"Como se puede ser un dios si no se acaba con el mal..."
Mis ojos se abrieron al instante y un leve dolor de cabeza llego a mi, no era nada fuera de lo común que sucediera esto.
Incluso las palabras de aquel hombre que siempre escuchaba entre sueños eran cada vez mas continuas, eran cada vez mas familiares y generaba una sensación nostálgica en mi.
No obstante no parecían tener importancia alguna y gran parte de ellas eran poco entendibles.
Deje eso de lado y me levante del árbol en el que había pasado la noche en cambio me enfoque en mis alrededores con detenimiento.
El sol parecía que no tenia mucho de haber salido y la tranquilidad se respiraba en el aire.
Sin duda un lugar digno de admirar para alguien como el ademas de ser acompañado por oleadas de nostalgia de cuando se encontraba en su cabaña en el bosque a las afueras de la ciudad.
Pero el mas que nadie sabía que esto era algo meramente temporal, efímero y cuando menos quería ya se encontraba una vez mas en el camino principal con tan solo una bolsa de cuero hecha a base de la piel de unos conejos que lo atacaron la noche anterior.
Eran bastante débiles y no era lo que estaba buscando siendo que Black tenia sus expectativas altas.
Al menos la carne que tenia dentro le serviría para una sola comida hasta llegar a un pueblo y poder vender las patas de los conejos.
No obstante y al contrario de lo que esperaba fue una caminata larga y aburrida la cual fue remplazado al momento que el sonido de varias personas corriendo captaron su total atención.
Una silueta bastante pequeña apareció y a juzgar por su estructura física parecía la de un infante y poco después tres figuras mas aparecer siendo esta vez la de adultos.
Para Black era mas que evidente que iban tras esa infante al momento que pudo detallarla mas.
Ciertamente su rostro asustado y características de semi-humano daban la razón del porque iban tras ella y mas aun viendo las cadenas alrededor de su cuello y manos.
El en particular veía esta practica como algo abominable y bastante estupido sin embargo su corazón no logro ablandarse lo suficiente para sentir el impulso de hacer algo al respecto.
No obstante un sentimiento nostálgico lo invadió y de a poco una ira y desprecio abundante nació en el para con las personas que practicaban tales costumbres.
Sus andar se detuvo y sus ojos se cerraron con su mirada seria no sabia cuanto mas podría tolerar ver esta clase de actos y su intención era simplemente dejarlos pasar a lado suyo en el momento que se acercasen lo suficiente a el.
Aunque poco sabia que las cosas no transcurrirían como el quisiera y cuando menos lo vio venir unas pequeñas manos tocaron su pantalón negro y el sonido de fuertes jadeos inundo con extremo detalle sus oídos.
Black abrió sus ojos y miro hacia abajó a la niña que se escondía detrás de el, estaba sumamente cansada y su aspecto físico era de lo mas deplorable.
Observó que a pesar de su apariencia lo mas denotable en ella era su mirada llena de miedo hacia los tres hombres que se les había escapado la semi-humana.
Ellos parecian igualmente un poco cansados de todo lo que tuvieron que correr pero no se comparaba al notorio cansancio de la niña.
Black y los hombres cruzaron miradas que no se mantuvieron por mucho pues su motivo de enojo era esa mocosa.
Uno de ellos con voz demandante le exigió que viniese con ellos al tiempo que un látigo se desenvolvía de su mano.
Pero en ves de obedecer a las órdenes de su captor la niña se aferro aun mas a la pierna de Black que sintió su fuerza a través de su agarre.
La desesperación era uno de tantas emociones sentidas por esta niña y el entendía la razón.
Así que una vez mas la volteo a ver a ella y su expresión ahora reflejaba poca esperanza de ser ayudada junto con expectación.
Los ojos negro de Black volvieron a los tres hombres siendo uno de ellos el que camino al frente y le exigió.
"Solo tomaremos a la niña y nos iremos."
No hubo palabra alguna que expresaba lo que pensaba en cambio el silencio fue su respuesta del kaioshin ademas de que en su mente ya había decidido su actuar ante esta situación.
El látigo en las manos del hombre se desenrollo y con la otra lo sostuvo firme dejando ver su postura y las posibles consecuencias de oponerse a ellos.
Aunque la expresión de Black no cambio en ningún momento en cambio los miro con ojos muertos para comenzar a levantar su mano lentamente.
Los humanos no sabían ni se esperaban lo que sucedería a continuación en cambio las expectaciones de la niña semi-humana crecían con cada segundo que este hombre parecía oponerse a la decision de sus captores.
Los orbes del hombre se entrecerraron y con un leve movimiento de muñeca estaba listo para usar su látigo.
