El título de la historia es gracias a Loremarquez a quien le agradezco su apoyo.
Descargo de responsabilidad: Los personajes de Harry Potter no me pertenecen. El universo es propiedad de JK Rowling.
Cuando por fin habían terminado de reconstruir Hogwarts, Hermione se tomó la tarea de convencer a sus dos mejores amigos de regresar a terminar su último año. Harry había aceptado casi de inmediato, Ron, por otra parte, tuvo que soportar el regaño de su amiga y su madre, juntas y separadas, terminó aceptando volver, solo para tener calma y silencio.
La relación del trío de oro había cambiado un poco durante la guerra. El hecho de que Ron los abandonara había roto el corazón de Hermione, aún lo amaba, pero no como hombre. En cambio, la relación entre Harry y Hermione se había hecho más profunda. El estar solos, en medio de un bosque, corriendo peligro de muerte, te abre los ojos sobre las personas con las que puedes contar y por las que estarías dispuesto a dar la vida si te lo pidiera.
Terminando la guerra, no era raro ver los casuales coqueteos de Harry hacia Hermione, un guiño, un sonrojo, un abrazo mucho más largo de lo que debería ser entre "amigos-hermanos". Ron no había dicho nada en contra de la naciente relación de sus amigos, a pesar de ser un cabeza dura, sabía que había herido a su amiga y que su amigo merecía a alguien tan perfecta como ella, así que lo alentaría a declararse, esa era la verdadera razón de los chicos para volver a Hogwarts, para que Harry estuviera cerca de la castaña y Ron fuera el apoyo emocional y estratega del azabache.
Ya habían pasado varias semanas desde el inicio de curso y aún no habían tenido algún avance con la unión de los héroes, todo se quedaba en coqueteos.
Se encontraban en el gran comedor, discutiendo sobre sus clases y tareas, mientras cenaban.
Ron: ¿Por qué elegiste estudios muggles Harry? Fuiste criado en ese mundo.
Lavander: Porque tu amigo busca una nota aprobatoria fácil Won-Won. - Lo decía mientras le metía comida a la boca y le sonreía.
Hermione: ¿Es eso cierto Harry? Las notas fáciles son las menos satisfactorias.
Harry: No es eso, solo quería una clase que no me exigiera tanto, para poder rendir mejor en las materias más duras y tener tiempo para estudiar para el examen de Auror. - Tomaba un riso entre sus dedos. - Sabes que siempre he querido ser parte de ellos preciosa.
Hermione se puso absolutamente roja mientras le sonreía y asentía.
Lavander pego un grito y los distrajo de su momento: ¡Chicos! Ya que los veo tan melosos, déjenme practicar mi lectura de cartas con ustedes. - Hermione negó con la cabeza y los ojos de Lavander cayeron sobre Harry. - Por favooor. Se que tú entenderás las ganas de practicar algo de lo que quieres vivir.
Hermione: ¿Planeas dedicarte al tarot?
Lavander: Si y no, planeo ser escritora de "Corazón de bruja" adivinando la suerte amorosa de las parejas más envidiadas del mundo mágico y puesto que ustedes van por ese camino, les pido una primicia. - Lavander miro a Harry quien sonrió y aceptó.
Harry: Solo aceptaré la predicción si es positiva.
Las cartas fueron ordenadas con gran agilidad y el rostro de Lavander se descompuso con sorpresa y no dejaba de ver a Harry y Hermione.
Harry: ¿Y bien? ¿Cuántos hijos tendremos?
Hermione no pudo contener su grito. - ¡Harry! ¿Estás loco? ¿Cuándo te volviste tan imprudente?
Harry: Morir y revivir me hizo valorar la vida y saber exactamente lo que quiero de ella.
Lavander interrumpió nuevamente con un carraspeo. - Ejem ... Harry, esto te interesará. - Harry le asintió para que siguiera hablando. - Pues verás, tu final feliz está en peligro. Hay quienes vienen por aquella persona que tú también quieres. Aquí dice que están muy cerca y la están buscando. - Está última frase la dijo mirando en dirección a Hermione quien solo levantó una ceja incrédula. - Tendrás una oportunidad de ganar y será cuando la discordia los haga pelear a ellos...pero, tú también tendrás una sola oportunidad de acercamiento y está se verá en peligro sino controlas tus celos.
