Disclaimer: Los personajes de Voltron: LD no me pertenecen. Sólo me los robo un rato para dar rienda suelta a las ideas locas que tiene mi mente... (No devolveré a Pidge)


Capítulo 1. Despertar

Sentía su cuerpo muy pesado, cómo si su sangre se hubiese vuelto plomo. Lo primero que escuchó fue el pitido de una máquina demasiado cerca de su oido, en su opinión. Sintió una punzada en la sien. Comenzó a ser consciente de su cuerpo, le dolía la cabeza y sentía las manos y piernas entumecidas y tenía un dolor ligero en sus costillas. ¿Qué había pasado?

Abrió los ojos ligeramente, se sintió enceguecido por la luz blanca frente a él y apretó los párpados en reacción. El movimiento le provocó una nueva punzada en la cabeza. Gimió por el repentino dolor.

- ¿Keith? -la voz era conocida, abrió ligeramente el ojo derecho buscando el origen de ese sonido- ¿Keith, estás oyendome?-la voz sonaba calmada, pero se le escapaba un ligero titubeo de ¿preocupación? ¿alivio? En ese momento la reconoció como la de Shiro. No se sentía capaz de abrir los ojos, así que asintió en respuesta. Sintió algo alrededor de su nariz y boca. ¿Una mascarilla de oxígeno? Movió su mano hasta su rostro para comprobarlo, pero la mano de Shiro lo detuvo-. Tranquilo, Keith. Quédate quieto, llamaré al doctor.

Él bajó la mano e inhaló profundo, conectando todo en su mente. La mascarilla de oxígeno en su rostro, el dolor en su cabeza y costillas, la pesadez en su cuerpo y la voz preocupada de Shiro más la palabra 'doctor'

- Maldición-murmuró por lo bajo y sintió su garganta arder. ¿Cuánto tiempo llevaba en el hospital? ¿Por qué le dolía el cuerpo cómo si le hubiera pasado un camión encima? Y lo más importante ¿Ahora qué demonios había hecho para terminar allí?

Se esforzó por abrir los ojos y, luego de acostumbrarse a la iluminación, observo la habitación entre curioso y confuso. Tenía un catéter insertado en su mano derecha y estaba conectado a diversas máquinas que emitían ligeros pitidos en sincronía con sus signos vitales. Se llevó la mano a la cabeza y sintió la inconfundible textura de las vendas, suspiró y le fue doloroso. Lo que fuera que hubiera hecho definitivamente había sido grave.

Alcanzó a escuchar algunas voces fuera de su habitación e, inmediatamente después, entró Shiro seguido de un médico.

-Es bueno verte despierto, muchacho-comentó el médico al acercarse. Keith frunció el ceño mientras el doctor revisaba la reacción de sus pupilas a la luz y le ponía el estetoscopio en el pecho-. Inhala-le pidió y él inhaló de manera mecánica-. Exhala-soltó un gemido al exhalar por el dolor en sus costillas. Repitieron el procedimiento dos veces más, luego el médico se alejó de él colgando su estetoscopio nuevamente alrededor de su cuello-. Aparentemente todo está en orden, te recuperas bastante bien.

- No me siento bien, en realidad-dijo Keith con ironía.

- Es normal, recibiste un buen golpe ¿verdad?

- Yo...-Keith miró confundido a Shiro y al médico- no lo sé-se sinceró-. No recuerdo lo que pasó.

- Keith-le dijo Shiro suavemente-. Te atropellaron, al salir de la escuela.

- ¿Ahh si?-Shiro asintió.

- Al parecer esperabas a Pidge-le dijo Shiro con tranquilidad-, cuándo un conductor ebrio dio la vuelta en la calle de la escuela y te arrolló. Al menos eso dijeron los testigos.

- ¿Pidge?-preguntó Keith confundido. De todo lo que había dicho Shiro sólo había retenido ese nombre- ¿Quién es Pidge?-preguntó mirándolo confundido. Shiro frunció el ceño claramente preocupado.

- Pues... Pidge... Katie Holt- Keith conservó la expresión confundida-. Tu amiga, Keith. Katie Holt, la chica bajita de pelo castaño- explicó haciendo ademanes con las manos. Keith negó con la cabeza y cerró los ojos cansado.

