El palacio esta sumergido en un silencio total después de escuchar tan peculiar y extraño nombre de este hombre.

El porte de Black era serio pero elegante, intimidante pero calmado y cuando termino de presentarse a si mismo y con el silencio abismal de todos el retrocedió sin mirar a nadie y volvió a su postura en aquel pilar.

Brazos cruzados y ojos cerrados aunque atento ante lo que iría a explicar el rey cuando saliesen de tan incomodo silenció.

El rey tosió levemente y con ello la atención se poso sobre el en espera de sus siguientes palabras.

"Ahora que el héroe del escudo se ah presentado puedo continuar y aclarar sus dudas."

cinco, cuatro, tres, dos y uno.

Nuevamente las consternaciones inundaron con fuerza la sala y los tímpanos de Black que sintió un enorme impulso por perder su temple y callar a esos tres supuestos héroes.

De nueva cuenta la mano del rey se alzo demandando silencio e exigiendo atención para poder dispersar las preocupaciones de cada uno.

"Ustedes no podrán regresar hasta que acaben las olas de la calamidad..."

"Segundo el día de mañana se les apoyara con dinero para que se puedan equipar y emprender su viaje."

"Tercero el día de hoy el palacio les brindara hospedaje para pasar la noche por favor siéntanse como en casa."

Su veredicto y palabras finales fueron dichas y con ello el descontento de los heroes llego al saber que no podrían regresar hasta que terminasen el motivo por el cual habían sido invocados.

Aunque la compensación monetaria no sonaba para nada mal aunque había una ultima cosa que les compete a los cuatro héroes legendarios.

Itsuki levanto su mano y con ello la atención fue puesta sobre el "disculpe pero para que es el símbolo que está en nuestra vista."

Motoyasu y Ren se miraron entre ellos por la pregunta hecha y Black solo era un mero espectador.

El rey melromarc volteo a ver a su asesor en este tema, se acerco a su oído y le susurro.

La mirada pareció habérsele iluminado al rey ademas de que con ello la respuesta a la pregunta del héroe del arco seria respondida.

"Esa es una habilidad especial que tienen los cuatro héroes legendarios ustedes pueden ver sus estadísticas suyas y las de sus compañeros a diferencia de nosotros que no podemos."

"Es cierto solo enfoquen su mirada en el símbolo que les aparece en su vista y un menu se abrirá" exclamo Ren para luego voltear a ver a sus compañeros.

"Nivel uno, Nivel uno y..."

Sus orbes denotaban confusion que incluso volteo a otro lado para luego volver a voltear hacia Black que lo a el le apareció era sin duda bastante extraño.

Signos de interrogación era lo que demostraba su nivel y su experiencia con los RPG solo había una explicación.

Su nivel era demasiado alto para ser medido y con tan solo el pensamiento su seño se afilo mas y sus ojos azul claro no despegaban la vista del héroe del escudo que parecía no prestar atención.

Su postura era la misma y no se había movido desde hace instantes pero lo que no sabia el héroe de la espada es que Black escucho cada cosa que se dijo.

No significaba que le importase pero era necesario hacerlo para saber de la actual situación en la que se encontraba y ese tal llamado menu había captado un poco su interés.

"Uno de mis sirvientes los llevara a su habitación para que descansen así que siéntanse como en casa" expreso el Rey y con su mano hizo un gesto a una sirviente que se encontraba al fondo de la sala para que hiciese lo dicho.

"Por aquí heroes."

Se inclino levemente en son de respeto para comenzar a caminar hacia las grandes puertas siendo seguida por Motoyasu e Itsuki.

El cual este ultimo volteo a ver a Ren para ver porque seguía hay parado "entonces van a venir."

Pregunto pero en ningún momento volteando a ver a Black, el primero que pareció reaccionar fue el peli azul que le hecho una ultima mirada al héroe del escudo que poco o nada le importa para comenzar a caminar.

El en cambio permaneció hay un par de segundos antes de dejar su postura, sus orbes negros voltearon a ver por el rabillo del ojo al rey antes de salir con las miradas puestas en el.

Los orbes oscuros de Black miraban con interés su arma legendaria, su menu se encontraba abierto y las tantas opciones que había en este solo lo hacia aun mas curioso a la par que confuso.

