Chocolate
El profesor Lupin regresó. Se detuvo al entrar; miró alrededor y dijo con una breve sonrisa:
—No he envenenado el chocolate, ¿saben?
Harry miró insistentemente a sus amigos.
—Entonces, ¿nadie estaba gritando? —quiso asegurarse.
El profesor Lupin le dio unas palmaditas en el hombro.
—No pienses en eso, Harry. Cómete el chocolate.
Pero Harry necesitaba confirmación. Había sido un episodio aterrador.
—Pero, ¿están seguros de que...?
—El chocolate, chicos...
—Es que no tengo ganas de...
—¡YA CÓMETE EL MALDITO CHOCOLATE! —explotó Lupin.
Harry se sobresaltó, levantó las cejas y probó el chocolate. Ante su sorpresa, lo invadió un agradable calor que llegó hasta los dedos de sus manos y sus pies. Lupin lo miraba con expectación y se acercó para examinarlo.
—¿Te sientes bien, Harry? ¿Se te cerró la garganta? ¿Sientes algo creciendo dentro de ti? Dime... ¿Qué hay de ustedes —preguntó, dirigiéndose a Ron y Hermione, que también habían probado el chocolate—, algo inusual?
Todos negaron con la cabeza. El profesor pareció relajarse.
—Bueno, pues... Parece que es sólo chocolate —y dicho esto comenzó a desenvolver una barra.
—¡Pensé que había dicho que no estaba envenenado! —saltó Ron.
—Dije que yo no lo había envenenado —corrigió Lupin—, pero no sé qué ha pasado antes de que llegara a mí.
—¡¿Nos usó como ratas de laboratorio?! —exclamó Harry.
—No te quejes. Están bien, ¿no?
—¿Por qué cree que alguien querría envenenarlo? —inquirió Hermione.
—No confío mucho en alguna gente de Hogwarts, en especial Snape. A ese tipo no le agrado... Cuando me prepare la poción se la haré probar primero a un elfo...
Hermione abrió la boca para decir algo, pero Ron se adelantó:
—¿Qué poción?
El profesor Lupin no respondió, se veía como si intentara ocultar algo. Sacó otra barra de chocolate y preguntó:
—¿Quién quiere más? Esta vez estoy seguro de que no está envenenado.
N/A: ¡Hola! Les traigo otro capítulo. Espero que les guste. ¡Nos leemos!