Harry estaba asombrado por la cantidad de detalles que la novia de su amigo daba. - Lavander, te has vuelto muy convincente en esto. Podrías sustituir a Trelawney y no diría nada. Casi podría jurar que todo eso lo leíste en esas cartas.
Lavander: ¡Lo he leído en las cartas Potter! Eso me pasa por ofrecer mis servicios a incrédulos.
Hermione no dijo nada sobre el tema, sobra decir que ella no creía una palabra de todo lo que se acababa de decir en la mesa, ni siquiera podía creer que Harry hubiera aceptado que practicaran con él. - Bueno, voy a la biblioteca, los veo en la torre.
Harry: Te acompaño preciosa.
Ron: Pero Harry, en 10 min debemos presentarnos a nuestra detención con Mcgonagall.
Hermione lo miro con desconcierto. - ¿De-Ten-Ción? ¿Cómo es eso posible Harry?
Harry: Pues verás, estábamos practicando con unos chicos de Ravenclaw que también tomarán el examen para Auror y accidentalmente le pintamos a un chico de primero todo el cabello de colores.
Ron: También los dientes. Parecía que tenía la boca llena de dulces. Hasta sus lágrimas eran de colores.
Hermione no sabía si reír o enojarse, por lo que optó por la primer opción. - Me alegra que se metan en problemas de chicos de su edad. - Se inclino para darle un beso en la mejilla a Harry y susurrarle. - Aparta mi lugar en el sillón. - Harry le guiño un ojo y ella procedió a salir del gran comedor.
Llevaba los brazos llenos de libros, casi no podía ver por dónde caminaba, hasta que terminó chocando con alguien muy poco amable que solo le gritó mientras la ayudaba a recoger los libros.
-: ¿De qué te sirve estar en una escuela de magia sino la usas para evitar los libros o por lo menos hacerlos menos pesados, eh?
Ella solo se disculpaba sin saber a quién iban dirigidas sus palabras, cuando volteó para verlo se quedó sin habla.
Draco: ¿Granger, estás bien? ¿Te cayeron los libros en la cabeza y te afectó el habla? - Él llevaba en sus brazos casi todos los libros que ella había tirado.
Hermione: Gracias Malfoy, disculpa, es que no creí que fueras tú y mucho menos que me fueras a ayudar a recoger todo, ahora, si me los permites, debo devolverlos a la biblioteca.
Draco: Yo los llevaré, tu solo dime dónde ponerlos.
Hermione: No, claro que no, ya me has ayudado.
Draco no hizo caso a las palabras de la chica, entro a la biblioteca y los puso en el escritorio de Madame Pince, Hermione iba detrás de él.
Hermione: Gracias Malfoy. - Sacó una rana de chocolate de su bolsa y se la entregó al rubio. - Toma, gracias por la ayuda.
Draco: No tienes que pagarme Granger.
Hermione: No es un pago, es un regalo Malfoy, se dan cuando estás agradecido y yo estoy agradecida contigo.
Draco lo tomo y vio como la castaña se dirigía a los libreros en busca de más libros polvosos. Abrió la rana de chocolate y sacó la tarjeta que contenía la caja, para su sorpresa, en ella se encontraba la misma chica que le había dado el dulce, sonriendo y saludando con la mano. Procedió a comer el dulce de "agradecimiento" mientras caminaba rumbo a las mazmorras.
Hermione se dirigió a los libros de aritmancia, decidió no llevar tantos para evitar tropezar con otra alma inocente, si es que al alma de Draco se le podía llamar inocente. Tomó dos libros gruesos y una revista, eso sería suficiente por esa noche.
Al llegar al escritorio de Madame Pince, se sorprendió al ver qué tendría que hacer fila, era algo inusual a esa hora, ya que la biblioteca estaba por cerrar.
Escuchó a Madame Pince - Muy bien señor Nott, queda anotado con "Fundamentos de Adivinación", "Guía de los sueños" y "Runas antiguas: Egipto"
Hermione no puedo evitar decir en voz alta lo que pensaba. - Interesante combinación.