Cerro su menu el cual no podia medir su nivel y comenzó a trazar un camino con sus dedos de punto a punta a su escudo.

La apariencia a su gusto no era la mejor aunque ciertamente los colores ante sus ojos eran tan hermosos y únicos de no ser por el diseño habría gustado del arma de la cual disponía.

Intento quitársela pero para su sorpresa estaba completamente pegada a su brazo pero la fuerza que ejerció fue minima pero no deseaba averiguar que sucedería si aplicara aun mas fuerza de agarre.

En cambio bajo su mano para con la otra volver a agarrar su taza de Te que yacía colocada en el balcón donde se encontraba.

Teniendo una vista espectacular de los alrededores del reino no obstante la platica de los otros tres heroes arruinaban el momento de relajación que tanto deseaba.

Escucho que dialogaban sobre quien era el ministro de Japón, quien aparecía en los billetes ademas de cosas relacionadas a la historia y geografía del mundo.

En ciertas cosas eran similares pero en otras eran tan diferentes y ciertamente en el Japon donde el estaba no escapaba de esa regla.

Aunque nunca se intereso particularmente de la política del país y prefirió vivir en e bosque tomando Te y leyendo libros de su interés.

No obstante eso no seria lo mismo para Motoyasu, Itsuki y Ren que voltearon afuera hacia el balcón donde el se encontraba recargado.

Sintió sus miradas en su persona y volteando levemente hay los vio, inexpresivo.

Ren en particular parecía un tanto mas nervioso a comparación de los demás pero tenia que aceptar que hacía un buen trabajo tratando de ocultar su sentir ante esos dos.

Pero...

No para Black que le genero poco mas que gracia verlos de esa forma en especial al chico peli azul.

"Oye Black tu no piensas decirnos de donde eres." espeto el joven de cabello verde pálido y tratando de sonar lo mas relajado posible.

Pues ciertamente la presencia del héroe del escudo era intimidante no propia de un héroe que cargase el escudo.

El acto de Itsuki fue lo suficientemente inspirador para que el rubio de melena grande tuviese la confianza de hablarle e preguntarle lo mismo que el heroe del arco.

Sin embargo la respuesta que recibieron fue poco mas que desalentadora...

"No les interesa." gruño y dejando de beber su Te por un momento antes de volver a retomar su vista en el paisaje importándole poco o nada los rostros de molestia que los tres pusieron ante su respuesta tan tajante.

"Oye te estamos hablando bien."

Motoyasu indignado por la actitud de Black se acerco a el a pesar de las advertencias de Ren de no hacerlo.

Lo sujeto con fuerza por el brazo y con voz molesta reclamaría "Black no ves que te estamos hablando."

"No te atrevas a tocarme..."

Con poco a nula fuerza el sayayin oscuro sujeto por la muñeca al peli rubio para obligarlo a soltarle.

Funciono al instante y el rostro de dolor que tenia no tenia precio y sus gruñidos provocados por el dolor latente eran mas que satisfactorios para sus oídos.

"BLACK ESPERA!!!!"

Intervino Itsuki que rápidamente se puso en medio de ambos e intento separarlos pero su esfuerzo fue en vano.

No podia mover a Black y menos a Motoyasu que era sujetado por el agarre del peli negro con fuerza que a pesar de los reclamos del rubio y los intentos de Itsuki este lo soltó cuando quizo.

"Patético..."

Espeto al verlo arrodillarse al suelo cuando dejo su muñeca libre y por poco rompiéndosela, el podría jurar de si haberlo sostenido por mucho mas tiempo el sonido de los huesos rotos hubiese llenado la habitación y con ello los gritos en fúrica de Motoyasu que a este punto lo miraba con odio mientras se volvía a meter a la habitación.

Itsuki por su parte volteo a verle por un momento con su mirada desconcertada a la par que nerviosa, no sabia como tratar con el y ciertamente no quería.

El se dio la media vuelta para ingresar al cuarto nuevamente dandole una ves mas paz a Black que respiro profundamente y volver a posar sus orbes en el paisaje mas haya de las murallas.

"Estupido." murmuro Ren al ver como el héroe de la lanza se recostaba con aun el dolor palpable en su rostro y a pesar de advertirle que no lo hiciera simplemente hizo caso omiso y esas fueron las consecuencias.

