Disclaimer: Los personajes no me pertenecen, yo solo escribo por diversión. El príncipe Terius y la historia son míos.
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.*Reyerta*.
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Seiya estaba al borde de la muerte.
A su lado se encontraban Taiki y Terius.
Miku lloraba al pie de la cama.
Serena no se veía por ningún lado.
¿Cómo habían llegado a esa situación?
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¿Estaba seguro de lo que estaba a punto de intentar? ¿O simplemente era el producto de toda la desesperación e impotencia? Hasta ahora Seiya no recordaba ser la pieza clave del rompecabezas, solo era una Sailor más del montón, en cambio Serena, su adorado bombón, ella siempre se veía como la reina del tablero de ajedrez, pero no más, Seiya usaría todo lo que tuviera para poder ayudarla.
"Es demasiada carga para ella"
Serena era la hija de Caos, era tan estúpidamente fácil de deducir, desquiciantemente creíble, y aun así no lo concebía, Seiya suponía que tenía que vencer en esa guerra, pero eso significaría atacar a la madre de la mujer que amaba, pero gracias, eso aun podía esperar, Caos aún se encontraba encerrada en la prisión impuesta por Zagato.
Su larga coleta se ondeó con la ráfaga de viento que salió del hoyo negro.
–Esta es la entrada al caldero primordial– le dijo Galaxia– ningún mortal vivo ha entrado y regresado por sí solo, aunque yo quisiera no podría ayudarte.
–Siempre hay una primera vez– dijo fanfarrón.
Seiya saco su broche de transformación, odiaba hacer eso, se había jurado no volver a transformarse en Sailor, pero Yue, el creador de las Sailors, le había dicho que su poder se incrementaría si lo hacía.
–Solo por esta vez– se dijo a sí mismo.
Miro por última vez a Galaxia antes de lanzarse al vacío.
"Bombón, yo siempre estaré a tu lado, lo prometo."
Y desapareció entre cientos de destellos estelares.
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Esto es un recuerdo…aunque más bien me parece un sueño de hace mucho tiempo. De la ropa limpia, tomé ese pañuelo, era de una chica, y supe de que chica, a pesar de que ya no tenía su aroma, Taiki me asusto al entrar a la habitación.
–Es de Serena– dijo acomodándose los lentes.
Pero como la líder de las Star Lights supe guardar bien la compostura.
–¿Por qué lo tienes?– pregunte tratando de no darle importancia.
–Me herí en el invernadero, ella se ofreció amablemente a curarme.
–Ah vaya– comenté un poco celoso, de que tuviera algo tan íntimo de ella, y no yo, en ese momento no entendí porque le estaba dando importancia al asunto– ¿Te lo piensas quedar?
–Por supuesto que no, se lo devolveré en la escuela.
–Seguro ya fue demasiada interacción con ella, mejor yo se lo devuelvo.
Taiki me observo, con esa mirada que ponía al buscar en lo profundo del misterio.
–Bueno, supongo que está bien, pareces empatizar más con la gente de este planeta, pero te recuerdo que no te acomodes demasiado en tu pose de terrícola, solo estamos de paso.
–¡Por favor! ¡No me vengas con eso! Quien propuso el plan desesperado de venir a este planeta, ¡fui yo!– exclame señalándome–, yo soy el responsable, y perdón, pero la mente maestra de nuestro equipo.
Enserio Taiki parecía más mi padre que mi compañero de batallas, eso a veces me molestaba, pero no por eso le quiero menos.
–¿No van a ir a la escuela? Ya está haciéndose tarde– pregunto Yaten molesto, apareciendo en el marco de la puerta– Quiero llegar temprano, así no me hablan las chicas ruidosas.
–Búscate un novio, a ver si se te dulcifica el carácter– dije ocultando el pañuelo en mi bolsillo.
Yaten se puso rojo, cual volcán a punto de hacer erupción, pero ya no me dijo nada, el enano siempre evadía hablar de esos temas, asuntos mal logrados de su pasado sentimental, y eso solo hacía más agradable fastidiarlo, si, ciertamente yo a veces era una patada en el hígado con mi hermano, supongo que me relaja demasiado hacerla de estudiante, simple adolescente.
–No le hagas caso– alcance a escuchar a Taiki, siempre tomándose el papel de mediador– seguro el urgido es el.
