Disclaimer: Helluva Boss y Hazbin Hotel son creación de Vivziepop. "Imp on Fire" es creación de TalosLives. Por favor apoya la obra original.
XVI
Refuerzos
"Okay, en serio, estoy harto de terminar en situaciones de mierda como ésta." pensó Blitzø mientras él y Ángel miraban los cañones de lo que debían ser por lo menos trescientos pistoleros... O quizá incluso más. Blitzø sabía que era un momento para joderse: Se había quedado sin armas y sin munición, solo teniendo su fiel pistola de chispa. No sabía qué habilidades tenía Ángel para intentar sacarlos de este lío, pero incluso él podía decir que el ex-demonio estaba exhausto.
...Y mientras tanto, Valentino estaba sentado en su auto, fumando un cigarro como si nada y con cara de haberse ganado la lotería.
― ¿Y bien? Ya se encargaron de Vox, ¿no? Bueno, siempre fue un debilucho. Supongo que tendré que decir unas palabras en su funeral, justo después de tomar sus bienes.
― ¿Es en serio? Tu compañero de toda la vida está muerto, ¿y sólo piensas en quedarte con todo lo que tenía?―inquirió Blitzø con disgusto.―. ¿Tienes algún tipo de criterio?
― ¿Y eso lo dice un asesino que mata a gente por dinero? ¿Cuántas personas han muerto en tus manos que realmente lo merecían? ¿Qué hay de los sentimientos de sus familiares y amigos que tuvieron el disgusto de enterrarlos? No actúes como si fueras el héroe bueno que viene a salvar el día, imbécil. Esto es el Infierno. Aquí todos somos los tipos malos.―resopló Valentino antes de expulsar una calada, dirigiendo el humo hacia Ángel, quien entrecerró los ojos a su antiguo jefe. ―. ¿Sabes, Ángel? Estaría dispuesto a dejarte vivir si me chupas la polla como la perra que eres. Por los viejos tiempos.
―Nunca más, Val.―gruñó Ángel antes de levantar la vista, y sus ojos se abrieron de par en par... Y entonces hizo algo que hizo que todo el mundo le mirara con extrañeza y diversión:
Ángel se rió.
Se rió durante un rato más antes de relajarse y se peinó el pelo hacia atrás. ―Ya era jodida hora que llegara...
― ¿Eh? ¿De qué estás hablando?―Le preguntó Blitzø.
― ¿Recuerdas que pedí refuerzos?―aclaró Ángel, a lo que Blitzø asintió. Asintiendo con la cabeza, Ángel sonrió alegremente. ―. Bueno, sienta el trasero porque el show está a punto de comenzar.
Blitzø levantó la vista sólo para preguntarse qué demonios estaba viendo, porque sea lo que sea que estaba bajando era rápido, brillante y de forma cuadrada. Su brillo era tan desagradable que era como mirar una estrella que iba cayendo justo sobre tu cara. Valentino y sus secuaces miraron hacia arriba y también lo vieron, pero pronto se taparon los ojos para no quedarse ciegos. Sólo cuando estaba a unos metros de tocar el suelo, todos se dieron cuenta de lo que era: un ascensor.
Un ascensor celestial blanco y con alas.
Con un fuerte estruendo, el ascensor aterrizó justo delante de Blitzø y Ángel, este último viéndose tranquilo y relajado. Los pistoleros recuperaron rápidamente la compostura y apuntaron al objeto angelical, Valentino mirándolo con asco y curiosidad... Blitzø se limitó a mirar el ascensor con una ceja alzada antes de girar la cabeza hacia Ángel.
― ¡¿Eso es todo?! ¿Ese es nuestro refuerzo? ¿Una persona en un ascensor? A menos que sea una TARDIS (1) que contenga una división entera de Arcángeles Marines, no creo que las probabilidades estén a nuestro favor...
―Confía en mí.― dijo Ángel con una risita y guiñándole un ojo al diablillo. ―. Al es más que suficiente para diez divisiones.
― ¿Al?―inquirió Blitzo antes darse cuenta.―. Un momento...
Se oyó un fuerte tintineo antes de que las puertas se abrieran por fin. Salió humo blanco mientras todos esperaban lentamente a que una sola figura oculta saliera girando entre sus manos su bastón de micrófono. En el momento en que salió, toda la calle enmudeció. Algunos incluso dejaron caer lo que llevaban en la mano, mientras que otros se desmayaron de puro terror... Porque alguien con una legendaria reputación había regresado a las profundidades del Inframundo por primera vez en años.
