no importaría en lo más mínimo!
—Lo que parecían a primera vista como sacrificios en realidad eran actos carentes de importancia para ella…— Liam se cruzó de piernas— Que actuación tan despampanante.
—¡Ahora veo por qué era tan importante todo eso de no mostrar sus cartas!— Max parecía impresionado— Si hubiera mostrado a Comfey desde el inicio para curar el veneno de Mimikyu, entonces Francine no habría tomado algunas de las acciones que tomó solo para envenenar a los Pokémon de Lillie. ¡Permitió que Francine pensara que estaba ganando algo al arriesgarse y lo aprovechó para hacer daño!
—¡Increíble! ¡Eso es increíble!— los ojos de Iris brillaban tanto como los de Clemont. La morena incluso se puso de pie— ¡Lillie es impresionante!
—Si ella combate así normalmente, entonces…— Clemont se acomodó las gafas— Es una lástima que no se dedique al entrenamiento Pokémon.
—Esa es la gran pregunta— Brock miró a Gladio—. ¿Ella siempre lucha así o estamos ante una excepción?
El rubio veía orgulloso y atentamente a su hermana.
—Diría que ella siempre pelea de esta manera, pero también estaría mintiendo si dijera que no se está esforzando un poco más de lo normal en este combate.
Ishihara escuchó esta respuesta en silencio, pero con una sonrisa en los ojos.
—¡Mami!— Amber gritó, llamando la atención de Yellow. La niña reía, señalando a su tío— ¡Ojos de Ash! ¡Brillan!
Miraron de reojo a Ketchum y rieron. Sus deslumbrantes ojos y el sonrojo en su rostro eran algo casi inimaginable de ver para los viejos amigos de Ash.
Ketchum simplemente veía el perfil de su pareja y, desde detrás de un ventanal a las alturas, alguien más también veía.
—Eres increíble, Lillie— pensó Kukui con gran orgullo.
En el campo de batalla, Francine parecía haber recibido una bofetada. Había dejado ir a Toxapex, pues sabía que la participación del veneno era vital y si con su sacrificio lo conseguían, entonces lo habría valido totalmente. Pero ahora todo eso había sido en vano. Su objetivo cambió de inmediato. Necesitaba derribar a ese Comfey. Había subestimado a su oponente en exceso. Había subestimado su capacidad, su intelecto y poder.
—¿Qué estarás pensando? "De haber sabido que tenía un Comfey, entonces…"— los ojos de Lillie destellaron— Seguro que ahora estás deseando haberme estudiado. ¿Te arrepientes ahora de haberme visto cómo menos? Bien, porque esto terminara pronto.
Aether vio el ligero arrepentimiento en los ojos de su oponente y solo pudo agradecer por los increíbles mentores que había tenido.
En el Cañón de Poni se escuchaban gritos de batalla, pero los que nos competen son dos en particular.
—¡Silvady, Garra brutal!
—¡Primarina, Aria burbuja!— exclamó Mahalo.
La quimera se lanzó directamente contra la leona marina. Sus garras brillaban, listas para golpear a la Pokémon de Hau. Antes de que llegara a ella, Primarina dio un grito y disparó decenas de burbujas a toda velocidad contra su oponente.
—¡Retrocede, Silvady!— gritó Lillie de inmediato.
La quimera frenó y rápidamente se alejó. Antes de que Primarina pudiera perseguir al oponente con su ataque, alguien interrumpió.
—¡Alto!— el grito de Gladio llamó la atención de los combatientes. El rubio llegó por un costado y, con un ceño fruncido, se dirigió rápidamente hacia Lillie— ¿Por qué hiciste eso?
La rubia se sintió rápidamente intimidada. Cuando su hermano mayor entraba en su modo de instructor, ni siquiera ella estaba a salvo de los gritos.
—¿H-Hacer qué…, señor?— preguntó en un murmuro.
—Retroceder— los ojos de Gladio eran insoportables. Lillie apartó la mirada, pero se esforzó por volverlo a mirar. Debía hacerlo si no quería escuchar un «¡Mírame a los ojos!» —. ¿Por qué retrocediste?
—E-Era un ataque a distancia… Golpearía antes que el Garra brutal de Silvady…, señor…— respondió.
—V-Vamos, Gladio, incluso ella…— Hau se calló de inmediato cuando Gladio volteó a verlo. El futuro Kahuna se puso firme como una roca.
—¿Quién es más fuerte? ¿Silvady o Primarina?— preguntó el rubio.
—… Si hablamos de técnica…
—¡Hablamos de fuerza bruta!— la interrumpió de un grito— ¡¿Quién es más fuerte?!
—… Silvady…, señor…
—¡Claro que Silvady! ¡Pudo haber atravesado el ataque de Primarina! ¡Lo único que conseguiste al retroceder fue poner distancia entre ustedes y darle ventaja al enemigo!— Gladio se acercó un poco más— ¡¿Qué se hace contra los oponentes que pelean a distancia?!
—Hay que acercarse, señor…— murmuró. Sus ojos se apartaron por solo un instante, pero rápidamente volvieron a centrarse en la aterradora mirada de Gladio.
—¡Hay que acercarse, por supuesto, joder!— la intensidad en la voz de Gladio disminuyó, pero su tono se mantuvo— Entonces, ¿por qué decidiste que era una buena idea alejarte?
—Porque…— Lillie vaciló— así podría retirarme y pensar en otro…
—¡Mentira!— la rubia se sobresaltó. Gladio la veía con más enojo que antes— ¡Retrocediste porque te dio miedo confrontarlo directamente! ¡No confías en Silvady lo suficiente!
Lillie inmediatamente saltó al oír eso.
—¡Eso no es ver…!
—¡NO CONFÍAS EN ÉL!— el grito de Gladio calló de inmediato a la menor— ¡¿Por qué otro motivo desperdiciarías de ese modo la ventaja de poder que tenía contra su oponente?! ¡Tus acciones solo dicen que no creías en que podría atravesar el ataque de Primarina!
Lillie apretó los puños con fuerza. No podía decir absolutamente nada.
—Es importante saber retirarse— tanto ella como Gladio miraron a la otra persona que acababa de llegar. Uno típicamente pensaría en Ash como el instructor bueno, y lo era, solo que no en esta ocasión. Sus ojos eran severos—, pero también hay que saber cuándo arriesgarse. ¿Qué es lo que te he dicho siempre, Lillie?
Aether balbuceó algunas cosas antes de responder en voz alta.
—Que tengo que tomar riesgos e improvisar…
—Exacto. Parte del ataque de Primarina habría golpeado a Silvady si la hubieras combatido de frente, seguro, pero a cambio de ese daño habrías ganado una ventaja aplastante en cuanto a posicionamiento— Ash se cruzó de brazos—. Habrías llevado el combate a un duelo cara a cara, que es donde Silvady es mejor. Renunciaste a ello cuando decidiste temerle al daño. De vez en cuando es necesario perder un poco para ganar mucho, y eso es algo que Hau sabe— el azabache miró al moreno—. ¿Por qué hiciste lo que hiciste, Hau?
Mahalo vio de reojo a Lillie antes de contestar.
—Bueno, supuse que como Lillie es el tipo de entrenadora que evita todo el daño posible, entonces sin duda evitaría el conflicto directo… Pensé que si hacía que Silvady se alejara, entonces me sería más sencillo atacar y defender— explicó él.
—¿Y qué hubieras hecho si Silvady no se retiraba?— interrogó nuevamente Ash.
—Bueno… Pelearía de cualquier forma.
—¡Mahalo!— el grito de Gladio sobresaltó a Hau, quien se puso firme nuevamente.
—¡¿Sí, señor?!
—Bien dicho— el rubio le asintió, haciendo que el futuro Kahuna suspirara y sonriera. Aether miró a su hermana—. A futuro, piensa como Mahalo. Arriésgate. Y si la cosa sale mal solo encuentra la manera de lidiar con ello— Gladio se giró, comenzando a alejarse—. Aunque eres lo suficientemente inteligente como para asegurarte de que nada salga mal.
—Este combate lo ganó Hau— anunció Ash, sonriéndole a Mahalo, quien saltó con alegría. Ketchum miró a Aether, intentando reconfortarla un poco—. Reflexiona y mejora, Lillie.
La rubia apretó con fuerza su ropa y asintió. Lágrimas de pura frustración se formaron en sus ojos.
Aunque más tarde ese día Gladio se disculpó con ella por ser tan brusco, ella jamás olvidó la sensación de impotencia de ese día. Nunca olvidó como la habían declarado como la perdedora solo por un error que, en su momento, ella ni siquiera había visto como tal.
Lillie se juró a sí misma que nunca más volvería a suceder algo así. El miedo al daño nunca más la limitaría; nunca nadie más la declararía como la parte derrotada sin que antes ella mostrara todo lo que tenía por ofrecer.
Si no se arriesgaba, no ganaba. Esa fue la relación que se creó ese día en el cerebro de Lillie Aether, y fue gracias a eso que sobrevivió a la sangrienta guerra que se llevaría a cabo pocos meses después.
—Es increíble…— murmuró Serena.
—No me veo ganándole a una persona así— Bonnie entrecerró los ojos—. Yo también soy rubia como ella y mi hermano, ¿no debería ser igual de inteligente?...
—No creo que el color de pelo sea el que dicte eso, Bonnie— rio Colette.
Ajeno a los comentarios de las kalosianas, el combate continuaba.
—¡Regresa por el momento, Comfey!— exclamó Lillie, extendiendo hacia el frente la cápsula del tipo Hada y sacando la siguiente.
—¡Comfey se retira tras cumplir con su cometido! ¡¿Cuál será el siguiente Pokémon por parte de la participante Lillie?! ¡¿Con qué Pokémon enfrentará al peligroso Muk?!
La respuesta que Jeekyo pedía llegó en forma de Mudsdale. El caballo relinchó al volver al campo de batalla y miró fijamente al enemigo. Bufó.
—¡ES MUDSDALE! ¡El poderoso Mudsdale de la participante Lillie vuelve al campo de batalla! ¡La ventaja de tipo esta vez está a favor de la participante Lillie!
Francine frunció el ceño. No quería combatir a Mudsdale; quería combatir a Comfey, así que pronto se le ocurrió una idea para hacer que Comfey volviera.
—¡Tóxico!— exclamó, señalando al pesado Pokémon. Sabía que el oponente no contaba con la velocidad para esquivar como Mimikyu o Comfey podían hacerlo.
—¡Fuerza equina al suelo!— ordenó Lillie.
Mudsdale levantó las pezuñas delanteras, las cuales fueron rodeadas por un aura anaranjada, y las dejó caer contra el piso. Un pequeño boquete se creó y la tierra se aflojó, permitiendo que Mudsdale la lanzara sin problema alguno contra la burbuja que iba hacia él. Tierra y veneno chocaron, haciendo explotar el Tóxico.
—¡Cuerpo pesado!— fue la siguiente orden de Lillie.
—¡Avalancha!— exclamó Francine.
Mientras Mudsdale, rodeado por un brillo plateado, corría hacia Muk, éste le disparaba una gran cantidad de rocas que se rompían al hacer contacto con él. Cuando el caballo estuvo lo suficientemente cerca, Muk lanzó un Demolición hacia el frente. El ataque conectó a la perfección, pero Mudsdale sencillamente era más fuerte que Muk, por lo que el tipo Siniestro retrocedió fuertemente.
—¡Terremoto!— gritó Lillie.
Mudsdale levantó las pezuñas delanteras y dio un poderoso golpe al suelo. Las ondas sísmicas volaron hacia Muk, quien rápidamente tuvo que buscar una forma de escapar del daño. Saltó de la mejor forma que su gelatinoso cuerpo le permitió, evadiendo por poco el movimiento. Energía fue drenada de él por Drenadoras, lo que lo hizo perder la concentración cuando aterrizó. Para cuando su atención volvió al combate, Mudsdale ya estaba con las pezuñas levantadas contra él.
Fuerza equina impactó contra las patas de Muk, quien hacía lo mejor posible para que todo el peso del oponente no cayera sobre él. Francine vio esto como una oportunidad de oro.
—¡Puya nociva!
Las patas de Muk pronto se llenaron de un aura violeta, haciendo contacto con Mudsdale. El tipo Siniestro usó su flexibilidad y maleabilidad a su favor, pues comenzó a alejar la gran parte de su cuerpo del punto de impacto. Al final solo tuvo que apartar las patas a toda velocidad, evitando así el daño. Atacó de inmediato al abdomen del caballo con otra Puya nociva, solo para recibir una brutal sacudida cortesía del Terremoto que Mudsdale acababa de utilizar.
El caballo rápidamente se quitó de encima de Muk, pateándolo fuertemente con un Fuerza equina que lo alejó de él. Rayos morados salieron del cuerpo de Mudsdale y su respiración se agitó ante esto. Francine estuvo contenta con esto, pero no con el daño que su Pokémon había recibido. Aunque al menos se había llevado un pedacito extra de información de todo el intercambio.
Francine vio con satisfacción como Lillie hacía volver a Mudsdale. Se preparó para ver salir a Comfey y preparó otra Poké Ball. Vio como la siguiente cápsula de su oponente salía volando y esperó. La arrojaría en cualquier momento… O lo habría hecho si el Pokémon frente a ella fuera Comfey.
—¡MIMIKYU VUELVE AL CAMPO DE BATALLA!— gritó Jeekyo— ¡La revancha de Mimikyu contra Muk! ¡¿Podrá la participante Lillie luchar evitando el veneno?! ¡¿Muk podrá vencer a Mimikyu?!
Francine frunció el ceño.
—Esa maldita niña no sacará a Comfey hasta que todos sus Pokémon estén envenenados— sus rodillas se flexionaron levemente—. Le concederé su maldito deseo.
