El título de la historia es gracias a Loremarquez a quien le agradezco su apoyo.


Descargo de responsabilidad: Los personajes de Harry Potter no me pertenecen. El universo es propiedad de JK Rowling.


Lunes por la mañana, horribles como todo inicio de semana. Pero lo que hacía que este lunes fuera aún más horrible para Draco y Theo es que era lunes e inicio de mes, lo que significaba que los encargados de su libertad condicional estarían de visita en cualquier momento.

Un niño de 3 ro se acercó muy nervioso a ellos y les dijo que la directora los esperaba en su oficina. Ambos chicos se dirigieron a paso lento a dónde los esperaban. Dieron la contraseña y tocaron la puerta de la oficina. Esperaron un par de segundos y la puerta se abrió mostrando a 5 figuras adentro. Dos eran sus agentes de libertad, los otros dos eran aurores y la directora se encontraba de pie detrás de su escritorio.

Profesora Mcgonagall: Señor Malfoy, señor Nott, adelante, tomen asiento por favor. - Lo chicos se sentaron y la profesora no dejaba de mirarlos. - Intentemos hacer esta visita de los caballeros lo más breve posible.

Los aurores se se acercaron a ellos y pidieron sus varitas, la profesora veía con atención la inspección que se realizaba a las varitas de sus alumnos. Los agentes entrevistaron a los jóvenes de manera invasiva, como siempre.

- Señor Malfoy, he notado que está semana no le ha enviado ningún presente a su madre. ¿Sucede algo?

Draco: No señor. Estoy buscando algo que le interese más.

-. ¿Cómo qué? ¿Un nuevo líder oscuro al que servirle?

Profesora Mcgonagall: Eso es innecesario y no le permito dirigirse así a mi alumno.

El agente se disculpó con la profesora y continúo con su investigación. - He visto un hechizo de repulsión modificado en tu historial de la varita, ¿por qué?

Draco: Porque estoy en una escuela donde no puedo defenderme y la mitad de los alumnos me odia y la otra mitad quiere verme muerto, así que esa modificación a ese hechizo hará que se alejen de mi sin que nadie salga lastimado.

Profesora Mcgonagall: Lo felicito señor Malfoy, muy ingenioso.

El agente no se sintió conforme. - No se le dio permiso para realizar algo así. Solo limítese a sus clases y no haga nada que pueda parecer sospechoso.

Profesora Mcgonagall: ¿Cómo que no se le permite realizar investigaciones? Está en una escuela, claro que se le permite.

-. Profesora, con todo respeto, ese chico es un mortífago, es peligroso.

Profesora Mcgonagall: Ese chico tiene nombre y no es un mortífago, lo fue y lo fue a la fuerza. Y yo, como su profesora, lo autorizo para que, acordé al reglamento escolar, realice. - Miro a Theodore. - Realicen, las investigaciones que quieran con el fin de enriquecer su aprendizaje en esta escuela.

-. No puede hacer eso.

Profesora Mcgonagall: Claro que puedo. ¿Acaso no fueron ustedes mismos los que me dijeron que estuviera pendiente del aprendizaje de estos dos jóvenes? Y lo he hecho y como veo su potencial los incentivare a qué continúen desarrollándose. - Volteo a ver a los aurores. - Si ya han terminado, les pido de favor que regresen las varitas a sus dueños y se retiren.

Los agentes salieron enojados, habían amenazado a la profesora con cargos por obstrucción a su labor pero ella no los tomó en serio. Se quedó a solas con sus alumnos, nadie hablaba, solo se miraban.

Profesora Mcgonagall: ¿No está investigando para defenderse, o sí? Quiero la verdad.

Draco la miró a los ojos y optó por decir la verdad a medias. - No. - Draco hizo un sonoro suspiro y miró directamente a los ojos de su profesora. - Es para mantener a alguien alejado de una joven.

La profesora no esperaba esa confesión pero pareció satisfacerla. - Ciertamente me deja usted sin habla. Esperaba algo como una travesura pero si sus intenciones son esas, le aconsejo buscar otros medios para llamar la atención de la joven y no llamar la atención del ministerio. Pueden retirarse.