No obstante una presión sobre su cuerpo se presento en el que de principio lo vio con confusion que rápidamente se convirtió en pavor al momento que vio por el rabillo del ojo como los otros dos que lo acompañaban caían al suelo al mismo tiempo que el.
Sus cuerpos totalmente recostados en este y sintiendo como la sangre se les helaba ante este acontecimiento.
El mismo hombre que tenia el látigo entre manos mira para arriba con mucha dificultad y siendo solo por el rabillo de sus ojos y hay lo vio.
Estaba lo suficientemente cerca para verlo y lo noto enseguida, la mano de este hombre extendida hacia ellos y de la cual un aura morada con negro la cubría.
"¿Quien mierda eres...?"
Gruño con dificultad y siendo el único con el suficiente coraje de hablar al contrario de los otros dos hombres que ni levantar el rostro del suelo podían.
El sayayin se agacho levemente y usando el mismo tono que utilizo en el palacio cuando se presente dijo su nombre.
"Black."
"uhh."
El terrícola no tuvo tiempo de decir nada mas en cambio su rostro una vez mas se vio en el suelo con la diferencia de que ahora la sangre comenzaba a salir de su nariz y boca al leve incremento en la presión por parte de Black.
"Ellos están igual."
Comento casualmente al ver a los otros dos en el mismo estado que el hombre que le pregunto quien era.
Ahora a su mente llego una nueva pregunta la cual estaba relacionada a la niña que aun lo sujetaba con fiereza.
La voltio a ver y solo había una palabra para describir lo que vio y esa era "Impacto."
Impacto por lo que realizo a esos tres hombres y siendo lo mas irregular que había presenciado en su corta vida.
El la miro serio por un momento ya con su mano abajo y dejando a esos tres humanos inconscientes con tan solo su telekinesis.
La niña al ahora sentir como la mirada de este hombre que no conocía se posaba sobre ella ahora no sabia que mas hacer.
Su agarre se aflojo y Black al sentir esto regreso su vista al camino para comenzar a caminar de nuevo a su destino dejando atrás a aquella semi-humana que por la expresión en su semblante no sabia que hacer.
El paso a lado de los cuerpos inconscientes de estos tipos y pretendió que nada había pasado como si dejar fuera de combate a tres personas en meros segundos con telekinesis no fuese de mayor importancia.
Excepto que había un minúsculo detalle y era los constantes y un tanto distantes pasos detrás de el que no paraban de seguirlo hace ya varios minutos.
Black se detuvo y al mismo tiempo lo hizo quien venia detrás de el volteo y la vio a la peli castaña con sus manos juntas y una mirada esperanzadora.
El no dijo nada en los próximos segundos ocasionando que los crecientes nervios de la infante aumentasen y el incomodo silencio entre ambos hacia que los nervios de por si ya altas en la semi-humana aumentasen con creces.
"Ve a otro lado niña ahora eres libre."
Esperaba que lo dicho sería suficiente para hacerla dar media vuelta o adentrarse en lo profundo del bosque.
En cambio lo sucedió fue que su semblante se entristeció y su cuerpo comenzó a temblar y cuando decidí que esto no era mas de mi importancia me di la vuelta sin importar la escena que esta semi-humana demostró.
Aunque a los pocos segundos volví a escuchar aquellos pasos que me seguían firme y una vez mas voltee y hay estaba.
Justo detrás de mi y deteniendo su andar cuando yo lo hacia, esta vez tenia que ser mas directo y dejar en claro mi punto.
"Ve con tus padres o a cualquier lugar niña ya eres libre no necesitas seguirme."
A diferencia de la anterior vez los pequeños labios de la castaña se comenzaron a abrir y en un balbuceó respondió.
"Yo no tengo un lugar a donde ir y mis padres..."
No termino su frase y al instante Black lo supo a juzgar por su mirada y su tono de voz al hacer mención de sus progenitores muy a pesar de que apenas era audible la voz de la niña.
"No parece querer irse." medite para mi mismo aunque teniendo la impresión de que tarde o temprano me dejaría de seguir para continuar su propio camino del cual dudaba que duraría mucho debido a su muy descuidada condición física.
Así que por lo mientras la dejaría ser y conque no le molestase hasta que ese momento llegase la ignoraría completamente.
"uhmm señor disculpe su nombre era Black ¿cierto?"
Antes de volver a retomar mi paso escuche su duda y simplemente le asentí, ella en cambio volvió hablar.
"Muchas gracias por salvarme." agradeció genuinamente y un leve brillo apareció en sus orbes por un instante antes de volver a su habitual aparente vacío.
