M ES POR MUERTE.

.

.


A mediados de septiembre, en los inicios de los preparativos para la fiesta de Shibusen, llegó la carta. Venía membretado, con una letra fina y estilizada donde venía la dirección y el destinatario.

Soul fue el encargado de verla por primera vez, revuelta entre el mundo de publicidad, invitaciones y facturas. La sacó del montón y se la llevó a Maka, ansiando la gran sonrisa y felicidad que le daría el leerla.

No sabía que esa carta venía acompañada de otra y que no volvería a ver la sonrisa de Maka en mucho tiempo.

.

.


Soul se encontraba impaciente en el sillón, revisando el reloj cada segundo, tanto que ya ni siquiera necesitaba verlo, el conteo en su mente lo igualaba. La puerta sonó con ocho perfectos y sincronizados golpes, Soul supo que llegó y se disparó del sillón para abrir la puerta.

Death the Kid estaba ahí, parado, tan elegante y distintivo como siempre. Sólo que esta vez, iba de completo negro, lo único de blanco eran sus líneas Shinigami.

—Justo a tiempo —murmuró Soul, tenía una cierta esperanza de que su presencia lo ayudara. Se estaba volviendo loco sin saber qué hacer—. Disculpa esto, sé que estás ocupado y que todos quieren estar aquí para apoyarla, pero… creo que tú eres el único que puede hacerlo mejor que nadie, incluyéndome.

Kid siguió a Soul al interior de la casa. El lugar silencioso se sentía tan vacío.

—Creo que entiendo por qué me llamaste, aunque no necesitabas hacerlo, iba a venir de todos modos.

—Si hubiera sabido que esa carta traía esa noticia, jamás se la hubiese dado. No sin antes… prepararla. Hacer que este sufrimiento sea menor.

—Más tarde o más temprano, no importa. Nunca estás listo para enfrentarte a la muerte.

Soul se rascó la cabeza, impaciente. Kid tenía razón, nadie estaba listo.

¿Por qué entonces lo llamó?

Claro, porque si no estabas listo, al menos tendrían que comprenderlo. Y Kid era el único en similares condiciones que Maka.

Kid perdió a su padre. Y Maka acababa de perder a su madre.

Ambos los conocieron, vivieron con ellos, entrenaron a su lado; fueron felices. Y de pronto, sin previo aviso los perdieron.

¿Cómo alguien podría entender su dolor? Soul, quien tenía a sus padres vivos, al otro lado del mundo, completamente ajenos a la lucha de la que era parte y viviendo su vida llena de lujos y distinciones sin preocuparse por él. No guardaba ningún cariño por ellos, pensaba que, si se llegaba a enterar de su muerte, lo vería como algo natural.

O Black Star que ni siquiera los conoció ni estuvo con ellos y sólo escuchaba sobre historias donde fueron villanos. Sid era más su padre, y de cierta forma perturbador, seguía vivo.

Liz y Patty odiaban a su madre, quién las abandonó en algún lugar de mala vida, dejándolas a la merced de sus propias habilidades y astucia para seguir con vida hasta que fueron rescatadas. Estaba seguro de que, en el remoto caso de que se enteraran de su fallecimiento, se sentirían igual que él, ajenos.

Y de último estaba Tsubaki, ella ciertamente era un poco similar por la historia de su hermano, pero sus padres seguían vivos y felices en Japón. Al menos ella pudo ver a su hermano una última vez, llegar a un acuerdo con él.

Maka y Kid no tuvieron esa oportunidad.

—¿Dónde está ella?

Soul señaló las escaleras.

—No ha salido de su cuarto desde ayer.

Kid asintió, le dio un breve abrazo de amigos y se encaminó hacia las escaleras, perdiéndose arriba. Soul volvió a desplomarse en el sofá, contando el tiempo otra vez.

Se sentía tan frustrado e impotente, no sabía qué hacer ni qué decir para ayudarla. El día anterior, cuando la carta fue leída y después, el aviso oficial de defunción fue encontrado, Maka no creyó la noticia, llamó a Kid, quien solo pudo confirmar la nota, luego salió corriendo a Shibusen para comunicarse con la base en Sri Lanka, el lugar del incidente, recibiendo la misma noticia.

Habló a todos los lugares exigiendo la verdad, pero la verdad era sólo una: Kami estaba muerta.

Cuando regresó a casa, rompió en un llanto tan desgarrador que le partió el alma. Corrió a su cuarto, y presa de la furia, destrozó su pequeño librero y aventó los libros por todos lados.