Theo: Profesora, ¿era cierto lo del permiso para investigar?

Profesora Mcgonagall: Por supuesto que sí joven Nott. Pero recuerden, todo debe ser acordé al reglamento escolar. El ministerio no solo los vigila a ustedes.

Al salir de la oficina de la directora, se encaminaron a la biblioteca, iban quejándose de la inspección a la que habían sido sometidos cuando volvieron a ver a los agentes y a los aurores platicando muy animadamente con el trío dorado. Hermione los vio y se despidió del grupo con quién hablaba y se dirigió a los Slytherin. Los agentes no pudieron ocultar la sorpresa al ver con quiénes hablaba la heroína.

Hermione: Hola chicos. ¿A dónde van con tanta prisa?

Theo: A la biblioteca. ¿Vienes con nosotros?

Hermione: Claro. - Empezaron a caminar con calma. - ¿Pueden creer que aún haya aurores y agentes del ministerio vigilando Hogwarts?

Draco: No vienen a vigilar Hogwarts, vienen a vigilarnos a nosotros, Granger.

Hermione: ¿Cómo? ¿Por qué? Ustedes fueron liberados.

Draco iba a hablar, pero Theo se le adelantó, dejándolo con la boca abierta. - Permíteme ser yo quien le explique. El Wizengamot nos dio opciones pero no nos dejó en completa libertad.

Hermione: ¿Cuáles son esas opciones?

Theo: 5 años de arresto domiciliario y 3 años sin varita o repetir el último año en Hogwarts con visitas mensuales de nuestros agentes de libertad condicional y chequeo de varitas.

Draco: No olvides que tampoco nos dejaron elegir todas nuestras materias.

Hermione: Eso es demasiado.

Theo: Pero es cierto. 3 materias le impusieron a Drac mí.

Hermione: Déjame adivinar, es por eso que llevas Adivinación.

Theo: 10 puntos para Gryffindor.

Hermione: Eso es tan injusto. ¿Por qué no se quejaron?

Theo: Lo hicimos. Y recibimos una carta en la que de manera muy amable se nos explicaba que podíamos aceptar el arresto domiciliario.

Hermione: Sin duda sigue habiendo personas muy prejuiciosas y mal intencionadas dentro del ministerio.

Theo: Te pido por favor no le digas a nadie de nuestra situación. Si el alumnado llegará a saberlo, se intensificarían los ataques en nuestra contra para buscar nuestra expulsión.

Hermione: Mis labios están sellados, lo prometo.

Theo sonrió. - Y eso los hace aún más bonitos Hermione.

La castaña se sonrojó y guardo silencio. Creía que había oído mal así que descartó toda idea de coqueteo por parte de Theo.

Llevaban casi dos horas en la biblioteca cuando Draco empezó a guardar sus cosas en su maleta.

Draco: Nos vemos luego.

Hermione: ¿A dónde vas?

Draco: A clase de Xilomancia.

Hermione arrugó la nariz. - ¿Tomas esa clase? Pero si es muy absurda.

Draco: La tomo y no por gusto. Y si, es muy absurda. Me voy, el profesor Firenze no le gustan los retardos.

Draco salió de la biblioteca, dejando a Hermione y Theo solos.

Un silencio incómodo se había instaurado entre ellos y Theo decidió romperlo. - Hermione. - La chica lo volteó a ver. - ¿Irás al baile de Halloween?

Hermione: Comúnmente no me gustan los bailes, pero puesto que esté será el último para nosotros, iré. ¿Tú irás?

Theo: Si... ¿Irás con alguien al baile?

Hermione: Creo que con Harry, pero no estoy muy segura. Con eso que no puede ni tocarme, no creo que podamos bailar.

Theo sonrió en su interior. - Si ese fuera el caso, ¿te gustaría ir al baile conmigo?

No hubo oportunidad a qué Hermione respondiera pues Neville interrumpió la escena.

Neville. - Hola chicos. ¿Cómo están?

Hermione: Hola Neville. ¿Cómo van tus clases?

