Black Goku...

Un ser que desde que era el kaiosama del norte del universo diez siempre había soñado con realizar su sueño, su utopia.

Ahora parecía que estaba tan cerca de cumplir sus metas y sueños, detrás suyo su aliado Zamasu era su yo de otra linea del tiempo con el cual realizaba su plan cero humanos.

Un objetivo en común, sueños compartidos y por supuesto ambos poseían el mismo corazón aunque su pensar era ligeramente diferente a pesar de ser la misma persona.

Al rededor de ellos un paisaje de caos los rodeaba no importándoles las estructuras humanas que ensuciaban la belleza natural del universo que pronto conocería su mas grande gloria sin la peste de los mortales y Black junto con Zamas sirviendo como el pico de la autoridad divina.

Los brazos de Black se encontraban extendidos hacia sus lados tomando la posee de un dios omnipotente en su máximo esplendor y volviendo a su forma base.

A lado suyo su aliado y contraparte de otra linea del tiempo lo miraba de re-ojo con sus manos detrás de su espalda.

Su postura era fina y su expresión sumamente seria con ese toque de sadismo que aguardaba su ser y que solo expresaba cuando asesinaba mortales y contaba la magnificencia de su justicia divina.

Hace poco que los mortales habían escapado con la cola entre las patas como las pestes que son y siendo Vegeta el mas herido de entre todos después de que peleara contra Black luego de sus zenkai y conseguir su forma rose.

"No te parece esto grandioso, Zamas gracias a mi pelea contra ese sayayin eh asimilado aun mas las células y poder de este cuerpo...poco a poco me estoy haciendo uno con el y mi poder ahora mismo es Grandioso!!!! Magnifico!!!!"

Abandono su postura, cerro su mano derecha en donde tenia el anillo del tiempo y la procedió a ver.

La cerraba y abría una y otra vez con su contraparte de espectadora ante la actitud de su aliado.

"Aunque tengas ese inmenso poder no puedo comprender porque abandonarías tu cuerpo, el cuerpo de un dios veo mas eficiente tu estado antiguo a pesar de la carencia de poder."

Black escucho en silencio y procedió a limpiarse la poca sangre que le quedaba en la mejilla tras su intensa pelea.

Volteo su vista levemente y sonrió "Es simple Zamas para poder llevar a cabo el plan cero humanos necesitábamos de un poder mayor y este cuerpo, El cuerpo de Son Goku era la clave para obtener el poder que tanto anhelo."

No decidió explicarse mas, esta no era la primera vez que su aliado mostraba su irritación al haber robado un cuerpo mortal y reemplazarlo por el suyo.

El de un dios que se encuentra sobre todo y todas las cosas existentes se supone que todo de ellos era perfecto y absoluto aparte del poder que mas podría ofrecer el cuerpo de un insignificante mortal.

El pensamiento de Zamasu era fuerte y claro pero a pesar de su oposición tenia que aceptar que había sido de gran ayuda.

"Yo no los puedo localizar esos humanos saben esconder su ki a la perfección" expreso Zamas que comenzó a hacerse para atrás un poco de forma que la espalda de Black estaba descubierta.

"En eso estoy esos míseros sayayins no podrán esconderse mucho tiempo pero se de alguien que no sabe ocultar su ki y es esa mujer..."

Comento Black con sus ojos cerrados y los dedos en la frente, una sonrisa de lado fue lo que reemplazo su expresión monótona y fría.

"Zamas cúrame antes de irnos aun sigo lastimado por el anterior combate y quiero mostrar a esos humanos la diferencia de ellos y un dios como yo."

La sola idea de matarlos lentamente con sus gritos de dolor era música para la retorcida mente de Black que sintió algo similar al orgasmo ante la idea de volver a combatir y asesinar a tales opositores.

"Lo voy a hacer enseguida" anunció Zamasu que su tono se hizo progresivamente mas bajo.

Su expresión que hasta hace unos momentos era seria y imperturbable rápidamente fue cambiada por una mas sadica, mas enferma.

