Disclaimer: Sakura Card Captor y sus personajes no me pertenecen son propiedad de CLAMP, pero la historia es completamente mía.

No estaba muerta, estaba en el master de la universidad y en pues eso me absorbe mucho tiempo :'v lo siento, les juro que yo intento avanzar en las historias pero el tiempo no me deja. Sin embargo, anoche en la madrugada me llego la inspiración, ¿pueden creerlo a pleno sueño antes de mi reunión tutoral de las 7:00 am?, estas cosas suelen pasar en los momentos más extraños y pues no podía desaprovechar la oportunidad, así que aquí me tienen con capitulo nuevo, espero lo disfruten y muchas gracias por su apoyo sincero!

"En cualquier momento de decisión lo mejor es hacer lo correcto, luego lo incorrecto, y lo peor es no hacer nada."

–Theodore Roosevelt

CAPITULO V – "Serpientes"

Tenía 25 minutos "atrapado" en su automóvil, estaba estacionado a unas cuantas calles de la heladería de Sakura y definitivamente debería seguir con su "plan" de ganarse la confianza de la chica y quitarle el lugar, sin embargo había algo que le impedía moverse del vehículo automotriz. En su mano derecha estaba un dispositivo USB que no destacaba en importancia por su aspecto, sino por su información.

Dentro de dicha herramienta reposaba un contenido muy valioso, en una breve investigación y con ayuda de algunos contactos, logro localizar al menos 7 fundaciones que se ajustaban a la situación económica de Sakura, específicamente podían ayudarle con todos los gastos de hospitalización de su supuesto "hermano", fundaciones creadas para ayudar a la gente con una situación socioeconómica difícil con problemas de salud graves . ¿Pero de verdad valía la pena aquello? ¿Lo haría por una mujer que tenía poco más de dos meses de conocer?

Las palabras de Clow se repetían en su cabeza. ¿Qué tal si la chica era simplemente una embustera que buscaba aprovecharse de la situación? — Vamos Li, no seas idiota, sería el colmo que ella quisiera hacerme justo lo que quiero hacer con ella. — Se dijo a sí mismo en voz alta, en todo caso si así fuera, el único que se aprovecharía de la situación seria él. Podía seguirle el juego, nadie le vería la cara de imbécil.

Ahora más decidido, salió de su auto rápidamente y se acercó a la carretera, espero el momento preciso y arrojo la USB justo en el instante que un camión de mercancías pasaba por la vía. Pudo ver con claridad como el dispositivo se hacía pedazos y se esparcía por el asfalto. Solo entonces se relajó y retomo su camino mientras se dirigía a la heladería, entre más rápido acabara esto, mejor.


Eran muchos los problemas que cargaba y le abrumaban, la situación del embargo de la casa, además el pago del tratamiento de Touya que no podía esperar, ya que era indispensable que su hermano estuviera atendido. Lo único que agradecía es que los abogados que la acosaban para vender la heladería por fin habían cedido un poco y le habían dado un respiro.

Usó uno de sus trapos para limpiar con delicadeza la barra de helado, mientras pudiera trabajara aun había esperanzas de regresar a esos tiempos en lo que su familia vendía helados por montones y el ingreso era bueno, lo suficientemente bueno para mantenerlos y ahora, para poder cuidar de su querido hermano.

El tintineo de la puerta llamo su atención, anunciando la llegada de un cliente. Sonrió al ver a su invitado, extrañamente en esos pocos meses le había tomado cariño a su comensal. — ¡Shaoran! Que alegría que vinieras, pensé por la hora que ya no pasarías por ningún helado. ¿Hay algo especial que te gustaría que preparara?

El chico solo asintió ante su recibimiento. —Se me hizo un poco tarde.

Era claro que el castaño estaba a la defensiva, sabía que lo mejor era dejarlo empezó, pero las palabras salieron de su boca sin siquiera pensarlas. — ¿Tuviste un pésimo inicio de día?

Gruñó molesto por las palabras de la chica. Debía controlarse ante esa mentirosa, sino quería echar a la borda todos sus esfuerzos anteriores, definitivamente tenía que serenarse. — Lo siento... es solo que he tenido mucho trabajo y he estado estresado por mis pendientes.