Spirit llegó en ese momento, Maka le gritó que fue su culpa que pasara, que, si hubiera sido tan infiel, su madre no la hubiera dejado. Spirit no se defendió. Se quedó ahí, de pie, aceptando la culpa hasta que Maka se cansó. Luego se lanzó a sus brazos y lloraron por un largo tiempo.

El hombre se despidió de ella, tan ajeno y triste, diciéndole que debía irse por las cenizas. Luego de esa escena, Maka se encerró, dejando a Soul sin opciones.

Esperaba que al menos Kid supiera qué hacer.

Él bajó cuando ya era el sol se ocultó y sólo quedaban las estrellas en el cielo. Fue a sentarse al lado de Soul.

—Dale hasta mañana y bajará a desayunar. Lo prometo.

Hubo un alivio que le atrapó.

—Al menos sé que no morirá de hambre —intentó bromear, sin éxito— ¿Cómo está Spirit?

Kid soltó un fuerte suspiro.

—No mucho mejor, él tuvo que irse de inmediato para recoger las cenizas a Dambulla. Un viaje largo y deprimente, sólo para eso, ¿sabes lo difícil que es transportar un cuerpo desde el lugar más apartado del mundo? Pobre hombre, no importa cómo terminaron las cosas entre ellos, el amor que se tuvieron es proporcional a su dolor.

Soul guardó silencio. Tanto Maka como Spirit no merecían pasar por algo así, tan repente y tan pronto.

Kami murió en una misión que era prácticamente un suicidio. Un grupo de kishin asaltaron la ciudad de Dambulla, en Sri Lanka, y se refugiaron en sus cuevas, asediando a viajeros y pueblos por igual. Se diseñó una misión para acabarlos, donde la madre de Maka sería la capitana de la operación.

Kami había escrito una carta a Maka antes del día, para hablarle de lo peligroso de la misión, y lo segura que se sentía de cumplirla. Pero ni ella ni nadie se imaginó que, en esas cuevas, los demonios se reprodujeron a tal grado, que la profundidad en la tierra ocultó su número real.

Decidieron detonar todo para dejarlos al descubierto y atacar. Cuando los cimientos cayeron y las criaturas mostraron su número, Kami se dio cuenta de que no saldría de ahí.

Luchó con todas sus fuerzas, usó a todas las armas disponibles y salvó a muchas otras. Destrozó a todos a su paso, sin piedad. Fue una masacre irreal de cuerpos y un baño de sangre y almas que nunca nadie podría jamás olvidar. Fue la última en caer, eso dijeron a quienes salvó.

—No sé si pueda soportar ver a Maka tan destruida, ni siquiera Chrona la dejó así.

—Y no es lo único que verás.

—¿Qué quieres decir?

—Bueno, por una experiencia que no quisiera poseer, sé a lo que Maka se enfrenta. Son etapas, negación, ira, negociación, depresión y, por último, aceptación. Cada una de diferente período e intensidad. Por cómo la vi y el desastre de su cuarto, ya ha pasado la negación y la ira. Falta el resto, y tú Soul, vas a tener que estar con ella si quieres permanecer a su lado por siempre.

Kid lo hizo sonar como un reto.

Uno que Soul aceptó sin siquiera saber que lo era. Porque había muchas cosas que pasarían juntos, y ésta sólo era una más de esas cosas.

Kid le explicó a detalle lo que estarían viviendo, que Maka se encontraba en la negación por ahora y que dependía de él sacarla de ella para seguir a la siguiente y llegar a la aceptación, el final del ciclo. Le contó cómo estar con Liz y Patty le ayudó a sobrellevarlo, lo difícil que aún resultaba recordar y que el vacío nunca se iría.

—Ella necesita soledad por ahora. Para pensar en todo.

—Ya.

Agradeció cada consejo y experiencia. Tomó nota de todo, y le dejó ir ya entrada la noche. Soul preparó la cena, a pesar de que Kid le dijo que Maka no comería hasta el día siguiente, intentó llevarle algo.

La encontró bajo las cobijas, apenas dejando ver su cabello, mirando a la ventana.

—Te traje algo de cenar —El chico entró al cuarto, teniendo cuidado con la bandeja de comida y los libros en el suelo.

Maka no respondió.

Dejó las cosas en su mesa, dándole su espacio, se retiró.

Fue a su propio cuarto, donde se quedó la noche en vela, esperando no escuchar el llanto.

.

.


Maka apareció en el comedor en la mañana siguiente. Soul, atento a lo que Kid dijo ya tenía preparado un plato más de pasta y pan.