Black indico que se sujetase de el y esperara que lo hiciese cuando lo terminada de curar aunque había un problema.

El se sentía aun debilitado por el combate y ciertamente espero pocos segundos hasta que finalmente sintió algo.

Rápidamente bajo sus dedos y abrió sus ojos preguntándose porque se tardaba a pesar de los pocos segundos pasados eso para ellos era un tiempo significante que usarían los mortales para esconderse.

Cuando volteo su cabeza y sintió el ki de Zamas explotar a su máximo detrás suyo sabia que algo estaba mal.

Aunque lo que sintió posterior mente fue un dolor intenso en el pecho, bajo la mirada lentamente para solo ver la mano de su aliado, de su yo mismo atravesándole de lado a lado con la espada de ki.

Rápidamente y con sangre comenzando escurrir de sus labios pregunto en shock "Zamas que diablos estas haciendo." Su tono era desconcertado y el habla se le dificultaba.

Poco a poco su boca fue llenándose cada ves mas de sangre y sintiendo como esta se deslizaba de entre sus labios.

Aun permanecieron ambos flotando y cuando finalmente lo vio al rostro una sonrisa demente fue lo que lo recibió.

Ahora la consternación y shock comenzó a ser reemplazado por ira creciente que rápidamente fue aplacada cuando Zamas introdujo aun mas su brazo.

El dolor que comenzaba a invadir con fuerza su cuerpo era sin duda insoportable pero lo mas significativo para el y lo que lo tenia hirviendo de coraje era la traición.

Su traición, el mismo de otra linea del tiempo había tenido la osadía y descaro de asesinarse.

"Porque Zamas" exigió una respuesta pero en cambio la sonrisa de su contraparte creció aun mas y con ello su furia.

Intento lanzarle un codazo hacia atrás con la fuerza que le quedaba y que de a poco se desvanecía.

Pero de poco sirvió, Zamas inclino su cabeza ligeramente hacia la derecha para luego sacar su brazo de tirón.

La cantidad de sangre escupida por Black fue sin duda espeluznante ademas de la que comenzaba a salir de su herida abierta.

Volvió a voltear levemente para solo ser recibido con una patada en la cara mandándolo a las ruinas de lo que algunas vez fueron edificios en reconstrucción.

El polvo se levantó con fuerza y desde lo alto Zamasu miraba con satisfacción su hacer, poco a poco comenzó a descender hasta que finalmente sus botas blancas tocaron el suelo con el sonido de *Tap* sonando de fondo.

Su paso era lento pero seguro, fino y sadico en su mano su espada de ki brillaba como nunca hasta que finalmente hay lo vio.

En un charco de sangre y con su mano sobre la herida intentando inútilmente detener el masivo sangrado.

Black tenia uno de sus ojos cerrados por el intenso dolor y cuando sintió el ki de su alguna vez aliado los abrió con furia.

Hay lo vio frente a el parada con una media sonrisa que expresaba superioridad absoluta.

Una vez mas pregunto "Porque Zamas?"

Su tono era molesto y desconcertado y el silencio posterior solo era interrumpido por el sonido causado de su sangre chocando contra el suelo.

"Porque...es fácil Black mientras tu renunciaste a tu divinidad yo decidí conservar mi cuerpo de dios. Mientras que tu por otro lado cambiaste tal divinidad y perfección por el sucio cuerpo de un mortal que solamente te ofrecería mas poder, que patético por eso aunque seamos la misma persona yo soy diferente a ti. Yo si supe apreciar el regalo mas grande todos y eso es nuestra divinidad que no cambiaria por nada existente. Ese es tu pecado Black y por eso debo asesinarte para enmendarlo."

Sus palabras fueron directo al punto y muy a pesar de su desagrado y notable desprecio aun permanecieron tan finas, tan educadas como un dios de su categoría debe ser.

En cambio su contra parte estaba sumergido en la furia total preso de sus emociones "Como se atreve a llamarlo un pecador..." fue lo que resonaba con fuerza en su retorcida mente hasta finalmente dejarlo salir.

