Disclaimer: Los personajes son de Naoko Takeuchi & Cia, yo solo escribo por diversión y para hacer feliz a Seiya (¡Aunque parezca lo contrario, perdóname Seiya!)


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.*Reacción*.

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Un sitio desconocido, en medio de la bruma de aquel lugar, Haruka estaba parada.

–¿Esto es un sueño?

Giro su rostro al escuchar pasos acercarse, se puso a la defensiva.

–Más que eso, si estamos viendo lo mismo– dijo Rei a su lado.

–No estamos aquí por casualidad– comento Michiru apareciendo a la derecha de Haruka.

–Eso es lo que parece– dijo la pequeña Hotaru.

–No debe ser malo– recalco Setsuna.

–Miren allá arriba– señalo Lita con el dedo.

Un hermoso Ángel de alas blancas descendió.

–Las he convocado para darles información útil– declaro Yue– como saben algunas, y para las que no, lo repetiré de nuevo: soy hermano de Sailor Cosmos, aquella que llaman Perla Black, quien es en realidad Serena Tsukino, mi nombre es Yue.

La niebla se elevó hasta la cintura de todas, Setsuna cargo a Hotaru de manera protectora.

–Si eres su hermano, ¿Por qué ella no te recuerda? – cuestiono Michiru.

–Porque no es el momento, ella tiene mucho que digerir, por eso lo hara en bocados pequeños, para que no se atragante, bueno, eso es lo que espero, en fin, como algunas ya se dieron cuenta, ella tiene una parte oscura, las he traído en sueños aquí, para decirles porque, ya que ella ha manifestado siempre, por lo menos ante los ojos de todos, un fuerte blindaje contra la oscuridad, pero hay una parte de ella que deben temer…

–¡Que disparates dices!– protesto Haruka.

–El final de la batalla llegara pronto, y será entonces cuando ella decida muchas cosas, cuando se enfrente a sus pecados, pero deben ser cuidadosas, en esta reencarnación ella no tiene límites entre la oscuridad y la luz.

–Serena será la llorona más grande del universo, pero es el amor personificado, si eres su hermano, ¡no trates de difamarla!– reclamo Rei

–Nuestra madre es Sailor Caos.

Ante semejante declaración, todas despertaron, con el mismo pensamiento.

"¡Eso, no puede ser!"

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Cuando la boda de Rei y Endimión se realizó, apareció Serena del brazo de Diamante, trayendo con ellos a Haruka y los demás que estaban en Némesis.

–Luces tan hermosa de blanco– dijo Serena abrazando a Rei– les deseo toda la felicidad del mundo.

Al verla tan pura y sonriente. La morocha no pudo creer las palabras de Yue, por supuesto, todas tenían sus dudas, ni si quiera estaban seguras de que fuera el hermano de Cosmos.

–Decidimos traer un regalo muy especial– dijo Diamante entregando una pequeña cajita a Endimión– bueno es parte del regalo, el resto viene en camino.

Cuando este lo abrió, apareció una pequeña flor levitando.

–Digamos que es la flor de la suerte, bueno, así la bautizo mi prometida– Diamante remarco esa última palabra.

–No se hubieran molestado– agradeció Endimión.

–Este– dijo Serena nerviosa al escuchar la palabra prometida de la boca de Diamante– cuando la planten, dará muchas flores, de preferencia pónganla en un sitio con mucha luz, ah, pero crecerá principalmente con la luz de las estrellas, puede ser algo pequeño, pero créanme es única en su tipo, yo misma la cree– dijo con una amplia sonrisa.

"Serena es la luz personificada, ¿Cómo puede ser hija de Sailor Caos?", pensó Rei nuevamente.

–Que sean muy dichosos– se acercó Lita a felicitarla también.

–¿Cómo ha estado?– le murmuro Rei aprovechando el abrazo, por supuesto preguntaba por si Serena habia mostrado algún cambio.

–Nada fuera de lo normal.

Ami y Taiki también se acercaron, Yaten instintivamente busco a Mina, quien lucia muy apagada.