La vio sentarse en silencio y comer, ignorando el cabello revuelto y las tremendas ojeras.

—¿Quieres… algo especial para comer? No prometo que sea cool, pero haré todo lo posible para que sea comestible —Soul probó con algo de humor, rogando porque no lo arruinase.

Maka siguió comiendo.

—Lo siento —dijo, derrotado.

—No tienes que sentirlo —Maka habló, con una voz ronca y llena de pesar—, no fue gracioso, es todo. Y puedes hacer lo que quieras, no se me antoja nada.

Sentía la amargura en cada palabra. Pesada e incómoda. Soul tenía la garganta seca.

—Ella es una heroína, salvó a muchos. Todos están vivos gracias a lo que hizo. Es… parte de nuestro trabajo. Salvamos vidas a costa de la nuestra —intentó "negociar", tal como Kid comentó que debía pasar. Este era un burdo intento, pero lo era.

—Y, sin embargo, estoy aquí llorando por ella —Maka cortó el ánimo. Dejó la pasta a medio terminar, levantó la vista para mirarlo—. Ni siquiera sé por qué me duele tanto, ella me abandonó. Me dejó aquí con la excusa de que yo quería ser un técnico. Pudo llevarme con ella, ¿sabes? No tenía que estudiar precisamente aquí.

A Soul ese escenario no le gustó para nada. Si Maka se hubiera ido, nunca se habrían encontrado. Él no sería su arma, no habrían llevado su amistad tan lejos ni serían lo que son ahora. La garganta de Soul se secó.

—Yo no…

—Pero si lo hubiera hecho, jamás te habría conocido —Maka continuó, apenas una sonrisa apareció en su rostro—, ni habría tenido grandes amigos, ni mucho menos derrotado a Ashura y salvar al mundo. Muchas cosas no hubieran sucedido si me habría llevado con ella. Entendí eso anoche, cuando vi sus fotos y las fotos de mi vida en Death Scythe.

Soul sonrió, la negociación fue más fácil de lo que pensó.

—Vivimos para salvar. Ella también me salvó al dejarte aquí —Soul se levantó del comedor y fue hacia ella para abrazarla. Maka ya lo esperaba.

Se fundieron en un abrazo reconfortante que necesitaban. Lleno de muchas cosas no dichas que sus almas entendían. Soul apenas se separó para, sin importarle lo demás, besarla. Esperaba que, con eso, Maka comprendiera lo que sentía, el dolor que le causaba su tristeza y que estaría a su lado sin importar nada.

La chica correspondió el amor que él le ofrecía. Lo necesitaba con tanta fuerza, saber que valía la pena tener ese dolor para estar en ese momento.

Que lo tenía a él para pelear contra el vacío que empezaba a sentir.

.

.


Soul creyó que pasar todo lo anterior había sido difícil, que lo fácil sería la breve depresión. Se equivocó.

La tristeza de Maka duró mucho tiempo.

Los libros regresaron a su lugar, las almohadas reemplazadas, una vela fue encendida en una mesa del departamento junto a una foto enmarcada. Pero la risa de Maka no volvió a ser la misma.

Spirit llegó con las cenizas y en una ceremonia solemne, fueron depositadas en un lugar de honor en Shibusen, para que cualquiera pudiera rendirle respetos.

Era puramente conmemorativo, porque todos sabían que su alma se fundió con el universo, a resguardo en un lugar que sólo Kid podría comprender.

El aniversario de Shibusen llegó, las actividades que incluían a Maka como principal, fueron reemplazadas o canceladas. Todos estuvieron de acuerdo en que ella necesitaba descanso. No compartía la felicidad de la ciudad.

Soul estuvo a su lado, la acompañó a algunos eventos como espectadora, estuvo con los chicos en actividades y se reunió con sólo unos cuantos colaboradores. Muchos de ellos le daban las condolencias, ella los aceptaba movida sólo por obligación. Detestaba que le recordaran a quien perdió.

Todo eso sólo hizo que la depresión tardara en irse.

Soul nunca entendió la depresión, cómo alguien podría estar triste todo el tiempo. Pero comenzó a entenderlo cuando los signos de alarma se dispararon en Maka una vez terminaron las fiestas.

Dormía la mayor parte del día, perdía peso cada vez más, llegaba tarde a clases, lo cual alertó a Stein y a medio Shibusen. El chico se sintió de nuevo abrumado, casi abandonado por la falta de atención. Era como si no existiera para ella.