—¡Danza espada!— exclamó Lillie.
—¡Avalancha y acércate!
Mientras que las espadas de energía aparecían, Muk disparó una ráfaga de rocas contra su oponente. Moverse al mismo tiempo que atacaba suponía un esfuerzo extra; eso, sumado a que estaba realmente cansado por todo el combate, resultó en que le fuera complicado mantener el ataque. Las Drenadoras no ayudaron en lo más mínimo. Mimikyu aprovechó el pequeño margen de tiempo que Muk le había dado para terminar de usar Danza espada.
—¡Garra umbría!— gritó Lillie.
Mimikyu se arrojó inmediatamente contra Muk, quien ya parecía esperarla. La tipo Hada dio un salto, extendiendo sus garras contra el oponente, quien también atacó con su propio ataque. Puya nociva iba directo contra Garra umbría, pero repentinamente las extremidades de Mimikyu se retrajeron. La pequeña fantasma saltó por completo a Muk y, cuando tuvo su espalda a la vista, atacó. Una de sus garras alcanzó a arañar a Muk, mientras que la otra fue interceptada por una de las patas del tipo Veneno.
Muk, con la pata cubierta de veneno por Puya nociva, estiró fuertemente la extremidad de Mimikyu, obligándola a acercarse.
—¡Mazazo!— gritó Lillie.
El Tóxico disparado por Muk pasó rozando por uno de los costados de Mimikyu, quien tenía el control suficiente de su cuerpo como para moverse de esa forma. Su cola de madera se extendió ampliamente gracias a un aura verdosa. La apuntó contra Muk, quien se preparó para recibir el ataque con el Puya nociva que usaba con la pata con la que no sostenía a Mimikyu.
La colisión resultó en la evidente victoria de Mimikyu, quien hizo retroceder violentamente tanto la pata de Muk como al propio tipo Veneno. El golpe y las Drenadoras hicieron que éste soltara a la tipo Hada. Rayos morados cruzaron por todo el cuerpo de la Pokémon. Lillie se vio preocupada al examinar a Mimikyu, pero no por el veneno. La notable grieta en la cola de madera era lo que generaba preocupación en Aether.
—Voy a acabar con esto de una vez— dijo la rubia, tomando por sorpresa a Francine. ¿No habría sustitución a Comfey?— ¡Acércate!
Mimikyu obedeció pese a que el veneno lo hizo sufrir. Drenadoras le devolvió parte de la energía perdida. Con velocidad corrió hacia Muk, quien sin dudarlo atacó hizo lo mismo. La tipo Hada dio un amplio salto y Muk se preparó para repetir la jugada. Francine vio fijamente la trayectoria que seguía el cuerpo de Mimikyu y rápidamente gritó.
—¡Usa Puya nociva!
Las patas de Muk se juntaron y las abalanzó hacia Mimikyu como si se trataran de una lanza. La pequeña dio un giro justo antes de que el ataque la impactara, pasando apenas por arriba del movimiento. Aterrizó sobre la cabeza de Muk, engulléndola con su disfraz, el cual comenzó a moverse violentamente al igual que el tipo Siniestro en respuesta.
—¡ESO ES CARANTOÑA! ¡Mimikyu se ha acercado lo suficiente para conectar un poderoso Carantoña! ¡¿Podrá Muk aguantar este ataque?!
En un acto de desesperación, el tipo Veneno lanzó un rápido golpe que dio contra el costado de Mimikyu, alejándola de él. La tipo Hada cayó pesadamente al suelo, adolorida por el Puya nociva que acababa de recibir. Muk, sin embargo, se veía muchísimo peor. Uno de sus ojos estaba cerrado y su respiración era increíblemente pesada.
Ambos Pokémon se quedaron viendo fijamente hasta que el veneno azotó a Mimikyu y las Drenadoras robaron energía de Muk. Fue ahí cuando el tipo Siniestro cayó inconsciente. Hapu no dudó nada a la hora de dar el veredicto.
—¡MUK NO PUEDE CONTINUAR!— anunció, bajando una mano en dirección al debilitado Pokémon.
—¡EL SEGUNDO POKÉMON DE LA PARTICIPANTE FRANCINE ES DERROTADO! ¡EL MARCADOR AHORA SE SITÚA 3-1 A FAVOR DE LA PARTICIPANTE LILLIE!
Claro que esto no hizo otra cosa sino emocionar al público. Con excepción de una parte muy puntual del estadio, todos los demás explotaron en ovaciones.
"AMIGOOOOOO. Lillie está echando FUEGO. ¡TRES A UNO! ¡ES IMPOSIBLE QUE PIERDAAAAA!".
"Aunque Mudsdale y Mimikyu han recibido un buen daño. Pero bueno, con Comfey dudo muchísimo que pierdan. Francine tuvo mala suerte de que ese pequeño supiera aromaterapia".
"Ojalá Lillie fuera entrenadora a tiempo completo. Imagina tener más de este tipo de batallas con el tiempo. Es una lástima que posiblemente esta sea la última vez que la veamos en cámara combatiendo :(((((".
"Último evento*. Todavía quedan las futuras batallas, porque esta sin duda es suya":
"Digo, no es como que Francine lo esté haciendo mal… Supongo que Lillie simplemente es mejor en todo y eso se nota".
"Sí, porque ha tenido sus momentos. Lo de Toxapex fue bastante inteligente y esos golpes ocasionales con Muk debieron de ser devastadores. Tal vez con otra elección… Vi que tenía un Gengar. Creo que habría sido mejor elección que Muk, sinceramente".
"Yo no sé ustedes, pero veo a Lillie extra motivada. Casi parece estar brillando".
"lillie siempre brilla, no se que dices".
"Tienes razón XDDD".
"Ahhhhhh, que envidiaaaaaa. Entrenar con ash y gladio debe de ser un éxito garantizado… quien no se volveria asi de fuerte con maestros como ellos?".
"No solo el maestro debe de ser bueno. Si el alumno es mediocre y no se esfuerza, entonces no sirve de nada que tenga al mejor de lo mejor enseñándole, ¿no crees?".
"no lo digo por lillie ni hau. Lo digo mas que nada por elio y selene. Ellos son unos chicos cualquiera… antes de lo de los flautistas nadie los conocía. Si pueden hacer fuertes a desconocidos, entonces pueden hacer fuerte a cualquiera. Entiendes lo que digo?".
Dex123: Ninguno de ellos es fuerte simplemente por su sangre. Aunque Lillie sea una genio o Ash tenga los mejores instintos del mundo, sin entrenamiento eso no sería nada. Es el esfuerzo lo que los hizo lo que son ahora. No menosprecien todo lo que han hecho y sacrificado por llegar a donde han llegado.
"Él tiene un punto. Yo, por ejemplo, no conocía a Francine y me daría una paliza cualquier día de la semana. Así mismo nadie conocía a Ryuki y casi dejó fuera del torneo a Lillie. No se trata de que sean conocidos; se trata del empeño que le ponen al combate":
"Si no conocías a Ryuki es porque eres un inculto. No solo no sabes de Pokémon, sino que tampoco sabes de música. ¡Edúcate!".
"Un bot de Ryuki… Solo tienes que mencionarlo y aparecerán".
"No soy una cuenta secundaria de Ryuki. ¡No manches el nombre del Dragón de esa forma!".
Dex123: Sí que es una cuenta secundaria de Ryuki.
"¡Qué no!".
—¡Lillie es la más genial de todo el mundo!— exclamó Ash, sonriéndole a Amber— ¡¿Verdad?!
—¡Verdad!— respondió la pequeña.
—Este combate es suyo— Gladio estaba cruzado de brazos.
—¡Si las cosas siguen como hasta ahora, sin duda será su victoria!— aseguró Hau.
—¡Lillie-tan es sorprendente! ¡Le está dando una paliza a esa Francine!— rio Acerola.
Mientras que los que apoyaban a Lillie se mostraban increíblemente contentos y emocionados por el resultado del combate, esto no era así con los que apoyaban a Francine.
—La hermana Francine…, ¿en serio va a perder?...— murmuró una recluta Skull.
—No puede ser… Pero si la hermana Francine es…
—¡Idiotas! ¡No pierdan la esperanza en la hermana Francine! ¡¿Han olvidado el último recurso que tiene bajo la manga?!— uno de los reclutas se puso de pie. Su mirada estaba llena de confianza y pronto se vio esperanza en el resto de reclutas.
—¡Manu tiene razón! ¡Tenemos que animar a la hermana Francine con todo!— una recluta se puso también de pie— ¡Prepárense para gritar fuerte, cabrones!
Todos los Skull pronto se pusieron de pie y, al unísono, gritaron a todo pulmón.
—¡ROMPE, DESTRUYE, VENCE! ¡FRANCINE PREVALECE!
La voz de su familia llegó a ella. Un tanto atónita, miró hacia las gradas. Ahí vio a todos sus subordinados, pero, por mucho que buscó entre los asientos, no lo encontró a él. No encontró a la única persona que quería enorgullecer.
—Eres fuerte, Francine. Quédate a mi lado.
Él no había ido a verla porque debía de imaginarse un resultado parecido. Él la había entrenado personalmente y ella le pagaba todas sus enseñanzas con semejante humillación. La mirada de Francine pronto mostró miedo; miedo ante la decepción que vería en los ojos de aquella persona. Pero pensó en otra cosa aparte de la decepción; algo que la aterró incluso más. Pensó en que podría ver indiferencia en su mirada… La decepción significaría que esperaba algo de ella. La indiferencia significaba que no lo hacía.
Era su culpa. Era su propia culpa. Si no hubiera subestimado al oponente; si la hubiera estudiado; si se hubiera preparado más… Debía recordar porque estaba ahí. No se suponía que simplemente "peleara y saliera"; debía esforzarse al máximo. No importaba si ella pensaba que la Liga era un estupidez o no. Su jefe se había esforzado más que nunca solo para la ocasión; solo para cumplir con el cometido que se había propuesto. Y ella, como subordinada, debía apoyar a su jefe. Debía ayudarlo con sus planes; ayudarlo a llevarlos a cabo. No podía perder. No podía perder…
—No puedo perder, no puedo perder, no puedo perder— sus ojos se enfocaron en Lillie, quien tenía esa mirada llena de seguridad en su rostro. Pronto, la mirada de Francine cambió a una muy distinta. Era pura rabia— Por el jefe; por sus propósitos; por todo lo que me dio…— sacó su última Poké Ball— ¡No voy a perder!
La cápsula liberó a una Salazzle, el cual rápidamente aterrizó en el suelo. El último símbolo de Poké Ball de Francine desapareció, siendo reemplazado por la imagen de la salamandra. Al verla, Lillie frunció el ceño y sintió un ligero ardor en la pierna izquierda.
—¡SE TRATA DE SALAZZLE! ¡El último Pokémon de la participante Francine es…!
—¡Lanzallamas!— gritó Francine sin perder el más mínimo tiempo.
Un rápido torrente de fuego salió disparado hacia Mimikyu, quien se alejó a toda velocidad mientras lanzaba varios puñados de tierra hacia el ataque. La tierra reducía temporalmente la potencia del movimiento, pero no por el tiempo suficiente como para que se alejara demasiado.
—Los Salazzle se especializan en el combate a distancia. Solo tengo que esperar a que se tome un respiro y acercarme. ¡Si me acerco llevaré la ventaja!— la rubia observó atentamente a Mimikyu y su recorrido. Tras unos segundos, sus ojos se abrieron de par en par— ¡¿No se está deteniendo?! ¡Ya pasaron más de seis segundos! ¡¿Por qué sigue atacando?!
El ataque de Salazzle se prolongó por el tiempo suficiente para hacer que el aliento de Mimikyu comenzara a agitarse. Lillie supo que pronto el veneno volvería a azotarlo y cuando eso pasara…
—¡Garra umbría al suelo!— gritó Aether.
Mimikyu dio un rápido salto y justo en ese momento el Lanzallamas pasó por donde ella estaba. La tipo Hada atacó la arena con sus extremidades, pero antes de poder golpearla, el Lanzallamas cambió violentamente de dirección. Una cortina de polvo se levantó en el momento en el que Mimikyu golpeó con Garra umbría, pero también se escuchó un fuerte golpe. Lillie sacó de inmediato su siguiente Poké Ball, preparándola para cuando hiciera regresar a Mimikyu.
De la cortina de polvo apareció la pequeña tipo Hada, quien lucía una mirada adolorida. Su disfraz estaba chamuscado, pero Lillie no lo analizó de más. Rápidamente lo hizo regresar, mandando a Comfey inmediatamente después.
—¡Aromaterapia!— gritó Lillie apenas apareció su Pokémon.
Salazzle comenzó a tomar aire, pero escuchó la voz de su entrenadora.
—¡NADA DE HOLGAZANEAR, SALAZZLE! ¡Bomba lodo!— le ordenó la Skull.
La salamandra sabía exactamente lo que eso significaba. Sin pensárselo dos veces, atacó a toda velocidad. Balas de lodo salieron disparadas hacia Comfey, quien ni siquiera pudo terminar de convocar su movimiento. El pequeño aro de flores tuvo que moverse a toda velocidad, alejándose del camino de los venenosos proyectiles.
Lillie vio la forma en la que Salazzle atacaba y se sintió enormemente confundida. No tenía sentido; esto no era algo que ella hubiera visto. Esto era completamente distinto a como se suponía que era Francine. Ella era una entrenadora que usaba la cabeza; no tenía la resistencia suficiente para permitirse ese estilo de combate. Sin embargo, los pensamientos de Aether poco importaban, pues lo que sucedía frente a ella era otra cosa.
Comfey pronto se vio abrumado por la cantidad de proyectiles que debía esquivar y Lillie supo que debía de hacer algo.
