Disclaimer: Los personajes son de Naoko Takeuchi & CLAMP. yo solo escribo por diversión.


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.*. Declaración.*.

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Una oscura habitación, tal pareciera un abismo en el fondo del mar, pues unas ondas de energía deambulaban en el lugar, en el centro de esta se encontraba Kamui, sentado en una silla de plata, este metal le ayudaba a concentrarse, buscaba la presencia de Sailor Cosmos, sin ningún resultado, golpeo con fuerza los antebrazos de su asiento, quedando sus palmas rojas.

–¡Demonios!

Justo iba a retomar su concentración, cuando apareció la morena de cabello rizado.

–Analis, me estorbas.

–Que mal carácter, y yo que venía a darte noticias de… Seiya Kou.

Kamui dirigió su mirada amielada a la chica.

–¿Qué noticias?

–Pues como te has tardado en encontrar nuestro objetivo, tengo permiso para viajar al sistema solar, y estar cerca de Seiya, para que el mismo nos dirija a Sailor Cosmos.

–¡¿Tanto poder te ha dado Zagato, como para hacer un viaje de esa magnitud?!– pregunto Kamui asombrado.

–Si, pero solo en caso de emergencia, realmente viajare en nave. ¿Tienes algún mensaje para nuestro querido Seiya? Puedo fingir ser tu amiga, y así explicar por qué te conozco.

–En verdad me daría pena, que el pensara que tú eres mi amiga.

Analis lo miro con furia.

–Ah ya entiendo, como quieras, le daré muchos besos de tu parte.

–¡No te atrevas a ponerle un dedo encima!– exclamo él, levantándose de la silla de plata.

Ella realmente no estaba interesada en Seiya, aunque en el pasado si estuvo enamorada de él, sin embargo después de ser novia de Terius, su corazón lo había entregado por completo al monarca de Kinmoku. De momento ella solo quería fastidiar.

–Adiós perdedor.

Desapareció, dejándolo más enojado de lo que ya estaba.

"Tengo que apresurarme a buscar a Sailor Cosmos, me da miedo lo que Zagato tenga planeado hacer con Analis como ayudante, no quiero que Fighter sufra más. Ya sé, y si en vez de buscar a Sailor Cosmos, primero averiguo lo que se trama ese mago, si, eso hare"

Y nuevamente tomo asiento, esperando dar con esa visión.

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Día uno.

La noche anterior ni siquiera había corrido las cortinas de su habitación, Seiya pensaba que si en Némesis siempre era de noche no tenía por que hacerlo, sin embargo, una luz brillante entraba por su ventana.

–Vaya que sorpresa– murmuro levantándose, vestía un pijama completo, pues la temperatura era fría.

Miro por la ventana, algo resplandecía en el cielo, y no era precisamente el sol, pues este no alcanzaba a iluminar Némesis, que se encontraba orbitando más allá de Neptuno, era la estación de comunicaciones del planeta, pero a la vez, estaba revestida por unas potentes luces, que iluminaban el lugar, haciendo parecer la mañana, un día asoleado, perfecto para dar un paseo.

Seiya se hospedaba fuera del castillo, así que después de desayunar solo, fue escoltado al interior de este, para encontrarse con Serena, lo llevaron a un pequeño balcón, donde se encontraba Diamante, Lita y Zafiro, los tres tomaban té.

–Buenos días– dijo Seiya cortésmente.

Todos le respondieron, solo Lita con una sonrisa.

–Siéntate con nosotros, mientras esperas– invito la castaña.

–Mañana veremos el tema de algunos intercambios mercantiles– comento Diamante sin verle a los ojos, estaba muy molesto de que ese día Seiya estuviera a solas con Serena.

–Claro, a eso vine– dijo el pelinegro sentándose, volteo hacia Lita– te veo muy repuesta, hasta resplandeciente, este lugar te ha sentado bien– miro de reojo a Zafiro– o quizá la compañía.

Lita se sonrojo, Zafiro casi se ahoga en su te, un poco avergonzado.

–Gracias, pero…– dijo Lita tocando la silla de ruedas– solo me falta poder caminar– murmuro triste.

Diamante y Zafiro miraron serios a Seiya.

–Bueno, pero, seguro pronto lo podrás hacer, yo estoy seguro de ello o me cambio el nombre– la animo Seiya.

–Que cosas dices– contesto Lita reanimándose.

Seiya quería salir de ahí, de pronto la atmosfera se le antojaba pesada.

– ¿Dónde se encuentra mi guía turística?– pregunto a Diamante.