Alguna vez fue un demonio que había hecho temblar de miedo incluso a los más terribles de entre sus pares... Y ahora era aún más peligroso por haber conseguido sus alas de ángel y su halo. Como ocurre con todos los que se redimen, el ser antes conocido como Alastor, el Demonio Radio, se había transformado por completo. Lo que antes eran solo tonos de rojo era ahora blanco celestial y el tono negro había sido sustituido por dorado, incluido su corbatín. La camisa que llevaba ya no tenía la cruz al revés para simbolizar su estatus entre los Condenados, sino una cruz dorada normal para mostrar su nueva lealtad a Dios. Su cabello, antes temido como un signo carmesí brillante de la sangre que iba a derramarse en su presencia, era también de un blanco puro con algo de dorado en los mechones de su larga cabellera, incluyendo sus orejitas de ciervo que se erguían bajo un halo de púas doradas.
Después de dar unas cuantas vueltas más a su bastón de micrófono angelical plateado y blanco, Alastor, el Ángel de la Radio, se lo acercó y mostró su característica sonrisa a toda la aturdida multitud demoníaca frente a él:
― ¡Hola de nuevo, mis estimados pecadores y condenados! ¡Es bueno estar de regreso! ¿Me han extrañado?
― ¡...TODOS VAMOS A MORIR!―gritó alguien antes de que casi la mitad de la multitud que Valentino había traído consigo saliera corriendo y gritando en pánico... El demonio polilla ni siquiera se molestó en proferir sus habituales amenazas por ser cobardes y en cambio centró toda su atención en Alastor, que se giraba para ver a su viejo amigo y compañero de almas redimidas.
― ¡Anthony! ¡Amigo! ¡Compañero! ¿Cómo le va mi amigo ex-trabajador sexual aquí abajo? ¿Metiéndote en problemas como siempre?―Le preguntó Alastor mientras rodeaba con su brazo al sonriente ángel araña. ― ¡Deberías venir más a menudo! ¡Trae a las señoras! O, en tu caso, los muchachos!
Una sonora carcajada salida de la nada hizo que Blitzø mirara a su alrededor, confundido.
―Estoy bien, Al.―dijo Ángel mientras estrechaba la mano de su amigo. ― . Me alegro de que hayas recibido mi mensaje. Estoy en un pequeño embrollo revuelto.
―Resulta que revuelto es mi forma favorita de preparar huevos. Especialmente cuando esos huevos los quiebras como los ojos de ciertos imbéciles que intentan intimidar a mis buenos amigos.―repuso Alastor antes de hacer un giro brusco y ladear la cabeza. Con los ojos brillantes, se centró en Valentino, quien estaba nervioso, ya que su tono sonaba un como estática, pero con un atronador tono astral.―...Como cierto bichito que no sabe cuándo acostarse y ser aplastado.
Valentino gruñó y señaló al Ángel Radio. ― ¡¿Qué carajo haces aquí, Alastor!? ¡Ni siquiera se te permite estar aquí!
―Oh, Valentino, cómo te he echado de menos. ¿Ganaste peso? Se te ve un poco rechonchito ese tórax tuyo.―repuso Alastor mientras se acariciaba la barbilla. ―. En cuanto al permiso para estar aquí, simplemente se lo pedí a Miguel, ¡y él aceptó! ¡Le encanta mi show allí arriba! ¡Es uno de mis mayores fans! Te ofrecería un descuento para un show en vivo, pero me da la sensación de que lo desperdiciarías...
― ¡¿Ah, sí?! ¿Qué vas a hacer, Alastor? ¡Tengo todo un ejército y tú...!
Le interrumpió el sonido de una alarma de noticias que se escuchó (Una vez más, Blitzo trató de averiguar de dónde procedían esos efectos sonoros) mientras Alastor sacaba una hoja de papel de la nada. Ajustándose el monóculo, habló alegremente por el micrófono. ―...Interrumpimos el discurso del hombrecito de pito chico que parece el hijo ilegítimo de Mothra (2) y Cruella Deville para este importante informe meteorológico: Parece que habrá lluvia mortal en Ciudad Pentagrama, y cuando digo mortal...―Entonces chasqueó los dedos y sonrió. ―...Quiero decir MORTAL.