—¡Gigadrenado!— ordenó. Aether era consciente de lo inútil que era utilizar un ataque de tipo Planta contra un Veneno/Fuego como Salazzle, pero lo que quería no era el daño. Ella buscaba activar la habilidad de Comfey.
La tipo Hada creó un aura verdosa que rodeó su cuerpo e inmediatamente incrementó su velocidad. Comenzó a acercarse rápidamente a Salazzle, evadiendo el Bomba lodo y extendiendo su movimiento hacia ella. Finalmente estuvo tan cerca como Lillie quería.
—¡Ve a su espalda!— exclamó Aether.
Comfey aprovechó su momentáneo aumento de velocidad para moverse hacia la dirección mencionada a toda prisa. Los pequeños látigos salieron de su cuerpo, rodeando a Salazzle y sujetándola con la mayor fuerza que podía usar mientras terminaba de usar su Gigadrenado.
—¡UN IMPRESIONANTE AUMENTO DE VELOCIDAD! ¡La habilidad "Primer auxilio" de Comfey le permite acercarse a su oponente! ¡¿Qué hará la participante Lille con esta cercanía?!
—¡Drenadoras!— fue la respuesta de Lillie.
Justo cuando el pequeño aro de flores disparó las semillas, Salazzle dio un gran salto. Mientras caía, la salamandra disparó un Lanzallamas de forma descendente, de manera que el fuego pronto la rodeó. Para Salazzle el fuego no era un problema, pero sí lo era para Comfey y para las semillas. El tipo Hada tuvo que soltarse, tomando toda la distancia posible.
Aether frunció el ceño al ver esto. Drenadoras era imposible de aplicar ante un oponente del tipo Fuego que podía quemar el movimiento cuando quisiera.
—¡Aromaterapia!— repitió.
—¡Bomba lodo!— volvió a gritar Francine.
La tipo Fuego volvió a atacar a toda velocidad, disparando nuevamente las balas de lodo. Comfey se vio molesto, pero tuvo que cancelar su movimiento. Lillie supo que la velocidad de su Pokémon no sería suficiente. No ganaría contra Salazzle; no si no le hacía daño antes. Esto dejó a Aether en una gran encrucijada.
—Necesito lastimar a Salazzle; mermar su aguante, pero Mudsdale y Mimikyu están envenenados… Mandar a cualquiera de ellos a pelear contra Salazzle, en el estado en el que están, sería una condena. Mimikyu es quien está más dañada, pero también es la que puede tener el combate más parejo en cuanto a velocidad. También es cierto que Mudsdale no sería capaz de seguirle el ritmo si no es golpeada antes…— Aether frunció fuertemente el ceño— No debí haberme tomado tan a la ligera el veneno, pero eso ya no es importante. Ahora lo que importa es lo que voy a hacer, y lo que voy a hacer es…— Lillie rápidamente hizo regresar a Comfey, enviando su siguiente Poké Ball— ¡Mimikyu, te necesito!
La tipo Hada volvió al campo de batalla. Su respiración estaba agitada y el veneno rápidamente aprovechó para golpearla.
—¡¿MIMIKYU REGRESA?! ¡¿Cuál es el plan de la participante Lillie?!
Fuera cual fuera el plan de Lillie, eso a Francine no le importaba. Golpear; ella solo pensaba en golpear. Y haría lo que fuera para que eso ocurriera.
—¡Bomba lodo!— exclamó rápidamente.
Las balas venenosas salieron disparadas nuevamente, obligando a Mimikyu a moverse hacia su izquierda. Salazzle lo persiguió, viendo cómo se acercaba rápidamente hacia ella. Mimikyu necesitaba acercarse para hacer algo y, por eso mismo, le permitirían acercarse. Claro que Lillie no era lo suficientemente tonta como para no saber que los pasos de su Pokémon eran dirigidos por el oponente, pero se limitó a seguirles la corriente.
—¡Garra umbría!— gritó cuando vio que la distancia era lo suficientemente corta.
Mimikyu saltó y Salazzle se puso en cuatro patas. Al ver esto, Lillie supo de inmediato lo que iba a hacer.
—¡Atrapa su cola!
La pequeña abandonó la posición ofensiva para pasar a una defensiva. Vio como Salazzle giraba rápidamente, lanzando tierra con su cola y utilizándola para dar un latigazo contra Mimikyu. La tierra cegó por un momento a la tipo Hada, quien sí logró sujetar al oponente. Cuando fue capaz de volver a ver, balas de veneno eran lanzadas hacia ella.
—¡No la sueltes!— ordenó Lillie— ¡Atráela hacia ti y golpéala!
Mimikyu sintió su cuerpo arder por el veneno y los golpes que chocaban contra ella. Aun así no soltó a su enemiga. Utilizó toda la fuerza de su pequeño cuerpo para estirar a Salazzle, desbalanceándola y golpeándola en el abdomen con un poderoso Garra umbría. Salazzle pareció perder el aliento por un instante, solo para recuperarse al segundo siguiente y atacar de nuevo con un Bomba lodo a quemarropa. Mimikyu aprovechó la clara cercanía para, pese a todo el dolor, conectar otro Garra umbría contra la mandíbula inferior del oponente. Salazzle se elevó unos centímetros del suelo, pero a mitad de su vuelo dio un rápido giro y apuntó su cola directamente contra Mimikyu. La tipo Hada también atacó con su cola, preparando un poderoso Mazazo que chocó contra su oponente. Las colas colisionaron, pero la vencedora fue clara cuando el accesorio hecho de madera que Mimikyu usaba se rompió en cinco pedazos que saltaron por todo el campo de batalla. Aunque había recibido un doloroso raspón, Salazzle continuó con su latigazo, golpeando de lleno a Mimikyu y mandándola a volar.
La tipo Hada intentó ponerse de pie de la mejor manera que pudo. Cuando se recompuso lo suficiente, vio como más balas de veneno iban hacia ella. Utilizó sus garras para impulsarse fuera del alcance de Bomba lodo. Un Lanzallamas repentino apareció abrasó el lugar donde Mimikyu planeaba caer, obligándola a extender sus garras para impulsarse hacia el aire nuevamente. Ahora que volvía a estar en el aire, Mimikyu vio como Bomba lodo era nuevamente disparado contra ella.
—¡Garra umbría!— gritó Lillie. Sudor corría por su rostro.
Mimikyu golpeó rápidamente los proyectiles lodosos, destruyendo todos aquellos que tocaba. Pronto la velocidad de las balas superó la de Mimikyu y el veneno no hizo nada para mejorar la situación. La tipo Hada fue acribillada, creándose una explosión que la mandó a volar. Mimikyu rodó por el campo de batalla, intentando usar sus garras para detenerse y lo logró.
Se recompuso de inmediato, mostrando sus garras y agitándolas al aire. La mirada determinada de Mimikyu repentinamente se volvió borrosa y sus extremidades cayeron al suelo. El disfraz perdió todo soporte, cayendo como si de un simple trapo se tratase.
El silencio se hizo presente en el campo de batalla, pero fue Hapu quien pronto lo rompió.
—¡MIMIKYU NO PUEDE CONTINUAR!— anunció, bajando un brazo en dirección a la tipo Fantasma.
—¡O-OHHHHHH! ¡El primer Pokémon de la participante Lillie cae! ¡Mimikyu no pudo resistir la increíble ofensiva de la Salazzle de la participante Francine! ¡¿Podremos estar ante un increíble giro de los acontecimientos?!— se preguntó Jeekyo.
Se escucharon aplausos y algún que otro sonido de celebración, pero el estadio estaba lejos de emocionarse de la forma en la que lo había hecho antes. Era más la preocupación que se veía.
"Bueno, Mimikyu había recibido golpes muy fuertes por parte de Muk y Toxapex. Hizo un trabajo increíble, pero ningún Pokémon es imbatible. ¡Buen trabajo, soldado Mimikyu!".
"¡Me está gustando más esta forma de pelear de Francine! Me pregunto por qué no habrá luchado así antes… Digo, realmente superó a Lillie en este asalto".
"Más que superar, creo que lo llamaría "abrumar". Ni Lillie ni nosotros nos esperábamos que de pronto se pusiera tan agresiva. Una grata sorpresa, eso sí. Francine es mucho más de lo que aparenta".
"Creo que este estilo de combate es mejor para combatir a Lillie. Vean a Ryuki, la primera vez que se enfrentaron casi eliminó a Lillie. Creo que ella simplemente no es buena luchando contra enemigos así de agresivos".
"Oh, amigo, lo que pasaría si le tocara contra Kiawe…".
"Yo no sé qué vaya a suceder ahora, pero sin duda alguna las cosas se complicaron de golpe para Lillie. Comfey es un increíble Pokémon de soporte, pero las Drenadoras no funcionan (son su mejor forma de ayudar cuando no está en el campo), Gigadrenado es casi inútil y Francine no la está dejando usar Aromaterapia".
"Lo*. El Comfey de Lillie es macho".
"Lo*. Una disculpa":
"A Lillie todavía le queda Mudsdale. Además, aunque Comfey no parezca poder hacer mucho, seguro que hará una aportación realmente útil a su equipo".
"Solo necesita quitarle el veneno a Mudsdale y con eso habrá cumplido una labor más que excelente".
"Lillie ahora solo tiene que esperar a que Salazzle pierda un poco de velocidad. No creo que este sea el mejor momento para usar a Mudsdale… Si usa un poco más a Comfey, ¿sabes? Para matar tiempo…".
"Entiendo a lo que te refieres. Salazzle ahora es como un jefe final que todos deben de esforzarse por derribar. Cada aportación del equipo cuenta".
"Yo lo que no entiendo es por qué no usó antes a su Salazzle si es tan fuerte… ¿Por qué la gente no empieza con sus mejores Pokémon desde el inicio?".
"Salazzle hizo un trabajo tan bueno contra Mimikyu porque ella ya estaba cansada. Su equipo se encargó de ablandar a los dos Pokémon atacantes de Lillie, incluso Toxapex que era el tanque. Ella es, por así decirlo, la rematadora".
"Supongo que tiene sentido…".
Rotom vio como el ánimo en las gradas había cambiado y él también se sintió ligeramente intranquilo.
—Esa forma de combatir…— murmuró Gladio, frunciendo el ceño.
—¿Lo habías visto antes?— interrogó Hau, sorprendido.
— Personalmente solo vi a Francine disciplinar a tres o cuatro de sus reclutas, pero no más que simples reprimendas a sujetos que se pasaban de listos y creían que podían escalar posiciones al derrotarla. Lo que sí es que escuché algunas cosas al respecto; cosas a las que realmente no les di importancia— respondió el rubio. Sus palabras lo volvieron el centro de atención—. Cuando estuve con los Skull, ellos a veces la adulaban diciendo algo así como que Francine podía volverse realmente fiera e intimidante, pero que era raro verla de esa manera.
—¿Con los…? ¡¿Eh?!— May se obligó a bajar la voz— ¿Fuiste compañero de equipo del Team Skull, Gladio?
Aether asintió.
—Lo fui un tiempo, cuando mi situación no era la mejor, pero eso no importa— el rubio se apresuró a dejar ese tema de lado—. Lo importante es lo que oí decir de uno de ellos. Dijo que, según Guzma, acorralar a Francine era como activar un interruptor en ella. Que entraba en un modo de frenesí comparable solo al de un animal moribundo que lucha por su vida.
Eso claramente llamó la atención de varios, Rotom incluido.
—¿Y no creíste que era importante mencionárselo a tu hermana?— le preguntó con un tono de reproche.
—Lo habría hecho si lo hubiera recordado en su momento— respondió Aether—. Lo escuché hace como tres años y medio. Entenderás que, en ese momento, recordar ese tipo de información no era mi prioridad.
RotomDex dejó salir un "suspiro" y asintió. Volvió la mirada al campo de batalla.
—Da igual. Lo que importa ahora es lo que Lillie hará.
—¡VAMOS, LILLIE!— gritó Ash a todo pulmón— ¡LA VICTORIA ES TUYA!
Decidieron que tomarían el punto de vista de Ketchum.
La rubia, por otro lado, sintió como su respiración se agitaba. Frunció el ceño mientras hacía regresar a Mimikyu.
—Sabía lo que iba a hacer, pero no era capaz de reaccionar lo suficientemente rápido como para evitarlo. Pero solo tengo que aguantar, lo sé. Ahora mismo está ante una reacción de lucha o huida, y eligió luchar. Está acorralada y su agresividad al pelear es desesperación para cambiar su situación— tras agradecer a Mimikyu por su labor, Aether sacó su siguiente Poké Ball—. Solo tengo que aguantar. ¿Se acabará su subidón de adrenalina o mis Pokémon se quedarán sin fuerza antes? Vamos a averiguarlo— con fuerza, lanzó la Poké Ball al aire— ¡Comfey, te necesito!
El pequeño aro de flores volvió al campo de batalla y de inmediato tomó toda la distancia posible. Los Pokémon a larga distancia también tenían un rango límite.
—¡ES COMFEY! ¡Comfey regresa para enfrentar nuevamente a Salazzle! ¡¿Será que esta vez podrá llevarse la victoria?!
—¡Comfey, Drenadoras!— ordenó Lillie.
—¡Acércate!— exclamó Francine.
La tipo Veneno rápidamente reptó hacia Comfey, pues sabía que era mejor combatirlo de cerca. El aro de flores disparó semillas a toda velocidad, pero Salazzle era más rápida que los propios proyectiles.
—¡Vuelve a intentar con las Drenadoras! ¡¿Cuál será el objetivo de la participante Lillie?!
—¡Bomba lodo!— gritó Francine cuando vio que la distancia era la correcta. Salazzle se plantó en un lugar, comenzando a disparar.
