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-Sombras-
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La iglesia estaba repleta de flores de cientos de colores, había unas muy exóticas que parecían llamas doradas, traídas por el mismísimo príncipe Terius de Kinmoku, claro, alegando que aun así nada era más hermoso que él.
El lugar de grandes vitrales de colores olía a cientos de aromas, unos más dulces que otros, algunos más como el alcatraz, o las rosas rosas, las que dispuso Zafiro para Lita, su futura esposa.
Todos los invitados llegaron a una alfombra roja, y fue inevitable que no se armara un alboroto, a la boda estaban tres de los reyes más conocidos de la vía láctea, y el príncipe de Nemesis se casaba con una terrícola, pero, ¿quién era Lita? Algunos reporteros inventaron que era una princesa desconocida, otros más aseguraban que era alguna clase de guerrera, su altura y porte lo confirmaban, pronto tuvieron los datos de los padres, médicos prestigiosos, de una larga familia dedicada a la medicina, por supuesto, Lita no presto oídos ni mucho menos atención a las cámaras, aun así, Rei pidió el apoyo de los caballeros reales a su servicio para alejarlas lo más posible.
-No van a arruinar tu día, lo prometo- aseguro la morocha.
Estaban reunidas en una de las capillas de la iglesia, Lita era el centro de todo, con un hermoso vestido blanco, parecía una princesa que estaba por alcanzar su final feliz.
-No lo harán, después de todo lo que hemos pasado en los últimos años, nada podrá derribarme.
- ¡Así se dice Lita! - exclamo Mina llegando vestida de amarillo.
-Han lanzado varios chismes en la red- dijo Ami mirando su pequeño aparato- por primera vez he lanzado un virus para borrarles tanta tontería.
-Vaya- dijo Mina acercándose- ahí dice que Lita podría fugarse con el famoso cantante Seiya Kou, que teoría tan interesante.
- ¿Sería igual de interesante si fuera con Yaten? - pregunto Rei seria.
-No metas a Yaten en esto, apenas lo estoy atrapando, tal vez la próxima boda sea la nuestra, la voy a organizar en Venus, en alguna nave imperial de Endimión, la pediré prestada por supuesto.
Todas sonrieron.
-Quisiera tener la milésima parte de tu optimismo.
- ¡Serena!
Las chicas la abrazaron en grupo.
-Pensé que no vendrías, y lo siento por armar una fiesta mientras que tu no estabas.
La rubia negó suavemente ese pensamiento de la novia con una sonrisa.
-Lita, por favor, me haces sentir mal, fue estupendo que realizaran sus actividades como siempre, ya no soy su centro, tienen una vida que vivir.
-Perdón.
-No Lita, ustedes perdónenme, seguro las preocupe, pero no volverá a suceder.
-Estamos juntas después de mucho tiempo, ¡hoy si bebo a morir!
-Ay, Mina, pero antes la novia debe llegar al altar, o Zafiro se va a desmayar de los nervios.
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La marcha nupcial resonó en la iglesia, las damas de honor que eran Mina, Ami y Rei caminaron con los vestidos de diferentes colores: amarillo, azul, tornasol, por supuesto Lita le pidió a Serena que se uniera al cortejo, pero se negó amablemente, no quería arruinar el orden que ya habían planeado, incluso se negó a sentarse en los primeros lugares, y fue obvio que era porque en esas primeras filas estaba Seiya con Sailor Moon, no quería verlo, pues a pesar que era su culpa el final de su relación, le dolía demasiado, a pesar de eso, la rubia pudo ver con alegría como su amiga Lita vivía su sueño de amor, Yue estaba sentado a su lado, escucharon hermosos coros, los votos, el sí acepto de parte de ambos y el beso ansiado, ese lleno de promesas de amor.
Al terminar la ceremonia, Serena y Yue fueron los primeros en salir, ella estaba necia de no interactuar con Seiya.
Los recién casados los recibió un despliegue de mariposas, volaron pronto a la libertad del cielo azul, bajo los aplausos de todos. El sol iluminaba la iglesia, augurando un luminoso matrimonio para Júpiter.
Por supuesto vinieron las felicitaciones, larga hilera de familia y amigos. Y por más que Serena intento no toparse con Seiya, justo cuando por fin se acercó para felicitar a Lita, Seiya camino de frente hacia ella, solo para ignorarla por completo, con Sailor Moon a su lado, específicamente tomando el brazo de Seiya, quien lucía guapísimo con un traje negro, y gafas.