Yaten reprimió una risa, me molesto que los papeles se invirtieran, no me quise defender, había algo de verdad en eso, sentía que en mi corazón algo comenzaba a nacer por la chica del peinado chistoso.
Al final, no le devolví el pañuelo a bombón, pues todo fue complicándose, las aliadas de Galaxia no nos dejaban respirar, y muchas veces estaba ocupado en mi fase de cantante, y buscar a la princesa era mi prioridad, peor se puso cuando me entere que era Sailor Moon, yo odie mucho ese momento, deseaba ser más que un amigo para ello, y al parecer ya ni eso podíamos ser, al final, deje la Tierra, llevándome el pañuelo.
Solo Taiki se dio cuenta de mi pequeña travesura unos meses después, cuando me pidió algo prestado de mi habitación, pero no me dijo nada, como sea, no fue un secreto los sentimientos que guarde por ella, vaya, hasta los solté todos enfrente de su patético novio, noble, pero patético, supongo que por eso Taiki amarro el pañuelo de bombón en una de mis muñecas, como un último acto cariño hacia mí.
La prenda se hizo cenizas junto a mi cuerpo inerte, llevándome un poco de ella al morir, aunque ni siquiera lo supo…
¿Por qué recuerdo eso?
¿Sera porque estoy próximo a mi muerte?
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Fighter se levantó del suelo, Seiya se había transformado en el salto al vació, no supo cuánto tiempo había quedado inconsciente, esperaba guardar su máximo poder para después. Miro a los alrededores, era como estar sobre la luna, pero sin un planeta azul de por medio, las estrellas brillaban lejos, en un cielo oscuro que todo lo envolvía, pero daba la sensación de que algo acechaba por ahí, tornándolo sombrío.
Los tacones de sus largas botas resonaron en medio de unas ruinas de tipo griego, columnas caídas estaban a su alrededor. No sabía adonde dirigirse, no tenía un mapa, y las pobres indicaciones de Galaxia habían sido: Tendrás que seguir tus instintos.
Fighter tenía su objetivo claro: Las semillas de Terius y Endimión estaban ahí, las podía sentir, no tanto como lo hubiera hecho Healer, quien tenía ese poder más desarrollado, también se concentró en sentir a su hermana, pero nada, el sentimiento de su perdida golpeo su corazón de nuevo, increíblemente pudo sentir a Miku y Analis, pero tampoco percibió a Kaitou, ni a Zafiro, así era con todos los que habían caído bajo la mano de Sailor Moon, por supuesto no le gusto.
Era la primera vez que iba en una misión sola, pero no estaba asustada, su mirada de zafiro inspeccionaba el lugar filosamente, y por eso se percató de que no estaba sola.
–Que atrevimiento– dijo una voz femenina en medio de la oscuridad de las columnas.
Fighter vio unos ojos verdes y brillantes.
–¿Quién eres tú?
La chica de cuernos esqueléticos y piel blanca estaba sentada sobre una de las columnas.
–Pues seré quien triture tus huesos, lo cual será una pena, pues eres hermosa.
–No creas que soy una presa fácil– dijo Fighter poniéndose en guardia.
–Puedo apreciar que eres una Sailor, una Sailor muy especial, tu semilla estelar te delata, es única.
–Todas las semillas estelares son únicas– recalco Fighter.
–Las semillas estelares tienen una composición similar, pero son diferentes a las semillas o cristales Sailors, incluso aquellas semillas estelares de los guardianes de cada planeta, todas y cada una de ellas únicas, y a la vez similares, en eso tienes razón…
La chica se levantó y la señalo con su guadaña de sierra.
–…pero la semilla estelar que portas, no hay una igual, me gusta, fascinante, apuesto que si la hago polvo lucirá hermosa y titilante en medio de la oscuridad.
De un salto quedo frente a la Sailor.
–Yo soy Death Master, quien vigila las semillas de los mortales– dijo acariciando la barbilla de Fighter con sus filosas garras– y creo que no saldrás viva de aquí.
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Ami y Diamante habían sido acostados en el piso, no había de otra, nadie quería moverse del lugar, no sabían de lo que era capaz Zagato, además Seiya y Serena podrían regresar, eso es lo que querían creer.
