El Rey no era un idiota y muy a su enojo seria una gran estupidez bélica enemistarse mas de lo necesario con el Heroe del escudo.

Su destreza y poder quedaban mas que claro al no solo frenar las olas el solo casi en su totalidad.

Ahora los demás Heroes legendarios ante el perdían su significado y poderío, mas demonio que hombre Black se alzo con una aplastante derrota para sus contra partes.

Si las temibles olas de la calamidad no pudieron contra semejante monstruo y los Heroes legendarios tampoco que podría hacer una nación de humanos quienes dependían de tres Heroes abatidos para enfrentar la calamidad a la que ante Black, perdía todo su significado.

En las alturas, una capa negra se revoloteaba, el antifaz cubría la mayor parte de su rostro y mirando hacia abajo en las calles los vio caminando justo en el momento que salieron del palacio real.

Ella siendo una fiel servidora de la autoridad maxima del Reino, la patriarca del mismo y tal como su division especial se le asigno observar al Héroe del Escudo.

Sus compañeras posicionadas en otros puntos veían lo mismo que siempre han visto desde que lo llevan observando.

Una calma innata y sin embargo sentía que ellas eran las observadas, el sentimiento era extraño pero no ajeno a su persona.

Aunque la peculiar sensación era única, en breves momentos ella podia ver como sus ojos eran atrapados por los oscuros del Héroe.

El contacto eran tan rápido que podría ser impredecible pero no estaba ausente y ella lo sabia.

Un ser de su poderío no podia escapársele tal detalle de ser observado, en un momento con sus compañeras lo discutió incluso con la Reina llegando a la conclusion que el sabia que estaban allí.

Desde lo lejos viéndole pero ninguna acción fue tomada por alguno de los dos bandos.

Ella seguía vigilante y nuevamente como en veces anteriores el aire se perturbo, busco con su vista a los alrededores de Black y se dio cuenta de una cosa.

El gremio de aventureros estaba justo a lado de ellos y enfrente del Héroe y su acompañante un grupo de aventureros de alto rango se posaban frente a el.

Un hombre de cabello rojo, físico delgado y joven junto a otros tres individuos, un hombre de edad mas avanzada que los demás de pelo blanco junto a una mujer de grandes dotes de pelo morado y el último siendo un joven de pelo azul oscuro.

Su mirada notablemente mas seria que las de los demás, los cuatro parados frente a Black y Rapthalia.

La leve tension que surgió lo sintieron quienes tenían el deber de observar al Héroe legendario.

El Hombre de pelo rojo fue el primero en dar un paso al frente, sus labios se abrieron y de su boca salió un reto.

Entrecerrando los ojos Black lo escucho y decidió posponer por unos momentos su respuesta.

"Pelea con nosotros Héroe del Escudo..."

"..."

No hubo respuesta, Black miro a su lado a Rapthalia ella con su mano en su funda su postura era atenta y precavida.

Una vez mas regrese mi atención al grupo frente a mi y decidí hacer lo mas sensato en este momento.

Caminar hacia ellos, mi paso fue seguido casi al instante por mi acompañante ella no quitaba la mano de la funda.

Quienes propusieron el reto tensaron sus cuerpos notablemente al empezar a caminar hacia ellos.

El hombre de pelo rojo poso su agarre en su funda para únicamente ver como yo los pase de largo.

Ligera confusion apareció en torno a ellos y el alterno entre el escudo y la espada, cruzo miradas con Rapthalia por un momento.

Ella no les quito la mirada de encima por un momento a diferencia de Black quien no se digno en verlos en algún momento.

Cuando la distancia era lo suficientemente grande Rapthalia dejo su espada y se acerco a Black.

Lo estuvo penetrando con sus orbes por un momento esperando a que digiera algo.

No salió palabra alguna de Black y la Raccon indignada de que luego su acompañante no le dijese las cosas que pasaban por su cabeza se cruzo de brazos y en un acto infantil miro hacia otro lado esperando ignorar al Heroe del escudo.

Role mis ojos por un momento y sus viejas costumbres parecía que eran difícil de matar.

Por el rabillo de mi ojo la vi y cuando pareció darse cuenta me ignoro por completo y nuevamente actuando como una niña cualquiera.

El pueblo tan solo era una tenue figura a la distancia y ambos compañeros resaltaban mas que cualquier cosa en el inmenso prado.

Excepto que, Black volteando su rostro de improvisto y Rapthalia quien pareció percatarse de eso momentos después, saco su espada tan pronto pudo.

El sonido del aterrizaje y el humo levantado movió el cabello de la Raccon y sayan.

Unas figuras se alzaron de donde se origino tan estrepitoso aterrizaje y hay los vio.

Alzados con armas en mano.

"Somos aventureros de clase adamantita y nos gustaría medir nuestra fuerza con quien esta encima de los aventureros y de los otros Heroes legendarios. No tiene caso negarlo Black, vimos todo lo que sucedió en la ola fuimos testigo de tu poder al igual del enfrentamiento que tuviste no mucho con los tres Heroes. Igual tu compañera es fuerte pero con quien queremos medirnos es contigo..."

"¿No van a dejarme en paz verdad?"

"No."

Un suspiro salió de mi, vi a Rapthalia por un momento y asentí.

Ella enfundo su espada alejándose en un salto lo mas posible de mi, el resultado lo sabia de antemano y a pesar de que los aventureros de adamantita eran los de mayor rango por debajo de los Heroes legendarios.

El poder entre Black y ellos era como la tierra y el sol.

Comenze a alzar mi mano poco a poco con un dedo hice un gesto y eso fue incentivo suficiente para atacarme.

La mujer de pelo morado con su gran espada pego un enorme salto hacia mi, haciendo mi cuerpo a un lado deje que el golpe pegara en el suelo.

La tierra bajo mis pies se hundió y la vi de re-ojo, mis facciones no cambiaron en algún momento.

Detrás mío el hombre de pelo azul intento atarme los brazos con hilos y hay fue la primera razón para moverme.

La fuerza se aplico en mis brazos rompiendo los hilos, al mismo tiempo que desviaba mi cabeza hacia atrás.

Una patada pasaba por frente mis ojos, la mujer con expresión feroz volvió a atacarme con su otro pie.