-Que no te afecte- susurro Yue al oído de su hermana- los humanos son volubles, lo debes saber, pues has vivido entre ellos mucho tiempo.
-Me afectaría menos que un meteorito cayera en este momento, justo como hace millones de años.
-No te lamentes por lo que provocaste, hiciste bien.
-Jamás me entenderás, no hasta que alguien llame tu atención de forma romántica.
Yue ciertamente no lo sabía, no aun, pero sus ojos se posaron en Setsuna y Terius que felicitaban a la feliz pareja. De hecho, desde que vivía en esa casa con todos, ella le haría más afín, aun sin dirigirle la palabra, escucharla era como si se escuchara así mismo, y como no, ella conocía la soledad, tanto como el, le quiso comentar a su hermana ese inusitado descubrimiento, pero prefiero dejarlo para otro momento, pues aún no lo consideraba tan importante.
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La fiesta se realizó en una de las alas del palacio, los padres de Lita estaban impresionados por la cantidad de relaciones importantes que tenía su hija, y ellos que creían que jamás brillaría en sociedad.
Pero no todos estaban contentos, pues justo en la mesa de las inners se incluyó a Seiya y Serena, pues Lita jamás se imaginó que ellos estarían separados, menos que justamente el pelinegro terminaría con su antigua princesa. Yue intento hacerle la plática a Serena, contándole sobre lo interesante que encontraba el anime, pues sin poderes no tenía mucho que hacer, de vez en cuando mientras comían la rubia miraba de reojo a Seiya, tan guapo e irresistible, pero él ni siquiera le daba una sola mirada.
-Discúlpame un momento- le dijo a Sailor Moon el pelinegro.
Las luces del enorme salón disminuyeron, y en el escenario junto con la orquesta que tocaba hermosas melodías estaban los tres hermanos, iniciando una hermosa canción para que los novios bailaran.
Fue Yaten quien inicio la canción, Mina se emocionó muchísimo.
"Tu lugar es a mi lado
Hasta que lo quiera Dios
Hoy sabrán cuánto te amo
Cuando por fin seamos dos"
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Continuo Seiya cerrando los ojos.
"Y nunca estuve tan seguro
De amar así, sin condición
Mirándote mi amor te juro
Cuidar por siempre nuestra unión"
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Serena sentía que lloraría, pero se contuvo al mirar como Zafiro y Lita comenzaban a bailar, no quería preocuparla, no deseaba incomodar a nadie, tampoco se podía ir, soportaría ese trago amargo por sus amigas, ya las había hecho preocupar suficiente con su aislamiento en Cronos.
La voz de Taiki enmarco preciosamente el resto, hacia mucho que no cantaba y Ami estuvo feliz de verlo, y más cuando sus ojos violetas la miraron intensamente.
"Hoy te prometo
Amor eterno
Ser para siempre
Tuyo en el bien y en el mal"
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Zafiro le susurro a Lita que esa canción la escogió de muchas que le mostro Seiya, era justo lo que pensaba de su unión, la castaña lloro por toda la felicidad que sentía.
Para los novios no existió nadie más en esos tres minutos de música y baile, fue un hermoso momento que guardarían en su memoria para siempre.
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Después de eso, la boda continuo con canciones que invitaron a más de uno a la pista de baile.
- ¿Cómo te encuentras? - se acercó Rei con Serena, aprovechando que Yue había ido a platicar con un incómodo Terius y una interesada Setsuna.
-Bien.
Seiya se encontraba bailando con Sailor Moon en la pista.
-No me mientas.
-Pues no preguntes.
-Tonta.
-Pesada.
La morocha le saco la lengua, Serena hizo lo mismo, ambas se carcajearon.
-Veo que no has brindado por los novios- la acuso la rubia.
-Pues mis razones tengo.
-¡Estas emba..!- Rei le tapo la boca.
-¡Shhh! ¡No lo sabe ni el padre!
- ¿Pues cuando se lo dices? - susurro Serena.
-Estoy preparando una especie de fiesta para eso, no se lo espera para nada, y con la tecnología de hoy en día sé que será un niño.
- ¿Cuándo tiempo tienes?
-Dos meses.
- ¡Felicidades!
En eso volteo Endimión.
- ¡Felicidades a los novios! - Rei alzo una copa y su esposo siguió platicando con Diamante.
-Perdón- susurro Serena.
-Nunca cambies- comento Rei sonriendo.
