Lo sé, alguien muere y reencarna en el mundo de Overlord, quizás te suene algo familiar, y es que tome la base de un fanfic llama "Chaotic Good", cuando lo leí era el trabajo más popular en la sección de Overlord, y me gustó mucho, pero ya ha pasado más de un año sin que publique un nuevo capítulo, asique, aquí esta, mi propia versión.
Tengo que advertirte que mis estadísticas de creatividad están a la -1, asique tal vez te parezcan conocidas algunas de las ideas a tratar.
Oye no me juzgues, realmente lo estoy intentando.
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Guardián del Trono Divino
Capítulo 1 - La rutina del futuro
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El tiempo paso volando, en unos meses Hajime había cumplido 15 años, legalmente era un adulto, podría ir a cualquier lugar si así lo quisiera, aunque gastos, alimentos y refugio no parecían estar considerados dentro de la idea en la actualidad. O tenías un medio para sustentar tus necesidades o ibas a un albergue e intentabas sobrevivir el día a día.
Al salir del orfanato, Hajime se despidió de sus compañeros y paso a adaptarse a la idea de su nueva vida como futuro empleado de su "padre".
Tras la revelación inesperada de Yggdrasil, comenzó a especular e investigar sobre el lanzamiento del juego buscando entre foros y páginas especializadas llego a la conclusión que, efectivamente, todo indicaba que no era un error, el masivo multijugador online de juego de rol era el mismo Yggdrasil que se describía en el mundo de Overlod.
La pregunta era, ¿Cómo podría aprovechar este conocimiento privilegiado?
Aunque ahora era un "adulto", le resultaría difícil sobrevivir en una sociedad ya de por si decadente, investigando se enteró del destino de los huérfanos, la empresa patrocinadora les ofrecía a los recién emancipados la oportunidad de trabajar entre las filas de su industria, dándoles un puesto en base a los análisis de las evaluaciones realizadas durante su crianza.
Hajime nunca había pensado como se sentiría el ganado sobre sus destinos, era un sentimiento de impotencia absoluto, a nadie le entusiasmaba pero tampoco se oponían, e igual que sus homónimos domesticados, agacho la cabeza y se resignó a aceptar su vida.
Movido por la maquinaria del sistema, Hajime se apoyó en el conocimiento del pasado, comparo situaciones y comenzó a estudiar apuntando a los puestos más elevados de la empresa. Hajime esperaba obtener un puesto decente dentro de la empresa. Decepcionantemente, sus calificaciones no lograron alcanzar los mejores puntajes, talvez por la diferencia entre las culturas, los esfuerzos de Hajime por encajar en el sistema moderno se vio dificultado ya que el enfoque de la vida del futuro y el pasado contrastaba en muchos aspectos, ya que toda la vida había pasado en el orfanato nuca tuvo la oportunidad de adaptarse a su nuevo entorno.
El esfuerzo de Hajime no logro alcanzar los primeros puestos, pero ya que no se había quedado rezagado le habían ofrecido un lugar como supervisor administrador de obreros en las fábricas, con la promesa de una posible asignación a un puesto superior si es que surgía la oportunidad.
Para ser francos, era más de lo muchos otros empleados habían obtenido en sus contratos. Satisfecho con el resultado, comenzó la vida adulta de Hajime.
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El día estaba terminando, mientras Hajime subía las escaleras del edificio de apartamentos en el que vivía.
Avanzaba torpemente entre jadeos, se parecía más a un zombi que a un hombre vivo, luchaba por recuperar el aliento del constante esfuerzo físico, un intento casi inútil debido a la máscara de aire que, paradójicamente, le permitía respirar aire no venenoso que de otra forma lo hubiera matado, pero ahora amenazaba con asfixiando.
Tras la lucha de subir treinta pisos y maldecir a todos los antepasados del administrador del edificio por no darle mantenimiento a los elevadores, finalmente llego a su casa.
Dándole un vistazo final alrededor del pasillo vacío, deslizo una tarjeta en una hendidura de la pared, se abrió un panel oculto e ingreso la contraseña para luego desplegar un escáner de retina cerca de la puerta. Retirando los últimos candados del sistema de seguridad, finalmente ingreso a su apartamento.
Con movimientos perfectamente practicados durante las monótonas actividades diarias, volvió a colocar las cerraduras en la entrada, encendió el purificador de aire, el aire acondicionado y camino hacia la cocina para preparar su cena.
Tras unos minutos de espera finalmente se pudo quitar la máscara para respirar con normalidad.
Tomo un paquete de pasta nutritiva y un conjunto de tabletas de suplementos, sin siquiera mirarlas se las metió a la boca y mastico. La chiclosa sensación mientras mastica la pasta lleno su boca y lo distrajo un rato, tomo un vaso de la repisa frente a él y lo lleno de agua.
Luego de tragar, se agradeció a si mismo por la desagrade, pero barata comida.
