El basilisco
El basilisco se movía hacia Harry, éste podía oír su pesado cuerpo deslizándose lentamente por el polvoriento suelo. Con los ojos cerrados, Harry comenzó a moverse a ciegas hacia un lado, palpando con las manos el camino. Riddle reía...
Harry tropezó. Cayó contra la piedra y notó el sabor de la sangre. La serpiente se encontraba a un metro escaso de él, y Harry la oía acercarse.
Pensó a toda prisa. ¿Qué podía hacer? ¿Qué podía utilizar contra el basilisco? Piensa, Harry, piensa, se dijo a sí mismo. Entonces recordó la página del libro que le habían sacado a Hermione: todo lo que necesitaba saber estaba allí.
Harry se puso en pie rápidamente y se alejó a una distancia prudencial, todavía con los ojos cerrados. Entonces, anticipando la victoria, gritó:
—¡Quiquiriquí! —mientras agitaba los brazos como si fueran alas, como para darle más realismo a la cosa —¡Quiquiriquí!
El basilisco se detuvo, sorprendido, y siseó algo a Riddle al tiempo que ladeaba la cabeza, confundido.
Riddle levantó las manos en defensa propia y exclamó:
—Yo no tengo nada que ver... A menos, claro, que el Avada Kedavra le haya atrofiado el cerebro —se detuvo, como considerándolo. Finalmente, hizo una mueca de molestia cuando un ¡Quiquiriquí! particularmente alto y agudo le destrozó el tímpano derecho— Mocoso insufrible, acabará dejándome sordo.
Harry seguía imitando a un gallo y escuchaba a Riddle decir algo; pero sin abrir los ojos era complicado saber si estaba funcionando. Nadie había dicho que fuera inmediato. Fue entonces cuando oyó un sonido de alas y algo blando le cayó en la cabeza. Le dio la espalda al basilisco y observó la situación. Vio algo rojo y dorado revoloteando a su alrededor: era Fawkes.
—¡Ayúdame! Necesito un gallo —le rogó. El fénix miró hacia un objeto que parecía un trapo viejo, remendado y sucio. Era el Sombrero Seleccionador. ¡Perfecto! Se lo puso.
Un objeto duro y pesado lo gopeó en la cabeza. Se sacó el Sombrero y vio algo plateado con rubíes incrustados. Lo sacó y descubrió que era una espada.
—¡¿Qué?! ¡Necesito un gallo! ¿Que se supone que haga con esto? —dijo Harry, intentando comprender. Le pareció que el ave sacudió la cabeza.— ¡Oh, claro! —dijo finalmente— Aunque hubiera preferido un gallo— añadió con un suspiro.
N/A: ¡Hola! Finalmente otro capítulo... Espero que les guste. Comenten qué les pareció... ¡Nos vemos!