Nott volteo a verla y sonrió. - Soy Interesante, gracias por notarlo Granger. Aunque te tomó un tiempo. ¿Tú qué libros llevarás?
Hermione no dijo nada sobre su primer comentario y se limitó a responder su pregunta. - "Aritmancia avanzada", "Aplicaciones de la aritmancia" y una revista médica.
Theodore sonrió. - Interesante elección. Si gustas más libros sobre aritmancia, la biblioteca familiar de los Nott queda a tu completa disposición Srita. Granger.
Mientras Madame Pince anotaba la salida de los libros que Hermione había elegido, ella no podía dejar de ver a Theodore Nott acomodar sus cosas en su maleta.
Hermione: Nott. - El aludido alzó la vista en dirección a una muy seria joven. - ¿Es enserio lo de tu biblioteca?
Theodore: Por su puesto. Si gustas algún tomo en especial, le puedo decir a algún elfo que vaya por el libro.
Hermione dejo pasar el comentario del elfo, no era momento de regañar a alguien quien poseía una biblioteca y que además le estaba dando libre acceso. - ¿Qué tan extensa es? ¿Tiene libros muy antiguos?
Theodore lo pensó con detenimiento. - Pues... Hay primeras ediciones de casi todos los libros que hay aquí, incluso inéditos, el libro más viejo que ahí se guarda es de inicios de 800 a. E, sino es que antes.
Los ojos de Hermione brillaban con emoción. No podía creer lo que acababa de oír. - ¿Es un chiste?
Theodore: Mi sentido del humor no es muy bueno, se me da más el humor negro, el sarcasmo y la ironía.
Hermione: Te tomaré la palabra Nott.
Theodore: Claro, para eso lo dije. Cualquier libro que quieras, escríbeme una nota o pregúntame directamente. Adiós Granger. - Le guiño un ojo y salió de ahí.
Hermione estaba absolutamente emocionada. Iba a tener acceso a una biblioteca privada. Algo que tenía muy claro la castaña, es que las familias ancestrales tenían las mejores bibliotecas, para un ejemplo, los Black.
Dijo la contraseña al cuadro y entro saltando de emoción.
Harry la veía con una ceja levantada y una sonrisa. - ¿Fue emocionante tu visita a la biblioteca?
Hermione se sentó a su lado. - Harry, no lo vas a creer. Encontré a Nott en la biblioteca y me dijo que me daría acceso a todos los libros que tiene en su biblioteca. Por los descripción que me dio, debe ser enorme.
Harry: La mía también lo es y has tenido acceso a ella desde hace años.
Neville iba bajando cuando escucho sobre los tamaños. - No sé si deberían hablar de tamaños en voz alta pero déjame decirte Herms, que la mía también es enorme.
Harry lo miro enojado y Hermione se asombró. - ¿Tú también tienes una Neville?
Neville: Por supuesto Hermione, te la mostraré cuando quieras.
Harry: Neville...estamos hablando de bibliotecas.
Neville: También se la mostraré si ella quiere.
Hermione no era muy buena con el doble sentido, así que lo dejó pasar. - Verás Neville, Nott me dijo que me dará acceso a su biblioteca familiar.
Neville soltó un silbido. - Nop, entonces la mía no es tan grande, dudo que la de alguien sea tan grande. Quizá la de los Malfoy.
Hermione: ¿Cómo sabes?
Neville: Es algo por lo que compiten los sangre pura, una extensa biblioteca significa mucho dinero y conocimiento. No me sorprendería que tuvieran algo escrito del puño y letra del mismo Merlín. Y mucha magia oscura. Pero para estos momentos, el ministerio debe de haber reducido considerablemente sus colecciones privadas y aun así, deben de seguir siendo enormes.
Harry no podía dejar de ver a Hermione y Neville hablar, ¿era su amigo uno de los hombres que mencionó Lavander? Algo le decía que Nott era uno de ellos y tendría que hacer algo al respecto.
Neville: Bueno, descansen chicos. - Le guiñó un ojo a Hermione y pasó una mano por la corona de su cabeza.
En cuanto Neville los dejó solos, Hermione volteo a ver a Harry. - Neville está muy cambiado. Creo que la guerra y los Carrow le hicieron lo mismo que a ti.