Theo veía como Neville se sentaba a hablar con Hermione, había algo raro en él, ya no era el Neville de la guerra, ni tampoco el de inicio de curso. Incluso se sentaba diferente, casi parecía un sangre pura tradicional, sus modales, sus ademanes, todo era menos torpe.

Neville: ¿De que hablaban?

Theo: Del baile de Halloween. ¿Ya tienes pareja?

Neville: No y es por eso mismo que me senté aquí. Hay algo que me gustaría hablar contigo Nott.

Theo: Me alagas pero no creo que seas mi tipo Longbottom.

Neville alzó una ceja y sonrió de lado. - A pesar de lo "atractivo" que te sientas, no son esas mis intenciones para contigo. Es a tu amiga Parkinson a la que me gustaría invitar.

Hermione se mostró sorprendida. - ¿A Parkinson? Nunca creí que fuera tu tipo.

Neville sonrió en dirección a Hermione. - Yo tampoco, pero me pareció interesante. Ayer cuando la vi hablando contigo, me llamó la atención y quisiera saber qué clase de chicos le gustan. - Volteo a ver a Theo. - Por eso recurro a ti Nott.

Theo: ¿Por qué no a Draco? Él fue su novio.

Neville: Ya veo. Le gustan los idiotas.

Theo: No estás muy lejos de la verdad. Le gustan los idiotas ostentosos.

Hermione: Eso es muy vano, no creo que ella sea así.

Theo: No lo es Hermione. Pero así capturará su atención. Se nos educó como niños ricos, para querer tener lo más exclusivo. Y si ella ve que Longbottom es diferente, lo querrá. Tu actitud ha cambiado, vas por buen camino, ahora has algo que la obligue a notarte, sin caer en lo vulgar o la perderás.

Neville: De acuerdo. Ostentoso pero elegante. Discreto pero exclusivo...- Se paró de la mesa dirigiendo un leve asentamiento de cabeza hacia Theo y su amiga y salió de la biblioteca.

Theo: ¿No has notado nada raro en tu amigo?

Hermione: ¿Nada raro como qué?

Theo: No lo sé, tú eres su amiga de años. Yo notaría hasta un cambio en la magia de mis amigos.

Hermione pareció pensarlo. - Sin duda tiene más confianza en sí mismo, es bastante más coqueto que antes y más directo al hablar. Han sido cambios buenos.

Theo: Una persona no da cambios tan bruscos de un día para otro.

Hermione: No, quizá tengas razón. Pero la guerra nos hizo cambiar a todos y reevaluar nuestras personalidades. Y Neville tuvo que convertirse en un líder.

Theo: Puede que sí. Dejando ese tema de lado, no me respondiste.

Hermione: Oh...- La joven agachó la cabeza. - Me agradas Theo, pero no quiero hacerte mi segunda opción. Eres mucho mejor que eso.

A Theo le gustó escuchar eso. - No sería tu segunda opción Hermione, tampoco tu repuesto. Después de todo, Potter no te ha pedido ser su pareja. Eres una chica esperando una invitación del chico que supuestamente la pretende. - Las últimas palabras las dijo para instigar a la castaña. - Por ahora, solo tenme presente como una invitación al baile.

Hermione: Gracias Theo.

Theo: Seré yo el agradecido si me aceptas.

El resto del día y las clases pasó con normalidad, pero Hermione no dejo de pensar en la invitación de Theo. Era la segunda vez en su vida que recibía una invitación apropiada a un baile y le parecía curioso que nuevamente viniera de un sangre pura. Aunque Ron la había "invitado" en 4to año, fue más como su último recurso y no porque de verdad quisiera ir con ella. Ni siquiera Harry había pensado en ella para ser su pareja en el baile y eso que ella lo había ayudado con las pruebas del torneo de los tres magos. ¿Tendría pensado invitarla al baile de Halloween? Ambos sabían que ya tenían su traje y vestido listos, pero no se había hablado sobre el tema de parejas para el baile.

Iba caminando metida en sus pensamientos cuando chocó con Pansy.

