Disclaimer: Los personajes son de Naoko Takeuchi & CLAMP., yo solo escribo por diversión y para hacer feliz a Seiya (¡Aunque parezca lo contrario, perdóname Seiya!)


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.*. Acercamiento.*.

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Kaitou entro al gran salón donde se celebraba la fiesta, el primer vistazo fue la llamarada de fuego que era la abundante cabellera del ahora rey Terius, busco con la mirada al príncipe Diamante, de pronto sus músculos y su corazón sufrieron un cambio de ritmo, a pesar de que en el salón había muchas chicas hermosas, el perfil de cierta rubia lo conmovió hasta sus cimientos, esa nariz, ese pelo, esos ojos. ¡El los conocía! Camino a paso decidido hacia Mina, quien estaba con sus amigas.

– ¡Ace! – exclamo Diamante interponiéndose.

– ¡Alteza! – contesto Kaitou.

– ¿Dónde se encuentra Perla?

Por unos segundos Kaitou no supo que contestar, como volviendo a la realidad, ignoro por completo el deseo de ir tras Mina.

–Ella ha regresado a Némesis– dijo tranquilo.

– ¡Que!

–Lo siento, no pude detenerla.

Diamante se masajeo el puente de la nariz.

–Toma una de nuestras naves y regresa al reino inmediatamente, tendré que explicarle la situación a Haruka, aunque seguro creerá que esta falla es asunto mío.

–Dígale que ella vio a Seiya Kou, y que no lo reconoció.

– ¿Te lo dijo ella?

–No exactamente, pero por lo que me conto, no me cabe la menor duda.

–Bien. Regresa y si ha sucedido algo…

Aun no terminaba de hablar cuando uno de sus soldados llego a su lado.

–Príncipe Diamante, el General Fanel envió un mensaje de Némesis, Lady Black se encuentra bien, un poco alterada pero bien.

–Me iré enseguida– dijo Kaitou, dándole una mirada rápida al salón, pero ya no encontró a Mina.

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Ami se había apartado junto con Mina a uno de los balcones.

– ¿Y bien? – pregunto Ami seria.

– ¿Bien qué? – respondió Mina sosteniendo una copa de vino.

–Pareces la misma de meses atrás, pero es obvio que no estás bien, fuiste un poco grosera con Lita, ella se esforzó por salir solo para verte, ni siquiera fue por acompañar al príncipe Zafiro. Eso de que estaba en esa silla por traidora, fue lo peor que te oído decir.

–No sé por qué tanta alharaca– recalco Mina, poniendo una mano en la cintura– ella debe ser muy feliz con Zafiro, al igual que Rei con Endimión, y tú– la señalo– pues muy ocupada con Taiki, en cualquiera de sus presentaciones.

– ¡Oye…!

–Es que no sé porque me apartaste de la fiesta, estaba a punto de bailar con Seiya.

– ¿Ya olvidaste que es el hombre que ama a Serena? ¡Que amaba ella!

Mina apretó la copa, crujió levemente, Ami se asustó.

– ¡Pero ella murió! – siseo– Nos dejó el paquete de luchar solas. No fue una luz de la esperanza que ayudara mucho– Ami se enojó, ¡gracias a Serena todos habían regresado a la vida! – Además, yo también merezco vivir.

–Pero ¿porque poner los ojos precisamente en él?

–Seiya fue quien me busco, así que, si quieres culpar a alguien, cúlpalo a él.

– ¿Yaten que opina de eso? – cuestiono Ami alterada.

–No lo sé–contesto Mina desviando la mirada– hace poco él estaba muy contento de amigo de Luna, hasta Artemis estuvo muy enojado– nosotros terminamos, ya no le tiene que importar lo que haga o deje de hacer– "le dije que no quería verle de nuevo y no me busco, no me quería en realidad"– soy libre y Seiya también; no veo problema en comenzar una relación.

– ¿Seiya pienso lo mismo que tú? – pregunto Ami más tranquila, pero igual de preocupada.

–Seguro si– susurro Mina.

Ami la vio con tristeza.