Suavizo su mirada al escucharlo, en el mundo cada persona tenía sus propios problemas, lo podía ver bien. —Ya veo, entonces debes pensar que soy una persona muy egoísta al dejarte más trabajo con lo de mi hermano, ¿verdad?

Abrió los ojos sorprendido ante sus palabras, en teoría eso era parte de su molestia, pero no eran exactamente esas las razones. Odiaba a la gente hipócrita como ella, que fingían ser quienes no eran. — No digas más, no es tu culpa que tenga más trabajo del normal. Solo no soporto a la gente falsa y sus "perfiles" de buenas personas, cuando no son más que un nido de víboras y... justamente en mi trabajo actual hay alguien así.

Veía que Shaoran había sufrido por ese tipo gente "falsa" y sonrió con pena. —Te entiendo, tampoco podría soportar que alguien me mintiera y se aprovechara de mí, jugar con las personas es despreciable y supongo que lidiar con ellas en el trabajo debe ser peor. Pero no te preocupes Shaoran, aquí siempre te recibiré de manera sincera. Los comensales siempre son bien recibidos mientras no busquen problemas.

Por un momento relajo su ceño fruncido y al levantar el rostro se perdió en la mirada de la chica que tenía enfrente — Gracias, Sakura — esas palabras habían salido sin siquiera pensarlas y se sorprendió de su propia acción, rápidamente cambio su mirar al refrigerador que exhibía los helados.

— No lo menciones, has sido mi cliente por un buen tiempo, además que me has intentado ayudar y eso significa mucho para mí.

—Sobre eso... — Tragó fuerte mientras desviaba su mirada a la puerta de salida, debía seguir con el plan. "No te dejes engañar" decía su cerebro, aunque extrañamente su corazón dudaba con cada acción de la chica ante él — Lo lamento Sakura, busque con ayuda de compañeros, pero lamento decirte que no hay ningún grupo, ONG o fundación que pueda atender tus peticiones.

Apretó el trapo con el que anteriormente estaba limpiando la barra, debió haberlo imaginado, era una tonta por pensar que podrían existir ese tipo de ayudas cuando ya las había buscado por mucho tiempo. Las cosas definitivamente no cambiaban. —No importa, agradezco de corazón que entre todos tus pendientes revisaras mi petición, es verdad lo que te dije, significa mucho para mí que intentaras ayudarme. Solo quiero que entiendas que tenía que intentarlo, los gastos de mi hermano no son pocos.

Levantó una ceja con interés — ¿No has pensado pedir un préstamo al banco? — Él que gracias a los datos que Clow le proporcionaba, sabia la respuesta de la chica de sobras, su situación económica y lo apretada que estaba frente al contexto, era un buen momento para intentarla convencer de vender esa pocilga.

Negó con la cabeza — En este punto me temo que no me es posible y tampoco quiero pedir algún préstamo a otras personas.

— Yo no puedo prestarte, mi sueldo es lo suficientemente miserable para apenas permitirme vivir.

Agitó las manos rápidamente de un lado a otro en señal de negativa — ¡No, no, no! No podría pedirte ni a ti ni a nadie, sé que el sueldo de un trabajador social debe ser bajo.

— Y lo es, me permite tener techo, comida y un poco de gasolina en mi auto, así que me doy por bien servido. — Sentía algo extraño en la garganta cada vez que pasaba saliva, quemaba como acido, ¿acaso serian su palabras ante dicha mentira?, que más daba, en una guerra de colmillos y veneno siempre se puede escupir el necesario para matar a su presa, antes de ser él, el devorado.

Los pensamientos le bombardeaban en ese momento. Su nombre y apellido aunque ocultos en un perfil bajo de un ciudad pequeña, eclipsaba una posición económica bastante alta, su puesto de abogado no le daba un mal sueldo, pero bajo la cobija de su familia y las inversiones que había hecho en su vida, su ingreso mensual rondaba las cuatro cifras sin la ayuda de nadie, aunque por su parte al ser siempre tan discreto, todo ese dinero se reinvertía en el banco de manera constante, por lo que no necesitaba de nada más.