Nuevamente los cuatro héroes se encontraban una ves mas en la sala del trono.

Los cuatro formados en una fila hacia sus lados y enfrente de ellos varios aventureros que buscaban gloria y reconocimiento junto a los héroes de las leyendas que engrandecerían su nombre aun mas en estos oscuros tiempos.

"Estos valientes aventureros decidirán a quienes de los heroes van a escoger para emprender su viaje en busca de aun mas poder para hacerle frente a las olas de la calamidad."

Sus orbes se posaron en ellos y asintió con su total apoyo a tan valientes hombres que salvaran sus tierras.

Había de todo tipo desde magos hasta grandes hombres con sus armas enfundadas o las mantenían en sus manos en espera de ser usadas contra cualquier tipo de criatura o hombre que se les pusiese enfrente.

Arco, Lanza y Espada los analizaban a todos con ojos atentos e reflexivos aunque por parte de Motoyasu su mayor interés residía en las mujeres aventureras enfrente de el y deseando ansiosamente que en especial una de ellas se le uniese.

Era una hermosa mujer de pelo carmesí e ojos verdes, sus facciones mostraban serenidad y amabilidad las cuales hipnotizaron la idiosincrasia del Héroe de la lanza.

Los otros dos héroes parecían bastante escépticos ante quienes los escogerían para formar equipo.

Mientras tanto Black se mantenía inexpresivo y con nulo interés en que alguien decidiese seguirlo.

"AVENTUREROS ESCOJAN A LOS HEROES QUE SEGUIRAN EN LAS OLAS DE LA CALAMIDAD!!!!!"

Decreto el Rey con firmeza e autoridad, su cuerpo se enderezo fuera de su trono como gobernante del reino y su mentón firme imponiendo su autoridad como monarca.

Los aplausos y movimiento en la sala no tardo en demorar y en poco tiempo los nobles y Rey vieron satisfechos como los cuatro héroes legendarios contaban con aventureros detrás de ellos.

Ren volteo a ver a su grupo y propio de el hizo mas una amenaza que palabras inspiradoras "no me estorben..."

Motoyasu e Itsuki parecían satisfechos aunque el héroe de la lanza hubiese deseado que esa bella chica lo hubiese escogido a el en ves del héroe del escudo.

El era quien tenia menos aventureros detrás de el a comparación de sus homólogos y siendo tan solo tres quienes lo escogieron junto a esa chica peli carmesí de la que el héroe de la lanza no quitaba un ojo de encima.

"Ahora que todos poseen un equipo procederemos a darles seiscientas monedas de plata a cada uno para ayudarlos a equiparse en su aventura."

Uno de los sirvientes del castillo empezó desde Ren hasta finalizar con Black que sostenía en su palma una bolsa llena de dinero.

Su rostro se frunció ante la idea de que personas desconocidas le diesen esto sin mas y sintiendo un desagrado por ello.

No obstante hasta no saber información básica de este lugar sin contar lo que sucedía no podia hacer nada mas que recibir el dinero como si se tratase de un mendigo en apuros.

Su seño se frunció notoriamente y apretó con aun mayor fuerza su bolsa y por consecuente el sonido que estas provocaban al ser comprimidas era un tanto audible.

Sin embargo el sonido era opacado por las conversaciones que todos en el lugar comenzaron a tener.

Aunque sus tres compañeros detrás escucharían el rechinar de las monedas de plata y viéndose tentados por la curiosidad observaron por sobre el hombro del héroe del escudo para solo verlo comprimir completamente la bolsa.

A este punto poco o nada le importaba quedarse sin dinero el conseguiría el suyo propio y no aceptaría tales regalos como si se tratase de alguien desamparado.

"Black-sama..."

Susurro para ella y los otros dos aventureros que era una joven maga de estatura corta y pelo castaño ademas de otro joven peli negro de casi la misma altura que Black.

"¿Pero que hace con su dinero?"

Su confusion era entendible, quien en su sano juicio haría tal cosa a tantas monedas de plata y mas considerando que estas fueron un regalo del rey y expresando lo que los otros dos jóvenes aventureros querían decir pero no teniendo las palabras para expresarlo.

Black pareció no escuchar las preguntas de su compañera y por consiguiente la indignación y leve molestia en esta fue de esperar.