Los vientos generados movieron mi cabello y con uno de mis brazos detuve su talon que iba directo a mi pecho.

Con fuerza la hice girar para mandarla a volar de una patada en la espalda con la suficiente fuerza para que de su boca escupiera saliva.

Su cuerpo estrellándose contra los arboles fue lo que los otros tres hombres vieron.

El viejo con su espada desenfundada intento cortar uno de los brazos de Black, su cuerpo moviéndose en armonía al ritmo de los cortes del hombre lo hicieron fruncir su seño.

Quien lo había retado se le unió haciendo en total dos hombres quienes lo atacan simultáneamente hasta que por detrás el aventurero de pelo azul saco su espada y daga corta para intentar cortarlo.

Tres contra uno y la diferencia era notable, Black mantenía la vista fija en uno de ellos y sus manos para nada interceptaban alguno de los cortes.

No obstante ensanchando su orbe levemente atrapo una de las espadas entre su mano mientras al viejo le daba una patada vertical con su pierna derecha.

El sonido de sus costillas crujiendo se escucho a las anchas y haciendo una llave de yudo al aventurero de pelo rojo lo tiro al suelo con gran fuerza.

Su cuerpo reboto un par de veces, su expresión dolora y el sonido de su espada cayendo incesantemente en el suelo dio signo de su derrota.

El rostro de Black volteo hacia atrás con velocidad tomando por sorpresa al joven quien no vio cuando por una patada en su rostro su cuerpo salió disparado varios metros hacia arriba.

Black no tuvo la necesidad de moverse mucho de su sitio y a sus alrededores cuerpos de aventureros de adamantita estaban desplegados por el campo.

Un solo golpe fue suficiente para vencerlos en combate cuerpo a cuerpo remarcando una vez mas la enorme barrera de destreza física que había entre el sayayin y los humanos del planeta donde vino a parar.

Un mujer tocándose el estomago, su expresión de intenso dolor e intentando recuperar el aire perdido.

En un agujero el chico de pelo azul, su cabello tapando sus ojos pero su cuerpo inmóvil.

Alternando una vez mas vio al viejo sentado en el pasto tocándose el pecho, el dolor en el no desaparecía y el ponerse de pie estaba fuera de la cuestión.

Por ultimo y mas cerca de el quien lo reto sentado en el pasto estaba, sus respiraciones agitadas alzo la vista solo para ver al Héroe Legendario.

Corriendo de la distancia hacia ellos, no solo el Heroe legendario ahora le veía si no su compañera se agachó y le vio.

Rapthalia volteo a ver a Black y ella a el, los orbes rojos del hombre comenzaron a parpadear paulatinamente.

Una vez que Rapthalia se alejo quien los derroto se acerco, extendió su brazo y su vista finalmente paso a una oscuridad total.

La cabeza le daba vueltas, su vista borrosa y oscurecida tratando de enfocar su alrededor.

El dolor latente de su cuerpo era no mas que un recuerdo amargo al igual que su derrota.

En cambio una superficie dura pero calmante inundo su sentir, la sombra cubriendo su cuerpo de los astros de luz y voces a la distancia fueron de interés para el.

Cuando se levanto del árbol la secuela de la pelea llego una vez mas a su cuerpo, punzadas recorrieron la zona afectada y el mareo no paraba.

Con pasos temblorosos se acerco a la cabaña, las voces provenían tan solo al dar la esquina.

Tres de ellas eran conocidas por el sus compañeros lo mas obvio y la cuarta trataba de recordar algo que le indicase quien era.

Finalmente doblando la esquina los vio a los cuatro, la atención de ellos y sus miradas inmediatamente cayeron en el.

"Finalmente despiertas, Benimaru."

"¿Que paso?

¿Donde estamos?"

"No recuerdas la derrota que sufrimos a manos del Heroe del escudo."

Al instante el recordó todo y a pesar de que mas que una pelea fue una masacre el de igual forma no pareció molestarle.

Su cabeza daba vueltas viendo de un lugar a otro, buscando a una persona en particular.

Rapthalia se sintió interesada, sus tres compañeros se levantaron del pasto y la vieron a ella.

"Espero no haya problema de que hablemos con Black-sama ahora que los cuatro estamos despiertos."

La mujer pregunto a la raccon viéndole con expectación, Benimaru por su parte paro de ver a todos lados para verla a ella.

"Nos podrías llevar donde esta El héroe del escudo."

El conociendo a sus compañeros no hizo falta preguntar que hacían hay, al aclarar sus sentidos con ello se aclaro una vez mas su misión.

Intuyendo sabia que lo esperaron a que el despertara, a final de cuentas quedaron que los cuatro hablarían con el llegado el momento.

Rapthalia dudo un poco de si ir donde estaba Black en ese mismo instante, desde que llegaron solo dejo al llamdo Benimaru y el chico de pelo azul bajo un árbol.

Mientras los otros dos apenas si caminaban, no mucho después se fue no sin antes verla con una mirada intensa.

La mujer al finalizar el combate fue la primera en reaccionar y pedir hablar con el pero siendo los cuatro juntos y conscientes.

Ella no se oponía a la idea de hablar igual que Black quien se mostró levemente curioso por lo que tenían que decir.

En la forma en lo que la mujer se lo pidió fue muy diferente a como el había sido tratado desde que llego.

En sus palabras había esperanza e ilusión genuina incluso el no pudo decir no.

Suspirando Rapthalia los vio y dijo síganme chicos.

Aun mas adentro de ella esperaba que Black no se molestase mientras el meditaba y relajaba.

Sabiendo que esa era una de sus actividades mas recurrentes por el sayayin.

El grupo de cinco personas seguía a una en común, la cabaña se notaba a metros de distancia y cuando todos entraron en esta zona la sensación que producía en sus cuerpos fue único.

Levitando en posición de loto Black mantenía sus ojos cerrados de todo y todos.

Su conexión con su interior era lo que solo importaba para el en ese momento, su pasado y experiencias estaban detrás de lo que el visualizaba una puerta de un santuario.

Tantas veces estar frente a este lugar y sin embargo nunca pudo hacer que la gran puerta roja se abriese.