Los minutos pasaron y su decision permanecía igual de inquebrantable incluso cuando pasamos por donde se encontraba la carroza destinada para transportar esclavos y cayendo en la realización de que ella era la única pasajera.
Pues no había nadie mas en la zona y su silencio no ayudaba mucho excepto que al verla de re-ojo pude identificar temor en esta niña que parecía desvanecerse al alejarnos de donde ella se había fugado.
Por otro lado no parecía seder en dejar de seguirme siendo que a este punto ya había pasado una considerable cantidad de tiempo.
Al punto de que el siguiente pueblo ya se veía a la distancia ademas de que el calor de la tarde estaba sobre nosotros.
"Que persistente..." Musite en un susurro para voltear a verla y encontrarla intentando quitarse las cadenas sobre sus manos y cuello.
No parecía darse cuenta de que había detenido su andar muy absorta en lo que hacia y cuando cayo en cuenta ya se encontraba frente a el.
Apenas si le llegaba a la cintura y su sombra cubría todo de la semi-humana, levanto la cabeza y lo vio mirándola con esa expresión seria que no había cambiado desde que lo vio.
No dijo nada y en cambio paro lo que estaba haciendo juntando sus manos y su orbes levemente hacia abajo evitando contacto visual con el para no incomodarlo.
Su pequeña figura permaneció así por unos momentos hasta que la sombra de una mano estirándose hacia ella la alerto.
La semi-humana tan solo retrocedió un paso no sabiendo que haría Black-sama aunque ella sabiendo y confiando por primera vez en mucho tiempo que no le harían nada malo después de todo le ayudo ¿no es cierto?
El contacto pronto lo sintió en su cuello y ciertamente no se esperaba que eso sucediese y la razón al porque de su actuar se volvió clara cuando sintió su collar de esclavo desprenderse de su cuello de manera tan fácil y rápida que parecía irreal.
"Tus manos" el indico y por un instante ella pareció confundida a su pedido antes
caer en cuenta de lo que quería hacer y sin rechistar las also y ahora lo miraba al rostro.
Sus expresiones tan serias y calmadas y la facilidad que demostró al momento de romper las cadenas de sus muñecas ciertamente la deslumbró con sorpresa.
La semi-humana comenzó a sentirse el cuello y sus muñecas no mintiéndose a si misma de que se habia acostumbrado a la sensación fría de sus cadenas pero ahora era libre...
Ella finalmente era libre y todo gracias a Black-sama que se toco el corazón para ayudarla a alguien como ella.
Al menos eso era lo que esta niña pensaba y no estaba mal después de todo su ansiada libertad una vez mas regreso a ella.
"Gracias, Black-sama." balbuceo profundamente agradecida y lo hizo saber cuando ella le regalo una leve sonrisa la cual hace mucho tiempo no se veía en su rostro.
El por otro lado no dijo nada en cambio un leve asentimiento le dejo saber que la había escuchado y una vez mas retomó su paso al pueblo con la diferencia de que el sonido de las cadenas ya no era una molestia y en cambio podia sentir la mirada de la semi-humana mas específicamente a su escudo de apariencia demoniaca.
La peli castaña mientras caminaban las historias que su madre le solía contar sobre el héroe del escudo llegaron a su mente, recordando como le contaba que el en particular salvaría a los semi-humanos por igual no dejándolos de lado.
Tal vez solo tal vez Black-sama era esa persona que tanto escucho de su madre, la duda ya había sido plantada en ella lo único que necesitaba era preguntarle.
Aunque no se mentiría a si misma el escudo de apariencia demoniaca le daba una sensación extraña a su columna vertebral y no ayudaba en nada quien poseía ese escudo de semblante serio y aparente pocas palabras.
Ella a pesar de haber sido ayudada por el y desarrollar una creciente confianza que a pesar de ser poca era lo suficiente para no tenerle miedo.
Sin embargo aun no se sentía en plena seguridad para incitar una conversación y cuando menos se dio cuenta ya se encontraban caminando por las entradas del pueblo.
Black sabia que la niña aun lo seguía y no se mentiría se sorprendió un poco que había mantenido su palabra de querer ir con el le tenia que dar mérito por caminar una larga distancia y haber aguantado.
Al menos lo que llevaron de camino porque cuando la voltio a ver su aspecto cansado y ropa deplorable solo la hacían resaltar en la entrada y rápidamente notando las miradas de los demás en esa niña en especial por su condición de semi-humana.
Un suspiro salió de su boca y sintiendo un leve malestar en su cabeza ante la idea que había cruzado por su mente. Black al tiempo que caminaba buscaba un puesto donde poder vender lo que traía consigo siendo pieles de monstruo que había matado en el camino antes de encontrarse con esta niña.