–Este evento es fenomenal, no cabe duda que tu mano está en él, deberías hacer un negocio de esto, tienes mucho talento.

–Gracias, bueno…

Pero Yaten se alejó, para conversar con Terius y Setsuna, no quería dar mensajes erróneos a la rubia, estaba en termino cordiales con ella, pero ya nada sería igual entre ellos.

Cuando Rei y Endimión abrieron el baile, Serena no pudo evitar imaginar, que era ella vestida de blanco y que el novio era Seiya, aunque en el fondo, le dolía mucho pensar en él, pero era inevitable, casi siempre sus pensamientos tenían como destino ese par de zafiros. Lo busco con la mirada, pero no pudo preguntar porque no se encontraba ahí, no quiso mostrar su ansiedad frente a Diamante, sin saber, que el pelinegro ya estaba cerca de Némesis.

–Las bodas terrestres son hermosas, llenas de símbolos de unión– dijo Serena ensoñadora.

–Nuestra boda, será igual de linda– le susurro Diamante al oído– vamos, ya podemos unirnos al baile.

–Si, claro.

Se dejo guiar de la mano de Diamante, y se sintió tan mal, por desear que fuera otro quien la llevara a bailar.

–Quien lo hubiera imaginado– comento Terius a los demás– Perla y Diamante…

–A lo mejor no duran– esas palabras se le escaparon a Yaten, sonrojándose al notarse ser el centro de atención– bueno, yo iré por ahí, a divertirme– y se escabullo entre la multitud.

–Ya no sé qué da más miedo, si lo primero o lo último que dijo– se extrañó Taiki– ¿algo que deba saber?

–Pues no sé, pero igual y tu hermano ya se enamoró de alguien– comento Michiru.

–¡De que hablas!– exclamo Mina.

–Nada, solo son figuraciones mías.

–No hagas mucho caso de lo que dice Michiru– recalco Haruka.

Pero Mina no se tranquilizo, era cierto que hace mucho ya no era pareja de Yaten, pero de alguna manera eso le afectaba.

"Ojala Kaitou, estuviera por aquí, aunque fuera solo para molestarme"

No fue la única quien lo extraño, Serena también pregunto a los demás si lo habían visto, se suponía que se habia quedado en el sistema solar, algunos dedujeron que estaba en la Luna, Diamante fue quien la tranquilizo.

–Nunca se ha despegado de tu lado, necesitaba vacaciones.

–Eso me hace parecer una molestia.

–No me malinterpretes, mejor vayamos a comer pastel, se que te encanta.

–¡Si! Pero Kaitou no se salvará de que lo regañe por abandonarme.

De vez en cuando las chicas que habían tenido el mismo sueño se miraban, pero en realidad nadie quería hablar del tema, ¿Serena tenia oscuridad en su interior? ¿Más que cualquiera, por ser hija de Caos? Simplemente impensable.

La fiesta continuo sin ningún contratiempo, y cuando llego el momento de que Rei aventara el ramo, más de una lucho por el, raramente Mina no estuvo en el alboroto, Ami termino siendo la afortunada ganadora, la rubia vio todo de lejos, sentada en una silla.

Cuando al fin los novios se retiraron, Rei estaba tan feliz, que habia olvidado las palabras de Yue, y aun mas, cuando se unió con su amado, en un mismo ser.

La morocha se dio cuenta en esa noche mágica que era la única de las cinco, que ahora tenía ese final feliz, su corazón se dividió entre la felicidad y la tristeza, ¿era justo ser la única?, por un momento su pensamiento viajo hasta la Neo Reina Serenity, ¿ella en algún momento se habría sentido igual? La respuesta para ella fue inmediata y obvia, pero cualquier pensamiento que obstaculizara su felicidad se hizo cenizas, en el fuego de la pasión, que ahora Endimión le daba en la cama.

*.*

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Días después.

–¿Entonces lo recibiras?– pregunto Yaten a Perla, ambos se encontraban en uno de los jardines del palacio.

–Por supuesto, escuchare lo que tenga que decirme, aunque no le veo sentido al encuentro– dijo cabizbaja, aun no sabia todas las mentiras de Mina, seguía pensando que Seiya y Miku se casarían.