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Haruka se encontraba escondida entre unas enormes cortinas, viendo de lejos el baile de la celebración, con sus doncellas de largos vestidos, y los hombres elegantes, nobleza de varios reinos de la galaxia.

– ¿Te parece un buen lugar para desaparecer? – pregunto Michiru divertida.

La rubia respingo.

– ¡Me asustaste!

– ¿Creíste que era tu suegro?

–No bromees con eso, que tenemos asuntos más importantes, Serena tiene que ver a Seiya.

–Pues no te preocupes por tu suegro, y será mejor que vengas conmigo. Diamante me ha informado que Serena ha vuelto a Némesis.

– ¡QUE!, ¡Ese sujeto!, ¡no permitiré que se salga con la suya!

–Si te refieres a fastidiar a Diamante, tu mejor arma será Seiya Kou.

–Sería más fácil si pudiera decirle a Serena quien es …

–Pero prometimos que no diríamos nada.

–Odio hacer promesas de este tipo– Haruka apretó la cortina– Lo que más desearía saber es como esta sentimentalmente al respecto, si ya la olvido– dijo con seriedad– sería fatal…

Michiru enfoco a Seiya en medio de la multitud, platicaba con Diamante y Terius.

– ¿Enserio no lo ves?, no lo ha olvidado, además sería muy cruel que le preguntaras directamente a Seiya, y recuerda para él y el resto del mundo: Serena Tsukino dejo de existir.

Haruka apretó las manos, impotente.

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– ¿Cómo dices? – pregunto Terius decepcionado.

–En verdad lo siento– respondió Diamante– pero Lady Black ha regresado de emergencia a nuestro planeta.

–Es una lástima– dijo Terius– en verdad la quería conocer.

– ¿Qué tiene de especial su hermana? – pregunto Seiya interesado.

Diamante se le quedo mirando unos segundos al pelinegro.

–No es mi hermana.

– ¿Entonces porque tiene su apellido, majestad? – cuestiono el pelinegro.

–Es un asunto entre ella y yo.

–Ahora que recuerdo– dijo Terius– hay un gran chisme al respecto, dicen que es tan hermosa que la tienes escondida para que nadie la vea, pero si tanto te aterra que la alejen de tu lado, deberías casarte con ella, Diamonds.

Diamante miro ceñudo a Terius por el sobrenombre.

–El príncipe Diamante no es tan envidioso– dijo Michiru apareciendo con Haruka.

–Estará muy contento de presentarla ante todos, ¿verdad? – dijo Haruka amenazante.

–Ustedes saben que eso no es algo que yo he decidido, ella lo ha querido así.

–A mí no me gustan las mujeres que se creen mucho– dijo Seiya.

Haruka y Michiru se miraron decepcionadas por el comentario, en cambio Diamante sonrió satisfecho.

Yaten apareció al lado de Haruka.

–No es por molestar, pero mi padre se dirige hacia acá.

– ¿Por qué tuve que fingir que soy tu enamorado? – dijo Haruka enojada.

–En el pasado bien que te gustaba fingir ser hombre– recrimino el platinado.

–Pero eran juegos de colegiala, ¡imbécil!

La enorme figura del padre de Yaten se movió entre la multitud en su dirección.

– ¡Después hablamos! – dijo Haruka a Diamante.

–Vaya ustedes se han vuelto muy cercanos– comento Seiya.

–No sabes cuánto– contesto Diamante molesto.

– ¿De qué me perdí? – pregunto Terius intrigado, entre esa naciente antipatía entre Seiya y Diamante, y la huida de Haruka con Yaten y Michiru.

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Endimión se integró al pequeño grupo, pues Lita se excusó y había regresado a su habitación con Zafiro.

–Es una hermosa velada– dijo Endimión a Terius.

–Gracias, no tanto como lo fue tu coronación. Aunque hubiera sido más divertido para ti que estuvieras acompañado, igual ahora vienes solo…

El rostro de Endimión se ensombreció, Rei se rehusaba a aparecer en público a su lado, aunque era su prometida, no quería mostrar su rostro desfigurado.

–Yo, perdón…–se disculpó Terius apenado, recordando eso.

Endimión negó con la cabeza.