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Yaten y Mina bailaban una canción romántica, de reojo la rubia vio como Galaxia y Kaitou hacían lo mismo, para después besarse, sintió un leve piquete en el pecho, Yaten desde que la invito como pareja no lo había hecho.
- ¿Muy rápidos verdad?
Ella parpadeo un poco sin entender.
-Yo también los vi- explico Yaten- no los hubiera imaginado juntos, me alegro por ellos.
-Igual yo.
-No luces muy alegre.
-Yaten, ¿Qué somos ahora?
-Disculpa, Mina- dijo Taiki- podemos hablar un segundo.
El de ojos verdes se sintió aliviado por la interrupción, ni el mismo definía la respuesta a esa pregunta, no todavía.
Ambos se alejaron a uno de los balcones.
- ¿Qué sucede? - pregunto Yaten.
-Seiya ha olvidado a Serena.
- ¡Que!
-Al parecer, según lo que me contaron Haruka y Michiru ella tiene el poder de hacerlo, seguro él lo pidió.
- ¿Quieres hacer algo al respecto?
-Solo mantenerlo vigilado, no me gusta Sailor Moon, tú me entiendes mejor que nadie.
Yaten recordó que gracias a ella perdió la vida.
-Quise estar tranquilo a pesar de su presencia por Seiya, pero con lo que me has contado, ahora no confiare en ella.
-Bien.
Yaten se giró para regresar a la fiesta.
-Tu también me preocupas- recalco Taiki.
- ¿Por qué?
-Es obvio, no tengo que decirlo.
-Se lo que hago- se mintió para sí mismo Yaten, y regreso al lado de Mina.
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A pesar de prometerle compañía, Yue se despidió de su hermana, una fiesta era demasiado abrumador para él, ya era más que suficiente vivir con todos en esa enorme mansión, ella se hubiera ido antes, pero quería hablar con Ami, justo la vio platicando con Taiki, Haruka y Michiru, si se apresuraba, hablaría con ella y después simplemente desaparecería, pero en su camino se topó con la persona que menos deseaba, o peor aún, que más deseaba en el mundo.
-Seiya.
El pelinegro parpadeo, al ver que su perfecto saco estaba húmedo por la copa que acababa de derramar Serena.
-Disculpe, ¿la conozco?
Serena se asustó un poco por la pregunta, luego vio a Sailor Moon, tomando fuertemente a Seiya del brazo, comprendió todo, luego sonrió misteriosamente para contestar.
-Serenity, es mi nombre, yo si te conozco, eres un cantante famoso, por cierto, fue una hermosa interpretación la de hace rato.
-Vámonos- le dijo Sailor Moon al pelinegro- a nuestra casa- cientos de puñaladas se instalaron en el corazón de Serena, pues eso significaba que vivían juntos- estoy cansada.
-Permiso- dijo con la voz entrecortada, siguió su camino hacia Ami, Seiya con Sailor Moon también, pero en dirección contraria, fue como si una enorme barrera se estuviera construyendo entre ellos, Serena estaba sufriendo mucho, pero se esforzó por sonreír.
-Ami, puedes darme un minuto, te la regreso enseguida- dijo mirando a Taiki.
-Te ves bien- comento Haruka.
-Y ustedes esplendidas como siempre.
-Nosotras también queremos hablar contigo- pidió Michiru.
-Claro, alcáncenme afuera, ya que me iré, vamos Ami.
Ambas caminaron, alejándose de la fiesta.
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-Ami.
-Serena.
Se abrazaron fuertemente, la peli azul fue la primera en hablar.
-Me siento ma…
-No termines esa oración, ya me quedo claro que soy de lo peor.
-Perdona no era mi intenci…
-¡Lo se! Tu siempre tan amable, me imagino que te esforzaste buscándome, claro, cuando Taiki te dejaba respirar un poco.
La peli azul se sonrojo.
-Está bien, ya se los dije, ustedes vivan sus vidas, solo quería decirte que estes atenta, presiento que algo malo sucederá pronto, mi madre, Caos- afirmo apenada- está en calma, pero Zagato, atacara pronto, ha estado demasiado tranquilo, es sospechoso ese burdo ataque de Rubeus- Ami estuvo de acuerdo con eso-, pero deberé de irme- entonces se entristeció- algunos días, o unas semanas, tengo que arreglar algo importante, y me temo que Mina anda un poco distraída para estar alerta.
-Ya lo notaste.