Salió rápidamente de sus pensamientos e intento enfocarse en la chica de nueva cuenta —Lo lamento, no pude ayudarte pero quizá podría darte un consejo económico desde mi humilde perspectiva. — Era su momento de proponer la venta de aquel lugar, su momento de acabar con todo.

— ¿Un consejo? No sé qué podría ayudarme, podría hacer lo que sea para ayudar a mi hermano, menos vender esta heladería, es el único sustento que tengo para poder salir adelante y lograr seguir costeando su tratamiento.

Bien... ahora sus palabras habían muerto en su boca, se mantuvo en silencio mientras miraba a la chica con un poco de pesar. ¿Qué hacia esa bruja que con cada una de sus palabras o acciones hacía que empatizara con ella? — Entonces vende tu casa, podrías venderla y obtener un buen dinero para cuidar a tu hermano, mantener tu negocio y librarte de deudas.

— ¿Eso se puede?

— Claro que sí, mientras seas tú la dueña se puede vender.

— Lo que sucede es que mi último préstamo en el banco me obligo a hipotecarla y la pueden envergar sino saldo mi deuda.

Se llevó una mano a la barbilla y reflexiono rápidamente la situación. — ¿Cuánto tiempo tienes para el embargo?

Miró a Shaoran con una extraña esperanza en su corazón, acaso... ¿él de verdad podría ayudarla? No le gustaba la idea de perder su hogar, lleno de tantos recuerdos, de su infancia y crecimiento, sin embargo se decía así misma aquello ya es un "cascaron vacío", sin su hermano, sin sus padres, aquel lugar ahora solo era fachada que se llenaba de polvo — Un año aproximadamente, eso es lo que me dijo el abogado del banco.

El asintió mientras sacaba una pluma de saco, tomaba una servilleta de la barra y anotaba sobre ella. — Veraz ese plazo también devalúa el valor de tu propiedad, si tú vendes en este momento la residencia al banco, ellos tendrán que aceptarla por la deuda que tiene con ellos, sin embargo el monto seria aún más grande que la misma deuda, por lo que sería fácil pedir un poco más de dinero para igualar la transacción.

— Pero el abogado dijo que no había más opción que el embargo.

Negó rápidamente y le extendió la servilleta — Ellos son abogados del banco, buscan los intereses de sus clientes, no los intereses de las personas que quieren quebrar. Así que es lógico que no te dijeran, mira ahí están señalados los papeles que necesitas para vender, es un trámite sencillo y de seguro te sirve, si tienes algún problema, la ley 34 que anote al final es la que te ampara en tu libre derecho de venderles la propiedad y conseguir ese dinero extra.

La caligrafía en sus manos tenia las claras instrucciones para resolver parte de sus problemas, además de que denotaba un claro conocimiento sobre el tema. — ¡Wow, esto es fantástico! No creí que pudiera hacer esto... sabes mucho de leyes y tramites.

Carraspeo algo incómodo antes de guardar su bolígrafo — He aprendido un poco del ambiente de trabajo.

Sakura asintió de nueva cuenta y guardo la servilleta en su delantal de trabajo — ¡Muchas gracias Shaoran! De verdad te lo agradezco, espera un segundo hay algo que quiero darte.

Vio a la chica moverse rápidamente de un lado a otro antes de traer un pequeño bote adornado con dibujos de frutas y colores crema. — ¿Qué es esto?

—Es un bote de helado de chocolate de 5 litros, quizá no pueda pagar el valor real del gran servicio que me has hecho el día de hoy, pero con esto quiero demostrarte mi gratitud.

— No es necesario que hagas esto, en realidad no es nada. — Se negaba a recibir aquello, ¿le estaba pagando con helado? Aunque bueno... sus helados eran esquicitos.

— Por favor acéptalo, sé que no es mucho, pero prometo que solo será un paliativo hasta que pueda pagarte de manera adecuada.