–No es tu culpa, no es como si deberías recordar cada detalle.

–Aun así, lo siento.

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Conforme paso la velada, las personas comenzaron a dejar el palacio de Kinmoku, algunos como el rey Endimión y su sequito se quedarían a pasar la noche, pero otros como Diamante ya se estaban marchando, gracias dio Haruka de que también se hubiera retirado el padre de Yaten.

–Pues nos veremos muy pronto– comento Terius a Diamante– ya espero verla…digo, que llegue tu coronación.

–No finja alteza– dijo Seiya divertido– seguro no es el único, que desea conocer a la protegida del príncipe Diamante.

–Bueno, yo– balbuceo Terius apenado ante Diamante.

–Muchos la verán, ella no se perdería la coronación de Diamante– dijo Haruka, retándole con la mirada, hacia unos minutos habían mantenido una breve conversación, el príncipe de Némesis tenía que ceder a esa petición de las outers, o ellas lo delatarían.

–De hecho– confeso Diamante– estoy interesado en hacer algunos intercambios comerciales, aunque Némesis no es un planeta tan lleno de vida como este, tiene algunas cosas únicas que ofrecer a la galaxia, me gustaría que Seiya Kou, fuera su embajador para eso– puntualizo asombrando al pelinegro–, que permanezca unos días después de mi coronación para los acuerdos, sé que te encuentras un poco ocupado– dijo mirando a Terius– y quisiera arreglar esos asuntos a la brevedad.

En verdad Diamante deseaba una negativa de alguno de los dos. Haruka estuvo expectante ante la respuesta. Michiru agito su cabello.

– ¿Qué opinas? – pregunto Terius a Seiya.

Sabía que el pelinegro no estaba en su mejor momento, igual y rechazaría la propuesta. Seiya se debatió internamente, deseaba tranquilidad al lado de su familia, cabalgar en su hermosa yegua Red Hope, y perderse en las praderas kinmokianas por un tiempo, sin embargo, algo en su interior le dijo que lo correcto era aceptar.

– ¿Por qué no? – dijo Seiya sonriente– Con gusto conoceré su planeta, príncipe Diamante.

Haruka tuvo que esconder su regocijo.

"Por fin se reencontrarán, espero que Serena lo recuerde"

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Analis aprovechando que nadie se encontraba en la mansión Kou, entro a la habitación de Seiya. Comenzó a hurgar con cuidado las pertenencias.

–Donde estará– se dijo mientras buscaba en un closet, tomo uno de los sacos del pelinegro– que bien huele.

Lo acerco hasta cubrir su rostro, después lo volvió a colgar.

–Zagato me dijo que era muy importante el broche…no está, ¿lo llevara consigo? Pero Kamui me aseguro que ya no lo usa.

Abrió los cajones, dejando las cosas igual como las encontraba, para que Seiya no se diera cuenta que alguien había hurgado sus cosas.

De pronto se encontró con una cajita, donde se encontraban los pendientes de Seiya y su broche de transformación.

– ¡Lo tengo! – exclamo feliz la morena.

Saco el broche, y lo acerco a una joya que llevaba en la mano, al acercarla, se convirtió en una copia fiel del broche. Una magia que había creado Zagato para que Seiya no notara la ausencia del broche, y poder hacer su plan a la perfección.

Analis lo guardo en su bolsa, y se vio en el espejo, acomodando sus rizos.

–Esto de ser la mala, es tan divertido.

Y salió de la habitación por la ventana, de un gran salto, Zagato le había proporcionado poderes especiales.

–Parte de la misión está realizada.

Y desapareció en medio de la noche estrellada.

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Kamui había dejado la fiesta, sin despedirse de Seiya, se encontraba en una mansión, oculta en el bosque, donde lo esperaba Zagato.

–Analis lo ha conseguido – dijo Kamui al mago con los ojos cerrados, una visión le confirmaba el hecho.

–Es como dijiste– se acercó Zagato a un circulo lleno de agua que estaba en el centro del lugar– Seiya desde hace tiempo no lleva ese broche, es bueno que tú mismo le hubieras sugerido que si no le gustaba, pues que lo dejara aun lado, y aún más increíble tu acción de inocencia, al fingir que no sabes que es una Sailor y con eso se transforma.