–Yo– dijo Venus tomando la mano de Mars– lamento mucho lo que le sucedió a Endimión, ni en mis sueños lo hubiera lastimado, aunque estaba dispuesta a llegar muy lejos para tener este poder, pero todo ha sido en vano.
–Me alegra que solo fue un engaño, no creas que por eso no estoy enojada.
–No esperaba menos.
Ambas miraron a Ami, querían acercarse, pero también comprendían que ellas necesitaban privacidad, Maker tenía una mano en ella, igual Júpiter en Diamante, Galaxia les había dicho que dándoles un poco de su energía podían retrasar el momento inevitable, mientras de alguna forma buscaban una solución.
–¿Cómo te sientes?– pregunto Maker con una mirada dulce.
–Terrible, créeme que luche desde un principio por que el poder de Zagato no pudiera controlarme, pero era demasiado fuerte, perdóname, incluso intente atacarte.
–Pero al final triunfo tu amor– dijo Maker acariciando la mejilla, cada vez más fría.
–Siempre pensé en el romance como en un poema, como algo que no me sucedería a mí, puedo dormir tranquila, ahora que he conocido el amor…
Maker tembló de miedo, era como una despedida, Mars y Venus se acercaron.
–Chicas, ¿cuidaran a Serena en mi lugar? Y también podría pedirles que cuiden a Maker, sé que es un poco egoísta, pero no quiero que este sola, aunque…
–Ya– dijo Mars– no gastes energía, todo estará bien– dijo acomodando unos mechones azules tras su oreja, Galaxia miro la escena, el brillo de Ami estaba comenzando a apagarse.
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–Sabes- dijo Diamante a Júpiter- en cierta forma, envidie a Zafiro, a pesar de tener una vida de infierno, el siempre logro guardar su corazón, era como si tuviera una luz personal, al final, esa luz se materializo en ti, te doy las gracias por hacerlo feliz.
–No digas eso, yo creo que lo volveré a ver, sino en esta, en otra vida lo encontrare– Júpiter comenzó a llorar, Diamante seco sus lágrimas con la mano, estaba helada- todos seremos felices, yo sé que tú también lo serás.
–¿Por qué lo piensas eso?
–Porque al final, los hombres buenos como tu obtienen su recompensa, un milagro pasara.
–En verdad deseo creer eso, cuñada.
Júpiter se sonrojo, era la primera vez que Diamante le decía de esa manera, también sonrió.
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–No puedo dejarle toda la responsabilidad a Fighter– dijo Uranus con los puños crispados– ¡esa, no va a ser mejor que yo!
–Mejor di que estas genuinamente preocupada por ella– comento Neptune.
–¡Nunca lo aceptare!
Plut le dio una mirada triste.
–¿Estas bien? – tanteo Uranus, era raro ver a Plut sentirse mal, pero su mirada estaba abatida, se había vuelto cercana a Terius, aunque nunca correspondió sus coqueteos, el hombre simplemente le había caído bien, lo estimaba como a un hermano, Setsuna nunca tuvo parientes, había sido una sensación cálida en su fría soledad en las puertas del tiempo.
–Estoy Pensando al máximo–respondió la peliverde –, Galaxia ha usado una gran energía para resguardarnos aquí, pero con los cristales de Cosmos en manos de Zagato tenemos muy pocas posibilidades de vencer– dijo agarrando con fuerza su báculo.
La Sailor de traje dorado se le quedo mirando a la esfera granate.
–¿Se te ha ocurrido una idea?– pregunto esperanzada Neptune.
–Creo que si–respondió Galaxia.
Kamui miraba el lago oscuro donde estaba Caos, Venus lo había soltado, pero estaba desarmado, escuchaba atento lo que decían todas.
–Tal vez yo también puedo ayudar, por ningún motivo quiero que Fighter salga lastimada, daría mi vida por ella.
–Romeo ha hablado– dijo Venus molesta– pero te recuerdo que tu Julieta, ya tiene dueña, ¡asesino!
–¡Pueden decirme lo que quieran, que soy una terrible persona, villano, ruin, lo que quieran, pero nadie, nadie puede juzgar el amor que le profeso a la estrella más brillante de todo el universo! ¡Mucho mejor que esa tal Cosmos!
–Solo grita tu despecho– dijo Venus encarándolo.