—¡Muévete mientras usas Drenadoras! ¡No dejes de usarlas!— gritó Aether.
Comfey obedeció, por supuesto. Se movía tan rápido como podía, disparando semillas en todas direcciones, evadiendo las balas venenosas y golpeándolas con sus látigos cuando le era imposible esquivar. Sin embargo, esas largas lianas solo eran débiles herramientas que usaba principalmente para sujetar cosas. No tenían ni de lejos la fuerza de un Látigo cepa, por lo que los golpes de las balas realmente le hacían daño. Algunas de las semillas también eran destruidas por el veneno, pero no todas ellas. Muchas simplemente quedaban ahí, tiradas. Al final, por tanta exposición al veneno, sucedió lo que inevitablemente iba a suceder. Rayos morados rodearon todo el cuerpo de Comfey.
—¡COMFEY SE ENVENENA! ¡Aromaterapia es ahora la única opción!— gritó Jeekyo.
Francine vio el veneno y de inmediato actuó.
—¡Acércate y Bomba lodo!— gritó.
Salazzle se movió, pero apenas dio un paso fuera de su zona, raíces comenzaron a crecer por toda su pata inferior derecha. Rápidamente disparó fuego contra dicha raíz, carbonizándola. Dio otro paso y no pasó mucho hasta que otra raíz comenzó a crecer, ahora en su pata inferior izquierda. La quemó de nuevo e intentó avanzar, pero las raíces rápidamente volvieron a crecer.
—¡IMPRESIONANTE! ¡La participante Lillie ha creado un campo minado lleno de Drenadoras! ¡¿Cómo reaccionará ante esto la participante Francine?!— se preguntó Jeekyo.
—¡Muévete mientras usas Lanzallamas!— ordenó Francine, frunciendo fuertemente el ceño.
Salazzle así lo hizo. Mientras atacaba con su Lanzallamas, avanzaba. El fuego se escurría por todo su cuerpo, quemando de inmediato las raíces que comenzaban a crecer. Lillie vio como la salamandra de fuego se acercaba a Comfey, quien retrocedía tan rápido como podía mientras utilizaba un Gigadrenado que a veces era esquivado y a veces no. Fuese como fuese, la energía recuperada con el movimiento era minúscula, ni siquiera la suficiente para compensar el daño causado por el veneno.
—¡La participante Francine se mueve ferozmente por las Drenadoras! ¡Esto no la detendrá en lo absoluto! ¡Su concentración es sorprendente!— exclamó Jeekyo.
Pero el plan de Lillie no era que Francine fuera frenada por las Drenadoras. Ella no quería que ella dejara de atacar; ella quería que lo hiciera. Quería que su oponente se moviera. Esperaba el momento que justo acababa de ocurrir.
Salazzle se detuvo cuando estaba a menos de un metro de Comfey. Tosía con fuerza y agitaba la cabeza. Humo salió de sus mandíbulas. Lillie sabía que su oponente no tenía el aguante suficiente como para mantenerse en ese estado para siempre. Ella había visto a Kiawe, una de las personas más vigorosas de toda Alola, sobrecalentarse al mantener semejante ritmo. Por eso mismo, ella sabía que el momento pronto llegaría. La ventana de tiempo necesaria para que ella pudiera gritar su siguiente orden.
—¡Aromaterapia!— exclamó con fuerza.
—¡BOMBA LODO!— gritó Francine con clara molestia y desesperación.
Pero Salazzle necesitaba un respiro obligatorio y eso Comfey lo aprovechó a la perfección. Un hermoso aroma llenó por completo el estadio, eliminando el veneno del sistema de Comfey, así como del de Mudsdale en su Poké Ball.
—¡LO CONSIGUE! ¡La participante Lillie consigue usar Aromaterapia! ¡Mudsdale se ha curado del veneno al igual que Comfey!— este comentario hizo que el estadio se llenara de aplausos y sonidos de alegría.
—¡SALAZZLE!— gritó Francine, ajena a todo el ruido— ¡No lo dejes escapar! ¡Termínalo AHORA!
La salamandra asintió y, rápidamente, se lanzó contra Comfey. El aro de flores esquivó el agarre de la oponente, alejándose por detrás de ella solo para ser fuertemente golpeado por su cola. Chocó pesadamente contra el suelo, pero recupero la compostura en un segundo e intentó alejarse volando. Antes de que pudiera irse, su aro de flores fue sujetado con fuerza y tiraron de él. Comfey lo soltó, listo para alejarse volando, pero el tirón de antes lo había puesto al alcance de Salazzle. La tipo Veneno, con sus dos patas, había sujetado a Comfey. No tenía la menor intención de dejarlo ir.
—¡BOMBA LODO!— gritó Francine con una enorme sonrisa.
—¡COMFEY!— Lillie vio con enorme preocupación como su Pokémon intentaba escapar sin éxito alguno— ¡SINTESIS! ¡No dejes de usarlo!
El tipo Hada se rodeó de un aura verdosa justo cuando las balas de veneno comenzaron a chocar contra su pequeño cuerpo. El movimiento podría ayudarlo, pero no sería una solución eterna. Lillie intentó hacer regresar a su Pokémon, pero Salazzle lo había hecho bien. Sujetaba a Comfey en un ángulo en el que Aether no podía verlo. Cuando la rubia supo que la sustitución no sería una opción, decidió probar otra cosa más.
—¡Cierra su boca!
Comfey recuperaba energía pero la perdía a un ritmo alarmante. Pese al dolor, extendió las lianas y con ellas rodeó el hocico de Salazzle. Imaginando que eso que rodeaba era el cuello de Decidueye, apretó. Apretó con la mayor fuerza que nunca había usado, consiguiendo cerrar el hocico de Salazzle pese al esfuerzo que ésta hacía por abrirlo. Qué bueno habría sido si solo con eso hubiera podido detenerla.
La tipo Veneno frunció la boca y disparó un Lanzallamas realmente concentrado. Era muchísimo menos ancho que un Lanzallamas normal, pero era perfecto para el pequeño Comfey. El tipo Hada pronto comenzó a quejarse por el calor y el dolor.
El espectáculo, por supuesto, no era agradable de ver. La gran salamandra abusando de esa manera de la pequeña hada… Amber apartó la mirada, pegando el rostro contra el pecho de su tío. Ash fruncía fuertemente el ceño al igual que Pikachu, quien gritaba con todas sus fuerzas a su compañero que no se rindiera.
Comfey lo intentó todo. Síntesis, Gigadrenado, cerrar con todavía más fuerza el hocico de Salazzle, escapar… Con cada segundo que pasaba, las oportunidades eran más escasas. Eventualmente se convirtieron en un cero.
Salazzle eventualmente tiró al suelo al pequeño Comfey, quien no se movía en lo más mínimo. Al verlo derribado, Hapu tuvo que correr rápidamente hacia él, tomándolo entre sus manos. Lo analizó cuidadosamente, dejó salir un suspiro y anunció el resultado.
—¡Comfey no puede continuar!— exclamó, caminando hacia Lillie.
Aether se apresuró hacia donde estaba Honua, tomando a su Pokémon de manos de la Kahuna. Lo vio y, lentamente, el pequeño abrió los ojos. Se veía increíblemente exhausto, tanto que pronto volvió a cerrar los ojos. La rubia se mordió el labio con impotencia.
—Gracias, Comfey…— murmuró, pegando su frente contra él. No pasó mucho hasta que lo hizo regresar a su Poké Ball.
—Tal vez quieras dármelo. Sería mejor que lo lleváramos al Centro Pokémon cuanto antes— le sugirió Hapu, recibiendo un rápido asentimiento. La Kahuna tomó la Poké Ball de Comfey, llamando con una mano a uno de los asistentes de la Liga. Una joven chica llegó corriendo, recibió entre sus manos la cápsula y se fue como llegó.
El estadio no emitía sonidos aparte de los proferidos por el Team Skull.
—¡ROMPE, DESTRUYE, VENCE! ¡FRANCINE PREVALECE!
—¡Y… Comfey cae! Aunque intentó fuertemente oponerse a Salazzle, su cuerpo no pudo dar más de sí. ¡Un combate en serio espléndido por parte del pequeño Comfey!— Jeekyo ni siquiera sonaba muy convencido de sus propias palabras.
"Amigo… Eso fue… No sé ni siquiera cómo decirlo… O sea, ¿eso es legal?".
"Fue demasiado brutal, pero es legal. Sujetar a un Pokémon enemigo y atacarlo de esa manera no es algo que se haga comúnmente, pero se hace".
"Siempre pensé que no dejar que el otro Pokémon se recupere era ilegal".
"No lo es, pero es como que… una regla implícita entre los entrenadores, ¿sabes? Está feo que no dejen que el otro Pokémon se levante antes de seguir atacándolo…".
"Pues ahora que sé que no es ilegal voy a empezar a hacerlo":
"Joder, no será ilegal, pero es una mierda. Si el día de mañana dicen que matar tampoco es ilegal vas a empezar a hacerlo?".
"Dios, solo tienes que quitarle las reglas a algunos para ver sus verdaderos colores…".
"No entiendo por qué les molesta tanto. Si no va contra las normas, entonces nadie debería de quejarse".
"A ver, el punto es que nunca lo hizo porque creyó que era ilegal. Y creyó que era ilegal precisamente porque es jodido hacerlo, pero ahora que sabe que, aunque es jodido, es legal, decide que lo va a hacer".
"En todo caso lo jodido es su moral y la de Francine… Mira que hacerle eso a un pequeño Comfey…".
"Eso fue un movimiento de matona. Por algo dicen que los Skull son muy sucios a la hora de pelear".
"Habrá aprendido todo de su líder. Lo vi pelear en el Battle Royale y hacía cosas que no eran ilegales, pero que sin duda eran muy cuestionables".
"Ahora es un uno contra uno. Yo solo quiero que Lillie le patee el trasero a esta mujer. Lo que le hizo a ese pobre tipo Hada NO se perdona".
"¡Dejemos de hablar de Francine y hablemos de Comfey! ¡Incluso hasta el último segundo luchó!".
"Y también ayudó a todo su equipo. Fue el guardián que luchó silenciosamente contra el veneno".
"¡Qué grande es el pequeño Comfey!".
"Escuchen esto… Este combate no les parece muy… temático? Digo, Lillie pelea con Pokémon de tipo Hada y con un majestuoso corcel. Francine lucha con tipo Veneno y es despiadada. Lillie es brillante y Francine mucho más sombría. No son como una princesa y una bruja de cuentos de hadas?".
"Si Kiawe y Chris eran el dragón y el ratón y Mallow y Hau eran la reina sin corona y el príncipe, entonces que Lillie y Francine sean la princesa y la bruja! Me gusta!".
"#LaPrincesaYLaBruja".
Rotom vio como ese hashtag comenzaba a viralizarse, pero realmente no le importaba eso. Lo que le importaba era lo que sucedería ahora. Era el último combate y, honestamente, las cosas se veían poco claras.
—Salazzle no podrá seguir así por mucho tiempo— escucharon decir a Ash. Ketchum tenía el ceño fruncido.
—Sí. Está llegando al punto del sobrecalentamiento. Si continúa de esta manera, pronto se quemará su motor y su cuerpo dejará de responderle— Kiawe, el experto en el sobrecalentamiento, habló—. Lo que resta es saber si podrá derribar a Mudsdale antes de que eso suceda.
—Mudsdale es un tipo Tierra. Tiene una ventaja enorme contra Salazzle, que es tipo Veneno y Fuego— analizó Mallow. Se llevó una mano al mentón—. El problema es que para Salazzle sería muy sencillo evadir a Mudsdale…
—Hay que confiar— dijo Acerola—. Lillie-tan encontrará la forma de que eso no la afecte.
—Vamos, Lillie…— murmuraron Mohn y Burnet al mismo tiempo.
Todos miraron al campo de batalla, donde la rubia ya sacaba su última Poké Ball. La vio fijamente.
—¡Y de un tres a uno pasamos a un igualado uno contra uno! ¡Todo se decidirá en el siguiente combate! ¡Mudsdale contra Salazzle! ¡Aunque Mudsdale tiene una ventaja de tipo abrumadora, tal vez la participante Francine nos sorprenda con algo!— comentó Jeekyo.
Aether se llevó su última Poké Ball frente a la boca y murmuró.
—Te necesito, Mudsdale— y la lanzó al aire.
El tipo Tierra apareció, relinchando nuevamente. Miró al Pokémon frente a él y su ceño se frunció ampliamente. Salazzle al verlo, se notó ligeramente sorprendida. Ella lo recordaba, pero no había tiempo para eso. Ninguna de las dos entrenadoras tenía tiempo para eso.
—¡Terremoto!/¡Pulso dragón!
Mudsdale volvió a relinchar y con sus patas golpeó fuertemente el suelo. Las ondas sísmicas fueron emitidas, avanzando contra Salazzle. La salamandra dio un gran salto y, en mitad de su caída, atacó con Pulso dragón. La energía con forma de dragón iba directamente contra Mudsdale, quien comenzó a correr para evitarla.
—¡Fuerza equina al suelo!— gritó Lillie.
El caballo volvió a repetir lo que había hecho anteriormente contra Muk. Creó un pequeño boquete, aflojando la tierra, y la lanzó con sus pezuñas hacia Salazzle. La tipo Fuego tuvo que desviar ligeramente la mirada, permitiendo así que Mudsdale cargara contra ella a toda velocidad.
—¡Sigue con Fuerza equina!
—¡Esquívalo y Lanzallamas!— ordenó Francine.
Para cuando Mudsdale llegó a donde antes había estado Salazzle, ésta ya se encontraba a casi cinco metros de distancia. La salamandra se giró para atacar con el torrente de fuego, pero fue rápidamente interrumpida por otro Terremoto, viéndose obligada a saltar.
