Bueno, ahora sí, una vez nuestros mundos se han "unido" aquí empieza o más bien, continúa la historia.
No es fácil describir esto así que espero que sigáis bien el hilo y el argumento (Habiendo leído la historia no debería ser complicado) recordar que el universo 5 es la historia canon que todos conocemos.

Besos y abrazos

AJ

Disclaimer: Todo el mundo de HP pertenece a JK, yo solo juego con los personajes.

BLACKHOLE

Vale —dijo Hermione aferrando la mano de Draco.

Aún seguían abrazados pese a que ya no estaban atados a la barandilla, lo que por cierto, había sido un acierto porque, tal y cómo ella había dicho, el poder de succión del agujero no era excesivo y, aunque estaba segura de que habría podido absorberlos si no llega a sujetarlos a ambos, al menos seguían allí, a salvo… o eso esperaba, porque delante de sus ojos había cuatro clones exactos de Draco y cuatro de ella misma y, mucho se temía que no era un efecto óptico.

Bueno, en realidad no eran exactos, porque pese a que las semejanzas eran incuestionables, había ciertas diferencias perceptibles a la vista.

Por ejemplo, una de las chicas aferraba la mano de su rubio compañero con fuerza y se pegaba a él como si buscara protección. Llevaba un precioso vestido rojo y su pelo, bastante más largo que el de ella, caía en perfectos bucles que enmarcaban su rostro. Otra de sus clones llevaba el pelo más corto y muy liso, retirado del rostro que observaba a su alrededor con el ceño fruncido y, aunque permanecía cerca de su acompañante en cómoda compañía no se tocaban de la misma forma que los otros. La tercera Hermione, que había quitado las cuerdas al chico que iba con ella, vestía de negro y pese a estar cerca de Malfoy no parecía muy contenta por la compañía. La última de ellas ni siquiera estaba cerca del Slytherin, se mantenía a distancia y les contemplaba a todos de brazos cruzados, analizando a todos y cada uno de ellos. Llevaba un vestido color salmón que se ajustaba a su cintura y el pelo retirado del rostro con una horquilla.

Los Malfoy tampoco eran iguales, aunque era mucho más difícil ver las diferencias entre ellos.

—Dime que no me ha golpeado el jodido telescopio y no estoy viendo doble —le dijo su propio Draco al oído haciéndola estremecer con la caricia de su aliento.

—No ha sido ningún golpe. El agujero negro no nos ha absorbido pero, algo me dice que sí les absorbió a ellos.

—¿Ellos? ¡Ellos somos nosotros Granger!

—Ehh, no, disculpa, yo soy yo, no tú ¿Vale? Eso que vaya quedando claro. Nunca llevaría el pelo tan desgreñado —replicó aquel ser idéntico a él, que no era él — además creo que tengo mi propia identidad —frunció el ceño —o eso espero.

Hermione se acercó al chico que había hablado.

—¿Cómo te llamas?

—Draco Lucius Malfoy —respondió él.

Hermione se pasó las manos por la cara frotándose con cansancio.

—Asumo que todos os llamáis así ¿Cierto? —miró de reojo a su Malfoy que también había respondido —obviamente sé que tú te llamas así —dijo con una mueca divertida

—Y todas vosotras —continuó refiriéndose a las chicas —Hermione Jane Granger

Ellas asintieron

—¿Qué ha ocurrido?

Preguntar aquello fue un error, ocho adolescentes intentando contar su historia todos a la vez, no era lo más coherente para intentar comprender lo que había ocurrido.

—Vale vale —se pasó los dedos por las sienes dibujando pequeños círculos —vamos por orden. Asumo que —soltó una risita histérica —cada uno de vosotros tiene una realidad y por algún motivo habéis venido a parar a la nuestra —intentó mantenerse sería pero no podía, sencillamente era superior a ella.

—¿Granger? —preguntó Draco acercándose a ella algo preocupado —¿Estás bien?

—No —dijo nerviosa — parece una película mala de ciencia ficción.

—¿Una qué? —preguntó él.

—Una piculica —respondió el Draco que había hablado antes —es una cosa muggle, ellos ven imágenes en una caja, parecido a un pensadero pero algo diferente, no están mal. Zabini tiene una.