Sus pensamientos era lo único en lo que estaba pensando y podia pensar en esos instantes y cuando finalmente termino su pelea interna alzo la vista para escucharle decir al rey.

"Pueden partir valientes héroes legendarios."

No sabia cuanto tiempo estuvo así pero de lo que si era consciente es que el había prácticamente inutilizado sus monedas de plata por ninguna razón lógica ante sus acompañantes que ahora que lo pensaba tan solo tres aventureros lo escogieron a el.

Todo su cuerpo dio la vuelta para verlos de frente, dos de ellos poseían un rostro ingenuo e inexperto mientras que por otro lado sintió sumo disgusto al ver a la peli roja que ahora lo saludaba amigablemente y acercándose mas a el.

"Sera un gusto hero..."

Las palabras se le quedaron en la boca cuando lo voy caminar hacia la salida e ignorando a todos y todo mundo.

Solamente volteo por un momento para verlos a los tres hay parados, una vez mas y tan inexpresivo y poco sociable como la mayoría de veces simplemente les hizo un movimiento de cabeza para que viniesen.

Con tan simple gesto todo se dijo y los dos jóvenes aventureros apresuraron su paso dejando atrás a la oji verde.

Sus expresiones denotaban una molestia creciente e indignación por el trato del Héroe del escudo "Que se cree..." se murmuro para si misma antes de dirigirse hacia la entrada con un paso levemente apresurado.

Black era quien iba hasta atrás de los demás junto a su equipo y por consecuente era quien carecía de una platica animada junto sus compañeros.

Arco, Espada y Lanza socializaban entre ellos muy cómodamente junto al resto de su equipo que parecía mas interesado en ver a sus Héroes hablar y ellos ser un mero espectador.

La salida del castillo se podia ver a simple vista y las ansias de conocer el lugar poco a poco inundaba al sayayin oscuro.

Aunque...

Volvió a voltear hacía atrás a sus supuestos compañeros que estarían bajo el cuidado de su ala pero que dos de ellos parecían mas asustados y nerviosos por su presencia que el hecho de ir a combatir las olas de la calamidad.

El no era un estupido ni mucho menos y claramente noto la incomodad que era reconocible a leguas en su rostro y con eso en cuenta tomo una decisión.

"Si no quieren estar conmigo pueden ir con cualquiera de los otros tres a final de cuenta no me importa en lo absoluto y no quiero estorbos."

Los dos chicos alzaron levemente sus cabezas hacia la espalda del Héroe del escudo que aun permanecía caminando no tomándose la molestia de si quiera voltear a verlos una vez mas.

La peli roja en cambio pareció ir de poco a poco sorprendiéndose mas por una actitud tan tajante con nulo o poco respeto.

Los otros dos en cambio se detuvieron e inclinaron en forma de reverencia para posteriormente decir a todo pulmón "Lo sentimos mucho Héroe del escudo."

Lo siguiente que Black presencio fue a esos dos caminar mucho mas rápido para alcanzar a cualquiera de los otros tres equipos y probar mayor suerte.

"¿Tu no te iras?"

El siguió caminando y dejando atrás a su ultima compañera que por alguna razón no huyo como los demás.

Permaneció en su sitio un par de segundos y a contrario de lo que el peli negro esperaba la aventurera opto por no responder en cambio siguió caminando detrás suyo.

Finalmente llegaron a las grandes puertas y Black se detuvo a unos pocos metros atrás de los demás Héroes que se comenzaron a despedir entre ellos.

Itsuki se fue y el siendo el único que volteo a verlo con una mirada amable en cambio Ren denotaba mas seriedad y por parte de Motoyasu remordimiento y enojo era dirigido hacia el.

Claro esta que poco o nada le importo en cambio espero a que ellos se alejaron una buena distancia para por fin el poder emprender su viaje.

Uno de sus orbes vio de re-ojo a su única compañera con ello leve curiosidad despertó en si.

"¿Porque no se ah ido...? Si le pasa algo no sera mi culpa." Finalmente llego a esa conclusion.

"Me llamo Mein Sophia, Black-sama" acoto la ahora conocida como Mein, su seguridad y carácter aparentemente amigable volvieron en si y sus orbes reflejaban decisión.