En un instante, unos gigantescos agujeros de gusano formados por el espacio y el tiempo aparecieron por encima de todo el ejército de Valentino... Y cuando uno de los diablillos miró hacia arriba recibió una brillante lanza de energía en su cara. Como una tormenta de granizo, miles de lanzas de energía cayeron sobre el ejército que gritaba al ser convertidos en alfileteros. Cada miembro fue empalado, y partes enteras de sus cuerpos fueron cercenadas mientras sangre demoníaca corría por las calles de Ciudad Pentagrama hasta el punto de que empezaron a hacer un río de puro carmesí. Toda la oleada continuó sin cesar, incluso después de que la mayoría de los demonios habían muerto. Sus esencias, brotando de sus cuerpos, volvieron a gritar antes de hundirse en las grietas de las aceras para convertirse en uno con el propio Infierno.
Blitzø solo se quedó viendo la masacre con los ojos muy abiertos mientras Ángel parecía aburrido por todo aquello, como si ver cientos de demonios muertos a manos de Alastor no fuera nada nuevo. El propio Alastor solo sonreía y posaba como si estuviera viendo un partido en la tele en una bonita tarde de domingo... Aún con las alas blancas y el halo dorado, había algo perturbador en la forma en que miraba alegremente la carnicería que estaba provocando sin mover un solo dedo.
Valentino, que había estado observando con horror la caída de su ejército, se dio cuenta de que estaba expuesto y extendió sus alas para intentar escapar. Y entonces una docena de lanzas procedentes de un agujero más pequeño golpearon sus alas y lo hicieron caer, inmovilizándolo como si fuera un mariposón clavado en una exposición. El demonio polilla gritó y se retorció para intentar escapar, pero todo lo que logró fue sangrar y sufrir... Diez minutos después, el único que gritaba era Valentino, ya que todos a su alrededor llevaban rato muertos y ensartados.
Alastor chasqueó los dedos, se dio la vuelta y presentó su obra como si la estuviera exhibiendo ante una multitud. ―¡Eso es todo, amigos!
―...Acabas de destruir lo que debieron ser cientos de demonios en menos de quince minutos.―musitó Blitzø con asombro y un poco de miedo.
― ¿Quince? Cielos, me estoy volviendo lento en mi vejez. Yo solía acabar con tantos en diez.―dijo Alastor con un fuerte suspiro. ―. Ah, bueno, supongo que tendré que compensarlo haciendo que el proceso sea más lento pero más doloroso. Tal vez deba usar cadenas con pinchos y ácido la próxima vez... No, espera. Los demonios son mis enemigos ahora. Santo incienso entonces.
Blitzø se empezó a preguntar si Alastor se había redimido de verdad o es que logró engañar a Dios haciéndole creer que había pasado página. Sus pensamientos fueron interrumpidos cuando Alastor apareció ante él y lo miró con una amplia sonrisa.
―Oh, qué grosero soy. He olvidado presentarme. Alastor, el Ángel Radio. Sintoniza mi programa todos los martes y jueves a las 8 de la noche, hora estándar del Este.―Luego le entregó a Blitzø una tarjeta antes de preguntarle: ―. ¿Y tu nombre, mi buen amigo?
―Blitzø. La 'O' es muda.
Esto hizo que las cejas de Alastor se alzaran un poco antes de que su sonrisa aumentara. ―...Ah, sí. Eres él. Hmm, no es lo que esperaba. Pero no obstante, es interesante.
― ¿Disculpa?―inquirió Blitzø ladeando la cabeza.
―Nada, sólo pensaba en nada.―replicó Alastor dándose la vuelta para ignorar a Blitzø que se lo quedó mirando. ―. Ahora, ¿por qué no se encargan de Vally mientras yo limpio este lugar... y quizá recoja algunos recuerdos para mi colección?
Blitzø ni siquiera discutió, sólo quería alejarse lo más lejos posible del ángel psicópata. Él y Ángel se acercaron a Valentino quien aún luchaba por levantarse, pero el daños en sus alas y extremidades lo hacía imposible. Gimió mientras miraba a los dos que le miraban fijamente mientras intentaba abrir la boca e intentar hablar con ellos... Pero una fuerte patada en la cara por parte de Blitzø lo dejó fuera de combate y se desplomó como un saco de patatas. Suspirando, Blitzø se volvió hacia Ángel. ―Vigílalo. Cogeré las cadenas de nuestro coche y arrastraremos su lamentable culo hasta donde podamos interrogarlo.
―Entendido.―dijo Ángel haciendo el saludo militar mientras Blitzø se alejaba.