"TU!!!!!!! no podrás hacer nada sin mi ayuda careces de poder y aunque seas inmortal como crees poder vencer a esos sayayins."

La verdad era dura y muy a pesar de su increíble orgullo como dios eso no se podia negar pero en ves de que Zamas se molestara lo que hice en cambio fue sonreír aun mas para simplemente expresar "Eso ya lo tengo resuelto Black pero ahora debo ocuparme de ti."

Su mano se deslizo con gracia entre sus prendas para finalmente de estas sacar dos arzillos de color anaranjado oscuro.

Black pareció confundido al no saber conque proposito Zamasu sacaba los pendientes que alguna vez le pertenecieron siendo un aprendiz de Supremo Kaioshin.

No obstante cuando este se puso justo frente suyo se inclino para guardar estos pendientes en su doji con una media sonrisa.

Si antes estaba confundido ahora lo estaba mas y el impulso de atacarlo sin duda era bastante fuerte pero su cuerpo no se lo permitiría por la sangre perdida.

Cuando este finalmente termino de hacer lo que quería se puso rígido una vez mas alzándose sobre todo y todos.

Su sonrisa no se desvaneció en ningún momento y el golpe de gracia lo llamaba aunque antes de se tenia que castigar a Black para enmendarlo de sus pecados hasta finalmente morir.

Su pie se levanto de a poco con una mirada de furia por parte del maligno sayan que vio como la bota blanca de lo que fue su aliado cubría su vista hasta finalmente comenzar a sentir como esta era presionada contra su ser.

Una y otra vez con el sonido de sangre y risas de fondo que solamente era una exquisita melodía para los sentidos del Dios.

En cambio Black sentía como su furia crecía junto el dolor que poco o nada le importaba a este punto.

Su conciencia sintió comenzar a desvanecerse y por el continuo y feroz ataque a su cabeza un dolor agudo comenzó a invadirlo.

"BLACK!!!!!!!"

Grito con euforia Zamasu perdiendo la compostura de lo que debería ser un dios y sucumbió ante su locura por el placer que le generaba a su vista impartir justicia divina contra un pecador.

Black sabia que si esto continuaba el iba a morir y su única esperanza de salir con vida o de al menos intentarlo era usar el anillo del tiempo antes de que su consciencia se perdiese debido a la perdida de sangre y a los continuos golpes en su cabeza sumando la fuerte migraña que esto implicaba.

Lo que estaba a punto de hacer era jugárselo a un todo o nada y era lo único que podia hacer pero gracias a la furia que sentía una repentina ola de ki inundo su ser para dejarlo salir partiendo el suelo bajo suyo y haciendo retroceder a Zamasu que tuvo que cubrirse el rostro con sus manos cruzadas en forma de equis.

"Que demonios." pronunció a lo bajo para cuando finalmente todo se calmo y aquel ki una vez mas bajo aun mas que antes.

No obstante al sentir como este desaparecía rápidamente bajo sus manos para observar como Black ya no estaba.

Sinceramente hubiese esperado que hubiese muerto por tal arranque a pesar de querer seguir dandole su castigo.

"A donde habra ido..."

Cerré mis ojos para encontrar aun mayor concentración y buscar su ki por todo el planeta pero no hubo resultado alguno.

La idea de que hubiese usado la teletransportación para escapar era bastante tentadora pero no le serviría de nada en ese estado y lo único que haría seria alagar aun mas su muerte tomando en cuenta que el era lo único que podia sanarlo.

Aunque otra posibilidad azoto con fuerza mi pensamiento y sintiendo como una ira iba poco a poco creciendo en mi.

Rechine los dientes y desagrado e intente sonreír una vez mas pero no pude, mi molestia era tal que estaba temblando por todo mi ser.

Comencé a inhalar y exhalar repetidamente en busca de encontrar la calma una vez mas y cuando por fin lo hice.