La pregunta ¿acaso ya no lo amas? Se ahogó en la garganta del platinado, era ir demasiado lejos, total, en unas horas Seiya hablaría por sí mismo. Los pasos de Diamante anunciaron el término de la conversación.

–Con permiso– se despidió.

Pero no se fue, se quedó a espiarlos, era la primera vez que lo hacia, desde que ese par se habia comprometido, y no es que le importara, ¿verdad?, pero se alegró al ver que nada había cambiado entre ellos, parecían los mismo amigos de antes, casi hermanos, nunca los habia visto intimar de alguna manera, se pateo mentalmente por que esa idea le molestara, apreciaba muchísimo a Perla era su Sensei en las artes curativas, y claro, estaba enojado de que el idiota de Diamante fuera su prometido, ella merecía a alguien como Seiya, si, solo era mero apoyo moral para su hermano.

Cuando menos se dio cuenta, Diamante ya lo habia rebasado en el pasillo, un poco contrario por no tener un avance físico con Serena, el kinmukiano no dudo en aprovechar el momento.

–Vaya, otra vez fuiste rechazado– dijo la voz femenina entre las sombras, definitivamente molestarlo como Healer le producía mas satisfacción–, no sé como no te cansas, supongo que mereces un premio, por el estúpido más persistente del universo.

Healer se mostró bajo la luz que entraba por una ventana.

–Mira quien habla, la que regreso con el rabo entre las patas flacas, esas que te cuelgan como hilitos– Healer se puso furiosa– no trajiste nada de la Tierra, bueno más bien, me pregunto quien será más patético si tu o yo, pero creo que podrías ser tú, porque eres el doble de estúpida, ya que tienes dos personalidades, y a las dos les va igual de mal en el amor.

Healer jalo el cuello de Diamante, quien ahora se veía divertido.

–¡Hare que te tragues tus palabras, rey de pacotilla!

–¿Enserio?

Pregunto mientras tomaba las muñecas de Healer, acercándola peligrosamente a su rostro, la Sailor se sonrojo, y eso solo la puso más enojada, ¿verse así de vulnerable ante Diamante? Mejor que la partiera un rayo.

–Haber, muéstrame ese infiernito de poder, o mejor yo te mostrare mi tercer ojo, y te hare comer de mi mano, como una mansa gallinita.

–¿yo gallina?

Healer dio un salto, alejándose.

–Pero no de tu corral, ¡ya quisieras!

La chica opto por la retirada, en verdad el rey de Némesis era peligroso para su poca entereza.

–Hasta parece adorable– murmuro Diamante.

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Nuevamente, la vista del enorme tablero de ajedrez, eso es lo que siempre parecía la ciudad de Némesis desde el cielo, con enormes torres, que parecían alfiles verdosos, pues los jardines colgantes con el tiempo se acrecentaron.

Seiya bajo como cualquier turista de la nave, y busco hospedaje, no iba en calidad de embajador, asi que no esperaba ningún tipo de recibimiento especial. Cuando dejo su equipaje y fue a buscar transporte –pues su meta era ver a Perla Black– aunque no estaba muy seguro de que haría o diría cuando la viera, no estaba en la mejor de las posiciones para siquiera reclamarle algo. Yaten le habia dicho la pura verdad: él solito había cavado ese desenlace, era como si hubiera arrojado a Perla a los brazos de Diamante.

Seiya bajo las escaleras y camino hacia el lobby, las miradas de muchas lo seguían, era un hombre que definitivamente atraía miradas, pero por alguna extraña razón las chicas del mostrador estaban demasiado entretenidas en un celular como para prestarle atención.

–Se ven geniales– le dijo una castaña a su compañera– ¡lástima que ese día trabajé! Como me hubiera gustado ver el baile del compromiso.

–Lady Black ya luce como la reina de Némesis, es hermosísima.

–Yo sabía que el rey se enamoraría, ¡son la pareja perfecta!