–Aun no comprendo para que deseas ese broche, ¡Zagato te lo advierto!, no debes lastimar a Seiya Kou, solo por eso he estado dispuesto a ayudarte.

–Sé que es la persona que más has querido en este mundo, aunque ahora, luce diferente a como recordabas.

–No cambies el tema, ¿para qué te servirá el broche? ¿En qué te ayudara para derrotar a Sailor Cosmos?

–El broche me servirá para crear una hermosa distracción para ella, por cierto, ¿ya la has encontrado?

Kamui negó con la cabeza.

–Tus poderes de vidente no están funcionando muy bien.

–Está protegida por una poderosa barrera, no la he podido romper para conocer su identidad.

–Pues date prisa– replico Zagato mientras se acercaba a una rosa blanca que crecía en la pared del sótano.

–Pensé que se trataba de Mina Aino, pero ella no es Sailor Cosmos, y bueno la novia que murió, pues está descartada. Espero a que Seiya se interese en alguien, supongo que el mismo me guiara a Sailor Cosmos.

– ¿Y si eso no sucede?

–Eso no pasara, él está destinado a encontrarla– dijo Kamui con total resentimiento.

– ¿Te duele ver como la persona que amas, va tras alguien más?

–Idiota.

Kamui se giró para marcharse.

–Solo te recuerdo– dijo Zagato mientras acariciaba la rosa entre las rocas– que yo te traje a la vida, soy tu dueño, si tratas de traicionarme, caerás conmigo al infierno.

La espalda de Kamui se tensó, pero ya no dijo más, y se marchó.

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En las afueras del palacio, al lado de un carruaje…

–Fue una velada muy linda– dijo Yukito a Seiya– me sentí muy honrado al estar aquí.

–Gracias por venir, y perdona por dejarte solo, ¿a qué hora se fue Kamui? ¿se enojaría?

–No, pero ya sabes como es.

–Si.

–Te deseo un buen viaje.

– ¿Lo sabes?

–Disculpa, andaba cerca y aunque lo evite, me entere.

Yukito palmeo el hombro de Seiya.

–Estarás bien, ya es hora que dejes el encierro, además, allá afuera, encontraras algo importante.

–Yo, no sé si deba…– murmuro Seiya.

Los caballos resoplaron como esperando la salida al camino.

– ¿Continuar? – pregunto Yukito.

Seiya bajo la mirada, por una parte, deseaba seguir con su vida, pero al mismo tiempo, le daba miedo volverse a enamorar.

–Continuaras– dijo Yukito– estarás bien, ya lo veras, mírame a los ojos.

El pelinegro obedeció, Yukito se quitó los lentes, quería verlo sin los cristales de por medio.

–Debes abandonar el temor de tener alguien a quien querer, no hay nada peor que un corazón marchito, eres muy joven.

–Mira quien me lo dice, quien se ordenará de monje muy pronto.

–Cada persona tiene su vasija, y en esa vasija deposita lo más valioso de su vida, lo que adorara más que nada en el mundo, en mi caso, la devoción a las estrellas, en el tuyo, el amor a una mujer, los amores tienen tantas formas como pensares en el universo. La cuestión es, no errar en la decisión, y por eso hay que escuchar la voz del corazón.

– ¿Y si el corazón se equivoca? – cuestiono Seiya.

–El corazón nunca se equivoca– respondió Yukito poniéndose los lentes– uno es el que a veces no escucha bien, tengo que irme, mis abuelos me esperan.

Yukito abrió la puerta del carruaje

– ¿No te gustaría conocer Némesis? – pregunto Seiya.

–Vas a estar bien, estoy seguro que tus amigos te apoyaran, pero si te hace sentir mejor, en unos meses estaré libre para viajar, y entonces seguro te tomare la palabra

– ¡Perfecto! – dijo Seiya más animado.

Finalmente, Yukito se subió, desde el interior movió la mano en señal de despedida. Seiya hizo lo mismo, parado en la hierba fresca, respiro profundo.