—Está bien —con un gesto displicente de su mano ignoró al rubio y se giró hacia la única chica que sabía real en aquella demencia —¿Sabes qué ha podido ocurrir?

—Suena a locura, lo sé, pero lo único que se me ocurre es que se haya abierto un agujero negro que haya… no sé, servido de agujero de gusano y haya… comunicado varias realidades alternativas ¿Entiendes? Cómo si hubiera distintos mundos ahí fuera con otras realidades, otros universos.

Draco resopló con fastidio y se abrió el cuello de la camisa.

—Sinceramente Granger vas a tener que explicarte mejor porque no he entendido una mierda de todo lo que has dicho.

—Está hablando de Astronomía —dijo la chica que vestía de color salmón y analizaba todo con ojo crítico—La teoría de los universos hijos habla de la posibilidad de que un mismo universo tendría varias copias de sí mismo pero en esas copias las cosas suceden de forma distinta. —chasqueó la lengua con fastidio al ver las caras de pasmo de todos los demás — A ver. ¿Es que no leéis?

Hermione, que sí la estaba siguiendo asintió.

—Sí, a eso me refería. El universo es un tejido de espacio-tiempo fuera del que no hay nada. Si pudiéramos viajar a los confines del universo entraríamos en ese lugar sin espacio ni tiempo. Un lugar en el que no puede suceder nada.

—Exacto —continuó la Granger que vestía de rojo—Eso quiere decir que si los universos están separados por esa nada sin espacio ni tiempo, debería ser imposible que un cuerpo físico cruce de uno a otro universo.

—Parece ser que en todas tus realidades eres igual de sabelotodo —susurró Draco en el oído de Hermione.

Ella le miró con una mueca de fastidio y le dio un codazo.

— Los científicos muggles —continuó de nuevo la que vestía de color salmón — aseguran que aunque existen esos universos hijos, es imposible que se comuniquen entre si porque sus tejidos espacio-temporales son diferentes.

—Ahí tienes la razón de por qué los muggles —dijo su compañero Malfoy con desagrado — son seres inferiores que no saben una mierda de nada. Obviamente esto es algo más que una simple comunicación.

Draco miró a Hermione alzando las cejas

—Algo de razón tiene.

El chico que había hablado criticado el peinado de su Malfoy, miraba a la Hermione que había hablado por última vez con cara de pasmo.

—Creo que me he perdido con eso del tejido espacio-tiempo

Ella resopló enfadada

—No sé de qué me extraño, no es que seas el más listo de tu casa, Malfoy.

El chico parpadeó sin entender el por qué de aquel ataque tan gratuito y miró a su compañera Hermione que se abrazó a él, fulminando con la mirada a su calco.

—¿Por qué eres tan agresiva? Él no te ha dicho nada para que le hables así.

—Oh Merlín —dijo mirando la forma en la que la otra chica abrazaba al Slytherin —creo que voy a vomitar.

—¿Tú vas a vomitar? —el Draco que había llegado con ella miraba la escena con cara de asco —no puede existir ninguna realidad en la que un Malfoy sea capaz de tocar a una sangre sucia por voluntad propia.

—Pues te vas a llevar un chasco —dijo él dejando de abrazarla —porque si que existe.

—Más de uno, de hecho —respondió Hermione recordando el beso que acababan de compartir segundos antes de que todo aquello ocurriera rompiendo el momento.

—No será en mi mundo —dijo el Malfoy que había aparecido atado con unas cuerdas mirando a su compañera con cara de horror.

—Definitivamente tampoco en el mío —replicó entre risas el que acompañaba a la chica que llevaba el pelo liso —lo siento, miró a las otras con una disculpa, no juego en esa… liga, si me entendéis.

—Oh —Hermione le miró con obvia sorpresa y reprimió una sonrisa.

—¿Cómo dices? —El Draco desagradable que usaba la palabra sangre sucia como si fuera el mayor insulto jamás creado, miraba a su doble con espanto —¿Qué significa eso?

—Significa, hurón —espetó su compañera —que es gay ¿Sabes que es eso? ¿O entre tus elevados estándares tampoco se ve bien eso?

—Obviamente no, estúpida. Ningún Malfoy sería gay en ningún universo.

—Error —le dijo el otro rubio levantando la mano —yo lo soy.

—No es posible

—Oh créeme, si que lo es.