–Oh no, cada vez estoy más cerca de descubrir su más oscuro secreto– todas se le quedaron viendo– soy un poderoso vidente, pero eso no importa de momento, ¿Quieren mi ayuda o no? Porque les aseguro que Zagato solo está alistándose para aplastarlas como es debido, incluso puede estar ya formulando su último golpe contra Caos, quien todavía se encuentra vulnerable, aun puede ganar y ser el rey del universo, y no le gustan los estorbos.
–Debemos tomar cada una de las oportunidades para vencer– dijo Galaxia– pero hagamos un plan, porque del otro lado de mi barrera ya se encuentra Zagato.
–Bueno– dijo Venus levantándose de pie– por algo hice una gran tontería, creo que de momento soy de las más fuertes aquí– dijo mirando a Uranus– sin ofender claro, cuando Zagato entre yo quiero estar en primera fila.
Diamante se levantó también.
–Tu villano favorito ira contigo.
–El más atractivo de todos– dijo Venus sonriendo.
–Creo que es una broma personal– dijo Maker depositando un beso en la mano de la peli azul, y luego dejándola en manos de Mars, se puso de pie– mejor no pregunten.
Uranus y Neptune encogieron los hombros.
–Intentare abrir una puerta dimensional – comento Galaxia, dándole un último empujón a su barrera de energía.
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Serena estaba sumergida en las aguas oscuras, un instinto primitivo la había hecho lanzarse a la negrura, su cuerpo se encontraba suspendido, medio dormida escucho la voz de Caos.
–Cosmos.
Era más nítida, abrió los ojos.
–Madre.
Una figura amorfa extendió sus brazos a ella.
–Sácame de aquí.
–¿Cómo puedo ayudarte?
–Termina con aquellos que me han dañado, toma tu lugar a mi lado.
–¿Eso te haría feliz?
–Sí, hija mía, he esperado una eternidad por tenerte cerca, me debes mucho, ¿ya recordaste porque empezó toda esta guerra entre nosotras?
–No lo recuerdo.
Serena flotaba cerca de la figura sin forma de Caos, era una masa oscura.
–Temes sufrir, por eso has ocultado las memorias, pero yo he sufrido demasiado…
–Perdóname.
–¿Quieres que te perdone? Pues cumple con tu deber, eres mi hija, no parte de este mundo mortal, se mi hija, una vez más.
–¿Cómo puedo ser tu hija?
–Peleando por mí, demuéstrales que tu madre está por encima de todos, y todos lo incluye a él, tu no perteneces a este mundo, ni le pertenecerás nunca a ese humano.
–¿Por qué no? – pregunto Serena con la voz temblorosa.
–Porque tú lo arruinaste todo, lo traicionaste– cada palabra de Caos era una cuchillada para el tierno corazón de la rubia–, tú no sabes lo que es el amor.
–¡Madre, no me digas eso! – exclamo apretándose la cabeza, las lágrimas no se hicieron esperar– ¡Yo amo a Seiya, lo amo tanto, tanto, que duele!
–Has ocultado el pasado de todos, no por cariño, ni por librarlos de un sufrimiento, lo hiciste solo por ti, por tu simple capricho, incluso te rebelaste contra Yue, tu hermano.
–¿Tengo un hermano?
–Querida hija, eres tan patética como mortal, te hace falta tu verdadera envestidura, es imperdonable que me hayas olvidado, y a tu hermano, que te ama desde siempre, incluso lo atacaste.
–¿Ataque a mi hermano?
–Lo hiciste porque no querías que interfiriera en tus planes.
–¿Cuáles planes?
–¿Quieres saberlo? Acércate un poco más, no te hare daño, eres mi hija después de todo.
Y Serena olvidando todo lo que había luchado contra Caos, sin importarle siglos de sufrimiento, tantas luchas pasadas, lagrimas, sangre, incluso lo que había tenido que sufrir en esta vida, parecía que ya nada importaba, era la hija del mal, no se sentía digna del amor de Seiya, ni merecedora de todo el cariño de sus amigas, por eso, sus delicados dedos se estiraron hacia la oscuridad, entonces, la toco.
Un grito desgarrador se escuchó, no solo ahí, Zagato y los demás que ya estaban luchando lo oyeron también, el corazón de Fighter presintió su sufrimiento, sus labios se tensaron hasta volverse blancos
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"¿Bombón?"