Seiya se acerco lo suficiente para ver esas imágenes, Lady Black lucia un vestido azul, pegado a su exquisita figura, que acentuaba su piel nívea, unas hermosas alas transparentes en la espalda, y una corona, su cintura era tomada por Diamante, ambos se veían contentos. Las chicas al notar la sombra de Seiya sobre su celular, dejaron sus parloteos.

–¿Qué se le ofrece? ¡Estamos para servirle!- exclamaron las chicas nerviosas.

Seiya iba a pedir transporte, cuando Yaten arribo de improviso, era a quien le había dicho el día de su llegada.

–Hermano, ¿Qué tal el viaje?– pregunto Yaten un poco molesto, aun lo estaba por la breve pelea con Diamante.

–Hasta parece que te hace infeliz verme– recrimino Seiya.

–No es eso, vamos.

–Los extranjeros son muy atractivos– murmuraron las recepcionistas sonrojadas.

Seiya comenzó a caminar al lado del platinado.

–¿Estas listo para verla? Te está esperando– declaro Yaten un poco más relajado.

Seiya se sorprendió por la noticia.

–Le comenté que vendrías a Némesis, si todo sale bien, tal vez puedas venir a hospedarte en el palacio.

–¿Crees que Diamante acepte eso?

–Ya lo averiguaremos.

Conforme Seiya se acercaba al palacio, su corazón palpitaba más y más.

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Setsuna y Terius regresaban de cenar, habían hecho una linda amistad, que el pelirrojo rogaba porque se volviera algo más, caminaban despreocupadamente en la calle, pero eran observados por Analis desde las sombras.

–Cada vez estamos mas cerca de descubrir el escondite del enemigo– comento Setsuna.

–Todas ustedes son un equipo increíble, en especial tú, eres una mujer excepcional.

–Gracias, pero no es necesario que me elogies, es parte de mi misión.

–No te viene mal, que de vez en cuando un guapo caballero te elogie.

Analis apretó los puños, "Conque así es, Terius ahora esta encaprichado por esa mujer, ahora vera esa larguirucha de pelo verde"

–Los amigos, siempre se apoyan.

–¡Ay Setsu! No empieces con ese decálogo de los amigos, enserio no hoy, que me siento tan feliz, tu compañía es la luz de esta noche, más que la luna y las estrellas.

–¡Veamos cuanto la elogias, después de que acabe con ella!– exclamo Analis apareciendo frente a ellos, lanzo un poderoso rayo a Setsuna, pero Terius se interpuso.

–¡Terius!– grito Setsuna al verlo caer de frente al suelo.

Mina se encontraba cerca, y llego poniéndose en guardia frente a la castaña.

–Falle– se recrimino Analis, desapareciendo de la escena.

Setsuna estaba ayudando a Terius a levantarse, pero Mina grito cuando vio el rostro del pelirrojo, estaba hinchado y lleno de granos, Analis quiso acabar con la belleza de Setsuna, pero lo hizo con la de Terius, y la cara desencajada de Mina, no ayudaba mucho.

–A lo mejor con un poco de maquillaje– murmuro la rubia.

El grito de Terius al darse cuenta de su estado – pues siempre llevaba un espejito – se escucho en toda la ciudad.

–Seguro tiene solución– lo tranquilizo Setsuna, ella no se habia espantado como Mina– estoy segura que Perla te podrá quitar eso.

–Pues me uno al viaje, necesito arreglar un asunto– comento Mina.

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–Bueno, hasta aquí llego– declaro Yaten– voy a ver a mi hija, Perla se encuentra en una parte del jardín– señalo el exterior con el dedo–, suerte.

Seiya respiro hondo, y se adentró en el enorme jardín, habia algunos árboles, camino unos minutos, pero no la vio, ¿sería una broma de Yaten? ¿O ya no me quiere ver?

De pronto escucho un quejido, camino en dirección a los lamentos, en el hueco de un tronco se encontraba Serena, se podía ver todo su cuerpo el tronco estaba hueco y partido a la mitad, y ella estaba atorada ahí dentro, llevaba un escote generoso, y dada la posición, su pecho sobresalía bastante.

–¿Estas bien?

