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-*Interludio*-
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Era una casa sencilla de campo, pero la conversación ahí adentro era complicada.
-Seiya se pondría de tapete si se lo pidieras, es tan estúpido para dar su vida por ti, lo sabes de sobra- declaro Yaten descuidadamente.
Serena comenzó a brillar y sus ojos mostraron furia, no propia de ella.
-Tranquila- le imploro Mina, ella también- sabia de sobra que ni ella ni Yaten eran rivales para su antigua princesa.
El platinado se aclaró la garganta y apretó los puños.
-Pero no seré yo quien le mande a hacerlo, es un idiota, pero es mi hermano, asi que tendrás que buscar una solución a esta mierda.
-¡Yaten!- regaño Mina por la palabrota, aunque en cierta forma ella pensaba lo mismo de la situación.
Serena medito cada palabra. Los ojos verdes y los azules se conectaron.
-Porque hay una forma de solucionar esto que tu misma has creado, ¿verdad?
El momento cambio de rojo a amarillo, Yaten se acercó sin temor a Serena, incluso sus manos confiadamente estaban metidas en el pantalón blanco. Mina respiro aliviada.
-La buscare- siseo Serena enojada con ella misma-, de eso puedes estar seguro, pero mientras eso pasa, ustedes tendrán que guardarme el secreto, nadie aparte de Yue lo sabe, y es obvio que si no se lo ha dicho ya no lo hará. Pero no debes preocuparte Yaten, en este momento soy la única capaz de manipular las semillas estelares, pero aleje a Seiya para no correr riesgos, espero que comprendas que lo ultimo que deseo es lastimarlo, aunque está claro que he fracasado estrepitosamente, ¿cuento con ustedes a pesar de todo?
-Bueno pues es un trato- dijo Mina sintiendo extraño ese momento, porque de alguna forma estaba nuevamente relacionada con Yaten, y toda su determinación anterior por abandonar la idea de recuperarlo se fue a miles de años luz, porque si ese gran problema con la semilla estelar de Seiya tenía solución, tal vez lo suyo con Yaten tambien lo tenia, o eso quiso pensar ella.
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Mientras tanto, Seiya se habia mudado a un departamento que habia adquirido meses atrás, necesitaba estar solo para reflexionar lo que habia hecho.
-¡Maldicion, maldición!
Aventó las pocas cosas que tenia a su paso, una lampara, unas sillas del pequeño comedor y un jarrón sin flores, no había tenido tiempo de amueblarlo por completo.
- ¡Estúpido! ¡Idiota!
Saco el cristal que tenia en su poder, dispuesto a aventarlo, la gema brillo tímidamente.
- ¡Ya todo termino! ¡¿También estas contenta?! ¡Estas satisfecha!
El cristal brillo aun mas y tomo la forma de Sailor Moon, pero con cabello oscuro, aun así, mirar esos ojos azul cielo que tanto conocía le afecto, Seiya volteo hacia otro lado.
-Si te molestan, puedo cambiar el color- dijo viendo el dolor que le causaba al pelinegro-, incluso puedo cambiar mi aspecto por completo si te desagrada ver este rostro.
Los ojos de color zafiro se veían acuosos, luchaba por no llorar, porque se intentaba convencer asimismo de que eso era lo mejor para él, incluso para Serena.
- ¿Ya te arrepentiste? - pregunto Sailor Moon.
-No fue un simple arranque- Seiya se recargo en una de las paredes- ella lo es todo para mí, pero estoy cansado, no puedo sostener una relación yo solo, si ella no me quiere a su lado, porque eso que hizo, fue un esfuerzo por alejarme, solo le facilite las cosas, para que ella medite, y también para que yo tenga un poco de paz, ¿es malo desear algo de tranquilidad para mi corazón?
-Si su amor te hace daño, no hay más que discutir.
-No juzgues nuestro amor.
Declaro convencido de que la rubia lo amaba, estaba convencido de ello, un hecho por supuesto acertado, pero doloroso, incomprensible, hasta el punto de volver a loco a quien fuera, peligroso y salvaje a veces, apasionado, tantos matices, pero al final, siempre al final, habia una luz, Seiya estaba seguro de que su amor por Serena tenia futuro.
-Pero tu la terminaste, es lo conveniente para ti, y nadie te lo reprocha.
-Si me reprocho el terminarla así, pero ella también debe de entender que no siempre estaré para ella, incluso aunque deseo como loco estrecharla entre mis brazos, llenarla de besos, no se lo que paso allá en su soledad, y ya no estoy tan seguro de querer averiguarlo, ¿tú sabes algo?
-Es un misterio.
-Estoy agotado, intentare dormir un poco.
Seiya camino hacia su habitación.
-¡Espera! ¿Puedo acompañarte? ¡Solo dormir!
-No te preocupes, estoy tan agotado del alma, que en verdad creo que dormiré una semana- termino diciendo Seiya con una leve sonrisa, pero que igual sonrojo a Sailor Moon, ambos se dispusieron a descansar.
A la mañana siguiente un humo negro que se colo por la habitación alarmo a Seiya, creyendo que era algun tipo de ataque se levanto apresurado y a la defensiva, pero encontró a una Sailor Moon cocinando o mas bien quemando algo en la estufa.