Los muros a cada uno de los lados parecían infinitos en altura y la vista incluso no le alcanzaba.

No obstante, el tenue humo que escapaba de los bordes le daba mas una idea de algo simbólico.

Su mano sobre la puerta y sintió el tacto frío de la misma, una sensación recorrió todo su cuerpo y la presión del otro lado intrigo mas al pobre sayayin.

Volteo una vez mas para atrás y pudo ver la enorme pradera verde, llena de vida y no pudo mas que apreciarla y pensar que era sumamente hermoso.

Vio una vez mas la enorme puerta y no supo como abrirla, fuerza bruta era inútil, telepatía era inútil, ataques de ki eran inútiles.

Meditación también lo fue y sin embargo aun ansiaba ver que había detrás.

Su mano se separo de la enorme puerta y tembló por un momento en vacilación para volver a intentarlo.

Intentar ver quien era y de donde venía pero cedió, su cuerpo dio media vuelta para comenzar a caminar en dirección contraria.

Sus visitas a este lugar desde que lo encontró hace tiempo era cada vez menos recurrente.

Una parte de el sedia ante su amnesia y quedarse así por el resto de su vida.

Esperando en un milagro para recordar memorias del pasado y otra parte ansiaba recordar todo sobre el.

Que es lo que era y mas importante quien era pero muy a pesar de sus deseos este en particular parecía alejado de su cercana realidad.

Prefirió ver su presente con cada vez mas recurrencia y dejar que los entre sueños siguieran.

Las frases en su cabeza al principio parecían al azar y la voz tan desconocida de un momento a otro se volvió nostálgica, alejada de el y pronto las palabras dejaron de ser eso mismo para trascender a un significado.

Lejos de que todas esas frases en su cabeza no pasaban de eso mismo frases el en su presente encontró algo con significado alguno que a principio fue tan ajeno a el que se sentía extraño.

Pero no lo pudo negar, esa semi-humana le había dado una razón para vivir su presente un poco menos monótono y mas vivo.

El encontró lo que el llamaría una compañera y amiga.

Enfrente suyo, rodeado de aquellos quienes mostraban un interés por el y al frente de todos la Raccon quien le guardaba compañía y siempre lo haría.

Sus orbes negros resplandecieron con un brillo único conforme fue abriendo sus ojos.

Los vio por un momento, intercalando entre todos hasta ver a quien esperaban con ansias.

"Ya despertaste."

Los nervios invadieron su cuerpo, sus pupilas dilataron y inhalando profundamente le vio.

La mano que se puso sobre su hombro fue de aquella mujer quien con un movimiento de su cabeza le apoyo no solo moralmente si no en la decision que todos ellos cuatro acordaron.

Las orejas de Rapthalia se alzaron en sorpresa y su cola se enchino al inesperado eco que los cuatro generaron.

Sus cuerpos completamente curvados en reverencia hacia su persona, los cuatro alineados y ninguno oso levantar su rostro para verlo.

"Black-sama nos presentamos ante usted como semi-humanos, quisieras tener una palabra con usted."

Black por lo contrario se mantuvo impasible, el destello en sus ojos se tonifico mas, sus expresiones mas severas y lo pensó entre poco y nada.

"No es necesario tanta formalidad."

Las cabezas de los cuatro inmediatamente alzaron su rostro, se enderezaron y no le dejaban de ver fijamente.

Los cuatro diferían de como se presentaron, la cordialidad y respeto siendo aspectos relevantes en tanto expresión corporal tanto como su tono en el que se expresaron hacia Black.

"De que quieren hablar, Benimaru."

Se dirigió a quien parecía la voz del grupo, el dando un paso al frente hablo con voz fuerte y clara.

"Como lo dijimos Black-sama, nosotros somos semi-humanos por eso."

Su orbe rubi vio a sus compañeros y ellos lo vieron a el sabían que momento era y sin mas sus rasgos únicos salieron.

Cuernos finos y largos salían de su frente y su aspecto en general se vio afectado entre poco o nada sin considerar ese detalle.

"Ustedes..."

Rapthalia de todo lo que pudiese pasar no esperaba la revelación de ellos siendo semi-humanos, fue suficiente el repentino respeto que tomaron con el.

No obstante su cabeza dio click y al igual que ella los semi-humanos tenían por Heroe al escudo.

Un Heroe legendario quien velaría no solo por humanos si no por semi-humanos por igual.

Crecí en interés, no recordando cuando había sido tratado con tanto respeto después de Rapthalia.

La sensación de querer escucharlos fue genuina y me levante de mi lugar para ir a sentarme a un árbol cercano.

Bajo la sombra y disfrutando de un paisaje tan relajante como bello, espero que el hablara.

Su garganta paso con notoriedad y el hecho de yo ser el causante de sus nervios por dentro me genero una carcajada.

"Antes que nada Black-sama, déjeme decirle que nuestra especie es una llamada kaijin, nosotros aparte de poseer cuernos en la frente también solemos ser fisicamente superiores a los humanos. Aunque no estoy aquí para hablar de eso solo vinimos a conocerlo a usted, yo junto a mis compañeros quienes nos hacemos pasar por aventureros humanos de este reino al escuchar que el Heroe del escudo estaba aquí y verlo en acción nos dio dicha de conocer a la leyenda de nuestro pueblo."

La razón para Black le parecía ciertamente infantil sin embargo recordando la explicación de su compañera no se le hacia mas extraño.

Viéndolos bien los tres mas jóvenes ciertamente eran los mas ansiosos, desde que los conocí lo note.

Incluso el mas grande ellos no compartía el entusiasmo que ellos poseían pero en su lugar había respeto y dicha.

"Benimaru como sabrás no estoy acostumbrado a tanto respeto en este Reino. Tu lo viste por tu mismo intuyo y aunque el Héroe del escudo sea una leyenda entre los semi-humanos supongo que no eran todos los motivos para retarme y querer hablar conmigo.

"Lo de retarlo era mas que una forma de llamar su atención no sabíamos como acercarnos a usted, disculpe si lo ofendí de algún modo."

Una minúscula gota de sudor bajo desde su frente hasta su mejilla para finalmente caer de su rostro levemente inclinado.