-Que Yaten hace lo que puede para ser su pareja sin acercarse lo necesario, si, todas lo vemos, menos ella, ¿lastimosamente la implicada no se da cuenta verdad?, como entiendo ahora a Rei- ambas sonrieron ante el recuerdo de aquella lejana azotea donde se despidieron de Seiya y los demás, y como este le declaro su amor sin que ella se diera cuenta- bueno, no soy nadie para opinar al respecto, pero el enemigo no esperara a que estemos centradas.
-Te veo tan bien, a pesar de…
-Seiya- termino cabizbaja- yo estaba muy triste, pero ahora estoy muy animada- en parte era verdad-, pues siempre las tendré a ustedes, pero no puedo pensar solo en mí, el mundo depende de nosotras.
Tomo la mano de Ami y un anillo apareció.
-Quería dárselo a Lita, pero ella estará un tiempo ocupada, Rei también- Ami asintió, recién se enteró de la feliz noticia- Tú serás la líder, y si es necesario, llámame por medio de este anillo, vendré enseguida.
-Gracias por confiar en mí.
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A los dos minutos que se despidieron Haruka y Michiru iban bajando las escaleras del gran salón, y como siempre, parecían una pareja salida de una película, majestuosas y hermosas.
-Aun no dan las doce, te vas a perder el atrapar el ramo- hablo Haruka.
-Mi príncipe se ha ido- se encogió de hombros Serena.
- ¿Aun lo consideras así? - cuestiono Michiru- a pesar de que pidió que le borraran la memoria.
Como siempre la aguamarina era dura con ella, pero ella se esforzó aún más porque su corazón no se quebrará por completo, es más, no sabía cómo respiraba todavía.
-Está fingiendo-proclamo Serena.
- ¿Cómo?
-Al principio creí que estaba muy enojado conmigo, bueno, debe estarlo, creí que deseaba darme celos por divertirse con Sailor Moon, bueno si los sentí, muchos, él quiere olvidarme, me duele demasiado, pero al mismo tiempo, fingir su falta de memoria, ¿han visto novelas con él o qué? - la pareja negó- sé que lo lastime mucho, pero tengo una razón muy poderosa para alejarlo, y él me facilita el trabajo.
-Comprendo- manifestó Michiru- los poderes de Sailor Moon no funcionan en él porque es tu descendiente.
-Algo así.
Serena no quería decirles que no funcionaban, precisamente porque el centro de su semilla estelar existía apacible en Seiya,
-Y yo que estaba preocupada por ti gatita.
-Estoy tan bien que hare un viaje con Yue.
- ¿De verdad?
-Enserio.
-Te deseamos un buen viaje entonces.
-Les traeré un recuerdo- mintió, del caldero primordial no podía traer nada, aunque deseo con todas sus fuerzas si regresar con algo, pues ella iría ahí para intentar crearle una nueva semilla estelar para Seiya, quería salvarlo, entonces, desapareció de la vista de sus más leales y fuertes guerreras, estaba que moría por dentro, quería llorar mucho pero no podían verla o insistirían en seguirla.
Su amor de hermosos zafiros deseo olvidarla, eso la había destrozado, pero supo fingir muy bien, ya demasiadas penas había causado, se esforzaría por no hacerlo más.
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Lejos de ahí.
Seiya tocaba la batería con mucha energía, era de las pocas cosas que se encontraban en su departamento, Sailor Moon le miraba sentada, lo mas alejada posible, pues el pelinegro realmente estaba enojado, la energía puesta al darle cada golpe a los discos hizo que su rostro tuviera perlas de sudor, parte de sus cabellos se pegó a su rostro mojado. incluso estaba empapada la camisa blanca sin corbata, Sailor Moon no sabía descifrar el motivo de su furia, hasta que el hablo.
- ¡Me ha descubierto! - se quejó Seiya aventando las baquetas- ¡Sabe que no he perdido la memoria! ¡Y se ha burlado de mí!
Lo cual no era cierto, fueron los nervios de Serena, pero solo ese instante, porque después ella cayó en la cuenta del esfuerzo de Seiya por sacarla de su vida, como para incluso fingir pérdida de memoria.
-No se porque- dijo Seiya limpiándose la frente sudorosa- acabo de recordar cuando la conocí, siendo una niña, con sus alas de mariposa, jamás imaginé que esa niña tan dulce y tierna fuera a hacerme tanto daño, esos días en los que fuimos felices me parecen tan lejanos, casi como un sueño, ahora todo se ha vuelto una pesadilla- cubrió su rostro con una mano, su cuerpo bien moldeado se veía a través de la tela mojada, sus músculos al tensarse eran una delicia.
