Esta escena sucede en el primer libro, cuando Dumbledore y McGonagall se encuentran en el N°4 de Privet Drive la noche en la dejan a Harry con sus tíos.
¿Son ciertos los rumores?
—La gente intercambia rumores... ¿Son ciertos, Albus? —preguntó la profesora McGonagall.
—Bueno, Minerva, verá... Yo era joven... Necesitaba el dinero... Y en ese momento no era ilegal, por supuesto —añadió con una mueca pensativa en su rostro. La profesora McGonagall frunció el ceño. Dumbledore se dio cuenta—. No se apure a juzgar, profesora. Gellert me convenció. Él era una mala influencia. Y, después de todo, la curiosidad es algo normal en un joven... Él fue el que trajo al hipogrifo... Y al elfo doméstico. Al pobre animal no pareció gustarle, debo reconocer... Al elfo tampoco, siendo sinceros... Pero no podía quejarse, claro.
—¿Qué? ¿Qué tiene que ver eso con los Potter? —cuestionó la profesora McGonagall confundida.
—¡Ah! ¡Hablaba usted de los Potter! —exclamó el anciano.
—Sí. ¿De qué otra cosa estaría hablando?
—Emm... No, nada. Algo que le pasó a un amigo. Yo no tuve nada que ver, por supuesto... —repuso Dumbledore, el cual tenía las mejillas ligeramente sonrojadas. Luego añadió, como para sí— Ya me preguntaba yo cómo la gente se había enterado...
—¿Y los Potter? —preguntó McGonagall, impaciente.
—James y Lily —contestó con tristeza, inclinando un poco su cabeza, y volviendo rápidamente al motivo por el que estaban esa noche allí—, sí, están muertos.
N/A: ¡Hola! Nuevamente acá con otra escena... Quería aclarar que esto en ningún momento es bashing a Dumbledore, de hecho, es uno de mis personajes favoritos, es sólo que la escena era demasiado buena para dejarla pasar. ¡Espero que les guste!