Luego Alastor caminó él con un brazo ensangrentado en la mano, sonriéndole cálidamente al ángel araña que observaba a Blitzø con ojos enternecidos. ―...Conozco esa mirada. ¿Te llama la atención?
― ¿Blitzø? Honestamente, un poco.―admitió Ángel con un suspiro y una suave sonrisa.―. Es un tipo bastante bueno a pesar de toda la mierda que habla de sí mismo. Me recuerda un poco a mí mismo... y a ti. Pero ya sabes, yo soy un ángel, él es un demonio. No está permitido.
― ¿Y lo dices tú? ¿Quién eres y qué has hecho con mi buen amigo Ángel? Vamos, ¿ni siquiera vas a intentar coquetearle?―Le preguntó Alastor, inclinándose hacia delante con una sonrisa. ―...Sabes que me encanta conocer los asuntos amorosos de mis amigos, hace unos jugosos chismes.
Ángel negó con la cabeza y suspiró. ―Mira, aunque estuviera permitido, no estaría bien: Está haciendo todo esto por alguien que amaba y a quien perdió... No voy a intentar meterme en su corazón cuando está claro que aún añora a Stolas.―Luego se volvió hacia Alastor con una mirada aguda. ―. ¿...qué estás tramando? O más bien, ¿qué sabes tú que yo no sé?
― ¿Qué quieres decir?―inquirió Alastor haciéndose el inocente en vano, pero ni siquiera siendo un ángel podía ocultar su verdadera naturaleza embaucadora.
―Cuando hablaste con él, parecía como si lo conocieras... O al menos saber de él.―afirmó Ángel volviéndose hacia su amigo. ―. Si sabes algo...
―...Lo único que puedo decirte, Anthony, es que ese diablillo será vital en el futuro. En formas que ni siquiera él conoce aún.―contestó Alastor con una sonrisa cómplice antes de darse la vuelta. ―...Esto es algo más que una misión para vengar a un ser querido. Hay... grupos interesados en él. Y no puedo decir más. Lo siento.
―¿...Y él va a estar bien?―Le preguntó Ángel, pero Alastor no dijo nada y solo siguió buscando partes de cadáveres.―...Sigues siendo un cabrón misterioso como siempre...
― ¡Sabes que tú y los lectores así me quieren!
― ¿Qué lectores?
― ¡Nada! ¡Sólo un poco de humor de romper la cuarta pared!
...
Valentino gimió al sentir la sangre en su boca y su cabeza palpitando de absoluto dolor... Tardó unos instantes en darse cuenta de lo que había pasado mientras maldecía una y otra vez mentalmente con votos de violar y matar eternamente a Ángel y a su amigo diablillo. Sorprendido de estar vivo, Valentino estaba a punto de reírse de la estupidez de ellos por no matarlo cuando tuvieron la oportunidad sólo para darse cuenta de que no podía ver; Algo bloqueaba su visión tener algo envuelto en su cabeza. También estaba la posición en la que se encontraba: Estaba extendido sobre una especie de estructura caliente de metal mientras sus piernas estaban forzadas a permanecer abiertas. Valentino trató de mover las caderas, pero algo se sentía... mal. Como si hubiera una presión en el bajo vientre, justo dentro de su culo, que se sentía como si tuviera un mojón incapaz de salir.
Ignorando la extraña sensación, el demonio polilla luchó por mover sus extremidades, pero las cuatro estaban sujetas por cadenas que ardían cuando se movía. Un grito ahogado salió de su boca cuando escuchó una voz familiar en sus oídos: ―...Supongo que alguien por fin se despertó.
― ¡¿Ángel?! Hijo de puta, ¿dónde estás? ¡¿Dónde estoy?!
― ¿Ahora mismo? Estás a unas dieciséis millas de la frontera de Ciudad Pentagrama. Encadenado a tu coche con cadenas de acero de dragón oscuro, así que ni siquiera pienses que puedes escapar porque cada forcejeo te quemará.―respondió la voz del diablillo mientras Valentino volvía a forcejear, sólo para gritar de dolor cuando las cadenas volvieron a quemar su carne. ―. Cielos, supongo que debo haberte golpeado más fuerte de lo que pensaba si no me escuchaste. Eso o es que eres retrasado.