¿Cómo podía verse perfecto incluso en ese estado?
-Si quieres hacerla enojar, puedo ayudar aún más- se acercó Sailor Moon y lo tomo por el cuello.
-Yo no soy así- dijo Seiya retirando sus brazos con delicadeza-aun así, seguiré adelante, lo que me lastima debo alejarlo de mi vida.
-Bien dicho.
Sailor Moon se alegró que él no quisiera ir corriendo con Serena.
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Un mes paso de la hermosa boda, Lita y Zafiro estaban aun de luna de miel en Nemesis, Diamante al ver como Yaten se pavoneaba en la mansión con Mina decidió irse también, lo que no sabía el monarca de Nemesis es que ellos ni un beso se habían dado. Rei por su parte organizo una mini fiesta para Endimión, donde le revelo que serían padres. Ami y Taiki estaban planeando establecerse en Kinmoku, el castaño viajo hasta allá, pero Ami como prometió a Serena, se quedó en la Tierra para velar por ella.
Seiya mientras tanto estuvo muy activo con su fundación, organizo algunas veladas dando conciertos privados, en parte porque le nacía de corazón y poque también mantenerse ocupado lo libraba de malos pensamientos, incluso Miku se le unió a recolectar fondos para diversas causas, eso a Sailor Moon no le gusto, pero se tuvo que aguantar, porque aguardaba con buena cara tener una oportunidad con el pelinegro, vivían juntos, pero no como pareja, ella no comprendía si era idéntica a Serena, ¿Por qué Seiya no la miraba como a Serena? Eso sí, se alegró no verla cerca, escucho de labios de Haruka que junto con su hermano Yue se fue de la Tierra.
-En verdad eres patético- declaro Yaten que visitaba a Seiya esa tarde- mira que fingir olvidarla, y con su gemela al lado.
-No lo pensé.
-Si se nota.
Aunque Yaten lo molestaba, era mejor que Taiki, porque Seiya podía defenderse rápidamente de su platinado hermano.
-Pero creo que el rey de los patéticos eres tú, sigues con Mina, ¿verdad?
-No hablemos de eso.
-Lo mismo digo.
Seiya le entrego un vaso de jugo a Yaten, su mal humor no le quitaba los buenos modales.
-El que esta muy cambiado es Terius- comento el peli plata- incluso pienso que hasta ha logrado llamar la atención de Setsuna.
-¿Enserio? Bueno si eso lo hace feliz.
-¿Te imaginas a ella como reina de Kinmoku?
-Opino que le queda el papel.
-Podríamos tener otra boda muy pronto.
-Será genial.
Yaten entrecerró los ojos, no es que Serena fuera santo de su devoción, pero la comprendía un poco, a veces, uno se hacia grandes enredos en la vida, aunque no lo quisiera.
-¿No preguntaras por ella?
- ¿Está bien? - pregunto Seiya interesado.
- ¡Ja! Sabia que te importa todavía.
-Idiota.
-Pronto seré un idiota de verdad, le pediré a Mina que se case conmigo.
-Eso no está bien.
-Me esforzare para hacerla feliz.
-Ella se merece un amor de verdad, no un esfuerzo descomunal.
-Será fácil, ya una vez la ame enserio.
-Quisiera regañarte a sapes, pero no soy el maestro en el amor, sino un total fracaso.
-No creo eso, solo ha sido un poco de mala suerte- mintió Yaten, pues el sabia el origen de tanto dolor.
- ¿Un poco?
El timbre comenzó a sonar.
-Debe ser Sailor Moon.
- ¿Ya usa la puerta? Veo que se cree humana.
-No la vayas a molestar- respondió Seiya abriendo la puerta, pero no era ella, era Kamui, estaba muy lastimado, el pelinegro apenas logro impedir que cayera al suelo, lo cargo y lo llevo a su habitación.
- ¡Yaten, ayúdalo!
Se transformo en Healer y él en Fighter, pero por mas que lo intento no podía ayudarlo, era demasiado tarde.
-Adviertan...les, a, todos- tosió Kamui un poco de sangre.
-Tranquilo, te llevare a un hospital- declaro Fighter muy triste, después de todo lo estimaba como amigo.
-No, solo quería verte una última vez- dijo Kamui tocando la mejilla de Fighter.