–Ella esta arreglándose– "Por lo menos espero que ya se haya levantado"– no tarda en venir.

Lita sirvió un poco de té a Seiya, y este tomo la taza ofrecida.

–Gracias.

Bebió un poco, soltó la tasa y comenzó a tamborilear los dedos en la mesa, unos nervios comenzaron a recorrerle la espalda.

"¿Cómo será pasear con esa mujer? Lady Black, eres todo un misterio para mi"

–¿Has visto a Yaten?– pregunto Seiya a Lita, era obvio que era la única de la mesa que no estaba disgustada con su presencia.

–Si, paso a saludar con Lucero muy temprano, la pequeña lo arrastro a realizar un picnic con Haruka y Michiru, es una niña con muchas energías.

–Espero que Yaten sobreviva a Haruka y Michiru.

–No te preocupes, Lucero es su mejor defensora.

Pasaron varios minutos más, y Serena simplemente no llegaba.

–Seiya– dijo Lita– vayamos a ver que demora a Lady Black.

Diamante y Zafiro miraron a Lita suspicaces.

–¿No hay problema verdad?– pregunto Lita retándoles con la mirada.

Los hermanos negaron.

–Con permiso– dijo Seiya levantándose y comenzó a caminar al lado de la silla de ruedas.

Una vez que salieron del lugar, Zafiro miro preocupado a Diamante.

–¿Tú crees que lo recuerde?

Diamante no quiso contestar, tenía miedo de perderla sin siquiera haber tenido una oportunidad con ella, pero al mismo tiempo deseaba que recordara.

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Recorrieron un elegante pasillo, hasta que llegaron al pie de unas escaleras.

–Sabes– dijo Lita deteniéndose– nunca te pedí perdón.

–¿Cómo?

–Bueno, yo tengo mucha culpa de que perdieras a Serena– "Quiero decirle la verdad, quiero que ellos sean felices, pero no puedo, quien sabe cómo se pondrían las cosas, y yo, ya no quiero equivocarme"– unas lágrimas comenzaron a rodar por las mejillas de Lita– ¡Perdóname Seiya!

Él se inclinó hasta quedar a la altura de su cara, y limpio algunas lágrimas con su mano.

–Por favor ya no te martirices con el pasado, mírame, – Lita se esforzó por contenerse y le miro– las cosas pasan por algo, no te culpes de todo.

–Pero, en verdad yo me deje envolver por la oscuridad, sino hubiera pasado eso, seguramente ustedes, estarían juntos, ¡lo siento!

–¿Por qué lloras?– pregunto Serena bajando las escaleras, tenía puesto un vestido sencillo de tirantes, hasta las rodillas, y unas zapatillas de tacón bajo, perfectas para caminar, su larga y platinada cabellera la llevaba suelta, luciendo infantil y a la vez preciosa.

Seiya se embelesó con su presencia.

–Lo que paso, es …se me quemo un pastel– mintió Lita limpiándose las lágrimas– y quería que te lo llevaras para el desayuno.

–¡Oh que mal! Y yo que tengo mucha hambre– dijo Serena acercándose hasta Lita y abrazarla– pero tampoco es un crimen quemar un pastel, en el camino buscare algo– prácticamente ignoro a Seiya, su presencia la cautivaba e intimidaba al mismo tiempo, por un segundo pensó en regresar y esconderse bajo las cobijas de su cama– ya no llores o me pondré a llorar también, y después nadie nos parara.

–Si tienes razón– respondió la castaña sonriéndole–, además no quiero que empieces el día triste.

–Bueno ya me voy– armándose de valor, miro a Seiya– perdón por el retraso– dijo sonrojada.

Caminaron hasta un ascensor, hasta ahora Seiya no había visto uno, pensaba que Némesis estaba sumergido en una especia de arquitectura medieval, pero estaba equivocado.

–Esto casi no se usa– comento Serena sin mirarle, Seiya comenzó a tomar su actitud como la de una chica caprichosa y altanera– pero como ya se nos hizo tarde, pues solo por hoy bajaremos por aquí.

–Yo no tengo la culpa– declaro Seiya.

–Si, claro es mi culpa, pero tampoco te pongas pesado, ¡o ya verás!

El pelinegro sonrió, sentía que a Lady Black le quedaba bien esa actitud de niña berrinchuda.

Pronto llegaron hasta la planta baja, unos guardias le hicieron reverencias a Serena, de hecho cada que se encontraban a alguna persona, le sonreían a ella.

–Se ve que te quieren mucho por aquí.