Le miró con asco y maldijo.

—No me gusto mucho en ese universo ¿Sabes? —replicó el otro chasqueando la lengua.

—No te preocupes —le dijo la chica que llegó con el Draco odioso—realmente a nadie le gusta Malfoy en nuestro universo.

—Al menos no es un amante de sangres sucias, gay o no —soltó el chico intentando salir del charco en el que él solo se había metido.

La risa de la castaña que acompañaba al otro les hizo callar.

—Uy que va, es mucho mejor —cuando dejó de reír sus ojos seguían brillando divertidos — él está con Harry.

—¡¿Potter?! —preguntó con repugnancia

—¿Cómo? —En aquella ocasión el horro llegó de los labios de la Hermione que había llegado con el chico atado —¿Con Harry?

—Vaya vaya Granger —respondió su acompañante con una sonrisa torcida —te he quitado el novio en otra realidad. No se si reírme o llorar.

—Está bien —Hermione volvió a intentar poner en orden todos los puntos sintiendo que un fuerte dolor de cabeza empezaba a asentarse en sus sienes — ¿Qué os parece si encontramos una forma de… no sé etiquetarnos de algún modo para que podamos referirnos los unos a los otros?

—¿Cómo por ejemplo? —Preguntó Draco.

—Déjame pensar… nombraremos los universos —se giró hacia los visitantes —vosotros habéis llegado a nuestro mundo, por decirlo de algún modo así que digamos que este será el Universo 1. De esa forma yo podría ser Hermione 1 y el Draco 1.

Draco 1 hizo una mueca no muy feliz con aquello, pero Hermione continuó.

—Vosotros —dijo señalando a la chica de los perfectos rizos que aún abrazaba a su Malfoy —llegasteis los primeros, si bien es cierto que las apariciones fueron casi a la vez, hubo apenas unas milésimas de segundo de diferencia entre vuestras llegadas. Vosotros seríais Hermione y Draco 2.

Ellos asintieron.

—Después vosotros —señaló al Draco que mantenía al parecer una relación con Harry y a su compañera —seríais el 3 —se giró hacia el chico que había llegado atado — vosotros el 4 y vosotros —terminó hablando con los dos que quedaban —el 5.

—No me siento muy cómodo siendo etiquetado, Granger —reclamó Draco 4.

—Es la única forma de poder mantener una conversación sin volvernos locos —respondió ella.

—Bien —Hermione 5 se cruzó de brazos —y ahora que todos tenemos nuestro nickname ¿Qué es lo que vamos a hacer?

—¿Nuestro qué? —Preguntó Draco 3.

—Olvídalo —dijo Hermione 3 —explicarte eso sería demasiado engorroso. Lo que necesitamos es un plan para salir de aquí.

—Antes de nada —dijo Draco 1 —lo mejor que podríamos hacer es sacarlos a todos de la torre ¿Cómo se supone que escondamos a tanta gente? Sobre todo antes de que vuelvan los demás.

—Espero poder irme antes del día siete de Enero, Malfoy —espetó Hermione 5.

—Draco —Hermione 1 sujetó el brazo del rubio y le miró con preocupación en sus ojos castaños —Harry llegará mañana.

Él alzó las cejas, sorprendido

—¿Por qué va a llegar Potter antes de tiempo? —preguntó con obvia molestia, repentinamente disgustado porque el cuatro ojos llegara a joderle aquel pequeño oasis atemporal que había creado con Granger, a recordarle que todo aquello no era real, que había arañado un poco de felicidad inmerecida antes de reencontrar la realidad.

—Creo que está… preocupado por mi

Él bufó y ella apretó su brazo

— Quiero que pienses lo que te dije —ambos sabían que hablaba de dejar que le ayudaran —yo… me gustaría… —le miró los labios y Draco sintió como si alguien le hubiera dado un puñetazo en pleno plexo solar al darse cuenta de que ella estaba pensando en el beso que habían compartido minutos atrás debajo del muérdago —quiero cambiar las cosas —dijo finalmente.

Draco tragó saliva incapaz de pensar, no realmente. Su mundo acababa de dar un giro de ciento ochenta grados, y no solo porque, por algún motivo ajeno a su entendimiento, hubieran colisionado las universos dejando caer al suyo a un puñado de Dracos y Hermiones, sino porque, mucho se temía, el beso que habían compartido apretó algún interruptor desconocido en él y estaba empezando a plantearse, Merlín lo ayudara, hablar con Potter y con su jodida Orden.