Serena se puso rojísima, no esperaba que Seiya la viera en tan bochornoso momento.

–¡Si, muy bien!

–¿Por qué te metiste ahí?

Ella se mordió el labio, y cerró los ojos, no quería responder, le daba pena.

Seiya se agacho para ayudarla, tratando de ignorar los senos de Perla, asunto bastante difícil, intento meter sus manos en el tronco, para liberar los hombros de la chica.

–¡Me lastimas!

–¡Lo siento, pero en verdad estas atorada! Ya sé, romperé el tronco.

–¡No lo rompas!

–¿Por qué no? – ella hizo un puchero– bueno está bien, no lo romperé– Seiya se rasco a cabeza, en verdad no esperaba verla en esa situación, nuevamente se agacho, pero Serena al sentir la respiración de Seiya tan cerca, lanzo una patada, dándole justo en cierta parte anatómica a Seiya, quien se desplomo de dolor sobre ella, enterrando su nariz respingada en el pecho de la platinada.

–¡Pervertido!

Pero Seiya no pudo defenderse, quien sabe cómo, se había atorado también, dejándolo en esa posición, absorbiendo el dulce aroma de la piel de Serena, pero el disfrute le duro lo que la falta de oxígeno le permitió, desesperado, comenzó a moverse para liberarse, provocando que sus manos quedaran prensadas en la cintura de Serena, no podían estar más juntos de lo que ya estaban.

–¡Que sucede aquí!– grito Diamante al verlos hechos un nudo humano, Perla con el grito de su prometido, recordó que podía desaparecerse, y así lo hizo, liberándose del tronco y quedando de pie al lado de Diamante.

–Seiya quiso ayudarme– dijo Serena aun sonrojada.

El pelinegro estaba anonado y feliz, por haber prácticamente besado los senos de Perla, pero guardo bien la compostura.

–Pensé que ya no necesitabas el abrazo del árbol– murmuro Diamante, pero Seiya alcanzo a escuchar eso.

–No como crees. Oh cielos. Estoy toda desarreglada, mejor iré a mi habitación a cambiarme.

Y desapareció del jardín.

–¿Abrazo del árbol?– pregunto el pelinegro.

Diamante decidió contarle un poco de verdad.

–Hace poco más de tres años, Perla sufrió un accidente, perdió la memoria, se desquicio por eso, a veces cuando sentía que no lo soportaba, venia aquí y se escondía en ese tronco, pero es obvio que ya creció.

–Vaya no lo sabía, pero esto quiere decir, que ella nuevamente se encuentra mal- comento preocupado.

–Me pregunto porque– dijo Diamante con la mirada filosa sobre Seiya.

–Me gustaría ayudar de alguna manera.

–Tengo una buena idea al respecto: vete de mí planeta.

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Serena estaba terminando de cambiarse, cuando entro Haruka.

–Escuche que tienes visitas.

Apenas pudo contestar, Serena aun no podía creer que Seiya la hubiera buscado, su mente estaba hecha un lio.

–Bien, solo espero que te portes adecuadamente, ya no eres una chica libre.

–Lo se– suspiro.

–¿Estas consiente entonces de que te comprometiste por agradecimiento?

–Si.

–¿Crees que está bien?

–No lo sé, pero Diamante me ha cuidado mucho, y bueno las circunstancias nos orillaron a esto.

–Yo solo quiero que seas feliz, gatita.

–¡Lo sé, gracias!

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–Recuerdo que tienes la manía de fijarte en las mujeres de otros– prosiguió Diamante.

–¡Que dices!

–Estoy enterado que en el pasado pusiste los ojos en Sailor Moon, aunque ella estaba comprometida con Darién Chiba.

–¡Ja! ¡Y que reprochas, tambien te sucedió!

–¡Esta bien, digamos que tenemos un empate! ¡pero quiero que te quede claro! ¡no tolerare que te acerques a mi prometida! ¡Somos muy felices! ¡No vengas a estropear todo!

Serena llego en ese momento al jardín.

–¡No estoy interesado en ella!– por el calor del momento, Seiya mintió – además yo tengo novia.