–Si, bueno, este…tal vez te parezca nada nuestro pequeño bosque, pues en Kinmoku gozan de muchas áreas verdes, pero este lugar se ha ido construyendo de a poco.

–Lo se, dicen que el primer árbol que se sembró en este planeta fue obra de la Neo Reina Serenity.

Seiya se sorprendió de haber dicho su nombre con tanta naturalidad, sonrió nostálgico.

–Vaya me sorprende que sepa eso, embajador Kou, si, así fue. Ella es mi ejemplo a seguir.

–¿Por qué?

–Vaya hasta la pregunta es tonta– Seiya enarco una ceja –, pues obvio que es alguien que admiro mucho, Lita me ha contado montones de cosas maravillosas respecto a ella.

Increíble seria para Serena saber, que ella fue la Neo Reina.

–Discúlpeme alteza– dijo el pelinegro sarcástico– pero yo no se todas las cosas, por cierto, ¿te gustaría que posara para un dibujo nuevo?

"!Ay no, aún recuerda eso, qué vergüenza!"

–¡No te creas mucho!

–No he dicho nada parecido.

–La vez que te conocí fuiste muy vanidoso.

A lo lejos, la pequeña niña– vivo retrato de Taiki– saludo con la mano en alto a Serena, sentadas en el pasto se encontraban Haruka y Michiru, Yaten estaba apoyando su espalda en un árbol. Serena apresuro el paso.

–Vaya que sorpresa verlos por aquí– dijo Serena con una amplia sonrisa.

–¿Crees?– pregunto Haruka ceñuda– tu sabias que estaríamos aquí.

–En verdad es una coincidencia– contesto Serena mordiéndose el labio.

Michiru también la saludo, Yaten se sorprendió de que su hija se colgara del vestido de Lady Black con tanta confianza, mientras que él solo la conocía de vista.

–Haz magia– le dijo Lucero.

Serena se acercó a su oído y le dijo en secreto.

–Después, cuando nadie nos vea, ¿te parece?

–Si– susurro Lucero.

–Déjame adivinar– dijo Serena mirando a Yaten– , este encantador chico es tu padre, Lucero tienes toda la razón, va perfecto con tu descripción: el hombre más guapo del mundo– soltó con total inocencia– mucho gusto, mi nombre es Perla, Michiru me ha hablado de ti.

–Seguro no muy bien– murmuro Yaten.

–¿Ustedes la conocen?– pregunto Seiya a Haruka y Michiru, de lo más sorprendido.

–Si– contestaron las aludidas.

–¿Qué hacen aquí en Némesis?– cuestiono nuevamente Seiya.

–Asuntos nuestros– respondió tajante Haruka.

Seiya las miro ceñudo.

–Perla, ¿ustedes salieron a pasear no? – invito Michiru a que se fueran.

–Pero ya que las encontramos aquí, deberíamos pasar el día juntos, ¡todo es mejor entre amigos! – exclamo Serena, no quería estar a solas con Seiya, el nerviosismo la envolvía si él estaba cerca.

–El Rey no estará complacido, te pidió un favor, ¿o me equivoco? – Haruka replico.

Yaten encontró sospechoso que Haruka y Michiru quisieran que Seiya estuviera con Lady Black.

"Esas dos algo se traen".

–Pero, pero– respondió Serena– ¡Lucero me pidió un favor, enseguida volvemos!

Y se fue con la niña, corriendo juntas y riendo sobre el pasto verde.

Total que ese día Serena no se apartó de Lucero, y la utilizo de escudo para no socializar con Seiya.

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Al anochecer Haruka regaño a Serena.

–Me parece que fuiste muy descortés con el embajador Kou.

–Tienes razón.

–¿Por qué huyes?

–No lo sé.

Mientras tanto, Yaten arropaba a su hija para dormir.

–¡Cántame de nuevo esa canción de la búsqueda de la princesa!

–No señorita, ya es muy tarde, es hora de dormir.

Era muy amoroso con su pequeña, sacaba lo mejor de él, ella era la única para quien vivía de ahora en adelante.

–¡Porfa!

–Te la he cantado como cinco veces, pero mañana temprano te puedo despertar cantando.

La niña le sonrió, Yaten respondió la sonrisa besándole la frente. Se levantó para irse de la habitación, pero tuvo curiosidad de algo.

–Hija, ¿Qué tanto sabes de Lady Black? Cuéntame todo lo que sepas.

Lucero bostezo, mientras jalaba su cobija un poco más.

–Ella, ella es muy buena, especial, todos la quieren, yo la quiero porque hace magia.