Puse mis manos detrás de mi y volví a mi estoica mirada con la postura de un verdadero dios que imparte justicia en la creación pero teniendo la determinación de buscar y acabar con su pecado mas grande.

Ese era su contra parte que decidió abandonar su divino cuerpo y intercambiarlo por el de un sucio mortal por mero poder como si el de un dios no pudiese brindar tales habilidades que tenían que ser aun mejor por que el eso mismo era un Dios.

Mis ojos...Todo se veía nítido, oscuro y los sonidos a mi alrededor eran cada ves menos audibles aunque de algo estaba seguro y era que yo ya no me encontraba en la linea del tiempo de Trunks.

Tuve que usar el anillo del tiempo para salir corriendo con la cola entre las patas...Que humillante.

Ahora que había escapado como me recuperaría o mas bien como sobreviviría a mis heridas.

Sentía que la muerte quería llevarme a mi un dios y mi vida estaba colgando de un hilo pero antes de lo que supiese ya había perdido total conocimiento alguna sin saber en donde estaba.

La paz y la tranquilidad que se respiraba en aquella pequeña cabaña del bosque era algo que sin duda cierto hombre apreciaba con todo su ser.

En una de sus manos sostenía un libro con una de las obras mas conocidas del escritor William Shakespeare.

En su otra mano una taza de te se deslizaba cada cierto tiempo y tomando un sorbo de esta a la vez.

Su corazón y alma se regocijaban de alegría en el momento que por fin comenzó a moverse con mas libertad desde hace nueve meses contando el tiempo que estuvo en coma por lo dicho por aquellos llamados doctores.

Despierto y confundido no sabia que hacer y su cabeza se vio como una de las partes mas afectadas de su ser a juzgar por las intensas migrañas que de ves en cuando experimentaba.

Desde el principio encontró que la literatura y el te eran sus dos mas grandes aficiones y se sorprendió a si mismo viéndose de preparar tan deliciosa bebida.

Al finalizar el liquido que había dentro de su taza cerro su libro para proceder a recoger lo usado.

Su mirada era serena lejos de cualquier preocupación y teniendo en mente en ir a la biblioteca de la ciudad para así poder disfrutar de su tiempo.

Al cabo de unos minutos salió de su cabaña encontrándose

con la naturaleza que tanto alegraba su vista.

Se permitió sonreír levemente ante la imagen por tal hermosura aunado a los animales que eran visibles a las cercanías y lejanías.

Sin duda le encantaba caminar por este sendero que llevaba a la gran ciudad llena de personas que poco o nada le importaban.

Su mirada permaneció al frente en todo momento ignorando las miradas que recibía por algunas personas.

Claro esto se debía mayormente a su vestimenta junto con los extraños arzillos de color naranja oscuro en ambas de sus orejas ademas de un peculiar anillo gris en una de sus manos.

Si todo esto no fuese suficiente su forma de pelo era sumamente curiosa para lo que seria el estilo de peinado de Japón que estaba muy lejos de lo que este hombre llevaba.

Las opciones eran variadas y los géneros eran sin duda bastante amplios aunque hay algo que a Black siempre le llamo la atención.

Eso era la literatura oscura, claro esta que entre los demás géneros este aprendía cada vez mas de las otras personas ademas de tener ideas generales de la cultura al no poder recordar que era antes de su Accidente.

Sus manos recorrían los estantes en busca de algo bueno que leer aunque un título en particular capto su atención.

"Los cuatro heroes legendarios...?"

Para el esto sonaba como de esos mangas y novelas ligeras que había escuchado hablar e incluso visto en esta librería pero no era de su particular gusto leer tales cosas.

Aunque darle una ojeada a este libro parecía una idea un tanto atractiva, lo saco del estante para comenzar a abrirlo y lo primero que vio en letras grandes fue lo escrito.

HEROE DE LA ESPADA.

Este termino poco o nada le intereso y en cambio continuo ojeando las paginas encontrando información de este junto a otros tres heroes que tenían su propio espacio para una biografía acerca de ellos.