Levantó una ceja ante lo dicho por la chica. — ¿Crees tener algún día el dinero para pagar mis honorarios? Si es así... — Se llevó una mano al rostro y la apretó contra su frente antes de volver a mirarla — Esta bien lo acepto como un anticipo a mi pago, aunque sabes, no creí que esta salida podría serte útil.

Observó con extrañeza al chico mientras le extendía el bote de helado — ¿Por qué no? Es justo la solución que buscaba. — Apretó los puños con fuerza, si eso continuaba con aquella platica estaba segura que se quebraría y empezaría a llorar, "aquello es lo correcto Sakura" se repetía una y otra vez, "Debes vender la casa", es lo que queda por hacer. Si lo repetía mil veces, quizá la seguridad regresaría.

— Porque no cualquiera vende su hogar a un banco. Podrás subsanar tus deudas, pero si a largo plazo no produces o consigues más dinero para tu hermano, entonces estarás echando la inversión a la basura. En pocas palabras, solo estarás alargando la agonía. Además, ¿dónde vivirás?

El nudo en su garganta estaba amenazaba con no dejarla hablar, pero debía hacerlo. — Agradezco que te preocupes por mis decisiones, sé que esto no sería la opción más adecuada en otra situación, pero si puedo ganar un poco más de tiempo para mi hermano, entonces lo hare. No sé si tengas familia, pero él es todo lo que me queda y no puedo abandonarlo cuando más me necesita. Disculpa que te pida que te vayas Shaoran pero me gustaría proceder con los trámite lo antes posible. — El chico le miró y se despedido con un leve gesto de manos, espero verlo subir a su automóvil y entonces cerró el local.

Ahora con la cortina abajo, aquella servilleta de instrucciones entre sus manos y el corazón hecho pedazos. Se dejó caer en el suelo, mientras las lágrimas la invadían, no había podido "proteger" el hogar de sus padres, de Touya y de ella, pero aun, aun... aun podía proteger la heladería y a su querido hermano, no era un sacrificio, era un intercambio justo para poder seguir manteniendo las cosas lo mejor posible.


Llegó a la oficina con un bote repleto de nieve de chocolate que bien podría devorar por su cuenta o repartirla a sus compañeros. Entró en su oficina y lo guardo en el congelador de su mini bar, en lo que decidía su destino final bien podría tenerlo ahí un tiempo. — Esa mujer es una molestia.

Su mente no podía dejar de pensar en lo que acababa de suceder en la heladería, en la pasión y la decisión que la chica mostraba en sus acciones, en los decisiones que tomaba para proteger a su "familia", eso, eso... ¿se podía fingir de esa manera tan entregada?, ¿Qué debía hacer? A cada momento le daban la tentación de investigar al supuesto hermano de Sakura, de conocer sobre él, sobre su situación.

No... aquello debía ser una prueba de Clow, él lo estaba poniendo a prueba con una mujer experta en el timo, eso era lo más seguro, por eso lo puso en primer lugar en aquel caso, él era el único con el poder para cortarle la cabeza a la serpiente rastrera, de hacerla caer en su propio juego, de hundirla con sus propias mentiras y engaños, de paso pues estaba la heladería y el hecho de conseguir aquel puesto de juez en la corta. Él se convertiría en parte de esa justica inquebrantable que mantenía el orden en la sociedad, no podía flanquear ante los engaños de una supuesta dama en apuros, ni ante ella, ni ante nadie más. ¿Además que razones tendría Clow para mentirle? Él que tanto le había asesorado durante tanto tiempo y protegido como pupilo con tanto interés, seria incapaz de mentirle.

Ojala eso fuera suficiente, lo suficiente para sacarle de la cabeza la idea de que la castaña quizá esa noche, ya no tendría un lugar donde dormir.


Algo corto pero intenso, ¿Qué tal sintieron el capítulo? Bueno, no puedo prometer actualización pronta pero estoy a punto de salir de vacaciones así que probablemente no tarde tanto, pero eso depende de ustedes y su apoyo, jejejejeje. No olviden dejar un review con su opinan, sus palabras me anima y me presionan un montón a que actualice rápido. Sin más, muchas gracias por el apoyo, cuídense mucho y nos leemos pronto. Vinsmoke fuera.