—No es el momento, Granger —dijo ocultando aquel revoltijo de pensamientos tras una máscara de frialdad.

—Está bien —aceptó ella con un último apretón de su brazo — Pero ¿Lo pensarás? ¿Lo pensarás de verdad?

Él la contempló impertérrito durante un par de segundos y finalmente asintió con gesto rígido.

— Odio interrumpir este… momento tan… íntimo —dijo Hermione 5 mirándoles con una mueca de desagrado — ¿Pero podríamos intentar pensar en un plan?

—¿Y podríais tratar de refrenar esos impulsos tan repugnantes de tocaros? —Draco 5 se estremeció — realmente no lo soporto.

—Yo no soporto tu cara de hurón y mira, aquí estamos —siseó su compañera fulminándole con la mirada.

—Estamos aquí por tu culpa, maldita sangre sucia —masculló arrastrando las palabras con los puños apretados.

—Si no estuvieras merodeando por los pasillos en la noche, estúpido y vil mortífago no estaríamos aquí.

Él se quedó rígido por un instante y apretó las mandíbulas con fuerza

—No sabes una mierda, Granger, así que cierra la boca.

Draco 1, que había estado observando el intercambio de palabras se quedó sin aliento al verse reflejado en aquel chico.

¿Realmente él era así? O mejor dicho ¿Había sido así? Tragó el nudo que se había apretado en su garganta y miró de reojo a Granger. Hacía apenas poco más de una semana él la trataba igual que hacía ese Draco, la insultaba de la misma forma, la odiaba con la misma inquina. Ahora… la vio sonreír mientras hablaba con los demás y reprimió un estremecimiento. ¿Qué estaba pasándole? Se pasó la mano por el pelo en un gesto que denotaba su profunda frustración.

No tenía ni idea la verdad. No sabía si estaba bien o mal lo que sentía ¿Acaso quería ser como ese chico? Con aquella postura rígida y aquella mueca de asco y superioridad. Pero Draco sabía, él sabía lo que había realmente debajo de aquella máscara porque él también lo estaba sintiendo. ¿Sería Granger la diferencia entre ellos? ¿Sería ella lo que les hacía diferentes?

—¿Qué ocurre en vuestro mundo? —le preguntó de pronto

—¿Cómo dices? —respondió el otro con la ceja arqueada.

—¿Eres un mortífago? ¿En tu realidad?

El chico se quedó rígido y le miró con hostilidad.

—Relájate ¿Quieres? Intento establecer similitudes y diferencias entre nosotros. Aquí lo soy —se levantó la túnica y le enseñó la Marca ignorando los distintos resoplidos de las otras chicas.

—Lo soy —respondió Draco 5 sin perder ni un ápice de aquel despotismo.

—Yo también —dijo Draco 4

—Yo no —Draco 3 mostró su brazo —intentaron reclutarme en verano, me tuvieron todas las vacaciones con entrenamientos en duelos y oclumancia. Fue muy… instructivo. Me encomendaron una misión: Entregar a Harry y, volver en Navidad para tomar la Marca.

—¿A Harry? —preguntó Draco 5, confundido

—¿No te han encomendado lo mismo?

Él negó con la cabeza.

—Yo no lo hice —siguió diciendo Draco 3 — no podía entregar a Harry, era mi mejor amigo y yo…

—Espera —Hermione 5 abrió los ojos como platos —¿Que Harry era tu mejor amigo? ¿Harry Potter? —se rió con incredulidad.

—Sí —el chico alzó una ceja y se encogió de hombros — no sé cómo es tu mundo, Hermione, pero en el mío Harry es mi mejor amigo, he crecido con él desde que empezamos en Hogwarts juntos y nos seleccionaron en Slytherin.

—¿Harry es un Slytherin? —se quedó con la boca abierta y volvió a reír —eso si que es bueno.

—Y que lo digas —escupieron varios Malfoy a la vez.

—Como iba diciendo —continuó él mirándoles con disgusto por las interrupciones — era mi mejor amigo y además yo estaba enamorado de él ¿Cómo podía cumplir la misión? Theo y yo recibimos el aviso para volver en Navidad pero no lo hicimos, decidimos que vamos a luchar, pero no con Voldemort.