Hermione: Lo siento Parkinson.

Pansy: No hay problema. Te perdono porque veo que seguiste mi consejo. Los tacones te hacen ver mucho más estilizada. Ahora, procura que tus hombros estén atrás y tú pecho afuera.

Hermione se puso roja, ¿de verdad estaba hablando de su pecho?

Pansy: Tranquila Granger. Eso te hará lucir más, eres muy bonita. Pero lo negaré si alguien pregunta. Bueno, me voy, nos vemos luego.

Hermione estaba emocionada, Pansy Parkinson le había dicho bonita. Eso significaba mucho para ella viniendo de alguien como Parkinson, ella era el equivalente a un miembro de la realeza muggle. Caminó en dirección a la torre con una sonrisa en su rostro, sin duda, hoy había sido un buen día.

Lo que Hermione no notó, fue a un Harry que se había ocultado tras el tapiz para escucharlas hablar, el cual salió lleno de pecas que desprendían olor diferente según las rascara. No le gustaba la naciente amistad de Parkinson y Hermione, él creía firmemente que todos los Slytherin eran una mala influencia, no que fueran magos tenebrosos en ascenso, simplemente no eran la clase de amigos con los que pudieras estar seguro.

En lo que iba en dirección a la enfermería, iba pensando en la forma tan casual en la que Parkinson había llamado bonita a Hermione. Eso no era común en dos chicas en el mundo mágico. ¿Y que había del repentino interés de la azabache en ayudar a su amiga? Algo no le gusta nada, nadita.

Los celos de Harry lo estaban llevando a imaginar que la otra persona de la predicción de Lavander, era Pansy Parkinson. Sin duda, tendría que pedirle una nueva lectura de cartas a su amiga.

A la mañana siguiente, todo el cuerpo estudiantil se encontraba en el gran comedor desayunando y algunos terminando tareas que estaban por entregar. Hermione se encontraba leyendo el quisquilloso; no creía en muchas de las criaturas de las que ahí se hablaba pero le gustaba la manera tan detallada en qué las describían. Los búhos hicieron acto de presencia entregando la correspondencia del día, la chica revisó sus cartas, estado de cuentas, periódicos y una carta de Molly, decidió esconderla entre los periódicos, no quería que Harry ni Ron supieran de esa carta o se podría armar un alborotó.

Hermione se puso de pie. - Iré a la biblioteca.

Ron: ¿Tan temprano?

Hermione: No tengo clase hasta las 10.

Harry: De acuerdo. Disculpa que no me ofrezca a acompañarte pero tengo clase en 10 min.

Hemione extendió la mano para tocar su cabeza pero se arrepintió. - Lo siento.

Harry sonrió. - Inténtalo. No sabremos si ya podemos tocarnos si no lo intentas. - Hermione toco su cabeza y revolvió su cabello y luego quitó su mano. - Aún pica, muchísimo. - Dijo esto mientras rascaba su cabeza. - Lo siento Mione. Prometo que cuando el efecto se acabe te compensaré.

Hermione sonrió. - ¿Y cómo sería eso exactamente?

Harry: Te prometo la cita muggle más cursi de todos los tiempos. Chocolates con forma de corazón, música clásica, velas aromáticas, flores y lo que tú quieras. - Harry le guiñó un ojo y se paró de la mesa. Caminaron juntos hasta la salida del comedor y tomaron caminos diferentes.

Dos pares de ojos no los habían perdido de vista durante todo el desayuno.

Draco: ¿De verdad te gusta?

Theo: Si.

Draco: ¿No crees que es algo apresurado?

Theo: Dije que me gusta, no que estoy enamorado.

Draco: ¿Y la diferencia es?

Theo: No lo sé, tú dime. Eres quien parece estar interesado en todos los que muestran interés en Hermione.

Draco: Eso no se merece una respuesta.

Pansy, quien también se encontraba en la mesa, decidió meterse en la conversación. - Por supuesto que sí. ¿Por qué pareces ponerte a la defensiva cuando alguien te pregunta si tienes interés en Granger?