HEROE DEL ARCO, HEROE DE LA LANZA.

"Hmmm."

Ciertamente le pareció poco interesante y en cambio decidió terminar de ojear el libro para ponerlo en su lugar.

Cuando llego hasta el final las palabras

HEROE DEL ESCUDO

estaban escritas como los de los otros heroes sin embargo a diferencia de estos este héroe no tenia absolutamente nada escrito.

En esta ocasión su interés se vio incrementado levemente a diferencia de los otros y permaneciendo con su libro entre su mano por un par de segundos.

Reflexionando, pensando sin hacer absolutamente nada decidiendo devolverlo a donde se encontraba.

No obstante de las paginas de este y justo antes de que cerrara comenzó a emitirse una luz.

Su cuerpo comenzó a ser envuelto en una luz blanquecina y antes de que si quiera pudiese pensar su vista se torno brillante hasta momentos después todo parecer mucho mas oscuro.

El sentimiento de sus ojos recibiendo los rayos del solo fue tan repentino como inesperado.

Su vista estaba borrosa, nada era claro y ahora su sentido de la audición volvió una vez mas a el acompañado de voces agradecidas y otras un tanto confundidas.

Todo parecía verse menos borroso hasta el momento que enfrente suyo hombres con túnicas que cubrían todo su cuerpo estaban frente a el.

Mas bien frente el y otras tres personas, uno de ellos siendo un chico rubio de cresta grande junto con ojos castaños claros.

El otro de ellos el que parecía ser el segundo mayor tenia un pelo azul pálido junto con ojos del mismo color excepto que estos eran mas claros.

Por ultimo y el que parecía el menor tenia ojos verdosos con un pelo del mismo tono pálido y su rostro reflejaba poco mas que ingenuidad a comparación de los otros dos.

"Ohh grandes heroes legendarios el ritual de invocación funciono a la perfección."

El hombre que dijo todo esto estaba parado frente a ellos manteniendo una reverencia junto a los demás hombres con túnicas que mantenían su cabeza agachada.

No obstante ellos parecían algo mas concentrados viendo sus alrededores y mirándose entre ellos.

"Que patético..."

Pensé con desdén y aun no comprendiendo como ciertas personas no eran capaces de mantenerse ante las situaciones adversas.

Es cierto el estaba confuso e intrigado y ansiaba respuestas pero la diferencia era que el era mas astuto, mas analítico, mas perspicaz...

¿Que es este lugar?...¿Donde estamos?...¿Quienes son?

El hombre fue invadido de tantas preguntas a la vez que poco o nada

podia hacer para saciar esa hambre de intriga e curiosidad que los héroes legendarios demostraban.

Black solo observaba desde mas atrás con los brazos cruzados y con su mirada estoica y dándose cuenta que ese hombre quería hablar y explicarles todo pero a diferencia de el los otros tres no se percataron de esto.

Incluso parecían no haberse percatado aun de las armas que portaban cada uno de ellos.

Arco para el mas joven, espada para el del pelo azul oscuro y la lanza para el rubio.

Black al terminar de analizar las armas de esos tres el se miro la suya si se le podia considerar un arma.

Su escudo era algo grande de color negro con toques morados sus contornos eran decorados por pocos picos y en el centro una mano extendida sobre salía de este con una joya negra en el centro.

La apariencia de su escudo era sumamente peculiar muy diferente a todo lo que había visto aunque sus sentidos se afinaron al escuchar como el hombre que decía haberlos invocado finalmente aplacaba a lo que se suponía eran heroes legendarios.

"Heroes-sama todas sus dudas se las responderá nuestro Rey Aultcray Melromarc así que síganme por favor."

El hombre se dio la vuelta para empezar a caminar hacia la salida, los demás presentes hicieron un camino para dejar pasar a los héroes que ahora se miraban entre ellos no sabiendo que hacer.

"Por fin..." Murmure a lo bajo para abrir mis ojos y comenzar a caminar hacia el hombre.