—¡Fuerza equina!— volvió a ordenar Lillie.
Mudsdale corrió rápidamente y, al verlo acercarse, Francine gritó.
—¡Protección!
Un campo de energía verde rodeó a Salazzle, pero eso no fue ni siquiera suficiente para frenar el poderoso ataque de Mudsdale. El tipo Tierra comenzó a arrastrar el campo de energía mientras seguía avanzando. Sus ojos veían fijamente los de Salazzle, quien sintió un enorme escalofrío. Esa mirada era aterradora.
—Si hubieras sido más fuerte, definitivamente me habrías dado problemas.
Y ahora lo era. Ahora Mudsdale era más fuerte. Ahora le daríaesos problemas. El siempre tranquilo y amigable Mudsdale ahora avanzaba con una potencia fuera de lo común. La Protección de Salazzle crepitó ante el poder de Mudsdale, por lo que, cuando deshizo el campo de energía, tuvo que apresurarse a saltar sobre el lomo del caballo. Era ahí donde atacaría; ahí ella…
—¡Terremoto en ti mismo!— el grito de Lillie tomó con la guardia baja a todos los presentes. Nadie se imaginaba qué podría estar diciendo la chica hasta que lo vieron en acción.
Mudsdale levantó las patas con fuerza y, antes de que Salazzle siquiera pudiera usar su Lanzallamas, las dejó caer contra el suelo. Las ondas sísmicas no se esparcieron por el suelo, sino que hicieron temblar fuertemente el cuerpo del caballo y por ende, a Salazzle.
Aether vio fijamente a Francine, Mudsdale era un tipo Tierra, adaptado biológicamente a recibir poderosas sacudidas; Salazzle no. ¿Cuánto tiempo podría durar ahí arriba la salamandra antes de que su cerebro decidiera que no le gustaba zarandearse tanto? Francine, por supuesto, no intentó averiguarlo.
Salazzle saltó del lomo de Mudsdale, pero las sacudidas tuvieron un buen efecto en ella. Sintió fuertes mareos y no aterrizó de la mejor forma, pero justo cuando lo hizo recibió una bestial coz por parte de Mudsdale. El poderoso Fuerza equina la mandó a volar a toda velocidad, haciéndola rodar por el suelo.
—¡UN PODEROSO GOLPE! ¡MUDSDALE GOLPEA CON FUERZA EQUINA A SALAZZLE! ¡EL DAÑO ES DEVASTADOR!— Jeekyo y todos en las gradas se llenaron de pura emoción. Todos los factores se alinearon para que ese ataque fuera sencillamente destructivo.
—¡Levántate, Salazzle! ¡Rápi…!— Francine se calló. No porque alguien la interrumpiera, sino porque se había quedado atónita.
Al contrario de lo que ella creía, en realidad no había prisa por levantarse. Mudsdale no se había movido de su lugar en lo más mínimo, sino que simplemente la observaba, esperando a que volviera a ponerse de pie para seguir combatiendo. Los ojos de Lillie y de Mudsdale mostraban una determinación incomparable.
—Levántate— dijo Aether—. Esperaremos por ti.
Lo que la rubia hizo después dejó a todos sin palabras. Con calma, se llevó la mano derecha a la muñeca izquierda, retirándose la Pulsera Z. La guardó en el bolsillo de su chaqueta y luego miró a Francine.
—Levántate.
El público explotó por completo. Todos gritaban y aclamaban a Lillie. Las cámaras enfocaban su rostro y nada más que su rostro. La mirada paciente y firme de Aether era objeto de adulación, pero para Francine era todo lo contrario.
¿Cómo había sucedido esto? ¿Cómo se habían invertido los papeles de esa manera en solo dos años? La Skull apretó los dientes ante la idea de que, tal vez, los papeles ya tenían mucho más tiempo que se habían cambiado. Ahora no era ella quien veía hacia abajo a la niña. Era la niña la que la veía a ella como menos.
—¿Estás diciendo que ni siquiera necesitas tu Movimiento Z para derrotarme?— le preguntó con los dientes fuertemente apretados.
Aether la miró en silencio por un segundo más.
—Los Movimientos Z son una garantía. Si el oponente no tiene uno, aseguran la victoria— comenzó a explicarle—. No quiero que mi victoria se deba a un Movimiento Z. Voy a ganar por mi esfuerzo y por mi fuerza— su ceño se frunció—. En aquel entonces, tú me venciste sin tener que usar ninguno. Ahora yo te venceré sin ellos.
La Skull apretó los puños y frunció el ceño con fuerza.
—¡SALAZZLE, LANZALLAMAS!— gritó a todo pulmón.
La salamandra, ahora recuperada e incluso ligeramente descansada, disparó un poderoso Lanzallamas en contra de Mudsdale. El caballo relinchó con fuerza y se lanzó hacia el frente con Fuerza equina. Para sorpresa de todos, el tipo Tierra comenzó a atravesar el poderoso Lanzallamas y, antes de que Salazzle se diera cuenta, ya estaba frente a ella.
—¡SALTA!
Salazzle retrocedió de un salto y cayó en cuatro patas, comenzando a reptar rápidamente por debajo de Mudsdale. El tipo Tierra comenzó a pisar con fuerza, creando ondas sísmicas que Salazzle esquivó trepando solo por un segundo al lomo de Mudsdale para después alejarse de un rápido salto. Mientras caía, utilizó nuevamente Lanzallamas.
—¡Lánzale tierra!— ordenó Lillie.
Mudsdale repitió nuevamente su jugada con Fuerza equina al suelo. Cuando aflojó la tierra, la lanzó rápidamente contra Salazzle, solo que esta vez parte de la tierra le entró en el hocico. La salamandra tuvo que dejar de atacar, empezando a toser con fuerza mientras aterrizaba. Se recuperó a tiempo para evitar el Fuerza equina de Mudsdale, quien dio una rápida y poderosa coz hacia ella, la cual también logró evitar.
—¡Sube a su lomo y ciégalo!— ordenó Francine.
Salazzle rápidamente obedeció. Corrió en dirección a Mudsdale, quien claramente aprovechó la oportunidad para hacerla saltar si es que no quería recibir un Terremoto. En mitad de su salto una coz fue dirigida hacia ella, pero Salazzle logró evitar el daño al extender sus patas hacia el frente, sujetándose con fuerza del barro que había en las de Mudsdale. Usó ese punto de apoyo para impulsarse hacia la crin del caballo, sujetándose de sus rastas y jalándolas hacia su rostro. Utilizó el cabello para bloquear la visión del tipo Tierra, quien rápidamente comenzó a mover la cabeza para quitarse al enemigo de encima. Salazzle aprovechó esa oportunidad para atacar con un poderoso Lanzallamas que hizo a Mudsdale retorcerse. Antes de que el caballo pudiera volver a utilizar Terremoto sobre sí mismo, Salazzle se alejó de un salto y continuó usando Lanzallamas. Cuando aterrizó, la salamandra cayó sobre una de sus rodillas, realmente cansada.
—¡Bomba lodo al aire!— le gritó Francine.
Salazzle ni siquiera se puso de pie, sino que simplemente apuntó el hocico hacia arriba y disparó los proyectiles. Las balas comenzaron a caer como gotas de lluvia sobre el campo de batalla. Al verlas, Lillie supo que no podría hacer nada para cubrirse de ellas. Cuerpo pesado solía funcionar para evadir el veneno, pero eso no le importaba a la habilidad Corrosión de Salazzle. Si no podía esquivar el veneno que caía, todavía podía evitar que surgiera más.
—¡Terremoto!— ordenó Aether.
—¡Salta!
Nuevamente Salazzle se vio obligada a ponerse en el aire y claro que sabían lo que seguía. Mudsdale se movió hacia la salamandra con Fuerza equina a toda velocidad. Cuando estaba a poco menos de dos metros, Francine dio su siguiente orden.
—¡PROTECCIÓN!
El campo de energía verde apareció, listo para recibir el golpe por Salazzle. El problema es que el golpe no llegó, sino que Mudsdale simplemente se quedó de pie, esperando pacientemente porque el campo de fuerza desapareciera. Francine supo en ese momento que se había atrapado a sí misma. Estaba a una distancia demasiado corta como para que Salazzle pudiera esquivar el Fuerza equina de Mudsdale en cuanto éste se pusiera en marcha, Su cerebro pronto dio con una solución.
—¡PULSO DRAGÓN!
El campo de energía cayó y Mudsdale avanzó. Antes de que el caballo pudiera golpear a la salamandra, ésta disparó un poderoso Pulso dragón que golpeó la pata delantera izquierda de Mudsdale, así como el suelo. Una gruesa cortina de polvo se creó y Salazzle salió de ella de un salto. Se alejó corriendo mientras disparaba un Lanzallamas hacia su oponente. Mudsdale, por supuesto, la persiguió.
Salazzle comenzó a retroceder dando pequeños saltos, poniendo todavía más distancia entre ella y su oponente. Mudsdale entonces dejó de avanzar por solo una fracción de segundo. Una llamarada rodeó todo su cuerpo por completo. Todos sabían lo que eso quería decir.
—¡MUDSDALE SE HA QUEMADO! ¡Su ataque se ha visto enormemente reducido! ¡¿Qué supondrá esto para la batalla?!
Al ver que lo había logrado y, sin darse cuenta, a Francine se le escapó una sonrisa. Rápidamente se apresuró a dar su siguiente orden.
—¡Pulso dragón al suelo! ¡Aléjate de él!
Salazzle obedeció, creando una cortina de polvo que utilizó para escabullirse. Claro que no la iban a dejar salirse con la suya. Un Terremoto volvió a obligarla a saltar, revelando su posición. Mudsdale se abalanzó contra ella con un Fuerza equina nuevamente y esta vez Francine estaba preparada para todo. O eso creía ella.
—¡Lanzallamas de frente!
Y antes siquiera de que Salazzle pudiera hacer eso, Mudsdale escupió. Una pastosa masa de saliva y tierra chocó contra los ojos de Salazzle, cegándola al instante y haciéndola llevarse las patas a la cara. Mudsdale aprovechó el momento para cargar hacia ella con Fuerza equina.
—¡Prote…! ¡Lánzate hacia tu derecha!— gritó Francine.
Salazzle, todavía sin poder ver, obedeció. Pese al salto, su pata inferior derecha fue golpeada, haciendo que diera varias volteretas en el aire antes de caer pesadamente al suelo. Se llevó las manos al rostro, intentando quitarse el escupitajo de la cara.
—¡La estrategia de la participante Lillie incluía un escupitajo!— las risas de Jeekyo sonaron por los altavoces— ¡D-Disculpen, querido público!
Al igual que Jeekyo, las personas en las gradas también comenzaron a reírse. Algunos reían con asco, mientras que otros simplemente lo encontraban como algo sumamente hilarante. Aether sonreía levemente al igual que Mudsdale, quien acababa de ser azotado por una de las llamaradas.
Salazzle finalmente logró quitarse el escupitajo de la cara, viéndose realmente ofendida y cansada por igual. No solo era ella, sino que su entrenadora se veía de la misma forma.
—¡Es suficiente!— gritó Francine— ¡Acaba con esto de una vez, Salazzle! ¡LANZALLAMAS!
—¡Ve hacia ella, Mudsdale!— ordenó Lillie.
El caballo se apresuró a ir a toda velocidad contra su oponente. Obviamente no fue recto, sino que comenzó a evitar el Lanzallamas lo mejor que podía. El aliento de Mudsdale estaba realmente agitado, mostrando el gran cansancio que había en su cuerpo. Esquivó el fuego lo mejor que pudo, pero eso no sería suficiente, Pronto era obvio que no podría acercarse sin tocar las llamas. Lillie estaba de acuerdo con ello.
—¡Ve por ella! ¡Que no se te escape!— con fuerza agitó el brazo derecho— ¡FUERZA EQUINA!
Mudsdale se enfrentó al fuego y con gran tenacidad comenzó a atravesarlo. Las llamas se escurrían por sus costados, por su lomo y por su estómago. Todo su cuerpo era rodeado por el abrazo ígneo que Salazzle le proporcionaba. Pero Mudsdale ni se inmutaba. Con la mirada puesta al frente, avanzó. Nadie lo detendría y él personalmente se encargó de transmitirle ese mensaje a todos los presentes.
Francine vio como el enemigo se acercaba y pronto, esa sensación de lucha o huida que había tenido durante todo el combate, se intensificó. Cuando vio que el caballo estaba a solo un metro, la reacción de huida perseveró.
—¡Protección!— gritó.
El campo de energía volvió a recibir el poderoso Fuerza equina de Mudsdale. Esta vez era más débil, sí, pero Salazzle también estaba más debilitada. Los dos Pokémon se veían cara a cara a través de la membrana verdosa. Los ojos de Mudsdale solo le decían una cosa a Salazzle: «Voy a alcanzarte».
Francine vio como el campo de energía temblaba y frunció el ceño, afligida.
—¡¿Tan importante es para ti ganarme?!— le preguntó a Lillie— ¡¿Tanto quieres vencerme?! ¡¿Tanto quieres superarme?!
Aether la miró y parpadeó con incredulidad. La rubia negó.
—Esto nunca se trató de ser mejor que tú, Nunca fue sobre vencerte— le aseguró—. Era sobre superarme a mí misma; de superar mi debilidad. Tú formas parte de lo que mi yo impotente temía. He enfrentado cada miedo que he tenido y lo he superado. Solo faltabas tú— ella sonrió—. Solo se trataba de eso. De atar un cabo suelto.
Francine vio la hermosa sonrisa de Aether y se sintió realmente confundida. ¿Superarse a sí misma? ¿Superar su debilidad? ¿Enfrentar cada miedo?...