Hermione 2 había levantado la mano hacía un rato y, como nadie parecía darle la palabra, simplemente habló.

—Perdonad pero ¿Qué es un mortífago y quién es Voldemort? —preguntó

En perfecta coordinación, cuatro pares de cabezas se giraron hacia ella con rapidez, mirándola como si fuera un centauro vestido de flamenco bailando sevillanas.

—¿Cómo dices? —preguntó Hermione 1 completamente anonadada —¿No sabéis quién es Voldemort? —preguntó a Draco 1 intentando confirmar que no era cosa de ella sino de ambos.

—No —respondieron ambos a la vez.

—¿Cómo es posible? —preguntó Hermione 5 — ¿No hay una Guerra Mágica en vuestro mundo?

—Pues no —dijo la chica mirándoles a todos con recelo —por suerte no hay guerras ni mortífagos de esos, sean lo que sean.

Todos parecían encontrarse en un estado de absoluto pasmo.

—No puedo creer que haya un universo dónde no exista Voldemort.

—Bueno, pues lo hay —replicó Draco 2 algo molesto —¿Entiendo que es un mago oscuro? ¿Cómo Grindelwald?

—¿Ese sí sabéis quién es? —Preguntó Draco 1

Ella resopló.

—Por supuesto, todo el mundo sabe quién es, Dumbledore le derrotó y desde entonces ha conseguido que estemos en paz.

—¿El profesor Dumbledore ha conseguido la paz del mundo mágico? —preguntó Hermione 1 con un orgullo mal disimulado dado el cariño que tenía al viejo mago.

—¿Profesor? —se rió Draco 2 —Dumbledore es el Ministro de Magia y el Jefe Supremo de la Confederación Internacional de Magos.

—Vaya —Hermione 5 sonrió —en mi mundo es el director de Hogwarts

El resto asintieron, concordando con ella.

—Pues nuestro director es Snape.

—Uffff —varias Hermione se estremecieron.

—Es buen director —le defendió Hermione 2 —todo el mundo le aprecia mucho. Está un poco obsesionado con Lily, pero quitando eso creo que es un buen tipo.

— ¿Lily? —preguntó Hermione 1 —¿Lily Potter?

—Ahá, ella le tiene mucho cariño y tal… pero creo que él tiene —hizo un gesto grandilocuente con ambas manos —demasiaaado cariño, si me entendéis. James, Sirius, Lupin y Peter no le soportan —soltó una risita —pero Lily tiene debilidad por él. Harry dice que las fiestas son muy divertidas.

—Oh Dios mío

Hermione 1 se llevó las manos a la cara intentando contener un sollozo. Se dio cuenta que no era la única que se había visto afectada por esa información y trató de deshacer el nudo de angustia que se había atado en la boca de su estómago.

—Está viva —tragó saliva y dejó escapar el aire lentamente —están vivos.

—Sirius… —murmuró Hermione 4 que apenas había hablado en todo ese tiempo —en mi mundo Sirius murió —dijo muy bajito —antes de verano hubo un… —suspiró —una batalla en el Ministerio y él… —no pudo terminar y ahogó un sollozo con su puño.

—Bellatrix Legstrange —continuó Hermione 5 —estábamos en la Cámara de la Muerte, Harry había recogido la profecía pero un grupo de mortífagos liderados por Lucius Malfoy —dijo mirando de reojo a su compañero — y Bellatrix nos atraparon en el Departamento de Misterios, por suerte la Orden apareció y aunque nos dijeron que nos marcháramos, no pudimos — jadeó intentando seguir hablando, pero demasiado angustiada para hacerlo.

—Harry luchó junto a Sirius hasta que Bellatrix le lanzó un hechizo y él pasó a través del velo —terminó Hermione 1, sin poder evitar el temblor que estremeció su cuerpo.

—Era todo lo que le quedaba a Harry —murmuró Hermione 4 limpiándose una lágrima de la mejilla.

