GUARDIÁN DEL TRONO DIVINO

Capítulo 2


...


El día terminaba en el mundo exterior, las industrias paraban la maquinaria y obreros terminaban su día de trabajo, algunas personas optaban por usar este periodo para relajarse con sus compañeros de trabajo antes de volver a casa a descansar para volver a trabajar el día siguiente.

Por otro lado, otras personas, liberados de sus obligaciones cotidianas, preferían regresar a casa sin demora, no era que no tuvieran tiempo o interés en los pequeños placeres que podía ofrecer la ciudad. Estas personas, como Hajime, tenían la preferencia de dedicar su tiempo libre en actividades más recreativas.

Así, cada día Hajime salía de su despacho, corría a la estación más cercana y tomaba el primer tren en salir para volver a su apartamento.

Un día cualquiera se había convertido en rutina. Hajime volvería a casa, comería algo, se limpiaba, encendería la consola y gastaría el resto del tiempo de su día explorando el mundo digital.

Conociendo el eventual milagro que sucedería, Hajime no podía estar más motivado al respecto.

Desde la salida del beta de Yggdrasil, Hajime se había inscrito como tester, había gastaba cada minuto de su tiempo escudriñando cada rincón del aun inmaduro mundo que conquistaría el corazón de Satoru Suzuki.

Hoy, como cualquier otro día, Hajime se había reunido con el supervisor de la desarrolladora para reportar los hallazgos durante su sesión.

"¿Entonces crees que es mejor rehacer esta misión desde cero?"

"Si".

Un suspiro de cansancio se filtró por la llamada.

"Al equipo no le va a gustar eso, ¿sabes? Estaban bastantes orgullosos de su trabajo".

"Puedo imaginarlo, la verdad me divertí bastante tratando de completar esta quest. Pero solo se necesita de alguien un poco observador para ver el patrón de comportamiento del jefe final, y sinceramente es demasiado tentador para no aprovecharse de ello".

"Lo que desencadenará un bug que hará que la recompensa se duplique hasta que el jugador salga de la sala, si, lo entiendo. Reportaré el error, gracias por su ayuda, señor Breaker".

"Solo llámame Breaker, el señor Breaker era mi padre". Hajime le sonrió al supervisor un gesto que no se reflejó en el rostro de su avatar, pero el chico que resultó ser un pasante en la compañía parecía haber notado de todas formas. "Por cierto, me tomé la libertad de revisar el código de la misión, como un consejo para evitar que se vuelvan repetir estos errores diles que simplifiquen el código de programación".

"¿Simplificarlo?"

"Sí, vi que configuraron demasiados bucles en el código, si bien estoy seguro de que las consolas pueden correrlo sin problema, es mejor si optimizan los procesos. Ya sabes, evita que la mierda se acumule".

"Lo pondré en el reporte, "evitar que la mierda se acumule", listo. Gracias por todo tu esfuerzo, nos veremos en la próxima reunión.

"Claro, adiós". Y con una última risa la llamada se cortó.

Terminado la llamada Hajime se levantó y estiro los músculos, un gesto más simbólico que práctico, este tipo de reuniones se llevaban a cabo cada tres días, como el resto de los testeadores se le había asignado un contacto para reportar los hallazgos tras sus horas de juego. Tras un dos de haber lanzado la beta de Yggdrasil, Hajime se destacó de los demás jugadores no solo por proporcionar reportes precisos de los problemas, si no tan bien por aportar sus observaciones, personas y posibles soluciones a los problemas. Sus habilidades para encontrar errores entre las líneas de código le habían ganado el apodo del "Rompedor", entre la comunidad de desarrolladores del juego.

Se había convertido rápidamente en uno de los principales testeadores y consejeros durante el periodo de acceso libre. Y gracias a sus contribuciones, la compañía le había propuesto la oportunidad para seguir con su papel en un enfoque más profesional. Aunque la oportunidad le daría grandes beneficios para su desarrollo a futuro dentro del juego, el contrato o más bien la cadena que le habían colocado en su trabajo le impedía renunciar sin tener que pagar más de lo que tenía debido a incumplimientos de contratos.

Para no desperdiciar la oportunidad de mantenerse cerca del desarrollo del juego, Hajime propuso la idea de una colaboración informal, él continuaría con su trabajo de testeador en el juego y a cambio de su servicio, los desarrollados complacerían algunos de sus caprichos y obtendría recursos para Yggdrasil cuando este estuviera terminado, con la condición adicional que las peticiones siempre debían ser aprobadas primero por el equipo de programación.

Con un trato tan favorable para ellos, nadie se opuso a la idea. Y al día siguiente ya le habían informado de sus tareas y había conocido al joven que serviría como su contacto con la empresa.

Las tareas como testeador eran simples, le enviaban un correo informándole sobre su permiso para acceder a un área y él tendría que romper el juego, generar a propósito un glitch o bug era una tarea más difícil de lo que parecía. Para que el trabajo fuera eficiente, Hajime tendría que probar diferentes elementos para hacer que un error saltara de la programación del juego. Luego vendría el identificar el error y la causa de su activación, para luego informar a los desarrolladores sobre el grado del problema y ellos decidirían si volverlo una prioridad o dejarlos para repararlos posterior al lanzamiento.

El anuncio de lanzamiento del juego había sido todo un evento destacado, el primer acceso a la beta pública de Yggdrasil había tenido suficiente aceptación como para captar la atención de un buen número de personas, las expectativas se elevaron al ver la propuesta de la desarrolladora. Un juego en el que el jugador podría explorar diferentes mundos de gran escala, con una gran libertar de exploración y la libertad de afrontar las situaciones como el jugador prefiriera. Durante la campaña de márquetin se hizo gran énfasis en gran libertad de personalización para los jugadores, no habría dos individuos iguales en Yggdrasil, uno podría convertirse en el héroe mítico de una épica batalla, o pasarse el día recolectando materiales para ganarse la vida con la venta de recursos y comerciar con equipos y objetos.

Todas las promesas, demasiado ambiciosas para cualquier otro proyecto hasta la fecha, pusieron en guardia al público, pero las dudas rápidamente se fueron disipando al presentar el Beta, la continúa actualización y la producción conjunta entre el público y los desarrolladores, genero una buena cantidad de expectativa por el proyecto.

Ahora, a cinco meses del estreno, solo se estaban puliendo los detalles del juego. Faltaban cinco meses para que el mundo conociera Yggdrasil, cinco meses para que Momonga se enamorara de este mundo, y cinco meses, para iniciar los preparativos para el viaje a un nuevo comienzo.

Mientras el avatar de Hajime se desplazaba por una tranquila pradera, recibió una notificación, se había activado una misión para conquistar un calabozo en las montañas flameantes de Muspelheim.

Hajime reviso su reloj, tenía media hora antes que se ejecutara el programa de sueño programado en la consola.

"Media hora, no es mucho, pero será suficiente". Pensó, y una sonrisa desafiante se filtró por el rostro real de Hajime. Sin demora salió de su tranquila caminata hacia el punto de salto más cercano.