Se lo preguntó con mucha seriedad. ¿Ella… alguna vez había intentado hacer alguna de esas cosas?
Alola era una región que valoraba la familia por sobre todas las cosas, por lo que era de esperar que, además de las Familias Fundadoras, hubiera familias que tuvieran linajes que se extendieran por generaciones hasta los inicios de la historia de la región. Una de esas familias era la familia Palakiko.
Los Palakiko eran un linaje con más de trescientos años de historia. Una familia joven entre las más antiguas que había y, honestamente, tampoco de mucho renombre. No eran especialmente queridos por la comunidad de ciudad Malíe, de donde eran originarios. De hecho, se podría decir que no eran queridos en absoluto, pues tenían un historial muy amplio de xenofobia, maltrato Pokémon y clasismo; tanto los miembros más jóvenes como los más ancianos. La única excepción a esta regla era la hija mayor del jefe Palakiko, Plumeria Palakiko.
Plumeria era una niña amable y servicial. Nunca trató mal al personal doméstico del hogar, incluso llegando a cubrirlos constantemente cuando se equivocaban. La joven Plumeria, de entonces once años, era querida por todas las personas que trabajaban para su familia. Los cocineros a veces le daban comida a escondidas, comida que su dieta no permitía; las mucamas solían comprarle cosas que sus padres no le dejarían comprar, como cartas Pokémon o juguetes "de chico", y las jardineras le obsequiaban hermosos arreglos cada cierto tiempo. Pero claro que, en esa familia, la actitud de Plumeria no era bien vista.
«Los sirvientes están para servirte, no para hacerse tus amigos. Aprende tu lugar y que ellos aprendan el suyo», fue algo que una vez le dijo su padre antes de castigarla duramente. En general, todos en esa casa la trataban así. Desde su abuelo hasta sus primos, incluso los varones que eran menores que ella. Ella jamás había hecho nada para intentar cambiar la situación, pues le era imposible ir contra su padre. Ningún castigo físico la lastimaba tanto como escucharlo decirle que era una decepción.
Pero, pese a que su familia no era la más agradable, la pequeña Plumeria no se desanimaba. Uno de los dos mayordomos que tenían para servir en la casa era un antiguo entrenador Pokémon, uno que tenía muchísimas historias por contar. A la pequeña Plumeria le encantaba seguirlo por toda la casa, escuchándolo hablar de montañas nevadas tan altas como el Monte Lanakila o de paisajes de bambú que hacían lucir pequeños a aquellos que se veían en el Parque de Malíe.
La familia de Plumeria tenía dinero, sí, pero a ellos no les gustaba viajar fuera de su región natal. Consideraban que Alola era lo mejor que había y estaban sumamente orgullosos de su ella, desprestigiando todas las demás regiones (aunque tenían cierto aprecio por una región al sur de Kalos llamada Paldea). Vacacionaban en lugares como Hau'oli o simplemente se iban a un hotel caro de Malíe, pero la joven Plumeria no quería eso, lo había visto toda su vida. Ella quería ir a ver alguna de esas montañas desoladas de las que el viejo mayordomo le había contado. No necesitaba tener una almohada rellena con plumas de Altaria, tampoco aire acondicionado. Le habría encantado simplemente salir de acampada y ver la naturaleza. Pero claro que sus padres nunca lo permitirían e, incluso si lo hacían, sus cuatro hermanos menores jamás aceptarían. En esa casa se hacía todo lo que los hombres querían, pues eran ellos los que algún día heredarían el puesto de jefe de la familia.
Pero Plumeria no estaba preocupada por ello. A ella incluso le parecía bien. Eso solo significaba que, cuando creciera, podría irse de aventuras por su cuenta. Podría visitar el increíble mundo que había allá afuera, libre del abuso de toda su familia.
«Una mujer Palakiko tiene que dedicarse a cuidar del núcleo familiar. Tu lugar es en el hogar», fue lo que le dijo su padre una vez. Plumeria trató de protestar pero su padre rápidamente la mandó a callar de una bofetada. Plumeria no tuvo más remedio que aceptarlo. Ese día lloró hasta quedarse dormida.
Pero todo cambió para la pequeña Plumeria cuando cumplió doce años. Ese día, sus padres la sentaron en el comedor con grandes sonrisas en sus rostros, cosa que era raro en ellos. Plumeria creyó que era porque se trataba de su cumpleaños, pero no era así.
«Hemos decidido que tú serás la siguiente jefa de la familia, Plumeria. ¿No estás feliz?». Su padre le dejó caer esa gran bomba de la nada, tomándola por sorpresa. Ella no se lo esperaba ni en un millón de años. Después de todo, sus hermanos…
«Sabemos que lo has notado. Tus hermanos tienen defectos. Kalon no puede caminar, Kanoa es de lento aprendizaje, Palani tiene enfermedades del corazón y Wakea no puede cortarse sin desangrarse. Tú eres la única que está completamente sana, Plumeria», le explicó su padre. Ella siempre había sido consciente de que sus hermanos menores no estaban precisamente sanos, pero eso no importaba, ¿no? SI ellos se esforzaban…
«El esfuerzo no importa si se es producto defectuoso, Plumeria. Entiende eso», le respondió su padre. Esas, para la joven Plumeria, eran las palabras más crueles que nunca había escuchado. No quiso discutir con su padre, pues sabía que solo terminaría siendo castigada y sus hermanos ni siquiera valorarían el sacrificio. Ya había pasado antes.
Aunque todo era una sorpresa, Plumeria pensó en ello como algo potencialmente bueno. Podría hacer muchos cambios en la familia y llevarlos a una nueva época. Esa idea se esfumó cuando su padre le dijo lo siguiente.
«Pero una mujer no puede ser la cabeza de la familia. Tendrás que casarte con un candidato a la altura, ¿y quién mejor que Mele?». Nunca olvidaría la sonrisa de su padre cuando dijo eso.
Mele le agradaba a Francine… Aunque no tanto "agradar" como "soportar". Aunque ya tenía de por sí un problema enorme con el hecho de que quisieran casarla, había un gran detalle en que Mele fuera el seleccionado. Dicho detalle era que Mele era su primo de dieciocho años, el hijo mayor del hermano menor de su padre.
«Así que planeamos la boda para cuando cumplas catorce años. El matrimonio ya es legal a esa edad, así que no habrá problemas. El primer hijo tiene que venir un año después como mínimo, por supuesto", siguió hablando su padre pese a la expresión que Plumeria tenía en el rostro.
Con esa información, muchas cosas fueron claras para la joven Plumeria. Ya entendía por qué solo tenía un par de abuelos, ya entendía por qué casi todos en su familia tenían enfermedades… y ahora entendía por qué sus abuelos trataban a su madre como una hija. Plumeria se sintió asqueada y comenzó a despotricar. Sus gritos se escucharon por toda la gran casa familiar, llamando la atención de toda la familia. Plumeria pronto fue rodeada por todos los hombres de la familia, lo que rápidamente la hizo sentirse muerta en vida. La reacción de lucha o huida se activó en ella, lo que la llevó a tomar un cuchillo que estaba en una bandeja cercana. Amenazó con hacerle daño a su familia o a ella misma si se acercaban y, mientras se iba del lugar, contó todo lo que sus padres habían dicho. La mirada en el rostro de sus hermanos era algo que la perseguiría para siempre.
Ella salió a toda prisa de la mansión y rápidamente se escabulló. Escuchó a toda la familia gritar su nombre, pero ella no miró atrás. Corrió por las vacías calles de Malíe, después de todo a esas horas de la noche nadie estaba por ahí. Terminó llegando al Parque de Malíe, donde pasó la noche dormida en una banca, solo para despertar a la mañana siguiente rodeada por dos policías.
«Plumeria Palakiko, necesitamos que vengas con nosotros», le dijo una oficial. Plumeria, al verla, creyó que estaban ahí para recogerla. Creyó que sus padres la habían declarado como perdida, pero no era el caso.
La noche anterior, mientras toda la familia dormía, la casa familiar había sido consumida hasta los cimientos por una¿ incendio ocasionado por una fuga de gas. Toda su familia había muerto, incluidos los empleados domésticos.
Plumeria fue detenida como la única sospechosa, pues era la única de la familia que no estaba en la casa cuando había sucedido. Sumado a eso, la policía había recibido una llamada antes del incidente por parte de su familia, avisándoles que ella había huido de casa, amenazando con hacerle daño a todos sus familiares. Claro que eso fue sospecha suficiente como para ponerla en prisión preventiva.
Ahí, Plumeria se replanteó absolutamente toda su vida y ahí, conoció al hombre que la cambiaría. En la misma celda, unos días después, los policías dejaron al nuevo recluso. Nunca olvidaría las primeras palabras que salieron de su boca.
«Quiero morir».
Enfrentar el pasado, la debilidad… Superarse a sí misma. Francine pensó en esas cosas. ¿Podían ella y Guzma decir que habían hecho eso? ¿Podían ellos dos decir que realmente habían avanzado? ¿El pasado realmente les importaba "una mierda"? Francine cerró los ojos, pues sabía que tanto ella como Guzma eran solo eso. Eran esclavos de sus pasados.
—… Gracias…— dijo en un murmuro que Lillie claramente no escuchó. Esas palabras ahora la habían hecho decidirse.
Y mientras Francine murmuraba, Protección caía. El Fuerza equina de Mudsdale por fin alcanzó a Salazzle, quien fue fuertemente golpeada y posteriormente mandada a volar. La salamandra chocó contra el suelo, rodó por casi dos metros y quedó tendida.
Mudsdale la vio, fue rodeado por una llamarada, relinchó y bufó. Se mantuvo impasible hasta que escuchó la voz de Hapu.
—¡SALAZZLE NO PUEDE CONTINUAR! ¡LA PARTICIPANTE FRANCINE NO CUENTA CON MÁS POKÉMON, POR LO TANTO LA VICTORIA ES DE LA PARTICIPANTE LILLIE!— anunció, señalando a la rubia.
El público de inmediato estalló. No había duda alguna de quien había sido la ganadora de este encuentro, y esa era Lillie Aether. El público vitoreó su nombre y aplaudieron con gran energía. Las imágenes de Francine y de su equipo salieron de la pantalla, mientras que la foto de Lillie la abarcó por completo. Debajo apareció el texto: "VENCEDORA".
—¡SE TERMINÓ! ¡LUEGO DE UN COMBATE IMPRESIONANTE POR PARTE DE AMBAS PARTICIPANTES, LILLIE AETHER SE LLEVA LA VICTORIA Y UN PASE A LOS CUARTOS DE FINAL! ¡QUÉ COMBATE, SEÑORAS Y SEÑORES!
Lillie vio por un momento toda la celebración y, sin dudarlo, corrió hacia Mudsdale. El caballo la detuvo antes de que la abrazara, pues justo una llamarada cruzó por todo su cuerpo. Pese a que la había detenido, el tipo Tierra sonrió ampliamente. Era su forma de decirle «Ganamos». Los ojos de Aether brillaron.
—¡Voy a darte un fuerte abrazo cuando te recuperes, te lo juro!— le dijo, señalando su Poké Ball hacia él. Mudsdale rio antes de volver a su cápsula.
La rubia volteó a ver a Francine, esperando verla por algún lado. Lo único que vio de ella fue su pierna introduciéndose en el oscuro corredizo por el que había salido. Aether frunció ligeramente el ceño, pero finalmente suspiró.
—¡Qué alivio!— exclamó, estirándose— ¡Por fin me quité esa espina!
—¡LILLIE! ¡MIRA PARA ACÁ, LILLIE!
—¡ESTUVISTE FABULOSA, LILLIE!
—¡LILLIE, ERES MI INSPIRACIÓN! ¡QUIERO SER COMO TÚ!
—¡ERES HERMOSA, LILLIE!
—¡TE ADMIRO MUCHÍSIMO!
—¡LILLIE, POR FAVOR LUCHA CONTRA MÍ!
—¡LILLIE, TE AMAMOOOOOS!
—¡LILLIEEEEEEEE!
Aether volteó hacia donde escuchó el último coro de voces. A lo lejos vio las caras sonrientes de todos sus amigos y familiares. Ella los saludó con la misma sonrisa que ellos tenían.
—Buen combate, señorita— escuchó a hablar a Hapu, por lo que volteó a verla. Le sonrió,
—¡Es la magia del Lilliesfuerzo!
"No me canso de ver a Lillie en acción".
"Un combate digno del final del primer día. Muero por ver los siguientes combates y por ver más de Lillie en la Liga".
"Mudsdale fue el MVP de este combate. No tengo pruebas, pero tampoco dudas".
"La MVP de este combate fue Lillie XD".
"Bruh",
"Francine estuvo bastante bien. Si no hubiera sido por la desventaja tan marcada de tipo, creo que habría podido ganar. Mudsdale no salió muy limpio de ese combate".
"Ya, pero considera que Lillie tenía desventaja de tipo con Mimikyu y Comfey. Se equilibraron las cosas":
"Pues visto así…".
"Quiero un Mudsdale. Son tan geniales y hermosos".
"Yo quiero un Mimikyu. Le haría el disfraz más lindo del mundo".
"Comfey me haría a mí el aro de flores más bonito de todos".
Dex123: Solo vengo a decirles que yo dije desde un inicio que Lillie ganaría. Aunque realmente no es como que eso estuviera en duda, ¿cierto?
"De hater de Mina a simp de Lillie… Ella ya tiene novio. No te va a coger, bro XD".
Dex123: Este sitio está lleno de simios que solo piensan con la entrepierna…
Rotom pronto se volvió hacia todos los demás presentes.
—¿Y Ash?— preguntó a Hau.