"¡Joder! ¡Joder! ¡Joder!" gritó Valentino en su cabeza apretando los dientes. Necesitaba encontrar una forma de salir de esto. ―Escuchen: Lo que quieran. Dinero. Sexo. Drogas. Todo lo tengo. Puedo...―Una patada en su entrepierna lo hizo chillar aún más y e hizo más incómoda la presión dentro de su culo. ―. ¡Joder! ¡Joder! ¡Mierda! ¡Mierda! ¡Malditas putas, todos ustedes! ¡Hijos de mil putas! ¡Sus padres son unos cabrones y voy a degollar a todas sus familias cuando salga de aquí!
Valentino respiró profundamente para intentar calmar su garganta ardiendo mientras el silencio que le rodeaba empezaba a ponerlo nervioso... Esperó que Ángel o Blitzø dijeran algo, pero no ocurrió nada. Podía sentir sus ojos sobre él, y empezó a sudar.
―Mira... por favor... quieres información, ¿no? ¡Sobre Stolas y los que lo mataron! ¡Hablaré! ¡Hablaré!
Sintió que alguien le agarraba por la cabeza y empezaba a quitarle lentamente lo que fuera que le envolvía los ojos. Hizo un gesto de dolor y gruñó cuando la cinta negra fue arrancada de su cara, dejándole una marca mientras Blitzø se sentaba en la ventana plana de su auto. Valentino dejó que su visión se aclarara antes de darse cuenta de que estaban diciendo la verdad: El demonio polilla estaba realmente encadenado boca abajo en su propio vehículo personal y con el culo al aire mientras no llevaba más que sus calzoncillos. Mirando a Blitzø, Valentino tragó saliva mientras el diablillo le miraba fríamente con una botella de agua en la mano y algunos objetos cerca de sus pies. Después de unos cuantos sorbos, el diablillo echó un poco de agua en la cara de Valentino antes de inclinarse hacia delante con una sonrisa. ― ¿Te sientes mejor, mosquita?
Valentino estaba a punto de insultarlo cuando casi se mordió la lengua para detenerse: Por mucho que odiara admitirlo, estaba bajo su control, y Val tenía que seguirles el juego si quería salir vivo de esto. Blitzø resopló entonces antes de coger uno de los objetos que tenía cerca del pie. Lo levantó y lo puso justo en la cara de Val: Era una especie de cápsula transparente de plástico que no parecía era más grande que un mechero.
― ¿Sabes qué es esto?―Le preguntó Blitzø, pero Valentino se quedó callado. ―...Esto es lo que los convictos en prisión llaman cargadores (3), aquí esconden todo tipo de mierda: Drogas. Dinero. Notas importantes para sus compañeros mafiosos. Se lo meten por el culo para esconderlo de los guardias y así sacárselo cuando están libres.
Blitzø lo tiró a un lado antes de mostrarle una objeto blanco del tamaño de un cubo pequeño.
―Esto es C-4, uno de los explosivos plásticos más peligrosos del mundo. Este es único porque contiene acero angelical líquido integrado en el explosivo... Puede que sea una pequeña cantidad, pero créeme cuando te digo que incluso este trocito puede hacer que el día de alguien sea un desastre.―Entonces se levantó y se embolsó el C4 antes de subirse al capó del coche. ―. Ahora, el C-4 es inútil sin un detonador y encendedor... El cual está actualmente conectado a un pequeño cuadrito del tamaño que te mostré.
Luego sonrió y miró al confundido Valentino.
―...Y ese cuadrito está en el cargador que te mencioné, metido en lo más profundo de tu culo.
De repente, todos los nervios del cuerpo de Valentino se congelaron como el hielo. Pensó en la extraña sensación dentro de su recto y gimió. ―Oh Dios...
―Dios no está aquí hoy. Y si lo estuviera, dudo que estuviera aquí por ti.―repuso Blitzø mientras saltaba del auto y se dirigía donde Ángel, haciendo girar un fino bolígrafo de plata. ―...Pero uno de sus ángeles sí está. De hecho, Ángel tiene el detonador que hará estallar la carga y hacer explotar tu culo en puras cenizas.
Apretando los dientes, Valentino bajó la cara y la golpeó contra su coche un par de veces mientras Blitzø se inclinaba hacia su oído.
―...Ahora, voy a hacerte unas cuantas preguntas, y si no me dices la verdad o haces una graciosada, le diré a Ángel que presione ese botón... Si me sigues el juego, él no lo presionará. Entonces, ¿cómo va ser, Val? ¿Preparado para cantar como un canario o convertirte en pavo asado?
― ¿...Qué quieres saber?―gimió Valentino al darse cuenta de que estaba totalmente indefenso por primera vez en su vida.
Y odiaba cada segundo de ello.