–¡¿Entonces que demonios vienes a hacer aquí?!

–¡Eso no te importa!– ¡Pues a robarte a tu prometida, gran imbécil!– eso ultimo lo pensó.

El corazón de Serena se hizo pedacitos, que fueron recogidos rápidamente por ella, estaba muy dolida, pero al mismo tiempo, un fuego enorme se apodero de sus sentimientos.

"Si Seiya kou es feliz con otra, ¡pues bien por él! ¡Yo tengo a Diamante!"

De la tristeza, el corazón de Serena viajo al país de la furia, ella le demostraría a Seiya que tampoco le interesaba su persona.

–¡Bien, que bien!– comenzó a aplaudir Serena, atrayendo la atención de los hombres– Entonces me alegra de haber tomado la decisión correcta.

–¿Eh?– preguntaron extrañados.

Ella desapareció, pero al segundo volvió a aparecer, y no venía sola.

–Me tome el atrevimiento de invitar a Miku– Seiya abrió los ojos como platos– disculpa que no te comentara nada– le dijo a Diamante– pero me parecería genial que ella cantara en la inauguración de nuestro primer parque de juegos.

Miku hizo una leve reverencia a Diamante y miro tímida a Seiya.

–Pero no nos quedemos aquí, vayamos adentro a merendar– invito la platinada.

Serena se colgó del brazo de Diamante, y Seiya estuvo seguro que saco la lengua exclusivamente para él.

"Ella lo esta haciendo a propósito, ¡qué demonios!", pensó Seiya.

–En un minuto vamos– dijo Seiya muy serio, Miku se tensó.

"Ciertamente Perla me escucho decir ese disparate a Diamante, pero antes de expresar mis sentimientos, debo hacer algo"

–Miku.

–No es necesario que lo digas, ya lo sé.

–Soy el peor hombre del mundo, pero aun así, tuve la fortuna de tenerte como novia.

–¡Ay no sigas!

–Perdón, pero, es lo menos que te mereces, lamento que lo nuestro no funcionara.

–Si quieres que te perdone, entonces se mi novio por lo menos hasta que termine mi actuación, si me dejas en este momento creo que voy a desmoronarme.

–Te tratare con cariño ante los demás, pero si en algún momento tengo que decir que ya no somos novios, lo hare, no puedo fingir demasiado ¿lo entiendes verdad?

–Si– dijo Miku llorando.

Seiya la abrazo, para reconfortarla, Serena vio este abrazo, pues había regresado para ver porque tardaban, no esperaba ver esa escena.

"Ya lo sabía", pensó con un nudo en la garganta "la quiere mucho, bueno; ¡por mí que se quede con su noviecita de coletas ridículas!"

Se marchó muy digna del lugar.

La cena fue de los más tranquila, y ante la mirada atónita de todos, Diamante invito a Seiya a quedarse en el palacio, este ultimo no estaba seguro de la actitud de su rival, y también estaba contrariado por la actitud de Serena. Hasta el mismo Yaten sabia que esa actitud no era la habitual de Serena, Haruka y Michiru miraban divertidas el espectáculo, Lita y Zafiro preferían no dar comentarios y Miku, seguía muy silenciosa.

–¿Quieres más azúcar en tú te? ¿Diamantìn?

Lo último lo dijo Serena cual rin tintín cursi que hasta Haruka escupió su bebida, mientras que Yaten e incluso Seiya luchaban por no reírse, Serena melosa era bastante divertida.

–No gracias querida.

Lucero comía su pastel, sin entender los dramas de los adultos.

–Ya quiero subirme a los juegos– dijo la pequeña con la boca llena.

–Esos no son modales– la regaño Yaten.

–Tiene de quien aprender– dijo Michiru sonriente, viendo como Serena también se atragantaba de pastel.

–Bueno, gracias por todo, estuvo delicioso– se levantó Seiya– me retiro, si a Diamantin no le molesta.

El aludido se puso rojo, pero no podía pelearse, ese apodo se lo había puesto Serena. Yaten salió con Seiya, o moriría por aguantarse la risa, lo acompaño para que sacara su equipaje del hotel, y pudiera instalarse en el palacio.