Aunque su vago conocimiento del lugar no le dejo de otra mas que preguntarle a algún pueblerino de alguna tienda para poder conseguir algo de dinero.
"Donde hay alguna tienda donde pueda vender artículos y pieles de monstruo," cuestiono el sayayin a una persona cualquiera de la calle que de principio se vio confundida dudando de si le hablaban a el pero cuando cayo en cuenta de la espera de esta persona por su respuesta alzo su dedo hacia una dirección "Por ahi, si sigues derecho veras un puesto de un señor el compra ese tipo de cosas."
Black agradeció con un leve asentimiento de cabeza para después voltear a verla, ella se pego un poco mas a el aunque aun respetando su espacio personal pero podia ver porque lo había hecho.
Todos los que pasaban a lado de ellos miraban en especial a la semi-humana y ciertamente ella estaba en incomoda ante tanta atención y no ayudaba el hecho de que su estomago llevaba sonando desde que entraron al pueblo.
El peli negro metio su mano a donde llevaba la carne que había puesto a cocer antes de partir y se la extendió.
Ella no pareció darse cuenta en el primer momento hasta que el leve olor de la carne seca llego a su nariz y hay lo vio, extendiéndole comida.
"Ten comete esto." indico Black esperando que ella agarrase la carne parecía tener algo de duda ante si aceptar o no pero un leve asentimiento de el y su estomago rugiendo le dio la respuesta que necesitaba antes de agarrar el considerable trozo de carne y comenzar a comerlo.
El ex aprendiz a kaioshin pudo darse cuenta de que para comer un trozo de comida de esa manera de verdad había tenido que estar hambrienta ahora podia dejar ese asunta de lado por el momento e ir hacia donde podría vender lo que llevaba consigo mientras seguía siendo seguido por la semi-humana.
Detrás de Black se encontraba la niña esperándolo mientras el hablaba con el mercader.
Las expresiones de su rostro mas vivas que antes conforme le daba cada bocado a su comida y levemente abstracta de quien la rodeaba.
Pero no por mucho y sus orejas de mapache se levantaron al captar el aumento en el tono de voz de quien la ayudo.
Lo voltio a ver y se encontró con la escena de que el hombre intentaba ponerle precio al anillo y aretes que el portaba de los cuales no había preguntado nada al respecto cayendo en la conclusion de que eran meras joyas.
"Te doy veinte monedas de oro por ambas tengo buen ojo cuando veo joyería fina y amigo mío tu llevas tu propio mini tesoro en ti." Argumento el viejo hombre de barba blanquecina y teniendo sus orbes puestos en los accesorios de Black.
Pero una vez mas y a diferencia de las veces anteriores el engroso su tono tratando de hacer claro su punto.
"No están a la venta solo deseo vender esto." Acoto el sayayin y una vez mas apuntando a las pieles y objetos que había recogido de los monstruos.
El hombre en esta ocasión finalmente pareció entender y con un suspiro resignado acepto lo que el llevaba.
Cincuenta monedas de bronze por las pieles de globo, veinte monedas de plata por las orejas, pieles y patas de conejo ademas de los cuernos de un jabalí que fueron diez monedas de plata.
En total
50 monedas de bronze y 30 de plata.
Black se alejo de la tienda viendo el dinero en su mano mientras el mercader le deseaba buen día y que regresara pronto.
Se puso frente a la niña y noto que el pedazo de carne se lo había terminado y a juzgar por su semblante parecía tener mas hambre.
Miro sus ropas maltratadas y su cabello desalineado y por una vez mas en mucho tiempo sintió la genuina necesidad de ayudar a este niña tal y como esa enfermera le ayudo cuando despertó del coma hace ya varios meses.
Ahora poso su vista en la bolsa de dinero en su palma y finalmente pregunto.
"Cual es tu nombre."
La niña levanto su mirada y espero unos segundos hasta finalmente responder "Rapthalia, Black-sama."
El anterior mencionado asintió levemente para comenzar a caminar en la dirección donde había jurado ver una tienda de ropa.
Rapthalia como siempre lo siguió ciegamente aunque teniendo una leve curiosidad por lo que el buscaba notando que su rostro iba de un lado a otro.
"uhmmm Black-sama que esta buscando." finalmente pregunto para que el solo la voltease a ver por un momento y responderle con simpleza.
"Una tienda de ropa."
Finalmente encontró lo que estaba buscando y tan pronto como lo hizo entro y le indico a Rapthalia que lo hiciese.
La razón, simple un cartel en la puerta indicaba que no se aceptaban semi-humanos pero esto poco o nada le importo a Black que le indico a la niña que no había problema.