...
―Primera pregunta.―dijo Blitzø dando un paso atrás y se cruzaba de brazos. ―. ¿Quiénes son las personas con las que contactaste para que asesinaran a Stolas? Ese grupo llamado la 'Gran Mano' que está a cargo de toda esta organización. ¿Quiénes son?
―No lo sé, lo juro.―refunfuñó Valentino cerrando los ojos y suspiraba. ―. Lo único que sé es que tienen conexiones y tal poder que me hacen parecer a mí un ratón de iglesia frente una horda de leones. No debía preguntar nada sobre sus identidades, y me dejaron claro que si intentaba hacerlo, estaría muerto en una semana. Ni siquiera me molesté en intentar averiguarlo porque el tipo que enviaron era alguien con quien no quisiera meterme.
― ¿Quién era?―inquirió Blitzø con una ceja levantada.
―Un Caído, pero con equipo de Exterminador.―respondió Valentino, haciendo que los ojos de Blitzø y Ángel se abrieran de par en par. ―. Sí, no sé si era un antiguo miembro o le robó la armadura a uno de ellos, pero igualmente no iba a meterme con un tipo así.
―...Esto es algo que tendré que investigar.―Le susurró Ángel a Blitzø, quien asintió en agradecimiento.
―Muy bien, siguiente pregunta: ¿Cómo te pusiste en contacto con la gente que está detrás de la muerte de Stolas?
―No lo hice yo.―respondió Valentino con un gruñido. ―. Ellos vinieron a mí. Debería haber ignorado la oferta de ese estúpido príncipe, pero la oportunidad de matar a Stolas era demasiado buena para dejarlo pasar...
―Espera, ¿príncipe? ¿Como el príncipe Gaap?―inquirió Blitzø, gruñendo. "Kern también mencionó ese nombre..."
―Sí, supongo que no debería sorprenderme que quisiera la muerte de Stolas.―se rió Valentino mirando a Blitzø con una sonrisa de satisfacción. ―. Todo el mundo sabe que el tipo siempre quiso a la princesa Stella como esposa. Los dos eran amigos de la infancia, y él quedó destrozado cuando perdió su mano en matrimonio; Por lo que he oído, los dos estaban muy unidos, pero ocurrió algo que hizo que su amistad se acabara... No estoy seguro de qué fue, pero debió ser bastante grave para que ella se pusiera del lado del marido al que odiaba que en lugar del amigo que le importaba.
Blitzø entrecerró los ojos y se preguntó qué papel estaba jugando Stella en todo esto.
"No nos engañemos: Stolas y Stella tenían un matrimonio terrible y se engañaban como locos. ¿Llegaría ella al extremo de ayudar a que lo asesinaran? Incluso si creo que ella y el Príncipe Gaap ya no son amigos, ¿quién puede decir que no está involucrada de alguna otra manera?"
―El príncipe Gaap...―empezó Blitzø entrecerrando los ojos.―...fue él quien se acercó a ti, ¿cierto? ¿Qué sabes de él?
― ¿El príncipe? Sí, se acercó a mí porque sabía que Stolas y yo habíamos tenido problemas en el pasado. Se ofreció ayudarme a deshacerme de él de una vez por todas si le ayudaba a donar a una causa de la que formaba parte. No me importaba, sólo quería a Stolas muerto, y conseguí mi deseo. ¿En cuanto al propio Gaap? Es el jefe de la 33ª Casa Mayor de la Familia Goetia. Es profundamente filosófico, popular y guapo. Es una fuerza económica en varios campos de la ciencia y la magia con conexiones con miembros importantes de la casa. Se le considera una joven estrella emergente de la Familia Goetia con constantes alabanzas a su nombre, pero el tipo nunca se ha casado porque está obsesionado con la princesa Stella, y todo el mundo lo sabe.―respondió Valentino con un bufido. ―...Si crees que ir a por mí es un suicidio, ir a por el príncipe Gaap es preparar tu funeral. Se rumorea que el tipo tiene los medios para prever su propio futuro, y eso incluye asesinatos. Así que lo más probable es que te vea venir a leguas de distancia.
―Ya se me ocurrirá algo.―respondió Blitzø, aunque en el fondo estaba preocupado. "Si tiene medios para ver el futuro, tendré que contrarrestarlo antes de matarlo."
―Una última pregunta.―preguntó mientras se inclinaba hacia delante y miraba al demonio polilla. ―. ¿Por qué lo hiciste? ¿Por qué pagar para que mataran a Stolas? ¿Qué problema tenían ustedes que llevó a quererse matar el uno al otro?