–¿Magia?

–Papa Haruka dice que no debo hablar de eso– respondió cerrando los ojos– y le ha dicho a Perlita que no haga magia, pero ella la hace a escondidas para mí.

Yaten apretó los puños, odiaba oír el calificativo de papá sin referirse a él, simplemente no se acostumbraba. Pero lo que más odiaba Yaten es que secretos estuvieran a su alrededor.

–Pero a ti, si…papi, si te contar…

Y se quedó dormida.

"Presiento que esas dos, se traen algo grande entre manos, pero no les permitiré usar a mi hermano".

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Día dos.

Prácticamente todo el día Seiya se la había pasado encerrado con Diamante y Zafiro para ver unos asuntos mercantiles, fue casi al atardecer cuando a la hora del té, Haruka les sugirió que salieran a pasear, Serena quiso fingir que no la había escuchado, pero Haruka prácticamente la jalo para que se pusiera al lado de Seiya, finalmente saliendo, Diamante por supuesto estaba furioso, Yaten no perdió la oportunidad de encarar a la rubia, a solas en el pasillo.

–¿Qué planean ustedes?

–¿A qué te refieres?– pregunto Haruka.

–Te advierto que si dañan a Seiya, entonces yo…

–No queremos lastimarlo, todo lo contrario, le estamos haciendo un favor.

Y sin agregar nada más, Haruka regreso con los demás al salón del té.

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Serena llevo a Seiya a una de las torres, donde había un amplísimo salón, lleno de pinturas, le conto que todas eran obras de estudiantes, y muy orgullosa comento que era iniciativa de Diamante el promover el arte.

–¿Lo admiras mucho verdad?– pregunto Seiya metiendo las manos en los bolsillos.

–Más que eso– contesto admirando uno de los cuadros.

Esa declaración puso celoso a Seiya, y no supo porque, en un arrebato, simplemente tomo la mano de Serena, su contacto la hizo estremecer.

–Sabes, me debes una pieza de baile.

–¡¿Eh?!

Seiya ocultando su propio nerviosismo, la tomo de la cintura, posesivamente, como si fuera suya, aunque en realidad era si lo era.

–Un momento– forcejeo levemente Serena– ¿si alguien nos ve?

–Pues no pasaría nada, solo será un baile– contesto Seiya, mientras comenzaba a mover los pies.

–¡Pero, pero! – reclamo ella, moviendo los pies también– no hay música.

–Entonces, cantare para ti.

Si tu no vuelves
Se
secaran todos los mares
Y
esperar sin ti
Tapiado
al fondo de algún recuerdo

Si tu no vuelves
Mi
voluntad se hara pequeña

Cuando Serena escucho su voz, tan cerca de su oído, quemándole los sentidos, oculto su rostro en el pecho de Seiya, este último al sentir la respiración agitada de la platinada, haciéndole cosquillas, la apretó más a él.

Si tú no vuelves
No quedaran más que desiertos
Y escuchare por si
Algún latido le queda a esta tierra

Que era tan serena cuando me querías
Había un perfume fresco que yo respiraba
Era tan bonita, era así de grande
Y no tenía fin, no tenía fin…

Un grupo de estudiantes ingreso al lugar, pero al verlos tan cómplices bailando, decidieron dejarlos solos, "es que se ven tan bien juntos", murmuro una de las chicas. Seiya siguió cantándole a Serena, sin darse cuenta de nada, era como si el universo entero se hubiera esfumado para ellos.

Y cada noche vendrá una estrella
A hacerme compañía
Que te cuente como estoy
Y sepas lo que hay

Serena se armó de valor y volteo a ver a Seiya, dedicándole una sonrisa resplandeciente que lo descoloco, pero aun así siguió cantando para ella.

Dime amor, amor, amor
Estoy aquí ¿No ves?
Si no vuelves no habrá vida
No sé lo que haré.

Cuando termino de cantar, Seiya no quiso soltar la cintura, Serena tampoco se apartó de él, se miraron con intensidad unos minutos.

"Seiya Kou, eres un hombre maravilloso"

Unas risitas los volvieron a la realidad, un par de ancianas pasaron a su lado.

–Que bello es ser joven.

Ambos se soltaron apenados y no se volvieron a mirar hasta que se despidieron en el castillo.

–Gracias por el paseo– dijo Seiya latiéndole el corazón con fuerza.

–Gracias a ti por la canción, tienes una hermosa voz.

–Buenas noches.

–Hasta mañana.