Draco: ¿También hoy te meterás en nuestros asuntos? - Se puso de pie y empezó a caminar. - Vamos a clase Theo.

Pansy sonrió y miró a Theo. - A él le gusta ella. Te daré un consejo gratis, los opuestos se atraen y no hay nadie más opuesto a Granger que Draco. Evita dejarlos solos y que una falda no los separé a ustedes. - Cuando terminó de hablar, volvió a poner atención a su desayuno.

Theo no dijo nada y salió tras los pasos de su amigo mientras meditaba las palabras de Pansy.

Hermione se adentró en la biblioteca, se sentó en la mesa más alejada y escondida que había y abrió la carta de Molly.

Querida Hermione:

Me encantaría que Teddy conociera a la hermana de su abuela, pero ¿estás segura de que la señora Malfoy recibirá a Ted? Considero a mi bebé como mi propio nieto y lo defenderé de la misma manera. No estoy de acuerdo con guardarle el secreto a Harry, él es su tutor, pero entiendo tu punto.

Si la reunión realmente se realiza y todo sale bien, seré yo quien le diga la noticia a Harry, no te preocupes.

Con respecto a las fotos, no representan ningún problema, anexó varias copias de mi lindo bebé.

Espero tu respuesta con la fecha y hora de la reunión.

Besos a todos y esfuércense mucho.

Hermione guardó la carta y comenzó a ver las fotos de Teddy, los ojos se le llenaron de lágrimas al encontrar una en la que Ted se encontraba en los brazos de su mamá y a su papá abrazándolos. - Mi niño hermoso, espero poder cuidar de ti.

-. ¿Hablando sola Granger?

Hermione levantó la mirada y se encontró con el rostro de Pansy. - Hola Parkinson. ¿Qué haces aquí?

Pansy: Vengo a terminar una tarea, hoy no tengo muchas clases. ¿Quiénes son los de la foto?

Hermione le mostró la foto a Pansy. - Es el profesor Lupin, su esposa Nymphadora Tonks y su hijo Teddy. El bebé es primo de Malfoy.

Pansy se sorprendió. - ¿Primo de Draco?

Hermione: Es nieto de la hermana de su mamá, Andrómeda Black.

Pansy: Esa no la vi venir. ¿Qué harás con las fotos?

Hermione: Se las daré a Malfoy.

Pansy: Ya veo. Granger... ¿te puedo hacer una pregunta? - Hermione asintió. - ¿Qué opinas de Draco?

Hermione: Puesss...la verdad, ahora no tengo ninguna opinión sobre él, ni positiva ni negativa.

Pansy: ¿Y de Theo?

Hermione: Él me agrada, es amable conmigo y sus opiniones son interesantes, estudiar con él me gustó, retroalimenta mis conclusiones sobre diversos temas. ¿Por qué preguntas?

Pansy: Son mis amigos, acabamos de salir de una guerra y no me gustaría que su naciente amistad terminará mal pues ellos serían los más afectados, de por si la opinión pública no los favorece.

Hermione: Lo entiendo, ahora, me gustaría ser yo quien te haga una pregunta.

Pansy: Adelante.

Hermione: ¿Qué opinas de Neville?

Pansy: ¿Longbottom? - Hermione sonrió. - No tengo ninguna opinión de él, solo que cambió después de la guerra.

Hermione: ¿Y no crees que esos cambios le favorecen?

Pansy: ¿A que vienen esas preguntas?

Hermione: Es que el domingo en las mazmorras, me pareció haberlo visto viéndote a hurtadillas.

Eso captó la atención de Pansy. - ¿En serio? - Pansy puso una mirada coqueta. - ¿Me harías un favor Granger?

Hermione: Claro que sí.

Pansy: ¿Podrías averiguar qué piensa Longbottom sobre mí?

Hermione sonrió emocionada. - Ustedes los Slytherin siempre ocultando su interés por alguien más.

Pansy hizo un amagó de sonrisa. - Que sea nuestro secreto. Debo irme, recordé que debo enviar una carta.

Pansy dejó la biblioteca, algo aquí no le gustaba, pero averiguaría que era y pronto.