Valentino refunfuñó un poco antes de suspirar.
―...Intenté conseguir algunas bases en Imp City hace un tiempo, ya que supuse que sería fácil. Además, a nadie le importan los diablillos, así que pensé que nadie tendría problemas con que yo tuviera un establecimiento de poder allí... Y resulta que estaba jodidamente equivocado porque el príncipe Stolas no se tomó bien que me metiera con su 'gente', así que destruyó toda la operación en Imp City... ¡¿Cómo mierda iba a a saber yo que él sería el único puto Goetia que se preocuparía por lo más bajo de lo bajo?!
―Eres un encanto, Val.―resopló Ángel.
―Pero eso no fue suficiente.―maldijo Valentino mientras se agarraba las manos. ―. El bastardo realmente quería convertirme en un ejemplo, así que empezó a ir tras mis otros establecimientos. Estaba perdiendo negocios y dinero más rápido que nunca, y sabía que lo siguiente que haría sería perseguirme... No era estúpido pensando que podría enfrentarme a un príncipe Goetia, así que intenté buscar otras opciones...―Y luego sonrió.―...Fue entonces que encontré algo muy, muy interesante sobre nuestro principito muerto .
Blitzø le preguntó con un tono gélido: ― ¿Qué encontraste?
― ¿De verdad quieres saber?―se burló Valentino sintiéndose mejor al ver que tenía una ventaja sobre Blitzo a pesar de su posición. El diablillo gruñó mientras le agarraba la cabeza y lo golpeaba contra el coche. ―. ¡Joder!
― ¡Contesta la pregunta o te meto ese cargador más adentro hasta que lo sientas en el estómago!―gritó Blitzø. ―. ¡AHORA!
―...Se folló a un ángel.―respondió Valentino, haciendo que los ojos de Blitzø se abrieran desmesurados. La polilla, que sangraba por la boca, esbozó una sonrisa ensangrentada.―. Sí. Sorprendente, ¿eh? Todos sabemos que las relaciones entre ángeles y demonios están prohibidas desde la Revuelta de los Nephalems (4). Aunque Stolas se estuviera follando a un ángel masculino, ¿cómo crees que reaccionaría todo el Pentagrama si uno de los demonios más poderosos e influyentes estaba en una relación amorosa con un archienemigo del propio Infierno?
― ¿Qué quieres decir... qué quieres decir con una relación amorosa?―preguntó Blitzø con la voz un poco quebrada.
Riéndose, Valentino contestó: ―Quiero decir que no se trataba de una aventura de ir a la cama y divertirse... Él amaba a este ángel. Lo amaba de verdad. No sé qué pasó, pero según mi fuente, nunca volvió a amar de verdad desde que todo se acabó. No sé si eso significa que el ángel murió o que tuvieron una pelea. Ni siquiera sé el nombre del ángel, pero conseguí una prueba. Una sola carta escrita en enoquiano (5), el lenguaje de los ángeles, estaba llena de mierda cursi amorosa. Amenacé con publicarla en todos los periódicos infernales si Stolas no se retiraba, y así lo hizo... Pero me dejó claro que me mantuviera alejado de su territorio, cosa que me pareció justa.
Escupió y gruñó.
―...Pero yo reí al último. Sobreviví al cabrón. ¡Nadie se mete con Val...!
Blitzø le dio un puñetazo en la cara para hacerlo callar antes de darse la vuelta.―Ya he terminado aquí. Nos vamos.
―Bien.―dijo Ángel mientras se daba la vuelta también.
― ¡Oigan! ¡Oigan, ustedes malditos dijeron que me dejarían ir!―Les gritó Valentino mientras seguía forcejeando contra sus cadenas a pesar de la sensación de ardor en sus extremidades. ―. ¡Lo prometieron, mierda!
―No.―repuso Blitzø dándose la vuelta mientras Ángel le entregaba el detonador. ―. Prometí que Ángel no apretaría el botón... Pero yo no tengo ningún problema en hacerlo.
― ¡Espera!―gritó Valentino con los ojos desmesurados. ―. ¡Yo... puedo ser útil! ¡No puedes hacer eso! ¡Ángel, bebé, por favor! ¡Lo siento! Yo... ¡aceptaré la redención que me pediste! ¡Lo haré! ¡Alabado sea Dios! Alabado sea Jesús...!―La desesperación brillaba en su rostro mientras se retorcía más fuerte. ―. ¡Lo siento! ¡De verdad! ¡No volveré a hacer daño a nadie! Yo... ¡me iré! ¡Me iré! ¡Me iré a algún lugar lejano! ¡Ni siquiera necesito mi dinero, viviré una vida humilde!