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A la mañana siguiente, Seiya fue a buscar a Perla al mismo jardín, habia viajado miles de años luz para hablar seriamente con ella, pero Diamante la acompañaba, se escondió detrás de un árbol, al ver como el nemukiano acunaba el rostro de Serena en sus manos.

–Somos prometidos y aun no te he besado– susurro a la oreja de Serena.

–Yo...

–¿Puedo besarte? Algún día seremos esposos.

Serena no estaba convencida, pero es como dijo Diamante, algún día seria su esposo, sabia el significado de eso. Debía avanzar, así que asintió con la cabeza. Diamante se acerco a su rostro lentamente, ella cerro los ojos y apreto la boca asustada, con unos celos endemoniados, Seiya se retiro del lugar, prácticamente corriendo.

Diamante sintio que estaba forzando a Serena y termino besándole la frente

–Asi no quiero, necesito que me ames –y la abrazo con cariño.

–Perdón.

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Seiya estaba dando vueltas como león enjaulado en su habitación, Yaten entro con su hija.

–¡Que bonita habitación tienes! Tío.

–Cada día creces más– acaricio la cabeza de Lucero– ten cuidado o rebasaras a tu papi.

Yaten se contuvo de decir palabrotas enfrente de su hija.

–¿Y bien?– pregunto

–Bien ¿Qué?– respondió Seiya.

–¡No has hablado con ella!

Lucero bailaba por toda la habitación, jugando con un suéter de su tío.

–Pues no.

–Te desconozco Seiya, tu que eras capaz de desafiar a Sailor Uranus con tal de ver a la chica que te gustaba.

–No hablemos del pasado, y no estoy acobardado ni nada, pero enserio que pasa cada cosa.

–¡Pues que pase lo que tu deseas!

–Bueno ya no me regañes, o te crecerá la frente como a Taiki.

–Grosero.

Iba a preguntarle a Yaten si sabia algo sobre la falta de memoria de Perla, pero ya lo haría después.

–Bueno– dijo Seiya levantándose– round dos.

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Después del beso fallido con Diamante, Serena estaba sola en el jardín, Seiya la miro curioso, pues ella se paraba de puntitas y parecía que con sus manos media la distancia enfrente de ella, de repente ella cerro los ojos y ahora añadió a su juego el poner la boca como si …

–¿Esta practicando como besar a alguien?– se preguntó Seiya

–Ah hola– se sobresaltó Serena al verse descubierta– somos amigos, ¿verdad?– pregunto amable.

–Así es.

Contesto no muy convencido, por los cambios de humor de Perla, en el desayuno ni siquiera lo habia mirado, y la noche anterior parecía como si lo quisiera matar.

–¿Podrías ayudarme, cuanto mides?

–¿Perdón?

–Ah, creo que es casi la misma altura, los he visto juntos, te podrías parar frente a mí por favor.

Y entonces ella puso sus manos en los hombros de Seiya.

–¿Qué haces?– pregunto haciéndose el inocente.

–Ah yo, este bueno, como explicarlo– respondió sonrojada.

–Investigar cuanto mide Diamante, si eso…

–Sabes si tienes tantas dudas en besar a alguien, creo que no deberías de hacerlo, pienso que un beso es muy sagrado como para darlo a la ligera.

–Creo que tienes toda la razón– se tapó la boca por revelar el secreto.

–Pobre perdedor, así que no se han besado– comento burlón, "si fuera yo, a estas alturas ya te hubiera tumbado en mi cama"

En la entrada al palacio, Yaten y Lita miraban la escena.

–¿Crees que están bien? – pregunto la castaña, viendo como Serena se enojaba hasta ponerse al rojo vivo.

Seiya no paraba de reír, pero Serena detuvo su carcajada con un puntapié en la espinilla del peli negro, quien comenzó a dar saltitos agarrándose la pierna.

–Yo creo que se están llevando de maravilla– contesto Yaten.

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En la noche Serena estaba tan avergonzada, que decidió cenar sola, pero los demás estaban sentados a la elegante y enorme mesa del comedor.

