Disclaimer: Idilios Nocturnos es una cuenta administrada por las fickers Domina Mortem y Lenore's Tears. Los personajes de la caricatura no nos pertenecen, pero sí aquellos OC que se mencionarán; cualquiera es bienvenido a acompañarnos en esta travesía.
IMPORTANTE
ACLARACIONES NECESARIAS ANTES DE LEER
Aquí Lenore
El siguiente escrito es de mi autoría y ahora hago acto de presencia con un momento entre madre e hijo.
Contexto
-Aidan tiene un año y cinco meses, por ende Blossom tiene 26.
-Estas historias no poseen orden cronológico, o bueno, eso dependerá de la situación.
-Exactamente se desarrolla en Agosto.
Espero disfruten esta mini historia
Escrito no corregido, disculpen errores
.
Pip Pip Pup
.
Con mis brazos sostengo a mi niño, quien emocionado por mi presencia esta noche, en el momento en que llegué a casa; corrió con sus piernitas regordetas a mi encuentro. Aidan me sonríe cuando envuelvo su cuerpecito en la toalla para quitarle los restos de agua después de su baño nocturno. Mis manos masajean la seda de su cabello peinándolo antes de pasar el cepillo y su gesto incrementa cuando inflo mis mejillas hacia él. Otra risa, muy característica de su jocosa personalidad, brota de su rostro al instante en que mis palmas reposan en sus pómulos, aprentujándolos con suavidad, entretanto su peculiar mirada me observa vigilando mis siguientes movimientos; los cuales le emocionan al interpretarlos. Pip Pip Pup, digo realizando ese patrón tan conocido para él, en el que dos de mis deseos tantean su pecho en forma triangular. Es una señal que únicamente los dos conocemos; un significado especial.
—¿Quién ya avisa para ir al baño?, ¿quién, quién?—mi voz es empalagosa, logrando que el bebé respondiera positivamente con una sonrisa renovada, la cual muta a una carcajada al sentir como mis manos invaden su cuerpo haciendo cosquillas una vez lo he cambiado y acostado en su cuna… o bueno, intento de acostarlo en la cuna—Pip pip pup—reitero, mas no es suficiente.
—Mama—expresa no dispuesto a descansar mientras sus brazos se estiran en busca de mi calor—Mama—aumenta el tono tratando de salir de su camilla, accionar el cual detengo cuando diviso que su emoción atisba un rastro de su estela; demostrando a temprana edad sus dotes.
—Mi bebé precioso, niño de mamá—inflo los mofletes acercándome, cayendo en sus encantos para permanecer más tiempo a su lado y no podía evitarlo si la rutina de los días a veces me lo impedía—. Está bien, ven para acá—lo sostengo, empezando a saltar con él en mi pecho, simultáneo escucho sus risotadas.
Me detengo en donde sus juguetes se hallan para imaginar una aventura infantil…
Y como era de esperarse, la media hora que tenía estipulada de distracción, se convirtió en dos por la excesiva energía que poseía Aidan. No digo que sea difícil, pero sí hay un grado de dificultad en hacer dormir a mi bebé de ojos rosas. Ya es un tema que hemos hablado con mi esposo, quien compartía más espacios a su lado y pasaba horas tratando dormirlo. Para alguien tan pequeño, era muy astuto, pues al notar mi intento por recostarlo, se valió de una excusa sencilla, pero vigorosa con el fin de no aludir a lo que debía suceder. Luego de cantarle, lo dirigí disimuladamente a su camita, así que, Aidan, señalando el pórtico más cercano, corrió en vis de ir al baño. Tanta fue la convicción en sus balbuceos y rostro, que fingí creer su mentira y ahora estoy sentada frente al inodoro, esperando que mi niño hiciera sus necesidades en lo que tararea algo indescriptible sin ninguna iniciativa de hacer lo que debía hacer.
—Haz pipi, Aidan—demando con dulzura—, vamos bebé, sé que quieres hacerlo. —Entretenido con el papel higiénico, trato de levantarlo, pero fallo al escuchar otro indicio de llanto. Eres adorable, mi querido, mas no deseo que el convivir tanto tiempo con tu padre te influya de esa forma… Aun si eso es inevitable—. Bien, Aidan, esto no está funcionando—ya deseando que el bebé durmiera puesto que no buscaba que sus horarios se desorganizaran por la ya tardía hora, agarro sin fuerza su cuerpecito dispuesta a cambiarlo, pero sorprendida por lo que ocurrió después.
Aidan, comprendiendo que su jugarreta había terminado, por fin se desahogó, lo dejó salir, se permitió fluir, ya que, sin titubeos… Me orinó encima. Me acaba de hacer pipi encima.
Sus ojos me analizan atentos, sin parpadear, como si no quisiera perderse ni un segundo de mi reacción.
—Yeih!—Aplaudiendo, en motivo de felicitación como normalmente haría cada vez que iba al baño, sonríe por haberlo logrado… aunque no en el lugar correcto.
—Yeih!—suspiro, contagiándose por su energía, apegándolo a mí y besar su cabecita que inmediatamente recuesta en mi hombro luego de haberlo limpiado.
No pasan muchos minutos hasta que el Mago de los sueños hace su trabajo y Aidan por fin duerme tranquilamente en cama luego de otro Pip pip pup que me brinda la última sonrisa del día. Lo observo dormitar unos instantes con su pañal puesto, ya que todavía no controlaba sus esfínteres en la madrugada y sin poder evitarlo paseo mi nudillo por su carita sintiéndome completa y en paz... De todo lo lindo que poseo, Aidan es quien le da más significado a la palabra especial.
¿Qué significa, Pip pip pup?
Es una de las tantas maneras en que puedo decir: Te amo.
.
.
.
Y por ahora, los dejó hasta aquí. Quería escribir algo sencillo y bonito, un momento cotidiano que se vuelve inolvidable. Por sus responsabilidades a veces Blossom no puede pasar muchas horas en la noche con su hijo, pero independientemente de eso, trata lo posible por estar con él. Espero les haya agradado y disfruten tanto de este como de los otros one-shots y drabbles que vienen de mi parte y de mi compañera.
Sin más qué decir, me despido.
Pdta, no olviden seguir nuestra cuenta de Instagram, Idilios Nocturnos. Allí pueden interactuar más con nosotras y los personajes.
Lenore.