Harry la tomo por lo hombros y la acerco. - No quiero que te fijes en nadie más Mione. - Tomó su barbilla y la hizo mirarle a los ojos. - Solo mírame a mí porque yo solo tengo ojos para ti. No se estar celoso, me genera incomodidad que hables sobre lo que otro hombre te ofrece, así sean libros.
Hermione: Harry, yo...
Harry: Lo siento, no quiero parecer un celopata, pero quiero que sepas cómo me siento y quiero que tú también me lo digas.
Hermione: Pues si me dejaras hablar, lo sabrías. Harry, no tienes por qué estar celoso, no me ofreció una relación o amor eterno.
Harry: De acuerdo, pero si me gustaría que me hablaras sobre todo lo que pasa en tu día.
Hermione: Puff! Celopata y controlador.
Harry soltó una carcajada y la abrazo ahogándola en su hombro. - ¿Cómo es que hasta enojada me pareces linda? - Harry se levantó y le ofreció su mano para ponerse de pie. - Vamos a dormir. Debes descansar. - Le dio un beso en la comisura del labio y la llevo a las escaleras que la llevaban al dormitorio de chicas.
Hermione no terminaba de acostumbrarse al trato tan cariñoso de Harry, pero no lo alejaba. Nunca lo había visto ser así con ninguna joven, ni siquiera con Ginny. - Descansa Harry. - Lo besó de la misma manera que él a ella y salió corriendo a su habitación.
Harry sonrió y subió a los dormitorios de chicos, pensando en cuál sería el mejor momento para pedirle ser novios.
Theodore entró a su habitación. - Gracias por no esperarme.
Draco: De nada, para eso están los amigos.
Hubo un profundo silencio en su habitación.
Theodore: Vi a Granger en la biblioteca... Hablé un poco con ella
Draco: Aja, la vi entrar.
Theodore: ¿Hablaste con ella?
Draco: Aja, la ayude a levantar unos libros que tiró en el pasillo y me regaló una rana de chocolate. ¿De qué hablaron?
Theodore: Le ofrecí la biblioteca de mi familia. ¿Por qué te regaló un dulce?
Draco: Porque incluso ella es capaz de notar mi increíble atractivo y porque la ayude a recoger unos libros que le cayeron encima al chocarse conmigo.
Theodore: ¿La tiraste a propósito?
Draco: ¿Qué? Claro que no, ¿por qué haría eso?
Theodore: ¿Por qué no? La molestaste por años.
Draco: Si. Pero nunca la agredí físicamente...a diferencia de ella. - Tocó su nariz. - Soy un caballero.
Theodore: Un caballero que la hacía llorar.
Draco: Y aun así, cuando la ayudé a recoger sus libros, no me miró como si fuera una inmunda cucaracha. Se mostró sorprendida. ¿Por qué le ofreciste tu biblioteca?
Theodore: No lo sé. Fue lo primero que se me ocurrió en el momento. Y a ella le gustan los libros, en mi casa no hay quien los use.
Draco: ¿Crees que eso sea suficiente para que piense en alguno de nosotros?
Theodore se sorprendió ante la repentina pregunta. - ¿A qué viene eso?
Draco frunció en el ceño. - Solo responde la pregunta.
Theodore sonrió de lado. - En ti no sé, pero de mi podría enamorarse si la siguiente vez que la vea le digo que le regaló todos los libros que tengo.
Draco: ¿Eso significa que me dejarás a la joven de la profecía?
Theodore: ¿Qué te hace pensar que no es Granger la joven de la profecía?
Draco: No parece el tipo de persona que nos pueda hacer pelear entre nosotros.
Theodore: No lo sé, toda ella exhala problemas.
Draco: Es de entender, es una Gryffindor.
Theodore miró de forma seria a su amigo. - Recuerda Draco. Si es una Gryffindor, te retiras del juego.
Draco: Como digas, no la hemos encontrado y ya estamos en conflicto.
Theodore: Mañana me acercaré a ella.
Draco: Como quieras, ahora déjame dormir. - Decía esto mientras guardaba bajo su almohada el cromo donde hacía unos momentos había estado Granger sonriendo.