Los demás hacían lo mismo y hasta el momento guardaron silencio, Black escuchó leves risas contenidas y supo bien de quien venían.

Los kaijin no lo escucharon o por lo tanto mejor pretendieron no hacerlo, sus manos tapaban la boca de la Raccon quien con mejillas rojas encontró mas que gracioso ver a cuatro poderosos Kaijin si los comparaba a su especie estar nerviosos hasta la medula y el hecho de que Black era tratado de forma tan propia era sin duda refrescante.

Su cola no paraba de moverse y no lo haría aun cuando sentía la mirada de aquel sayayin sobre ella.

Lo miro por un momento y bajando sus manos, su expresión poco menos infantil y propio de ella le saco la lengua tal cual niña pequeña.

Cerré mis ojos por un momento, deje salir un suspiro y decidí poner mi atención en los cuatro nuevamente.

En especial en Benimaru, "no hace falta disculparse, sabia que tramaban algo y no sentí hostilidad de ustedes desde que nos conocimos por eso accedí a pelear cuando nos siguieron fuera de la ciudad eso tan solo fue algo intencional."

Su postura corporal se relajo notablemente, no solo estaba reflejado en sus respiraciones, sus rostros se relajaron y pareció quitarles peso de sus hombros a los cuatro.

Black guardo silencio esperando a que continuaran y lo hizo Benimaru a los pocos segundos.

"Con ese asunto aclarado Black-sama, me gustaría darle esto como un simple regalo de un grupo de kaijin al Héroe del escudo, Shion..."

"Si."

Ambas de sus palmas estaban extendidas viendo hacia arriba, la luz comenzó a salir de estas.

Un tono morado que poco a poco iba tomando forma hasta dar lo que parecía un huevo.

Black en estos momentos se encontraba genuinamente confundido y no sabiendo como reaccionar.

El regalo era la cena, no lo sabia y para que le diesen un huevo como regalo tenia que ser algo importante o al menos así le decía su intuición.

"Esto Black-sama es un huevo de filorial."

Shion despejo dudas y aunque tener un ave de gran tamaño era sumamente conveniente para los humanos como ave de carga que uso le podría dar el a tal criatura.

Extendiendo mis brazos sostuve el huevo lo vi por un momento y en un momento impropio de Black pensó que hubiese encontrado mas util que fuera la cena en ves de alguna criatura.

"Gracias."

No sabia que mas responder ante el peculiar regalo, dejo de verlo un momento al prestar atención nuevamente al hombre.

Su postura se tenso sus nervios no disminuyeron al igual que el de los demás.

Vi a Black y a los chicos uno y luego el otro y sabia que el podia dar miedo cuando lo conocías.

Su expresión era la mas severa que conozco mas esa fuerza imparable imponía.

La tension en ellos volvió a subir y justo fue cuando el dejo salir su pedido que no me esperaba sin duda alguna.

"Black-sama, seria un honor si nos permitiera unirse a usted y su compañera."

La basta noche cubría los horizontes y la

calma era incomparable, la sensación de relajación y el aire fresco de la noche pegando en tu rostro y recorriendo tus pulmones era sin duda de las sensaciones mas placenteras.

Sentados en el pasto Benimaru, Shion, Souei y Hakorou veían de frente a Rapthalia.

Entre ellos el humo de una fogata se alzaba majestuoso y el calor en sus pieles era mas que relajante.

"Entonces Rapthalia-san, como es Black-sama."

Shion estaba particularmente intrigada y curiosa por el Héroe del escudo, las historias contadas en su aldea natal y por supuesto de sus progenitores no hacían mas que avivar su genuina curiosidad.

Sus labios se encorvaron y sus expresiones se relajaron, la cola de mapache se empezó a mover a un ritmo mas armónico y miro hacia el cielo.

"El a pesar de ser alguien bastante serio e incluso hostil con quienes lo provocan el muy en el fondo es buena persona, no lo digo solo porque sea mi compañero o el Heroe del escudo si no por todo lo que eh vivido con el y lo mucho que me ayudó."

Su sonrisa nadie se la quitaría y el tono carmesí en sus mejillas pronto decoraron su rostro y Shion al instante supo de que se trataba.

"Ya veo."

Cough*

El viejo imito haber aclarado su garganta y levantando su voz serena y aspera por la edad hablo.

"A mi me parece que es una persona muy capaz, no solo fisicamente."

"Hakorou, dice la verdad no solo nos queremos unir a el por ser el Heroe del escudo si no que espero que sea alguien capaz de ayudar a semi-humanos por igual pero viendo que tu eres una no me cabe dudas que lo hará."

La sonrisa de Rapthalia se engrandeció y no pudo evitar no pensar en Black, quien alejado de ellos y detrás de un árbol los escucho.

Su espalda recargada contra la madera del mismo y sintiendo el frío del mismo en su cuerpo.

Sus orbes negros bajaron por un momento a sus manos, ambas abiertas mostrando las palmas de las mismas junto aquel anillo que tenia desde que despertó de su coma.

Ahora la adquisición de un escudo de forma peculiar completaba su apariencia estética.

Medito su respuesta hacia los kaijin, observando la gema del centro en su escudo de apariencia poco tranquilizante.

No se mentiría que se sentía mas que cómodo con la compañía de la mujer y agregar a cuatro aventureros mas a la formula ciertamente parecía poco menos que una opción a considerar para el.

Su vista permaneció fija en su escudo y tomo una decisión, aunque la linea de sus labios se encorvo por un momento.

Recapacito lo blando que se hizo por influencia de la raccon y el tener compañeros no era opción para el cuando llego.

Ahora se le miraba recapacitando la posibilidad y a pesar de saber su respuesta no negó la influencia que ella hizo en el.

"Esa mujer..."

Separándose del grupo camino hacia el grupo ya listo con una respuesta.

Las pisadas se escucharon y las cabezas de cada uno de volteo en una misma dirección.

La intriga y suspenso una vez mas se alzo entre todos y las ansias de una respuesta carcomía a los aventureros.

Rapthalia parándose de su lugar camino hacia su lado, cada uno de los kaijin se levantaron y le vieron.

"Que decidió, Black-sama."