Ellos me miraron extraño, parecía que apenas me habían notado a cambio del hombre en tunica que me sonrió y asintió.

Empezamos a caminar y ciertamente no me importaba si ellos se quedasen haya atrás aunque el sonido de mas pasos simplemente me dijeron lo contrario junto con un aparente silencio de muerte pero sabiendo que esos tres se murmuraban entre ellos sobre quien era y porque no le habían notado antes.

Los lujos que se podían ver eran mas de los que el había visto desde que despertó de esa cama de hospital.

A pesar de no importarle esto tenia que aceptar que estos ya eran excentricidades por parte del Rey mientras que los supuestos heroes detrás suyo se maravillaban con lo que tenían.

En especial el rubio que en cada una de sus facciones era mas que palpable la enorme codicia que sentía al ver propiedad de tal valor monetario.

"Humm Típico..." Murmure con desinterés e indignación a algo que yo creía era una mera estupidez por tal muestra de codicia que el dinero era solo eso, Dinero.

Una gran puerta estaba frente a ellos y los heroes la miraron sorprendidos, anonadados.

Las decoraciones de oro y diamantes incrustadas en los alrededores era muestra del enorme poder económico de este gobernante al igual que de sus gustos tan excéntricos.

Todos, excepto por Black que siguió caminando detrás del hombre para que los dos guardias que escoltaban la puerta la abrieran por ellos y hacerse a un lado dejándolos pasar.

Al fondo de la sala un hombre de mediana edad de larga barba permanecía sentado recargado en una de sus manos mientras que en la otra una corona de vino con incrustaciones de piedras preciosas aguardaban a su sed.

En los alrededores y segundo piso una gran cantidad de personas de las cuales el hombre de doji negro asumía que eran nobles.

Personas con la distinción social mas elevada posible solo quedando por debajo de la familia real y la reina y rey mismo.

"Oh cuatros Heroes legendarios esperábamos su llegada con anhelo." Exclamo con voz alta e imponente y su corona levantada mostrando los máximos modales que se pueden dar a tales personajes de su categoría.

No obstante y a diferencia de sus creencias de todos los presentes los heroes legendarios no eran personas de cuna dorada o habilidades sumamente únicas.

A excepción de uno...

El héroe de la espada se aclaro la garganta y con ello la atención de todos se puso en su persona incluso Black que se había alejado un poco para recargarse en un pilar con los brazos cruzados y un gesto neutral.

"Porque nos han invocado a este lugar."

"Es cierto igual quiero saberlo alego el chico rubio mientras movia levemente su lanza con una de sus manos y haciendo un gesto con la otra.

Melromarc agacho levemente la cabeza y su copa de vino ahora reposaba en su trono de rey.

Sus manos

se entrelazaron y su mirada se afilo mandando un choque de electricidad por la espina dorsal de los nobles que eran meros espectadores de tan histórico momento.

"Los hemos convocado para que nos ayuden a enfrentar las olas de la calamidad, la primero tomo lugar hace no mucho y logramos repelerlas pero me temo que eso no sera así para la siguiente así que por eso les pido que ayuden a este reino en estos tiempos tan sombríos que se avecinan."

El motivo fue dicho y con ello un silencio lo acompaño, que incluso era audible el cantar de los pájaras a través de las ventanas de la habitación que una vez pasados unos momentos este silencio se rompió.

"Me niego."

"También yo."

"y yo."

Anunciaron casi en coro los tres heroes y una vez mas el chico peli azul oscuro asumió la palabra aparentando ser la voz de la razón entre los demás héroes.

"No consideraron que podían invocarnos sin si quiera preguntarnos ademas de que esto no lo haremos de a gratis prefiero que me regresen a mi mundo..."

Sus palabras firmes, su gesto el mismo y con ello inspiro confianza en los otros dos que alzaron sus voces en descontento.

"Saben que podemos ser enemigos de ustedes si no acceden a nuestras demandas."

Declaro el héroe del arco y alzándolo levemente para demostrar su postura.