"Continuar"

Se dijo asimismo con una sonrisa.

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Antes de ir a Némesis, Seiya tenía que hacer una parada obligada en el planeta Tierra, no le aviso a nadie, simplemente viajo por su cuenta en una nave, sin usar su broche, aunque lo llevaba guardado en su equipaje, pero no sabía que lo que cargaba era una copia fiel, tan perfecta que no lo notaria a menos que intentara usarlo.

Seguía con la necedad de no transformarse en Sailor Fighter.

Entro al mausoleo donde supuestamente descansaban los restos de Serena Tsukino, el cristal que era su tumba hizo estremecer a Seiya, era la primera vez que la visitaba, se paró al lado.

–Sabes, no pensaba regresar, lo lamento, pero tú que eras un ángel de bondad, de risa contagiosa, corazón generoso, me perdonaras el no haber venido antes.

Sus manos delinearon el enorme cristal.

–Estuve fuera de circulación un tiempo, pero no puedo quedarme quieto, heme aquí– dijo con una sonrisa forzada.

Miro en los alrededores, todo estaba pulcramente aseado, el piso de mármol blanco, las paredes bellamente talladas con lunas y estrellas, pero ni una flor en el lugar, eso le dolió a Seiya, el lugar le parecía demasiado frio para ser la última morada de su gran amor.

–Soy un tonto, no te traje flores.

Palpo en uno de sus bolsillos sin querer, una bolita redonda, era un chocolate, lo saco.

–Estoy seguro…–dijo depositando el dulce en la cúspide del cristal– que esto te gustara más que las flores, bueno yo, yo vine a despedirme– unas lágrimas luchaban por salir– no es una despedida, despedida, es como decirlo, estoy cerrando esta página en mi vida, he decidido continuar con mi vida, ser feliz, te lo prometí, ¿no?, sino me lo hubieras dicho, seguro me hubiera vuelto un monje como mi amigo Yukito, apuesto a que te hubiera encantado conocerlo– las lágrimas comenzaron a anegarse en sus ojos– apuesto a que te hubiera gustado hacer un montón de cosas más– dio dos pasos atrás– yo tengo que irme, sabes, tengo una fundación que ayuda a niños desprotegidos, Mina me apoya mucho en eso, desde aquí; Yaten tiene un hijo con Michiru, han pasado tantas cosas– dijo ya con la voz entrecortada– te sorprenderías de todo, bueno yo, yo…adiós.

Seiya corrió sin mirar atrás, era un triste adiós, pero al mismo tiempo la esperanza de vivir nuevamente.

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Después de tres semanas en la Tierra, Seiya partió con aire renovado a Némesis, "su corazón volvía a latir", pero no sabía que eso que sentía, era una "triste copia" de lo que sentiría al estar en ese planeta.

Cuando entro a la atmosfera de Némesis, una hermosa visión deslumbro sus ojos, la ciudad principal parecía una especie de ajedrez gigante, con las piezas dispuestas a comenzar un juego, todas las piezas se conectaban por enormes puentes, el centro del tablero era de un verde mágico, lleno de árboles y flores, pero era lo único verde del lugar, un muro enorme rodeaba las torres, el resto del planeta era árido y oscuro.

Montañas y montañas sin vida.

"Ahora se a lo que se refería el príncipe Diamante; cuando dijo que aquí no había mucha vida"

Su paso por la Tierra se había alargado más de lo que se imaginó, y cuando Seiya finalmente llego al castillo del príncipe Diamante, estaba en pleno apogeo la celebración de su coronación. Para su suerte solo era la antesala al suceso. El pelinegro lucia como todo un caballero medieval, de capa larga.

–Seiya– dijo Haruka– creí que ya no venias.

Haruka vestía como una hermosa princesa, Seiya pudo decir algunas bromas, pero no tenía muchos ánimos.

–Vaya, que extraño tu naciente interés por mí.

–No te confundas, solo que hubiera sido una pena que Terius no contara con las Sailors Star Lights.

–Ya no soy una Sailor.

Esa aseveración, molesto a Haruka.

–Tengo que presentarme con Terius, con permiso.