El solo se tomo un momento para voltear a verla, no le dijo o hizo nada simplemente la miro con indiferencia para luego volver a su caminar.

Mein una ves mas parecía desalentarse ante su actitud y un leve tic en uno de sus ojos quería hacerse presente.

Logro controlarse y sonreír una ves mas como si nada hubiese pasado antes de volver a seguir a Black.

La ciudad era enérgica y los puestos de vendedores se presentaban entre cada esquina y la gente caminando en ellas.

Rostros alegres, apáticos, decepcionados y de sufrimiento era lo que Black notaba en las personas.

Uno siendo mas evidente que el otro y no siendo nada diferente a la ciudad que el solía frecuentar por la librería que le brindaba de su maravillosa lectura.

No obstante y algo sumamente evidente era el uso de animales grandes que se asemejaban a una avestruz y su uso aparente era el de servir como una mula de carga.

Sus orbes se fruncieron en desagrado y el sonido que produjo su lengua fue el mismo, ciertamente las diferencias de donde el provenía eran notorias y aun mas lo eran en sus costumbres.

Aunque lo mas desagradable que ah visto es como estas personas se esclavizaban entre ellas.

Quien sostenia la cadena y parecía el dueño era una persona normal y corriente vistiendo ropajes limpios y poco o nada desgastados.

Mientras que por el otro lado una joven con rasgos animales yacía en sus rodillas y un apéndice podia ser visto saliendo de su retaguardia.

Sus ropas eran viejas y sucias ademas de mostrar signos evidentes de maltrato a juzgar por los moretones que presentaba en las partes visibles de su piel y clara desnutrición.

Es cierto que el había leído sobre el tema de donde el venía y tal cosa aun era existente pero no al grado de que caminabas por la calle con algo mas que un aparente perro e importándole poco a los demás.

Dando indicios de lo normal que este tipo de cosas tenia que ser y una vez en todo lo que llevaba de rato caminando junto a su compañera Mein el se digno a hablar.

"Porque esa mujer esta encadenada" su dedo señalo al hombre y su esclava ademas de que con ello la atención de su compañera peli roja.

Hecho un vistazo y respondió con normalidad denotando y confirmando las sospechas de Black de que este tipo de cosas eran normales en este reino.

"Ella es una semi-humano solamente sirven como esclavos ese es su único propósito."

Sus palabras venían con cierto toque de desprecio e indiferencia la cual Black puso atención pero no respondió y guardándose para si mismo el disgusto que sentía ante tal realidad.

Un sueño que tuvo hace mucho tiempo se presento con fuerza en su cabeza obligándolo a reflexionar y recordar tan peculiar experiencia.

El entorno era borroso pero no lo era lo suficiente para no dejar notar leves detalles y darse cuenta de que era naturaleza la que lo rodeaba.

Junto una voz de fondo que sonaba tan sabia, tan comprensiva, tan amable.

"Recuerda nosotros solo somos espectadores de lo que hacen los mortales y ellos mismos deben aprender de sus errores y crecer junto a sus semejantes..."

El nunca supo quien fue quien menciono tal verdad y lo único que podia argumentar es que fue un simple sueño suyo después de unas semanas de haber despertado de coma.

Mi vista se centro en la joven y el hombre que ahora caminaban adentro de una tienda.

Reflexione esas palabras que escuche en mi sueño y ciertamente aun no encuentro una explicación del porque soñé aquello.

"Black-sama, Black-sama."

Mi nombre se repitió dos, tres y hasta cuatro veces cuando finalmente lograron captar mi atención y hay fue cuando la vi.

Sus ojos centrados en mi peculiar escudo que ciertamente había atraído miradas curiosas junto a susurros por parte de la gente de mi alrededor.

"Su arma legendaria es curiosa..." musito con sumo interés antes de prestar atención a los dos pendientes en sus orejas y su anillo plateado en una de sus manos.

El color verde de sus orbes brillo con luz propia al verlos y poco menos que interés reflejaba Mein sobre estas aparentes joyas de belleza única y peculiar.

Parecían sumamente sencillos y en realidad no tenían un aspecto extravagante pero lo compensaban con su brillo propio y hermosura única.

"Dime Black-sama de donde sacaste esas joyas...?"

El interés que esta mujer demostraba por sus pertenencias y la mirada que ponía al simple hecho de verlas no se podia ocultar, poco a poco el sayayin oscuro fue sintiendo mas que asco por esta mujer.