Blitzø hizo girar el detonador en sus manos mientras los dos continuaban su camino hacia la salida. Valentino ahora lloraba abiertamente mientras rogaba y suplicaba.
― ¡POR FAVOOOR! ¡NO HAGAS ESTO! ¡NO QUIERO MORIR! ¡POR FAVOR! ¡POR FAVOR, ANTHONY!
Ángel hizo una pausa y se giró antes de dirigirse fríamente a Valentino. ―...Sólo mis amigos y mi familia pueden llamarme Anthony, Val. Adiós. ¿Esta vez? Para siempre.
― ¡No! ¡No! ¡NOOOOOOOOOOO!
Blitzø pulsó el botón y, en un instante, se produjo una brillante y potente explosión. Un rugido de fuego azul y rojo estalló mientras el preciado auto era incinerado por completo, junto con Valentino, que ni siquiera tuvo tiempo de gritar antes de ser reducido a cenizas. Se vio su esencia demoníaca aún gritando silenciosamente antes de convertirse en uno con el infierno, y luego no hubo más que silencio. Blitzø arrojó el detonador y se disponía a seguir caminando cuando notó que Ángel miraba la destrucción con unas lágrimas en los ojos. ― ¿Estás bien, Ángel?
―Sí.―musitó Ángel secándose las lágrimas. ―...Sólo me estoy despidiendo de una parte de mi vida de la que me arrepiento...―Luego se volvió hacia el diablillo y le sonrió cálidamente. ―. Y llámame Anthony.
Blitzø asintió con la cabeza mientras los dos seguían caminando hacia su propio auto, ya estaba cerca de amanecer. Estaban a punto de subir cuando Anthony se detuvo.
―Blitzø, sobre lo que dijo Valentino... Sobre que Stolas amaba a ese ángel... No...
―No me preocupa eso.―terció Blitzø, aunque estaba claro que mentía por sus hombros tensos. ―. Volvamos al hotel. Necesito dormir un poco. ―Anthony asintió antes de entrar y alejarse de los restos.
La noticia de la muerte de Valentino y Vox acabó por extenderse, ya que sus antiguos lugartenientes no tardarían en competir entre sí y luchar por los despojos de su territorio. Muchos de los que estaban bajo su control, incluidos sus trabajadores sexuales, huyeron para intentar encontrar nuevos proxenetas o una nueva vida... Los horrores que había hecho Valentino, en particular las redes de pederastia y las películas snuff, causaron sorpresa y asco a muchos residentes en el Infierno, que consideraron que él había ido demasiado lejos.,. Velvet, la última de las Tres V's, tomaría distancia de sus ex-amigos durante años.
Con el tiempo, el nombre de Valentino acabaría siendo olvidado, solo llegando a ser otra nota a pie de página de los muchos Overlords del Infierno que vinieron y se fueron.
CONTINUARÁ.
Glosario/Notas:
(1) La TARDIS ('Time And Relative Dimensions In Space' en inglés) es una nave espacio-temporal de la serie británica de ciencia ficción Doctor Who. Tiene la forma de cabina de policía de los años 60's se caracteriza por ser muchísimo más grande por dentro que por fuera.
(2) Mothra: Monstruo de la franquicia de Godzilla, que asemeja a una polilla gigante.
(3) El término 'cargador' es un slang entre las prisiones para una cápsula que utilizan presos y contrabandistas para pasarse drogas y dinero sin ser detectados. Este término se puede hallar en la novela Papillon del celebre escapista francés Henri Charrière (1906 - 1977), donde describe a una gran cápsula hueca que se puede meter en el culo y se asienta en el recto.
(4) Nephalem: Raza híbrida producto de la unión entre ángeles y demonios. Los llamado "Nephilim" son los productos del cruce entre ángeles/demonios con humanos, siendo EN la Biblia los famoso 'gigantes' exterminados en el Diluvio Universal.
(5) Enoquiano: Lengua artificial creada por los ocultistas británicos John Dee y Edward Kelley, el 8 de marzo de 1581. Según ellos, esta lengua, derivada del personaje bíblico Enoc, hijo de Caín, era la lengua hablada tanto por ángeles como por demonios.