-Lo siento, quería hacerte un desayuno, para que recuperes fuerzas.
Seiya se le quedo mirando como si fuera un fantasma, era una escena que deseo vivir muchas veces en el pasado anterior, cuando como Fighter miraba el cielo nocturno de Kinmoku y se preguntaba que estaría haciendo la Neo Reina Serenity, pero ahora, la Serena de esa época ya sabia cocinar, habilidad que adquirio viviendo al lado de Diamante, la situación le provoco resquemor, pero no quiso incomodarla, después de todo Sailor Moon solo quería animarlo.
-¿Tambien comes?- pregunto el amablemente, aunque no olvido lo frio que estuvo el cuerpo de ella mientras se acomodaron en la cama, porque aunque parecía humana era solo un cristal.
-No lo necesito, pero puedo intentarlo, para acompañarte.
-Te lo agradezco, pero será mejor que yo cocine.
Seiya abrió el refrigerador, pero ya no encontró nada.
-Bueno, creo que tendre que pedir comida a domicilio.
-Lo siento.
-Pero antes llamare a Taiki, no quiero que venga con Yaten, quiero estar solo.
-Bueno, entonces mejor me voy.
-Quedate, mientras te alejes de la cocina todo estará bien.
Sailor Moon se quedo seria, porque Seiya tambien estaba serio, como si ese humo negro se hubiera metido profundamente en el corazón del pelinegro, tan optimista la noche anterior, pero con una nube oscura rodeándole el alma esa mañana.
-Deseo pedirte algo, recuerdo que una de tus habilidades era borrar la memoria.
Ella supo que le pediría a continuación.
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En la casa donde todos vivían, Taiki se encontraba en la sala con Zafiro, Lita y Ami, mientras que Diamante y Terius se encontraban arreglando unos asuntos con Endimión. Los demás también habían salido a arreglar sus asuntos.
- ¿Deberíamos cancelar nuestra boda? - pregunto Lita tímidamente.
-No lo hagan, ustedes no tienen la culpa de los acontecimientos recientes, además Serena se sentirá mal, y Taiki hablo con Seiya, se encuentra bien, deberían continuar- contesto Ami.
-Pero ya no se me hace tan buena idea.
-Ami tiene razón- apareció Mina con Yaten- Lita, hoy en la tarde es tu boda, debes prepararte, además Serena vendrá, necesitamos un poco de cosas buenas, y su boda es algo hermoso.
-Si Lita lo desea, yo estoy de acuerdo- comento Zafiro.
La castaña apretó su mano y asintió feliz.
- ¡Todos vamos a prepararnos para una gran fiesta! - exclamo Mina animada, luego tomo la mano de Yaten- Tu vas a ser mi pareja de baile.
-De acuerdo.
Mina se puso feliz, Taiki miro raro a su hermano, pero prefirió no opinar nada. Sus hermanos últimamente tomaban decisiones extrañas, le molestaba, pero ya era tiempo de no ser la voz de la razón, ellos después de todo sufrirían las consecuencias.
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Por la tarde todos ya estaban mas que listos para la celebración, Michiru y Setsuna arreglaron a Lucero, parecía una princesita, pues sería parte de la ceremonia, Haruka se vistió con traje que delineaba perfectamente su figura, y Terius no dudo en ponerse joyas hasta en los pies que ni se veían, Galaxia se sonrojo cuando Kaitou le pidió ser su acompañante en la boda, y Diamante tuvo que fingir indiferencia al ver a Yaten con Mina como acompañante, Rei fue de un hermoso vestido naranja con Endimión, y todos se impresionaron al ver a Serena llegar con Yue, ambos vestidos de tonos plateados. Hotaru no pudo asistir por un compromiso de sus padres.
Taiki junto con Ami esperaban afuera de la iglesia a que llegara Seiya, pensaban que llegaría solo, pero no fue así, llego con Sailor Moon, quien vestía un elegante vestido negro.
- ¿Estas bien hermano?
- ¿Por qué estaría mal? Por cierto, el azul definitivamente se te ve bien Ami.
Taiki se extrañó por la contestación, la peli azul también.
-Tengo muchas ganas de bailar, ¿Yaten vino con Diamante? ¿Terius por fin hará su luchita con Setsuna? ¿todos están adentro?
El pelinegro se veía muy feliz.
-Si, incluso Serena- respondió Taiki.
- ¿Quién es Serena? ¿Alguien importante?
Ami y Taiki se alarmaron, pero tan inteligentes son, que ni siquiera tuvieron que preguntar como Seiya no tenía esa parte de su memoria.
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Comentario.
Vengo después de mil años, y tantas desventuras… perdón por el capitulo corto, pero es mi forma de decir que aquí ando, que esta historia ha entrado en su etapa final, y que hare mi mejor esfuerzo por finalizarla antes de que termine el año, pues ya no entrare en mas retos (aunque me duela) y le daré todo mi esfuerzo para terminarla, amo cada uno de sus comentarios, incluso las quejas, todo es bienvenido para hacerme mejor escritora.
Tengo muchas ganas de lanzar dos nuevos fics de SxS, pero no lo hare hasta terminar este, dejare un poco en hiatus Alianza, y los otros fics tambien, hasta agarrar bien el paso de esta historia.
¡Besos de tinta!