Desde el principio sintió una mala intuición acerca de ella y justo ahora parecía dejar ver uno de sus rostros que ocultaba con una sonrisa y palabras dulces.

No obstante decidió responderle pero no de la manera que ella se esperaba "Ya los tenia antes de que viniera aquí y dudo mucho que los encuentres en otro lugar."

Una vez mas le dio la espalda y decidió volver a retomar su paso, Mein en esta ocasión se apego mucho mas Black pero no al punto de hacer contacto físico aunque si lo suficientemente cerca para poder observar de mejor manera tan preciosas posesiones del Héroe del escudo.

"Black-sama creo que no deberíamos ir por ay aun no estamos bien equipados, yo necesito un mejor equipo y igual usted hubiésemos podido comprar objetivos y armaduras si no hubiese desperdiciado las monedas de plata."

Ojos al frente mirada inamovible e aparente indiferencia ante lo que decía su compañera que desde hace pocas horas venia quejándose por el haber prácticamente reducido el dinero recibido a poco mas que pedazos de plata inservibles.

Su consejo era ir a una tienda de armas y visitar al dueño del lugar para posterior subir de nivel en la pradera que pasaron hace diez minutos con poco mas que insignificantes criaturas.

En ninguna de esas cosas le hizo caso y ciertamente su presencia comenzaba a ser poco mas que una carga y molestia.

"Black-sama..." Su paciencia llego a su punto limite y con brusquedad se daría la vuelta, su respiración comenzó a ser mas irregular, menos paciente y con molestia evidente señalo.

"Sera mejor que vuelvas por donde vinimos si vas a estar así todo el camino prefiero ir solo ademas estas colmando mi paciencia mujer."

Su rostro de inconformidad de Mein poco a poco se fue transformando en uno indignado hasta finalmente un tick de molestia aparecer en su ojo.

Sus brazos se cruzaron sobre su pecho y con una mirada acusadora comenzó a reclamar como es que podia ser así con ella si no le ah hecho nada entre otras cosas que el sayayin oscuro claramente ignoraba.

"NO PUEDES HACERME ESTO!!!!!"

Uno, dos, tres pasos dió al frente en fúrica de lo que estaba estaba pasando y su rostro en ves de tener esa piel blanca y cuidada ahora se había transformado en un completamente rojo por la cólera.

"No me importa lo que pienses sera mejor que te vayas antes de que anochezca mas."

Sus palabras fueron claras y esperando poner fin a esta absurda y patética discusión que no llegaría a ningún lado y para remarcar mas aun su decisión comenzaría a caminar a un paso mas apresurado dejando atrás a Mein.

Sus gritos y histeria eran audibles en la redonda ademas de ser acompañados con mil y un maldiciones.

Con cada momento que pasaban estos comenzaron a ser menos audibles hasta finalmente dejarse de escuchar.

"Por fin..."

Musite a lo bajo con una leve sonrisa y sintiéndome complacido por mi decision esa mujer no me daba una buena sensación.

Al cabo de diez minutos decidí parar al escuchar los llantos y el sonido de las ruedas de un carruaje.

Un leve interés surgió en si para ver que era lo que llevaban y lo hizo.

En unos instantes llego al caminó principal para observar desde la maleza como varios carruajes llevaban consigo lo que claramente eran esclavos.

Semi-humanos y criaturas que se asemejaban a monstruos era lo que llevaba el pequeño convoy.

Adultos, jóvenes e niños eran los que traían como mercancía para ser vendidos como esclavos.

Ahora veía del porque el llanto y ciertamente le desagrado la escena pero decidió mantenerse imparcial y no hacer nada.

Hasta que por fin las carrozas parecían distantes el decidió salir de entre los arboles.

Vio por un momento el camino hacia donde iban y teniendo la certeza de que se dirigían a la capital.

El trato que estos recibirían seria el adecuado para gente tratadas a ese nivel y el solo pensamiento le desagradó.

No obstante no hizo nada y dándose la media vuelta continuo con su camino hasta encontrar una bestia que le sirva de conejillo de indias para probar su incondicional fuerza de la que el mismo desconocía.

Fin del capitulo.

Escrito por Phantom Fanfics.

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