Tan pronto se acerco aun mas tan pronto salió la incógnita de Benimaru, el hablaba por todo su grupo y mentiría si dijese que los nervios no lo estaban carcomiendo.

Un guerrero tan apacible y recto como el sometido a los nervios por la mera presencia y respuesta de un hombre aun lo asombraba.

El hecho no era de que era un hombre si no con quien estaba tratando, su postura, su semblante, su forma de hablar era todo absolutamente apacible y sereno en la manera que aun sin ser hostil imponía.

"Agradezco tu regalo, Benimaru y sobre la petición a unirte a mi por el momento no me veo con mas compañeros a parte de Rapthalia, Entiendo sus motivos aunque yo igual tengo los míos."

"Black..."

La cola de la raccon se paro de mover y volteo a ver a los chicos, la respuesta de Black les hizo cambiar levemente su expresión.

La tension en ellos aumento y el signo de derrota en sus ojos se vio a través de sus orbes.

"Entendemos su decisión Black-sama, no solo hablo por mi si no por mis compañeros."

Black asintió agradecido aunque continuo con su decision y palabras que aun no estaban por terminar.

"Aun así no me siento cómodo aceptando su regalo ustedes esperaban unirse al Heroe del escudo de las leyendas de su pueblo."

"No se preocupe por eso puede quedarse el huevo de filolial y aunque es cierto que al menos yo en lo personal me hacia bastante ilusión unirme a usted me gustaría pedirle una ultima cosa."

Su cabeza de Benimaru y solo de Benimaru se inclino y su cuerpo tomo la posición de reverencia.

Los demás kaijin no lo interrumpían ellos sabían lo mucho que significaba esto para el y lo mas que pudieron hacer fue guardar silencio.

"Héroe del escudo le pido que ayude a los semi-humanos por favor contra las olas de la calamidad se lo pido de forma humilde sin nada mas que ofrecer!"

Su seguridad, su firmeza y su esperanza en ayudar a una raza le hizo ver a Rapthalia por un momento.

Ella era semi-humana y la discriminación hacia ellos era tan claro como la maldad humana que ante todo parecía dominar muchos de los aspectos de la raza que se proclamaba como superior a las demás.

El la vio a ella, su mirada extraña ante muchos pero conocida para el, conocía a la mujer del lado suyo y el sabia que ella deseaba lo mismo que ellos.

Una de su razón era ayudar a los niños semi-humanos a no quedar huérfana como ella.

Ahora estaba el, su verdadero sentir hacia los humanos y otras razas aun era un misterio.

Su compañera sabia que no era humano pero semi-humano tampoco lo era, entonces quien era el.

Como se sentiría ante otras razas y indagando mas en si mismo Black encontró que el sentía empatía y despreció.

El comportamiento no solo humano si no semi-humano aun era un enigma por el cual se sentía intrigado y atraído a cierto punto.

Unos mantenían morales dignos de ser llamados humanos ejemplares y otros eran lo extremo a lo mismo.

No había blanco y negro y el lo entendió al interactuar mas con ellos, su propia naturaleza no era la de un Héroe pero tampoco la de un desalmado que atacaba indiscriminadamente.

Tal vez las repuestas a muchas de sus dudas no tenían una como tal y estando mas en meditación consigo mismo se dejo indagar por sus propios ideales para encontrar la respuesta mas adecuado para el kaijin frente suyo quien pedía de corazón una ayuda genuina para su raza.

"Lo haremos!"

Una voz decidida se alzo con firmeza entre la tensión y atrayendo ojos curiosos vieron a la semi-humana.

Su rostro decidido y seguro de sus palabras que expresaban su honestidad y confianza en si misma para llevar acabo su petición.

Los orbes ruby vieron por un momento a la raccon luego a Black, el se supone quien era que tendría que dar la respuesta dejo que su compañera hablara y lo dijo mejor que el en tan solo dos frases.

Su cabeza se movió de arriba a abajo y la sonrisa de Benimaru no tomo mucho tiempo en aparecer.

"Gracias..."

La noche abrasaba con fervor la cabaña y los leves rayos anaranjados se alzaban hermosamente por el cielo.

Las orejas de Rapthalia se movieron de un lado a otro en un aspecto mas que tierno para muchos.

Abriendo sus ojos enfocados al frente no vio al hombre que dormía al otro lado del cuarto.

La cama vacía y la tenue luz que entraba por la ventana anunciaban los pocos minutos de oscuridad.

Levantándose de la cama mientras tallaba sus ojos soñolientos vio a aquel sayayin quien estaba parado frente al huevo.

Poco a poco su sueño desapareció hasta finalmente pararse de la cama y estar lado a lado del Héroe.

Lo vio con ojos curiosos viendo a que veía para solo ver al huevo que se movía incontrolablemente.

Las rupturas en el mismo eran notables y cada vez mas los movimientos esporádicos se hicieron mas y mas frecuentes.

"Esta por nacer."

Rapthalia lo vió con curiosidad encontrando peculiarmente intrigante su rápido crecimiento o mas bien nacimiento.

El sonido de un ave se comenzó a escuchar cuando el pico de la misma se asomo del huevo.

No tomo mucho a que el resto del cascarón cediera para que la Raccon quedara impresionada por su ternura.

"Que tierno."

Sus mejillas se enrojecieron por tan lindo filorial, su boca paso a una sonrisa juguetona al ver como el mismo voló hacia la cabeza de Black para posteriormente comenzar a chillar de emoción.

"Ya eres padre no es así."

En un comentario mas que sarcástico y burlesco lo vio desviar la mirada de ella haciendo un sonido con la boca dando de menos su comentario.

"Sera divertido cuidar de el ¿no es así?"

"Supongo."

"Que nombre piensas ponerle Black."

Sus manos detrás de su espalda y lentos pasos pero seguros hacia el espacio personal de Black.

El no se inmuto ante su provocativa con ese tono burlesco en su tono.

Viéndola fijamente respondió de la manera mas simple posible.

"Si su nombre sera Filo."

La sonrisa de Rapthalia desapareció y una ceja se levanto con su labio tornándose en negación.

"No te parece muy simple el nombre solo acortaste el nombre de su especie."

"Lo se, no soy bueno poniendo nombres."