Ella al momento de entrar sus orbes cafes miraron de un lado a otro viendo todo tipo de prendas y cuando menos se dio cuenta se encontró siendo abordada por el sayayin.
"Escoge la que mas te guste."
Ella se paralizo y lo volteo a ver con sorpresa en cada una de sus facciones y a diferencia de lo que el peli negro esperaba ella se negó.
"no puedo Black-sama...esto."
"Solo escoge algo que te guste." interrumpió y no dejándola acabar su negación ademas de tratar de dejar en claro que no habría una discusión para esto.
Ahora la atención del sayayin oscuro se poso sobre el dueño de la tienda quien le dio la bienvenida.
Aunque su desprecio al momento de ver a Rapthalia se hizo evidente y lo haría saber.
"Señor, en esta tienda no se permiten semi-humanos."
"Solo comprare esto." acoto Black para tomar el vestido simple que consistía en colores rojo con negro y una camisa de manga larga gris.
El vendedor por otro lado pareció un poco reacio y notando como esa niña se ocultaba de su mirada detrás de las piernas del hombre frente suyo.
El cual procedió a dejar diez monedas de bronze sobre el mostrador, miro el dinero y luego vio a los orbes oscuro de Black.
Tan intensos, tan penetrantes, tan serios y tomo su decisión pero dudando un poco de ella.
Su mano se estiro para tomar el dinero y proceder a guardarlo y cuando menos se dio cuenta la puerta se encontraba siendo abierta por ese hombre y claro la semi-humana detrás de el que le dio una ultima mirada antes de salir de su local.
Ambos ahora se paseaban por la calle y en esta ocasión Black buscando algún lugar donde poder quedarse durante la noche.
Finalmente lo encontró en un cartel una oferta simple de comida y un cuarto por solo diez monedas de bronze.
Paso al establecimiento siendo recibido por el encargado de la posada notando que este hombre venia siendo acompañado por una niña semi-humana posiblemente su esclava pensó.
"Un cuarto y comida." Pidió Black mientras dejaba el dinero en el mostrador siendo que el hombre lo tomo enseguida para caminar detrás de el y tomar las llaves del cuarto.
"Pasillo a la derecha para la comida y a la izquierda están las habitaciones."
Black asintió para voltear a ver a Rapthalia y hacerle un gesto con la cabeza.
Los dos comenzaron a caminar hacia la izquierda donde presuntamente las habitaciones estaban y en el camino a ellas el silencio de costumbre no ansiaba ser roto por el sayayin.
En cambio Rapthalia sostenía sus prendas nuevas entre sus manos y el impulso de curiosidad que la inundaba cada vez la abrumaba mas.
"Quien es Black-sama..."
Nuevamente la incógnita de si el era el Héroe del escudo alborotaba su mente y eso explicaría su peculiar amabilidad que había demostrado con ella, recordando que en las historias contadas el tate no yuusha era alguien justo y noble dispuesto a ayudar a los semi-humanos por igual.
Al menos ese era el pensamiento de la raccon y del cual ansiaba saber.
Aunque por ahora tendría que esperar y su tren de pensamientos fue interrumpidos por la puerta de la habitación siendo abierta por el peli negro y simplemente indicándole.
"Puedes cambiarte yo esperare aquí afuera para ir al comedor."
Ella una vez mas se sintió extraña por tanta amabilidad que en mucho tiempo no había recibido no obstante accedió sin reprochar, finalmente podría cambiarse esas prendas viejas y sucias.
Al cabo de cinco minutos ella salió portando sus nuevas ropas y lo primero que vio fue a el
Recargado contra la pared y sus brazos cruzados con sus orbes cerrados que no permanecieron así por mucho y decidiendo abrirlos al sonido de la puerta siendo abierta.
"¿Lista?."
"hmmm si."
"Entonces vamos a comer." espeto el sayayin para comenzar a caminar por donde habían venido.
Rapthalia por otro lado se alegro internamente ante la idea de volver a comer y se denoto en su paso mas apresurado que claramente Black noto.
"Solo por esta ves, solo por esta vez..." me prometí a mi mismo no volver a quedarme en una posada y prefiriendo la naturaleza o la privacidad de una cabaña como la que tenia antes de venir aquí.
Ademas voltio a ver a la niña, su deuda con esa enfermera había sido saldada siendo que tomo la decision de ayudar a Rapthalia hasta que ella pudiese sostenerse por si misma y su conciencia seria libre de cualquier favor.
Fin del capitulo.
Escrito por Phantom Fanfics.
Todos los creditos a sus respectivos creadores.