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Haruka quiso investigar si hubo algún avance, y cuando abrió la puerta de la habitación de Serena, la encontró bailando sola, carcajeándose, sonrosada, feliz.

–Vaya, creo que ahora si te divertiste.

– ¡Si!

–¿Recordaste algo?

–No, ¿porque lo preguntas?

–Por nada.

–Pero sabes, en mucho tiempo no me sentía tan completa– dijo dando giros en la habitación–, es como si de alguna manera, la bruma en mi cabeza, estuviera despejada, y existiera un hermoso amanecer.

Eso le agrado bastante a Haruka, así que continuaría con el plan.

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Día tres.

Como el día anterior vieron que podría haber un gran avance decidieron poner a Yaten a trabajar en el lugar de Seiya.

–¿Y yo porque? – se quejó el platinado.

–Pues solo te la has pasado holgazaneando– replico Haruka– además, no te he cobrado el favor por hacerme pasar por tu prometido, pero si no quieres, entonces yo…

–¡Esta bien!

En el despacho, Diamante y Zafiro lo recibieron, nada extrañados, ellos si sabían lo que deseaban las outers.

–Vaya, ¿a poco serás de ayuda? – pregunto Diamante a Yaten.

–¿A poco estas contento con que mi hermano ande paseando con Lady Black?

–¿A ti que te importa?

–Yo no soy el avergonzado aquí.

Zafiro para aligerar los ánimos se acercó a Yaten con unos documentos, y comenzó a ponerlo al tanto del trabajo.

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Mientras que en el pueblo, en unas chozas a los pies de las enormes torres, Seiya y Serena caminaban felices, entre puestos de comida, artesanías, frutas y demás artículos a la venta.

–Lady Black, tome este obsequio– le dijo un señor de barba, eran unas moras azules– para un rico postre.

–Pero no traje dinero, no puedo aceptarlo.

"Cada gesto de ella, cada sonrisa, hasta su forma de caminar, se parece tanto a Serena"

–Bueno está bien, muchas gracias por las moras.

"Pero no debo pensar eso, es insano"

Siguieron caminando, Seiya luchaba por no pensar en Serena, sin saber que era ella quien caminaba y sonreía a su lado. De pronto pararon en una florería.

–¡Mama Ikuko!

Se abalanzo a abrazar a la florista.

–Te veo más repuesta de tu resfriado– dijo Serena.

–Fue algo ligero, nada de que preocuparte.

Ikuko– quien tenía un increíble parecido a su madre terrestre del pasado, pero que no lo era– le acaricio la mejilla.

–Veo que vienes muy bien acompañada– le guiño el ojo.

–Este, bueno, le presento al embajador Kou del planeta Kinmoku.

–Mucho gusto– se inclinó Seiya mientras besaba la mano de la señora.

–Uy que galante, si tu no lo quieres…

–¡Mama Ikuko!

Los invito a comer en su humilde casa, Seiya pensó que realmente eran madre e hija, pues la señora también tenía una media luna negra en la frente.

"Imposible que fuera Serena, ya deja de pensar tonterías"

Después de comer, fueron nuevamente al bosque, Seiya encontró fascinantes unas flores que parecían titilar, de pronto unos insectos comenzaron a llegar, al principio eran pocos, pero de repente eran un enjambre, Seiya comenzó a espantarlos con las manos. Serena comenzó a reír.

–No este ahuyentándolos embajador Kou, ¿no sabe que son de buena suerte?

–Pero son horribles– dijo Seiya

–La verdad son de buen augurio– dijo Serena– son de los primeros insectos que se dieron en Némesis– una forma de vida nueva y limpia– ella extendió su brazo y uno se posó en el dorso de su mano– nacida en este ambiente hostil y desértico.

Seiya la miro extasiado.

–Dices que traen buena suerte, ¿que tipo de suerte?

–De todo tipo, especialmente suerte en el amor.

Ambos nuevamente se perdieron en el iris del otro, se sonrojaron.

–Ese tipo de suerte me gusta– dijo Seiya con voz aterciopelada.

Serena giro su rostro avergonzada.

–¡El último en regresar al castillo no tiene postre!

Corrió con velocidad, pero una roca la hizo tropezar, lastimándose el tobillo, como para caminar.

–Eso te pasa por traviesa.

–Si.

–Bueno te llevare.

Seiya la cargo de a caballito, las manos del pelinegro hicieron contacto con los muslos de ella, ardiendo, quemando, Serena tampoco estuvo fuera de esas maravillosas sensaciones, solo la estaba cargando, pero ella se sentía en el paraíso, mientras aspiraba el aroma del azabache de su pelo, y enterraba su barbilla en el cuello de él, tuvo un fugaz pero potente pensamiento:

"Me estoy enamorando de Seiya".