- De verdad, Shiro. No sé de quién me hablas...

Aunque tenía los ojos cerrados pudo percibir cómo Shiro le lanzaba una mirada preocupada al médico.

- Keith -lo llamó. El chico entreabrió los ojos con un gruñido cansado- ¿Qué es lo último que recuerdas?

- No lo sé- respondió cortante volviendo a cerrar los ojos.

- Keith, haz un esfuerzo. Esto es importante-le reprendió Shiro. Keith soltó un suspiro con un gruñido frustrado y se esforzó en volver a abrir los ojos.

- No sé Shiro...-frunció el ceño esforzándose por recordar algo-... Me llamaron a la oficina del director de la prepa, me estaban inculpando por un accidente en el laboratorio... Pero en serio, yo ni siquiera estaba en el lugar. Me salté la clase-Shiro miró a Keith preocupado.

- Keith... eso fue hace más de seis meses-Keith levantó la vista hacía él, esperando que fuera una broma de Shiro. Pero pudo intuir por su mirada que no era así. Antes de que pudiera preguntar algo más, el doctor le pidió a Shiro hablar con él y salieron de la habitación. Keith se hundió más en la cama y gruñó frustrado.

- ¿Estará bien?- soltó Shiro con un tono de preocupación muy claro en su voz.

- Tenemos que indagar más, pero es posible que tenga amnesia retrógrada debido al traumatismo que sufrió- el doctor hablaba con calma y eso tranquilizó ligeramente a Shiro-. Probablemente esta pérdida de la memoria sea sólo temporal y pueda ir recuperando sus recuerdos conforme se reintegre de a poco a su vida normal, aún así es importante hacer más estudios e indagar a fondo la gravedad de su pérdida de memoria.

- Hagan lo que tengan que hacer- respondió Shiro asintiendo.

- Por ahora le ordenaremos estudios y le pediré que me anote los eventos recientes más importantes que haya vivido. Sé qué es difícil saber todo cuándo se trata de un adolescente, pero lo que tenga nos serviría mucho para ayudarlo-el doctor le entregó una tabla con hojas de papel y una pluma. Shiro asintió tomándolas y tratando de pensar en lo que podía escribir en ellas-. Y, lo más importante. Hay que evitar estresarlo lo más posible.

- De acuerdo- musitó Shiro, pensativo.

El médico se retiró y el mayor volvió a entrar en la habitación. Vio que Keith se había dado vuelta sobre su costado sano y envuelto en la manta hasta la frente. Soltó un suspiro, se sentó en el pequeño sofá del cuarto y miró la hora. Faltaba poco para que Adam lo viniera a cubrir.

Comenzó a escribir en el papel todo lo que le parecía relevante de los últimos meses. Algunas cosas que Keith le había contado y otras que habían sucedido a ambos.

No era una lista especialmente larga ya que Keith era bastante reservado con sus cosas. Tenía apenas tres años de conocerlo pero le tenía cariño. Él mismo Keith le había dicho que lo consideraba un hermano mayor y Shiro se alegraba de haber aceptado cuándo una trabajadora social del programa al que se había anotado con su esposo les pidió que cuidaran temporalmente a 'un adolescente de catorce años con problemas para integrarse'

Aún así le resultaba difícil saber algunas cosas que le sucedían. Keith se guardaba todo muy bien. Si le contaba algo que le sucediera fuera del departamento en el que vivían era porque el problema lo rebasaba o porque consideraba la anécdota lo suficientemente graciosa para compartirla con ellos.

Suspiró cansado viendo al adolescente, quién parecía haberse vuelto a dormir. Definitivamente tenía que tratar de convivir más con el muchacho.

Keith se dejó caer sobre su cama y soltó un gruñido de satisfacción. Los días que siguieron a su despertar en el hospital fueron bastante pesados y extenuantes. Los médicos le hicieron todo tipo de estudios y preguntas, hasta el punto en que se hartó y ver a un doctor o enfermera cruzar la puerta era el anuncio de una nueva tortura.

Aunque se había recuperado bastante bien, los doctores se mostraron reticentes a darlo de alta hasta ese día. Al parecer su memoria tenía grandes lagunas que era incapaz de llenar.