Dándose la vuelta salió del cuarto con aun el pájaro haciendo sonidos de alegría encima de la cabeza de Black.

Una mano cubría su frente y su cabeza se movía de derecha a izquierda con la leve sonrisa que poco a poco reemplazaba su expresión en el rostro.

El crecimiento anormal de la filorial en tan solo dos días fue de recibido al igual que inesperado.

Su apetito voraz superaba al de otros monstruos con consideración solo siendo menor al de Black.

En poco tiempo la cabeza del peli negro no era mas una opción para quedarse y el lo sabia.

El peso aumentaba junto con su tamaño y la comida para alimentar a tal bestia aumentaba progresivamente.

En poco tiempo su tamaño alcanzo el cuádruple de lo que era y de pasar a hacer un ave que fácilmente cabía en la palma de una persona.

Su tamaño fue tan grande que superaba la estatura promedio del humano, encerrada en un establo especialmente hecho para ella por Black sus sonidos tan adorables no cambiaron en ves de eso aumentaron y la necesidad de comer se volvió mayor.

Frente a ella acariciando su cabeza Black veía los efectos de sus toques suaves en ella.

Su cabeza se movía de un lado a otro y la sonrisa era evidente junto con expresiones contentas.

Su mano poco a poco se separo del pelaje de la Filorial, sus ojos azules le vieron con poco menos que decepción y un rostro suplicaba mas caricias.

Black no cedió, su ojo onyx la vio por el rabillo y la vio patalear en molestia, asemejada mas a una niña berrinchuda aclamado por un bocadillo.

"Filo..."

El cuerpo del filorial se detuvo todo de ella estaba totalmente erguido y la severidad en el tono indico que no habría discusión o mas que eso manera de que el seda.

Cerrando la puerta detrás de si dejo el pequeño establo construido especialmente para el ave.

La noche sobre el le sentó bien y viendo a la cabaña no luz estaba presente esperando a Rapthalia sobre su cama en su ropa de dormir ausente de su alrededor y mas que sumergida en la tranquilidad y el sueño.

Su entrada al cuarto fue lo mas callada posible y viendo a un lado la vio dandole la espalda a la pared con su respiración casi imperceptible y su pecho alzándose armoniosamente.

El decidió hacer lo mismo encontrando el descanso especialmente apetecible en esos momentos.

Sus ojos vieron al techo por un momento antes de cerrarlos poco a poco y su vision haciéndose menos clara hasta llegar a un negro profundo.

"BLACK!!!!!!!"

El grito de una mujer despertó sus sentidos y abriendo los ojos lo mas rápido que pudo vio el techo a primera instancia antes de voltear la cabeza a su compañera.

Mirada pálida y su dedo apuntando a una parte especifica de el dijo antes de que el sayayin bajase la cabeza a ver que tenia tan alterada a la Raccon para despertarlo del sueño de esa manera.

"¿Quien es ella!!!!!!?"

Su voz exaltada era igual a su expresión confusa y en blanco y cuando Black bajo el rostro no hizo mas que ver a una niña con todo el cuerpo al aire y dos alas blancas brotando de su espalda.

Su cuerpo pequeño e infantil recostado a un lado suyo con su larga cabellera dorada tapaban lo que podría decirse eran sus partes intimas.

Parándose de la cama en desconcierto vio por un momento a Rapthalia y le pregunto.

"Quien es ella."

"No lo se!!!! Cuando desperté ella estaba hay a lado de ti durmiendo."

Entre escándalo y gritos exaltados de la semi-humana unos ojos azules se dejaron ver cuando los párpados de una infante se abrieron y un bostezo propio de una niña salió de ella.

Entre Black y Rapthalia la miraron parando su rio de preguntas y gritos desconcertados de la Raccon la vieron sonreír con inocencia antes de decir lo que confundió y sorprendió a Rapthalia aun mas a su vez que Black mas pensante en la situación afilo su mirada y la analizo en tiempo record, propio de un peleador como el.

"Buenos días Black-sama, Filo esta contenta de dormir junto a usted."

"Fi-i-lo..."

Sus labios temblaron un momento y el dedo de la mujer apuntaba a la niña que parándose de la cama dejo ver su cuerpo al descubierto ante la Raccon y dandole la espalda a Black.

"Su energía es la misma que la de Filo."

Un rápido chequeo con su percepción se lo dejo saber y en menos de lo que el esperaba tuvo una respuesta.

"¿Te puedes transformar?"

El cuerpo de la niña se dio la vuelta y con animosidad asintió alegre.

"En ese caso, Rapthalia puedes traerle algo para que se tape y ademas que estabas haciendo en mi cama."

"Si, ahorita vuelvo enseguida."

Saliendo como una bala del cuarto fue a buscar prendas apropiadas para una niña con el objetivo mas que de ocultar su desnudes innecesaria.

"Filo quería que Black-sama la siguiere acariciando así que decidí venir con usted."

En todo el momento que lo dijo no desapareció por un instante su sonrisa en cambio se engrandeció y sus alas por un momento se movieron de un lado a otro en poco menos que alegría.

Black alzo la mirada cuando los pasos apresurados de alguien captaron su atencion.

Sabia quien era y el hecho de tener una prenda sencilla en unas de sus manos sabia cual seria su proposito.

Tan rápido como ella puso la ropa alrededor de la llamada Filo y con poco menos que cuidado la vistió.

Ahora Filo se veía de un lado a otro viendo la camisa blanca de gran tamaño cubriendo por completo su cuerpo.

Solo sus rodillas para abajo eran visibles y su rostro junto su largo pelo, las alas detrás suyas hicieron el trabajo para salir por los agujeros de los brazos de la prenda con poco menos que incomodidad.

Black no hizo mas que verla en silencio como su rostro desconforme veía su prenda.

"No me gusta."

En un tono mas que infantil una transformación sucedió después dejando ver a un ave de gran tamaño con pelaje blanco y ojos azules.

La prenda se estiro tanto que se encontraba esparcida por el cuerpo de Filo rota con nula resistencia al gran tamaño de la Filorial.

Un sonido que se podría interpretar como contento salió de su pico y moviendo sus alas se movían de un lado a otro en conformidad por no sentir tan incomoda prenda.