–Todos vendrán– comento Haruka.

–¿Y eso significa?– pregunto Diamante.

–Pues que esperamos que los recibas, hemos estado de acuerdo en poner nuestro centro de operación aquí, ya sabes por que – comento Michiru, Seiya trataba de leer entre líneas, pero no tenía idea de que Serena era la causa.

–Gracias por ponerme sobre aviso, por favor Zafiro, ayúdame a que preparen las habitaciones.

–Claro hermano.

–Debe ser muy importante, como para que Endimión posponga su luna de miel– dijo Seiya en un intento por sonsacarles algo.

–Pues si, necesitamos estar juntos, el enemigo seguro que no esta tomando un descanso por que si, además de que ataco a Terius.

–¡Que!– exclamaron Yaten y Seiya.

–Tranquilos, nada que no pueda resolverse, esta tan bien, como para incluso viajar para aca.

–Menos mal.

Siguieron cenando, solo se escuchaba el tintineo de los cubiertos y las copas.

–Bueno, como son muchos, creo que Perla cederá su habitación, Rei y su esposo podrán descansar bien ahí, es una de las mejores habitaciones del palacio, después de la mía claro, como ella casi no la ocupa…

–No digas cosas innecesarias– murmuro Zafiro.

–¿Qué? Es lo más natural, de por sí ella está acostumbrada a dormir conmigo– recalco lo último mirando al par de zafiros.

Y esas palabras le cayeron muy mal a la digestión de Seiya.


Comentario.

¡Lo se! ¡Me tarde mucho! Pero pasaron montones de contra tiempos en mi vida, pero bueno, ya retome la historia, y prometo actualizar en quince días a lo mucho o me dan pamba con picahielo (en sentido figurado :P) Lo difícil fue decidirme como continuar la historia, pero ya estoy bien ambientada de nuevo.

Pero que tal: Serena, Sailor Cosmos es hija de Sailor Caos, yo le veo mucho sentido (huye antes de que la tomateen)

Regresando con escudo, digo: por ahí alguien pregunto que de donde lo de Michiru y Yaten, pues esta explicado desde el capitulo 46 de mi fic Renacimiento Lunar. Y el beso de Serena y Yaten se relata desde el capi 34 de ese mismo fic.

Respecto a que le hizo Serena a Seiya, pues se dará a conocer en el pasado secreto de todos (y cuando cuente eso, sépanlo que la historia se acaba), cada quien juzgara si eso es tan malo como Serena siente, ¿Qué te imaginas que le hizo?

Mina pues creo que sufrirá un poquito más, porque ya la voy a enterar de que Perla es Serena, será horrible que la persona más importante para ella en todas sus vidas, sea a la que le hizo un monton de babosadas.

En esta historia di no al yaoi, jajaja, lo prometo, nada de Yaten\Diamante, pero que tal suena el HealerDiam :3, ¿Qué opinas?

Kaitou ya aparecerá en el siguiente capi, ya como Sailor, quería que fuera en este, pero no mas no me acomode.

Esta es la cuarta vida de Serena y las demás Sailors (incluyendo a Seiya claro, pero no Terius ni Endimion, ni Luna y Artemis, Kaitou, etc)

Muchisimas gracias por sus hermosos reviews: Rossy Kou, Gregorio Abel, noriko aino Kino, Gabi UsaKou, MaYyYkS, Lizbeth Vara, SerenaLucy, AngieitaKou, Blackbomberwoman (ves no hice sufrir mucho a Seiya, huye por mensa), alejasmin Kou, Sol Herrera (besitos), Yukino, Abilene, Elenmar (Arigato!), Moon, Rogue85 (Si fue rápido, y creo que este también lo fue, soy un manojo de nervios, ¿consejos?) , Sonia V, Celeste Kou (me hiciste sonreir con tu review, gracias), Erika (perdón, ya no vuelvo a tardarme, palabra de osito bimbo), milirulos (muchas gracias por las flores, y por el esfuerzo, me mandas la factura del oftalmólogo :P )