Seiya estuvo hablando un rato con Terius y Taiki, pero Yaten no se encontraba por ningún lado, después del penoso momento acontecido en su breve estancia por la Tierra, estaba seguro que le costaría verle a la cara, aunque no tenía culpa de lo que había sucedido. Era la única mancha que marcaba su nueva alegría.

Busco con la mirada a Yaten.

–Salió a los jardines– dijo Taiki.

Seiya camino fuera, esperando encontrarlo.

"Ese tonto, no me dejo, disculparme"

Seiya siguió caminando, ahora que estaba en uno de los puentes que había visto desde la nave, se percataba que era más grande de lo que imaginaba, antorchas iluminaban el lugar, una pared de enredaderas dividía al puente en dos caminos, de pronto Seiya dejo de andar, alguien lo seguía de cerca, por un momento pensó que era el rencoroso de su hermano, pero esa presencia era distinta, era luminosa, era una sensación que explosionaba su corazón, su alma, camino lentamente unos pasos más, y de pronto salto, su agilidad única lo llevo al otro lado, cayendo de una rodilla al suelo, y apoyándose con una mano el aterrizaje, unos pies diminutos en zapatillas fue lo primero que vio, holanes blancos de vestido largo, la respiración de Seiya aumentaba a cada momento que su mirada recorría ese cuerpo, esa cintura sentía que ya la conocía, una mano temblorosa y pálida trataba de ocultar unos hermosos labios, esos labios, eso labios seguro los había besado, el aroma a chocolate mezclado con la esencia única de la doncella, ¡ese aroma era familiar!, esa piel nívea, estaba seguro de haberla probado.

Seiya finalmente se puso de pie.

Pero esos ojos, no eran azules, ni el pelo era rubio, sin embargo, verla, casi lo hace llorar de felicidad, pero cuando se percató de la marca de la luna negra en su frente.

"Imposible, mil veces imposible que fuera ella"

Serena corrió unos pasos ante la confusión de Seiya, pero el rápido, le tomo una mano, electricidad pura recorrió su cuerpo, el de ambos, la platinada se asustó ante la fuerte emoción que embargaba su corazón.

–Disculpa– dijo Seiya– ¿Quién eres?

–Yo…–dijo Serena temblando– yo…

– ¡Suéltala! – grito Kaitou amenazante con una espada.

– ¡Kaitou! – ahora era Michiru quien intervenía.

Pero Serena se soltó sola, corrió, Seiya fue tras ella, y era fácil dar con ella, pues en su huida, Serena dejo un camino de hojas sueltas, Seiya tomo una, era un dibujo de él, Serena lo había dibujado.

Preso de una gran ansiedad, Seiya siguió las hojas, pronto alcanzo a Serena, quien estaba a punto de entrar por una de las puertas custodiadas por guardias.

– ¡Espera! – exclamo Seiya con el corazón hecho una furia de emoción.

Serena detuvo su andar y se giró para verle.

Azul y Gris se conectaron hasta lo más profundo de sus cimientos.

"El hombre que vi en Kinmoku está aquí, ¿Por qué me lastima tanto verlo? ¿Por qué? Pero a la vez, quisiera correr a sus brazos"

–No te hare daño– dijo Seiya con voz dulce– ¿Por qué me has dibujado? – pregunto alzando una de las hojas.

–Es que…no se…como decirlo. Lo vi en Kinmuko, perdóneme – dijo sonrosada

– ¿Estuviste en Kinmoku? – pregunto Seiya sorprendido, bastante sorprendido.

"De haberla visto antes, yo, yo no…"

–Sí, pero fue un corto tiempo– respondió Serena.

"Ni siquiera debo arrepentirme de eso…", se cuestionó Seiya.

–Ya veo, pero no tienes qué pedir disculpas por dibujarme, sé que soy muy atractivo– dijo Seiya intentando hacerla reír.

"Quisiera tocarla"

– ¿Eh?

"Quisiera besar esos labios"

–No te culpo, soy un rostro que las mujeres no olvidan– comento guiñándole un ojo.