Fighter sangro en una de sus mejillas, su rival al verla distraída la había alcanzado, le dolió, pero la Sailor no le dio la satisfacción de que la escuchara gritar.
–¡Créeme que no llegaras más lejos conmigo!– grito a la chica de la guadaña.
Las ropas oscuras de Fighter se volvieron blancas, se había transformado en Eternal.
–Ahora es mi turno.
La chica de enormes cuernos ni siquiera la vio venir, la velocidad de Fighter era diez veces más, y unas alas se desplegaron en su espalda, logrando alcanzarla en el cielo, su star Yell se transformó en una larga espada, esta y la guadaña chocaron, lanzando chispas.
–Eres muy obstinada, pero me temo que no podrás llevarte todas las almas que deseas– siseo Death Master.
La espada de Fighter y Death Master eran letales, incluso sus golpes tiraban las columnas a su alrededor, levantando polvo, haciendo la neblina del lugar más densa.
–Me llevare todo, no dejare a ninguno de mis amigos aquí.
De un salto Death Master se separó de Fighter.
–Eres fuerte, más de lo que esperaba, pero ni con todo lo que tienes podrás llevarte estas semillas– en la palma de la chica aparecieron dos semillas– ¿no me crees? Puedes intentar tomarlas– entonces se las aventó a Fighter, pero al momento que su guante negro las toco, estas se hicieron polvo.
–¿Qué hiciste?
–¿Yo?– pregunto inocente la chica de mirada verde– Nada, estos sujetos solo tuvieron la mala suerte de toparse con una energía muy poco común, por supuesto me refiero a Sailor Cosmos– Fighter abrió los ojos hasta dolerle–, no importa lo que hagas, jamás podrás recuperarlas, es más, cuando intentes salvar a esa Sailor de bonita coleta platinada, no podrás hacerlo, están condenados al olvido, solo Caos podría recuperar sus vidas, y créeme, mi señora no es de corazón tierno.
Fighter apretó la empuñadura de su espada, entre colérica e incrédula.
"Por bombón, ¿están condenados?"
–¡Me niego a creerlo!– grito lanzándose nuevamente contra la chica.
"Zafiro"
Una torre caía a su lado.
"Kaitou"
Su espada había logrado cortar uno de los cuernos, Death Master chillo de dolor.
"Healer"
De un corte rompió la guadaña de su oponente.
–Me has vencido– dijo con el rostro contrariado Death Master– puedes ir por las otras semillas– su dedo alargado y esquelético señalo un camino de rosas negras– has sido una oponente magnifica, pero cuídate, siento una energía descomunal aproximarse, alguien viene, y no creo que sea amistosa.
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Fighter enfoco sus hermosos zafiros en el camino señalado, era el correcto, podía sentir las semillas estelares de varios, sus tacones resonaron cuando comenzó a correr, al final de la niebla llego a un cementerio, muchas semillas estelares flotaban ahí. Su mirada se enfocó especialmente en una, era roja y muy brillante, era la semilla de Terius.
"Mi vanidoso rey"
Sus ojos se empañaron de felicidad, recordó cuando la princesa Kakkyu había caído, esa vez no pudo salvarle tampoco, otra había sido la rescatadora, pero ahora, ella por fin sentía que cumplía con su deber de Sailor, sacando las semillas al exterior serian restauradas por Galaxia, era así de sencillo.
Otra semilla entre verde y azul brillaba solitaria, era de Miku, quien había muerto a manos de Kamui.
"No es justo para muchas semillas que están aquí, pero ella, ella fue asesinada, por estar cerca de mí, ahora lo sé"
Camino hasta ella y también la guardo, miro en otra dirección, era la semilla de Analis, "necesita otra oportunidad", fue el pensamiento de Seiya. También percibió a la semilla de Endimión.
"No me traes buenos recuerdos, pero no es tu culpa haber nacido con la cara de aquel", tomo la semilla azul.
Volteo en todas direcciones, percibió la energía de Healer, Zafiro y Kaitou, pero muy lejos.
–Ten cuidado, no estamos solas.
–¡Plut! ¿Cómo llegaste?
–Con la ayuda de Kamui y Galaxia, y usando mi báculo como medio, gracias a el podremos volver.
–Pero aún no rescato a todos– se quejó Fighter.