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Penúltimo día.

A la mañana siguiente, mientras desayunaban todos.

–¡Prepare este pastel, especialmente para ti!

Apareció Serena toda envuelta en harina, ofreciéndole un rico postre a Seiya.

"¿Sabe cocinar?"

Se preguntó mientras comía el pastel, Yaten estuvo a punto de robarle un pedazo, pero de un manazo Seiya nublo sus intenciones.

–Envidioso– murmuro.

–Gracias– dijo Seiya un poco abochornado pues todos lo miraban, algunas contentas, otros serios, Yaten desconfiando de todo– no te hubieras molestado, esta…muy rico.

"Serena no sabía cocinar, ella si sabe, ya decía yo…demasiadas coincidencias"

–¡De nada! ¡Cuando terminemos de desayunar, vayamos a pasear otra vez!

–Yo también quiero pastel– reclamo Lucero.

–También hice uno para ti.

–¡Que rico!

Haruka y Michiru estaban muy contentas, veían un avance en la relación.

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Ya entrada la noche, caminaban por uno de los puentes.

–¡Mira Seiya!

–¿Cómo me dijiste?

–Se-i-ya.

–Ahora me tuteas.

–Tú también puedes decirme Perla, eso de Lady Black no va mucho conmigo.

Él sonrió.

–No, no te va mucho.

–¡Pero no has volteado a ver el cielo!

"El cielo eres tú", pensó Seiya descuidadamente.

–¿Cómo?

–¡Ponme atención Seiya! Allá arriba se ve marte brillar, tu planeta está en la misma dirección– señalo ella con la mano en alto.

Él se acordó de que alguna vez le dijo eso a Serena.

–¿Cómo lo sabes?

–Michiru me lo dijo.

–Claro.

–Cuando vaya a tu planeta, me tendrás que dar un paseo, ¿lo prometes?

–Lo prometo, Perla.

" ¡Que bien se escucha mi nombre en tus labios!"

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Kamui prácticamente no había comido ni dormido en días, sumergido en absoluta concentración, una visión del mago Zagato lleno su mente.

Zagato se encontraba cortando las rosas blancas que crecían en la pared de su escondite. Kamui se había preguntado que tan especiales eran aquellas flores, que se veían hermosas, pero nada fuera de lo normal.

–Estas flores, crecen gracias a los cristales de Cosmos que tengo en mi poder, Kamui, Kamui; sabía que intentarías visualizar mis acciones futuras, no te preocupes, no pienso dañar a Fighter con este plan– por supuesto, aunque el chico no estaba presente en el lugar, era obvio que el mismo Zagato, inteligente y previsor, lo pillaría– contestando a la incógnita; mi plan es simple: voy a crear una Sailor.

Kamui abrió los ojos sorprendido, su respiración estaba agitada por el agotamiento y el esfuerzo.

–Zagato, es un dios, no, más bien un demonio.

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Ultimo día.

Serena nunca había madrugado, no desde sus escasos recuerdos, pero ese día era importante, ese día Seiya se iría de Némesis, y ella estaba dispuesta a seguirlo. Se arregló como nunca, resplandeciendo, deslumbrando a todos, incluyendo a Seiya, que estaba despidiéndose de Yaten y su sobrina.

Su largo y plateado cabello se movía como por arte de magia, llevaba un vestido sencillo, blanco y largo, y unas alas de adorno, como en los viejos tiempo de la Neo Reina.

Todos se habían despedido ya, solo faltaba ella– aunque para ella sería más bien una despedida del planeta, estaba resuelta a irse con Seiya– Diamante se giró, fingiendo muy bien su enojo seguido de Zafiro y Lita, Yaten prácticamente fue arrastrado por Haruka para no estorbar, las palabras que se darían, con la esperanza de algo mágico sucediera, y que Serena recordara por fin.

–Seiya, yo…

–Luces muy hermosa.

–Gracias.

–Cuando vayas a Kinmoku, no dudes en que te secuestrare.

No fue temblor, más allá de eso, se estremeció el cuerpo de Serena, esas declaración: "Te secuestrare", hicieron eco en su corazón, casi hasta las lágrimas y ya no pudo más, aun sin entender el porque la embargaba la emoción; prácticamente grito a los cuatro vientos:

–¡Seiya, me gustas!