—Salió disparado en cuanto Lillie salió del campo de batalla— rio Dawn—. ¿Deberíamos alcanzarlo?
—Deberíamos. Si esos dos se ponen en su modo de parejita, suerte separándolos— la Pokédex comenzó a levitar.
—¡Chico, esa fue una buena batalla! A veces subestimo el poder de los cerebritos— rio Iris.
—A veces es fácil hacerlo— Lana rio, viendo de reojo a Chris.
—No sé si lo dices en el buen sentido o en el malo…— murmuró Hokulani.
—¡Ustedes no cambian!— rio Hau con fuerza.
—¡Eres increíble, Lillie! ¡La más genial de entre todas las personas más geniales del mundo! ¡Luchaste de forma impresionante!— Ash abrazaba con ternura a su novia, quien simplemente reía con dulzura mientras un pequeño sonrojo adornaba su rostro.
—Jeje,.. Realmente me esforcé, ¿verdad?
—¡Sí! ¡Muchísimo! ¡Estoy muy orgulloso!
—¿Ven?...— Rotom suspiró mientras Pikachu negaba con la cabeza.
—Si yo me siento como un padre nostálgico al ver esto, no quiero ni imaginar cómo se sentirán los padres de verdad— Brock estaba cruzado de brazos, sonriendo.
Mohn, Burnet, Hobbes y Delia no dijeron nada. Tal vez Mohn no recordaba a la versión pequeña de su hija; tal vez Burnet y Hobbes no eran los verdaderos padres Lillie, pero eso no significaba que la felicidad que sentían fuera menor a la de Delia. Ambos jóvenes habían encontrado a una persona que era capaz de ponerlos en ese estado. Eso era más que suficiente.
—Pst…— Misty llamó la atención de Clemont— Serena no está cerca, ¿cierto?— le preguntó en un murmullo.
—Ah, no. Me dijo que iría con Bonnie y su amiga a mirar por las tiendas. Quieren comprarle algo a Lillie por su victoria— respondió con una sonrisa.
—¡Qué buena chica!— dijo Dawn, sorprendida.
—¡Entonces!— escucharon a alguien aplaudir. Se giraron, encontrándose con Hapu— ¡Ya tenemos a la mitad de los participantes de los cuartos de final! ¡Kiawe Wela, Hau Mahalo, Liam Sotobosque y, por supuesto, la señorita Lillie Aether!— los cuatro sonrieron y asintieron al escuchar sus nombres. Honua miró a otras seis personas— ¡Así que Asutoros, Lana, Gladio, Acerola y Ash, espero con ansias ver cuáles de ustedes serán los que avanzarán! ¡Sus futuros rivales están ahí parados, solo quiero que lo sepan!
—¡Supongo que te llevo ventaja por el momento, Ash!— rio Lillie, separándose de su novio.
—¡YO TAMBIÉN!— gritaron Hau y Kiawe al mismo tiempo. Liam simplemente se rio.
—¡Así se habla, señorita! ¡Demuestre quién lleva los pantalones en su relación!— Hapu agitó los puños.
—Vamos, por supuesto que es ella— rio Ketchum, despreocupado.
—¡JA! ¡Lo suponía! ¡Sabía que era Lillie la que mandaba!— en el rostro de Iris podía verse algo que solo podrían describir como alivio.
—Vamos, Iris, no es necesario desquitarse con Ash— le dijo Cilan, sonriendo tranquilamente—. No es una competencia.
—¡N-No estoy compitiendo! Es solo que si yo… ¡No! ¡La que manda soy yo! ¡Punto final!— exclamó, volteando la mirada.
Eso hizo claro que Iris no era la que "mandaba" en su relación.
—Ahora que lo pienso, ¿por qué Hapu le dice "señorita" a Lillie?— interrogó Tracey con curiosidad.
—Ah, una vez le pregunté. Dijo que, ya que Lillie es linda como una muñeca y refinada como una princesa de cuentos de hadas, no se sentía correcto simplemente llamarla por su nombre. Es por eso que, cuando la conoció, le salió decirle señorita y desde entonces no ha parado— explicó Lana.
—Entonces es por la costumbre.
—Algo así, sí.
—¡Lillie, felicidades por tu victoria!— escucharon decir. Se giraron, encontrándose al profesor Kukui.
—¡Profesor!— exclamó Aether con una gran sonrisa— ¡No lo había vistoe en todo el día!
—Bueno, por fin me desocupé y decidí venir con mi familia. ¡Buen trabajo a todos chicos!— felicitó Sorba, tomando a su hijo en brazos y dándole un beso en la mejlla a su mujer.
—¡Gracias!— exclamaron aquellos que habían combatido.
Pronto el lobby del Centro Pokémon se llenó de nada más que charlas triviales por un buen rato.
—Lo siento, jefe… Debí haberme preparado mejor para la ocasión— murmuró Francine con la mirada gacha.
—No importa— la respuesta de Guzma hizo que Francine subiera la mirada con rapidez, atónita. Kiauka simplemente estaba parado, viendo de frente a la tormenta de nieve que se avecinaba.
—¿No… importa?— repitió, agitando luego la cabeza— ¡¿Está bien que haya perdido, jefe?! ¡Pude haber sido de mayor ayuda si hubiera seguido en el torneo! ¡Pude haber eliminado al menos a un oponente para ti!
—Pero perdiste, Francine— Guzma volteó a verla. Sus ojos le decían que no comprendía su punto—. Además, Lillie Aether no es un peligro para mí. Será la protegida de Kukui, pero ella no tiene la capacidad para derrotarme. Venceré a todos los que se pongan en mi camino, por lo que, incluso si la derrotabas, nada cambiaría.
Los reclutas Skull voltearon a verse entre sí, preocupados. Notaron la frustración en el rostro de Francine. El ceño de la mujer se frunció fuertemente, recordando las palabras de Lillie Aether. Superarse a sí misma. Superarse a sí misma.
Ella siempre había temido confrontar a un tipo de figura de autoridad muy específico. Ella jamás había podido enfrentar a aquellas personas a las que quería hacer sentir orgullosas y, cuando lo había hecho, toda una casa llena de podridos adultos e inocentes niños había ardido. Pero eso se había acabado. Era hora de decir una que otra verdad, tal y como había hecho en aquel momento.
—Déjennos solos— les ordenó Francine a los reclutas. Ellos ni siquiera vacilaron a la hora de seguir sus instrucciones. Cuando todos se fueron, la Skull se acercó a Guzma y lo sujetó con fuerza del hombro derecho, haciéndolo girar— ¡Corta ya esa mierda, Guzma!
Al verse repentinamente agitado, Kiauka frunció el ceño con fuerza y agresividad.
—¿Eh?— dijo, molesto y con voz rasposa.
—¡Toda esta maldita basura de la Liga Pokémon! ¡No estás viendo lo que esto te está haciendo, pero nosotros sí! ¡Estás distante, iracundo y enfurruñado todo el tiempo! ¡Tienes que reaccionar de una vez!— le dijo, dándole un empujón.
—¡¿Eh?! ¡¿A qué carajo viene eso?!
—¡Estoy diciendo que ya no eres como antes! ¡Vuelve a quien eras!
—¡¿Y quién se supone que era?! ¡¿El puto señor sonrisas?!— Kiauka dio un paso hacia el frente, pero Francine no retrocedió.
—¡No serías el maldito señor sonrisas, pero al menos no te comportabas como un maldito imbécil!— le gritó Francine de regreso— ¡Antes al menos te importaba un poco lo que hacían tus subordinados, pero ahora ni siquiera les prestas la menor atención! ¡Mira a Mary, joder! ¡La chica se está desmoronando en venganza y lamentos y a ti te importa una mierda!
—¡Pues no veo que a ti te importe más!— Guzma dio otro paso al frente. Francine no retrocedió.
—¡Pero al menos lo intento, mierda! ¡Intento hablar con ella cuando me lo permite, pero a ti directamente te da igual! ¡Se supone que eres el putísimo jefe, carajo!— otro fuerte empujón.
—¡Yo también tengo mi propia mierda de la que ocuparme! ¡No tienes la más mínima puta idea de lo que esto significa para mí!— Guzma parecía más y más furioso conforme las palabras salían de su boca.
La boca de Francine se torció y una débil carcajada salió de su boca. Guzma solo se sintió más molesto al escucharla.
—¡Magnífico! ¡Jodidamente magnífico!— y entonces, el ceño de Francine se frunció con fuerza— Eres el puto jefe. Deja ya de lado tus problemas de niño asustado y céntrate en lo que importa de una buena vez.
—¡ESTO IMPORTA!— le gritó a la cara— ¡MI OBJETIVO IMPORTA! ¡VOY A DESTRUIR LA JODIDA LIGA POKÉMON!
—¡No! ¡No vayas tratando de autoconvencerte de que esto es porque "quieres destruir la Liga" o porque "quieres sabotear a Kukui"! ¡Esto simplemente se trata de ti, recordando tus traumas de la infancia e intentando hacer algo con ellos ahora que tienes la fuerza suficiente para hacerlo!— Francine apretó los puños frente a su rostro— ¡Solamente se trata de ti, intentando demostrarte que no eres débil pero de la peor manera posible! ¡Lo único que quieres es que los que antes eran más fuertes que tú te reconozcan como superior! ¡Ni siquiera lo haces por tu propia aceptación, lo haces por la de ellos! ¡¿Tanto quieres medirte el pene, Guzma?! ¡¿Tanta es tu maldita necesidad de validación?! ¡Es por esto mismo que te vendiste como el perro de Lusamine apenas te dijo tres palabras bonitas!
El gesto lleno de ira de Kiauka se redujo. Lo único que mostraba esa emoción eran sus ojos. Esos eran, por mucho, los ojos más aterradores que Francine había visto en toda su vida. Pero ella no se detendría. Había guardado demasiado dentro de sí misma en los últimos años. Cosas que jamás le había dicho a Guzma porque no quería "decepcionarlo".
—¡¿Qué seguirá después de la maldita Liga?! ¡¿Hasta cuándo vas a estar satisfecho?! ¡¿Cuándo decidirás que ya fue suficiente?! ¡¿Cuándo decidirás que eres mejor que los demás?!— le dio un fuerte empujón, pero apenas lo movió— ¡Tu maldita familia te necesita!
Guzma la vio en silencio mientras ella jadeaba. Francine frunció el ceño con más fuerza, pensando que no diría nada, pero lo hizo.
—Ninguno de ustedes es un puto niño. No necesitan que vigile cada paso que dan— sus ojos mostraron una frialdad que el Monte Lanakila ni siquiera podría igualar—. Dejen de pegarse a mí como malditas pulgas.
Y eso, más que nada, fue lo que hizo rabiar a Francine.
—Tú tampoco eras un puto niño…— murmuró, comenzando lentamente a levantar la voz— Eras más alto y más fuerte, pero no peleaste.
—¿De qué estás…?
—¡¿Es que acaso no lo ves, joder?! ¡Es lo mismo! ¡Todo esto es lo PUTAS MISMO!— gritó con fuerza, sujetando la chaqueta de Guzma— ¡Los chicos y yo somos tú cuando eras un maldito adolescente! ¡Necesitamos tu guía, tu protección y tu consejo! ¡Sin ti nos sentimos desprotegidos y frágiles! ¡Eres el corazón de todo el grupo; sin ti nada de esto sirve! ¡Necesitamos a esa figura, no al hombre que es solo un cascarón de lo que debería ser!— los dientes de Francine chirriaron con fuerza— ¡Y tú solo te estás comportando como un puto pusilánime que se ahoga en su autocompasión y complejos de la infancia! ¡Eres negligente, ausente y egoísta! ¡Todo es sobre ti, sobre ti y sobre ti! ¡Presionas y presionas, sin siquiera ponerte un maldito límite! ¡Te temen las personas que se supone debes proteger! ¡ERES EXACTAMENTE IGUAL A TU PAD…!
Francine abrió los ojos de par en par al ver como Guzma elevaba un puño y, rápidamente, sintió la reacción de lucha o huida gritar en su cuerpo. Eligió la huida, alejándose a tropezones de su jefe y cayendo de sentón sobre la nieve. Vio como Guzma simplemente mantuvo el puño en el aire y luego, lo apretó con fuerza, alejándolo. Podía ver las venas saltadas en su cuello y el rojo predominar en su rostro. Kiauka apretó los párpados y suspiró con fuerza.
—Vete a dormir, Francine— le ordenó, dándole la espalda.
Al oírlo decir eso, el rostro de Francine se torció y las lágrimas brotaron. Se puso de pie tan silenciosamente como pudo y, sin decir ninguna palabra más, se marchó.
La noche había caído ya y Guzma Kiauka veía solitariamente a la luna que se elevaba sobre su cabeza. Recuerdos llenaban su mente.
—Plumeria me parece un nombre bonito… Además, ¿no sería demasiada molestia empezar a usar otro nombre?
—No quiero que nadie me recuerde. Ellos me verán pasar por la calle y dirán: "Mira, esa es Plumeria, la que mató a toda su familia". Yo… solo quiero dejar de ser yo…
—Pero aun así… ¿Estás segura de que quieres que yo escoja tu nombre?...
—Sí… Siento que ni siquiera me importa lo suficiente como para que yo pueda elegirlo…
—Entonces… Oye, por cierto, ¿qué significa Palakiko?
—¿Por qué importa?
—Tal vez así puedo darme una idea.
—… El fundador de la familia fue un migrante paldeano llamado Francisco. Adaptó su nombre al aloliano y salió Palakiko como resultado.
—Ya veo… Francisco… Francis… Fran… Franci… Franicin... ¿Francine? ¿Te parece Francine? Con "e" al final.
—¿Francine?...