Un problema substancial surgió y Black lo sabia aunque quizo asegurarse de ello a pesar de lo obvio.

"Filo, puedes regresar a tu forma humana."

Ella lo miro a el y con un asentimiento regreso y en cuanto lo hizo apareció nuevamente como una niña desnuda con trozos mas que rotos y desbaratados de una de las prendas de Rapthalia.

Quien con un rostro asemejado mas a la rendición emocional se acerco al Heroe del escudo.

"Va a ser un problema estarle poniendo ropa cada vez que se transforma a menos que se quede en una de las formas no podremos estar cargando ropa a todos lados."

Era un argumento valido y Black ya lo sabia de ante mano y la única idea que se le vino a la mente sobre este inconveniente fue ir al pueblo a esa armería donde consiguió la arma de Rapthalia junto su armadura ligera.

"Dale otra de tus camisas iremos al pueblo, tengo una idea."

Su boca se abrió en poco menos que decepción al pensar que otra de sus limitadas camisas se destruiría.

Pero suspirando no tuvo de otra mas que voltear a ver a filo viéndola desde arriba debido a su altura.

"Antes de nada no te transformes le hare un agujero a la camisa para que tus alas salgan libremente."

Una vez mas salió del cuarto en busca de otras de sus camisas dejando a Filo detrás quien asintió con una sonrisa.

Las puertas del establecimiento se abrieron y el lo que parecía ser un hombre hambriento levanto la mirada paulatinamente que bajaba su sandwich de gran tamaño.

Sus codos recargados en la mesa esperando la entrada completa de su cliente.

Por un momento su expresión se transformo y sus labios se encorvaron levemente en lo que parecía una expresión satisfecha.

"No esperaba volver a verlo Héroe del escudo."

Tras de el la Raccon que vio hace tiempo ahora transformada en una hermosa mujer de cabello abundante y castaño.

Contrastaba en demasía con el pequeño troso de carne que era mas que un cuerpo debil y moribundo.

Ahora transformado en una belleza no solo fisica y pudiendo jactarse de tener una fuerza sin precedentes.

"Estoy aquí por ropas para ella."

El dedo de Black señalo a la niña quien acercándose con poco menos que curiosidad hacia el mostrador donde reposaba el sandwich lo vio con un apetito entrante.

"Solo necesitas ropa y armadura para esa niña?"

Por un momento pensó en si aun tendría las tallas para tan pequeño cuerpo no entendiendo lo que las palabras de Black implicaban.

"Bueno vera señor..."

Rapthalia se le acerco con sus manos hacia el frente, un gesto dudoso de como proceder sin embargo la atención del hombre la encontró sobre Filo.

El quien se mostró genuinamente curioso por su expresión de antojo a su comida decidió ablandarse el corazón.

Tomando su comida y extendiéndola le dijo con poco mas que amabilidad "Ten puedes comer algo de mi Sandwich."

Los orbes azules de Filo en poco resplandecieron con actitud renovada y en poco tiempo su transformación se presento una vez mas antes de que si quiera la raccon le dijese algo.

"Provecho."

Con trozos de ropa cubriendo su cuerpo la filorial procedió a poco mas que tragarse de un bocado el desayuno del pobre hombre quien sorprendido por lo inesperado volteo a ver a Black.

Sus manos permanecieron cruzadas todo y el momento no dispuesto a intervenir y una vez mas formulo su pregunta sin tomar en cuenta el creciente desanimo del hombro por haber perdido la totalidad de su comida.

"¿Tendrás ropa para ella?"

Las calles parecían tan congestionadas como siempre y hace no mucho su única compañía era una mujer raccon quien caminaba a su lado.

De ahora en adelante tendría una filorial meciéndose de un lado a otro con alegría después de haber comido lo que ella creía era un simple aperitivo.

"La traste debe estar por aquí Black."

Buscando con la mirada Rapthalia veo de un lado a otro tratando de encontrar lo mas parecido a un lugar de ropa con mucha tela.

Al menos su primera idea de una traste era esa siendo que nula era su interacción con una basándose mas en apariencias comunes para los mismos.

"Disculpen."

Una voz aspera atrajo mirados a sus costados y poniendo atención se encontraron con una mujer vestida de maga con vestimentas moradas y baja estatura.

Black la volteo a ver fijamente con aun su semblante calmada y amable de la misma para proseguir una vez mas la atención del grupo fue debidamente llamada.

"Me podría acompañar a mi tienda Heroe del escudo tengo que hablar un momento con usted."

Rapthalia miro por un momento a Black no sabiendo que curso de acción tomar, una señora de avanzada edad se les acerco de la nada y mas sabiendo quien eran para solo pedir que fueran a su tienda a hablar.

Fue tan inesperada como repentino y el sayayin tuvo muchas sorpresas en un periodo de tiempo corto.

"Cual es el tema señora."

"vaya cuando mi sobrino dijo que parecías bastante sombrío no mentía, solo te quiero dar las gracias por haberlo salvado. El es de la aldea que protegiste junto a tu compañera."

Su cuerpo se dio la vuelta para comenzar a caminar de vuelta de donde vino, la presión de la mirada de Black sobre ella pero pareció ignorarlo.

"Acaso dejaras a una anciana que crees que podría hacerte ademas se que eres el Heroe mas fuerte de los cuatro y con diferencia."

Nuevamente comenzó a caminar sin esperar su respuesta tan solo queriendo que la siguiesen.

"Vamos Rapthalia."

"hmmm si Black."

La breve conversación fue de igual forma tan inesperada como bizarra ante su perspectiva y ver a Black siguiendo a la señora a su tienda sabia que el mantenía cierto interés en lo que la señora les diría al igual que ella.

Una campana sonó y tras de ello la dueña del establecimiento entro, detrás de la mujer el Héroe del escudo junto a su acompañante y un filorial quien agachando la cabeza pudo entrar.

Detrás del mostrador la maga esperaba que se acercaran con una sonrisa en su arrugado rostro.

Los orbes negros de Black veían de un lado a otro notando la infinidad de libros y objetos mágicos de la tienda.

Una de sus manos se poso sobre el mostrador y volteo a ver a la mujer.

"Que es de lo que querías hablarme."