-Ami, Ami puede llamar a Serena, seguro ella puede salvarlo- propuso Healer, pues Taiki le había comentado que ahora ella era la líder.
Fighter no lo dudo, llamaron a Ami por celular, le explicaron la situación, ella le pidió al anillo que llamará a Serena, y en un instante la rubia ya estaba en el departamento de Seiya, incluso Sailor Moon apareció con la comida china que fue a comprar, la cual acabo en el suelo por sus prisas, para ver que podía hacer ella.
- ¡Sálvalo! - ordeno Fighter.
Serena obedeció, pero Kamui no solo estaba herido, tenia un hechizo poderoso que impedía curar sus heridas, Zagato se aseguró de ponérselo difícil, si tan solo fuera Sailor Cosmos, ella sí que podría salvarlo.
-Lo siento- dijo casi llorando.
Fighter mezclo su tristeza de perderla con la posibilidad de perder también a su querido amigo, la miro con real molestia.
-Ojalá…-murmuro Kamui, a lo que Fighter ahogo su enojo y se acerco a la cama- me hubieras amado.
-Si, seguro lo hubiera hecho.
Y Fighter beso a Kamui, ante la mirada dolida de Serena y el asombro de Yaten y Sailor Moon. Pero Kamui apenas logro percibir sus labios dulces, pues murió en sus brazos.
- ¡Kamui! - grito Fighter llorando, al ver como el cuerpo del castaño se hacía cenizas- ¡Lo hiciste a propósito! ¡Pudiste salvarlo! - grito la pelinegra a Serena- ¡Ojalá nunca te hubiera conocido!
Healer jalo a Serena, como si fuera una muñeca rota, pero apenas salieron del edificio, algo extraño sucedió en el cielo, se oscureció a una velocidad antinatural, Healer se llevo ambas manos a su cabeza, sintió que le explotaba.
- ¡Healer! - dijo Serena asustada.
Y luego muchos gritos más.
Rei cayo de rodillas en el palacio.
Ami dejo caer un libro que tenía.
Mina soltó un perfume que estaba probando.
Lita asusto a Zafiro.
Haruka y Michiru se retorcieron de dolor en el jardín de la mansión.
Setsuna casi cae de las escaleras de no ser por Terius.
Galaxia se desmayó en la joyería donde trabajaba.
Hotaru estaba haciendo tarea, y rompió su lápiz al gritar.
Toda Sailor en la galaxia sintió como las memorias de su dolorosa primera vida venia de vuelta, tan nítida como si fuera el día de ayer y no hace miles de años atrás.
Fighter apenas estaba sobrellevando la muerte de Kamui, y envuelta en las oscuras memorias no pudo estar alerta, cayo desmayada al lado de la cama, porque Rubeus la noqueo por la espalda.
Luego Zagato se apareció ante Serena, alto y amenazador como esa gran capa negra detrás de su espalda, pero no solo, dos sombras lo acompañaban, una de Healer y otra de la misma Serena.
-Tengo un ejercito de sombras al lado de cada Sailor de este mundo, para Fighter no solo eso, también hay alguien que conoces con ella- una luz cubrió a Serena y Healer, pues al escuchar el peligro de su amor quiso atacar- si haces un mínimo movimiento ella morirá, todas morirán, ¿crees que puedan defenderse en este momento?- Serena miro a Healer, aun tenia dolor en su semblante, se veía muy vulnerable- pero no me interesan, ninguna de ellas, dame los cristales y las dejare sufrir en paz, incluso a tu querida Fighter.
-No, no- rogo Healer a pesar de su sufrimiento.
Pero su suplica no fue escuchada, Serena de un chasquido apareció los cristales, incluso Sailor Moon se convirtió en cristal al ver el peligro, Zagato tomo las gemas, y junto con el se fueron las sombras que amenazaban a cada sailor, aun así, todas ellas quedaron sumergidas en un torbellino oscuro de memorias.
…
Comentario.
Tuve días complicados y todavía un poco, pero hice mi mejor esfuerzo para traer esta entrega, ya solo faltan tres capítulos para terminar la historia. ¡Ni yo lo creo! Y por lo mismo ya tengo que arreglar todos los problemas.
Solo me queda dar gracias por seguir aquí: Abel Gregov, RossMaker, fabelliot.
¡Y feliz navidad! Espero tenerla tambien yo, pondré mi mejor actitud a pesar de las adversidades.
¡Abrazos navideños de tinta!
