N/A: Esta escena sucede durante el quinto libro, cuando Molly Weasley no puede enfrentarse al boggart en Grimmauld Place, al ver a sus familiares muertos.


Boggart

No-no le digan a Arthur —estaba balbuciendo otra vez la señora Weasley, frotándose frenéticamente los ojos con sus puños— No-no- no quiero que sepa... fui tan tonta...

Lupin le dio un pañuelo y ella se sonó la nariz.

Cuánto lo siento, Harry. ¿Qué pensarás de mí? —dijo con una sacudida— No ser capaz de deshacerme de un boggart...

—Bueno, francamente... Es de las cosas más simples —acotó Moody.

La señora Weasley sollozó. Lupin miró a Moody con el ceño fruncido.

—Moody, sabes muy bien que vencer a los boggarts requiere esfuerzo mental, y teniendo en cuenta los tiempos que vivimos, es muy razonable que vencerlos sea más difícil...

—¡Tonterías! Los niños de trece años se enfrentan a ellos sin problemas —Moody entrecerró su ojo sano—. Que es más de lo que puedo decir de ti, Weasley. ¡Endurécete!

—¡Moody, ya basta! —exclamó Lupin— No todo el mundo tiene entrenamiento auror...

—Potter no tiene entrenamiento auror, que yo sepa, y tiene la actitud correcta. ¿Cuál es la actitud correcta, muchacho? —gruñó de pronto, volviéndose hacia Harry.

—Eh... ¿Alerta permanente?

—¡ALERTA PERMANENTE! ¡Exacto! ¿Ves? Tiene la actitud correcta, no como ustedes —terminó, volviéndose hacia Lupin.

—Bueno, Ojoloco —intervino Sirius—. No es para tanto... quiero decir, es comprensible, lo que vio Molly...

—Todos vimos seres queridos muertos, Black. La imagen no debería haberte afectado tanto, dado que es la segunda vez que ves a un Potter muerto. Yo creía que Azkaban te endurecía, pero parece que me equivoqué. Si no se endurecen, nos van a masacrar otra vez.

—Claro que no —contestó Lupin enojado—. Esto no es como la última vez...

—Por supuesto que no lo es. La última vez teníamos a los Longbottom, a los Potter y varios excelentes magos más (todos los cuales podían encargarse de un Boggart, por cierto) y no un montón de blandos y niños con poco talento. Y aún así nos liquidaron a casi todos —gritó Moody, con ambos ojos fijos en Lupin —. ¿Es lo que quieren? ¡¿Lo es?!

—No te pongas paranoico, Ojoloco —dijo Sirius con aspereza.

—¿Paranoico? Si fuera paranoico haría esto —dijo Moody, y sacó la varita.

—Guarda eso antes de que mates a alguien —intervino Lupin con tono tajante.

—¿Quieres que deje mi varita? —preguntó Ojoloco con tono suspicaz— Eso es algo que querría un Mortífago, ¿no te parece? —y apuntó directamente al pecho de Lupin.

—¡Por las barbas de Merlín, Ojoloco! —intervino Sirius— Son nuestros amigos.

—¿Lo son?

—Mejor vámonos. Molly, Remus, Harry, salgamos.

Los cuatro dejaron la habitación lentamente, mientras Moody los miraba atentemente con la varita en alto. Al salir, Harry oyó la voz de Ojoloco:

—Te estoy vigilando, Lupin. Será mejor que duermas con un ojo abierto, sé que yo lo haré.


N/A: ¡Hola! Tengo un nuevo capítulo para ustedes, espero que les guste. ¡Nos leemos!