Recordaba las vacaciones de verano y que Shiro y Adam lo habian llevado a acampar en el bosque a las afueras de la ciudad.

Recordaba algunas partes del semestre anterior, básicamente algunas clases de deportes y sus entrenamientos de Tae Kwon Do vespertinos. También recordaba las celebraciones de fin de año y algunas clases en el aula, aunque no estaba seguro si correspondían al semestre anterior o al día del accidente.

Rodó sobre su costado para alcanzar el telefono celular en la mesa de noche y lo desbloqueó. Se quedó mirando la pantalla durante un momento, pensativo.

Shiro y Adam le habían asegurado que no habían movido absolutamente nada en su teléfono y él les creía. Sin embargo eso sólo le provocaba cierto malestar.

Él casi no acostumbraba a cambiar los fondos de pantalla del teléfono. Recordaba el último que había usado por al menos dos años, una imagen que encontró alguna vez mientras vagaba en linea; un sencillo diseño de unas alas con un fondo estrellado. Pero no era lo que veía allí.

En la pantalla se podía apreciar la imagen de una chica sentada en el suelo con una computadora portatil apoyada en las piernas, mirando hacía arriba y sonriendo a la cámara. Cabello color miel recogido en una desordenada cola de caballo, con algunos mechones cayendo por su frente y esos ojos... esos enormes ojos dorados tratando de ocultarse sin éxito detrás del marco de unos lentes muy grandes para el fino rostro.

Keith no podía explicarse a si mismo por qué había colocado esa fotografía cómo fondo de pantalla. Cada vez que lo intentaba terminaba con un terrible dolor de cabeza.

Adam le había dicho que la chica de la foto era su amiga desde el semestre anterior, pero por más que había intentado era incapaz de recordarla. ¿Cómo es posible olvidar por completo a una persona con la que convives a diario? No lo entendía.

Volvió a apoyar su cabeza en la almohada acomodandose boca arriba y comenzó a abrir sus mensajes. Shiro le había entregado su celular una semana atrás, aún estando en el hospital pero, además de entrar a sus redes sociales para pasar un poco el rato, no lo había querido usar mucho.

Ahora podía darse el tiempo de revisar con cuidado los mensajes que había recibido durante las casi tres semanas de su estancia en el hospital. Lance y Hunk, sus compañeros de clase le habían enviado algunos mensajes a lo largo de los días preguntando al principio cosas cómo "¿Sigues en el hospital?" "¿No has despertado?" y después "¿Estás bien?" "¿Cuándo vuelves a clase?". Solía llevarse bien con ellos y sabía, por parte de Shiro, que había desarrollado un vínculo amistoso con los chicos durante el semestre anterior, pero aún así no dejaba de sentirse extraño por la atención de sus amigos. De Hunk podía entenderlo, siempre se había comportado como una persona muy noble y amable con todos. Incluso cuándo él llegaba a ser grosero debido a su mal genio, Hunk nunca reaccionaba de mala manera. Pero ¿Lance? Lance siempre había sido competitivo, de una manera que a Keith le resultaba extraña y graciosa a la vez. Lance entrenaba Tae Kwon Do con él y ambos eran parte del equipo de la escuela. La mayor parte del tiempo, el chico moreno parecía querer competir contra él en cualquier cosa que se le ocurriera y se regocijaba cuándo lograba hacer algo mejor que él. Keith realmente no sentía esa "rivalidad" que Lance había creado en su mente pero, a menudo le seguía el juego unicamente por diversión. ¿En qué momento se habían vuelto amigos realmente? No lo sabía. Pero por el tono preocupado de los dos, podía suponer que ya tenía algún tiempo.

Abrio los chats de ambos y respondió: "Hola, estoy bien. Ya me dejaron volver a casa"

Fue abriendo los chats de uno en uno, algunos los respondió, otros eran temas grupales que no tenía ánimo de ver así que siguió de largo. Hasta que sólo quedaba uno de los chats sin abrir.