"Su voz es tan parecida, pero a la vez diferente, no, ¡basta!, dije que olvidaría, por eso yo…el pasado quedo atrás"

– ¡Ah! ¡Eres un engreído!

"Hasta enojada luce hermosa"

Serena intento quitarle el dibujo, pero Seiya lo alzo, ambos habían crecido, pero el pelinegro era mucho más alto que ella.

– ¡Devuélvemelo!

"Pero esta desconocida, despierta en mí, un deseo febril…basta, tengo que dejar de pensar eso…"

–Por supuesto que no, es mi dibujo, me lo quedare en compensación, de que lo hayas hecho sin mi permiso.

– ¡Tonto!

Ella corrió nuevamente, la persiguió, pero Serena paso por la entrada donde estaban apostados unos guardias y no dejaron pasar a Seiya, ella sonrío y le mostro la lengua.

– ¡Te crees mucho! - exclamo Serena sonrosada.

Le hizo muecas con los ojos a Seiya.

"Se ha burlado de mi como una niña pequeña"

Seiya quiso seguirla, pero los guardias le impidieron el paso.

–Lo sentimos señor, pero por estas puertas no puede seguir, por favor, tome otro camino para la celebración.

Aunque Seiya se moría de curiosidad por saber más de la hermosa joven, comprendió que no estaba ahí para armar alborotos.

"Creo que la estancia en Némesis no será aburrida"

Pensó, mientras miraba con una sonrisa el dibujo que había hecho Serena.

"Quiero conocerla más"

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Comentarios.

Pues esta será mi última actualización del año T_T, ni quería subirla, necesitaba más asuntos que mencionar, pero el tiempo se me acabo y me convertí en calabaza.

¿Pero qué tal? Por fin Seiya y Serena se vieron, lástima que no recupero la memoria, pero así tiene que ser, sino, dejarían de pasar tantas cosas que vendrán, duras, fuertes, divertidas, entre las divertidas ansió recuperar esa fase coqueta de Seiya que tanto me enamoro en el anime.

Lo curioso que me acabo de dar cuenta, es que deje como burro también a Kaitou, si medio recordó a Mina, y si la recordara por completo en un futuro muy muy cercano, pero este aun no era el momento o de plano no acababa el capi.

Fue un capi de mucha coronación y fiesta, y la fiesta sigue en el próximo capi, y más Serena y Seiya.

Prometo actualizar en el 2016, jejeje.

Por cierto, ¿Qué crees? Voy a ser mamá, ¡por segunda vez! Estoy súper contenta, y un poco asustada, apenas puedo con mi angelito del preescolar, pero bueno, ya me saldrán cuatro manos.

Conteste sus reviews ya por pm, y bueno a mis queridos lectores sin cuenta, les digo:

amantedeSeiya, Creeme que Serena tendrá sus sartenazos, lo juro! Y aunque esta de cabezona con eso de no querer saber su identidad, terminara al final con Seiya, sino, pos no tendría chiste esta historia.

dians moon, Me hiciste el dia con tu comentario, espero sigas leyendo mis locuras, enserio le pongo el corazón al teclado! Lo más rápido que puedo actualizar es cada quince días, tengo una casita que atender T_T, pero ya me fije como propósito de año nuevo, terminar este fic antes de que venga mi nuevo angelito, porque sé que cuando llegue, todo se me pondrá de cabeza de nuevo, jajaja.

jessi tu yekito, Pues no tuve la oportunidad de ver mucho a Sakura en el pasado, pero me he tenido que ver unos capis para mas o menos captar el carácter de Yue, y me encanta! Y mas el detalle de que su nombre sea Luna en Chino, mejor hermano de Serena no me podía conseguir, en un futuro si van a interactuar, solo paciencia.


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I

Que pases una navidad muy buena, o mejor una ¡noche buena! (intento de doble sentido)

Que el 2016 sea amor, amor, dinero, salud, sexo

(mayores de edad de preferencia, luego salen como yo…

como yo me puedo imaginar, mensaje pagado por tus padres, jajaja)

Te amo lector anónimo,

pero amo más al que me deja review

¡Abrazo de oso mañoso!

Att Kamisumi