"Estoy de acuerdo con ellos dos." comento el héroe de la lanza con una sonrisa ladina y demostrando suma confianza en si mismo.

El rey levantó sus manos en un intento de apaciguar a los tres heroes y con su tono menos afilado y uno mas cordial espetó.

"La recompensa lo discutiremos en un minuto pero antes me gustaría saber sus nombres y quienes son."

Un suspiro salió del chico oji azul que una vez mas se ergio completamente y se presento a si mismo con su mismo tono de antes.

"Ren Amaki, dieciséis años y soy estudiante de instituto."

Un paso al frente fue dado por el rubio y con su lanza en su hombro y una sonrisa confiada se anuncio ante los demás.

"Yo soy Motoyasu Kitamura, veintiún años y soy estudiante universitario."

Una vez presentado volvió a dar un paso atrás en y en todo momento conservando esa expresión suya.

"Bien ahora es mi turno" se anuncio el Héroe del arco que a diferencia de Motoyasu este permaneció en su lugar aunque procediendo a colocar su arco en el pecho demostrando los modales que parecieron inexistentes hace unos momentos.

"Itsuki Kawasumi, diecisiete años y soy estudiante de instituto."

El Rey Melromarc ante esto solo asintió en aprobación satisfecho por sus presentaciones y apariencia física que parecía ser la adecuada para sus armas legendarias dejando de lado su joven edad.

Excepto que sintió que estaba dejando algo de lado y recordando la advertencia de su esposa no tuvo mas remedio que buscar con sus morados orbes al último Héroe legendario y siéndole no muy difícil hasta por fin verlo recargado mas atrás en contra del pilar con sus brazos cruzados.

Su boca saco un bufido de irritación y tocándose un poco la cien procedió a preguntar nuevamente y con ello la atención fue puesta a quien le estaba hablando que hasta ahora había pasado desapercibido por los demás nobles y el mismo Rey, excepto por los tres Heroes que sin duda querían saber eso de igual forma.

"Héroe del escudo que no piensa presentarse."

"Héroe del escudo..."

Resonó por la sala con notoria evidencia ante los murmullos de los demás observadores y haciéndoles una falta de respeto como ante sus ojos el Héroe mas inutil de todos ignoraba de tal forma al Rey.

"Oye deberías presentarte como nosotros lo hicimos." Alego Itsuki y acercándose un poco mas a el hombre con un doji negro.

Sus orbes oscuros se posaron sobre el Héroe del arco y con ello un escalofrío recorrió la espalda de este chico que lo único que hizo fue dar un paso atrás algo consternado.

La sala en tan solo segundos se había sumido en un momento de tension desconocido cuando este hombre comenzó a caminar al frente hasta quedar un paso delante de los demás Héroes.

Motoyasu y Ren ciertamente permanecieron en sus lugares aunque sintiendo lo mismo que su compañero Héroe pero en menor cantidad y en sus mentes preguntándose quien era este hombre que emanaba tal aura.

Que solamente se podía describir con una palabra.

Terror.

Sus pendientes naranja oscuro y anillo plateado ciertamente fueron del interés de varios nobles e incluso un poco del Rey dándose ellos cuenta que eso tenia que ser joyas de valor a juzgar por el resplandor leve que estas emanaron al recibir los rayos del sol.

Aunque lo que tenia mas consternados a todos era el peculiar escudo que este Héroe portaba y era poco menos que aterrador ante su forma y apariencia un tanto demoníaca.

Toda la atención se la llevo el peculiar Héroe que sin duda entre todos los demás era en aspecto el mas atemorizante y en el momento que sus labios se abrieron los sentidos auditivos de todos hicieron un click al escuchar el nombre tan peculiar por el que se había llamado y era solo eso una simple palabra sin mas contexto alguno.

Acompañado de ese tono tan gélido con el que lo dijo que muchos presentes sintieron lo mismo que los otros tres Héroes legendarios.

"Black..."

Fin del capitulo.

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Escrito por Phantom Fanfics.