Suspiró antes de abrir el chat. Tenía 278 mensajes sin leer en ese chat, era la principal razón por la que no había querido ver sus mensajes antes. Tenía guardado el número como 'Pidge' y la foto de perfil mostraba un peluche con forma de león de color verde. Le vino a la mente la voz de Shiro, mencionando a la tal Pidge "Estabas esperado a Pidge cuando..." Una punzada de dolor atacó su cabeza, haciendolo sentir mareado. Se incorporó y desplazó el chat hasta el primer mensaje sin leer.

Jan-09.

Pidge: Hola... ¿estás por aquí? [16:12]

Pidge: Supongo que sigues en el hospital ¿no? [21:32]

Pidge: Espero que te mejores... [23:58]

Jan-10.

Pidge: La clase del profesor Iverson es taaaaan aburrida... [09:23]

Pidge: Eeemmm... ¿Aún estás en el hospital? Estamos preocupados. [12:27]

Bueno, Lance y Hunk lo están... [12:27]

Pidge: Vi a Shiro al final de las clases, pero no pude hablar con él... [17:19]

[Este mensaje ha sido eliminado] [17:19]

Jan-11.

[Este mensaje ha sido eliminado] [12:43]

Jan-12.

Pidge: ¿Estás molesto? [15:59]

Jan-13.

Pidge : Hoy me escapé de la escuela... creo que si eres mala influencia para mi, jaja.

[Este mensaje ha sido eliminado] [11:34]

[Este mensaje ha sido eliminado] [11:35]

Jan-13.

Pidge: Vi a Shiro. Me dijo que aún no despertabas. [12:23]

Jan-14.

Pidge: Estaba pensando que, cuándo despiertes te habrás atrasado demasiado en las clases. Y nos costó mucho trabajo regularizarte el semestre pasado (emoji) (emoji) [14:20]

Pidge: Así que te estaré mandando las actividades de las clases para que te pongas al día cuándo te sientas bien. [14:21]

Jan-14.

Pidge: Bueno, en Química estamos viendo los tipos de enlace atómico. Las páginas del libro son 67-88. La profesora nos encargó realizar un resumen y un mapa conceptual de esas páginas. [16:12]

...

El resto del chat eran los trabajos y tareas escolares de los días en los que aún estuvo en el hospital. Cada tarea estaba cuidadosamente redactada y explicada. Cada día había también un mensaje que decía "Si no entiendes algo me dices. Mejórate pronto"

Se sentó en la cama y apretó los labios confundido. No recordaba nada sobre esta chica, pero si se había tomado el tiempo de pasarle todas las tareas y trabajos para que no se atrasara, debía suponer que eran cercanos. ¿Qué iba a decirle?

Volvió a desplazarse al inicio de los mensajes.

Jan-07.

Tú: ¿Ya casi terminas? Te esperaré en la cafetería de enfrente. [15:55]

Un flashazo acudió a su mente. Él presionando el botón de enviar mensaje, guardando su teléfono en el bolsillo y cruzando la calle. ¿Acaso sonreía?

Se dejó caer de nuevo en la cama y puso su brazo sobre sus ojos tratando de calmar el repentino dolor de cabeza que le sobrevino.

Se quedó allí un momento, analizando la situación en la que se encontraba.

Pidge despegó la mirada de la computadora un momento y se talló los ojos sorprendida cuándo vio la notificación en su celular. Miró la pantalla temiendo que el mensaje fuese a desaparecer.

Desbloqueó el teléfono y abrió el mensaje, sintiendo su estómago hacerse un nudo.

Today

Keith: Estoy bien. Ya estoy en casa. Gracias. [18:56]

Pidge sonrió inconscientemente, aunque tuvo una extraña y desagradable sensación en su estómago.

Tecleó rápidamente una respuesta.

Tú: Me alegra mucho que estés bien! Ojalá vuelvas pronto a la escuela. [18:57]

Keith: Sí. [19:05]

- ¡Mamá! -gritó a su espalda. La voz de su madre le respondió desde algún rincón de la casa-. Voy a llegar tarde mañana ¿está bien?

- ¿A dónde vas, Katie?

- Veré a Keith-respondió girándose en su silla-. Ya salió del hospital.

- Está bien. Pero debes llegar a cenar, jovencita.

- Claro, ma...-la castaña rodó los ojos y sonrió.


Bueno, bueno...

Sólo saldré de aquí lentamente a esperar los tomatazos.

Besos de fuego.

Clau :D