—Aunque bueno, supongo que es algo estúpido, No debes de querer recordar a tu familia, y ese nombre…
—No, está bien. Francine. Está… bien…
—¿Eh? ¿Segura?...
—Sí. Gracias, Guzma.
—Supongo que no hay de qué…, Francine.
Lo luz de la luna se filtraba por los barrotes de aquella celda. Ahí, una joven de doce años y uno de quince intercambiaban miradas. Lo que había sido en su momento un encuentro inesperado, se convirtió luego en una historia mucho más extensa.
Guzma separó los párpados y suspiró. Su ceño se frunció con fuerza, pues en su mente se repetían las últimas palabras de Francine y lo que él había estado a punto de hacer.
Se preguntó si, tal vez… No. Él debía hacerlo. Iba a destruir la Liga Pokémon.
—Okey, esto te va a parecer tontísimo, pero se me ocurrió algo.
Mientras comía, Lillie apartó la mirada de su plato para ver a su pareja. Arqueó una ceja, cuestionándolo.
—Lo estuve pensando y creo… que me gustaría decirte "Li" de vez en cuando— dijo Ketchum con un rostro realmente serio.
Lillie se quedó en silencio, viendo fijamente a su pareja al tiempo que masticaba lentamente. Cuando se pasó la comida, puso las manos sobre la mesa.
—¿Li?
—Sí. Un apodo.
—¿Por qué de pronto…?— Rotom se veía igual de confundido que Pikachu, Comfey y Lillie.
—¿No recuerdan esa vez que hablamos de los apodos? Cuando salíamos de la Jungla Umbría— Ash parecía confundido. Como si los individuos frente a él estuvieran pasando por alto algo obvio.
Los cuatro se pusieron a recordar y Comfey pronto llegó a la conclusión de que él no debió de estar ahí cuando el suceso en cuestión ocurrió. Pikachu fue incapaz de hacer memoria, pero Lillie y Rotom sí.
—¡E-Eso fue hace dos años, Ash!— exclamó Lillie, sorprendida.
—¡Piensa que para él fueron bastantes más!— le recordó Rotom. Lillie cayó en cuenta rápidamente— ¡¿Has estado pensando en ese apodo desde ese día?! ¡¿En serio?!
—Bueno, sí… Lo pensaba un poco todos los días— el azabache se rascó la nuca, algo avergonzado.
—¿Y en serio lo mejor que se te ocurrió fue "Li"? ¡Literalmente es la primera sílaba de su nombre! ¡Pude haber pensado en eso en dos segundos! ¡Incluso Amber pudo haberlo dicho cuando estaba empezando a hablar!— aseguró la Pokédex.
—¡Bueno, no lo hiciste! ¡Además, ¿qué tiene de malo "Li"?! ¡A mí me parece bonito!— Ketchum se cruzó de brazos, frunciendo el ceño.
—Lo cierto es que a mí también— Lillie levantó la mano derecha, viéndose un poco sonrojada. Repasaba el "Li" en su cabeza una y otra vez. Mientras más lo hacía, más le gustaba.
—Ustedes…— RotomDex negó con la cabeza— Si es que son una pareja de tontos…
Ash y Lillie voltearon a verse.
—Tal vez un poco— rio Aether—. ¿O tú piensas otra cosa, Ash?
—¡Para nada, Li!
Aether se quedó en silencio, con la mirada perdida. Un pronunciado sonrojo se marcó en su rostro y sus ojos brillaron.
—… Llámame así cada vez que puedas, por favor.
—¡Entendido, Li!
—… Te amo tanto…
—Arceus creador, ¿por qué me diste a estos dos idiotas?... ¿Por qué no fue Gladio?...
Pikachu y Comfey voltearon a verse. Ambos rieron ante toda la situación. Era bueno tener una familia cariñosa como la que tenían.
Y así, el primer día del torneo de la Liga Pokémon ha llegado a su fin. El siguiente día aguardará nuevos y emocionantes combates que sin duda alguna valdrá la pena ver.
Personas eliminadas: Chris, Mallow, Mina y Francine.
Personas en octavos de final: Lana, Ryuki, Gladio, Selene, Acerola, Guzma, Elio y Ash.
Personas en cuartos de final: Kiawe, Hau, Liam y Lillie.
Personas en semifinales: -
Personas en finales: -
¡Y TERMINÉ! ¡DIOS, TERMINÉ ANTES DE MI INICIO DE CLASES!
Ahhhh… Finalmente, damas y caballeros, les traigo su capítulo. Siento yo que hubo partes bastante buenas, pero me encantaría conocer su opinión. Intenté hacer el relato del pasado de Francine como si fuera un cuento, pero dado que nunca he narrado un cuento puede que la idea no se transmita sin que yo tenga que decirlo XD.
En fin… Paldea anunciada. Verán que la mencioné en este capítulo y, la verdad, me sirvió bastante que la nueva región fuera justo de Españita XD No vi nada en el trailer que realmente me emocionara. ¿Españoles con joyas? Joder, eso es realista. Pero ya fuera de bromas, la verdad la mecánica no me llamó nada la atención. Pienso que sería mejor que no metieran una mecánica que solo va a aparecer en una generación (y si eso, porque los Gigamax solo salieron en Espada y Escudo). Preferiría que centraran mejor esos esfuerzos en, ya saben, pulir los gráficos y eso… En fin, me quejaré todo lo que quiera pero seguramente me voy a comprar el puto juego. ¡Team Fuecoco hasta la muerte!
En fin, sobre el anime… La verdad, me gustó solo el final de las últimas dos peleas… Espero que, como mínimo, el Ash vs Cynthia no dure un solo capítulo (pues ya dijeron que será un 6 vs 6). Ojalá que Journeys saque todo el presupuesto para estas batallas. Sobre Koharu… La verdad no puedo opinar, pues no he visto los últimos dos capítulos, pero la gente está muy dividida.
¡Por cierto, preparen esas reviews y déjenmelas como regalo adelantado de cumpleaños, porque su chico Ember cumple 20 años el 15 de agosto!
En fin, creo que eso sería todo de mi parte por el momento, pero no por parte de cierta personita.
¡Nos leemos y Alola, chicos!
—Hola a todos y bienvenidos nuevamente a "Análisis con Liam". Siento que esta vez nos vemos inusualmente temprano… En fin, bromas aparte, creo que es necesario hacer unas aclaraciones. Es cierto que Lillie ya fue analizada con anterioridad, pero, dado que Francine no está muy… dispuesta a colaborar con nuestra sección, le pedí a Lillie que me apoyara como compañera de debate el día de hoy.
—Es un placer verlos por segunda vez.
—Como persona que luchó frente a frente con Francine, y que tuvo oportunidad de evaluarla a detalle, tu opinión es muy importante Lillie. ¿Te gustaría comenzar? Puedes considerarte la anfitriona con todo gusto.
—Entonces supongo que esto sería un "Análisis con Lillie", ¿no?
—Fufu… ¡Ciertamente! ¡Adelante, por favor!
—De acuerdo, si se me permite… Primero que nada, quiero decir que hay muchas cosas del estilo de combate de Guzma en Francine. La gran diferencia es que Guzma es más despiadado y brutal, mientras que Francine es mucho más atenta y calculadora. Se podría decir que son las dos caras de una misma moneda.
—Oh, eso es ciertamente interesante… Guzma es una persona con una agilidad mental sorprendente, pero también considero que Francine lo supera en cuanto a astucia se refiere.
—Sin mencionar que utiliza sus mismos trucos sucios. Tal vez Francine no sea tan lista como Guzma, pero, como dices, parece mucho más astuta y sensata. Puede que sus estrategias no sean tan efectivas como las de Guzma, pues hay una considerable brecha entre el poder bruto de ambos, pero he notado que posee algo que Guzma no, y eso es la cautela.
—¿Cautela?
—Sí. Parece volverse mucho más precavida cuando se da cuenta de que su oponente es un peligro verdadero para ella. Lo noté cuando se quedó solo con su último Pokémon. Aunqueee… lo cierto es que también tiende a subestimar a sus oponentes, tal y como hace Guzma. Claro que solo es con aquellos que ve como inferiores, es por eso que mantuvo una guardia tan baja en mi contra durante tanto tiempo.
—Cierto. Es difícil cambiar la percepción que otras personas tienen de nosotros. Que te subestimara fue un gran factor para su derrota.
—Sin duda. Pienso que igual habría podido vencerla, pero habría sido más tardado. Hice algunas jugadas muy arriesgadas precisamente porque ella también se arriesgaba al creer que no podría derrotarla tan fácilmente.
—Tiene mucho sentido… Entonces, ¿concluimos con que su cerebro es su mejor arma?
—Por supuesto… Aunque también está eso.
—Cierto. Lo que Gladio describió como un "modo de frenesí comparable solo al de un animal moribundo que lucha por su vida". Fue algo bastante sorprendente de ver.
—Aunque es un arma de doble filo, pues las desventajas son tan destacables como las ventajas. Esa reacción en ella debe de activarse cuando se siente acorralada, volviéndose un oponente increíblemente feroz e incluso aterrador. La presión que ejerce en su oponente es opresiva. Al inicio, con Mimikyu, había momentos en los que ni siquiera podía recuperar el aliento antes de dar mi siguiente orden.
—Lo vimos. Aunque claro, la debilidad es más que obvia, ¿no lo crees?
—Sí. El sobrecalentamiento. Se presiona tanto por salir de esa situación que termina exigiéndose de más tanto a ella como a sus Pokémon, lo que reduce severamente su aguante. En ese sentido me recuerda un poco a Lana.
—Cierto. Lana es de las que pelea con uñas y dientes para salir de una situación adverse, incluso si eso termina lastimándola… Pero bueno, creo que eso era todo lo que había que decir de Francine. ¿Pasamos a sus estadísticas?
—¡Por supuesto!
—Creo que, en su estado normal, su ataque sería un siete. Sus Pokémon están muy versados en las artes de lastimar y sus golpes no son para nada suaves, ¿cierto?
—En lo absoluto. Incluso su Toxapex golpeaba fuertemente. Pero creo que ese siete aumenta a diez cuando entra en su modo de frenesí.
—Entendido. Sobre su defensa, yo le daría un nueve. Es muy buena a la hora de cubrirse la espalda, aunque todavía deja algunos huecos ocasionales que pudiste aprovechar bien en el combate.
—¡Gracias! Pienso que la defensa es algo que también aumenta durante su estado de frenesí, subiendo el punto que le faltaba para el diez. Atacar a su Salazzle era muy complicado y más con todos esos saltos…
—Aunque tengo una duda… ¿Por qué no usaste Avalancha con Mudsdale? Había ocasiones en las que perfectamente pudiste usar el movimiento.
—Oh, es porque Salazzle seguramente habría podido romper las rocas con Pulso dragón o Bomba lodo y eso solo habría creado polvo, Eso no sería una molestia para Mudsdale, claro, pero sí para mí. Si no puedo ver a mi oponente, entonces estoy en problemas. Además de que el combate a distancia es el terreno de Salazzle y, sinceramente, no quería que se sintiera cómoda peleando.
—Espléndido, Lillie. Gracias por responder mi duda.
—¡No hay de qué!
—Y ahora, volviendo al tema… Creo que daría un seis a sus instintos. Son aceptables, pero tampoco precisamente buenos. Sus tiempos de reacción a veces eran deficientes a la hora de bloquear algún ataque.
—Aunque eso también mejoró en su modo frenesí… Sus instintos se dispararon durante ese estado. También le daría un diez si me lo preguntas. Se volvió mucho más difícil de golpear y de acorralar. Era más espontánea y la improvisación le salía mucho más naturalmente.
—Y supongo que algo que también aumentaría en ese estado es su inteligencia. Yo de base le pondría un nueve. Me detendría a explicarlo, pero acabamos de hablar sobre su inteligencia hace poco.
—Y tienes razón. Pienso que su capacidad analítica también aumenta, así como su planificación. Sonará repetitivo, pero le daría otro diez.
—Y ya por último, algo que decrece. Aunque normalmente le daría un nueve en aguante a Francine, en su estado frenesí…
—Sí. No se toma ni un solo descanso y presiona constantemente a sus Pokémon. Le daría un dos en aguante, menos que Kiawe. Ni ella ni sus Pokémon tienen la condición física para aguantar tanto tiempo como ellos en un combate de semejante intensidad.
—Entonces, el promedio final de Francine, en su estado normal es de… ocho.
—Y en su estado frenesí subiría hasta ocho punto cuatro. Sin duda alguna la beneficia tanto como la penaliza.
—¿Algunas conclusiones generales, Lillie?
—Sí. Francine es una entrenadora peligrosa. Si yo no hubiera ido tan preparada contra ella, seguramente el resultado no habría sido el mismo. Es alguien con años de práctica y, sobre todo, muchísima experiencia real. Tal vez no sea la más fuerte del Team Skull, pero sin duda alguna merece el puesto de segunda al mando si nos basamos solamente en su capacidad de combate. Me gustaría enfrentarla de nuevo en un combate donde ella me muestre todo lo que puede hacer.
—¡Y eso sería todo por el "Análisis con Lillie" del día de hoy! ¡Muchas gracias por habernos escuchado! ¡Un honor tenerte aquí, Lillie!
—¡El honor es todo mío, Liam!
—Ah, pero que Rotom no diga "Análisis con Rotom" porque todo el mundo pierde la cabeza… La hipocresía…
—¡Li, ¿quieres ir a comer?!
—¡Seguro!/Encantado.
—… ¿Eh? ¿Liam?
—Vaya, que sorpresa… ¿También te dicen Li, Lillie?
—¿A ti también?...
—Ocasionalmente, pero solo mis padres. ¡Ya me parecía raro que alguien más conociera el apodo!
—… Ya veo…