—Ella te ama —Tsubaki le dijo, mientras le servía un poco de té en su misma casa. Ya había subido a ver a Maka, y estaba a nada de irse cuando se encontró con Soul en la sala—, es sólo que le cuesta creer que merece ser amada cuando su madre la dejó y ahora está muerta. No sólo lidia con su falta, se replantea si merece lo que le das.

—Esa es una estupidez —maldijo—, la amo más que a nada, ¿y ella no puede creerlo? Menuda friega. Entiendo que esté triste, ¿pero esto? Ya no parece ella misma.

—Bueno, creo que ella no es la única que necesita aceptar algunas cosas —Tsubaki dijo, tan tranquila como sólo ella podía ser.

Se fue del departamento después de hacerles el favor de prepararles la cena.

Sintiendo la falta de espíritu, Soul subió al cuarto de la chica.

Esta vez, no estaba en la cama ni en ningún otro lado. Se asustó por un momento, ¿dónde se había ido? No se dio cuenta de en qué momento salió. Al menos que no lo hubiera hecho, la ventana estaba abierta y el aire sacudía las cortinas con fuerza. Su corazón se sintió frío, ¿acaso Maka…? ¡NO! ¡DE NINGUNA FORMA PODÍA PASAR!

Se apresuró hacia la ventana, temiendo asomarse y encontrarla como temía. Para su suerte, la calle estaba vacía y limpia. Su alma vibró y una extraña sensación le llamó hacia el techo. Siguió sus instintos, salió del marco y trepó por la madera y acero de los desagües del techo.

Encontró a Maka sentada en el borde del mismo, observando las estrellas.

—Me asustaste —Le dijo, cuando tomó lugar junto a ella—. No vuelvas a hacerlo.

—¿Tú crees que Chrona y mi madre estén juntas?

Soul alzó la vista al cielo. Mirando el lugar donde supone estaría la luna. No hay más que negro ahí.

—Lo dudo, Chrona debe vivir, ¿lo prometimos no? Ir por ella.

—Me sentiría más tranquila si supiera que están juntas —Maka confesó llena de pesar—, sé que no estarían solas.

Soul meditó sus palabras.

—¿Es eso lo que tanto te lastima? ¿Crees que estarás sola cuando mueras?

Por la expresión de Maka, supo que acertó.

Soul se acercó más a ella, pasó su brazo por su hombro y la atrajo en un abrazo.

—No lo estarás, porque aún está lejos que te vayas y porque yo te seguiré. Tal vez no de inmediato, me matarías si intento eso, ¿verdad? Pero no tengas duda de que te seguiré. Porque te amo. Y sé que tu madre también te amó, y No estás sola, como ella no lo estuvo. Porque siempre tuvo tu amor.

El dolor de Maka resultaba tan simple ahora, temía que no hubiera amado lo suficiente a su madre, que Kami no la hubiera amado de vuelta. La separación fue difícil. La mujer siempre pensó en todo lo que Maka perdería. Su decisión si bien no fue la mejor, lo hizo pensando en ella.

—Esto no es algo que tengas que dejar atrás —Acarició su rostro y levantándole la barbilla, le dio un breve beso—. Necesitas hablar con ella.

Maka no lo captó.

—¿Te estás burlando?

Soul negó. Señaló la luna, haciendo que ella la mirara también.

—Tu madre está ahí, necesitas hablarle.

Un ligero sollozo salió de la chica. El chico le dio otro beso en la cabeza y con cuidado, comenzó a bajar.

Antes de meterse de vuelta, la escuchó hablar.

—Hey, mamá…

.

.


Al día siguiente, el ánimo de Maka volvió. Junto a su nueva imagen. Las coletas que la acompañaron toda su vida se fueron, ahora sus mechones ondeaban libres y ondulados, cortados hasta su hombro. Se veía tan magnífica y hermosa. Hacía juego con la sonrisa complaciente y llena de vida.

El dolor no se había ido para siempre, sólo, aprendió a vivir con ello.

.

.

.


N/A:

Letra M terminada y oficialmente vamos a la mitad. Wow, también ha sido el más largo y más cargado de sentimientos hasta ahora. Debo decir que me he sentido tan identificada con ambos, ha sido el que más me ha costado escribir y aún siento que faltó mucho. He estado en el lado de Soul, viendo el duelo de alguien y no saber qué hacer, y en el lado de Maka, sufriendo el duelo y hundiéndome en él. No es un dolor que pase, nunca pasa, pero contar con personas que te animan y te ayudan hace que sea menos asfixiante. En fin, no me explayo más xD espero que hayan disfrutado la lectura de este~ ¡gracias por el apoyo!