Malfoy 5 resopló con una mueca de aversión en sus labios y, pese a que a priori parecía que casi celebraba aquellas muertes, Draco 1 sabía que no era así. Podía verlo en la tensión de sus hombros y la fuerza con la que apretaba los puños, en la fina línea de su boca y el músculo que se marcaba en el lado derecho de su cuello. Él sabía lo que pasaba por la mente de aquel chico, porque era lo mismo que pasaba por la suya, seguramente lo mismo que pasaba por la de los demás. Sabían que su padre había estado allí, liderando aquella mierda de batalla en la que había muerto aquel primo de su madre que nunca había llegado a conocer.

—¡Qué horrible! —dijo Hermione 2 con el rostro desencajado —¿Sirius muerto?

—Y James y Lily —añadió una de las Hermione

—¿En la batalla?

—No —dijo Hermione 5 que parecía estar más entera que las demás —a Lily y James los mató Voldemort cuando Harry era un bebé.

La exclamación de los dos chicos del segundo universo fue unánime.

—¿Los padres de Harry? Qué horrible pero ¿Qué clase de universo es este? —preguntó ella mirándoles con absoluto horror —magos oscuros, guerras, mortífagos asesinos, muertes… —negó con la cabeza y se echó un paso atrás —los padres de Harry y sus amigos crearon hace años una empresa a la que llamaron Marauders inc, llevan años aplicando la tecnología muggle a nuestro mundo, desde que encerraron a Grindelwald no ha vuelto a haber problemas de magos tenebrosos, es no se, un mundo normal, supongo.

Hermione 1 no pudo evitar sonreír

—Vuestro universo suena genial —susurró con un poco de envidia.

—Peter Pettegrew traicionó a Lily y James Potter —añadió Hermione 5 —por eso murieron.

—Quiero volver a casa —respondió la otra Hermione sujetando el brazo de Draco que asintió en acuerdo —yo no conozco demasiado bien a Pet pero sé que Harry le aprecia bastante, no me puedo imaginar que hay traicionado a sus mejores amigos.

—¿Podemos ir con vosotros? —añadió Hermione 3 con media sonrisa intentando aligerar el ambiente.

—Habla por ti —replicó Draco 3 también sonriendo —no me iría a un mundo donde Harry no juegue en la misma liga que yo.

—Definitivamente no lo hace —dijo Draco 2 con una risita —Astoria no estaría nada contenta si lo hiciera

—¿Greengrass? —preguntó Malfoy 5 perdiendo por un instante la máscara de indiferencia que tenía puesta —¿Astoria Greengrass?

—La misma —dijo Draco 2 —pero —volvió a decir refiriéndose al otro chico —Ron y Theo si que juegan en tu… liga, como tú dices.

—¿Ronald? —Hermione 5 abrió tan grandes los ojos que casi se le salen de las órbitas.

—Cierra la boca, Granger —en aquella ocasión, Draco 5 incluso sonreía con malicia — eso sería digno de ver.

—¿Y qué hay de Ginny? —Preguntó Hermione 1 confundida —Ginny ha estado enamorada de Harry toda la vida.

—¿Ginny y Harry? —Hermione 2 negó con vehemencia —Dios, no —Ginny está coladita por Blaise.

—De verdad —Draco 1 se plantó en medio de aquella algarabía y se pasó la mano por la frente con cansancio — esto empieza a parecer una reunión de brujas cotilas ¿No podríamos dejar este marujeo para otro momento? Para cuando sepamos que mierda hacer con todo esto ¿Quizás?

—Tienes razón, creo que lo mejor será ir hasta la Sala de los Menesteres —dijo Hermione 1 —pero antes tendría que ir hasta la torre de Gryffindor a por… a por varias cosas —añadió dándose cuenta de que tres de las otras Hermione la miraban con una sonrisa cómplice. Supuso que en su mundo ellas también sabían del mapa y de la capa.

—Ni lo pienses, Granger —dijo Draco 1 mirándola con el ceño fruncido —ni se tet ocurra dejarme aquí con todos estos locos mientras te largas Merlín sabe a qué.

—No tardaré, en serio.

—Te acompaño.

—Si te ve Zabini no estará muy feliz

Él se encogió de hombros

—Tampoco lo estará si te ve a ti.

—Alguien tiene que quedarse con ellos y tú no puedes entrar a la torre de Gryffindor. Te juro que no tardaré.

Y antes de que nadie pudiera decir una sola palabra más, la bruja salió corriendo escalaras abajo, ignorando la maldición que Draco dejó escapar a sus espaldas.