Incluso Haruka y Yaten que estaban a varios pasos, dejando de forcejear, voltearon.

Serena tomo con fuerza las manos del asombrado pelinegro, el corazón de Seiya también palpito, derramando a borbotones la sangre en su interior, caliente, vibrante, al escuchar de esos rosados labios que deseaba besar más que nada, pero sin poder hacerlo.

Serena respiro agitada por sus sentimientos, una sombra vino a su mente, un recuerdo fugaz del pasado, alguien de larga coleta, y su corazón le decía que ese alguien era él.

–Te quiero, Seiya– dijo ya más tímida al no ver respuesta.

Una infinita tristeza embargo a Seiya, al no poder corresponder esos sentimientos, aunque de estar libre seguro lo hubiera hecho, así que sin más y con dolor respondió.

–Lo siento, yo…tengo un compromiso.

El acaricio las manos que de pronto se tornaron frías y sin fuerzas.

–¿Qué?– pregunto con ojos cristalizados Serena.

Pero Seiya no respondió más, se giró simplemente, soltándola.

"¿Por qué sufro esta negativa? ¡Maldición!"

Apretó los puños, y subió a su nave sin mirar atrás, sin ver las lágrimas a raudales, y la devastación del rostro de Serena.

"Él… él ya tiene dueña", pensó con sus labios y todo su cuerpo temblando de dolor.

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Comentarios

Muajajaja, en tu cara Serena, y he aquí el porque voltee mi historia de cabeza, porque fingí su muerte y la pérdida de memoria, necesitaba que Seiya le dijera estas palabras a Serena, si lo sé, el también sufrió, si le gusta e incluso lucha por no sentir eso que siente cuando estuvo cerca de ella, pero créanme que ella sufrió mas, es que deberás ya necesitaba una reivindicación para Seiya, a pesar de eso fue mucho más generoso que Serena en el pasado, ella cuando él se le declaro en la azotea bajo la lluvia, ni siquiera fue capaz de decir palabra, aquí por lo menos Seiya contesto algo.

Ese Zagato parece que ni hace nada, pero sabe a quien se quiere enfrentar, y no da paso sin huarache, que tal con que creara ¡su propia Sailor!

El próximo capitulo creo que será muuuuy largo, habrá mucho de Seiya–Miku–Serena, también habrá una boda! No digo quien (no se asusten todavía, no es Seiya) También quiero que Kaitou se encuentre con Mina, Sabremos como le va a Rei, posiblemente ocurra un milagro por ahí, aaah no digo más, mejor me voy antes de revelar mis misterios, jejeje.

La canción es "Si tu no vuelves de Miguel Bose", preciosa en verdad.

Y ahora a contestar reviews:

amantedeSeiya, Muchisisimas gracias por tus palabras, enserio gracias, Mina y Yaten pues son humanos, cometen errores, cada uno tendrá que reencontrar su camino. Yaten va muy bien, pues de momento estará centrado en su hija. Haruka pues si estuvo este capitulo de celestina, pero me temo que eso se termino aquí, ¿pos como crees que tome lo que paso? Seiya pues tiene tantísimos problemas, por un lado superando la muerte de Serena, por el otro haciéndose novio de alguien que no ama, y zas encuentra a Serena y luchas por no sentir nada, y bueno ya viste el desenlace. Aunque como dije quiero que recupere su antiguo yo, pero la verdad Seiya no la tiene fácil. Pero esto no se acaba hasta que se acaba. Fanel pues estuvo ocupado en otras cosas y le dio un respiro a Haruka, pero veremos que mas pasa adelante, Yue estuvo ausente, pero ya pronto regresara al igual que Plut, y mas problemas, ah y no pienso matar a Seiya, ¡como crees! Y gracias por el comentario, fue muy divertido.

Gabiusa Kou, hagamos el club de odiemos a Mina, jajaja, los problemas para ella vendrán y vaya creo que hasta sentiremos pena por ella. Seiya y Perla se encontraron, divirtieron, se gustaron, pero zas, el tiene novia! Pobre Serena–Perla. Y si odias a Miku, seguramente la odiaras mas en el siguiente capi, pero la pobre no tiene la culpa, a poco tu en su lugar no te lanzarías sobre el guaperrimo de Seiya? Yo si?! Terius es un tipo muy divertido, aunque se las quiera dar de serio, ya ves que es rey de Kinmoku y quiere

Gregorioabel, De momento le di un respiro a Haruka (ves no soy tan mala) , ese triangulo se vera a todo lo que da en el siguiente capi, Mina no terminara como temes, pero si tendrá su poquito de sufrimiento.