"Bueno ya que tu y tu compañera salvaron al pueblo te quiero agradecer por salvar a mi nieto. El vivía en ese pueblo y sin su intervención ahorita mismo estuviera lamentándome sobre una tumba."

No hubo respuesta alguna de Black mas en cambio su cabeza se movió de arriba a abajo y viendo levemente a Rapthalia.

Ella fue el principal motivo de que el pueblo se salvara y las gracias iban mas merecidas a su persona.

Acercándose por detrás y poniendo a su misma distancia Rapthalia vio a la señora con una sonrisa.

"No fue nada."

La propia sonrisa de la mujer se agrando un poco mas y alcanzando algo debajo del mostrador saco lo que parecía un libro pea extendérselos.

"No solo quería agradecerles pero también les dare este grimorio, pueden aprender hechizos de el y tambien si quieren puedo leer que tipo de magia son con mi bola de cristal."

Encima del mostrador y sobre un cojín una bola de cristal reposaba, el objeto mas valioso así como el mas caro.

"Acérquense para ver que tipo de magia son."

La mirada que sentí sobre mi hizo hacerme voltear a mi lado, Rapthalia esperando que yo fuese un voluntario.

Pero las escasas ganas y nulo interés en mi por saber tan irrelevantes datos al yo no poseer magia.

Viendo mis manos llenas de rastros de batalla que no recordaba e incontables peleas que se suponía que tuve ahora no significaban nada en mis nulos recuerdos.

Levantando mi mano en negativa le indique que fuese ella en ves de mi persona.

"Hazlo tu primero Rapthalia."

Moviendo los ojos la Raccon se acerco aun mas y ahora su rostro alineado con el de la esfera y la mujer.

"Veamos..."

Alzando las manos quizo continuar aunque se detuvo por un momento para verlos a ambos.

"No se supone que les dieron una de estas cuando fueron invocados, cada esfera tiene un hechizo dentro y es mas fácil de aprender que de un grimorio, no se las doy porque es mi fuente de trabajo."

Una risa se desprendió de su persona y enterándose mas del odio incongruente del Rey por el escudo Black negó.

"No me dieron tal cosa cuando fui invocado, de seguro solo se las dieron a los otros tres."

"Eso me parece curioso."

Volviendo a concentrarse en lo que haría vio a la Raccon.

"Veamos que magia usas."

La esfera brillo tenuemente y la respuesta fue dicha ante los ojos de la maga con un resplandor único alzo su rostro y la vio.

"Tu eres magia de luz y oscuridad."

Un rostro agradecido Rapthalia le adornaba y volteo a ver a Black ante el tacto en su hombro.

"Usa esto te servira mas que a mi."

Entregándole el grimorio ella lo vio con una mirada indecisa, no se sentía cómoda aceptándolo aunque viéndolo mas de cerca vio la calma en su mirada y su paciencia en que ella lo tomase.

Todo el proceso paso por su mente meros segundos pero para ella se sintió eterno y agachando levemente las orejas tomo el regalo.

"Una pregunta."

Black alzo su voz hacia la mujer y la atención fue para el inmediatamente.

"Sabes donde puedo conseguir ropa especial para ella, el señor de la armería me dijo que con un sastre pero no me dijo nada mas."

Uno de sus dedos señalo a Filo quien curiosa como ella se acerco aun mas a la bola de cristal reprochando como una infante querer ver que tipo de magia era la suya.

"¿Ella puede asumir forma humana verdad?"

Al escucharla hablar fue suficiente para la mujer quien entendiendo mas la complicación del Heroe del escudo y si simple "si" por su pregunta fue certera con el.

"Veras en esta tienda produzco el hilo para poder hacer la ropa solo es cuestión de ir con la sastre para que ella se encargue de lo demás."

No fue mala idea seguir a la señora y Black lo supo, su pequeño inconveniente se resuelto mas pronto de lo que esperaba.

"Entonces cuanto quieres por el hilo."

"hmm el único inconveniente es que como verás."

Señalando una parte en concreto de su tienda donde la maquina posaba pero no material aparente estaba sobre el artefacto.

"No tengo el material ademas ella tiene que encargarse de hacerlo con su propio poder mágico de otra forma no funcionara, lo único que necesito es tener el material y ya lo podemos procesar aquí pero el mineral del que se hace es bastante escaso y dificil de conseguir."

"Que sugieres entonces."

"Diría que fueran a buscar el mineral, yo me encargo de hablar con la sastre solo ustedes consigan el material."

"De acuerdo gracias por la información."

"No hay de que, Heroe del escudo."

Moviendo la cabeza de arriba a abajo Black se dio la vuelta ignorando el confronta miento de Rapthalia con Filo por no tocar nada y en especial la esfera.

"Pero yo quiero ver que magia soy."

Sus ojos enternecidos vieron a la raccon quien volteo a ver a Black con su mano en el rostro acompañado de leves risas del fondo por la mujer mayor.

La vi por un momento y suspirando hacia mis adentros volteo a ver a la mujer teniendo los ojos de Filo sobre mi persona.

"Podría hacer algo antes de irme."

El sentimiento de aventurarse, conocer nuevos horizontes maravillara el ser de Rapthalia.

Conocer lugares nuevos e aventurarse con Black era un deleite, un gusto a su vez una experiencia personal que atesoraría.

Para Black la razón tras ello era un mero inconveniente que quería solucionado lo mas rápido posible.

Mientras que para Filo la razón tras de ellos al irse alejando mas haya de la ciudad, mas haya de su hogar en el bosque no podía llegar a sus nervios y estaba mas maravillada al hecho de que su afinidad era magia de viento.

Cantaba y bailaba a los cuatro vientos dejando saber este hecho como si un gran publico la viese maravillado por su espectáculo.

Tras de ella Black caminaba normal y a su lado la castaña comenzaba a disfrutar un poco mas el carácter espontáneo y alegre de la que podía ser niña e filorial.

Caminando hacia el horizonte su único objetivo era encontrar un mineral para lo mas simple de hacer, prendas.

Aunque la rareza de para quienes iban dirigidas eran igual de únicas que quien las usaría y con nada mas que un paso calmado siguieron caminando.

Fin del capitulo.

Escrito por Phantom Fanfics.

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