–Pero debemos volver, o más necesitaran ser rescatados, Zagato regreso con nuevas energías, y aunque no puede activar el cristal que era Sailor Moon, los otros cristales en su poder los está usando en nuestra contra.
–No puede ser- bufo Fighter.
–Venus, Maker y Diamante lo están conteniendo muy bien, pero aparte llego con Rubeus y un ejército de demonios, enserio no sé qué veremos al regresar.
–Pero Galaxia me aseguro que no podré volver aquí, entonces, ya no poder rescatar a los que faltan.
–Esa no es nuestra prioridad como Sailors, y lo sabes, puedo sentir la tristeza emanar de la semilla de Endimión, sabe que sus Sailors sufren, ¿acaso no sientes lo mismo por Terius?
–Si– contesto Fighter derrotada.
–Es nuestra eterna conexión, somos guardianas antes que mujeres.
–No necesitas recordármelo, yo misma, por venir aquí, deje de lado a bombón, y créeme, fue lo más difícil que he hecho hasta ahora.
…
–Me alegra escuchar eso.
Era su voz, Fighter fue la primera en saberlo, y también la primera en notar que Serena tenía un tono frio.
Cuando ambas voltearon a encararla, se encontraron con una imagen horrible, era y no era ella, a su lado estaba Death Master.
–Tu aun no tienes mi permiso de estar aquí– dijo señalando a Plut.
–Supongo que debo ganármelo.
Antes de ir por ella miro a Fighter.
–Confiamos en ti, ahora tu eres nuestra luz.
La sonrisa diabólica de Serena, su piel sin color, el cabello suelto, las hebras doradas resaltaban en sus ropas oscuras, pero sobre todo, sus ojos vacíos, sin brillo.
–Me he llenado de Caos, no es la versión débil que conociste con Galaxia, es mi madre, mi madre en persona que necesito un cuerpo para llegar aquí, le alegrara saber que como sacrificio de paz, le daré el corazón de una estrella.
Fighter la miro sorprendida, pero se negaba a asimilar lo que estaba sucediendo.
–Eres hija de Caos, pero no tienes que ser como ella.
–¿No te gusto así? - pregunto Serena rasgando su escote, mostrando bastante piel.
–Podrías ser el mismo demonio, y aun así, te amaría.
–Noto "un pero" en esa oración– respondió Serena entrecerrando los ojos.
–Te amo, te amo con demencia, pero tampoco puedo permitir que lastimes a nuestros amigos.
Sus miradas se estudiaron. Fighter estuvo segura de notar un leve destello en los orbes azules de su bombón, fue pequeño, pero suficiente para que no perdiera la fe.
–Entonces, ¿vamos a pelear? – cuestiono la rubia con desprecio.
–¡Así será!
Y Fighter empuño su espada en contra de Serena.
…
Antes de que me lancen la muchedumbre, agradezco sus comentarios. Ah y por cierto si alguien de aquí (es imperdonable pero entiendo, jejeje) no ha leído Renacimiento Lunar la parte donde narra Seiya acerca de su muerte es en el capitulo 39, Healer. Espero que no se hayan perdido por haberlo narrado asi, pero se me hizo lindo detalle usar lo del pañuelo.
Seguro estas asustado/a de como inicie el capitulo, todo eso pasara, pero tiene un porque, ya lo verás en el siguiente capitulo.
Ahora si reviews:
Sol Herrera. No creas que se me ha olvidado ese one-shot, solo caliento motores.
, La traición sucedió en Renacimiento Lunar, y de graves consecuencias para las traidoras. Respecto a tu ultima pregunta, la respuesta esta en el aire.
Anai kou, Claro, Mina no podía fallarnos.
Serenalucy, Cielos creo que tengo que ponerme las pilas, tengo muchas cosas que hacer, y luego me da el bloqueo creativo, pero ya voy retomando el camino.
, Pues esa pelea epica creo que sera para el próximo capitulo (me perdonas?)
amely614, Que bueno encontrarte, gracias por el review.
Martha Kou, Ya falta menos para esa historia, sera intenso, de lo mas que he escrito hasta ahora, solo dos capítulos y ya!
Gregorioabel, Me matas! Creo que que tienes razón, los muertos estan bien en paz, y cielos, ya falta poco para mi Game of Thrones :3
Andreita kou, Ah claro, me encanta de vez en cuando aligerar la carga, pero creo que ya vienen tiempos oscuros.