Blackbomberwoman, Pos si, asi fue, metidas de pata por parte de los mencionados, la celestina me temo que se acabo aquí, ¿no crees? , Sereno, yo creo que si fue algo subconsiente, tengo una idea por ahí atorada desde diciembre, pero bueno toda mi chispa inspiracional se esfumo en esos días de golpe, pero talvez en unas semanas te de una sorpresa, muchas gracias por tus animos, por todo, gracias.

Beni, me temo que rompi tu corazoncito– y el de Serena– pero no se, creo que la odie un poquito desde que no respondio como debía a Seiya, ella tan parlanchina, Seiya asumió toda la carga, por eso termino asi el capi, Perdoname Beni!

rogue85, No se, no tengo esas intenciones con Fanel y Haruka, pero recién me ha nacido una pequeña y malévola idea, muajajaja, Seiya es hombre, eso se oye tan sexy, y bien hombre (babea por todos lados) je! Si la idea fue que pensaran eso, pero Seiya dio sus razones para no tener una relación con Mina, digo habiendo tantas mujeres en el mundo y claro, presentia que Yaten tenia aun sentimientos por la rubia, ni modo que jugarle chueco, Seiya es un caballero, Yaten y Mina, ya sabras mas de ellos, uy no me tientes con ese lemon– se va antes de ceder a la tentación–.

alejasmin, pues como ves no le jugo sucio, Seiya es super noble, claro, de mirar y pensar no pasa nada. Muchas gracias por tus animos, gracias :)

jessy tu yekito, pues no creo ponerle Darien ni Yukito (mi pareja no me dejaría) porque seguro tengo otro baby en un futuro, pero en fin, me saco una sonrisa tu comentario, y cierta melancolía. Espero que ya me hayas encontrado en face, se supone hasta donde recuerdo soy la única Kamisumi Shirohoshi en el ciberespacio, jejeje.

Karl, Pues ya se enamoraron, Serena está muy consciente de eso, Seiya ha luchado por no sentir eso, de hecho ni él sabe que si esta enamorado de ella, y hara sufrir a Serena, bueno ya empezó.

Rei, temo decirte que con este final, Diamante tiene el camino libre, no voy a matarlo porque participara cada vez más en los capítulos, aunque en el siguiente no creo que mucho. Pero tampoco la tendrá tan fácil Diamante, ¡Eh!

Zet, Me imagino que este final no te gusto, pero creeme que aunque habrá sufrimiento también habrá risas, solo tenme paciencia, y claro, ellos terminaran juntos. Te prometo que luchare contra viento y marea para actualizar más seguido.

Len, Te prometo luchar por actualizar pronto, pero tengo dos fics más que iré actualizando, pero este fic, tiene el primer lugar en mi corazón. Gracias por tu comentario.

Kai, Nunca de los nunca los olvidare, siempre este el fic rondándome la cabeza.

Serenalucy, Ahí voy de a poco avanzando, me alegra mucho que sigas leyéndome, escribo para mi, y para todos los fans de Seiya y Serena, quiero construirles un amor de leyenda, que nunca olvides, gracias por comentar! Arigato!

Alis, Pues no tengo planeado lemon entre ellos (no de momento, pero algo debe haber no crees?) Se que Mina como algunas veces tiene la razón, pero bueno, tampoco hay que andar despotricando en contra de personas que ni están para defenderse, pero bueno, también comprendo a Mina. Te gusta el yaoi? Uy que padre, de momento no voy a actualizar mis historias yaoi porque tengo planeado dedicar por lo menos de aquí a marzo a mis fics de Sailor Moon, pero si quiero acabar tooodas mis historias, eso no lo dudes, me creeras mas cuando veas como actualizo cada vez mas seguido mis historias, aunque febrero es un mes complicado para mi.

Rex, pues ni como ayudar a Seiya en estos momentos, yo soy de las partidarias y creo pensar que Seiya también, que antes de iniciar una relación nueva, debe terminar en la que esta con Miku, mientras no se casen no hay problema, y aun asi, pos ni modo los divorcio, jajaja.

Yukino, te entiendo perfecto, recién acabo (y aun no del todo) de pasar un momento muy difícil, nunca me había sentido tan vulnerable en mi vida, fue una pesadilla la que vivi, pero aquí sigo, aquí seguimos, al pie de cañón, te mando un abrazo de oso mañoso (es decir, agarro todo lo que puedo de tu cuerpecito) espero haberte sacado una sonrisa con este último comentario, animo! No desmayes!

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