Ignorando el inexistente sabor que dejaba la comida se separó de la diminuta cocina, no tenía más trabajo por el resto del día y una nueva energía lleno de vida el cuerpo, se quitó las dos capaz de ropa y las tiro al rincón más alejado de la habitación, tendría que quitarles el hollín y el resto de partículas adheridas si quería volver a usarlas. Pero no estaba de humor en este momento, luego de otro día pesado de trabajo lo único que quería hacer era relajarse.
El apartamento en el que vivía apenas se podía considerar una habitación, media dos metros de largo por dos y medio de ancho, aunque contaba con los elementos básicos de una vivienda, era mejor descrito como una bodega bien decorada.
No es que Hajime necesitara más espacio, en realidad este pequeño espacio había sido un descubrimiento afortunado para él. Aunque pequeño, el espacio era suficiente para acomodar las únicas posiciones de Hajime.
El edificio en si también era una adición positiva, el alquiler se consideraría caro e innecesario para la mayoría de las personas en su misma posición, pero tenía la ventaja de encontrarse en una zona bastante segura de la ciudad, el edifico era nuevo, pequeño en comparación con las mega colonias pero este contaba con todos los requisitos necesarios un conjunto de apartamentos y no tenía que preocuparse por el riesgo de robo, Hajime podía ir a trabajar tranquilo cada mañana.
Todos estos factores se consideraron con la finalidad de proteger su único y más valiosa posesión.
En medio del apartamento, sujeto al piso se encontraba el mueble más extravagante que se haya diseñado. El futurista sofá era el equipo más sofisticado de inmersión virtual disponible en el mercado.
El extravagante mueble era tanto una silla como una cama, pero a nadie le importaba la comodidad que esta ofrecía, el verdadero valor de esta futurista maquina era el ordenar y consola de realidad digital y el equipo de realidad aumentada incorporado, que le permitía al usuario modificar los sistemas de control sensoriales que se presentaban en los video juegos para tener una experiencia más realista, además este equipo permitía un control más preciso y mejor optimizado de los mundos digitales gracias a la procesadores de última generación integrados.
Los ojos de Hajime brillaban en orgullo al ver la impresionante máquina, recordó cuando vio el anuncio por primera vez y rápidamente tomo la decisión de que debería ser suya. El precio, como era de esperarse, era un privilegio que solo los más ricos podrías costearse. Hajime recurrió a usar la mayoría del dinero que había ahorrado y a pedir préstamos de grupos cuestionables para pagar.
En la actualidad, aun luchando para pagar, Hajime sacudió de su cabeza esos oscuros pensamientos y se acomodó sobre el poderoso equipo. Inmediatamente este reconoció su presencia y comenzó a adaptar su forma a su cuerpo.
La elástica superficie se hundió bajo su peso mientras se desmontaban dos brazos de los laterales de la cabecera, dos cables con un diámetro aproximado de cinco milímetros se posicionaron cerca de la nuca de Hajime. Las cabezas de los cables ingresaron a un conjunto de cavidades alrededor de la columna, Hajime sintió como la corriente recorría su cuerpo, el estímulo nunca dejaba de sorprenderlo. Con la conexión establecida solo quedaba colocarse el casco de inmersión, un aditivo actualmente considerado obsoleto, pero de uso común debido a las leyes de regulación digital. El casco grababa las actividades del usuario durante el periodo de inmersión y esto serviría como evidencia en caso de ser acusado o ser víctima de un delito. Recogió el aparato y conecto un último cable, aunque era un casco ya no era necesario colocárselo para que cumpliera su propósito.
Hajime se acomodó y espero el arranque de la programación, cerró los ojos y espero a que los diferentes algoritmos completaran la digitalización de su nuevo entorno.
Una notificación salto de la nada.
Recuento de nanomaquinas al 43%, se recomienda administrar una recarga para evitar problemas durante la inmersión. Desea:
- Administrar paquete de recarga.
- Continuar con la simulación.
- Salir de la simulación.
Con un poco de fastidio Hajime selecciono la primera opción y en el espacio virtual espero que su equipo se encargara del trabajo.
En la realidad la maquina había desplegado un brazalete del antebrazo para sujetar la muñeca de Hajime. Un pequeño parche se acomodó en su muñeca y el brazalete ejerció una ligera presión. Miles de agujas rompieron la piel de Hajime permitiendo el paso de millones de nanomáquinas, estas se dispersaran por su cuerpo y Hajime sintió un ligero hormigueo recorrer su cuerpo.
Al cabo de unos segundos, una nueva ventana notificando emergió, informándole sobre el funcionamiento óptimo del equipo.
Como lo había configurado, una serie de ventanas emergieron al alcance de su vista, entre ellas una de noticias que proporcionaba informes sobre la calidad de aire en diferentes zonas de la ciudad, otra sobre noticias relevantes del mundo del entretenimiento digital, su buzón de correo, algunas páginas de foros, etc.
Desinteresado, Hajime desplegó el panal de acceso rápido, ahí había un único icono.
Yggdrasil. Beta 0.9750
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NOTA:
Si te gusto recuerda dejarme un comentario con tu opinión o una sugerencia si la tienes, y ten en cuenta que no soy un escritor, solo otro fanático entusiasmado con este mundo.
