Reglas

¡Sorpresa! —dijo muy emocionada la señora Weasley, mientras Harry les sonreía de oreja a oreja y caminaba hacia ellos—. ¡Pensamos que podíamos venir a verte, Harry! —se inclinó para darle un beso en la mejilla.

¿Qué tal? —lo saludó Bill, sonriéndole y estrechándole la mano—.Charlie quería venir, pero no han podido darle permiso. Dice que estuviste increíble con el colacuerno.

La puerta se abrió repentinamente tras ellos y el profesor Dumbledore entró en la sala.

—Disculpen.

La señora Weasley sonrió alegremente.

—¡Profesor Dumbledore! ¿Cómo está?

—Bien, bien —contestó el anciano casi sin darle importancia, agitando una mano en el aire—. Lamentablemente, Molly, Bill, debo pedirles que se retiren.

Ellos fruncieron el ceño.

—¿Qué? ¿Por qué? —preguntó la señora Weasley.

Dumbledore los miró por encima de sus anteojos, como si pensara que la respuesta era obvia.

—Sólo los familiares de los campeones pueden visitarlos —declaró el anciano con gravedad.

—Sí, profesor; pero pensamos que dadas las circunstancias...

Dumbledore negó con la cabeza y alzó una mano, pidiendo silencio.

—Las reglas son muy claras, sólo los familiares pueden visitar a los campeones, así que... —señaló hacia la puerta con la mano, invitándolos a irse con una sonrisa cordial.

Harry protestó.

—Pero, señor, yo no tengo familiares.

—Lo sé, Harry, una situación lamentable; pero las reglas son las reglas.

—¡Eso no es justo! —replicó el muchacho— Yo no tengo familia que pueda visitarme.

—La vida no es justa —contestó secamente el director.

—Bueno, ¿y qué se supone que tendría que pasar? ¿Qué mis padres vengan a visitarme? ¡Mis padres están muertos!

—Los míos también, deja de intentar dar lastima con eso. Ahora, por favor, afuera.


N/A: ¡Hola! Les dejo otra escena... Estuve dudando seriamente acerca de subir otro capítulo, porque no tenía ningún comentario sobre si esto estaba gustando o no; pero como recibí un review, decidí que valía la pena subir algo más... En fin, espero que les guste. ¡Nos leemos!